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Dar el examen

Prepárate mentalmente para el examen. Si crees que saldrás bien


en el examen, tendrás más probabilidades de lograrlo. Incluso si
piensas lo contrario, no te dejes llevar por ese pensamiento. En vez
de eso, solo di “¡Sé que lo lograré!”. Esto es como el dicho "finge
hasta que lo consigas", pero es eficaz.[1]

Toma una hoja de papel y escribe frases positivas como "¡Tendré


éxito en mi examen!".

Sonríe antes del examen, aunque debas forzarte. Los estudios han
demostrado que sonreír, incluso si no lo sientes, levanta tu estado
de ánimo.

También podrías pensar en algo divertido. Por ejemplo, imagina


que tu profesor se resbala con una cáscara de plátano o que se
pasea por el aula vestido de payaso.

Imagen titulada Ace a Test Step 12

Da varios respiros profundos antes y durante el examen para


mantenerte relajado. Respirar profundo aumenta el nivel de
oxígeno. Tener más oxígeno implica pensar con mayor claridad.
Cuando piensas de forma más clara, estás preparado para dar tu
mejor esfuerzo en el examen.[2]

Inhala con lentitud por la nariz durante 10 segundos.

Exhala de forma lenta por la boca.


Repite el ejercicio varias veces.

Dale una ojeada a todo el examen antes de empezar. Dedica un


minuto a mirar la cantidad de preguntas y si el examen tiene
secciones separadas. Así tendrás una idea de lo que te espera y
podrás controlar mejor tu tiempo. También te evitarás sorpresas
desagradables minutos antes de terminar.

Lee con atención las preguntas del examen. Analiza atentamente


cada pregunta antes de intentar responderla. Léelas dos veces cada
una si te alcanza el tiempo. Si se trata de un examen de selección
múltiple, lee toda la pregunta antes de mirar cualquiera de las
alternativas.[3]

Revisa las preguntas en orden. No pierdas tiempo buscando


preguntas fáciles para empezar. Solo avanza por las preguntas una
por una. Saltéate una pregunta y pasa a la siguiente si no puedes
responderla o te parece difícil. Regresa más adelante a las
preguntas que no has respondido si te queda tiempo.[4]

Pero si estás muy nervioso, primero resuelve algunos problemas


fáciles para ganar confianza y tranquilizarte.

Si te salteas cualquier pregunta, márcala con una cruz para saber


cuál revisar cuando tengas tiempo.

Pon la primera respuesta y verifícala más adelante. Si regresas a las


preguntas y cambias de idea varias veces, corres el riesgo de
equivocarte a causa de tus dudas. Muchos exámenes también
contienen preguntas engañosas y quedar estancado puede agravar
las cosas.[5]

Imagen titulada Ace a Test Step 16

Si estás atascado en una pregunta de selección múltiple, responde


por eliminación. En general, una o dos de las alternativas de la
pregunta son evidentemente incorrectas, así que elimínalas. Ahora
deben quedarte dos respuestas, lo que te dará mayores
probabilidades de encontrar la correcta. Luego, revisa todas las
alternativas y encuentra la mejor de las dos.[6]

Cuando tienes varias alternativas, la clave no es pensar "¿Cuál es la


adecuada?", sino más bien "¿Cuáles de estas son incorrectas?" y
eliminar las respuestas hasta quedarte solo con una.

Imagen titulada Ace a Test Step 17

Revisa bien tus respuestas al terminar. Trata de ahorrar tiempo al


final del examen, de modo que puedas revisar tus respuestas.
Asegúrate de no dejar ninguna pregunta sin responder. Adivina si
es necesario. ¡No pierdes nada![7]

Además, dar una última repasada es un buen momento para


detectar cualquier error que hayas cometido.

También podrías recordar más información para añadirla a tus


respuestas.
Parte

Prepararte el día del examen

Imagen titulada Ace a Test Step 7

Duerme bien la noche anterior. Si pensabas que era bueno


amanecerse estudiando, te llevarás una terrible sorpresa. Privar al
cerebro del sueño le impide funcionar en su máxima potencia. Es
mejor cerrar los libros y dormir un poco.[8]

Trata de dormir un mínimo de 8 horas la noche anterior al examen.

Si los nervios no te dejan dormir, realiza algunas actividades


relajantes antes de acostarte (como darte un baño o escuchar
música).

Si aún no concilias el sueño, haz algo que distraiga tu mente del


examen; por ejemplo, lee un libro que te divierta.

Imagen titulada Ace a Test Step 8

Aliméntate bien el día del examen. Si estás muy hambriento, no


lograrás concentrarte. Asegúrate de desayunar para empezar bien
el día y come algún bocadillo más adelante.[9]

Consume un alimento con proteína y carbohidratos para obtener


energía por un tiempo prolongado. El yogur con granola o una
tostada con un omelet son buenas alternativas.
Si el examen es más tarde, también come algo en el almuerzo
como, por ejemplo, un sándwich o una ensalada.

Si el examen tiene lugar entre las comidas y crees que puede darte
hambre a esa hora, come un bocadillo pequeño. Por ejemplo,
puedes optar por un surtido de frutos secos antes del examen.

Imagen titulada Ace a Test Step 9

Reúne tus materiales para el examen y tenlos listos. Pregúntale al


profesor con anticipación lo que vas a necesitar para dar el examen
y ten todo listo la noche anterior. Tus materiales pueden incluir
artículos como lapiceros, lápices, una calculadora, apuntes, etc.[10]

Si tienes tarjetas didácticas u otros materiales de estudio rápido,


también debes tenerlos listos. De este modo, si tienes 5 a 10
minutos de tiempo libre, puedes revisarlos en el autobús, entre
clases o mientras esperas a un amigo.

Parte

Desarrollar buenos hábitos de estudio

Imagen titulada Ace a Test Step 1

Estudia con anticipación. No dejes el estudio para última hora. Si lo


postergas para la noche anterior o (peor aún) para la mañana del
examen, tendrás pocas probabilidades de retener toda la
información a causa del estrés. Estudia apenas te enteres del
examen. Por lo general, esto implica estudiar con varios días o
semanas de anticipación.[11]

Imagen titulada Make a Study Timetable Step 7

Fíjate un horario de estudio para darte suficiente tiempo de


preparación. Programa horarios regulares para estudiar para el
examen. Es más conveniente estudiar en periodos cortos, no más
de dos horas seguidas. No olvides incluir descansos cortos de vez en
cuando mientras estudias.

Al leer tu libro de texto u otros materiales de la clase, no te


conformes con resaltar o subrayar ideas. Lee de forma intensiva:
toma apuntes y hazte preguntas tú mismo para probar cuánto
sabes mientras revisas. Así empezarás a pensar en “modo examen”.

Estudia en el ambiente adecuado. Busca un lugar sin distracciones,


como el celular, el televisor y cualquier persona que pueda
molestarte mientras estudias. Debe ser un lugar que te permita
plena concentración. También es de gran ayuda si el ambiente es
cómodo, pero no tanto como para relajarte en vez de estudiar.
Busca un lugar con un buen asiento y una mesa en donde trabajar
tranquilamente.

Puedes estudiar en una biblioteca, una sala de estudios, un café o


hasta en la cocina si no hay mucho ruido.

4
Estudia con un amigo. Haz equipo con un compañero de tu clase o
alguien que se prepare para el mismo examen. Pueden hacerse
preguntas entre sí mientras estudian y explicarse cualquier cosa
que no entiendan. Sin embargo, no debes elegir un amigo que solo
haga bromas en vez de estudiar.[12]

También es buena idea formar un grupo de estudio de varias


personas.

Si no encuentras a nadie de tu clase con quien estudiar, pídele a un


familiar o a un amigo que te haga preguntas respecto al tema que
estás estudiando.

Otra opción es estudiar con alguien que tenga el mismo profesor en


otro horario.

Pon atención durante la clase. Prestarle atención al profesor te


ayudará a comprender mejor la lección. Asegúrate de hacer
preguntas para aclarar las dudas que podrían surgir durante la
clase. No empieces a cabecear o podrías perderte información
valiosa cuando el profesor hable de los temas del examen.[13]

Toma apuntes durante la clase.

Guarda el celular y cualquier otra distracción.

No desperdicies las oportunidades de participar en clase cuando el


profesor pida preguntas o comentarios.

Imagen titulada Ace a Test Step 6

6
Resuelve todos los ejercicios de práctica. Algunos se incluyen en el
libro de texto o en la página web de este. El profesor también
puede darte más ejercicios. Pídele guías de estudio y exámenes de
práctica. [14]

Resolver preguntas, ejercicios o exámenes de práctica te permitirá


estar más preparado, además de familiarizarte con el contenido y la
estructura del examen real.

Estudiar de manera inteligente

Organízate. Antes de que empieces a caminar el sendero al éxito en


el examen, serás mucho más productivo (y te distraerás mucho
menos) si te organizas. Antes de que te eches en el sofá y
sobrepases el punto en que no regreses más, piensa en lo siguiente:

Elabora un horario. Tu vida probablemente esté atiborrada de


pasatiempos, obligaciones sociales y un montón de cosas que
preferirías hacer. Así que haz un horario y cúmplelo.

Imagen titulada Pass an Exam Step 1Bullet1

Ten todos tus documentos. Inclusive los trabajos que hayas


terminado hace mucho tiempo podrían serte útiles. Será vital tener
lo más importante: el programa de estudios.

Imagen titulada Pass an Exam Step 1Bullet2


Consigue ya todo lo que podrías necesitar: clips, resaltadores, más
almohadas, etc.

Ten agua, algo saludable y algo no tan saludable para comer


(¡según ciertos estudios recientes, el chocolate negro aumenta la
función cognitiva!).[1]). Si te sientes algo perezoso, ten un poco de
cafeína. No te sientas mal por el latte grande extra, porque la
cafeína (al menos en cantidades moderadas) definitivamente te
energizará. [2]

Especifica tu horario de estudios. Así que reuniste valor y separaste


un espacio de 2 horas este jueves para estudiar historia. ¡Perfecto!,
ese es el paso 1. ¡Ahora haz que sea útil! Dedícate este jueves a la
guerra de los siete años. El lunes podrías leer sobre la revolución
francesa y el siguiente miércoles podrías cubrir hasta Napoleón y
sus delirios de grandeza. Ten metas específicas en mente, ya sean
según conceptos, tiempo, número de páginas o capítulos. Así todo
parecerá infinitamente más factible.

Si tienes que dar más de un examen, asegúrate de equilibrarlos


tanto como sea necesario. No tendrás que estudiar el mismo
tiempo para cada uno, sino solo concentrarte en el más difícil. Si
realmente tu tiempo es muy limitado, podrás usar la otra materia a
modo de descanso del otro.

3
Haz que tus notas sean menos inútiles y aburridas. Lo bueno de
estudiar es que podrás hacerlo a tu manera. Así que toma la clase
aburridísima a la que fuiste y vuélvela algo entretenido, algo que
puedas recordar.

Resalta la información importante con un resaltador. Usa un color


para los conceptos principales, un color para el vocabulario y otro
para las fechas, etc. Cuando revises de nuevo tus notas, serán
mucho más fáciles de leer por encima.

Haz tus propias tablas, gráficas y diagramas a partir de la


información. Los gráficos son mucho más fáciles de mirar y recordar
cuando uno está sentado en el escritorio en el momento del
examen. ¿El 40% de las emisiones de carbono provienen de la
agroindustria? Parece que es hora de hacer un gráfico circular.

En realidad podría beneficiarte volver a escribir tus notas. Algunos


estudios demuestran que exponerte a la misma información de
maneras distintas (o sea, no solo leerla, sino también escribirla)
hará que permanezca en tu memoria por mucho más tiempo.[3]
Pero no la vuelvas a escribir toda, solo limítate a hacer un bosquejo
general.

Varía. En una sesión de estudios, toda la ciencia apunta a estudiar


diferentes conceptos en lugares diferentes. Resulta que cuando el
cerebro se aburre de leer sobre la fotosíntesis mientras estás
sentado en tu dormitorio, en realidad te haría bien ir a la cafetería y
empezar a leer sobre el cuadro de Punnett. Esto será lo
fundamental:

Estudia en lugares diferentes.[4] Resulta que nuestros cerebros


asocian nuestros alrededores con lo que sucede. Entre más
asociaciones tengas, la conexión será más fuerte.

Imagen titulada Pass an Exam Step 4Bullet1

Estudia conceptos diferentes.[5] No esperarías que un jugador de


baloncesto practique sus bandejas durante tres horas seguidas,
¿no? Lo mismo va para los estudiantes. Si haces un problema de
división tras otro, tu cerebro irá al modo autopiloto. Trabaja
conceptos diferentes para que tu cerebro no se vuelva un desastre.

Toma descansos. No para que flojees, sino para que te recargues. Si


quieres podrás culpar a la ciencia, la que asegura que ayudan a que
el cerebro vuelva al terreno de juego y reponga todos los déficits de
atención.[6] Así que tómate un descanso de 5 o 10 minutos cada
hora.[7] Verás que te ayudará, no entorpecerá tu memoria ni
concentración.

Si realmente quieres hacer las cosas en serio, toma ese descanso


para hacer saltos de tijera o hacer un poco de footing. Hacer que la
sangre bombee también hará que el cerebro lo haga. Además, si
puedes darte un salto al gimnasio durante un rato, será mucho
mejor. Resulta que el ejercicio aumenta la resistencia al trabajo.[8]

6
Primero comprende los conceptos. Parece lógico, pero muchos de
nosotros solo leemos los conceptos una y otra vez esperando que
se solidifiquen solos y tengan sentido por arte de magia, cuando en
realidad lo único que necesitamos es dar marcha atrás por un
momentos y luego dejar que todo encaje por su propia cuenta.
Antes de pasarte horas leyendo cosas que no entiendas mucho,
dedícate a verlo desde una perspectiva general. Mira el contexto
antes de que puedas analizar los detalles.

Los bosquejos generales te ayudarán a hacerlo, por eso el programa


de estudios es tan útil. Si no tienes uno, hazlo. Después podrás
concentrarte en cada porción del bosquejo general
individualmente.

Estudia con unos cuantos amigos. Los mejores grupos de estudios


no sobrepasan los 3 a 4 integrantes y son extremadamente
efectivos (si trabajas bien en grupo). Para asegurarte de que tu
grupo de estudios te lleve adonde quieras llegar y no seas solo tú y
tres amigos comiendo bocadillos y hablando del programa de
televisión más reciente, recuerda lo siguiente:[9]

Tengan una persona designada líder (podrán tomarse turnos si es


necesario). Esa persona tendrá que mantener el grupo bien
encaminado.

Establezcan el tema de estudio y el método antes de reunirse. Fijar


objetivos hará que sea más fácil alcanzarlos.
Imagen titulada Pass an Exam Step 7Bullet2

Haz que todos estén lo más preparados posible. Un integrante flojo


que no se toma las cosas en serio arruinará todo el grupo. Si es el
caso, échenlo del grupo. En serio.

Traigan comida, bebidas y háganlo lo más divertido posible.


Pruébense entre sí, conversen y hagan que la información sea
interactiva. Entre más estimulante sea, recordarás más cuando
venga el día del examen.

Sin embargo, lo importante será saber que todo se resume a


conocer lo más conveniente para ti. El punto es que todos son
diferentes. Algunos estudios aseguran que uno debería estudiar
justo antes de acostarse o justo al despertarse, porque en esos
momentos es cuando el cerebro está más predispuesto a absorber
y retener la información.[10] Otros dicen que la hora perfecta es en
la tarde.[11] Algunos trabajan bien en grupos, mientras que otros
prefieren estar solos. En fin, haz lo que sea más conveniente para ti.

Si bien algunos estudios desmitifican la clasificación de los tipos de


aprendices, quizá quieras probarlo de todos modos. ¿Prefieres
escuchar un contenido nuevo? ¿Leer? ¿Hablar sobre ello? ¿Qué
manera te ayudará a recordarlo? A la hora de estudiar, enfócate en
la metodología.

Parte

2
Prepararte para el examen

Cálmate. Si los exámenes te estresan, la ansiedad hará lo opuesto a


ayudarte. Lo que más te convendrá será estar lo más calmado
posible. A continuación, te presentaremos algunas ideas para que
tu zen pueda fluir:

Haz yoga. Resulta que el yoga podría ayudarte a mejorar la


ansiedad y tu periodo de atención. [12] Y si quema calorías, ¡será
un 3 x 1!

Medita. Quizá ya estés enterado de que la meditación disminuye


los niveles de estrés y de ansiedad.[13] Lo único que necesitarás
son unos cuantos minutos al día.

Huele algunos aceites esenciales para gozar de una explosión de


aromaterapia. Oler lavanda o romero en realidad podría reducir la
ansiedad del examen.[14] ¿Acaso podría ser más fácil?

Imagen titulada Pass an Exam Step 9Bullet3

Imagen titulada Pass an Exam Step 10

Duerme. Para funcionar al 100%, tu cerebro necesitará dormir.


Punto. Será bueno procurar dormir 8 horas, pero será suficiente
entre 7 y 9. Si no duermes lo suficiente, tu atención, concentración
y memoria sufrirán. ¡Así que no te arriesgues!

En otras palabras, no te quedes despierto estudiando toda la


noche. No te será beneficioso en lo absoluto y sin lugar a dudas no
retendrás la información que estudiabas medio despierto a punta
de café y barras de chocolate a las cuatro de la madrugada. Si
alguna vez estuvieras en esa situación, ten presente que mejor será
que vayas a dormir.[15]

Imagen titulada Pass an Exam Step 11

Piensa también en tu cuerpo. Tener la alimentación correcta antes


de un examen podría ser también la cereza del pastel: si tu cuerpo
no se siente tan bien como de costumbre, tu mente también se
quedará atrás. Procura no consumir demasiada comida procesada,
pues estar siempre con un pico de azúcar no será divertido.

¿Quieres algunas directrices alimenticias? Opta por el omega 3 y el


6. Estos nutrientes están presentes en el pescado, las nueces y el
aceite de oliva, los cuales te ayudarán a disminuir la ansiedad
provocada por el examen.[16]

Ejercitar tu mente ejercitando tu cuerpo. Los científicos están


trabajando mucho para determinar la relación entre el potencial
creativo y los ejercicios aeróbicos; resulta que lo segundo aumenta
el primero durante aproximadamente 2 horas después del
ejercicio.[17] Así que, si tu cerebro se siente un poco aletargado, ve
a la calle o a la piscina.

Inclusive las sesiones de ejercicio físico de baja intensidad podrían


beneficiar las calificaciones de los exámenes. Ciertos estudios
muestran que estas te pondrán más alerta y energizado, cosa que
preparará tu cerebro para el momento dominante de la
prueba.[18]

Escucha música. No, escuchar música clásica no te hará más


inteligente, pero escuchar la música que disfrutas podría aumentar
tu potencial cerebral, lo cual afinará tu agudeza mental
temporalmente después de escucharla.[19] Así que si los últimos
éxitos del pop te hacen mover el esqueleto, escúchalos, pero si
prefieres la música melódica y los ritmos estimulantes, perfecto.

En realidad, lo anterior se aplica para cualquier cosa. ¿Tienes tu


novela favorita en un CD? Escúchala. Todo lo que ponga en marcha
tus receptores de la felicidad también pondrá en marcha el resto
del cerebro.

Simula el ambiente del examen. Resulta que los seres humanos


realmente somos excepcionales: tendemos a recordar información
si estamos en una situación que refleja aquella en la que primero
tuvimos acceso a ella. En otras palabras, ¿estudiaste para el
examen en la biblioteca, vestido de morado y te comiste una barra
energética? Entonces, da el examen en la biblioteca, vestido de
morado y cómete otra barra energética.

A este fenómenos se le denomina memoria estado-contexto


dependiente. ¡Incluso verás que es cierto si estudiaras ebrio![20]
Así que si tienes acceso al lugar donde vayas a tomar la prueba,
procura estudiar ahí el mismo día del examen, come lo mismo y ten
el mismo estado de ánimo.[21] Sí, ¡también el estado de ánimo!

7
El día del examen, toma desayuno. Quizá pienses que dormir o
estudiar sea la mejor apuesta, pero tendrás que cuidar tu cuerpo.
Ciertos estudios demuestran que aquellos que toman un desayuno
completo antes de un examen obtienen calificaciones
significativamente mejores.[22] Así que tómate 10 minutos de tu
día para reabastecerte de combustible, literalmente.

No nos referimos a las donas, sino los alimentos llenos de proteínas


como los huevos, avena o algún lácteo de bajo contenido graso y
carne magra. ¡Tendrás que reabastecer tu azúcar en sangre y darle
energía a tu cuerpo para que puedas dar lo mejor de ti!

Parte

Dar el examen

En todo caso, ve más preparado de lo necesario. Cuando te sientes


a dar el examen, no tendrás que preocuparte de nada. Trae unos
cuantos lápices, bolígrafos, gomas, tu calculadora, papel de
borrador, en fin, todo lo que podrías necesitar y un poco más. Estar
más preparado de lo necesario no solo te relajará, sino que si surge
algún problema, ¡estarás listo!

Ten un paquete lleno de mentitas mientras estés dando el examen.


Los estudios demuestran que oler la menta aumenta la
concentración, te pone más en alerta y te da un impulso pequeño
que podría marcar la diferencia. Así que si la respuesta te evade,
cómete una mentita y luego vuélvelo a intentar.
Imagen titulada Pass an Exam Step 17

Si no sabes la respuesta, sáltate la pregunta por un momento.


Debido a que el examen es de tiempo limitado, lo último que
querrás es preocuparte por el reloj. En lugar de que el tic tac suene
cada vez más fuerte mientras te quedas mirando fijamente la
pregunta en blanco, sáltatela. Responde todas las que podrías
responder con tus ojos cerrados y maniatado, luego vea a las
preguntas más difíciles. Tu mente estará cargada con todo lo que
sabe, lo cual hará que el resto del examen sea un poco más fácil.

Cuando hayas respondido todas las preguntas fáciles, ve a las que


valgan más puntos. Si no respondes una pregunta que vale el 10%
de la calificación, no tendrás mucha esperanza para el resto del
examen. Así que si estás en esa posición, sopesa tus opciones.

Imagen titulada Pass an Exam Step 18

Vuelve a comprobar tus respuestas. Si cabe la posibilidad de que


hayas omitido una pregunta, la hayas interpretado mal o hayas
rellenado el círculo equivocado, sabrás que lo habrás detectado si
revisas y vuelves a comprobar tus respuestas (claro, si tienes
tiempo). También recuerda tener en cuenta el punto más
importante: ¿pusiste tu nombre?

Evita la tentación de cambiar tus respuestas. Por lo general, tu


instinto tendrá la razón. Si ves que al revisar tus respuestas las
quieres cambiar, solo hazlo si has tenido una revelación que hayas
olvidado.

Ten una actitud positiva. ¿Conoces ese mantra de “finge hasta que
te salga bien”? También es totalmente válido para cuando tengas
que dar un examen. Pensar en positivo y tener confianza en ti
mismo te ayudará a desempeñarte mejor, aunque sea hazlo porque
te mantendrá relajado (y estar relajado ayudará a tu mente a
pensar con claridad). Entra con la cabeza en alto para que puedas
salir de la misma manera.

Resulta que confiar en uno mismo forma gran parte del juego.
Cuando uno confía en su memoria, esta se fortalece y se
concretiza.[23] ¡Así que ten confianza en tu cerebro! Entre más
dependas de él, más te premiará con las respuestas correctas. Y si
no lo sabías, ¡tu cerebro es bastante fenomenal!

Consejos

Estudia a largo plazo, no solo un par de días antes del examen.


Entre más largo sea el periodo de estudios, más fácil será para tu
cerebro. Así que agarra la tabla periódica y estudia una fila esta
semana, otra la siguiente y así sucesivamente. [5]

Advertencias

No estudies en exceso, sino te sentirás cansado y ansioso cuando el


examen escrito esté frente a ti, lo cual podría empeorar mucho más
tu calificación.
Cómo estudiar la noche antes de un examen

Antes de que te pongas a estudiar

Encuentra un espacio silencioso y cómodo para estudiar. Asegúrate


de que no sea demasiado cómodo (como tu cama o tu sofá) para
que no te quedes dormido.

Localiza un área bien iluminada (o créala). Cuando estás en un lugar


oscuro, tu cuerpo piensa que es hora ir a dormir. Engáñalo
encendiendo bastantes luces para que quede como si fuera de día.

Imagen titulada De Stress at Work Step 07


Deshazte de cualquier distracción. Esto significa que guardes tu
celular. Tal vez te pasaste todo el semestre enviando mensajes de
texto en las clases, y probablemente éste sea tu castigo. Apágalo.
De pasada guarda tu iPad y tu laptop (a menos de que tengas
material de estudio en tu computadora). El Facebook, los jueguitos
y el Pinterest no existen en ese momento.

Come algo saludable. Tal vez pienses que un montón de bebidas


energéticas y barras de chocolate son tu mejor alternativa, pero
tristemente, no lo son. Llenarte de cafeína puede ayudarte a
despertar al principio, pero después terminarás cayendo más fuerte
(a la hora del examen).

Come fruta. Una manzana te ayudará más a enfocarte y a


mantenerte despierto que la cafeína.[2] Las manzanas son más
ricas en azúcares naturales y son nutritivas. En estas situaciones, la
nutrición es igual a energía.

Si estás lleno, no estarás pensando en comida, lo cual te ayudará a


mantenerte concentrado.

Configura tu alarma. En el peor de los casos, te despertarás en una


pila de corazones de manzana con tinta en la mejilla porque te
quedaste dormido sobre tus apuntes de química, ¡pero no llegarás
tarde a tu examen porque pusiste la alarma!

Así que hazlo desde este momento antes de que te quedes


dormido. Estarás feliz de haberlo hecho.
Parte

Mientras estudias

Mantén la calma. ¡Esta parte puede ser difícil pero simplemente


respira profundamente y acomoda tus ideas! Recuerda dónde
dejaste todos esos libros de texto y toma algunas hojas y plumas.
También te serán útiles algunos marcadores fluorescentes y
tarjetas de aprendizaje.

Si aún tienes tu programa de estudios (syllabus), perfecto. Utilízalo


como guía. Los temas que aparezcan más de una vez
probablemente vengan en el examen.

Imagen titulada Get Straight A's in College Step 07

Comienza por el principio, ¡pero no pierdas mucho tiempo en los


detalles! Concéntrate en la idea general, resalta (con el marcador)
los hechos importantes que creas que vendrán en el examen.
¡También recuerda prestar atención al vocabulario! Obviamente te
ayudará a entender el significado de las palabras.

Lee los resúmenes de los capítulos (es una buena manera de


estudiar los puntos más importantes). Si el libro no tiene
resúmenes de los capítulos, entonces deberás hojear el texto y
anotar los puntos más importantes.
Imagen titulada Cram the Night Before a Test Step 06

Identifica el material de mayor importancia. Esta es la “parte más


importante de estudiar una noche antes del examen”. Tienes una
cantidad de tiempo limitada y deberás utilizarla de la manera más
eficiente posible. Enfócate en lo que creas que venga en el examen.

Enfócate en las ideas principales y apréndete las fórmulas


esenciales. Sáltate los detalles por ahora y solo repásalos si ves que
te queda tiempo después de haberte aprendido los puntos clave.

No trates de aprenderte todo: enfócate en las cosas que te darán


más puntos en el examen. Si tu maestro te dice que el ensayo vale
75% de tu calificación, lo mejor será que te prepares para eso y te
olvides de la parte de opción múltiple.

Imagen titulada Cram the Night Before a Test Step 07

Anota la información importante o recita pequeños fragmentos en


voz alta. Esto le ayudará a tu cerebro a procesar mejor la
información. ¡Si solo hojeas tus libros o apuntes probablemente no
recuerdas nada!

Si eres lo suficientemente afortunado de tener un compañero de


cuarto con insomnio, dile que te ayude. Pídele que te escuche
mientras recitas el material. Transmitirle la información a otra
persona es una manera segura de garantizar que entiendas las
ideas mejor.[1]

Imagen titulada Get Straight A's in Junior High School Step 18


5

Haz tarjetas de estudio. ¡Esta es una buena manera de


autocalificarte y también te ayuda a procesar la información
conforme la anotas en las tarjetas y las lees en voz alta! Utiliza
diferentes colores para los diferentes temas o capítulos.

Utiliza paralelismos, metáforas u otras técnicas de aprendizaje que


te ayuden a memorizarte conceptos complicados.[1] Anota las
palabras clave de tus metáforas para estimular tu memoria
mientras estudias.

Anota la información utilizando reglas mnemotécnicas. “Mi Vecina


Tiene Muchas Joyas, Solo Una No Presta” es una buena manera de
recordar los planetas: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter,
Saturno, Urano, Neptuno, Plutón (como ejemplo gracioso).

Imagen titulada Get Rid of Soreness Step 02

Toma descansos. Puede parecer ilógico, pero tu cerebro procesará


“más” información si lo dejas descansar un poco. Estudia en
periodos ya que matarte estudiando es ineficiente y hará que se
sature tu mente, evitando que pueda absorber más información.
Aunque estudiarás un poco menos, se te quedará más.[1]

Después de 45 minutos aproximadamente, levántate. Estírate y


camina. Bebe algo, come un poco y regresa a estudiar después de 5
o 10 minutos. Te sentirás más revitalizado y listo para continuar.

Parte

3
Después de estudiar

Imagen titulada Get Rid of a Stomach Virus Step 05

Ve a dormir. ¡Si te quedas despierto toda la noche estarás tan


cansado en la mañana que muy probablemente no recuerdes nada!
Levántate en la mañana 30-45 minutos más temprano de lo normal
y repasa las partes que resaltaste en tus notas o libros. Si hiciste
tarjetas, repásalas una vez más.

Trata de dormir al menos 3 horas (un ciclo de sueño completo).[3]


Despertarte a la mitad de un ciclo de sueño será perjudicial para tu
calificación.

Desayuna. Es bien sabido que comer saludablemente antes de un


examen es bueno para tu cerebro. Opta por un desayuno normal
(no te querrás enfermar) en lugar de algo muy pesado.

Piensa en lo siguiente: entre más comas antes de tu examen,


menos te distraerás pensando en lo hambriento que estás. Así que
hazte un favor y come ALGO antes de tu examen para que te
puedas mantener aunque sea un poco enfocado.

Imagen titulada Prevent Anxiety Step 01

Respira profundo. Repasa la información un par de veces en el


camino a la escuela. Si pusiste atención en clase y estudiaste bien la
noche anterior, puede ser que te vaya bien.
Imagen titulada Figure Out if Someone Likes You Step 06

Pídele a un compañero que te ayude. Quedan 5 minutos antes de


que el maestro entre al salón, ¡así que utilízalos! Túrnense para
hacerse preguntas. Comienza con los temas que domines menos;
de esta manera los tendrás más presentes.

No hagas esto durante el examen (si te atrapan haciendo trampa en


el examen será mucho peor).

Consejos

No entres en pánico. Si te empiezas a poner ansioso, controla tu


respiración.

¡Asegúrate de mantenerte hidratado! El agua es importante para tu


cuerpo y te nutrirá mientras estudias.

No trates de memorizarte todo palabra por palabra. Trata de


entender lo que lees y asegúrate de entender la idea general.

En lugar de memorizarte todo lo que veas, trata de entender lo que


lees. Al hacer esto, no tendrás problemas para recordarlo durante
tu examen.

Si tu tiempo es limitado, no tienes que estudiar absolutamente


todo el material. Solo estudia lo que creas que es más importante.

Acuérdate de tus clases: ¿qué fue de lo que el maestro habló más?


También puedes pedirles su opinión a tus compañeros en cuanto a
lo que creen que debas estudiar más.
No te confíes pensando que ya lo sabes todo. Sigue estudiando. Es
mejor si te esfuerzas más antes del examen en lugar de pensar que
ya te sabes todo el material.

Si te sientes algo cansado por estudiar tan tarde, toma un baño (de
preferencia con agua fría); te ayudará a sentirte más fresco y
despierto.

Si ya terminaste de estudiar pero no tienes ganas de dormir, lee un


libro o artículo relacionado con lo que estabas estudiando antes de
irte a dormir. Mientras lees, si te encuentras algo relacionado con
lo que estudiaste, tu mente creará una conexión si es que
estudiaste bien. Si no, entonces probablemente debas estudiar un
poco más.

Si vas a estudiar para un examen de aceptación, entra en el sitio


web de la universidad para que conozcas sus expectativas. Si sabes
lo que tienes que estudiar, entonces podrás reducir el tiempo
invertido en las cosas que no necesitas. Esto te servirá mucho si
llegas a olvidar tu libro.

Toma café si tienes problemas para mantenerte despierto. Si crees


que esto te pondrá muy agitado, trata de hacer algo de ejercicio
cada vez que sientas sueño.

Advertencias

Si planeas estudiar camino a la escuela asegúrate de que no seas el


que conduzca. Si es así, ¡deberás enfocarte en conducir!

No bebas demasiado café o bebidas energéticas. ¡Es nocivo para tu


salud y te mantendrá despierto más de lo que esperas!
Recuerda que matarte estudiando la noche anterior no es siempre
una buena opción. Reduce tus probabilidades de retener la
información. Hacerlo una vez está bien, pero no lo hagas para todos
tus exámenes, especialmente los extensos.

Si no puedes recordar una respuesta, no hagas trampa, ya que


pueden venir consecuencias más serias. Siempre es mejor sacar una
mala calificación que ser acusado de deshonestidad.

Cosas que necesitarás

Libros de texto

Apuntes

Marcadores fluorescentes

Plumas o lápices

Hojas sueltas de papel

Tarjetas de estudio

Un lugar silencioso

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