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PANORAMA EN MÉXICO

Según la Secretaría de Energía (SENER), el consumo de energía primaria en


México llegó a 8,478 PJ en 2008. La fuente principal de energía fue el petróleo,
seguido del gas natural. Las energías renovables en México tienen una
participación del 10%, en donde la hidroelectricidad representa el 4.5% y la
biomasa (leña y bagazo de caña) alcanza el 5%, mientras que la energía eólica y
la geotérmica participaron con el resto. (Cerutti, Corali, García Bustamante, Alias
Chalico, Vega Gregg, & Cecotti, 2011)

Históricamente, se observa una participación relativa decreciente de la biomasa en


el consumo nacional de energía, aunque en términos absolutos el consumo de los
bioenergéticos (leña, carbón vegetal y bagazo) permanece más o menos
constante. Un estudio reciente señala que el consumo de leña indicado en el
Balance Nacional de Energía (BNE) está subestimado debido a dos factores: a) la
leña requerida para la producción de carbón vegetal no se contabiliza y b) el
consumo real de leña sería un 35% mayor al indicado por el BNE en 2008, para
llegar a un total de 334 PJ/a. (Sandoval, 2010)

La leña es consumida por alrededor de 28 millones de personas en el medio rural,


principalmente para la cocción de alimentos y también para pequeñas industrias
como tabiqueras, mezcaleras, panaderías y tortillerías. La figura 3 muestra la
distribución geográfica de los usuarios domésticos de leña en México; se observa
que la gran mayoría se localiza en el Centro-Sur del país.

En la actualidad, la mayoría de las tecnologías utilizadas para el aprovechamiento


energético de la biomasa en el país son ineficientes, lo que implica un desperdicio
de recursos y de energía, además de generar impactos negativos en el ambiente.
(Cerutti, Corali, García Bustamante, Alias Chalico, Vega Gregg, & Cecotti, 2011)
Ilustración 1. Usuarios de leña por localidad

La madera representa el 54% del potencial total con 1,923 PJ/a, de los cuales
1,515 PJ/a provienen del manejo de los bosques nativos, mientras que 345 PJ/a
podrían obtenerse si se establecen 2.9 Mha de plantaciones forestales
(eucaliptos). Para cultivos dedicados destinados a biocombustibles líquidos de
primera generación el total del potencial técnico es de 718 PJ/a, de los cuales 540
PJ/a son de etanol y 178 de biodiesel. El total del potencial de los residuos
actualmente disponibles es de 341 PJ/a. Existe además un potencial de 35 PJ/a
de estiércol de ganado y 35 PJ/a de residuos municipales aptos para producir
biogás. Aunque es un potencial menor, su desarrollo es muy importante porque
está inmediatamente disponible y su aprovechamiento ayuda a reducir la
contaminación de las aguas y la atmósfera. (Cerutti, Corali, García Bustamante,
Alias Chalico, Vega Gregg, & Cecotti, 2011)
Ilustración 2.Potencial de producción sostenible de cultivos dedicados en México

Para estimar el potencial de madera de manejo sostenible, sólo se contabilizó el


incremento medio anual (IMA) de los bosques y selvas nativos, fuera de áreas de
conservación, con pendientes menores al 30% y a distancias de hasta 3 km de
caminos existentes. Para esta opción existe potencial en todo el país, pero está
más concentrado en las tierras altas de la Sierra Madre Oriental, la Sierra Madre
Occidental y las tierras bajas de la península de Yucatán (Figura 6). Las
productividades estimadas varían entre 1 y 4 tMS/ha/a, y para usos energéticos se
consideran solamente las especies y partes de árboles no utilizables para madera
de aserrío, postes y celulosa. (Cerutti, Corali, García Bustamante, Alias Chalico,
Vega Gregg, & Cecotti, 2011)
Ilustración 3.Potencial sostenible de madera para bioenergía en bosques y selvas nativas.

La leña, los residuos agrícolas y algunos residuos sólidos municipales pueden


utilizarse con la tecnología de combustión directa para la generación de calor,
electricidad o cogeneración a mediana y gran escala. Algunas de estas materias
primas requieren tratamientos previos como reducción de tamaño, secado o
transformación a pellets. A continuación se detallan las aplicaciones más
relevantes en el contexto de México. (Cerutti, Corali, García Bustamante, Alias
Chalico, Vega Gregg, & Cecotti, 2011)
El biogás es un recurso energético que constituye una opción hacia la transición
energética, ya que puede ser empleado como combustible para generar
electricidad, calor y/o energía mecánica a partir de una fuente renovable como lo
son los cultivos energéticos, o bien a través de residuos agropecuarios,
agroindustriales y municipales, entre otros. Por otra parte, desempeña un papel
importante en la mitigación de gases de efecto invernadero. El biogás es una
mezcla de varios gases, constituido en su mayoría por metano (CH4). Éste último,
posee un potencial de calentamiento 25 veces mayor al dióxido de carbono (CO2).
Sin embargo, hay aproximadamente 200 veces más CO2 que CH4 en la Tierra,
por lo que su efecto en la contribución de emisión de gases de efecto invernadero
se hace relativo, más no deja de ser importante.

En México, la población ganadera porcícola es de alrededor de 15.4 millones de


cabezas, la cual está distribuida en granjas formales e informales. Generalmente,
la producción de estos animales se desarrolla bajo tres esquemas: el tecnificado,
el semitecnificado y el de traspatio. (Weber, Rojas Oropeza, Torres Bernal, &
Pampillón Gonzáles, 2012)

Ilustración 4. Distribución de fuentes potenciales de biogás en el sector porcícola en México


En base al último inventario nacional del Sistema de Información Agroalimentaria y
Pesquera, la población de ganado productor de leche alcanzó las 2.34 millones de
cabezas. Los Estados que concentran la mayor participación en la producción de
leche son Jalisco y Durango con el 77.8%. La Comarca Lagunera destaca como la
principal zona de producción con alrededor de 472 mil cabezas de ganado bovino
especializado en la producción del lácteo, equivalente al 21% del total nacional.
(Weber, Rojas Oropeza, Torres Bernal, & Pampillón Gonzáles, 2012)

Ilustración 5. Distribución de fuentes potenciales de biogás

Dentro de las diferentes fuentes para la producción de biogás, también se


encuentran las plantas de tratamiento de aguas residuales. De manera general,
éstas son estructuras construidas para procesar el agua residual antes de ser
descargada en algún cuerpo de agua, cumpliendo con la normatividad vigente. En
estos sistemas se lleva a cabo la conversión biológica por acción de
microorganismos y una serie de procesos físicos, químicos y biológicos que tiene
por objeto eliminar los contaminantes del agua. (Weber, Rojas Oropeza, Torres
Bernal, & Pampillón Gonzáles, 2012)

El proceso de digestión anaeróbica también está presente durante el tratamiento


de aguas, generando biogás, el cual, dado su valor energético, puede emplearse
como fuente de energía en motores o microturbinas dentro del mismo proceso. El
tipo de tecnología para el tratamiento de aguas residuales es importante para la
producción de biogás. Ejemplos de tecnologías en el tratamiento de aguas que
generan biogás son las lagunas de estabilización y los lodos activados. (Sandoval,
2010)

De acuerdo al inventario realizado por la Comisión Nacional del Agua


(CONAGUA), en México existen 2,816 plantas en operación formal con una
capacidad instalada de 126.8 m3/s. Estas plantas procesan un caudal de 93.6
m3/s equivalente al 44.8% el total de aguas recolectadas en los sistemas formales
de alcantarillado municipal. (Weber, Rojas Oropeza, Torres Bernal, & Pampillón
Gonzáles, 2012)

Ilustración 6. Distribución de fuentes potenciales para la producción de biogás


Como parte de las acciones de la SAGARPA, en el marco del Programa de
Producción Sustentable de Insumos para Bioenergéticos y Desarrollo Científico y
Tecnológico (PROINBIOS), realizó una inversión de 5 millones de pesos para el
establecimiento del "Primer Laboratorio de Calidad de Biodiesel en México", en las
instalaciones del Campo Experimental Rosario Izapa del INIFAP, ubicado en el
municipio de Tuxtla Chico, Chiapas. (SAGARPA)

Este laboratorio se puso en marcha en abril del año 2010, y cuenta con equipo de
la más avanzada tecnología para realizar análisis de calidad de las materias
primas, aceite y biodiesel obtenido a partir de diferentes insumos bioenergéticos.
Con este laboratorio el INIFAP apoya sus actividades de investigación, así como
de otras instituciones, en la selección de variedades de cultivos con potencial
bioenergético, como en el caso del piñón, higuerilla y moringa, entre otras
variedades. (SAGARPA)

Aunado a esta adquisición, dicho laboratorio cuenta con una planta experimental
para la producción de biodiesel, registrada ante la Secretaría de Energía, con
capacidad para producir 200 litros diarios de biodiesel a partir de cualquier tipo de
aceite vegetal. A través del establecimiento de laboratorios de primer nivel como
este y el que se estableció en Tecomán Colima, para etanol, se fortalece la
capacidad de respuesta institucional ante la demanda de producción y desarrollo
de los biocombustibles a partir de cultivos con potencial bioenergético.
(SAGARPA).

REFERENCIAS

Cerutti, O. M., Corali, F., García Bustamante, C., Alias Chalico, T., Vega Gregg, J., & Cecotti, L. (08 de
2011). La Bioenergía en México. Recuperado el 06 de 02 de 2015, de
http://rembio.org.mx/wp-content/uploads/2014/12/CT4.pdf
SAGARPA. (s.f.). Bioenergéticos. Recuperado el 06 de 02 de 2015, de
http://www.bioenergeticos.gob.mx/index.php/prensa/noticia-actual/95-laboratorio-de-
bioenergia-para-analisis-de-calidad-de-aceite-y-biodiesel-en-mexico.html

Sandoval, G. (09 de 2010). REMBIO, Biocombustibles Avanzados en México. Recuperado el 06 de


02 de 2015, de http://rembio.org.mx/wp-content/uploads/2014/12/CT2.pdf

Weber, B., Rojas Oropeza, M., Torres Bernal, M., & Pampillón Gonzáles, L. (12 de 2012).
Producción de Biogás en México. Recuperado el 06 de 02 de 2015, de
http://rembio.org.mx/wp-content/uploads/2014/12/CT5.pdf