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LA OFERTA DE LA
EMPRESA
En este capít ulo veremos cómo se traza la curva de oferta de un a empresa
compe titiva a partir de su función de costes utili zando el modelo de la
m ax imizació n del beneficio. Lo primero que· tenemos que hacer es descri-
bir el tipo de mercado e n el que actúa la empresa.

22. 1 Tipos de mercados


Toda e mpresa tiene que tomar dos importantes decisiones: e legir la canti-
dad que debe producir y el precio que debe fijar. Si la empresa maximiza-
dora del beneficio no se enfrentara a ninguna restri cción, f~aría un eleva-
do precio arbitrario y produciría una gran cantidad arbitraria. Sin
embargo, no existe ninguna empresa que no te nga que afrontar algunas
r estricciones. Estas son, generalmente, de dos tipos.
En primer lu gar, la empresa se enfrenta a restricciones tecnológicas,
r esumidas por la función de producción . Sólo existen determinadas com-
binaciones viables d e factores y productos e incluso la e mpresa más ha m-
brienta de beneficios tiene que r espetar las realidades del mundo físico .
Ya hemos explicado cómo p ueden resumirse las restricciones tecnológicas
y h emos visto que éstas dan lu gar a las restricciones económicas resumi-
das por la funóón de costes.
·1),¡ 1 Microeumomía intt>rmedia

Sin emba:~o. ahora introduciremo-; otra rt'striu Í•Jil, u, :ti menos, lll!a
arHigua rT.,tricciún \·ista (k~dt· una pcrspc< ti\ a d1krt·r11c: Lt restricción
del mercado. l :na t·mprcsa puede produt ir rml< • lo que \ L I \·iabk dnde
el punro de \'Í.sl<J fisico r puede fijar el pn:< 1u ljiH" de~n· ... pn o s,·,l< 1 puede
v('ndcr b ca 11 t id,td que esthl d ispu es tos ~~ <nm pra r lo~ < '111 su m idon·s.
Si fija el precio Ji, venderá uua determinada canr idad ek producción
x. E ... ra relaciún entre el precio que fija la t·mpn·s:t ~ b canr id:t<l que w·rHic
S(' denomina run·a dt' donando a la r¡w· .\1 t'll/lt'll/1/ la nnjnl'lti

Si sólo hav una empresa en d mercado, n muv f:ícil dnn 1hiJ b cm va


de demanda a la que se enfrenta: ésta es sirnpkm(·nte b cuna de demanda
dd mercado descrita en los capítulos anteriores dedicados a la conducta
del consumidor, pues la curva de demanda del mercado mide la cantidad
del bien que desean comprar los individuos a cada precio dado. Por lo
tanto, la curva de demanda re~ume las restricciones del nH::rcado a las que
se enfrenta la empresa que tiene todo el mercado para ella.
Pero si hay otras empresas, las re5triccioncs a las que se enfrenta son
diferentes. Fn este caso, para elegir su precio y su nivel de producción,
tiene que imaginar cómo se comportarán /a.i dt'nuís.
Este problema no es fácil de resolver ni para bs crn¡n e:-.a~ ni para lns
econornis!as. Existen muchísimas posibilidacks qut• tr·ar~tn·mo~ de analizar
sistemáticamcntt'. Utilizaremos el término tipo d(• mercado p.na explicar
cúmo responden las empresas e uando dt'"ciden su" precios }' ~w. niveles d('
producción.
En este capitulo examinaremos el tipn de nwrcarlo 111;Ío., sencillo: L1
•:ompetencia pura. Se rrata de un buen pttllfCJ ck tl.>lliJ'·t' .tcic'¡n par;¡ mu-
chas otra~ ~itu<~.ciones y tierw, por sí solo, un notable Íllleré-.. fn P' imer
lugar, veremo~ cómo la define el economisr.1 y. er1 ... cgundo lugar. tratare-
mos de justificarla.

22.2 La competencia pura

Para el profano, d térmillo "competencia·· l ienc una con not3CIOil de in-


tem;¡ rivalidad. Esa es la razón por la que lus cswdiantcs suelen sorpren-
derse de qtw la definición del economista parnca tan pa ... iva: decirno~ que
un mercado es puramente competitivo si cacb una ele la~ ern pre~a~ supone
que el precio de mercado es independiente de su propio ni' el de produc-
ción. Por lo tanto, en un mercado competitinJ, la t·mpresa '>ido tiene que
preocuparse de la cantidad que desea producir. CualquieLt que sea la
camidad que produzca, sólo puede venderla a un único precio: el precio
vigf·nte t·n el nwrcado.
l.a otPrta de la empresa / 4 L '.J

¿r.n qué tipo de e11torno puede ser razonable para la emprt>sa este
supuesto? Supongarno~ que tenemos una industria formada por m.Jrnero-
~as empresas que fabricm un producto idéntico y que cada una t('pre~ema
a una pequeila parte del mercado. U11 buen ejemplo es el caso del trigo.
En un país existen miles de agricultore~ qut" cultivan este n·real, e incluso
los mayores productor e~ representan solanwnte una infinitésima pan e del
total. Fn este caso, es razonable para cualquier empresa de la industria
considerar que el precio de mercado está predeterminado. El agriculror
que cultiva lrigo no tiene que preocuparse de fijar su precio: si quiere
venderlo, tiene que hacerlo al precio de mercado. Es uu prcdo-acept.ante:
el precio ya viene dado, y Jo único que hay que decidir es la cantidad que
debe producir.
Este tipo de situación -un producto idéntico y muchas empresas pe-
quenas- es un ejemplo clásico del caso t'n el que tiene sentido suponer
que la conducta es precio-aceptante. Pero éste no es el único en el que es
posible observar esta conducta. Incluso aunque sólo haya unas pocas em-
presas en el mercado, éstas pucdeq considerar que el precio está fuera de
s.u control.
Piénsese en el caso de un bien perecedero cuya ofena es fija: por
ejemplo, el pescado fresco o las flores. Incluso aunque sólo haya 3 ó 4
empresas en el mercado, cada una de ellas puede considerar dados los
precios de las demás. Si los clientes sólo compran al precio más bajo, éste
es e! precio de mercado. Si una de las demás empresas desea vender, tiene
que hacerlo a ese precio. Por lo tanto, en este tipo de situación también
parece probable la conducta competitiva, es decir, considerar que el pr·e-
cio dt mercado está fuera del control de las empresas.
La relación entre el precio y la cantidad a la que se enfrenta una
empresa competitiva puede rcpresentar~e en un gráfico corno el de b
Figura 22.1. Como verá el lector, esta curva de demanda t:<; muy sencilla.
Una empresa competitiva cree que no venderá nada si cobra un precio
superior al de mercado. Si fija ese precio, podrá vender la cantidad que
desee, y si fija uno inferior, acaparará toda la demanda del mercado.
Como siempre, podemos interpretar este tipo de cuna de demanda
de dos formas. Si consideramos la cantidad en función del precio. la curva
nos dice que podemos vender la cantidad t¡ue deseemos al precio de mer-
cado o a uno más bajo. Si consideramos el precio en función de la canti-
dad, nos dice que cualquiera que sea la cantidad que vendamos, el precio
de mercado será independiente de nuestras ventas.
Naturalmente, esto no tiene que ser a~í cualquiera que sea la cantidad.
El precio ha de ser independiente de nuestro nivel de producción, cual-
quiera que sea la cantidad que deseemos vellder. En ei caso de la vendedo-
ra de flores, el precio ha de ser indtpenrlicnte de la cantidad que venda
<12b /Microeconomía intermedia

hasta el rotal que tenga, es decir, ha-sta la cantidad máxima qut' crea poder
vender.
Es imponante comprender l<1 diferencia entre la "curva de demanda
a la que se enfrenta una empresa" y la "curva de demanda del mercado".
La segunda mide la relación entre el precio de mercado y la cantidad rotal
vendida. La primera mide la relación entre el precio de lll<'I'Cado y la
producción de e.1a emfne sa Pspecíjica.
La curva de demanda del mercado depende de la conducta de los
consumidores. La curva de demanda a la que se enfrenta una empresa no
depende sólo de la conducta de los consumidores, sino también de la con-
ducta de las demás empresas. N ormalmeme, se supone que el mercado es
competitivo porque cuando hay muchas empresas pequeñas, cada una se
enfrenta a una curva de demanda esencialmente horizontal. Sin embargo,
incluso aunque sólo hubiera dos empresas en el mercado y una insistiera
en cobrar un precio fijo, no importa cuál, la otra se enfrentaría a una
curva de demanda competitiva como la que muestra la Figura 22. L Por
lo tanto, el modelo competitivo puede ser válido en una gama mucho más
amplia de circunstancias de lo que parece a primera vista.

\ Demanda del mercado


\
\
Curva de demanda
a la que se enfrenta
\
Precio de la empresa
mercado p"

Figura 22.1 Cun·a de demanda a la que se enfrenta una


empresa competitiva. La demanda de la empresa es horizon-
tal al precio de mercado. Cuando cobra un precio más alto,
no vende nada, y cuando cobra uno más bajo, se enfrenta a
toda la curva de demanda del mercado.
la oferta de la empresa/ 42i'

22.3 La decisión de oferta de una empresa competitiva

Utilicerno~ nuestros conocimientm sohrt' la~ Clln·as de coste para hallar


la curva de oferta de la empresa competitiva. Por definición, una empresa
de este tipo no tiene en cuenta su influencia <'11 el precio de mercado. Por
lo tanto, el problema de maximizaci<.Jll a que se enfrenta es

ma.x PY - e( Y) .
y

En f~st<· problema la empresa compt'titiva de!'.('a maximizar sus beneficios,


es decir, la diferencia entre su ingreso, /')', y sus costes, c(11).
¿Qué cantidad decidirá producir? Aquélla en la que el ingreso margi-
nal sea igual al coste marginal, en la que el ingreso adicional generado
por una unidad más de producción sea exactamente igual al coste adicio-
nal de esa unidad. Si no se cumple esta condición, la empresa siempre
podrá aumentar sus beneficios alterand9 su nivel de producción.
En el caso de la empresa competitiva, el ingre:>o marginal es simple-
mente el precio. Para ver por qué, preguntémonos qué ingreso adicional
obtiene cuando aumenta su producción en ~)- Tenemos que

~ 1 = pD.y

dado que por hipótesis p no varía. Por lo tanto, el ingreso marginal es:

D.!
- - =p
t:..y

Así pues, la empresa competitiva elige el nivel de producción y cuyo


coste marginal es exactamente igual al precio de mercado. En símbolos,

p = CAf(y).

Dado el precio rle mercado, p, ¿cuál es el nivel de producción que maximi-


za los beneficios? Si el precio es más alto qu("' el coste marginal correspon-
diente a un nivel de producción, la empresa puede elevar sus beneficios
produciendo algo más, pues el hecho de <luc el precio sea mayor que los
costes marginales significa que

D. e
p- tJ.y >o.
41H ¡ MJCroeconom1a mtcrmed1a

Por lo tanto, aunwntar la producción ('Il óy significa que

6-c
p!:ly - - .6.y > O.
6-y

Simplificando, \"Cmos que

p~y - .6.c >O

lo que significa yuc el incremento de lo~ iugrcsm generado~ por la produc-


ción adicional es superior al aumento de los costes. Por lo tanto, deben
aumentar los beneficios.
El argumento es similar cuando el precio es menor que el coste margi-
nal. En ese caso, la reducción de la producción eleva los beneficios, ya que
los ingresos perdidos son compensados con creces por la reducción de los
costes.
Por lo tanto, en el nivel óptimo de producción, una empresa debe
producir en el punto en el que el precio es igual a los costes marginales.
Cualquiera que sea el nivel del precio ele mercado, p, la empresa elegirá
el nivel de producción y en el que j)=Cl'vl(y). Por lo tamo, la curva de coste
marginal de una empresa competitiva es precisamente su curva de oferta.
En otras palabras, el precio de mercado es precisamente el coste marginal,
siempre y cuando cada empresa esté produciendo en su nivel rnJximizador
del beneficio.

22.4 Una excepción


Bueno ... puede que no siemjJre. Existen dos casos que plantean problemas.
El primero, representado en la Figur·a 22.2, es aquél en el que hay varios
niveles de producción en los cuales el precio es igual al coste marginal.
¿Cuál elegirá la empresa?
'!\"o es difícil saber cuál será la respuesta. Consideremos b primera
intersección, en la que la cuna de coste marginal tiene pendiente negati-
va. Si ahora aumentamos un poco la producción, disminuirán los costes
de cada unidad adicional. Eso es lo que quiere decir que la curva de coste
marginal es descendente. Pero el precio de mercado continuará siendo el
mismo y, por lo tanto, es evidente que aumentarán los beneficios.
Por consiguiente, podemos excluir los niveles de producción en los
que la curva de coste marginal tiene pendiente negativa. En esos puntos,
el incremento dt- la producción siempre debe elevar los beneficios. La
curva de oferta de una empresa comperitJ\'a debe encontrarse a lo largo
L.a otena eJe Ja t>mJlresa ¡ 4LY

CM e
CM CM e
CVMe

CVMe

y, y

Figura 22.2 El coste marginal y la oferta. Aunque hay dos


niveles de producción en los que el precio es igual al coste
marginal, la cantidad ofrecida que maximiza el beneficio sólo
puede encontrarse en la parte ascendente de la curva de coste
marginal.

de la parLe ascendente de la curva de coste marginal, lo que significa que


la propia curva de oferta siempre debe tener pendiente positiva. Por lo
tanto, el fenómeno del ''bien Giffen'' no puede darse en el caso de las
curvas de oferta.
La igualdad del prt~cio y el coste marginal es una condición necesaria
para la maximización del beneficio, pero por regla general, no es suficiente.
El mero hecho de que hallemos un punto en el que el precio sea igual al
coste marginal no significa que hayamos encontrado el punto de máximo
beneficio. Sin embargo. si encontramos el punto de máximo beneficio,
sabemos que el precio debe ser igual al coste marginal.

22.5 Otra excepción

En este análisis suponernos que es rentable producir un bien determinado.


Después de todo, lo único que podría pasar sería que lo mejor para la
empresa fuera producir una cantidad nula. Dado que siempre es posible
4JU ¡ MJCrorronomra mtcrmedra

producir una cantidad nula, tenernos que co111parar Illle~tro candidato


para la maximinción del beneficio cor1 la opciún de no producir nada.
Si una empresa produce una cantidad nub, tiene qttt· seguir pagando
los costes fijos, F. Por lo tanto, los beneficim qu(' genera la producción
dt' cero unidades son -F. Los beneficios que gt'rwr :1 la prodtH ciún de una
camidad .Y ~o11 /1.¡- r (1')- F. La empresa meJora su situaciún <('rrando
cuando

- F > py - ev (y) F
es decir, cuando los beneficios que genera la producción de una cantidad
nula y el pago de los costes fijos son superiores a los beneficio:;. que genera
la producción de la cantidad cuyo coste marginal es igual al precio. Reor-
denando esta ecuación, tenemos la condición de cierre:

CF¡\Jc(y) = Ct.(y) >¡J.


y

(Ale
l >'/\fe
C/\1

CVtvfe

Figura 22.3 El coste variable medio y )a oferta. l.a cun~1 de


ofena es la parte ascendente de la cul\'a de co~te marginal
que ~t· eiKuenLra por er~cima df' la curva de co~te \·ariablc
medio. La empresa no producirá en los punto~ de la cuna
de coste marginal siluados por deb;~jo de la cuna de coslt'
medio, ya que podría obtener mayo¡ e~ beneficios (rnent~re~
pérdidas) cerrando.
la oferta de la cmpn~s.t j 411

Sí los costes \·ariables medios son mayort·s que ¡1, la empresa Tm:jorará su
siruaciún producit·Jl<lo cero unidades. b lógico, ya qu<' t·n t•sf!· casu los
ingresos derivados de la venta de la producción y ni siquiera cubren Jos
costes variables de producción, c,(v). Por ello, la emprt"sa nwjoraría su
siruacióiJ cerrando: perdería sus costes fijos, pero perdería aún rnás .-,i con-
unuara produciendo.
Este análisis indica que:' sólo los scgrn('ntos de la n1rva de coste margi
na! que st· eJHllt'ntran por encima dt· la curva de costt· \·ariablt· medio son
puntos posibles de la curva de oft:'rta . .Si un punto en el qut· t'l pn·cio es
igual al coste marginal se encuentr~~ por (h·bajo de la cur ,.a de rosfc \aria-
ble medio, la decisión óptima de la emprt'sa consistiría en producir cero
unidades.
Ahora ya podemos representar la curva de oferta, como se hace en
la Figura 22.3. La empresa competitiva produce a lo largo del segmento
de la curva de coste marginal que tiene pendiente positiva y se encuentra
por encima de la curva de coste variable medio_

22.6 La curva 1nversa de oferta

Hemos visto que la curva de oferta de una empresa compeut1va viene


determinada por la condición de la igualdad del precio y el coste marginal.
Como anteriormente, esta relación entre· el precio y la producción puede
analizarse de dos formas: podemos comidt'rar la producciún f'll función
del precio. COJll~ • :-.t· hace normalmente, o bien podemos utili;;H la ··cun-a
inversa de oferta", que muestra el precio en función de la producción.
Este último mi-todo permite cxtran algunas conclusiones interesantes.
Dado que el precio es igual al coste marginal en cada punto Jt· !:1 curva
de oferta, el precio de mt>r<.:ado debe ser una medida del coste marginal
de todas las empresas que actúan en la industria. Una empresa que produ-
ce una gran cantidad de un bien y una que produce tan sólo una pequeña
cantidad han de te1wr d mismo coste marginal si ambas son maximiLadoras
del beneficio. Los cmtes totales de cada empresa pueden sn muy diferen-
tes, pero los marginales deben ser iguales.
La ecuación ji=CMü) expresa de forma útil y directa la cuna inversa
de oferta: el precio en función df" la producción.

22.7 Los beneficios y el excedente del productor

Dado el precio de mercado, podernos calcular ahora la posición óptima


de la empresa a partir de la condición 11--'- C\1(~·) y, dada la posición óptima
432 /Microeconomía intermedia

de la empresa, podemos calcular sus beneficios. En la Figura 22.1, el área


del rectángulo, P*>'*, representa el ingreso total. El área y*CMe('i*) repre-
serua los costes totales ya que

, c(y)
yCMe(y) = y - = c(y).
y

Los beneficios se obtienen hallando la diferencia entre estas dos áreas.


Recu{~rdese el concepto de excedente del productor, analizado en el
Capítulo 15. Lo definimos como el área situada a la izquierda de la curva
de oferta, por analogía con el excedente del consumidor, que era el área
situada a la izquierda de la curva de demanda. Como veremos, el exceden-
te del productor está estrechamente relacionado con los beneficios de la
empresa. Más concretamente, es igual a los ingresos menos los costes va-
riables o, en otras palabras, a los beneficios más los costes fijos:
beneficios = py - cJ)') - F
excedente del productor = PJ- cJJ)
El excedente del productor puede medirse hallando la diferencia en~
tre el rectángulo de los ingresos y el rectángulo J*CVA1e(y*) de la Figura

CM e
C\/Me
CM
CM e

C\/Me

y* y

Figura 22.4 Los beneficios. Los beneficios constituyen la di-


ferencia entre el ingreso total y los costes totales, como mues-
tra el rectángulo sombreado.
l.l oh•rta de la empre!>a / 4 3 -i

A(
AVC

CVMe

y y

Figura 22.5 El excedente del productor. El excedente del


productor es la diferencia entre el ingreso y los costes varia-
bles, repre~t>ntada por el rectángulo sombreado.

22.5. Pero hay 1111:1 forma más útil de medirlo: rncdi~mle la propia cuna
dC" coste marginal.
En el Capítulo 21 vimos que el área situada debajo de la cuna de
coste marginal medía los costes variables totales, debido a que representa
el coste que genera producir la primera unidad más el coste que genera
producir la segunda, etc. Así, para hallar el excedente del productor. po-
demos restar esa área de la del rectángulo de ingreso, obteniendo de esta
forma el área representada en la Figura 22.6. Por lo tanto, el excedente
del productor es el área situada a la izquierda de la curva de coste margi-
nal. Pero, dado que la curva de oferta de la empresa coincide con la parte
ascendente de la curva de coste marginal, el área situada a la izquierda de
la curva de coste marginal suele ser igual que el área situada a la izquit~rda
de la curva de oferta. Este argumento justifica la definición inicial del
excedente del productor, al menos cuando la cuna de coste marginal
tiene pendiente positiva en todos los niveles de producción.
Raras veces interesa la cantidad total del excedente del produc10r:
generalmente resulta más interesante su ·¡oariarió11. Como muestra la Figu-
ra 22.7, la variaciún que experimenta el excedente del productor cuando
'134 1 Mic·roeconomía intermedia

la empresa se~ desplaza del nivel de producción y* al_¡:' es normalmente un


área que tiene· forma trapezoidal.
Obsi·rveM· que la variación que experimenta el excedente d(~l produc-
tor cuando la empresa se desplaza de y* a / e~ exactamente igual que la
variación que experimentan los beneficios en la misma situación, ya que,
por definición, los costes f1jos no varían. Por lo tanto, basándonos en la
información que proporciona la curva de coste nurginal, podemos medir
el efecto que produce en los beneficios una

CM e
CVMe CMe
CM

CVMe

y* y

Figura 22.6 El excedente del productor y el coste marginaL


El excedente del productor también puede medirse mediante
el área del ingreso menos el área situada debajo de la curva
de co~te marginal.

variación de la producción, sin tener que referirnos para nada a la curva


de coste medio.

EJEMPLO: La curva de oferta de una función de costes


concreta
¿Cómo es la curva de oferta del ejemplo del capítulo anterior en el que
c(y)=f+ 1? En ese ejemplo, la curva de coste marginal siempre se encontra-
ba por encima ele la curva de coste medio y siempre tenía pendiente positi-
la oft>rta de la empresa / 4 3 5

\'3. :\si pues, la condición de la igualdad del precio v el cosrc marginal nos
proporciona rlin·ctameiHe la curva ele oferta. SustitU\Tlldo t'l cost<· margi-
nal por 2¡, terwmo~ la fórmula

p = 2y.
que no .., da la cur\'a in\'crsa de ofena. o sea, t·l pn·cio en función de la
producciún. Ikspejando la producciún en funcic'm clt-1 pr t'<:io tcnernos que

que es nuestra fórmula de la curva de oferta y representada en la Figura


22.8.
Si introducimos esta función de oferta en la definición de los benefi-

CM - - - - - - - - - - - - -------¡
P
5 i
¡
Curva de oferta

Variación del
excedente del
productor

y'

Figura 22.7 La variación del excedente del productor. Dado


que la curva de oferta coincide um la pane ascendente de la
curva de coste marginal, la variación del <·xcedente del pro-
ductor tiene normalmente una forma aproximadamente tra-
pezoidal.
4 j() /Microeconomía iniPrmt:>dia

ciu~. podemo~ calcular lo~ bendlcios maxtrno-. corrc:-.JHliHiicntt·~ a cada


precio j~:

r. (.p) ,._ i'Y - ¡· ( !1)

(~f
p
-- J12 - 1
]1'2
l.
4

¿Qué relación tienen los beneficios máximos con el excedente del produc-
tor? En la Figur;¡ 22.8 vemos que el excedente del productor -el árt:a
situada a la izquierda de la curva de ofena- f~s un triángulo con una base
de _·v..,. p/2 y una altura de p.-El área de este triángulo e-"

A=(~) (~)p= ~~-


Comparando e:-.ta fórmula con la expresión de los beneficio~. H'rnos que
el excedente del productor es igual a los beneficio:-; 111;ís los <ostes fi_¡l)s,
corno hemos afirmado :tntes.

tM
p CM = e urva de ofPrta

Excedente del productor

1 y

Figura 22.8 Un ejemplo concreto de curva dl' oferta La


figura nnwstra la curva de ofert;t y el excedente del produc-
tor COTTt-'SpondÍel1leS a la función de ('(J<\ff'S C()) e- _Y~+ J.
la oferta d(' l.1 t.>mpresa / 4 :ll

22.8 La curva de oferta a largo plazo de una empresa

La flmci(m de ofc·na a largo plazo dt" la t·rnpre~a miel<" la cantidad que


prooun· <'>ptimarncntt:> cuando pued(' <lJlhlar el tamafw de la planta (o
cualyuina de los factOTl'S que son fijo~ a corto pLw •). F.., dt"cir, la curva
de olcrta a largo plazo f'!-1

p :- CMt(y) =- CM(y, k(y)).

Para obt<'llt'r la curva dt· oferta a cono plazo hay <jlll' <onsidnar la igttal-
dad del precio y el coste marginal dado su nivel de k:

p;;;: CM(y,k).

Obsérvese la diferencia entre las dos expresiones. La cun·a de ofPrta


a cur-t.o plazo depende del coste marginal de producción cbdu el nivel de
k. mientras que la curva de oferta a largo plazo depende del coste marginal
de producción correspondiente al nivel óptimo k.
Ahora bien. sabemos algo sobre la relación entrt' los cmtes marginales
a corto plazo y a largo plazo: los costes marginales a corttJ y a largo plazo
coinciden en el nivel de producción y*. en el que Id elección del factor
fijo correspondiente al coste marginal a corto pla~o <'S Lt clt:cción óptima,
k*. Por lo tanto, las cun·as de oferta a corto plazo y a largo plazo de la
empn·sa coinciden en y*, como en la Fígur;t 22.~l
A cono p!a;o, la empresa r iene alguno-. Ltctc11 ~:·-. CU\ ;¡ okna es fija: a
largo plazo, tudos son \'ariables. Así, cuand<> \'aría el precio del producto.
la empresa tiene más posibilidades de realizar ;yust<:s a largo plazo que a
corto plazo, lo que indica que la curva de oferta a largo plazo es nús
sensibk al precio ·-más elástica- gue la curva de oferta a corto plazo,
como ilustra la Figura 22.9.
¿Qué más podemos decir sobre la curva de ofc¡ ta a largo plazo? El
largo plazo es el periodo en el gue la empresa puede ajustar todos sus
factores. Tiene para ello dos opciones: continuar producit'ndo o cenar.
Dadu que a largo plazo siempre puede obtf'rl<:~r cc·ro hendicius cerrando,
los bcndiLios que obtiene en el punto de equilibri" a largo plato tiene
t.¡ue ~er al menos n·ro:

py-c(y)~O

lo que significa que


e( y)
]J 2'
y
,¡ jfl / Microí'conomía intermedia

p
Oferta d cortu
plazo
Oferta a
largo pbzo

Figura 22.9 Las curvas de oferta a corto plazo y a largo


plazo. Normalmente, la cuna de oferta a largo plazo es más
elástica que la cuna dt> oferta a cono plazo.

CML CMt>L
oferta

Figura 22.10 La curva de oferta a largo plazo. La curva de


oferta a largo plazo es la parte ascf'ndente de la curva de coste
marginal a largo plazo que se ennwntra por t·ncima de la
cur\'a dt" coste medio.
la ofert.1 de 1.1 cmpr(>sa / 439

Esta expres1on mdica que el pn-cio a largo pb1o tie1w yue MT tan
grande corno el CO\tt:' medio. Por lo r·amo. la parte relevan!(' de la curva
de oferta a largo plazo c·s la parte ascl'ndcntt· de la curva de rostc marginal
que, como muestra la Figura 22. JO, se eJKta~lltra por t'IKÍm;l de !a curva
de coste medio a largo plazo.
Este razonarni<'nto es totalmentl' compatible con d an;'disí~ riel corto
pla10. A largo pluo, tocios los coste~ son variables, por lo qtw la condición
a corto plazo según la cua 1 el prec ío (lt-be ser super ior a 1 e ost e varia blc
medio, es equivalente a la condición a largo plazo según Lt < ual el precio
debe ser superior al coste medio.

22.9 Los costes medios constantes a largo plazo


Un caso de especial interés es aquél en el que la tecnología a largo plazo
de la empresa tiene rendimientos constantes de escala. En este ca~o. la
cun·a de oferta a largo plazo es la curva de coste marginal a largo plazo,
que, cuando los costes medios son const:liHes, coincide con la curva de
coste medio a largo plazo. Por lo tantn. tenemos una situación. n·presenta-
da en la Figura 22.11, en la que la CtJrva de oferta a largo plaLo es una
recta horizolltal en e , que e-s el nivel del co~te medio constante.
lrdU

Esta curva de oferta nos dice que la empresa est:'i dispuesta a ofrecer
cualquier camidad de producción si ¡1 =e,,,.,: una cantidad arbitrariamente
grande si p > r"""; y una cantidad nula si /J < r,,.,, Esto es lógico, si se piensa
en el argumf'nto de Lt réplica en el c.t ... o de 1~~,., rendinlienlo.., UHblarJtes
de escala. La t'xistencia de rendimicmos constantes dr escala implica yue
si podemos producir 1 unidad ¡)ore mm nesetas,
t
¡)odcmus fXodurir n unida-
des por nc JOlrl l)esetas.
t
Por lo tanto, estaremos dispuestos a ofrecer cual-
q uier cantidad a un ¡)recio igual al ( v una cantidad arbit rarianwnte
!11111 '

grande a cualquier precio superior a t-.sc.


En cambio, si jl <e , no es posible recur)erar los costes ni siquiera
ll\111

produciendo una unidad, y por tanto no será posible recuperarlos ofre-


ciendo n unidades. Así, a cual<luier rn-crio inferior a r rtun , df'sra 1 t·mos ven-
der cero unidades.

RESUMEN

l. La relación entre el precio que cobra una empresa por un bien dctenni-
nado y la cantidad de producción que vende se denomina cuna de deman-
da a la que se enfrenta la empresa. Por definición, una empresa competiti-
va se enfrenta a una curva de demanda horizontal cuya altura vit·ne
·'HO / Minoeconomíd intf'rmedia

<.A1L == ofPrtd a largo pl<11o

(rTIIftiP--------- 0________..
O O

Figura 22.11 Los costes medios constantes. Cuandn lo~ cos-


te~ medio~ ~on constantes, la cur\'a de oferta a largo plazo es
una línea horizont31.

dct~rminada por el pn:'<.io de mercado, e<. decir, JIOJ el ¡.necio ~ue cobran
las dem;ís t·mpn·~.ls del mercado.
2. La cuna de ol(-.·na (a corto pLuo) de utt.l f·n1prc~~~ <IHnpetiti\:t e~ el
segmento de su curva de coste marginal a cono pla1o que tit·nc pendiente
negativa y que se encuentra por debajo de la curva dr co:-.tc 'ari;tblc me-
dio.
3. La variación que experimenra el excedente del productor cuando el
precio de mncado varía de p, a ¡; 2 es el {trea situada ;t la iz<luicr<.Lt de la
curva de coste marginal entre PI r ji't' que tambi(·¡¡ mide Lt Yariación de
los benC'ficios de la empresa.
4. La curva de oft'rta a largo plazo de un~1 empresa e!-> el st·gmenro de su
curva de coste marginal a largo plazo que ticnF pe11dicnre JH>~iti\·a y que
se encucnu·a por encima de su nnva de co'>te medio a largo plazo.

PROBLEMAS

l. U na empresa u ene la funcióu de coste~ c(~')-1 o,~·+ 1.000. ,;Cu:d es su


curva de ofena~
1.1 ofPrt.J de la empn•s.1 / :i4 1

2. Un<i empresa tiene la función de cusrt·s C(\}-1 o,''+ I.OilO. ¿E11 qt~t'· nivel
dt" prodw ciún se minimiza el coste nwdiu?
:~. Si la cuna dt> oferta es S(t')-l.... . 00! ~Ofl,
. ;cu.'tl
.. t·s Lt f/1Jillllla de l~t cuna
inver~a dt· ofcn;-~:.
4. Una empresa tiene la función de oferta S(j1) 4p. S11.., costes fijos son
1OO. Si el precio sube de 1O a 20, ¿cu;íl es la 'ar iaciún de .,liS beneficios?
r). Si r(i)-.i: f 1, ¿( U<íl es la cuna de ofnra a largo pbzo de:- la empresa?
fi. Cla.r.illquc._· ca<.Lt una de las siguientt·s TTSirilcionn en tc:cnolc'Jgicas y del
nwrcado: d pn.·ci(1 de los factores. t•l nt.'nncro de t>rnprna.., que hay en el
mncado, Lt. canridad de produccil>n y la capacHbd par.t producir más,
dados los niveles actuales de factores.
i. ¿Cuál es el principal supuesto que caracteriza a un mercado puramente
competitivo?
S. En un mercado puramente competitivo, ¿a qué es siempre igual el ingre-
so margi11al de una empresa? ¿Cuál será el nivel de producción de una
t'mpresa maximizadora del beneficio que actúe en ese mercado?
9. Si los costes variables medios son superiort:>s al precio de mercado, .¿qué
(antidad debe producir la empresa? :Y si no hay costes fijos-;.
1O. ¿Hay alguna'> circunstancias en las que es mejor par a una empresa
competitiva producir aunque pierda dinf'ro? En ctso afirm:uivo, ¿<-"uán-
do:-
1 1. En un mercado perfecr.amente cnmpet itivo, ~<JUé rci;Kión existe emre
el precio de mercado y el coste de producción de wda~ las cmpresJs de
Lt imlustri;t!"

APENDICE

E_, muy ~encillu analdt:-t.r


este capítulo en !t-rminn~ m;t!<"JJt;iticn' El problema de
rnaximizM ión del bendlcio es

rnax py- c(y)


u
f>ujeta a y :: O.

La~ condiciones nect'sa r ias para que la oft>rta sea ópt i rn;t, .\*. son la eo no ición de
pnmcr orde11

p-e' (y") =O

b de- segu ndu ordt:"n

-e "( y ") ::::::l.


- l
44 2 / Microeconomía intermedia

La condición de primer orden indica que- el preCio es igual al coste marginal y la


de ~>cgundo orden, qtw el coste mar·ginal debe s(•r creciente. Naturalmenlt:, se
supone que y*> O. Si el precio es menor qut· el coste var·iable medio c11 y"', a la
emprt~sa le compensa producir una cantidad nula. Para averiguar cuál es la curva
de oferta de una empresa competitiva, debernos hallar todos los puntos en los que
se satisfacen las condiciones de primer· v segundo mden. compararla~ t'!ltre ~i y
con)' e· O y elegir aquélla que proporcion<" mayores beneficios. F.sa e~ b oferta
maximi zadora del beneficio.