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La Primera Inversión

Notación con números arábigos

• Si la tercera de una tríada está en el bajo, decimos


que la tríada está en primera inversión,
independientemente de dónde aparezca la
fundamental por encima de ella.

• Adoptando el método de abreviatura musical


desarrollado por los compositores del barroco,
muchos teóricos designan las inversiones de los
acordes mediante números arábigos que muestran
los intervalos entre el bajo y las voces superiores.
Notación con números arábigos

• Así, una tríada en primera inversión se representa


6
por las cifras 3 o simplemente 6,
sobreentendiendo la tercera.

• De esta manera se puede representar


simbólicamente cualquier acorde en cualquier
inversión, junto con los números romanos que
identifican las fundamentales.
Duplicaciones

• Para obtener un cuarto sonido en la realización a


cuatro par tes, se duplica generalmente la
fundamental cuando la tríada está en estado
fundamental.

• Sin embargo, esta regla útil no se aplica


necesariamente a las tríadas en primera inversión.

• La elección de la nota que hay que duplicar no


depende de si la tríada es mayor, menor, aumentada
o disminuida.
Duplicaciones

• Ni parece haber sido, durante el período de la


práctica común, una cuestión de la sonoridad
efectiva.

• Más bien, la elección se fundamenta en la posición


en la tonalidad de la nota duplicada.

• En otras palabras, se duplican los sonidos que


contribuyen a consolidar la tonalidad.
Duplicaciones

El procedimiento acostumbrado para la duplicación en las


triadas en primera inversión se puede resumir de la
siguiente manera:

a) Si el bajo (no la fundamental) de la tríada en primera


inversión es un grado tonal (I, IV o V, a veces II), se
duplica.

b) Si el bajo de la tríada no es un grado tonal, entonces


no se duplica, sino que en su lugar se duplica otra nota
del acorde que sea un grado tonal.
Duplicaciones

Independientemente de qué sonido se escoge para


duplicar, en cualquier inversión de una tríada, deben
estar presentes los tres factores (fundamental,
tercera y quinta).

Esto se debe a que la omisión de uno de ellos podría


ocasionar ambigüedad.
Si se elimina la fundamental en una tríada en primera
inversión:

Podría oírse como


Si se elimina la fundamental en una tríada en primera
inversión, éste podría oírse como una tríada en
estado fundamental sin quinta, entendiendo la
tercera superior como la fundamental del acorde.
Si se omite la quinta, el acorde se puede interpretar
como
Si se omite la quinta, el acorde se puede interpretar
como una tríada en segunda inversión sin la
fundamental.
Efecto general de la primera inversión

• Una tríada en primera inversión considerada


armónicamente como una sonoridad vertical, es más ligera,
menos densa, menos compacta que la misma triada en
estado fundamental.

• Por lo tanto, es estimable como un elemento de variedad


junto a los acordes en estado fundamental.
Efecto general de la primera inversión

• Compárese el efecto sonoro de las dos versiones siguientes de una serie


de tríadas.
Efecto general de la primera inversión

• Compárese el efecto sonoro de las dos versiones siguientes de una serie


de tríadas.
Efecto general de la primera inversión
• Melódicamente, las tríadas en primera inversión permiten el
movimiento del bajo por grados conjuntos en progresiones en las
que las fundamentales se moverían por saltos.

• Es difícil realizar una línea melódica suave para el bajo sí todos los
acordes están en estado fundamental.

• El bajo adquiere también la facultad, hasta ahora sólo posible en


las voces superiores, de moverse de la fundamental a la tercera, y
viceversa, en el mismo acorde.
Efecto general de la primera inversión
• Rítmicamente, una tríada en primera inversión es
menos pesada que la misma tríada en estado
fundamental. En el ejemplo 6-6 anterior, las
progresiones V6-l, I6-IV y II6-V se perciben como
ritmos de tipo débil-fuerte, y I-I6, como fuerte-débil.
• Hay que recordar, sin embargo, que la presencia casi
inevitable de otros factores que influyen en el ritmo hace
poco aconsejable extraer conclusiones de un solo
criterio.

• En el ejemplo siguiente, no cabe duda de que el acento


rítmico cae sobre el primer tiempo del segundo compás .
Conducción de las voces
• El uso de triadas en primera inversión no implica nuevos
principios de conducción de las voces o de progresión
armónica.

• Hay que tener siempre en cuenta el objetivo del enlace suave


de los acordes, procurando que la progresión normal de las
voces sea siempre hacia la posición adecuada más cercana.

• Para la práctica contrapuritística, la duplicación y la disposición


tienen menos importancia que el movimiento melódico.
Conducción de las voces
• Aquí se ha encontrado conveniente el movimiento contrario por
segundas en el soprano y el bajo para permitir la duplicación
del grado modal Si en el segundo acorde, aunque esta nota
tenga la importancia adicional de estar en las voces exteriores.
Duplicaciones
El procedimiento acostumbrado para la duplicación en las triadas en
primera inversión se puede resumir de la siguiente manera:

a) Si el bajo (no la fundamental) de la tríada en primera inversión es un


grado tonal (I, IV o V, a veces ll), se duplica.

b) Si el bajo de la tríada no es un grado tonal, entonces no se duplica, sino


que en su lugar se duplica otra nota del acorde que sea un grado tonal.
Sucesión de triadas en primera inversión
• Cuando varias triadas en primera inversión se hallan en sucesión,
existe una tendencia de las partes al movimiento directo. En la
literatura se pueden encontrar muchos ejemplos de este tipo de
conducción de las voces. (En los siglos XV y XVI el paralelismo
de triadas en primera inversión se llamaba fabordón.)
Sucesión de triadas en primera inversión
• A continuación tenemos una realización más equilibrada, evitando las octavas
directas entre tenor y bajo:
• En cualquier caso, la función armónica de los acordes individuales
pierde relevancia en favor del carácter paralelo y lineal de la
sucesión.

• En tiempo rápido, una sucesión de triadas paralelas en primera


inversión puede sonar más como una duplicación en forma de
triadas o condensación de una línea melódica que como una
sucesión de auténticas progresiones armónicas .
Empleo de diversas triadas
• La primera inversión de la tríada de tónica es uno de los acordes más utilizados y, al
mismo tiempo, una de las inversiones más descuidadas por el principiante.

• Esta inversión es una alternativa útil allí donde la triada en estado fundamental podría
sonar con demasiada importancia y, a menudo, proporciona la variedad necesaria
como acorde que sigue a la dominante.

• El I6 es también una armonía natural como soporte de una melodía que salta de la
tónica a la dominante .

• He aquí algunas fórmulas corrientes que contienen el I6:


• La tríada de supertónica en primera inversión es muy frecuente en las
cadencias, donde introduce y precede a la dominante.

• Se percibe como una enérgica subdominante, puesto que el cuarto grado


está en el bajo y normalmente se duplica.

• El II6 sigue a menudo al I, mientras que el II en estado fundamental se


considera, por lo general, una progresión poco grata desde el I en estado
fundamental.

• En menor, se prefiere la primera inversión a la tríada disminuida en estado


fundamental. Esta forma menor no es infrecuente en combinación con la
triada mayor de tónica .
• El III6 no actúa por lo general como acorde independiente; es
un buen ejemplo de este tipo de acordes producidos por un
desplazamiento temporal de las notas de algún otro acorde, en
este caso casi siempre la dominante.

• Por esta razón se le considera armónicamente más débil que


las triadas en primera inversión de los grados tonales y se debe
emplear con cuidado
• La tríada aumentada sobre el III en el modo menor
armónico, mencionada en el capítulo 4 como acorde inusual
en cualquier caso, se encuentra probablemente con más
frecuencia en primera inversión que en estado fundamental.

• En el ejemplo 6-23 este acorde sustituye realmente a una


dominante
1:17
• Como todos los otros acordes de sexta, el III6 se puede encontrar
en fragmentos de escala de valor rítmico débil.

• Cuando se enlaza con el VI, se puede duplicar el tercer grado y


considerarlo momentáneamente, como una dominante del sexto
grado .

• Fórmulas comunes:
• La primera inversión de la tríada de subdominante se usa con
frecuencia después del V, lo que proporciona una sustitución
apropiada del VI cuando el bajo asciende una segunda.

• También se evita así la falsa relación de trítono entre el bajo y


el soprano, tal como sucede en la progresión V -IV con la
sensible en la voz superior .
• El acorde es, desde luego, útil para aligerar el peso de
la subdominante en estado fundamental, manteniendo la
fuerza de la progresión de fundamental y, a la vez,
comunicando un interés melódico al bajo.

• Fórmulas comunes:
• La tercera de la dominante es la sensible, y al colocar este grado en el
bajo le da una fuerte significación melódica, además de ablandar la
rigidez armónica de la dominante en estado fundamental.

• A veces el bajo se conduce hacia abajo, como en una escala


descendente.

• En el modo menor, esta podría ser la ocasión para emplear la escala


menor melódica descendente en el bajo.

• Fórmulas
• La sensible en el bajo se mueve normalmente hacia la
tónica, de modo que el siguiente acorde será
probablemente el I, como en los ejemplos 6-29 y 6-30.
• La sensible en el bajo se mueve normalmente hacia la
tónica, de modo que el siguiente acorde será
probablemente el I, como en los ejemplos 6-29 y 6-30.
• El VI6 es similar al III6 en su inestabilidad para permanecer como un
acorde independiente.

• Casi siempre se trata de un acorde de tónica, con el sexto grado como


una nota melódica que resuelve bajando al quinto grado.

• Las excepciones más frecuentes se encuentran en progresiones


escalares de tríadas sucesivas en primera inversión .

• Fórmulas:
• La tríada de sensible en primera inversión se utiliza
generalmente como un acorde de paso entre el
acorde de tónica en estado fundamental y su
primera inversión.

• En todos los casos es débil en cuanto al ritmo, sin


enturbiar apenas el efecto de la armonía de tónica,
y se puede analizar como una agrupación de notas
melódicas sobre la fundamental de tónica.
• Por otra parte, si se alarga o se le da importancia
de algún modo, puede funcionar entonces como
una auténtica dominante con la fundamental V
sobreentendida.

• En el VIl6 se prefiere a menudo la duplicación del


segundo grado a la del cuarto, de mayor fuerza
tonal; aunque podemos encontrar numerosos
ejemplos en los que se duplica el cuarto grado
(ejemplo 6-37).
• Las alteraciones se indican colocando los signos deseados a la
derecha de las cifras que representan las notas afectadas.

• Un signo de alteración solo, o debajo de un número, significa


que dicho signo afecta a la tercera superior del bajo. De esta
manera se indica el sostenido o el bemolado de la sensible en
el modo menor.

• Un trazo que atraviesa la cifra significa que la nota debe


elevarse cromáticamente.

• Una línea recta horizontal colocada después de una cifra


significa que la nota representada por la cifra se mantiene en la
armonía hasta el final de la línea, independientemente del
cambio del bajo; este signo lo encontraremos más adelante en
relación con las notas extrañas .
Realícense los siguientes bajos cifrados a cuatro partes:
Realícense los siguientes bajos cifrados a cuatro partes: