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AUTORIDADES DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES

Dirección General de Cultura y Educación de la Gobernadora


Provincia de Buenos Aires Lic. María Eugenia Vidal
Vicegobernador
En la elaboración del presente módulo participaron los equipos
Dr. Daniel Marcelo Salvador
técnicos de las Direcciones de Educación Secundaria y de
Psicología Comunitaria y Pedagogía Social, junto a los Director General de Cultura y Educación
especialistas, Dra. Carina V. Kaplan, Lic. Gabriel Sánchez Zinny
Dr. Adrián Melo y Lic. Eliana Vasquez. Vicepresidente 1ro del Consejo General de Cultura y Educación
Mg. Diego Martínez
Subsecretario de Educación
Políticas de cuidado en la escuela.
Lic. Sergio Hernán Siciliano
Aportes para trabajar la problemática del suicidio e intentos
de suicidio. Subsecretario Administrativo
Lic. Ignacio Manuel Sanguinetti
Subsecretaría de Políticas Docentes y Gestión Territorial
1° edición, Noviembre de 2017. Dra. María Florencia Castro
Se autoriza la reproducción total o parcial de los textos aquí
Directora Provincial de Educación Secundaria
publicados, siempre y cuando no sean alterados, se asignen los
Lic. Carla Cecchi
créditos correspondientes y no sean utilizados con fines comerciales.
Directora Provincial de Educación Primaria
Prof. Mónica Dillon
Edición y corrección: Guadalupe Rodríguez Directora Provincial de Educación Inicial
Diseño y diagramación: Florencia Zamorano Prof. Guillermina Marti
Directora Provincial de Educación Técnico Profesional
Lic. Lucia Galarreta Bolia
Impreso en Argentina
Primera edición Noviembre de 2017 Directora Provincial de Educación de Gestión Privada
4000 ejemplares Prof. Nora Pinedo
Directora de Psicología Comunitaria y Pedagogía Social
Lic. Andrea Duré
Dirección General de Cultura y Educación
http://www.abc.gov.ar Directora de Educación Artística
Prof. Rosa Castillo
Directora de Educación Física
Prof. Valeria Perezzón
Índice

Prólogo por Lic. Gabriel Sánchez Zinny............................................................................. 6


Prólogo por Lic. Sergio Hernán Siciliano......................................................................... 7
Presentación ................................................................................................................................. 8
Capítulo 1
El suicidio en los adolescentes y jóvenes.............................................................................. 12
Aproximaciones conceptuales ...................................................................................................... 12
Acerca de los sentidos construidos socialmente en torno al suicidio........................................ 14
El suicidio como problemática social en la actualidad ............................................................. 15
Las adolescencias y las juventudes ............................................................................................... 17
Adolescencias y juventudes: entre la libertad y el desconcierto .............................................. 18
El lugar de la escuela ...................................................................................................................... 19
Capítulo 2
Territorio y comunidad frente al padecimiento subjetivo de los jóvenes................. 22
La escuela en clave territorial-comunitaria .................................................................................. 23
Pensar situados: la conflictividad social en la escuela ............................................................... 25
Suicidio e intento de suicidio y su impacto en el escenario escolar ......................................... 27
La perspectiva del paradigma comunitario ................................................................................ 30
Acerca de la perspectiva de género, una perspectiva de derechos ..................................... 31
Intento de suicidio y suicidio en el relevamiento de situaciones conflictivas
y de vulneración de derechos en el escenario escolar ............................................................. 33
Capítulo 3
Prevención inespecífica y políticas de cuidado ................................................................... 38
El planteo de la prevención inespecífica...................................................................................... 39
Las políticas de cuidado.................................................................................................................. 40
Una mirada de cuidado.................................................................................................................. 43
Acerca de los mitos y las falsas creencias en relación al suicidio.............................................. 51
Orientaciones para el trabajo en la institución escolar .............................................................. 53
Capítulo 4
La prevención inespecífica y las políticas de cuidado en los diseños curriculares...60
La importancia de la línea curricular ciudadanía ....................................................................... 62
Educación Sexual Integral (ESI)....................................................................................................... 64
Hostigamiento y discriminación ..................................................................................................... 66
¿Hablar o no hablar de suicidio?................................................................................................... 71
La Educación Vial............................................................................................................................. 78
La evaluación ................................................................................................................................... 79
Los proyectos de vida y de futuro.................................................................................................. 80
Capítulo 5
Orientaciones generales frente a los intentos de suicidio y los suicidios ................ 86
Antes: acciones de prevención ..................................................................................................... 87
Durante: intervenciones ante la emergencia de una situación de suicidio............................. 91
Después: intervenciones posteriores a la emergencia de una situación de suicidio ............. 94
Bibliografía .................................................................................................................................... 96
PRÓLOGO por el Lic. Gabriel Sánchez Zinny PRÓLOGO por el Lic. Sergio Hernán Siciliano
Director General de Cultura y Educación Subsecretario de Educación

El Módulo de Trabajo “Políticas de cuidado en la da cuenta de cambios epocales y contextuales La escuela, como hoy la entendemos, se con- situaciones más complejas de afrontar, que
escuela. Aportes para trabajar la problemática que son necesarios considerar para problemati- figura en un escenario en el que ocurren una provoca dolor social y nos compromete como
del suicidio e intentos de suicidio”, que presen- zar algunas de las situaciones que ocurren en las enorme cantidad de situaciones, algunas de adultos educadores al encuentro de un enfo-
tamos en esta oportunidad, expresa la decisión escuelas, y por otro, porque propone el desplie- ellas de carácter extraordinario y otras que for- que para su abordaje en el campo educativo.
de la Dirección General de Cultura y Educación gue de estrategias de intervención ancladas man parte de lo cotidiano. De todas ellas nos
de la Provincia de Buenos Aires, de proponer en la perspectiva de la prevención inespecífica ocupamos constituyéndolas en instancias de Proponemos un trabajo anticipatorio, que agu-
un enfoque de trabajo para el campo educa- que expresan un enfoque para el abordaje de reflexión que nos permiten ratificar y profundizar dice la mirada de cuidado hacia nuestros es-
tivo para el abordaje de un tema tan doloroso este tema en el campo particular en el cual nos ciertas líneas de política educativa, transforma- tudiantes, desplegando acciones enmarcadas
como es la muerte de un adolescente o joven. desempeñamos como profesionales, que es el das en preguntas, problemas e interpelaciones en la perspectiva de la prevención inespecífi-
educativo. para las que es necesario encontrar las mejores ca. En este sentido, promovemos la enseñanza
Este material está dirigido a los actores institu- de contenidos socialmente significativos para
respuestas de carácter pedagógico, ancladas
cionales del Nivel Secundario. Nos referimos a Los intentos de suicidio y suicidio constituyen los adolescentes y jóvenes, espacios que pro-
en el enfoque de derechos.
los Inspectores de Enseñanza del Nivel, a los Ins- una problemática psicosocial grave, de enorme picien el diálogo y la construcción de vínculos
pectores de la Dirección de Psicología Comuni- complejidad y anclada en la multicausalidad, Algunas de estas situaciones dejan marcas. La saludables, entre tantas otras acciones que ha-
taria y Pedagogía Social y a los equipos docen- por lo cual, las explicaciones lineales a modo de muerte de un adolescente o joven que transita bitualmente despliegan las escuelas.
tes que se desempeñan desde distintos roles y receta única no dan cuenta de la misma. Es por la escuela es una de ellas y se configura como
funciones en las escuelas secundarias tanto de ello que la escuela no puede asumir en soledad una de las escenas más temidas por los docen- Para la Dirección General de Cultura y Edu-
Gestión Estatal como de Gestión Privada. el abordaje de esta problemática y necesaria- tes y mucho más si es el propio sujeto quien cación esta iniciativa de trabajo conjunto con
mente debe articular fundamentalmente con tomó una decisión tan dramática. UNICEF expresa la decisión política de seguir
Desde la lectura y el análisis de un escenario so-
las instituciones dependientes del área de Salud acompañando a las escuelas en el esfuerzo
cial complejo, y en el marco de una política de El intento de suicidio y suicidio en los adolescen-
para, en el marco de una práctica anclada en que cotidianamente realizan, brindando una
cuidado para todos los que habitan la escuela, tes y jóvenes es hoy una problemática psicoso-
la corresponsabilidad desde un enfoque situa- herramienta que, por un lado promueve la
asumimos la enorme responsabilidad de poner cial grave, de enorme complejidad e inscripta
cional, habilitar dispositivos que puedan dar las reflexión y problematización de una situación
a disposición de las instituciones educativas una en la multicausalidad. Los datos con los que se
mejores respuestas posibles. que es estructuralmente compleja, y por el otro,
herramienta que tiende a orientar a los acto- cuenta muestran que las tasas de suicidios han
res del sistema educativo, a partir de una lec- Agradecemos el apoyo y la cooperación de brinda orientaciones para intervenir del mejor
aumentado y que es la segunda causa princi-
tura situacional y de contexto, para intervenir UNICEF Argentina que posibilitó la producción modo ante este tipo de eventos. Hoy sabemos
pal de defunción en el grupo etario de 15 a 29
en situaciones que tienen un enorme impacto e impresión de este material. Esta publicación que lo que le pasa a la comunidad, le pasa a
años en todo el mundo, por lo tanto es un pro-
cuando suceden en las escuelas. El suicidio o y las acciones de capacitación en toda la pro- la escuela; que un problema que entra en la
blema en crecimiento.
intento de suicidio de adolescentes y jóvenes vincia de Buenos Aires en el marco de la misma escuela, es un problema que ya estaba insta-
es un tema que nos interpela y nos duele como es la expresión del compromiso que asume la La escuela es, sin embargo, y sobre todas las lado en la comunidad. Por ello las acciones de
adultos educadores si entendemos que cada Dirección General de Cultura y Educación en cosas, un espacio de vida, desde donde se capacitación que se realizarán en toda la pro-
estudiante es importante, que cada vida tiene la promoción de prácticas de cuidado hacia abona a la construcción de proyectos, al ejer- vincia de Buenos Aires y también por ello la de-
un valor en sí misma y que la escuela es un es- las infancias, las juventudes y también hacia los cicio de la ciudadanía para el presente y para cisión de inscribir nuestra práctica en hablar de
pacio de vida, por lo cual, cuando este tipo de docentes. el futuro. Cuando acontece un intento de sui- lo que nos pasa y buscar las mejores respuestas,
situaciones irrumpen en la institución, esta pa- cidio o un suicidio por parte de un adolescen- siempre cuidadosas de nuestros estudiantes,
Invitamos a todos los equipos docentes, equipos te o joven, el suceso irrumpe y desestabiliza las sus familias, los docentes y la comunidad edu-
dece un efecto de devastación por la propia
de orientación escolar directivos e inspectores, rutinas escolares y se convierte en una de las cativa en general.
contradicción que se presenta ante la decisión
a conocer y apropiarse de esta herramienta de
de un joven de quitarse la vida.
trabajo, a sabiendas del compromiso que todos
Esta herramienta que estamos presentando se y cada uno tienen con el objetivo de construir
torna pertinente por un lado, porque promue- una escuela en la que se aprenda, se enseñe,
ve mirar a los fenómenos sociales desde una se cuide y se construya ciudadanía.
perspectiva socio histórica y comunitaria que
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

Presentación

El presente trabajo nutre sus raíces en do- por las y los2 docentes. Y las circunstancias se trumentales tendientes a fortalecer a los do-
cumentos precedentes elaborados por la vuelven aún más penosas cuando es el pro- centes en el abordaje de estos fenómenos
Dirección General de Cultura y Educación pio sujeto el que tomó la decisión de quitarse (cuestiones que abarcan desde los conte-
(DGCyE) y otros organismos1 e intenta pre- la vida. nidos de los Diseños Curriculares hasta otras
sentar nuevos aportes y orientaciones que de carácter más interventivo en la dimensión
Para una escuela que ancla sus objetivos en
surgen a partir del permanente diálogo con singular, grupal, institucional y comunitaria)
el presente y en el futuro de los jóvenes, en
diversos materiales y perspectivas teóricas y es preciso materializar el trabajo con otros
la formación de la ciudadanía, en la conti-
de abordaje de la temática y de inquietudes, desde la perspectiva de la corresponsabili-
nuidad de sus estudios y en la preparación
contribuciones, experiencias y demandas de dad y la intersectorialidad para promover en
para el mundo del trabajo, la muerte y aún
inspectoras/es, directivos, equipos de orien- los estudiantes y sus comunidades el acceso
más el suicidio de un estudiante es algo que
tación escolar, docentes, familias y estudian- a estándares de salud integrales donde la
muchas veces pertenece al orden de lo im-
tes que transitan las escuelas de la provincia vida propia y la de los demás sea el principal
pensado y en todas las circunstancia es di-
de Buenos Aires. valor.
fícil de asimilar. Por ello, cuando acontece
Sin dudas, la muerte de un/a estudiante es el un intento de suicidio o un suicidio por parte Este documento se divide en cinco capítulos
escenario escolar más doloroso y más temido de un joven, el suceso irrumpe y desestabiliza
El primero, “El suicidio en los adolescentes
la tarea y las rutinas escolares, y se convier-
y jóvenes: aproximaciones conceptuales”,
te en una de las situaciones más complejas
centra sus reflexiones en diferentes marcos
de afrontar, que algunas veces pueden traer
1. “Lineamientos para la atención del suicidio en adolescentes” teóricos acerca de las juventudes y las ado-
(Ministerio de Salud de la Nación, 2012). Disponible en: http://bvs. aparejadas la parálisis o el hacer irreflexivo a
lescencias de hoy. Resulta ineludible poner
psi.uba.ar/local/File/2012-10-31_lineamientos-atencion-intento- partir de la necesidad de “hacer algo”.
suicidio.pdf sobre el tapete los rasgos principales de las
“Guía de Orientación para la intervención en situaciones de
conflicto y de vulneración de derechos en el escenario escolar” En este sentido, es importante asumir el de- dimensiones subjetivas del tiempo adoles-
(DGCyE-UNICEF,2012). Disponible en: https://www.unicef.org/ar- ber social que la escuela tiene como institu- cente y juvenil en relación con la época ac-
gentina/spanish/Guia_de_orientacion_WEB.pdf
“Violencias y Escuelas. Otra mirada sobre las infancias y las ju- ción del Estado y desde el mandato de en- tual y las maneras en que se manifiestan en
ventudes” (DPSEC, DPCyPS, DPETP y DIPREGEP - UNICEF, 2014).
Disponible en: https://www.unicef.org/argentina/spanish/
señanza y cuidado, de reflexionar, analizar nuevas problemáticas que se expresan en las
Violencias_y_escuelas_OK.pdf críticamente y pensar acciones generales y instituciones educativas y en las relaciones
“Guía Federal de Orientaciones para la Intervención Educativa
en Situaciones Complejas relacionadas con la vida escolar” (Mi-
concretas frente a los intentos de suicidio y a con los adultos.
nisterio de Educación de la Nación, 2014). Disponible en: http:// los suicidios de los jóvenes.
www.bnm.me.gov.ar/giga1/documentos/EL005062.pdf El segundo capítulo, “Territorio y comunidad
“Acerca de la problemática del suicidio de jóvenes y adolescen-
tes. Un enfoque para su abordaje desde el campo de la educa- Ante ciertas situaciones complejas, la escue- frente al padecimiento subjetivo de los ado-
ción” (Ministerio de Educación de la Nación, 2015). Disponible en: la no puede ni debe intervenir sola. Más allá lescentes y jóvenes”, desarrolla la necesidad
https://www.educ.ar/recursos/127063/acerca-de-la-problemati-
ca-del-suicidio-de-adolescentes-y-jovenes-un-enfoque-para-su- de las herramientas de carácter teórico e ins- de construir un enfoque para el abordaje edu-
abordaje-desde-el-campo-de-la-educacion
“La institución escolar y las políticas de cuidado ante el padeci-
miento subjetivo: Suicidio e Intento de Suicidio”. Documento de
Trabajo (DPCyPS, 2016). Disponible en: http://servicios2.abc.gov.
ar/lainstitucion/sistemaeducativo/psicologiaase/comunicacio- 2. Considerando que la repetición de palabras dificulta la lectura –por ejemplo el/la alumno/alumna, –nosotras/nosotros- y, dado que
nes/documentosdescarga/2016/documento_1_16_suicidio_e_in- aún no hay consenso en las nuevas formas no sexistas del habla y de la escritura, utilizaremos para las nominaciones el género mascu-
tento_de_suicidio.pdf lino advirtiendo que el mismo, como equivalente de toda la existencia humana, forma parte del sexismo del lenguaje.
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

cativo que forme parte de una perspectiva El paradigma de las políticas de cuidado sos- en un aula, en una escuela, o los docentes y
multidimensional, interdisciplinaria, territorial y tiene el derecho y la obligación de los ciuda- las familias de una comunidad. Por lo tanto,
comunitaria. Se hace necesario abordar los danos y del Estado de cuidar, ser cuidados y cada situación requiere una intervención si-
temas y las situaciones que se expresan en autocuidarse. El cuidado implica ir más allá tuada.
la escuela, algunos de ellos vinculados con de las obligaciones jurídicas sostenidas en la
Más allá del dolor que siempre van a producir
la salud y la salud mental, de manera dia- Convención sobre los Derechos del Niño, y
estos hechos, se hace necesario contar con
lógica, comunitaria e interdisciplinaria para las leyes nacional 26.061 y provincial 13.298
un material para la reflexión, la sensibilización
poder problematizar y construir objetos de de Promoción y Protección integral de Dere-
y el análisis previo y de orientación, que per-
análisis e intervenciones corresponsables que chos de Niños y Adolescentes en el sentido
mita desarrollar acciones que se constituyan
expresen la síntesis de los aportes de otros y de desarrollar un pacto comunitario de cui-
en políticas preventivas, y que fomente y
nuevos saberes para pensar y trabajar con dado de los aspectos físicos y emocionales
empodere a la comunidad educativa y a sus
los estudiantes y los equipos docentes de las de los adolescentes y los jóvenes.
actores para enfrentar estas situaciones.
escuelas secundarias. La conciencia de los
En el cuarto capítulo, “La prevención inespe-
límites, en contraposición a la omnipoten-
cífica y las políticas de cuidado en los dise-
cia y a las respuestas unívocas, sumada a los
ños curriculares”, se brindan algunas orien-
diálogos con las improntas comunitarias en
taciones tendientes a habilitar espacios de
el marco de la interdisciplina, promueve la
reflexión institucional donde se promueva la
construcción de criterios adecuados y pau-
circulación y la valoración de la palabra de
tas de acción para cuidar y ser cuidados.
los estudiantes, la formación en ciudadanía,
El tercer capítulo, “Prevención inespecífica las prácticas democráticas, la Educación
y políticas de cuidado” describe estos dos Sexual Integral, la Educación Vial y los pro-
marcos conceptuales a partir de los cuales yectos de vida y de futuro, todas instancias
puede situarse el enfoque educativo sobre que hacen de la escuela un lugar que cuida
las situaciones vinculadas al suicidio, inten- y enseña a cuidar y a cuidarse a los jóvenes.
to de suicidio y las lesiones autoinfligidas de
El quinto capítulo, “Orientaciones generales
adolescentes y jóvenes.
frente a los intentos de suicidio y los suicidios”,
La prevención inespecífica se traduce en un pone a disposición una serie de orientacio-
conjunto de acciones que, se espera, tengan nes generales que pueden servir de marco
un impacto positivo sobre ciertas problemáti- de referencia para las acciones en relación
cas y situaciones riesgosas para los estudian- a los intentos de suicidio y a los suicidios en
tes, tales como el consumo problemático de el ámbito educativo sin perder de vista, por
sustancias, los intentos de suicidio, las lesiones supuesto, el marco teórico desarrollado en el
autoinfligidas y los accidentes reiterados, en- conjunto del módulo.
tre otros; y en ese sentido, abre la posibilidad
Un trabajo se define también por lo que no
de articular acciones anticipatorias aún sin
es. “Políticas de cuidado en la escuela. Apor-
estar destinadas específicamente al proble-
tes para trabajar la problemática del suicidio
ma del suicidio. De allí lo inespecífico.
e intentos de suicidio” no es un conjunto de
Hacer de la escuela un ámbito democrá- acciones a manera de receta para actuar
tico, habitable, esperanzador e inclusivo, y en situaciones de tentativas y de suicidios
donde los jóvenes encuentran espacio para consumados. Se sabe que esto no es posible
expresarse, para pensar su futuro en común ni deseable porque cada situación es única
y aprendizajes significativos para su vida, son como lo son las características personales de
acciones de la prevención inespecífica. un estudiante o de un grupo de estudiantes
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

EL SUICIDIO EN LOS “El doctor Armoroson le cosió los cortes de las muñecas
y a los cinco minutos de la transfusión la declaró fuera de peligro.
CAPÍTULO ADOLESCENTES Tras acariciarle la barbilla, le dijo:
– ¿Qué haces aquí guapa?
Y JÓVENES

1
Si todavía no tienes edad para saber lo mala que es la vida…
Fue entonces cuando Cecilia dijo en voz alta
lo que habría podido considerarse su nota póstuma,
APROXIMACIONES aunque en este caso totalmente inútil porque seguía con vida.
–Está muy claro, doctor,
CONCEPTUALES que usted nunca ha sido una niña de trece años– dijo”.

Eugenides, J. (2005): Las vírgenes suicidas. Comunicación y Publicaciones.

Ante el suicidio surgen primero el dolor y lue- una complejidad mayor donde prevalecen
go las preguntas, los interrogantes, las bús- la multicausalidad y el enigma.
quedas de sentido e incluso, en numerosas
A la complejidad del suicidio hay que aña-
ocasiones, la búsqueda de culpables y de
dirle el hecho de que en muchas ocasiones
chivos expiatorios. Por ello, es necesario co-
ocurre en la adolescencia y la juventud. Tan-
menzar afirmando que el suicidio es un enig-
to el suicidio como la adolescencia compar-
ma. En su análisis, se encuentran múltiples
ten una dimensión enigmática: en el texto
significaciones, lo cual da cuenta de lo in-
citado en el epígrafe de Las vírgenes suici-
descifrable del acto, así como la ausencia
das, queda claro que es imposible saber qué
de referencias concluyentes y explicaciones
encierra el corazón de Cecilia y qué la lleva
ante el hecho trágico.
a tomar esa decisión.
El suicidio es definido por la Organización
Por ello, en primer lugar, hay que evitar que
Mundial de la Salud (OMS) como “todo acto
la intervención educativa se centre en la
por el que un individuo se causa a sí mismo
búsqueda de respuestas a los interrogantes
una lesión, o un daño, con un grado varia-
que la propia situación genera; ciertas in-
ble de la intención de morir, cualquiera sea
vestigaciones corresponden a la Justicia y la
el grado de la intención letal o de conoci-
escuela debe enfocarse en las políticas de
miento del verdadero móvil” (OMS, 1976). En
1

cuidado sobre niños y jóvenes, y sobre la co-


concordancia con la definición, una de las
munidad educativa.
capítulo

representaciones más extendidas y que for-


man parte de un cierto sentido común sobre Lo que se torna fundamental es indagar y
el suicidio remite a la imagen de un acto in- reflexionar acerca de cómo distintos auto-
dividual con un propósito claro. Sin embargo, res describen algunas características de las
esta imagen debe ser puesta en tela de jui- juventudes y las adolescencias actuales, la
cio, ya que diversos autores dan cuenta de relación que establecen con sus cuerpos y
12 13
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

analizar críticamente los contextos sociohis- El sociólogo francés Émile Durkheim elaboró Así, por ejemplo, en Japón, la decisión de los hombres, somos una de sus posesiones”.
tóricos y los imaginarios sociales que pueden en 1897 una definición del acto suicida suma- morir es potestad de la clase de los guerre- Por ello se propone que los que se matan, en
favorecer o reducir las oportunidades para mente crítica de aquellas que lo vinculaban a ros (bushi, samurái) que en ese acto deciden señal de castigo, sean amortajados en un lu-
la irrupción de situaciones de padecimiento la “locura”. Para este autor, el suicidio es “toda no reconocer la supremacía del vencedor. gar apartado, que se los inhume en lugares
subjetivo. Resulta de vital importancia identi- muerte causada directa o indirectamente por Desde la época de Kamakura, se sugiere la desiertos, incultos y sin nombres que desig-
ficar algunas de las particularidades de estas una acción u omisión del sujeto, realizada de decisión a tomar, se codifican los gestos a nen sus tumbas (Pinguet, 2016: 20). De esta
situaciones cuando afectan a la franja de los forma consciente” (Durkheim, 2004). ejecutar, los sentimientos a manifestar en la forma, anticipan los argumentos de los que
adolescentes/jóvenes, para poder así pensar práctica del harakiri. se servirá San Agustín para remarcar la prohi-
El suicidio representaría un fenómeno cons-
en el trabajo que puede proponerse desde bición radical del suicidio que decreta el cris-
tante, que no puede explicarse por causas Desde el helenismo y hasta el siglo II de la era
la escuela secundaria. tianismo, siglo tras siglo, hasta la actualidad.
de índole individual, sino que tendría que ver cristiana, los ciudadanos de Atenas y poste-
con la forma de cohesión de cada sociedad. riormente los romanos adoptaron dos actitu- De lo anterior se desprende la idea de la
Según Durkheim, el suicidio puede ser objeto des respecto del suicidio que dan cuenta de existencia de diferentes sentidos construidos
Acerca de los sentidos de estudio de la psicología pero si se consi- la estructura dual de la sociedad: el ciuda- socialmente en torno a la idea del suicidio,
construidos dera a los suicidios en conjunto, durante una dano goza de todas las libertades y tiene el ya que en algunas de las comunidades se le-
socialmente en torno unidad de tiempo y en una sociedad dada, derecho de disponer de su propia vida, pero gitimaban ciertos comportamientos suicidas,
al suicidio esto ya constituye un hecho nuevo, superior no así el esclavo. Como señala Maurice Pin- mientras que otros eran reprimidos y castiga-
a la suma de los actos individuales: es un he- guet en La muerte voluntaria en Japón, se dos.
La palabra “suicidio” fue utilizada por primera cho social. El sociólogo estableció una íntima admitía la legitimidad del suicidio cuando
Si bien la idea del suicidio es polémica, es
vez por el abate (eclesiástico) Desfontaines relación entre sujeto e integración social (se- el que se mataba era un hombre libre, ejer-
imposible omitir la existencia de relaciones
en 1737. Sin embargo, no fue hasta el siglo XIX gún su hipótesis, el individuo se suicida o no ciendo de ese modo la soberanía ligada a su
entre este tipo de comportamientos y las
cuando los conocimientos científicos de la en función de si se halla integrado a la socie- estatuto. Sin embargo, “cuando uno de los
concepciones de las religiones, la filosofía, el
época permitieron desarrollar los primeros dad) y elaboró, en este sentido, cuatro tipos sujetos del espacio doméstico se mataba, el
clima político y social de cada época (Mo-
estudios sobre el tema. Etimológicamente, de suicidio que darían cuenta del malestar amo de la casa no podía estimar legítimo un
ron, 1992).
proviene de las raíces latinas sui, que significa social: egoísta, altruista, anómico y fatalista3. acto que censuraba su autoridad, cuestio-
“de sí mismo”, y caedere, “matar” (matarse Esta perspectiva permitió visibilizar los facto- naba su poder y menoscaba su patrimonio”
a sí mismo). Literalmente, suicidio significa el res sociales que influyen en este fenómeno, (Pinguet 2016:15). El ciudadano percibía en
“acto a través del cual la persona se provo- pero al rechazar los elementos psicológicos, ese gesto del esclavo una rebelión y no po-
El suicidio como
ca voluntariamente la muerte a sí misma”. quedan por fuera aspectos constitutivos de día menos que condenarlo.
la subjetividad de los individuos.
problemática social
Por el contrario, la concepción científica del Por otro lado, las escuelas filosóficas de la en la actualidad
suicidio, que comprende el acto humano y Diferentes sociedades en distintos momen- Antigüedad están repartidas: los cínicos y los
social, no está claramente definida. tos sociohistóricos han producido diferentes estoicos admitían la legitimidad del suicidio, A lo largo de los siglos XIX y XX, el suicidio au-
significaciones en torno a la idea de suicidio. pero los pitagóricos, los platónicos y los pe- mentó exponencialmente. La OMS refiere:
ripatéticos lo condenaban. Pitágoras ya re-
prochaba a los que se mataban, comparán- “Anualmente, cerca de 800.000 per-
1

3. Según Durkheim, el suicidio egoísta sería aquel tipo de suicidio motivado por un aislamiento demasiado grande del individuo con dolos con los soldados que huyen, desleales sonas se quitan la vida y muchas más
respecto a la sociedad. Es el suicidio de los marginados, de los solitarios, de los que no tienen lazos fuertes de solidaridad social. El sui-
al puesto en el que los ha colocado la divini- intentan hacerlo. Cada suicidio es una
capítulo

cidio altruista correspondería al otro extremo; si el hombre se mata cuando está desligado de la sociedad, también lo hace cuando
está demasiado fuertemente ligado a ella. El medio social en el que el suicidio altruista existe en estado crónico es el orden militar. Sin
un alto nivel de integración de sus miembros, no existe ejército. De tal modo, cualquier obstáculo que corroa esa fuerte solidaridad
dad. Y Platón le hace decir a Sócrates en el tragedia que afecta a familias, comu-
puede transformarse para el individuo en un impulso suicida. El punto de partida empírico de Durkheim para la explicación del suicidio Fedón que “los hombres estamos en una es- nidades y países, y tiene efectos dura-
altruista es que en su tiempo las estadísticas europeas marcaban que la tasa de muertes voluntarias entre los militares era muy superior
a la de la población civil. El suicida anómico es aquel que no ha sabido aceptar los límites que la sociedad impone; aquel que aspira pecie de presidio, y uno no tiene el derecho deros para los allegados del suicida. El
a más de lo que puede y cae, por lo tanto, en la desesperación. El suicidio fatalista, escasamente desarrollado, da cuenta de socie-
dades de reglas rígidas en las cuales los individuos quieren escapar de la situación en la que se hallan (por ejemplo, un esclavo de una
de liberarse a sí mismo, ni de evadirse de él” y suicidio se puede producir a cualquier
situación esclavista). En los cuatro casos es la relación entre el individuo y las normas lo que lo lleva al suicidio; se trata de fenómenos que “los dioses cuidan de nosotros y nosotros, edad, y en 2015 fue la segunda causa
individuales que responden a causas sociales.
14 15
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

principal de defunción en el grupo eta- (…) El suicidio es un problema comple- Las adolescencias El discurso naturalista define al joven o la
rio de 15 a 29 años en todo el mundo. jo, en el que intervienen factores psico- juventud como una etapa natural, bioló-
y las juventudes
El suicidio no solo se produce en los lógicos, sociales, biológicos, culturales gica o universal, fuera de la historia. Como
países de altos ingresos, sino que es un y ambientales”5. si la juventud no fuera una categoría cons-
fenómeno global que afecta a todas La juventud, tal como hoy la conocemos,
truida históricamente.
las regiones del mundo. De hecho, en es una “invención de la posguerra”. A co-
Para el caso de la Argentina, se cuenta con mienzos de los años cincuenta del siglo XX, El discurso psicologista presenta al joven
2015, más del 78% de los suicidios en
información del Ministerio de Salud de la Na- las sociedades occidentales reivindicaron la como aquel que adolece de algo, como
todo el mundo tuvieron lugar en países
ción: existencia de los jóvenes como sujetos, espe- sufrimiento (acompañado por muchas re-
de ingresos bajos y medianos”.4
cialmente como sujetos de consumo (Regui- ferencias al modelo médico y al modelo
llo Cruz, 2000). de medicalización).
Asimismo, y según datos que brinda la OMS: “El Programa Nacional de Salud In-
El discurso de la patología social: la juven-
tegral en la Adolescencia (PNSIA) y A partir de la última mitad del siglo XX, la so-
tud es la parte de la sociedad que está
el Programa Nacional de Patologías ciedad bautizó a los jóvenes como “rebel-
“En los últimos 45 años las tasas de sui- enferma y/o que tiene mayor facilidad
Mentales Severas y Prevalentes, identifi- des” y “estudiantes revoltosos” en los años
cidio han aumentado en un 60% a ni- para enfermarse, para desviarse. Es un
can el intento de suicidio como una de 1960; “subversivos” en el marco de los terro-
vel mundial. El suicidio es una de las tres acercamiento al joven a partir de verlo
las problemáticas de mayor importan- rismos de Estado latinoamericanos de las dé-
primeras causas de defunción entre las como el portador del daño social. Es una
cia en la situación de salud de los ado- cadas del 70 y 80; “drogadictos” en los años
personas de 15 a 44 años en algunos mirada negativa, de la juventud como
lescentes, junto al consumo episódico 1980; “delincuentes” y “violentos” partir de
países, y la segunda causa en el grupo “problema”: si se habla de juventud se
excesivo de alcohol y el embarazo no los años 90.
de 10 a 24 años; y estas cifras no inclu- habla de consumo problemático de sus-
yen los tentativas de suicidio, que son planificado, y se han definido como
Como señala Rossana Reguillo Cruz, “estas tancias, alcoholismo, tabaquismo, sida,
hasta 20 veces más frecuentes que los ejes prioritarios para su abordaje socio-
clasificaciones se expandieron rápidamen- embarazo adolescente. Este discurso está
casos de suicidio consumado. sanitario. Las defunciones en adoles-
te y visibilizaron a cierto tipo de jóvenes en imbuido de términos médicos y biológicos
Se estima que a nivel mundial el suici- centes por suicidio indican un aumen-
el espacio público, cuando sus conductas, y sus intervenciones son planteadas como
dio supuso el 1,8% de la carga global to de las mismas en los últimos veinte
manifestaciones y expresiones entraron en soluciones a problemas que tienden a
de morbilidad en 1998, y que en 2020 años y un crecimiento exponencial de
conflicto con el orden establecido o con el proponer curas, separar (para evitar el
representará el 2,4% en los países con las consultas por intento de suicidio en
modelo de juventud que las sociedades oc- contagio) o extirpar (el daño debe ser eli-
economías de mercado y en los anti- los servicios de salud, situación que re-
cidentales les habían reservado” (Reguillo minado).
guos países socialistas. quiere de una intervención efectiva”
Cruz, 2000:22).
(Ministerio de Salud, 2012:8). El discurso del pánico moral es aquel re-
Aunque tradicionalmente las mayo-
De acuerdo con Mariana Chaves (2004), las producido sistemáticamente por los me-
res tasas de suicidio se han registrado
clasificaciones de las juventudes y las ado- dios y que infunde miedo con respecto al
entre los varones de edad avanzada,
Para intentar avanzar en la comprensión del lescencias se anudan con diversas formacio- joven.
las tasas entre los jóvenes han ido en
suicidio en las sociedades actuales, desde nes discursivas: naturalistas, psicologistas, de
aumento hasta el punto de que ahora El discurso culturalista supone que la ju-
una perspectiva socioeducativa, resulta ne- la patología social, del pánico moral, cultu-
estos son el grupo de mayor riesgo en ventud genera por separado su propia
cesario indagar acerca de los procesos de ralistas o sociologistas, que se empeñan en
un tercio de los países, tanto en el mun- cultura, su tribu juvenil, y olvida que la ju-
1

subjetivación de las juventudes y las adoles- presentar al joven como un ser inseguro y
do desarrollado como en el mundo en ventud es un modo que tiene nuestra cul-
capítulo

cencias. en transición, como un ser incompleto que


desarrollo. tura de hacer vivir esa etapa de la vida y
adolece o al que le falta algo, como un ser no es de ningún modo una cultura aparte,
improductivo que no trabaja, como un ser es el modo que tenemos en nuestra cul-
desviado o con muchas posibilidades de tura de explicar, de dar sentido, de prac-
desviarse, ya que sus objetivos no son claros, ticar ese transcurso del ciclo de la vida
4. http://www.who.int/
5. Idem o como un ser peligroso. Según Chaves: (que es además desigual y diverso).
16 17
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

El discurso sociologista, por último, es el que incorpore de manera permanente acceder a ciertos bienes de consumo como El lugar de la escuela
que representa al joven como víctima. El la heterogeneidad” (Chaves, 2004:20). supuesta garantía de una distinción social.
joven es víctima de la globalización, de la Sin embargo, en la mayoría de los casos, los
El problema es que no se trata solamente
sociedad moderna, del posmodernismo, La obligatoriedad de la escuela secundaria
de cuestiones teóricas o estéticas. Estos dis- jóvenes ven el cumplimiento efectivo de es-
de los medios de comunicación, del siste- promovió la expansión del nivel educativo
cursos pseudocientíficos, morales, fílmicos y tas demandas solo a través de las distintas
ma escolar que no funciona, de los malos hacia sectores sociales que históricamente
literarios nacen, se desarrollan o se retroa- ventanas de su computadora o de la panta-
profesores (Chaves, 2005:17). habían sido excluidos. Junto a las transfor-
limentan y dan lugar o remiten a acciones lla de la televisión.
maciones cuantitativas en su matrícula, sur-
En definitiva, la juventud suele ser definida a y prácticas políticas y sociales, a praxis de Según Emiliano Galende6, la televisión y la gen desafíos inéditos. La escuela secundaria
partir de “el gran NO”. Es negada (modelo vida, a prejuicios incorporados socialmente, publicidad se presentan en las antípodas de se constituye como escenario para que los
jurídico) o negativizada (modelo represivo). a prácticas familiares de crianza, a modelos la educación. Entre otras cuestiones porque estudiantes habiten junto a otros todos sus
Se le niega existencia como sujeto total (en de enseñanza, a prácticas pedagógicas e se fijan en lo actual. Se genera un tipo de espacios, construyendo marcos de convi-
transición, incompleto, ni niño ni adulto) o se institucionales en los ámbitos escolares. Por subjetividad cuyos componentes de desver- vencia que interpelen a toda la comunidad
negativizan sus prácticas (juventud proble- ello, es primordial hacer un análisis crítico so- balización y de anclaje en lo actual tienen educativa.
ma, juventud gris, joven desviado, tribu juve- bre estos discursos y sobre diversas imágenes capacidades mortíferas y producen proble-
hegemónicas sobre las adolescencias y las Resulta clave seguir profundizando el desa-
nil, ser rebelde, delincuente). máticas que se desprenden de este anclaje
juventudes para evitar así representaciones rrollo de políticas públicas que permitan con-
Siguiendo a Chaves, todos estos discursos: en la frustración. El momento de la satisfac-
sociales reduccionistas y perniciosas. El de- tinuar con el avance de la promoción y pro-
ción no incluye al otro como persona, sino
“Quitan capacidad de acción al joven safío, desde una concepción de los jóvenes tección de los derechos de los jóvenes, ya
que es puro objeto, puro objeto satisfacien-
o directamente no reconocen al joven como sujetos de derecho, es analizar crítica- que el derecho a la vida es el más primordial
te, que satisface y desaparece como objeto.
como un actor social con capacida- mente esas representaciones. En este senti- de todos, y los adultos tienen la responsabili-
La antítesis de esta situación es considerar
des propias, solo leen en clave de inca- do, la escuela cumple un papel fundamental dad y el compromiso de cuidarlo.
al otro como un sujeto, como una alteridad
pacidades. Y estas representaciones, promoviendo prácticas ciudadanas, dando que me obliga al diálogo y al encuentro. El sufrimiento y la muerte de los adolescentes
de larga y profunda data en el imagi- cuenta de lo que los jóvenes aprenden y ha- duelen y atraviesan a los compañeros, adul-
nario social, inmovilizan a aquellos que Los imperativos del mercado calan muy hon-
cen, y poniendo en valor situaciones en don- tos y educadores, pero también atraviesan
trabajan con jóvenes, ya que operan do en la adolescencia, generando distintas
de los estudiantes ponen en juego valores de a las familias como parte de la comunidad
como discursos de clausura: cierran, consecuencias en una identidad que se está
cuidado y de solidaridad. educativa y de la sociedad. Es allí donde es
no permiten la mirada cercana, sim- forjando. La identidad es un trayecto, un es-
necesario trabajar: no solo en la anticipación
plifican y funcionan como obstáculos tar haciéndose en el oficio de aprender a
de estas conductas, sino también en el des-
epistemológicos para el conocimiento vivir en sociedades donde hay dificultades
Adolescencias y para vivir bien, a pesar de que esto último
pués, cuando se presenta la situación tan
del otro” (Chaves, 2004:19). dolorosa de perder a un compañero, estu-
juventudes: entre la aparezca como una exigencia de época
Tanto la representación negativa o peyora- diante, amigo.
libertad y el desconcierto desde los medios masivos de comunicación.
tiva del joven, como de su aparente extre- Quizá el desafío más importante que tiene la
mo opuesto: la representación romántica de Para Galende, preguntas como “¿quién
La sociedad suele depositar una serie de ex- escuela está en la construcción de vínculos
la juventud, son miradas estigmatizadoras soy?”, “¿a quién le importo?” o “¿cuál es mi
pectativas sobre los adolescentes que resul- que permitan fortalecer a la comunidad edu-
y negadoras del otro/ joven. En todas estas lugar en este mundo?”, cuando no encuen-
1

tan muy difíciles de cumplir. Basta con pres- cativa y posibilitar la intervención de los adul-
versiones se olvida que no hay un tipo ideal tran respuestas que ayuden a la autoafirma-
tar atención a discursos que circulan en el tos desde roles de contención, fortalecimien-
capítulo

de jóvenes sino diversos jóvenes y que por lo ción del yo, se convierten en presiones socia-
sentido común y a los modelos impuestos en to, apoyo, acompañamiento, transmisión de
tanto no hay juventud sino juventudes: les que se interiorizan y pueden expresarse
los medios de comunicación para observar experiencias y saberes, y cuidado que los jó-
bajo la forma de sentimientos de desencan-
“Frente al fuerte modelo de homogenei- que los jóvenes de hoy transitan un mundo venes necesitan para transitar el dolor.
to, exclusión, autohumillación.
zación de la mirada sobre la juventud colmado de presiones difusas y ambiguas,
se hace necesario incorporar un plural tales como las de ser bellos, exitosos, felices y
6. Galende y Alonso (2005): “Conferencia Magistral”. Dirección de Asistencia Social Escolar Comunicación 08/05.
18 19
Es fundamental acompañar la construcción nes anteriores (Kaplan, 2013). El miedo a sen-
de vínculos sociales que permitan a los ado- tirse excluido, a no ser escuchado, a no ser
lescentes sentirse escuchados, apoyados, tenido en cuenta o a ser discriminado puede
sostenidos y acompañados, en y durante los desencadenar relaciones conflictivas entre
procesos que implican la búsqueda de senti- los estudiantes.
do de sus vidas.
Estos estudiantes manifiestan que las razones
La relación con el otro precisa de la palabra, principales por las cuales excluyen, se auto-
en tanto juega un rol fundamental como po- excluyen o segregan se encuentran vincula-
sibilidad de verbalización del dolor social y, das al lugar de residencia, la vestimenta, la
a la vez, como posibilidad de construcción apariencia física o la autopresentación (el
de sentidos en torno a la revalorización de la hábito corpóreo), las marcas en el cuerpo
vida de los jóvenes (Kaplan, 2016). y las formas de hablar (el uso de palabras y
modales en la comunicación verbal).
La palabra instituye un proceso de verbali-
zación. Desde allí cada cual puede llegar al En las instituciones educativas conviven, de
nivel posible de verbalización. Podrá recupe- manera compleja, individuos de la misma
rar la ternura, el vínculo, la sensación, pero generación que comparten experiencias,
en un plano ya verbal. La palabra permite la construyen amistades, grupos de afinidad,
reconstrucción del vínculo con el otro. Por lo solidaridades y establecen relaciones con-
tanto, es un vínculo cultural, está dentro de flictivas que devienen de vivir junto a otros
los comportamientos y de las formas espera- diferentes.
bles en la relación entre los hombres y muje-
Para muchos jóvenes, la escuela, además de
res, en una relación de amor, en una relación
ser un espacio cotidiano de aprendizaje, es
de amistad. Entonces los valores hacen que
el espacio donde pueden socializar, recono-
se reorganice la realidad mediante la pala-
cerse y ser reconocidos.
bra (Galende, 2005).
Considerar la importancia del ámbito edu-
En las últimas décadas, estudios provenien-
cativo y del rol central de los adultos podría
tes de diferentes áreas de conocimiento ta-
ser un primer paso para advertir sobre situa-
les como la sociología de la educación, la
ciones donde muchos estudiantes sufren por
psicología de la educación, la antropología
quedar por fuera de los lazos de solidaridad
de la educación, entre otros, han visibilizado
de los compañeros o formar parte de una
a las emociones como una dimensión cen-
configuración grupal que los ubica en un lu-
tral en la experiencia escolar de los jóvenes
gar de inferioridad.
y como reguladora de ciertas conductas y
prácticas de los mismos en el escenario es- Poder identificar cómo se establecen estas
1

colar. configuraciones en el día a día escolar, tra-


capítulo

bajando en conjunto con los distintos acto-


Los miedos son sentimientos que aparecen
res que componen la comunidad educativa,
recurrentemente según surge de entrevistas
permite intervenciones oportunas de antici-
a estudiantes de escuelas secundarias bo-
pación.
naerenses llevadas a cabo en investigacio-

20
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

TERRITORIO “Un niño suscita hoy sensaciones extrañas. Sentimos con más frecuencia la
incomodidad de quien está descolocado o excedido por una situación, que
CAPÍTULO Y COMUNIDAD la tranquilidad del que sabe a ciencia cierta cómo ubicarse en ella.
La curiosidad infantil, ese sentimiento tan propio del niño con el que
FRENTE AL

2
finalmente los adultos logramos familiarizarnos, hoy parece haberse
PADECIMIENTO desplazado: somos los adultos quienes observamos, perplejos, el devenir de
una infancia que resulta cada vez más difícil continuar suponiendo como tal”.
SUBJETIVO DE Cristina Corea e Ignacio Lewkowicz (1999): ¿Se acabó la infancia?
LOS JÓVENES Ensayo sobre la destitución de la niñez. Buenos Aires: Lumen.

¿Qué es lo que nos deja perplejos como adul- se ha expresado, una infancia sino infancias,
tos al mirar a las infancias y a las juventudes? y no hay una adolescencia y juventud, sino
¿Por dónde pasa la incomodidad? ¿Qué es adolescencias y juventudes.
lo que permanece como filtro de la mirada
Es muy importante tomar esta advertencia
ante un niño, una niña, adolescente o joven?
para pensar las intervenciones en las escue-
¿Cómo opera en cada uno de nosotros pen-
las, para poder trabajar con los sujetos, suje-
sar “la niñez”, “la juventud” y la función me-
tos históricos y también, fundamentalmente,
taforizante7 que ello conlleva? ¿Somos capa-
con las comunidades, con las instituciones
ces de construir intervenciones sobre la base
educativas en clave territorial.
de la incertidumbre y haciendo camino al
andar? ¿Son la incertidumbre y la perplejidad
condiciones de pensamiento constitutivas de
la subjetividad contemporánea?
La escuela en clave
Eva Giberti (1998) advierte acerca del uso de
frases como “la niñez” —y se podría agregar
territorial-comunitaria
“la adolescencia” o “la juventud”— y su po-
tencia fetichizante. Esas categorías, en tanto Alfredo Carballeda (2015) trabaja la catego-
universales, invisibilizan las determinaciones ría de “territorio” dando cuenta que existimos
sociales, culturales, económicas que las atra- como sujetos histórico-sociales en la medida
viesan y que las hacen ser siempre y de un en que estamos insertos dentro de diferentes
modo particular cada vez. No hay, como ya formas de discursos:
2
capítulo

7. Tomamos el planteo de Eva Giberti cuando sostiene que “la niñez cumple una función metaforizante de modo tal que cuando el
adulto dice de sí mismo o de otro que ‘es como un niño’, la frase adquiere el poder de transformarlo en un ser puro, ingenuo, ya que
se da por sentado que pureza e ingenuidad son atributos fundantes de esa niñez” (1998: 52). La misma autora refiere que incluso “la
aplicación de la frase ‘la niñez’ tiende a invisibilizar a esta niña violada, a este chico explotado: nos ciñe a una palabra generalizadora
y resbaladiza y esquiva situaciones concretas que pueden recortarse en cada niño o niña personalizados. Es decir, se torna en fetiche
que opaca la falta de otras cosas (...) el uso indiscriminado del término niñez se convierte en obstáculo epistemológico si quienes lo
mencionan no se alertan acerca de los deslizamientos que la palabra facilita” (1998: 53). La categoría “niñez” tal como sostiene Gi-
berti, separa a las niñas y a los niños de sus circuitos de pertenencia universalizándolos y desconociendo qué determinaciones sociales,
culturales, económicas los atraviesan.
22 23
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

“(…) Pero los relatos no son circuns- Siguiendo esta línea de análisis, es interesan- “(…) Muchas veces la atención es ración de Derechos en el Escenario Escolar
tanciales o aislados, se inscriben en te tomar el planteo de Emiliano Galende individual. Pero la presencia de la co- (DGCyE-UNICEF, 2012), desde donde se abor-
espacios determinados más o menos (2005), que aporta una mirada para situar la munidad reorienta de manera distinta dan distintas situaciones que atraviesan a las
exactos, donde la certeza la acerca intervención en el escenario escolar en clave el tratamiento. El tratamiento y los pro- instituciones educativas. Algunas de ellas se
y la confiere el territorio, desde un lu- de comunidad: blemas cambian cuando un profesio- presentan con mayor frecuencia, pero:
gar, espacio, cartografía o coordena- nal tiene una escucha más ligada a lo
“En ciertas oportunidades, en las es-
da donde algo es contado, narrado. “Las dos consignas centrales a tener comunitario (…) Entonces la estrategia
cuelas suceden diferentes situaciones,
De ahí que es posible pensar que la presentes para las estrategias comuni- es trabajar con las comunidades esco-
muchas de ellas complejas, que re-
territorialidad se construye de forma tarias son: lares para que comprendan que no se
quieren de los Inspectores de Enseñan-
discursiva (…) La identidad se constru- pueden expulsar, que estas situaciones
1. Tratar de comprender que toda ex- za, del Equipo de Conducción Institu-
ye a partir de la otredad. Al reconocer forman parte de la vida escolar: que el
presión singular de alguien, de una cional, de los Equipos de Orientación
la existencia de un otro, la propia per- arma, el alcohol, la adicción, el suicidio
conducta disruptiva, debe ser pen- Escolar y del Equipo Docente una res-
sona asume su identidad. No hay otro forman parte de la vida de los chicos.
sada siempre como una problemá- puesta clara, pertinente y sustentada
sin contexto y sin historias para contar, Por lo tanto, están integrando la institu-
tica del propio grupo, de la propia en argumentos sólidos que recojan
la ausencia de éste, o su introducción ción escolar” (Galende, 2005: 17-18).
comunidad. Eso no anula la singu- las intervenciones previas, los estudios
en coordenadas de incertidumbre y
laridad de ese individuo portador Desde las perspectivas abordadas, enton- que trabajan sobre esas temáticas y
temor, produce una forma de silencio
del problema, pero implica que el ces, la escuela representa un mundo de la normativa que fundamenten las de-
que se transforma en perplejidad, an-
abordaje es de tipo institucional- significados donde cada estudiante se re- cisiones que se tomen en esos casos”
gustia y soledad, que muchas veces es
comunitario. conoce, construye referencias simbólicas y (DGCyE-UNICEF, 2012:14).
traducida en una sensación de ausen-
espaciales, y reconoce a los otros, que con-
cia del todo que llamamos sociedad. 2. La emergencia de un problema “El intento de suicidio y el suicidio son
forman un territorio simbólico atravesado por
De allí que el lazo social se construye cualquiera –a nivel de la conduc- situaciones complejas que necesitan
lo histórico-social, las historias personales y de
en gran parte desde formas del discur- ta– no debe provocar una relación ser pensadas como algo que va más
las comunidades, historias que tienen que ser
so situadas territorialmente. Hay lazo en de especialista/chico, especialista/ allá del deseo de morir. Si bien no hay
alojadas como condición para la construc-
la medida que haya un otro en tanto individuo” (Galende, 2005:16). aspectos que puedan generalizarse,
ción del lazo social.
posibilidades de intercambio, recipro- aquellas personas que intentan suici-
cidad y trama social situados en un Galende aclara, sin embargo, a qué se re- darse (o se suicidan) suelen hacerlo por-
espacio y un tiempo. De este modo, fiere cuando habla de comunidades, para que piensan que morir es la única ‘so-
el territorio se puede considerar como pensar las intervenciones desde los campos
Pensar situados: lución’ a determinados conflictos que
un punto de intersección entre el es- que el autor está mirando: la salud y la edu- la conflictividad social les provocan un profundo sufrimiento.
pacio y el lugar (…) Desde una noción cación. En este sentido es importante desta- en la escuela Los mecanismos de adaptación con
de territorio, donde es entendido como car que si bien se trabaja con personas en las los cuales vivieron hasta ese momento
nudo o punto de intersección, éste re- escuelas (muchas veces con una persona, a El pensar situados en las intervenciones per- se tornan inútiles y encuentran como
quiere casi de manera indefectible de partir de una intervención desde la singulari- mitió avanzar en la construcción de herra- única alternativa el atentar contra su
un narrador que articule espacio, lugar, dad), en esa persona también está hablan- mientas de trabajo institucionales que orien- propia vida” (DPCyPS, 2016:3).
2

desde la cotidianidad. Asimismo, el te- do la comunidad; cada sujeto dice algo de tan las intervenciones en las expresiones de
rritorio, a diferencia del espacio físico, Interesa en este punto, y a propósito de com-
su grupo de convivencia y de su grupo de la cuestión social en las escuelas.
capítulo

se transforma permanentemente en prender los necesarios modos de implicación


referencia y es aquí donde la intervención
una serie de significaciones culturales La Dirección General de Cultura y Educación de la escuela y los equipos docentes en este
tiene que poder considerar quiénes son los
con implicancias históricas y sociales” de la Provincia de Buenos Aires cuenta con tipo de situaciones, recuperar el planteo de
actores que allí aparecen para convocarlos
(Carballeda, 2015:1-2). una Guía de Orientación para la Interven- la socióloga argentina María del Carmen
como parte del abordaje y la resolución del
ción en Situaciones Conflictivas y de Vulne- Feijoó en un artículo escrito para la revista
problema

24 25
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

Anales de la Educación8. Es importante re- franja de edad entre 15 a 19 años. En ción de otro adulto que opere como cuida- Suicidio e intento de
saltar aquí dos cuestiones: la primera, el lu- muchos países encabeza como prime- dor; cuando sucede en el escenario escolar,
suicidio y su impacto en
gar que ocupa la escuela como institución ra o segunda causa de muerte tanto aparece la contención institucional. Para la
social. Las niñas, niños, adolescentes y jóve- en los varones como en las mujeres de escuela y para los docentes, en la gestión del
el escenario escolar
nes pasan muchas horas allí, es un escena- este grupo de edad. La prevención del conflicto, es un desafío asumir una posición
Si bien se define al suicidio como “el acto de-
rio de construcción de subjetividad; no hay suicidio entre los niños y adolescentes de interlocutor clave.
liberado de quitarse la vida” (OMS, 2010-Mi-
otra institución que tenga la oportunidad de es por lo tanto de alta prioridad. Dado
nisterio de Salud, 2012), por tal, como un he-
alojar a tantos chicos juntos y por tanto tiem- el hecho de que en muchos países y re-
“(…) los adolescentes (…) en el marco cho individual, cada vez más se lo interpreta
po, asumiendo el mandato estatal y social giones la mayoría de los comprendidos
de una actitud a veces abiertamente como un acto privado que afecta lo público
de la enseñanza y el aprendizaje, y teniendo en este grupo concurren al colegio,
querellante, otras francamente adap- (Diana Altavilla, 2012). Sale de los límites de lo
la posibilidad de identificar antes que otras este último aparece como un lugar ex-
tativas, tienen todas sus esperanzas individual empujando al grupo familiar, la es-
instituciones muchas de las situaciones que celente para desarrollar acciones pre-
puestas en la escuela. Probablemente, cuela, la comunidad de trabajo, etc. a una
atraviesan los estudiantes. En este sentido la ventivas apropiadas” (2001:1).
porque, como ya se ha dicho, no es vertiginosa experiencia, en ocasiones, de
autora citada refiere:
solo la única institución que conocen, fragmentación social.
La segunda cuestión hace referencia a lo
sino el lugar en que por antonomasia
“(…) Las escuelas son siempre, por lo que la escuela hace con la expresión de la Resulta oportuno tomar el planteo que desa-
tienen probabilidades de ser reconoci-
tanto, la trinchera de la conflictividad conflictividad social; en este punto, es nece- rrolla Daniel Korinfeld10 respecto de la defini-
dos como sujetos. Por ello, el principal
social, pues, por su condición de único sario resaltar que, en la mayoría de las situa- ción de la OMS, para agregar:
proyecto de vida de los chicos es que-
escenario son también el espacio privi- ciones, la escuela puede, debe e interviene.
darse en la escuela para adquirir co-
legiado para el estallido de los conflic- Se sostiene que no es casual que ciertas si-
nocimientos relevantes, que puedan “(…) la misma porta una connotación
tos. Aún así, a la luz de lo que sabemos tuaciones conflictivas adquieran su expre-
abonar exitosamente su salida al mun- de decisión, en apariencia libre, defini-
de sus vidas, ellas derraman todavía sión en la institución escolar; allí hay adultos
do de la adultez, ese mundo que re- da y sin historia que a nuestro juicio no
el efecto balsámico de la ciudadanía disponibles, que cuidan, que pueden buscar
quiere saber manejar adecuadamen- se corresponde la mayoría de las veces
habida cuenta de que el conflicto con posibilidades para dar respuestas, que inter-
te valores, destrezas, competencias, con la realidad. Por otra parte, sugiere
mayúscula es, por suerte, mucho más vienen. Es esa intervención la que ciertamen-
autoestima. Esos chicos están vigilando que se trata de un acto estrictamen-
excepcional que cotidiano (...)” (Fei- te puede hacer la diferencia. Es pertinente
el mundo de los mayores para buscar te de orden individual. Desde nuestra
joó, 2005:142). preguntarnos, ¿qué pasaría si ciertas situa-
modelos de ejercicios de rol que sean perspectiva, nos alejamos de consi-
ciones sucedieran en la calle, en el club, en
útiles en su propia vida. Los mayores, derar el suicidio adolescente como la
En este punto, y siguiendo con el planteo de el cyber o en una fiesta?
por su parte, se acercan a ellos de ma- decisión libre e individual de un sujeto.
Feijoó, resulta oportuno compartir el lugar es-
Siguiendo esta línea de análisis, se sostiene nera azarosa, imaginando qué y cuá- Cuando la angustia o el sufrimiento
tratégico que la OMS le otorga a la escuela
que es un error asumir de manera naturali- les conocimientos les van a ser útiles; eclipsan la capacidad de elegir otras
en el documento Prevención del suicidio. Un
zada que la escuela es un lugar donde no desde consejos prácticos de cuidados opciones, aún frente a la propia argu-
instrumento para docentes y demás personal
deberían manifestarse los conflictos. Cuan- de la presentación del yo –como cuan- mentación o afirmación del deseo de
institucional9, cuando señala:
do el conflicto se manifiesta por fuera de la do alguien aconseja que no se tatúen quitarse la vida, entendemos que se
institución, los niños, adolescentes y jóvenes para no bloquear su acceso al mer- encuentra invalidada la libertad de
2

“Mundialmente el suicidio es una de


deben contar con el suficiente control sobre cado formal del trabajo– hasta cómo elegir. El suicidio es un acto que com-
las cinco causas de mortalidad en la
capítulo

sus acciones ante la ausencia de conten- responder a problemas concretos del porta pasos, tiempos previos en el que
currículum” (Feijoó, 2005:147). pueden existir posibilidades para que
8. Feijoó, María del Carmen (2005): “Adolescentes y jóvenes en el conurbano bonaerense entre las buenas y malas noticias”, Anales de
los actores del entorno puedan inter-
la Educación Común, Adolescencia y Juventud. Tercer Siglo. Año 1 – Dirección General de Cultura y Educación. Directora Ejecutiva
Dra. Adriana Puiggrós.
9. OMS (2001): Prevención del suicidio. Un instrumento para docentes y demás personal institucional. Disponible en: http://www.who. 10. Korinfeld, D. (2017): “Situaciones de suicidio en la escuela. Acompañamiento y corresponsabilidad”, Voces de la Educación 2 (2),
int/mental_health/media/en/63.pdf pp. 209- 219. Disponible en: http://www.revista.vocesdelaeducacion.com.mx/index.php/voces/article/view/79/70

26 27
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

venir a tiempo. No se trata de que no cuerpo o autolesiones deliberadas sue- permitir el despliegue de proyectos vi- sibles, claro que hay que atenderlos.
existan decisiones individuales ni negar len ser frecuentes y no necesariamente tales. A la vez, la escuela debe estable- El problema es que también requieren
las problemáticas singulares, cuando implican riesgo suicida. Al mismo tiem- cer los límites necesarios para ayudar a una reflexión por fuera de los hechos
hablamos de problemáticas y sufri- po no deben minimizarse. Ya que se las y los adolescentes a constituirse y inmediatos, que nos permita estar
miento subjetivo siempre está en juego trata de situaciones de riesgo en sí y so- vivir junto a otros y otras” (Ministerio de atentos a las señales que hagan más
la alteridad, el otro en las distintas es- bre todo están expresando un malestar Educación de la Nación, 2014:42). visibles estos problemas en el seno de
cenas y dimensiones de su presencia que requiere un abordaje terapéutico la vida de la comunidad escolar o de
En el escenario escolar, el fallecimiento por
e influencia. Atender a la dimensión y un acompañamiento prudente y cui- la sociedad en su conjunto. Eso supo-
suicidio, dado su carácter inexorable y so-
social, sanitaria y comunitaria de este dadoso” (2017: 213). ne una tarea –que no es la tarea co-
bre todo considerando que se trata de una
problema es una vía privilegiada para tidiana de resolver los problemas de
Las siguientes son las apreciaciones explicita- muerte autoinfligida y de un niño, niña o
tratar lo que es del orden singular, de la todos los días– que es de reflexionar,
das en la Guía federal de orientaciones para adolescente (NNyA), es una situación de alta
vida de cada joven que puede estar detectar, pensar, ver cuántos de estos
la intervención educativa en situaciones complejidad para la intervención educativa
atravesando una encrucijada subjeti- elementos pueden ser observables en
complejas, cuando refiere: y resulta fundamental la tramitación psicoso-
va” (Korinfeld 2017: 212-213). las conductas prácticas, en los ritua-
cial que se realice del hecho.
“Los estudios e investigaciones reali- les, en los hábitos de una escuela o de
El intento de suicidio también se asocia a
zados por el Ministerio de Salud de la Esta situación nos coloca en un doble de- una comunidad”13 (Galende, 2005:3).
un acto individual. Se sabe que responde
Nación advierten que el período vital safío: por un lado, la intervención inmediata
a causas múltiples y complejas por lo que El modo en que se interviene, la reflexión y el
de la adolescencia es particularmente atendiendo a la particularidad que la expre-
requiere un abordaje comunitario y corres- análisis permanentes, el esfuerzo por la des-
sensible a los intensos cambios subjeti- sa; por el otro, la reflexión y la objetivación
ponsable. Se considera intento de suicidio naturalización y el desapego a respuestas de
vos y relacionales que se suceden en analítica de la situación en tanto, si bien se
a toda acción autoinfligida con el propósito carácter simplista y desde el sentido común,
esta etapa de la vida y a la necesidad expresa en una persona en particular, tam-
de generarse un daño potencialmente letal, los insumos que se desprenden de ese proce-
de construir y de reconfigurar la propia bién nos está hablando de las comunidades,
actual y/o referido por el/la adolescente y/o so de problematización, la planificación del
identidad. Es posible, entonces, que se de las familias, de los grupos y de las institucio-
referente/acompañante (Ministerio de Sa- trabajo pedagógico posterior, la construc-
presenten con frecuencia las ideas de nes. En este sentido, Galende y Alonso (2005)
lud, 2012:7). ción de un enfoque pedagógico particular
muerte, de dejar de ser, abandonan- plantean que, en la vida social, la irrupción
y situacional aportan, sin ninguna duda, a la
Las autolesiones o autoagresiones son prác- do la identidad infantil. No obstante, de ciertas situaciones conflictivas hace dra-
posibilidad de sensibilizar a las instituciones
ticas que consisten en la producción de heri- nos parece necesario señalar que este máticamente visibles circunstancias que ya
escolares en estas problemáticas que son ex-
das sobre la propia piel. Pueden tener inten- modo de atravesar el crecimiento, le- estaban presentes en la sociedad en estado
traordinarias, que interpelan a la institución y
ción suicida o no. En este sentido, Korinfeld11 jos de constituir una característica ‘na- latente, pero que aún no habían dado datos
que muchas veces la dejan perpleja.
plantea: tural’ de la adolescencia, o un destino ni señales que permitan a los sujetos el con-
familiar ya prefijado, o una psicopato- tacto material con ellas12. Así es que: Cabe aquí destacar, como ya se ha dicho,
“Las autolesiones suelen estar orienta-
logía solo tratable en forma individual, que si bien la institución escolar adquiere un
das a producir un efecto de descarga. “ (…) nuestra tarea es no atender solo
está acompañado por un contexto papel fundamental para abordar e intervenir
Ubicamos la problemática de las auto- cuando los hechos aparecen. Porque
social que lo hace posible o no. Es así en una problemática como es la del intento
lesiones en el marco de la conflictiva cuando los hechos aparecen y son vi-
como las instituciones sociales –y en- de suicidio, autolesiones y suicidio, la escue-
relación del adolescente con su cuer-
2

tre ellas, particularmente la escuela–


po, en la dificultad o imposibilidad de
tienen un trabajo fundamental y fun-
capítulo

12. Galende ejemplifica esa idea del siguiente modo “(…) vale decir, cuando a través de algún hecho concreto aparece un episodio
una expresión psíquica de sus pade- como el de Cromañón o podría mencionar la escuela de Carmen de Patagones. Cuando sucede un episodio así, de golpe se hace
dante para realizar con niños, niñas y dramáticamente visible. No es que surgió en ese momento, sino que estaba conviviendo en la sociedad, estaba funcionando pero
cimientos o la intolerancia al dolor psí- todavía sin datos ni señales que nos hicieran tomar conciencia del mismo. Súbitamente Cromañón pone en evidencia una situación
adolescentes que es el de sostener, que la gente ve que está instalada en el país: cierta pérdida de las funciones del Estado en cuanto al control y resguardo de la vida,
quico que se expresa a través del acto
acompañar, escuchar, hacer lugar, de la calidad de vida de las personas; ciertas conductas autoagresivas de los jóvenes que se expresan en situaciones de violencia,
de marcarse el cuerpo. Los cortes en el que se vuelven contra la seguridad de ellos mismos y de sus propios grupos. Y en el medio, el mercado con sus afanes especulativos
y de ganancia. De golpe eso se dramatiza en una escena: la vida de estos chicos y el drama de las familias, drama que se extiende
mucho más allá de este hecho. Pero esa situación estaba en la sociedad”.
11. Idem 10 13. Idem 6
28 29
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

la no puede ni debe hacerlo sola. Por ello es los contextos educativos son las que “(…) En la emergencia de ciertos pro- algo de esa comunidad en la vida de
importante acercar en esta instancia el con- están en el centro de la tarea pedagó- blemas en la escuela es donde hace esa persona y en el grupo social. Por lo
cepto de corresponsabilidad que se configu- gica: espacios de palabra, tiempos y síntoma algo de la vida social o algo de tanto, se plantea como un tema de la
ra como central para trabajar ante situacio- disposición para conversar, confianza, la vida institucional. Las dos situaciones escuela” (Galende, 2005: 15-16).
nes tan complejas. acompañamiento, conciencia de los son las habituales o frecuentes. Algo
propios límites trabajando desde una de la vida social del chico o, a veces,
“La problemática del suicidio es alta-
perspectiva institucional en correspon- de los maestros hace síntoma en la es- Acerca de la perspectiva
mente compleja y resulta del interjuego
sabilidad con los otros sectores y acto- cuela. O a veces es la propia dinámica de género, una
de un conjunto de dimensiones sobre
res de la comunidad” (Korinfeld 2017: de la institución escolar la que produ-
todo de orden psicológico y sociocultu- perspectiva de derechos
215-216).14 ce la expresión de algún individuo en
ral, en el que actúan aspectos biológi-
un síntoma. Puede ser una conducta Se puede reflexionar sobre esta temática
cos y genéticos. Es debido a ello que,
destructiva, una violencia, la cuestión desde otras perspectivas. En términos esta-
desde nuestra perspectiva, el abordaje
La perspectiva del del suicidio, las conductas autoagre- dísticos, existe una gran diferencia entre el
debe ser multidimensional, interdiscipli-
sivas. Prestarles atención a conductas
nario y comunitario. Esto implica soste- paradigma comunitario número de muertes de mujeres jóvenes y de
autoagresivas es fundamental porque varones jóvenes.
ner que los actores de cada campo so-
muchas veces suelen ser osmósicas
cial e institucional se habiliten a generar El concepto de prevención está atravesado
individualmente; pero así se resuelven Desde el Ministerio de Salud de la Nación, se
modos de enfocar y actuar respecto por la perspectiva médico-sanitaria. Hay una
tensiones de tipo institucional o grupal. brindan datos estadísticos que indican que:
de problemas de salud/salud mental. tendencia de los organismos internacionales
Si tenemos la percepción de que la
Asesorados e interactuando con los sa- de la salud a considerar todo lo atinente al “Por su magnitud e impacto, el suicidio
institución o la sociedad –por algunos
beres específicos de campos profesio- suicidio como un problema exclusivo de sa- se constituye en una de las principales
indicadores– facilitan las conductas
nales como la psicología y la psiquiatría. lud pública. Sin embargo, se entiende que: problemáticas epidemiológicas de sa-
prácticas de los jóvenes, la estrategia
De modo que se hace imprescindible “(…) la problemática del suicidio no es solo lud mental en la Argentina.
comunitaria consiste en ver qué lugar
que los actores del campo educativo un problema médico-sanitario, su abordaje Para el año 2010 la tasa de suicidio cal-
se les da en el modo y en atención a
coparticipen en la construcción de una requiere el aporte de todos los actores que culada por 100.000 habitantes es de
los recursos de las propias comunida-
perspectiva y un conjunto de criterios confrontan con esa realidad, y cada uno de 7,5; en varones 12,3 y en mujeres 2,815.
des (los chicos, sus familias principal-
desde su propio marco institucional, te- ellos contribuye con su parte a un saber par- Los grupos etáreos que presentan la
mente y la institución escolar: maestros,
niendo en cuenta la complejidad del cial (…)” (Ministerio de Educación, 2015:26- tasa de suicidio más alta son el de 15
directivos). La escuela no puede estar
problema y las posibilidades, límites y 27). Resulta importante problematizar la a 24 años (12,6 por 100.000 habitantes)
ajena a los síntomas de tipo social o a
potencias presentes en sus prácticas. hegemonía que tiene el concepto médico y el de 75 años y más (13,5 por 100.000
los síntomas de tipo institucional, y no
Desde ese trabajo de formación e impli- de prevención para poder abordar la pro- habitantes).
debe admitir la expulsión de esos sínto-
cación estaremos en mejores condicio- blemática del suicidio como una situación En varones, el grupo de 15 a 24 años
mas cuando aparecen en el seno de la
nes para articularnos con la tarea junto compleja. Eventualmente se oscila entre la presenta una tasa de suicidio de 20,5
institución (…) si hay un suicidio. No im-
a médicos, enfermeros, vecinos, traba- omnipotencia de sostener que el suicidio se por 100.000 habitantes y el de 75 años
porta que el chico se mate en su casa,
jadores sociales, psiquiatras, psicólogos puede prevenir tomando ciertos recaudos y más de 32,6 por 100.000 habitantes.
en el río o en la casa de la abuela, o
y otros agentes de la comunidad involu- y la impotencia de pensar que nada puede En mujeres los valores más altos se pre-
2

que lo haga en la escuela. Ese es un


crados en estas problemáticas. hacerse porque no es anticipable. Siguiendo sentan en los grupos de 15 a 24 años
chico que pertenece a la comunidad
capítulo

esta línea de análisis y el necesario aborda- (4,5 por 100.000 habitantes) y de 45 a


(…) Las herramientas principales para escolar. Y cuando alguien tiene una
je, tal como se viene señalando, desde una 54 años (3,6 por 100.000 habitantes)”
abordar estos problemas tan comple- muerte autoprovocada, representa
perspectiva comunitaria, retomamos a Emi- (Ministerio de Salud, 2012).
jos y angustiantes cuando emergen en liano Galende cuando señala que:
15. Los datos presentados se construyeron con base en los registros de defunciones por causas externas consolidados por la Dirección
de Estadística e Información en Salud (DEIS) del Ministerio de Salud de la Nación. Es importante señalar que hay muertes por causas
14. Idem 10 externas cuya intencionalidad no está consignada en dichos registros.
30 31
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

Los datos más recientes elaborados en Posi- “Las características y roles que definen voluntad, producto de mandatos históricos, Intento de suicidio
cionamiento sobre adolescencia. Para cada el ‘ser varón’ y el ‘ser mujer’ no están muchas veces difícil de hacerlos conscientes
y suicidio en el
adolescente una oportunidad (UNICEF Ar- naturalmente dadas, sino que cons- y objetos de reflexión.
gentina, 2017) informan un incremento de tituyen expectativas sociales contex-
relevamiento de
La perspectiva de género es un enfoque críti- situaciones conflictivas
las conductas de riesgo, los suicidios y otras tual e históricamente definidas. Desde
co que posibilita problematizar las realidades
situaciones de violencia que afectan a la sa- el momento del nacimiento, el sujeto y de vulneración de
institucionales (familia, trabajo, escuela) que
lud y el bienestar de los adolescentes, y que incorpora estas expectativas y con- derechos en el escenario
sostienen un sistema asimétrico entre mujeres
es preciso abordar desde una perspectiva cepciones hegemónicas acerca de lo
y varones, y la desvalorización de modelos escolar
intersectorial. masculino y lo femenino, que influyen
que se diferencian del mandato dominante
en su forma de pensar, sentir y actuar.
Según datos extrapolados del Ministerio de heterosexual. La Guía de orientación para la intervención
Resulta fundamental reflexionar sobre
Salud de la Nación, en la Argentina en 2015 en situaciones conflictivas y de vulneración
el carácter cultural de estos supuestos Al institucionalizar el enfoque de género, se
murieron 3533 adolescentes de entre 10 y 19 de derechos en el escenario escolar (DGCyE-
a fin de poner en cuestión los estereo- apunta a desnaturalizar los roles estereotipa-
años, lo que representa 10 muertes diarias. UNICEF, 2012) incluye un relevamiento de si-
tipos de género, que hacen creer, por dos que han estado históricamente institui-
La mortalidad entre los varones es dos veces tuaciones que se expresan como conflicto y
ejemplo, que las nenas necesariamen- dos y que aparecen claramente graficados
más alta que entre las mujeres. Seis de cada que requieren intervenciones de distinto tipo.
te son sensibles y prolijas en contrapo- en el planteo de Bonino Méndez (1998)16,
10 muertes de adolescentes se deben a cau- El relevamiento se lleva a cabo en todos los
sición a los nenes, fuertes y dinámicos” quien acerca una explicación del por qué la
sas entre las que se destacan los siniestros via- distritos educativos de la provincia de Buenos
(Marco General de Política Curricular, mayoría de las personas suicidas o en situa-
les (asociados a conductas de riesgo que se Aires permitiendo contar con información y
DGCyE, provincia de Bs. As.). ción de sumo riesgo son hombres, y de cómo
han incrementado como el consumo proble- datos a nivel institucional, distrital, regional y
se expresa la depresión “a modo masculino”. provincial. La Dirección de Psicología Comu-
mático de sustancias principalmente alcohol Las relaciones de género tienen como factor
Méndez afirma que la depresión tiene crite- nitaria y Pedagogía Social viene realizando
y otras sustancias psicoactivas). En 2015, se y origen común los rasgos patriarcales que
rios diagnósticos propios del modo femeni- desde el año 2013 un trabajo de recolección,
registraron 438 casos de suicidio (3 de cada aún perduran en nuestras sociedades. Un
no de expresión (llanto, inhibición, relatos y sistematización y análisis de los datos que
4 corresponden a varones). La tasa trienal rasgo principal está dado por la existencia
emocionalidad depresiva), mientras que los se desprenden de dicho relevamiento, que
de mortalidad de adolescentes por suicidios de vínculos jerárquicos en la sociedad, don-
varones expresan su depresión como reac- permite identificar la frecuencia con la que
pasó de 2,5 durante el trienio 1990-1992 a 6,9 de los varones (heterosexuales) se benefician
ciones defensivas frente al sufrimiento que las se presentan aquellas situaciones que consi-
durante el trienio 2013/2015 cada 100.000. y gozan de privilegios históricos en relación
produce. Así, la depresión se enmascara en deramos más significativas en cada espacio,
a las mujeres, a los otros varones (no hetero-
Estas diferencias nos obligan a analizar es- características propias del modelo masculino para poder trabajar en modos anticipatorios
sexuales) y a los sujetos que no se reconocen
tos hechos desde la conceptualización de hegemónico, como lo es el incremento en la de intervención o en prácticas de cuidado
dentro del binarismo hombre-mujer.
la categoría género y desde la perspectiva tarea laboral, ocultamiento emocional, ira, que permitan evitarlas.
de género, entendiendo su vinculación con El orden genérico hegemónico es binario, negación de la debilidad, aislamiento silen-
los modelos hegemónicos construidos social- conformado por lo masculino/varón en un cioso. Al no poder ser diagnosticada a tiem- En primer lugar, cabe aclarar que las situa-
mente sobre la masculinidad y la feminidad. extremo y lo femenino/mujer en el otro ex- po, la depresión culmina manifestándose en ciones de suicidio y de intento de suicidio en
tremo, y la condición heterosexual como intoxicación por drogas y alcohol, acciden- relación al resto de las situaciones de con-
La categoría género da cuenta de las distin- flicto y vulneración de derechos que se re-
elemento inmanente a ambos opuestos. Re- tes de circulación, suicidio, entre otros. Los
tas dimensiones socio-simbólicas que estruc-
2

conocer como válido este modelo implica suicidios consumados se dan proporcional- levan desde la Dirección forman parte del
turan las relaciones entre mujeres y varones, conjunto de situaciones poco frecuentes y
invisibilizar o desconocer a todos los sujetos mente cuatro veces de manera más efecti-
capítulo

o entre lo que se considera femenino o mas- representan entre el 0 y el 1% del total de las
que se reconozcan entre dichos extremos. va en varones. Y las mujeres ofrecen señales
culino, ambos con sus múltiples expresiones, situaciones relevadas (DPCyPS, 2017).
previas en mayor proporción que los varones.
en cada contexto cultural e histórico. Esto A partir de aquí es que podemos trabajar
quiere decir que: desde la deconstrucción de estas jerarquías
que diferencian grupos con mayores privile- 16. Bonino Méndez, L. (1998): “Desconstruyendo la normalidad masculina”. Asociación española de clínica y psicoterapia psicoana-
gios que otros, con intención de imponer su lítica. Madrid. Versión web.
32 33
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

En el gráfico 1 se presenta la evolución de las serva que los intentos se han incrementado
frecuencias absolutas de los suicidios ocurri- a lo largo de los años17, frente a una evolu- Gráfico 2
dos entre los años 2013 y 2016; y en el gráfico ción fluctuante de los suicidios que tendían
2, la evolución de las frecuencias absolutas a decrecer y en el último año analizado se Distribución absoluta de intentos de suicidios relevados por las escuelas de
de los intentos de suicidios ocurridos en el incrementaron hasta alcanzar la frecuencia gestión estatal de la provincia de Bs. As. por año (2013 - 2016)
mismo período. De ambos gráficos se ob- del año 2013.

Gráfico 1

Distribución absoluta de los suicidios relevados por las escuelas de gestión


estatal de la provincia de Bs. As. por año (2013 - 2016)

Fuente: Dirección de Psicología Comunitaria y Pedagogía Social. Subsecretaría de Educación. DGCyE. Provincia de
Buenos Aires.

Si se consideran las tasas provinciales, es decir ciones de suicidio e intento de suicidio distri-
la frecuencia absoluta en que se presentaron buidas por región educativa en el año 2016,
las situaciones, sobre la matrícula escolar de se puede identificar que, entre las regiones
cada año, se observa que mientras 1,5 de educativas del conurbano, en la Región 4
cada 100.000 NNyA escolarizados se suicidó (conformada por los distritos de Berazategui,
en el año 2013, este número bajó a 1,24 en Florencio Varela y Quilmes) ocurrió la mayor
el año 2015 y ascendió nuevamente a 1,5 cantidad de intentos de suicidio, superan-
en 2016. Por otro lado, con respecto a los do ampliamente al promedio provincial (34
intentos de suicidios se pasó de 19 de cada situaciones). Asimismo, la mayor cantidad
Fuente: Dirección de Psicología Comunitaria y Pedagogía Social. Subsecretaría de Educación. DGCyE. Provincia de 100.000 NNyA escolarizados durante el año de suicidios ocurridos en el año 2016 se no-
Buenos Aires.
2013, a 29 de cada 100.000 NNyA escolariza- tificaron en la Región 6 (conformada por los
dos, que atravesaron esta situación en 2016. distritos de San Fernando, San Isidro, Tigre y
Vicente López). Con respecto a las regiones
Si se analizan los datos a nivel regional18, se
del interior de la provincia de Buenos Aires, se
observa que tanto las situaciones de suicidio
observa que la Región 11 (conformada por
como las de intento de suicidio se presentan
2

los distritos de Campana, Exaltación de la


de manera irregular. Esta característica pue-
Cruz, Escobar, Pilar y Zárate) presentó el nú-
capítulo

de estar vinculada con la irregularidad en la


mero más alto de suicidios y de intentos de
notificación de situaciones (gráfico 3).
suicidio con respecto al resto de las regiones
En el gráfico 3, donde se presentan las situa- educativas del interior.

17. Uno de los motivos que puede estar asociado al incremento de los intentos de suicidios radica en la contabilización no adecuada 18. Distritos que componen las regiones educativas de la provincia de Buenos Aires disponibles en: http://servicios2.abc.gov.ar/lains-
de las autolesiones dentro de esta categoría. titucion/organismos/planeamiento/imagenes/MAPA%20REGIONES%20A3.pdf
34 35
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

Gráfico 3

Distribución de la frecuencia absoluta de situaciones notificadas de suici-


dio e intento de suicidio de NNyA escolarizados en instituciones educativas de
gestión estatal de la provincia de Bs. As. por región educativa (Año 2016)
2
capítulo

36 37
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

PREVENCIÓN Las situaciones vinculadas al suicidio, intento


de suicidio, así como las lesiones autoinfligi-
“La escuela constituye una parte fun-
damental de la experiencia de vida de
CAPÍTULO INESPECÍFICA das de NNyA interpelan las prácticas peda-
gógicas y requieren de miradas anticipato-
los niños y adolescentes. Por ese moti-
vo, en la medida en que dicha expe-

Y POLÍTICAS rias sobre tales desenlaces. riencia resulte significativa, en sí misma

3
formará parte de lo que podríamos de-
Es fundamental remarcar la potencialidad
DE CUIDADO transformadora que tienen los docentes en la
nominar ‘prevención inespecífica’ o,
en otros términos, aquella prevención
definición de estrategias de promoción, en la
que no alude directamente a un deter-
construcción de condiciones que faciliten vín-
minado objeto. Se trata de promover
culos respetuosos, cooperativos e integrado-
condiciones que favorezcan el bienes-
res en el grupo áulico, en la comunidad edu-
tar de todos sus miembros, de hacer de
cativa y en la comunidad en sentido amplio.
la escuela un lugar que efectivamente
El escenario escolar es aquel territorio donde aloje a los jóvenes” (Ministerio de Edu-
irrumpen también estas situaciones, que cla- cación, 2009:28).
ramente lo trascienden, pero sobre las que
Este concepto es el que con claridad sitúa
se debe y se puede intervenir, aunque ello
cuál es el lugar desde el que trabajar como
no signifique tener la garantía de dar res-
actores del sistema educativo: porque abre
puestas que resuelvan completamente esa
la posibilidad de articular acciones antici-
situación. En este sentido, se sostiene una
patorias que sin estar destinadas específica-
mirada que entiende a la prevención como
mente al problema del suicidio (porque la
promoción de acciones cotidianas que no
etiología en esa área es necesariamente en
requieren necesariamente del saber de un
términos de probabilidad) sensibilizan los sen-
campo disciplinar específico, para ser más
tidos y las significaciones que impregnan al
bien una práctica que ayude a construir
deseo de vivir y sus vicisitudes, y en las parti-
anclajes sociales y culturales que posibiliten
culares formas con las que, para cada quien,
la inclusión, el reconocimiento y la empatía
ese deseo se despliega. De allí lo inespecífi-
desde una configuración grupal, comunita-
co también. Sin duda este amplio espectro
ria y territorial.
para trabajar (la vida social, el tiempo libre,
las alternativas de ocio, los lazos sociales, en-
tre otros) es terreno fértil para la creación y
El planteo de la el desarrollo de acciones enmarcadas en
prevención inespecífica proyectos de enseñanza: las acciones edu-
cativas tienen como fin último habilitar en los
Es importante considerar el planteo inscripto niños, niñas, adolescentes y jóvenes la pues-
3

en lo que algunos autores como Alfredo Car- ta en marcha de recursos que favorezcan la
capítulo

balleda (1999; 2004)19 denominan preven- construcción de sentido para que lo vivido
ción inespecífica. sea experiencia y para que la relación con

19. Carballeda, Alfredo (1999): “Algunas cuestiones acerca de la prevención en drogadicción, “ Periódico Posiciones. Buenos Aires;
(1999): Adicciones, Salud Mental y Trabajo Social. Ponencia en las primeras Jornadas sobre Salud y Trabajo Social). Universidad Nacio-
nal de Luján. Departamento de Ciencias Sociales. Carrera de Trabajo Social; (2004): La intervención en lo social. Exclusión e integra-
ción en los nuevos escenarios sociales. Buenos Aires: Paidós.
38 39
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

el otro también sea un recurso. Construir sen- tienen derecho a cuidados y asistencia es- la desigual división del trabajo prevaleciente ciudadanía, es entendido desde la doble cir-
tido es a la vez tarea subjetiva y colectiva. Y peciales” (art. 25. P. 2). En esta línea, la no- en razón del sistema sexo-género, pueda tra- cunstancia de personas que requieren y que
es por eso que allí la escuela tiene un lugar ción de cuidado “desde un enfoque de de- tarse de personas activas y que cuentan con brindan, es decir, desde el derecho a dar y
de privilegio. rechos, implica que todo ciudadano tiene recursos, pero que asumen que otros deben a recibir cuidados. Esto implica una nueva
derecho tanto a cuidar como a ser cuidado” ser los encargados de cuidarlas.20 concepción de la relación entre individuo,
Luego de situaciones de tan traumática tra-
(PNUD, OIT, UNICEF, UNFPA & CIPPEC, 2012:1). familia y Estado, basada en la responsabili-
mitación, la demanda que suele surgir en las La especificidad del trabajo de cuidado es
El cuidado debe entenderse como un dere- dad social del cuidado de las personas. Es
instituciones es la necesidad de poder com- basarse en lo relacional, en el contexto fa-
cho universal (de cuidar, ser cuidado y au- también una concepción pedagógica que
prender por qué ese adolescente o joven miliar y por fuera de él. No es solamente una
tocuidarse) asumido por la sociedad y pres- garantiza la única manera posible de ense-
realizó esa acción y si hubiera sido posible evi- obligación jurídica establecida por ley (obli-
tado mediante servicios públicos y privados ñar y aprender en las escuelas.
tarla. Frecuentemente predomina un “estado gación de prestar asistencia o ayuda) o una
que potencien la autonomía y el bienestar
anímico general” teñido por la culpa y la des- obligación económica, sino que involucra Asimismo, es necesario pensar la noción de
de las familias y de los individuos con directa
orientación; una respuesta inicial es poder tra- también el aspecto vincular o emocional. cuidado con perspectiva de género y en el
competencia del Estado. En este sentido, el
bajar esa demanda y ese “estado anímico”. Las dinámicas de cuidado se desarrollan marco de políticas de protección y promo-
cuidado se presenta como un bien público,
también bajo una gama de relaciones diver- ción de derechos. El derecho al cuidado, re-
Hay que tener en cuenta que la multicausa- como un derecho y como una dimensión de
sas, que incluyen los vínculos de parentesco, conocido e incluido en pactos y tratados in-
lidad y complejidad de una situación de sui- la ciudadanía.
de amistad, comunitarios o laborales: por ello ternacionales para algunas situaciones, aún
cidio implica considerar que no existen tipo-
Se trata de un concepto sobre el que exis- coexisten diferentes escenarios de cuidado, está en “construcción” desde el punto de vis-
logías que indiquen o permitan identificar al
ten varias definiciones y produce debates con diversa participación de actores como ta de su exigibilidad. Implica recibir las aten-
potencial suicida: no hay una relación direc-
académicos y jurídicos al menos desde los la familia, la comunidad, entidades públicas ciones necesarias en distintas circunstancias
ta entre un joven aislado, replegado o “de-
años setenta del siglo XX, impulsados por y entidades privadas. y momentos del ciclo vital, evitando que la
presivo”, como para dar algunos ejemplos, y
las corrientes feministas en el campo de las satisfacción de esa necesidad se determine
el suicidio. Hay una dimensión enigmática en Se configura como una forma de pensar las
Ciencias Sociales. Se denunciaba en ese mo- por la lógica del mercado, la disponibilidad
todo suicidio que choca contra la voluntad relaciones humanas que, para el caso de las
mento que solo las mujeres parecían tener el de ingresos, la presencia de redes vinculares
de comprender y encontrarle alguna racio- escuelas, se erige como marco pedagógico
monopolio de las políticas de cuidado, cues- o lazos afectivos.
nalidad. para desarrollar políticas preventivas e inter-
tiones que debían también abrazar los varo-
venciones. El trabajo de cuidado está mar- Dentro de este paradigma se reconoce que
En este sentido es que se plantea que estos nes y el Estado.
cado por la relación de servicio, de atención las políticas de cuidado son cruciales a la
eventos no puedan ser ni cabalmente com-
Según el documento Sobre el cuidado y las y preocupación por los otros y genera lazos hora de garantizar el bienestar y la promo-
prensibles ni anticipables en todos los casos.
políticas de cuidado elaborado por la Co- de proximidad entre dos o más personas, ción del desarrollo integral de las y los ado-
Sin embargo, esto no es igual a decir que
misión Económica para América Latina y el cara a cara, en una situación de dependen- lescentes y jóvenes que transitan la escuela
nada puede pensarse y hacerse al respecto.
Caribe (CEPAL), el término caracteriza rela- cia o interdependencia, donde una es tribu- secundaria. Estos años influyen fuertemente
Frente a esta complejidad, se considera que ciones entre personas cuidadoras y personas taria de la otra y viceversa para su bienestar. en la conformación de subjetividades y en el
no es posible “aprehender”, “atrapar”, la receptoras de cuidado en situación de de- desarrollo de los sujetos, tanto en sus aspectos
El derecho al cuidado, en tanto derecho uni-
comprensión de estos modos de subjetiva- pendencia: niños y niñas, personas con dis- físicos siendo esencial el acceso a una bue-
versal establecido en beneficio de toda la
ción mediante la aplicación de instrumentos capacidad o enfermedades crónicas, y per-
3

diagnósticos supuestamente estandarizados. sonas adultas mayores. No obstante, todos


20. Tal como señala la Comisión Económica para América Latina y el Caribe en su publicación Sobre el cuidado y las políticas de
los seres humanos potencialmente son sujetos
capítulo

cuidado: “Debido a las desigualdades sexo-género de la división social del trabajo y a segmentaciones en el mercado de trabajo,
son mayoritariamente las mujeres quienes proveen cuidados, sea de forma no remunerada en los hogares o remunerada en el ámbito
de cuidado a lo largo del ciclo de vida: de allí laboral. El “mandato cultural” de que las mujeres se ocupen de estas labores generalmente de forma no remunerada, y la miopía
que pueden también recibirlo personas que respecto de la responsabilidad de la sociedad en esta materia crean una constelación muy negativa, que erige severas barreras para
Las políticas de cuidado que las mujeres puedan participar en igualdad de condiciones en el mercado laboral, refuerza las desigualdades y segmentaciones
sin ser dependientes, no pueden total o par- del sistema sexo-género a escala social, y potencia las desigualdades de las prestaciones de cuidado en razón de las contrastantes
condiciones socioeconómicas. En este marco, en América Latina el cuidado se desarrolla en condiciones de alta desigualdad, y es
cialmente cubrir por sí mismos sus necesida-
La Declaración Universal de Derechos Huma- una esfera en la que se reproduce y amplifica la desigualdad socioeconómica y de género. Esta se expresa en las condiciones en
des de cuidados; o bien que, en el marco de las que se cuida, incluyendo el acceso a protección social, reconocimiento y remuneración adecuada de los empleados del sector
nos afirma que “la maternidad y la infancia cuidado, así como en el acceso a mecanismos y servicios de cuidado en suficiencia y calidad, entre otras dimensiones”.
40 41
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

na nutrición, cuidado del cuerpo y controles Los jóvenes, familiares o amigos de per- Una mirada de cuidado
médicos, así como emocionales y cognitivos sonas que hayan tenido intentos de au-
donde cobra especial relevancia las relacio- toagresión o suicidio.
nes que se establezcan entre quien cuida y ¿Qué se entiende por una mirada de cuida-
Los jóvenes en situación de calle. do? Para desarrollar el concepto recurrimos
quien es cuidado, y las relaciones de solidari-
dad entre adultos y jóvenes, y entre jóvenes. Las jóvenes que sufren violencia de gé- a un texto literario.
nero o se encuentran en una relación
Existen ciertos grupos poblacionales que, por violenta de noviazgo.
sus particularidades constituyen el foco de El encaje roto
las políticas públicas de cuidado: los niños, Los jóvenes que hayan sufrido situacio- Emilia Pardo Bazán
niñas, adolescentes y jóvenes, las mujeres, nes de abuso.
los adultos mayores y las personas con dis- Los jóvenes con ausentismos reiterados Convidada a la boda de Micaelita Aránguiz delantero del frac; la madre de la novia, rica-
capacidad. Por ello, en términos generales, con una trayectoria educativa disconti- con Bernardo de Meneses, y no habiendo mente prendida, atareada, solícita, de grupo
las políticas de cuidado deben formularse en nua. podido asistir, grande fue mi sorpresa cuan- en grupo, recibiendo felicitaciones; las her-
estricto apego a un enfoque de derechos y do supe al día siguiente –la ceremonia debía manitas, conmovidas, muy monas, de rosa
Los jóvenes en períodos de examen.
a los principios de igualdad, universalidad y verificarse a las diez de la noche en casa de la mayor, de azul la menor, ostentando los
solidaridad, y requieren abordar cuestiones Los jóvenes que estén padeciendo si- la novia– que ésta, al pie mismo del altar, al brazaletes de turquesas, regalo del cuñado
normativas, económicas y sociales vincula- tuaciones de hostigamiento o cyberhos- preguntarle el obispo de San Juan de Acre si futuro; el obispo que ha de bendecir la boda,
das con la organización social del trabajo tigamiento. recibía a Bernardo por esposo, soltó un “no” alternando grave y afablemente, sonriendo,
de cuidado, que considere aspectos asocia- Los jóvenes que sufren discriminación claro y enérgico; y como reiterada con ex- dignándose soltar chanzas urbanas o discre-
dos con los servicios, el tiempo y los recursos por una elección sexual diferente a la trañeza la pregunta, se repitiese la negati- tos elogios, mientras allá, en el fondo, se adi-
para cuidar, en condiciones de igualdad y heteronormatividad o porque su iden- va, el novio, después de arrostrar un cuarto vina el misterio del oratorio revestido de flo-
solidaridad intergeneracional y de género. tidad de género no concuerda con la de hora la situación más ridícula del mundo, res, una inundación de rosas blancas, desde
Asimismo, cada situación presenta particula- asignada al nacer. tuvo que retirarse, deshaciéndose la reunión el suelo hasta la cupulilla, donde convergen
ridades que deben ser tomadas en cuenta a y el enlace a la vez. radios de rosas y de lilas como la nieve, so-
Los jóvenes que sufren discriminación bre rama verde, artísticamente dispuesta, y
la hora de pensar su abordaje.
por razones de nacionalidad, religión u No son inauditos casos tales, y solemos leerlos
en el altar, la efigie de la Virgen protectora
Dentro del grupo de jóvenes se debe realizar otros motivos. en los periódicos; pero ocurren entre gente
de la aristocrática mansión, semioculta por
un trabajo de cuidado especial sobre aque- de clase humilde, de muy modesto estado,
Las políticas de cuidado se vuelven funda- una cortina de azahar, el contenido de un
lla población que se puede visualizar como en esferas donde las conveniencias sociales
mentales y guardan una íntima relación con departamento lleno de azahar que envió de
de alto riesgo o de vulnerabilidad social: no embarazan la manifestación franca y es-
el paradigma de la prevención inespecífica, Valencia el riquísimo propietario Aránguiz, tío
pontánea del sentimiento y de la voluntad.
Los jóvenes expuestos a situaciones fa- que precisa instalar en los espacios escolares y padrino de la novia, que no vino en perso-
miliares de violencia. y en los sujetos intervinientes –docentes, estu- Lo peculiar de la escena provocada por Mi- na por viejo y achacoso –detalles que corren
diantes, familias– los derechos y las responsa- caelita era el medio ambiente en que se de- de boca en boca, calculándose la magnífi-
Los jóvenes que tuvieron intentos de au-
bilidades que los ciudadanos tienen entre sí sarrolló. Parecíame ver el cuadro, y no podía ca herencia que corresponderá a Micaelita,
toagresión.21
y para con el Estado en relación al cuidado. consolarme de no haberlo contemplado por una esperanza más de ventura para el matri-
3

Los jóvenes que hayan sufrido acciden- monio, el cual irá a Valencia a pasar su luna
Precisa, en definitiva, instalar una mirada de mis propios ojos. Figurábame el salón ates-
capítulo

tes o accidentes reiterados. de miel–. En un grupo de hombres me repre-


cuidado que permita visualizar las situacio- tado, la escogida concurrencia, las señoras
Los jóvenes que tienen un consumo pro- nes de sufrimiento y de vulnerabilidad de las vestidas de seda y terciopelo, con collares sentaba al novio algo nervioso, ligeramente
blemático de sustancias. y los estudiantes. de pedrería; al brazo la mantilla blanca para pálido, mordiéndose el bigote sin querer, in-
tocársela en el momento de la ceremonia; clinando la cabeza para contestar a las deli-
los hombres, con resplandecientes placas o cadas bromas y a las frases halagüeñas que
21. Ver apreciación de página 28 “… se trata de situaciones de riesgo en sí y sobre todo están expresando un malestar que requiere
un abordaje terapéutico y un acompañamiento prudente y cuidadoso”. luciendo veneras de órdenes militares en el le dirigen...
42 43
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

Y, por último, veía aparecer en el marco de loca de contento y tan ilusionada y satisfe- ción. Maldecía yo mil veces la sujeción de la rerme soltar oí el ruido peculiar del desgarrón
la puerta que da a las habitaciones interio- cha, que no se cambiaría por nadie. Datos mujer soltera, para la cual es imposible seguir y pude ver que un jirón del magnífico adorno
res una especie de aparición, la novia, cuyas eran estos para oscurecer más el extraño los pasos a su novio, ahondar en la realidad colgaba sobre la falda. Solo que también vi
facciones apenas se divisan bajo la nubecilla enigma que por largo tiempo dio pábulo a y obtener informes leales, sinceros hasta la otra cosa: la cara de Bernardo, contraída y
del tul, y que pasa haciendo crujir la seda de la murmuración, irritada con el misterio y dis- crudeza –los únicos que me tranquilizarían–. desfigurada por el enojo más vivo; sus pupilas
su traje, mientras en su pelo brilla, como sem- puesta a explicarlo desfavorablemente. Intenté someter a varias pruebas a Bernardo, chispeantes, su boca entreabierta ya para
brado de rocío, la roca antigua del aderezo y salió bien de ellas; su conducta fue tan co- proferir la reconvención y la injuria... No lle-
A los tres años –cuando ya casi nadie iba
nupcial... Y ya la ceremonia se organiza, la rrecta, que llegué a creer que podía fiarle sin gó a tanto porque se encontró rodeado de
acordándose del sucedido de las bodas de
pareja avanza conducida con los padrinos, temor alguno mi porvenir y mi dicha. gente; pero en aquel instante fugaz se alzó
Micaelita–, me la encontré en un balneario
la cándida figura se arrodilla al lado de la es- un telón y detrás apareció desnuda un alma.
de moda donde su madre tomaba las aguas. Llegó el día de la boda. A pesar de la na-
belta y airosa del novio... Apíñase en primer
No hay cosa que facilite las relaciones como tural emoción, al vestirme el traje blanco Debí de inmutarme; por fortuna, el tul de mi
término la familia, buscando buen sitio para
la vida de balneario, y la señorita de Arán- reparé una vez más en el soberbio volante velo me cubría el rostro. En mi interior algo
ver amigos y curiosos, y entre el silencio y la
guiz se hizo tan íntima mía, que una tarde pa- de encaje que lo adornaba, y era el regalo crujía y se despedazaba, y el júbilo con que
respetuosa atención de los circunstantes.... el
seando hacia la iglesia, me reveló su secreto, de mi novio. Había pertenecido a su familia atravesé el umbral del salón se cambió en
obispo formula una interrogación, a la cual
afirmando que me permite divulgarlo, en la aquel viejo Alençón auténtico, de una ter- horror profundo. Bernardo se me aparecía
responde un “no” seco como un disparo, ro-
seguridad de que explicación tan sencilla no cia de ancho –una maravilla–, de un dibujo siempre con aquella expresión de ira, dureza
tundo como una bala. Y –siempre con la ima-
será creída por nadie. exquisito, perfectamente conservado, digno y menosprecio que acababa de sorprender
ginación– notaba el movimiento del novio,
del escaparate de un museo. Bernardo me en su rostro; esta convicción se apoderó de
que se revuelve herido; el ímpetu de la ma- —Fue la cosa más tonta... De puro tonta no
lo había regalado encareciendo su valor, lo mí, y con ella vino otra: la de que no podía,
dre, que se lanza para proteger y amparar quise decirla; la gente siempre atribuye los
cual llegó a impacientarme, pues por mucho la de que no quería entregarme a tal hom-
a su hija; la insistencia del obispo, forma de sucesos a causas profundas y trascendenta-
que el encaje valiese, mi futuro debía supo- bre, ni entonces, ni jamás... Y, sin embargo,
su asombro; el estremecimiento del concur- les, sin reparar en que a veces nuestro desti-
ner que era poco para mí. fui acercándome al altar, me arrodillé, es-
so; el ansia de la pregunta transmitida en un no lo fijan las niñerías, las “pequeñeces” más
cuché las exhortaciones del obispo... Pero
segundo: “¿Qué pasa? ¿Qué hay? ¿La novia pequeñas... Pero son pequeñeces que signi- En aquel momento solemne, al verlo realza-
cuando me preguntaron, la verdad me saltó
se ha puesto mala? ¿Que dice ‘no’? Imposi- fican algo, y para ciertas personas significan do por el denso raso del vestido, me pare-
a los labios, impetuosa, terrible... Aquel “no”
ble... Pero ¿es seguro? ¡Qué episodio!... ? demasiado. Verá usted lo que pasó: y no ció que la delicadísima labor significaba una
brotaba sin proponérmelo; me lo decía a mí
concibo que no se enterase nadie, porque promesa de ventura y que su tejido, tan frá-
Todo esto, dentro de la vida social, constitu- propia.... ¡para que lo oyesen todos!
el caso ocurrió allí mismo, delante de todos; gil y a la vez tan resistente, prendía en sutiles
ye un terrible drama. Y en el caso de Micae-
solo que no se fijaron porque fue, realmente, mallas dos corazones. Este sueño me fascina- —¿Y por qué no declaró usted el verdadero
lita, al par que drama, fue logogrifo. Nunca
un decir Jesús. ba cuando eché a andar hacia el salón, en motivo, cuando tantos comentarios se hicie-
llegó a saberse de cierto la causa de la súbi-
cuya puerta me esperaba mi novio. Al preci- ron?
ta negativa. Ya sabe usted que mi boda con Bernardo de
pitarme para saludarle llena de alegría por
Meneses parecía reunir todas las condiciones —Lo repito: por su misma sencillez... No se hu-
Micaelita se limitaba a decir que había cam- última vez, antes de pertenecerle en alma y
y garantías de felicidad. Además, confieso biesen convencido jamás. Lo natural y vulgar
biado de opinión y que era bien libre y due- cuerpo, el encaje se enganchó en un hierro
que mi novio me gustaba mucho, más que es lo que no se admite. Preferí dejar creer que
ña de volverse atrás, aunque fuese al pie del de la puerta, con tan mala suerte, que al que-
ningún hombre de los que conocía y conoz- había razones de esas que llaman serias...
3

ara, mientras el “sí” no hubiese partido de sus


co; creo que estaba enamorada de él. Lo
labios. Los íntimos de la casa se devanaban
capítulo

único que sentía era no poder estudiar su Una mirada de cuidado es la que Micaela mirada de desaprobación recurrente, en la
los sesos, emitiendo suposiciones inverosími-
carácter; algunas personas le juzgaban vio- tiene con respecto a sí misma. Los docentes y crítica constante y negativa, en los vetos a
les. Lo indudable era que todos vieron, hasta
lento; pero yo le veía siempre cortés, deferen- los adultos en general quisieran tener siempre familiares y amigos hasta conseguir el perfec-
el momento fatal, a los novios satisfechos y
te, blando como un guante. Y recelaba que esa clarividencia que le permite a Micaela to aislamiento. Porque esa clarividencia de
amarteladísimos; y las amiguitas que entra-
adoptase apariencias destinadas a engañar- visualizar en un solo gesto airoso de su futuro Micaela sin duda les permitiría alejar los esce-
ron a admirar a la novia engalanada, minu-
me y a encubrir una fiera y avinagrada condi- esposo lo que puede transformarse en una narios escolares y sociales más temidos.
tos antes del escándalo, referían que estaba 45
44
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

Un aspecto central de la tarea pedagógi- san –imprescindiblemente– del cuidado y del


ca de la escuela consiste en visualizar esas amor. La mirada de cuidado implica sensibi-
señales y advertencias que suponen un ries- lizar y agudizar los sentidos para captar las Marzo de 1999. Javier tiene 17 años y a realizar juntos y Javier, en lugar de ajus-
go futuro para los jóvenes y adolescentes. A situaciones de padecimiento con el fin de debe cursar el último año de los estudios tarlos, los desajustó. La OE entrevista tam-
veces un simple gesto, una frase, una injuria, articular acciones anticipatorias. Se precisa secundarios en una escuela pública de la bién a Javier y encuentra indicios de ries-
una lágrima puede estar dando cuenta de evidenciar las señales y orientar a los estu- zona sur del conurbano bonaerense. Tie- go. Orienta al equipo directivo a que de
que una relación de noviazgo, de amistad, diantes para que también puedan eviden- ne ausentismo reiterado. Se acercan las manera excepcional se aplace la mesa
de “amigovios”, de “tranza”, puede estar ciarlas. fechas de exámenes y Javier debe rendir de exámenes para evitar la presión que
adquiriendo un matiz violento o una forma materias que tiene previas para no repe- supondría para el estudiante. O cualquier
De hecho, muchas veces, ante ciertos he- tir. El Equipo Directivo solicita la interven- estrategia pedagógica que permita que
asimétrica donde una de las partes pretende
chos traumáticos ya consumados, suelen sur- ción del Equipo de Orientación Escolar Javier continúe cursando 5° año. La OE
someter o dominar al otro; o puede esconder
gir voces de diferentes sectores de la comu- (EOE). La Orientadora Educacional (OE) previene de los riesgos que implica sacar
un largo camino de sufrimiento que puede
nidad educativa tales como: “a ese chico visita la casa de Javier y visualiza un en- a Javier del grupo de pares que funcio-
derivar en autoagresión o en otras formas de
no se lo veía bien”, “me dijo una frase muy torno familiar de problemática compleja na como contenedor afectivo frente a
violencia.
triste”, “lo veía rondando por los alrededores y situaciones de violencia que ponen a su padecimiento y fragilidad subjetiva y
En eso consiste la mirada de cuidado. En el del colegio con mirada sombría”. Como se- Javier en una situación de vulnerabilidad de la humillación insoportable que sería
caso de las relaciones de violencia en no- ñala Emiliano Galende: “Hay situaciones de y alto riesgo social. La madre afirma que para el joven tener que recursar 4° año.
viazgos, que es una de las temáticas de “El la vida social que son invisibles hasta que se Javier “no sirve para nada, solo para an- En ese curso, está además su novia que
encaje roto”, esas señales suelen minimizar- transforman en catástrofes. La tarea docen- dar de noviecito y levantar mujeres. Aho- tiene un bebé de pocos meses, a los que
se, naturalizarse, disfrazarse u ocultarse bajo te es poder hacer visible esto antes de que se ra anda con una que encima tiene un Javier dice adorar y querer cuidar. La re-
mitos románticos tales como “te celo porque haga catástrofe” (2005: 13). hijo y quiere ir a trabajar para cuidarlo”. gente de estudios está de acuerdo con
te quiero”, “te digo cómo tenés que vestir- El padre lo llama “marmota”, dice que la posición de la OE. La directora resuelve
Desarrollar una mirada de cuidado implica
te porque te cuido” o “cómo gastar tu pla- Javier es una “mierda” pero que algo de que Javier debe rendir los exámenes en
acordar un pacto educativo de cuidado en
ta porque te quiero”, entre otros. Mitos que culpa debe de tener él para que Javier tiempo y forma. Javier se presenta a los
donde las vidas de los docentes y de los es-
también pueden esconder una presión de sea así. A su vez refiere que días atrás se exámenes, desaprueba y cuando llega
tudiantes estén ligadas indisolublemente con
una de las partes (“estoy sanito no hace falta produjo un grave incidente: el padre le a su casa toma el arma de su padre y se
el compromiso de enseñar y aprender a cui-
que usemos preservativo” o “el sexo sin pre- pidió a su hijo que ajustara los neumáti- dispara en la sien.
dar, autocuidarse y ser cuidados.
servativo es una señal de amor”). cos del automóvil para un viaje que iban
Se ejemplifica la afirmación con una situa-
Por eso, la mirada de cuidado debe ser par-
ción real acontecida en una escuela pública
ticularmente amorosa y atenta. Es quizás la
de la zona sur de Buenos Aires. Por razones
expresión más alta del cariño en la relación
de respeto a la intimidad familiar y a la insti- Una primera y equívoca interpretación del prender qué sucedió —cuestión que entra-
pedagógica entre docentes y estudiantes.
tución escolar involucrada se cambiaron los suceso es la que intenta encontrar actores ría dentro de la dimensión enigmática que
Eso se afirma con la convicción de que los
nombres y no se especifican los lugares con- culpables o responsabilidades. Este tipo de Freud le asignó, ni de buscar chivos expiato-
procesos de enseñanza y aprendizaje preci-
cretos. argumentaciones erróneas llevaron a Freud rios, culpables o responsabilidades— sino de
ya tempranamente, en abril de 1910, y en el fortalecer a la comunidad y de posibilitar in-
3

marco de un debate de la Sociedad Psicoa- tervenciones en las que los adultos ocupen
capítulo

nalítica de Viena, a pronunciarse acerca del el rol de contención, acompañamiento y


suicidio para señalar el equívoco de culpar cuidado que los jóvenes necesitan frente al
a la escuela como el factor motivador del dolor.
suicidio en los jóvenes. Es necesario volver a
Ya se señaló que el suicidio constituye un fe-
remarcar que en el suicidio de Javier, como
nómeno multicausal en el que intervienen
en cualquier suicidio, no es cuestión de com-
46 47
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

diferentes factores. En el suicidio de Javier, damentalmente de los Equipos de Infancia La tragedia descripta da cuenta de que mu- ciplinar específico que dota a la práctica
la Orientadora Educacional es la que tiene y adolescencia, EDIA) a los autores– que la chas veces el cuidado implica una flexibiliza- docente de herramientas que permiten inter-
desarrollada una mirada de cuidado que escuela suele ser el último lugar al que el jo- ción y una sensibilización de la escuela ante venir de un modo particular. Se trata, desde
le posibilita visualizar las señales que inten- ven recurre antes de cometer un acto que situaciones dramáticas de padecimiento la perspectiva de la prevención inespecífica,
taron prevenir la situación. La intervención puede resultar fatal. En ocasiones, jóvenes subjetivo que están atravesando los estudian- de propiciar condiciones y situaciones desde
propuesta por ella no es la única posible ni con trayectorias educativas discontinuas o tes. Cada situación requiere distintas respues- la escuela, tendientes a promover vínculos
es aplicable a todas las situaciones similares. que abandonaron la escuela rondan el edi- tas y distintas estrategias de prevención para saludables, de conocimiento y reconoci-
Hay situaciones donde la aplicación de la ficio o quieren pasar a saludar al docente, situar a los jóvenes como sujetos de derecho miento de los otros y de las diferencias; de
norma es lo correcto, adecuado y benefi- preceptor o auxiliar que en algún momento y de obligaciones, y para cuidar sus vidas. En construcción de sentidos de pertenencia;
cioso para el estudiante. Partir del paradig- se constituyó en un referente. Jóvenes que este caso, paradójicamente, se respeta al de rescate de lazos de solidaridad. Es decir,
ma de cuidado se vuelve imprescindible a ocultan a sus familias una mala nota por el estudiante como sujeto de derecho y obliga- instancias que faciliten que se pueda hablar,
la hora de tomar decisiones en situaciones temor al castigo, a las consecuencias y a la ciones transgrediendo y/o modificando en comunicar, decir, contar, confiar, entre otras.
límites que deben ser meditadas y evaluadas incertidumbre de lo que puede pasar. cierta forma una norma escolar vigente. Se entiende que las propuestas que tiendan
por diferentes actores. a propiciar espacios para la circulación de
Por ello hay una responsabilidad escolar de La escuela como institución social adquiere
la palabra, a dar lugar a condiciones de
Ha ocurrido en numerosas ocasiones –tal cuidado de escuchar y de visualizar las seña- real dimensión cuando además de intervenir
enunciación, generan el encuadre para la
como surge de intervenciones descriptas por les del sufrimiento, el desasosiego y la deses- en el proceso de enseñar y aprender, procu-
construcción de la confianza necesaria para
Inspectoras de Enseñanza (de nivel o moda- peración. La escuela puede operar también ra generar las mejores condiciones en térmi-
poder anticiparse e intervenir ante situacio-
lidad), Equipos de Conducción Institucional, en estas instancias dramáticas como anti- nos de práctica y política de cuidado. El sen-
nes que pongan en riesgo la vida de adoles-
de los Equipos de Orientación Escolar (EOE) destino22. tido de pertenencia a un grupo le imprime
centes y jóvenes. Es importante darle lugar a
y Equipos Interdisciplinarios distritales (fun- a los individuos –probablemente a Javier en
encuentros de este orden, a esta posibilidad
relación con su grupo de compañeros– sen-
de encontrar-nos.
timientos de solidaridad y autoafirmación, al
Se han tenido experiencias en las cuales la intervención de una palabra saberse compartiendo valores y creencias Uno de los principales problemas de las so-
o una acción concreta –como un abrazo, un reconocimiento, un llamado que los trascienden como personas. Consti- ciedades contemporáneas es la pérdida de
aparte para dialogar, una manifestación de cariño, una visita a su hogar, un tuiría, al decir de Lewkowicz (2004), la solidez la potenciación que tenía la experiencia co-
preguntarle cómo está– por parte de los docentes ha posibilitado el cambio de un entramado social que refiere a ubica- munitaria. Se ha perdido ese espacio de in-
del joven frente a una situación de padecimiento. Convertir ese padecimien- ciones en el espacio comunitario de mayor teracción social que permitía pensar hechos
to, esa sensación de soledad, de abandono, de incertidumbre, en una opor- precisión y definición. La escuela es y tiene dramáticos como expresión o manifestación
tunidad de vida y en una posibilidad de poder modificar algo de su realidad que ser eso: el espacio del que se siente par- de una situación comunitaria y que requería
actual. En numerosos encuentros con jóvenes en el marco de la DGCyE en te, el lugar de encuentro con los otros, tan una intervención comunitaria. También las
que intervinieron los autores, muchos estudiantes han referenciado a sus do- diversos, pero tan iguales en términos de de- situaciones dolorosas eran percibidas como
centes: “Yo quiero dar un aplauso a este profesor que me ayudó en un mo- recho, en donde se cuenta con referentes comunitarias. Por citar solo un aspecto, la
mento difícil de mi vida con solo preguntarme lo que me pasaba y dejarme adultos, capaces de decodificar la tristeza y muerte era una pérdida y provocaba una si-
hablar en su hora de clase”. El papel y las intervenciones han resultado valio- el sufrimiento que pueden estar atravesando tuación de duelo en toda la comunidad. Se-
sos y enriquecedores para la vida y el futuro de sus estudiantes. los niños y los jóvenes. gún Philippe Airès, el duelo comunitario termi-
3

nó con la muerte masificada que constituyó


Un sujeto anclado en un lazo social porta una
capítulo

la Primera Guerra Mundial. Con más fuerza


filiación cultural que lo caracteriza y lo cons-
que nunca hay que recuperar esa idea que
tituye, que le imprime pertenencia y recono-
22. Entre otros autores que se ubican dentro del paradigma de la pedagogía comunitaria y psicología social, Violeta Núñez desarrolló tan bien expresó el poeta John Donne:
la categoría de “antidestino” y asigna a la escuela pública la función de antidestino ante aquello que ya venía designado socialmen- cimiento.
te. Frente a la asignación social de los destinos, a lo que Pierre Bourdieu llama “reproducción”, la escuela puede y debe emprender
la tarea de torcer esos destinos que parecen naturales o irreversibles y tejer futuros no predecibles. Se trata sobre todo de prácticas No se trata de contar con especialistas so- “Nadie es una isla completo en sí mis-
de enseñanza significativas que permitan a los sectores populares y a los sectores vulnerables y más desfavorecidos pensar y poder
llevar a cabo nuevas y diversas posibilidades de habitar el mundo y acceder a espacios que hubieran sido impensados para ellos. lamente, no se trata de tener un saber dis- mo; cada hombre es un pedazo de
48 49
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

continente, una parte de la Tierra; si el conocimiento y las formas culturales que van Acerca de los mitos y Mito 4. Cuando un individuo da señales de
mar se lleva una porción de tierra, toda asumiendo los distintos grupos. Este es un pe- mejoría o sobrevive a un intento de suici-
las falsas creencias en
Europa queda disminuida, como si fue- ríodo de alta vulnerabilidad. La escuela tie- dio, está fuera de peligro. FALSO. En reali-
ra un promontorio, o la casa de uno de ne la responsabilidad todavía de constituir
relación al suicidio
dad, uno de los momentos más peligrosos
tus amigos, o la tuya propia. La muer- condiciones de ciudadanía y de participa- es inmediatamente después de la crisis o
Buscar causas, explicaciones y chivos expia-
te de cualquier hombre me disminuye ción social, de posicionar a los jóvenes como cuando la persona está en el hospital des-
torios produjo discursos falaces o con un gra-
porque estoy ligado a la humanidad. sujetos de derechos y obligaciones y como pués de un intento de suicidio. La sema-
do mayor o menor de veracidad con respec-
Por lo tanto nunca preguntes por quién producto de luchas sociales históricas por la na después del alta es cuando la persona
to al suicidio, que van desde afirmaciones
doblan las campanas, doblan por ti”. adquisición y expansión de derechos. Esto es está particularmente frágil y en peligro de
pseudocientíficas hasta creencias arraiga-
crear sentido de pertenencia a una historia y hacerse daño. Puesto que el comporta-
Los espacios de interacción social comuni- das en el sentido común, que frecuentemen-
a una comunidad mayor y por lo tanto, tam- miento pasado es pronóstico de compor-
taria se han reducido para los jóvenes con te suelen circular bajo la forma de mitos. La
bién sentidos de vida. tamiento futuro, el suicida sigue estando
nefastas consecuencias. Las familias han OMS en el texto “Prevención del Suicidio.
en situación de riesgo.
cambiado su composición y su función. Se Hay que dar lugar a que las intervenciones Recursos para Consejeros” (2006) refiere lo
modificaron las estructuras propias de las trasciendan las fronteras de la escuela. Los siguiente: Mito 5. El suicidio es siempre hereditario.
comunidades barriales. La vida está más li- lazos comunitarios y las organizaciones tie- FALSO. No todo suicidio se puede relacio-
“Hay numerosos mitos con respecto a los nar con la herencia, y los estudios conclu-
gada a la gran ciudad y se hizo mucho más nen que estar lo suficientemente fortaleci-
comportamientos suicidas. A continuación yentes son limitados. Sin embargo, el his-
anónima. Por lo tanto, también los individuos dos como para construir redes de cuidado.
se presentan algunos de los más comunes. torial familiar de suicidio es un factor de
han perdido esos anclajes de participación Es decir, si Javier hubiera terminado 5°. año
comunitaria. Se crean otros anclajes como, tendría que encontrar un afuera en donde Mito 1. Las personas que hablan acerca del riesgo importante de comportamiento sui-
por ejemplo, los grupos de fans o las barras encontrar sentidos de pertenencia y de so- suicidio no se hacen daño pues solo quie- cida, particularmente en familias en que
de fútbol. Pero ya no tienen la función que lidaridad. La escuela no puede ser una isla ren llamar la atención. FALSO. Los conse- la depresión es común.
antes se les atribuía a la escuela, a la fábri- de cuidados porque también hay que prever jeros deben tomar todas las precauciones Mito 6. Las personas que se suicidan o lo
ca, al café, a la plaza. Eran los lugares don- que en un momento se termina. Es la comu- posibles al confrontar a una persona que intentan siempre tienen un trastorno men-
de se producía esta interacción cara a cara, nidad la que en articulación con la escuela habla acerca de ideas, planes o intencio- tal. FALSO. Los comportamientos suicidas
como sujetos en el seno de la vida social. tiene que estar lo suficientemente fortaleci- nes suicidas. Todas las amenazas de daño se han asociado con depresión, abuso de
da y organizada en redes para que el día de a sí mismo se deben tomar en serio. sustancias, esquizofrenia y otros trastornos
Ahora, la escuela hace de articulador, a
mañana el que era docente, el que fuera Mito 2. El suicidio es siempre impulsivo y mentales, además de comportamientos
su vez, en el pasaje de la familia a la socie-
condiscípulo, sea ahora el vecino, el amigo ocurre sin advertencia. FALSO. El suicidio destructivos y agresivos. Sin embargo, esta
dad. El adolescente se encuentra con pro-
por quien velar, a quien acompañar, a quien puede parecer impulsivo, pero puede ha- asociación no se debe sobrestimar. La
blemas que, desde el punto de vista social,
cuidar y por quien ser cuidado. ber sido considerado durante algún tiem- proporción relativa de estos trastornos va-
le plantean el sexo, el trabajo, el estudio, el
po. Muchos suicidas dan algún tipo de in- ría en distintos sitios y hay casos en que no
dicación verbal o conductual acerca de había ningún trastorno mental evidente.
sus intenciones de hacerse daño. Mito 7. Si habla con un paciente acerca
Hay que desarrollar en las escuelas una mirada y un pacto educativo de cui- Mito 3. Los suicidas de verdad quieren mo- del suicidio, el consejero le está dando
3

dado, un compromiso pedagógico que a manera de un contrato social entre rir o están resueltos a matarse. FALSO. La ideas. FALSO. Es claro que el consejero no
docentes y estudiantes, entre estudiantes, entre docentes, entre las familias y
capítulo

mayoría de las personas con ideas suici- causa el comportamiento suicida con solo
las escuelas fortalezca los lazos sociales. das comunican sus pensamientos a por lo preguntar si el paciente está pensando en
menos una persona, o llaman a una línea hacerse daño. En realidad, la validación
telefónica de crisis o al médico, lo cual es del estado emocional de la persona y la
prueba de ambivalencia, no de intención normalización de la situación inducida
irrevocable de matarse. por la tensión son componentes necesa-
50 rios para reducir la ideación suicida. 51
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

Mito 8. El suicidio solo le ocurre a “otros ti- Uno de los primeros estudios impulsados por festaron abiertamente la carencia de Orientaciones para
pos de personas”, no a nosotros. FALSO. El la Secretaría de Educación de Colombia y estímulos que les proporcionen algún
el trabajo en la
suicidio le ocurre a todo tipo de personas llevado a cabo por el antropólogo Erik Wer- estado de felicidad y no se mostraron
ner a partir de una investigación explorato- interesados en encontrarlos. Otras dos
institución escolar
y se encuentra en todo tipo de familias y
sistemas sociales. ria en diez instituciones escolares de Bogotá, características especiales de los casos Las siguientes son algunas situaciones especí-
sobre las conductas suicidas de los jóvenes identificados fueron la baja valoración ficas que merecen especial atención:
Mito 9. Una vez que una persona ha inten-
entre los 13 y los 17 años, pertenecientes a de la amistad y las dificultades para ex-
tado suicidarse, nunca volverá a intentar-
diferentes estratos socioeconómicos, permite presar sentimientos negativos. Por otra Tentativas de suicidio
lo otra vez. FALSO. De hecho, los intentos
visualizar algunos de esos factores sobre los parte, la investigación destacó la fun-
de suicidio son un pronóstico fundamental
cuales centrar una mirada de cuidado. La ción socializadora de la escuela pues- Es importante relevar las creencias o mitos
de suicidio.
investigación concluyó que: to que para los jóvenes este espacio que se instalan alrededor de los intentos de
Mito 10. Los niños no se suicidan porque es fuente de bienestar y felicidad, ya suicidio, en función de cuánto la escuela
no entienden la finalidad de la muerte y “Las motivaciones que llevan a una puede acompañar a los niños o jóvenes en
que allí es posible compartir intereses,
son intelectualmente incapaces de sui- persona a asumir cualquier tipo de la extrema vulnerabilidad en que se encuen-
gustos y preferencias con los amigos,
cidarse. FALSO. Aunque es poco común, conducta suicida son tan diversas y tran luego de situaciones que pudieran leer-
lo cual enriquece su sentido de la vida.
los niños sí se suicidan y cualquier gesto, a complejas como los sujetos mismos, se como intentos encubiertos. Estar atentos
Así, las relaciones cercanas y positivas
cualquier edad, se debe tomar en serio. sus historias personales, sus relaciones significa hacer una lectura de estas situacio-
con el grupo de amigos y compañeros
sociales y sus condiciones de vida. Ni- nes, intervenir inmediatamente y en articu-
constituyen un factor de protección
Dadas estas ideas falsas sobre el suicidio, al- ños, jóvenes, ancianos, profesionales
importante para la prevención del sui- lación con los organismos pertinentes. Aquí
gunos consejeros pueden sentirse inquietos o exitosos o desempleados, hombres o
cidio. nuevamente se torna imprescindible referir a
poco preparados para trabajar con suicidas mujeres, de diferentes clases sociales,
Por lo anterior, se puede pensar que el la necesaria estrategia desde la correspon-
y deben desarrollar capacidades de orienta- edades y niveles de formación, optan
mejor enfoque de las actividades de sabilidad. Ciertas situaciones, por su comple-
ción eficaces para tratar con esta población. por el suicidio ante situaciones tan he-
prevención de suicidio en la escuela jidad, no pueden ni deben ser abordadas
La información, capacitación y experiencia terogéneas que parecería difícil cons-
lo constituye un trabajo de equipo que solamente desde el encuadre institucional
en la intervención en crisis suicidas aumenta truir una comprensión del suicidio” (Bo-
incluya maestros, orientadoras, padres escolar, sino que es necesario construir una
la competencia del consejero. La capacita- hórquez Marín, 2009:2).
y madres de familia, y personas del en- estrategia de intervención con los servicios
ción debe aumentar la capacidad de tole-
A pesar de esto, el estudio permitió identificar torno que sean significativas para los de salud y con el servicio de promoción y
rar con tranquilidad los sentimientos fuertes
los principales factores de riesgo asociados a jóvenes, además de trabajar en estre- protección de derechos (Servicios Locales
de los demás, reducir la defensividad y pasi-
los intentos de suicidio y a las ideaciones sui- cha colaboración con las organizacio- de Promoción y Protección de Derechos),
vidad del consejero y superar los problemas
cidas de los jóvenes. A partir de los significa- nes comunitarias. en función de la caracterización que de la
de dolores no resueltos. Además, la toma de
dos y explicaciones que los propios jóvenes Como factores protectores se mencio- situación se realice. Además, es importante,
conciencia de los factores de riesgo y el en-
han construido en torno a dichas conductas, nan el sentirse bien emocionalmente y siempre que sea posible, incorporar a las fa-
tendimiento de las situaciones de riesgo son
se pudo establecer que tales motivaciones contar con una estrecha y comprome- milias y allegados de los afectados al diseño
actividades fundamentales del consejero”
están asociadas con: tida relación con los padres y familia- de un abordaje integral que los incluya. A
(OMS, 2006:9-10).
res. De ahí la necesidad de contar con veces las familias suelen negar u ocultar la
“Las relaciones intrafamiliares conflicti-
3

Es necesario trabajar institucionalmente para espacios escolares donde los estudian- situación, con lo cual se hace necesaria una
la deconstrucción y la erradicación de estos vas, la ausencia o deficiencia de diálo- tes sientan que pueden hacer, crear y intervención que no vulnere la intimidad, que
capítulo

mitos porque ignoran o descuidan situacio- go y comunicación, el sentimiento de recrear el mundo y el futuro” (Bohór- no se convierta en invasiva, pero que trans-
nes de vulnerabilidad que ponen en riesgo soledad, las rupturas emocionales, el quez Marín; 2009). mita una proximidad sostenida que genere
a los jóvenes. Si bien no hay relaciones cau- rendimiento académico y la relación confianza y afecto.
sales directas y unívocas, existen factores de conflictiva con algún docente.
En ese sentido, algunos jóvenes que De igual manera, suelen llegar a oídos de
riesgo que pueden tenerse en cuenta.
han presentado intentos suicidas mani- preceptores, profesores, personal auxiliar,
52 53
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

otros alumnos, compañeros, la intenciona- algunos dichos” o “no haber estado en el que aparece conmocionando la vida esco- sostenido que la escuela debe promover y
lidad suicida de alguien de la comunidad momento preciso o con la palabra adecua- lar, particularmente, en ciertos estudiantes y estimular.
escolar. Estos mensajes no pueden ser desoí- da”. Por eso, es imprescindible el trabajo pos- ciertos grupos escolares. Como observación
En este marco, los docentes no solo aborda-
dos; siempre hay que intervenir directa o indi- terior (suele identificarse como posvención) es importante recalcar que no es convenien-
rán este período a través de acciones para
rectamente, teniendo en cuenta el lugar de con los compañeros del curso y amigos. La te que se den situaciones en las que los do-
su acompañamiento sostenido, sino que
confianza que el afectado deposita en quien tramitación colectiva es la más indicada en centes sean quienes requieran la contención
también identificarán a aquellos jóvenes que
elige para compartir ese dolor que encuen- este tipo de casos y también permite visuali- de los estudiantes.
se encuentren en riesgo pedagógico a fin de
tra irreversible. Es necesario considerar y escu- zar si en alguna situación en particular, y en
Es necesario atender a los tiempos que estos elaborar estrategias anticipatorias en térmi-
char la ambivalencia de quienes atraviesan el marco de una práctica corresponsable, es
procesos demandarán en los alumnos; y es nos de logros posibles.
estas situaciones, ya que constituyen alarmas pertinente dar intervención a la red de salud.
fundamental ejercitar una lectura apropiada
que por reiteradas no pueden ser naturaliza- Promover la perspectiva integral de los abor-
La instancia de intervención que propicia la para evitar interrumpir procesos, negarlos,
das y que, en ciertas situaciones, deben ser dajes atendiendo a sus dimensiones indivi-
tramitación colectiva constituye un proceso subestimarlos o prolongarlos más de lo que
trabajadas con el sistema de salud. dual, áulica, institucional y familiar, lograr el
que implica tiempos ineludibles y necesarios los grupos afectados lo necesiten.
compromiso de todos los actores de la co-
Una vez más es importante compartir el abor- a la hora de producir sentidos, significaciones
munidad educativa (Equipo de Conducción,
daje integral de estas problemáticas, evitan- y registrar la pérdida. Los períodos de evaluación
Equipo de Orientación Escolar, docentes,
do la falsa omnipotencia en que se sostienen
El abordaje de estas situaciones debe ser ar- Los períodos de evaluación ante una Co- personal auxiliar), formular acuerdos con las
las intervenciones individuales, aunque se ori-
ticulado entre todos los interlocutores de la misión Evaluadora suelen generar fuerte im- familias, elaborar de manera conjunta herra-
ginen en lógicas voluntaristas y solidarias.
comunidad educativa que tomen contacto pacto en las trayectorias educativas de ado- mientas de apoyo y sostenimiento de las tra-
Como ya se mencionó, en el primer lugar de con la población efectivamente afectada. lescentes y jóvenes. yectorias, constituyen prácticas insoslayables
los factores de riesgo principales se ubica el En lo posible es recomendable unificar con- a la hora de intervenir.
intento de suicidio previo, con lo cual nueva- ceptual y operativamente los mensajes de La vulnerabilidad que implica el temor a re-
petir, a no aprobar alguna materia o a reiterar En suma, poner la mirada atenta frente a
mente se expresa la necesidad de remarcar los adultos. Esto quiere decir concretamente
situaciones de interrupción de la continuidad las reacciones de los estudiantes, a partir
la falsedad que sostiene uno de los mitos más que los primeros que deben poder hablar de
educativa suele generar en los estudiantes y de la construcción de lazos de confianza y
frecuentes sobre el suicidio, que plantea que la situación de un suicidio son los adultos de
sus familias consecuencias difíciles de transi- el reconocimiento de sus habilidades y ca-
quien se quiere suicidar lo concreta y que los la institución educativa. Se necesita referen-
tar. pacidades. Es importante el contacto con
intentos son solo formas de llamar la atención. tes adultos capaces de acordar un discurso,
las familias para poner en su conocimiento
de dar respuestas y de no darlas si es que no Es necesario entonces promover, agilizar y las respuestas significativas o preocupantes
Vulnerabilidad de familiares, se puede; pero también adultos capaces optimizar todos los canales de comunicación de los estudiantes respecto de sus dificulta-
parejas o allegados de de trasladar las inquietudes a quien o quie- posibles con los estudiantes y sus familias, des pedagógicas, lo que implica un acerca-
quienes se han suicidado nes estén en mejores condiciones para lle- para garantizar las mejores condiciones de miento más individualizado para evitar o mo-
var adelante la situación. En este sentido, es acceso a estos períodos. Es prioritario poner
El desamparo y la indefensión que padece rigerar consecuencias adversas. Es necesario
conveniente ponerse de acuerdo antes de en valor la figura del preceptor o preceptora
este grupo lo ubican en un lugar de gran vul- también considerar las situaciones puntuales
retomar nuevamente las clases con el grupo como nexo directo entre los jóvenes, la es-
nerabilidad que hay que poder mirar siem- en las reuniones del equipo escolar básico,
afectado, respecto de qué es lo que se va a cuela y sus familias, ya que es quien porta la para su abordaje institucional. Esto significará
3

pre. En el entorno más cercano suelen agre- decir, cómo se va a decir, quién va a tomar posibilidad del contacto diario y el conoci- en muchas oportunidades el diseño de es-
garse además sentimientos de culpa de difícil la palabra por primera vez. Es importante
capítulo

miento acerca de sus vivencias, estados de trategias áulicas que puedan sostenerse en
elaboración vinculados con haber comparti- hasta que se designen una o dos personas ánimo y particularidades de sus historias de el tiempo, lo que implica la intervención del
do tiempos y espacios con quien decidió sui- para el trabajo inicial, que sin ninguna duda vida. Adquiere también relevancia el proce- equipo docente en el marco de la corres-
cidarse y “no haberse dado cuenta” o “no consiste en hablar de lo que pasó y dar la so de la construcción del oficio de estudiante ponsabilidad, en cuanto a revisar propuestas
haber tenido la capacidad de leer algunas oportunidad de expresar, en términos colec- secundario, construcción que nunca se rea- didácticas.
señales” o “no haberle dado importancia a tivos, las implicancias subjetivas de un hecho liza en soledad sino que implica un trabajo
54 55
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

Es importante intervenir sobre prácticas tan Es importante reiterar que estos abordajes
naturalizadas que sus actores no alcanzan nunca son unidireccionales y ameritan un
Cuando los docentes construyen estrategias de enseñanza y aprendizaje, y
a registrarlas como cuestiones a revisar. Las trabajo articulado en red con otras institucio-
de evaluación que ponen en juego valores tales como el cuidado, la solida-
actitudes discriminatorias forman parte de un nes. Si bien la tramitación individual puede
ridad y la comunidad en contraposición a la competencia, la meritocracia
sistema de valores que está arraigado pro- diferir entre los diversos sujetos, es necesario
o el mercado, se están realizando políticas de cuidado y se está haciendo
fundamente a través de procesos histórico- señalar que lo traumático de las situaciones
prevención inespecífica.
culturales y la escuela suele convertirse en precedentes puede generar consecuencias
caja de resonancia de estos procesos. inesperadas o irreversibles.

Las situaciones de larla socialmente, escribir grafitis que im- Se propone promover procesos de construc- Al respecto remarcamos que la tramitación
hostigamiento y pliquen humillación o sometimiento, etc. ción de condiciones igualitarias, respetuosas colectiva, producto de un abordaje grupal o
discriminación También el hostigamiento suele ejercerse y democráticas de convivencia. Si no se in- comunitario, siempre puede ser una respues-
hacia las personas que socializan o se soli- terviene, si no se atienden los primeros signos ta posible desde la institución escolar y los
Otra variante a considerar son los hostiga- darizan con aquellas”23. que expresan la angustia de un niño adoles- organismos e instituciones de la comunidad
mientos, prejuicios y las discriminaciones ba-
Muchas veces, estas estigmatizaciones se cente o joven, con el tiempo, se pueden tra- en el marco de la corresponsabilidad, pero si
sados en manifestaciones estéticas, color de
naturalizan y su expresión puede traducirse ducir en cuadros clínicos como trastornos de se observa sufrimiento subjetivo, es necesario
la piel, nacionalidad, lugar de origen, consu-
en autoagresiones, agresiones hacia otros, ansiedad o depresión, o respuestas que de- contar con otra escucha que provenga del
mo de sustancias, violencias diversas, entre
abandono de la trayectoria escolar, entre vienen irreversibles en situaciones extremas. sistema de salud.
otros.
otras manifestaciones. Una vez más la institución escolar debe pro- Las características propias de la adolescen-
Se define al hostigamiento como una prác-
“En este sentido, es importante desta- poner acciones vinculadas con proyectos cia y las juventudes, por ejemplo, donde se
tica que:
car que discriminar es arbitrariamente relacionados con los intereses de los adoles- juegan tanto la omnipotencia como el límite
“…supone el padecimiento, por parte de impedir, obstruir, restringir o menosca- centes y jóvenes, para favorecer la expre- y la resistencia a la intervención del adulto,
uno o más miembros de la comunidad es- bar el pleno ejercicio de los derechos y sión de sus necesidades, inquietudes, dudas agudizan algunos riesgos. Se trata de estar
colar, de formas de agresión generalmen- garantías de ciertos sectores sociales de o conflictos de orden emocional. Para que atentos, por ejemplo, a las manifestaciones
te no físicas (…) puede manifestarse de di- la población utilizando como pretexto esto tenga lugar, se hacen necesarias la mi- lindantes con conductas que puedan encu-
versas formas: usar apodos degradantes, su género, etnia, creencias religiosas o rada y la escucha atenta de docentes que brirse bajo la categoría de accidentes via-
agredir físicamente a la persona o atacar políticas, nacionalidad, situación social previamente hayan generado condiciones les (exceso de velocidad en rutas, negativa
sus pertenencias (robo, ocultamiento y/o o económica, elección social, edad, de enunciación; es decir, un espacio nece- sistemática al uso de casco en motos), tras-
destrucción de las mismas), generar rumo- capacidades o caracteres físicos, etc. sario de la recepción, acogida y cuidado tornos alimentarios (bulimia, anorexia, entre
res acerca de ella para desacreditarla, Quizá uno de los puntos más importan- otros), juegos y deportes extremos, conduc-
obligar a participar de juegos o actitu- tes para destacar es que las prácticas Exposición a situaciones tas que puedan devenir en riesgosas para
des públicas degradantes bajo amena- discriminatorias no nos hablan de las víc- sociohistóricas de la salud física y mental, que muchas veces
za, promover situaciones conflictivas que timas, sino de quienes discriminan. ¿Qué alto riesgo operan como “síntoma” de sufrimientos de
le generen exposición y/o sanciones por quiere decir esto? Que los actos discri- otro orden.
parte de autoridades (como integrantes Los niños, adolescentes y jóvenes que han
minatorios NO se explican por ninguna
3

del cuerpo docente o directivo de la es- estado expuestos a situaciones familiares


característica que posea la víctima, sino Situaciones de vulneración
cuela), burlarse de miembros de su fami- o sociales de riesgo (como en su momento
capítulo

por la mirada del sujeto, grupo social, de derechos


lia, de su condición social, identidad de fue Cromañón o Carmen de Patagones, por
sociedad o Estado que lleve a cabo el
género, orientación sexual, etnia, religión ejemplo), con fuerte impacto subjetivo, de- Los niños, adolescentes y jóvenes que han
proceso discriminatorio” (INADI, 2016.7).
o de cualquier aspecto en particular, ais- ben ser acompañados con mayor atención vivido en entornos de presunto abuso sexual
y proximidad. intra o extrafamiliar, maltrato sostenido, que
23. DGCyE – UNICEF (2014): Guía de orientación para la intervención en situaciones conflictivas y de vulneración de derechos en el han estado próximos a situaciones de vio-
escenario escolar.
56 57
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

lencia de género sistemática de sus proge- nario e intersectorial en corresponsabilidad otras cuestiones. Si la institución educativa tén acompañando cambios de decisión y
nitores, aunque no fueran víctimas directas, con otros organismos. Una vez más, reitera- no problematiza las situaciones de ausentis- de perspectiva en este sentido. Desde esta
suelen necesitar una mirada atenta y parti- mos que la institución escolar sigue siendo mo reiterado y el abandono escolar, proba- perspectiva, el ausentismo primero y el aban-
cularizada. De igual manera, quienes hayan el espacio privilegiado para identificar estas blemente se convertirá en un engranaje más dono posterior como indicio, si es tenido en
tenido experiencia de vida en calle o deja- situaciones, intervenir y acompañar los pro- de la práctica sistemática de vulneración de cuenta, debiera interpelar a la escuela en
ron su hogar de manera voluntaria, o niños y cesos de seguimiento a fin de anticiparse, en derechos de la que son víctimas los niños, tanto institución generadora de sentidos y
jóvenes extraviados, constituyen, entre otras, la medida de las posibilidades, a desenlaces adolescentes o jóvenes en esas particulares proyectos de vida; en esta línea, debiera
situaciones a considerar. Estas son situacio- irreparables producto de la extrema vulne- condiciones de existencia. poder problematizar aquellas situaciones de
nes de vulneración de derechos en las que rabilidad a la que estos estudiantes han sido NNyA que por diversas circunstancias no pue-
También, la institución puede encontrarse
se debe intervenir siempre. sometidos por períodos, a veces, muy prolon- den sostener su permanencia en ese espacio
con situaciones en las que los NNyA deciden
gados. que debiera constituirse como una instancia
En estos casos, la tramitación subjetiva debe abandonar la escolaridad por su propia vo-
de socialización secundaria por excelencia.
acompañarse de un abordaje interdiscipli- luntad y no se cuenta con adultos que es-

Cuando se trabaja de manera comunitaria e interdisciplinaria con los jóve-


Cuando se trabaja comunitariamente sobre los ausentismos y sobre las
nes en situación de vulnerabilidad de derechos y con las situaciones de con-
trayectorias escolares de los estudiantes se está haciendo prevención
sumo problemático de sustancias se está haciendo prevención inespecífica.
inespecífica.

Trayectorias discontinuas Se sostiene que el ausentismo puede encu-


y ausentismo reiterado brir posibles situaciones de vulneración de
derechos. Como ya se ha dicho, éstas fragili-
La Resolución de Ausentismo de Alumnos zan subjetivamente a los niños, adolescentes
736/12 de la DGCyE de la provincia de Bue- y jóvenes, dejándolos, en algunas circunstan-
nos Aires establece la obligatoriedad de cias, expuestos a decisiones que podrían po-
la comunicación con las familias en caso nerlos en riesgo de vida.
de que los alumnos no asistan a la escue-
la durante dos días o más. A pesar de ello, Se han observado situaciones en las que los
en algunas instituciones educativas persiste estudiantes dejan de asistir a la escuela. Si la
la tendencia a naturalizar el ausentismo de institución problematiza ese “no estar”, pue-
alumnos, basándose en algunas de estas ex- de tomar conocimiento a partir de un acto
plicaciones: cuestiones vinculadas con la dis- de presencia en los domicilios (que habla de
tancia, climatológicas, el trabajo temporario que a la escuela no le da lo mismo que un
o estacional de las familias, cuestiones de estudiante vaya o que no vaya, asista o no
3

organización familiar u otras. Estos argumen- asista) de distintas situaciones: no asiste por
capítulo

tos no hacen más que negar la posibilidad quedarse realizando tareas en el hogar, por
de establecer otras vinculaciones que tienen trabajar, por cuidar a sus hermanos menores,
que ser consideradas como hipótesis de tra- porque fue golpeado y las marcas perma-
bajo al momento de problematizar el ausen- necen en el cuerpo, porque es víctima de
tismo sistemático de ciertos estudiantes. abuso por parte de adultos del entorno fa-
miliar, entonces no se le permite salir, entre
58 59
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

LA PREVENCIÓN La propuesta curricular de las instituciones


educativas tiene que ser un acto de reflexión
las vidas, los saberes y los aprendizajes social-
mente significativos para los jóvenes; es de-
CAPÍTULO INESPECÍFICA Y social continua sobre los procesos de forma- cir, que permitan que los estudiantes “tomen
ción integral del ser humano. Al mismo tiem- la palabra” y que se habiliten espacios de

LAS POLÍTICAS po, se precisa de una práctica educativa y creación artística que fomenten y potencien

4
una teoría pedagógica que establezcan re- la expresión de sus sentimientos.

DE CUIDADO EN laciones dialógicas y democráticas, condu-


centes al respeto, a la solidaridad, al autocui-
Esta propuesta exige que se haga claro y evi-
dente el aporte de las disciplinas involucra-
LOS DISEÑOS dado, al cuidado mutuo y al valor por la vida
(Bohórquez Marín: 2009).
das y de los contenidos presentes en el cu-
rrículo institucional para el desarrollo de una
CURRICULARES Ya se desarrolló que el paradigma de la pre- mirada y de una política de cuidado. Desde
vención inespecífica sitúa un lugar privile- esta perspectiva, los diseños curriculares se
giado desde el cual trabajar como actores presentan como estrategias de prevención
del sistema educativo. En esta perspectiva, e intervención ya sea poniéndole palabras
los contenidos de las materias y la manera al sufrimiento, a los deseos y a los sentimien-
en que se enseñan y aprenden se vuelven tos de los jóvenes o mediante el fomento de
fundamentales a la hora de pensar las impli- saberes y prácticas ligadas a una ciudada-
cancias de hacer de una escuela un lugar nía sustantiva, activa y crítica, o mediante
habitable y deseable. Esto sería básicamen- proyectos de vida que impliquen pensar el
te un espacio social donde se escuche la voz futuro propio con perspectiva comunitaria.
de los estudiantes, sus sentimientos, sueños y En definitiva, los diseños curriculares se pre-
deseos. sentan como una oportunidad para dar res-
puestas educativas y pedagógicas frente a
Se hace necesario que los contenidos de las
los intentos de autoagresión adolescente y
materias partan de o tengan su anclaje en
otras problemáticas.

Desde los contenidos de todas las materias se pueden desarrollar políticas


de cuidado y prevención inespecífica.
4
capítulo

60 61
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

La importancia de la línea ciudadanía; la importancia de la correspon- La línea curricular Ciudadanía se continúa en a las generaciones futuras. En este sentido,
sabilidad y la solidaridad en las relaciones hu- 4° año con Salud y Adolescencia que, desde tal como señala Hannah Arendt, cada na-
curricular ciudadanía
manas. Es decir, se trata de generar estrate- los contenidos, requiere un trabajo reflexivo y cimiento humano es una nueva posibilidad
gias pedagógicas que permitan el ejercicio participativo por parte de profesores y estu- política; es decir, una nueva forma de pen-
La provincia de Buenos Aires cuenta con ma-
de la ciudadanía en el aula y en la escuela; diantes. El debate, la participación, la escu- sar, crear y recrear el mundo, una nueva es-
terias y contenidos de los diseños curriculares
partir de las prácticas ciudadanas para ir a cha del conjunto de voces resultan impres- peranza de cambiar y transformar el mundo.
que se adecúan o que incluso parecen he-
la teoría y luego nuevamente a la práctica. cindibles para el desarrollo de la enseñanza
chos a la medida del paradigma de la pre- La idea es volver a repensar desde los con-
y el aprendizaje de la materia. Esta apertura
vención inespecífica.24 Desde esta concepción se observa la movi- tenidos y restablecer la idea de comunidad
posibilita la toma de la palabra de los estu-
lización de conocimientos, saberes y valores y lazo social. La respuesta a los problemas
La materia Construcción de Ciudadanía25 que diantes en temáticas que particularmente
que se configuran en la relación interperso- más complejos y los riesgos más acuciantes
actualmente forma parte del currículo obli- ponen en juego sus sentimientos, sus obsesio-
nal y que conllevan una respuesta asertiva que padecen y a los que están expuestos
gatorio del Ciclo Básico; es decir, de los tres nes y sus temores. Los contenidos de la ma-
y solidaria frente al manejo de una situación los jóvenes –entre ellos y principalmente los
primeros años de la escuela secundaria, resul- teria proponen una reflexión sobre las ado-
problemática presentada. Esta óptica permi- intentos de suicidio y los suicidios– requieren
ta, en ese sentido ejemplar, ya que su punto lescencias en diferentes tiempos y espacios,
te por ende adelantar acciones que permi- necesariamente una respuesta interdiscipli-
de partida son justamente los saberes social- sobre las relaciones de amor, de amistad, las
tan la construcción de saberes ciudadanos nar y comunitaria.
mente productivos y las prácticas juveniles. La relaciones responsables y de maltratos en
y comunitarios en los sujetos que aún no las Construir ciudadanía abarca también tomar
tarea del docente parte de esos intereses de noviazgos, entre otras temáticas.
han constituido, que las han aprendido pri- decisiones en conjunto donde se escuche la
los jóvenes y promueve convertirlos en un ob-
mariamente o que simplemente no se ima- Asimismo, la información científica sobre la
jeto de conocimiento y en un contenido de palabra de los jóvenes. También en ese sen-
ginan que existen y que son la herramienta manera de prevenir enfermedades y las si-
aprendizaje para, a partir de ellos, construir y tido las escuelas secundarias de la provincia
principal en la convivencia ciudadana, en tuaciones de consumo problemático de sus-
coordinar un proyecto que se desarrolla a lo de Buenos Aires cuentan con herramientas
las relaciones personales, en la posibilidad tancias viene acompañada de la necesidad
largo del ciclo lectivo con los estudiantes. La con alto sentido comunitario y democrático
creativa que implica la política. de realizar una reflexión crítica sobre las me-
valoración de la palabra de los jóvenes en la que en muchos casos se hace necesario po-
táforas sociales de las enfermedades en cla-
construcción de proyectos es parte sustancial tenciar o resignificar: los Acuerdos Institucio-
Estas acciones que particularmente deben ve histórica26; y encontrar anclaje y respues-
de todo proceso pedagógico. nales de Convivencia (AIC) que fijan las nor-
ser aprendidas por docentes y estudiantes, tas comunitarias a estos problemas a través
mas, los derechos y las obligaciones a partir
merced a que debido a las vicisitudes his- de redes con otras asociaciones barriales,
El desarrollo del proyecto permite a partir de de representantes de toda la comunidad es-
tóricas no hay un ejercicio sostenido de una sociedades de fomento y organizaciones gu-
las prácticas ciudadanas concretas apren- colar (docentes, estudiantes y familias) y los
ciudadanía activa, crítica y sustantiva en la bernamentales y no gubernamentales.
der los conceptos y los contenidos que ha- centros de estudiantes.
Argentina, adquieren particular relevancia
cen a la ciudadanía: los derechos y las obli- En 5° año, la materia Política y Ciudadanía
y precisan de una marcada sistematización Hay una responsabilidad aún mayor de la es-
gaciones que tienen los ciudadanos entre sí intenta ya desde su nominación reivindicar
desde la escuela y las instituciones escola- cuela en relación con el Estado. La escuela es
y en relación al Estado; los derechos huma- la idea de política. La política aparece con-
res que atienden a las poblaciones en con- el Estado. Es la que marca una de las primeras
nos, las diferentes formas históricas de rela- ceptualizada como el ocuparse de los asun-
dición de vulnerabilidad, niños o jóvenes en y más perdurables relaciones que los jóvenes
ción con el Estado; las luchas por la igualdad tos de la polis; es decir, de los asuntos comu-
situación de calle, en situación de consumo tienen con el Estado. Si los jóvenes abando-
de género, por los derechos, para que todos nes. En este sentido, la política es el lazo que
problemático de sustancias, que presentan nan la escuela, se desprenden también en
los seres humanos logren el mismo estatus de
4

une a generaciones de humanos, a los vivos


deserción escolar, entre otros. cierta forma del Estado. Y cuando las perso-
y a los muertos: es lo que es común, lo que
nas se desprenden del Estado, se pierde el
capítulo

es legado por los ancestros y lo que se lega


24. Aquí se hace referencia a los diseños curriculares de la provincia de Buenos Aires cuyo Marco General de Política Curricular fue principio que regula la vida social en común.
aprobado por Resolución 3655/07 en la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE). Su fin era cumplir con la Ley Nacional
26.206 del año 2006 y la Ley Provincial 13.688 del año 2007, y tenían el objetivo manifiesto de “responder a los principios fundamentales
de la política educativa referidos a la educación común y pública; al sujeto de derecho; a la perspectiva intercultural; a la relación 26. Se siguen las hipótesis de Susan Sontag en La enfermedad y sus metáforas. El sida y sus metáforas, donde la autora señala que
entre trabajo y ambiente y a los saberes socialmente productivos” (DGCyE, 2007:9). cada época histórica tiene su “enfermedad tipo”, la cual suele aparecer en el imaginario social hegemónico como la encarnación
del mal. Estas enfermedades se caracterizan por producir discursos y metáforas sociales que culpabilizan o demonizan al enfermo.
25. La materia Construcción de Ciudadanía es incorporada a la estructura curricular de la Educación Secundaria en el Anexo II de la
Así, la lepra en la Edad Media era catalogada como un castigo divino y el leproso era considerado un pecador. Lo mismo ocurrió
Resolución Nº 3233/06 de la DGCyE. La descripción de la materia que aparece a continuación se basa en la lectura y el análisis del
en la década de 1980 cuando al sida se lo describió desde algunos discursos religiosos y pseudocientíficos como la “peste rosa” o la
Diseño Curricular para la Educación Secundaria. Construcción de Ciudadanía 1º a 3º año (DGCyE, 2007).
enfermedad de las cuatro H: homosexuales, hemofílicos, haitianos y heroinómanos.
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Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

porcentajes de infectados por HIV o en pro- tiricón de Petronio (¿? – circa 66 d. C.) o el
Cuando se construye ciudadanía y democracia en las aulas y en la escuela blemas sobre las medidas corporales o sobre Decamerón (1353) de Giovanni Boccaccio
–a partir de las materias, de los Acuerdos Institucionales de Convivencia, de la vida de Hipatia de Alejandría, entre tantos (1313-1375), entre otros textos clásicos del
los centros de estudiantes– se están realizando políticas de cuidado y se está otros ejemplos, se está haciendo ESI. género erótico, se están explorando fanta-
haciendo prevención inespecífica. sías sexuales diversas y modos de vivir, amar
Emilia Pardo Bazán (1851- 1921), la autora de
y sentir que pueden ser iguales o diferentes a
“El encaje roto”, fue una feminista muy co-
los que sueñan y exploran los estudiantes, y
nocida en su época por sus relatos literarios y
se está enseñando y aprendiendo ESI.
Educación Sexual Convivencia), la manera en que se ocupan por sus escritos políticos que denunciaban la
espacios simbólicos o reales de poder, entre dominación masculina y la desigualdad de Los contenidos y los diseños curriculares son
Integral (ESI)
otros. género. Hoy pocos la recuerdan. Suele ocurrir particularmente lugares en donde entra en
que las figuras políticas, literarias o periodistas juego la posibilidad de generar nuevos dis-
Las materias de la línea curricular Ciuda- A su vez, se hace necesario desde los docen-
—generalmente mujeres que pretendieron cursos sobre las sexualidades y las identida-
danía juegan entonces un rol fundamental tes y desde el Equipo de Conducción decidir
advertir respecto de esas pequeñas señales des que se contraponen al paradigma hete-
en la instalación de políticas de cuidado. Y las formas de incorporar los lineamientos cu-
o de grandes explotaciones que evidencia- ronormativo. Las actividades y las secuencias
cada materia de la escuela secundaria tie- rriculares de ESI en los contenidos de las disci-
ban las injusticias sociales y sentimentales por didácticas desarrolladas por los docentes
ne, entre sus contenidos, un apartado en ciu- plinas y las materias que se desarrollan diaria-
género o la negación sistemática de dere- deben tener en cuenta y respetar diversas
dadanía. Es preciso referirse particularmente mente en el aula. Ello debe llevarse a cabo
chos políticos, sociales, laborales y culturales formas de amar y de vivir las sexualidades y
a un contenido específico de esta línea cu- en forma transversal, desde las asignaturas y
a las mujeres— tendieron a ser relegadas en las diferentes formas de configuraciones fa-
rricular ciudadanía, que es a su vez central a través del desarrollo de proyectos realiza-
el olvido o resignificadas y convertidas en miliares. En este sentido, se hace necesario
para las políticas de cuidado: la Educación dos entre varias áreas. En este sentido, hay
otra cosa por la cultura hegemónica27. Hay apelar a personajes históricos, a sucesos o a
Sexual Integral (ESI). que tener en cuenta que cualquier espacio
por ello un compromiso ético, pedagógico y luchas que tuvieron elecciones alejadas de
curricular es plausible de incorporar conteni-
Por un lado, la ESI precisa de un largo y soste- político en recuperar –en Literatura, en Mate- la heteronormatividad. No ponderar la hete-
dos referidos a Educación Sexual Integral y
nido proceso de construcción pedagógica máticas, en Historia, en todas las materias– a ronormatividad como forma de vida ni fami-
que permitan visibilizar violencias de géne-
en donde cobra preeminencia la concep- las mujeres y a los hombres que lucharon en lia sino mostrar diferentes y diversas expresio-
ro tal como se manifestaron históricamente
ción de los jóvenes como sujetos de dere- el pasado contra la violencia y la desigual- nes del amor y la sexualidad. Las expresiones
y tal como se encubren en la vida cotidia-
cho y en donde se fortalece la estima y la dad de género, y en pro de los derechos so- artísticas (literatura, cine, pintura, entre otras)
na y en las relaciones actuales. Así, cuando
autoestima de los estudiantes. Solo desde ciales y reproductivos. que den cuenta de diferentes formas de vivir
desde Historia se enseña y se aprende o se
estas bases se posibilita el marco educativo la sexualidad y la afectividad se hacen ne-
reflexiona sobre el amor y el matrimonio en Finalmente, cuando en Prácticas del Len-
para poder informar y prevenir respecto de cesarias e imprescindibles28.
la Edad Media o sobre la historia de amor de guaje o Literatura se reflexiona sobre el Sa-
las enfermedades de transmisión sexual, las
Mariquita Sánchez de Thompson (1786-1868),
relaciones violentas en noviazgos, los emba-
se está inserto en un proceso de enseñanza
razos no deseados y el abuso intrafamiliar
y aprendizaje de ESI; o cuando desde Biolo-
que son las consecuencias más dramáticas Cuando se enseña y se aprende ESI se están realizando políticas de cuida-
gía, Sociología o Comunicación (a través del
y en algunos casos trágicas de la deficien- do y se está haciendo prevención inespecífica.
análisis crítico de publicidades por ejemplo),
cia en educación sexual. Por otro lado, la ESI
4

se trabaja sobre el cuerpo y los ideales he-


se manifiesta en diversos aspectos de la vida
capítulo

gemónicos de belleza en hombres y mujeres


cotidiana institucional y áulica: en la forma
se está indudablemente trabajando sobre
en que se distribuyen los roles para cada gé- 27. Un caso paradigmático es el de Alfonsina Storni (1891-1938), recordada por su poesía romántica y de quien la historia oficial cons-
cuestiones que hacen a la violencia de gé-
nero, en normativas o conductas esperables truyó hasta un suicidio romántico. Con ese “suicidio romántico en el mar” se pretendió oscurecer largas luchas en donde se cifró la
nero y por lo tanto, son temáticas propias vida de Alfonsina. Larga lucha centrada en sus denuncias contra el despotismo del hombre que se convierte en el “amo del mundo”
diferenciadas para varones y mujeres (mu- y explota sentimental, laboral y culturalmente a la mujer.
de ESI. Asimismo, cuando en Matemáticas
chas veces la cuestión de género implica 28. Es clave trabajarlas particularmente para cuidar niños y jóvenes gays o lesbianas, o cuya identidad de género no coincide con sus
se trabaja sobre estadísticas respecto de los características biológicas y especialmente en aquellos que atraviesan situaciones discriminatorias o de hostigamiento por esos motivos
la revisión de los Acuerdos Institucionales de en las escuelas o comunidades.
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Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

traño, distinto. Las tardes que nos llevaban que mejor entendía el lenguaje de los chicos
a Los Lúpulos nos vestían incómodamente, del pueblo.
Cuando se trabaja desde los contenidos de los diseños curriculares o en ta-
casi como en la ciudad, y debíamos jugar a
lleres con estudiantes y familias sobre relaciones responsables en noviazgos, —Ya veremos —dijo Mariano, sonriendo des-
juegos necios y pesados, que no nos diver-
sobre diversidades sexuales e identidad de género se está realizando políti- pacito—. Algo bueno se nos presentará un
tían en absoluto. Se nos prohibía bajar al río,
cas de cuidado y haciendo prevención inespecífica. día, digo yo. Se la vamos a armar. Están ya
descalzarnos y subir a los árboles. Todo esto
en eso Lucas, Amador, Gracianín y el Bu-
parecía tener una sola explicación para no-
que… ¿Queréis vosotros?
sotros:
Mi hermano se puso colorado hasta las ore-
Hostigamiento y —Bernardino es un niño mimado —nos de-
jas.
cíamos. Y no comentábamos nada más.
discriminación —No sé —dijo—. ¿Qué va a ser?
Bernardino era muy delgado, con la cabeza
redonda y rubia. Iba peinado con un flequillo —Lo que se presente —contestó Mariano,
Las problemáticas del hostigamiento y la
ralo, sobre sus ojos de color pardo, fijos y hue- mientras sacudía el agua de sus alpargatas,
discriminación alcanzan en ocasiones situa-
cos, como si fueran de cristal. A pesar de vivir golpeándolas contra la roca—. Se presenta-
ciones de inusitada violencia. El mecanismo
en el campo, estaba pálido, y también vestía rá, ya veréis.
flexible de la ficción y la abstracción ayuda
a veces a poner el dolor y el horror en pala- de un modo un tanto insólito. Era muy calla- Sí: se presentó. Claro que a nosotros nos co-
bras, a expresar lo que de otro modo apa- do, y casi siempre tenía un aire entre asom- gió desprevenidos, y la verdad es que fuimos
rece como difícil de expresar. Como en el brado y receloso, que resultaba molesto. bastante cobardes cuando llegó la ocasión.
siguiente relato. Acabábamos jugando por nuestra cuenta y Nosotros no odiábamos a Bernardino, pero
prescindiendo de él, a pesar de comprender no queríamos perder la amistad con los de la
que eso era bastante incorrecto. Si alguna aldea, entre otras cosas porque hubieran he-
Bernardino vez nos lo reprochó el abuelo, mi hermano cho llegar a oídos del abuelo andanzas que
Ana María Matute mayor decía: no deseábamos que conociera. Por otra par-
—Ese chico mimado… No se puede contar te, las escapadas con los de la aldea eran
Siempre oímos decir en casa, al abuelo y a las tardes en aquella casa no nos atraían. Las con él. una de las cosas más atractivas de la vida en
todas las personas mayores, que Bernardino hermanas de Bernardino eran unas mujeres las montañas.
Verdaderamente no creo que entonces su-
era un niño mimado. altas, fuertes y muy morenas. Vestían a la Bernardino tenía un perro que se llamaba
piéramos bien lo que quería decir estar mi-
moda antigua –habíamos visto mujeres ves- “Chu”. El perro debía de querer mucho a
Bernardino vivía con sus hermanas mayores, mado. En todo caso, no nos atraía, pensan-
tidas como ellas en el álbum de fotografías Bernardino, porque siempre le seguía saltan-
Engracia, Felicidad y Herminia, en Los Lúpu- do en la vida que llevaba Bernardino. Jamás
del abuelo– y se peinaban con moños levan- do y moviendo su rabito blanco. El nombre
los, una casa grande, rodeada de tierras de salía de Los Lúpulos como no fuera acom-
tados, como roscas de azúcar, en lo alto de de “Chu” venía probablemente de Chucho,
labranza y de un hermoso jardín, con árboles pañado de sus hermanas. Acudía a la misa
la cabeza. Nos parecía extraño que un niño pues el abuelo decía que era un perro sin
viejos agrupados formando un diminuto bos- o paseaba con ellas por el campo, siempre
de nuestra edad tuviera hermanas que pa- raza y que maldita la gracia que tenía. Sin
que, en la parte lindante con el río. La finca muy seriecito y apacible.
recían tías, por lo menos. El abuelo nos dijo: embargo, nosotros le encontrábamos mil,
se hallaba en las afueras del pueblo y, como
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Los chicos del pueblo y los de las minas lo te-


nuestra casa, cerca de los grandes bosques —Es que la madre de Bernardino no es la por lo inteligente y simpático que era. Seguía
nían atravesado. Un día, Mariano Alborada,
capítulo

comunales. misma madre de sus hermanas. Él nació del nuestros juegos con mucho tacto y se hacía
el hijo de un capataz, que pescaba con no-
segundo matrimonio de su padre, muchos querer en seguida.
Alguna vez, el abuelo nos llevaba a Los Lú- sotros en el río a las horas de la siesta, nos dijo:
años después. —Ese Bernardino es un pez —decía mi her-
pulos, en la pequeña tartana, y, aunque el
—A ese Bernardino le vamos a armar una.
camino era bonito por la carretera antigua, Esto nos armó aún más confusión. Bernardi- mano—. No le da a “Chu” ni una palmada
entre castaños y álamos, bordeando el río, no, para nosotros, seguía siendo un ser ex- —¿Qué cosa? —dijo mi hermano, que era el en la cabeza. ¡No sé cómo “Chu” le quiere

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la problemática del suicidio e intentos de suicidio

tanto! Ojalá que “Chu” fuera mío… que cercaba Los Lúpulos, y nunca lo hacía. fogata, y el corazón nos empezó a latir muy —Bueno, pos cosa que lo valga…
Sin embargo, movió afirmativamente la ca- fuerte. Habían atado a “Chu” por las patas
A “Chu” le adorábamos todos, y confieso Bernardino estuvo un momento pensativo.
beza. traseras y le habían arrollado una cuerda al
que alguna vez, con mala intención, al sa- Luego se desabrochó la blusa y se despren-
cuello, con un nudo corredizo. Un escalofrío
lir de Los Lúpulos intentábamos atraerlo con Nos escapamos por el lado de la chopera, dió la medalla de oro. Se la dio.
nos recorrió: ya sabíamos lo que hacían los
pedazos de pastel o terrones de azúcar, por donde el muro era más bajo. A Bernardino
de la aldea con los perros sarnosos y vaga- De momento, Mariano y los otros se queda-
ver si se venía con nosotros. Pero no: en el úl- le costó saltarlo, y tuvimos que ayudarle, lo
bundos. Bernardino se paró en seco, y “Chu” ron como sorprendidos. Le quitaron la meda-
timo momento “Chu” nos dejaba con un pal- que me pareció que le humillaba un poco,
empezó a aullar, tristemente. Pero sus aulli- lla y la examinaron.
mo de narices y se volvía saltando hacia su porque era muy orgulloso.
dos no llegaban a Los Lúpulos”. Habían elegi- —¡Esto no! —dijo Mariano—. Luego nos la en-
inexpresivo amigo, que le esperaba quieto,
Recorrimos el borde del terraplén y luego ba- do un buen lugar.
mirándonos con sus redondos ojos de vidrio cuentran y… ¡Eres tú un mal bicho! ¿Sabes?
jamos al río. Todo el rato íbamos llamando a
amarillo. —Ahí tienes a “Chu”, Bernardino —dijo Maria- ¡Un mal bicho!
“Chu”, y Bernardino nos seguía, silbando de
no—. Le vamos a dar de veras. De pronto, les vimos furiosos. Sí; se pusieron
—Ese pavo… —decía mi hermano peque- cuando en cuando. Pero no lo encontramos.
ño—. Vaya un pavo ese… Bernardino seguía quieto, como de piedra. furiosos y seguían cuchicheando. Yo veía la
Íbamos ya a regresar, desolados y silenciosos,
Mi hermano, entonces, avanzó hacia Maria- vena que se le hinchaba en la frente a Ma-
Y, la verdad, a qué negarlo, nos roía la envi- cuando nos llamó una voz, desde el caminillo
no. riano Alborada, como cuando su padre le
dia. del bosque:
apaleaba por algo.
—¡Suelta al perro! —le dijo—. ¡Lo sueltas o…!
Una tarde en que mi abuelo nos llevó a Los —¡Eh, tropa!…
—No queremos tus dineros —dijo Mariano—.
Lúpulos encontramos a Bernardino raramen- —Tú, quieto —dijo Mariano, con el junco le-
Levantamos la cabeza y vimos a Mariano Al- Guárdate tu dinero y todo lo tuyo… ¡Ni eres
te inquieto. vantado como un látigo—. A vosotros no os
borada. Detrás de él estaban Buque y Gra- hombre ni… ná!
da vela nadie en esto… ¡Como digáis una
—No encuentro a “Chu” —nos dijo—. Se ha cianín. Todos llevaban juncos en la mano y
palabra voy a contarle a vuestro abuelo lo Bernardino seguía quieto. Mariano le tiró la
perdido, o alguien me lo ha quitado. En toda sonreían de aquel modo suyo, tan especial.
del huerto de Manuel el Negro! medalla a la cara. Le miraba con ojos fijos y
la mañana y en toda la tarde que no lo en- Ellos solo sonreían cuando pensaban algo
brillantes, llenos de cólera. Al fin, dijo:
cuentro… malo. Mi hermano retrocedió, encarnado. También
yo noté un gran sofoco, pero me mordí los la- —Si te dejas dar de veras tú, en vez del chu-
—¿Lo saben tus hermanas? —le pregunta- Mi hermano dijo:
bios. Mi hermano pequeño empezó a roerse cho…
mos.
—¿Habéis visto a “Chu”? las uñas. Todos miramos a Bernardino, asustados.
—No —dijo Bernardino—. No quiero que se
Mariano asintió con la cabeza: —Si nos das algo que nos guste —dijo Maria-
enteren… —No… —dijo mi hermano.
—Sí, lo hemos visto. ¿Queréis venir? no— te devolvemos a “Chu”.
Al decir esto último se puso algo colorado. Mi Pero Mariano gritó:
—Bernardino avanzó, esta vez delante de —¿Qué queréis? —dijo Bernardino. Estaba
hermano pareció sentirlo mucho más que él. —¡Vosotros a callar, o lo vais a sentir…! ¿Qué
nosotros. Era extraño: de pronto parecía ha- plantado delante, con la cabeza levantada,
—Vamos a buscarlo —le dijo—. Vente con os va en esto? ¿Qué os va…?
ber perdido su timidez. como sin miedo. Le miramos extrañados. No
nosotros, y ya verás cómo lo encontraremos. había temor en su voz. Fuimos cobardes y nos apiñamos los tres jun-
—¿Dónde está “Chu”? —dijo. Su voz sonó
—¿A dónde? —dijo Bernardino—. Ya he re- tos a un roble. Sentí un sudor frío en las palmas
clara y firme. Mariano y Buque se miraron con malicia.
de las manos. Pero Bernardino no cambió de
4

corrido toda la finca…


Mariano y los otros echaron a correr, con un —Dineros —dijo Buque. cara. (“Ese pez…”, que decía mi hermano).
—Pues afuera —contestó mi hermano—.
capítulo

trotecillo menudo, por el camino. Nosotros les Bernardino contestó: Contestó:


Vente por el otro lado del muro y bajaremos
seguimos, también corriendo. Primero que
al río… Luego, podemos ir hacia el bosque. —No tengo dinero. —Está bien. Dadme de veras.
ninguno iba Bernardino.
En fin, buscarlo. ¡En alguna parte estará! Mariano le miró de reojo, y por un momento
Mariano cuchicheó con sus amigos, y se vol-
Efectivamente: ellos tenían a “Chu”. Ya a la
Bernardino dudó un momento. Le estaba ter- vió a él: nos pareció asustado. Pero en seguida dijo:
entrada del bosque vimos el humo de una
minantemente prohibido atravesar el muro —¡Hala, Buque…!
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Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

Se le tiraron encima y le quitaron la blusa. La Tiró el junco con rabia y se alejó, más aprisa color de la piel, por posición económica, por dos pueden reconocerse en esa situación
carne de Bernardino era pálida, amarillenta, de lo que hubiera deseado. creencia religiosa, por género, por etnia, por de soledad. Y puede trabajarse allí sobre la
y se le marcaban mucho las costillas. Se dejó nacionalidad, por elección sexual, por idio- necesidad humana de asumirse como suje-
Bernardino se acercó a “Chu”. A pesar de
hacer, quieto y flemático. Buque le sujetó las ma, por opinión política, entre otras– son re- tos y vidas frágiles, y con necesidad de ser
las marcas del junco, que se inflamaban en
manos a la espalda, y Mariano dijo: currentes actualmente en las escuelas. cuidados.
su espalda, sus brazos y su pecho, parecía
—Empieza tú, Gracianín… inmune, tranquilo, y altivo, como siempre. El relato de Matute permite trabajar con los
Lentamente desató a “Chu”, que se lanzó a estudiantes para que ellos respondan por
Gracianín tiró el junco al suelo y echó a co-
lamerle la cara, con aullidos que partían el qué creen que Bernardino es hostigado: ser
¿Hablar o no hablar
rrer, lo que enfureció más a Mariano. Rabio-
so, levantó el junco y dio de veras a Bernardi-
alma. Luego, Bernardino nos miró. No olvida- “mimado” o ser diferente ¿qué significa?, de suicidio?
ré nunca la transparencia hueca fija en sus ¿ser pobre?, ¿ser hijo natural?, ¿ser extranje-
no, hasta que se cansó.
ojos de color de miel. Se alejó despacio por ro?, ¿ser gay?29 La escuela es uno de los espacios privilegia-
A cada golpe mis hermanos y yo sentimos el caminillo, seguido de los saltos y los aullidos dos para hablar de todo, y sobre todo acer-
una vergüenza mayor. Oíamos los aullidos entusiastas de “Chu”. Ni siquiera recogió su Se hace necesario desarrollar una política de ca de lo que más obsesiona e interesa a los
de “Chu” y veíamos sus ojos, redondos como medalla. Se iba sosegado y tranquilo, como cuidados tanto para los “Bernardinos” como estudiantes. La palabra previene las violen-
ciruelas, llenos de un fuego dulce y dolorido siempre. para los “Marianos”, tanto para las chicas cias, suele alivianar el sufrimiento y puede
que nos hacía mucho daño. Bernardino, en que actúan como cómplices silenciosas y alejar a los jóvenes de las situaciones más
Solo cuando desapareció nos atrevimos a
cambio, cosa extraña, parecía no sentir el que no se rebelan ante la situación (y que dramáticas de padecimiento. Sin embargo,
decir algo. Mi hermano recogió del suelo la
menor dolor. Seguía quieto, zarandeado so- son vulnerables a sufrir en un futuro cercano la mirada de cuidado exige una especial
medalla, que brillaba contra la tierra.
lamente por los golpes, con su media sonrisa situaciones de violencia de género o de hos- sensibilidad respecto de qué contenidos y
fija y bien educada en la cara. También sus —Vamos a devolvérsela —dijo. tigamiento similares a las que sufre Bernardi- cuándo se puede o se requiere hablar direc-
ojos seguían impávidos, indiferentes. (“Ese no) como para los “chicos del pueblo” que tamente de suicidio en las aulas. Y también
Y aunque deseábamos retardar el momen-
pez”, “Ese pavo”, sonaba en mis oídos). colaboran en el hostigamiento. El cuidado es cuándo no hacerlo.
to de verle de nuevo, volvimos a Los Lúpulos.
para todos los jóvenes que transitan las es-
Cuando brotó la primera gota de sangre Estábamos ya llegando al muro, cuando un
cuelas. Un joven discriminado u hostigado es En este sentido, cada comunidad escolar y
Mariano se quedó con el mimbre levantado. ruido nos paró en seco. Mi hermano mayor
responsabilidad de todos de la misma mane- cada grupo de estudiantes tienen sus carac-
Luego vimos que se ponía muy pálido. Bu- avanzó hacia los mimbres verdes del río. Le
ra que los jóvenes que hostigan o discriminan terísticas propias. Se hace particularmente
que soltó las manos de Bernardino, que no le seguimos, procurando no hacer ruido.
y que suelen ser estigmatizados y culpabiliza- necesario que, como política de cuidado, los
ofrecía ninguna resistencia, y se lanzó cuesta
Echado boca abajo, medio oculto entre los dos bajo la clasificación de victimarios. Es ne- docentes estén al tanto –con el debido res-
abajo, como un rayo.
mimbres, Bernardino lloraba desesperada- cesario recuperar también la voz de los jóve- peto a la intimidad– de experiencias, situa-
Mariano miró de frente a Bernardino. mente, abrazado a su perro. nes frente a estas preguntas: ¿cómo ayudar ciones o vivencias individuales, grupales o fa-
—Puerco —le dijo—. Puerco. a Bernardino?, ¿y a Mariano? ¿Cómo hacer miliares, actuales o del pasado, que puedan
del pueblo, de la escuela, de la comunidad afectar las sensibilidades de los estudiantes.
un lugar habitable para todos? ¿Qué estrate- Por ello, como en todo el proceso de ense-
gias desarrollar? ñanza y aprendizaje, la comunicación entre
Cuidar y ser cuidados comprende la difícil ta- que une indisolublemente la vida propia a las
directivos, Equipos de Orientación Escolar,
rea de enseñar a aceptar al otro como igual demás vidas. Lo opuesto y lo contrario a la
4

La imagen final de Bernardino abrazado a docentes y familias se vuelve imprescindible.


y diferente a uno mismo para que se produz- política de cuidado es el racismo, que lo que su perro produce empatía quizás porque to-
capítulo

ca un verdadero encuentro. Solo se puede hace es establecer una cesura –sobre todo
cuidar y se puede dejar que nos cuiden al basada en principios biológicos– definitiva 29. En Reflexiones sobre la cuestión gay, Didier Eribon (2001) plantea que la injuria y el insulto aparecen como fundantes de la identi-
dad gay. En un momento u otro de sus vidas, gays y lesbianas son insultados –ello ocurre generalmente en la calle, el barrio o la escue-
que se considera un semejante. Por ello, se entre las vidas. la– y ese es el signo de su vulnerabilidad psicológica y social. “Sucio marica o sucia tortillera” son agresiones verbales que dejan huella
en la conciencia. “Son traumatismos más o menos violentos que se experimentan en el instante, pero ya se inscriben en la memoria y
hace particularmente necesario trabajar a
Las problemáticas del hostigamiento, del ci- en el cuerpo (porque la timidez, el malestar, la vergüenza son actitudes corporales producidas por la hostilidad del mundo exterior). Y
favor del principio de no discriminación. Cui- una de las consecuencias de la injuria es moldear las relaciones con los demás y con el mundo de manera asimétrica donde el insul-
berhostigamiento y de la discriminación –por tado aparece a merced de aquel que insulta. La injuria y el hostigamiento exterior suelen perfilar una subjetividad frágil, padeciente,
dar y ser cuidados implica un compromiso temerosa y vulnerable
70 71
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

Hay contenidos curriculares que exigen ha- hacerlas intervenir aunque sin dar una de padecimiento subjetivo. El arte pue-
blar directamente de suicidio. También en respuesta definitiva. También hay que si- de ser utilizado con la función catártica
estos contenidos hay que evaluar la perti- tuar el suicidio en el contexto sociohistó- que Aristóteles le asignaba en la Poéti-
nencia, conveniencia o no de tratar el tema rico en que sucede, en el Zeitgeist, en las ca. Como en el siguiente y bello texto.
y en qué momento. diferentes significaciones que se le dan
según la época y el lugar.
Tal es el caso cuando se explica el destino de
ciertos personajes históricos o de la literatura:
Hay que despojar al suicidio de todo
Catón (95-46 a. C.), Alfonsina Storni (1891- El niño al que se le murió el amigo
componente heroico, rebelde o román-
1938), Leandro N. Alem (1842-1896), Lisandro Ana María Matute
tico. Cuando en 1774, Johann Wolfgang
de la Torre (1868-1939), Leopoldo Lugones
von Goethe publicó Las penas del joven
(1874-1938), Horacio Quiroga (1878-1937), Una mañana se levantó y fue a buscar al Pero, en lugar de entrar, el niño se levantó
Werther sobre un joven que se suicida
Walter Benjamin (1892-1940),Virginia Woolf amigo, al otro lado de la valla. Pero el amigo del quicio y se fue en busca del amigo, con
a raíz de sus amores desventurados por
(1882-1941), entre tantos otros. O cuando se no estaba, y, cuando volvió, le dijo la madre: las canicas, el camión, la pistola de hojalata
una bella joven llamada Lothe se pro-
enseña y se aprende respecto de la llama- y el reloj que no andaba. Al llegar a la cerca,
dujo en Alemania una ola de suicidios —El amigo se murió.
da época o período azul de Pablo Picasso la voz del amigo no le llamó, ni le oyó en el
“románticos”. Si bien no hay una rela-
(1881-1973) causado por la tristeza y la me- —Niño, no pienses más en él y busca otros árbol, ni en el pozo. Pasó buscándole toda la
ción causal directa entre la lectura de la
lancolía tras el suicidio de su amigo Carlos para jugar. noche. Y fue una larga noche casi blanca,
obra literaria y los suicidios, ciertos con-
Casagemas (1880-1901). O el impacto que que le llenó de polvo el traje y los zapatos.
textos socioculturales pueden ejercer El niño se sentó en el quicio de la puerta, con
sufrió la pintura de Francis Bacon (1909-1992) Cuando llegó el sol, el niño, que tenía sueño
influencias negativas en situaciones de la cara entre las manos y los codos en las ro-
tras el suicidio de su amante George Dyer y sed, estiró los brazos y pensó: “Qué tontos y
jóvenes vulnerables. Es necesario que se dillas. “Él volverá”, pensó. Porque no podía
(1934-1971). pequeños son esos juguetes. Y ese reloj que
enseñe y se aprenda sin expresar ningún ser que allí estuviesen las canicas, el camión no anda, no sirve para nada”. Lo tiró todo al
A continuación, enumeraremos algunas tipo de connotación positiva ni ningún y la pistola de hojalata, y el reloj aquel que pozo, y volvió a la casa, con mucha hambre.
orientaciones posibles y aportes para traba- tipo de fascinación por el acto suicida. ya no andaba, y el amigo no viniese a bus- La madre le abrió la puerta, y dijo: “Cuán-
jar la temática. carlos. Vino la noche, con una estrella muy to ha crecido este niño, Dios mío, cuánto ha
Utilizar el arte como fuente y agente en grande, y el niño no quería entrar a cenar. crecido”. Y le compró un traje de hombre,
Hay que enseñar y aprender la temática las diferentes disciplinas para analizar de
—Entra, niño, que llega el frío —dijo la madre. porque el que llevaba le venía muy corto.
del suicidio como un problema comple- manera crítica el suicidio y como estra-
jo y de múltiples causalidades. Es decir, tegia pedagógica. Películas tales como
no debe enseñarse y aprenderse el sui- Gente corriente (Redford, 1980), La so-
cidio de Catón como una mera protes- ciedad de los poetas muertos (Weir,
1989), Mar adentro (Amenábar, 2004) “No poseemos más conciencia que la lite- En efecto, la literatura y los espacios artísticos
ta política contra el advenimiento de
o novelas como Tokio Blues (1987) de ratura. La literatura ha sido la salvación de en general son espacios privilegiados para la
César y el inminente fin de la República
Haruki Murakami o Las vírgenes suicidas los condenados, ha inspirado y guiado a los expresión de sentimientos, la potenciación
romana; ni el suicidio de Leopoldo Lugo-
(1993) de Jeffrey Eugenides, u obras de amantes, vencido a la desesperación, y tal de la creación y de la imaginación porque
nes como la respuesta al fracaso de sus
vez, en este caso, pueda salvar al mundo. ponen justamente en el centro la circulación
4

utopías políticas; ni el suicidio de Alfonsi- teatro como Romeo y Julieta (1597) de


William Shakespeare o Las brujas de Sa- Buenas noches y conduzcan con cuidado de la palabra que es un requisito básico de
na Storni como el de una mujer románti-
capítulo

lem (1952) De Arthur Miller, entre tantas de regreso a sus casas y al resto de sus vidas”, una escuela que desarrolla políticas de cui-
ca y enamorada del mar. Todo suicidio
otras, permiten que los jóvenes puedan dijo el escritor John Cheever en 1982, cuan- dado.
es un enigma producto de tortuosos ca-
a través del mecanismo flexible y abs- do ganó el Premio Nobel. No parece casual
minos de sufrimiento donde intervienen
tracto de la ficción poner en juego y en que en este fragmento la literatura aparezca Trabajar de manera articulada con di-
diversas causas psicológicas, familia-
palabra sus propios sentimientos, y qui- asociada al cuidado. rectivos, docentes y Equipos de Orien-
res, sociales y culturales. Y es necesario
zás permita captar algunas situaciones tación Escolar (EOE) en la selección de
72 73
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

materiales, estrategias didácticas y las tes se expresan y hablan de sus deseos, que constituye todo suicidio para que ¿Quiénes y cómo pueden cuidar?
modalidades de intervención. Es impor- intereses y miedos requiere de un proce- luego puedan plantearse otras incóg-
Todos deben y pueden cuidar, pero hay
tante para el cuidado propio y para el so que a su vez forma parte del proce- nitas que instituyan el camino contrario:
que dejar en claro la responsabilidad de
cuidado de los estudiantes no estar solo. so global de enseñanza y aprendizaje. alternativas reparadas y proyectos de
cuidadores de los adultos ante la ley y
No trabajar con material que genere Los jóvenes no van a hablar de suicidio vida. Es decir, si se utilizan obras artísti-
que hay funciones de cuidado que les
dudas sin antes conversar con EOE, di- o de cualquier otro tema significativo si cas, formular preguntas a los estudiantes
corresponden definitivamente.
rectivos y colegas. no están dadas las condiciones de una como las siguientes: ¿cómo se podría
relación de cuidado con el docente. cambiar el final triste de esta historia? Siempre desde una intervención situada
Hay que tener en cuenta que cada si-
¿Qué factores podrían haber interveni- y sin herir sensibilidades, el humor puede
tuación tiene una intervención pedagó- Enseñar y aprender el suicidio de mane-
do para salvar estas vidas del suicidio? servir para desdramatizar algunas situa-
gico-curricular diferente. Si bien el uso ra interdisciplinaria. Así se utilicen pelícu-
¿Qué hubiera pasado si alguien hubiera ciones de sufrimiento de los jóvenes y
de metáforas, la ficción y la abstrac- las, obras literarias o situaciones reales
ayudado o hubiera cuidado a los prota- para hacerles reflexionar que puede ha-
ción generalmente son recomendables, de vida es conveniente hacer que en-
gonistas de Tokio Blues, Romeo y Julie- ber diversas alternativas y diversos cami-
también hay momentos y situaciones tren en juego y en relación múltiples fac-
ta, La sociedad de los poetas muertos? nos de vida. Como en el siguiente texto.
que requieren hablar directamente del tores, que les permita a los jóvenes inda-
tema. Eso puede provocar sufrimiento y gar diversas problemáticas tales como
dolor en adultos y estudiantes. En todo el autoritarismo, la incomprensión, la
caso, mientras se trabaja el suicidio des- homofobia (Las amistades particulares,
de una perspectiva científica y desde 1943, de Roger Peyrefitte), el odio de los Mi suicidio
diferentes disciplinas, los docentes de- adultos (por ejemplo en Romeo y Julie- Emilia Pardo Bazán
ben estar atentos y desarrollar una mi- ta), el contexto socio-histórico, los cam- A Campoamor
rada de cuidado y visualizar a aquellos bios de novio en la adolescencia (en
estudiantes que por uno u otro motivo Romeo y Julieta, Romeo estaba enamo-
Muerta “ella”; tendida, inerte, en el horrible viviría sin ti? Mira cómo he sabido buscarte y
pueden resultar afectados por el trata- rado apasionadamente de Rosalinda
ataúd de barnizada caoba que aún me pa- encontrarte y evitar que de hoy en más nos
miento de la temática. Por ello hay que el día anterior de conocer a Julieta), la
recía ver con sus doradas molduras de anti- separe poder alguno de la tierra ni del cielo”.
estar atento a situaciones particulares situación familiar, la eutanasia, la discri-
pático brillo, ¿qué me restaba en el mundo
o grupales, y recurrir y consultar con el minación, las diversidades sexuales, la *****
ya? En ella cifraba yo mi luz, mi regocijo, mi
EOE y con el equipo directivo si alguna situación política, los ámbitos y épocas
ilusión, mi delicia toda... y desaparecer así, de Determinado a realizar mi propósito, quise
situación o intervención genera dudas, dictatoriales, entre otros temas. Eso re-
súbito, arrebatada en la flor de su juventud y verificarlo en aquel mismo aposento donde
angustia, dolor o temor, o el docente querirá por supuesto pensar al suicidio y
de su seductora belleza, era tanto como de- se deslizaron insensiblemente tantas horas de
siente que se le escapa de las manos. los temas que involucra desde múltiples
cirme con melodiosa voz, la voz mágica, la ventura, medidas por el suave ritmo de nues-
No hay que sentirse obligado como do- disciplinas y quizás desde un proyecto
voz que vibraba en mi interior produciendo tros corazones... Al entrar olvidé la desgra-
centes a hablar del tema si se está de- escolar que comprometa a todos los
acordes divinos: “Pues me amas, sígueme”. cia, y parecióme que “ella”, viva y sonriente,
masiado sensibilizado. Muchas veces, docentes. No dar respuestas definitivas
acudía como otras veces a mi encuentro, le-
incluso, toda la institución requiere una y darse un tiempo para responder cier- ¡Seguirla! Sí; era la única resolución digna de
vantando la cortina para verme más pronto,
mirada externa como por ejemplo de tas dudas planteadas por los jóvenes, mi cariño, a la altura de mi dolor, y el remedio
4

y dejando irradiar en sus pupilas la bienveni-


los Equipos Interdisciplinarios Distritales, consultar y entrar en diálogo con otros para el eterno abandono a que me conde-
da, y en sus mejillas el arrebol de la felicidad.
capítulo

principalmente Equipo Distrital de Infan- colegas docentes se vuelve también im- naba la adorada criatura huyendo a lejanas
cia y Adolescencia (EDIA) y Centro de prescindible. regiones. Allí estaba el amplio sofá donde nos sentá-
Orientación Familiar (COF). bamos tan juntos como si fuese estrechísimo;
Pensar y reflexionar sobre alternativas re- Seguirla, reunirme con ella, sorprenderla en la
allí la chimenea hacia cuya llama tendía los
Generar ambientes democráticos de paradoras y proyectos de vida. La idea otra orilla del río fúnebre... y estrecharla deli-
piececitos, y a la cual yo, envidioso, los dis-
confianza y cuidado donde los estudian- es partir de esa dimensión enigmática rante, exclamando: “Aquí estoy. ¿Creías que
putaba abrigándolos con mis manos, donde
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Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

cabían holgadamente; allí la butaca donde bilo el fósforo, se me ocurrió que allí dentro migueaban rasgos y pormenores imposibles vado siempre, en el oculto rincón del secré-
se aislaba, en los cortos instantes de enfado estarían mis cartas, mi retrato, los recuerdos de referir a mi persona y a la historia de mi taire, en el aposento testigo de nuestra ven-
pueril que duplicaban el precio de las recon- de nuestra dilatada e íntima historia. Un vivaz amor... A la cuarta carilla, ni sombra de duda tura... señalaban, tan exactamente como la
ciliaciones; allí la gorgona de irisado vidrio deseo de releer aquellas páginas me impulsó pudo quedarme: la carta se había escrito a brújula señala al Norte, la dirección verda-
de Salviati, con las últimas flores, ya secas y a abrir el mueble. otro, y recordaba otros días, otras horas, otros dera del corazón que yo juzgara orientado
pálidas, que su mano había dispuesto artís- sucesos, para mí desconocidos... hacia el mío... ¡Más dolor, más infamia! De
Es de advertir que yo no poseía cartas de
ticamente para festejar mi presencia... Y allí, los terribles párrafos, de las páginas surcadas
ella: las que recibía devolvíalas una vez leí- Repasé el resto del paquete; recorrí las car-
por último, como maravillosa resurrección por rengloncitos de una letra que yo hubie-
das, por precaución, por respeto, por caba- tas una por una, pues todavía la esperanza
del pasado, inmortalizando su adorable for- se reconocido entre todas las del mundo,
llerosidad. Pensé que acaso ella no había terca me convidaba a asirme de un clavo
ma, ella, ella misma... es decir, su retrato, su saqué en limpio que “tal vez”.... al “mismo
tenido valor para destruirlas, y que de los ardiendo... Quizá las demás cartas eran las
gran retrato de cuerpo entero, obra maestra tiempo”.... o “muy poco antes“... Y una voz
cajoncitos del secrétaire volvería a alzarse su mías, y solo aquella se había deslizado en el
de célebre artista, que la representaba sen- irónica gritábame al oído: ”¡Ahora sí.... ahora
voz insinuante y adorada, repitiendo las dul- grupo, como aislado memento de una histo-
tada, vistiendo uno de mis trajes preferidos, la sí que debes suicidarte, desdichado!”.
ces frases que no habían tenido tiempo de ria vieja y relegada al olvido... Pero al exa-
sencilla y airosa funda de blanca seda que
grabarse en mi memoria. No vacilé —¿vacila minar los papeles, al descifrar, frotándome Lágrimas de rabia escaldaron mis pupilas;
la envolvía en una nube de espuma. Y era
el que va a morir?— en descerrajar con vio- los ojos, un párrafo aquí y otro acullá, hube me coloqué, según había resuelto, frente al
su actitud familiar, y eran sus ojos verdes y lu-
lencia el primoroso mueblecillo. Saltó en asti- de convencerme: ninguna de las epístolas retrato; empuñé la pistola, alcé el cañón...
mínicos que me fascinaban, y era su boca
llas la cubierta y metí la mano febrilmente en que contenía el paquete había sido dirigi- y, apuntando fríamente, sin prisa, sin que me
entreabierta, como para exclamar, entre ha-
los cajoncitos, revolviéndolos ansioso. da a mí... Las que yo recibí y restituí con re- temblase el pulso.... con los dos tiros.... reven-
lago y represión, el “¡qué tarde vienes!” de
ligiosidad, probablemente se encontraban té los dos verdes y lumínicos ojos que me fas-
la impaciencia cariñosa; y eran sus brazos Solo en uno había cartas. Los demás los lle-
incorporadas a la ceniza de la chimenea; y cinaban.
redondos, que se ceñían a mi cuello como naban cintas, joyas, dijecillos, abanicos y pa-
las que, como un tesoro, “ella” había conser-
la ola al tronco del náufrago, y era, en suma, ñuelos perfumados. El paquete, envuelto en
el fidelísimo trasunto de los rasgos y colores, un trozo de rica seda brochada, lo tomé muy
al través de los cuales me había cautivado despacio, lo palpé como se palpa la cabeza
un alma; imagen encantadora que signifi- del ser querido antes de depositar en ella un generar un espacio con algún otro do-
Respetar los tiempos de los estudiantes.
caba para mí lo mejor de la existencia... Allí, beso, y acercándome a la luz, me dispuse a cente que lo acompañe.
En ninguna situación hay que obligar a
ante todo cuanto me hablaba de ella y me leer. Era letra de ella: eran sus queridas car- hablar al estudiante. En el caso de que
recordaba nuestra unión; allí, al pie del que- tas. Y mi corazón agradecía a la muerta el Está claro también que es distinto el tra-
aparezca una situación de un estudian-
rido retrato, arrodillándome en el sofá, debía delicado refinamiento de haberlas guarda- tamiento según las historias, las vivencias
te afectado o sensibilizado por el tema,
yo apretar el gatillo de la pistola inglesa de do allí, como testimonio de su pasión, como características áulicas y las comunitarias
se debe generar un espacio aparte de
dos cañones, que lleva en su seno el remedio codicilo en que me legaba su ternura. de la comunidad educativa en la cual
diálogo y escucha o recurrir al EOE. Si
de todos los males y el pasaje para arribar al se intervenga y si se trata de una inter-
Desaté, desdoblé, empecé a deletrear... Al algún estudiante no quiere hablar del
puerto donde “ella” me aguardaba.... Así no vención pre o postventiva.
pronto creía recordar las candentes frases, tema permitirle que se retire del aula y
se borraría de mis ojos ni un segundo su efigie:
los cerraría mirándola, y volvería a abrirlos, las apasionadas protestas y hasta las alusio-
4

viéndola no ya en pintura, sino en espíritu... nes a detalles íntimos, de esos que solo pue-
den conocer dos personas en el mundo. Sin
capítulo

La tarde caía; y como deseaba contemplar embargo, a la segunda carilla un indefinible Cuando se habilitan espacios de circulación de la palabra y espacios ar-
a mi sabor el retrato, al apoyar en la sien el malestar, un terror vago, cruzaron por mi tísticos para la expresión y la creación de los jóvenes se está haciendo
cañón de la pistola, encendí la lámpara y to- imaginación como cruza la bala por el aire prevención inespecífica.
das las bujías de los candelabros. Uno de tres antes de herir. Rechacé la idea; la maldije;
brazos había sobre el secrétaire de palo de pero volvió, volvió..., y volvió apoyada en los
rosa con incrustaciones, y al acercar al pá- párrafos de la carilla tercera, donde ya hor-
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Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

La educación vial Se parte de la convicción de que el desarro- Desde Construcción de Ciudadanía se autopista del sur de Julio Cortázar (1914-
llo y el fortalecimiento de la ciudadanía son puede desarrollar un proyecto que re- 1984).
Los llamados siniestros viales constituyen la fundamentales para reducir los niveles de in- cabe información de los siniestros viales
También en las situaciones más dramáticas
principal causa de muerte joven en la Ar- seguridad vial en el espacio social. Para ello, para posteriormente elevar un petitorio
de compañeros o familiares víctimas de si-
gentina. A su vez, estos guardan una íntima la EV debe sostenerse en dos pilares: por un al municipio sobre cuestiones relaciona-
niestros viales es fundamental la circulación
relación con el consumo problemático de lado, el entramado conceptual que articu- das con la infraestructura para la segu-
de la palabra y el dolor. Se trata en estos ca-
sustancias. En muchas situaciones, entonces, la los conceptos de ciudadanía, ambiente ridad vial: la construcción de un puente
sos de intervenciones situadas, sostenidas en
se vuelve difuso el límite entre el accidente y y saberes socialmente producidos; y por el peatonal o de una rampa para personas
el tiempo e interdisciplinarias que funcionen
la autoagresión, o lo que se suele llamar “sui- otro, en la recuperación de aquellos espa- con discapacidad, entre tantas otras.
como proyecto educativo.
cidio encubierto”. En todo caso, el aumen- cios y prácticas educativas que favorecen el
cuidado de sí y de los otros. El conocimiento En Literatura es posible reflexionar sobre
to de los siniestros viales entre los jóvenes da La EV precisa por sus mismas características
y el ejercicio responsable y seguro por parte los derechos y las obligaciones de los
particularmente cuenta de la necesidad de la articulación con la comunidad en su con-
de ciudadanos y ciudadanas de las normas peatones, sobre la necesidad de crear
políticas de cuidado. Por ello, es necesario junto, organizaciones gubernamentales y no
y señales que regulan la circulación de vehí- vínculos de solidaridad en la vía públi-
que las políticas públicas y educativas priori- gubernamentales, y una fuerte presencia
culos y personas, los derechos y obligaciones ca a través de textos literarios como La
cen la educación vial (EV) como parte de las ciudadana y estatal.
políticas de cuidado. así como la adquisición de valores, hábitos
y actitudes que permitan dar una respuesta
En principio, desde hace algunos años, la EV segura, responsable y cuidadosa en las dis-
se incluye dentro de la línea curricular Ciuda- tintas situaciones de circulación pueden pre- Cuando se enseña y se aprende Educación Vial se está haciendo
danía. Desde esta perspectiva, no se reduce venir respecto de las situaciones más dramá- prevención inespecífica.
al suministro de información respecto de las ticas y trágicas.
señales viales o de las normas sino que sitúa
a los jóvenes como sujetos de derecho y obli- El trabajo en las aulas desde los contenidos
gaciones en relación al tránsito por los espa- curriculares debe desarrollarse de manera La evaluación Por supuesto que esos “fracasos”, cuya ob-
cios públicos, ya sea como peatones o como gradual y según el año en todas las materias sesión puede provocar padecimiento en los
conductores. Como en el caso de la ESI y de y adecuado a las características y proble- La evaluación debe necesariamente dejar jóvenes o el suicidio, no bastan para motivar
las ETS, la información por sí misma no alcanza máticas del aula y de la comunidad. de ser un momento de presión o una instan- el acto “si no recibieran su sentido catastró-
si no se ve inserta en marcos de respeto y en cia única y decisiva en donde se juega el fico del clima familiar y de la vulnerabilidad
Así, en Matemática, por ejemplo, pue-
un clima educativo de desarrollo integral, de “fracaso” o el “éxito escolar”. La evaluación del sujeto”. Pero tal como señala Maurice
de trabajarse sobre estadísticas y lectu-
favorecimiento de la estima y la autoestima debe ser una instancia más del proceso de Pinguet en La muerte voluntaria en Japón:
ra de cuadros respecto de los siniestros
de los estudiantes y de valoración de la vida. enseñanza y aprendizaje, situada en torno a
viales en el país, el barrio o la comuni-
las características psico-socio-comunitarias “El suicidio juvenil más claramente que
También queda claro que en el caso de la dad; causas y consecuencias y hacer
de los estudiantes y del grupo áulico; debe ningún otro, deja de ver esta implicación
EV no es a través del temor o de campañas un análisis cuanti y cualitativo, seguido
ser democrática e incluir la voz de los estu- recíproca del aspecto sociológico y el as-
preventivas basadas en el miedo la manera de una instancia de diálogo y debate.
diantes, debe ser permanente y evaluar los pecto psicológico del síntoma. ¿De dón-
es que logran imponerse conductas de cui- de proviene la resonancia del fracaso infli-
4

En Trabajo y Ciudadanía puede traba- procesos individuales y colectivos a lo largo


dado sostenidas en el tiempo. En las aulas, se gido por las instituciones? De la fragilidad
jarse a partir de artículos periodísticos o de todo el año alivianando así la presión en
capítulo

sugiere trabajar el análisis crítico de las publi- psíquica del sujeto. ¿Y esa fragilidad? Del
de situaciones reales del barrio respec- los “tiempos de examen” que pueden im-
cidades relacionadas con la EV y se insta a ámbito familiar. Y el ámbito familiar está
to de la problemática creciente de los pactar dramáticamente sobre los estudian-
la creación de campañas de promoción de atravesado por el discurso social (ideas
accidentes de los deliverys, que ponen tes más vulnerables, o víctimas de familias so-
la salud y el cuidado en relación que involu- recibidas, valores dominantes) que sostie-
en juego también las condiciones y los breexigentes que miden la capacidad de los
cren a toda la comunidad. nen las prácticas y las instituciones” (Pin-
derechos laborales. jóvenes en términos numéricos de mercado.
guet: 2016, 63).
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Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

En una sociedad competitiva donde rige el pero también llevar a él. Si el joven japo- “Si hoy no hacemos más visible, por ejem- crueles por la ausencia de esos ritos, que
valor del mercado capitalista y donde las nés desea el éxito no es para realizarse a sí plo, la problemática que los jóvenes tie- empujan a la juventud a la incertidumbre,
condiciones no son inmutables, la familia de- mismo, para liberarse, para devenir lo que nen en relación con las posibilidades de y por el borramiento de los marcos que
manda a los jóvenes tener “éxito”. La compe- es; la ideología del individualismo no está integración social, si no entendemos que asignaban a cada individuo un estatuto,
tencia comienza a veces en el nivel inicial. Y allí para estimularlo. La voluntad de triun- hay que desarrollar estrategias para la un rol, un empleo. Cada uno es conde-
recibe su destino fasto o nefasto a través de far se funda sobre el deber de manifestar construcción de un proyecto de vida (tal nado a buscar a tientas su deseo, su vo-
este nuevo oráculo que constituye el examen. a los pares el reconocimiento al cual ellos vez los jóvenes no tienen otra alternati- cación, su verdad, su porvenir. El suicidio
tienen derecho” (Pinguet, 2016:63). va que las conductas autoagresivas y juvenil traduce el rechazo y la incapaci-
“El suicidio puede ser un gesto de rebelión de algún modo conductas tanáticas) no dad de dar una respuesta dialéctica, pro-
contra la demanda de los padres, una La evaluación es un momento crucial del podemos pensar en el desarrollo de suje- gresiva, positiva a la cuestión de la iden-
evasión fuera del yugo escolar. También, proceso de enseñanza y aprendizaje que re- tos críticos y reflexivos. Hay chicos que ni tidad que inquieta al sujeto incitado por
puede ser, a la inversa, un acto autopuni- quiere de una especial mirada y una política siquiera pueden pensar qué van a hacer la anomia social a la incertidumbre de su
tivo cuando el fracaso implica, en un psi- de cuidado. Un momento en que particular- al año siguiente. Cuando se produce la ser. ¿Quién eres? Eres aquello en lo que
quismo frágil, un sentimiento de culpabili- mente se pone de manifiesto que frente a catástrofe, las y los docentes se sitúan en lograrás convertirte. Nada más que eso. Al
dad. La tradición japonesa ha subrayado situaciones familiares o individuales de vulne- el desafío de promover algún tipo de es- joven societario de una civilización tradi-
siempre la responsabilidad que une al su- ración de derechos y en donde se prefigura trategias que permitan hacer visibles estos cional, encuadrado en el orden simbólico
jeto a su grupo social inmediato (su familia, el sufrimiento y la tragedia, las instituciones problemas, en vistas a generar acciones de una sociedad, esta gran ansiedad le
su empresa). Esta solidaridad es un arma escolares pueden funcionar, tal como ya se para intervenir. No es tarea sencilla ni está es ahorrada. Más de un suicidio parece la
de doble filo: puede proteger del suicidio señaló, como antidestino. vinculada a algún sector, no es tarea de ejecución de esta sentencia banal y te-
un titular educativo exclusivamente ni del rrorífica: no tienes ningún futuro’” (Pinguet,
área de salud exclusivamente. Se pueden 2016:61).
percibir los problemas, porque en la es-
Cuando se piensan estrategias para que la evaluación sea un proceso per- cuela hallan diferentes canales y formas Galende advierte sobre los riesgos actuales
manente, democrático, y un momento más del proceso de enseñanza y de expresión. Se pueden generar progra- de cierto vaciamiento de sentido de futuro.
aprendizaje, y no un momento de presión o que pone en juego el éxito es- mas y algún tipo de intervención. Pero sin En esta época que Zygmunt Bauman ca-
colar para los estudiantes se está haciendo prevención inespecífica. deslindar la responsabilidad más global, racterizó como modernidad líquida y donde
del Estado y de la sociedad, de dar pie a aquello que aparecía sólido en los tiempos ál-
lo que se está promoviendo a nivel social, gidos de la modernidad –la familia, el traba-
macro, como para que los jóvenes pue- jo, los Estados-nación– se licúa, la sociedad
Los proyectos de mucho lo que vive en función de ese an- dan hacer un proyecto de vida que no se en su conjunto parece estar viviendo más en
helo, de ese proyecto, de lo que espera
vida y de futuro limite a su grupo de fans y que funcione lo actual. Y esto que puede ser solamente
hacer. Obviamente, construir ese futuro es nuevamente de contragolpe en el siste- aburrido o frívolo para los adultos, pasa a ser
Un elemento clave en el que hay que insistir a construir el sentido de la vida que le per- muy apático para muchos jóvenes. Porque
ma escolar” (Galende, 2005:13).
la hora de desarrollar una política de cuida- mite adquirir la dimensión histórica: saber la ausencia de una perspectiva de futuro —
do es en un proyecto de futuro. que él viene de una historia, que tiene un Las sociedades primitivas producían a veces del cual ni siquiera los adultos le hablan—, el
pasado, que tiene por lo tanto una filia-
4

horror por la crueldad de los ritos de pasaje vaciamiento del sentido de futuro, ocurre en
“La adolescencia (...) solo puede ser tran- ción y una identidad, que está viviendo (mutilaciones simbólicas, pruebas de auda- la dimensión de un presente, de un momento
capítulo

sitada si hay proyecto de futuro. El adoles- en un presente que se proyecta como an- cia y de resistencia que imponían a sus ado- actual más mortífero. Entonces, los deja sin
cente vive en futuro. Y ese vivir en futuro helo” (Galende, 2005:12). lescentes. Pero tal como advierte Pinguet: perspectiva, sin poder generar un proyecto
es lo que le permite el anhelo, el deseo y
de alguna trascendencia por sobre la convi-
el placer de integrarse en la vida social. El También en este caso, la mirada de cuidado “Nuestras sociedades modernas, tanto en vencia puntual. Son cuestiones preocupan-
adolescente no vive solo lo que es; sino lo de los docentes debe evidenciar las señales Japón como en Occidente, no son menos tes que dejan su marca; por ejemplo, en la
que anhela y lo que aspira a ser; y utiliza de la catástrofe antes de que acontezca.
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Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

cantidad de chicos que quedan afuera del Situados desde la concepción que proclama pertenencia a redes sociales y su entramado, jerarquización de saberes previos, es tarea
sistema escolar, no escolarizados. Si los edu- al joven como sujeto de derecho y lo inscribe como también de la manera en que puedan de la escuela, que podría focalizarse básica-
cadores y el Estado no tienen la convicción en el ejercicio de la ciudadanía, la OEyT ubi- transitar los espacios vinculados al logro de mente en la necesidad de provocar la irrup-
de que ese futuro existe y de que realmente ca en un espacio central la oportunidad de su salida exogámica de modelos primarios ción de sujetos activos, otra condición nece-
hay posibilidades de integración social, es poner en práctica la concepción que lo re- de identificación. La escuela, como punto saria para acceder al proceso de OEyT.
muy difícil lograr que los jóvenes tengan en- conoce como sujeto activo, crítico del con- de anclaje propiciatorio, está presente en
Tanto el deseo en sí mismo, como conferirle
tusiasmo o interés por inscribirse en otro lugar. texto social, que a la vez lo incluye y lo sos- todo este recorrido, y no pocas veces se ins-
sentido al oficio de ser estudiante y la actitud
La crisis que sufren los jóvenes es un proble- laya por el hecho de ser joven. Ser sujeto de tala como una de las referencias simbólicas
proactiva generadora a su vez de miradas
ma, pero también es un problema de creen- derecho comprende también la posibilidad de estos jóvenes, especialmente desafiliados
críticas por parte de los jóvenes, son condi-
cias y fortalezas de los docentes para cons- de pensar y pensarse con otros, desde una históricamente de otras estructuras significa-
ciones excluyentes para llevar a cabo pro-
truir este tipo de objetivos y poder ofrecerlos perspectiva dinámica que contempla lo im- tivas que faciliten la reflexión y la búsqueda.
cesos de elección vocacional y laboral salu-
como camino posible a ciertos jóvenes. previsible y la flexibilidad de propuestas cam-
De ahí la enorme responsabilidad que la es- dables, pero también para desarrollar estas
biantes que no se agotan en una supuesta
La Orientación para la Educación y el Traba- cuela asume en cuanto a la reproducción condiciones en otras dimensiones del apren-
elección definitiva.
jo (OEyT) puede ser una respuesta educati- de la ley, erigiéndose en la figura ordenado- dizaje a lo largo de todo el devenir escolar.
va y comunitaria para construir proyectos de Desde esta concepción, la OEyT es una cons- ra y posibilitadora de acceso a espacios de
Por ello la OEyT no podría hoy limitarse a ser
vida futura para los jóvenes. Las materias de trucción que va elaborándose en los diferen- crecimiento de indagación de lo desconoci-
un dispositivo independiente del proceso de
la línea curricular Ciudadanía –Construcción tes períodos vitales, con lo cual estaría alivia- do. Acompañar a los estudiantes en el reco-
articulación necesario entre educación, tra-
de Ciudadanía, Salud y Adolescencia, Polí- nándose el peso de las presiones en relación nocimiento de sus propias representaciones
bajo y salud. Ni tampoco implementar ese
tica y Ciudadanía, Trabajo y Ciudadanía30– a la oportunidad de elección al cierre de y mitos, el tránsito por los límites, la figura re-
dispositivo en un período acotado de tiempo
se sitúan en un espacio privilegiado para la cada ciclo educativo (primaria o secunda- paradora y sancionatoria de la escuela, los
coincidente con la finalización de un ciclo.
OEyT de los estudiantes. Pero este espacio no ria). Asimismo, requiere de una intervención riesgos de comparar y experimentar para
Por el contrario, el deseo asociado al hacer
puede reducirse a una materia en particular, articulada con los docentes, preceptores, reconocerse desde otros lugares, el avanzar
se conjuga en el desafío que hoy constituye
sino que todas las materias deben operar en profesores, directivos y todos los miembros y retroceder en la búsqueda de nuevos pa-
el proceso educativo en sí mismo. La identi-
esa dirección. La valoración de los saberes, de la comunidad educativa, que implique rámetros, reposicionan a la institución esco-
dad ocupacional se construye a través del
los intereses y los proyectos juveniles implican una propuesta pedagógica en sí misma. Y la lar a la hora de reformularse como punto de
tiempo mediante la autopercepción en tér-
una etapa sustancial a todo proceso peda- articulación a su vez con otros agentes, insti- anclaje de muchos jóvenes cuyos referentes
minos de roles ocupacionales, lo que supone
gógico de OEyT. Los jóvenes deben adquirir tuciones sociales y organizaciones comunita- adultos aparecen hoy mucho más desdibu-
conocerse, pero también conocer el porqué
en su trayectoria escolar experiencias en las rias y educativas. jados a partir de la fragilidad de sus pocas
y el para qué se elige; es decir, impregnar de
cuales se interroguen acerca de sus saberes certezas. También la escuela adquiere nue-
Las condiciones de existencia y pertenencia sentido la elección a través de la actitud ac-
y sus deseos, sus respuestas y sus elecciones. vas responsabilidades en función de la cons-
de los jóvenes son relativas al contexto de tiva y comprometida de los protagonistas.
Así, el proceso de elección de su futuro cer- trucción de sujetos deseantes, considerando
mayor o menor vulnerabilidad en que se en-
cano puede ser poco traumático y más pla- el deseo como motor imprescindible en este La funcionalidad de la institución escolar im-
cuentran inmersos, y que depende tanto de
centero. proceso de búsqueda. plica ser facilitadora de estos procesos de
su organización familiar como de su enlace y
crecimiento de los jóvenes, respetando sus
El deseo está básicamente vinculado al senti-
4

individualidades, aceptándolos en sus diver-


do que el joven le confiere a la dimensión de
30. Las materias de la línea curricular ciudadanía plantean asimismo –desde diversas perspectivas y desde sus contenidos específicos– sas manifestaciones, incluyéndolos desde las
la capacitación y el aprendizaje, así como
capítulo

un fortalecimiento de los lazos sociales, entre estudiantes, con la escuela y otros organismos del Estado, y facilitan espacios de reflexión
sobre el mundo social en general, sobre la política y sobre el mundo del trabajo. Esto genera espacios de reflexión sobre sí mismos y intervenciones concretas, convocando a sus
sobre la realidad externa en los que se sustentan prácticas y proyectos de OEyT, ya que resultan significativos en el momento en que
el deseo mismo de aprender, pilar de garan-
familias para trabajar coordinadamente en
los estudiantes buscan su inserción laboral o se plantean la continuidad de su escolaridad en estudios superiores. Trabajo y Ciudada- tía de permanencia en el sistema. Generar
nía, la materia más específica respecto del futuro de los estudiantes, no se limita solamente al suministro de información respecto de la búsqueda de estrategias. Pero también
las ofertas educativas o sobre la manera en que se diseña un CV, sino que incluye una reflexión crítica sobre el mundo del trabajo, la mecanismos de construcción de preguntas,
diferencia entre trabajo y empleo, y la dinámica de las luchas sociales de los trabajadores para adquirir derechos que son potestad asumiendo su rol de ordenadora, de acom-
del mundo laboral y que deben defenderse y ampliarse, entre otros contenidos. Situada en el último año de la secundaria, se apoya
despertar curiosidades, de deconstrucción
pañante de procesos autónomos y coheren-
en el resto de las materias de la línea curricular porque precisa de una trayectoria educativa que valoró y motivó deseos, intereses y de saberes instalados, de descubrimiento y
prácticas de los estudiantes y que abrió espacios de reflexión y expresión de los jóvenes.
82 83
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

tizando responsablemente las respuestas y La OEyT tal cual es entendida hoy, tan ale-
las propuestas que la escuela tiene hoy para jada de las técnicas psicométricas aún re-
ofrecer. clamadas en las escuelas, constituye un
dispositivo integrado a la vida escolar, que
La OEyT aparece actualmente como una
pretende ayudar a construir itinerarios de
práctica institucional superadora de con-
vida que puedan combinar, asociar y vincu-
cepciones anteriores. Oportunamente fue
lar campos de saberes asociados a prácti-
entendida como una práctica que se limi-
cas socialmente productivas. Su gran desafío
taba a medir intereses y aptitudes, obturan-
constituye tender puentes para acortar la
do al sujeto y sometiéndolo a la pasividad
disociación que siente el joven entre lo que
del mero reconocimiento de habilidades a
se enseña en la escuela y lo que considera
modo de descubrimiento de lo que ya venía
serán sus herramientas para desempeñarse
impuesto.
en el ámbito laboral.
Por otra parte, la modalidad clínica surgida a
La transformación de la realidad que impli-
posteriori, a partir del psicoanálisis, indagaba
ca todo proyecto de vida supone recono-
acerca de la perspectiva individual recono-
cerse como parte de esa realidad y actuar
ciendo al sujeto como autor de sus propias
activamente en consecuencia. Esto se logra
decisiones, pero recortaba su inscripción en
de manera integrada con otros, subjetiva y
el contexto social. Desde las ideologías neo-
socialmente, y ahí emerge la escuela como
liberales reforzaba la concepción del sujeto
generadora del escenario posible para faci-
independiente y autosuficiente, que no ne-
litarlo.
cesita de los lazos comunitarios.

Cuando se fomentan proyectos de futuro para los estudiantes se están reali-


zando políticas de cuidado y haciendo prevención inespecífica.
4
capítulo

84 85
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

Orientaciones Este capítulo se centra en una serie de orien-


taciones generales que pueden servir de
Propiciar en las escuelas espacios de diá-
logo permanente con las familias y de in-
CAPÍTULO generales marco de referencia para las acciones en
relación a los intentos de suicidio y a los sui-
teracción comunitaria.

Trabajar y reflexionar sobre la Guía de


frente a los cidios en el ámbito educativo. Estas orienta-
Orientaciones a fin de tener definido un

5
ciones y acciones deben ser articuladas en
dispositivo de emergencia adaptado al
intentos de torno a los criterios desarrollados en los capí-
tulos anteriores.
contexto sociocomunitario.

suicidio y los
Compartir, reflexionar y socializar criterios
de intervención respecto de la temática.

suicidios31 Antes:
acciones de prevención
Contar en la escuela con un mapeo de
las organizaciones con las que se puede
y debe articular para intervenir ante la
Como refiere la Guía federal de orientacio- emergencia de situaciones de este tipo.
nes para la intervención educativa en situa- Trabajar en acuerdos interinstitucionales
ciones complejas relacionadas con la vida e intersectoriales que operen como redes
escolar del Ministerio de Educación de la Na- de apoyo en el marco de la correspon-
ción: sabilidad y la construcción y consolida-
ción de los Sistemas de Promoción y Pro-
“Se trata sobre todo de tener presente el tección de Derechos de los Niños, Niñas,
rol de la escuela en la promoción y pro- Adolescentes y Jóvenes.
tección de los derechos de niños, niñas
y adolescentes sin que se hayan dado Diseñar un dispositivo para situaciones
situaciones de vulneración de estos de- emergentes que contemple la corres-
rechos. Se trataría principalmente de brin- ponsabilidad, la intersectorialidad en el
dar atención a los factores que protegen plano temporal, los tiempos de duelo y el
a niñas, niños, personal docente, no do- retorno a las rutinas escolares.
cente y a la institución, frente a este tipo Visualizar y atender situaciones de vul-
de problemáticas”. nerabilidad de jóvenes. Analizarlas situa-
cionalmente y realizar, en caso de co-
Como acciones concretas que la escuela rresponder, las articulaciones necesarias
debería desarrollar en este sentido, nos pare- con otros organismos/instituciones, asu-
ce oportuno mencionar: miendo una práctica corresponsable de
Generar espacios de circulación de la diseño de una estrategia de intervención
palabra, expresiones y deseos de jóvenes. articulada y el correspondiente acompa-
5

ñamiento/ seguimiento de la situación.


Propiciar y promover espacios de con-
capítulo

fianza y escucha responsable entre do- Realizar interconsultas con los especialis-
centes y estudiantes. tas de servicios de salud ante situaciones
puntuales que lo ameriten.
31. Para la realización de este apartado, se tomaron las orienta-
Promover espacios democráticos de de-
ciones vertidas en los instrumentos con los que cuenta la Dirección
General de Cultura y Educación (2012) y el Ministerio de Educación cisiones conjuntas respecto de los asun- Trabajar sobre las falacias de los mitos en
de la Nación (2014), en la elaboración de las cuales han participa-
do los tres escritores del presente módulo. tos comunes. torno al suicidio (ver capítulo 3).
86 87
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

Desarrollar acciones de prevención ines- Comprende que hay situaciones de Ante un intento de suicidio: va en lo que respecta al sujeto y su entor-
pecífica y de políticas de cuidado. abordaje complejo que implican la cons- no familiar. De aquí que toda acción que
Si un niño, niña, adolescente o joven re-
trucción de respuestas junto con otras ins- se lleve a cabo con un NNyA debe ser
Trabajar desde los diseños curriculares curre a un adulto significativo de la ins-
tituciones o profesionales. articulada con la familia y el servicio de
de las materias, contenidos científicos re- titución, que puede ser un preceptor,
salud en primer término e inmediatamen-
feridos al suicidio que permitan pensarlo Forma parte de una red interinstitucional docente, un integrante del Equipo de
te, y con el Servicio Local y/o Zonal de
como un fenómeno complejo y multicau- local que se abre a intentar respuestas Conducción Institucional o del Equipo
Promoción y Protección de los Derechos
sal. Eso implica por parte de los docentes comunitarias pensadas con otras institu- de Orientación Escolar o un auxiliar, para
de NNyA de ser necesario en función de
una mirada de cuidado para visualizar ciones o profesionales. Frente a la posi- manifestar una situación de estas carac-
la evaluación que se desprenda de la si-
estudiantes que puedan sentirse sensibi- bilidad de que se presente un intento de terísticas, probablemente lo haga con la
tuación; y/o con cualquier otra institución
lizados o en situación de vulnerabilidad suicidio en una escuela, se dará inme- seguridad de obtener la garantía de una
que se considere pertinente en el marco
ante el tratamiento de la temática. diata intervención al servicio de salud, a respuesta comprometida: lo elige porque
de la corresponsabilidad32.
la autoridad de aplicación de la Ley de confía en ese actor institucional. Aquel
La escuela participa en la construcción de
Promoción y Protección Integral de Dere- adulto deberá hacer saber al sujeto afec- Es fundamental que la escuela manten-
escenarios que puedan prevenir la autole-
chos y a la familia o adulto responsable. tado el gran valor de buscar ayuda. ga activa la red de equipos complemen-
sión y el intento de suicidio o el suicidio, toda
tarios, en red institucional-social con la
vez que: Desarrolla una mirada cuidado ante la si- Nunca se debe minimizar, negar o rela-
comunidad territorial. La escuela debe
tuación, evitando emitir juicios acerca de tivizar la veracidad del relato del NNyA;
Favorece el diálogo, la escucha y la po- contar con un mapa de relaciones con
la conducta del o la adolescente que se no solo no respeta la Convención de los
sibilidad de plantear los problemas a per- instituciones y actores que acelere la ac-
suicidó o que intentó hacerlo. Derechos del Niño, sino que además ge-
sonas adultas referentes. ción estratégica a desarrollar al momen-
nerará en él o ella la convicción de que
Pone en el centro de la escena el valor to en que se producen situaciones como
Construye alternativas de expresión, pro- no vale la pena acudir a un adulto. De
de la palabra, a fin de expresar los senti- los intentos de suicidio. Los acuerdos con
puestas diversas desde donde construir igual manera, su subjetividad será grave-
mientos que la situación provocó, tanto el sistema de salud y el Sistema de Pro-
sentidos para el presente y el futuro de los mente afectada si la persona adulta no
en la comunidad adulta como en los es- tección Integral de Derechos deben for-
niños, las niñas y las/los adolescentes y jó- puede sostener la privacidad de su relato
tudiantes. malizarse de manera anticipada. Que la
venes. y lo comparte indiscriminadamente y de
Abre espacios de expresión diversos des- escuela se referencie con las redes comu-
Desarrolla, a través de las personas adul- manera innecesaria con otros actores.
de donde cada integrante de la comu- nitarias y viceversa es una construcción
tas que la integran, una autoridad de- Ambas situaciones pueden ser considera-
nidad pueda “expresar lo que siente”, en que no puede desarrollarse en el marco
mocrática donde se contiene a niños, das revictimizadoras.
el lenguaje y con el medio que crea más de la urgencia. Es fundamental estable-
niñas, adolescentes y jóvenes que nece- Se debe intervenir prestando mucha
adecuado. cer contacto y avanzar en acuerdos de
sitan cuidado y amparo, a la vez que se atención a cada situación en particular y trabajo en el marco de la corresponsabi-
estructuran límites distinguiendo aquello Construye dispositivos para que, a través la intervención debe ser lo más inmediata lidad con las instituciones, organizaciones
que los favorece de lo que no. de lo creativo o mediante el diálogo, se posible, pues hay un NNyA que está po- y servicios que abordan las diferentes te-
puedan abordar maneras de resolver los niendo en riesgo su vida.
Pone en palabras las situaciones doloro- máticas/problemáticas vinculadas con
problemas que enfrenta el adolescente
sas de los afectados y acompaña respe- El intento de suicidio debe abordarse con las infancias y juventudes.
afectado, que no sean agresivas con esa
tando los lugares reservados a la intimi- un cuidado especial y con absoluta reser-
5

persona.
dad.
capítulo

Trabaja en articulación con los organis-


Fortalece la autoestima de los estudian- 32. “El Sistema de Promoción y Protección de los Derechos de Niños/as y Adolescentes instala el principio de corresponsabilidad. La
mos y organizaciones que conforman el corresponsabilidad alude a que cada sector, conforme a su competencia, será responsable de la promoción y protección del dere-
tes y cree en sus potencialidades y posibi- cho que debe promover o proteger, al mismo tiempo que para su restitución debe estar en relación con los demás actores sociales. En
Sistema de Protección de Derechos de
lidades. un escenario de corresponsabilidad y gestión compartida cada actor presenta responsabilidades que le competen específicamente
Niños, Niñas y Adolescentes local, con el y se complementan con las de los demás. El principio de corresponsabilidad pretende sustituir la práctica de la “derivación” de casos
entre instituciones para propender a la interdependencia entre las mismas con el objeto de promover, proteger y restituir derechos en
Rompe el círculo de silencio que niega los objetivo de plantear líneas de acción y forma integral. Las competencias y responsabilidades de los diferentes actores deben amalgamarse en estrategias integrales, concer-
conflictos y construye respuestas colecti- abordajes colectivos.
tadas por los mismos para evitar la intervención fragmentada y lograr un impacto real sobre el problema” (Construyendo territorios sin
trabajo infantil, COPRETI, 2010).
88
vas a estos. 89
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

Desde la escuela se podrán brindar espa- El Equipo de Conducción Institucional Durante: Evitar la búsqueda de culpables o de chi-
cios para que el NNyA se exprese, en tan- junto al Equipo de Orientación Escolar (si intervenciones ante la vos expiatorios.
to allí podría llegar a producirse un movi- lo hubiere) informarán a los inspectores
emergencia de una Evitar la recopilación de información in-
miento en la percepción de su situación del Nivel y la Modalidad de Psicología
situación de suicidio necesaria y priorizar el cuidado de la co-
actual. En ocasiones, algún o algunos Comunitaria y Pedagogía Social, quienes
munidad educativa.
adultos que forman parte de la institución a su vez informarán a la Jefatura Distrital,
El Equipo de Conducción Institucional debe- Las actividades deben estar centraliza-
pueden tener un vínculo más cercano acerca de lo ocurrido y de las posibles
rá informar lo sucedido al Inspector de Nivel y das. Se debe procurar que la coordina-
con el NNyA. De ser así, junto al corres- intervenciones (preservando la identidad
de la Modalidad de Psicología Comunitaria y ción de las intervenciones esté a cargo
pondiente acompañamiento del Equipo del NNyA). En caso de no contar con
Pedagogía Social. Estos harán lo propio junto de al menos dos personas. Evitar la super-
de Orientación Escolar, puede trabajarse Equipo de Orientación Escolar, el inspec-
a la Jefatura Distrital. El inspector de Psicolo- posición de acciones.
para que el NNyA reciba apoyo y con- tor de la modalidad de Psicología Comu-
gía Comunitaria y Pedagogía Social deberá
tención. nitaria y Pedagogía Social podrá desig- Evaluar los tiempos necesarios para vol-
designar un Equipo de Interdisciplinario Distri-
nar un Equipo Interdisciplinario Distrital o ver a las rutinas escolares teniendo en
Ante situaciones de este tipo suelen sur- tal (si lo hubiera) o un Equipo de Orientación
un equipo de distrito para el abordaje de cuenta las particularidades de los dife-
gir ciertos mitos en relación al sujeto que Escolar del distrito que acompañe al Equipo
esta situación. Será responsabilidad del rentes integrantes de la escuela.
intentó suicidarse como pueden ser: “el de Conducción Institucional, y diseñar las ac-
Equipo de Conducción Institucional y/o
que intenta suicidarse no desea morir sino ciones que deberán implementarse. Evitar prácticas tendientes a la revicti-
del Equipo de Orientación Escolar realizar
llamar la atención” o “el que intenta una mización secundaria. Es preciso prestar
un seguimiento del NNyA y de las accio-
vez suicidarse no lo vuelve a hacer”. En el atención a todas las acciones y dichos
nes que se lleven a cabo.
momento en que emerjan, estas creen- Orientaciones generales: que impliquen la vulneración de los de-
cias serán trabajadas y cuestionadas tan- En caso de que el intento de suicidio se rechos de aquellas personas que ya han
Teniendo en cuenta que cada interven-
to con los adultos como con los estudian- produzca en el ámbito escolar, se proce- sido víctimas. Se debe cuidar el manejo
ción es única y situada, y que no debe
tes de la institución. derá de la siguiente manera: que muchas veces se hace de informa-
funcionar a la manera de un protocolo
En algunas oportunidades, el intento de De ser posible se prestarán los primeros rígido, se debe poner en acción la guía ción privada sobre la persona que se ha
suicidio es mantenido en reserva por las auxilios que la institución pueda brindar. de orientación y el circuito previamente suicidado o su entorno familiar (vulnera-
propias familias del NNyA e incluso, ne- acordado para las situaciones emergen- ción del derecho a la intimidad). El relato
Se llamará inmediatamente a la urgen-
gado o minimizado. Es pertinente encon- tes. de lo acontecido se da en forma clara
cia médica y se implementará el Plan de
trarse atentos a esa situación, en función y sin abrir juicio valorativo, en tanto no
Riesgo prescrito en los artículos 110 y 115 Desarrollar políticas de cuidado y acom-
de propiciar un encuentro con las familias afecte la privacidad de los sujetos involu-
del Reglamento General de Instituciones pañamiento al conjunto de la comuni-
en pos de alertar sobre la necesaria y rá- crados.
Educativas en el marco del Proyecto Insti- dad educativa. Esto implica focalizarse
pida articulación que debe desplegarse La institución tiene que elaborar, previa-
tucional. y acompañar inmediatamente a familia-
con el servicio de salud en las situaciones mente a que estos hechos sucedan, un
Se llamará inmediatamente a un familiar res, amigos más próximos, compañeros
de intento de suicidio. En el caso que la plan de abordaje de situaciones de alta
o adulto responsable del NNyA. más cercanos del estudiante fallecido,
escuela no pueda producir algún movi- complejidad; en este caso, acerca de
pero también a aquellos estudiantes,
miento en la manera en que la familia De acuerdo a su edad, cada grupo de cómo informar al equipo institucional (a
docentes y o familias que por diferentes
5

entiende esta problemática, se articulará alumnos recibirá información y conten- los docentes y también a los alumnos, los
circunstancias aparezcan más afectadas
con el Servicio Local o Zonal de Promo- ción de parte de un adulto docente compañeros y la familia), con la finalidad
capítulo

frente a la tragedia.
ción y Protección de Derechos ya que, al mientras se encuentre dentro del estable- de generar espacios para que puedan
haber riesgo de vida, se está frente a una cimiento educativo. Acompañar a los docentes que por una expresarse y reflexionar.
situación de vulneración de derechos. u otra circunstancia resulten más afecta-
dos. En el caso de que la situación trascienda
a los medios de comunicación, el equipo

90 91
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

que conduce debe recomendar un ma- mejores condiciones posibles (habien- acercarse a compartir su padecimiento. acto en cuanto a reconocer valentía o
nejo cuidadoso y responsable de la infor- do acordado quién hará referencia a la En caso de que la población afectada coraje de quien se suicidó, ideas de pro-
mación que se decide comunicar dentro cuestión, cuál sería el mejor modo de tra- sean NNyA, convocar también en forma tección desde “el más allá” donde ahora
del marco legal de protección de niños, bajarlo en clase, cómo deberían los pro- estable y abierta a alguna actividad ex- “habita” su compañero, entre otros). Esto
niñas, adolescentes y jóvenes. Se sugiere fesores hacer referencia al tema, cuáles presiva (dibujo, redacción, etcétera). Es ayudará a evitar el efecto de “imitación”,
ofrecer una respuesta institucional sintéti- serían las cuestiones que hay que cuidar muy importante que se habiliten tiem- dado que puede aparecer una tenden-
ca y clara, dada solamente por parte del en pos de la necesaria confidencialidad pos y espacios con los que los estudian- cia de los niños y jóvenes a identificarse
equipo directivo o un docente designado y cuidado de la intimidad de la/s perso- tes sepan que cuentan para acercarse al con las soluciones destructivas adopta-
a tal efecto y evitar detalles innecesarios. nas afectadas, entre otras). Considerar Equipo de Orientación Escolar o Equipo das por personas que intentaron o come-
que los suicidios de estudiantes producen Interdisciplinario Distrital (presente en la tieron suicidio.
Si hay alguna cuestión judicial, se reco-
una enorme conmoción también en los institución a fin de acompañar el proceso
mienda decir: “La escuela esperará la Organizar con los diferentes agentes terri-
docentes, por lo cual es imprescindible de vuelta a la escuela de los grupos es-
decisión de la justicia”, “no podemos dar toriales la realización de distintas tareas:
contar con ese espacio para escucharlos colares después de una situación de difí-
información que no conocemos”, “somos relevamiento de información, acompa-
y trabajar en su fortalecimiento en el mar- cil tramitación), si se necesitara expresar
respetuosos del proceso judicial”, entre ñamiento a la familia en trámites, gestio-
co de una política institucional de cuida- alguna situación que, en la grupalidad, se
otras respuestas. nes, entre otras que pudieran surgir.
do. dificulta hacerlo.
La cuestión judicial no es algo de lo que Realizar las articulaciones/derivaciones
Preparar las condiciones para abordar la Generar espacios de escucha respetuo-
la escuela pueda referir. Se debe circuns- correspondientes al sistema de salud, y
tramitación colectiva de los interrogantes sa, no forzar explicaciones, alojar los sen-
cribir a lo escolar, sin hacer referencias a en caso de necesitar un espacio de escu-
que suscita esta situación. timientos de perplejidad y desesperación
las consecuencias legales en el marco de cha y tratamiento a la familia nuclear y/o
ante la ausencia, así como el sinsentido
la política de cuidado que debe tener la Dar encuadre a la intervención priorizan- ampliada (primos, novios, etc.). El duelo
que expresa la decisión suicida.
institución con la intimidad de la víctima do con quiénes se va a trabajar y cuán- por la pérdida (del compañero, alumno,
y su familia, y también con el proceso ju- do, armar rutinas escolares para el día Diseñar una estrategia particular (mapa hermano, primo, novio, etc.), si bien es un
dicial que va por un carril distinto que lo después, hacer mención al hecho, que no de riesgo) que incluya a los miembros de proceso que no puede dejar de conside-
institucional. sea ignorado. Articular estrategias en fun- la familia y a otros sujetos como compa- rarse, produce una tramitación singular
ción del trabajo para los días siguientes. ñeros, amigos y novios que son parte del para cada sujeto. Puede aparecer inme-
sistema educativo. diatamente después de la crisis que pro-
Siempre hay que considerar en primer
Orientaciones específicas: voca la pérdida, demorar en presentase
término el acompañamiento al grupo de Propiciar un trabajo intersectorial que
o aparentar no existir. En algunas situacio-
Considerar modos de acompañamien- compañeros del adolescente que se sui- sea sostén posterior de lo que se aborda
nes puede ser acompañado por el Equi-
to a los diferentes actores institucionales cidó y propiciar espacios de trabajo gru- inicialmente en la escuela (instituciones
po de Orientación Escolar, siempre con
(alumnos, docentes, otros) y a la familia pales e individuales. del sistema de salud, educativas, clubes,
la suficiente “alerta” para orientar, de ser
durante el día del duelo y/o sepelio. ONG, centros comunitarios, entre otros,
Atención del grupo impactado median- necesario, una atención profesional del
que incluya además a otros integrantes
La institución educativa, frente al falleci- te la jerarquización de intervenciones. sistema de salud.
de la familia).
miento de algún integrante, resuelve un Diseño de estrategias específicas según
Articular con actores institucionales y/o
cese de actividades por duelo. En las si- el impacto y las características de la co- Generar espacios institucionales de ex-
5

comunitarios talleres favorecedores de la


tuaciones en las que se trate de falleci- munidad. Reuniones grupales (escuchar presión y reflexión.33
tramitación del duelo (plástica, música,
capítulo

mientos de estudiantes, es recomenda- más que hablar) y contención individual


Evitar y/o desarticular procesos de vene- literatura, otros).
ble (considerando que en esa instancia cuando se considere indispensable. Con-
ración (santuarios, valoración positiva del
no asisten estudiantes a la institución) viene montar un dispositivo abierto para
reunir al Equipo Docente para construir estar atentos a las diversas necesidades:
los acuerdos que permitirán organizar la tener presencia en un lugar institucional,
33. Ver “Fallecimiento de NNyA o de personal de la Institución Educativa”, en: DGCyE-UNICEF (2012): Guía de Orientación para la
institución para recibir a los grupos en las ubicable, convocando a quienes deseen intervención en situaciones de conflicto y de vulneración de derechos en el escenario escolar.
92 93
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

Propiciar la implementación de propuestas En todo momento, se preservará de la mi- desde espacios específicos o desde las Ser comprensivos y sensibles en torno a los
que alienten la construcción de proyectos rada u observación de NNyA y personal materias. procesos de enseñanza y aprendizaje de
institucionales que tengan que ver con del establecimiento la escena donde se Respetar los tiempos de duelo y sufri- los estudiantes más afectados por la tra-
la vida, el futuro y la construcción colec- produjo el hecho. miento. gedia.
tiva en positivo (mesas de participación,
De acuerdo con su edad, cada grupo Profundizar la mirada de cuidado para Fortalecer redes y lazos comunitarios a
proyectos proactivos, orientación para la
de alumnos recibirá información y con- visualizar la situación de los actores más partir de encuentros en la escuela que
educación y el trabajo, entre otros).
tención de parte de un adulto docente vulnerables y en riesgo socioeducativo. pueden tomar diversas formas con el fin
Evaluar los procesos y, de considerarse mientras se encuentre dentro del estable- de estrechar vínculos de solidaridad y cui-
Poner el foco para cuidar las trayectorias
necesario, realizar los ajustes correspon- cimiento educativo. dado.
educativas de los grupos más afectados.
dientes.
Se llamará a los padres o adultos respon-
sables para retirar a los NNyA del estable-
Suicidio de un estudiante cimiento.
Para seguir reflexionando
en la institución educativa De ser necesario, se habilitarán salidas al
exterior lo más alejadas posibles de la es- Las formas en que la comunidad establece pensar en un futuro, imaginar un proyecto
El suicidio de un estudiante dentro de un es-
cena del hecho. sus relaciones y sus lazos sociales es uno de de vida34. Cuando esto sucede, también se
tablecimiento educativo puede ser una si-
los puntos de apoyo más importantes para está expresando otra situación, como la otra
tuación extremadamente significativa para Considerar modos de acompañamien-
poder intervenir en situaciones de suicidio e cara de la moneda: los niños, los jóvenes,
quienes estén allí presentes. Aquí, los recau- to a los diferentes actores institucionales
intento de suicidio. confían en que el mundo de los adultos aún
dos serán mayores y por este motivo, al con- (alumnos, docentes, otros) y a la familia
puede hacer algo por ellos, ponen en manos
junto de las orientaciones propuestas en el durante el día del duelo y/o sepelio. El fortalecimiento de los lazos sociales cons-
de los adultos, como referentes significativos,
apartado anterior, es necesario agregar las tituye un reaseguro, un entorno de protec-
la posibilidad y la oportunidad de leer estas
siguientes medidas, que deberán ser las pri- ción frente a las situaciones límites que des-
“señales”.
meras en ejecutarse: Después: encadenarían en decisiones fatales para la
Se prestarán los primeros auxilios que la intervenciones vida de los NNyA. La cohesión comunitaria Las escuelas cuentan con los docentes, que
institución pueda brindar. representa para los jóvenes la instancia que son adultos, profesionales, trabajadores de
posteriores a la
facilita, estimula y acompaña el proceso de la educación con responsabilidades sobre
Ante la descompensación de un adoles- emergencia de una desarrollo y crecimiento. los estudiantes, que tienen como parte de
cente se debe llamar inmediatamente situación de suicidio la tarea, la mirada y la escucha atenta y la
a la urgencia médica e implementar el Resulta de vital importancia que la escuela
promoción de acciones y actividades que
plan de riesgo prescrito en los artículos Generar o darle continuidad a dispositivos preste especial atención a ciertas respues-
permitan el acercamiento necesario para
110 y 115 del Reglamento General de de escucha respetuosa y los espacios de tas que dan los jóvenes, ligadas a compor-
la construcción de la confianza que se tor-
Instituciones Educativas en el marco del circulación de palabras de los estudiantes tamientos autodestructivos, porque operan
na imprescindible en el vínculo pedagógico.
Proyecto Institucional. y de expresión de sus sentimientos. como indicios de que “algo está sucedien-
Ese vínculo es el que habilita la lectura de
do” y es la manera que encuentran los ado-
El médico será el único profesional facul- Realizar el seguimiento y acompaña- las señales, de los indicios, ese vínculo es el
lescentes y jóvenes para hacerle saber al
5

tado para constatar el fallecimiento de miento de la situación de estudiantes, que tiene que ver con la enseñanza y con
mundo adulto que no la están pasando bien
una persona. familiares y docentes que conforman el el cuidado. Los niños, adolescentes y jóvenes
capítulo

en su vida y que hay algo del orden del su-


entorno del estudiante que se suicidó o esperan que los adultos, que los educadores,
Se dará inmediata intervención a la poli- frimiento que los atraviesa y no les permite
realizó una tentativa. Articular desde el los cuiden.
cía mediante el 911.
trabajo en red con Salud Mental.
Se llamará inmediatamente a un familiar
o adulto responsable de la persona falle- Reforzar los proyectos de vida de los es- 34. Para trabajar institucionalmente cómo abordar el acompañamiento para la construcción de proyectos de vida sugerimos ver:
DGCyE. Dirección de Psicología Comunitaria y Pedagogía Social. Comunicación 2/15: “Orientación para la Educación y el Trabajo
cida. tudiantes y de expresión de sus deseos (OEyT)”.
94 95
Políticas de cuidado en la escuela. Aportes para trabajar
la problemática del suicidio e intentos de suicidio

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