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INSTITUTO TECNOLÓGICO DE CHINÀ

INGENIERÍA EN AGRONOMÍA

ASIGNATURA:

NUTRICION VEGETAL.

MAESTRA:

MONICA BEATRIZ LOPEZ HERNANDEZ

ALUMNO:

LÓPEZ RUIZ ANDRÉS.

TRABAJO DE INVESTIGACIÓN

PAQUETE TECNOLÓGICO DEL MAÍZ.

Grupo: 5 BA

Fecha de entrega: 3 de septiembre del 2018


PAQUETE TECNOLOGICO DEL MAIZ.

Ciclo agrícola

Primavera-verano.

Importancia del cultivo

El maíz representa una fuente de alimento muy importante, tanto en áreas rurales
como urbanas de México. Pero la importancia del maíz va más allá de su carácter
de bien de consumo principal. El cultivo de maíz para grano ocupa un tercio de la
superficie cultivada del país, con 1’354,422 hectáreas sembradas bajo riego y
6’132,977 hectáreas bajo temporal. En el estado de Campeche, el cultivo de maíz
para grano se lleva a cabo por cerca de 30 mil productores y genera cerca de 4.5
millones de jornales anualmente en una superficie de 150 mil hectáreas
aproximadamente. Este cultivo aporta el 48% del valor del Producto Interno Bruto
agrícola de la entidad.

Características generales del cultivo.

El maíz se siembra en su mayor parte bajo temporal, aproximadamente unas 150


mil hectáreas, de las que un 60 a 70% se ubica en suelos tipo luvisol, planos,
medianamente profundos y relativamente fáciles de mecanizar en cualquier época.
Hay 30 mil productores aproximadamente en Campeche. La siembra tiene lugar
de mayo a junio, a inicio de la temporada de lluvias, y se extiende hasta principios
de agosto. La planta florece de 52 a 55 días después de la siembra y la cosecha
ocurre de 130 a 140 días después de la siembra.

En la tecnología tradicional predomina la preparación del suelo con maquinaria


sobre la roza-tumba-quema, la siembra con sembradora sobre la siembra manual,
y el uso de semilla mejorada de híbridos sobre el uso de variedades de
polinización libre y de semilla de materiales nativos o criollos. La fertilización
incluye generalmente una aplicación de fertilizante al momento de la siembra,
basada en una fuente, el fosfato de amonio, que se utiliza en cantidades variables,
desde 50 a 150 kilogramos por hectárea. El control de maleza se realiza
mayormente con herbicidas y la cosecha se realiza con maquinaria. Los
rendimientos promedio varían de 2.5 a 3.5 toneladas por hectárea en suelos
preparados con maquinaria, y en roza-tumba-quema éstos son de 600 a 1,200
kilogramos por hectárea.

Nivel de producción potencial


Alto.

Descripción del área.

Las áreas de alto potencial generalmente se caracterizan por poseer suelos


planos, profundos y permeables, que reciben entre 500 y 700 milímetros de
precipitación en los meses de junio a octubre.

Preparación del terreno.

Evite quemar el rastrojo de maíz y la maleza. Realice una preparación del suelo
basada en dos pasos de rastra agrícola (generalmente se da un pase de rastra
semi-pesada y luego uno con una rastra más ligera). Aplique el primer paso de
rastra después de la cosecha (febrero y marzo), calculando cuando el suelo
contenga alrededor de un 20% de humedad, esto evitará que la maquinaria sufra
mayor desgaste, y que la preparación resulte defectuosa al formarse terrones
demasiado grandes. En cuanto caigan las primeras lluvias y la maleza empiece a
crecer aplique el segundo pase de rastra. Siembra Se recomienda la siembra con
sembradora de hilera sencilla o de doble hilera, teniendo en consideración que la
segunda opción puede llegar a aportar hasta un 10% más de rendimiento que la
primera bajo iguales circunstancias de siembra y manejo posterior del cultivo.

Fecha de siembra.
Del 1º de junio al 31 de julio. Cuando se utiliza el sistema de labranza tradicional
del suelo es mejor sembrar hasta que el temporal esté bien establecido, siendo el
periodo óptimo del 15 de junio al 15 de julio. Con el sistema de cero labranza esta
labor puede realizarse desde las primeras lluvias, ya que con el “mantillo” de
residuos sobre el suelo la humedad se conserva por más tiempo.

Densidad de población.

Se recomienda sembrar de 60 mil a 70 mil semillas por hectárea; esto, en caso de


que se presente sequía no muy extremosa, permitiría cosechar mínimo 53,000 a
63,000 mazorcas por hectárea, mismas que con 80 gramos de maíz cada una,
cabría esperar un rendimiento mínimo de 4 a 5 toneladas por hectárea. Se
recomienda que los surcos de siembra tengan 80 centímetros de ancho, ya sea
que se utilice la sembradora de una hilera o la de doble hilera.

Fertilización.

Se recomienda la fórmula de fertilización 110-46-00. En este caso se


recomiendan como fuentes de fertilización la urea, y el sulfato de amonio o nitrato
de amonio para el Nitrógeno, el fosfato diamónico para Fósforo y Nitrógeno, y el
cloruro de Potasio para el Potasio. La aplicación de esta fórmula se logra mediante
100 kilogramos de 18- 46-00, y 25 a 30 días después de ella, y 200 kilogramos de
urea, fraccionando la aplicación de esta última, para aplicar de ser posible a los 20
y 35 días después de la siembra. En este intervalo también es recomendable que
se realice la aplicación del cloruro de Potasio (50 kilogramos por hectárea). Cabe
agregar que si hay buena humedad y “no hay piso” para incorporar la segunda
fertilización, se carece de maquinaria para hacer la incorporación, se recomienda
utilizar nitrato de amonio en lugar de urea, y completar la fórmula con aplicaciones
foliares de urea, aprovechando las aplicaciones de plaguicidas y herbicidas. En
este caso se recomiendan dos fertilizaciones foliares de 5 kilogramos de Nitrógeno
por hectárea (10.8 kilogramos urea en 600 litros de agua).

Labores secundarias.

Se recomienda una escarda.

Control de malezas.

El cultivo debe permanecer totalmente libre de maleza los primeros 35 días


después de la siembra. Se recomienda realizar el control de la maleza
combinando el control químico con el control mecánico mediante la escarda con
tractor. En siembras de primavera-verano, cuando la semilla es de buena calidad,
la planta emerge a la superficie totalmente en 4 a 5 días. Por lo tanto, se tiene un
margen de tres días después de la siembra para aplicar herbicidas no selectivos o
desecantes, y controlar la maleza que ha nacido antes que el maíz.

Control de plagas.

Para plagas del suelo que atacan la semilla y las plantas recién nacidas, se
recomienda utilizar el tratamiento de la semilla para evitar daños de gusano de
alambre, gallina ciega, cien pies y gusano trozador. Entre los productos que se
pueden utilizar se encuentran el Semevín y el Carbofurán 300TS, en cantidades
de 300 a 500 mililitros para 20 kilogramos de semilla, lo cual debe decidirse
mediante un muestreo de suelo antes de la siembra. Este tratamiento a la semilla
es recomendable al encontrar 20% de incidencia en los muestreos de las plagas
mencionadas. Posterior a la germinación de la semilla (2 a 3 días de emergida la
planta), si hay presencia de gusano trozador, se puede aplicar Metamidofós o
Clorpirifos etil, en dosis de 400 a 500 mililitros por hectárea. El gusano cogollero
es por mucho la plaga más importante del maíz en la entidad, y su daño se
manifiesta de 7 a 8 días después de la germinación. Se recomienda también
realizar muestreos periódicos para determinar las aplicaciones para el control de
esta plaga, iniciando a la semana de nacido el cultivo y continuar a intervalos de 5
a 7 días, aplicando cuando el muestreo se registre un 20% de presencia de larvas
en sus primeras etapas de desarrollo. Los productos a utilizar contra el gusano
cogollero son la Cypermetrina, el Benzoato de emamectina y el Clorpirifos 480 E,
entre otros, (en dosis de 250, 500, y 100) mililitros por hectárea, respectivamente.

Control de enfermedades

Por el bajo precio que tiene el maíz-grano actualmente, una de las prioridades de
la investigación ha sido determinar las variedades que mejor se adaptan al
ambiente de producción, ello ha permitido recomendar sobre todo variedades e
híbridos que si bien pudieran no ser resistentes, sí toleren el ataque de las
principales enfermedades, lo cual permite a los productores minimizar el uso de
agroquímicos. Tal es el caso de los materiales que se recomiendan en esta
publicación y que poseen una aceptable respuesta a las enfermedades fungosas y
de sintomatología viral en el intervalo de fechas de siembra recomendado.

Cosecha

Cosechar con cosechadora mecánica. Para el almacenaje del grano con el menor
riesgo de enfermedades se requiere que el grano contenga 13 a 14% de
humedad, no obstante, según el destino del producto, se puede cosechar con
contenidos de 16 a 18% de humedad, o más si se cuenta con equipo para secado.
El tiempo mínimo en que se efectúa la cosecha es de 120 a 140 días contados
desde la siembra.
Rendimiento.

El rendimiento promedio con la tecnología recomendada fluctúa entre 5 y 6.5


toneladas por hectárea. Los datos experimentales obtenidos en las regiones
centro y norte de Campeche, provenientes de experimentos que se repiten año
tras año, donde se aplica la tecnología recomendada, y en los que se incluyen
diferentes variedades e híbridos, señalan que los rendimientos de grano van de
5.8 a 6.5 toneladas por hectárea en promedio.

Costo de producción

$9,726 por hectárea.

Ingreso bruto

$14,000 pesos por hectárea.