Está en la página 1de 12

Cuando se hundió la economía de Estados Unidos

1929:
El "jueves negro"
Luis Granovsky

H ACE cincuenta años, el mundo se veía sacudido por la crisis más


brutal que hasta entonces hubiese sufrido el capitalismo, y desde
entonces, el crack del 29 quedó incorporado a la Historia mucho
más que como un año, significando el comienzo de una larguísima
depresión para el mundo capitalista, de la que se saldria casi una década
después, bajo el signo del armamentismo y la guerra. La sombra de aquel
«jueves negro», el jueves 24 de octubre de 1929, planearia durante mu-
chos años sobre el recuerdo y la ecollomía de los norteamericanos y
europeos, y sus efectos influyeron decisivamente en el acontecer político
mundial: el Ilazismo, los Frentes Populares en Espa/ia y Francia, el
New Deal, son sólo algunos ejemplos de ello.

rII A década de l ve int!.:! /:'ra pal-a ESLa- n uevas téc n icas in d us trial!!s. En 1921, en L'¡
L!I dos Unidos una cier ta pro longac ión nI Co ngreso d e la Inte rn ac io na l, Lenin seña-
dI,.' la prosperidad que se había vivido des- laba q ue «no hay razó n p a r a h ablar de un
de fina les del sig lo XIX , época de conso li- res tablecim iento del equili brio después de la
dación de los grandes consorcios industr iales guerra. E l m ercado m un di a l está desorgani-
y financieros y de la expansión político-eco- zado. E urop a tiene necesid ad de los productos
nómica de Estados Unidos en el mundo. La nor tea mericanos pero no pu ede dar a los Es-
Primera Guerra Mundial marcó , tamb ién, la tados Unidos n ingún eq ui vale nte. Europa está
transformación del país en nación h egemón i- a né m ica. Estados Unidos, atrofiado. El cam-
ca , y la posguerra encontró a las potencias b io oro está suprimi do. las continuas e im -
europeas dependiendo cada vez más de la previstas fluctuaciones del cambio transfor-
buena marcha de la economía norteamerica- man la producción capitalista en una especu-
na. lación desenfrenada . E l m ercado mund ia l ya
Pero también el período de la posguerra mos- no tiene equivalen te genera l. El res tab leci-
traba a un capi talismo necesitado de un rea- miento de l curso oro en E uro pa sólo podria se r
comodamiento , en un equilibrio inestable en ob ten ido med iante e l a ume nto de las exporta-
el que coadyuvaban las crisis loca les de los ciones y la dismi nución de las importaciones,
países eu ropeos, la presencia de la Rusia so- p ero la Europa arruina da es inc apaz d e esta
v iética, la nueva pos ición de Estados Unidos t ransfor mació n . Esta dos Unidos se d efi ende a
en el m u n do y las variantes introducidas en la su vez de las impo r taciones euro peas e levan do
!!xplotación y producción capita lista po r las las tarifas ad ua ner as». Agudo ob servad or de
la rea l idad, an t ici p a ba a lgunos de los e le-
~
A specto d e la Bols. neo y o rqu i na
mentos que influ iría n decisiva men te en el
el 24 de cc tub r. d. 1929. crack de l 29.
79
LA ECONOMIA USA EN LA DECADA nopolias, la década del veinte se ca racteriza
DEL VEINTE por la consolidación de los trusts y el dominio
Desde principios de siglo y mucho más en la de la economía norteamericana por las fama·
posguerra, se producía una renovación tecno- sas Doscientas Corporaciones, que a tal punto
lógica que modificaba los sistemas de trabajo dominaban el mercado que estaban ya blo·
queando su capacidad compradora. En un es·
y de producción, con un desarrollo incesante
de las fuerzas productivas que conducia a un tudio realizado por Adolph Serie se señala
que, asi comparamos los activos combinados
agudo proceso de concentración monopóJica .
En 1914 ya e l 30 por 100 de la industria fun- de las 200 corporaciones no bancarias más
cionaba con energía e léctrica y en 1929 lo ha- importantes con el activo de todas las carpo·
raciones no bancarias, su papel dominante
cía el 70 por 100; es la época del «taylorisma.
adquiere mayor relieve. Estas compañías, 42
en las fábricas, con crecimientos de la produc-
de ellas ferroviarias, 52 de servicios públicos y
ción del orden del 12 por 100.
106 industriales , cada una de ellas con un ac-
Es también el momento de la standarización, tivo de más de 90 millones de dólares, tenían
de la electrificación agraria y de la introduc- en co njunto, a principios de 1930 , un activo de
ción de modernas maquinarias para la explo-
81.074 millones de dólares. Según tln cálculo
tación agrícola, la organización de las oficinas basado en las cifras de impuesto sobre la ren-
admin istrativas, la creación de Escuelas espe-
ta , e l activo total de todas las corporaciones no
cializadas con formación de técnicos también
bancarias ascendía ese año a t 65.000 millones
standarizados y los nuevos métod os de orga·
nización del trabajo. Ejemplificado por Cha· de dólares. Así pues, 200 grandes compañías
controlaban e149,2 por lOO, o sea casi la mitad
plin en Tiempos Modernos, se impone un sis· de la riqueza de todas las corporaciones no
tema basado en la rigidez que lleva, por ejem· bancarias, en tanto que la otra mitad era pro-
plo, a la supresión del almuerzo y la imposi· piedad de más de 300.000 compañías más pe·
ción del horario corrido en los talleres. Es, queñas •.
además, una época de paro: entre 1920 y 1929
éste osci laba entre 1,5 Y 4 millones de nortea· Este mismo fenómeno se observa si se consi-
mericanos. deran las empresas industriales. En 1914 exis·
Pero así como los signos de la transformación tían 273.000 establecimientos que agrupaban
economica de fines del siglo XIX habían sido a 7 millones de obreros, y en 1929 su nú·
la revol ución agraria y la aparición de los mo· mero Se había reducido a 207.000. aunque

CUADRO 1
Distribución de la renta en EE.UU. en 1929
Porcentaje
Clase de Número de Porcentaje
réditos acumulado del
familias acumulativo
número total
(en dólares) (en miles) de la renta
de familias

O a 1.000 5.899 21,5 4,5


1.000 a 1.500 5.754 42 ,5 13,0
1.500 a 2000 4.701 59,6 23,6
2.000 a 2.500 3.204 71,2 32,9
2.500 a 3.000 1.988 78,4 40,0
3.000 a 5.000 3.672 91,8 57,9
5.000 a 10.000 1.625 97,7 72,0
10.000 Y más 631 100,0 100,0

80
ocupaban a 8,2 millones de traba jadores. Pero Esta actividad llevó a un permanente debili-
para que este proceso de concentración sea tamientó del sindicalismo , ayudado por la po-
visto en su conjunto, es inevi table referirse a la sición reformista de la A.F .L. (Federación Nor-
concentración de la renta: si 200 empresas teamericana del Trabajo), que había partici-
controlan la mitad de la renta, 2.000 personas, pado, junto a la burguesía, en la «gran alianza
sobre una población de 125.000.000, tenían nacional» en la época de la guerra. En 1920 la
posibilidad de controlar y dirigir la mitad de A.F.L. nucleaba ji casi cuatro millones de tra-
la industria. bajadores, mientras que los sindicatos patro-
Si se observa el Cuadro I se notará que alrede- nales apenas superaban los 350.000: nueve
dor de seis millones de familias (más del 21 años más tarde éstos sumaban 184 organiza-
por 1oofrecibían rentas inferiores a los 1.000 ciones, con 1,2 millones de afiliados, mientras
dólares anuales y otras seis millones inferiores la A.F.L. no llegaba a los 2,5 millones. El crack
a los 1,500 dólares: es decir, que el 42,5 por 100 del 29 encontrará a los trabajadores nortea-
del total de familias recibían sólo el 13 por 100 mericanos con una constante caída del nivel
de la renta nacional. Inversamente, unas de vida, bajos salarios y desocupación y con
36.000 familias, el 0,1 por 100 , también reci- sus organizaciones sindicales debilitadas o in-
bían el13 por 100 de la renta. Finalmente, se cluso casi desaparecidas, como la legendaria
desprende que en 1929, uno de los años más I.W.W.
ricos de Estados Unidos, el 60 por 100 de la A su vez, la economía norteamericana se li-
población percibía un promedio de 2,000 dó- gaba cada vez más a la europea, que, en una
lares anuales que no era lo suficiente para crisis permanente desde la posguerra, se deba-
satisfacer las necesidades imprescindibles de tía 'en cada vez mayores convulsiones políti-
vida, cas, sociales y monetarias. La miseria, el paro,
En estas condiciones, se explican las grandes la inflación eran la característica de la Europa
luchas obreras que sacudieron a Estados Uni- de los años veinte, enmarcadas en un capita-
dos en esa década. Siderurgia, minería, ferro- lismo que , como señalábamos, no terminaba
carriles, transportes, puertos habían sido sa- de reacomodarse.
cudidos por huelgas en demanda de mejores La transformación de Estados Unidos en país
concliciones de trabajo. Frente a este movi- hegemónico en todos los aspectos tuvo dos
miento, las grandes empresas ejecutaron una efectos dramáticos para Europa: porun lado ,
estrategia consistente en la creación de sindi- al cerrar sus aduanas, Estados Unidos no
catos patronales -los Company Unians, que permitía a sus deudores europeos lograr los
ganaron fama organizando grupos de esquiro- dólares necesarios para pagar préstamos y re-
les durante las huelgas-; el hostigamiento lanzar sus economías; y por otro, la Banca pri-
violento contra los sindicatos obreros -como vada y el Gobierno norteamericano no cesa-
la firma de una garantía por parte del trabaja- ban de emitir préstamos -ocho mil millones
dor, al ser contratado, de que no se afiliaría-; de dólares entre 1921 y 1927- e invertir en
y una elevación de los salarios como medida Europa, pero con una rápida repatriación de
política, ya que éstos podían ser tirados en capitales, Ambos elementos, más la crisis pro-
función de la política económica de la empre- pia del capitalismo en Europa, confluirán
sa. para promover las devaluaciones y las convul-

CUADRO 2
Indices mundiales de producción industrial
(Base 1929 = 100)

Mundial Mundial
Año incluida excluida EE.UU . Alemania Francia Inglaterra Japón Italia
la URSS la URSS

1930 88,6 86,5 80 ,7 85,9 99,1 92,3 94,8 91,8


1931 79,1 74,8 68,1 67,6 86,1 83,8 91,6 77,6
1932 69,8 63,8 53,8 53,3 71,6 83,5 97,8 91,9

81
siones monetarias, que a su vez significaban
inflaciones galopantes.
A partir de 1927, el patrón-oro y las devalua-
ciones lograron estabilizar la situación, pero
así como el .dólar-gap» se hace cróOlco, tam-
bién lo empiezan a ser enormes masas de capi-
tales que se invierten en operaciones financie-
ras y bursátiles con beneficios a cono plazo y
que obviamente se invienen en países seguros.
¿País seguro? En esa situación sólo Estados
Unidos 10 era. Su producción (ver Cuadro 2)
alcanzaba el 45 por 100 de la mundial y sus
inversiones e112,S por 100 del total en el mun-
do. La inversión en Estados Unidos comenzó a
ser la meta de gran parte de los capitales euro-
peos: la Bolsa de Nueva York, Wall Street, los
acogía con beneplácito, con el mismo bene-
plácito con que se acogían los millones de dó-
lares provenientes de pequeños y medianos
ahorristas que pretendian, tras la especula-
ción bursátil, salir de la crisis en que los estaba
sumiendo la economia norteamericana.
LA GRAN SACUDIDA DE OCTUBRE
La euforia por el crecimiento económico nor-
teamericano se trasladó también a capas me-
dias de la población, que, educadas en el indi-
vidualismo del self-made-man, tenian, sin
embargo. cada vez menos posibilidades de pruvocandu otro tipo de c~pc,uJadon ) mer-
prosperidad. La crisis estructural del sistema cado negro de capitales: el agente tom aba los
se ocultaba tras la existencia de grandes can- titulas comprados como prenda; obtenía di-
tidades de dinero: gran parte de él, a panir de nero de los bancos que lo prestaban al 12 por
1927, iba a parar a la Bolsa. 100 de interés; y éstos a su vez loobtenían de la
Según estudios realizados posteriormente, Reserva Federal que a la Banca se lo cedía a
más'de un millón y medio de personas partici- sólo el S por 100.
paban en las especulaciones bursátiles, aun Hasta que a principios de octubre de 1929 las
cuando comenzó a notarse que el precio de los acciones comenzaron a declinar y ya el día 1S
papeles no tenía ya ninguna relación con su caían a un promedio de entre ell S y 49 por 100
valor real. La fiebre competitiva por descubrir por acción. La retracción comenzó a acen-
primero cuáles acciones había que comprar tuarse y sólo habia oferta de acciones, pero no
ayudó a producir algunas de las páginas más de dinero. hasta que el jueves 24 afloraron las
brillantes de la literatura norteamericana: causas estructurales del sistema, y Wall Street
aparentemente, todo el mundo participaba de y, sobre todo , los pequeños ahorristas, comen-
esa fiebre --comerciantes, profesionales, pe- zaron a pagarla. Comenzaron, porque la crisis
queños.industriales y aun empleados- dedi- la pagaría todo el mundo. Ya en la tarde de ese
cados a comprar acciones y a esperar que su- día las escenas de pánico y de histeria comen-
biesen de precio. Pocos, muy pocos, se mos- zaron a ser frecuentes entre las casi treinta mil
traban preocupados por algunos síntomas de personas que se apiñaban en Wall Street. Al-
desajuste que aparecían en la economía nor- gunas grandes corporaciones -Rockefeller,
teamericana: caía la producción (panicuJar- United States Steel, Ford, General Motors,
mente la metal-siderúrgica). la construcción Banca Morgan- t ra taran de detener la caída
estaba en crisis. las cosechas habían sido ma- infundiendo confianza en el mercado, com-
las; mientras que en todo el mundo aumenta- prando acciones por encima de su valor mien-
ban considerablemente los precios de las ma- tras anunciaban un descenso en el precio de
terias primas. sus productos para estimular las ventas. Pero
Wall Street, en cambio, se había transformado ya era tarde y lo único que consiguieron fue
en una calle popular. Para comprar acciones, que algunos pequeños ahorristas salvaran
los créditos se obtenían fácilmente, aunque parte de su dinero y que como los grandes
82
.f•
Ocho cM . . . nte. 0.1 _crKk_, t:dg.r HOO'ler (con t:dl.on e .u
d.,ech •• en l. Ioto;r.II.),
• Un el .PI •• ldente Plosp.rlc:s.d •.

norteamericano y, más ampliamente, el papel


de la: economía norteamericana en el resto del
mundo. Por un lado, Estados Unidos había ido
asumiendo el papel de principal fuente de cré-
ditos a nivel internacional y de principal in-
versor directo. Sólo en 1928 el superávit de la
balanza comercial norteamericana había sido
de 1.000 millones de dólares, y éste era el se-
gundo factor: de resultas de ambos, ser el
principal vendedor y el primer acreedor, se
Ilegóa un punto en el que las ventas norteame-
ricanas cayeron en todo el mundo, justo
cuando al mismo tiempo el mercado interno
se sobresaturaba y perdja capacidad adquisi-
tiva. Esta era una tendencia que se manifes-
taba desde hacia años, pero que adquirió gra-
vedad en gran medida gracias a los restantes
factores vistos, incluso merced al avance tec-
nológico en el que Estados Unidos aventajaba
ya bastante al resto del mundo. Finalmente,
cabe destacar una responsabilidad directa en
la crisis -yen particular a su espectaculari-
dad- a La caótica, aunque floreciente, situa-
ción de la Banca norteamericana. Floreciente
en cuanto albergaba esas ingentes sumas mo-
netarias provenientes de los mercados interno
IInaO(,.:i~La~ ~l:guliln LUlnpl ~tllf..lu .
agudi/i.tI \.:1 y externo, pero caótica porque, además de ser
proceso de concentración de la riqueza. En el uno de los pocos sectores que aún resistía el
término de días, Nueva York, y todo Estados proceso de concentración monopólica, cada
Unidos -Europa pretendia mantenerse al entidad funcionaba autónomamente sin nin-
margen de lo que ocurría-, sufrieron una ola gún tipo de vinculación de servicios, 10 que
de suicidios, cierre de bancos, descubrimiento ocasionaba, entre otras cosas, una desenfre-
de fraudes de todo tipo, venta (ocasi regalo) de nada puja y un permanente traspaso de capi-
empresas quebradas, cierre de comercios: y tales en función de las ofertas. El crack de la
era sólo el comienzo. organización bancaria fue anterior y determi-
Algunas de las causas de la crisis -ya que nante del crack bolsístico: en los primeros seis
poco importa el momento de su deseDcade- meses de 1929, declararon i1iquidez de pago
namiento- han sido vistas. Como, por ejem- 346 bancos en todo el país, afectando a más de
plo, la mala distribución del ingreso, con una 115 millones de dólares en depósito. Después
pauperización disimulada por la abundancia de octubre de ese año, y sobre todo con la
de circulante y una rápida acumulación mo- posterior depresión,los cierrcs de bancos fue-
netaria en la cúspide de la burguesía nortea- ron habituales y las corporaciones bancarias
mericana , mientras el sistema nQ poseía res- terminaron dominando el mercado e impo-
puestas para mantener el nivel de vida de las niendo en él sus condiciones.
capas medias. A su vez, la deficiente estruc- Pero también jugó un papel determinante el
tura de las grandes empresas norteamerica- hecho de que el capitalismo había agotado
nas, que, como se indicaba más arriba, frena- una etapa de crecimiento y no tenia aún una
ban la economía de competencia para un sis- opción ideológica para su reemplazo, como no
tema que aún dependía de ella; hecho que en la tenia para enfrentar la crisis. El laissez-
los primeros meses de 1929 produjo una re- faire y el típico liberalismo de entonces caye-
tracción en las inversiones que llevó a un rá- ron tan violentamente como las acciones de
pido proceso deflacionario, del cual la Bolsa Wall Street, dejando a la gran burguesía nor-
fue un reflejo inmediato y fiel. Otra de las teamericana carente de óptica, como no la ha-
causas, y que seria una de las que más dirt:c- bía tenido durante los años del optimismo y la
tamente afectaría a Europa, fuc la anormal eufada para articular sus propios mecanis-
situación en que estaba el comercio exterior mos de defensa. Ni esa burguesía ni el Estado
8~
tenian preparación para enfrentar la crisis; y para resolver la crisis; y quienes se oponían a
aún más, ésta fue injcialmente tomada como la intervención, confundiendo la delimitación
una depresión coyuntural: haría falta el costo ideológica de lo político y lo económico con la
social de la crisis y la aparición de una alterna- no-intervención. En las elecciones de 1932 se
tiva polftica-económica para que aquélla mostró como el más ferviente defensor del Ji-
fuese considerada como tal. Ya nunca más la beralismo el hom bre que menos lo aplicó: el
vida en Estados Unidos seria como antes del candidato demócrata, Fr8nkltn Delano Roo-
crack; desaparecerán las posibilidades de as- seveh, que obtuvo 22.800.000 votos contra
censo individual de granjeros, comerciantes o 15.700.000 del republicano Hoover.
industriales y la pequeña burguesía se trans- En esencia, el New Deal consistió en estable-
formará en asalariada con un muy alto poder cer vigilancia sobre los bancos y mercados
adquisitivo. Y por sobre todo , quedaría claro financieros, otorgar ayuda a los agricultores,
la necesidad del intervencionismo del Estado ejercer la regulación de la prodUCción y pro-
como organizador, corrector y moderador del mulgar una nueva legislación de seguridad
sistema capitalista , justamente en la etapa en social, haciendo que el Estado desencadene
que éste asume un carácter monopólico de tal una ola de inversiones no productivas -es
magnitud que necesita, al mismo tiempo , el decir, aquéllas que no competían con el capi-
dominio y la utilización del Estado en su con- tal monopolista- que permitían mitigar la
junto. desocupación y aumentar la demanda global.
Durante casi una década Estados Unides -su Desde el punto de vista práctico, las medidas
pueblo trabajador, esp~cialmente- pagarían tomadas por Roosevelt fueron controlar bajo
las consecuencias de la crisis, de l~ que se superviSión federal a los bancos; créditos para
comenzada a salir a través del New Dea1 y reequiparlos; declaración de la moneda in-
gracias a la carrera armamentista y la Se- convertible y traspaso del oro al Estado que lo
gunda Guerra Mundial. También Europa sal- abolió como pa trón a favor de la moneda emi-
drá adelante finalmente, aunque su coste se tida por el Gobierno federal; a través de la
exprese en la multiplicación de las autocra- Comisión de Valores e Intercambio comenza-
cias (Portugal, Alemania, Italia, etcétera) y en ron a ejercerse ciertos controles sobre las tran-
la radicalización de los conflictos socio-polí- sacciones; se extendió el crédito a empresas y
ticos. sociedades en peligro de quiebra y a particula-
res que estaban a punto de perder sus vivien-
El NEW DEAl EN MARCHA das por las hipotecas; se promulgó la Ley de
Ajustes Agrícolas y se establecieron subsidios
A partir de 1929, a medida que la depresión a agricultor.es para controlar la producción; se
avanzaba, y pese a los discursos en contra de creó el Cuerpo Civil de Conservación, que pre-
republicanos y demócratas, el Estado fue pau- tendía dar trabajo a 250.000 personas; se
latinamente tomando intervención en la eco- promulgó la Ley de Seguro Social que estable-
nomía norteamericana, que se instaurarla le- cía seguros contra el desempleo , la vejez y la
galmente con el New Deal. invalidez; y se estimuló a los Estados a tomar
La contracción que siguió al crack de octubre medidas contra la desocupación. Además, y
nunca había sido registrada en Estados Uni- esta fue la más demostrati.va del New Deal, se
dos. En 1932 la renta nacional era de 40.000 promulgó la Ley Nacional de Recuperación
millones de dólares contra los 81.000 millones Industrial, que autorizó al Gobierno a invertir
a que ascendía en 1929. Todos los precios y más de 3 .000 millones de dólares en obras
acciones habían bajado estrepitosamente y el públicas, a fin de disminuir la desocupación.
paro superaba los 10 millones de desemplea- Pero esa Ley mencionada originó la más fuerte
dos mientras que los salarios habían perdido , de las reacciones de los monopolios contra
en sólo cuatro años, el 43 por 100 de su poder Roos evelt. No sólo para imponer que el Estado
adquisitivo. En 1932, también, la venta total interviniese en inversiones no productivas, es
agrfcola había descendido a 5.500 millones de decir, que no compitiese con eIJos, sino porque
dólares contra los 15 .500 que significaba en en su cláusula 7. a reconocía a los obreros el
1929 y el algodón se vendía a 0,06 dólares la derecho a sindicarse y negociar colectiva-
libra contra los 0,16 de cuatro años antes. mente los convenios laborales. Esto dio un
Ya pocos meses después de la iniciación de la nuevo impulso al sindicalismo, expresado en
crisis comenzaron a aparecer dos tendencias masivas afiliaciones a los sindicatos, pero sin
en Estados Unidos: por un lado quienes soste- que estos dejasen de estar dirigidos por buró-
nían que el Estado debía asumir la responsa- cratas ligados a las empresas y al Estado. La
bilidad ante la incapacidad de los capi talistas intransigencia de las empresas y el interven-
84
cionismo del Gobierno impidió cualquier habrá realizado todo lo que le corresponde.
transformación de los sindicatos norteameri- Además, las medidas indispensables de socia-
canos en organismos reivindicativos y condu- lización pueden Introducirse gradualmente
jo, finalmente, a que el New Deal tuviese que stn necesidad de romper con las tradiciones
ser aceptado como inevitable por el conjunto generales de la sociedad».
de los trabajadores, que poco ganaban con él. El New Deal era la aplicación de las teorías
Roosevelt continuaba produciendo su reforma keynesianas casi al pie de la letra. Como he-
social del capitalismo liberal cuando Keynes, mos descrito, una copiosa legislación norma-
en su Teoría general de la ocupación, el interés lizaba las actividades económicas norteame-
y el dinero, publicada en 1936, le da contemdo ricanas, regulándolas, orientándolas y refi-
teórico. «El Estado -escribe- tendrá que riéndolas al interés superior de los monopo-
ejercer una Influencia orientadora sobre la lios bajo la batuta del Estado. También signi-
propensión a consumir, a través del sistema ficó un avance desde el punto de vista de las
Impositivo, fijando la tasa de Interés y, quizá, libertades individuales y los derechos socia-
por otros medios. Por otra parte no parece les: salarios mínimos, jornadas máximas de
probable que la influencia de la política ban- trabajo, seguro de desempleo, préstamos para
caria sobre la tasa de interés sea suficiente por viviendas, mayores libertades sindicales;
sí misma para determinar otra tasa de inver- combinando un Estado permisivo con los al-
sión óptima. Creo , por lo tanto , que una socia- tos costes de la crisis que ese mismo Estado
lización bastante completa de las inversiones había provocado y tolerado.
será el único medio de aproximarse a la plena La brutal pauperización qL:,;: sigu.ió al crack
ocupación; aunque esto no necesita excluir del 29 originó también respuestas obreras es-
forma, transacción o medio por los cuales la porádicas y aisladas, ya que la A.F.L. seguía
autoridad pública coopere con la iniciativa dominada por dirigentes ligados al Gobierno.
privada. Pero, fuera de esto , no se aboga fran- Las huelgas «salvajes» se multiplicaban por
camente por un sistema de socialismo de Es- todo el país, junto con los cierres de empresas
tado que abarque la mayor parte de la vida y una creciente desocupación -treinta millo-
económica de la sociedad. No es la propiedad nes de personas en el mundo occidental en
de los medios de producción la que conviene 1932, según la Oncina Internacional del traba-
que el Estado asuma. SI éste es capaz de de- jo--, combinada con la degradación económi-
terminar el monlo global de los recursos des- ca. En el período 1929-1932 la producción in-
tinados a aumentar esos medios y la tasa bá- dustrial había caído en un 36,2 por 100 y Esta-
sica de remuneral"inll d ..· 'Iuienes lo poseen, do . . l fnidn . . ¡-..·dujo ... u pnrlilipadún l'n la pro·

85
ducción industrial mundial del 44,8 por 100 al entonces se está en los umbrales de una eco-
34,4 por 100. Largas colas de desocupados en nomía de guerra , ya desde enlonces la indus-
b usca de u n p lato de comida comenzaron a tria armamentística tendría una importancia
caracterizar a una sociedad que hasta pocos determinante en la economía norteamericana
m eses antes vivía la euforia de la abundancia , que sigue teniendo aún hoy. Fenómeno que era
con 61 agravante de que se debieron campear patente también en Europa, en la que el desa-
tres años de pésimas cosechas debido a graves rroBo y desenlace de la crisis tuvo algunas
sequías. Todavía en 1937, al asumir su se- características distintas, pero igual nivel €le
gunda Presidencia, Roosevelt debía declarar contundencia.
« ... Pero he aq ui el desafí o a nuestra d emocra·
EUROPA EN C R ISI S
cia : en esta n ación veo a m illo nes de sus ciu~
dadanos. una parte co nsiderable d e su pobla- Si bien las repercusiones de la crisis se hicie-
ción, que en es te m om ento h a n sid o p r ivados ron sentir en toda Europa --con la sola excep-
de gran pa rt e de lo que los ín fi m os nive les ción de la llRSS , que gracias a su margina-
actuales consideran los r equ isitos de vida ...•. miento del mundo capitalista podía evitar que
Recién en 19381a producción norteamericana las convulsiones del mercado mundjal afecta-
alcanzará los niveles de 1929 , pero ya para ran su aparato pmductivo- , ·sus efectos fue-

La pObladon desesperada espera nuevas nOlieras anll! el Sloell ·Exehange . de wall SI.eel.

86
,,-ParadOs. comprad mao.tan •• a cioco ceo'imos~.

ron disimiles para cada país, dependiendo en- este logra l"Csolver algunas de las expresiones
tre otras cosas de su grado de desarrollo. Si de la crisis mediante e l desarrollo de la indus-
hay coincidencia en seña lar que el punto má- tria armamentíst ica y la expansión militar.
ximo de la crisis lo vivió Europa en 1932: Es- Similar remedio emp leó el gobierno japonés
paña, como veremos, sería un año más tarde. cuya economía, aunque también muy depen-
Junto a Estados Unidos, Alemania fue e l país diente de la norteamericana, había sufrido en
al que más afectó la depresión económica menor proporción e l sacudón de oc tubre: las
mundial. Si se observa el Cuadro 2 se verá que devaluaciones, la conten c ión del gasto y la
en 1932 tenía un índice de producción de153,8 potenciación de la economía de guerra logra-
en relación al 100 de 1929; y ya para entonces ron que hacia 1936 se recuperaran los índices
«disfrutaba» de seis millones de parados. de 1929.
Alemania tenia una profunda dependencia de En Francia e lngla terra, en cambio, los
los créditos extranjeros, particularmente nor- efectos fueron menores y, en el país galo. de-
teamericanos, y su corte precipitó una crisis moraron aún más en hacerse sentir. En el caso
financiera sin precedentes, con hundimiento inglés, la principal afectación correspondió al
de los valores de la Bolsa, desaparición de las comercio internacional, piedra angular de la
reservas, cierre de bancos que incluyen, en economía británica, ya que las exportaciones
1931 , el quiebra miento del Darmstadter und se redujeron a casi la mitad, en función de la
Nationalbank. Junto a estos indicadores, el crisis q'ue afectaba a l resto de los mercados.
caso alemán representa también el que más Hubo también una retracción en la actividad
acusó la quiebra de sus estructuras políticas, ;ndustrial, con un agravamiento del paro
comenzando por el fin de la República de -tr~ millones en 1933- y una menor de-
Weimar y el ascenso del nazismo, que en las manda de consumo, pero eran sólo un agra-
elecciones de jul io de 1932 había alcanzado vamiento de tendencias ya manifestadas antes
más de 13 millones de votos. Probadas ya a)~ de 1929. El remedio inglés consistió en un
gunas medidas clásicas antes de la subida de abandono del Ubrecambio, un fuerte inter-
Hitler al poder (proceso deflacionario, conge- vencionismo del Estado -siguiendo los mol-
lamiento de las in versiones públicas, etc.), des de Keynes- y una brusca devaluación de
87
ción. Checoslovaquia llegó a perder casi todos
sus mercados externos y a tener un 20 por 100
de su población activa en paro, a lo cual debió
sumar la brutal caída de los precios agrícolas,
lo cual incidía en una menor demanda campe·
sina y la retracción del mercado interno: el
descenso de la producción industrial alcanzó
asi los bajos niveles de los países industriali-
zados.
A partir de las distintas realidades sobre las
cuajes acl uó la crisis, también distintas fueron
las respuestas de los Gobiernos, pero entre los
elementos comunes es necesario señalar las
devaluaciones. el abandono del patrón oro y
un cada vez mayOI intervencionismo del Es-
tado en la regulación económ ica del país. De la
misma manera , aunque los avances naciona-
listas fueron comunes, Jos historiadores coin-
ciden en señalar que si la crisis no fue la única
causa del crecimiento de los regimenes auto-
cráticos, si sirvió como desencadenante y ca-
talizador y que en algunos casos, el nazismo en
particular, fue utilizada y aprovechados sus
efectos, dando respuesta a una clase obrera sin
alternativa y sumida en la miseria por los re-
gímenes liberales clásicos.
ESPAÑA, UN CASO APARTE
Tampoco en el caso español hay unanimidad
en losestudiosos del tema sobre el real alcance
En m.-dlo del de •••'te, .. ac:ude a un •• p.c:tIO de 90 ano.' John
D. Roc:kef.ller. de los efectos de la depresión mundial en la
economía española, aunque todos afirman
la libra para mitigar los efectos de la debacle que 1933 fue el año cumbre de la crisis en
en las exportaciones, junto al abandono del nuestro país. La República había heredado
patrón oro, También en Inglaterra la derecha serios problemas de la dictadura primorrive·
ganaba posiciones, y en las elecciones de J 931 rista, entre los que figuraban una Deuda pú·
los conservadores literalmente barrieron a los blica de más de 20.000 millones de pesetas,la
laboristas: 472 escaños contra sólo 46. devaluación natural de la peseta en los mer-
También en Francia las exportaciones sufrie· cados internacionales y la suspensión de nu·
ron un gran deterioro, pero su economía merosas obras públicas en un intento de re-
nunca llegó a alcanzar los niveles de descenso lanzar una política denacionista, que lo único
de la actividad industrial y de paro de losotros que consiguió fue aumentar las cifras de para-
países desarrollados. Recién en 1935 los efec· dos. En todo caso, a los problemas estructura·
tos se hacen notorios y se expresan en la victo· les de la economía española, la República de-
ria del Frente Popularen las elecciones del año bió enfrentarse a la crisis mundial devenida
siguiente. En este caso, el intervencionismo después de J 929.
del Estado respondió a las tendencias socia lis· Uno de los sectores que más sufrió la crisis fue
tas del Frente y la ley imponiendo la semana el del comercio exterior, ya que aumentaron
laboral de 40 horas, además de acallar buena las importaciones de materias primas, pro·
parte de las protestas obreras, permitió dis· duetos químicos, manufacturas y maquina-
minuir la cifra de parados. rias , mientras decaían las exportaciones, par-
Los otros dos países europeos seriamente afec· ticularmente las de productos agrícolas.
lados por la depresión fueron Austria y Che· También en el plano bursátil los valores ha-
coslovaquia, este último el único industriali· bían tenido franco retroceso entre 1930 y 1932,
zado de la zona oriental. En el primero hubo comenzando su recuperación a partir de 1933.
cierta similitud con el caso alemán, con la En cambio, España no atravesó con igual in-
quiebra de bancos y entidades financieras y un tensidad que otros países europeos la crisis:
profundo agravamiento del paro y la infla- las caídas de precios fueron leves; las entonces
88
L. ••• noov.rlllIl. ... (elud.d•• dt Hoov.r~ eh.bol .., di hol.lt'" prolll.r.n tn lot luburblol dlltlgrlnd .. elud.dll.

claves industriales textil y metalúrgica logra- ción bancaria, de 1931, que otorgaba al Estado
ron mantener sus cuotas de producción; y los intervem;ión directa en el Banco de España y
depósitos bancarios y de ahorro sólo sufren le permitía regular el tipo de descuento; y la
una merma en 1933. Comenzada en 1931 , la ley de impuestos sobre la renta, en 1932 , que
depresión de la industria española también daba a la Administración una nueva fuente de
alcanza su cota máxima en 1933 . Sin embar- ingresos provenientes de los impuestos sobre
go , y ahí reside una de las diferencias con el las personas físicas, establecidos progresiva-
resto de los países afectados por la crisis, ya en mente.
1935 España había logrado recuperar el nivel Pero a pesar de esta menor influencia de la
de producción de 1929 , sin aplicar el New Dcal crisis -ayudada por años consecutivos de
norteamericano. buenas cosechas- ésta repercutió permanen-
Entre el cúm~lo de medidas tomadas por los temente en el plano político. y las elecciones
Gobiernos republicanos para enfrentar la si- de 1933 y 1936 son un buen ejemplo de ello.
tuación , conviene recordar la le y de ordena- Cincuenta años despues de aquellas jornadas
de octubre de 1929 , aún subsisten polémicas
sobre el porqué del desencadenamiento de la
crisis y el porqué ésta afectó tan brutalmente a
casi todos los países desarrollados y aun a los
principales productores de materias primas.
El agotamiento del modelo desarrollado porel
capitalismo norteamericano implicaba su
reemplazo en base a nuevas fórmulas de do-
minio del Estado por los monopolios y de par-
ticipación de ambos en la economía mundial~
y la caída de aquel modelo arrastró a las eco-
nomías más débiles o a las más dependientes
de la norteamericana. Con un coste alto. Parte
de ese coste fue permitir el ascenso del na-
zismo en Alemania y prepararse para solucio-
nar la crisis a través de la guerra. Guerra que
fue la última consecuencia lejana del crack,
Dur.nte eall una deeada Estados Unidos pagallan Il!ls eonlee uen· que más allá de la Bolsa de Nueva York , afectó
clal de II!l crl,ls. de la que le comenzarla a lall, a travél d.1 New a toda la estructura del capitalismo mundial.
Deal ~ glacl .. a la Cl/fllra 81mllmenlllla y I1 SlIgunda Guerra
Mundial (En la 1010gra1l8, Franklln Delano Rooluall). • L. G.