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Derecho a lo singular // Silvio Lang

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y7lE7F0CHgcgqrt3NH9yPaSM65BZtbtiRb1zHXToI-vc

...Ese mismo puritanismo es el que funciona en la vida contemporánea neoliberal. Entonces, ¿cómo producir
desviaciones del código? ¿cómo desengancharse? Bifo plantea una “ironía del lenguaje”: no creerse que ese
código es “tan verdadero” y entrar en pánico. Lo que implica establecer otra relación con el pánico y el miedo.
¿Cómo hacernos un cuerpo afectivo para el pánico escénico de la calle? ¿Cómo preparamos un cuerpo que
podría quedar en la intemperie comunicativa y temporal si se desconecta? ¿Cómo bancarse la patologización si
no querés encajar? Perder ese miedo de la dominación y colonización interior es una preparación corporal, una
formación performática ¿Qué afectos y acciones de resistencia pueden hoy nuestros cuerpos? Pensemos en el
cuerpo de las travestis y las personas trans, que salen a la calle y están expuestas a la discriminación, al
linchamiento y al crimen. ¿Cómo devenimos un poco travas? ¿Cómo agenciamos un tipo de cuerpo mucho más
insurrecto, un tipo de lenguaje mucho más desafiante e irónico, un modo de hacer con nuestra práctica más
desobediente con aquello que nos regulariza y devalúa vitalmente? ¿Cómo nos entrenamos para devenir
máquinas de guerra? Si este código puritano no puede mezclar las cosas hagamos de la mezcla, de lo ch’ixi,
como dice Silvina Rivera Cusicanqui, una forma de vida. Mezclar lo inmezclable como procedimiento...

AMOR

amor para León Rozitchner no es el amor a una trascendencia, al hijo de Dios. Es más bien un amor material,
sensible, concreto. Amar es organizarse con las relaciones de las carnes del mundo. La carne es el quinto
elemento que la cosmología se olvidó. Aire, tierra, agua, fuego, y carne. El encuentro o la relación material del
amor afecta la carne de los cuerpos y los transforma. Hay un amor materialista, un marxismo sensualista de la
carne

Método revolucionario de la composición de los cuerpos (Lectura estratégica de Filosofía y emancipación.


Simón Rodríguez: el triunfo de un fracaso ejemplar, de León Rozitchner)* // Silvio Lang

Publicada en

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Desear es querer seguir vivo y elaborar las estrategias para no morir o para que no me maten

...

Tengo un cementerio travesti en la mente”, dice la activista trans Marlene Wayar, invocando las muertes de
todas las compañeras asesinadas por la policía, el machismo y el abandono del Estado. Los fragmentos de los
cuerpos de los otros que me hacen me informan y me dan la forma de la historia mundial del deseo sometido. El
mundo sufre en cada cuerpo cada vez que nuestras ganas de vivir es impedida, amenazada y agotada. Reconocer
el sufrimiento de los otros cuerpos como propio es, también, asumir el fracaso de los recursos que tenía para
cuidarme. Si soy múltiple y estoy en peligro de muerte los otros cuerpos también lo están y sufren por ello. Hay
una Internacional del sufrimiento de los cuerpos y las mentes. Los otros no son nuestro infierno: los otros son la
punta de lanza para encarar alianzas y fugarme del infierno del orden del Capital. Reconocer que otro sufre es
auto-percibirme una multiplicidad sufriente y sintiente. Me incorporo al sufrimiento de los otros porque los
otros ya están ahí, en mi, haciéndome el cuerpo de manera inconsciente. El descubrimiento del Inconsciente
freudiano no ha sido otra cosa que la herramienta revolucionaria para armar y desarmar la multiplicidad andante
que somos.

El horror a sentir el sufrimiento del otro que ya está resonando en nosotros expulsa, a la vez, de nuestro
inconsciente la posibilidad de sentir el propio sufrimiento de la amenaza de muerte….

Educarse en la muerte y en las ganas de amar son los principios de una pedagogía de la liberación que ensaya
León Rozitchner para la revolución de los cuerpos y la creación de otra humanidad.

Cada cuerpo es un “campo de fuerzas” afectivas, dinámicas, intelectuales, reglamentarias en constante tensión y
expansión. Cada cuerpo es un caldo de cultivo social. En tu cuerpo los otros ya están en modo activado.
Desconocer esas fuerzas que nos atraviesan y nos hacen es el modo paranoico de matar lo que vive pese a unx

politizar lo que nos pasa; intensificar nuestros deseos estratégicos

Ninguna erudición importa sino una investigación de las afecciones del mundo que trastocan mi manera de
percibir, de sentir, de conocer, de ponerme en relación. Saber es desenterrar la tumba que le hice a los otros en
mí. Saber es hacer pasar afectos mediante las sensaciones que la carne del mundo mueve en mí

¿qué posibilidades hay de liberación y recomposición de los cuerpos ahora?

expropiados y expulsados. Aprenderla requiere una crítica de sí mismo: pasar de la ignorancia del sufrimiento
propio y ajeno al saber sintiente de los otros resonando en uno/a. Aprender es ensayar, arriesgar un nuevo
cuerpo en el escenario social;

Se aprende un saber material de lo que está en juego

Entender es descubrir las diferencias de lo vivido; conceptualizar es conectar esas diferencias experimentadas.

La teoría es lo que hace que una experiencia se intensifique hasta crear una nueva forma humana, hecha de
espacios, tiempos, vínculos, imágenes, palabras, movimientos, gestos que no existen. La pedagogía de la
enseñanza revolucionara es una crítica práctica al ordenamiento del mundo y una morfogénesis -la creación de
formas sensibles- de la humanidad que viene.

Comunidades afectivas que encuentren salidas a la explotación de la potencia de actuar y las ganas de vivir que
realiza el capitalismo.
….

Es reconociendo el sentimiento colectivo del sufrimiento histórico de los cuerpos que nos hace crear formas
humanas nuevas necesarias para vivir. Es porque nuestros cuerpos no dan más, porque estamos hartas del
mundo absoluto que nos fija y despotencia, es porque no queremos que nos verduguen más. Es “porque a la
cárcel no volvemos nunca más” que un proceso revolucionario se inicia como pasión desencadenada.

Cuando nos encontramos con un mundo que requiere ser transformado para vivirlo es que hay revolución

. Los afectos como las ideas son relaciones que forman humanidad.

(Como dice BJork, nadie trabaja solo “ Yo no hago sola la música… hay mucha otra gente trabajando conmigo”
……) - agregado mío-

...La “libertad personal” es una trampa. No hay desarrollo personal que no implique el aprovechamiento de los
cuerpos ajenos para el beneficio propio. Extrapropiar los cuerpos de otros es la base para luego expropiar la
tierra, la naturaleza trabajada, las cosas, las ideas… El “derecho de propiedad” es una usurpación de cualquier
realidad co-producida.

¿Cómo mis cualidades y facultadas son el concierto de las capacidades que posibilitan otros? Son las preguntas
del método revolucionario

El conocimiento revolucionario empieza por una verdad palpable: me singularizo en plural. Negarse a este
fundamento de lo humano es una ignorancia asesina.

….