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Unidad 1

Panorama General de la Prehistoria

La prehistoria es entendida de dos maneras: como una etapa en el tiempo, antes de la escritura; y como la
disciplina q estudia el período previo a la escritura mediante la arqueología (entre otras disciplinas).
La arqueología a su vez se ha especializado y dividido.

ARQUEOLOGÍA

ANTROPOLOGÍA HISTORIA

CULTURAL SOCIAL PUEBLOS DEL PASADO


PALEONTOLOGÍA: es la ciencia que estudia e interpreta el pasado de la vida sobre la Tierra a través de los
fósiles. Comparte fundamentos y métodos con la Geología y la Biología, con las que se integra estrechamente. La
Paleontología permite entender la evolución de los seres vivos y la derivar de los continentes antes de la aparición
del hombre.
ANTROPOLOGÍA: estudia los pueblos anteriores a la aparición de documentos escritos. Es el estudio del
hombre en forma integral. Intenta abarcar tanto la evolución biológica de nuestra especie, el desarrollo y los
modos de vida de pueblos que han desaparecido, las estructuras sociales de la actualidad y la diversidad de
expresiones culturales y lingüísticas que caracterizan a la humanidad. Abarca “el conocimiento, las creencias, el
arte, la moral, el derecho, las costumbres y cualesquiera otras capacidades u hábitos adquiridos por el hombre en
cuanto miembro de la sociedad”.
ANTROPOLOGÍA FÍSICA: estudia las características biológicas o físicas del hombre y su evolución.
ANTROPOLOGÍA SOCIAL o CULTURAL: que centra su estudio en el conocimiento del ser humano por
medio de sus costumbres, cultura, relaciones parentales, estructuras políticas y económicas, urbanismo, medios
de alimentación, salubridad, mitos, creencias y relaciones de los grupos humanos con el ecosistema.
Se divide en dos ramas: la ETNOGRAFÍA estudia a los pueblos originarios. Es un método de investigación que
consiste en observar las prácticas culturales de los grupos sociales y poder participar en ellos para así estudiar su
cultura; y la ETNOLOGÍA estudia los diferentes pueblos y culturas del mundo actual y los compara con los del
mundo antiguo. Estudia sistemáticamente y busca establecer relaciones comparativas entre las características de
los diferentes pueblos humanos.
ARQUEOLOGÍA: estudia los fenómenos históricos producidos antes de la aparición de las fuentes escritas a
través de los restos materiales, recuperando todo objeto, resto o vestigio que perteneció a sociedades
desaparecidas.
ETNOHISTORIA: pretende conocer los procesos históricos anteriores a la conquista europea, a través de
crónicas y documentos dejados por los conquistadores. Originalmente se definió como la historia de los pueblos
ágrafos (sin escritura). Después pasó a ser el estudio histórico de cualquier pueblo no europeo, y su objeto era
reconstruir la historia de los pueblos indígenas. Sería la disciplina q emplea evidencias no escritas para propósitos
históricos.

Un manual excelente para esta unidad es el de Renfrew. Para etnohistoria elegir entre Murra que es acotado,
Rojas, da muchas vueltas para ella, y nos puede llegar a complicar, y Lorandi, para la profesora es el más claro.
Fiedel y Cunliffe sirven para tener una periodización general. Schavelzon y Crespo hablan del patrimonio. El
primero es muy importante el segundo analiza el sur de la argentina. Delrio es complementario, una parte muy
acotada, capitulo uno. Los demás libros, sirven para las demás unidades.

A la última glaciación se la denomina con distintos nombres según el lugar que afectó. Wisconsin, es el nombre
para América, por lo tanto es la que tenemos que retener, porque es la época del ingreso del hombre América.
Estudios de los microorganismos marinos, nos indican el tipo de clima. Los caparazones de ellos, captan el
oxigeno del océano.
Los periodos fríos se reconocen por una numeración diferente a los periodos cálidos.
El presente es 1950 por convención científica.

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Para el poblamiento de América, hay muchas discusiones sobre este tema. Hoy se manejan dos teorías: los Clovis
están en América del Norte hace 12.000 AP, Fiedel adhiere a esta línea.
La hipótesis Pre Clovis se apoya en sitios como Monte Verde, con fechas desde 13.000 hasta 30.000 años; Pedra
Furada en el nordeste de Brasil, se está hablando casi de 40.000 años; en la costa este de los Estados Unidos,
antigüedad cercana a los 18.000 años, sitio relacionado con la posible entrada por el atlántico.
Ahora empieza abrirse la puerta, de la entrada Pre Clovis.
Si en Patagonia tenemos sitios antiguos como Monte Verde (Chile) de 13.000 años, se pone en tensión la
propuesta.
En América tenemos lo que se conoce con el nombre mega fauna, que es lo mismo que decir fauna Pleistocenica,
animales grandes, cronología relativa. Muchos animales se extinguen porque no se adaptan a las nuevas
condiciones climáticas, otros migran. Fauna diferente a la actual, donde el hombre tuvo que necesitar del fuego
para el consumo de ellos.

Hay dos formas de cronología en la prehistoria:


 Cronología relativa: son objetos que aparecen en una capa (estratigrafía). Por ejemplo si se encuentra un
objeto lítico se le asigna una fecha por los restos de fauna que se encontraron en ese estrato.
 Cronología absoluta: ubica un elemento en una escala temporal universal. Por ejemplo por paleomagnetismo
se fecho en 800mil al Homo antecesor en Atapuerca por el cambio de polaridad. El Carbono 14 tiene un
margen de error de 300 años.

La superposición estratigráfica fue un método que se basó en observar donde se superponen las capas o estratos
–de origen cultural y geológico-. Los estratos más bajos serán los más antiguos, y los más altos los más recientes.
La cronología por seriación, (parecida a la tipológica) se basa en la observación de los estilos de cerámica y
otros artefactos que al comienzo los hacen y usan pocas personas; y más tarde son adoptados por un mayor
número de personas. La seriación es el método que más se usa para comparar conjuntos cerámicos de sitios
ocupados por breves períodos.
La estratigrafía y la seriación sólo pueden proporcionar edades relativas.
La dendrocronología, estudia los anillos de los árboles. Sólo se puede utilizar en algunas regiones. Las
fluctuaciones anuales de la estación lluviosa causan variaciones en el grosor de los anillos de los troncos de las
coníferas, de modo que cada año un árbol de pino agrega otro anillo de diferente grosor, y en las condiciones
áridas del suroeste de EEUU la madera se pudo preservar durante cientos y miles de año.
Carbono 14: Lo descubrió el físico Willard Libby en 1949. El C14 es un isótopo radiactivo que se produce en la
parte alta de la atmósfera donde los átomos de nitrógeno son bombardeados por la radiación cósmica. El C14 es
incorporado dentro de las moléculas de dióxido de carbono del aire que son absorbidas por las plantas, que a su
vez son consumidas por animales herbívoros. Al morir una planta o un animal deja de absorber C14 y empieza
una lenta disminución de los átomos radiactivos con los que contaba. Libby descubrió que esta disminución de las
partículas beta se produce de una forma constante. La mitad de los átomos de carbono radiactivos continúan
existiendo trascurridos los 5568 años. La cantidad de C14 que contiene una muestra puede determinarse
convirtiendo esa muestra de material orgánico en gas; contando las partículas beta emitidas en el transcurso de
unos pocos días, se puede apreciar la diferencia en la proporción de C14 y C12 de aquella que normalmente
existe; esta diferencia indica la perdida de radiactividad que se ha producido y por lo tanto, el tiempo transcurrido
desde que murió el organismo. Si los restos orgánicos han permanecido en suelos ácidos, no pueden fecharse. Otra
limitación: en muestras anteriores a 50.000 años no queda C14 suficiente.
Datación radiométrica: en el valle del rift se puede aplicar este método para determinar la edad absoluta de
rocas, minerales y restos orgánicos. También se puede datar por el método potasio-argón porque los yacimientos
están sepultados por erupciones volcánicas.
La Paleopalinología estudia los restos de polen y esporas fósiles, que se conservan en turberas y sedimentos
lacustres, para elaborar secuencias de la vegetación y el clima del pasado.
La datación por termoluminiscencia es un método de datación absoluta empleado para determinar la edad de
elementos que hayan sido sometidos a calentamiento. Para poder emplear este ensayo es necesario que el
elemento que va a ser datado (cerámica o piedras quemadas) contengan minerales termoluminiscentes
(normalmente cuarzo) y que haya visto sometido a una temperatura superior a 500°C. Las muestras analizadas
deben tener una antigüedad de entre 1.000 y 500.000 años.
Foraminíferos: en el Plioceno la temperatura era más cálida que la actual y a partir del Cuaternario/Pleistoceno
hay un enfriamiento del planeta. La variabilidad climática puede estudiarse a partir de los fósiles de foraminíferos,
que absorben el oxígeno que estaba en ese momento y queda marcado en el caparazón. Cuando absorben O18
significa enfriamiento generalizado del clima, y cuando absorben O16 significa que hay un nuevo calentamiento.
Los esqueletos de estos foraminíferos se encuentran en el fondo del mar. Además estos seres se dividen en

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distintos tipos que son característicos de cierto clima, por eso también se puede saber que clima había en cada
lugar.
Arqueología y paleomagnetismo:
El polo magnético terrestre ha ido variando a lo largo de la historia de la Tierra. Han existido ocasiones en las que
el polo N magnético no coincide con el polo norte geográfico. Al tiempo transcurrido en estas condiciones se le
denomina Periodo de Polaridad Inversa. Cuando la situación, al igual que en la actualidad, en la que ambos polos,
magnético y terrestre, coinciden hablamos de Periodos de Polaridad Normal. A lo largo del tiempo se han ido
sucediendo periodos de polaridad inversa y normal, a cada uno de los cuales se le denominan Cron. La dirección
del campo magnético queda registrada en la orientación de las partículas que contienen hierro.
Por ejemplo, sabemos que la situación actual, de polaridad normal, comenzó hace 780 mil, y que entre esta fecha
y hace poco más de 2.5 Ma la polaridad predominante en el planeta fue inversa. Al período de los últimos 780.000
años de polaridad directa se le conoce como cron Brunhes (en honor del científico que lo descubrió), mientras que
a la época anterior, de polaridad inversa, se le nombra como cron Matuyama (también del nombre de su
descubridor). Dentro de un cron de polaridad predominantemente directa puede haber pequeños episodios, de
corta duración, con polaridad inversa, y la situación contraria (episodios cortos de polaridad directa en un cron de
polaridad básicamente inversa) también es frecuente. A estos periodos cortos se les conoce como subcrones. Así,
sabemos que dentro del cron Matuyama (de polaridad inversa) hubo tres episodios (subcrones) cortos de polaridad
directa. Estos subcrones son los conocidos como Jaramillo (entre hace 0'99 y 1'07 Ma), Olduvai (entre hace 1'77 y
1'95 Ma) y Reunión (entre hace 2.14 y 2.15 Ma). El último cambio de la polaridad magnética terrestre, se produjo
hace 780mil AP y se llama reversión magnética Matuyama-Bruhnes. Esta frontera está situada entre TD6 y TD7
(Trinchera Dolina 6 y 7) en la Dolina. Esto significa que TD6, y por consiguiente todos los fósiles que contiene,
tienen más de 780.000 años. Los fósiles de Olduvai pudieron ser datados gracias al paleomagnetismo. Hay una
inversión en su fase “reversa”, el “Evento Olduvai” (subcron) fechado en 1,8-1,9 Ma. Es un ejemplo de reversión
normal dentro de la inversión anormal magnética de Matuyama.

EVOLUCIONISMO:
Al tiempo que Darwin publicaba sus teorías sobre la evolución biológica, otros estudiosos fueron generando ideas
sobre la evolución de la sociedad (llamados evolucionistas culturales). En 1877 Lewis Morgan propone tres
etapas: salvajismo, barbarie y civilización. Morgan y los antropólogos evolucionistas de fines del siglo XIX
creían que la gente primitiva tenía que pasar por los mismos estadios de desarrollo que las culturas más
avanzadas. Los evolucionistas culturales ordenan las sociedades a lo largo de una escala gradual que evoluciona
en complejidad.
Steward revivió la teoría de la evolución, aunque descartó las concepciones unilineales del hombre que no tenían
en cuenta los factores ecológicos. Su enfoque se denominó “Evolución multilineal” y en 1950-60 fueron Elman
Service y Morton Fried quienes continuaron la línea. Service diferenció bandas, tribus, jefaturas o cacicazgos y
estados; las etapas de Fried fueron igualitarias, de rango, estratificada y estado. La transición de una etapa a la
siguiente se explicaba como resultado de cambios tecnoeconómicos y de crecimiento demográfico.
La idea de un núcleo tecnoeconómico determinante está influenciada por Marx (infraestructura económica que
determina la forma de las instituciones sociales y políticas y las ideologías). El antropólogo Marvis Harris se
define como materialista cultural: la infraestructura es la base tecno-medioambiental, que constituye la forma en
que la sociedad se adapta a su medio ambiente.
La “Nueva arqueología” de fines de 1960 estaba comprometida con el evolucionismo multilineal, la ecología
cultural y el materialismo. Los nuevos arqueólogos, cuyo máximo exponente fue Binford, consideraron que la
explicación del cambio cultural era el fin último de la arqueología.
La perspectiva evolucionista de la arqueología contemporánea está reflejada en la estructura del libro de Fiedel.
Los nuevos arqueólogos tratan de explicar el cambio cultural en referencia a factores sistémicos internos. La
transferencia de rasgos o ideas de una cultura a otra ha sido rechazada como una explicación inadecuada
(difusionismo).
Se pueden reconocer cuatro o cinco etapas de desarrollo en las culturas prehistóricas de América según Fiedel:
1. Paleoindio: cazadores de fauna mayor; organización en bandas. (10.000 desde la entrada del hombre a
América hasta el Arcaico 8000)
2. Arcaico: recolectores nómadas; organización en bandas.
3. A. Arcaico desarrollado o sedentario: recolección intensiva, aldeas, tribus o cacicazgos de pequeña escala.
3. B. Formativo: agricultura, aldeas, tribus y cacicazgos/jefaturas.
4. Civilizaciones: agricultura intensiva, ciudades, estados. (Incas, Mayas etc).

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 BINFORD, Lewis. EN BUSCA DEL PASADO. Descifrando el registro
arqueológico.
Cap. 6 Cazadores en un territorio.
UNA VISIÓN ESTÁTICA DE UN TERITORIO DINÁMICO
Los yacimientos excavados son el sustento de los arqueólogos. Éstos proveen una visión fija. Cada yacimiento
presenta una visión parcial y limitada del total de las actividades y depende de su posición dentro de un sistema de
comportamiento regional.
El autor se opone a la interpretación que hace Bordes sobre los modelos a observar en los conjuntos musterienses.
Bordes creía que las diferencias existentes entre ellos reflejaban las identidades étnicas de los diversos grupos que
los habían fabricado. La teoría del autor gira en torno a la idea de que en cada yacimiento el uso del espacio y la
tecnología desarrollados por el hombre musteriense son una respuesta específica a unas circunstancias concretas.
Se vislumbraría un sistema cultural en el que tuvieron lugar diferentes actividades en espacios distintos.
No existían investigaciones detalladas sobre las relaciones establecidas entre la manera en que eran utilizados los
espacios y el grado de adaptación al sistema.
Durante su investigación etnoarqueológica, el autor intenta observar desde una perspectiva arqueológica, la
dinámica del modelo de asentamiento a través de su movimiento cíclico en función de las estaciones. Sus
observaciones indicaron que los arqueólogos carecen de métodos apropiados para detectar los modelos del uso del
espacio.
LA ESCALA DEL USO DEL ESPACIO
El uso del espacio a gran escala de los nunamiut (comunidad nómade de Alaska en la que convivió y estudió sus
comportamientos) demuestra que los arqueólogos deben recalibrar la perspectiva que poseen de los cazadores y
recolectores en función de una unidad de excavación de 0,5 km2 y trasladarla a un área de más de 300.000 km2.
La banda raras veces explota todo el espacio en un momento dado, pero necesita disponer de toda la región para
contar c un surtido de opciones seguro.
El área central de residencia abarca una extensión de 5400 km2, aunque la tierra que explotan a base de
expediciones afuera del campamento principal, puede cubrir un área de 25000 km2.
Si consideramos representativo el caso de los nunamiut resulta q la arqueología creada por una pequeña banda que
se mueve a través de su territorio, de la manera descrita puede ser compleja.
Una vez aceptado el hecho de que los grupos de cazadores recolectores operan normalmente en espacios a gran
escala, es difícil sostener la idea de Bordes, de que las diferencias en la composición de los útiles de piedra
depositados en diversos niveles de estos yacimientos son el reflejo de la presencia de 4 grupos culturales distintos.
El problema es que los arqueólogos han planteado su investigación sobre los yacimientos paleolíticos desde una
visión sedentaria del mundo.
El modelo de reutilización en los yacimientos ha determinado en gran parte su tamaño, en términos de
distribución de artefactos y rasgos; en consecuencia los espacios ocupados repetidamente son considerablemente
mayores que aquellos ocupados de forma esporádica. La variabilidad en la cantidad de espacio ocupado por un
yacimiento no obedece a las diferencias en el tamaño u organización social del grupo q residió allí, sino que
refleja simplemente el grado de repetición respecto a la utilización del medio por la misma banda móvil.
Los arqueólogos deben conocer los procesos de formación del registro arqueológico ésta es la manera de que los
yacimientos cobren entidad.
CICLO HUMANO DEL USO DE LA TIERRA
Muchos cazadores y recolectores no residen exclusivamente en un territorio, sino que explotan una serie de áreas
distintas y ocupan cada una de ellas hasta que el medio se degrada, entonces, el grupo se desplaza hacia un
territorio completamente diferente, donde los recursos ya han sufrido un proceso de regeneración.
El autor construye un modelo idealizado, con un patrón cíclico del uso de la tierra. El área central de residencia el
grupo ocupa se considera al nacer una persona, como el “territorio de nacimiento” de dicha persona. Si la banda se
ha instalado recientemente en esa zona, el recién nacido vivirá allí diez años antes de que se trasladen a otra área
central de residencia. Esta segunda área se conocerá como “territorio de formación” si se trata de un hombre, y
“territorio de cortejo” si es una mujer. En esta área, el hombre iniciará su aprendizaje como cazador y viajará por
amplias zonas. Transcurridos 10 años llegará el momento de trasladarse de nuevo, y entonces el hombre se
instalará en el territorio de cortejo, mientras sus hermanas se encontrarán ya criando sus primero hijos. Cuando
finalmente el hombre se case, irá a vivir al territorio de la familia de su mujer.
Seis u ocho años más tarde, cuando el hombre pueda considerarse en plena madurez y muy hábil para la caza, se
dirigirá a otra área plenamente diferente.
La habilidad de un cazador disminuye cuando ha sobrepasado los 40 años, en ese momento de su carrera, se
trasladará posiblemente a su territorio de nacimiento, completando el ciclo del uso de la tierra, y tendrá que
depender gradualmente de otros para satisfacer sus necesidades básicas.

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El área en que un hombre reside durante toda su vida consta de 5 territorios, y puede alcanzar una extensión de
22000 km 2, pero a lo largo de su vida podrá haber recorrió 300000km2 en el ejercicio de sus expediciones
normales de caza.
Grupos de cazadores recolectores como los que acabamos de citar, utilizan un espacio de enormes dimensiones
que es ocupado durante un período de tiempo considerable mediante la configuración de una serie de territorios
distintos más reducidos. Estas son las dimensiones de la escala que debemos tener presentes si queremos entender
la variabilidad en los yacimientos arqueológicos de los cazadores y recolectores móviles.
COMPLEJO SITUACIONAL EN LAS FUENTES DEL ANAVIK.
Los nunamiut organizan sus tareas dentro de los límites de un área central de residencia. Esta agrupación de
lugares interrelacionados entre sí se denomina “complejo situacional”. Un ejemplo de esto es el complejo
situacional en las fuentes del Anavik, el cual está formado por tres yacimientos diferentes utilizados
conjuntamente durante la caza del caribú. Los 3 complejos forman un conjunto unitario e integrado: un
campamento de caza, q incluye un campamento de enamorados; un yacimiento de matanza c áreas especializadas
en el descuartizamiento y una serie de escondites de piedra donde se almacena la carne.
COMPLEJOS SITUACIONALES DEL LAGO TULUGAK.
Yacimientos que parecen muy distintos pueden pertenecer a la misma categoría general de comportamiento q, por
otra parte, ha sido diferenciado mediante diversos tipos de actividades. Uno de los complejos situacionales más
fascinantes usado por los nunamiut está ubicado en el lago Tulugak. Este complejo contiene rutas preparadas con
trampas para cazar los caribúes mientras migran hacia otras regiones; puestos de caza en los cuales los hombres
esperan a las presas mientras fabrican las herramientas que utilizarán, permaneciendo en estos lugares varios días;
campamentos de base, es decir, campamentos de residencia ubicados cerca del lago, lugar donde abundan la leña
y el agua.
CONSIDERACIÓN GLOBAL DEL SISTEMA.
La lección más importante que el autor dice que se puede extraer de su trabajo etnoarqueológico, entre los
esquimales nunamiut es la necesidad de considerar todos sus yacimientos como parte de un sistema más amplio,
teniendo en cuenta la gran variedad de área utilizadas para desarrollar tareas muy concretas y que son parte
integrante del modelo general de vida empleado en el ártico. Para poder reconstruir el modelo global de uso de la
tierra, los arqueólogos deben identificar primero la función específica de cada uno de los yacimientos y después
reunir cada una de las partes.
YACIMIENTOS ESPECIALIZADOS
Círculos de piedra de las tiendas. Pueden corresponder a hogares donde se reunía la familia (se refiere a fogatas),
o también pueden ser puestos de caza.
Estaciones de caza. Son los más comunes entre los nunamiut. Son sencillos y efímeros
Elementos auxiliares. Las rocas del soldado, situadas a lo largo de las rutas del caribú pueden ser clasificados
como un tipo particular de útil, un elemento auxiliar para la caza, como son las trampas. Éstas sirven para cazar
caribúes, y también se sitúan cerca de los escondites de carne para atrapar a zorros y animales carroñeros.
Antes de interpretar la naturaleza de los datos hallados, debemos determinar el tipo de comportamiento que los
generaron.
DISPOSICIÓN DE LOS YACIMIENTOS DE RESIDENCIA.
Los arqueólogos necesitan el empleo de métodos para estudiar los modelos de uso que tienen lugar dentro de cada
uno de los yacimientos. Los estudios de grupos cazadores-recolectores demuestran que la naturaleza de los
módulos de residencia pueden variar enormemente, por lo cual, los arqueólogos deben estar en condiciones de
reconocer todos los posibles cambios que se den en sus datos.
EL RETO PARA NUESTRA METODOLOGÍA.
El patrón de asentamiento de los grupos cazadores y recolectores puede contemplarse como un modelo
organizado en una serie de niveles que se extienden desde el área de grandes dimensiones que utiliza un grupo a lo
largo de la vida de uno de sus miembros, hasta llegar a la distribución de las casas y hogares en un yacimiento,
pasando por el área central de residencia y el complejo situacional. Es por ello que, para entender el registro
arqueológico de los cazadores recolectores, debemos investigar cada uno de estos niveles. Debemos ser capaces
de detectar aquellas variaciones concretadas a lo largo del tiempo entre grupos diferentes de cazadores y
recolectores, que se refieren a la organización del comportamiento a nivel regional, de núcleo de residencia, de
complejo situacional, de yacimiento individual y a nivel de actividades.
No es correcto suponer que un grupo de gentes generan yacimientos internamente homogéneos. La existencia de
complejos situacionales, en los que una actividad determinada se realiza en 3 o más lugares distintos es
incompatible con los métodos que muchos arqueólogos emplearon en el pasado para dar sentido a las similitudes
y diferencias de los conjuntos de artefactos. Cuanto más intensa sea la utilización de un lugar concreto, más
variados serán los distintos tipos de asentamientos y yacimientos.
La conclusión qeu se puede sacar de su trabajo entre los nunamiut, no significa que sus argumentos acerca de la
variabilidad del Musteriense sean acertados, sino más bien, que los métodos arqueológicos por inferencia son en
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general inadecuados. Las convenciones utilizadas por la mayoría de arqueólogos han demostrado ser incapaces de
hacer frente a la variabilidad y diversidad del uso de la tierra. El reto que nos ofrece la etnoarqueología es crear
metodologías mejores.

 CRESPO, Carolina; LOSADA, Flora y MARTIN, Alicia. PATRIMONIO,


POLITICAS CULTURALES Y PARTICIPACIÓN CIUDADANA
Políticas de la memoria en Patagonia, “Se me olvidó que te olvidé”…

La autora reflexiona acerca del modo en q ciertos recursos utilizados por los sectores c poder influyen en la
producción de memoria social.
Cada nueva gestión provoca cambios en las relaciones de acceso al poder, y necesita producir las condiciones de
su legitimación. La autora analiza esto bajo el proceso de globalización, el actual modelo de acumulación
capitalista. Ella plantea que a partir del Consenso de Washington en 1989, el estado impuso transformaciones que
condujeron a una mayor desigualdad social.
Ondelj va a analizar un pueblo de Chubut, Cholila, y la resignificación de sentidos acerca de sus antepasados
indígenas.
En Cholila vinculan su historia al asentamiento de familias chilenas en esa zona de extensos campos aptos para la
ganadería. Este relato refiere al siglo XIX y coincide con la instrumentación de los cambios posteriores a la
“Campaña del desierto” de 1879.
La reorientación productiva del agro, la apropiación de extensiones de tierra en manos del estado, la elaboración
de un entramado jurídico que amparó la entrega de esos territorios a capitales privados y extranjeros, el genocidio
de las comunidades nativas y la imposición en el sentido común de la gente de ciertos significados sobre lo
ocurrido (como negar la identidad a los grupos indígenas) son prácticas llevadas a cabo por el Estado para
imponer las condiciones de una más profunda desigualdad.
En el presente, los cambios más significativos responden a políticas neoliberales.
Según Todorov, la memoria social es el resultado de un proceso de selección que comprende dos aspectos: la
supresión y la conservación. La recuperación y conservación de acontecimientos, prácticas, narrativas o espacios
del pasado social es organizada por los sectores de poder. El pasado es utilizado por estos sectores para legitimar y
reproducir desigualdad.
En los últimos años se ha defendido la idea de que el turismo es un recurso económico. Apto para compensar el
deterioro del nivel de vida. Se valoriza el desarrollo de la actividad turística ofreciendo nuevas opciones más allá
del medio natural.
En Cholila hubo una intención de desarrollar una propuesta cultural que incluya la exposición de sitios con arte
rupestre y la cabaña que habitaron bandoleros norteamericanos.
Si bien en el relato fundacional de la comunidad se olvida el pasado aborigen, la expectativa de desarrollo
turístico hace que se recurra a ese pasado para resignificarlo en un presente que parece promocionarlos. Antes, la
memoria oficial borraba la línea de continuidad histórica c ese vínculo, ahora promueve su incorporación al
pasado local. En ambas situaciones (Campaña del Desierto, y f del s XX) es necesario resignificar la profundidad
histórica que ligan a una comunidad con su origen.
A partir de los 80, aparece la pregunta por la identidad y la búsqueda de conocimiento histórico. El Estado y
sectores privados promueven la diversidad.
Cholila expone los efectos de aplicar políticas sobre la memoria en función del actual modelo global cuando se
reivindica un origen histórico reciente, al mismo tiempo que conviven con pinturas rupestres de un pasado remoto.
A la autora le interesa considerar la incidencia de las políticas sociales y económicas, las políticas culturales y
ciertas formas de aproximarse al pasado como objeto de conocimiento.
a. Políticas sociales y económicas.
Se trata de decisiones relativas a cada nueva etapa de gestión político administrativa ya que a través de ellas se
comunica el tipo de relaciones socioculturales.
En Cholila, a la tradicional oferta de pesca se suma otra, de carácter cultural, para lo cual fue necesario la
presencia de arqueólogos, convocados para elaborar un Plan de Manejos para los sitios con arte rupestre de la
localidad.
La rentabilidad de los sitios está en manos de operadores internacionales, y no sólo es muy escaso el beneficio
reportado a la comunidad local sino que además no fomenta ningún desarrollo productivo. El proyecto se agota en
el plano de la subsistencia, ajustándose a la agenda política y dependiendo de la renovación de subsidios. Esto
evidencia la ausencia de políticas de producción y crecimiento industrial.

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En Cholila hay una contrariedad expresada en la negación del vínculo con el pasado aborigen y su invocación
cuando de él deriva alguna oportunidad econ, condicionada a un tipo de política.
b. Políticas culturales
La cultura se concibe como un motor del desarrollo económico local, tiene un valor en el mercado. Las estrategias
de promoción del turismo cultural ofrecen como atractivo el consumo de bienes patrimoniales.
c. El pasado como objeto de conocimiento académico.
Las restricciones que impone el contexto histórico a la producción de conocimiento y cómo la autoridad de la que
están investidos ciertos discursos académicos sirve a la legitimación de un orden fundamentado en relaciones
asimétricas de poder. El objeto patrimonializado no evoca un pasado que de otra forma quedaría sustraído a la
memoria, el objeto patrimonializado comunica un tipo de relaciones socioculturales.
La diferente utilización que hacen del patrimonio arqueológico los profesionales y los miembros de la comunidad
no debiera ser sólo entendida en términos de distintos “usos del pasado”. En esta explicación se esconde una
confusión entre ese criterio, que reconoce la capacidad creativa de los grupos para resignificar el pasado con la
definición del objeto de estudio de la arqueología, esto es el registro arqueológico.
La reciente demanda de incorporación de sitios arqueológicos a la oferta turística pareciera ser una oportunidad
para la emergencia de nuevos sentidos sobre el pasado.
Lo que la investigación sobre la percepción del pasado en Cholila parece sugerir, es que cualquier intento que
pretenda transformar la memoria social, necesita considerar las condiciones socioculturales que restringen la
capacidad para producir sentidos y que los profesionales no actúan de manera independiente a las circunstancias
en las que producen conocimiento.
Turismo y patrimonio cultural adquieren sentido a través de la relación que adquieren en el mercado.
Los sitios arqueológicos cristalizan significados sobre el pasado, definen su status a través de los procesos de
patrimonialización y contribuyen a confirmar los prejuicios del observador más que a modificarlos.

 CUNLIFFE, Barry. PREHISTORIA DE EUROPA


INTRODUCCION (Cunliffe)
Europa es una variedad de nichos, regiones y microclimas. Es central por el papel que tuvo en el desarrollo y
difusión de la cultura occidental. Este libro habla de cómo se llevaron a cabo los mismos. Cómo se pobló, exploró,
se distribuyeron los recursos, y cómo surgió la complejidad social política q caracterizaría al mundo medieval.
Parte de la complejidad europea radica en la variedad de paisajes con distintos recursos q propiciaron redes de
interacción e intercambio (el mediterráneo será crucial en esto). Fue de gran importancia la zona del egeo con su
1ra economía de producción de alimentos en el III milenio a.c. Luego resaltaría la civilización griega, las ciudades
estados q llegarían al mar negro y al mediterráneo occidental. Cuando en el s IV el egeo entra en declive, surge el
mediterráneo occidental como hervidero cultural. Del que emergería roma.
Por un lado, tenemos la red de ciudades costeras q unen a Europa con medio oriente (intermediarias en el
comercio), por otro al norte del Cáucaso encontramos una estepa q se extiende de china hasta Europa y tiene una
realidad bien diferente con jinetes-pastores y por último a las costas atlánticas.
La respuesta de cómo emerge Europa se encuentra en la interacción de esta variedad (de recursos, de ecologías, de
climas, de etnias).

Cap. 1. EL POBLAMIENTO DE EUROPA HACE 700MIL/40MIL AÑOS BP (Clive Gamble)


Este capítulo habla de la concepción decimonónica de prehistoria –de hombres con garrote y caras horribles-
ligada a la ley del progreso. Incluye el análisis de unos cuadros q hacía un tal knight con representaciones de la
prehistoria. Este mismo pintor retrato a un neardenthal a partir de un esqueleto de esta especie encontrado en 1908
en la-chapelle-aux-saints. Dicho retrato mantenía las antiguas concepciones de lo q era un ser prehistórico. Luego,
la I guerra mundial se intenta explicar como el precio q hay q pagar por dejar la prehistoria detrás. En esos
mismos campos de batalla, 70 años antes, Sir A. Evans y J. Prestwich establecerían la antigüedad de la raza
humana al encontrar útiles líticos y animales extintos en los mismos sedimentos geológicos. Se hicieron precisos
dibujos sobre los artefactos encontrados. John Frere tmb había publicado en 1800 su descubrimiento de útiles
hallados en Hoxne, Sufolk (hoy hachas de mano achalenses, modo2).
En 1872 se dividió al paleolítico en 3 fases: achalense, musteriense y culturas líticas posteriores (hoy paleolítico
superior, cuando aparecen útiles de hueso, marfil y pinturas). En 1912 se recalifica el paleolítico sup. En 1953
Bordes propone análisis tipológicos. Hoy estos son cuestionados pq 1. Los estudios tecnológicos los fueron
desplazando y se demostró q mismas tipologías pueden corresponder a momentos diferentes. 2. A partir de
Binford q en 1966 propuso q distintas cuevas formaban parte de un sistema de asentamientos (q según el método
Bordes pertenecían a 5 culturas diferentes de neardenthales), estos autores prefieren investigar la conducta

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subsistencial del pasado de acuerdo con la variación cuantificable de los materiales q se han encontrado, antes que
el “progreso” o la “mejora”.
AGREGAR LO DE LAS LASCAS.
El clima de la era glaciar. Este modelo regional predice distintas adaptaciones humanas en respuesta a unas
condiciones más duras y a unos recursos más dispersos en las zonas septentrionales y orientales del continente. El
modelo de las glaciaciones se basa en la evidencia del fondo del mar. (método oxigeno 16/18 explicado en
Arsuaga, brevemente: cuando se acumularon capas deshielo los océanos liberaron humedad. Con ella se fue tmb
el oxígeno 16, dejando el oxígeno 18 en los océanos. Las marcas de este proceso quedan en los esqueletos de los
foraminíferos). La curva resultante demuestra las profundidades del mar en diversos ciclos
glaciares/interglaciares. En los últimos 730 años hubo 8 ciclos completos, cada 70.000 años, pero dsp del 450.000
el lapso cambio y se dan cada 100.000 años. Este cambio en la duración de los ciclos puede tener gran
importancia en la ocupación del continente. Más de la mitad de dichas eras fueron un intermedio entre glaciar e
interglaciar. Estas condiciones intermedias pueden haber propiciado la aparición de manadas de animales en las
condiciones de tundra esteparia abierta (bisontes, caballos, mamuts, ciervos, renos…). En el ultimo interglaciar,
hace 130mil años la fauna era diferente (rinoceronte, elefante, hipopótamo y gamo). En el ápice del último glaciar,
hace 18.000 años la escases de recursos se extendió hasta Europa central. Esto indica q no se puede considerar al
frio como un factor limitador con q se encontraron los nuevos pobladores. Hay que buscar la colonización
homínida en el encuentro de entornos medioambientales cada vez más estacionales.
Las primeras llegadas. Hay incertidumbre sobre cuándo se pobló el continente porque no hay vestigios
homínidos asociados al material, aunq la edad de estos no se puede asignar por su apariencia (con método
tipológico NO!).
En Europa el yacimiento más antiguo Isernia la Pineta, al sureste de Roma. Es posible q los pioneros procedentes
de áfrica subsahariana alcanzaran la provincia mediterránea hace entre 1 millón y 700mil años. El autor dice q el
homo erectus no se movió de la zona subsahariana por algún tipo de limitación social o de conducta, sino q en
lugar de esperar a q un paisaje generoso les abriera una brecha para poder cruzarlo, ellos abrieron la brecha
gracias al desarrollo de nuevas estrategias de comportamiento.
Homínidos fósiles. Conocemos la presencia humana más antigua en Europa por los útiles. El fósil homínido más
antiguo es de 300mil años más tarde, en ese momento ya había evolución regional de los europeos. Los fósiles
encontrados se consideran ya homo sapiens (mayor tamaño de cabeza y cerebro, dientes más chicos, cejas
prominentes). A estos “homo sapiens arcaicos” se los ubica entre el 400mil y el 200mil BP. Sólo algunos creen q
la mandíbula de mauer puede ser de homo erectus. Luego de 200mil BP vemos surgir al homosapiens
neardenthalis (cráneo robusto, musculatura y huesos gruesos en extremidades –mecanismos termorreguladores-).
El estudio de sus asentamientos revela q sus zonas fluían y refluían de acuerdo con el ritmo repetitivo de los ciclos
climáticos. Ello explica q estuvieran ausentes durante las fases más templadas y durante las fases glaciares
extremas. Se plantea que hembras y machos podían ser cazadores.
Preguntas relativas a los primitivos humanos. Como usaron la tecnología? En que se diferenciaban de nos.?
Mediante datación de silex se pudo saber que durante el período 730mil y 400mil BP se produjeron evoluciones
considerables. Las piedras talladas y los huesos troceados guardan relación con la organización social. La
reconstrucción del comportamiento depende de q logremos integrar la evidencia que se ha conservado en un
contexto susceptible de interpretarla.
Humanos fósiles en el tiempo y en el espacio. Yacimientos-campamentos en 3 períodos:
1. 730mil-200mil BP ARCAICO (Swanscombe, Petralona, Steinheim, etc.)
2. 200mil-60mil BP ANTIGUO –neardenthal primitivo- (pontnewydd, La Cotte, etc.).
3. 60mil-40mil BP PIONERO –neardenthal tardío- (saint-Cesaire, Le Moustnier, etc).

1 Lo que aparece al observar yacimiento arcaicos (pleistoceno medio) es la ausencia de rasgos familiares q
caracterizan a un campamento prehistórico (hogares, zonas de acumulación de desechos, etc.). Hay dispersión y
escasa densidad. En ellos se trabajaba el silex y se mataban y descuartizaban animales, tajaban la carne y extraían
el tuétano. Las materias primas eran locales, con 10 o 15 km de movilización diaria como máximo. El traslado
máximo era de 100 km.
2 entre los antiguos esta pauta empieza a cambiar a fines del pleistoceno medio. Abarcaban entre 80 y 150 km con
un máximo de 300 km. Los análisis de útiles líticos apuntan a un comportamiento descentralizados, no parecen ser
asentamientos traslados planificados (como p. ej persiguiendo animales), sino que se las arreglaban con lo que
encontraban. Se encontraron montones de huesos de significado incierto. Hay uso de la técnica levallois (lascas).
3 En la fase pionera los campamentos presentan rasgos relativos a su tecnología (similares a los del paleolítico
superior), hogares estructurados, se incrementa el transporte de materias primas y el volumen de contactos. Es
posible comprender en ello un modelo regional: en el norte es raro q los asentamientos sean ocupados más de una
vez, es decir, los yacimientos no presentan más de un nivel, mientras que en el mediterráneo y regiones
medrionales estuvieron ocupados de forma ininterrumpida.
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La industria del laminado en lugar del lascado y la presencia de útiles de hueso sugieren la transición de un
conjunto de tradiciones a otro. Tmb hay hachas de mano de silex propias del período. En la fase pionera tmb hay
elementos que prefiguran la conducta que regirá el uso y la fabricación de la tecnología de la piedra del paleolítico
superior. A esta época corresponden muchos esqueletos completos de neardentales. Muchos dicen q los enterraban
intencionalmente, pero es poco probable porq nunca se encontraron enterramientos al aire libre (es decir, fuera de
cuevas. Seguro q los llevo ahí un depredador). Es más probable q si enterraban a sus muertos era para
desembarazarse del cadáver y no por una práctica ritual.
El autor dice q el nivel simbólico no se da hasta el paleolítico superior (donde aparecen dientes de zorro y conchas
perforados. Tales ítems son universales dsp del 40mil BP) dnd se da una “explosión creativa”. Aquí se da la
información simbólica adicional. Estatuillas, colgantes, trazos esquemáticos. Pero el autor se centra en lo q es
temas de supervivencia y migración hacia nuevos hábitats.
1 los arcaicos podían vivir si solucionaban lo del clima estacional. Para eso debían cazar q es lo más difícil de
organizar. Esto demuestra una consciencia de grupo. Pueden haber almacenado alimentos para consumir durante
el invierno o explotar animales ya muertos. Esta estrategia de invierno debe contar con organización de la
búsqueda con grupos q se ausentarían semanas o meses y con el fuego para descongelar al animal.
2 los antiguos tmb ampliaron su gama de recursos desplazándose a zonas de la llanura del norte de Europa. Las
distancias ahora mayores q recorrían sus materias primas apuntan a territorios más extensos, dnd los grupos
podían dedicarse a la recolección y al carroñeo q estos medios abiertos hacían posible. Probablemente hubo
matanza cuerpo a cuerpo de animales tanto en hombres como mujeres. Pero a pesar de q hay megafauna no la
cazaban pq requiere una organización mayor.
3 en la fase pionera emergen redes sociales más amplias en los medios inhóspitos del norte, centro y este de
Europa. Las rede posibilitaron escisiones más frecuentes y prolongadas de los grupos, esto significa mayor
organización social. El resultado fue una considerable extensión de las áreas geográficas a su alcance y tmb una
mayor necesidad de regular el contacto y el trato con extraños.
Los cazadores y recolectores posteriores al 40mil forman alianzas, redes de parentesco, visitas, agasajos y fiestas
q actúen como una póliza de seguro regional.

Cap. 2. LA REVOLUCIÓN DEL PALEOLÍTICO SUPERIOR (Paul Mellars)


En el período 40mil-30mil bp se dan 2 evoluciones 1) la sustitución de poblaciones neardenthal o arcaicas por
poblaciones idénticas a nosotros 2) un cambio en el registro arqueológico del comportamiento humano –transición
del paleo medio al superior.
El marco medioambiental. Esta transición tiene lugar en un período de relativa estabilidad climática. Nuevas
corriente marítimas crearían más contraste entre las temperaturas de invierno y verano. El clima frío de tundra y
estepa posibilitó la aparición del mamut, reno, caballo salvaje, bisonte estepario y rinoceronte lanudo. Las
comunidades del paleolítico superior conocían los movimientos de estas manadas trashumantes y ubicaban sus
asentamientos a lo largo de las vías de trashumancia. Por las condiciones glaciares tmb bajó el nivel del mar, lo q
afectó la geografía costera (ampliada e/ 20 y 50 km). En torno al 30mil bp –período más templado- se llegó a las
islas británicas. Estas breves excursiones confirman q estas tribus estaban bien equipadas.
El carácter de la transición. Los cambios de comportamiento de los que se habló previamente se resumen en:
cambios básicos en las pautas de producción de útiles líticos con técnicas para producir formas “laminadas”, más
delgadas, alargadas y regulares (lascas más finas). Esto empieza en el paleo medio, pero en el superior proliferan
y predominan. Consisten en una gama más amplia de formas líticas, raspadores para cortar y arrancar la piel,
buriles para trabajar el hueso y el asta, cuchillos, perforadores, puntas de lanza. Esta diversidad refleja tmb
maneras más avanzadas de trabajar el hueso, el asta, la madera, la piel, el marfil. Cierta estandarización de los
útiles líticos refleja formas preconcebidas que marcan formas más estructuradas de lenguaje, códigos lingüísticos
y conceptuales incorporados a los propios útiles. Estas formas se usaran también para simbolizar las divisiones
sociales o étnicas de la sociedad del paleo superior.
En esta etapa aparece la percepción de plasticidad ausente en el paleolítico inferior y medio. Prolifera el
comportamiento artístico o decorativo. Se refleja en objetos de marfil, asta y hueso (30-35mil BP):
-Punzones, agujas, anillos recuperados de los niveles chatelperronienses, 33mil-34mil BP, Arcy-sur-Cure,
Francia.
-Bastones de mando, auriñaciense antiguo.
-Figuras zoomórficas talladas sobre marfil de mamut, primer auriñaciense, cueva de Vogelherd, Alemania.
-Hombre con cabeza de león, cueva de hohlenstein-Stadel.
-Animales y símbolos vulvares femeninos, auriñaciense antiguo, sur de Francia.
-Dientes perforados en Francia y España.
Hay una proliferación de ornamentos personales. R. White notó que varios yacimientos en el suroeste de Francia
pueden haber sido casi factorías de abalorios y colgantes.

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Los hallazgos marcan un cambio en el comportamiento, la cuestión es cómo se originaron los desarrollos y cómo
se difundieron.
El problema de los orígenes. Antes de explicar la aparición de esta cultura en el Paleolítico superior hay que
responder a 2 preguntas ¿Cuál fue el contexto demográfico? ¿Cómo explicar su origen concreto?
El autor habla de la sustitución del sapiens por el neardenthal. Es decir, que todos los hombres actuales proceden
de un solo antepasado común y que no hubo una evolución local, europea. Por lo tanto, la contribución genética
de las poblaciones arcaicas más antiguas de Europa a las poblaciones europeas del Paleolítico superior es escasa o
nula.
Una cosa llamativa es la uniformidad que presenta la tecnología desde Israel a España durante el fenómeno
auriñaciense. Esta industria está asociada a la aparición de formas anatómicas modernas. El hecho de q el
auriñaciense emerja antes en Europa suroriental q en Europa occidental avala la hipótesis de que el cambio vino
de afuera del continente. Muchos rasgos de la tecnología del Paleolítico superior habían aparecido en el 45/50mil
BP en Asía o África.
El remplazo del neardenthal por el sapiens sapiens puede haber sido pacífico. La extinción pudo darse por un
desequilibrio de nacimiento/muerte. La sustitución se dio en unos mil años. La evidencia más clara de
coexistencia se da por una serie de yacimientos donde hay interestratificación entre auriñaciense tempranos con
industrias chaptelrroniense (la típica de los neardenthales). Esta industria empieza a adoptar rasgos del Paleolítico
superior, reflejo de algún tipo de interacción o aculturación.
El lenguaje es la explicación más plausible del porqué del cambio tecnológico, económico, social y estético del
comportamiento entre el paleolítico medio y superior.
Economía y sociedad en el Paleolítico superior. Estas comunidades dependieron de los mismos recursos
alimentarios que las previas. Parecen haber logrado avances en cuanto a la organización de la caza. Las primeras
técnicas podía ser encerrar a los animales y tirarlos a un acantilado o carroñar. También se nota una orientación
hacia un tipo de presa (en Europa occidental, tundra: reno o caballo salvaje. En Europa oriental, estepa: bisonte
estepario, asno, mamut lanudo). Esto también se relaciona con la ubicación de los asentamientos en las rutas
migratorias y revela pautas de comunicación entre las unidades de la comunidad del Paleolítico superior.
En varios de estos asentamientos aparecen casas en forma de hoyos ovales o circulares con base de piedra,
también asentamientos con varias estructuras de cabañas. Aumento considerable de la densidad de las
poblaciones. Hay que ver hasta qué punto esto influyó en la organización o en la especialización del papel
económico y social de los individuos. Gamble propone algún tipo de contacto de largo alcance entre comunidades
como una protección ante períodos de ausencia de recursos, lo cual se puede constatar con el registro arqueológico
que refleja redes de intercambio.
El arte del Paleolítico superior. Diferencia arte rupestre (en paredes) de arte mueble (portátil). Su presencia
puede remontarse al 30/35mil BP, pero la mayoría de los objetos de arte mueble proceden de los últimos estadíos
del Paleolítico superior en torno al 15/12mil BP (de los niveles tardomagdalenienses franco-cantábricos y
yacimientos contemporáneos del sur de Alemania). Las representaciones naturalistas van acompañadas de
motivos simbólicos como incisiones lineales, puntos y zigzags. También hay anotaciones calendáricas. Es
probable que usaran su conocimiento de los ritmos medioambientales naturales para planificar distintas formas de
actividad económica y social durante todo el ciclo anual.
Otro ejemplo del arte son las venus, figuras antropomórficas femeninas obesas con atributos sexuales marcados, a
veces con connotaciones bisexuales (25/23mil BP, tardoperigordienses y gravetienses). Gamble señala q la
máxima distribución de estas estatuillas coincide con las condiciones medioambientales más inestables.
En el arte rupestre predomina la representación de animales y aparecen dentro de pasillos alejados de la entrada a
la cueva. Hay grabados, impresión negativa de las manos y pinturas (ocre de hierro, manganeso, o ambos). Casi
siempre consisten en siluetas o cosas abstractas: triángulos, rectángulos, puntos, círculos. La idea de “arte por el
arte” ha sido desmentida y se apunta hacia símbolos totémicos o magia simpática. Casi todo el arte paleolítico
refleja una oposición binaria entre masculino y femenino.
3 cosas parecen claras: 1) las hipótesis simbólicas son ilimitadas 2) ninguna interpretación es fiable 3) hay
múltiples interpretaciones complementarias –distribución, materias primas, etc.-.
Al autor le interesa esta última perspectiva que tiene que ver con la distribución que demuestra las redes entre
comunidades, la concentración, los recursos disponibles. Vista desde este punto de vista el arte rupestre es una
respuesta más a las condiciones de concentración poblacional q crearon la necesidad de formas de actividad ritual
para integrar y coordinar los grupos territoriales. Cómo pudo funcionar el arte rupestre es ya especulación, pero
ayuda a comprender la organización social.
El final de la era glaciar. El final del mundo paleolítico llegó de forma abrupta con el calentamiento de las
condiciones climáticas. Empieza en el 13mil BP. Las capas de hielo retroceden, sube el nivel del mar, el bosque
avanza. La fecha para los cambios medioambientales más acelerados es de 10mil años BP, q define el fin del
paleolítico y el comienzo del mesolítico. Los animales cambiaron, por lo tanto se necesitaron nuevas formas de
caza. La respuesta de los humanos a estos cambios ecológicos se documentan de 2 formas: con la retirada de los
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humanos al norte o con la adaptación a las nuevas condiciones en la región original. Esta adaptación conllevo
formas de arte y organización más simples.

Cap. 3. EL MESOLÍTICO (Steven Mithen)


Los interestadiales tardoglaciares (13/12mil BP) fueron un falso comienzo de la era posglaciar, durante la q los
cazadores recolectores se adaptaron a medios más cálidos y luego debieron readaptarse a un período final de
intenso frío.
Al final del pleistoceno (10mil BP), las poblaciones vivían de un modo q poco había cambiado desde la 1ra
llegada de los seres humanos biológicamente modernos a Europa 30mil años antes. Tenían una organización
social igualitaria y estilos de vida móviles. En 5000 años tuvieron lugar 3 acontecimientos q prefigurarían la
evolución de la prehistoria posterior: la emergencia de sociedades jerarquizadas, la adopción de economías
agrícolas y la transformación del medio natural por el hombre.
Muchos rasgos sociales y tecnológicos se encuentran tanto en el paleolítico como en el neolítico, pero lo q
caracteriza al mesolítico es la particular constelación e interacción entre esos rasgos. Es un período de conquistas
culturales en el ámbito de la tecnología, la subsistencia y el arte.
Abordaremos la era mesolítica basándonos en fechas y yacimientos muy distantes entre sí: del norte de noruega al
sur de Grecia. Las prioridades se centrarán en la variabilidad social y económica que surge a partir de tradiciones
culturales y condiciones medioambientales distintas en toda Europa. Luego hay q analizar aspectos demográficos,
de organización social y artísticos para terminar con modelos generales q den cuenta del proceso de cambio
cultural acaecido.
El marco medioambiental. El calentamiento progresivo modificó flora y fauna. Y modifico la extensión de
tierras y mares.
Relaciones tierra/mar: el retroceso de glaciares fue lento. Hoy en Escandinavia la tierra le sigue ganando terreno al
mar. Se redujeron los territorios de caza. Las islas británicas quedaron separadas del continente (8500 BP).
Cambio de vegetación: los bosques avanzaron (abedul, alamo, sauce, enebro, luego pino, avellano y luego bosque
mixto con árboles de grandes hojas: tilos, robles, alisos, olmos) vs la estepa y la tundra.
La fauna posglaciar: rinoceronte lanudo, mamut y ciervo gigante se extinguieron. Reno y alce se desplazaron a
zonas más septentrionales. Aparecen cérvidos, corzo, cerdo salvaje, alce y uro. La biota marina se hizo más rica
en especies: marsopa, delfines, ballenas, tiburones, peces de agua salada, moluscos, aves silvestres y especies
marinas de agua dulce.
La evolución del paisaje: ej Grecia. Con la elevación del nivel del mar, la llanura q ofrecía recursos se fue
reduciendo hasta q en 8000 BP sólo quedó una estrecha franja de playa. Los cazadores recolectores debieron
adaptarse a un paisaje en cambio permanente.
Estructura medioambiental: las especies debieron acostumbrarse a coexistir con más cantidad de especies, el clima
se hizo más estacional y cambiante, los ecosistemas más sensibles, hubo una gran fragmentación espacial. Hay q
comprender el estilo de vida mesolítico en este contexto.
La tecnología. Persisten los útiles de silex, flechas, y elementos de materia orgánica (asta, hueso y madera). La
tecno más elaborada tiene q ver con la protección y el transporte.
El uso de la piedra: hay pocas canteras de silex mesolíticas (Santa Cruz, Polonia y vetas superficiales en
Inglaterra). Esto habría requerido expediciones y visitas especiales. También se explotaron, cuarzo, cuarcita
(Escocia) y mineral verde.
Es posible q los grupos del mesolítico tuvieran menos movilidad, lo q los hace dependientes de las materias
primas locales. El método predominante fue el del laminado. A veces tenían soportes de madera.
El microlito: pequeña lámina o segmento de lámina retocado. Es un símbolo del mesolítico. En este, se pueden
establecer 3 fases por sus formas y fechas de radiocarbono: 1) puntas romas oblicuas, yacimiento Star Carr, Gran
Bretaña, 9000 BP. 2) lámina estrecha o geométrica, Francia, 10mil BP. 3) rombos y trapecios (en toda Europa
menos Islas Británicas).
Se usaron como puntas y dientes para armas de caza, a veces sujetos con recina, también para trabajar y cortar
vegetales o como perforadores.
Otros artefactos líticos: hachas, perforadores, cinceles. Se sabe su uso por el análisis de desgaste.
Útiles de madera, asta y hueso: se dividen en 1) los q se usaban con la mano 2) los q funcionan sin necesidad de
presencia humana (estructuras o trampas). Incluyen: fuste de flecha, soporte de microlitos, pico (con hueco donde
se insertaba una madera). Asta, hueso y madera también se usaron para fabricar cestería, en algunos casos como
redes para pescar (también hacían anzuelos e hilo).
Cerámica: hay vestigios de cerámica mesolítica en Escandinavia, data de 5600BP, siempre se había creído que era
un producto típico del neolítico.
Lugares de habitación: aparecen postes o vigas, sosteniendo parapetos o incluso cabañas (Escocia, 6700/300 BP),
70 vigas dispuestas en forma de semicírculo (Portugal, 7080/7350 BP), improntas de viga de sólidas viviendas
(Irlanda, 8960-8440 BP), muros de piedra (noruega), suelos de cabañas (Dinamarca). Los suelos de habitación
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mejor conservados son de Lepenski Vir, Danubio, 7750-6250 BP, pertenecientes a cazadores mesolíticos
sedentarios con cabañas trapezoidales de 5 a 30 m2. En algunas se encontraron enterramientos humanos.
Tecnología del transporte: en Tybrind vig se encontraron 2 canoas y 2 remos decorados, la mayor de 9,5x0,65 m
con una piedra de 30 kg (probable lastre) y en Rusia, yacimiento Vis I (8300-7000BP) se encontraron fragmentos
de esquís a base de tronco. Ambos descubrimientos excepcionales.
Actividades de subsistencia. Flexibilidad de los cazadores recolectores según el contexto.
Se dio una progresiva valoración de los medios marinos. La caza de los grandes mamíferos se daba con una
estrategia de persecución/acoso. Pudieron utilizarse perros. En Escandinavia se encontraron trampas para caza
mayor. También se explotó la caza menor: conejos, tejones, nutrias.
La explotación de recursos acuáticos: caza aves acuáticas, matanza en serie probablemente con redes. Peces
(anzuelo, trampa, red, arpón). Moluscos y conchas (ostras, berberechos). Creciente importancia de los recursos
acuáticos demostrada en la cueva de Franchthi, Grecia.
Plantas comestibles: bayas, setas, raíces, frutos secos, hiedras carnosas, nenúfares, frambuesas. En el 11mil BP el
consumo de vegetales suple la retirada de los territorios de caza. Legumbres (10000-8000 BP). Es probable q la
presencia de legumbres esté asociada a una incipiente de cultivo como la roza, el desbroce o la irrigación. La
quema también se puede haber usado para fomentar el crecimiento de brotes jóvenes q atraiga a los animales para
cazarlos.
Tipos de yacimiento y su interpretación: pequeños campamentos, grandes complejos, campamentos de caza o de
extracción de materias primas, campamentos para acontecimientos puntuales (como el descuartizamiento de un
animal). Puede haber asentamientos con un único episodio de ocupación o con varios. Muchas veces hay capas de
materiales acumulados, lo q puede significar un buen terreno para la caza. El análisis de uso de los materiales
encontrados permite dividir el sitio en por ej: zona de trabajo de la piel y zona del trabajo del asta y el hueso. Si
se encuentra fauna es posible inferir estacionalidad (mediante la cornamenta) y función del yacimiento. Los
concheros (para explotación marítima) también pueden ser permanentes (poco probable) o estacionales (por ej:
para cazar focas).
Sistemas de asentamiento de subsistencia: puede haber asociaciones, lo cual implica un asentamiento de
subsistencia. Para eso es necesario demostrar la contemporaneidad de 2 yacimientos, lo cual es muy difícil. Pero
por ej Asgarden se interpretó como un yacimiento mayor que podía nuclear campamentos satélites más pequeños
(como Hesvik). La movilización del campamento base al satélite se haría por ej de forma estacional para cazar,
recolectar, pescar etc.
Decisiones de la caza/recolección: esto significa “opciones de mancha medioambiental”. ¿Que conviene? ¿Ir en
busca de una presa? ¿Optar por la zona cálida? ¿Por la tierra fría? ¿Por a la costa que es temporada de focas? Esto
requiere el procesamiento de mucha información e implica un balance entre costo/beneficio implicado en la
explotación de uno u otro recurso. Un ejemplo de esto es Agerod V, yacimiento ubicado en medio de una zona
pantanosa a 400 m de tierra firme. ¿Cómo explicar esto? La comunidad se habría asegurado el recurso de los
pantanos. Así podían darse el lujo de realizar expediciones de caza riesgosas que no aseguraban comida.
Población y sociedad. El mesolítico se considera un período de rápido crecimiento demográfico (0,5/0,005
habitantes/km2). En Alemania para el 8000 BP se aprecia una reducción del tamaño de la población humana. Este
declive puede reflejar la división entre el mesolítico antiguo y reciente. Es probable q los grupos se adaptaran al
cambio formando grupos más chicos. Esto pudo implicar familias asociadas hasta formar redes que pudieron
adoptar visitas, reagrupamientos e intercambios de información, bienes y parejas.
Las necrópolis: 6250 BP. Puede indicar la superación de un umbral demográfico en torno al 6500 BP. Las
necrópolis y sociedades complejas se ubican en costas. Estas son las áreas más productivas e idóneas para albergar
mayores poblaciones. La necrópolis puede ser una forma de marcar o defender estos territorios mediante la
presencia de ancestros.
Paleopatología: en grupos sedentarios hay pocas caries, pero mucha enfermedad asociada a patologías por falta de
higiene. En grupos nómadas hay alto nivel de caries, pero hay esqueletos sanos (no hay artritis, raquitismo u
osteomalacia).
Ajuares y ritos funerarios: gran variedad de tradiciones, concretas de cada grupo: excavadas en piletas, hileras
paralelas, boca arriba, boca abajo, en posición fetal, cremación. También se enterraban perros con probable
utilidad ritual ya que eran valiosos cazadores. Cortes y fracturas de los huesos indican extracción de tuétano y
canibalismo.
Organización social: el ajuar funerario se ponía según edad y sexo. También hay dos tipos de diferenciación
social: 1) horizontal, de estatus, por edad, sexo o logros personales. 2) vertical, de rango, diferencia por
nacimiento (se deduce por tumbas de chicos con rico ajuar q no pudo obtenerse por logros personales). La
necrópolis de oleneostrovski mohilnik presenta la organización social más compleja del mesolítico. Presenta 170
tumbas con variabilidad social horizontal y hay presencia de incisivos de oso alce o castor perforados en el ajuar q
parecen representar la importancia social de los individuos.

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Fronteras sociales: hay fronteras étnicas entre los grupos deducibles a partir del tipo y estilo de los artefactos. En
Escandinavia se aprecian 3 grandes grupos estilísticos, lo cual habla de una compleja geografía social.
El arte. Es difícil trazar entre lo que es y no es un objeto de arte. Solemos definir como arte todo aquello cuya
función se nos escapa (ej. cantos rodados pintados franceses y españoles 11mil BP. ¿Fichas? ¿Ritual?
¿Contabilidad?). Hay muchos objetos hechos con gran sentido estético sobre materias orgánicas: asta, marfil,
hueso, ambar.
En cuanto al arte rupestre es importante 1) la cueva de los caballos 2) la cueva remigia 3) la cueva de la araña 4) el
barranco de los grajos.
La organización y el cambio socioeconómico. La clave del mesolítico es más la continuidad q el cambio. Entre
el mesolítico antiguo y el reciente la diferencia es el aumento de cantidad y diversidad de recursos explotados en
el segundo. La intensificación de las prácticas de subsistencia se relaciona con un aumento de la diversidad y la
especialización del conjunto lítico.
La competencia, la protección del espacio con las necrópolis, la innovación tecnológica son factores q apuntan a
mantener el mismo nivel de vida frente a los continuos cambios e implica toma de decisiones. Esta toma de
decisiones está presente en el proceso q marca el final de la era mesolítica: la adopción de las economías
agrícolas.

Cap. 4. LOS PRIMEROS AGRICULTORES-GANADEROS (Alasdair Whittle)


El establecimiento de agricultores ganaderos fue del 7000 al 4000 ac. Este capítulo aborda los proceso iniciales q
condujeron al establecimiento de sociedades agrícolas y ganaderas en gran parte de Europa. Para ello
diferenciaremos 3 áreas: sureste, mediterráneo y Europa central (no entra ni norte, ni Escandinavia ni gran
Bretaña).
Lo que define las primeras sociedades agrícolas y ganaderas o neolíticas es el cultivo de cereales y la cría de
animales domésticos (vacas, cerdos, ovejas, cabras); aunque paralelamente conservan parte de sus viejos usos y
recursos. Tmb se definen por una existencia sedentaria, con almacenamiento de alimentos y estrechos lazos de
parentesco con antepasados comunes.
Las materias primas cultivables procedieron de fuera de Europa. La oveja fue introducida por próximo oriente.
Cerdos y bóvidos pudieron domesticarse localmente. El problema es ver quién, nativo o intruso, protagonizó los
desplazamientos ¿Colonización o transformación de la sociedad autóctona?
En el sureste de Europa la hipótesis más probable es la colonización. En el mediterráneo no se sabe, pero los
cambios son más lentos. En Europa central la colonización vuelve a ser lo más probable. Existió, entre las 1ras
comunidades agrícolas que colonizaron estas regiones templadas, una red de aldeas y poblados que perduraría
hasta el período q aborda el cap siguiente.
Grecia y los Balcanes 7000-5000 AC.
El comienzo del neolítico y el papel de las comunidades nativas: en la cueva Franchthi se observa un cambio
desde el 7000ac. Aparece trigo, cebada, ovejas, cabras piedra pulimentada y cerámica muy simple. Estas
innovaciones van en paralelo con el aumento del asentamiento, que sale de la cueva. La población pudo
experimentar una expansión propiciada por los nuevos recursos y por un estilo de vida más sedentario.
Hay un grupo de yacimientos probablemente transformados de manera autóctona entre serbia y Rumania, donde,
en torno al 6000 ac, se introdujeron plantas de cultivo. Esta hipótesis no sirve para todas las áreas. Es posible q
grupos de Anatolia y próximo oriente ocupen un paisaje relativamente vacío. La principal característica del
periodo inicial del establecimiento de comunidades agrícolas fue la colonización.
7000-5500: el estilo neolítico debió incluir campamentos no permanentes de pastoreo. Las aldeas o poblados
presentan casas de una sola habitación rectangular con armazón de madera o arcilla, cimentada sobre piedra, a
veces con adobe. Las casas generalmente estaban próximas, a veces en hileras, tmb podía haber edificios
centrales. En la llanura húngara hay asentamientos q aprovecha suelos como terraza de cultivo al margen de
cuencas fluviales.
Recursos de estos pueblos: trigo, cebada, legumbres, ciruelas, cerezas, etc, cabra, perro, cerdo, bóvidos
(domésticos), ciervo, caza menor y aves, pescado seco.
En Grecia y los Balcanes los animales domésticos empezaron a ser más importantes q los salvajes. Se extraía
carne, cuero, lana, leche, sangre. Con cebada y trigo se hacía pan o galletas almacenables. No se sabe si era más
importante el cultivo o los animales domésticos. Esta economía es una aceleración de procesos presentes en el
neolítico. La presencia de cerámica en la región es una característica del neolítico y revela las relaciones sociales
de las comunidades. La existencia de poblados indica un ethos de cooperación. La cerámica es un elemento de
identidades regionales. Define la pertenencia a un grupo. Muestra la necesidad de establecer contactos a larga
distancia. Esto tmb lo indica la presencia de spondylus. Tmb se descubrieron estatuillas de terracota con énfasis en
la reproducción femenina.
5500-5000: en 50 generaciones estas comunidades en Grecia y sureste de Europa aparecen integradas al paisaje.
Se observa esta continuidad en tell de karanovo. Ganaron capacidad concentracional y productiva, así como el
13
control del culto. La tradición de objetos rituales tmp se interrumpe, pero se perfecciona. También continúan las
redes de intercambio. En esta etapa empieza la manufactura del cobre.
Las sociedades no muestran diferenciación interna. La mayoría de los asentamientos tiene enterramientos en su
interior. Los yacimientos aparte de Tisza pueden marcar la emergencia de linajes.
La economía consiste en la explotación mixta de cereales y animales domesticados, sustentada además en fauna y
flora salvaje.
El mediterráneo central y occidental (7000-5000 AC).
El trasfondo nativo: a diferencia de Grecia y Balcanes hay evidencia de poblaciones mesolíticas autóctonas. La
introducción de la agricultura es más difícil de analizar q en otras zonas. En esta zona la adopción de materias
neolíticas fue un dilatado proceso q duro del 7000ac al 5500 ac. Y la adopción del cultivo de cereales fue aún más
lenta.
Italia meridional y Sicilia oriental: hay campamentos especializados de corta duración rodeados de grandes fosos.
Junto con Creta y Chipre estas zonas habrían sido colonizadas por mar a ppios del neolítico. Muchos yacimientos
neolíticos se caracterizan por presencia de cerámica. Esta aparece en el 6000 ac.
El mediterráneo central y occidental: en Italia central los yacimientos neolíticos más antiguos datan del 6to
milenio ac. Al sur de Francia el cultivo de cereales aparece a fines del 6to milenio. Introducción gradual de la
oveja desde el 7000ac.
En iberia alrededor del 6000 se empiezan a ver yacimientos al aire libre.
El contacto por mar pudo ser tan importante como por tierra. Lo q no está claro es cómo se efectuó la trasmisión
de innovaciones. Los desplazamientos de larga distancia son indicados por la obsidiana, mineral cuya fuente se
encuentra en Cerdeña, lípari, pantelaria, Palmarola.
Europa central y occidental (5500-5000): el modo de vida neolítico empezó más tarde q en el mediterráneo, pero
su consolidación fue más rápida.
La distribución de estilos cerámico sugiere una expansión por fases: primero alto Danubio, alto rin y Neckar.
Luego sur del rin, países bajos y sur de Polonia. Por último Bélgica y Francia. Los primeros asentamientos
agrícolas y ganaderos se encuentran en los valles fluviales.
Unidades domésticas, aldeas y poblados: vivienda alargada comunal. De 15 a 30 m. pueden tener dos pisos, el de
arriba como depósito. División interna tripartita del espacio. Pudo albergar unidades familiares básicas. También
hay unidades domesticas según reglas de edad y sexo. Edificios más grandes pueden ser casas de reunión.
Otro patrón de asentamiento lo configuran las casas alargadas aisladas y dispersas.
Concentración de yacimientos tmb indica células de asentamiento.
Necrópolis: tumbas individuales muy sencillas, en distintas posiciones, a veces con ornamentos.
Cultivadores y pastores: se sugiere el cultivo en pequeñas parcelas fijas. Los animales debieron ser símbolo de
riqueza.
Artesanía y comunidad: la cerámica lineal consistía en una cama de cuencos y copas con decoración variada sin
pintar.
Continuidad y desarrollo hasta el 5000 ac. Las casas, asentamientos y prácticas de subsistencia apenas cambiaron.
Sí aparecieron recintos con fosos. Poco antes del 5to milenio ac. se unen las comunidades agrícolas y los
recolectores indígenas de la costa atlántica.
Conclusiones. Un nuevo mundo. el resultado de todo lo dicho, en torno al 5000, es un mapa alterado: nuevos
recursos llegados de afuera, deforestación, alteración de la vegetación natural, poblados permanentes, sentido del
espacio, cultura material portadora de msjs complejos y un imaginario mítico elaborado. Se inicia la veneración de
muertos en tanto q antepasados y el principio de linaje. Todo esto evidencia una perspectiva mental nueva.

Cap. 5. LA TRANSFORMACION DE LA ANTIGUA EUROPA AGRARIA: EL NEOLÍTICO RECIENTE


Y LA EDAD DEL COBRE, 4500-2500 AC
Los Agricultores pioneros se establecieron en Europa del 6mil al 4500 hace sus cosechas y aldeas siguieron
siendo exóticas en un continente con mayoría cazadora recolectora, pero en los dos milenios siguientes los
habitantes indígenas fueron adoptando la economía neolítica. Así, surgieron culturas regionales. Existieron nuevas
oportunidades de contacto y definición autoconsciente del grupo.
Tras la expansión de la agricultura y la ganadería Europa permaneció casi cerrada a las innovaciones de próximo
oriente durante muchos milenios y desarrolló sus propias tradiciones. Se introdujo el telar vertical. La innovación
que mejor caracteriza este periodo es el principio de la metalurgia. Aquí se empieza a usar cobre y oro. El efecto
de estos metales fue ante todo simbólico y su comercio abarcó grandes distancias. Un papel similar jugaron las
piedras finas, las hachas de jadeíta y las conchas spondylus.
Las sociedades de la edad de cobre no eran tan diferentes a las neolíticas. El contraste es más de comportamiento
que de tecnología: los objetos de prestigio social se usaron cada vez más como ajuares funerarios.
Estos procesos se aceleraron desde el 3500aC con la aparición de ciudades en Mesopotamia, lo cual afecto a un
inmenso hinterland y el cambio tecnológico se aceleró enormemente (el uso de cobre-arsénico y el molde de dos
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piezas). La región más afectada por estos elementos fue el sureste de Europa y desde allí se introdujeron a Europa
central. El proceso abarco el milenio de 3500 a 2500 a.C.
A la primera expansión de la agricultura le siguió una segunda generación de innovaciones agropecuarias
pisándole los talones.

El sureste de Europa 4500-3500 a.C. Cada comunidad ocupaba un yacimiento durante varias generaciones, cada
objeto estaba impregnado de simbolismo, muchas aldeas constituían esquemas cósmicos. Este patrón introvertido
va cambiando para explorar las posibilidades que había más allá. La caza y el pastoreo constituyeron una de estas
válvulas de escape. Además se desarrollo un comercio a larga distancia de bienes valiosos y escasos (sal, pieles,
miel).
Grupos cazadores y pastores empezaron a levantar monumentos funerarios circulares, materializando una
existencia que transcurría entre campamentos. Este modo de vida se expandió a occidente.

Centro y noreste de Europa 4500-3500 a.C. Los primeros horticultores formaron inicialmente una comunidad
introvertida. La unidad de la zona se vio desquebrajada por la influencia de las sociedades del cobre. En la zona
central el poblado seguía siendo la unidad básica de la vida social. Los asentamientos eran compactos y con
edificios más grandes rodeados de una empalizada que tal vez servía para separar los huertos del ganado. Este
modelo de vida aldeana fue adoptado en Alemania, Suecia y Austria por los grupos mesolíticos. En la zona
loessica se dio una adaptación a las formas de vidas autóctonas: la cultura materias se hace más tosca y la
agricultura se acompaña de la caza y la recolección.
En todos los lugares donde la tradición agrícola centroeuropea se cruzó con poblaciones autóctonas densas, se
erigieron monumentos simbólicos fundamentales para la organización de una existencia agropecuaria. Hubo
respuestas creativas de los aborígenes, como cámaras funerarias bajo túmulos circulares a las que se accedía desde
un pasillo, nueva tradición arquitectónica que sería característica de los siguientes dos mil años.
Continuamente se dieron procesos de diferenciación y difusión regionales. El norte de Europa, donde el modo
agropecuario penetró lentamente se caracterizó por construcciones magalíticas (dólmenes).

Noreste de Europa 4500-3500 a.C. A partir del cuarto milenio el uso de la cerámica se difunde, aunque su
adopción no entrañó ningún cambio económico fundamental ya que no tenían cereales ni reses domesticas. Esto
nos ofrece un cuadro europeo sin influencia de próximo oriente y donde la agricultura no consiguió penetrar.

El Mediterráneo central y occidental 4000-3500 a.C. En muchas zonas del Mediterráneo central la alfarería y
ganadería son previas al cultivo.
La expansión de la agricultura y la ganadería no siempre creo distinciones importantes entre sedentarios y
cazadores móviles.
En esta fase también florecen las islas volcánicas del Mediterráneo (obsidiana).
En Italia y España se generalizan los yacimientos al aire libre. Con los nuevos contactos con el este, las
diferencias seguían exacerbando.

Centro y sureste de Europa 3500-2500 a.C. El inicio de una nueva era viene determinado por la transformación
del Egeo dada por influencia acatólica (poblados de adobe, cerámica pintada, fortificaciones, asentamientos
compactos, vid y olivo, arado y burro, técnicas metalúrgicas, embarcaciones). Los intermediados cicládicos
crearon su propia cultura. En el sureste europeo el nuevo estilo cerámico (finales del cuarto milenio) constituía
una réplica en arcilla de los cuencos metálicos del Egeo.

Norte y oeste de Europa 3500-3000 a.C. Los nuevos estímulos provocan reacciones y adaptaciones aceleradas.
La envergadura del cambio económico se indica por la expansión a escala industrial de la manufactura del silex,
también por la creciente importancia del componente pastoril y en la ideología, asociado a la tala del bosque. Se
introdujo el uso del arado y el caballo. La cerámica presenta una gran diversidad tipológica.
El futuro deparaba un modo de vida menos permanente y más oportunista con unas sociedades menos vinculadas
al suelo y a los símbolos de estabilidad.

Europa septentrional y occidental 3000-2500 a.C. Hubo involución en la cultura material con auge de los
bienes muebles. Los lugares físicos dejarán de ser el centro del sistema y pasarán a serlo los individuos. Los
símbolos de este cambio fueron el vaso para beber (también imitaba al del Egeo) y el hacha de combate. Estos
elementos hablan de una sociedad cuya imagen ya no era el trabajo si no la guerra. También cambió el patrón de
asentamiento: ahora aparecen pequeños grupos dispersos de viviendas adecuado a un contexto social con cambios.
Este modelo seria dominante en determinadas zonas (Renania, Suiza, Escandinavia hasta Moscú), arroyando las
anteriores pautas de cultura y creando un bloque cultural.
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En las islas británicas e Irlanda el proceso de cambio tuvo un carácter más insular. Proliferaron tumbas de
corredor circulares y en Irlanda evolucionaron hasta convertirse en centro tribales agrupados en las colinas. El
interés por la astronomía y el calendario se exacerbo (da como ejemplo Stonehenge).

El Mediterráneo central y occidental 3000-2500 a.C. Toda la zona usaba un método agrícola basada en el
arado, se adoptaron muros defensivos.
Hay indicios de un cambio de imagen de las representaciones femeninas, de la diosa madre a las nuevas
cualidades masculinas asociadas a valores guerreros. Más al este, en Creta, los antiguos valores sobrevivirían más
tiempo. Los nuevos ideales incluían liderazgo, hospitalidad y negociación bajo amenaza latente del uso de la
fuerza.

Cap. 6. LAS CIVILIZACIONES PALACIALES DE LA CRETA MINOICA Y DE LA GRECIA


MICÉNICA, 2000-1200 AC (KA Wardele)
El descubrimiento de las civilizaciones palaciales
Shliemann, Evans, etc.
Estas civilizaciones de la edad del bronce en un principio se creyeron pregriegas, hasta el descubrimiento del
lineal B, que forma antigua del griego y confirmó que la civilización micénica, y tal vez la minoica eran
antecesoras de la Grecia clásica.
El periodo del palacio antiguo en Creta 2mil 1600 a.c.
Para el 3mil ac aparecen asentamientos casi urbanos y un poco después los primeros complejos palaciales. Esto
significa un complejo arquitectónico con habitaciones, buenos materiales, almacenes y bienes de lujo.
En Knosos, malia y festo se han descubierto palacios más antiguos que seguramente requerían de grandes
hinterland agrícolas. Una de las funciones principales del palacio puede ser el almacenamiento de reservas y su
redistribución en tiempos de escases a cambio del trabajo en obras publicas. Lazo que se iría estrechando.
La cerámica es el producto más corriente del palacio, pero también controlaban la producción de bienes de lujo.
Aquí ya aparece la embarcación a vela (evolución favorable del comercio y la exploración). También aparecen
fichas de arcilla que pueden ser vales.

El periodo del palacio nuevo en Creta 1600-1425 a.C.


El palacio nuevo de Knosos, como los de festo, malia y zacro, estaba estructurado en torno a un patio central
Alrededor de los palacios se levantan edificios de menor tamaño de igual calidad arquitectónica.
Hay pocas tumbas del período del palacio nuevo que puedan fecharse. En Creta se constata el uso del lineal A (en
forma de registros administrativos). Esto no se pudo descifrar, pero las pinturas murales de Knosos nos dejan ver
algo más de esta civilización, aunque se sabe poco de su religión.
Los complejos palaciales fueron los principales centros de manufactura y de control de toda la producción
(cerámica y textil a gran escala).
La civilización minoica estaba en la cima de su prosperidad cuando incendios destruyeron la mayoría de los
yacimientos.

La ciudad enterrada de acrotiri en la isla de tera 1600-1525 a.C.


El volcán emplazado en el corazón de esta isla erupcionó y cubrió de lava las calles de acrotiri, gracias a lo cual
aún se conserva. Este acontecimiento no pudo pasar desapercibido en el resto del Egeo.
Los restos de la ciudad demuestran el carácter independiente de la cultura de tera con sus diferentes obras hechas
por varios artistas.

Las tumbas de pozo de micenas y la civilización del micénico antiguo 1600-1400 a.C.
El desciframiento de las tablillas del lineal B permitió descubrir que los micénicos utilizaban la lengua griega. Los
enterramientos aparecían por lo general agrupados bajo un mismo túmulo (circulo a y b) ambos presentan grandes
riquezas que resultan difícil explicar cómo y por qué se adquirió tan repentinamente tanta riqueza en micenas ya
que no era ni un puerto ni controlaba recursos agrícolas. Es probable que se favoreciera por la influencia del
comercio minoico.
Mesenia fue igual de prospera y allí se encontró un tipo particular de enterramiento el Tholos con un cámara
funeraria en el interior del túmulo.
La Grecia micénica incluyó el Peloponeso, atica, veosia, fosis y tesalia. Los asentamientos estaban en colinas
defendibles con buena tierra agrícola y agua. Aquello fue la base de la consolidación y la expansión micénica
durante los 50 años siguientes.

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La riqueza material de las regiones se refleja en las tumbas. Las de los inmediatamente inferiores a los dirigentes
se cavaban en las laderas de piedra blanda. En casi todas las tumbas de cámara, en el tholoi y en las tumbas de
pozo aparecen objetos que indican la estrecha relación con Creta.
Los primeros reyes de micenas tuvieron palacios y controlaron tanto a los artesanos como a los guerreros.
La estructura social de la primera sociedad micénica es un enigma.
No hay nada en Grecia continental que indique la destrucción de los palacios cretenses. El cambio más importante
que se constata en Knosos es la adopción de la lengua griega (lineal B). Las tablillas de Knosos revelan una
jerarquía basada en la propiedad de la tierra que iba desde el rey hasta varios rangos inferiores de funcionarios y
notables. La fecha de destrucción de Knosos es ubicada entre 1400 y 1200 a.C.

Los palacios y las fortalezas de micenas 1400-1200 a.C.


Tras la destrucción del palacio de Knosos la cultura micénica experimento una progresiva estandarización y su
influencia y exportaciones se expandieron por el mediterráneo.
Las inmensas murallas de micenas, Tirinto, Atenas, y de otros yacimientos son una muestra de los enormes
recursos micénicos. Esto habla también del gran poder de movilización de fuerza de trabajo, aunque los trabajos
micénicos fueron más pequeños que los minoicos. Abundan los frescos que ocultan la pobreza de los materiales
de construcción. Los palacios eran centros administrativos como en Creta. Y la provisión para el almacenamiento
de productos agrícolas tuvo especial relevancia. Las tablillas también registran un gran número de animales, sobre
todo ganado vacuno, porcino y ovino. Más allá de los palacios la información sobre otros asentamientos es escasa.
Sabemos que las casas individuales eran de dos pisos y de construcción solida con la planta baja dedicada al
almacenamiento.
El culto incluía ofrendas diversas en forma de joyas. En el siglo XIII ac se construyeron pocos tholoi, pero las
tumbas de cámara aun eran corrientes. Las ofrendas más corrientes fueron los vasos de cerámica y los recipientes
con oleos o preciados líquidos. Los ítems de oro y los sellos de piedra son menos habituales.
A principios del siglo XIII el área micénica alcanzo su máxima expansión.

La influencia de la civilización egea en el Mediterráneo central y oriental


Creta, las islas del Egeo y el sur de la Grecia continental son los intermediarios naturales entre las complejas
sociedades de la edad del bronce de la costa sirio-palestina, de un lado, y del otro Egipto, en el este, e Italia y las
regiones circunalpinas, en el oeste, regiones con una cultura material menos avanzada y cuya escritura no se
desarrollaría hasta más de mil años después de su aparición en el Egeo. La influencia también se vio en el
desarrollo de la navegación y en la estandarización de pesos y medidas, el uso de escritura y los sistemas de
administración. El contacto entre Creta y Egipto existía desde antes del 2mil ac. El primer comercio de ida y
vuelta emerge en el período del palacio antiguo (escarabeos en Creta y murales minoicos en Egipto).
Los talleres del palacio de Creta importaron materias primas (marfil) y la cerámica egea encontrada en las islas
eolias demuestra que esta zona pudo ser una base segura para el comercio con Italia y Sicilia.
El pecio de Cas del siglo XIV es un microcosmos de la mezcla de mercancías que se transportaban en aquella
época.
Durante los siglos XIV y XIII la influencia micénica en Chipre creció.
El interés se centraba en los metales.
En Grecia destaca la influencia europea a fines del siglo XIII.
No hay indicios de que la organización social del Egeo se trasmita a occidente.

Cap. 7. LA EMERGENCIA DE LAS ELITES: el Bronce antiguo en Europa, 2500-1300 a.C ANDREW
SHERRAT
Introducción: semejanzas y contrastes regionales
2do milenio a.C surgen primeras civilizaciones urbanas en Europa en forma de estados palaciego. Zona = Egeo.
Descripción: sociedades complejas que se vinculaban comercialmente con Próximo Oriente. Sociedad pastora en
expansión, q luego creó una comunidad metalúrgica, junto c la doma y cría de caballos, el carro + distintos tipos
de embarcaciones que se difundió x Europa y Proximo Oriente.
(Arquitectura: ausencia de habitáculos sólidos, y asociados al estrato social. Las construcciones de las sociedades
bárbaras y urbanas fueron modestas.)
Las sociedades de la Europa templada fueron convergiendo hacia un ideal común. Expansión del bronce como
medio universal de prestigio, sobre todo x las armas y la guerra. Innovaciones técnicas en las artesanías.
Existencia de centros metalúrgicos. Metal = signo de riqueza. Aparece en los entierros, como ofrenda a los dioses.
Elemento predominante del comercio
Pese a las semejanzas existentes entre los artefactos muebles usados en las distintas zonas del Continente, existía
un contraste regional en el modo de vida. La Europa del Bronce se puede dividir en dos zonas: 1) el sur de los
Cárpatos (República Checa, Polonia y Eslovaquia), zona d asentamientos fortificados y de necrópolis de tumbas
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planas o de foses con abundantes enterramientos. Una zona en donde la posesión de la tierra era el centro de las
estrategias sociales. 2) norte y oeste. Pocos monumentos funerarios ricos. Asentamientos pobres. Sociedad
priorizaba el ganado como fuente de riqueza. No existía división agricultores-ganaderos y pastores, ya q todas las
áreas practicaban estas actividades.

El fenómeno del vaso campaniforme y sus sucesores, 2800-1800 a. C


El vaso para beber cortado y sin asas constituyó una nueva forma de vida, desde Escocia hasta Sicilia. También a
fines del 3er milenio aparecieron los enterramientos individuales en túmulos circulares, conjuntos de armas y de
pequeños artefactos de piedra y metal.
El autor dice el proceso del vaso campaniforme implicó la disolución de las estructuras sociales tradicionales y la
emergencia de formas de vida más móviles.
Las primeras formas “internacionales”, altas y esbeltas, y con bandas de impresiones de cuerda desde el borde
hasta la base, evolucionan hacia una variedad de tipos regionales, más chatos y anchos.
Fueron los vínculos marítimos los que permitieron la expansión.
Aparecieron otros elementos originales. Fueron adoptados en su globalidad x las elites locales y x grupos
marginales que vieron la oportunidad de abrir sociedades arcaicas. 2 elementos: el alcohol y el caballo. Después
aparecieron el arte de la metalurgia y los paños de lana capaces de absorber tintes, esto llevó a que se enterrara en
posición extendida para ostentar la ropa nueva.
Estos procesos que afectaron las rutas marítimas del Atlántico para conectando entre sí a los centros regionales.
Se produjeron nuevas formas de organización social, imposiciones de modos de vida e incluso se adoptaron
estilos decorativos. Por estos motivos es difícil identificar a la población intrusa.

El desarrollo de la metalurgia en Alemania central y sus efectos interregionales 2300-1800


La metalurgia de cobre había llegado a Europa septentrional con los grupos de cerámica cortada. Los sucesores
del vaso contaban con una tecnología un tanto más avanzada y fueron los primeros en alear cobre con estaño de
Bohemia. Las nuevas técnicas salieron del Cáucaso (región natural situada en la linde entre Europa del
Este y Asia occidental, entre el mar Negro y el mar Caspio) y llegaron a los Cárpatos (sistema montañoso
de Europa oriental)
Esta época es la imagen con la que se representa a la Edad de Bronce: grandes depósitos de objetos de bronce,
enterramientos con objetos de oro y de bronces. Arqueólogos lo llaman cultura de Únetice.
El arma más emblemática fue el puñal. Le añadieron un mango de metal, decoraron las hojas, y la empuñadura.
También se hacían hachas. Además de armas se produjeron ornamentos de metal: collares anulares, se
comercializaron como artículo estandarizado.

El nacimiento de los centros metalúrgicos Cárpatos y sus contactos a larga distancia, 2500-1600a.C
Asentamiento de pequeños grupos de constructores a principios del 3er milenio. No se enfrentaron con las
poblaciones agrarias indígenas. Para mediados del milenio ya se habían fundido en una comunidad cultural
asentada en el noreste de la cuenca de los Cárpatos, con una economía mixta basada en agricultura y la ganadería.
Seguían las conexiones con el este, por la importación de caballos y los vínculos con los centros metalúrgicos del
Cáucaso.
En el 2500 a.C surge una nueva tecnología para moldear los objetos de metal que venía acompañado con el uso de
arsénico. Se producía una mejor fundición y por ej un filo más duro en el caso de las hachas. Estas innovaciones
llevarían al desarrollo de las nuevas industrias metalúrgicas de los Cárpatos.
En estas comunidades la base era la producción agraria, pero el tráfico de material de importación empezaba a
favorecer a las regiones y yacimientos con posiciones ventajosas en la red de distribución. Se produjo la
combinación de las técnicas metalúrgicas procedentes de Alemania central, los recursos ricos en cobre y oro, y los
metalúrgicos de Transilvania con oficio y decoración incisiva.
El hallazgo que simboliza estas evoluciones alrededor del 1800 a.C fue el tesoro de Hajdúsámson en Hungría. Es
una espada de empuñadura engastada con filo orientado al norte.
En los Cárpatos la decoración de los elementos es más rica: curvilínea en los objetos de metal y cerámica, en
donde se percibe la disciplina de la ornamentación de compás. No se trataba de formas regulares acabadas a torno.
La riqueza de estas comunidades queda reflejada en los asentamientos de este período, con frecuencia fortificados.
Los yacimientos más importantes se encuentran en puntos estratégicos a la largo de las rutas comerciales,
siguiendo los cursos fluviales y las rutas al norte a través de los Cárpatos, con asentamientos amurallados
desconocidos hasta entonces.

Rutas comerciales de larga distancia


Hubo 2 rutas que a veces coexistieron: 1) el oeste de Dinamarca con el Rin y el alto Danubio. 2 este de
Dinamarca, el Oder y el Danubio medio.
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La influencia de las industrias del bronce cárpatas fue en las zonas más occidentales. Se evidencian las nuevas
formas de puntas de lanza, y en los puñales más fijos y ojivales. Después se irían alargando hasta convertirse en
espadas. También se difundió el enterramiento bajo túmulos, llamada “cultura de túmulos”. Por supuesto que
hubo cruce de cultura por el mismo cruce de objetos, sin embargo los vínculos fueron demasiado esporádicos
como para producir una transformación cultural fundamental o crear la clase de interdependencia social que
caracterizaría la relación entre las sociedades urbanas y sus respectivos hinterlands bárbaros durante el primer
milenio. La Europa dl Bronce seguía siendo un ámbito autónomo.

El mundo del Mediterráneo occidental


La parte occidental seguía perteneciendo a la Europa prehistórica, mientras q en la Europa continental se
desarrollaba la Edad de Bronce.
En Islas del Mediterráneo ocurrió: Absorción del vaso campaniforme, los templos y los yacimientos funerarios
colectivos pasaron a ser individuales. (ajuar= hachas, puñales, ornamentos plata, anillos, etc.). Construcciones de
piedra y fortificaciones. Cerámica fina con base generalmente cóncava. La riqueza metalífera, x ej en España,
indicaba un papel económico comparable al resto de Europa.

Conclusión: en la periferia del mundo del Bronce


Transformación europea 2500 y 1300 a. C fue más sociocultural que económica o política. Los cambios que
llevaron a la urbanización afectaron a la periferia del continente.
La proximidad de las culturas urbanas garantizaba nuevos materias y medios para producirlos, y nuevos hábitos:
comida y bebida, vestimenta, medios d transporte etc.
La Edad de Bronce se caracterizó x el colapso del sistema palacial, el auge de la metalurgia, el nomadismo en las
estepas; el final por asentamientos fortificados, sistema de campos d cultivos, necrópolis de fosa, atesoramientos,
y una sociedad menos estable de luchas territoriales.
Soc palacial uso del bronce para objetos de lujo, en la soc de bronce = guerra = bronce p armas.

Cap. 8. EL COLAPSO DE LA CIVILIZACIÓN EGEA Y EL FINAL DE LA EDAD DE BRONCE.


MERVYN POPHAM
Año 1200 a.C cambio: En Grecia palacios micénicos = destruidos. Egipto y el Imperio hitita debilitados x ataques
externos. Siria, Palestina y Chipre también atacados. La región fue destruida.
El siglo se caracterizó x la emigración y reagrupamiento poblacional.

Las causas de las destrucciones y la evidencia del Próximo Oriente


Después de los desastres del 1200 a.C las interrelaciones se basan en el tráfico de armas y enseres. Aparecen
cerámicas y estatuillas micénicas y un santuario q contenía estatuillas zoomorfas votivas (objeto dejado en un
lugar sagrado por motivos rituales) de grandes dimensiones. Lo que refleja q la religión siempre un rasgo
fundamental.
Contexto = emigración: llegada micénica a Creta. Proximo Oriente = se encuentra cerámica micénica.
La despoblación, desorganización y el desplazamiento puede relacionarse una fuerza militar eficaz utilizada en la
guerra entre estados (en las pinturas se ve el armamento: yelmos de cuernos, grandes escudos redondos y lanzas).
Los desplazamientos también se evidencias con la aparición de nuevos tipos de armas de origen europeo, de la
presencia (antes del desastre) de vasijas hechas a mano totalmente extranjeras, de tumbas guerreras y de la
incineración.

Recuperación
El resurgir del Egeo se caracterizó x por la revitalización de sus capacidades artísticas q se conservará en su
cerámica. Uno de los rasgos sorprendente fue la reintroducción de las representaciones pictóricas q se habían
interrumpido antes del 1200 a.C Los dibujos abarcaban distintos temas.
Los estilos cerámicos se expandieron hacia el norte siguiendo la línea marítima desde Eubea y la Grecia
continental hasta Tesalia
El militarismo y la guerra siguieron presentes de formas evidentes. También en lo artístico y en los ajuares
funerarios.

Fracaso
La causa o causas del colapso final de la cultura micénica son oscuras. Una fue la disminución drástica de la
población. Otro la pobreza artística y económica.

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Para analizar este proceso se sigue dependiendo casi enteramente de la evidencia funeraria. Se había pasado de los
enterramientos múltiples a los individuales, aunque Creta no se ve afectada y seguía c sus enterramientos
múltiples.
La edad micénica llegaba a su fin, tuvo cierta continuidad, no respecto a los artefactos si en la lengua y la religión,
en los mitos y leyendas preservados a través de los distintos relatos líricos un ej. Homero.

Cap. 9. “Reforma en la Europa Bárbara, 1300-600 a.C” ANTHONY HARDING


Después del 1300 se conoce como el “periodo de los campos de urnas”. Fue una época de revoluciones: industrial,
social, militar y religiosa.
No hay grandes monumentos de piedra, ni muchos túmulos funerarios ni poblados de importancia.
Pag 305 hace como una especie de resumen: x 700 años Europa fue prehistoria = sin escritura. Las civilizaciones
del Mediterráneo oriental dejaron poca información. La Grecia micénica y la Anatolia hitita se derrumbaron.
Egipto libró batallas para preservar su hegemonía. A pesar de la escasez de evidencia se puede decir q fue un
periodo de migraciones. Hay textos egipcios en donde aparecen las incursiones de los pueblos del mar. … ME
FALTAN LAS PAG 306 Y 307 (?).
Las prácticas de subsistencia a principios d la Edad de Bronce continuaban del Neolítico y de la Edad de Cobre.
Recursos alimenticios = las plantas y animales domesticados. La población se dedicaba al cultivo y cría de
ganado.
Metalurgia = actividad industrial principal. + alfarería y carpintería. Uso del metal, producción de objetos
metálicos, también el ámbar y el azabache. El tráfico de bienes era de poca cantidad y a escala local, aunque hay
indicios q evidencian el comercio a larga distancia
Estas sociedades tuvieron que contar necesariamente con algún sistema de organización y con una estructura de
autoridad y suponen q las tumbas más ricas correspondían a los jefes guerreros y a otros líderes. Igualmente esta
situación no exportable a todo el continente, pero el rito funerario mayoritario fue la inhumación.
Innovación tecnológica = rueda y la equitación. Durante el segundo y tercer milenio estaban asociadas a la llegada
de los indoeuropeos a Grecia, Anatolia y en otras partes del Proximo Oriente.

La revolución industrial del Bronce final


La revolución implicó un avance tecnológico y la producción a escala. Hubo un proceso ininterrumpido de
cambios tecnológicos progresivos.
Analiza distintos casos:
La metalurgia. El auge de esta producción se evidencia x la cantidad de metal recuperado del suelo. Se
incrementaron las técnicas, se tenía un control mayor sobre la materia trabajada, (desde lo tecnológico y lo
artístico). Existían moldes bivalvos de metal o piedra y luego aparecieron moldes multipiezas, los moldes
“nuevos” eran de arcilla.
Los métodos de la cera perdida. Uso de la metalurgia del laminado y chapado = armaduras, corazas, grabas,
yelmos, escudos, vasos, vehículos, objetos ornamentales.
A partir del 1000 a. C el hierro se fue imponiendo gradualmente. También se trabajó oro, y el plomo en forma
esporádica.
El Vidrio. Los abalorios serían los productos elaborados. En los lugares donde se ha encontrado, x en el valle del
Po, se sabe x su composición que el material es local. La producción fue a pequeña escala.

La revolución agrícola
El modo de subsistencia fue la agricultura-ganadería mixta.
Cultivos = trigo y cebada. Legumbres. Aparición del mijo.
Innovación = la extensión y uso regular d plantas oleaginosas. Hubo un cambio complementario, no reemplazo.
La miel = papel de edulcorante.
La explotación animal también cambió. Animales domesticados y salvajes. Cerdos salvajes, ciervos, peces, aves.
Igualmente son escasos los yacimientos con evidencias para reconstruir el paisaje. Pero en otros lugares x la
evidencia se puede indicar la especialización en el pastoreo o la cría del ganado ovino. Esta la presencia del
caballo, animal de carga y de montar, No como alimento.
En los lugares donde se practicó tanto el cultivo como la cría de animales tuvo q ser necesaria una cierta división
del trabajo, y la protección de las crías.

La revolución espiritual.
Para el 1300 a.C cambio en la actitud hacia los muertos y a las sepulturas. Hasta entonces se habían inhumado. El
cambio fue la incineración y las cenizas se recogían y se colocaban en urnas y se depositan en campos = campos
de urnas.
La incineración no fue en todos lados, en algunos siguieron los enterramientos y en otros mezcla d ambos.
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Se podría observar el estatus o la identidad de los individuos enterrados analizando la correlación los datos de las
incineraciones con los ajuares funerarios, pero el autor expone que no existe una correlación sistemática entre
ritos y ajuares.
Las tumbas adoptaron una forma particular, alineando las piedras (forma tipo barco), en donde también se
depositaban incineraciones.
El cambio de pensamiento puede traducirse en que en la práctica de la inhumación implicaría que el cuerpo era
importante para la persona del muerto y su existencia después de la muerte. La incineración, en cambio, indicaría
q el cuerpo no tiene valor en sí mismo. Confirma esta “opinión” que las urnas no aparecieran con adornos,
entonces lo que preocupaba de los muertos eran los logros en vida.
Esto no implica que la religión no sea importante. Hay signos o símbolos q se han encontrado, x ej estatuillas de
arcilla y bronce con forma de pájaros. Las aves también aparecen en piezas de bronce o cerámica. “no dice
específicamente q significan las aves para la religión”.
Después habla otro aspecto de la vida ritual y es la práctica de esculpir sobre superficies rocosas grabados q
representan figuras humanas y animales y otros símbolos. No explica mucho más.

Comercio y transporte
Se dan contactos x el comercio y el intercambio. En esta época no se había inventado la acuñación de moneda.
Tampoco la existencia de mercado, aunque pudo haber algo similar cerca del Proximo Oriente. La economía se
hallaba integrada en las relaciones sociales. Faltaba el lugar físico para los intercambios.
Los intercambios implicaban los medios técnicos necesarios para llevarlos a cabo. Es decir transportar los
materiales de origen y los productos acabados desde los talleres hasta los clientes.
Se conocen los desplazamientos gracias a las pinturas y representaciones del arte rupestre.

La guerra
Si bien había parte de la población que se dedicaba al cultivo. Otra, registrada x el arte rupestre, eran hombres
armados, no ejércitos masivos.
Armas halladas: espadas, puñales, puntas de flecha y de lanza.
Papel de la caballería para el 800 a.C Uso del caballo en las ceremonias y en la guerra.

Epílogo: Europa en el 600 a.C


En el 600 a.C se da el umbral de la cultura escrita y algunos escritores como Heródoto, dan comienzo al registro
de los acontecimientos en Grecia.
La aparición del hierro también tuvo un papel importante. En el 600 era el material estándar p la fabricación de
útiles y armas, aunque los objetos artísticos se hicieran en bronce.

Cap 10. “Las sociedad de la Edad de Hierro en Europa occidental y más allá de sus fronteras, 800-140 a.C”
BARRY CUNLIFE
El nacimiento del mundo grecorromano 800-140 a.C
Lo que plantea el autor es que el sistema micénico fue un ensayo previo a la culminación del mundo greco-
romano. Entre el 800-400 a.C se abre las rivalidades comerciales entre griego y fenicios, y se cierra cuando las
dos potencias q les suceden, los romanos y los cartagineses, se preparan para la confrontación militar.
En el 800 a.C las ciudades-estado de la Grecia continental y de las costas egeas de Asia Menor empezaron a salir
de la oscuridad. Las poblaciones se iban consolidando y creando sistemas sociales más complejos, y con la
urbanización, llegaron los problemas. La tensión social se traducía en un aumento demográfico y en la
incapacidad de alimentar a la población.
Entre el 800 y el 600 el Mediterráneo occidental se abrió al mundo griego.
Algunos asentamientos se hicieron permanente x el comercio. Los sectores importantes de la población
abandonaron la tierra para crear colonias en el exterior.
Expone la expansión griega. Menciona a los fenicios. Los contactos, el comercio y el intercambio. Los puertos, y
la Guerra Púnica.
800-600 comercio ilimitado dp hubo una fase de conflicto, competencia e intensificación en el periodo 600-450.

La periferia bárbara 600-450 a.C


Los puertos comerciales estimularon el desarrollo de la Europa bárbara. Las comunidades querían obtener los
bienes del Medit.
Pintadas con motivos geométrico = fase orientalizante 750-550.
Flujo de bienes: pieles, cueros, productos alimenticios.

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La evidencia arqueológica de esta “economía de bienes de prestigio”, mostró las residencias fortificadas
pertenecientes a la nobleza. Las tumbas de alto estatus muestran el oro depositado y los carros funerarios
decorados.

Más allá de la frontera 600-450 a.C


Desde Portugal hasta Croacia estaba bajo influencia directa del mundo griego, fenicio y etrusco. El resto del
espacio (variado en recursos) el autor lo divide en 3 zonas: una zona templada, una septentrional y atlántica. Cada
una contiene no solo una variedad cultural sino también una gran calidad en las evidencias halladas.
Zona templada (sur de las islas Británicas al norte de Francia): Comunidades desiguales. Asentamientos
fortificados solo en los centros, cerca de la costa precarios. Explotaban la tierra y almacenaban el excedente
Zona septentrional (Holanda, Alemania, Polonia entre otros): concentración poblacional en el interior de los
fuertes, organizados, al parecer, bajo una autoridad local.
Papel de los bienes de lujo en la economía no fue relevante.
Cría de ganado vacuno y la agricultura cerealística =importantes en la economía.
Escasa o nula movilidad social
Zona atlántica (Portugal al suroeste de Escocia). Alta movilidad social. Existía un sistema de comercio e
intercambio (general y local) interconectados basados en el fácil acceso al mar. Zona de riqueza metalífera.
Las distintas comunidades de esta zona difieren en cuanto a estructuras sociales y económicas. (no explica mucho)

La lucha por la supremacía en el Mediterráneo 450-140 a.C


Antes del 450 fenicios y cartagineses lucha x control de las rutas del Mediterráneo. Pero a partir d esa fecha surge
una fuerza nueva, Roma. (Roma siempre en conflicto c Cartago)
A lo largo del s V Roma fue extendiendo su dominio. Para el año 295 se había creado una coalición anti-romana,
se desató guerra, Roma sale victoriosa. En la misma época las ciudades griegas sufrieron declive económico y
social.
Roma controló todo el territorio que antes estaba bajo control de los fenicios y luego de los cartagineses. Cartago
se había volcado a otros territorios y hacia allí fue Roma. Roma avanzaba x el litoral francés y español hasta que
se volvió a enfrentar a los cartagineses = 2da Guerra Púnica. Cartago queda debilitada pero seguía siendo una
amenaza. Roma controlaba más territorios. Entre el 149 y el 146 Cartago finalmente destruida y su territorio
anexionado. Corinto también caía bajo el control romano. Roma = potencia imperial.

Las migraciones celtas 450-200 a.C


Zona = Hallstatt (Austria). En el s V la economía basada en los bienes de prestigio había caído x el agotamiento
de flujos de bienes necesarios para alimentar los circuitos de intercambio, y por la emergencia de nuevas elites.
Sin embargo la periferia septentrional se mantuvo así misma por la producción de los artesanos autóctonos.
Otro factor de la caída fue el crecimiento demográfica (no alcanzaban los bienes). Los galos (sinónimo de celtas)
emigraron a buscar nuevas tierras.
En esta búsqueda los conocieron como los invasores bárbaros, luego como mercenarios y después como pueblos
que había que dominar y gobernar.
La sociedad celta estaba divida en la clase guerra, y el sector d la población que incluía a los ancianos, mujeres,
niños y no libres (cosechaban y cuidaban a los animales). El orden social era la fiesta, banquete.
La guerra era parte esencial del sistema social.
Poco se sabe de los asentamientos, pero x el gran número de necrópolis es probable q vivieran en pequeños
poblados dispersos. Conservaron sus ritos funerarios: guerreros eran acompañados x sus espadas y yelmos.
Las tropas celtas fueron derrotadas x los romanos. Como consecuencia algunas de sus tierras fueron confiscadas, y
los restos de la tribu emprendieron el camino inverso.
Las migraciones celtas son parcialmente comprensibles e incompletas, pero entre el 450 y el 200 se detectan
semejanzas culturales desde el paso de Calais, Francia, hasta Transilvania y desde el valle del Po hasta el sur de
Polonia.
No hay registro hacia Occidente y no hay evidencia arqueológica de la relación entre las culturas.
Los productos metalúrgicos de la cultura celta se expandieron hacia el norte: parte de Polonia, Alemania,
Checoslovaquia, etc. al norte de este límite, los pobladores continuaban con sus cosechas y sus rebaños como sus
antepasados. Los autores romanos posteriores agruparían estas comunidades bajo el nombre de germanos.

El equilibrio inestable, 200-140 a.C


206 Roma tomó el sur de Iberia hasta entonces detentados por los cartagineses. El asentamiento romano fue
rápido: se fundaron ciudades colonias, explotación en las minas de plata y oro, depósitos de cobre, y las tierras
fértiles q producían olivas, vino y trigo.

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Las tribus nativas no acogieron bien la nueva explotación romana y en 197 se rebelaron. La resistencia ante el
avance romano se prolongó hasta el 154. La rebelión tuvo éxito porque se juntaron varias tribus de distintas zonas,
pero para 138 esta unión se fragmentó y por ej lo que hoy es Portugal quedó bajo dominio romano y así fueron
cayendo sucesivamente.
Continuó con la expansión romana, previamente pasando un conflicto con algunas tribus de distintas zonas
españolas, por el valle del Po y la fundación de colonias en la región, en donde el mundo romano se puso en
contacto directo c los celtas de los Alpes orientales. Los romanos enviaron a los celtas de regreso.
A mediados del s I a.C el naciente imperio Romano ya empezaba a percibir el enorme potencial de la Europa
bárbara. El Mediterraneo central y occ eran zonas seguras. En las zonas intermedias entre el Mediterraneo y la
Europa del sur de la Galia y el Adriático se establecían nuevos mercados.

Cap 11. “Tracios, escitas y dacios, 800 a.C – 300 d.C TIMOTHY TAYLOR
Escritores y excavadores
Tracios, escritas y dacios son pueblos q se habitaron en la zona q va de Valaquia (Rumania) a Siberia. Según
algunos escritores griegos como Heródoto, estos “serían del gusto del diablo” puesto que allí vivían licántropos,
amazonas con pechos apuntados, caníbales, chamanes travestidos y cazadores de cabezas q bebían en cráneos
vaciados, todos ellos en estado de guerra permanente.
El trabajo arqueológico se llevó a cabo en Hungría, Bulgaria, Moldavia, Ucrania, el sur de Rusia y Georgia, dando
como resultado una cantidad considerable de material obtenido para poder reconstruir la época de la colonización
del mar Negro.
Discusiones sobre si Heródoto miente o no, si se debe tener en cuenta o no sobre las sociedades ágrafas como las
arriba mencionadas. Llega a la conclusión q donde resulta más productivo es en las cuestiones sociales, ya q la
arqueología tiene dificultades para aportar datos sobre cuestiones de género, la herencia, la estructura familiar y
clánica, creencias religiosas y la identidad étnica.
Taylor aclara q no todas las sociedad del 1er milenio conocían la escritura x eso al periodo se lo suele denominar
“protohistórico” en lugar de prehistórico.
En el sureste de Europa las culturas prehistórica del 500 a.C se convierten en pueblo bárbaro, igualmente ágrafos.
Peor desde este momento se llaman “pueblos” y no “culturas”. Esto es así xq entablaban relaciones de “centro-
periferia” con las potencias de las civilizaciones urbanas como Persia, Grecia y Roma, sociedad con distinta
organización social: el estado.

Metal nuevo, estilo nuevo


Distintas corrientes usan término Edad del Hierro de forma distinta y confusa. Y la fecha de transición de la Edad
del Bronce a la del Hierro es materia de desacuerdo. Por lo q se refiere a Europa, puede decirse q la transición
tuvo lugar primero en Grecia hacia el 1000 a.C a medida q el hierro sustituía al bronce en la fabricación d útiles
básicos. El hierro alcanzó su pleno uso en Europa central y oriental 3 siglos más tarde, coincidiendo con la
colonización griego de las zonas litorales y con el desarrollo del comercio de lujo a cambio d esclavos c los
pueblos del interior.
Edad de Hierro se inicia en el 700 a.C y acaba con la expansión romana de los ss I a.C y d.C.
La mayoría de las comunidades tuvieron q comerciar a largar distancia c el fin de conseguir el estaño necesario
para producir el bronce.
Los enterramientos = perfectos para determinar las nuevas técnicas metalúrgicas a partir de nuevos artefactos.
Desde el 1100 a.C al 750 a.C más o menos, los objetos de hierro solían ser copia de los de bronce. Y desde el 750
en adelante se observa un aumento de la presencia de hierro, asociado a la explotación de nuevos recursos
minerales y al desarrollo de artefactos nuevos, específicamente de hierro.
Para q el hierro pudiera consolidarse, no sólo hubo q sustituir una tecnología basada en la aleación y la fundición
x la técnica de la forja, sino q además la sociedad tuvo q experimentar una reorientación fundamental. El viejo
orden perdía el control de la producción y x consiguiente, el control social, los artesanos se independizaban de
determinados grupos tribales o linajes, y el estatus pasaba a convertirse en algo q podía adquirirse, no sólo
adscribirse.
Entre el 1100 y el 100 a.C se observa una disminución, primero de las diferencias regionales en los tipos de
decoración cerámica, y más tarde en toda la decoración cerámica. En el siglo VIII a.C ya aparecen tipos de
cerámica decoradas más bien uniformes. Esta cerámica apareció en asentamientos agrícolas y ganaderos de las
tierras bajas q se definen colectivamente como la cultura basarabi. Estas culturas cerámicas sustituyeron a las
diversificadas y atractivas cerámicas locales de finales del Bronce y fueron indicativas de la emergencia de
formaciones sociales más amplias.
Hasta mediados del s VIII no hay evidencia d ostentación competitiva y diferenciadora en los enterramientos; en
las necrópolis d incineración y de inhumación se observa escasa diferenciación entre las tumbas individuales.

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Estas observaciones se corresponden con la idea de jefaturas estables, sedentarias y pequeñas, donde el estatus es
hereditario y no necesita ser pregonado.
La cultura basarabi marca el inicio de una tendencia a abandonar el uso de determinados esquemas decorativos
cerámicos locales. Proceso q se podría correlacionar con la importancia q iría adquiriendo el cuerpo humano y los
accesorios de moda como nuevas formas de identificación étnica y a su vez c nuevas formas de pastoreo y la
llegada de nuevos grupos.
Ent el hierro impuso cambios en la fabricación de útiles y armas, en los asentamientos, en las necrópolis y ritos
funerarios. Todo ello marca el comienzo de la Edad del Hierro.

Señores de caballos y pastores


Hacia finales del s IX a.C se produjo un importante cambio ambiental. El clima de la estepa se hizo más frio y
más seco. Este hecho coincidió con la irrupción de pastores nómadas procedentes de Asia Central. La economía
de la estepa estaba basada en una red de pozos de agua distribuidos de manera desigual en toda una extensa
región, lo q obligaba a desplazamientos estaciones.
Los pastores de distintas comunidades se desplazaron hacia nuevos territorios en búsqueda de agua. Todos fueron
expulsados. A través de los textos se conocen los acontecimientos protagonizados x la elite de los pueblos
pastores. ¿Qué era una elite pastora? Aunque estos pueblos comenzaron siendo grupos tribales de tipo clánico,
conduciendo sus rebaños y ganados x Asia central, nunca pudieron ser totalmente nómadas. Siempre dependieron
de una red d suministros y demandas vinculadas a las comunidades asentadas en los bosques y montañas.
El caballo fue importante. Tanto Hipócrates como Heródoto establecen una diferencia entre los nobles, q poseían
caballos, y el vulgo más pobre q no gozaban de ese privilegio. Estos grupos de jinetes no estaban basados tanto en
el parentesco y en las obligaciones tradiciones, como si en la existencia de un líder carismático q planificaba la
estrategia y repartía prebendas.
El armamento encontrado en sus tumbas: arco de madera c armazón metálico, puntas de flechas de bronce,
espadas y lanzas de hierro. Todo ello revela un desarrollo de la capacidad militar.
Parece q la llegada de los grupos de la estepa estimuló el uso del hierro.
Por la deforestación se encontraron nuevas minas de hierro.
Se produjo un proceso de destribalicación de la Edad del hierro que comportó unas relaciones sociales más
difusas, monoplejas, aunque las identidades étnicas siguieran siendo fuertes. Y eso fue así xq c la creciente
especialización y la mayor competitividad de la economía, el territorio de cada pueblo concreto se hizo menos
exclusivo, lo cual generó conflictos en torno a los recursos.
La presencia de elites montadas intrusas y militarmente superiores creó espacios para gentes especializadas en el
ámbito de los servicios: los metalúrgicos ambulantes, los especialistas en lavar arenas auríferas y los intérpretes.

Los griegos llegan y miran


Las primeras naves griegas navegaron hacia el mar Negro. En la Ilíada se hace referencia a una zona llamada
Tracia. Parece q los primeros autores griegos entendían que Tracia era el país situado al norte de Macedonia, y
que lindaba tanto con litoral Egeo como con el Mar Negro.
Para Homero tenían una lengua ininteligible. Heródoto pensaba q los tracios constituían la nación más grande y
numerosa. Tracia estaba más cerca de Grecia que Escitia, los griegos catalogan como “tribus” locales lo que, en
muchos casos, no eran sino simples poblados aislados.
Los motivos y fechas de los primeros asentamientos griegos en las costas de Tracia y de Escita son poco claros y
objetos de debate. El motivo más acertado es el papel central del comercio. Se establecieron colonias organizadas
y distribuidas a intervalos regulares p facilitar las navegaciones y se situaron en lugares estratégicos de acceso al
hinterland bárbaro, junto con la presencia de bienes de lujo griego en las rutas hacia el interior.
La primera colonia griega de Tracia se fundó en el 654 a.C sin embargo hay problemas para establecer fechas
exactas. Si el fenómeno de la colonización obedeció no tanto a un fenómeno de sobrepoblación (como se pensaba)
sino a una necesidad de acceder a nuevos materiales y de abrir nuevos mercados, es posible q los primeros
contactos fueran estacionales. Pero para el s V Heródoto registra la existencia de grupos de escitas q sembraban
grano a gran escala para venderlo. Esto implica un cambio en la reestructuración de la producción agraria
derivado de un largo periodo de interacción.

La sociedad escita y tracia


Ni fuentes clásicas ni la arqueología moderna permiten conocer plenamente la compleja etnicidad escita y tracia.
Se conocen a estos dos grupos por Heródoto. Se supo que hubo intercambios matrimoniales entre tracios y escitas.
Refiriéndose a los tracios en general Heródoto dice q p ellos la mayor honra es vivir sin fatiga ni trabajo, la mayor
infamia el oficio de labrador. No eran nómadas. Es posible q la elite sea étnicamente distinta de las pequeñas
comunidades agrarias locales de Tracia.

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X sus enterramientos sabemos q fueron propietarios de caballos y q existía una jerarquía social. Las élites
nómadas serían grupos étnicos donde la elección, solo masculina, dependía del estatus guerrero obtenido a través
de la experiencia. La resolución de los conflictos. La forma más simple fue el duelo.
S V mundo escita = complejidad institucional. Heródoto habla de “distritos administrativos”. Enterramiento del
rey: embalsamaban el cuerpo. Procesión x todos los territorios de las naciones súbditas. Luego era enterrado junto
con los cuerpos estrangulados de su corte.
Escitas. Eran nómadas.

Aculturación

Pueblos en colisión
En el s V los tracios y los escitas entraron en los tratos comerciales c las economías de base monetaria de Grecia y
Persia. Desarrollaron una economía de bienes de prestigio.
La expedición militar persa fue un catalizador para q los tracios incorporen el gusto x los banquetes. Parece q
también adoptaron los sistemas tributarios y algo de la ideología del parentesco persa. S V y IV a.C los tracios ya
habían generalizado el uso de la plata como moneda y parece q se inició la explotación local de las minas de plata.
En este momento se produce la expansión macedonia hacia Tracia bajo Filipo fue continuada x Alejandro. Para
334 a.C Alejandro se dirigió con sus mercenarios tracios, hacia Persia y la India. Fue en este época q el comercio
a través de la red fluvial dl bajo Danubio ya estaba sólidamente establecido.
Los celtas estaban en la región del bajo Danubio. Parece q x los macedonios y x los celtas q tmb se habían
empezado a mover, los tracios locales enterraron todo lo de valor.
Lo q dice el autor es q ninguna de estas sociedades formó nunca un todo fuertemente cohesionado. Por un lado
existieron siempre dentro de un sistema-mundo en continuo desarrollo, compartiendo muchos elementos comunes
a lo largo de un lapso de tiempo prolongado, y x otro lado, estaban formadas x pequeñas agrupaciones culturales
locales efímeras q daban sentido a aquellos elementos.
Uno de las pocas piezas de orfebrería q se conservado en el periodo de desestabilización celta en la región, fue el
caldero de Gundestrup, en Jutlandia. El rompecabezas de este caldero plantea el problema de la comprensión de
las sociedades tracia, dacia y escita.
El caldero se encuentra en un marco histórico de influencia oriental.
Entre el 300 a.C y el 300 d.C la región del norte de Eurasia poseía distintas fronteras imperiales que se hallaban
interconectadas entre sí. Se conoce x la presencia de pinturas de elefantes indios o sedas chinas.

El estado dacio y sus secuelas


Conquista romana de Macedonia en el s II a.C al sur y la emergencia del estado dacio en el s I a.C al norte.
En el 60 a.C (aprox) se había formado entre los getas, dacios y buros un gran estado suficientemente poderoso
para representar una amenaza para Roma.
Estratificación social de los dacios, no basada en el parentesco, sino relacionada a la economía centralizada y c el
poder religioso. Idea de sacerdote-rey. Las necrópolis dacias no son fáciles de identificar. Entonces desde el punto
de vista arqueológico no se puede decir nada.
La economía exterior del estado dacio se desconoce.
Parece q a finales del s I d.C ese estado se había desintegrado en sus partes constitutivas para re-emerger, bajo un
nuevo rey. Si se sabe q entre 105 y 107 d.C Dacia fue derrotada y paso a convertirse en provincia romana.

Legado étnico
Desde el Mesolítico al Neolítico (si no antes) coexistían en Europa diferentes pueblos. La interacción q se produce
en el sureste durante la Edad del Hierro permite hablar d la emergencia de la multietnicidad.
En Tracia y Escitia las interacciones entre los distintos grupos de interés se hicieron intensas, multifacéticas y
mutables. Se habría desarrollado un cosmopolitismo susceptible de borrar las diferencias entre los distintos
pueblos.
En la estepa donde algunos podían moverse de forma casi ilimitada, otros practicaban la trashumancia o vivían
estacionalmente la necesidad de identidad llegó a ser algo vital. La etnicidad se fue haciendo más profunda.
Algunas identidades grupales, como las del mar Negro, fueron duraderas. Otras cambiaron c rapidez. Sin embargo
hay costumbres q se continúan en el tiempo.

Cap 12. “el impacto de Roma en la sociedad bárbara, 140 a.C – 300 d.C” BARRY CUNLIFE
De la república al imperio: los inicios 140-60 a.C
Segunda mitad s II a.c. 2 fechas importantes. 146 Cartago y Corinto son destruidas x Roma. 133 ocurrieron 3
cosas en Occ la resistencia íbera era vencida x Numancia; en Oriente Atalo III daba gran parte de Asia Menor a

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Roma; Tiberio Graco era elegido tribuno dl pueblo. Graco quería detener el deterioro económico y social q se
instalaba en el imperio.
Habla de Roma. La primera sociedad se basaba en la jerarquía social mediante actos militares heroicos. La
guerra, x consiguiente, era endémica xq el sistema social requería áreas de conflictos p reproducirse a sí misma.
Siglo V compañas militares eran comunes. Siglo III Roma estuvo en guerra permanente.
El tipo de agricultura campesina = el agricultor individual producía p mantener a su familia y pagar los impuestos
del estado.
En los primeros años de la republica los jefes militares eran elegidos al azar (anualmente) y los campesinos
estaban obligados al servicio militar.
Este equilibrio comenzó a resquebrajarse desde el momento en q Roma empezó a implicarse en campañas masivas
de agresión ultramarina. Ausencia del campesinado provocaron desestabilidad en el campo. Las pequeñas
propiedad familiares no podían sustentarse y el excedente de fuerza de trabajo agrícola empezaba a escasear. Un
resultado fue un éxodo migratorio de mano de obra hacia las ciudades o también la absorción x los grandes
hacendados. Así, la esclavitud, uno de los efectos secundarios de la guerra, se convirtió en la primera fuente de
abastecimiento de la fuerza de trabajo necesaria para el funcionamiento de la economía agrícola romana. Entonces
la extensión de la gran propiedad agraria fue paralela al aumento del n° de esclavos.
Los pobres de la ciudad se convirtieron en populacho, mientras q en el campo, las grandes propiedades o
latifundios de la elite “engullían” a las más pequeñas. Y esta situación social derivó en una crisis en el 133.
La reforma agraria de Graco, que contemplaba la redistribución de las tierras estatales (ahora concentrada en
manos de la elite) entre los pequeños propietarios, tropezó con una oposición conservadora. Graco asesinado.
Desp vino su hermano Cayo propuso la creación de colonias en las periferias de Italia y en territorios de ultramar.
La tierra constituía la fuente principal.

La Europa bárbara 140-60 a.C


Mientras el estado romano atravesaba x una fase de tensión social y de reajuste económico, en Europa tmb se
daban cambios q escapaban al control directo de Roma.
Pueblos bárbaros q habían avanzado hacia Roma y otros decidieron ir hacia la Galia.
Los germanos iban y venían.
X la distribución de las ánforas (es un recipiente cerámico de gran tamaño con dos asas y un largo cuello estrecho)
de vino del s I a.C en la Galia, las vías principales de transporte fueron los ríos.
Época de Cesar, las tribus de Francia fueron cayendo bajo influencia romana.
El florecimiento del imperio romano se intensificó en la 2da mitad dl s II, a raíz de la creciente necesidad de
Roma d materias primas.
Se produce la emergencia de los oppida (extensa región de grandes poblados fortificados) como un fenómeno de
origen indígena de la Europa templada, acelerado x el aumento de la demanda de materias primas x parte del
mundo romano.

Una década de conquista y destrucción 60-50 a.C


Década del 60 del s I a.C = inestabilidad en la Europa bárbara. En Or los dacios devastaron parte del territorio de
lo q hoy es Hungría, mientras q en Occ las tribus del otro lado del Rin (César las llamó germanos) empezaban a
presionar sobre el sur.
César necesitaba crear una situación donde poder exhibir su destreza militar. Uno de los argumentos q usó fue q
los bárbaros germanos estaban empezando a representar una amenaza contra estados aliados. Otro argumento fue
q si la Galia no se convertiría en romana sería conquistada x los germanos. La conquista de la Galia empezó en el
58 y terminó en el 51 a.C

Expansión hacia el Rin y hacia la frontera danubiana 51 a.C – 14 d.C


Europa del este del Rin, Valle del Po, Macedonia, Grecia bajo autoridad romana. Al norte la Europa templada
seguía siendo libre.
La política de Roma (además de los lazos diplomáticos y comerciales) consistía en la no injerencia en los asuntos
indígenas y en la ausencia de ayuda militar.
44 a.C muere César. Años siguientes anarquía hasta triunfo de Augusto. Años después en el 27 a.C Octavio c el
nombre de Augusto era elegido cabeza del estado romano, luego de restablecer el orden, a partir del 17 a.C el
emperador pudo empezar a mirar al norte y al este para extender las fronteras en la Galia en Germania.
Primeras conquistas importantes tuvieron lugar en el 15 a.C. Roma fue anexionando territorios y poblados.

Al otro lado del Rin 55 a.C – 16 d.C


A mediados del s I a.C las tribus de ambos lado del río estaban mezcladas y es difícil q pudieran reconocerse
diferencias étnicas entre ellas.
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Las tribus germanas del norte en sus desplazamientos al sur, se concentraban en la orilla del río, en tierras antes
ocupadas x tribus de origen mixto.
César habla d los germanos: su agricultura no era avanzaba. La tierra era propiedad de la tribu y se distribuía
entre los clanes. Estatus se adquiría x actos de heroicidad y liderazgo durante las incursiones armadas. Las
incursiones se anunciaban en asambleas públicas. El poder en manos de la elite tenía el poder y formaba parte del
consejo tribal.
La tierra cultivable se distribuía en función al estatus social, había dos líderes: el rex elegido de x vida x el clan
real y el dux elegido x su valor militar, los consejos de la elite, asambleas generales de guerreros.
En 15 a.C la situación del Imperio era estable y en el 12 a.C controlaron los Alpes, habían iniciado la retirada de
las tropas de España y empezar a implantar una nueva política al este dl Rin.
Campañas anuales entre el 12 y el 7 a.C y en el 4-5 d.C permitieron el control del área entre el Rin y el Elba.
Dominaron Bohemia. Pero luego estalló una rebelión iliria q fue aprovechada x los germanos para reorganizarse.
Dp del 10 d.C Tiberio declaró a Germania un país ingobernable.

La expansión del imperio: Britania y Dacia 60 a.C – 130 d.C


El canal q separa las islas Británicas del continente = eje de comunicación. Intercambio de bienes.
La conquista de la Galia x César y sus breves expediciones al este de Britania en el 55 y 54 a.C impusieron una
reorganización de las pautas comerciales tradicionales. Esto implicó q el comercio atlántico decreció y
paralelamente se desarrolló un sólido sistema de intercambios entre las costas belgas y las del este británico.
Durante los casi 90 años q pasaron entre las campañas de César y la invasión de Claudio en el 43 d.C el comercio
a través del Canal trajo riquezas a las tierras tribales de los trinobantos y de los catuvelaunos. El resultado fue q
para la época d la invasión Claudia una parte considerable de la isla se había habituado a los bienes de lujo
romanos.
Habla de cómo fue la invasión de Claudio y todas las tribus q dominó. Pero la hostilidad de las tribus galesas, la
rebelión de los icenios y la inestabilidad política en el norte demostraron a Claudio q su política de limitar la
provincia al sureste era costoso, y hacia el 70 d.C procedió la conquista de toda la isla q culminó c un ataque
contra Escocia q para el 84 d.C terminó c la resistencia nativa.
Durante el reinado de Augusto se institucionalizó la frontera danubiana a lo largo del todo el curos del río, y se
instauraron relaciones comerciales regulares c las tribus de la orilla norte. Mientras tanto, en el espacio dacio se
desarrollaba una artesanía especializada en la producción de objetos de plata destinados a la elite, se generalizó el
uso de la cerámica de alta calidad y se usaba la escritura griega y latina. El epicentro del estado era el oppidum,
rodeado de murallas de piedra (técnica griega), vivía y trabajaba la población q estaba protegida x fuertes q
vigilaban los accesos a la ciudad. El oppidum contaba con un santuario, con pilares de piedra y madera que
representaban el calendario (como hoy lo conocemos).
A finales dl s I d.C el estado dacio seguía manteniendo relación c el mundo greco-romano.
Seguían siendo un pueblo guerrero: grandes escudos ovales de madera o cuero con cantos metálicos, escudos
decorados para alejar el mal y para proclamar pertenencia a un linaje, flechas, lanzas, y la espada, el puñal curvo o
sica y el sable curvo.
Principios de la década del 80 d.C. cambiaron de rey q para el 85 d.C cruzó el Danubio y mató a un gobernador
romano. La respuesta de Roma fue la invasión de Dacia. Finalizó c un tratado de paz q favorecía a Dacia. Para el
98 d.C en Roma asumía Trajano como nuevo emperador y Dacia seguía siendo vista como una amenaza. En el
101 d.C Trajano atacó Dacia. Fin = tratado de paz, Dacia cedía gran parte el territorio. En el 105 d.C Dacia se
convirtió en el agresor. Dacia volvió a perder y se convertía en la primera y única provincia trasdanubiana de
Roma.

Más allá de los confines del imperio


Imperio romano necesitaba materias primas y mano de obra. C la expansión de sus fronteras se incorporaron
recursos metalíferos, bienes de lujo q se hallaban en tierras bárbaras. El ámbar y las pieles d las costas bálticas y
nórdicas, las sedas y especies de Oriente, y el oro de la región subsahariana. Esto se podría obtener a través del
comercio. Pero la mayor dependencia de Roma de la periferia bárbara se debía a la necesidad de mano de obra
esclava q alimentara y mantuviera el sist romano en funcionamiento.
La piratería y la guerra fueron la fuente de abastecimiento.
Con el declive de las grandes guerras de conquista en el s II, las principales fuentes de abastecimiento de esclavos
escaparon al control directo de Roma para pasar a depender de intermediarios bárbaros q operaban al otro lado de
la frontera.
Con el fin de mantener la estabilidad y el control sobre las tribus bárbaras vecinas, los romanos desarrollaron una
serie de procedimientos. Podían comprar a la elite nativa c bienes de lujo y dinero o concederles monopolios y
protecciones especiales.

27
El comercio entre romanos y germanos se extendió desde Polonia, en el este, hasta Noruega, en el norte. Se
encontraron en los enterramientos rijos ajuares funerarios y bienes de lujo.
El sistema socioeconómico se mantuvo hasta la primera mitad del s II d.C, desp empezó a desintegrarse x las
presiones y desplazamientos poblacionales de la Germania sobre las tribus de la región fronteriza q hizo peligrar
la estabilidad del imperio.
Las bases para el cambio social y económico llegaron de la mano del desarrollo de un mercado de inspiración
romana, aportó productos locales q se podían intercambiar x bienes exóticos.
Creció la producción especializada a nivel local. Este aumento del nivel supone el desarrollo de un sistema de
intercambio más complejo.
El s III el aumento de ataques piratas contra las rutas comerciales del mar dl Norte tuve q desestabilizar los
seculares sistemas de intercambio.
La única sociedad q logró sobrevivir, prácticamente intacta, al interludio romano, fue la celta (Irlanda).

Cap 13. “La Europa bárbara, 300-700 d.C” MALCOLM TODD


La división entre lo romano y lo bárbaro no es la única creación de los académicos modernos desde el punto de
vista de la protohistoria de Europa. Sin embargo entre estos dos bloques las interrelaciones fueron más estrechas
de lo que revelan los registros escritos, especialmente en el ámbito militar, político, diplomático, comercial,
económico y, hasta cierto punto, sociocultural.
Agrega q también los académicos modernos hacen una falsa distinción entre las sociedades bárbaras más o menos
sedentarias q coexistieron c el imperio romano y las tribus nómadas o migratorias que, desde finales del s IV hasta
finales del VI se expandieron x aquel imperio para crear estructuras de poder bárbaras sobre cimientos romanos.
Las migraciones fueron acontecimientos q transformaron Europa. El origen de las migraciones hay que buscarlo
en la compleja red de relaciones que comunicaron a muchos pueblos bárbaros c el poder centrado en el
Mediterráneo.

Antesala de las migraciones


Finales s II d.C periodo de turbulencia en el centro y este de Europa. Las migraciones d pueblos hacia el sur, en
dirección al Danubio y al mar Negro, llevaron a muchas tribus a enfrentarse con los ejércitos romanos de las
fronteras. 166 y 180 se libraron las llamadas guerras marcomanas. Roma mantuvo su poder. Tiempo dp aparecen
indicios de una realineación de pueblos en la Europa central y la emergencia de nuevas confederaciones cerca de
las fronteras romanas. X ej los alamanni.
Otro grupo = los francos, desde principios del s III, emergieron al este del Rin como una agrupación diferenciada.
No hay evidencia de un control político centralizado en fechas tempranas.
En el s IV se conocen movimientos poblacionales xq aparecen tumbas de guerreros provistas con armas,
ornamentos, vasos de vidrio y de cerámicas, unas veces en necrópolis asociadas a ciudades y fortalezas romanas,
otras en zonas rurales. Hay enterramientos femeninos, de modo q cabe suponer la presencia de grupos familiares o
de parentesco. Todos estos se estaban introduciendo en la Galia y provenían del otro lado del Rin.
En Europa oriental tb se dieron movimientos poblacionales y cambios en la geografía política. Hay evidencia de la
entrada de bandas guerreras en las costas del mar Negro, q se habían congregado p atacar al mundo romano
oriental. Los autores romanos los llaman godos. No existió una cultura goda. Si existió una amenaza militar q
supuso esta nueva potencia emergente para Asia Menor y los Balcanes. A partir dl 238 los godos saquearon c
éxito las tierras del bajo Danubio. Se ampliaron para incluir el Egeo y Asia Menor. Los ataques se organizaron
desde el mar. Fue el nuevo punto de partida para los saqueadores bárbaros. Para el 257 sus fuerzas en tierras
griegas fueron rechazadas. Las relaciones entre los godos y los romanos se estabilizaron p el 332.
(Hoy Hungría) entre el s I a.C hasta s V d.C cultura d Przeworsk. Mosaico de culturas locales c influencia d los
pueblos germanos, celtas, entre otros. Esta cultura estaba cerca del valle Dniéster en donde tb se desarrolló la
cultura Cjernjakhoc próxima a Kiev. Se expandieron y pudieron tener contactos c los godos también con los
germanos y los dacios. Esta cultura terminó en el s IV.

Asentamiento, cultura y guerra


X lo general hay más datos sobre el tema en el oeste y en el norte (Alemania, Holanda y Escandinavia) q en el
este.
Antes de las migraciones no aparecen asentamientos de tipo urbano entre los pueblos bárbaros. Sociedad era tribal
y basada en estructuras familiares y de parentesco.
Las funciones centralizadoras d la economía y de la administración fueron rudimentaria lo q inhibió la emergencia
de centros urbanos. Lo cual no significó q no existan grandes asentamientos comunitarios y da ejemplos y las
características de cada uno. Algunos c espacios separados para los trabajos de los artesanos especializados,
recintos vallados, grupos pequeños ubicados en granjas o pequeñas propiedades agropecuarias,

28
Dice q la base económica agrícola de los pueblos dl norte de Europa era mixta, aunque la cría de ganado fuera un
rasgo importante en la mayoría de las regiones de las q existe información fiable.
Los pueblos bárbaros fueron, x encima de todo, granjeros, pero su explotación de los recursos de la tierra fue más
q eficiente.
Se conocen los cultivos x los restos de polen y semillas encontradas en el estómago de los cadáveres humanos
preservados en turberas. La cebada lo más importante. Avena mijo y centeno conocieron una amplia distribución.
Vegetales judías y guisantes apio espinacas lechuga etc. glasto teñía las telas. La mayoría de las tierras bárbaras
eran potencialmente productivas. No significa q hubiese hambre sobre todo en las regiones orientales.

La artesanía
S III avances técnicos y de diseño artesanal en la Europa bárbara. Se evidencia en los metales preciosos.
Circulación y acceso a los recursos de oro y plata se incrementaron sobre todo en las monedas romanas. Creación
de un estilo decorativo policromado combina piedras semipreciosas y oro.
En su mayoría los pueblos bárbaros siguieron siendo ágrafos hasta desp del periodo de las migraciones. Si había
un sistema de comunicación p usos especializados (signos se llaman runas)
Dp vuelve a hablar del ejército, del servicio militar, y de los objetos y armas q usaron. Y dice q desde el s III las
tropas bárbaras fueron un componente importante de las fuerzas romanas, y a finales dl s IV ya constituían el
grueso del ejército imperial, debido a la falta de mano de obra en el imperial (esto fue creación de Constantino). C
esto quiere demostrar cómo fueron cambiando los bárbaros y se fueron introduciendo en el mundo romano, tal es
así que p finales dl s IV y principios dl V muchos de altos cargos militares estaban en manos de los germanos,
sobre todo en Occ.

Los godos de los Balcanes a Italia y España


332 desp del tratado de los godos y los romanos la relación no quedó del todo bien. A estos bárbaros se llamó
visigodos para distinguirlos de los de Oriente, los ostrogodos.
Para el 370 el avance hacia Occ de los nómadas de la estepa, llamados hunos, había tomado x sorpresa a todo el
mundo mediterráneo. Los invasores destrozaron a los ostrogodos. Años desp caen los visigodos q empezaron a
mirar hacia el norte de Italia para ir hacia allí. No tenían un lugar permanente dentro del imperio. Crearon un
reino.
Algunas zonas del norte de España estuvieron bajo control visigodo.
Los 2 reinos bárbaros más romanizados de todos fueron el de los ostrogodos en Italia y el de los visigodos en
España.

Los francos: de Galia a Francia


La colonización del país fue lenta y se difundió a partir de enclaves pequeños en origen. No hubo autoridad
centralizada hasta finales dl s V. Siglo VI los francos fueron para siempre los dueños de la Galia.
Los 1eros asentamientos francos mostraron una estrecha relación c las comunidades tardo-romanas.
Habla de los burgundios.
Se conoció migraciones sajonas.

Los alamanes
Desplazamiento masivo hacia el Rin y el Danubio dp al este de la Galia.
A la cabeza de las tribus un rey o jefe militar y x debajo estaban los reguli q lideraban las fuerzas de los clanes
menores.
500 Control de las mejores tierras al norte de los Alpes.
S VI Los francos orientales ejercerían una creciente autoridad sobre ellos, hasta q, a principios del s VIII acabó x
incorporándose Alemania a su imperio.

Los vándalos
Finales dl 406 cruzaron el Rin atravesaron la Galia y llegaron a los Pirineos. Luego pasaron a España en donde se
asentaron y hicieron uso de las tierras
440 Los pobladores vándalos se establecieron en torno a Cartago. Hubo confiscaciones masivas de tierras y de
propiedades romanas.
El dominio vándalo tb se consolidó en África.
Los bizantinos invadieron África en el 533 y el poder de los vándalos finalizó.

Los pueblos del norte

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Realizaban incursiones en la Galia y en Britania. Entre estos pueblos estaban los frisios (Holanda), los sajones, los
anglos, y otras tribus de la península de Jutlandia. Se eleva el nivel del mar las tierras quedan sin poder cultivarse,
mas el aumento de la población fueron los motivos para la migración de estos pueblos.
No hay indicios p estos pueblos de un poder centralizado.
Los sajones y otros pueblos q emigraron a Britania y a la Galia llegaron en forma de bandas guerreras o de
pequeños grupos de colonos, y lentamente evolucionaron en tanto q unidades política.
Sajones pueblo más poderoso durante s VI y VII. Pero no consiguieron contener a los francos y para finales dl s
VII quedaron bajo dominio de Carlomagno.
Menciona Escandinavia, Suecia y los contactos c el mundo entre el 500 y el 700, a través de la evidencia
encontrada en los enterramientos de comercio y el intercambio de bienes q se producía.
Como tb el desarrollo de una industria de productos metálicos para el mercado local.

Las migraciones del siglo VI


Invasiones q venían del oeste de Rusia y de las estepas. Irrumpieron en el 550 lo ávaros q atacaron a los pueblos
de las costas del mar Negro, llegaron al Danubio. Para todo esto los longobardos se iban para Italia ent los ávaros
tenían libertad para operar en el Danubio.
Los ávaros tendrían poder hasta el s VII cuando fueron reemplazados x los eslavos como fuerza en el este y centro
de Europa.
El origen de los eslavos no se conoce. Su desplazamiento hacia occ y hacia el sur estuvo favorecido x los avances
germanos hacia las tierras del Danubio. Desp llegaron a Bohemia, de allí al valle del Elba, a Polonia, Alemania, y
hacia el sur, pasando x Bulgaria hasta los Balcanes.
Quisieron ocupar Grecia pero los bizantinos se los impidió,
Emergieron numerosos estados eslavos, no un poder unificado como los de la Europa Germánica.
Habla de los gépidos, pueblo migratorio enigmático. 1ero asociados a los godos. No lograron ocupar parte de
Dacia cuando fue abandonada x Roma pero se quedaron en el norte hasta q pasaron en el s V a estar bajo dominio
ostrogodo.
Longobardos o lombardos: valle medio y bajo Elba. Desempeñaron pequeño papel en las invasiones del mundo
romano antes del s V. 480 se desplazaron a Austria, otros cruzaron al Danubio. Mantuvieron relaciones de amistad
c los bizantinos y los francos mediantes lazos matrimoniales diplomáticos entre las casas reales.
El ejército lombardo conquistó el norte de Italia.

De la prehistoria a la Europa medieval


Orígenes d la Europa Medieval suelen situarse en el imperio tardo-romano y en los reinos q le sucedieron.
Los pueblos bárbaros contribuyeron a la emergencia de los futuros estados europeos.
Los grupos q emigraron al norte de Alemania y de Escandinavia crearon una cultura germánica en las Islas
Británicas.
Las divisiones q aún se mantienen en los estudios modernos se disuelven en la confluencia d las dos grandes
corrientes, la Europa bárbara y clásica.
La Europa bárbara siempre tuvo contacto c el imperio tardorromano (y vuelve a describir cada pueblo y sus
asentamientos en el imperio: los vándalos fueron invasores; visigodos llegaron como refugiados buscando una
nueva patria; francos y alamanes se unieron 1ero a los ejércitos romanos de la frontera y otros fueron acumulando
poder y riqueza; ostrogodos se asentaron en la sede misma dl poder como una fuerza unificada.
Las grandes migraciones fueron un fenómeno complejo. Los motivos fueron variados como tb los medios q
usaron. El prolongado contacto entre los romanos y bárbaros en las fronteras del Rin y el Danubio, los había
convertido en sociedades fronterizas ni totalmente romanas ni totalmente bárbaras.
Se conocen tb sociedades fronterizas en otros lugares del imperio tardorromano, como en el norte de África y en
el norte de las islas Británicas.
Concluye c q las innovaciones culturales producto de las relaciones continuaran transformando a Europa hasta
muy entrada la Edad Media.

 FERNANDEZ MARTINEZ, Víctor. PREHISTORIA. El largo camino de la


humanidad
Cap1: Datos y teorías
1-el sentido de la prehistoria
La escala humana se inscribe en un calendario de “solo” dos o tres millones de años de antigüedad, mientras que
los dinosaurios vivieron hace más de sesenta millones, y la Tierra se formó hace unos 4.500 millones.

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Durante la época romana y medieval, al encontrar objetos como puntas de piedra talladas o hachas pulimentadas,
no se parecían a nada conocido y tal vez por ello se les atribuyó un origen mágico. Hasta que los europeos
llegaron a América a comienzos de la Edad Moderna y vieron que allí los indios usaban útiles de piedra similares
como armas o herramientas, no se comprendió su verdades función. Fue entonces cuando surgió el primer modelo
“teórico” de la prehistoria: el pasado europeo y el presente extraeuropeo eran la misma cosa. Los indios
americanos tenían una cultura material muy parecida a la de la gente que vivió en Europa “antes de los celtas”, y
seguramente otros aspectos de su vida (la cultura espiritual o simbólica) debieron de ser también semejantes. De
esa idea salieron dos modelos de análisis todavía hoy vigentes: el evolucionismo cultural (todos los grupos
humanos pasan, antes o después, por etapas de desarrollo similares) y la etnoarqueología (la única forma de
interpretar el pasado es con ideas y comparaciones del presente etnográfico).
Unos yacimientos son más visibles que otros, y la primera tera de la arqueología es hallarlos mediantes
exploraciones y prospecciones de superficie. Al principio se procedía de forma casual, preguntando a personas
con conocimiento de la zona y descubriendo por ello sólo los sitios más importantes, pero hoy en muchas zonas se
sigue procedimientos sistemáticos como la prospección intensiva, que consiste en recorrer y examinar todo el
terreno con equipos de arqueólogos para estar seguro de que sólo se escapen algunos hallazgos sueltos. Las
administraciones públicas han emprendido en los últimos años la labor de descubrir e inventariar todos los
yacimientos de las regiones bajo su control, para así poder preservarlos de la destrucción, explotarlos para el
turismo cultural y proporcionar a los arqueólogos los datos que necesitan.
Pasando a una perspectiva historiográfica, vemos que las transformaciones que el concepto de “prehistoria” ha
experimentado en los dos últimos siglos son esenciales para entender la situación presente. Se partió de una
concepción religiosa que no aceptaba otra explicación que la bíblica. Cuando los naturalistas de la época
encontraban huesos fósiles de animales hoy desaparecidos, se pensaba que uno o varios diluvios de origen divino
habían destruido una parte de los seres creados. Los humanos habían sido engendrados tras el último diluvio y por
eso en el siglo XVIII se registraron artefactos de piedra junto a huesos de grandes animales hoy extinguidos, se
produjo una gran controversia en Europa sobre la posible existencia de un “hombre antediluviano”.
El darwinismo no sólo cuestionaba la imagen deísta y estable del mundo, sino que también desestabilizaba la
decisiva idea de progreso, propia de la modernidad europea desde el Renacimiento y la Ilustración, al proponer un
mecanismo totalmente aleatorio y ciego (la “selección natural”), carente de programa y basado en el doble azar de
la herencia y medio ambiente, para explicar la hermosa variación de la naturaleza, en la que entonces nadie
negaba al menos un impulso de perfeccionamiento constante. Tras unos pocos decenios de polémicas, los
representantes intelectuales de las clases dominantes europeas adoptaron el darwinismo como ideología
sustentante de la desigualdad social (inevitable reflejo de la natural “ley del más fuerte”).
En las últimas décadas del siglo XX ha disminuido algo el interés empírico en la búsqueda incesante de datos,
preocupándose ahora los prehistoriadores algo más por cuáles son las formas más correctas de interpretarlos.

2- La evidencia material: datos antiguos y técnicas actuales.


Los restos que quedan del pasado suelen ser tan exiguos que es necesario utilizar todos los métodos posibles para
extraer la información que contienen.
Para descubrir los yacimientos, aparte del método pedestre, pueden emplearse sistemas de prospección aérea o
prospección remota (teledetección). Antes de comenzar la excavación a veces se realiza algún tipo de prospección
geofísica de la superficie.
Salvo en casos especiales, como por ejemplo en la arqueología subacuática, los restos culturales aparecen
envueltos en una matriz de tierra que los ha protegido hasta hoy. Ese mismo sedimento, mediante muestras
tomadas en los diferentes niveles o contextos, puede ser analizado por químicos para determinar qué parte de su
composición es de origen orgánico, y más en concreto a qué condiciones climáticas correspondieron.
En los últimos años han empezado a hacerse análisis genéticos de restos óseos humanos.
El radiocorbono o carbono 14 funciona con materiales orgánicos cuya fecha de muerte se puede calcular con
relativa seguridad. Este método nos permite medir muestras desde la época actual hasta los inicios del Paleolítico
Superior.
El método de luminiscencia mide la acumulación gradual de electrones en un sistema cristalino (ej. Cerámica)
desde que se calentó por última vez.

3-las teorías arqueológicas.


En los momentos iniciales de la disciplina durante el siglo XIX, prehistoriadores y antropólogos adoptaron el
evolucionismo biológico para explicar los cambios culturales, creando una versión simplificada del
adaptacionismo darwinista conocida como evolucionismo cultural. Su esquema proponía una serie de etapas por
las que debían pasar obligatoriamente todas las sociedades a lo largo del tiempo (evolucionismo unilineal), y
cuyos nombres (salvajismo- barbarie- civilización) indicaban claramente que el principio rector de la historia
cultural era el de un “progreso” que no sólo explicaba el cambio sino que también justificaba a posteriori la
31
superioridad europea sobre el resto del planeta. Esto coincidió con la expansión europea y la implantación de la
mayoría de las colonias en África y Asia. El evolucionismo proporcionaba una convincente coartada “científica”
de por qué unos pueblos podían dominar a otros.
En la primera mitad del siglo XX se produjo un “enfriamiento” teórico en la arqueología, paralelo e influido por
los cambios habidos en la antropología, es decir por la corriente de historicismo cultural en Norteamérica y en
Europa por el difucionismo de la escuela alemana. En prehistoria el historicismo veía la evolución humana
dividida en una serie de culturas, cada una de ellas desarrollada durante una época concreta y correspondiente a
un pueblo o etnia específica. La tarea de los arqueólogos consistía por tanto en describir cada una de ellas y
averiguar en qué siglos o milenios tuvo lugar. Como complemento del anterior, el difusionismo explica los
cambios bien por movimientos de pueblos (migraciones, invasiones) o bien por influencias provocadas mediante
el contacto o la simple imitación (difusionismo de influjo). Para descubrir esas relaciones, los prehistoriadores se
deben dedicar a investigar los “paralelos” de sus hallazgos (objetos iguales o parecidos) en otros lugares o épocas
próximas, y cuando unos son más antiguos que otros (algo que siempre ocurre), la preeminencia cronológica de
los primeros explica la misma existencia de los demás (que vienen o imitan a los anteriores) sin más
explicaciones.
Después de la segunda guerra mundial la ciencia norteamericana renovó sus esquemas mediante una vuelta al
evolucionismo, ya no unilineal como antes, sino aspirando a ser multilineal y complejo aunque sin conseguirlo del
todo. Esta aproximación de arqueología y antropología, que combinaba evolucionismo y funcionalismo, produjo
el gran avance teórico que se conoció en los años 60 y 70 como Nueva Arqueología, y hoy todavía como
“arqueología procesual”.
Además de evolucionista, la arqueología procesual es funcionalista porque entiende a las sociedades humanas
como organismos en equilibrio, tanto interno entre las diferentes secciones o clases como externo frente al medio
ambiente, y para conseguirlo cada una de sus partes (individuos, instituciones) cumple un papel, en principio
todos ellos igualmente importantes, del mismo modo que ocurre en cualquier organismo vivo. El origen de esos
papeles se explica por el componente evolucionista, puesto que tales funciones existen sólo en cuanto que son
adaptativas, es decir que trabajan adecuadamente para conseguir un máximo de recursos para el grupo que se
trate. Asimismo, el evolucionismo explica algo que para el funcionalismo solo era muy difícil –por su idea de
equilibrio permanente-, que es precisamente el cambio.
Otra virtud de la arqueología procesual fue la implantación que promovió de los métodos cuantitativos. El
“enfoque conjunto” plantea que son importantes todos los restos hallados, buscando una imagen de conjunto más
completa de la cultura prehistórica. Para manejar cantidades tan ingentes de datos se utilizaron las técnicas
estadísticas (arqueoestadística).
Mientras el marxismo clásico se ha mantenido con su pequeño y activo cupo más o menos constante de la
profesión, ha sido el estructuralismo el que ha dado más que hablar y escribir durante los últimos años. Por un
lado tenemos el estructuralismo clásico, que parte de la base de que el origen de las acciones humanas está en la
mente, cuyos pensamientos son conformados por las mismas estructuras que se aprecian en los lenguajes
hablados, siendo por eso su objetivo analizar cómo ellas influyen en el comportamiento social.
Los “posmodernistas” eran sobre todo “antiesencialistas” y lo que buscaban en primer lugar era desconstruir las
hasta entonces firmes creencias occidentales en que se basa nuestra seguridad ontológica –de ahí la usual
acusación que reciben de relativistas. El “terrible descubrimiento“ de los posmodernos fue que todas nuestras
producciones intelectuales son hijas de su tiempo, provienen de una circunstancia personal o social., histórica al
cabo, y por ello es útil toda pretensión de permanencia, de durable exactitud de las mismas.
La arqueología que sigue las tendencias anteriores suela llamarse “posprocesual”, significando aquí el prefijo lo
mismo que en el “posmodernismo”, es decir un movimiento opuesto al anterior. Todas ellas rechazan el
evolucionismo por ser una teoría sólo apropiada para estudiar procesos biológicos de larga duración y que
simplifica la realidad social, además de estar sospechosamente relacionado con el capitalismo y sus metáforas
clave de la competencia interminable y el “sálvese quien puede”. Tampoco les gusta la imagen armoniosa del
funcionalismo –aunque no puedan desdeñar del todo algunos de sus útiles modelos- por la influencia más fuerte
del estructuralismo y marxismo, que muestran la mente y las sociedades humanas como entidades
fundamentalmente divididas.
Tanto procesuales como posprocesuales han de basar sus construcciones teóricas en datos empíricos. Según una
postura positivista muy extendida, los datos son independientes de las teorías y por ello cualquier investigador
podría utilizar la información procedente de unos u otros equipos para alcanzar conclusiones con independencia
de su punto de vista. Pero incluso aquí hay problemas, porque las muestras para análisis no se suelen coger de
todos los contextos por igual, sino de aquellos que interesan al excavador. Si éste sigue una corriente histórico-
cultural o evolucionista buscará una sucesión de fechas en una cata de sondeo vertical para ver la duración total
del sitio y cómo varía la cultura a través del tiempo, mientras que si es posprocesual tal vez le atraiga más
comprobar la contemporaneidad de las estructuras de un mismo nivel, o de esas estructuras y la necrópolis del
yacimiento, con el fin de observar las relaciones sociales sincrónicas. Los enfoques posprocesuales tienden más a
32
ser sincrónicos ( interés por la sociedad concreta), y por eso harán excavaciones en área abriendo mayores
extensiones del yacimiento, mientras que historicistas y procesuales seguirán usualmente un modelo diacrónico,
excavando con mayor frecuencia sondeos o catas profundas que a ser posible corten varias fases del yacimiento
para así estudiar la variación cronológica entre ellas ( interés por los procesos evolutivos generales).

 FIEDEL, Stuart. PREHISTORIA DE AMÉRICA.


CAP 1: El desarrollo de la arqueología norteamericana: una breve revisión.
El capitulo comienza contando que antes de la llegada de Colón a América, hay hallazgos arqueológicos en
Terranova de expediciones vikingas a Norteamérica alrededor del 1000 d.c. Los vikingos no tuvieron éxito en
establecer asentamientos permanentes, pero dejaron una descripción de los nativos americanos. En 1590 fray José
de Acosta, un sacerdote español, sugirió que los indios eran descendientes de cazadores que habían pasado a
América desde el norte de Asia. Las especulaciones acerca de la antigüedad de los pobladores del territorio fueron
muchas. En 1926, se encontraron puntas de proyectil dentro del esqueleto de un bisonte gigante, de una especie
extinguida, cerca de Folsom (Nuevo México): se demostró la coexistencia en América del hombre con los
mamíferos de la Era Glaciar; la llegada del hombre se había producido hacía por lo menos unos 10.000 años.
LA INFLUENCIA DE LA TEORÍA EVOLUCIONISTA
En 1859 se publica El origen de las especies donde se presenta la teoría de evolución por selección natural. Los
seres humanos tuvieron que desarrollarse a partir de otros organismos vivos. En 1871 Darwin publica El origen
del hombre. El interés sobre los orígenes llegó a América, donde comenzó la búsqueda el “Hombre antiguo”.
Al tiempo que Darwin publicaba sus teorías sobre la evolución biológica, otros estudiosos fueron generando ideas
sobre la evolución de la sociedad (llamados evolucionistas culturales). En 1877 Lewis Morgan propone tres
etapas: salvajismo, barbarie y civilización. Morgan y los antropólogos evolucionistas de fines del siglo XIX creían
que la gente primitiva tenía que pasar por los mismos estadios de desarrollo que las culturas más avanzadas.
La diferencia entre los evolucionistas culturales y Darwin es notable. La gran contribución de Darwin no consistió
sólo en postular la evolución gradual de las formas de vida (esto ya había sido propuesto por Lamarck) sino en
proponer un mecanismo, un proceso gracias al cual esto habría ocurrido (la selección natural de los organismos
bien adaptados a su medio ambiente). En cambio los evolucionistas culturales ordenan las sociedades a lo largo de
una escala gradual que evoluciona en complejidad, pero no pueden brindar una explicación convincente de la
tendencia aparente de las mismas a volverse más grandes y complejas con el tiempo.
LA REACCIÓN BOASIANA
Franz Boas, un antropólogo norteamericano, condenó el evolucionismo. Aconsejo a sus estudiantes la
recopilación de información concreta sobre sociedades particulares. Boas y sus seguidores se embarcaron en la
reconstrucción de prehistorias regionales. La arqueología podía contribuir, sin embargo su papel era secundario
comparado con la etnología.
CREAR UN MARCO CRONOLÓGICO
Hacia 1909, a medida que se iban hallando registros arqueológicos en Norteamérica, fue necesario construir una
cronología relativa. La superposición estratigráfica fue un método que se basó en observar donde se superponen
las capas o estratos –de origen cultural y geológico-, los estratos más bajos serán los más antiguos, y los más altos
los más recientes. Otra técnica de datación fue la cronología por seriación, (parecida a la tipológica)
desarrollada por James Ford, que se comenzó a aplicar en sitios del sureste norteamericano en la década de 1930.
Se basa en la observación de que los estilos de cerámica y otros artefactos al comienzo los hacen y usan pocas
personas, más tarde son adoptados por un mayor número de personas. Dibujando esto en un gráfico, el lapso de
vida de un estilo se aproxima a la forma de una lente biconvexa. La seriación es el método que más se usa para
comparar conjuntos cerámicos de sitios ocupados por breves períodos. La estratigrafía y la seriación sólo pueden
proporcionar edades relativas, pero en 1929 fue posible la datación año por año gracias a Douglass, aunque sólo
en la región del suroeste de los Estados Unidos. Allí Douglass se dedicó a estudiar los anillos de los árboles –
dendrocronología-; en el suroeste, las fluctuaciones anuales de la estación lluviosa causan variaciones en el
grosor de los anillos de los troncos de las coníferas, de modo que cada año un árbol de pino agrega otro anillo de
diferente grosor, y en las condiciones áridas del suroeste la madera se pudo preservar durante cientos y miles de
año. Por desgracia, la datación con anillos no es posible fuera de esta región donde las estaciones lluviosas son
más regulares, los anillos menos variados y un clima más húmedo causa en rápido deterioro de la madera.
DEFINICIÓN DE LAS UNIDADES ARQUEOLÓGICAS.
Esta fue otra de las preocupaciones de los años de 1930 y 1930. Para los etnólogos, las culturas semejantes podían
ser agrupadas en grandes unidades o áreas culturales, por ej. la de las llanuras, la de los Bosques Nororientales,
etc. Otra manera fue crear un sistema independiente de clasificación arqueológica basado en artefactos similares,
en el cual los componentes muy similares son agrupados como focos y algunos de los componentes menos afines
constituyen aspectos.
33
Carbono 14: La contribución más significativa para la metodología arqueológica fue la del físico Willard Libby
en 1949, que presentó la técnica de carbono 14. El C14 es un isótopo radiactivo que se produce en la parte alta de
la atmósfera donde los átomos de nitrógeno son bombardeados por la radiación cósmica. El C14 es incorporado
dentro de las moléculas de dióxido de carbono del aire que son absorbidas por las plantas, que a su vez son
consumidas por animales herbívoros. Al morir una planta o un animal deja de absorber C14 y empieza una lenta
disminución de los átomos radiactivos con los que contaba. Libby descubrió que esta disminución de las
partículas beta se produce de una forma constante. La mitad de los átomos de carbono radiactivos continúan
existiendo trascurridos los 5568 años. La cantidad de C14 que contiene una muestra puede determinarse
convirtiendo esa muestra de material orgánico en gas; contando las partículas beta emitidas en el transcurso de
unos pocos días, se puede apreciar la diferencia en la proporción de C14 y C12 de aquella que normalmente
existe; esta diferencia indica la perdida de radiactividad que se ha producido y por lo tanto, el tiempo transcurrido
desde que murió el organismo.
Si los restos orgánicos han permanecido en suelos ácidos, no pueden fecharse. Otra limitación: en muestras
anteriores a 50000 años no queda C14 suficiente. Este es el mayor problema para el estudio del hombre en el
Viejo Mundo, pero es menos significativo para América.
Hacia la década de 1960, se descubrió un error. Libby había supuesto que el grado de radiación cósmica y por lo
tanto la formación de C14 era constante, pero era evidente que existían fluctuaciones a través del tiempo, causadas
por cambios periódicos en la fuerza del campo magnético. Los organismos que vivían cuando en la atmósfera
había más C14 que en la actualidad pueden parecer más jóvenes de lo que realmente son. El margen de error
comienza a ser menos significativo después de alrededor de 1500 a.c. Varios laboratorios han publicado cuadros
con fechas corregidas o calibradas de C14. En este libro, el autor seguirá la práctica de usar fechas calibradas
entre paréntesis.
El funcionalismo en arqueología: se da en 1940-50. Los antropólogos norteamericanos reciben la influencia de
funcionalistas estructurales británicos como Malinowski. Se huía así de los evolucionistas: cada aspecto diferente
de la sociedad cumplía un rol o función en la satisfacción básica de necesidades humanas y el mantenimiento del
orden social. Por ejemplo: vasijas de cerámica y piedras de molienda encontradas juntas en el suelo dentro de una
estructura pueden ser restos de un equipo para la preparación de alimentos. Crece el análisis de los patrones de
asentamiento.
Ecología cultural y resurgimiento del evolucionismo: (no es el mismo evolucionismo de salvajismo barbarie y
civilizacón) Julian Steward teorizó que cada cultura se constituía alrededor de un grupo de rasgos nucleares que
estaban influidos por el medio ambiente. El estudio de la interacción de la cultura y el medioambiente se llama
“Ecología cultural”. Luego Steward revivió la teoría de la evolución, aunque descartó las concepciones unilineales
del hombre que no tenían en cuenta los factores ecológicos. Su enfoque se denominó “Evolución multilineal” y en
1950-60 fueron Elman Service y Morton Fried quienes continuaron la línea. Service diferenció bandas, tribus,
jefaturas o cacicazgos y estados; las etapas de Fried fueron igualitarias, de rango, estratificada y estado. La
transición de una etapa a la siguiente se explicaba como resultado de cambios tecnoeconómicos y de crecimiento
demográfico. Los arqueólogos fueron alentados por la idea de que el núcleo cultural de Steward era accesible al
estudio.
La idea de un núcleo tecnoeconómico determinante está influenciada por Marx (infraestructura económica que
determina la forma de las instituciones sociales y políticas y las ideologías). El antropólogo Marvis Harris se
define como materialista cultural: la infraestructura es la base tecno-medioambiental, que constituye la forma en
que la sociedad se adapta a su medio ambiente.
La “Nueva arqueología” de fines de 1960 estaba comprometida con el evolucionismo multilineal, la ecología
cultural y el materialismo. Los nuevos arqueólogos, cuyo máximo exponente fue Binford, consideraron que la
explicación del cambio cultural era el fin último de la arqueología.
La perspectiva evolucionista de la arqueología contemporánea está reflejada en la estructura del libro. Podemos
reconocer cuatro o cinco etapas de desarrollo en las culturas prehistóricas de América:
1. Paleoindio: cazadores de fauna mayor; organización en bandas. (10.000desde la entrada del hombre a América
hasta el Arcaico 8000)
2. Arcaico: recolectores nómadas; organización en bandas.
3. A. Arcaico desarrollado o sedentario: recolección intensiva, aldeas, tribus o cacicazgos de pequeña escala.
3. B. Formativo: agricultura, aldeas, tribus y cacicazgos/jefaturas.
4. Civilizaciones: agricultura intensiva, ciudades, estados. (Incas Mayas etc)
Los nuevos arqueólogos tratan de explicar el cambio cultural en referencia a factores sistémicos internos. La
transferencia de rasgos o ideas de una cultura a otra ha sido rechazada como una explicación inadecuada
(difusionismo).

CAP. 2: DE AFRICA A SIBERIA: ANTIGUAS MIGRACIONES HUMANAS EN EL VIEJO MUNDO.


Cómo llegaron los hombres a América
34
El viaje de los paleoindios por el puente terrestre entre Siberia y Alaska hace más de 12000 años fue la etapa final
de un proceso de migración y colonización que había comenzado un millón y medio de años antes.
La línea del ancestro humano se separó de los chimpancés en África hace entre 10 y 5 millones de años. La
primera especie homínida bien representada es la del Australopitecus afarensis con fechas de 3,5 m.a. en Tanzania
y Etiopía. A. Afarensis caminaba bípedamente, pero sus brazos eran como los de los monos, y no cazaban ni
usaban herramientas. Los descendientes de afarensis vivían en el este y el sur de áfrica. Al menos tres especies de
australopitecus (a. robustus, a. boisei, a. africanus). Un homínido de cerebro más grande, el Homo Habilis,
apareció en África –garganta de Olduvai- hace 2 millones de años. El crecimiento del cerebro está relacionado con
el uso de instrumentos de piedra y con la alimentación a base de carne proveniente de la caza o la carroña. Los
instrumentos olduvayenses (cantos y lascas afiladas) se usaban como cuchillos porque los homínidos tenían
dedos sin garras y pequeños caninos. El hábito de comer carne parece haber diferenciado a los primeros miembros
del género Homo de sus primos australopitecus, cuyos enormes molares indican una dieta vegetariana, de frutos
fibrosos, raíces y semillas.
En la isla de Java fue encontrada una mandíbula de 1,8 m.a. semejante al Habilis de Olduvai. También en China
hay lascas olduvayenses, en el yacimiento de Hsihoutu. Bandas de Homo Habilis habrían migrado a Asia hace 1
millón de años aprox.
Hace 1,5 m.a. en África Oriental aparece el Homo Erectus, que introduce una de las industrias de piedra más
desarrolladas, la achelense, cuyo instrumento más típico es el hacha de mano, usadas para despellejar y descarnar
animales.
HOMO ERECTUS EN EL ESTE DE ASIA.
Yacimiento de Choukoutien, China, suroeste de Pekin: allí fueron descubiertos unos 40 individuos. Los rasgos
mongoloides sugieren que el Homo erectus -700.000 de antigüedad- de China contribuyó con algunos genes a los
tardíos Homo sapiens asiáticos y nativo americanos. En este yacimiento también se encontró evidencia de las
primeras formas humanas -400.000 años-. Los habitantes de Chokoutien eran cazadores de caballos, cerdos,
cabras gigantes, búfalos, rinocerontes, venados. El homo erectus usó el fuego no sólo para calentarse sino también
para cocinar. Los restos de fauna de Choukoutien indican que Homo Erectus vivió allí durante el episodio
interglaciar del Pleistoceno Medio. El Pleistoceno, o Era Glaciar, comenzó hace unos 1.7 m.a. Choukoutien
estuvo habitado en un interglaciar –período más cálido-. Los miles de instrumentos hechos por el Homo Erectus
aquí eran simples cantos trabajados (choppers) y lascas de lados cortantes de cuarzo. Es muy remota la posibilidad
de que bandas de Homo Erectus asiáticos pudieran haber sobrevivido a las largas travesías para cruzar Siberia,
aun durante un interglaciar. Los cráneos erectus exhiben ciertos rasgos que sugieren una relación ancestral con los
modernos mongoloides.
Origen y expansión del Homo Sapiens: Hace aproximadamente 300.000 a 200.000 años, algunas poblaciones de
Homo erectus evolucionaron hacia Homo Sapiens, especie con un cerebro grande, frente alta y cara pequeña.
Después del último interglaciar (130.000-120.000) Europa fue ocupada por una subespecie del sapiens arcaico,
Homo Sapiens Neanderthalensis. En Europa, norte de África y oeste de Asia, los neandertales produjeron y usaron
60 tipos de instrumentos de piedra que reciben el nombre de industria musteriense (por el yacimiento Le Moustier,
en Francia). La mayoría de los instrumentos musterienses eran lascas. Las hachas de mano achelenses habían
tendido a volverse más pequeñas y fueron progresivamente reemplazadas por cuchillos de láminas retocadas y
raspadores ya desde hace 200.000-150000 años y esta tendencia continuó en los asentamientos musterienses, los
cuales datan del 100.000-40.000 ap. e incluyen puntas de lanza bien talladas.
Hace unos 115.000-80.000 años, el clima era más frío y húmedo, período llamado la glaciación wurm-Weichsel-
Wiscosin que duró hasta 10.000 ap. El retroceso final de las placas de hielo hacia el norte marcó el final del
Pleistoceno y la llegada del Holoceno. El yacimiento más septentrional de Europa donde se han encontrado
artefactos musterienses es Khotylevo, en Rusia. Las industrias musterienses fueron reemplazadas por conjuntos
instrumentales del Paleolítico superior en el oeste de Asia, norte de África y Europa hace 40.000-33.000 años. Los
útiles de piedras característicos eran hojas retocadas, es decir, lascas más largas que anchas.
El auriñaciense es la primera tradición establecida de manufactura de útiles de hoja, parece haberse originado en
el Próximo oriente hacia el 40.000-35.000 ap. Incluye varios tipos retocados de hoja: buriles, raspadores
terminales, hojas con retoques laterales y raspadores carenados de cuero grueso. La aparición del conjunto
instrumental auriñaciense coincidió en Europa con el reemplazo del clásico neandertal de Europa occidental por el
Homo sapiens sapiens. El tipo moderno pudo haber evolucionado primero en el sur de áfrica; un cráneo de
aspecto moderno de la cueva Border tiene al menos 39.000 años o quizá hasta 90.000. Los antropólogos no han
logrado argumentar aún mediante qué proceso los modernos sapiens reemplazaron a los sapiens arcaicos. Está
claro que todos los seres humanos descendemos de un ancestro común, el cual vivió en África hace unos 200.000
años. Pero también hubo evolución paralela de poblaciones arcaicas regionales, como los neandertales clásicos,
que no evolucionaron más, pero fueron rápidamente reemplazados en un período de 2000-3000 años por sapiens
modernos que vinieron del este, trayendo un equipo instrumental auriñaciense. Pudo haber ocurrido algún
intercambio genético, pero la mayoría de los recién llegados echaron a los neandertales de sus hábitats naturales y
35
entonces se extinguieron. La presencia de ambas poblaciones en Australia, sugiere que los intrusos modernos no
pudieron echar a las poblaciones locales tan fácilmente como sus homólogos europeos. En el noreste de Asia, la
evolución de los modernos sapiens está pobremente documentada. En la cueva Superior de Choukoutien se
descubrieron tres esqueletos de 10.000-20.000 años. Sorprendentemente, estos muestran pocos rasgos
mongoloides clásicos.
En Europa, la aparición de sapiens modernos estuvo acompañada con la aparición de obras de arte y ornamentos
personales. Los artistas del Paleolítico superior tallaron estatuillas de mujeres desnudas y obesas en hueso y
marfil. Estas obras nos hacen pensar que se había cruzado alguna frontera mental. El cerebro del homo sapiens
sapiens no era más grande que el de Neandertal, pero puede haber sufrido alguna reorganización interna, la cual se
refleja en la alteración de la forma del cráneo, que se vuelve más alto, estrecho y redondeado. La innovación
tecnológica que hizo posible la expansión norteña del Paleolítico Superior fue la confección de ropa cosida,
similar a la de la moderna parka esquimal. Estas prendas de vestir han sido datadas en el 17.000 a.c. en
yacimientos europeos.
Uno de los yacimientos más conocidos del Paleolítico Superior es la tundra esteparia de Europa Oriental, Dolni
Vestonice, en Checoslovaquia, fechada hacia el 23.000 a.c. Allí se hallaron cinco cabañas grandes y huesos de
mamuts.
PRESION DEMOGRÁFICA Y MIGRACION:
¿Porqué una banda de cazadores-recolectores dejó su territorio tradicional para migrar al norte? La migración
pudo ser una válvula de escape ante la presión demográfica. El modo de vida de los cazadores recolectores
requiere mantener una densidad poblacional muy baja. Las corrientes pueden darse por parte. Cuando la
vanguardia de la corriente migratoria llega a un límite entre zonas medioambientales como el bosque y la tundra,
puede detenerse mediante siglos, hasta que la gente desarrolla una adaptación cultural efectiva para el medio
ambiente poco familiar. Tal vez esto fue acompañado de una migración rápida hacia los nuevos territorios. Al
principio, los cazadores del Paleolítico superior, como sus predecesores, podían haberse aventurado dentro de la
tundra esteparia sólo estacionalmente, pero entonces vieron que con ropa cosida, un aislamiento efectivo y
refugios caldeados, era posible la ocupación permanente de la tundra. La barrera medioambiental quedó eliminada
por la migración, las bandas de cazadores de animales grandes se movieron hacia el norte y el este, llevando su
tecnología desde Rusia al interior de Siberia.
CULTURAS PALEOLÍTICAS DE SIBERIA. Trata de tender puentes xq se supone q de cultura de Siberia llegó
a América
Es posible que en una fecha muy temprana entraran por el suroeste de Siberia grupos de Homo Erectus que
usaban útiles de canto. Esta área pudo haber estado ocupada desde el 35.000 ap. En el sur de Siberia, el
yacimiento Mal`ta (20.000-12.000) se encontraron hojas reforzadas, raspadores terminales y buriles, también se
hallaron estatuillas de pájaros y mujeres. Además, se encontró un colmillo con un grabado de mamut. Estos
objetos son reminiscencias de las figurillas y grabados del paleolítico superior europeo. También las cabañas
semisubterraneas con sus presuntas paredes de piel, aseguradas con huesos de mamut, rinoceronte y cornamentas
de reno. Todo indica que la cultura de Malta fue una extensión oriental de la adaptación a la tundra de las culturas
del Paleolítico superior de las llanuras de Europa Oriental. Al noroste de Mal`ta, en el valle de Yenisei, cazadores
que usaban hojas e instrumentos de hueso pueden haber ocupado el yacimiento de Afontova Gora II hacia el
19.000 a.c. Capturaban animales de la tundra esteparia, incluyendo mamuts, renos, liebres, y zorros.
Yacimientos de la región de Aldan, fechados entre el 16.000 y el 8.000 a.c. han proporcionado artefactos de la
cultura Dyuktai, posteriormente llamada Cueva Dyuktai, cuyos artefactos más interesantes son los cuchillos de
talla bifacial, bien elaborados, y puntas de proyectil. La importancia de estos artefactos reside en que son posibles
prototipos de los bifaces finamente tallados característicos de las antiguas culturas paleoindias de América. Sin
embargo, no podemos decir que la cultura Dyuktai fue la precursora de las culturas paleoindias, aunque se ubica
en el tiempo y lugar correctos. Una razón para dudar de ello es la ausencia de acanaladura en los bifaces Dyuktai.

CAP 3: LOS PALEOINDIOS


Hoy en día los antropólogos aceptan casi de forma unánime que los americanos procedían del norte de Asia. La
fecha de llegada de los primeros inmigrantes asiáticos es materia de disputa. Las evidencias del origen asiático no
proceden de la arqueología sino de la antropología física y la geología.
Las evidencias de la antropología física: Tanto la evidencia de esqueletos como las distribuciones raciales
recientes sugieren que los mongoloides se desarrollaron en una fecha relativamente reciente y sustituyeron o
absorbieron a antiguas poblaciones asiáticas, algunas de las cuales fueron caucasoides. De hecho, a partir de las
evidencias de la Cueva de Choukoutien en China, comprobamos que existía una población variable (mezcla de
rasgos caucasoides y mongoloides). Una población así pudo haber incluido a los antepasados de los nativos
americanos.
En antropología física existía en el siglo XVIII una tradición de medición de cráneos que establecía la raza de
pertenencia del individuo. Hacia 1911 Franz Boas cuestionó esta tradición, indicando que las condiciones del
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medioambiente y la nutrición pueden afectar la forma de la cabeza. Sin embargo, la clasificación racial basada en
la forma del cráneo continuó como una obsesión entre los antropólogos hasta la segunda guerra mundial cuando
los nazis usaron los tipos de cráneos para establecer quienes irían a la cámara de gas.
Los restos del hombre antiguo en América se dividen en dos grandes categorías: 1) Restos óseos que han sido
científicamente excavados en contextos arqueológicos de datación segura. 2) Hallazgos que se suponen antiguos
ya sea recogidos por aficionados y sacados de sus contextos originales. La primera categoría incluye el hallazgo
de una mujer de Midland, Texas. El cráneo data de 9.000-10.000 ac., es largo y estrecho (dolicocéfalo). Las
poblaciones americanas recientes son predominantemente de cráneos anchos (braquicéfalos) como lo eran las
poblaciones del Asia mongoloide. Para esto hay una explicación racial de los primeros antropólogos que hablan
de sucesivas migraciones desde Asia. La primera oleada estaba formada por individuos de cabeza alargada, los
cuales quedaron más tarde sumergidos por otra oleada que trajo a los mongoloides de cabeza redondeada. Los
rasgos mongoloides fenotípicos (visibles) tendieron a volverse dominantes cuando aparecieron los híbridos
mongoloides y australoides. Así, la apariencia mongoloide de los nativos americanos modernos puede
posiblemente enmascarar la contribución genética de los antepasados australoides tempranos o protocaucasoides.
Otros hallazgos aceptables además del cráneo de Midland son los de Tepexpán en el valle de México (Hombre de
Tepexpán de 8000 a 9000) y los del sitio de Marmes en Washington, donde se hallaron diez cráneos y esqueletos
de 8500-8000 a.c. Ambos son de cabeza ancha. También en sitios de Suramérica los esqueletos se dataron entre el
9000-8000 a.c.; en la Cueva de Palli Aike en Patagonia, se hallaron esqueletos de dos adultos y un niño datados de
9000 a 8700 a.c., tenían cabeza alargada y tenía los incisivos en forma de pala, como se encontraría en una
población del norte de Asia.
Pese a la aparición ocasional de acusados arcos supraciliares, dientes largos y occipitales pronunciados, en los
cráneos americanos tempranos no se ha encontrado ningún espécimen de Homo Erectus u Homo sapiens
nenderthalensis. En resumen, los nativos americanos derivan claramente de una población asiática con afinidades
con la mongoloide. No obstante, los nativos americanos conservan ciertos rasgos no mongoloides. Estos pueden
representar la herencia genética de una población premongoloide, australoide-caucasoide, mezclada con las
migraciones tardías mongoloides. Más bien reflejan la gran gama de variación física encontrada entre las
poblaciones tempranas del norte de Asia antes de que los rasgos mongoloides se volvieran predominantes. Tal
diversidad se ve reflejada en los fósiles de final del Pleistoceno de la Cueva Superior de Chokoutien. Es casi
seguro que los inmigrantes de Asia eran Homo Sapiens Sapiens, lo cual implica una fecha de entrada inicial no
anterior al 35.000-40.000 a. p., cuando el hombre moderno parece haber sustituido al neanderthal en toda Eurasia.
Un estudio reciente de los dientes de los americanos confirma los orígenes norasiáticos hace aprox. 15.000 años.
LA EVIDENCIA GEOLÓGICA, EL PUENTE TERRESTRE Y EL CORREDOR
Hoy Siberia y Alaska están divididas por 90km de agua en la parte más angosta del estrecho de Bering. En
invierno es posible caminar sobre el hielo. La evidencia geológica muestra que antes del 10.000 a.c. a menudo era
más fácil ir desde Siberia hasta Alaska, ya que se podía caminar sobre tierra seca. Siberia y Alaska formaban una
masa terrestre continua llamada Beringia, que permaneció libre de hielo durante largos períodos. Estaba cubierta
por pastos de tundra esteparia que podía soportar grandes manadas de mamuts, caballos y bisontes por el clima
seco que prevalecía en época glaciar. Estas manadas pueden haber alentado a los cazadores humanos. Alrededor
del 10.000 a.c. el clima de Beringia se volvió húmedo, se extinguieron los pastos de los que dependía la
megafauna. Este cambio de clima coincide con la datación de los primeros huesos humanos en Norteamérica;
quizá una rápida disminución de los recursos básicos compelió a los cazadores de Beringia a migrar hacia el este
en busca de caza. El puente terrestre y la ruta del corredor pueden haber sido la mejor práctica para una
adaptación al frío de poblaciones cazadoras que vivían tierra adentro, sin embargo, cuando el puente terrestre se
sumergió, podía haber caminado a través del hielo en invierno, o cruzarlo en botes de remos en verano. Una vez
en el lado de Alaska, podía haber continuado en bote a lo largo de la costa.
LA EVIDENCIA ARQUEOLÓGICA DE LOS PRIMEROS AMERICANOS
Fue el antropólogo físico Ales Hrdlicka quien demostró que en la Era Glaciar el Hombre no vivía en América y
situó su llegada en 3000 a.c. Sin embargo, la ausencia de fósiles presapiens no implica negar una ocupación
pleistocénica. El punto de vista conservador de Hrdlicka prevaleció hasta el 1927, año en que se descubrieron en
Nuevo México, cerca de Folsom, huesos de bisonte (animal pleistocénico) y una punta de proyectil de piedra en la
arcilla cercana a los huesos. La cultura Folsom se situó en 9000-8000 a.C.
Las puntas Clovis fueron excavadas cerca de Clovis, Nuevo México; se encontraron en asociación con restos de
mamuts. La cultura Clovi o cultura llano del oeste de los Estados Unidos ha sido datada entre 9500-9000 a.c.
evidencia de una sociedad cazadora
La típica banda cazadora consta de 25 a 50 personas. Si suponemos que una banda de 25 personas pasó a través
del corredor hacia Norteamérica y que esta población se duplicó en cada generación siguiente, alcanzaremos la
cifra de 10 millones en unos 500 años. Pero a juzgar por la escasez de sus típicos artefactos, las poblaciones
paleoindias no alcanzaron este nivel. Partiendo de un rango de crecimiento exponencial, la diferencia es
insignificante; el nivel del millón pudo haberse alcanzado en 350 años. La distancia desde el corredor hasta Tierra
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del Fuego es de 13.000 km. La expansión al sur del continente se habría hecho en apenas 500 años. El promedio
de la migración fue 26 km por año. El desplazamiento hacia el sur se produjo en oleadas que se ampliaban en el
frente sur. El impacto de estas oleadas humanas sobre las manadas de animales de América puede haber
contribuido a su extinción.
Hay quienes argumentan una etapa pre-proyectil o pre-clovis en América. La evidencia más convincente de una
ocupación pre-clovis en Norteamérica, al sur del hielo pleistocénico, procede el abrigo Meadowcroft en
Pennsylvania occidental, donde los útiles de piedra y las hojas desechadas de una capa temprana con contenido
cultural (estrato II a) han sido datados entre 17.000 y 11.000. Sin embargo, hay dudas. La flotación de muestras de
suelo de esta capa da abundantes restos de plantas indican que el medio ambiente imperante era el mismo que
existió en períodos tardíos. Es obvio el carácter de Paleolitico Superior del conjunto lítico de Meadowcroft.
El autor opina que si las puntas de Clovis fueron una innovación americana – y hasta la fecha nada parecido ha
sido encontrado en Asia- son producto de una tradición tecnológica del Paleolítico superior que incorpora
métodos de producción de láminas y retocado desarrollados en Eurasia. Se pone a nombrar los sitios que podrían
haber sido ocupados en el pre-clovis; ejemplo dos cuevas al oeste de Ee Uu en el sur de Idaho.
CLOVIS
Sólo después de 9500 a.C. (años radiocarbónicos; en años reales quizá equivalen a 11500 a.C.) encontramos
evidencia de ocupación humana en Norteamérica. El artefacto característico de este período entre 9500-9000 a.C.
es la punta de Clovis, llamada así después de que en un pueblo del este de Nuevo México, cerca de Clovis, en los
años treinta se excavaran puntas de este tipo asociadas a restos de mamuts en lugares de matanza de animales. La
cultura Clovis se llama también “llano” después de que en Llano Estancado, en la región de Nuevo México, se
descubrieran sitios de este tipo. Las puntas de Clovis son de forma lanceolada de 7 a 15 cm de largo, bifaciales
muy finas, hechas mediante hábil percusión; la principal característica es que están acanaladas en la base,
generalmente por las dos caras. El propósito del acanalamiento fue probablemente permitir que la punta estuviera
más firmemente sujeta al vástago de la flecha. Se han encontrado por todo el norte del continente, Estados Unidos,
sur de Canada, y América Central, el mayor número de puntas Clovis se ha encontrado en el este de EEUU,
numerosas en Kentucky y Tenessee. Pero en Alaska se hallaron sólo unas pocas puntas Clovis. Las culturas de
Alaska más tempranas están caracterizadas por instrumentos laminares pequeños, extraídos de núcleos en forma
de cuña, esta tradición paleoartica tiene clara relación con el noreste de Asia, donde se han encontrado industrias
líticas semejantes en Japón y Siberia. Está muy claro que esta tradición de pequeñas láminas no es la antecesora
de la cultura Clovis. Tampoco en Siberia existen puntas Clovis. El cambio cultural y la innovación deben haber
ocurrido durante la migración de los antepasados paleoindios a través de Beringia y del corredor. Parece que las
puntas acanaladas fueron inventadas en Norteamérica.
¿Por qué se termina la megafauna?
Teoría de matanza de Martin: la extinción de la megafauna –mamut, mastodonte, perezoso gigante, camello,
caballo- a finales del Pleistoceno, sería producto de los cazadores Clovis que fueron los primeros humanos que
pasaron a través del corredor libre de hielo hacia el interior de Norteamérica. Los paleontólogos han propuesto
varias explicaciones para explicar las extinciones del Pleistoceno superior. La mayoría ve el cambio climático
como causa principal. Sin embargo, el problema de las extinciones pleistocénicas constituye un desafío y ninguna
de las hipótesis sugeridas es enteramente satisfactoria. Se puede aceptar que los cazadores paleoindios hayan dado
el golpe de gracia a varias especies, pero también puede ser que los mamíferos ya estuvieran debilitados por
tensiones climáticas y medioambientales.
FORMAS DE VIDA PALEOINDIA
El artefacto característico de los paleoindios fue la punta acanalada de proyectil. Las puntas están asociadas a
otros artefactos: cuchillos de lámina, raspadores terminales, raspadores laterales y readeras. Además de estos
instrumentos de piedra, los paleoindios fabricaron otros de hueso. En el este hubo una preferencia hacia la caza
mayor, estaban en auge los mastodontes. Los grupos Clovis habrían practicado una caza más generalizada y una
estratégica recolección de plantas, mientras que los cazadores Clovis se especializaron en el seguimiento de la
caza mayor.
La conclusión es que los paleoindios dependían más de la carne de caza y menos de las plantas recolectadas, como
lo harán más tarde las poblaciones arcaicas. La hipótesis es que los paleoindios se vieron forzados a ampliar su
dieta para incluir más caza menor y plantas después de la desaparición repentina de los grandes mamíferos
pleistocénicos.
PATRONES DE ASENTAMIENTO Y ORGANIZACIÓN SOCIAL.
Los arqueólogos han diferenciado varias clases de sitios paleoindios, que incluyen sitios de matanza, canteras,
campamentos de caza y campamentos base. Los sitios de matanza se encontraron en los estados del oeste, huesos
de mamuts asociados a puntas Clovis. Durante los recorridos de las bandas –con un radio de 160 km- recogían
piedras exóticas a través de sus territorios de caza. Los campamentos de caza estaban situados en tierras altas
desde donde se podían ver las orillas del lago en el que los animales bebían. Los cazadores podían haber traído la
caza hasta el campamento base para repartirla con otros miembros de la banda. Allí se han hallado una diversidad
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de artefactos de piedra que sugiere una amplia gama de actividades como la talla de pedernal, cortar carne, trabajo
del cuero, el hueso y la madera. Las cabañas paleoindias podrían haberse parecido a las simples estructuras de
ramas, musgo y piel. Las bandas generales se unían para obtener ventajas de los recursos estacionales abundantes,
pero estos encuentros cumplían otras funciones no económicas. Son ocasiones para jugar y danzar, ejecutar ritos
de iniciación y concertar matrimonios.
Las bandas fueron patrilocales, los hombres permanecen unidos al grupo en el que habita, cazando en cooperación
con sus padres, tíos, hermanos e hijos. Las bandas eran exogámicas, las mujeres que nacían en el grupo se iban
para casarse con hombres de bandas vecinas y las esposas eran obtenidas de estas bandas por intercambio. Esto
favorecía la rápida solución de los conflictos. En general, a los extraños se les dejaba usar los recursos de la
banda. Dentro de la banda, las decisiones se tomaban por consenso, pero pesaba más la opinión de los ancianos.
La economía de la banda estaba basada en el reparto y la reciprocidad. La necesidad de movilizarse prohibía la
acumulación de bienes y las normas sociales alentaban la entrega de regalos y condenaban la acumulación.
LA IDEOLOGÍA
Las creencias religiosas y símbolos del mundo se reconstituyen a partir de las representaciones artísticas y restos
funerarios. En el caso de los paleoindios, no existe evidencia de ninguna clase. El único sitio Clovis de
enterramiento conocido es el de Anzick, Montana. Allí fueron enterrados dos niños cuyos cuerpos estaban
cubiertos con ocre rojo y acompañados de más de 100 artefactos incluyendo puntas Clovis, y proyectiles de hueso
tallado. La banda paleoindia incluía uno o más chamanes, que entra en el mundo del espíritu durante el trance. Su
principal función social es curar enfermedades. Puede también garantizar el éxito de la cacería mediante el
ejercicio de sus poderes sobre los espíritus de los animales.
FOLSOM Y PLANO
Cerca de 400 años después que los fabricantes de Clovis entraran en las llanuras, sus descendientes comenzaron a
producir un estilo de puntas acanaladas diferente: la punta Folsom, más pequeñas, con bases cóncavas con orejas
puntiagudas en las esquinas y acalanados más profundos que corrían desde sus bases hasta casi la punta. Además
del cambio en el estilo de la punta, existe evidencia de nuevas estrategias de caza después de 9000 a.c. El mamut
estaba ahora extinguido y los cazadores Folsom trasladaron su atención hacia el bisonte. Los campamentos
Folsom se situaban sobre las colinas y en lugares desde los que se pudiera observar lo alto y cerca de la playa,
para sorprenderlos cuando iban a beber al agua. Los cazadores de la llanura dejaron de acanalar sus puntas entre el
9000 y 6000 a.c. Se denominan Puntas Plano. Los cazadores Plano continuaron cazando Bisontes. Las manadas
eran conducidas a un arroyo o una duna de arena. En el sitio de Olsen-Chubbuk se hallaron restos de 190 bisontes,
y se calcula q participaron unas 200 personas en la matanza. Este sitio puede ser un ejemplo de un esquema de
agregación estacional de bandas regionales paleoindias en macrobandas. También los cazadores Planos cazaban
antílopes americanos, especies de castor gigante, alce, ciervo, roedores, mapaches y coyotes. Después del 8000
a.c. algunos grupos Plano estaban desarrollando una caza basada en estrategias de recolección como una
adaptación a las áreas montañosas y de colina, que incluye la caza de animales pequeños y la recolección de
plantas; estas nuevas adaptaciones marcaron el comienzo del Arcaico.
LOS PALEOINDIOS EN SURÁMERICA.
Las fechas de carbono de la Cueva Fell en la Patagonia indican la llegada del hombre a Suramérica hacia 9000-
8700 a.c. Sin embargo se ha afirmado que algunos sitios demuestran la ocupación del continente antes del 10.000
a.c. Un sitio bien preservado es Monte Verde en centro-sur de Chile. Se han fechado restos de plantas, restos de
mastodonte y guanacos entre el 13.650 y el 11.700, pero el autor afirma que puede tratarse de un error de
datación, y ubica el sitio en el período de la migración de Clovis. Habrá que verificarlo en el futuro, si Monte
Verde y otros sitios de Suramérica son anteriores al 10.000, los arqueólogos tendrán que explicar la enigmática
ausencia de sitios con evidencias de una antigüedad comparable en Norteamérica.
Suramérica fue ocupada alrededor del 9000 a.c. por paleoindios que hacían puntas acanaladas, estilísticamente
diferenciadas de las puntas Clovis de Norteamérica. El fuerte parecido de las puntas de “cola de pescado” en sitios
de Costa Rica y Patagonia implica una migración muy rápida de paleoindios a lo largo de la columna vertebral
montañosa del oeste de Suramérica. Además de las puntas acalanadas, otros elementos del conjunto instrumental
suramericano –raspadores, buriles y cuchillos- sugieren una derivación desde formas norteamericanas. El probable
uso de estos instrumentos en el procesamiento de la carne y de las pieles implica la continuidad de la caza mayor
con los paleoindios norteamericanos. Cazaban: caballo, mastodonte y perozoso gigante; de especies modernas
cazaban ciervo, guanaco, conejos, roedores, y tinamúes. Los huesos encontrados en Los Toldos (Argentina) y
Tagua Tagua en Chile indican la temprana domesticación del perro que pudo haber sido usado para ayudar la caza
del tinamú. Las plantas adquirieron importancia después del 9000.

CAP 4: EL ARCAICO: LOS RECOLECTORES POSPLEISTOCÉNICOS sería holoceno


Cuando los cazadores paleoindios entraron en América, la última Era Glaciar estaba próxima a su fin. Las
placas de hielo llegaron a su máxima expansión en el 16.000 a.c. y comenzaron a retroceder 4000 años más tarde.
El retroceso glaciar fue ininterrumpido. Se liberó una gran cantidad de agua de los glaciares y creció el nivel del
39
mar después del 11.000. Los cambios posglaciares en la temperatura y las lluvias tuvieron efectos sobre la
vegetación. Desaparecieron algunos medios pleistocénicos como la tundra esteparia rica en animales de caza. Se
extingue la megafauna. En Suramérica, el bosque tropical puede haber reemplazado a la tierra de pastos. Hacia el
8000 a.c. la mayor parte de la megafauna pleistocénica ya estaba extinguida. Los paleindios dependieron más de
los mamíferos pequeños como pájaros, peces, mariscos y plantas. Las bandas de cazadores-recolectores
pospleistocénicos aprendieron a regular sus desplazamientos a través de sus territorios para tratar de aprovechar la
abundancia estacional de varias plantas y animales. Cuando los patrones de movilidad se volvieron cíclicos y
programados, fue posible la manipulación humana de plantas. Las semillas y raíces cortadas pudieron plantarse en
un claro y la banda pudo retornar meses después para recoger la cosecha.
A partir de la extinción del megafauna cambia la relación con el medio
EL CONCEPTO DE ARCAICO
El concepto viene del estudio del este de Norteamérica (1930). Posteriormente Willey y Phillips definieron el
arcaico como una etapa de desarrollo, como el estadio de las culturas de cazadores y recolectores migratorios que
vivían en condiciones medioambientales parecidas a las actuales. Enumeraron características de esta etapa:
1. Dependencia de la fauna más variada que siguió a la desaparición de la megafauna.
2. Aumento de la recolección
3. Incremento de utensilios de piedra para preparar alimentos vegetales.
4. Piedra pulimentada, instrumentos para trabajar madera, pesas de atlatl y ornamentos.
5. Ocupación basada en la economía de subsistencia especializada (por ej. pesca, recolección de semillas)
6. Una mayor variedad de puntas en la talla de piedras (pedunculadas, con muescas basales y laterales)
7. Artefactos de hueso, asta, marfil, concha, cobre, asfalto, arcilla.
8. Enterramientos.
CULTURAS ARCAICAS DE LOS BOSQUES ORIENTALES
Relaciona a las tribus con su ambiente
En el este de Estados Unidos, lo más característico de la evolución del medioambiente pospleitocénico fue la
expansión hacia el norte del bosque caducifolio. En el sureste, las puntas Clovis fueron reemplazadas por las
puntas Dalton después de 8500 a.c., que son más pequeñas, más afiladas en la punta, y sus bases cóncavas tienen
un par de orejetas puntiagudas q se proyectan hacia afuera. De la misma edad son las puntas Hardaway, de hoja
triangular.
En el Arcaico Temprano (momento de transición) hubo patrones de movilidad menos dispersos: bandas menos
concentradas en la caza migratoria y más interesadas en el aprovechamiento intensivo de animales y plantas
accesibles en su entorno inmediato.
EL ARCAICO MEDIO (6000-4000 AC)
El Arcaico Medio se da entre el 6000 y el 4000 a.c. El sitio de Neville, en New Hampshire, las puntas de neville
están datadas en 6000-4500. Los altos niveles de mercurio en el suelo parecen indicar que capturaron un gran
número de peces. Allí también se hallaron pesas de atlatl de piedra tallada y pulida, eran arrojadas con propulsores
de madera flexible para acentuar el impulso con el que se lanzaba el proyectil. Comienza la recolección de
mariscos; los alimentos acuáticos y vegetales adquieren una importancia cada vez mayor. La evidencia de muerte
violenta sugiere que las bandas del Arcaico medio podían haber luchado por el control de lugares con recursos
altamente productivos como los bancos ribereños. Un enterramiento del arcaico medio bien preservado fue
descubierto en una ciénaga de Florida. Con el muerto fueron colocadas siete clases de lienzos de tejido complejo,
incluyendo mantas, sacos y esteras; además, bifaces de piedra, dientes de tiburón, y puntas de hueso con barbas.
EL ARCAICO TARDIO (4000-1700 AC)
El gran número de sitios hallados atestigua un marcado crecimiento de la población después del 4000. El rápido
crecimiento poblacional puede haber sido una respuesta a cambios en el medioambiente, la tecnología, la
estrategia de subsistencia y los patrones de asentamiento. Se había expandido hacia el norte el bosque caducifolio;
las inundaciones de la costa atlántica crearon nuevos medios de marismas y estuarios con abundancia de peces,
mariscos y aves migratorias. El aumento del sedentarismo también pudo haber desempeñado un papel decisivo en
el crecimiento de la población. Los restos funerarios del arcaico tardío proporcionan la evidencia de extensas
redes comerciales e indican la emergencia de la jerarquización en algunas sociedades arcaicas.
VARIANTES REGIONALES DEL ARCAICO TARDIO
El trabajo más probable de las mujeres correspondía a la recolección de nueces, semillas y mariscos, componentes
importantes de la dieta de este período. Este rol económico mejoró su estatus social. Mientras que en los
enterramientos femeninos se hallaban piedras para cascar nueces, cuentas de hueso, buriles de piedra y manos de
mortero, en los masculinos se hallaron hachas, astas retocadas, puntas de proyectil, cuchillos, raspadores,
perforadores. Una gran proporción de los esqueletos de ambos sexos estaban rociados con ocre rojo. Una pequeña
minoría era enterrada con objetos de otros lugares (ornamentos de cobres y de conchas por ej.)
Hay evidencias de guerra y de prácticas de canibalismo (probablemente con un sentido ritual). El autor va
distinguiendo entre Arcaico del Bosque Lacustre y Arcaico Marítimo (más relacionados con la pesca).
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La división tecnológica entre el Arcaico y el siguiente período Woodland está marcada por la aparición de la
cerámica. Cerámica con temperante de fibra vegetal, fechada entre 2500 y 1000 a.c., aparece en Georgia y Norte
de Florida, en Alabama y las Carolinas. En la misma época que la cerámica con temperante de fibra comienza a
elaborarse en el sureste, en algunas zonas de los bosques orientales se empiezan a tallar vasijas más durables de
esteatita. Las ollas de esteatita se usaron en el norte de Alabama, Georgia y las Carolinas antes del 2000 a.c. Las
vasijas de esteatita no alcanzaron una amplia distribución en el Atlántico medio y noreste hasta 1700-1300 a.c.
Del uso de vasijas de piedra se podría deducir que los grupos del Arcaico final se habrían vuelto más sedentarios
que sus predecesores, cambiando de campamento con menos frecuencia. Para obtener esteatita los grupos del
Arcaico final debieron de crear o fortalecer relaciones de intercambio con bandas vecinas y así formar una red que
también habría facilitado la difusión de las puntas toscas. Cerca del 1300 a.c. las mujeres de la región del
Atlántico medio habían aprendido a hacer vasijas de arcilla cocida.
Vemos aquí un ejemplo de estímulo por difusión: la familiaridad con la cerámica de temperante de fibra del
sureste probablemente estimuló la elaboración de la primera cerámica con temperante de esteatita en la región del
Atlántico Medio.
La innovación económica que separa el Arcaico del siguiente período Woodland es el comienzo de la agricultura
o más exactamente la horticultura. De esta época: semillas de alga, semilla de girasol, tabaco (traído de
Suramérica), calabaza (traída de México). El maíz es más tardío (300 a.c.). Ninguna de las plantas cultivadas
nativas o introducidas constituyó la base principal de la dieta, la evidencia disponible indica que en el Woodland
medio (100 a.c.-400 d.c.) se dependía mucho más de las nueces, en especial las del nogal americano, que de la
recolección o el cultivo de semillas. La población de Woodland temprano o medio probablemente cuidaba huertos
en los que plantaba tabaco, calabazas y semillas comestibles, pero sólo como complemento de una dieta
consistente en caza y recolección
El surgimiento de una organización social más compleja se refleja en la aparición de los túmulos funerarios como
el Poverty Point (1200 a.c.) en Luisiana, donde el mayor túmulo mide 21 metros. Se ha necesitado tres millones
de horas-hombre para construir sólo el terraplén de Poverty Point, lo cual implicaba gran fuerza laboral que debía
ser movilizada y organizada por alguna autoridad centralizada. La cultura del Poverty Point es semejante a las
otras culturas del Arcaico Tardío del sureste, pero parece representar la culminación de un nuevo nivel de
complejidad en la organización sociopolítica.
EL ARCAICO OCCIDENTAL O DEL DESIERTO: Las culturas arcaicas occidentales pueden describirse con
más detalle que las orientales, sobre todo por la preservación de los materiales en las cuevas de la Cuenca y el
suroeste. Además de instrumentos de piedra y de hueso, objetos de madera, cuero, piel, cordelería y cestería,
también se han preservado coprolitos.
LAS CULTURAS DEL ARCAICO TEMPRANO, 8000-6000 A.C: Aunque las pretensiones de una ocupación
pre-proyectil en el oeste no está probada, la evidencia obtenida apunta a una presencia Clovis en esta región:
California, Nevada, Oregón y Utah. Los artefactos típicos en estos sitios son puntas foliáceas lanceoladas y
pedunculadas, cuchillos, raspadores, y cantos trabajados. La caza del bisonte era una actividad importante.
6000-3000: En la Gran Cuenca, los campamentos de pequeñas bandas a los lados del lago continuaron
subsistiendo durante este período a base de recolección de semillas y de caza mayor y menor.
EL ALTITERMAL: Temperaturas más altas y disminución de las lluvias. La aridez del altitermal parece haber
impedido una mayor ocupación del suroeste. Entre el 5000-6000 a.c. el clima de las llanuras empezó a secarse y
calentarse significativamente.
LAS CULTURAS RIBEREÑAS DE LA MESETA, 3000-1800 D.C.
A lo largo del río Snake, al este del río Washington, la fase Cascade fue seguida por la fase Tucannon (3000-500
a.c.). Los complejos Tucannon incluyen plantas toscamente talladas con muescas y pedúnculo, así como algunos
cuchillos tallados y guijarros de lados lascados.
California, al igual que la costa noroeste, fue una de las pocas regiones donde abundantes recursos soportaron una
densa población de cazadores-recolectores hasta el período histórico. Al igual que la costa noroeste es más
interesante como ejemplo de los modos de vida sedentarios y la organización social compleja que pueden
desarrollarse entre los cazadores recolectores. Estaban familiarizados con los conceptos básicos de la agricultura.
En todas las áreas de California, la dependencia de las bellotas parece haber ido en aumento entre el 1000 a.c. y el
1000 d.c. La situación fija de este recurso y su almacenamiento pudieron llevar al establecimiento de aldeas
permanentes. La exclusiva territorialidad, por los movimientos limitados entre áreas, pudo contribuir a la
extraordinaria diversidad lingüística de California, donde en el momento existían 60 lenguas diferentes, las cuales
estaban divididas en dialectos locales. Debido a que carecían de movilidad, desarrollaron redes de intercambio. La
unidad política más común fue la tribu. Un poblado central donde residía el jefe estaba rodeado de comunidades
satélites.
El sedentarismo, la alta densidad poblacional y los órdenes de rango social en California y la costa noroeste
muestran un contraste tan agudo con el modelo generalizado de movilidad, amplia dispersión, cazadores-

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recolectores igualitarios, qué algunos arqueólogos se preguntan si las culturas prehistóricas tardías de aquellas
áreas pueden relegarse a la misma categoría de Arcaico que la de los cazadores-recolectores menos complejas.
EL ARCAICO DE LAS LLANURAS.
La extinción del mamut, el caballo y el camello, forzó a los cazadores del post Clovis a centrarse exclusivamente
en el mamífero que sobrevivió más tiempo en las praderas, el bisonte. Se ahuyentaba a la manada hacia
acantilados o cañones, barrancos o canales, donde el bisonte era matado a voluntad.
LAS CULTURAS PROTOATAPASCAS DEL INTERIOR
Los portadores de la tradición arcaica del norte retrocedieron hacia el sur después de 2000 a.c., probablemente en
respuesta a la llegada de un clima frío. Las culturas protoatapascas estaban regionalmente diversificadas, tanto en
sus conjuntos de artefactos como en su diferente énfasis en el uso de los recursos boscosos locales. En los sitios
protoatapascos, a lo largo del curso del Yukón, se han encontrado artefactos típicamente esquimales, como
arpones articulados y ulus. Los contactos comerciales en este área entre esquimales e indios dieron como
resultado la adopción tardía de artefactos y costumbres esquimales.
ADAPTACIÓN ARCAICA EN AMÉRICA CENTRAL Y DEL SUR
Cuando se extingue la megafauna en Norteamérica se centran en el bisonte
En Suramérica, como en Norteamérica, los descendientes de los paleoindios se adaptaron al cambio de los
ambientes pospleitocénicos. Una vez extinguidos los mastodontes y caballos, se centraron en el ciervo y guanaco,
también pequeños mamíferos como conejos y conejillos de indias. En los Andes hay pruebas de una amplia gama
de adaptaciones, durante el Arcaico, en varios sitios entre 9000 y 7000 a.c: la cueva Guitarrero, Chobshi, Cueva
Inca 4 (Arg.). Las puntas ayampitinenses y las puntas pedunculadas de Paiján reemplazaron a las puntas de cola
de pescado en el equipo instrumental de los cazadores de la sierra y la costa peruana. Poseían una base de
subsistencia diversificada que incluía mamíferos, pájaros, mejillones, pescado, huevos, caracoles y nueces.
Algunos sitios cercanos a la costa pacífica han proporcionado evidencias del gran uso de recursos marinos. Hacia
el 5000-4000 disminuye el nivel del mar, y la abundancia de recursos marítimos después del 5000 atrajo a muchos
grupos.
En muchas regiones de Suramérica, los cazadores-recolectores o adoptaron la agricultura o fueron desplazados
por grupos de agricultores después del 2000 a.c.; sin embargo, algunas áreas estaban aún ocupadas por
recolectores cuando llegaron los europeos. La evidencia lingüística corrobora la implicación de las semejanzas
entre los estilos de las puntas de proyectil andinas, las de los paleoindios fueguino-patagónicos y las culturas
arcaicas. Las lenguas fueguinas tienen un antecesor común en las principales lenguas andinas, quechua y aymara;
sin embargo, mientras los pueblos más meridionales permanecieron como cazadores y recolectores en la costa, sus
parientes septentrionales desarrollaron la agricultura y el pastoreo y crearon una civilización compleja. El gran
contraste entre estas trayectorias culturales puede atribuirse a la diferente capacidad de los respectivos medio
ambientes para soportar una gran población humana.

CAP 5: LOS ORIGENES DE LA AGRICULTURA Y LA VIDA ALDEANA


¿Cuándo surge y por qué la agricultura?
Más de cien especies de plantas fueron originariamente cultivadas por nativos americanos, las más comunes y
extendidas son el maíz que procede de México y las papas que se cultivaron en la sierra peruana por primera vez.
También debemos incluir: camote o boniato, mandioca, frijol, calabazas, tomate, ají, aguacate, girasol y amaranto.
Los arqueólogos han considerado que la agricultura o producción de alimentos constituyó una ruptura radical en la
vida de cazadores y recolectores. Gordon Chile se refiere a este proceso como “la revolución neolítica” la cual
tuvo su origen en las sociedades de Próximo Oriente y Europa. Al brindar un excedente, la agricultura
proporcionó la base para una estratificación social y económica.
Carl Sauer (1950) sostuvo que la agricultura fue iniciada por pueblos pescadores en el sureste de Asia, y de allí se
expandió hacia el Próximo Oriente y atravesó el Pacífico hasta la América tropical. No puede ser. Si nos
enfrentamos a la pregunta de ¿Por qué no se encuentran los mismos cultivos en todo el mundo? Los difusionistas
pueden ofrecer dos respuestas. Una es que sólo se expandió la idea de la agricultura, pero no las plantas. La
segunda respuesta es que si se examina minuciosamente el registro arqueológico se encontrarán huellas, en una
etapa temprana de desarrollo agrícola, de cultígenos exóticos importados. En el caso de América, el algodón
(cultivado en México antes del 3000 a.c.) y la calabaza serían importaciones del viejo Mundo. Una explicación es
que estas plantas llegaran a través del océano. Hoy en día se cree que la dicotomía entre cazadores-recolectores y
agricultores fue abordada muy ligeramente por los teóricos del pasado. Los cazadores recolectores del pasado
sabían cómo se reproducían las plantas y los animales. Cuidaban intencionalmente especies escogidas. Una
práctica común de los cazadores-recolectores era el periódico cuidado de la vegetación, lo que abrió el camino
para que las gramíneas proporcionaran alimento tanto a los hombres como a los animales que cazaban. Además,
practicaron la horticultura en menor proporción (ej: cultivo de tabaco por parte de cazadores-recolectores de
california). La agricultura no fue el descubrimiento de un genio prehistórico aislado, fue un desarrollo lógico de
las prácticas de subsistencia que eran comunes entre los cazadores y los recolectores. Sin embargo, las supuestas
42
ventajas de una vida basada en la agricultura no fueron inmediatamente obvias para los agricultores. Los estudios
muestran que la caza y la recolección no eran una continua lucha por sobrevivir como se creía antes. Se emplean 2
o 3 horas en la búsqueda de alimentos y el resto del día descansa, visita o duerme. El sedentarismo puede
desarrollarse sin agricultura, como lo demuestran las grandes aldeas de California y la costa noroeste. Parece que
la cerámica fue manufacturada primero en el Nuevo Mundo por grupos recolectores del norte de Suramérica. La
cestería evolucionó hacia una forma artística en California, sin agricultura. La talla de piedra por parte de la
cultura Hopewell era muy sofisticada, como lo fue la talla de la madera en la costa noroeste. Las indicaciones de
estratificación en las sociedades Hopewell implican que la estratificación social no presupone una base de
subsistencia agrícola. El intercambio a larga distancia no presupone una base agrícola; la red de intercambio
Hopewell se extendía desde el valle de Ohio hasta Wyoming y en los inicios del Arcaico tardío las rutas
comerciales iban de la costa del Golfo a los Grandes Lagos. Es decir que los recolectores en medio de ambientes
ricos podían también acumular un excedente socialmente aprovechable.
Destruye idea de agricultura = civilización. Xq explica q los cazadores-recolectores tardaban menos en llevar a
cabo esas actividades que ir y cultivar. Era la sociedad q pretendía no realizar muchas actividades. Era más fácil
cazar y recolectar y cultivar.
¿La agricultura era capaz de aportar alguna mejora en la calidad de vida? Probablemente, no. Confiar en unos
pocos productos cosechados, en vez de la gran variedad de recursos explotados mediante la caza y la recolección,
hacía que los agricultores fueran más vulnerables a la inanición si los cultivos sucumbían a la sequía o a los
insectos. Si la agricultura tuvo desventajas ¿Por qué fue escogida? A fines de los 60, los arqueólogos comenzaron
a sugerir que la transición a la agricultura no fue una cuestión de elección. Por el contrario, el problema fue que
había demasiada gente para el alimento natural disponible. Esta es la idea esencial en que se basan las teorías
sobre la presión demográfica en el origen de la agricultura. Además creen que la agricultura comenzó a
desarrollarse en el Próximo Oriente en el 9000 a.c. Pero si la difusión no es la responsable ¿Cómo podemos
explicar la aparición de la agricultura en otras regiones en la misma época?
La aplicación de la agricultura empezó x la falta de alimentos respecto a la cantidad de gente. No porque
tuvieron ganas.
Los orígenes de la agricultura coinciden con el fin de la última glaciación pleistocénica. Esto es Europa. Entre
los cambios que esto supone, se extingue la megafauna y la subida del nivel de los océanos. Ante la desaparición
de la megafauna, los paleoindios volvieron a consumir caza menor, pájaros, peces y plantas. El aumento de la
dependencia y el conocimiento de las plantas pudo haberlos llevado a cultivarlas y domesticarlas en algunas áreas.
La agricultura habría sido una respuesta al desequilibrio causado por la reducción repentina del alimento
disponible. Pero esto no explica el surgimiento de la agricultura en China o Próximo Oriente.
Otra idea. El crecimiento de las aguas oceánicas pudo haber causado un desequilibrio directa o indirectamente. El
mar podría haber empujado a muchos cazadores tierra adentro. Este flujo afectaría el delicado equilibrio ecológico
mantenido por los grupos que siempre habían vivido en el interior. Ergo presión demográfica. Se encontrarían
entonces nuevos recursos alimentarios para sostener la densidad demográfica. Una teoría de efectos indirectos fue
propuesta por Lewis Binford (1968): hace hincapié en la creación de un nuevo y rico medio ambiente costero en
los estuarios y marismas, estos grupos se establecieron en aldeas permanentes. Crece el mar y se asiente cerca de
él. Hay migraciones hacia el interior xq aumenta la población de la costa. Aumenta la población, de modo que se
produce una migración que causa un desequilibrio en el interior lo que tendría el mismo efecto que el
desplazamiento directo postulado en la teoría anterior. La teoría de Binford parece inútil para Mesoamerica pero
puede aplicarse a Perú. (vuelta para explicar que la teoría no lo convence).
El autor aunque no dice cuál es su idea podemos decir q simpatiza un poco más con la del aumento demográfico
Según otro reciente punto de vista, las poblaciones humanas han tenido un crecimiento continuado desde los
inicios del Pleistoceno a pesar los intentos de suprimir artificialmente este crecimiento. El camino más fácil para
aliviar la presión resultante sobre los recursos fue para algunos pueblos migrar hacia nuevos territorios; sin
embargo, hacia el final del Pleistoceno todas las áreas habitables habían sido ocupadas por cazadores-recolectores.
Con migraciones no muy viables, el crecimiento subsecuente de la población sólo sería posible encontrando
nuevos recursos alimentarios.
EL COMIENZO DE LA AGRICULTURA EN MEXICO
Maíz antes cultivable q era comestible y dp cuando es cultigéno
Richard Mac Neish es el especialista en este tema. Ha dividido la secuencia cultural de Tehuacán porque es allí
donde surge el maíz por primera vez. La primera fase, Ajuereado, abarca del 9500 al 7000 a.c. Los paleoindios
usaron puntas de lanza en forma de hoja para cazar caballos, antílopes y ciervos. Hacia el 8000 a.c, el caballo, el
antílope, la liebre americana, las tortugas gigantes se estaban extinguiendo debido al inicio del calentamiento a las
condiciones de sequía y a la reducción de los pastos en el valle. En el período siguiente, El Riego (7000-5000), la
población de Tehuacán se triplica. La caza del ciervo continuó siendo una actividad importante en inverno, junto
con la recolección de semillas en primavera. El patrón de asentamiento refleja este plan de actividades
estacionales como los campamentos de las microbandas durante una o dos estaciones. Hacia fines de la fase de El
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Riego existe evidencia controvertida de los primeros pasos hacia la agricultura; pudo haberse sembrado calabaza,
amaranto y ají. Sólo se han encontrado semillas, no definitivamente de tipo cultivado, y los restos de otras plantas
no se diferenciaban de sus formas silvestres. Sólo después de generaciones, quizá siglos de manipulación humana,
la planta puede experimentar cambios genéticos que la diferencian de la forma silvestre, en este punto se vuelve
un “cultígeno”.
En la siguiente fase, Coxcatlán (5000-3400 a.c) el maíz comenzó a aparecer en el registro arqueológico. No son
anteriores a 2700 a.c. El maíz fue cultivado junto con el frijol, calabaza mixta, moschata, zapotes y aguacates. Las
semillas encerradas en una vaina y los estambres con la producción de polen al final de la espiga permitieron a la
planta fecundar y dispersar sus semillas sin intervención humana.
En la fase Abejas (3000-2300 a.c.) la agricultura puede haber proporcionado el 25 % de las dietas. Los
campamentos de macrobandas multiestacionales siguen aún vigentes, así como los de microbandas que se
ocupaban con más frecuencia durante el invierno. Los productos agrícolas almacenados fueron al parecer
insuficientes para permitir a las bandas permanecer juntas durante los improductivos meses de invierno; todavía
tendrían que dispersarse en unidades familiares para pasar esta estación cazando. La población fue el doble que en
la fase precedente. La siguiente fase Purrón (2300-1500 a.c.) está pobremente representada. Sabemos que fue
introducida la cerámica. La siguiente fase, Ajalpan (1500-850 a.c.) pudieron existir tres o cuatro aldeas en el valle,
formadas por cabañas de bahareque o quincha. Se cree que la agricultura proveía el 40% de la dieta, el resto lo
aportaban por igual la caza y la recolección de plantas silvestres. Las aldeas eran ocupadas a lo largo del año. La
secuencia de Tehuacán continúa hasta los tiempos históricos pero ya en la fase Ajalpan el valle se había
convertido en marginal, cuando las sociedades complejas comenzaban a aparecer en otras zonas de Mesoamérica.
En el noreste del estado de Tamaulipas Mc Neish ha encontrado esta evidencia de calabaza vinatera hacia el 7000
a.c. La calabaza se cultivaba definitivamente entre 5000 y 3000 a.c. así como el frijol.
Existe evidencia de agricultura temprana en el valle de Oaxaca (7400 a.c.). Mientras las poblaciones humanas
continuaran siendo pequeñas no constituían una amenaza para las plantas, sin embargo, como señala Kent
Flannery, este equilibrado sistema fue desestabilizado por el pequeño cambio genético accidental ocurrido con el
teosinde-maíz. La recolección del teosinde y otras gramíneas anuales había sido sólo una actividad menor de
subsistencia, pero la espiga resistente, la mazorca y la blanda cubierta del fruto del maíz mutante lo hicieron más
rentable para plantar y recolectar. Cuanto más maíz se cultivaba, había más oportunidades de que la hibridación
proporcionara variedades de alto rendimiento. Un mayor rendimiento permitió el crecimiento de la población
humana, lo que llevó a la adopción de formas más intensivas de cultivo. El maíz tenía que ser plantado en
primavera y recogido a principios de otoño; estas actividades reducían el tiempo que se podía dedicar a la
recolección de plantas o la caza durante las estaciones. Es asombroso que desde 5000 a.c. los mexicanos comieran
maíz junto con frijoles. Los mexicanos domesticaron perros, pavos y patos. Los famosos perros representados en
la cerámica colima parecen animales previa e intencionalmente engordados para matarlos y consumirlos. Sin
embargo, no suministraban suficientes proteínas. Especulan que el canibalismo, asociado con sacrificios humanos,
pudo haber surgido como una respuesta cultural a la escasez de proteínas.
En el viejo mundo, los grandes animales domesticados, como las reses, los búfalos de agua y el caballo se
utilizaban para tirar del arado y de los vehículos con ruedas. Probablemente, en ausencia de bestias de carga para
tirar de ellos, los vehículos con ruedas de gran tamaño no eran más eficaces que los cargadores humanos o los
portadores de literas. La exclusión total de la explotación de la rueda impidió el desarrollo de una tecnología
compleja como la que apareció en Europa Medieval. La ventaja tecnológica de la que gozaron los europeos les
facilitó la conquista del Nuevo Mundo.
Los primeros cultivos –calabazas, ají, aguacates y amarantos- no constituían alimentos básicos, lo cual sugiere que
el cultivo se originaba entre las bandas de cazadores-recolectores que ya tenían un adecuado suplemento de
alimentos silvestres esenciales. Si sus semillas podían cogerse y plantarse cerca de donde la banda solía tener sus
campamentos estacionales, se evitaba la necesidad de hacer largos viajes con frecuencia. Una vez establecido el
hábito de cultivo éste pudo extenderse más tarde a otras plantas. En teoría es probable que esta sea la explicación
más fácil de la aparición de la agricultura en un contexto ya sedentario. Las gentes que acampaban
permanentemente en un área de abundantes recursos silvestres serían reacias a ir más lejos para recolectar otros
recursos silvestres; pudieron tener un incentivo más fuerte que otros grupos más nómadas para trasplantar plantas
deseables desde sus medio ambientes nativos a lugares cercanos a la aldea.
La primera evidencia sólida de aldeas agrícolas permanentes en el valle de Tehuacán proviene de la fase Ajalpan
(1500-850 a.c.). En Oaxaca, se establecieron aldeas por primera vez en 1700 a.c. Esto hace probable que la
expansión del cambio a la agricultura sedentaria en Mesoamerica después de 2000 a.c. resultara del mejoramiento
del maíz cuya cosecha sólo entonces comienza a exceder a la del mezquite silvestre (200kg de grano por ha), lo
cual suponía una producción tres veces mayor que la de los primeros cultivos de maíz. Ahora valía la pena
asentarse junto a los cultivos de maíz, más que deambular por lugares donde otras plantas crecían de forma
natural.
LOS PRIMEROS AGRICULTORES, LAS ALDEAS Y LA CERÁMICA EN ECUADOR.
44
El maíz fue adoptado rápidamente por las gentes de América Central y el norte de Suramérica, aun antes de que
los agricultores mexicanos hubieran desarrollado sus variedades más productiva. Se han encontrado fitolitos de
maíz y polen en los niveles profundos de un abrigo rocoso de Panamá; este estrato está fechado 4900 a.c. En
América Central no se han hallado mazorcas ni granos antes de 5000 a.c. En 3200 a.c, el maíz había alcanzado la
sierra peruana. En el norte de Argentina y Chile el maíz fue introducido entre el 3000 y 2700 a.c. Es probable que
fuera traído de la costa de Ecuador hacia el 2500 a.c. o quizá mucho antes.
En Real Alto y otros sitios de la cultura Valdivia (3500-1800 a.c.) hay pruebas convincentes de cultivo de maíz en
Ecuador. Sin embargo, no todo el mundo está convencido de que la población de Valdivia cultivara maíz. Los
dientes revelan que no tenían caries, un hecho insólito en una población que supuestamente consume maíz. Las
caries sí aparecen en los dientes de los miembros de la cultura que sigue a Valdivia en la costa de Ecuador, la
cultura de Machalilla (1400-900 a.c). Después del 1400 a.c., el maíz estaba presente en la costa de Ecuador, pero
su presencia más temprana es aún dudosa. La cultura de Valdivia ha sido el foco de una candente discusión entre
los que proponen la difusión y los defensores del descubrimiento independiente de la cerámica. Los sitios de
Valdivia contienen algunas de las cerámicas más antiguas del Nuevo Mundo, fechadas hacia el 2700 a.c. Esta
cerámica era de pareces delgadas y no perfectamente simétricas. Las vasijas se elaboraban mediante rollos de
arcilla. El predominio de representaciones femeninas entre las figurillas de piedra y de cerámica encontradas en
los sitios de Valdivia, sugiere una posible sociedad matrilocal.
EL DESARROLLO DEL SEDENTARISMO Y LA AGRICULTURA EN PERÚ
En 3200 a.c., el maíz había llegado a la sierra del Perú. Su impacto no fue revolucionario ya que la gente de esta
región ya cultivaba plantas hacía varios siglos. De hecho, la agricultura puede haber comenzado en los Andes
antes que en México.
Perú, como Mesoamérica, es una región de gran diversidad ecológica. Está dividido en tres zonas
medioambientales: la costa, donde la humedad de las nieblas en pleno invierno permite sustentar manchas de
vegetación llamadas lomas, en las laderas de los cerros que dan al mar. Entre las plantas de las lomas están
algunos tubérculos, bulbos y rizomas de los cuales pudieron haber subsistido los recolectores humanos.
Abundaban los recursos marítimos. La franja costera tiene una anchura máxima de cerca de 100 km. Los
escarpados picos y planicies andinas a una altura de 4800 m constituyen la zona medioambiental más grande del
Perú. En la puna, a unos 3600, los antiguos habitantes cazaban vicuñas nativas, venados y guanacos.
La puna desciende hacia una selva de la cuenca amazónica. Aquí hay gran cantidad de plantas y animales.
Hallazgos hechos en la sierra y sobre la costa sugieren que la zona de la selva tropical puede haber sido el punto
de partida de la agricultura andina.
La banda de cazadores que acampó en Pachamay del 7000 al 1500 a.c. cazaba casi exclusivamente vicuñas. Los
ciervos, roedores, y pájaros también aportaron una pequeña cantidad de carne. Esta dieta de carne se
complementaba con alimentos vegetales: fruto de opuntia (cactus), Chenopodium y semillas de amaranto,
legumbres silvestres y raíces de totora. Se recolectaban varias leguminosas para utilizarlas como fibra o como
combustible, y otras plantas recuperadas en los depósitos de la cueva pudieron usarse con fines medicinales.
La Cueva Guitarrero (8500 a.c.) está situada en un valle montañoso alto, los habitantes cazaban ciervos, conejos,
roedores, etc. También recolectaban una variedad de plantas, tubérculos, frutos, calabaza. La experimentación con
la agricultura tuvo que haber comenzado en la selva tropical, quizá antes de 8500 a.c. y con seguridad antes de
6500 a.c. El intercambio y otras formas de interacción social probablemente originaron la dispersión de los
cultígenos hacia el oeste y las tierras altas de los Andes.
El cultivo del maíz, papa, calabaza, frijol común, lúcuma, quinua y posiblemente coca está probado en sitios de la
fase Chihua (4550-3100 a.c.). Estos cultivos complementados con algunas plantas silvestres, carne o conejillo de
Indias y caza mayor fueron el soporte de los grandes campamentos multifamiliares durante la estación húmeda en
las zonas ribereñas y el monte de matorral espinoso. Más arriba, en la puna, continuaron los campamentos de
microbandas cazadoras en la estación seca, pero el hallazgo de azadas de piedra en estos campamentos sugiere
que también podían haber cultivado papas o patatas.
Los datos arqueológicos de la costa peruana también sugieren que la adopción de la agricultura, que apareció
allí mucho más tarde que en la sierra, fue el resultado más que la causa de un rápido crecimiento de la
población.
Costa selva sierra. D la costa x presión demográfica se van a la selva, y los q están ahí no comienzan a cultivar
xq tenían recursos marítimos muy importantes. Y en la selva si se desarrolla la agricultura q dp llevar los cultivos
a la costa.
Se ha estimado que entre 2500 y 1759 a.c. la población de la región Ancón-Chillón aumentó de 200 o 300 a
3000-6000. Claramente, el cambio hacia una vida más sedentaria, el desarrollo de una edificación.
LA AGRICULTURA TEMPRANA EN LA AMAZONAS:
La temprana aparición en los sitios de la sierra y en la costa de Perú de plantas cultivadas, probablemente nativas
de las laderas orientales de los Andes o de la selva tropical de la cuenca amazónica, ha hecho sospechar que la

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agricultura pudo haber comenzado independientemente, en una fecha muy temprana, en la selva tropical. Parece
que la planta que más se desarrolló en la selva tropical en una época temprana es la yuca o mandioca.
La mandioca era un cultivo básico de la mayoría de las tribus amazónicas y caribeñas, en la época del contacto
con los europeos. Aunque rica en carbohidratos, es una fuente pobre de proteínas, por lo tanto hay que incluir en
la dieta proteínas provenientes de la carne o el pescado. La selva tropical mantiene pocos animales grandes, por lo
que la caza no es muy productiva. Por otro lado, en el Amazonas, el Orinoco y los pequeños ríos tributarios
abunda la pesca. La combinación de pesca y buenos suelos convierten a la ribera en el área más deseable para la
ocupación humana.
Aunque debió de haber gente viviendo en la Amazonia antes de que la cerámica fuera introducida, sólo después
de su adopción (2000 a.C) se han podido reconocer los sitios ocupados y distinguir las tradiciones culturales.
Existen dos variedades de mandioca, dulce y amarga, ambas contienen un ácido venenoso. La evidencia indirecta
sugiere que la mandioca amarga fue cultivada en 1000 a.c, y la dulce quizá eb 2000 a.c. el cultivo de mandioca
comenzó en las tierras bajas de la selva tropical de Colombia, Venezuela y Ecuador. Cuando la población de esta
área creció, grupos de agricultores buscaron nuevas tierras y se expandieron a la Amazonia, al oeste de Ecuador y
al este de Perú.
TRADICIONES CERÁMICAS DE LAS CUENCAS DEL ORINOCO Y DEL AMAZONAS:
La comparación de cerámicas de áreas muy separadas revela a menudo semejanzas estilísticas obvias, que se
explican simplemente como el resultado de rápidas migraciones a larga distancia. Aunque los arqueólogos por lo
general admiten las migraciones, discrepan sobre los orígenes de las culturas amazónicas y la dirección de su
movimiento. Meggers y Evans han hecho hincapíe en el rol de la costa y de las tierras altas de Colombia como un
área donadora. Por el contrario, Lathrap ha sostenido que las innovaciones culturales y las olas migratorias
provenían de la Amazonia central.
La cerámica más antigua de Tutishcainyo (2000-1600 a.c) está decorada a menudo con incisiones de líneas
finamente paralelas o cruzadas dentro de zonas definidas por los contornos de incisiones profundas. Más hacia el
este, en la desembocadura del Amazonas, Decoraciones similares al “rayado en zonas” aparecen en la cerámica de
la isla de Marajó. Esta cerámica pertenece a la fase Ananatuba, que está fechada 1400 a.c. Las vasijas típicas
Ananatuba son cuencos redondeados y jarras; no aparecen torteras de mandioca, no existe otra evidencia de
agricultura. Los asentamientos eran reducidos, quizá consistían en residencias comunales multifamiliares.
Hacia 1000 a.c, la cerámica Barracoide empezó a ser elaborada por los habitantes del delta del Orinoco. Este
estilo se caracteriza por la decoración curvilineal incisa, y el moldeado y aplicación de “adornos”, caras de
animales y humanos. El origen del estilo Barracoide es dudoso.
La cerámica del estilo Saladoide comenzó a elaborarse en el Orinoco medio después de 600 a.c. Se caracteriza por
una decoración pintada blanco sobre rojo, con motivos incisos y adornos. El origen está en discusión: Meggers
plantea el origen en la Mesoamérica o los Andes, mientras Lathrap lo ve en la Amazonia central. La cultura
Saladoide 50 d.c se desplaza a lo largo del Orinoco hacia la costa de Venezuela, e incluso hasta las islas del
Caribe. En el Orinoco medio, la cerámica Sladoide fue reemplazada por la cultura Corozal, que podía proceder del
oeste de Venezuela. En la fase Corozal empiezan a aparecer granos carbonizados de maíz, ausentes en los niveles
Saladoides. La adopción del maíz parece que originó un rápido crecimiento de la población local.
Alrededor del 1 d.c., las vasijas pintadas de rojo y/o negro, sobre una superficie engobada de banco comenzaron a
elaborarse en el Orinoco medio. Este estilo policrómico fue llevado al suroeste, Madeira arriba en 200 d.c., y
había alcanzado la isla Marajó, hacia el este, en 400 d.c. También aparece junto con muchas vasijas lisas en la fase
Marajoara. Las edificaciones Marajoara están en la parte alta de los montículos artificiales, probablemente para
evitar las inundaciones durante la estación de lluvias.
Los enterramientos secundarios y cremaciones hallados dentro de los túmulos se habían colocado dentro de urnas
antropomorfas, acompañados por cerámicas, cubiertas púbicas de cerámica y huesos de animales. La asociación,
en algunos casos, de varios enterramientos en jarras lisas con un único enterramiento en urna pintada sugiere que
la sociedad Marajoara pudo haber estado estratificada, y las urnas pintadas estarían reservadas para los
enterramientos de la elite.
Después de 400 a.c la cerámica Arauquinoide reemplazó a la Corozal en el Orinoco medio. La decoración típica
de esta nueva cerámica consistía en líneas incisas rectas y paralelas y asociadas con punteado. La cerámica
Barrancoide hecha por los habitantes del bajo Orinoco después del 750 d.c muestra influencia Arauquinoide y un
aumento en el énfasis de la decoración incisa y punteada. En la Amazonia, tras una tradición “incisa y punteada”,
relacionada con la Arauquinoide, comienza a influir en la cerámica polícroma, ya sea por difusión, migración o
intercambio. En el este, el estilo inciso y punteado comienza a dominar a lo largo del Amazonas y sus tributarios
del sur después del 1000 d.c.
LA AGRICULTURA Y LA VIDA ALDEANA EN EL SUROESTE:
Tenemos ya trazada la expansión hacia el sur del maíz, que fue adoptado en los Andes peruanos 4000-3000 a.c. el
maíz también fue llevado hacia el norte desde su núcleo mexicano, posiblemente en el 1500 a.c.

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En las culturas agrícolas tardías del suroeste, los granos de maíz se preparaban del mismo modo: mediante tostado
o secado antes de molerlo. Estos métodos se diferenciaban de la práctica tradicional mexicana, en la que los
granos se ablandaban mediante la inmersión en un solución caliza antes de molerlos.
LOS HOHOKAM:
Parece que el cultivo del maíz y la calabaza permaneció durante siglos como un componente menor el el patrón de
subsistencia de la poblaciones del Arcaico del suroeste. Sin embargo, mientras estos recolectores estaban
agregando lentamente el maíz y otros cultivos a su dieta de plantas silvestres, un patrón económico y de
asentamiento completamente nuevo apareció de repente en el sur de Arizona. Al parecer, la vida aldeana basada
en la agricultura de irrigación intensiva fue introducida en el valle de Gila, 300 a.c., por inmigración procedente
de México que establecieron su asentamiento en Snaketown. Ellos comenzaron a cultivar maíz, frijol y calabaza, e
irrigaron estos cultivos por medio de un largo y ancho canal que corría desde el río. Una parte significativa de su
diate estaba representada por alimentos recolectados y por la caza mayor de ciervos y conejos. La evidencia más
temprana de sistemas de irrigación en los valles altos mesoamericanos data de 900 a.c. y se generalizan después
del 600 a.c. Quizá la agricultura con irrigación produjo un rápido crecimiento de la población, lo que forzó a
algunos grupos marginales a emigrar a regiones menos pobladas.
A finales del período Pioneer (550 d.c.), el área de asentamiento Hohokam había comenzado a expandirse desde la
región central de los valles del Gila y del Snake hacia los valles de los ríos más pequeños y las áreas desérticas
donde no había agua superficial. Durante el siguiente período de desarrollo cultural ( Colonial 550-900 d.c) parece
que la civilización mexicana influyó nuevamente sobre los hohokam. Esta influencia es más evidente en dos tipos
de estructuras públicas que ahora aparecen en pueblos coloniales – plataformas y campos de juego de pelota.
Las ceremonias públicas y los juegos que tuvieron lugar en la parte alta de los montículos y dentro de los campos
de pelota probablemente reunían a un gran número de personas de diferentes aldeas, lo que fomentaba la
integración de las comunidades hohokam en organizaciones sociales, políticas y religiosas. Las diferencias entre
las ofrendas funerarias demuestra un incremento de la diferenciación social en las etapas más tardías del
desarrollo hohokam.
Los hohokam son objeto de grandes teorías arqueológicas, que a menudo citan sus sistemas de irrigación a gran
escala como la causa principal de la emergencia de la autoridad política centralizada y la estratificación social. No
obstante, los pima, presuntos descendientes de los hohokam, son conocidos por haber mantenido un sistema de
canales sin recurrir a la centralización. Sus trabajos eran organizados y dirigidos por un “jefe de canal”, pero éste
no retenía la autoridad cuando el trabajo terminaba.
LOS MOGOLLÓN:
La llegada de los colonos hohokam parece que tuvo un mayor impacto en los vecinos cazadores-recolectores de
Arizona y Nuevo México, los cuales hacía 2000 años que cultivaban semillas procedentes de México, pero sólo
como complemento de los alimentos que recolectaban. La adición del maíz a su dieta permitió que los grandes
grupos acamparan juntos durante períodos algo más largos, pero continuaban el patrón tradicional de movimiento
estacional de una zona con recursos a otra. Esta pauta no cambia hasta 250 d.c. el indicador más importante de
esta transición es la aparición de las aldeas; y la aparición de la cerámica – es probable que aprendieran de los
hohokam la elaboración de la cerámica-.
Se reconocen 5 fases cronológicas en la tradición mogollón que va de 250 a 1150 d.c. estas fases se distinguen en
su mayor parte por cambios en la forma de las casa-pozo y en los tipos de cerámica.
Las casas más grandes podrían haber pertenecido a los jefes, que eran responsables de la redistribución del
alimento y de los artículos exóticos del comercio.
LOS ANASAZI:
Los cazadores recolectores que vivían al norte de los cochise-mogollón, en la meseta de Colorado, iniciaron una
vida sedentaria aprox. Al mismo tiempo o un poco más tarde. Cestero I (fase) era reconocido como equivalente al
Arcaico, y este término se usaba para referirse ahora al período más antiguo. Los artefactos del Cestero II ( 1- 450
d.c) eran fundamentalmente idénticos a los del período temprano del Arcaido del desierto. El cultivo del maíz y de
calabaza contribuyó probablemente más que antes a la dieta Cestero II, pero la caza y la recolección eran todavía
muy importantes.
Cestero II representa el comienzo de una tradición cultural de larga duración, centrada en la región de las “Cuatro
Esquinas” de la meseta de Colorado, donde se unen Nuevo México, Colorado, Arizona y Utah. Los arqueólogos
se refieren a esta tradición como Anasazi.
Durante la fase Cestero III (450- 750 d.c.) los frijoles fueron agregados a la dieta, y los anasazi se volvieron más
dependientes de la agricultura como su principal fuente de subsistencia. Hacia el 700 d.c se introdujo el arco y la
flecha. En Cestero III se volvió más común un estilo de cerámica diferente a la mogollon – la anterior era una
imitación-.
El siguiente período se denomina Pueblo I (700- 900 d.c.).

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La población anasazi alcanzó su apogeo durante el siguiente período, Pueblo II (900-1150 d.c.). Además de contar
con la lluvia para la agricultura de secano, los anasazi regaban sus campos mediante el desvío del agua con
represas en zanjas.
EL “FENÓMENO” DEL CHACO:
Las comunidades más grandes de Pueblo II florecieron en el cañon del Chaco, en la cuenca de San Juan, al
noroeste de Nuevo México.
Los habitantes del Chaco tenían una red de caminos que no hacían las travesías a píe más fáciles. Sólo podemos
suponer que la red de caminos tuvo un significado ritual; quizá era una manifestación concreta de la unidad del
sistema sociopolítico del Chaco. El largo alcance de la red de caminos es una fuerte indicación de que los pueblos
grandes del Chaco no eran unidades sociopolíticas independientes, sino componentes que integraban un sistema
mayor y complejo.
La cerámica característica del Chaco deriva claramente, junto con la arquitectura, de la tradición indígena anasazi.
Así como el comercio con México fue el máximo responsable de la repentina emergencia del Chaco, el
igualmente rápido abandono de los pueblos grandes quizá pueda atribuirse a un reordenamiento de las rutas
comerciales.
Las sociedades pueblo eran fundamentalmente igualitarias, sin grandes diferencias de estatus o riqueza entre los
individuos. La población por lo general se dividía en clanes exogámicos, cada uno designado por una planta o un
animal totémico, y posesión de sus propios fetiches y rituales secretos. La mayoría de las sociedades pueblo eran
matrilineales y matrilocales; sin embargo, los hombres dominaban las esferas política y religiosa. El cuerpo
gobernante en materias seculares era un consejo de ancianos; mientras que un consejo de sacerdotes se encargaba
de los temas religiosos.
INFLUENCIA ANASAZI SOBRE LOS MOGOLLÓN; LOS PUEBLOS DEL OESTE:
La influencia anasazi comenzó a sentirse sobre la cultura Mogollón durante Mogollón 4 (850-1000 d.c.) como
evidencia la sustitución de la cerámica pintada con rojo sobre blanco por la de negro sobre blanco. La cultura
Mogollón comenzó a sumergirse fuertemente en la tradición anasazi durante Mogollón 5 (1000-1100 d.c.)
ABANDONO DE LA MESETA DE COLORADO:
La mayor parte de los pueblos del área fueron abandonados a finales de 1200. Se han propuesto varias
explicaciones: guerra entre pueblos, cambios drásticos en el clima.

CAP 6: JEFATURAS Y ESTADOS: LA APARICIÓN DE LAS SOCIEDADES COMPLEJAS.


Bandas igualitarias: no existen diferencias significativas entre individuos ricos o poderosos y los roles de
liderazgo son transitorios.
La aparición de los jefes “redistribuidores” en las sociedades recolectoras está relacionada con la presencia de
aldeas permanentes, y por el énfasis económico en la abundancia de los alimentos y su posibilidad de ser
almacenados.
Además estas sociedades cazadoras-recolectoras reconocen a ciertos individuos como particularmente dispuestos
a comunicarse con los poderes sobrenaturales.
Sociedades de jefatura: cuentan con decenas de miles de personas. Existió usualmente una comunidad central,
más grande que el resto, donde vivían el jefe, sus parientes y allegados. Este lugar central también tenía un recinto
ceremonial, donde los sacerdotes hacían su trabajo. En teoría, la población de la jefatura variaba de estatus según
su distancia genealógica con respecto a la línea de descendencia del linaje central. La mayoría de la gente vivía
en pequeñas aldeas, y sólo visitaban el lugar central para las fiestas ceremoniales. Cada una de las pequeñas
comunidades podía ser regida por un jefe menor, subordinado al regidor principal. Las jefaturas poseen
usualmente una casta teocrática; gran parte de la autoridad del jefe descansa en su supuesta relación con los
espíritus ancestrales y otros seres sobrenaturales. En términos económicos, el jefe funcionaba como el centro de
una red redistributiva, cobrando tributos de las comunidades, y acompañando la transferencia de comida y bienes
entre estas comunidades por medio de fiestas ceremoniales periódicas.
Señales de la existencia de una jefatura: construcciones a gran escala –que implican movilización de grandes
cantidades de personas-; un patrón de asentamiento particular: un solo centro rodeado de sitios más pequeños.
Aunque los estados tienen muchas semejanzas con las jefaturas, se diferencian en ciertos aspectos. Existe una
diferencia de escala: los estados pueden incorporar cientos y miles, incluso millones de personas. La sociedad ya
no se conceptualiza como una unidad basada en el parentesco; sin duda, está dividida en clases: realeza, nobles,
gente común y esclavos. Los burócratas nombrados por el soberano como administradores reemplazan a las
cabezas de los linajes locales y los clanes (si bien los ayllu y calpulli basado en el parentesco retienen importantes
funciones en los estados inca y azteca respectivamente). Aunque una religión organizada continúa proveyendo al
régimen de un soporte ideológico, para aumentar la seguridad se emplea la amenaza o incluso la fuerza militar,
forzando así la obediencia de la gente y el pago de las tasas o los tributos. Los estados se hacen cargo del rol de la
jefatura como recaudador central y redistribuidor de alimentos y bienes.

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¿Por qué se desarrollan los estados? Diferentes teorías de antropólogos: Wittfogel plantea que el estado aparece
con la necesidad de controlar y construir los sistemas de irrigación, requiriendo la presencia así de una burocracia
estatal fuerte y centralizada. Sanders y Prince plantean que, específicamente en Teotihuancán, que la
intensificación de la agricultura por medio del aterrazamiento y la irrigación produjeron un aumento de la
población, lo que ocasionó la competencia entre las comunidades rivales por la escasa tierra, conduciendo a la
guerra y la formación estatal. Fried sugiere que la jerarquización originalmente se desarrollo como una
consecuencia del crecimiento de la población y de la aparición de una economía redistributiva. Por último, la
presión del aumento de población sobre las tierras agrícolas hizo que la tierra propiedad de los linajes fuera en
aumento excluyendo a los extraños. Cuando estos grupos privilegiados buscaron restringir el acceso de otros
miembros de la sociedad a los recursos, tuvieron que crear instituciones estatales represivas. Service, al contrario
que Fried, ha subrayado los aspectos beneficiosos de la jefatura, lo que ve como una forma embrionaria del
estado. El jefe como redistribuidor facilita el intercambio de los diversos recursos entre los grupos que ocupan los
diferentes nichos ecológicos.
LA JERARQUÍA Y LAS JEFATURAS EN LOS BOSQUES ORIENTALES: ADENA, HOPEWELL Y
MISSISSIPPI.
Túmulos funerarios de Ohio: el gran tamaño de lo túmulos nos indican una fuerza de trabajo con tiempo libre para
dedicarse a los grandes proyectos de construcción, por lo tanto es necesario un plus- producto de la agricultura.
Cultivaban maíz, frijol y calabaza (todos de origen mexicano). Así se puede construir un modelo difusionista: los
migrantes mexicanos trajeron sus cultivos básicos, la fabricación de la cerámica y la construcción de los
montículos a los bosques; y se impusieron sobre los habitantes locales como una elite privilegiada.
La credibilidad de la hipótesis mexicana se debilitó cuando los arqueólogos encontraron que los túmulos de Ohio
eran más antiguos que los del valle del Mississippi; se podía esperar que la edad de los sitios disminuyera cuando
uno se movía hacia el norte, avanzando desde el supuesto origen mexicano.
La opinión mayoritaria es que Poverty Point (región de los bosques orientales) representa una aparición indígena
local de la cultura Arcaica del sureste en un medio ambiente árido, donde una recolección eficiente de plantas
silvestres produjo un uso social del excedente.
En varias sociedades del Arcaico tardío en el noreste se había hecho evidente un interés especial por la muerte. En
la cultura oriental de Long Island (1000 a.c.) fueron depositados en enterramientos incinerados, numerosas puntas
de proyectil y cuencos que habían sido pintados simbolizando la muerte. También se encuentran artículos
exóticos, lo que demuestra el mantenimiento de redes de intercambio a larga distancia. Los cementerios formales
sugieren que los pueblos se estaban volviendo más sedentarios.
ADENA:
Algunos de los túmulos de Adena pueden fecharse en 500 a.c., pero la mayoría son posteriores. La mayor
concentración de los sitios Adena aparecen en el valle central de Ohio.
La cremación era la forma más común de disponer el enterramiento.
Algunos tratamientos funerarios de Adena eran mejores que otros lo que sugiere que existían diferencias de
estatus. La mayoría eran de adultos grandes lo que puede implicar que el alto rango era adquirido a través de la
herencia.
Se encontraron artefactos de estilo Adena en lugares lejanos, y esto puede ser explicado por la expansión del culto
funerario; y no como sugieren algunos que se debía a “colonias” adenenses.
A pesar de la continuidad señalada con culturas del Arcaico, la cultura Adena está calificada como Woodland
temprano, debido principalmente a la presencia de pipas y de la cerámica.
HOPEWELL:
Alrededor del 100 a.c. la cultura Adena se transforma en cultura Hopewell. La cultura Hopewell de Ohio es muy
parecida a la cultura Hopewell del sur de Illinois. El Hopowell de Illinois puede ser más temprano, lo que sugiere
la posibilidad de la transición de Adena a Hopewell en Ohio se debiera a la difusión o migración desde Illinois.
Igualmente el apogeo de la cultura Hopewell ocurre en Ohio.
Como en el caso de Adena, la evidencia apunta a la recolección intensiva de plantas y a la caza como actividades
permanentes para la subsistencia de la cultura Hopewell. Los asentamiento Hopewell estaban situados en el fondo
de los valles, malos para la agricultura de irrigación pero bueno para los recursos silvestres.
Los túmulos de Hopewell eran iguales a los de Adena pero más grandes; o mismo sucede con las ofrendas.
Se contaba con un comercio a larga distancia.
La expansión Hopewell: ésta se ve expresada en un estilo de cerámica ampliamente adoptada. Esto puede indicar
la aceptación de una ideología que hacía hincapié en los elaborados ritos funerarios. Se podría pensar que la
reunión periódica de las aldeas Hopewell para realizar los ritos funerarios facilitaba la distribución.
EL OCASO DE LOS HOPEWELL:
La esfera de interacción Hopewell hace colapso alrededor del 400 d.c. Dos factores son posibles: guerras y
cambio climático.
CULTURAS POST-HOPEWELL DEL SURESTE:
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En el valle bajo de Mississippi, la cerámica de la cultura Marksville sufrió algunos ligeros cambios y se
transformó en las culturas Troyville e Issaquena; los sitios de estas culturas son de 450 a 800 d.c. construyeron
túmulos para las residencias de las elites, pero a diferencia de la cultura Hopewell no para los enterramientos.
LA TRADICIÓN DEL MISSISSIPPI DEL 700-1500 D.C.:
Hay algunos que proponen la cultura Mississippi tiene una conexión mexicana, pero no hay evidencias. Sin
embargo, hay claras evidencias de una continuidad desde la cultura Hopewell y la Mississippi.
El período cumbre del desarrollo Mississippi se da entre 1200-1500 d.c.
La dispersión de la cultura Mississippi se dio gracias a una amplia red de intercambios.
La adopción de la agricultura por las gentes del Mississippi se pudo haber dado por el crecimiento de la población
que excedía los recursos silvestres. Cerca del 900 d.c se adoptó una especie de maíz. Esto pudo haber alentado el
sedentarismo, lo que produjo un aumento de la población.
CAHOKIA:
Al menos un estado surgió en el valle de Mississippi y su capital fue Cahokia. Existía una jerarquización política.
La jerarquía política comprende 2 o 3 linajes. Una jefatura de alto rango controlaba a numerosos jefes de rangos
inferiores, cada uno de los cuales recaudaba tributo de su territorio.
LA DECADENCIA DEL MISSISSIPI:
La decadencia del Mississippi todavía no tiene una explicación satisfactoria.
TRIBUS AGRICULTORAS-CAZADORAS EN LA PERIFERIA MISSISSIPPENSE:
La influencia de la tradición Mississippi llegó, por difusión o migración, lejos de las áreas nucleares del valle
central del Mississippi. Hacia el este y el norte, se observa una influencia mississippense generalizada en las
culturas recientes de los Woodland que se desarrollaron después del 900 d.c. la influencia se puede ver en la
adopción de la agricultura del maíz-frijol-calabaza; el arco y la flecha y la construcción de aldeas fortificadas.
LAS CIVILIZACIONES MESOAMERICANAS: LOS OLMECAS
Las primeras aldeas surgieron alrededor del 2500 a.c., pero la rápida dispersión de aldeas agrícolas a través de
Mesoamérica al parecer ocurrió más tarde del 1500 a.c.
Alrededor del 1200 a.c. surge un nuevo nivel de complejidad cultural: los olmecas. Algunos creen que su lengua
pertenecía a la familia maya, otros dicen que viene de la lengua mixezoque.
Varios rasgos de la sociedad olmeca la diferencia de las mesoamericas tempranas y contemporáneas. Los sitios
olmecas más grandes – San Lorenzo, La Venta y Tres Zapotes- contienen grandes estructuras ceremoniales. Hay
enormes cabezas gigantes, que eran posiblemente retratos de jefes; esto hace pensar de la existencia de una
autoridad políticamente centralizada manejada por una elite.
Los métodos agrícolas eran de roza y quema.
San Lorenzo, ocupado desde 1200 a 900 a.c., parece haber sido el centro más importante de la civilización olmeca
en sus fases más tempranas. El maíz era el cultivo base, acompañado de la caza de ciervos, peces, tortugas y
perros domesticados. La cerámica más temprana de San Lorenzo es de 1300 a.c.
La Venta llegó a ser el centro más importante alrededor del 900 a.c. desplazando a San Lorenzo. La mayor parte
de las piedras monumentales de San Lorenzo han sido mutiladas, lo que sugiere un derrocamiento violento. Sin
embargo puede ser que estemos ante un ritual de destrucción llevado a cabo cuando el soberano moría.
La Venta fue abandonada alrededor del 600-500 a.c. y al igual que en San Lorenzo se mutilaron los monumentos
de piedra. Entonces Tres Zapotes alcanzó su culminación y fue abandonada en el 1 d.c.
Las grandes cabezas de piedra parecen llevar cascos, lo que puede indicar que los jefes olmecas tomaban parte en
el juego sagrado de pelota.
Hay evidencias de canibalismo y sacrificios humanos en San Lorenzo.
Uno de los hallazgos más importantes de La Venta son unos espejos, tal vez utilizados para ceremonias
confiriéndoles poderes místicos y mágicos.
Hay comercio a larga distancia evidenciado en los artículos de lujo encontrados. Éstos podrían haber sido traídos
por comerciantes-mercaderes olmecas que serían antecesores y semejantes a los pochtecas aztecas.
JEFATURAS Y PRIMEROS ESTADOS EN LAS TIERRAS ALTAS:
Las jefaturas y los estados nacientes aparecen en el valle de Oaxaca y la Cuenca de México alrededor del 600 a.c.
(Zapotecas)
En Oaxaca, durante 700-500 a.c. (la fase “Rosario”), el pueblo de San José Mogote superaba 15 veces el tamaño
de cualquier pueblo de la región.
En el 400 a.c. San José Mogote fue reemplazado por Monte Albán. Este era un enorme centro ceremonial y
residencial de la elite. Se supone que existía un sistema administrativo a nivel estatal. Su expansión imperial se
detuvo después del 300 d.c., cuando estaban enfrentados compitiendo con Teotihuacán, la ciudad estado
mexicana.
El período IV (750 –1000) existió un gran declive de la población. Este declive parece haber estado directamente
relacionado con el colapso de Teotihuacán, con el cual Monte Alban habría desarrollado una relación

50
especialmente diplomática. Sin embargo cuando el poder zapoteca declinó en Oaxaca, comenzó la expansión
mixteca.
LA CUENCA DE MÉXICO:
Los primeros asentamientos agrícolas surgieron entre 1500-1300 a.c. en la parte sur de la Cuenca, donde la
agricultura de secano pudo ser practicada con facilidad. La población de la Cuenca sur creció rápidamente entre
1150 – 650 a.c.
Hay un sistema de canalización simple fechado entre 900-750 a.c.
La población de la Cuenca siguió creciendo durante la fase siguiente, el Primer Intermedio 2 (650-300 a.c.). la
comunidad de este período abarca tres, o 4 niveles jerárquicos. El sitio más grande fue Cuicuilco. Los linajes
pueden haber estado jerarquizados de acuerdo con su distancia relativa de la línea de descendencia del jefe.
Durante el Primer Intermedio 3, 300- 100 a.c. la población de la Cuenca se duplicó. Teotihuacán apareció en la
Cuenca norte, en un área especialmente poco poblada donde no habían existido antes grandes comunidades.
Teotihuacán siempre fue importante por su carácter sagrado. El rápido crecimiento de este sitio se pudo haber
producido por el aprovechamiento del agua de los manantiales para la irrigación. Cuicuilco, el único centro que
pudio haber competido con Teotihuacán por la hegemonía sobre la Cuenca, desapareció en el 150 a.c. debido a
una catástrofe natural.
Teotihuacán triplicó su tamaño en el Primer Intermedio 4, 100 a.c – 100 d.c.; mientras que la población de la
cuenca disminuyó. La población debió de ser traída a Teotihuacán de forma voluntaria o forzada.
La gran cantidad de templos supone que la ciudad estaba gobernada por una elite sacerdotal. También existiría
una elite secular que controlaba la fuerza coercitiva.
Había artesanos especialistas a tiempo completo.
Alrededor del 150- 200 d.c. se construyó La Ciudadela, un enorme recinto.
La diferencia de tamaño de los espacios habitados sugiere que entre un recinto y otro existían diferencias de
riqueza y poder.
Las semejanzas estilísticas en el arte de Teotihuacán y Monte Alban sugieren que un sistema de relaciones
especialmente cerrado, quizá una alianza política, unió estos centros después de 400 d.c.
En su apogeo, 450-600 d.c., la ciudad fue el centro más importante económico, político y religioso de
Mesoamérica.
Al igual que los aztecas, puede que Teotihuacán mantuviera su impero gracias a la coerción de expediciones
militares.
La ciudad fue destruida y quemada hacia el 750 d.c. la causa podría ser el rápido crecimiento de una ciudad estado
rival, Cholula, en el valle de Puebla, al sureste.
LA APARICIÓN DE LA CIVILIZACIÓN EN LAS TIERRAS BAJAS MAYAS:
En la selva del Petén fue donde floreció la cultura maya clásica. Para enriquecer los suelos pobre en nutrientes, los
modernos descendientes de los mayas practicaban una forma de agricultura de roza y quema, conocida como
milpa.
Durante el período clásico, 300-900 d.c, las tierras bajas mayas tenían 5 millones de habitantes.
La región habitada por lo mayas ocupaba la moderna Guatemala, el sureste de México, y el occidente de
Honduras y El Salvador, comprendiendo tres diferentes zonas ecológicas.
Hay poca evidencia arqueológica del período Formativo (2500 ac.c-250 d.c.) relacionado al desarrollo de la
jerarquización maya. Hay diferentes teorías: Rathje plantea que los mayas debieron acudir al comercio exterior
para conseguir artículos de primera necesidad, y como no tenían nada valioso para intercambiar, ofrecieron a sus
vecinos la oportunidad de participar en su complejo sistema religioso. Los líderes que supervisaban el comercio
de los bienes, se convirtieron en una elite hereditaria poderosa.
Freide plantea que surgen elites acrecentando cada una su prestigio mediante el intercambio a larga distancia de
artículos de lujo como jade.
Sanders, Webster y Ball plantean teorías bélicas. Algunos poblados tenían un mayor potencial agrícola que otras,
por lo cual crecieron; y la tierra se vuelve escasa y se inicia la guerra por tierras nuevas. La necesidad de líderes
militares y de individuos autoritarios para designar la tierra lleva a la emergencia de una elite.
Hay una influencia olmeca entre los mayas, pero es indirecta (a través de la cultura Izapán) y retrasada.
El cacao fue un producto valioso, como producto de cambio y como bebida de los nobles.
En las tierras bajas, el rápido crecimiento de la población podría haber ocurrido durante el Formativo tardío (300
a.c. -250 d.c.). Se desarrollo una segunda jerarquía de asentamientos: los centros jefaturales, que se distinguen por
sus estructuras monumentales, estaban rodeados por aldeas satélites subordinada.
Una gran presa de cerca de 1.200 m de largo, fue excavada en Cerros, un centro Formativo tardío en la costa al
norte de Belice, alrededor del 100 a.c. La localización costera de Cerros, que ha sido interpretada como una
evidencia de comercio a larga distancia, implicando el uso de canoas para viajar por mar, era el factor más
importante en el surgimiento de jefaturas mayas en el Formativo tardío. Esto sugiere que la planificación y el
mantenimiento de tales sistemas hidráulicos puede haber sido una función vital realizada por la elite emergente de
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Cerros; su autoridad pudo entonces haber tenido al comienzo una base económica en vez de desarrollarse a partir
de una función religiosa.
El sitio El Mirador, en Guatemala, puede haber sido el centro principal de las tierras bajas del período Formativo
tardío (o Preclásico). La construcción es del 150 a.c. y su abandono del 150 d.c.
La erección de los primeros monumentos fechados con el Calendario Largo en las tierras bajas marca el comienzo
del período Clásico, alrededor del 250 d.c.
Después del 434 d.c. el culto de la estela se expandió hacia el este a Copán y hacia el norte a los sitios de Yucatán.
Las estelas conmemoraban a los antepasados de los linajes principales.
La transición de jefatura a estado parece haber ocurrido en el Petén alrededor de 534 d.c. El culto a la estela llega
a su máxima extensión, un estilo artístico estatal toma forma, y el sistema simbólico usado por los monumentos se
vuelve más estandarizado. Donde antiguamente habían existido dos niveles jerárquicos en los sitios, ahora había
cuatro, lo que probablemente indica una estructura administrativa más compleja. En el pináculo de la jerarquía
estaban emergidos cuatro centros regionales importantes (Tikal, Calakmul, Copán y Palenque), cada uno con sus
propios glifos emblemáticos y sus dinastías reales.
Un centro clásico típico estaba formado por una serie de plataformas escalonadas, coronadas por una
superestructura de mampostería ubicadas alrededor de una plaza o patio. Algunos complejos estaban unidos por
calzadas (ej. Tikal). Otras estructuras comunes eran las canchas de pelota y los depósitos.
Las incripciones jeroglíficas mayas no sólo significaban ideas sino también sonido. Las estelas registran registros
astrológicos y calendáricos, y los eventos significativos en la vida de los soberanos.
Pacal reinó en Palenque desde el 615 al 683 d.c.; bajo su reinado este centro predominó en las tierras bajas del
oeste.
Las mujeres deben de haber sido miembros prominentes del linaje real de Palenque. Hay inscripciones que se
refieren a mujeres que actuaron ya sea como regente o como soberanas permanentes. El matrimonio con damas
nobles fue una de las vías por las que los líderes de los centros secundarios se aliaban con los soberanos de los
centros principales. La nobleza del maya clásico parece haber reconocido la importancia bilateral de cualquiera de
las líneas de descendencia masculina o femenina para realzar su estatus. La gente corriente, por otra parte,
probablemente reconocía la descendencia por la línea masculina.
En los mayas es importante el ritual de mutilación y sangramiento.
EL COLAPSO DEL MAYA CLÁSICO:
Los soberanos del Palenque y otros centros de las tierras bajas occidentales dejaron de erigir estelas alrededor del
800 d.c. Más o menos al mismo tiempo cesó la construcción monumental y la población declinó.
¿Por qué? Una teoría dice que es posible que el crecimiento de la población en el Clásico tardío pueda haber
rebasado los límites del potencial agrícola del Petén.
Otra teoría, la que los autores apoyan: la decadencia llega Teotihucán (600-750 d.c.) creando un vacío de poder en
Mesoamérica. Las ciudades estado mayas rivales trataron de conseguir el control de las redes comerciales hacia el
oeste. Sus manejos del poder implican a menudo brotes de guerra y una intensificación en la construcción de
monumentos, considerados como una manifestación del prestigio de los gobernantes. El crecimiento de la
población fue alentado porque la elite necesitaba soldados para sus ejércitos y trabajadores para las
construcciones. Los soberanos organizaron el control del agua a gran escala y los proyectos de mejora de las
tierras para tener más alimentos necesarios para el crecimiento de la población. Por último, el desasosiego político
engendrado por la caída de Teotihucán se extendió al lado oriental en las tierras altas mexicanas dentro del mundo
maya. Los mercaderes mexicanos y los inmigrantes, que habían llegado en actitud pacífica a veces, y agresivas
otras comenzaron a dominar culturalmente los centros mayas del oeste, y después políticamente. La decadencia de
la elite en los centros occidentales originó una crisis de confianza entre sus aliados y parientes políticos del este.
Cuando las elites perdieron su fuerza, no pudieron controlar por más tiempo a los campesinos rebeldes, quienes ya
no soportaron la coacción del origen divino de los soberanos. El declive de las dinastías gobernantes ocurrió por la
desintegración del intrincado sistema de intercambio y redistribución que habían manejado y el deterioro de las
obras agrícolas que habían mantenido. Esta caída del sistema económico causó carestía. Muchos campesinos
murieron; los que sobrevivieron retomaron la agricultura de roza y quema, o emigraron hacia el norte de Yucatán,
donde las sociedades clásicas no estaban en decadencia en el siglo IX.
LAS CIVILIZACIONES POSCLÁSICAS:
Cuando Teotihucán declino en el siglo VIII, la población de la Cuenca de México disminuyó un tercio. La
distribución de los asentamientos durante el período del 700 al 950 d.c. sugiere que la Cuenca fue dividida en una
serie de pequeños estados hostiles.
Nuevos centros de poder surgieron en la áreas del sur y el norte de la Cuenca. En Cholula, en el valle de Puebla,
so construyó una enorme ciudadela. (cholulas)
La ciudad capital de los toltecas fue Tula. Practicaban sacrificios humanos. El estilo de arte tolteca ha sido
atribuido algunas veces a los estilos contemporáneos desarrollados por los cholulas de Puebla y los mixtecas en
Oaxaca, pero deriva ampliamente de la tradición teotihuacana.
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El arte posclásico ha tenido un notorio aspecto sanguinario.
El imperio tolteca desapareció a mediados del siglo XII, y Tula fue destruido alrededor del 1168 d.c. Un factor
que contribuyó a la destrucción fue la llegada de un gran número de inmigrantes chichimecas, agricultores
aldeanos y cazadores recolectores nómadas, llegados desde la frontera a causa de las prolongadas sequías. Tula
pudo debilitarse también por la competencia con Cholula y otros estados rivales.
Los soberanos de los pequeños estados, quienes habían sido vasallos tributarios de Tula, se movilizaron para
llenar el vacío de poder. Los mixtecas para 1350 estaban infiltrados en el territorio zapoteca en el valle de Oaxaca.
En Yucatán, el poder de los toltecas mayanizados disminuyó y abandonaron Chichén Itzá en 1224 d.c. Un nuevo
estado maya dominante fue establecido por la dinastía Cocom; su capital era Mayapán, en el norte de Yucatán.
Los soberanos Cocom retenían a los señores titulares de sus provincias como rehenes virtuales en Mayapán, lo
que aseguraba su pago continuado de tributos. Los nobles subordinados se rebelaron y destruyeron Mayapán en
1450 d.c. El antiguo dominio Cocom se fragmentó en 16 pequeños estados rivales. Esta era la situación política y
económica que los españoles encontraron cuando comenzaron la conquista de Yucatán en 1528. Los mayas no
fueron tan fácilmente sojuzgados como los estados más centralizados aztecas e incas. No fue hasta 1697 cuando el
último reino maya independiente cayó frente a los españoles: fue Tayasal.
EL AUGE DE LOS AZTECAS:
En el siglo del caos que siguió al colapso de Tula, los refugiados toltecas y los inmigrantes chichimecas se
extendieron hacia el sur dentro del área de la Cuenca de México, donde se casaron con los habitantes locales.
Los últimos inmigrantes chichimecas que llegaron a la Cuenca fueron los tenochca o mexica, también
denominados aztecas. Parecen haber comenzado como una tribu de agricultores semicivilizados, forzados por la
sequía o la sobrepoblación a dejar su pueblo natal de Aztlan, el cual estaba probablemente localizado al oeste de
México.
Los pueblos gemelos de Tenochtitlán y Tlatelolco se fundaron en las islas en 1325 o 1345. En 1367 los aztecas
eran mercenarios de la ciudad estado tepaneca de Azcapotzalco, y su soberano era Tezozomoc. Éste premió a los
aztecas por su ayuda dándoles a su hijo como su primer rey. A los azteas se le dieron más responsabilidades en la
administración de los estados conquistados, y fueron recompensados con un reparto de tierra.
En 1434, los soberanos de Tenochtitlán, Texcoco y Tlocopan formaron la Triple Alianza. Los soberanos de otros
pequeños estados fueron forzados a volverse vasallos y pagar tributo a la Triple Alianza a través de una
combinación de matrimonios interdinásticos, o mediante aplicación de la fuerza. La mayor parte del tributo
agrícola recaudado por los señores vasallos era guardado por el tlatoani, pero el resto se distribuía entre los nobles
de alto rango que se habían distinguido en las batallas. Después de asegurado el control de la Cuenca, los
soberanos de la Triple Alianza iniciaron un control a gran escala del agua y los proyectos de construcción y se
embarcaron en la conquista de áreas marginales.
Hacia 1500m la Triple Alianza tenía una población de 10 millones y un territorio de 200.000 km2.
Tenochtutlán tenía canales que formaban un tejido norte sur, y había un tráfico constante de personas y
mercaderías. En el centro de la ciudad había un recinto sagrado dominado por una pirámide, sobre la cual estaban
colocados dos templos gemelos de Tlaloc, dios de la lluvia, y de Huitzilopochtli, el dios del sol. Rodeando este
edificio estaban los palacios de los soberanos.
Los aztecas usaron como unidades estándar de valor para sus tratos comerciales las semillas de cacao, los mantos
de algodón y canutos de plumas llenos con polvo de oro.
La sociedad azteca estaba estratificada en clases; sin embargo, parece haber conservado algunos pocos rasgos de
una organización más temprana basada en el parentesco. La clase más alta, los nobles o pilli, eran todos parientes
del rey. Los nobles tenían sus propios estados hereditarios, así como tierras tributarias dadas por los tlatoani como
recompensa por los servicios prestados como administradores o guerreros. La mayor parte de la población era
gente común o macehuales. Cada uno de ellos pertenecía por nacimiento a uno de los 20 clanes o calpultin. Los
miembros de un calpulli ocupaban su propio barrio en la ciudad, de propiedad colectiva, y chinampas de tierra
agrícola en los suburbios, manteniendo su propio templo, y abriendo escuelas para la educación militar; también
iban a la guerra como unidad de combate. Los miembros del calpulli no eran a menudo parientes exactamente,
pero practicaban la misma especialización manufacturera. Cada calpulli estaba internamente jerarquizado, según
la cercanía con respecto al linaje de los ancestros fundadores. Los calpultin de diferente rango componían juntos
cada uno de los cuatro sectores en los que Tenochtitlán estaba dividido. En la clase más baja estaban los
mayeques, campesinos desplazados y conquistados, quienes no tenían derecho a tierra calpulli, y trabajaban como
arrendatarios en los estados de los nobles. También en lo más bajo estaban los esclavos y la gente de servicios,
quienes eran usualmente reclutados entre los rangos de cautivos y deudores. Existían dos grupos capaces de
alcanzar alguna movilidad ascendente en la jerarquía azteca: los campesinos de bienes exóticos a larga distancia,
pochtecas, evitaron cargos públicos que pudieran provocar la enemistad de los nobles; y a los guerreros que se
distinguían en la batalla, se les concedía propiedades y quedaban libres de pagar impuestos.

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Los aztecas estaban en guerra casi permanentemente. Una razón de esta guerra era la conquista de otros pueblos
para forzarlos a pagar tributo. También necesitaban cautivos para sus sacrificios. La escala del sacrificio azteca
superó cualquier otra anterior.
LAS JEFATURAS DEL ÁREA INTERMEDIA
El Área Intermedia comprende la mayor parte de Ecuador, las tierras altas y los llanos de la costa al oeste de
Colombia, al Oeste de Venezuela, y América Central al este de Honduras, el área comprendida entre Mesoamérica
y Perú.
Pequeñas jefaturas pueden haberse desarrollado en la costa de Ecuador ya en 2200 a.c.
Un periodo de “Desarrollos Regionales” habría comenzado en Ecuador alrededor del 500 a.c. y llegó hasta 500
d.c.
En la mayoría de las áreas la gente de este período vivía en pequeñas aldeas, probablemente a un nivel tribal de
organización.
Durante el “período de Integración” que abarca desde el 500 d.c. al tiempo de la conquista española, las culturas
regionales de Ecuador y Colombia se conjugaron formando grandes unidades. Las poblaciones crecieron hasta su
máximo tamaño; estaban organizadas en jefaturas, con grandes sitios centrales que comprendían templos,
residencias de elite y tumbas. Tenían agricultura extensiva, lo que implicaba sistemas de irrigación.
En los Andes nororientales de Colombia, la cultura tairona floreció más o menos desde el 1000 al 1530 d.c. Los
jefes que controlaban las federaciones multialdeanas residían en pueblos Tairona. Se construyeron embalses,
canales de irrigación y terrazas en las que se cultivaba el maíz.
LAS JEFATURAS CARIBEÑAS:
Los primeros habitantes de las islas del Caribe eran recolectores costeros, que comenzaron a llegar,
probablemente desde Yucatán y Venezuela, alrededor del 5000 a.c. Hacia el 1 d.c. gentes agricultoras del bajo
Orinoco, que hacían cerámica saladoide, y probablemente de habla arawak, colonizaron las Pequeñas Antillas.
Hacia 120 d.c., sus descendientes alcanzaron Puerto Rico.
En Puerto Rico, por el 700 d.c., una nueva cerámica evolucionó, la ostionoide, que fue llevada desde allí hasta La
Española y Cuba.
La agricultura de roza y quema proveía la mayor parte de los alimentos; la yuca era el principal cultivo,
complementado con camote y maíz. Los pueblos eran gobernados por jefes locales, que estaban sujetos a un jefe
superior. Los soberanos y sus allegados constituían una aristocracia privilegiada.
LAS JEFATURAS ANDINAS. LAS JEFATURAS PRECERÁMICAS:
Una agricultura incipiente había comenzado en las montañas andinas o sierra del Perú hacia el 5.500 a.c. Mientras
tanto, la población de la franja costera, estrecha y árida, estaba comenzando a aumentar sustentada por la pesca.
Se construyeron estructuras monumentales en varios sitios costeros, iniciándose alrededor del 2400 a.c., lo que
sugiere una organización compleja de la sociedad. Parece ser una organización jefatural.
Entre las estructuras monumentales más tempranas del período Precerámico ( antes del 1800 a.c.) están los
montículos de Bandurria, Río Sceo y Aspero.
Los habitantes de los centros serranos se alimentaban de papas, quinua, calabaza, frijoles maíz y maní, y carne de
conejillos de Indias y llamas.
La existencia de centros en la sierra tan tempranos como los de la costa sugiere un paralelo con la “esfera de
interacción” Hopewell; el Perú precerámico también parece haber tenido una red de jefaturas vinculadas por
alianzas y relaciones de intercambio.
EL PERÍODO INICIAL:
Alrededor del 1800 a.c. la mayoría de los centros precerámicos en la costa parecen haber sido abandonados, pero
sitios semejantes aparecen pronto tierra adentro en los valles ribereños, cerca de tierras en donde podía practicarse
la agricultura de regadío. Esto refleja una reorientación de la economía hacia una mayor dependencia de la
agricultura.
La cerámica comenzó a fabricarse en la sierra norte de Perú alrededor del 1800 a.c. Las técnicas cerámicas
habrían sido tomadas al parecer de los ecuatorianos. En 1800 a.c. empieza el período “Inicial”. Otras innovaciones
fueron el telar y las técnicas metalúrgicas.
CHAVÍN: EL HORIZONTE TEMPRANO:
El estilo Chavín se difundió a lo largo de los Andes septentrionales y de la costa norte y central. Esta gran
difusión puede ser interpretada como alguna señal de alguna forma de integración interregional social y política;
los arqueólogos se han referido a la fase de influencia Chavín como el Horizonte Temprano (900-250 a.c.).
Chavín de Huantar, el centro aparente de la red de interacción del Horizonte Temprano, está en el valle de Mosna
en los Andes septentrionales.
Una de las divinidades más importantes de Chavín fue el “hombre-jaguar”. Otra deidad famosa es el “Dios de los
Báculos”.
Por lo general se ha asumido que la dispersión del arte de Chavín y la arquitectura de los templos era el reflejo
material de la expansión de un culto religioso centrado en el “Dios de los Báculos”. Pero si Chavín fue el centro
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de un imperio, cabría esperar encontrar las ruinas de fortalezas o centros administrativos; pero ninguno ha sido
identificado hasta la actualidad. una especulación teórica explica la expansión Chavín como la difusión de un
culto en crisis.
EL PERÍODO INICIAL Y EL HORIZONTE TEMPRANO EN LOS ANDES MERIDIONALES:
En los Andes meridionales, las aldeas y los pueblos se establecieron alrededor del 1200 a.c. La cultura Wankarini
practicaba la fundición de minerales de cobre. Fechada entre 1200 a 800 a.c., es la industria más antigua de este
tipo en los Andes.
El período Intermedio Temprano, 200 a.c.- 600 d.c.
Después del declive de Chavín alrededor del 200 a.c., su estilo muy difundido fue reemplazado por estilos
artísticos más localizados. Fue una época de florecimiento cultural. Las ciudades y los estados se desarrollaron;
fueron construidos sistemas de irrigación a gran escala; las poblaciones alcanzaron su máximo tamaño; y había
“excelentes” artesanos. La aparición de los estados tiene su lado negativo: guerras y se construyeron
fortificaciones y ciudades amuralladas.
MOCHICA:
En la costa norte estuvo la civilización mochica del 200 al 700 d.c. el estilo mochica reemplazo los estilos de
cerámica local: esta sustitución se puede interpretar como una indicación de conquista.
Puede ser que el estado mochica instituyera un sistema de trabajo obligatorio para los proyectos públicos,
semejante a la mita.
Había especialistas artesanos a tiempo completo.
Hay una marcada diferenciación en las ofrendas funerarias, por lo que se deduce que la sociedad estaba
estratificada. Los mochicas se expandieron hacia los valles vecinos mediante la conquista militar. Las zonas
conquistadas permanecieron fuertemente sujetas al Estado: había guarniciones situadas en fortificaciones que
prevenían rebeliones y en cada valle se construyó una capital provincial.
La capital, en Moche, sufrió una masiva inundación hacia 400-500 d.c. por causa de un terremoto. Una nueva
capital se estableció más al norte: Pampa Grande. Este habría durado hasta el 600-700 d.c., cuando la costa
septentrional fue absorbida por el imperio huari.
NAZCA:
La cultura Nazca en la costa sur fue contemporánea de la de Moche. Las líneas de Nazca se hacían quitando las
piedras pequeñas hasta exponer el suelo desnudo. Las figuras de los animales se parecen a los dibujos de la
cerámica y los tejidos nazca, lo que permite atribuir las líneas a la misma cultura. No se sabe qué son
exactamente. Algunas de las líneas rectas pueden haber sido dirigidas hacia posiciones celestes y tener alguna
función o significado astronómico; no obstante, las figuras de los animales difícilmente podrían servir de ayudas
astronómicas.
DESARROLLO DEL INTERMEDIO TEMPRANO EN LOS ANDES MERIDIONALES: PUKARA
El sitio de Pukara creció hasta tener el tamaño de una verdadera ciudad entre el 100 a.c. y el 100 d.c. El estilo de
Pukara tiene similitudes con la cerámica de Tiahuanaco. Ésta última es la más vieja, por lo que se puede apreciar
la influencia de Tiahuanaco sobre Pukara.
EL HORIZONTE MEDIO: TIAHUANACO Y HUARI.
Las ruinas de Tiahuanaco están en la zona de la puna. Fue una verdadera ciudad.
Las mayor parte de las papas y de los otros cultivos en los que se basaba la subsistencia de los habitantes se
sembraban en campos drenados artificialmente. Había pesca.
Hay una deuda de la cultura local con la tradición chavín.
Hay un monolito grabado conocido como la Puerta del Sol. Esta deidad es el mismo Dios de los Báculos que era
venerado de Chavín, pero no sabemos cómo fue transferido el culto.
Había diseños artísticos preestablecidos por el estado.
El logro máximo de la civilización Tiahuanaco lo constituyó el dominio de la arquitectura de piedra.
Tiahuanaco ya había sido ocupado en 400 a.c., y la ciudad creció durante el período Intermedio Temprano. El
arte y la ideología Tiahuanaco fueron difundidas a través de los andes centrales después del 375 d.c. esta difusión
marca los comienzos del Horizonte Medio, que duró hasta el 1000 d.c. En la costa sur, el estilo Tiahuanaco se
fusionó con el estilo Nazca; reemplazando al estilo del Intermedio Temprano llamado Interlocking en la costa
central, y sustituyó al mochica en la costa norte. Un estilo ligeramente diferente fue adoptado en los Andes
septentrionales. Por lo general se creía que esta difusión estilística, distinta de la que ocurrió durante el Horizonte
Temprano, era una manifestación de la expansión imperial mediante la conquista del estado Tiahuanaco.
El control regional de Tiahuanaco se extendía hacia el sur hasta la región de Atacama en el norte de Chile, donde
se establecieron enclaves económicos. Los enclaves estaban unidos mediante caravanas de llamas. La historia de
los imperios andinos con base en la sierra, desde Tiahuanaco a los incas, puede concebirse como un esfuerzo de
los habitantes de las montañas para asegurarse un suministro regular de productos de altitudes bajas, esto es, para
alcanzar el “control vertical”.
Al norte de Tiahuanaco se encontraba la ciudad de Huari alrededor del 700 d.c.
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En el período Intermedio Temprano, Huari estableció relaciones comerciales con el Estado de Nazca. La
introducción de cerámica en el valle de Nazca, la sierra septentrional y la costa central y norte es probablemente
un reflejo de la conquista Huari de estas regiones, que pudo ocurrir alrededor del 700 d.c. una red de caminos
podía haber conectado los centros provinciales de Huari.
Las relaciones de los estados de Huari y Tiahuanaco no están claras. ¿eran estas ciudades los centros de dos
imperios separados o capitales duales? Existe la posibilidad de que Huari comenzara como una colonia de
Tiahuanaco.
EL PERÍODO INTERMEDIO TARDÍO: LOS CHIMÚS:
El declive de Huari y Tiahuanaco se dio en el 1000 d.c. En el período Intermedio Tardío que siguió reaparecieron
diferentes tradiciones regionales. Es un tiempo de regresión cultural en los andes centrales y meridionales. Sin
embargo, el Intermedio Tardío vio el apogeo del desarrollo de la vida urbana y la organización estatal.
El gran sitio de Chan Chan, fundado alrededor del 800 d.c. en el norte del valle Moche, se convirtió en la capital
del imperio de Chimú. Los chimús comenzaron a apoderarse de los valles costeros alrededor del 1200 d.c., pero
fueron conquistados por los incas en 1465.
La realeza chimú parece haber practicado el reparto de la herencia, una costumbre que los incas tomaron de ellos.
Toda la riqueza del soberano muerto pasaban a sus herederos, quienes lo usaban para hacer sacrificios en su
santuario. El heredero al trono, cuyo único legado era la autoridad política del reino, tenía que construir su propio
complejo real y buscar nuevas rentas públicas para financiar su administración, ya sea por guerra, tributo o
recuperando tierras para la agricultura. Algunos sugieren que la búsqueda por parte de los herederos de nuevas
fuentes de ingresos públicos fue el impulso principal de la expansión del imperio chimú e inca, lo cual ha sido
criticados por otros, quienes ven a las conquistas imperiales como una respuesta al agotamiento medioambiental
real o potencial.
El proyecto más grande iniciado por los chimús fue la construcción de un canal que podía traer agua – pero nunca
fue terminado-.
EL HORIZONTE TARDÍO: LOS INCAS
El valle del Cuzco en los Andes meridionales había estado estancado culturalmente hasta el período Inicial. Una
pequeña jefatura local, los incas, realizaba repetidas incursiones sobre sus vecinos, pero no ganaba mucho
territorio. Alrededor del 1410 d.c. el emperador semimítico (inca Sapa) Viracocha comenzó a crear alianzas con
otros grupos. Sus descendientes comenzaron la conquista sobre el territorio. La población del imperio se ha
estimado en unos 6 millones, pero puede ser que sean 12 millones. El imperio fue llamado Tawantinsuyo, “la
tierra de las cuatro regiones”. Cada región constituía una provincia: Antisuyo (noreste), Collasuyo (sureste),
Chinchaysuyo (noroeste) y Contisuyo (suroeste). Estas estaban a su vez divididas en pequeñas provincias, cuyos
límites algunas veces correspondían a los de los reinos conquistados.
En lo alto de la jerarquía estaba el emperador, o inca Sapa, a quien se creía descendiente del dios sol, Inti. Estaba
casado con su hermana, pero tenía muchas concubinas. Los incas adoptaron la costumbre chimú del reparto de la
herencia.
En teoría, la burocracia del imperio inca estaba organizado según un sistema decimal, con una jerarquía de
funcionarios responsables de unidades de 10, 50, 100, 500, 1000, 5000, y 10000 ciudadanos. Un cuerpo de
investigadores especializados observaba la conducta de los funcionarios provinciales.
Los incas instituyeron varias políticas con el fin de asegurar el control del territorio conquistado, pero esto
también tenía el efecto de unificar el imperio culturalmente. Cualquiera de los grupos nativos que pudiera causar
disturbios era trasladado a áreas distantes, mientras que a las colonias leales, llamadas mitima, se les concedían las
nuevas tierras conquistadas. Mantenían casi intacta la jerarquía local del estado conquistado, pero les imponían
que los hijos de los gobernantes fueran a Cuzco, donde eran educados en la corte y el lenguaje inca, el quechua.
Las religiones locales eran respetadas, pero estaban obligados a venerar el panteón de los dioses naturales incas: el
Creador, el Sol (ancestro del linaje real), el Rayo y la Madre Tierra. Había sacrificios humanos.
Una gran red de caminos pavimentados, de un total de 30.000 km, unía los centros principales con Cuzco,
facilitando el movimiento de tropas, bienes e información. Relevos de correo se apostaban en los caminos a
intervalos; ellos memorizaban y transmitían el mensaje estatal.
Los incas nunca conocieron un sistema de escritura, que nosotros consideramos necesario como instrumento
administrativo; en cambio, los burócratas incas contaban con un sistema de cuerdas anudadas, llamado quipu. Un
grupo hereditario especial de funcionarios del estado, los quipucamayocs, memorizaban la historia, los mitos y
censos estadísticos, que eran simbolizados en los nudos de las cuerdas quipu y recitados para los funcionarios
estatales.
Los campesinos incas eran dueños de su tierra y constituían clanes patrilineales endógamos, llamados ayllus. Las
tierras que cultivaban estaban divididas en tres, y el producto de estas tres divisiones pertenecían respectivamente
a los templos, al inca Sapa (o estado), y a ayllu. Cada campesino estaba obligado a trabajar en la tierra que
pertenecía al estado; este tributo en trabajo se llamaba mita. La parte del cultivo reclamada por el estado era
llevaba a los depósitos estatales: este alimento podía servir para los ejércitos o para los trabajadores obligados a
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trabajar, y para aliviar hambrunas. Los incas desarrollaron una técnica de almacenamiento del cultivo principal de
las sierras, la papa, deshidratándolas por congelación para hacer chuño. Proporcionar a los trabajadores grandes
cantidades de chicha -cerveza de maíz- parece haber sido una de las funciones importantes de los centros
administrativos. Las fiestas redistributivas se hacían en las plazas.
El bien más importante dado por el estado eran los tejidos. El bronce se volvió común de trabajar. Los incas
inventaron la taclla o “arado de pie”, que consistía en un palo con punta de bronce, un apoyo para el pie cerca de
la punta y un asidero en el otro extremo.
Había cerámica estatal.
Los incas no construyeron ciudades. La mayor parte de los habitantes vivía en aldeas o pequeños pueblos, que
tenían menos de 1000 personas. El carácter no urbano de los incas contrasta con Mesopotamia – ej. Tenochtitlán-.
Los mercados y los mercaderes, que desempeñaron un rol importante en el comercio a larga distancia en
Mesoamérica, están ausentes en el imperio inca. Los bienes lujosos fueron producidos y distribuidos a la
población por el estado, y ésta requería permisos especiales para tener artículos no esenciales en propiedad.
Al conquistar con tanta rapidez un imperio tan vasto, puede ser que los incas se expandieran demasiado. Las
tensiones internas causaron la disolución del imperio después de la muerte de Huayna Capac. Uno de sus hijos,
Huáscar, se proclamó inca en Cuzco; pero el otro hijo, Atahualpa también lo hizo. Éste último lo venció en 1532
tras una larga guerra civil. Un año más tarde el ejército español conquista Cuzco. Los españoles tomaron el
control de la burocracia nativa, usándola para sus propósitos y poniendo un títere como inca Sapa, Manco Capac.
Éste organizó una rebelión en 1536, pero fue vencido y los españoles consolidaron su conquista del imperio.

CAP. 7: MUNDOS PARALELOS


RECONSIDERACIONES SOBRE LA DIFUSIÓN:
Una explicación del paralelismo Viejo mundo-Nuevo mundo, sugerida por los primeros autores que pensaron
sobre ello, fue que los rasgos culturales habían sido llevados a América por viajeros prehistóricos desde el Viejo
Mundo. Los argumentos para la difusión descansan, por lo general, en la complejidad y la arbitrariedad de los
rasgos comparados, en su aparentemente inesperada aparición en la alegada cultura receptora, en su prioridad en
la supuesta área donadora y en la existencia de una ruta posible para la transmisión. Una debilidad de estas teorías
es que no existen evidencias que la soporten.
Las teorías difusionistas a menudo han descansado, explícita o implícitamente, en asunciones racistas de que los
nativos americanos eran salvajes atrasados, incapaces de crear culturas sofisticadas sin la asistencia benevolente
de tutores más avanzados de piel blanca. Los antidifusionistas tienen otra crítica más filosófica. Si se puede
demostrar que las civilizaciones evolucionaron en América en completo aislamiento de sociedades complejas
similares al viejo mundo, existe una poderosa razón para argumentar que hay una tendencia inherente a las
sociedades humanas simples a volverse progresivamente más complejas bajo ciertas condiciones, y que este
proceso de evolución cultural permite la generalización científica e incluso la predicción.
Se puede señalar que México y Perú son los únicos casos donde existe una posibilidad de completo aislamiento de
civilizaciones emergentes derivadas de sociedades más antiguas.
PARALELISMOS EN LA EVOLUCIÓN CULTURAL:
Una perspectiva alternativa desde la cual las culturas americanas recapitulan en aislamiento, los mismos procesos
evolutivos observados en el Viejo mundo.
Debemos señalar, en primer lugar, los posibles efectos en las trayectorias culturales de dos factores que no son
independientes en ningún caso. Primero, ha habido cambios climáticos durante el Pleistoceno superior y el
Holoceno que han tenido efectos en el mundo entero. Por lo tanto debemos esperar que culturas no relacionadas,
con adaptaciones ecológicas y organizaciones económicas y sociales semejantes, puedan haber reaccionado de
manera parecida y contemporánea a los cambios de temperatura, nivel del mar, comunidades de animales y
plantas, etc. Segundo, los primeros humanos que entraron en América eran Homo sapiens sapiens. Compartían
con sus análogos del Viejo mundo impulsos, habilidades, patrones mentales y de conducta que son genéticamente
inherentes a esta especie. Estos factores innatos podrían incluir lenguaje, inteligencia, preferencias dialécticas
omnívoras, tendencia a formas familiares y bandas, y a dividir el trabajo según el sexo.
¿Por qué personas genéticamente relacionadas establecen imperios en unos lados y bandas en otros? La respuesta
implica diferencias ecológicas. En el Nuevo mundo, como en el Viejo, las sociedades complejas se desarrollaron
en regiones tropicales, subtropicales y templadas, donde los recursos son variados y abundantes. Las diferencias
en altitud, lluvias y vegetación son particularmente notorias en Mesoamérica y Perú, donde se desarrollaron las
más complejas sociedades americanas; esto sugiere que el intercambio y la redistribución de recursos entre los
habitantes de ecozonas muy diversas, densamente pobladas, pudo haber sido el factor crítico en la aparición de la
civilización.
Es mejor considerar tres trayectorias paralelas alternativas seguidas por las culturas de nivel arcaico en América.
Primero, en regiones donde los recursos naturales eran escasos –el ártico, subártico y los desiertos áridos como la
Gran Cuenca-, pequeños grupos móviles muy dispersos mantenían una adaptación muy arcaica en el momento del
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contacto europeo. En regiones de gran diversidad biótica y abundancia, como la costa y la selva templada, el
desarrollo de estrategias eficientes de recolección permitió el establecimiento de asentamientos más permanentes
y el mantenimiento de poblaciones grandes y densas. En estas áreas se siguió la segunda trayectoria, que llevó a
un desarrollo arcaico con éxito en cada caso. Entre los cazadores-recolectores que ocuparon medio ambientes
ricos, una estrategia común para evitar las fluctuaciones potenciales de los recursos fue la periódica concentración
de grupos dispersos para acumular y redistribuir los productos recolectados en un área amplia. La redistribución a
menudo era realizada por los “grandes hombres” cuyas posiciones tendían a volverse hereditarias: esto originó la
jerarquización basada en el linaje. Las fiestas de redistribución eran necesarias por razones ecológicas y
económicas, pero para asegurar su continuidad se realizaron en forma de rituales sancionados sobrenaturalmente.
A medida que los jefes iban haciéndose con el control de la redistribución interna, también se apoderaban del uso
de los excedentes de la sociedad a fin de intercambiarlos para forjar o mantener alianzas externas. Entre éstos
podría haber estructuras a gran escala, a menudo de naturaleza funeraria, y materiales exóticos importados, que
atestiguan el funcionamiento de grandes redes de intercambio. Por último, la evolución de las sociedades de
desarrollo arcaico está limitada por la capacidad que contienen sus medio ambientes. No se discute la eficacia de
las estrategias de recolección utilizadas: la caza y la recolección no pueden sostener densidades de población
comparables a las de la agricultura.
La tercera trayectoria fue seguida por los pueblos de las regiones semiáridas o tropicales, las cuales desarrollaron
o adoptaron la agricultura. La aparición de aldeas agrícolas permanentes señala el comienzo de lo que se conoce
como la etapa Formativa. La agricultura alentó el crecimiento de la población, y mediante una retroalimentación
positiva, el aumento del número de personas sólo pudo mantenerse adoptando métodos de agricultura intensiva,
como la irrigación, las terrazas y la duplicación de las cosechas. La agricultura permitió una densidad de
población más alta que la de la caza y la recolección. El sedentarismo, el crecimiento de la población, la
redistribución, el intercambio y la guerra llevaron al surgimiento de las jefaturas con base agrícola en el Formativo
de Mesoamérica, el norte de suramérica, el Caribe, el sureste de EE.UU. Las sociedades más complejas de
organización estatal, evolucionaron sólo a partir de las jefaturas de Mesoamérica y Perú. Por qué los habitantes de
estas dos áreas pudieron avanzar hacia la tercera trayectoria del desarrollo sigue sin poder explicarse; quizá su
adelanto en la adopción de la agricultura constituyó un factor importante.
Para los autores el factor crucial de la conquista española sobre los americanos fueron las enfermedades.

 MURRA, John. LAS INVESTIGACIONES EN ETNOHISTORIA ANDINA


Y SUS POSIBILIDADES EN EL FUTURO (1970)
La etnohistoria andina se ha visto enriquecida c la ayuda de 4 nuevos alicientes p su progreso:
1. el mayor acceso a las crónicas clásicas desde q se comenzaron a editar viejas crónicas andinas.
2. investigaciones sobre los antecedentes, personalidad y contexto intelectual en q los primeros escritores
europeos realizaron sus trabajos. Se han realizado biografías d muchos cronistas
3. en la etnohistoria andina los descubrimientos de fuentes históricas importantes o desconocidas son muy
pocas. Se necesita un nuevo juego de preguntas y un nuevo punto de vista p ampliar las fuentes disponibles. Tb el
estudio de etnohistoriadores p comprender la percepción andina de los recursos q poseían. Un ej es un libro q
recopila cuentos andinos gracias a la tradición oral, q no han sido analizados en profundidad
4. el estudio sobre las visitas, informes concienzudos d las inspecciones administrativas dirigidas por las
autoridades coloniales durante los primeros 40 o 50’ años de dominio español.
La etnohistoria como colaboración de las dos disciplinas
Los 4 desarrollos son resultados d las contribuciones d historiadores y antropólogos. Los primeros han sido más
activos en publicar nuevas ediciones de las fuentes clásicas ya conocidas y al investigar las biografías de sus
autores. Los antropólogos se han dedicado a buscar, analizar, y editar los textos quechua y las visitas regionales.
Según Murra, historiadores y arqueólogos deberían comenzar a colaborar en sus estudios, y da casos en los q la
colaboración podría ser beneficiosa: dos casos judiciales a partir de los cuales se podría conocer cómo se ejercían
los derechos sobre la tierra, y de q formas se accedía a ésta.
Investigaciones de la organización social andina en curso
El estudio sobre los derechos sobre la tierra abre la puerta a otro aspecto de la organización económica y social. El
método más prometedor para la relevación de las fuentes es cuando los investigadores se ocupan de una actividad
particular o un patrón institucional específico, ya q nos conduce a la búsqueda de mayor información.
Sugerencias q proporciona el uso de etnografías de pueblos no-sudamericanos
Un conjunto de analogías sutiles ha sido formulado por investigadores quienes, sin señalar ninguna sociedad
europea particular, hacen comparaciones con modelos q no son menos europeos por expresarse en términos
generales. La analogía socialista de Baudin ha recibido mayor atención.

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Las comparaciones sistemáticas interculturales realizadas bajo control constituyen ahora un lugar común cdo se
trata de la organización económica, política o religiosa de sociedades precapitalistas contemporáneas.
Una vez q logremos acostumbrarnos a esas comparaciones interculturales con civilizaciones no-europeas
vivientes, podremos enfocar un área igualmente descuidada: la confrontación con los logros de las civilizaciones
mesoamericanas.
La etnohistoria en acción: un proyecto de investigación de largo alcance, interdisciplinario, y sobre todo,
orientado al trabajo de campo.
El uso de las fuentes administrativas no proveerá sino una información limitada. El estudio debe convertirse en el
esfuerzo coordinado d varias tácticas d investigación q por mucho tiempo se han ejercido separadamente.
La etnohistoria en acción. Prioridades limitadas e inmediatas.
Murra elige a Domingo de Santo Tomás y a Polo de Ondegardo como figuras claves para una investigación
intensiva de las culturas andinas antes de la invasión europea, por q ambos llegan en un período temprano y
escriben crónicas sobre los indios y su vida cotidiana.

Conclusión
Aunq nos demos cuenta de la necesidad de un colaboración entre historiadores y antropólogos, se puede discernir
una ambivalencia, q es q no existe un centro dedicado a la investigación o una revista andina q ofrezca un forum
mundial y continuidad en la investigación. En tal situación, la etnohistoria podría ofrecer un marco p plantear las
prioridades, la fuente escrita q trata el mundo andino nos abre perspectivas de colaboración.

 RENFREW, C. y Bahn, P. ARQUEOLOGÍA. Teorías, métodos y práctica.


INTRODUCCIÓN: LA NATURALEZA Y LOS PROPÓSITOS DE LA ARQUEOLOGÍA
La arqueología como antropología
La antropología es el estudio del hombre. Abarca “el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, las
costumbres y cualesquiera otras capacidades u hábitos adquiridos por el hombre en cuanto miembro de la
sociedad”.
La antropología se divide en 3 disciplinas menores:
 la antropología física, q estudia las características biológicas o físicas del hombre y su evolución;
 la antropología social o cultural, q analiza la cultura y sociedad humanas. Se divide en dos ramas: la
etnografía (el estudio de primera mano de culturas vivas individuales) y la etnología (compara culturas
utilizando la evidencia etnográfica, para derivar principios generales sobre la sociedad)
 la arqueología estudia las sociedades del pasado a través de sus restos materiales.
Arqueología como historia
Si la arqueología se ocupa del pasado, ¿en q se diferencia de la historia? Las fuentes históricas convencionales
sólo comienzan con el nacimiento del documento escrito.
Es común la distinción q se hace entre la prehistoria (período anterior a la escritura) e historia, q supone el estudio
del pasado a través de la evidencia escrita. No obstante, la Arqueología puede contribuir en gran medida a la
comprensión de aquellos períodos y lugares donde existen documentos.
La arqueología como ciencia
El material que encuentra el arqueólogo no nos dice de forma directa q debemos pensar, somos nosotros, en el
presente, los q debemos darles sentido
La variedad y ámbito de la arqueología
Hay una distinción entre la arqueología del largo período prehistórico y de la época histórica. Esta división
cronológica se acentúa con nuevas divisiones. Uno de los principales avances ha sido la toma de conciencia de q
la arqueología puede contribuir en gran medida al estudio de etapas históricas más recientes.
Existen especialidades q pueden colaborar en numerosos períodos arqueológicos diferentes: La arqueología
ambiental estudia el empleo humano de plantas y animales, y el modo en q se adaptaron las sociedades del pasado
a un entorno. La arqueología subacuática, rescata objetos q se hundieron en el mar. La etnoarqueología estudia los
pueblos vivos y su cultura material con el fin de aumentar la comprensión del registro arqueológico.
Objetivos y problemas
El objetivo de la arqueología es comprender porqué las sociedades adoptan determinados patrones de
comportamiento, y cómo llegan a adquirir forma sus modos de vida y su cultura material. Interesa explicar el
cambio, se trata de una arqueología procesual.
PARTE 1. EL MARCO DE LA ARQUEOLOGÍA

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Esta parte se centra en el marco fundamental de la arqueología. ¿Que se conserva?, ¿dónde? (métodos empleados
para hallar e investigar yacimientos), ¿cuándo? (técnicas disponibles para auxiliar al arqueólogo en la datación del
pasado.
1. LOS INVESTIGADORES: LA HISTORIA DE LA ARQUEOLOGÍA
La historia de la arqueología, es la historia de cómo hemos llegado a mirar la evidencia material del pasado
humano con nuevos métodos q ayudan a entender mejor. La historia de la arqueología es una historia de ideas, de
teoría, de modos de mirar el pasado. Es una historia del desarrollo de métodos de investigación, y también es una
historia de los descubrimientos actuales.
FASE ESPECULATIVA
En un principio, se desarrolló una curiosidad bastante imparcial por las reliquias de sociedades pasadas en varias
civilizaciones antiguas, en la q los sabios coleccionaban y estudiaban objetos del pasado. Durante el
Renacimiento, los eruditos comenzaron a estudiar y coleccionar las reliquias de la antigüedad clásica.
Las primeras excavaciones
En el s XVIII los investigadores iniciaron la excavación de algunos de los yacimientos destacados. Pompeya, en
Italia fue uno de los primeros. El mérito en dirigir la q se ha denominado “la primera excavación científica” recae
sobre T. Jefferson, q en 1784 cavó una zanja o sección atravesando un túmulo sepulcral en su propiedad de
Virginia (dicho sea de paso, su “propiedad” estaba llena de tumbas de indios). Su trabajo marca el principio del
fin de la fase especulativa. Sus métodos fueron lo bastante cuidadosos como para permitirle reconocer niveles
diferentes en su zanja y ver q los numerosos huesos humanos presentes estaban peor conservados en las capas
inferiores. Su sólido planteamiento no fue adoptado por ninguno de sus sucesores inmediatos.
LOS INICIOS DE LA ARQUEOLOGÍA MODERNA
La disciplina arqueológica no llegó a constituirse realmente hasta mediados del s XIX. El geólogo Hutton había
estudiado la estratificación de las rocas (su disposición en niveles superpuestos o estratos) estableciendo los
principios q sentarían las bases de la excavación arqueológica.
La antigüedad del hombre
Boucher de Perthes, trabajando en el río Somme, publicó en 1841 pruebas convincentes de la asociación en aquel
lugar de artefactos humanos y huesos de animales extintos, lo q indicaba la existencia humana mucho antes del
Diluvio bíblico como se creía.
El concepto de Evolución
Darwin publica en 1859 “El origen de las especies” donde establece el concepto de evolución como la mejor
explicación del origen y desarrollo de todas las plantas y animales. La idea de evolución no era nueva, pero lo q
Darwin demostró fue cómo se producía este cambio. El mecanismo clave era la “selección natural o supervivencia
de los más aptos”. En la lucha por la existencia, los individuos de una determinada especie mejor adaptadas al
entorno sobrevivían mientras q los menos adaptados morirían. Los individuos supervivientes transmitirían sus
cualidades ventajosas a su descendencia y las características de una especie cambiarían hasta el punto de surgir
una nueva. En 1871, Darwin publicó “El origen del hombre” donde establece q la especie humana había surgido
como parte del mismo proceso.
El sistema de las Tres Edades
En 1836, Thomsen publica su guía del Museo Nacional de Copenhague, donde propone q las colecciones se
dividieran entre las procedentes de la Edad de Piedra, la Edad de Bronce, y la Edad de Hierro. Estableció de esta
forma, el Sistema de las Tres Edades.
Más tarde, se estableció una subdivisión de la primera entre Paleolítico o Antigua edad de Piedra, y Neolítico o
Nueva Edad d Piedra. Estos términos fueron aplicables a África donde no se empleaba el bronce, o a América, en
la q el bronce era poco importante y no se usaba el hierro.
Estos tres conceptos (la antigüedad del hombre, la teoría de la evolución, y el sistema de las tres edades)
proporcionaron un marco para el estudio del pasado y para plantearse preguntas sobre él.
Pitt-Rivers y Evans idearon esquemas evolutivos de formas artefactuales q dieron lugar al método tipológico.
Etnografía y arqueología
Otra línea importante en el pensamiento fue la comprensión de q el estudio realizado por los etnógrafos en las
comunidades vivientes de distintas partes del mundo, podía ser un punto de partida útil para los arqueólogos, en
su esfuerzo por comprender el modo de vida de sus propios antepasados.
Tylor y Morgan en 1870 sostuvieron q las sociedades humanas habían evolucionado desde un estadio de
salvajismo (caza primitiva), a través de la barbarie (agricultura simple), hasta la civilización (la forma superior de
sociedad)
El descubrimiento de las primeras civilizaciones
En 1798-1800, se descubrió la Piedra de Roseta, q proporcionó la clave para comprender la escritura jeroglífica
egipcia, ya q estaban grabados dos textos idénticos, uno en escritura egipcia, y otro en griega. Champollion
descifró los jeroglíficos en 1822. En 1840, Layard descubrió enormes culturas asirias, y descifró el cuneiforme,

60
Lloyd Stephens viajó por Yucatán y descubrió q los monumentos mayas pertenecían a una misma cultura, ya q
había inscripciones jeroglíficas similares en diferentes lugares.
CLASIFICACIÓN Y CONSOLODACIÓN
El período histórico clasificatorio se prolongó hasta 1960. El interés fundamental era la cronología, se realizaban
grandes esfuerzos para establecer cronologías regionales y en describir el desarrollo de la cultura.
Boas reaccionó contra los esquemas marcadamente evolucionistas de sus predecesores Morgan y Taylor, y exigió
mayor atención a la recolección y clasificación de información de campo. Se elaboraron inventarios de rasgos
culturales.
Childe comparaba secuencias prehistóricas de Europa, y estableció q una colección o industria artefactual q se
repite de forma constante puede ser considerada como el equipo material de un grupo de gente concreto. Él
estableció q se había producido una Revolución Neolítica q dio lugar al desarrollo de la agricultura, y más tarde,
una Revolución Urbana q desembocó en los primeros pueblos y ciudades.
El enfoque ecológico
Steward estaba interesado en explicar el cambio cultural, pero llevó la cuestión un conocimiento antropológico de
cómo funcionaban las culturas vivas. Bautizó con el nombre de ecología cultural al estudio de los modos en los q
la adaptación al medio puede motivar el cambio cultural.
Clark, sostuvo q podemos comprender muchos aspectos de la sociedad antigua estudiando cómo se adaptaron al
entorno las poblaciones humanas. Fue esencial la colaboración de nuevos tipos de especialistas.
El auge de la Ciencia arqueológica
Desp de la SGM, se produjo un rápido desarrollo de las contribuciones científicas a la arqueología. Se destacó la
aplicación de la física y la química a la arqueología.
El avance decisivo se produjo en el campo de la datación. En 1949, Lobby anunció el descubrimiento de la
datación radio carbónica (C14). Este método dio la posibilidad de proporcionar una cronología independiente para
Europa antigua.
UN CAMBIO DECISIVO EN LA ARQUEOLOGÍA
En los años 60, hubo un cambio en el desarrollo de la arqueología. Había un descontento hacia el modo en q se
sacaban conclusiones.
Con la aparición del método radiocarbónico, podían establecerse las fechas, muy rápidamente y sustituyó al
sistema lento y laborioso de establecer cronologías comparadas. Esto posibilitó q el arqueólogo comenzara a
plantearse preguntas más incisivas q las meramente cronológicas.
El nacimiento de la Nueva Arqueología
Un grupo de jóvenes arqueólogos, entre ellos Binford, ofrecieron un nuevo planteamiento de los problemas de la
interpretación arqueológica, q fue bautizado como Nueva Arqueología.
Alegaban q el potencial de la evidencia arqueológica para la investigación de los aspectos sociales y económicos
de las sociedades del pasado era mayor q el q se había advertido. Defendían q el razonamiento arq debía ser más
explícito. Las conclusiones no debían basarse simplemente en la autoridad personal del especialista, sino en un
marco explícito de argumentación lógica. Pretendían explicar más q describir, e intentaban elaborar
generalizaciones válidas. Para esto, los Nuevos Arqueólogos, se desviaron en gran medida de los planteamientos
de la historia hacia los de las ciencias.
LA ARQUEOLOGÍA MUNDIAL
Se produjeron nuevos avances en la investigación de campo. En primer lugar, habría un interés mucho mayor en
proyectos de campo con objetivos de investigación bien definidos. En segundo lugar, las nuevas perspectivas
proporcionadas por el enfoque ecológico dejaron claro q sólo habría respuestas a muchas de las cuestiones más
importantes, si se estudiaba una región completa y su entorno. El tercer avance constituyó la comprensión de q era
necesario introducir nuevas técnicas de estudio intensivo de campo y de excavación selectiva. Éstos eran los
elementos clave de la moderna investigación de campo.
La búsqueda de los orígenes
Leakey y su esposa retrasaron las fechas conocidas para nuestros antepasados. En 1959 hicieron los primeros
hallazgos de fósiles homínidos en la Garganta. África se ha convertido ahora en el gran foco de estudio de las
fases iniciales de la humanidad.
El pasado viviente
La Nueva Arqueología puso gran énfasis en la explicación. Se comprendió q uno de los modos más efectivos para
resolver estas cuestiones sería estudiar la cultura material y el comportamiento de las sociedades vivas. La
observación etnográfica tomó impulso.
¿Quiénes son los investigadores?
Hace un siglo, eran individuos acaudalados q tenían afición de especular sobre el pasado y llevar a cabo
excavaciones. Hace 30 años los investigadores tendían a ser licenciados universitarios o representantes de museos
q pretendían ampliar sus colecciones o empleados de sociedades científicas. En la actualidad, la mayoría de los
países del mundo tienen sus propios servicios históricos o arqueólogos gubernamentales.
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2. ¿QUE QUEDA? LA VARIEDAD DE LA EVIDENCIA
La mayoría de los restos arqueológicos son modestos, son los productos de desecho procedentes de las actividades
diarias de la existencia humana: restos de comida, fragmentos de cerámica, útiles líticos fracturados, etc.
La temperatura y la humedad extremas son buenas protectoras. Lo mismo sucede con los desastres naturales, por
ej la erupción de un volcán q sepultó la superficie de la tierra y restos de asentamientos.
CATEGORÍAS BÁSICAS DE LA EVIDENCIA ARQUEOLÓGICA
Uno de los principales intereses del arqueólogo reside en el estudio de los artefactos. Pero existe toda una
categoría de restos orgánicos no artefactuales q pueden revelar muchos aspectos de la actividad humana en el
pasado. Los artefactos son objetos muebles modificados o hechos por el hombre. Algunos investigadores usan el
término para incluir a todos los elementos de un yacimiento o paisaje modificado por el hombre.
Los restos orgánicos y medioambientales no artefactuales incluyen huesos y restos de plantas. Los yacimientos
son lugares donde se identifican huellas significativas de la actividad humana.
La importancia del contexto
Para reconstruir la actividad humana del pasado en un yacimiento, es fundamental comprender el contexto de un
hallazgo, q cosiste en su nivel inmediato (el material q lo rodea) su situación (la posición horizontal y vertical
dentro del nivel) y su asociación a otros hallazgos (la aparición conjunta de otros restos arqueológicos en el
mismo nivel).
Cuando los saqueadores alteran un yacimiento, removiendo el material q no les interesa, destruyen su contexto
primario. Las alteraciones tampoco se limitan a la actividad humana pues las fuerzas de la naturaleza destruyen el
contexto primario.
PROCESOS POSTDEPOSICIONALES
Procesos postdeposicionales han afectado el modo en q fueron sepultados los hallazgos. Schiffer hizo una
distinción entre procesos postdeposicionales culturales (transformaciones C) y procesos postdeposicionales
naturales (transformaciones N). Los primeros engloban actividades deliberadas o accidentales de los seres
humanos en la medida en q fabrican o usan artefactos, construyen o abandonan edificaciones. Los segundos están
constituidos por los acontecimientos naturales q determinan tanto el enterramiento como la supervivencia del
registro arqueológico.
PROCESOS POSTDEPOSICIONALES CULTURALES ¿CÓMO HA AFECTADO EL HOMBRE A LO QUE
PERDURA EN EL REGISTRO ARQUEOLÓGICO?
Podemos dividir estos procesos en 2: Los q reflejan el comportamiento y la actividad humana primaria antes del
hallazgo o el yacimiento q quedara sepultado; y los q se produjeron tras su enterramiento.
El comportamiento humano primitivo suele reflejarse en 4 actividades importantes: adquisición de materia prima,
manufactura, uso y recogida o abandono. Un registro arqueológico puede aparecer en cualquiera de estos estadios.
Para reconstruir las actividades primarias es fundamental tratar de entender a cuál de ellos estamos enfrentando.
El enterramiento deliberado de objetos valiosos o de cadáveres es otro aspecto importante del comportamiento
humano q ha dejado huella en el registro arqueológico. Otra fuente de evidencia importante son los enterramientos
de los difuntos acompañados de ajuares.
PROCESOS POSTDEPOSICIONALES NATURALES ¿COMO AFECTA LA NATURALEZA A LO QUE
PERDURA EN EL REGISTRO ARQUEOLÓGICO?
Se refiere a la actividad de los ríos, etc q pueden alterar o destruir el contexto primario del material arqueológico.
Materiales inorgánicos
Los más comunes q sobreviven son la piedra, la arcilla y los metales. La arcilla cocida, cerámica y ladrillos de
barro son casi indestructibles. Las vasijas pueden estudiarse atendiendo a su forma, decoración superficial,
componentes minerales alimentos, etc. Los metales se conservan bien, excepto cuando están en contacto con el
mar q los corroe.
Materiales orgánicos
La supervivencia de estos depende del nivel y del clima, además de la influencia ocasional de catástrofes
naturales.
El nivel es algún tipo de sedimento o suelo. Su efecto sobre el material orgánico es diverso. Los suelos ácidos
destruyen los huesos y la madera rápidamente, pero dejan decoloraciones reveladoras. El clima desempeña un
papel importante en la conservación de los restos orgánicos. La cuevas son invernaderos naturales debido a q su
interior está protegido de los efectos climáticos exteriores. El clima tropical es el más destructivo, debido a las
altas temperaturas, las lluvias, la humedad y los suelos ácidos. El clima templado tampoco es beneficioso debido a
las precipitaciones y las temperaturas oscilantes.
Las catástrofes a veces protegen los yacimientos, como los corrimientos de lodo o las erupciones volcánicas (el ej
es Pompeya).
Conservación de los materiales orgánicos: las condiciones extremas
Entornos secos: la aridez o la sequedad evitan la descomposición gracias a la escasez de agua. Los arqueólogos se
dieron cuenta de este fenómeno por primera vez en Egipto.
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Entornos fríos: La refrigeración natural puede contener los procesos de descomposición.
Entornos anegados: La gran mayoría de los yacimientos son los secos en el sentido de q su contenido de humedad
es bajo y la conservación de restos orgánicos es mala. Los situados en zonas encharcadas abarcan todos los
encontrados en lagos, marismas, ciénagas, pantanos y turberas. Aquí, los materiales orgánicos quedan realmente
sellados en un medio húmedo y carente de aire, lo q favorece su conservación.
14. ¿DE QUIÉN ES EL PASADO? LA ARQUEOLOGÍA Y EL PÚBLICO
La destrucción de los yacimientos excede a cualquier otra sufrida en siglos pasados. La explotación de la
superficie terrestre para fines comerciales o para la agricultura destruye los sitios. Tb el turismo los perjudica.
¿A QUIÉN PERTENECE EL PASADO?
¿Se han de devolver las antigüedades adquiridas por los museos accidentales durante la época colonial a sus
países de origen? Los arqueólogos ¿son libres para excavar los enterramientos de grupos cuyos descendientes
actuales puedan poner reparos debido a cuestiones religiosas?
Los museos y la devolución del patrimonio cultural
Hay muchas reclamaciones dirigidas a museos europeos y norteamericanos para q devuelvan el patrimonio
cultural a sus lugares de origen. El caso más famoso es el del British Museum, q tiene los Mármoles de Elgin, q
los griegos reclaman. El argumento del museo es q la ley británica prohíbe q sus regentes enajenen los artículos a
su cargo. Para el autor, muchas antigüedades sobreviven hoy en día gracias a q han sido guardadas en los museos.
Hay argumentos convincentes para la restitución de objetos con un especial significado religioso o cultural, como
las machinas de los indios. Sería lógico reunir el material de un mismo yacimiento q esté ahora esparcido por
museos de todo el mundo y repatriar al menos una muestra de aquellos objetos q puedan estar sobre representados
en colecciones extranjeras, pero inexistentes en museos del país de origen.
Se puede plantear el problema de un modo diferente y cuestionar si el interés de los grandes productos del
esfuerzo humano no trasciende en realidad las fronteras geográficas del nacionalismo del s XX. ¿No sería mejor
en lugar de acceder a las demandas de repatriación de las antigüedades de un país, ofrecer grandes obras
pertenecientes a tradiciones culturales distintas? Aún cuando se quiera trabajar en el marco del chauvinismo
nacional del s XX, podría ser más apropiado q las obras de un país fueran vistas y apreciadas en el exterior.
Las excavaciones de enterramientos, ¿debemos perturbar a los muertos? El arqueólogo debe ser respetuoso ante
esto. Cuando los descendientes actuales presentan argumentos legítimos, la única alternativa reside en la
negociación y el compromiso.
Muchos arqueólogos se alarman ante el pedido de restitución de los huesos humanos de las tribus aborígenes a los
q pertenecen. En muchos casos, gracias al diálogo se han llegado a acuerdos entre ambas partes.
EL USO DEL PASADO
Ideología y nacionalismo
China: Mao solía decir q el pasado debía servir al presente, la excavación de yacimientos antiguos en China
continuó durante la Revolución Cultural de los 60. Se pone el acento en los tesoros artísticos más como producto
de artesanos hábiles q como propiedades de dirigentes, se los considera el reflejo de la lucha de clases. Los
hallazgos arqueológicos ayudan a obtener ingresos necesarios del turismo.
Israel: la arqueología sirve al turismo y a la ideología nacional
Lecciones económicas del pasado
La arqueología tiene una importancia económica fundamental en algunos países, ya q demuestra en muchas
regiones donde el suelo es estéril, q alguna vez floreció allí la agricultura. En los Andes y en el Desierto de
Negrev se adoptaron métodos antiguos para la agricultura moderna.
CONSERVACIÓN Y DESTRUCCIÓN
Hay dos niveles principales en la conservación arqueológica. La primera es la recogida de información de forma q
se pueda reconocer y registrar adecuadamente los yacimientos y zonas pertinentes. El segundo, es la conservación
de yacimientos y zonas q puedan ser protegidas de un modo eficaz. Hay dos principales agentes destructivos:
construcción de carreteras, presas, la agricultura mecanizada, el turismo, etc. Y el saqueo de yacimientos. Los
países tienen bases legislativas para la conservación.
ARQUEOLOGÍA Y COMPRENSIÓN POPULAR
Los arqueólogos tienen el deber de explicar q hacen y xq, lo q significa la publicación y difusión de sus
descubrimientos de forma q otros investigadores y el público tengan acceso a esa información.
Publicar o fracasar
Toda excavación es una destrucción. Todos los excavadores tienen la obligación de registrar todos sus hallazgos y
publicarlos rápidamente, aunque pocos lo hacen.
El público general
El objetivo de la arqueología debe ser proporcionar a la gente en general una mayor comprensión del pasado
humano.

63
 ROJAS, José Luis. LA ETNOHISTORIA DE ÁMERICA. Los indígenas,
protagonistas de su historia.
Cap 2. Definiciones de etnohistoria
La variedad de las definiciones se da a partir de 2 ejes: disciplinas de procedencia (q en gran parte determinan lo q
el investigador acepta como parte de la etnohistoria) y el momento de definición. Hay tantas definiciones como
criterios utilizados para su elaboración.
Maneras de definir la etnohistoria
Originalmente se definió como “la historia de los pueblos ágrafos realizada a través de los testimonios legados x
otros pueblos”. Era la “historia de gente sin historia”. El problema q se encuentra es con el concepto de ágrafos,
xq x ej en Mesoamérica había escritura antes de la era cristiana; desp de la llegada de los españoles, muchos
indios aprendieron a leer y escribir en latín y castellano pero continuaron empleando escritura tradicional.
El término “etnohistoria” a principios del s XX fue utilizado x arqueólogos, antropólogos e historiadores
norteamericanos para describir sus investigaciones sobre la historia de los aborígenes del Nuevo Mundo. En años
más recientes, la etnohistoria pasó a ser el estudio histórico de cualquier pueblo no europeo, y su objeto es
reconstruir la historia de los pueblos indígenas, antes y desp de su contacto con Europa, mediante el uso de
fuentes arqueológicas, orales y documentales, junto con el sistema conceptual y los modos de conocimiento de la
antropología cultural y social. (Conh 1975).
Rojas dice q a partir de esta definición el uso del punto de vista antropológico es lo que distingue al
etnohistoriador del historiador: los “otros” en forma de pueblos no europeos. Igualmente aclara q fue una
definición muy tajante y propia de la época. Agrega q tampoco se adentra en problemas de convergencia de
métodos o disciplinas (filosofía, lingüística, historia, sociología)
Luego dice q sería fácil reconocer q la “historia sociológica” de los antropólogos sociales británicos es similar a lo
q es llamado etnohistoria en los EE UU. Q en ambos casos se usan documentos para escribir la historia de un
grupo, para reconstruir la cultura o la organización social de grupos extintos, y para verificar cuestiones teóricas
sobre estructura y función.
Concluye q hasta ahora hay 2 elementos fundamentales de la etnohistoria: el uso de la teoría antropológica y el
tener como objeto de estudio a pueblos bárbaros.
Menciona a unos autores y la definición de etnohistoria para cada uno de ellos.
Sturtevant: el estudio de la historia de los pueblos normalmente estudiados x los antropólogos”.
Euler: es o debería ser un avance del conocimiento de la cultura o el proceso cultural mediante el análisis de un
grupo humano a través del tiempo usando protocolos de la naturaleza histórica.
Seguido a esto, Euler, manifiesta q la etnohistoria es una subdisciplina de la antropología cultural. En esta línea
Sanchiz destaca la conjunción de la antropología con los documentos escritos. Dice q la etnohistoria es el método
de la antropología cultural q se aplica al estudio de sociedades del pasado, constituyendo los documentos escritos
su principal fuente de información.
Axtell quiere poner de acuerdo a historiadores y antropólogos en la definición y afirma q deben aceptar q la
etnohistoria es el uso de métodos y materiales históricos y etnológicos para obtener conocimientos de la
naturaleza y causas del cambio en una cultura definida x conceptos y categorías etnológicas. Para Rojas lo
novedoso de este autor es llamar etnohistoria a la etnología histórica y poner a los pueblos indígenas americanos y
africanos, antes y desp de la llegada de los europeos, bajo el análisis de la etnohistoria.
Rojas analiza concretamente la etnohistoria de América tomando como referencia a Alfredo Jiménez quien dice q
la contribución de la etnohistoria a la tarea de reconstruir e interpretar el proceso del desarrollo cultural de
América fue muy importante. Así como la arqueología es el método fundamental para el período prehispánico, y
la etnología (es un método de investigación que consiste en observar las prácticas de los grupos humanos y poder
participar en ellas para poder contrastar lo que la gente dice y lo que hace) es la fuente para el conocimiento de
las actuales culturas indígenas de América, la etnohistoria es el método más importante para los siglos q van desde
el contacto con las culturas europeas hasta el presente.
Para Rojas, Jiménez, está pensando en el indio como sujeto y en las fuentes como medio de conocimiento.
Pero el problema de los textos indígenas es básico entre los etnohistoriadores de América. Hay textos en lenguas
indígenas, en castellano y en inglés. El uso de textos en lengua indígena, para Rojas se trató de una vuelta de
tuerca a la etnohistoria, q abandonaba desde donde podía la visión del “otro” para convertirlo en “propio”. Es
decir el paso de la etnohistoria en historia indígena.
Carmack, historiador, definió a la etnohistoria como el conjunto de técnicas y métodos para el estudio de la
cultura mediante tradiciones escritas y orales. Como metodología es complementaria no sólo a la arqueología,
sino tamb a la lingüística histórica, la etnografía y la paleobiología.
El autor nos dice q Carmarck revela q la etnohistoria no es un método exclusivo, sino q puede trabajar en
conjunción con otros.

64
Barber y Berdan dicen q la etnohistoria es un campo interdisciplinario q estudia el comportamiento humano en el
pasado y está caracterizado x depender de documentos, x el uso de datos de otras fuentes, y x una metodología q
incorpora la historiografía y el relativismo cultural y hace énfasis en la interacción cultural.
Resumiendo, la etnohistoria se encuentra entre la historia, de la q toma uso y análisis de los documentos escritos,
y la Antropología de donde obtiene los conceptos Esta sería la versión simplista. Se ha complejizado
incorporando elementos de distintas ciencias de acuerdo con las necesidades e intereses de cada uno. Para concluir
con esta idea el autor cita a Carrasco quien dice q no ve a la etnohistoria como una disciplina aparte con una base
teórica independiente, sino como una técnica d obtener datos, o sea, es un estudio q se realiza a base de
documentación histórica x el mero hecho de q tratan con sociedades del pasado q no se pueden observar
directamente (en contraste con los trabajos de campo q se hacen en sociedades vivas o la arqueología q estudia los
restos materiales de sociedades extinguidas). ESTA DEFINICIÓN ES LA FAVORITA DEL AUTOR. Y remarcar
q no se trata de ser un etnohistoriador q en ocasiones realiza algo de arqueología o un arqueólogo q lee
documentos, sino investigadores q aprovechan cuantos recursos están disponibles para su proyecto. Pero q
igualmente a la definición de Carrasco le falta la lingüística.
Suma a este planteamiento que si el objeto común son las sociedades hay q enmarcar la definición de etnohistoria
en el conjunto de las disciplinas antes mencionadas. Lorandi y del Río intentaron dar con una definición global de
la “etnohistoria o antropología histórica” diciendo q son como una confluencia interdisciplinaria q “se ocupa del
otro social, desde la perspectiva de la etnicidad y considerando sus transformaciones a través del tiempo”.
Enfatizaban en el hecho de q la incorporaciones de nuevas disciplinas ampliaba el abanico temático de la
antropología histórica, de modo tal q ya no podía concentrarse exclusivamente en los estudios étnicos.
EL REPASO DE LAS DEFINICIONES REVELA QUE CADA UNA SE ADAPTA A LO QUE CADA UNO
REALIZA, A SU VISIÓN DEL OFICIO. OTRA VEZ LA ETNOHISTORIA ES LO QUE LOS
ETNOHISTORIADORES HACEN.
Evolución de la etnohistoria
La palabra apareció separada “ethno historical” en una obra en la que Wissler 1909 aludía a los documentos q se
referían al pasado indígena.
En los años 40 se unió x un guión y en los 50 pasó a ser una única palabra.
El origen de los estudios etnohistóricos definidos como tales se sitúan en EE UU en 1946. El Congreso a través de
la ley de reclamaciones indígenas permitía a los indios reclamar compensaciones x las tierras de las q habían sido
despojados. Tener q analizar los tratados existentes, las antiguas localidades y la exigencia de las tierras llevó a q
la etnohistoria sea una tarea independiente.
En 1954 se institucionalizó a través de la fundación de la Conferencia de Etnohistoria de los Indios Americanos.
En 1957 se produjo el reconocimiento oficial x parte de la comunidad de historiadores. En 1966 empezaron los
estudios de otros pueblos q no eran los indios de los EE UU.
Al comienzo la mayoría de los etnohistoriadores provenía de la antropología pero progresivamente fueron
apareciendo más historiadores.
Se afirma que la etnohistoria “desciende” de la historia y la antropología. Se debe tener en cuenta en el estudio las
culturas en contacto, su interacción, x eso uno de los peligros q corre la etnohistoria (muy identificada con la
“historia de los otros”) es eliminar una de las partes en contacto, proporcionando así una visión sesgada de los
acontecimientos. Asimismo, muchos estudios coloniales realizados por etnohistoriadores se refieren a los indios,
eludiendo la presencia de los españoles. Por el contrario, muchos estudios de la misma época realizados x
historiadores tratan a los españoles, y solo cuando no queda más remedio, de los indios. Y plantea que el problema
es cuando se consolidan las familias mestizas. ¿Quién estudia a los hijos?
De la misma manera, en la América Colonial no puede haber “historia india” escindida de la “historia española o
europea”, pues son partes necesariamente articuladas de la misma historia.
NO PUEDEN HACERSE HISTORIAS SEPARADAS EN SOCIEDADES MEZCLADAS. Siguiendo esta línea,
el autor dice q adhiere a la postura de Carrasco quien dice q “todos hacemos ciencia social utilizando múltiples
técnicas y documentos, una de las cuáles es la etnohistoria”.
Emic y etic en etnohistoria
Lo que se plantea es cómo llevar a cabo los análisis de los sistemas comunicacionales. Y por lo que entendimos
hay dos formas tomando la estrategia de los estudios Emic o Etic.
Harris define Emic como las proposiciones q se refieren a sistemas lógico-empírico cuyas distinciones
fenoménicas están hechas de contrastes y discriminaciones q los actores mismos consideran significativas, con
sentido, reales, verdaderas o de algún modo apropiadas. Es decir estudiar el sistema de comunicación de una
comunidad nativa desde su propia cosmovisión descifrando el código q emplean (“desde adentro”).
Por el contrario, etic es lo opuesto. Son las proposiciones q dependen de distinciones fenoménicas consideradas
adecuadas x la comunidad de los observadores científicos. Las proposiciones etic no pueden ser falseadas x no
ajustarse a las ideas de los autores; van a quedar verificadas cuando varios observadores independientes usando

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operaciones similares, están de acuerdo en q un acontecimiento dado ha ocurrido. (“desde afuera” en donde cada
investigador usa, en este caso, su cosmovisión occidental para el analizas de los relatos nativos).
Algunas corrientes antropológicas como el estructuralismo son etic. Las estructuras son detectadas y analizadas x
el observador.
Si bien es una decisión personal, tratamos de entender las culturas en sus propios términos, eludiendo traducciones
y tratando de establecer definiciones.
Relaciones de la etnohistoria
Los temas elegidos determinan los conocimientos q se debe adquirir para realizar las investigaciones y q
condicionarán el tipo de materiales q se usaran. X ej el uso de la botánica, ecología, agronomía, zoología,
geografía etc.
Igualmente se va a centrar en las disciplinas de las q “desciende” la etnohistoria y con algunas otras con las q tiene
una relación estrecha, fundamentalmente la lingüística.
Historia: el historiador estudia los problemas q sus documentos trataba. En la actualidad los historiadores y
etnohistoriadores aceptan como materiales para el análisis histórico no sólo los documentos sino tb los mapas, la
música, las pinturas, las fotografías, las tradiciones orales, la explotación de sitios, los objetos arqueológicos, el
leguaje etc. Tb se ocupan de los temas q antes eran considerados tabú.
La diferencia entre los historiadores y los etnohistoriadores radica en el método.
Vuelve a comentar el carácter no letrado de algunas sociedades. El momento de contacto con los europeos supone
un punto de partida a partir del cual comienzan 2 procesos paralelos que cuestionaron las definiciones de
etnohistoria: la gente (o una parte) se vuelve letrada, y las mezclas van difuminando los conceptos de propios y
ajenos. Quizá esta multiplicidad de culturas es lo que haya permitido q los historiadores q debían estudiar más de
un área cultural se acercaran a la etnohistoria. Sin embargo los historiadores critican a los etnohistoriadores x el
uso no adecuado de los documentos, x ej q no determinan si son originales o no, o q no establecen si son primarias
o secundarias.
Para los historiadores la etnohistoria es la disciplina q emplea evidencia no histórica para propósitos históricos.
Antropología: definen a la etnohistoria como la disciplina q usa evidencia no antropológica para propósitos
antropológicos. Asimismo tb la definen como aquella q se basa en documentos escritos.
Se ha afirmado q los etnohistoriadores nunca iban al campo al igual q los etnólogos. El trabajo de campo es la
piedra angular, y es necesario q al salir el sujeto se exponga a un choque cultural para reflexionar sobre la
sociedad y tb sobre la propia. Teniendo en cuanta los relatos propios de las sociedad, los ajenos y los suyos,
multiplicando de esa manera la riqueza de la documentación.
Lingüística: el primer lugar se usa para el estudio del vocabulario, más q de la estructura de la lengua. Cuando la
lengua se mantiene incontaminada de elementos extraños, ayuda a rastrear el origen de los pueblos, su estado
social, sus elementos culturales, el significado de sus mitos, las áreas geográficas de expansión y/o influencia
cultural. Como así tb las formaciones económico-sociales, las instituciones económicas, sociales, políticas y
jurídicas. Ganadería, agricultura, artesanía, minería, comercio, clases sociales, grupos de edad, parentesco,
ejército, psicología, educación, religión, magia. Etc.
También se pueden hacer estudios comparados de lenguas y de allí establecer contactos, migraciones e
influencias, y es posible llegar a una datación.
Biología: es usada x la etnohistoria para el estudio de las poblaciones, tanto en el aspecto morfológico como en
aspectos médicos y epidemiológicos. Tb asociada a la arqueología para el estudio de los procesos de
domesticación de plantas y animales, y para el estudio de rendimientos agrícolas q sirvieran para sustentar análisis
demográficos.
Arqueología: una de las aliadas más destacadas de la etnohistoria. Se utilizó en excavaciones de ciudades
coloniales o de fuertes en la frontera de los EE UU con los indios. De todos modos la arqueología americana ha
estado dirigida al período prehispánico y ha convivido con la etnohistoria en el estudio de los imperios inca y
azteca. El contacto entre estas 2 disciplinas se uso para otras partes del mundo y dio lugar a las “arqueología
etnohistórica” o al uso de técnicas etnohistóricas p interpretar los restos arqueológicos.
Y de acá surgen 4 términos definidos x Davidson:
Etnografía: estudio de sociedades modernas (las q son distintas de nosotros en su cultura). Esta sociedad es un
producto de un proceso histórico.
Etnoaqueología: estudio de sociedades modernas x arqueólogos con motivo de usar sus resultados para estudiar la
historia cultural usando métodos arqueológicos.
Etnohistoria: el registro histórico de una cultura, generalmente escrito x gente de una cultura distinta.
Arqueología etnohistórica: el uso de etnohistoria x arqueólogos como fuente de ideas y datos para estudiar la
historia cultural usando métodos arqueológicos.
NO LLEGA A NINGUNA CONCLUSION TEORICA DADO Q HABLA DE LOS DESCUBRIMIENTOS DEL
TEMPLO MAYOR DE MEXICO.

66
 SCHÁVELZON, Daniel LA CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO
CULTURAL EN AMÉRICA LATINA. RESTAURACIÓN DE EDIFICIOS
PREHISPÁNICOS EN MESOAMÉRICA: 1750-1980.
16. Hacia un modelo teórico para la conservación del patrimonio cultural.
Uno de los problemas más complejos de la conservación del patrimonio cultural radica en lo poco q se ha
reflexionado en q es la conservación y q es cultura: sólo definiendo estos términos, podremos definir restauración.
El concepto de conservación ha ido cambiando en la medida en q la cultura ha ido modificándose. La cultura es
“el complejo de actividades y productos manuales e intelectuales del hombre en una sociedad cualesquiera sean
las formas y contenidos, la orientación y el grado de complejidad o de conciencia q se ellas se tenga. Esta
definición es amplia y cubre todas las expresiones producidas por el hombre en su actividad social, por lo q
reivindica como formas de cultura a lo popular.
Hay q tener en cuenta q no existió una sola cultura, sino varias en forma simultánea. Tenemos una cultura
académica y una popular, q son dialécticas. La cultura no representa a una sociedad, sino q es parte del propio
proceso de transformación de ella, a la vez q es parte de la lucha por su reivindicación y por lograr un papel
dominante.
Existe una cultura elaborada por los grupos dominantes para su propio consumo, al igual q otra q se fabrica para el
consumo masivo de los grupos dominados. Esta cultura es conocida como cultura de masas, y es fabricado para
ser impuesto a otros grupos sociales, a la vez q produce dinero, impulsa la transculturación, la imposición de
pautas de comportamiento y modelos de vida.
Dentro de este proceso existen 3 factores a considerarse: el etnocentrismo cultural, el exclusivismo y la relatividad
existente en las sociedades plurales como la de México. En el 1er punto, debemos aceptar q toda cultura no sólo
tiene una lógica interna q la auto explica, sino q entiende q ella es superior a cualquier otra. El exclusivismo se
resume en el hecho de q cada cultura acepta únicamente productos de la otra cuando concuerdan c sus intereses
hegemónicos. Por otra parte, si toda cultura es etnocéntrica, en la existencia simultánea de dos de ellas es
inevitable encontrar enfrentamientos y luchas por la imposición y por la supervivencia.
Los grupos dominados no han aceptado la aculturación de forma pasiva. El sincretismo religioso en América
Latina q aún se conserva es una buena expresión de q si bien se perdieron muchas batallas aún la guerra no ha
terminado.
La cultura popular es oposición, contradicción, enfrentamiento dialéctico con la cultura dominante. El papel
etnocéntrico de decidir q es lo q hay q conservar y q no, es una posición omnipotente del grupo social privilegiado
y dominante. La restauración es un hecho externo al pueblo.
El restaurador interesado en la protección del patrimonio está marginado de la sociedad en su conjunto y se
encuentra ante la imposibilidad de protegerlo adecuadamente. Es válido preguntarse si sabemos para qué y porqué
estamos protegiendo esa cultura.
Es necesaria la reivindicación de un concepto más amplio de cultura q el tradicional, producto de una concepción
científica para la cual no sea necesario recurrir al idealismo, q se mantenga alejado de la idea de un pueblos
fundada en la raza, en la tierra y en las tradiciones q no se han podido explicar. La verdadera cultura popular se
“configura en un proceso de apropiación desigual de los bienes económicos y culturales de una nación o etnia por
parte de los sectores subalternos y x la comprensión, reproducción y transformación, real y simbólica, de las
condiciones generales y propias del trabajo y de la vida.
Si la cultura es ese gran proceso colectivo de creación y de recreación q ha sido acumulado a lo largo del tiempo,
podemos aceptar q cada grupo luche x la supervivencia y conservación de su propia cultura. Nuestra tarea como
conservadores y restauradores debe insertarse allí en ese proceso, tratando de quebrar el proyecto homogeneizador
de la cultura dominante. La conservación debe ser una forma más de llevar adelante esa lucha por la supervivencia
de nuestras culturas.
La conservación tiene sentido siempre q existe destrucción. Cuando el patrimonio está siendo agredido.
Conservación y destrucción son dialécticas.
El desarrollo capitalista del s XVIII, el desarrollo de la industria y de la sociedad burguesa y una nueva idea del
progreso moderno fueron el motor para la destrucción masiva de una arquitectura. Muchos intelectuales
reaccionaron denunciando esta destrucción sistemática. La conservación nació como reacción, como
reivindicación política e ideológica. Desde sus inicios fue una postura contestataria. La conservación debe
definirse en función del momento y grupo social q la utiliza.
La conservación, al ser producto de una sociedad específica, conlleva la ideología de esa sociedad o grupo
cultural. Sus obras y realizaciones son la expresión de los grupos en el poder q las hicieron. La restauración de un
edificio es una intervención q afecta materialmente a esa obra, y por lo tanto la restauración es también parte
inherente al proceso de cambio histórico. La restauración debe insertarse en la historia del edificio.
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La cultura está compuesta por una serie de bienes culturales, materiales e inmateriales, y el acceso a esos bienes es
diferenciado.
La arquitectura es un hecho urbano, se explica por ello y se la entiende de esa forma, analizar casos aislados puede
ser estéril. La restauración y conservación debe ser insertada en la historia, en el hecho urbano. El desarrollo
histórico de este trabajo tiene como intención encontrar las pautas metodológicas para poder entender por qué y
para qué se restauró en la forma en q se lo hizo en cada época.
Se plantea un relativismo histórico, en el sentido de q se debe aceptar q ninguna cultura o expresión de cultura es
superior o inferior a otra. Toda expresión social es la manifestación de una realidad determinada. Cada momento
histórico tiene una coherencia y una lógica interna q lo explica. Entendiendo esta relatividad histórica se puede
establecer q la conservación y restauración deben hacerse hacia la totalidad de los bienes culturales, sin
distinciones.
La preservación del patrimonio recién ahora comienza a tener conciencia de q sus teorías y su práctica están
cargadas ideológicamente y se insertan en prácticas políticas determinadas.
Otro problema es trasladar métodos y teorías creados para una realidad hacia otra diferente, ya q las diferencias
entre un país central y otro dependiente son demasiado profundas. Diferenciando esto, podremos realizar una
aproximación científica a la historia. Tal como la realidad política, económica, social y cultural de América era
diferente a la de España, por su propia dependencia a la metrópoli, los resultados fueron distintos y así debe ser
juzgada. Para ello, se puede establecer un proceso de análisis q se divida en 3 grandes pasos: producción,
circulación y consumo. Por producción, el entiende la construcción de edificios en las regiones centrales
realizados según ciertas formas imperantes, procedimientos constructivos y técnicas en relación con su momento
histórico. Es la arquitectura dominante, pero de la totalidad de la construcción, lo q llegó se transmite. Es decir, q
mediante complejos sistemas del propio país central, se seleccionaron algunos casos, y ellos fueron transformados
en modelos q circularon como tales. Este proceso de transculturación está cargado de ideología, y conlleva en sí
mismo mensajes complejos. Al llegar estos modelos, las regiones periféricas proceden a consumirlos. Este
proceso es de una gran riqueza ya q no siempre el consumo es mecánico y directo, sino q hay procesos de
adaptación, reelaboración y mejoramiento.
Un aspecto metodológico importante es la no aceptación de una historia del arte y de la arquitectura. La tradición
historiográfica heredada había impuesto una secuencia de períodos (prehispánico, colonial e independiente) q
incluso en México llegaron a institucionalizarse en las leyes patrimoniales. Esta división de la historia es absurda
y dañina, ya q para el autor los estilos no existen, sino q fueron modelos teóricos desarrollados por los
historiadores para poder clasificar y entender la historia con mayor facilidad, atribuyendo un conjunto de
características prototípicas a un ej ideal, y la calidad d cada obra estaría dada por la mayor o menor aproximación
a ese ideal. El problema es q los edificios no pueden juzgarse a partir de su ajuste a un modelo, ya q los estilos, de
haber existido, no lo hicieron con independencia de otros. La historia no es una secuencia, sino una serie de
cambios, transformaciones, avances y retrocesos, conflictos y contradicciones.
A partir de 1980, el patrimonio tuvo una nueva función q jugar en la consolidación del nuevo aparato en el poder.
La conservación y restauración no podía quedar en manos de bien intencionados, sino de profesionales,
especialistas q hicieron obras sin criticar. Antes q esto (en los 60), había surgido una corriente de tendencia social,
que luego comenzó a tomar una posición ideológica de compromiso.
Un aspecto q el autor propone como norma obligatoria deseable en la conservación, es el respeto por las
restauraciones ya realizadas, ya q estas son bienes culturales, expresiones de políticas imperantes y de acciones
concretas para preservar la cultura, y representan un momento histórico, sus contradicciones y posibilidades.
Otro problema q se afronta es la tendencia a trasplantar teorías conservacionistas de otros países o de sociedades
diferentes. Ha habido dos grandes posturas: la socialista y la norteamericana. En el primer caso, la conservación
es un plan propulsado desde el estado; en el segundo caso, la conservación es de iniciativa privada de individuos
organizados. Las grandes obras realizadas fueron hechas a partir de una demostración clara de los beneficios econ
de la restauración, además de los beneficios socioculturales. En ambos casos, la conservación se ha ajustado a los
intereses del país. En América Latina, las necesidades y respuestas son diferentes, por lo q es necesario encontrar
alternativas.
El patrimonio siempre fue pensado como algo muerto, acabado y q debe ser rescatado, puesto en valor.
Para el autor, el monumento y la obra de arte están cargados de valores burgueses, por lo q hablar de bienes
culturales o patrimonio, dándole una connotación ideológica peculiar a ambos términos, debería contrastar con las
2 primeras visiones elitistas. El patrimonio propone un acercamiento igualitario a los bienes culturales, para un
uso y goce socialmente parejos.
Las teorías europeas y su influencia en México.
El problema de las teorías y experiencias europeas y su traslado a México y a América Latina, es un tema de
estudio. Hay q tener en cuenta q las teorías elaboradas en los países centrales responden a sus propias realidades, y
no a las nuestras.

68
Se debe remarcar la independencia de criterios desarrollados en nuestro continente, aceptarlos como una realidad
y estudiarlos.
El derecho patrimonial: ¿esterilidad o impotencia?
Desde el S XIX se han venido haciendo leyes sobre el patrimonio cultural y arqueológico en general en todos los
países de América Latina. México en particular tiene muchas leyes, pero esto es una expresión de lo
contradictorio del sistema, ya q no funcionan como deberían.
A partir de estas leyes no hay nuevos coleccionistas privados, pero los q existían no han disminuido, sino q están
en manos de grandes empresas transnacionales. Las grandes potencias siguen adornando sus museos con los
trofeos de cacería obtenidos en los países del tercer mundo.
Se debe impulsar una legislación más amplia, pero q sea realista y q cubra aspectos tradicionalmente relegados de
la cultura popular y de los centros históricos, y q obligue a incluir dichos aspectos dentro de los planes nacionales
de desarrollo; q cuestione en profundidad la problemática patrimonial, sus causas y objetivos.
El uso de tecnología en la restauración: ¿alternativa o dependencia?
Los andamios, las protecciones de las excavaciones, las ruedas, tornos y otra buena cantidad de instrumental se
pueden obtener a costos bajísimos, si se sabe cómo aprovechar la cultura popular de los propios obreros y
pobladores de la región.
Se deben realizar intervenciones acordes a nuestra realidad, donde la tecnología de importación puede ser
reemplazada en muchos casos por la imaginación. La cultura popular puede construir casi cualquier cosa q se le
pida.
Turismo y restauración: una mitología del capitalismo
Desde principios de siglo, la restauración y puesta en valor de sitios históricos y arqueológicos vino unida al
turismo nacional y trasnacional. Fue implementándose una relación simbiótica entre desarrollo turístico y sitios
arqueológicos-históricos, a tal grado q la publicidad turística del país se hace alrededor de esos dos motivos. La
simbiosis turismo-restauración fue creciendo imperceptiblemente y fue relegada por los restauradores. La
restauración y la conservación están manejadas en México por el estado, mientras q el turismo está en manos
privadas y por lo general transnacionales.
La infraestructura turística aprovechó las obras q se venían haciendo, y a partir de la década del `60 llegó a
determinar las grandes políticas de la restauración. Los arqueólogos mantenían su tradición reconstructora q al
turismo le venía de maravillas. Ver un sitio arqueológico debía ser como ver la tv: todo debía estar preestablecido,
controlado y dirigido; nunca se debía hacer pensar al visitante.
Desde hace medio siglo el desarrollo turístico ha asumido los siguientes aspectos como verdades no discutibles: el
turismo produce divisas al país, es factor de desarrollo regional, mejora la imagen del país en el extranjero y
posibilita el turismo social para las grandes mayorías nacionales. Pero el turismo, al utilizar los pueblos o ruinas,
está transformando un bien cultural en una mercancía. Está transformando la cultura en un recurso no renovable, q
el estado pone en medio del campo con un camino de acceso para q la iniciativa privada pueda explotar a su gusto.
A su alrededor nacen hoteles, restaurantes, discotecas, tiendas de artesanías, etc, manejadas monopólicamente por
varias cadenas trasnacionales. El acceso al bien cultural, desde una perspectiva económica, no es igualitario. El
turismo nacional no tiene acceso a ciertas zonas. México no gana con el turismo. Otro aspecto a revisar del
turismo es la relación entre los sitios arqueológicos y los intereses reales del visitante.
Los planteamientos acerca del desarrollo turístico son en realidad una falacia, ya q caen en postulados y teorías
surgidas para los países desarrollados, sin entender q en nuestra realidad, las necesidades y resultados son
diferentes. Hay un interés por los sitios monumentales a los cuales se canalizan las grandes inversiones. Se
propugna una visión pasiva del pasado prehispánico, donde el espectador no tenga necesidad de reconstruir nada
mentalmente.
Otro problema es el de la creación de empleos de la industria hotelera, que ha establecido el mito de q el turismo
crea polos de desarrollo. El turismo trasnacional es una nueva forma de dominación económica. No produce
desarrollo, sino subdesarrollo, no hace crecer la producción sino q transforma al campesino en mesero o sirviente
destruyendo las comunidades donde se instala, q mercantiliza la cultura y la explota en su propio beneficio, el q
no tiene nada q ver con el beneficio social. La conservación del patrimonio cultural no es un hecho apolítico e
independiente de la realidad q lo circunda. Todo lo contrario: es un hecho profundamente político, con la salvedad
q puede ser socialmente favorable o profundamente negativo. Usar los sitios arqueológicos históricos para
comprender nuestra historia y a nosotros mismos, para crear y recrear cultura. La conservación-restauración debe
transformarse en un hecho social, en una reivindicación por la cual luchar. El más importante patrimonio cultural
de América Latina son los hombres q lo producen y q lo han producido a los largo de los siglos.

Unidad 2
69
Argentina:
El nivel del poblamiento inicial de Argentina es de 13000 a 10000 años antes del presente AP. Este poblamiento
se incluye en una problemática mayor, que es poblamiento de América.
En el noroeste va a ver una mayor diversidad cultural, en un momento va a ver jefaturas.
Y otro momento, es la entrada de los europeos a Argentina. Los europeos van a operar como etnógrafos con
respecto con las sociedades que se encontraron, dando un relato a partir de su experiencia sobre las mismas.
Hay que saber las áreas culturales y etnográficas de Argentina al momento de la conquista europea.

Para preparar la unidad, hay que tener en cuenta los siguientes ejes:
-Poblamiento inicial de argentina. (Flegenheimer, Tarragó, Politis)
-La prehistoria de cada área, con especial referencia al noroeste. (Perez Gollán, Tarragó, Acuto, Laguens,
Mandrini)
-Sociedades etnográficas, estamos en un momento histórico diferente. La entrada de los conquistadores europeos.
(Martínez Sarasola-recomendado- o González Rex)

-Poblamiento inicial de argentina


El poblamiento inicial de argentina está dentro de una problemática mayor. Esta problemática, tiene que ver con la
cronología de cuando fue poblada América, y con la manera diferente que se miró a los diferentes sitios. ¿En qué
situación estamos hoy? No se han encontrado hasta hoy, restos o sitios que hablan de un poblamiento temprano
de todo el territorio argentino.
Las áreas tempranas de poblamiento
 La Patagonia, la parte sur (chilena/argentina).
 La zona de la puna, en el noroeste.
 El área pampeana.
 Sierras centrales, con sitios que se están investigando.
En Patagonia, planicie de Santa Cruz, Los Toldos 13.000 AP. Tierra del Fuego, 11.800 AP.
Área Pampeana: zona de las sierras. 11.000 años la ocupación. Sitios: Cerro el sombrero para el sector serrano de
tandilia. También se han encontrado sitios en la llanura, que están en sus alrededores. En el 3.000 se terminan de
estabilizar. No toda la región tiene poblamiento temprano, no hay presencia documentada en el resto del área.
Puna en el noroeste, 11.000. Se han encontrado puntas, sin pedúnculo (lo q permite encastrarla). Tenemos arte
rupestre ya tempranamente. Uno de los sitios, aparece documentado el uso del propulsor: tira la lanza más lejos
que el brazo. Funciono como un eje articulador del este y el oeste. Metales, sal, recursos que tenía la región.
Sierras centrales: algunos sitios nos remiten de un poblamiento temprano, pero son muy esporádicos. A partir de
9.000/8.500, hay mayor visibilidad arqueológica, es en el Holoceno. Algunos sitios muy aislados, cercanos a los
11.000, uno de los sitios es el Alto 3 en Córdoba y Agua de la Cueva en Mendoza.
Muchos sitios tienen que ver con abrigos rocosos, cuevas, y otros sitios a cielo abierto, han representado funciones
diferentes en un mismo grupo. Dada la temperatura, estos sitios rocosos son propicios para el refugio, y el
consumo de materia prima, por los instrumentos líticos. Cercanos a los recintos de agua.
En Cueva de las manos, hay documentados representaciones que llegarían a épocas tardías.
Las demás áreas no poseen un poblamiento temprano.
En la primera etapa había puntas con forma de colas de pescado. Después se pasa a otras, de forma triangulares
sin pedúnculo, y en muchos de esos sitios, aparecen asociadas con bolas de piedras, especie de boleadora,
sostenida por un lienzo, que nos habla de una estrategia de caza distinta. No fue uniforme la extinción de
megafauna, ya q en Azul en el 8000 AP aparece un gliptodonte. Hay representaciones rupestres, como en la cueva
de las manos. El cambio climático ya está en acción. Entre el 7000 y 3000 hay una mayor calidez, sequia, eso va a
repercutir también en los recursos que va a disponer el hombre. En la Patagonia los sitios estarían mejor
equipados.
El patrón común de estas comunidades sería el nomadismo: los cazadores recolectores establecían una especie de
campamento base que se mantenía en un lugar, por el tiempo que le permitiesen los recursos del lugar. Distintas
partidas, por lo general de hombres, se dirigían a otros territorios, a veces de hasta tres días de distancia, a buscar
materia prima o a cazar. Estas partidas llevan al campamento base una parte de lo que han conseguido (por
ejemplo cazan un animal y una parte del animal lo dejan en ese lugar y otra lo llevan al campamento). Sólo
cuando merman los recursos en la zona, cambian los campamentos base. Hay un conocimiento del entorno y una
planificación de los movimientos sobre su territorio. No hay un movimiento azaroso, sino que tienen un
conocimiento muy afinado sobre su entorno. En las bandas hay una división del trabajo, basada en el sexo. La
caza está a cargo de individuos jóvenes adultos, y la recolección asociada a las mujeres y niños en la zona aledaña
a los campamentos. En pampa Patagonia había una preferencia por la caza de guanaco y en la puna de la vicuña.

70
La tecnología se transmite como un conocimiento social. Usaban lanzas, elaboraban raederas, raspadores, cinceles
(para cortar y trabajar los cueros), también punzones para agujerear. Los chamanes serían articuladores con el
mundo sobrenatural que realizan rituales para favorecer la caza o curar enfermedades. El parentesco es un
articulador.
Son grupos de tipo igualitarios, al interior de estos, un individuo que tiene una mayor destreza que otros puede
coordinar la guerra o la caza, pero por fuera de eso no hay una diferenciación. En estas bandas de 30/40
individuos se dan períodos de agregación y de dispersión. En determinadas épocas del año en que los recursos así
lo permiten hay una reunión de todos los miembros con otras bandas, eso es la agregación. Se realizan
intercambios, conformar parejas, y para establecer lazos de solidaridad. Por ejemplo los sitios a cielo abierto de la
Patagonia como los del Cerro Casa de Piedra, en relación a la caza del chulengo.

-La prehistoria de cada área, con especial referencia al Noroeste.


Caracterización del Noroeste:
La gran diferencia entre el noroeste y la pampa, es el clima. Este permite al primero, que se conserven, peines,
semillas y cestería, entre otras. En el NOA aparece una agricultura incipiente, primeros ensayos. No dependen de
los alimentos todavía, plantas domesticadas, uso como recipientes, por ejemplo: la calabaza.
Luego viene la conformación de aldeas agrícolas (primer momento), la agricultura se presenta como estrategia de
subsistencia básica (segundo momento), de una manera más intensiva, con obras de irrigación, con pocos espacios
vacios.
Es un área que difiere de las otras porque encontramos una mayor complejidad cultural. Hay una influencia del
área andina, aunque no hay dominación hasta los Incas. Por ejemplo en La Aguada, que es cuando hay jefaturas,
se ve la influencia de Tiwanaku, aunque no hubo una conquista. Al momento de la conquista europea es la zona
más densamente poblada. Hay una agricultura intensiva, basada en obras de irrigación y andenes, que permiten en
un reducido espacio un mayor rendimiento. Por fuera de esta zona, los Chiriguanos en chaco y los Guaraníes en la
Mesopotamia también cultivaban, pero de manera extensiva. Hay dos zonas de agricultura incipiente, pero siguen
dependiendo de la recolección. (En Caral-supe -Perú- hay formativo sin cerámica, cosa que es raro, porque hay
agricultura pero no cerámica. Por eso se empezó a usar el término de agricultura incipiente).
Período Temprano: aparecen pruebas de cultivo de porotos, zapallos, etc. También el cebil, que sería una planta
sagrada más que alucinógena. En Cuyo hay agricultura incipiente de quinoa, zapallo, papa. En el NOA aparecen
las primeras aldeas agroalfareras. En el 500 AC hay agricultura plena en el NOA. La zona más optima para la
agricultura es la de valles y quebradas, pero en la Puna se pudo cultivar tubérculos porque se adaptan a la
variabilidad térmica. De los camélidos se aprovecha, la carne, lana, transporte y el estiércol como combustible. Se
cultiva maíz, poroto, zapallo, amaranto, quinoa, tubérculos como la papa, y otros que se recolectan como el
chañar, cebil y algarrobo. La cerámica es previa al formativo. El formativo es cuando hay aldeas agrícolas. Se
incorpora el telar. Hay metalurgia de objetos, en general para uso personal. La casa típica del período temprano
tiene como central un patio, que comunica con el afuera, y lo que serían la habitaciones se comunican con el patio.
Aquí se realizan actividades cotidianas, de reunión, cooperación y también se entierran a los difuntos. No hay una
marcada autoridad jerarquizada. Para el final de este período hay centros ceremoniales afuera de las casas y el
cebil reafirma este ceremonialismo. Hay morteros zoomorfos que demuestran la molienda de granos. Los distintos
estilos cerámicos reflejan supuestas culturas de este período temprano como Condorhuasi, Alamito, Tafi, Cienaga.
Importancia del culto a los muertos, un antepasado mítico que cuestiona a esa sociedad, asociado al culto de la
cabeza trofeo. Está ampliamente cuestionado si eran sacrificios o si era una utilización de la cabeza una vez
muerto el individuo. El suplicante de alamito tiene que ver con estos rituales típicos del NOA. Un centro
ceremonial de fines de este período es el Mollar de Tafí del Valle donde hay menhires. El culto tendría el objetivo
de beneficiar el ciclo agrícola. Aparecen los chamanes para beneficiar la comunicación con lo sobrenatural, habría
lugar para hacer sacrificios de animales y también tiene que ver con las cabezas cercenadas. Hay implícita una
reciprocidad, porque la gente da, pero espera recibir buenas cosechas, y que no haya enfermedades, etc. Había
talleres en los que se realizaba material de cerámica y metal con un alto contenido simbólico para los rituales.
También en ellos se usaban pipas o plantas como el cebil. La figura del felino aparece al final del período
(influencia de Tiwanaku).
Período medio 600-1000 DC: Hay dos áreas centrales: el Valle de Ambato, en Catamarca, con la cultura La
Aguada (es el símbolo central de la época), y la otra es Yavi la isla. Aparece la figura del guerrero. Surgen las
Jefaturas: aparece un jefe mayor y por debajo de él hay otros jefes que dependen y responden a este liderazgo.
Hay sitios menores que responden a este liderazgo. Aumenta el ceremonialismo, aparecen marcadas diferencias
sociales y un mayor uso de plantas utilizadas para rituales como el cebil. El control de las fuentes de
aprovisionamiento de cebil y bronce arsenical (aleación de cobre con arsénico) es central para el poder de los
líderes. Hay dos áreas donde se encuentran estas jefaturas, el Valle de Ambato, en Catamarca y la otra es Yavi la
isla. Se tiende un puente en este momento con un templo ceremonial en Tiwanaku que está en el Lago Titicaca y
tiene que ver con el culto al sol. En todo aparece el jaguar que es un sello distintivo de la época. No hay conquista
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ni dominio de Tiwanaku, sino influencia cultural. El control de los circuitos de distribución a través de caravanas
manejados por los líderes es lo que les permite mantener el poder. Yavi la isla, está ubicada estratégicamente para
controlar el acceso a la Puna y los valles y quebradas, con los recursos de sales y metales, pastoreo de camélidos y
cultivo de tubérculos. El estilo de La Aguada es una cerámica gris oscura decorada con felinos, guerreros y figuras
dragonianas. Piezas de metal como las hachas también son típicas de la época. Los centros ceremoniales tienen
forma de U en torno a una plaza principal. La idea del sacrificio estaba en la mentalidad de la época. En el registro
arqueológico aparece la diferenciación social. Hay sitios pequeños, medianos y grandes, que muestran una
distribución de la tierra en base a los sitios. Hay 9 asentamientos grandes que controlaban el 59 % de la tierra y el
41 restante se distribuia entre 79 unidades. También se ve que el consumo de animales no era equitativo, ya que
las partes más ricas se encuentran en los grandes sitios y no en los pequeños. Los recipientes de mayor tamaño
para almacenar granos están solo en los grandes.

Cuatro etapas del Noroeste:


1- Aldeas agrícolas tempranas: Ya no hay bandas y se forman tribus laxas. Se combina el pastoreo de camélidos
con la recolección de algarrobas y la agricultura de maíz, porotos, zapallos y cebil. La zona más rica para la
agricultura son los valles y quebradas (como un todo), gran diversidad ecológica. La Puna funciona como
articuladora de las tierras del este con el oeste.
2- Integración regional: los dos áreas donde hay que poner la mirada son el Valle de Ambato (cultura de la
Aguada) y Yavi la isla. La diferencia con la primer etapa, es la formación de jefaturas. Ya no hay bandas sino
lideres, que ejercen autoridad sobre otros lideres menores que responden a ellos, en función del culto/ideología
(rol importante para la dominación del área) relacionados con espacios rituales intencionalmente creados. La
mayoría de los autores reconocen la influencia de Tiwanaku (Pérez Gollán habla de esta influencia), en el NOA y
el rol de la ideología y ritual con aspectos claves como el cebil y el cobre, ya q manejan el aprovisionamiento. La
figura del felino es central. En los intercambios, el elemento clave para la articulación de productos es la llama.
Investigaciones nuevas, intentan no reconocer esta influencia de Tiwanaku, que de manera tradicional se lo ha
reconocido. Dicen que sólo se circunscribía a una región. Hay discusión sobre si había sacrificios humanos, para
algunos hay rituales de sacrificios en vida, y para otros una vez que muere la persona se usaba el cráneo.
3- Desarrollos sociales tardíos: hay dos miradas: Tarrago y Acuto. Tarrago postula una mirada que sitúa a este
periodo posterior a la Aguada coincidiendo con la declinación de Tiwanaku. Habría presencia de fuertes jefaturas,
donde la guerra jugó un papel muy importante, a tal punto que quedó plasmando a nivel de los asentamientos, con
dos lugares complementarios: por un lado el pucara que es una especie de fortaleza, siempre enclavado en un
lugar estratégico con una vista general del área circundante, y las chacras que son las aldeas de los alrededores.
Estos señoríos acentuados estarían acompañados de una estratificación social. Está presente la idea de
colonialismo con lugares específicos para rituales. Habría un crecimiento de la población y de la productividad en
función de la presencia de estos líderes, que a través de la coerción y la ideología utilizarían la mano de obra para
la producción agrícola. En las chacras están las aldeas de los campesinos, y se realizan las tareas agrícolas. En
caso de guerra el pucara es un lugar de resguardo, donde estarían los líderes. Del texto de Tarrago reconocer los
sitios importantes y rescatar la perspectiva del autor sobre el noroeste.
Acuto critica la generalización de esta mirada sobre la existencia de fuertes jefaturas, a partir de algunos
indicadores en el registro arqueológico. No obstante, deja afuera la antigua zona de Ambato, donde estaba La
Aguada, donde sí reconoce que estas jefaturas siguieron presentes, e incluso se complejizaron un poco más, a
pesar de la caída de Tiwanaku. Para el resto del NOA dice que la mayoría de los autores analizan este periodo con
un criterio evolucionista. A una etapa de complejización, le debería seguir una de mayor complejización. También
critica como se ha interpretado el registro arqueológico. No reconoce la existencia de fuertes jefaturas, ni
marcadas diferenciaciones sociales. Dice que podría haber conflictos, pero que no eran conflictos estructurales.
Además utiliza los análisis de la etnohistoria, que dicen que la guerra no tuvo un rol significativo.
Se ve en Acuto la influencia de los cambios en el campo disciplinario. Dice que los autores que ven fuertes
jefaturas se detienen en un análisis de las instituciones, de lo estructural y en la forma de asentamiento, haciendo
una clasificación entre sitios mayores y menores. También toman en cuenta los conflictos y la guerra, la
especialización artesanal que produciría para un grupo limitado (la elite dirigente), y la diferenciación social a
nivel de tumbas por la existencia de ajuares.
Acuto va a señalar las debilidades de estos indicadores en los sitios arqueológicos. Dice que se toman sitios como
contemporáneos y que no lo son. No habría claramente una relación entre un sitio y otro que evidencien una
dependencia de un sitio (líder) mayor. No habría documentación de guerra, ya que hay sitios que no tienen
fortaleza. Hay muy pocos talleres que den cuenta de la producción artesanal para una elite, y la mayoría de esta
producción de cerámicas es de carácter domestico (no hay un conocimiento que sólo lo tenga un determinado
grupo sobre la producción). No hay una diferenciación de las tumbas. Además si hubiera fuertes jefaturas, tendría
que haber registros de grandes almacenes de alimentos. Las construcciones tampoco dan cuenta de la utilización

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de grandes masas de trabajadores. Por cómo están agrupadas las viviendas (una al lado de la otra), y por el uso
común de espacios abiertos, Acuto plantea que son sociedades ligadas a la cooperación más que a las jerarquías.
Acuto dice que el problema de los otros autores es que interpretan los registros arqueológicos con el preconcepto
de que a un período de una complejidad social y política, le tiene que seguir otro más complejo (evolucionismo).
Critica la perspectiva con la que se homogeneizó este período tardío del Noroeste. Donde sí hay una cultura con
complejidad social y política es la Cultura Santamaría, del Valle de Yocavil en Catamarca.
4- La dominación incaica: llega hasta el área de Mendoza. Los Incas entran al área para aprovisionarse de los
recursos que hay en el NOA. Comprende las provincias de Jujuy, Salta, Catamarca, La Rioja, San Juan, parte de
Mendoza (puente del inca), y se complementa con parte de Chile. Hay traslado de población (mitimae). La
dominación se veía en la presencia de caminos que comunicaban el noroeste con el resto del imperio, y también
en la tributación en trabajo (mita) tanto agrícola como en obras públicas, que eran características del estado inca.
Éste se apropia de la producción excedentaria, y la almacena en colcas (nombre inca de los almacenes). Los incas
redistribuyen de manera asimétrica: el estado redistribuye entre sus servidores, los que trabajan en la mita,
ancianos, huérfanos, etc. Algunas montañas tenían carácter sagrado, donde se hacían determinadas ceremonias. Se
incrementa la producción agrícola por construcción pública de andenes y obras de irrigación. La dominación inca
se reconoce por las obras públicas, pero también a partir de la presencia de cerámica. También la aparición del
quipu que permitió contabilizar la población, los elementos de los depósitos, etc. Hubo mayor homogeneidad
cultural, pero también resistencia. La conquista fue mayormente por negociación (ante la presencia del ejército
inca), en otros momentos fue violenta.
Mientras que la mayoría de las áreas se van a caracterizar por ser cazadoras y recolectoras, el noroeste presenta
sociedades agrícolas acompañadas de jefaturas (agricultura intensiva: obras de irrigación y construcción de
terrazas, pisos de abono, rendimientos mayores). Por fuera del noroeste, vamos a ver algunos cultivadores, por
ejemplo, en Chaco los Chiriguanos y en Mesopotamia los Guaraníes. Estos tuvieron una agricultura de roza y
quema, pero tiene la limitación de que progresivamente deteriora el suelo, y tienen que talar nuevas zonas.

-Sociedades etnográficas, es un momento histórico diferente. La entrada de los conquistadores europeos.


El territorio argentino fue dividido en áreas culturales, de acuerdo a determinados rasgos culturales, que
compartían esas comunidades en una misma área. Lo etnográfico, nos está hablando de un momento determinado,
que es la llegada de los españoles.
Según el autor que utilicemos, vamos a tener una periodización diferente.
Algunos autores diferencian el noroeste de sierras centrales y de la región de cuyo.
Aguirre dice que es más fácil esta sistematización (Martínez Sarasola):
El área de la montaña reconoce subregiones: la del noroeste, sierras centrales y cuyo. Un elemento cultural que
prevalece, por ejemplo podría ser la agricultura intensiva con obras de regadío, el sedentarismo, el uso del maíz,
poroto, calabaza y el pastoreo de camélidos.
Área de la llanura, dividida en las subregiones del Chaco, Pampa, Patagonia y Neuquén. Prevalecen en el área los
cazadores recolectores, salvo los Chiriguanos del Chaco que eran cultivadores, pero entraron al área desde afuera
desde los Tupi-guaraní.
Área del litoral mesopotámico, dos zonas: una cercana a los ríos, y la otra el interior.
La zona de las islas del extremo sur, representan una particular adaptación al medio. Los Yamanas canoeros.
Hay grandes discusiones etnográficas sobre los nombres asignados a las distintas comunidades, como por
ejemplo, los Pampas, que es una denominación geográfica. Otra discusión son los Querandíes, que para algunos
son Tehuelches. Casamiquela dice que hubo una tehuelchización de la pampa. Otro ejemplo es el nombre de los
araucanos, pero los Mapuches no se reconocen como araucanos.

Área de LA MONTAÑA, en la región del noroeste. Las comunidades que vivían al momento de la llegada de los
europeos son: Atacamas, Omaguacas, Diaguitas, Tonocotés, y Lule-vilelas (que no son originarios del área).
Los Diaguitas compartían una lengua común, el cacán. Estaban asentados en la zona más rica del noroeste (desde
el punto de vista agrícola), que eran los valles y quebradas. Los ríos y las tierras facilitaron la actividad agrícola.
También hay recolección y pastoreo de camélidos. El culto a la Pachamama, tiene que ver con la fertilidad de la
tierra. Cuando arriban los conquistadores, desde el punto de vista político, están organizados en jefaturas. Hay
resistencia, y después de la conquista desnaturalización del ámbito donde estaban estas comunidades, como los
Quilmes, que fue desastroso, por la cosmovisión que tenían, con un entorno sacralizado.
Los Atacama, corresponden al área de la puna. Tuvieron una gran adaptación a la permeabilidad térmica del día y
la noche. En algunos lugares pudieron cultivar maíz. Tenían recursos claves como los metales y sales. Practicaban
la deformación craneana (con tablillas y uso de vendas), y también se limaban los dientes.
Los Omaguacas, pertenecían a la Quebrada de Humahuaca. Practicaron la agricultura y el pastoreo. Almacenaban
los productos recolectados. Incorporaron la hoja de coca y el cebil, por influencia del área boliviana.
Los Lule-vilelas llegan al área provenientes del chaco, y se convierten en agricultores.
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Los Tonocotés están en Santiago del Estero a la vera de los ríos. Hacen empalizadas alrededor de las casas por
influencia amazónica.
Sierras centrales: hay dos grupos. En el oeste están los Comechingones. Los Sanavirones, están al norte de
Córdoba, en la zona de lagunas, y tienen influencia amazónica por las empalizadas en las casas. También
practican la agricultura de maíz, porotos y pastoreo de camélidos como base de la economía.
En el área de cuyo están los Huarpes, que se dividen en tres grupos. Los agricultores, con obras de irrigación y
agricultura intensiva, fundamentalmente de maíz y quinoa. Los otros tuvieron una particular adaptación a la
laguna de Guanacache donde practicaban la pesca y la caza.
El área de la montaña fue la más poblada, y la zona de los Diaguitas la más densamente poblada. Eran agricultores
y pastores sedentarios con recolección y caza, tenían una sólida organización social y fuertes jefaturas.
Área de LA LLANURA: la subregión Pampa y Patagonia, para Casamiquela es todo un complejo tehuelche que
incluyen a Tierra del Fuego. Los Tehuelches septentrionales (norte) y los meridionales (sur) se dividen por el río
Chubut. Constituyen una cultura nómade sustentada en la caza de guanaco, ñandú y otras especies menores, como
la liebre y el zorro y la recolección. Desecaban la carne (la secaban al sol y la salaban). Los Querandíes estaban en
el área de la costa y del interior del territorio del norte de la provincia de Buenos Aires, sur de Santa Fe y
piedemonte de las sierras de Córdoba. Pescan en un momento del año (algo que los diferencia de los tehuelches
del norte) y en el resto del año recolectan. Tenían canoas. Para fines del s. XVII las fuentes hablan de su
desaparición. A la muerte de un cacique lo sacrificaban, que es una práctica en el chaco. Hay discusiones sobre
sus orígenes. Para Casamiquela son de origen tehuelche.
Los Onas en Tierra del Fuego, se pintaban el cuerpo, eran cazadores recolectores. En la llanura chaqueña, hay
elementos de Tupi-guaraní con elementos locales. Hay gran variedad de fauna para recolección y pesca. Eran
nómades. Los Gauikurúes cazaban incendiando para atrapar a los animales. En los Mataco-mataguayos había
chamanes. Los Chiriguanos estaban en la zona amazónica y practicaban la agricultura de maíz, zapallo, mandioca,
quemaban para después cultivar. Tenían aldeas como los Guaraníes. Los Chané fueron dominados por los
Chiriguanos. Las características de la llanura son el nomadismo, caza, recolección y organización social en banda.
Sobre los Mapuches (llamados Araucanos) hay una discusión sobre la araucanización de la pampa húmeda. Las
últimas investigaciones hablan de una gran comunicación entre los dos lados de la cordillera que debe ser tenida
en cuenta. Se destacan por la elaboración de platería, cerámica, tejidos, hachas y trabajo del cuero.
Área LITORAL-MESOPOTAMIA: en la zona cercana a los ríos estaban los Guaraníes y los Chana-timbues, Los
primeros ya estaban en el delta del Paraná cuando llegan los conquistadores. Practicaban agricultura de maíz,
porotos, mandioca y pescaban con canoas, además cazaban y recolectaban. Organización tribal en aldeas con
empalizadas. Tenían cerámica. Fermentaban el maíz para hacer chicha. Los Chaná-timbues estaban en el Paraná.
Caza, pesca y recolección, usaban canoas, eran nómades. Algunos eran agricultores por contacto con los
Guaraníes. En el interior estaban los Caingang recolección de algarroba, pero también caza y pesca. Los Charrúas
están en el interior, preferentemente son cazadores, también pescan.
Área del EXTREMO SUR: los Yámanas-Alakaluf, están adaptados a un medio muy hostil, se desplazan con la
familia en canoas con el fuego prendido. Eran cazadores de fauna marina con arpones. Hay chamanes. Está
documentada su presencia hace aprox. unos 6000 años.

Empieza a hablar sobre las “fronteras”


Habla sobre la fuente de Armaignac y Catriel. Este maneja el castellano, pero se cuida de hablarlo ante su gente.
Negociación en representación de la comunidad. El poder de la oratoria y también el manejo de la información
son claves. Tienen que dar cuenta permanentemente a sus seguidores.

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 FLEGENHEIMER, Nora; BAYON, Cristina y PUPIO, Alejandra. LLEGAR
A UN NUEVO MUNDO. Arqueología de los primeros pobladores del actual
territorio argentino
Cap 3: El mundo de los objetos
Las cosas se elaboran paso a paso:
En arqueología la tecnología se relaciona con la elaboración de artefactos sobre distintos materiales, implica
también el estudio de la cultura material. La cultura material es una creación social, cuya producción tiene fines
prácticos (cazar, cortar carne) y también transmitir conocimientos sobre el estatus y la condición social de las
personas etc. La tecnología no son solo las herramientas u objetos, son los saberes para hacer y usar los
instrumentos y las relaciones sociales que rodean la producción y su uso. Los objetos fueron un medio para crear
relaciones: por intercambio y/o para transmitir mensajes. Por todo esto la tecnología abarca y refleja la red entera
de relaciones sociales.
La actividad cultural comenzó con la búsqueda de la materia prima. Luego se dio forma a la materia para fabricar
un objeto y finalmente se lo empleó en una tarea. Cada uno de estos pasos requirió de herramientas eficaces y de
una serie de conocimientos previos, tanto tecnológicos como gestuales. Hubo objetos abandonados porque los
perdieron o porque el uso continuado los había desgastado.
El estudio de la tecnología habilita a pensar en otros aspectos como es la movilidad, la organización social, el uso
del espacio y los recursos y las relaciones sociales.
Las tecnologías q se reconocieron para los primeros pobladores están confeccionadas a partir de una variedad de
materiales considerable. Los restos q más abundan son de piedra, aunque también se hallaron objetos de hueso,
madera y otros productos vegetales y animales.
Menciona q se encuentran algunas partes de los objetos (por las conservaciones). Y dice q lo que no dejó
evidencia directa fue la preparación de los cueros. Esta tarea estuvo a cargo de las mujeres. En la preparación
están involucrados los raspadores, cuchillos de piedra, pigmentos etc.

Un pasado registrado en piedra:


La piedra es un material perdurable e inalterable. Es importante el estudio de la Arqueología lítica, dentro de la
cual se destaca la piedra tallada.
Por algo más de 2 millones el hombre usó la piedra para confeccionar herramientas y la empleó en actividades
básicas de subsistencia. Pero también desde hace unos miles de años ocupó un lugar privilegiado tanto en la
construcción como en el ceremonial, tal es el caso de los menhires. Gran parte de nuestro pasado está escrito en
piedras, por esto la primera parte de la historia se ha conocido como “la edad de piedra”.
Dice q al comienzo del libro señaló que la llegada de aquella gente a América, tenía las mismas habilidades
motrices y cognitivas q nosotros hoy. Por esto podían realizar trabajos como los actuales artesanos, siendo las
piedras piezas fundamentales para su vida cotidiana. Las piezas más vistosas fueron las puntas de proyectil y los
instrumentos de piedra pulida. Pero lo que dice es q no se encontraron muchas de estas cosas, sino q los
yacimientos están constituidos mayoritariamente por los desechos q se producen al tallar.

¿Cuidar, tirar o improvisar?


La gente debió programar su tecnología de modo q les permita responder eficazmente a sus demandas. La autora
hará referencia a las manufacturas en piedra, pero dice que la planificación debió abarcar todas las actividades
tecnológicas. La proyección de la acciones implicó la evaluación de las materias primas disponibles en cada
ambiente y/o las distancias a recorrer para hallarlas. Con frecuencia los yacimientos y el uso de los instrumentos
estaban distanciados y se dedujo que el traslado era necesario. Sin embargo, los grupos se trasladaban de manera
frecuente por necesidades diversas.
Otro aspecto que los grupos debieron considerar fue el tiempo q podría demandar la fabricación de los
instrumentos. En resumen, existió una conducta tecnológica dinámica.
Los estudios etnoarqueológicos muestran la existencia de 3 estrategias en la tecnología de los cazadores-
recolectores:
1º los instrumentos y equipos se manufacturan en previsión de necesidades futuras, las herramientas se transportan
ya terminadas. Es una estrategia útil cuando se vive en entornos cambiantes e impredecibles y no se tiene materia
prima a mano, en arqueología se la denomina tecnología conservada.
2º se caracteriza por minimizar el esfuerzo técnico. Se invierte poco trabajo en confeccionar los artefactos, se usan
y abandonan inmediatamente. Es ideal cuando el lugar y el momento en el q se usan los instrumentos es muy
predecible, o cuando la materia prima es abundante en las cercanías y se tiene tiempo disponible para la
manufactura de instrumentos, en arqueología se la llama estrategia expeditiva

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1º y 2º no son mutuamente excluyentes, sino q son opciones de planeamiento de las q la gente hizo un uso
flexible.
3º es aquella q resulta necesaria para resolver un problema no previsto y q, en tal caso, puede darse en conjunción
con cualquiera de las otras dos. Estrategia oportunista

De región en región
Instrumentos de piedra en nuestro país: algunos fueron de uso doméstico o formaban parte del equipo necesario
para por ej tratar las pieles. Los hay tallados en ambas caras (bifaciales), otros una sola cara (unifaciales), algunos
trabajados en un solo borde. Se emplearon en diferentes regiones.
Las materias primas también varían: en la Patagonia hay piezas de sílice multicolor; en la llanura pampeana son
rocas cuarcíticas; en Mendoza los conjuntos tienen piezas elaboradas y desperdicios de talla en riolitta y cuarzos;
en Córdoba (la mayor parte del instrumental está hechos en cuarzo) es difícil conocer artefactos con talla
intencional.
Las puntas de proyectil suelen ser los más elaborados. Los cabezales de piedra son la parte mejor preservada de lo
q fueron los complejos sistemas de armas. Las puntas más tempranas no fueron usadas con arco, es decir q no
fueron usadas como flechas sino como puntas de lanzas o como dardos arrojados mediante el uso de una lanzadera
(atlatl). Estas armas están vinculadas con ciertas estrategias de caza estudiadas para la Puna por Martínez.
También se encontraron huesos (guanaco) con marcas interpretadas como el destrozo al animal. Y hay marcas que
indican el traslado del animal para luego trabajar el cuero en otro lado. Del mismo modo, la presencia de agujas
hace pensar q los primeros pobladores vestían ropa cortada y confeccionada. Puede ser que lo hayan hecho cuando
acampaban a cielo abierto o en los ambientes con cuevas acondicionadas en el espacio interior.

Nuevamente arriba, en la Puna


Por el clima árido, los elementos están bien conservados, así se pudo conocer las complejas tecnologías, y las
materias (orgánicas e inorgánicas).
-El instrumental de piedra: en cuanto a la talla de piedra, los productos manufacturados se hacían con roca. Las
rocas podían ser de origen volcánico, metamórfico y sedimentario, distribuidas según los microambientes. Se han
empleado de obsidianas y basaltos de buena y mala calidad.
Se localizaron en distintos sitios por ej en Inca Cueva 4, en Hornillos 2 y Quebrada Seca 3. Las materias primas se
podían traer de otros sitios o utilizar las locales.
En Quebrada Seca 3 los instrumentos se confeccionan para cumplir funciones específicas. Incluso se re-afilaban
para prolongar su vida útil. En Inca Cueva 4 se ha hallado instrumental tallado y de molienda. El primero no
presenta mantenimiento debido a la existencia de rocas disponibles cerca de la cueva y los núcleos eran
trasladados para ser tallados allí.
Martínez señala q las puntas de proyectil líticas halladas fueron usadas por los antiguos cazadores puneños.
Inicialmente eran tiradas con un propulsor y posteriormente arrojadas con la mano para la caza de vicuñas. Las
primeras eran triangulares sin pedúnculo.
-Otros materiales: las lanzaderas que se encontraron en Quebrada Huachichocana III, hechas de sauce, algarrobo o
cañas. Uno de los instrumentos está decorado.
La madera además de ser usada para confeccionar útiles se usó como leña u objetos de arte mobiliar (Hornillos 2).
En cuanto a las fibras se usaron para la cestería y cordelería (nulo de hilo de color arena y castaño oscuro/ la
cestería confeccionada en gramíneas y juncos). Se empleó la técnica espiral y se pudieron observar rastros de
tintura roja. También se usó paja para forrar estructuras de pozos destinados al almacenaje dentro de las cuevas
(Quebrada Seca 3 e Inca Cueva 4). La grasa, la ceniza y algunos restos de queñoa encontrados en el piso de la
cueva, indican q allí estaban curtiendo cueros.
En hueso se encontraron artefactos de uso doméstico y adornos personales.

La Pampa y sus recursos


En la Sierra de Tandilia y las llanuras interserranas hay instrumentos de hueso, piedra.
¿Cómo se abastecieron de materias primas?: la pampa bonaerense tiene muchas rocas. Hay en Tandil, Ventana y
la costa. Las de buena calidad son las ortocuarcitas del Grupo Sierras localizadas en el sector central de Tandil.
Los primeros pobladores elegían las piedras de calidad aunque tengan que recorrer grandes distancias para
buscarlas (un ejemplo puede ser Moderna).
El instrumental se preparaba cerca de las canteras para aligerar el peso de las rocas y facilitar su acarreo, en la
carga se incluían algunos núcleos de tamaño mediano. El inconveniente para encontrar materias primas determinó
q en algunos casos los instrumentos se reciclaran, esto indica una modalidad conservada de la tecnología.
En los sitios de llanura como Arroyo Seco 2 se tuvieron que acarrear por más de 100 Km. Los conjuntos de
artefactos muestran el aprovechamiento intensivo de las rocas.

76
¿Cómo fueron elaborados los instrumentos?: distintos procedimientos: hay tallados, picados, pulidos. Esta
diversidad de instrumentos se explicó como resultado de las distintas actividades llevadas a cabo. Dependiendo
los instrumentos que se encuentren se puede saber si era un sitio de campamento y otros como lugares de caza.
Entre el 11 mil y el 10 mil los habitantes de las sierras y la llanura usaron gran variedad de instrumentos de piedra
para uso doméstico (instrumentos pesados, filos delicados y agudos y pequeñas puntas usadas para perforar).
El único diseño de punta de proyectil observado hasta ahora es el de las puntas de pescado (con variedad de
formas y procesos de manufactura). Estas puntas se encontraron en la cima del Cerro El Sombrero. También se
encontraron esferas que tendrían la función de armas arrojadizas.
¿Para qué las usaron? A partir del estudio de los filos con microscopio, es posible determinar si el instrumento se
usó para trabajar cuero, hueso o fibras vegetales, si el material estaba húmedo o seco, y en qué dirección estaba el
filo. Se puede determinar el trabajado y el gesto efectuado.

Patagonia, el paraíso de las piedras


Se le dará mayor énfasis en los sitios de la Meseta Central de Santa Cruz.
¿Cómo se abastecieron aquí de materias primas los primeros pobladores?: en la región patagónica hay una gran
variedad de rocas de buena calidad, para las tallas distribuidas, en casi todos los ambientes, tanto en las extensas
mesetas –constituidas por grandes coladas de lava- como en los profundos cañadones. La mayoría de las piedras
usadas se obtuvieron de canteras cercanas a los campamentos ubicados en cuevas q miran hacia los bajos y
cañadones. Un caso extremo es el sitio Casa del Minero, en la localidad de La María en donde la cantera principal
se encuentra a escasos 400 metros de la entrada de la cueva.
Los arqueólogos realizan estudios en detalle sobre las rocas disponibles en el ambiente. Un ej es el estudio de la
obsidiana, una roca volcánica muy apreciada por su facilidad para la talla y cuyas fuentes pueden identificarse con
mucha precisión. En Santa Cruz, en Pampa del Asador, a 40 km al este del Perito Moreno, existe una fuente
extensa de obsidiana negra. Se usó como materia prima en lugares cercanos como Cerro Casa Piedra y se la
encontró en las primeras ocupaciones de Chorillo Malo.
Sin embargo, las materias primas más usadas son de origen volcánico y se presentan en colores rojizos, amarillos,
verdes, castaños y blancos. En síntesis, la presencia de materias primas buenas y abundantes hizo que la gente
eligiera materiales cercanos para la mayor parte de sus artefactos, aunque no obstó para que también trasladara
algunas rocas muy especiales a través de grandes distancias.
¿Cómo fueron elaborados los instrumentos?: en Patagonia se encuentran instrumentos elaborados con distancias
técnicas. La mayor parte del instrumental en piedra fue confeccionado por talla, pero también está presente el
picado, la abrasión y el pulido para la confección de bola de boleadoras, de piedras discoidales y un curioso
objeto, procedente de Los Toldos q fue picado en sus aristas y tiene forma de cubo.
En los instrumentos tallados, la mayoría de los artefactos domésticos son unifaciales, hechos a partir de lascas
también sobre fragmentos de roca de forma tabular. Las puntas de proyectil eran de forma bifacial.
¿Para qué se usaron?: las actividades q se han registrado a partir del estudio de los filos de los instrumentos
tallados. En El Ceibo ninguno de los instrumentos estuvo enmangado. La mayoría fueron usados para trabajar
pieles secas y también se emplearon en el laboreo de madera. Tales características inducen a pensar que en este
sitio se realizaron tareas domésticas, por ej trabajo en cuero: corte y raspado luego lo ablandaban y le sacaban la
grasa. En Piedra Museo se hallaron rastros de esta actividad.
Algunas diferencias: en Patagonia los conjuntos de instrumentos muestran grandes diferencias, tanto en los
sucesivos momentos de ocupación de un mismo sitio como en distintos sitios.
En la cueva Fell se observan cambios tecnológicos en distintos momentos de su ocupación. Entre los artefactos de
más de 10 mil años se encontraron puntas cola de pescado y piedras discoidales, entre otros instrumentos
domésticos. Por otro lado, en las ocupaciones posteriores el tipo de puntas cambia se encuentran triangulares sin
pedúnculo, acompañadas por bolas de boleadora. Esto indica un cambio en las estrategias de caza y en los
sistemas de armas empleados. Las bolas de boleadora también se han encontrado hoy en la isla Grande de Tierra
del Fuego. La caza con bola está representada en algunas pinturas rupestres asignadas al estilo temprano en
Patagonia continental.
Otro sitio en el q se evidencian cambios tecnológicos es la Cueva 3 de Los Toldos: se encontraron pocos
instrumentos unifaciales, de tamaño grande, algunos con un trabajo de talla de muy buena factura y buena calidad.
En la ocupación posterior alrededor de 9000 mil años atrás, se emplearon puntas triangulares apedunculadas,
bifaciales y gran variedad de instrumentos domésticos unifaciales, de tamaño mediano. Por estos años se habría
producido un aumento en la densidad poblacional en Patagonia, que se reflejó en una mayor dispersión geográfica
de las ocupaciones.
El Ceibo corresponde a un número reducido de personas q curtieron cueros y comieron partes transportadas de
guanacos. En la localidad Piedra Museo fue interpretado como un sitio de procesamiento de fauna, la ocupación
fue muy efímera, por tal razón han quedado pocos instrumentos, que son unifaciales y están tallados sobre
materias primas elegidas y algunos eran confeccionados sobre lascas.
77
Los Toldos tuvo una ocupación más intensa y una variedad de actividades domésticas. Este sitio probablemente
sirvió de campamento.
Otra explicación de las diferencias en la tecnología lítica surge de la aplicación del reciente planteo de Borrero. A
partir de la propuesta de un momento de exploración y otro de colonización para las ocupaciones tempranas. Estas
expectativas se cumplen en los niveles inferiores de algunos sitios como Los Toldos y El Ceibo, en el Lago
Argentino, y en cierta medida en la Cueva de las Manos y en el Cerro Casa de Piedra 7, cerca de los lagos
Belgrano y Burmeister.
En cambio, los conjuntos procedentes de ocupaciones posteriores de estas mismas regiones indicarían que la gente
permaneció más tiempo en un mismo lugar ya que tienen más variedad en los diseños, instrumentos más chicos y
núcleos más tallados.
Otras materias primas: también se han encontrado objetos trabajados sobre huesos de animales, aunque son más
escasos q los elaborados en piedra. Una vez que los huesos quedan limpios de carne se los puede trabajar
mediante percusión, o se puede cortar, y decorar con incisiones. La mayor parte de estos instrumentos se
fabricaron cortando y puliendo huesos de guanaco, una materia prima abundante q a su vez era el alimento
principal de estos grupos, también se usaban huesos de ave (Los Toldos). En la Cueva Fell también se usó el
hueso para confeccionar punzones, retocadores y puntas.
En la Cueva de las Manos los artefactos óseos encontrados incluyen 2 punzones. Uno de ellos, con el interior
hueco – probablemente fue para pasar el tiento- presenta unas incisiones a modo de decoración. El hallazgo de
objetos usados para coser, tanto aquí como en la Puna, resulta interesante, ya q estaría indicando la posibilidad de
que esta gente hubiera usado vestimentas cortadas y cosidas, y no simples mantos de cuero.
Asimismo, se recuperó una cuenta de molusco y un fragmento de madera biselado con incisiones.

 TARRAGÓ, Myriam. LOS PUEBLOS ORIGINARIOS Y LA CONQUISTA

Desde hace unos 13.000 a 10.000 años AP en la Patagonia, así como en el borde oriental de la Puna, diversos
sitios en reparos rocosos o a cielo abierto muestran vestigios materiales dejados por sociedades de economías
cazadoras-recolectoras.

El POBLAMIENTO AMERICANO VISTO DESDE EL TERRITORIO ARGENTINO


Buena parte de los arqueólogos están de acuerdo en que el poblamiento de América ha tenido como puerta
original de entrada la zona del actual estrecho de Bering, desde Siberia, pero respecto del cuándo de ese primer
poblamiento existen posiciones encontradas. Las posturas más conservadoras aceptan antigüedades máximas de
12.000 a 13.000 años AP. Posiciones más extremas hablan de fechas superiores a 40.000 AP. apoyándose en
evidencias arqueológicas muy discutidas tanto en Norteamérica como en Sudamérica—por ejemplo los niveles
más profundos de sitios como Monte Verde en Chile o Pedra Furada en Brasil, con dataciones de Carbono 14
próximas o superiores a los 30.000 años AP—, hechos que ahondan las discrepancias. Frente a estos extremos,
una actitud prudente, que daría suficiente cuenta de la diversidad de situaciones ambientales y adaptativas que se
observan a fines del Pleistoceno, es aceptar el acceso a América por Beringia, entre los 15.000 a 20.000 años AP.
Esta etapa inicial de la historia indígena de América ha sido llamada Paleoindio, y cronológicamente equivalente a
las etapas finales del Paleolítico Superior de Eurasia. Hace referencia a sociedades cuya economía de subsistencia,
pautas de consumo y movilidad dependían en buena parte de la caza de distintas especies de una fauna que se
extinguió en las regiones de referencia hacia el final del Pleistoceno o comienzos del Holoceno. El equipamiento
técnico para la caza de algunas de las especies de megamamíferos extintos tenía como característica el uso de
puntas de proyectil de piedra tallada.
Todo esto indica que el extremo sur de América, la Patagonia meridional y Tierra del Fuego, estaban pobladas
entre 13.000 y 10.000 años AP por cazadores de fauna extinta que utilizaban otras formas de puntas de proyectil
distintas de las conocidas, para la misma época y períodos posteriores, en el Paleoindio de las llanuras o planicies
de América del Norte.
Resumiendo: el acceso de esas primeras poblaciones cazadoras-recolectoras a nuestro actual territorio ocurrió en
distintos momentos, entre 14.000 y 12.000 años AP o entre 12.000 y 10.000AP según las zonas; siguiendo vías
distintas y con desplazamientos graduales en variadas direcciones. En ese entonces ya disponían de un
equipamiento técnico apto para ocupar zonas ecológicas tan diferentes como las antes mencionadas.

CAMBIOS AMBIENTALES Y COLONIZACIÓN DEL TERRITORIO: 13.000-7.000 AP


Para entender algunos aspectos de la economía y la tecnología de estas poblaciones cazadoras-recolectoras,
debemos hacernos una primera imagen de los cambios ambientales y procesos naturales que modelaron los
ambientes en que aquéllas transitaban. Las glaciaciones, las erupciones volcánicas con importantes acumulaciones
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de cenizas, los ascensos o descensos del nivel del mar así como la variación de las precipitaciones actuaron
durante ese lapso modificando las formas del relieve y limitando o ampliando los espacios disponibles para la
explotación de distintos recursos. Asimismo los cambios en la temperatura y humedad, medidos en escalas
temporales amplias, afectaron la distribución en el espacio de algunas comunidades vegetales, como las praderas y
los bosques andino-patagónicos, o la vegetación del pajonal y el tolar en la Puna, incidiendo también en la
extinción de algunos de los grandes mamíferos pleistocénicos.
Patagonia meridional
Durante el lapso comprendido entre 16.000 y 11.000 AP, comenzó la retracción de los glaciares y un ambiente de
tundra y estepas herbáceas predominaba en el extremo sur y centro oeste de la Patagonia meridional. Con
anterioridad a 11.570 AP imperaba un ambiente de estepa con bosquecillos aislados de lengas, matorrales y cierta
proporción de helechos. Posteriormente se dieron condiciones de mayor temperatura y humedad, con avance del
bosque, hecho que habría ocurrido aquí hace unos 9.000 años.
Entre 12.000 y 10.000AP, puede sostenerse la existencia de un puente terrestre que unía Tierra del Fuego con el
continente correspondiendo a un nivel de las aguas del mar a 60 m por debajo de la actual. Esto es coincidente con
las dataciones de Carbono 14 —de 11.800 y 10.200 años AP— para el sitio con fauna extinta de Tres
Arroyos I, en el sector chileno de la Isla Grande de Tierra del Fuego.
La información arqueológica disponible en las áreas tratadas proviene de la excavación de abrigos bajo roca; pero,
seguramente, como ocurre en la pampa bonaerense o en Chile central, los asentamientos debieron incluir el uso de
campamentos y lugares para faenar las presas a cielo abierto, que resultan actualmente difíciles de localizar.
Muchos de estos abrigos seleccionados como viviendas son denominados "cuevas" pero son sitios que, aun en los
sectores de más reparo, tienen iluminación natural. Tales abrigos representaban una opción importante para la
vivienda humana ante la rigurosidad climática y es por ello que las que presentaban un tamaño adecuado, factible
de calefaccionar con fogones a leña, han sido frecuentemente ocupadas, de tiempo en tiempo.
Cuatro de estos abrigos han proporcionado distinta información arqueológica sobre las primeras ocupaciones
dentro del actual territorio argentino. En Cueva de Las Buitreras, en la costa sur del Río Gallegos, se encontraron
niveles que contenían huesos de fauna extinta. No hay dataciones de C14 de estos niveles, pero se ha estimado
una edad más antigua que 9.000 AP. Sería posible integrar la Cueva de Las Buitreras como un sitio de refugio
transitorio, con actividades restringidas, dentro de un radio de movilidad que incluiría sitios como Fell o Palli
Aike (Chile), a unos 50 km de distancia lineal.
Otros tres importantes sitios se ubican al este del meridiano de 72°, dentro de la altiplanicie central de Santa Cruz:
el nivel 11 de la Cueva 3 de Los Toldos, la capa 12 de la Cueva 7 de El Ceibo y abrigo AEP11 de la localidad de
Piedra Museo. El emplazamiento de estos sitios de la altiplanicie dista de ser casual; sigue criterios de selección
mantenidos a través del tiempo que tienen que ver con distintas posibilidades de abrigo en múltiples reparos
naturales, con recursos de agua potable (lagunas o aguadas), disponibilidad de fuentes próximas para el
aprovisionamiento de rocas aptas para la talla y con la concentración de recursos faunísticos en relación con
espejos lagunares o aguadas.
Si bien AEP-1 (Piedra Museo) sería actualmente el nivel de mayor antigüedad datado en la Patagonia —en 12.800
años AP— tomando en cuenta el margen de error de esta datación y la del nivel 11 de Los Toldos (12.600 ± 600
años AP) es posible plantear que los niveles tempranos de los tres sitios aludidos ejemplifican casos de
complementación funcional, de lugares distintos en los que esas poblaciones tempranas habrían realizado
actividades diferentes dentro de un mismo sistema de asentamiento, subsistencia y organización tecnológica. Un
lugar de residencia temporaria (Los Toldos, nivel 11), otro de actividades de procesamiento secundario de los
derivados de la caza (El Ceibo, nivel 12) y otro de procesamiento primario, desollado y trozamiento de animales
cazados en la proximidad del sitio (AEP-1). Con respecto a la subsistencia, se ha sugerido una estrategia de caza
de tipo generalizada, basándose en una mayor diversidad de especies representadas que las que ocurren en
ocupaciones posteriores de estos sitios, pero debe destacarse que, desde ese entonces, el guanaco era ya la presa
preferencialmente explotada frente a otras posibles, incluidos los otros dos camélidos ahora extintos Lama
(vicugna) gracilis y Lama Owenii. Esta preferencia indica la capacidad técnica de estos grupos humanos para una
caza a distancia, dada la rapidez de desplazamiento y otras características etológicas del guanaco. Ello implica
algún tipo de proyectil de los que aún no tenemos mayores evidencias pero que, como veremos, no deben ser
descartados para estos contextos.
Volviendo al sitio AEP-1 habría otro momento de ocupación, datado entre 10.400 y 10.300 AP, que estaría
representado por el conjunto asociado con una punta cola de pez. Hay una notable recurrencia temporal de
estas puntas entre 10.100 y 11.600 AP, desde el extremo meridional patagónico hasta la pampa bonaerense y
sumando el centro de Chile (Tagua-Tagua 2). Esto habla en favor de la eficacia funcional del diseño y de
una tecnología compartida por diversas poblaciones tempranas, muy móviles, en las que la circulación de
información cumplía un papel importante en la subsistencia y la tecnología.
Para el lapso de 10.000 a 11.000 AP se carece de mayor información en la Patagonia meridional centro-
cordillerana argentina, exceptuando AEP-1. Se ha planteado que la capa 10 de la Cueva 3 de Los Toldos se habría
79
iniciado hacia los 11.000 años AP, pero no hay dataciones que confirmen el hecho más allá de la presencia de
algún resto de fauna extinta. El caso de estos sitios sin puntas cola de pez y de esta capa en particular puede ser
semejante a los de la Patagonia chilena donde ya indicamos que hay varios sitios datados, con y sin puntas cola de
pez, y donde hay por lo menos un caso (Cueva del Medio) en que la fauna extinta aparece asociada a contextos
arqueológicos posteriores a los de las puntas cola de pez. Es probable que esta capa de Los Toldos sea
contemporánea a las ocupaciones que ocurren entre el 9.700-9.000 AP en el oeste precordillerano próximo, en las
zonas del Río Pinturas y el actual Parque Nacional Perito Moreno.
Cueva de las Manos en el Alto Río Pinturas es uno de los sitios más conocidos por su emplazamiento y la
importancia de sus pinturas rupestres, donde hay dos dataciones iniciales del orden de los 9.300 años AP. La
Cueva Grande del Arroyo Feo (sitio AFI) en la misma cuenca del Pinturas, con dataciones de 9.300 y 9.400 AP; y
la Cueva 7 del Cerro Casa de Piedra (sitio CCP7) en el Parque Nacional Perito Moreno, con tres dataciones entre
9.700 y 9.100 AP en la capa 17, son los restantes. Fue entonces, entre 9.700 y 9.300 años AP, cuando ocurrieron
las ocupaciones en los bordes de los profundos cañadones del Pinturas y de las "pampas" aledañas.
Sobre la base de los fechados obtenidos en esos sitios, los rasgos técnicos de los artefactos de piedra tallada allí
recuperados, las evidencias sobre el aprovisionamiento de ciertas materias primas líticas como la obsidiana y otras
en torno al arte rupestre, puede plantearse una movilidad estacional que habría articulado las mejores zonas con
recursos de caza y recolección del bosque-estepa, de la estepa abierta y de los microambientes formados en el
profundo cañón del Río Pinturas. Esto implica una programación de la subsistencia y la movilidad en la que las
diferencias de topografía y altitud —que inciden en la disponibilidad estacional de recursos de caza— eran ya
conocidas y tenidas en cuenta en la programación de distintas estrategias de acción así como en el establecimiento
de itinerarios que conectaran sitios de aprovisionamiento, de residencia, de tránsito y apostaderos de caza.
Desde una perspectiva evolutiva ese lapso —entre 9.700 a 9.000 años AP—representaría el momento inicial de un
proceso en el que se fue haciendo efectiva y estable la presencia humana en esos distintos ambientes, en el sentido
de una continuidad temporal en el uso de aquellos espacios con mejores alternativas de caza y recolección. Así,
ese espacio de tiempo podría verse, en sentido estricto, como un momento temprano de la etapa de colonización.
El empleo de bolas ha sido señalado en el sitio Marazzi de Tierra del Fuego —datado en 9.500 AP— y registrado
en las más tempranas pinturas rupestres del grupo estilístico A de Cueva de las Manos. Éstas son escenas de cazas
colectivas asociadas con los primeros niveles de ocupación. Aquí y en otros sitios del Pinturas y del Parque Perito
Moreno, están representadas como armas constituidas por una única bola unida a una larga cuerda que termina en
una manija recta transversal, a modo de cruz. La cuerda, extremadamente larga, era llevada enrollada —a modo
de un lazo— en el hombro del cazador. El uso de esos proyectiles explicaría la baja frecuencia de puntas de
proyectil en los sitios de estepa abierta y cañadones, dado que podría haber actuado como arma alternativa y de
uso estandarizado para la caza.
Los vestigios arqueológicos en estos abrigos rocosos indican una marcada orientación hacia la captura del
guanaco y el aprovechamiento de su carne, piel, tendones y huesos. El aprovechamiento de huesos de guanaco
incluía retocadores de distintos tamaños para dar forma final a los artefactos líticos, punzones y artefactos
biselados no identificables por su estado fragmentario. La selección de soportes óseos también recaía sobre
algunos huesos largos de aves (no identificadas) para la fabricación de punzones que sirvieran también como
pasadores de tientos. Restos de vellones de lana de guanaco y trozos de cueros en proceso, en el sitio CCP7,
agregan evidencias para plantear el laboreo de pieles como parte de las tareas realizadas en ambos sitios. En la
Cueva de las Manos hay un punzón con la punta acanalada y una madera biselada que presentan distintas series de
incisiones, oblicuas y paralelas, a modo de marcas intencionales de ornamentación, siendo los primeros indicios
de arte mobiliar en piezas transportables.
En Cueva de las Manos hay evidencias arqueológicas que permiten asociar los niveles más antiguos de ocupación
con la ejecución de las pinturas rupestres. Hay escenas de caza, de gran dinamismo, que se superponen entre sí
sugiriendo distintas épocas de realización. El número de cazadores varía: de 8 a 12 para las primeras escenas y
hasta 57 para las últimas, indicando la existencia de cazas colectivas que agrupaban muchos grupos familiares, o a
más de una banda. La Cueva de las Manos debió haber sido un lugar de visita o reunión privilegiado, en el lapso
de 9.300 a 7.000 AP.
Es bien interesante recalcar que en Fell, Río Pinturas y Los Toldos, las representaciones están vinculadas con
modalidades estilísticas distintas: geométricas simples del estilo Río Chico en Fell, escenas de caza con negativos
de mano en Cueva de las Manos; y tan sólo negativos de manos en Los Toldos. Ya en esos momentos existían
marcadas diferencias regionales que estaban anticipando trayectorias distintas en la evolución del arte rupestre de
ambas áreas.
La Puna y su entorno
En la Puna argentina y en quebradas que acceden a ella, abrigos bajo roca como el de Inca Cueva 4, Alero de las
Circunferencias y la cueva III de Huachichocana —en la Puna de Jujuy y su borde oriental— muestran los
primeros indicios de ocupación humana, entre 10.800 a 10.200 AP. A diferencia de los sitios patagónicos y

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pampeanos de esas épocas, aquí no hay asociación con fauna extinta que, sin embargo, coexistía con el hombre en
esos mismos ambientes.
En Inca Cueva 4, la zona de habitación contenida en la capa 2 comprendía un recinto previamente excavado, un
espacio delimitado a modo del de una casa-pozo rudimentaria. Este espacio de habitación bajo nivel, subcircular
de 2,5 m de diámetro máximo, contenía fogones cuyas cenizas y carbones fueron sucesivamente limpiados y
tirados en un basural exterior al recinto, o en un escalón de acceso al mismo. Dos de esas acumulaciones
resultantes del vaciado de fogones proporcionaron dataciones entre 9.900 y 9.650 años AP; y el último fogón en
uso, una fecha de 9.230 AP. En el interior y exterior de esa vivienda se registraron pozos-depósitos o "bodegas"
que conservaban revestimiento de paja en sus fondos. La conservación de fibras animales y vegetales, la
diversidad de especies vegetales de recolección en floración y los restos faunísticos aquí recuperados, constituyen
evidencias a favor de que se trataba de un campamento ocupado preferentemente hacia fines de primavera y
verano, con un fuerte énfasis en la caza y el consumo de chinchíllidos —principalmente vizcacha de la sierra— y,
en menor medida, camélidos y cérvidos.
La práctica funeraria registrada en la capa E3 de Huachichocana III indica un tratamiento secundario de un
individuo masculino joven, de 18 a 20 años de edad, cuyo cráneo apareció fragmentado y parcialmente quemado,
dentro y en el borde de un fogón datado en 9.620 AP. Partes del resto del esqueleto —vértebras, huesos coxal y
sacro, costillas y extremidades inferiores— fueron reagrupadas, envueltas con paja y cabellos humanos, colocadas
en el piso junto al fogón y protegidas con lajas del techo de la cueva.
En Inca Cueva 4 se encuentra también información sobre la ejecución de pinturas rupestres. Sobre un soporte
previamente preparado con yeso, los primeros ocupantes ejecutaron representaciones geométricas simples
utilizando pigmentos minerales en rojo, ocre, amarillo y negro, mezclados del mismo modo que en Patagonia, con
yeso, para aumentar su adherencia a las paredes de roca. Estas figuras abstractas, caracterizadas por conjuntos de
trazos digitales agrupados, trazos paralelos alineados, alineaciones de puntos y diversas figuras en forma de peines
invertidos (pectiniformes), escaleras de mano (escaliformes) y de rectángulos.
El estudio de los restos faunísticos en las capas inferiores de Inca Cueva 4 y Huachichocana permite diferenciar
distintas actividades cumplidas en ambos sitios. El primero tuvo que ver con el consumo de chinchíllidos, el
procesamiento secundario de unidades anatómicas y la extracción de médula de huesos de camélidos; el segundo
con el procesamiento primario de camélidos cazados en las proximidades del sitio, el consumo local de animales
jóvenes y el transporte, a otros sitios, de partes de animales adultos, con buen rendimiento de carne. Se trataría de
sitios que cumplieron funciones diferentes, dentro de un modelo de movilidad estacional entre zonas con recursos
predecibles.
Así como se planteó para Patagonia centro-meridional, la programación estacional, los circuitos de movilidad
amplios, la circulación de información en grandes distancias y la existencia de sistemas simbólicos diferenciados
serían características compartidas por ambas regiones comparadas, en el período correspondiente al Holoceno
temprano. Empero, desde una perspectiva que enuncie las diferencias, éstas pasan por el repertorio de recursos y
las prácticas características de esas poblaciones del desierto y semidesierto puneño, que impresionan al
arqueólogo por la riqueza y diversidad de las tecnologías implementadas en las estrategias de subsistencia. Las
mismas deben entenderse a la luz de un manejo muy pautado de la diversidad de recursos existentes en ambientes
altamente contrastados como el desierto y las selvas de montaña. El otro componente fue la capacidad de una
programación de largo plazo, capaz de minimizar las situaciones de riesgo ambiental, donde las interacciones
alarga distancia con grupos que habitaban esos distintos ambientes fueron estrategias recurrentes para paliar
situaciones de carencia de recursos, derivadas de condiciones ambientales adversas.

INTENSIFICACIÓN Y DIFERENCIACIÓN: 7.000-3.000 AP


Hace 7.000 años, la Patagonia centro-meridional precordillerana y la Puna habrían estado sujetas a prolongados
períodos de sequía y aridez que afectaron la extensión de las zonas de pastura de los camélidos salvajes,
introduciendo un factor de riesgo en la base de estas economías de caza y recolección. En ambas áreas la
información arqueológica —para el lapso 8.000-5.500AP— es escasa y proviene de sitios vinculados con recursos
de agua y vegetación permanentes.
Patagonia centro-meridional
La zona comprendida al oeste del meridiano de 72°, entre los ríos Deseado y Belgrano-Chico, nos sirve de
ejemplo para entender los cambios ocurridos durante el lapso señalado. Procuran intensificar el uso de recursos,
abriendo circuitos de menor extensión que aprovechan sitios estratégicos de caza para interceptar los movimientos
estacionales ya conocidos de las tropas de guanacos. El cambio en la tecnología no habría afectado los proyectiles
sino las formas-base o soportes líticos utilizados en la preparación de los artefactos de uso manual. La
introducción de la técnica de hojas ocurrió a partir de esta época y consiste en la utilización de núcleos preparados
para la extracción de numerosos de estos soportes o fragmentos, de formas rectangulares alargadas. La forma de
estos productos de talla y la cantidad posible de extraer de un mismo núcleo representaron un importante ahorro

81
de materia prima y la posibilidad de estandarizar la producción del instrumento de mayor uso y descarte en los
sitios patagónicos: el raspador.
Las épocas de la chulengueada podrían haber atraído una mayor agregación de familias para obtener pieles útiles
para reponer vestimentas. De esta forma, la movilidad podría alternar interacciones y circuitos pero manteniendo
cierto control sobre determinada región, coincidente con la de emplazamiento de los campamentos invernales. En
ese sentido, habría existido una mayor restricción en la movilidad anual en comparación con épocas anteriores, y
una menor continuidad en el acceso a fuentes de materias primas alejadas, lo que justificaría tanto la mayor
producción como la economía que implica la adopción de la técnica de hojas.
En el arte rupestre ocurrieron cambios acordes con este panorama. Las escenas de caza fueron reemplazadas por
conjuntos de guanacos que no guardan proporción con el modelo vivo. Los cuerpos y extremidades cobran mayor
volumen y los vientres se vuelven prominentes. La representación de la tropa con su macho adulto reproductor —
el relincho— y las hembras con sus crías son ahora lo importante. Las escenas de caza colectiva no se repiten,
pero sí algunas de caza individual, sólo el cazador y su presa. La preñez de las hembras, la multiplicación de la
tropa, era el tema central.
La Puna
Ya se comentó que el aparente "silencio arqueológico", entre 8.000 y 5.000 AP, se resolvía en una concentración
de las poblaciones en zonas con agua y recursos permanentes. Entre el 8.300 al 7.000 AP se nota un cambio en los
diseños de las puntas de proyectil utilizadas, lo que implicaría una transformación en las técnicas de caza —uso de
lanza en lugar del dardo arrojado con propulsor—, pero también hubo un fuerte incremento en especies vegetales
traídas de la zona valliserrana, las selvas de montaña y aun del monte chaqueño. Asegurar la obtención de presas
de caza (guanacos y vicuñas) y mantener intercambios a distancia debió requerir también nuevas estrategias de
producción para lograr excedentes factibles de trueque. La cuestión en torno al inicio de las prácticas pastoriles, y
del proceso de domesticación que dio por resultado la llama, tal como la conocemos, está en el centro de la
discusión arqueológica. Como animal de transporte, provisión
de carne y productor de fibras gruesas aptas paracordelería resistente en trabajos de tensión y carga parece tener su
origen en el área centro-sur andina, hacia el 4.500 AP, según los datos más seguros.
El lapso en que ese proceso de intensificación se volvió más visible fue entre el 5.000 y 3.600 AP. Alrededor del
5.300 AP hay datos de prácticas funerarias en Inca Cueva 4, que incluyen cuerpos momificados naturalmente,
vestidos con capas de piel de guanaco y finas vestimentas de mallas, realizadas con hilados de fibra vegetal,
gorros de cestería decorada y conservación de partes del cuerpo momificado, en bolsas especialmente diseñadas.
Elementos de las selvas y de la costa pacífica se integraban en los conjuntos funerarios y refuerzan la importancia
que revistió el intercambio entre poblaciones estabilizadas en ciertos espacios productivos con prácticas funerarias
complejas.
Hacia el 3.500 AP, se ha postulado la existencia de un mejoramiento en las condiciones climáticas del desierto,
con mayor humedad. Entre 3.600 y 2.900 AP, se dan las primeras referencias de la aparición de alfarería en
Antofagasta de la Sierra. Es probable que esta aparición indique un definitivo grado de sedentarización, aunque
con una dinámica particular, propia de los pueblos pastores.

 POLITIS, Gustavo. LOS CAZADORES DE LA LLANURA.


Las llanuras pampeanas, fueron habitadas desde hace por lo menos 11.000 años. A principios del siglo XVI, los
conquistadores encontraron en los alrededores del Río de la Plata varios grupos indígenas que hablaban distintas
lenguas:
Los Guaraníes: eran pescadores, cazadores, recolectores y agricultores; fueron hostiles desde el comienzo de la
conquista.
Charrúas: se localizaban en las llanuras orientales del Río de La Plata, cazadores - recolectores, belicosos y
nómadas, ocuparon parte de lo que hoy es Uruguay.
Querandíes: se ubicaron en la orilla occidental, eran cazadores - recolectores terrestres, ocupaban una extensa área
y tenían un regular intercambio con sus vecinos guaraníes.
Las comunidades que habitaron estas zonas se pueden incluir en un tipo de organización socio-política y
económica denominada “cazadores-recolectores”. Se caracterizaban por estar organizadas en bandas autónomas
compuestas por pocas decenas de individuos. El poder político recae sobre un líder cuya autoridad es más
consensuada que impuesta. Son sociedades igualitarias, sin jerarquías marcadas, con un alto grado de solidaridad,
donde los alimentos son compartidos. La economía se basa en la caza, la recolección y eventualmente la pesca.
Algunos practicaban una horticultura a pequeña escala.
LAS PAMPAS ANTES DE LA GENTE

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Las primeras poblaciones llegaron a América durante el final del Pleistoceno, si bien en la Pampa no existieron
glaciaciones, el clima era diferente al actual, era más frío y seco. Hace 11.000 existían en la pampa animales de
gran tamaño, hoy extintos, a los cuales se los ha denominado megafauna. Eran grandes herbívoros, que estaban
sufriendo un proceso de extinción como gliptodontes, perezosos terrestres, caballo americano, etc.
LOS PRIMEROS POBLADORES
Las primeras evidencias de poblamiento se encontraron en el sistema de Tandilia y en la llanura interserrana. Se
supone que los campamentos en la llanura eran a cielo abierto con toldos de pieles de animales, y en las sierras en
cuevas.
En las sierras de Lobería (el sector oriental de Tandilia), se encuentra el cerro La China con artefactos bifaciales y
pequeños fogones datados en 10.500 AP. A pocos kilómetros, en el cerro El Sombrero también se encontraron
artefactos líticos y puntas de proyectil datados entre 10.200 y 10.800 AP. En la Sierra de la Vigilancia, llamada
cueva Tixi, se encontraron fogones, artefactos líticos y restos de animales que sirvieron de alimento, como
guanaco, venado de las pampas, coypo y armadillos, de alrededor de 10.000 AP. Fuera del área serrana, las
primeras evidencias de ocupación son a orillas de un brazo del Tres Arroyos y del río Quequén Grande. Estos
asentamientos datan de entre 11.000 y 8.500 AP.
La tecnología temprana: los primeros pobladores basaron su tecnología en la talla piedra. Probablemente también
usaron madera y cuero. La talla de piedra era bastante compleja: retoque por presión y trabajo sobre las dos caras
del objeto. Las rocas eran mayormente de cuarcita, y a aveces otras rocas siliceas, como calcedonia y el sílex. Los
artefactos típicos eran raederas dobles convergentes de cuarcita (una herramienta unifacial, con filos laterales
largos que convergen en una punta roma) cuya función era cortar, y también los raspadores (instrumentos
pequeños, probablemente enmangados, que tenían un filo frontal corto y abrupto), que tendrían como función
raspar la parte interna de los cueros para ablandarlos. Hay un elemento recurrente no solo en las pampas sino
también en Patagonia que son las puntas de proyectil "cola de pescado”, pero que rápidamente se extinguen hacia
el 11.000-10.000 AP.
LOS GRANDES CAMBIOS DEL HOLOCENO MEDIO
En la transición del Holoceno temprano hacia el Holoceno medio, entre 7.500 y 6.500 años AP, se registra un
intenso cambio climático y una modifición de la costa pampeana. A orillas de un antiguo pantano, del arroyo Azul
se hallaron restos de un gliptodonte de gran tamaño, asociados a artefacos cortantes de cuarzo cristalino. La
antigüedad de este sitio es de 7.000 a 7.500 años AP.
En la costa atlántica, cerca de Monte Hermoso, hacia el 7.400 aparecen las primeras explotaciones de mamíferos
marinos como los lobos marinos. Se encuentra un instrumento de madera alargado, con una decoración en zig-
zag, que es el instrumento de madera más antiguo de la región pampeana y es la primera manifestación artística
datada entre 7.300 y 6.600 AP.
En un sector de una antigua laguna se allaron pisadas humanas de entre 6.795 y 7.125 años AP.
Entierros humanos y rituales funerarios: a partir del Holoceno temprano aparecen las primeras evidencia de
entierros humanos en región pampeana, a orillas del Arroyo Seco, alrededor de 7.800-7.600 AP. Eran esqueletos
que tenían varias puntas de ployectil clavadas entre los huesos. Otro sitio es del 7.000 AP y están enterrados
varios adultos casi sin ajuar, pero en uno aparece un molusco marino. Otro sitio es del 6.300 y 6.500 AP, con
enterramientos múltiple de adultos y niños, ricos en ajuar funerario: collares de colmillos (probablemente de
zorros), cuentas de valvas marinas y ocre rojo con el cual pintarían sus cuerpos o cueros que usaban. Esto indica
un elaborado ritual funerario basado en dos elementos: los dientes zorro, que deberían tener una connotación
mítica en la cosmología indígena y el ocre rojo, que era una sustancia vinculada a las ceremonias mortuorias.
Durante la última parte del Holoceno, la existencia de lugares formales de entierro sugiere existencia de
verdaderos "cementerios".
Hay dos aspectos muy importantes de las poblaciones pampeanas: hay deformación artificial del cráneo que
estaría vinculado a necesidad de diferenciarse étnicamente o reflejar status dentro del grupo. También podría tener
funciones estéticas. En cuanto a la salud y nutrición, se destaca una dieta rica en proteínas y variada. Sin embargo,
habían pasado períodos de estrés nutricional.
GUANACOS, PUNTAS Y MORTEROS: LA CONSOLIDACION DE UNA FORMA DE VIDA
Luego de la extinción de la fauna pleistocenica, comienza el uso de recursos costeros, y el asentamiento,
economía, tecnología, afianzan la forma de vida en las llanuras. El guanaco se consolida como la principal presa
de caza, y el venado, ñandú, armadillos y roedores complementan la dieta. Siguen produciendo sus artefactos
típicos, pero también producen una nueva punta de proyectil y los morteros.
Las canteras y los escondrijos o cómo conseguir y guardas las piedras: uno de los mayores problemas de los
indigenas pampeanos era obtener materia prima para sus instrumentos de piedra.
En la región pampeana la piedra era abundante en Tandilia y Ventania pero escasa en el resto de los lugares. Las
bandas de cazadores-recolectores es posible que pensaran su desplazamiento para el acceso a las piedras.
Probablemente algunos indigenas pampeanos desarrollaron como estrategia acarrear rocas a algunos lugares para
generar una acumulación secundaria. Otra fue llevar bloques a medio tallar y enterrarlos para cuando hiciera falta.
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La cuarcita fue la materia prima más usada. Otra materia prima menos utilizada fue la calcedonia o ftanita.
Otra estrategia usada para reducir los viajes en busca de materia prima era la de los escondrijos de rocas. Es decir,
pozos en donde se depositaron núcleos y grandes lascas de buena calidad, con el objeto de guardarlos y usarlos
más tarde. Cabe también la posibilidad de que estos escondrijos fueran depósitos rituales y que hayan sido
enterrados con el fin de que quedaron allí para siempre, pero esto es difícil de contrastar arqueológicamente.
Las grandes caserías: a mediados del Holoceno aparecen rastros que indican grandes matanzas de guanaco en la
llanura aluvial de los ríos pampeanos.
Las poblaciones en el oeste árido de las pampas: el valle del Rio Colorado fue ocupado desde comienzos del
Holoceno. Los primeros indicios de campamentos se remontan hacia 4.500 y hasta 2.200 años AP. Durante este
período los habitantes usaron morteros para moler pigmentos. Curiosamente no se hallaron puntas de proyectil ni
borlas de boleadores. La materia prima más usada por estos indígenas es el basalto. El guanaco seguro que ocupo
un lugar central en la dieta.
LOS ULTIMOS MILENIOS ANTES DE LOS ESPAÑOLES.
En el Holoceno tardío, unos 2000 años antes de la llegada de los españoles, los cazadores pampeanos ya estaban
instalados a orillas del Rio de la Plata. Usaban instrumentos de hueso y quizás de madera, y artefactos líticos
pequeños. La subsistencia incluía la caza de venados, en menor medida el coipo, y se complementaba con la pesca
y la recolección. La alfarería llego por estos tiempos y es probable que no haya sido un invento local. Esto
significó un avance tecnológico, ya que disponían de recipientes para conservar líquidos, y hervir alimentos.
En la cuenca del rio Salado la ocupación indígena tuvo carac diferentes. La subsistencia se basaba en la pesca y en
el coipo (roedor de ambientes acuáticos). A su dieta se le suman semillas. La tecnología estaba basada en una
explotación muy intensa de la materia prima lítica debido a la lejanía de las canteras. La alfarería era abundante.
En los sistemas serranos de Tandilia y Ventania el modo de vida de los cazadores pampeanos fue distinto, el
guanaco siguió siendo la principal presa de caza hasta avanzado el Holoceno.
Las armas indígenas: unos 2000 años antes de la conquista cambian las puntas de proyectil: se hacen más
pequeñas, y la forma es como un triangulo equilátero.Estarían indicando una revolucionaria adquisición: el arco y
flecha. Un elemento típico de los indígenas pampeanos ha sido la piedra boleadora. Esta arma de caza y defensa
fue encontrada en todos lados y mencionada en los relatos históricos como un instrumento característico de los
indígenas ecuestres de las pampas y luego de los criollos. Su popularidad es probable que haya empezado 2 o 3
milenios antes de la conquista.
Los indígenas del oeste pampeano y sus conexiones más allá de los Andes: en la pampa seca el guanaco sigue
siendo la presa principal, y sus huesos usados como instrumentos. El uso de alfarería datan de 1200 años atrás y la
forma y decoración de las vasijas tienen algunos diseños comunes con los de la pampa húmeda. Las evidencias
del Holoceno tardío de Tapera Moreira muestran que los cazadores del oeste pampeano también formaban parte
de redes de intercambio amplias y complejas que involucraban a indígenas vecinos, llegando a la alfarería chilena.
La llegada de los guaraníes: antes de la llegada de los españoles al Rio de la Plata habían arribado los guaraníes.
Desde el alto Paraná y sus afluentes se habían desplazado hacia el sur. A diferencia de los indígenas del delta del
Paraná, los guaraníes eran cazadores-recolectores-pescadores, y también horticultores. Manejaban una economía
mixta no solo integrada por productos silvestres sino también por cultivos de maíz, calabaza. etc.
La llegada al Rio de la Plata sería poco antes que los europeos.
COSMOLOGIA Y SIMBOLISMO
El uso de pigmentos rojos se distribuye entre los indígenas pampeanos desde por lo menos 7.000 años AP. Hay
manchas alrededor del cráneo o del cuerpo que sugieren que posiblemente la pintura fue aplicada sobre la piel o
alguna prenda. También el rojo es el color más usado en las pinturas rupestres. Otra representación simbólica
fueron los motivos geométricos abstractos que desde por lo menos 7.000 años atrás fueron delineados en la
decoración de varios objetos muebles. En el Holoceno tardío se encuentran expresados sobre objetos como son las
placas grabadas, la cerámica y las pinturas rupestres. Se repiten los motivos: líneas rectas paralelas, almenados,
escaleras, triángulos, rombos etc.
EPILOGO
Cuando la conquista española irrumpe en la pampa, la vida de los aborígenes de las llanuras sufre profundos
cambios. Rápidamente se adopta el caballo, y más tarde el ganado vacuno y ovino. Algunos grupos son reducidos
y viven en poblados cercanos a Buenos Aires llevando una vida sedentaria diferente de la que tenían
anteriormente.
Hacia el sur, la política de reducciones no tuvo demasiado éxito, y acosados por las enfermedades europeas, la
violencia de la conquista y la desarticulación de sus sistemas económicos, sociales y políticos, los indígenas
pampeanos se fundieron con los mapuches o formaron el estrato más bajo del naciente campesinado criollo. Así
perdieron identidad y fueron desapareciendo como etnia.

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 PÉREZ GOLLÁN, José Antonio. EL JAGUAR EN LLAMAS. La Religión
en el antiguo Noroesre angentino.
Para algunos arqueólogos, resulta imposible abordar científicamente los aspectos religiosos de las sociedades
desaparecidas, dado que sólo ha llegado hasta nosotros una fragmentaria cultura material.
Es importante destacar que, en el siglo XVII, el tema de la religión es central para la construcción de la imagen
del indio en los Andes: en el caso de Garcilaso, para presentar ante los ojos europeos unos incas elegidos por la
Providencia para allanar la venida de la auténtica fe; en el de los jesuitas del Tucumán, para remarcar la figura del
indio salvaje. Esta imagen, con muy poca crítica, fue incorporada (muchas veces de manera no explícita) al
discurso de arqueólogos e historiadores que daban forma a la historia oficial.
Los últimos trabajos sobre el problema de la iconografía religiosa andina en el Noroeste Argentino analizan el
significado de las placas de bronce, usando fuentes históricas y etnográficas para formular hipótesis explicativas
mediante el uso de analogías. Pérez Gollán plantea que las placas metálicas —típicas del Noroeste argentino—
adquieren sentido en el marco de una antigua ideología andina fundada en el culto solar y que, en consecuencia,
son representación de la deidad principal de los Andes: el Punchao. Estima que para un estudio de la religión
prehispánica del Noroeste hay tres temas que merecen ser abordados: la adoración del sol, el uso de alucinógenos
y el culto a los antepasados. Es más, constituyen quizá la parte más importante del poder ideológico en el
proceso por el cual surge la desigualdad social hereditaria.
En los Andes el sol era venerado en la figura de un ser humano bajo la advocación del Punchao: el señor del día.
Los incas participaban de la religión solar andina y para su culto construyeron en el Cuzco el Qoricancha, el
templo principal del Estado. Por un testimonio de fines del siglo XVI sabemos que en la sala central del
Qoricancha había una imagen del Punchao como hombre hecha de oro y con los atributos del poder.
Según el mito, el sol había alumbrado por primera vez desde una peña de la isla Titicaca en el lago que hoy lleva
ese nombre. En su Historia del Santuario de Nuestra Señora de Copacabana (1621) el agustino Antonio Ramos
Gavilán afirma que antes de la llegada de los españoles el principal santuario de los Andes era el que estaba en la
isla Titicaca (hoy conocida como del Sol); allí llegaban peregrinos "desde Quito, Pasto y Chile" para rendir culto a
la peña sagrada de donde salió el sol. Todo parece indicar que el lago Titicaca y sus islas eran el centro del mundo
simbólico de los Andes.
El relato mítico nos dice que sobre la roca sagrada andaba un "gato que despedía fuego" y que estaba en
asociación simbólica con el sol. Creemos que el jaguar en llamas expresa, mejor que cualquier otra imagen, el
siempre presente y renovado juego de la metáfora ("ver una cosa en otra") entre el felino y el dios de los Andes.
En cuanto a los alucinógenos, comprobamos que desde tiempos remotos su uso ceremonial estuvo extendido en
América, y que fuera del contexto religioso, no es posible entender su significado en las sociedades indígenas.
Hay claras evidencias de que hace más de cuatro mil años el cebil fue usado como alucinógeno por las antiguas
sociedades de cazadores-recolectores que poblaban lo que hoy es el Noroeste de la Argentina. Su consumo,
en el contexto religioso prehispánico, está atestiguado por las pipas de cerámica, hueso y piedra, tabletas de
madera, piedra y metal, tubos de madera y hueso, valvas de moluscos o caracoles, espátulas y cucharitas de
madera o hueso, jarros y vasos (k 'eros) de cerámica, madera y metal, morteros, fuentes y vasos de piedra. La
forma de consumo más difundida fue la inhalación del polvo de las semillas a través de los orificios nasales y para
ello se utilizaron tubos y tabletas ahuecadas, generalmente de madera, o diversos dispositivos tubulares de huesos.
Esta costumbre se extendió por la cuenca amazónica y la región andina, incluyendo el Noroeste argentino; en esta
última región, las evidencias arqueológicas y etnográficas atestiguan que también se fumaba el cebil en pipas de
cerámica, hueso o piedra.
El uso ceremonial a través de diversas formas de consumo muestra una dispersión que excede sus límites
naturales; además, está poniendo énfasis en el alto valor asignado a la planta y a sus derivados, y una compleja
dinámica de intercambios con grupos culturales de regiones vecinas. Pérez Gollán ha vinculado en el espacio
sudandino el uso de los alucinógenos con el culto solar.
El proceso por el cual las desigualdades sociales se volvieron hereditarias es uno de los temas más cautivantes de
la historia prehispánica del Noroeste argentino. Del registro arqueológico de ese momento es posible inferir la
intensa y profunda relación entre lo simbólico y lo social: la ideología, para modelar las creencias y el
comportamiento social debió adquirir forma material a fin de ser compartida y manipulada.
Todo indica que este proceso ocurrió a comienzos de la Era Cristiana, en un área geográfica que tenía como centro
el hoy denominado valle de Ambato, en la actual provincia de Catamarca. Está a una altura media sobre el nivel
del mar de 1.000 m y tiene un clima cálido con lluvias de verano de entre 500 y 800 mm por año.
En el valle de Ambato en el siglo VI, se destacan notablemente tres huellas: los centros ceremoniales, las
pequeñas aldeas y las terrazas de cultivos en las laderas.
En el fondo del valle, y sobre la margen izquierda del río, se construyeron dos complejos arquitectónicos de
carácter ceremonial: uno, Bordo de los Indios, en Los Talas; el otro, es la Iglesia de los Indios en La Rinconada.
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Ambos centros ceremoniales tienen un montículo piramidal de planta rectangular de 20 m en el lado mayor y de
unos 3 m de alto, que domina un espacio abierto a modo de plaza de aproximadamente 60 m de extensión. El
montículo principal, que se levantó con sedimentos arcillosos, está rodeado en su perímetro por un muro bajo de
piedras lajas canteadas, que logra el efecto decorativo de presentar un lienzo exterior liso.
En las laderas de ambos flancos del valle se construyeron andenes o terrazas destinadas a la agricultura. Se trata
de paredes bajas de piedra que, al seguir una cota de nivel en la pendiente del cerro, permiten rellenar una
superficie plana. Además de crear un suelo apto para los cultivos, es un recurso constructivo que permite, a la vez,
aprovechar el agua y controlar la erosión.
Las tres huellas en el paisaje —los centros ceremoniales, las aldeas y las obras agrícolas— son testimonio de un
orden ideológico, territorial y económico. Hablan, sobre todo, de lo que en la investigación arqueológica se ha
denominado señorío: una entidad política regional con gobierno institucionalizado y algún tipo de estratificación
social, que dirige a una población de miles o decenas de miles de habitantes. En este tipo de organizaciones, el
poder político se basa, en última instancia, en el control sobre la producción y el intercambio de la riqueza y de los
bienes de subsistencia, a la vez que depende de la fuerza militar para defenderlos recursos y de la ideología para
institucionalizar la desigualdad.
El despliegue ideológico de que hacen gala los señoríos —particularmente los del Noroeste argentino en sus
inicios— ha arraigado entre algunos arqueólogos la idea de que se trataba de una teocracia (cuando el poder lo
detenta el sacerdocio); pero no hay nada tan terrenal como aquel sistema político.
Entre las sociedades andinas la metalurgia fue una tecnología de poder, de enorme fuerza comunicativa y uno de
los medios privilegiados para expresar y manipular los valores sociales, políticos y religiosos. Las placas
metálicas del Noroeste argentino fueron, sin duda alguna, objetos de alto valor simbólico para el uso de quienes
detentaban el poder: por un lado, comunicaban la jerarquía social, por el otro, les concedían legitimidad apelando
a la imagen del Punchao. Estos artefactos, además, requerían de un alto grado de especialización, pues su
elaboración era de una gran complejidad técnica, todo lo cual facilitaba el control por parte de los señores y
explica su distribución restringida. La metalurgia del bronce posibilitó, de manera paralela, la fabricación de
herramientas y armas más eficaces. Los señores pudieron contar con otro emblema del poder: las hachas
metálicas. Prueba de ello son las representaciones sobre los vasos de cerámica de individuos que, en algunos
casos, van ataviados con elaborados tocados y pieles de jaguar, además de portar hachas y cabezas trofeo; en
otros, las hachas se ostentan como pectorales.
En cuanto al tema de la iconografía, la imagen del uturunco o jaguar se despliega en todos los campos de la
producción social; aparece sobre las hachas de metal, en las placas de bronce, como tatuajes corporales y faciales
de los personajes representados en la alfarería, sobre el borde de los recipientes de piedra, y en los escasos textiles
y objetos de madera que se han conservado. En la actualidad esta alfarería integra el contexto de la cultura de La
Aguada (González, 1998), que define el período Medio o de Integración.
La alfarería del valle de Ambato se caracteriza por tener una superficie negra bruñida con temas grabados de
personajes humanos profusamente engalanados, felinos ejecutados de manera realista o la combinación de rasgos
felinos u humanos.
En el valle de Hualfín y el oeste de la actual provincia de Catamarca la cerámica es gris con felinos y seres
humanos grabados, o bien beige con motivos policromos.
Poca duda cabe de que la imagen del uturunco o jaguar está estrechamente vinculada con la deidad solar de los
Andes —el Punchao— y el espacio sagrado de la isla Titicaca.
En el contexto de las prácticas religiosas, el consumo ritual de sustancias alucinógenas era el vehículo que
permitía a los hombres entrar en contacto con el mundo de lo sagrado; para ese fin en la región andina de la actual
Argentina se usaron en tiempos prehispánicos el cebil o vilca, coro, chamizo, tabaco y el cactus ashuma. Todas las
evidencias arqueológicas parecen indicar que el cebil fue el más empleado. El valle de Ambato,
en términos generales, está a unos 20 km del área donde crece el árbol del cebil sobre la ladera oriental de la sierra
de Ancasti. Contar con este recurso aseguraba la estabilidad de las relaciones entre la sociedad y los seres
sagrados; su importancia está atestiguada por el extenso repositorio de arte rupestre con representaciones tanto del
jaguar como del señor con sus atributos.
Hay unas esculturas de piedra pulida llamadas por los arqueólogos suplicantes, que merecen nuestra atención. Son
piezas que tienen una altura media de 30 cm, si bien se conocen algunas de más de 60 cm; la mayoría de ellas han
sido talladas sobre piedras duras que adquieren buen pulimento. Los suplicantes son, sin lugar a dudas, una
representación de un ser humano, pues las características anatómicas así lo indican. En la mayoría de los
suplicantes la cara mira hacia arriba; la boca y los ojos son pequeños cilindros protuberantes, mientras que la nariz
es aguileña; algunos tienen indicación de sexo masculino.
El suplicante debió ser el ancestro, huaca tutelar del ayllu, fundador de la aldea y de las chacras. Éste es el
punto—que interesa destacar— donde religión y economía quedaron unidas por las redes del poder. En ese
momento, en el valle de Ambato y sus alrededores, se creó un nuevo paisaje. Mientras que antes, en general, las
viviendas se construían dentro de los campos de cultivo, ahora se han separado y los núcleos aldeanos ocupan el
86
fondo del valle, entre el bosque de algarrobos, mientras que las chacras están en las laderas. El control sobre el
espacio de la reproducción social —la aldea y la chacra— es ejercido por quienes descienden de los fundadores,
transformados en piedra y venerados como seres sagrados. La colonización de las faldas de los cerros para la
agricultura, mediante la organización del trabajo colectivo, ha puesto la producción en manos de los señores a
través del control del trabajo de los productores.
La agricultura que se practicó en ese momento estaba basada en variedades del maíz y otras plantas americanas
como el zapallo, maní, ají, quínoa, papa y otros tubérculos. En el fondo del valle se recolectó algarroba, mientras
que en la cabecera, en los altos de Singuil a unos 1.500 m de altitud, fue posible el pastoreo de llamas y la captura
de vicuñas.
La pregunta es ¿de dónde emanaba el poder económico de los señores y su séquito? Para los arqueólogos
norteamericanos T. Earle y T. D'Altroy la economía política de los señoríos se basa en un sistema de propiedad
que impone a los agricultores un tributo por el acceso a los recursos de subsistencia. El problema está en cómo
ampliar el excedente que puede ser expoliado de la economía de los campesinos para financiar los proyectos de
los señores: desde ceremonias y bienes de lujo, hasta las dádivas a los seguidores. Esto supone la existencia de un
proceso para crear las condiciones que permitan el control de las tierras.
Al igual que en el resto de los Andes, el tributo fue en trabajo. El control sobre el trabajo comunitario de los ayllu
es la clave del sistema: la comunidad cultiva las tierras para el mantenimiento del señor, el culto y los
especialistas; con el trabajo comunitario se construyen los centros ceremoniales, se colonizan nuevas tierras y
conservan y mejoran los sistemas de riego ya existentes.
Pero en los señoríos el control sobre los bienes de prestigio también fue un elemento clave para su consolidación y
reproducción económica y simbólica. En el valle de Ambato hubo dos bienes estratégicos: el bronce y los
alucinógenos. El control sobre los accesos al territorio donde crece el cebil les debió permitir a los señores de
Ambato organizar su distribución, mediante un sistema de caravanas de llamas, a las regiones ubicadas hacia el
oeste. El tráfico debió extenderse hasta los oasis del salar de Atacama, en Chile.
El bronce arsenical (aleación de cobre con arsénico) es una tecnología que aparece en el Noroeste argentino en
los inicios de la Era Cristiana. Sin duda se trata de un desarrollo original y muy temprano de la metalurgia en el
contexto andino, y que tuvo un notable peso en el desarrollo histórico posterior. Los objetos metálicos
representaron en el pasado prehispánico una tecnología vinculada al poder y, en ese sentido, fueron bienes claves
en el tráfico caravanero a larga distancia. A comienzo del primer milenio después de Cristo, las plantas y animales
que constituían el fundamento de la economía estaban ya domesticados, salvo, quizá, algunas variedades del maíz.
Los elementos simbólicos básicos se encontraban para ese entonces estabilizados: el culto solar y las
representaciones del jaguar, el uso de alucinógenos y un incipiente culto a los antepasados. En la metalurgia, el
cobre se empleaba en la confección de herramientas simples, y el oro era usado para los bienes de prestigio:
vinchas, patenas, discos ovales, pectorales y brazaletes; pero, a la vez, el registro arqueológico muestra los
primeros objetos de bronce arsenical.
Sobre esta base se desarrolló el proceso histórico que hemos mencionado antes y que se refiere a la
institucionalización de la desigualdad: la propiedad y el rango social hereditarios. Todo indica que en el valle de
Ambato el control sobre la producción y el intercambio de riqueza y bienes de subsistencia fue el fundamento
sobre el que se construyó el poder político, en tanto que los poderes ideológico y militar quedaron estrechamente
vinculados a la economía del señorío. Como expresa T. Earle, al controlar la producción y distribución de los
alimentos básicos y de los bienes de prestigio, los señores podían invertir el excedente para tener de su lado a la
fuerza militar y el derecho ideológico; en la medida en que los dirigentes manejaban la producción que daba de
comer a guerreros y sacerdotes y fiscalizaban la producción especializada de armas y objetos simbólicos, la
coerción militar y la santidad religiosa fue privativa de los gobernantes.

 TARRAGÓ, Myriam. CHACRAS Y PUKARA. Desarrollos sociales tardíos.

Los últimos quinientos años de la historia indígena en el Noroeste de la Argentina, entre los siglos X y XV d.C.,
se conocen como la época de los "Desarrollos Regionales" y se caracterizan por un fuerte crecimiento
demográfico y por la aparición de sociedades pujantes que poseían territorios bien controlados y defendidos desde
los pukara. Entre ellas, se destacaron las organizaciones de Calchaquí, Tastil, Yocavil y Belén, en las provincias
de Salta, Tucumán y Catamarca. Al norte, y en relación más estrecha con el altiplano, se desenvolvían otros
sistemas políticos en Tilcara, Humahuaca, Yavi y Casabindo, en la provincia de Jujuy. Más al sur operaban los
centros de Sanagasta y Aimogasta, en La Rioja, y de Angualasto, en San Juan.
Al producirse en el siglo X el colapso de las sociedades que concentraban el poder político y religioso de La
Aguada en la zona central del Noroeste, y el poder económico y político de Tiwanaku en el gran ámbito
sudandino, nuevas formas económicas y políticas se gestaron dando lugar a entidades sociales que entraron en
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competencia con otras organizaciones semejantes, tanto por pastos, agua y rebaños, como por otros factores.
Durante ese desarrollo se acentuaron las relaciones sociales desiguales tanto en la organización del trabajo como
en la distribución y el consumo de bienes. La instalación de talleres para la producción de objetos de alto valor
social y simbólico por parte de artesanos especializados parece vincularse con el refuerzo y la consolidación de
elites dentro de la sociedad.
El tránsito a la nueva época, de índole más civil, a diferencia del carácter teocrático que habían manifestado las
sociedades vinculadas con el complejo religioso de La Aguada, implicó profundas transformaciones en la vida de
las comunidades. El rasgo más conocido de esas sociedades fue la inhumación de niños en urnas cerámicas,
decoradas mediante la aplicación de caras antropomorfas modeladas o con motivos zoomorfos y geométricos
pintados, que se enterraban en parajes especialmente elegidos como áreas funerarias.
A mediados del siglo XIII estaban en funcionamiento "centros poblados" de varios cientos de habitantes y hasta
miles, en todos los oasis de Puna y en los valles apropiados para la explotación agropecuaria. Con esos núcleos
como cabeceras y una tendencia pronunciada hacia el desarrollo urbano se inició el climax del florecimiento
regional de las poblaciones del Noroeste en el interior de cada una de las grandes unidades espaciales. A medida
que se afianzaba la cohesión social interna dentro de cada uno de los territorios, se ampliaban las diferencias en
los aspectos sociales con los restantes y se gestaban sistemas políticos tendientes a la centralización del poder. Tal
es el caso de Yocavil, y los de Belén en Hualfín.
Estos procesos sociopolíticos ocurrieron en relación con una intrincada red de guerras y alianzas que van a
caracterizar al período que antecede a la dominación inca en los Andes del sur. Un rasgo sobresaliente fue el
pukara o pucará, centro residencial con características defensivas, emplazado en la cima de cerros o mesetas de
difícil acceso y con amplia visibilidad del entorno. En algunos casos, se agregaban murallas de defensa.

ECONOMÍA Y DEMOGRAFÍA
La agricultura hidráulica estaba plenamente desarrollada. Tres grandes sistemas se practicaron al mismo tiempo:
el cultivo de fondo de valle, el cultivo de ladera en andenes (bancales estrechos y paralelos) y la explotación de
cuencas de alto rendimiento.
En los ámbitos puneños hubo explotaciones agropecuarias de menor escala, dado que su práctica sólo era posible
en las cuencas con recursos hídricos suficientes dentro de un medio desértico muy estricto. Las zonas de mayor
envergadura se desenvolvieron en el área de Yavi y en la quebrada de Rachaite o Doncellas.
El pastoreo de la llama fue un medio de subsistencia básico. Para el mantenimiento de los rebaños, las poblaciones
combinaban los pastizales de altura y de los "ciénagos" (vegas) de fondo de valle. Su aprovechamiento
fue completo, a juzgar por los restos óseos de alimentación, las estructuras de corrales, el uso de fibras para
textiles y diversos artefactos, como ojotas y bolsas de cuero.
El acceso a los recursos de los ambientes altoandinos y de las yungas se efectuó, entre otras formas, por medio de
la instalación de enclaves de colonos dependientes de los núcleos vallistos de sociedades de Yocavil, Belén y de la
quebrada de Humahuaca.
La población dispuso de una dieta más balanceada que en épocas anteriores, dado que podían cultivar variedades
de maíz de buen rinde y practicaban una actividad ganadera intensiva, con abundante provisión de carne de
camélidos, aunque parece que hubo distinta calidad de dieta según los grupos sociales, tal como se ha podido
estudiar en la población del pukara de Tilcara.
El cálculo de la población al momento de la conquista hispánica no es fácil, pero se estima que los calchaquíes
podrían haber alcanzado los 50.000 habitantes. Es posible que una población similar se haya desarrollado en los
valles de Hualfín y Abaucán y, con una densidad menor, en los valles preandinos de La Rioja y San Juan. La
cuenca de la quebrada de Humahuaca debió poseer una población semejante o algo inferior a la de los valles
Calchaquíes.

SOCIEDADES Y TERRITORIOS
La unidad mínima de asentamiento era de tipo pukara en lugares altos, desde el cual se ejercía un control del
espacio agropecuario circundante, de los recursos de agua y pastos y de las viviendas de los campesinos que se
distribuían en los terrenos bajos cercanos a los ambientes productivos. La noción de pukara en los Andes va más
allá de la concepción de fortaleza que sin duda implica, dado que en la misma se superponen dos dimensiones
simbólicas, una que alude a la Madre Tierra, la Pachamama, y otra que se asocia a los antepasados. De ahí que la
conjunción de "chacras", instalaciones básicamente agrícolas y el "pukara" como centro social, político y
religioso, constituya una metáfora del período.
Humahuaca y Tastil
En el ámbito de Humahuaca y sus quebradas, las poblaciones alcanzaron, en los últimos cinco siglos antes de
la entrada de los europeos, uno de los desarrollos sociales y políticos más complejos de los Andes meridionales.
La base de sustento fue un sistema agrícola y ganadero bien implementado, con medios como el regadío, el
control de suelos y el uso alternado de pastizales de valle y de altura. La tecnología tuvo avances propios como en
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los textiles, la lapidaria, una fina industria del hueso y de la madera, la metalurgia y una producción cerámica
caracterizada por diseños geométricos en líneas negras sobre un engobe rojo.
Con un patrón de poblamiento que articulaba los pukara en cerros y pueblos bajos sin defensas, desde donde se
regulaba la producción agrícola y pastoril, había también unidades de viviendas distribuidas en las zonas de
producción agraria. Tomando en cuenta las posibles cabeceras en función del tamaño y la distribución de las
instalaciones residenciales, habrían existido tres grandes territorios sociopolíticos que implementaron distintas
características materiales en el proceso de demarcación del poder. En la parte septentrional se levantaron varios
centros defensivos, como el pukara Morado y el de La Cueva en la quebrada de ese nombre, y en Humahuaca, los
pukara de Rodero, Peñas Blancas, Cálete, La Huerta, Campo Morado y dos núcleos que podrían haber estado
articulados entre sí y revestir, por ende, una mayor importancia. Estos son el pukara de Yacoraite, sobre la ribera
del río, y Los Amarillos, al pie del llamativo cerro con formaciones geológicas de ese color. Para el
mantenimiento de las poblaciones de ese sector, debió operar el sistema agrícola de Coctaca con sofisticadas
instalaciones de cultivo e irrigación, además de la producción de fondo de valle.
Otro de los territorios fue el de Tilcara en la parte media de la quebrada, con un gran centro urbano reconocible
como cabecera. Su dominio se habría extendido entre el angosto de Perchel, donde funcionaba un reducto
defensivo de cumbre, y Purmamarca. Los grandes campos agrícolas de Alfarcito, al este de Tilcara, debieron
proporcionar importantes excedentes agrícolas para el soporte de esa entidad. En el pukara funcionaron talleres de
producción especializada, de metalurgia entre otros, así como grandes corrales junto a la vega, al pie del cerro,
probablemente usados para el cuidado de las llamas cargueras que sostenían el tráfico de mercaderías por el
camino longitudinal que recorría la quebrada, y por otros senderos secundarios. Se encontraron numerosas tumbas
tanto en cementerios como en el interior de viviendas. Los adultos y los niños eran inhumados en cámaras
subterráneas con tapa de piedras.
La quebrada del Toro, en la provincia de Salta, constituyó un espacio económico y social significativo durante el
período tardío. Integrada por la quebrada homónima y la de Las Cuevas, desemboca en el valle de Lerma. El
conjunto comprendía un gran centro urbanizado, sito en Santa Rosa de Tastil, otros poblados de segundo y
tercer orden como Morohuasi, Puerta de Tastil, Incahuasi y Las Capillas y otros centros agrícolas. Tastil fue una
enorme aglomeración de viviendas de piedra. Se calcula que había algo más de 1.100 recintos en un área de 12 ha.
Es interesante el patrón funerario de esta población, dada la asociación regular entre los lugares de vivienda y las
sepulturas que se construían por medio de círculos de piedras adosados exteriormente al muro o en el interior de
los patios. En las ofrendas mortuorias abundaban las calabazas pirograbadas, así como diversos objetos de
madera, hueso y metal. Una de las manufacturas importantes fue la textil. El tipo de agrupamiento y la densidad
de viviendas plantean la existencia de grupos sociales heterogéneos y con actividades diferentes de las agrarias, en
algunos sectores de la población. Si bien esta entidad sociopolítica poseía una producción agropecuaria local, su
magnitud era reducida en relación con la demografía. Por eso es que se ha planteado un aprovisionamiento
extrarregional, llegado desde Lerma y de la Puna de Salta.
Calchaquí y Yocavil
La región de los valles Calchaquíes fue otro de los territorios de mayor complejidad sociopolítica. Allí
establecieron los incas importantes instalaciones administrativas. Fue el principal escenario de las guerras contra
el dominio español. A partir del extremo norte del valle Calchaquí había al menos once núcleos importantes de
población. La cabecera de todo este territorio estuvo, al menos en la época inca, en el centro de La Paya.
En el espacio del valle de Santa María o Yocavil hubo un desenvolvimiento aun mayor, con el surgimiento de
catorce núcleos con alta densidad de viviendas. El gran poblado de Quilmes tuvo bajo su control a once pueblos.
Estos centros se caracterizaron, como todos los emplazados en la sierra del Cajón, por la construcción de las
viviendas en un cerro o espolón rocoso muy escarpado, lo que obligó a los habitantes a implementar verdaderas
obras de ingeniería para alojar las viviendas en plataformas escalonadas y construir defensas contra los
escurrimientos del agua de lluvia de carácter torrencial. Desde esos focos, se articulaban diversas unidades
domésticas de carácter rural, así como talleres artesanales.
Si bien el panorama sociopolítico preincaico fue muy complejo, es posible que en el ámbito del poder hayan
funcionado tres o cuatro organizaciones con una cabecera principal y otra secundaria, como la de Tolombón y
Pichao, Quilmes y Las Cañas; y en la parte meridional del valle Yocavil, al menos dos estructuraciones políticas:
una al oriente con la Loma Rica de Shiquimil como cabecera y la otra en el occidente, con el núcleo principal en
Rincón Chico. Es probable, también, que en vísperas de la conquista inca hayan alcanzado un mayor grado de
integración a través de un tipo de organización federativa jerarquizada como la que existió entre los aymara.
Belén y su área de influencia
Más al sur vivían otros pueblos, afines con los de Yocavil por sus costumbres y su lengua, el cacán. Sus restos
materiales son conocidos como cultura Belén. El centro principal estuvo radicado en el valle del río Hualfín, y
extendieron su influjo por el oriente algo más allá de Andalgalá y hacia el occidente, por el valle de Abaucán. Era
una economía agrícola-pastoril avanzada que se desplegaba en los campos de Azampay y en otros. En un
comienzo, entre los siglos IX y X d.C., la población se distribuía en pequeños núcleos constituidos por grandes
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recintos rectangulares de anchos muros y otros más pequeños adosados, donde habrían residido varias familias.
Por esa razón se suele hablar de "casas comunales".
Avanzado el período, parte de la población se agrupó en centros ubicados en la cúspide de cerros o en mesetas con
fines defensivos, tipo pucará. Las viviendas eran cuadrangulares, de pirca doble. La cabecera principal parece que
fue la Loma Negra que, con unos 45 recintos y una diferenciación funcional de las habitaciones, superaba
sensiblemente en tamaño y calidad al otro centro de Hualfín.
Próximos a los asentamientos, se ubicaban los cementerios con sepulturas de individuos adultos, mientras los
niños pequeños eran colocados en urnas cerámicas de estilo local o con influencias de Sanagasta.
Núcleos de Sanagasta y Angualasto
En ambientes serranos de La Rioja, se desenvolvieron, entre los siglos X y XV d.C., poblaciones en estrecha
relación con las contemporáneas de los valles de Hualfín y de Abaucán en San Blas de Los Sauces y en Talacán,
donde se usaron vasijas locales de estilo Sanagasta junto con otras de Belén. Otro territorio estuvo ubicado en la
cuenca del río Salado, al oriente de Famatina, en localidades como Chilecito y centros de tipo defensivo como el
pucará del Medio y el de La Puerta, a los que servían de sustento la agricultura en las fajas aluviales con
irrigación, la ganadería y la caza. Es posible que la explotación minera haya estado desarrollada en la sierra
homónima.
Otro proceso ocurrió en la cuenca del río Vinchina, al oeste de la provincia. Las poblaciones construyeron pucarás
sobre cerros de difícil acceso. El de mayor magnitud fue el poblado de Angualasto, ubicado en la margen derecha
del río Jáchal. Los restos de habitaciones rectangulares, con un largo pasillo de ingreso y gruesas paredes de tapia,
indican una población grande. Los niños pequeños eran inhumados en cántaros globulares o en grandes cuencos
decorados en el estilo Angualasto o Jáchal negro sobre rojo. En cuanto a los adultos, las formas de entierro fueron
variadas, y muestran diferencias en el comportamiento antela muerte. Un activo comercio parece haberse dado
con otros valles andinos, como Belén, Abaucán y Andalgalá en la vertiente oriental, y con los valles de La Serena
y Copiapó, en la vertiente pacífica.
La envergadura y complejidad estructural de los grandes asentamientos del Noroeste argentino como Tilcara,
Tastil, La Paya, Quilmes y Azampay permiten plantear la existencia de centros urbanizados donde vivía gente de
elite y del común, así como grupos de artesanos que producían bienes de prestigio muy apetecidos por otros
grupos. La organización de la vida urbana se manifestó, entre otros rasgos, en la preparación de lugares
específicos para alojar la basura producida diariamente por la población, según distintos barrios, tal como ha sido
estudiado en el pucará de Tilcara. Por otro lado, la posición de muchos de ellos en altos riscos o mesetas de difícil
acceso, o con un único ingreso como el caso del pucará de La Rinconada en Jujuy, sugiere un sistema de control
social pautado y estrategias defensivas ante la eventual penetración de otras sociedades en conflicto.

LA PRODUCCIÓN ESPECIALIZADA Y LOS ESTILOS REGIONALES


El desarrollo artesanal, de larga data en el Noroeste, había alcanzado niveles de excelencia en la producción de
útiles y de bienes suntuarios antes del arribo de los incas. La formación de "especialistas" estuvo vinculada al
proceso metalúrgico, la tejeduría y la fabricación cerámica, entre otras manufacturas. Sin embargo, en las
sociedades prehispánicas estos productos no pueden ser evaluados exclusivamente desde una perspectiva
económica y tecnológica, dado que una parte importante de los bienes producidos estuvo encaminada a usos
ceremoniales y de elite, hecho que promovió el surgimiento de estilos artísticos regionales muy estructurados. No
hay que olvidar que fundir, entre otros procesos tecnológicos, debió ser considerado como un acto mágico y
fuertemente creativo, imbuido de una carga simbólica considerable.
Debió existir una forma de organización desde el poder político que regulaba la obtención, el transporte y la
provisión de insumos, tales como el combustible, los fundentes y los minerales para la metalurgia. Las sociedades
de los valles Calchaquíes y de Hualfín explotaron hábilmente vetas de mineral de cobre, estaño, plata y oro.
Un singular estilo quedó plasmado en las placas y campanas metálicas de Santa María y Belén. La decoración con
ofidios (serpientes bicéfalas) y chinchillones, en combinación con caras humanas, fue predominante, así como las
figuras de guerreros con grandes escudos. Esas sociedades pusieron la artesanía al servicio del ritual guerrero y
religioso. Se hacían además hachas con alvéolo para enmangar y hachas T con orejas. Otro artefacto notable fue la
manopla o empuñadura de bronce, cuya función habría sido la de tensor del arco.
La producción cerámica se diversificó cubriendo, mediante formas específicas, distintas funciones tales como las
actividades culinarias, de almacenaje, servicio de vajilla para alimentos y bebidas, y vasos para fines rituales o
funerarios, así como vasijas de elaborado diseño para la inhumación de niños pequeños en Santa María y Belén.
El arte santamariano, que tuvo su climax en el valle de Yocavil, se expresó en distintos soportes, pero sobre todo
fue en la cerámica donde se plasmó un complejo juego de imágenes. El estilo es muy conocido debido al alto
número de urnas y pucos existentes en colecciones y, en segundo lugar, por el grado de estandarización del patrón
formal e iconográfico. Decoradas en negro y rojo, o sólo con líneas negras, sobre un fondo blanco, se componen
de tres partes formales: una base tronco-cónica, un cuerpo globular y un cuello evertido que posee siempre la

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representación de una cara antropomorfa que se desdobla en ambos lados de la vasija. El arco de las cejas, los ojos
oblicuos y la boca, así como los brazos en el vientre del recipiente, podían ser aplicados en relieve o pintados.
El otro gran estilo de época fue el Belén. Las urnas y los cuencos que le servían de tapa están decorados en negro
sobre un fondo rojo morado, que puede estar bruñido.
Las fibras de vegetales como la cortadera, el junco y el "chaguar" sirvieron para tejer varios tipos de ecipientes en
cestería en los valles de Santa María, del Cajón y de Abaucán. En madera circularon varias clases de instrumentos
utilitarios tales como los "cuchillones" y las palas para tareas textiles, así como otros vinculados con rituales,
como las tabletas para la absorción de polvos alucinógenos que fueron talladas en forma de animales, como el
quirquincho, o con uno a tres personajes en el mango. Era común la decoración de mates o calabazas mediante la
técnica de pirograbado por medio de motivos geométricos o con el típico tema de la serpiente bicéfala, figuras con
escudos o rostros antropomorfos y volutas en técnica negativa.
Las expresiones de Belén y Santa María, más allá de sus particularidades, estaban cargadas de un similar
simbolismo materializado en una iconografía que se centraba en la figura humana y tenía como acompañantes
seres del mundo biológico, como los ofidios, el sapo, el suri y otras aves. Constituyen el más acabado ejemplo de
la generación de estilos de época de amplio alcance que, por su mensaje o narrativa tan cristalizada, eran usados
por parte de grupos sociales como vehículo de expresión y reproducción de contenidos ideológicos y como forma
de apropiación de la cosmovisión institucionalizada en una de las regiones del Noroeste argentino de mayor
desarrollo político y social.
El arte en Sanagasta y Angualasto dejó de lado el carácter figurativo; mantuvo, en cambio, el uso de símbolos
abstractos similares a los utilizados en Belén y agregó otros nuevos, como el motivo del "helecho" o línea con
doble escalonado, los triángulos y volutas.
La quebrada de Humahuaca y la Puna norte fueron el espacio de circulación de estilos de composición geométrica
depurada, que en el caso de la cerámica es de dos colores, negro sobre un engobe rojizo morado o con el agregado
de blanco. Característicos jarros con cuello evertido, cántaros ovoides, ollitas y escudillas de varios tamaños
cubrían el conjunto de funciones tanto prácticas como ceremoniales.
Tradicionalmente se han reconocido aquí dos modalidades estilísticas, el Hornillos y el Tilcara negro sobre rojo,
que fueron en gran medida sincrónicas. Otra clase muy singular fue el Poma negro sobre rojo, dado que se
compone tan sólo de escudillas convexas, muy bien decoradas en la superficie externa por anchas bandas
curvilíneas de trazado continuo.
En la zona de Yavi y en los territorios vecinos de Bolivia (Chichas) se gestó otra tradición cerámica que produjo
en épocas tardías una bella alfarería, de excelente manufactura, con una pasta rosada homogénea. La alfarería
Yavi circuló en amplias regiones, en el valle de San Juan Mayo, Lípez y aun en Atacama y el alto Loa, Chile, lo
que indica el prestigio y el valor de circulación que tenía el estilo. Su tradición tecnológica y estilística aportó una
de las bases sobre las que se conformó el estilo Inca Paya, durante la esfera de dominio incaico sobre las
sociedades del Noroeste argentino.
La elaboración de bienes suntuarios o de prestigio y la emergencia de estilos distintivos con fuerte carga
simbólica, como es el caso de la representación de cabezas cercenadas, y que se expresaban en soportes materiales
diversos, fueron características de los desarrollos regionales en el Noroeste argentino. Existió, sin duda, una
estrecha vinculación entre esos bienes y los fenómenos de complejidad social que requerían mecanismos, como la
imposición de estilos e instituciones religiosas formalizadas, que sirvieran a los intereses de las elites dominantes
contribuyendo a la consolidación del poder político en el interior de los grandes conjuntos sociales. Esos bienes
también se constituyeron en medios de intercambio de alto valor, que llegaban a circular a grandes distancias, tal
vez en la medida del prestigio que tenían para otras elites del mundo sudandino y sus fronteras. Un caso
sobresaliente de estos fenómenos fue la circulación del estilo santamariano desde Perú (Cuzco) y Bolivia
(Cochabamba) hasta la Patagonia central durante el siglo XVI.

VESTIMENTA Y JERARQUIA
La vestimenta puede usarse, para indicar signos cruciales en las interacciones sociales como género, rango u
oficio, así como pertenencia étnica. En la sociedad andina la ropa fue un medio apropiado para los despliegues de
ostentación, a través del acceso diferencial a la calidad y el tipo de textiles que podían usar las distintas personas,
y fue soporte para la expresión de aspectos simbólicos muy importantes como los conceptos de dualidad,
tripartición y cuatripartición.
La indumentaria se componía de camisas o túnicas (unku), ponchos o mantas, gorros y fajas, realizados en telar,
mediante la técnica de faz de urdimbre en lana hilada de camélidos, en su gran mayoría. Las túnicas eran piezas
rectangulares, dobladas por la mitad y cosidas a los costados, dejando una abertura para la cabeza y para los
brazos. Los ponchos, en cambio, no se cosían a los costados, a fin de usarlos como manto exterior, por encima de
la camisa. Eran lisos o con guardas. También había ponchos "peludos" que imitaban la piel de los camélidos,
sumamente abrigados para las travesías por los gélidos ambientes del altiplano. Ante la falta de bolsillos, se
usaban pequeñas bolsas (chuspa), con tiras que se colgaban del cuello.
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Por testimonios del siglo XVI se sabe que el vestido era similar en los diaguitas como en los humahuaca y los
chicha, y variaban los estilos de representación. Entre los calchaquíes, los hombres usaban manta y camiseta larga
hasta los tobillos. Cuando iban a la guerra, la levantaban con una faja ceñida a la cintura. Acostumbraban a llevar
los cabellos largos, sujetos con vinchas de lana adornadas con plumas de colores y se cubrían el rostro con
pinturas faciales. Usaban, además, pinzas depilatorias de cobre. Las mujeres vestían igualmente túnicas largas,
que en el caso de las doncellas eran de colores. Se arreglaban el cabello por medio de diversas formas de trenzas
anudadas con cordeles o cintas de colores.
Las personas, según la jerarquía social, podían portar diversos adornos de metal —aretes y placas con motivos de
serpientes, escutiformes y cabezas cercenadas— así como collares de turquesa, malaquita o madreperla. Las
inclusiones y exclusiones étnicas se extendían a la biología a partir de la moda de deformar la cabeza a los niños,
por medio de tablillas móviles o por bandas circulares, como en Jujuy, o mediante una cuna deformadora como
era costumbre en los valles Calchaquíes.
El formato de los sombreros podía variar según las regiones. Tanto de la Puna como de los valles andinos se
conocen tipos de boina, tejidas por anudado, y a veces adornadas con un penacho de plumas. En Jujuy se usaban
también gorros que constan de un casquete tejido y una corona de paja forrada de piel, al modo de los pueblos de
Atacama. El atavío se completaba con el calzado típico de la región, las sandalias u "ojotas" de cuero curtido.
Entre otros aspectos, las categorías sociales jerarquizadas del Noroeste argentino se expresaban a través de la
calidad de los tejidos así como por la abundancia y riqueza de los ajuares mortuorios que se exponían en el
momento de la inhumación del difunto en estructuras funerarias que se abrían reiteradamente para alojar a otros
individuos de la misma estirpe. Otras formas de expresión son las representaciones de personajes vestidos en las
urnas Santa María y en pinturas rupestres como las de Carahuasi en Salta, y Rinconada, en Jujuy. Por otro lado,
las figuras de personajes portando grandes escudos o petos decorados que les cubrían enteramente el cuerpo
sugieren una actividad guerrera institucionalizada. Estos escudos protectores debieron ser de cuero o de tejido
grueso. Las armas básicas eran el arco y la flecha, además de hondas, rompecabezas y lanzas. Las distintas
parcialidades se distinguían por la decoración y las plumas de sus flechas.

SOCIEDAD Y RELIGIÓN
Las sociedades andinas concebían al paisaje como algo vivo, animado por las fuerzas sobrenaturales. Las
montañas y los altos cerros, han ejercido una influencia sobre las comunidades cercanas durante milenios, que
sigue en la actualidad. El agua, el líquido fundante de la actividad agrícola, es vista como corriendo desde los
lagos y vertientes de la alta montaña para eventualmente llegar al mar, desde donde sube al cielo y desde allí es
vuelta a distribuir como lluvias estacionales que bañan los cerros sagrados, objeto de veneración de las
comunidades. Con esa concepción se vincula la noción de pukara, que debía ocupar un lugar elevado para
establecer la relación con los antepasados y con la fertilidad de las tierras de sembríos o chacras. El calendario
agrícola requería la predicción de los ciclos anuales de lluvias y del crecimiento de las plantas. Desde larga data se
observaban los cambios en las condiciones terrestres, en correlación con modificaciones en los aspectos del cielo,
en particular, la Vía Láctea o "río celestial", y el movimiento de cuerpos celestes, como el Sol y la Luna. Entre las
ricas supervivencias de la cosmología prehispánica, la más extendida es la veneración por la Pachamama (madre
tierra) a quien se le ofrendan hojas de coca, alcohol y otros bienes, de acuerdo con el ritual y la plegaria que a ella
se eleva, tanto en vinculación con la producción de la tierra como cuando hay situaciones de enfermedad o riesgo.
Las sociedades del Noroeste argentino funcionaban en la misma estructura religiosa panandina en la cual el Sol, el
trueno y los cerros jugaban un papel primordial, además de los seres animados —en particular, los animales de los
diversos ámbitos, tales como los camélidos, los felinos, el avestruz o suri, la serpiente y los batracios—.En
situaciones excepcionales, tal vez en prolongadas sequías o epidemias, se recurría a las ofrendas de la vida de
seres humanos y animales.
Las prácticas chamánicas por inducción a través del consumo de sustancias alucinógenas siguieron en uso aunque
en forma reducida con respecto a los siglos previos.
En ese sistema de cohesión social en donde la elite debía reforzar frecuentemente su grado de dominio en un
ambiente de alta competencia con otros líderes, parece haber jugado un papel importante la relación con los dioses
como medio legitimador del poder terrenal así como propiciatorio de las lluvias, buenas cosechas y pastos para el
ganado. Ciertos sitios con grandes rocas y árboles como el algarrobo o tacú habrían sido también objeto de
veneración junto con los cerros. Los sacerdotes u oficiantes del culto habrían tenido edificios especiales.
A través del ritual y de las ofrendas se establecía la vinculación con los seres extraterrenales al mismo tiempo que
se efectuaba una exposición de los signos de la persona en su posición dentro de la sociedad como mensaje a los
vivos.
Los pueblos de Calchaquí, Yocavil y Belén rindieron también un acendrado culto a sus muertos. Según el jesuita
del Techo, los velaban durante varios días, había comidas rituales, danzas y exposición de la ropa del difunto
hasta que por último era inhumado con sus vestimentas y ofrendas de alimentos, bebidas y otros bienes, en fosas
cubiertas por amontonamientos de piedras. El luto duraba un año y a su término se celebraba un banquete
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conmemorativo. El entierro de los difuntos podía efectuarse dentro de las casas o en cementerios separados de la
zona residencial. Sobre todo, eran numerosos los cementerios de urnas. Los niños eran colocados en posición fetal
en el interior de vasijas ventrudas, ya sea de uso doméstico y utilizadas luego como urnas, o en verdaderos
sarcófagos de cerámica preparados específicamente. Los adultos eran inhumados en cámaras cilíndricas con tapa
de lajas o tablas de cardón, que se abrían reiteradamente para alojar a nuevos difuntos de la misma filiación. Un
variado ajuar acompañaba a los muertos, según su rango, sexo y edad. Las diferencias en jerarquía social se
reflejaban en la disposición y la riqueza de los ajuares fúnebres.

RELACIONES TERRITORIALES EN EL ÁMBITO SUDANDINO


El papel de los "pucarás" ilustra muy bien la situación de conflicto generalizado que predominaba en los Andes
durante el período tardío, antes de la dominación inca en la región. Verdaderas líneas defensivas de fortalezas se
disponían a lo largo de la cordillera occidental y oriental controlando las cabeceras de valles y cuencas como la
del salar de Atacama con su pukara en Quitor. Por otra parte, había asentamientos fortificados en las fronteras
interiores que demarcaban límites entre organizaciones sociopolíticas vecinas, como los casos de Humahuaca y
Tilcara, Calchaquí y Yocavil, Belén y Abaucán, etc. Es posible que esto esté reflejando situaciones cambiantes de
alianzas territoriales en un contexto de conflicto social endémico. Pero a su vez, las redes de intercambio muestran
que la circulación era posible en forma pautada a través de determinadas rutas y puertos de transacción como los
que se siguieron usando entre ambas vertientes de la cordillera, a la altura del trópico.
Dentro del territorio de Calchaquí y Yocavil, los señores habrían mantenido una interacción mutua de alianzas,
tanto en la esfera económica como simbólica y social, necesarias para preservar la cohesión del sistema
productivo y su defensa contra otros pueblos foráneos. Esto parece que operó también con el valle de Lerma y
quebrada del Toro, dentro del ámbito amplio santamariano. La capacidad de organización bélica de los pueblos
diaguitas, adquirida durante al menos tres siglos de guerras, fue puesta en práctica en forma inteligente y tenaz
ante las poderosas huestes del Estado inca y, luego, del español. En el borde puneño occidental desarrollaba su
poder el señorío de Atacama, sustentándose en un activo comercio de bienes y de materias primas con el altiplano
meridional boliviano y jujeño así como con sociedades de la ceja de selva de Cochabamba a Tarija, mientras que
mantenía una relación controlada con las organizaciones de los valles Calchaquíes y Belén.
A mediados del siglo XV se produjo la penetración incaica en estas provincias meridionales, con los consiguientes
fenómenos de dominación. El impacto debió cambiar aspectos materiales y sociopolíticos; sin embargo, el núcleo
cultural fundamental y la lengua no se modificaron hasta la conquista española y después de soportar una
situación de guerra durante más de cien años.

 ACUTO, Félix. FRAGMENTACIÓN VS. INTEGRACIÓN COMUNAL:


Repensando el Período Tardío del Noroeste Argentino
Introducción
El Período Tardío (1000-1450 DC) del Noroeste Argentino ha sido generalmente caracterizado como una época
de desarrollos regionales, conflictos interregionales, complejidad sociopolítica, desigualdad social y
estratificación económica institucionalizadas. Se ha sostenido que durante esta época, unidades políticas tipo
jefaturas habrían ejercido su poder sobre territorios específicos, al mismo tiempo que surgían los primeros
asentamientos extensos y conglomerados, considerados cabeceras de gobierno y administración de un sistema
político estratificado. De acuerdo a esto, el camino hacia la complejidad social, la desigualdad y la estratificación,
iniciado al menos en algunas regiones del Noroeste Argentino, durante el Período Medio con Aguada, parecería
haberse acentuado y consolidado durante el Período Tardío.
En la arqueología del NOA ha sido frecuente el empleo, ya sea implícita o explícitamente, de los modelos sobre
evolución social propuestos en la década de 1960, que establecen una sucesión lineal de tipos de sociedades u
organizaciones políticas, que va de menor a mayor complejidad, especialmente en los aspectos políticos y
económicos. Así, un período de complejidad sociopolítica emergente es siempre seguido por otro de mayor
complejidad, estratificación y desigualdad.
En los últimos 20 años, parte de la arqueología, en sintonía con los avances en la teoría social, ha comenzado a
abordar el estudio de las sociedades pasadas desde el punto de vista de las personas, sus prácticas, relaciones
sociales y experiencias intersubjetivas, considerando su desarrollo histórico. De esta manera, se han abandonado
las perspectivas y análisis objetivistas y sincrónicos de la sociedad, que sólo se interesan por lo estructural y/o
sistémico (típicos del funcionalismo, el estructuralismo, las teorías de sistemas y las perspectivas ecológico-
evolutivas), para poner el acento en la acción social y en la relación dialéctica que se establece entre estructura y
agente, la cual está mediada por la práctica y es producto de la historia.
Considera que en gran parte de este territorio, el Período Tardío no se caracterizó por la centralización política, la
desigualdad social y la estratificación política y económica institucionalizadas, o por la presencia de jefes con
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poder y marcados privilegios por sobre el resto de su comunidad, aspecto que se ha exagerado y pocas veces
demostrado. Incluso las investigaciones etnohistóricas contradicen esta visión de las jefaturas del NOA, ya que
indican que durante la conquista española los jefes indígenas adquirían su posición sobre la base de sus destrezas
en batalla y su habilidad política para organizar la resistencia contra los hispanos, negociar con éstos, o hacer
alianzas con otros grupos indígenas. Además, el poder de acción de los jefes estaba limitado por otras
instituciones, tales como consejos de ancianos. El manejo del conflicto fue la manera en que los jefes adquirían
prestigio y algo de poder temporal, sin ser capaces, sin embargo, de mantener este poder y emplearlo para
reproducir o institucionalizar su posición. El Período Tardío parece haber sido un período de competencias por
liderazgo que intentaban superar la homogeneidad estructural, más que una época de centralización y complejidad
sociopolítica completamente establecida.
En esta dirección, en primer lugar, evalúo críticamente los indicadores que se han utilizado para definir a las
sociedades del Período Tardío como sistemas políticos centralizados y de rangos caracterizados por la desigualdad
y la estratificación política y económica institucionalizada. Luego, discuto los indicadores claves aún no
detectados o que directamente no concuerdan con las expectativas arqueológicas planteadas para los modelos
evolutivos. Al analizar la aplicación de dichos modelos, sigo su propia lógica de “lista de compra”. Mi intención
es demostrar que las evidencias empleadas para sustentar las interpretaciones sobre el Tardío son problemáticas, y
varios aspectos claves que caracterizarían a una situación de desigualdad y estratificación sociopolítica y
económica institucionalizada, están ausentes del registro arqueológico de este período. Por último, y a partir del
análisis del habitar en los asentamientos conglomerados tardíos y de las relaciones, prácticas, experiencias y
sentidos que estos lugares generaban y restringían, desarrollo una interpretación alternativa sobre la vida social en
esta época.
¿Desigualdad social y estratificación económica y política institucionalizadas?
Existen cuatro indicadores arqueológicos que han servido para interpretar al Período Tardío del NOA como una
época caracterizada por la complejidad y desigualdad social, y la estratificación política y económica: 1) sistemas
de asentamientos compuestos por sitios de diferente jerarquía; 2) evidencias de conflictos y guerras; 3) presencia
de objetos que indican especialización artesanal, y relacionado con esto, aparición de una cultura material de élite;
y 4) diferencias entre las tumbas con respecto a las ofrendas depositadas. Sin embargo, hay varios problemas con
estas interpretaciones:
Se ha asumido frecuentemente que la presencia de sitios de diferente tamaño en una región reflejaría un sistema
político jerarquizado y estratificación en la toma de decisiones. Sin embargo, aunque existen sitios de diferentes
tamaños y funciones asignables al Período Tardío, en varias regiones no se registran claras diferencias de
infraestructura entre aquellos de distintos tamaños. Por otra parte, recientes investigaciones señalan que los sitios
de distintos tamaños no habrían sido contemporáneos.
En el caso de la guerra y el conflicto, se ha supuesto que estas circunstancias propiciarían el surgimiento de líderes
encargados de organizar a su comunidad, quienes, como consecuencia, adquirirían poder y prestigio. No obstante,
los estudios etnohistóricos señalan que en el contexto social del NOA durante esta época las guerras no habrían
necesariamente favorecido el surgimiento de una élite institucionalizada con control sobre la toma de decisiones y
acceso preferencial a recursos.
La especialización artesanal ha sido considerada indicadora de complejidad, desigualdad y estratificación. De
acuerdo con los modelos evolutivos citados, en las jefaturas y los Estados, estos especialistas estaban asociados y
dependían de las élites, produciendo bienes de prestigio para éstas.
Uno de los problemas referidos al tema de la especialización es de tipo teórico. Se suele creer que la mera
presencia de un objeto que muestra signos de producción especializada implica la existencia de una élite que se
apropió de estos bienes. La mayor parte de la cultura material del Tardío no fue fruto de producción especializada
La evidencia arqueológica indica que las vasijas cerámicas se manufacturaron a nivel doméstico. La producción
textil también se desarrolló dentro de la esfera doméstica y no en talleres especializados. Por otra parte, hay un
número importante de objetos de madera, algunos de los cuales son tallas de buena manufactura, tales como
tabletas y tubos para aspirar alucinógenos, sin embargo, no hay evidencia que avale que fueron producto de
actividades especializadas. En segundo lugar, si bien la metalurgia es generalmente considerada una actividad
especializada que demandaba un particular tipo de conocimiento y una inversión importante de tiempo, también se
ha señalado que en varias regiones la producción de artefactos de metal involucró una tecnología simple que no
requería de técnicas o instrumental complejos, sino que era llevada a cabo con crisoles pequeños y fácilmente
manejables por unidades domésticas.
Con respecto a las tumbas, se ha supuesto que constituyen un reflejo directo del estatus de la persona enterrada y,
por lo tanto, de la organización social y nivel evolutivo alcanzado por la sociedad. De esta manera, aunque
prácticamente no se detectaron diferencias constructivas entre las tumbas tardías, la distribución diferencial de las
ofrendas fue interpretada como indicador irrefutable de desigualdad social y de una sociedad de rangos. Tampoco
se han encontrado tumbas que hayan involucrado una amplia movilización de mano de obra y que por su
monumentalidad y solidez (que implica perduración en el tiempo) legitimen el rango de los descendientes.
94
Indicadores arqueológicos ausentes
Varios indicadores claves parecen estar ausentes del registro arqueológico para sostener la idea de la existencia
de rango, estratificación y desigualdad institucionalizada durante el Tardío.
En primer lugar, no hay evidencias de movilización, control y administración de la producción de bienes
primarios o de la apropiación de la producción excedentaria que podrían haber servido para financiar y asegurar la
posición de las élites y sus instituciones. No se han encontrado rastros de almacenaje centralizado, siendo esta
actividad desarrollada a nivel doméstico, en pequeñas estructuras de piedra, en pozos o en ollas.
En segundo lugar, no se han encontrado en los principales asentamientos del período sectores político
administrativos demarcados y segregados de los complejos residenciales, ni edificios o estructuras cuyas
dimensiones, diseño y calidad constructiva indiquen la presencia de instituciones políticas centralizadas, o
demuestren la existencia de un nivel de toma de decisiones por encima de la comunidad o de las unidades
domésticas. Contrariamente a lo que sucede en los Andes Centrales, aquí no hay construcciones como pirámides,
plataformas o tumbas reales, que hayan servido para representar e intentar legitimar el poder de la élite
gobernante.
El valle de Yocavil, sin embargo, parece ser una excepción. Rincón Chico, el sitio más estudiado del valle, cuenta
con varios sectores separados y funcionalmente distintos, por lo que se ha argumentado que su patrón de
asentamiento es jerarquizado.
En tercer lugar, muchos poblados destacados del Período Tardío no cuentan con plazas o espacios públicos
formalizados. Las plazas tuvieron un rol destacado en la reproducción de relaciones sociales y estructuras de
poder en las sociedades estratificadas de los Andes.
En cuarto lugar, en la Puna de Jujuy, la quebrada de Humahuaca, la quebrada del Toro y el valle Calchaquí Norte
y Medio, los sitios tardíos no están divididos en sectores jerárquicamente distintos, sino que se presentan como
grandes y uniformes conglomerados de complejos residenciales interrumpidos en algunos sectores por espacios
abiertos o estructuras mayores y sin techo, que se han caracterizado como plazas o espacios de participación
comunitaria. Estos grandes asentamientos conglomerados presentan un trazado y una arquitectura llamativamente
homogéneos, especialmente en cuanto a formas y técnicas constructivas. Al parecer, esto no ocurre en el valle de
Yocavil o el centro de la provincia de Catamarca, donde los sitios no son conglomerados continuos de recintos
sino que se dividen en sectores distanciados entre sí, y con distintas funciones y diferentes jerarquías.
En quinto lugar, y si bien este es un aspecto que necesita mayor investigación, los artefactos se encuentran
uniformemente distribuidos en los sitios tardíos, no habiendo indicadores claros de control y acumulación de
bienes por parte de unidades domésticas o grupos dentro de las comunidades que habitaban estos grandes
poblados conglomerados. Consecuentemente, no habrían existido marcadas diferencias respecto a los bienes
consumidos o empleados dentro de los complejos residenciales. Todos los residentes de un poblado usaban los
mismos tipos de objetos y contaban con similares herramientas y medios de producción. Es común encontrar
dentro de las viviendas restos de vasijas cerámicas decoradas y sin decorar de distintas formas y tamaños,
instrumentos para la producción textil (torteras y husos), para el procesamiento de recursos vegetales (manos,
conas y morteros), para la producción metalúrgica (moldes, crisoles, minerales), para la producción cerámica
(arcillas, antiplásticos y pigmentos), para las tareas agrícolas (azadas y palas), así como otras herramientas y
materia prima necesaria para su producción, como líticos locales y foráneos.
Relacionado a lo anterior, las evidencias señalan que los complejos residenciales fueron el foco de una amplia
variedad de actividades (producción, almacenaje, procesamiento y consumo de alimentos, producción y uso de
artefactos, prácticas rituales, reproducción social, entre otras) y que las mismas no variaban significativamente
entre las distintas unidades domésticas que habitaban un mismo asentamiento. Por lo tanto, se puede afirmar que
no existía una marcada división del trabajo y que la esfera doméstica fue el centro de muchas prácticas claves en
la vida social de las comunidades del Tardío.
Vida cotidiana y experiencias en los poblados conglomerados: Hacia una nueva interpretación del Período
Tardío del Noroeste Argentino
Se ha señalado que un rasgo destacado del Período Tardío fue la tendencia a localizar los asentamientos en lugares
elevados que beneficiaban su defensa, lo que indicaría que el conflicto entre regiones y comunidades fue
frecuente. Los centros más importantes de la mayoría de las regiones del NOA fueron poblados extensos y
conglomerados. Esta aglomeración de los edificios pudo haber sido causada por la posición elevada que los
poblados ocuparon en el paisaje, en lugares defensivos aunque de escasa superficie. Sin embargo, muchos de los
grandes centros del período no presentan rasgos defensivos y se emplazaron en los fondos de valle o en amplias
terrazas o piedemontes cercanos a los fondos de valle y a los campos agrícolas, donde había más lugar para
construir.
Como he explicado, en regiones como la Puna de Jujuy, la quebrada de Humahuaca, la quebrada del Toro y el
valle Calchaquí Norte y Medio, los grandes asentamientos de la época no estaban fragmentados y divididos en
sectores jerárquicamente diferentes, sino que se constituyeron como extensos campos de estructuras articuladas

95
entre sí. Estaban formados por complejos residenciales aglomerados, siendo la residencia doméstica la unidad
arquitectónica básica en la organización espacial de estos asentamientos.
No se han detectado edificios de instituciones que indiquen centralización política, y los asentamientos no parecen
haber crecido a partir de un edificio particular o espacio público central, no existiendo una estructura que haya
actuado como polo de atracción del resto. La organización espacial y la arquitectura de los poblados tardíos
ponían en proximidad física a sus habitantes.
De este modo, la espacialidad y la materialidad de estos asentamientos no producían una comunidad fragmentada,
sino articulada y aparentemente homogénea. Vivir en un asentamiento tardío implicaba compartir paredes,
espacios, sendas y experiencias. Y el hecho de que todos consumiesen o empleasen objetos similares y una misma
iconografía señala que también se compartía una identidad común, de modo que el ethos que se experimentaba
estaba más ligado a una ideología de compartir, articular e integrar, que a una de dividir o segregar.
Es posible entonces, que distintas unidades domésticas hayan usado en conjunto un espacio abierto o patios donde
se congregaban para desarrollar actividades grupales.
La falta de evidencias que indiquen que la producción comunal era capturada para el usufructo de unos pocos
señala que la actividad de molienda conjunta no era producto de mano de obra movilizada y explotada, sino que
era una práctica voluntaria que constituyó otra esfera de experiencia comunal, donde posiblemente se compartían
historias, noticias y experiencias.
En el valle Calchaquí Norte hay un dato interesante: las ollas de cocina recuperadas de varios sitios son de
grandes dimensiones, llegando a tener 80 cm de alto y un diámetro de hasta 60 cm. Prácticamente no se han
encontrado ollas de cocina pequeñas. Esto indicaría que se cocinaba para un gran número de gente y no sólo para
los integrantes de la familia nuclear, siendo posible que varias personas participaran en las comidas, compartiendo
los alimentos cocinados. La alimentación constituía así otra esfera de integración.
Un aspecto importante fue la homogeneidad material. En estos poblados, todos residían en viviendas de diseño,
formas y técnicas constructivas similares, empleaban los mismos tipos de artefactos, aplicaban las mismas
técnicas y motivos para decorar los objetos y consumían bienes similares.
La materialidad y espacialidad que caracterizaba a la vida social del Período Tardío propiciaba una ideología de
igualdad material y similitud, más que de estratificación, que era corporizada por quienes allí habitaban a partir
del desarrollo de prácticas e interacciones en estos escenarios.
El diseño espacial promovía el encuentro constante de los miembros de la comunidad y el reconocimiento de las
prácticas que cada cual realizaba. La aglomeración posibilitó a la gente ver lo que cada unidad doméstica hacía,
así como también oler o escuchar las actividades de los vecinos. Esto implicó un alto grado de control comunal
por consenso, siendo la acumulación de poder y beneficios materiales muy evidentes y fáciles de regular y
restringir. Así, la comunidad podía limitar y controlar los intentos por obtener beneficios y acumular poder.
El incremento en el conflicto que comenzó a darse en el período llevó a las comunidades a habitar en lugares
estratégicos donde el espacio era escaso y a residir en asentamientos conglomerados, modalidad que en algún
momento se constituyó en la forma normal de habitar. Fue justamente esta forma de habitar la que, al menos en
parte, generó una vida social caracterizada por la integración comunal y donde las tendencias a la desigualdad y a
la acumulación de poder se vieron limitadas. Los conocimientos eran compartidos y al parecer no eran utilizados
como fuente de poder, experimentándose así un sentido de homogeneidad, articulación y permeabilidad.
La evidencia arqueológica sugiere que también hubo dentro de estos asentamientos competencia
por poder y prestigio ya que la presencia de más de un espacio abierto o estructuras de posible uso público o ritual
ubicadas en distintas partes de un sitio sugiere que diferentes grupos, facciones políticas o familias extensas
pudieron haber llevado a cabo fiestas redistributivas para ganar adeptos y seguidores, y así obtener poder y
prestigio. De este modo, la integración comunal pudo haber estado constantemente en tensión y contradicción con
prácticas que propiciaban la estratificación y la desigualdad.
No obstante, esta situación no parece haber estado difundida en todo el NOA. En regiones como el sur del valle
Calchaquí, el valle de Yocavil y el centro y sur de la provincia de Catamarca, la vida cotidiana no tenía lugar en
poblados conglomerados y homogéneos, sino que muchos de sus principales asentamientos estaban constituidos
por sectores separados y jerárquica y funcionalmente diferenciados. En estas regiones la mayoría de los sitios se
caracterizan por la ausencia del aglutinamiento urbano, no compartiéndose muros, espacios, actividades o
conocimientos; los edificios no estaban necesariamente articulados y la circulación interna no integraba las
distintas partes del sitio. Además, habría existido una distribución desigual de los bienes.
Conclusiones
Acuto realiza una reinterpretación del Período Tardío del Noroeste Argentino a partir de un cambio de enfoque
teórico-metodológico. Propone dejar de lado las perspectivas objetivistas usualmente empleadas para analizar el
período, apoyadas en acercamientos evolucionistas y funcionalistas, para poner énfasis en las prácticas,
experiencias y relaciones sociales que tenían lugar en el transcurrir diario de la vida social.
A través de este enfoque y de la revaluación crítica de las evidencias se argumentó que en regiones como la Puna
de Jujuy, la quebrada de Humahuaca, la quebrada del Toro y el valle Calchaquí Norte y Medio, la vida social en el
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Período Tardío, producto de una forma particular de habitar, estuvo más relacionada con la integración comunal y
la homogeneidad simbólica y material, que con una organización sociopolítica caracterizada por la centralización,
la desigualdad y la estratificación institucionalizadas. No obstante, esto no implicó la ausencia de conflictos y
contradicciones. El sentido de integración, permeabilidad y de no segregación y fragmentación social que se
experimentaba en los asentamientos, pudo haber estado en tensión con luchas por superar los constreñimientos
estructurales y obtener poder y jerarquía, posiblemente generadas por las oportunidades que daban los crecientes
conflictos e intercambios interregionales que en esta época habrían tenido lugar. Sin embargo, en regiones de más
al sur, como el valle de Yocavil y el centro y sur de la provincia de Catamarca, la situación fue diferente y sí
habría involucrado procesos de desigualdad y estratificación, posiblemente producto de una trayectoria histórica
distinta.

 LAGUENS, Andrés. Contextos materiales de desigualdad social en el valle de


Ambato, Catamarca, Argentina, entre los siglos VII y X d.C.
Resumen
En el valle de Ambato, Catamarca, hacia el siglo VII d.C. se registra arqueológicamente una configuración social
en torno al mantenimiento de desigualdades entre las personas, sustentada por mecanismos y estructuras de
diferenciación y de heterogeneidad en diversas esferas, tanto materiales como inmateriales. Laguens propone que
el volumen de recursos manejados es un factor clave en la diferenciación entre las personas, siendo el espacio y
los contextos construidos los recursos de mayor peso en la materialización de la desigualdad social.
La cultura de La Aguada y la desigualdad social
Este estudio toma a la cultura de La Aguada, en el Valle de Ambato, donde más tempranamente se habría
concretado este estilo de vida. Su área de dispersión abarca un extenso territorio en tres Provincias andinas de
Argentina, con diversas variantes regionales, donde entre los años 500 y 1000 d.C. alcanza su máxima expansión.
Su elemento más distintivo ha sido la cerámica, de muy buena calidad artesanal, siendo la más característica
aquella de color negro con finas incisiones con un repertorio iconográfico alrededor del llamado el «complejo
felínico». Particularmente la metalurgia del bronce logró en Aguada importantes desarrollos, que no sólo
incluyeron herramientas sino también hachas ceremoniales, placas y pectorales elaborados mediante la técnica de
la cera perdida.
En toda la iconografía se puede reconocer una antigua tradición religiosa andina, la del Punchao, el señor del día
o el sol, representado también como el felino o uturuncu, y asociada con otros dos elementos de importancia: el
culto a los antepasados y el uso de alucinógenos. La religión logra en
Aguada un despliegue público no conocido con anterioridad en la región, en tanto se construyen centros
ceremoniales en forma de U, con amplias plazas y montículos escalonados.
Aguada en Ambato
En el valle de Ambato, Aguada se caracterizó por una economía centrada en el cultivo en sistemas hidroagrícolas
en las laderas y fondo del valle, complementada con recolección, caza y ganadería. El área de captación de
recursos cubría zonas ecológicas a más de un día de distancia, desde el Este selvático, la zona de maderas,
productos tropicales y alucinógenos, al Oeste altiplánico, la zona de camélidos y tubérculos de altura. La
producción artesanal denota cierta especialización y estandarización, con diferencias en la inversión de trabajo.
Junto con estas manifestaciones se detecta un incremento de la población y una marcada construcción cultural del
espacio, con un patrón residencial complejo y diferenciado por la densidad y variedad de sitios domésticos y
públicos, la monumentalidad en las edificaciones y la construcción de obras de infraestructura.
En todos los sitios se registran una serie de actividades básicas relacionadas con la subsistencia, como cocción de
alimentos y almacenamiento, consumo de camélidos silvestres y domesticados, así como actividades de tipo
artesanal, como manufactura cerámica, metalúrgicas y de hilado, a los que se suman actividades rituales o
religiosas de escala doméstica, con sectores de ofrendas humanas y animale, sacrificios humanos fundacionales, o
entierros dentro de las habitaciones.
Hay algunos sitios residenciales, de superficies extensas, con dos o más patios, alrededor de los cuales se
distribuyen los recintos, donde los patios llegan a ocupar dos tercios del total del sitio. Allí los muros presentan
aditamentos ornamentales, con revoque y pintura roja, revestimientos de piedras especiales, de lajas seleccionadas
o canteadas sin función estructural. Son también los sitios con mayor abundancia de cerámica de estilo Aguada, lo
cual permite suponer que se trate de unidades residenciales especiales.
Existe una serie de sitios con grandes espacios abiertos o plazas, delimitadas por la planta en U de sus
construcciones, con montículos escalonados a la manera de pirámides, de entre 6 y 8 m de alto.
El espacio construido

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Dentro de cada núcleo se halla siempre por lo menos un sitio de tamaño muy grande, teniendo por vecinos de
primer orden —es decir, los más cercanos— a sitios de tamaño grande, seguidos luego por sitios medianos como
vecinos de segundo orden y, finalmente, en tercer orden de vecindad, por sitios pequeños. Es decir, el grado de
vecindad coincide con una jerarquía en la dimensión de los sitios, como si el tamaño, las asociaciones en el
espacio y la distancia se combinaran en la construcción cultural y definición de un espacio jerarquizado e
internamente diferenciado.
Con respecto a las unidades residenciales se observa que, mientras los sitos muy grandes representan casi el 11
por ciento del total de sitios, la superficie que ocupan asciende a algo más del 59 por ciento del total del espacio
construido. Ello contrasta con los sitios pequeños, que con algo más del 35 por ciento del total de unidades, no
llegan a ocupar el 4 por ciento del total de la superficie construida. Vemos que existe una distribución diferencial
del espacio, en tanto ese 59 por ciento de tierra ocupada se distribuye sólo entre 9 asentamientos, mientras que el
41 por ciento restante se divide entre 73 unidades. Un factor llamativo es que, pese a su disparidad en tamaño,
todas las unidades constructivas comparten las mismas variedades de materias primas, de técnicas constructivas y
exactamente la misma orientación solar.
Distribución de bienes cerámicos
En cuanto a la distribución y acceso a la alfarería no se ha encontrado ninguna variedad alfarera en particular
restringida o limitada a una clase específica de asentamiento. Tampoco se han hallado combinaciones particulares
de clases cerámicas que señalasen alguna diferenciación de carácter más social que funcional. Sin embargo, hay
desigualdad en cuanto a las cantidades de cada clase de cerámica disponibles, de acuerdo con los diferentes
tamaños de sitios. Mientras que en los sitios más pequeños el porcentaje de cerámica de estilo Aguada no supera
el 10%, en los sitios muy grandes se registra una presencia media entre el 60 y el 65%.
Las personas y el trabajo
La producción cerámica tiene pautas muy netas, que no sólo imponían diseños y contenidos en la decoración, sino
también limitaciones o normas con respecto a formas y tamaños. Dada la maestría de la producción cerámica, es
muy probable que haya requerido de una dedicación significativa de tiempo y una serie de conocimientos
específicos, que sólo pudieron haber sido satisfechos por alfareros especializados, al menos de tiempo parcial.
Esta producción especializada se realizaría en ámbitos de grupos de bajo rango social, ya que la cantidad de esta
clase de sitios, son numéricamente elevadas. Luego, la producción sería distribuida sin distinción social —aunque
de manera cuantitativamente diferenciada— tanto entre el común de la gente como entre los grupos de mayor
jerarquía, numéricamente minoritarios, en función de la cantidad de sitios residenciales mayores.
La economía de recursos
Los animales de mayor consumo eran la llama o guanaco, y se encontraban en todas las clases de sitios, como si
no hubiera habido limitaciones en las posibilidades de su obtención para toda la gente. No obstante surgen
diferencias cuando se analizan las pautas de selección y consumo, ya que éstas se diferencian de acuerdo con las
distintas clases de sitios, las partes alimenticias desechadas y los contextos de uso, existiendo una distribución
diferencial en función del contenido de carne. En los sitios pequeños y medianos, los restos corresponden
primariamente a los extremos de las patas o a huesos con poca carne, mientras que en los sitios mayores, se trata
de mejores cortes, con abundante masa muscular. Los animales juegan también un rol adicional en los sitios
grandes, en cuanto participan en contextos ceremoniales o rituales, demostrando las posibilidades de inversión de
un recurso alimenticio en otro campo de interacción. Estas prácticas también marcan diferencias entre la gente:
mientras aquí los animales serían medios de acumulación de prestigio y capital social, en los sitios más pequeños,
por su contexto de hallazgo, eran principalmente un medio de subsistencia, un recurso alimenticio, sin que los
hicieran participar en sacrificios u ofrendas, como si se careciera de los recursos económicos y sociales suficientes
para ello.
Consideraciones finales
En términos de espacio físico, son muy sugerentes las diferencias de tamaño y la relación inversa con respecto a
su cantidad dentro de cada clase, donde el acceso diferencial a la tierra para hábitat surge como un contundente
diferenciador entre las personas. A esta diferencia en el derecho a la tierra, debemos adosarle el uso de la
arquitectura para marcar y enfatizar aún más las diferencias. Si bien toda la arquitectura comparte los mismos
recursos constructivos y materiales, sin diferencias de jerarquías entre los sitios, la forma en que fueron
combinados en distintos casos acentúa aún más la desigualdad, denotada ya de por sí en las dimensiones de las
construcciones. No es sólo el acceso a distintas clases de recursos lo que marcaba diferencias entre las personas,
sino también el volumen disponible de esos recursos.
Podemos concluir que las diferencias entre las personas estaban mantenidas principalmente por el volumen de las
distintas clases de capitales manejados, bajo distintas formas de recursos, junto con una estructura que establecía
una distribución diferencial de distintas especies de capital. Desde lo arqueológico, el espacio y los contextos
construidos podrían concebirse como los de mayor peso en la materialización de la desigualdad social, en tanto
simultáneamente son objeto, vehículo, símbolo, escenario y materia de las interacciones entre las personas y su
mundo, donde asimismo participan bienes de otra escala.
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 MANDRINI, Raúl y ORTELLI, Sara. VOLVER AL PAÍS DE LOS
ARAUCANOS.
Parte I
Esta colección responde a la perspectiva historiográfica que se inspira en la vida cotidiana.
El 17 de noviembre de 1879 Estanislao Zeballos, un abogado rosarino de 25 años, iniciaba un largo viaje q lo
llevaría a Río Negro, donde pocos meses antes Roca había celebrado el fin de la conquista del territorio indio. Su
viaje quedó testimoniado en el libro Viaje al país de los araucanos (1881). Defendía la eliminación del indígena,
necesario para el triunfo de la civilización. Su visión tuvo éxito en la historiografía argentina.

Cap. 1. Las tierras del indio: contraimagen del desierto.


La literatura del siglo pasado popularizó la imagen del desierto como un espacio hostil y misterioso. El autor va a
demostrar lo contrario describiendo el paisaje:
Dentro de la inmensa llanura, el monte o la selva constituía el rasgo más notable de la región central de las
pampas. En el monte se concentraba gran parte de la población india, ya que allí se proveían de madera y leña,
recogían semillas y alimentaban sus rebaños. Una vez cruzado el monte, el viajero se encuentra con las terribles
“travesías”, pedregales y arenales casi pelados y sin agua. Al sur de las travesías, la franja comprendida entre los
ríos Colorado y Negro marcan una transición hacia el paisaje patagónico. En los valles de la región cordillerana,
se establecieron importantes núcleos de población. Las tierras vecinas a las sierras del sur bonaerense, los valles
del oriente pampeano, el monte de caldén y los valles cordilleranos, fueron centros de importantes asentamientos
estables de población indígena.

Cap. 2. Tres siglos de historia:


La segunda fundación de Bs As realizada por Juan de Garay en 1580 marcó el comienzo del asentamiento
definitivo de los españoles en las playas rioplatenses. En esa época, la región pampeana estaba poblada por bandas
de cazadores que basaban su subsistencia en la captura de guanacos y venados, constituyendo arcos, flechas y
boleadoras, sus principales instrumentos de caza. Hacia el oeste, en la región del monte, la recolección de semillas
de algarroba ocupaba, junto a la caza, un lugar fundamental. Finalmente, en la zona cordillerana de Neuquén, las
poblaciones cazadoras-recolectoras tenían en las semillas del pehuén un recurso muy importante (pehuenches).
Las bandas se desplazaban a pie buscando lugares propicios para cazar y recolectar, como eran las orillas de
lagunas, ríos y arroyos. Sus viviendas eran simples paravientos portátiles hechos con las pieles de los animales
cazados.
El largo contacto con la sociedad europea colonial primero y criolla más tarde, transformó profundamente a estas
bandas que incorporaron a su vida cotidiana un conjunto de productos y hábitos de los cristianos, entre los que se
destaca el caballo (luego vacas y ovejas) que tuvo una amplia aceptación entre los indígenas. El caballo brindó
una gran movilidad, modificó la caza ya que permitió grandes cacerías (llamadas “boleadas”). Las armas
cambiaron, el arco y la flecha fueron reemplazados por la boleadora y la lanza larga, de más de cuatro metros. La
dieta se hizo más variada pues el caballo se convirtió en el alimento predilecto del indio; a su vez el cuero del
caballo se convirtió en una materia prima fundamental. Algunos autores llegaron a hablar de una verdadera
“civilización del cuero”. El caballo se convirtió en un artículo de truque entre indios y blancos y fue usado como
medida de valor en los intercambios. Como consecuencia del contacto con los europeos se incorporaron harinas
obtenidas de cereales europeos, los instrumentos de hierro, los licores y aguardientes (que reemplazaron a la
chicha nativa), el azúcar, muchos adornos y prendas de vestir europeas. La yerba mate originaria de Misiones,
también fue introducida por los europeos en las pampas. La adopción de estos elementos entre los cazadores de la
llanura y los cultivadores de Chile dio un aire de familia que redujo las diferencias culturales que las separaba.
Una extensa red de circulación comenzó a vincular las distintas partes y regiones del territorio indígena y a éste en
su conjunto con el territorio controlado por los europeos. Esto acentuó la dependencia de cada grupo respecto a
los otros y de la sociedad blanca.
La araucanización de las pampas. Este término suele usarse para designar dos procesos estrechamente
vinculados pero que no deben confundirse. Por un lado, la difusión de influencias y elementos culturales de origen
chileno que fueron incorporados por las poblaciones de la región; por otro, el asentamiento en ella de grupos de
mapuches chilenos. Considerado en forma global, el proceso habría comenzado en el siglo XVII o tal vez antes en
la región cordillerana, para extenderse en forma lenta y paulatina hacia el sur mendocino y las llanuras. Consistió
en la difusión de elementos culturales –lengua, tejido, metalurgia, cultivo, y conjunto de costumbres, creencias y
rituales- y en el desplazamiento de pequeños grupos de indios chilenos y de la cordillera ya araucanizados. Estos
contactos eran probablemente anteriores a la llegada de los europeos. No hubo en esa primera etapa asentamientos
99
importantes de población indígena chilena en la pampa. El interés de los araucanos era la riqueza ganadera, y
luego de conseguido esto, retornaban a sus tierras. La situación cambió en las primeras décadas del siglo XIX,
cuando importantes contingentes chilenos –varios caciques guerreros con sus familias- se establecieron en la
región, empujados por la guerra de la independencia, que luego de la batalla de Maipú se había trasladado al sur
de Chile. Allí, tanto los jefes realistas como los criollos incorporaron contingentes indígenas a sus tropas. Para
salvar sus vidas y escapar de las destrucciones provocadas por la guerra, muchos jefes vencidos y algunos
caciques que habían permanecido neutrales iniciaron una dura marcha a través de la cordillera para buscar en las
pampas un nuevo hogar. Allí se establecieron y mestizaron con la población indígena local. El proceso culminó a
mediados del siglo XIX. Para ese entonces las pampas constituían una enorme unidad lingüística y cultural que se
prolongaba hasta el Pacífico, esa época presenció el más alto nivel de poderío y de organización de la sociedad
indígena. También fueron los años de mayor enfrentamiento entre la confederación india que se había formado en
las pampas, y el naciente Estado nacional argentino que emergía en 1853.

Cap. 3. La toldería
La vida del indio giraba en torno a la “toldería”, verdadero centro de su actividad económica y social. Su
ubicación era elegida cuidadosamente buscándo parajes con agua, pastos y de ser posible, árboles. Viajeros y
exploradores –Musters, Salvaire, Mansilla y Zeballos- nos han dejado su descripción, a veces muy detallada. Los
toldos estaban precedidos por “enramadas”, armazón de madera que sostenía una techumbre plana de paja o de
chala de maíz. Allí se recibía a las visitas. El toldo tenía el aspecto de un gran galpón. El techo y las paredes
estaban formados por cueros cosidos con vena de avestruz, tendones de animales o delgadas correas. Los
compartimentos estaban divididos por cueros o mantas. En cada uno de ellos dormía una persona. Cuando había
sequía o se aproximaban ejércitos criollos, las tolderías debían trasladarse a otros sitios. La toldería no sólo se
refiere a viviendas, sino también a una unidad de tipo económico, social y político pues sus ocupantes, unidos
además por lazos de parentesco, organizaron en torno a ellas las actividades que aseguraban su subsistencia y
encontraron allí el ámbito adecuado para estructurar su vida social, política y religiosa.

Parte II
Los fundamentos de la vida material
Los autores se van a dedicar a analizar las condiciones materiales de vida y las formas de la población indígena,
que hacia mediados del s XIX, ocupaba una extensa porción de la llanura pampeana y las tierras vecinas de la
Patagonia septentrional y de la precordillera andina.
Durante mucho tiempo historiadores y antropólogos consideraron a los indígenas como bandas de nómades o
seminómades viviendo de lo que obtenían de la caza y la recolección, del pastoreo y del robo y pillaje en las
fronteras.
Sin embargo, un análisis más profundo de la organización y funcionamiento de la economía indígena revela su
complejidad y obliga a abandonar viejas ideas: esa economía “depredadora” abarcaba varias actividades que se
combinaban en diferentes grados y formas, lo que le daba una excepcional adaptabilidad. Esa capacidad de
adaptación era esencial en un medio que se caracterizaba por la diversidad de condiciones geográficas y
ecológicas.

Cap. 4. Ganados y malones


Los ganados se incorporaron a partir del contacto con los europeos. La actividad ganadera y pastoril de los indios
se organizó en torno a dos tipos distintos de actividades:
1. actividades vinculadas con los rebaños que los indios mantenían cerca de sus tolderías para proveer a sus
necesidades domésticas.
2. las actividades que se relacionaban con la circulación y comercialización de ganados en gran escala que se
habían convertido, ya a comienzos del s XIX, en el soporte de esa economía y en el sostén de la estructura social y
política india.
El funcionamiento de este circuito económico ganadero se apoyaba en la apropiación de ganado en las haciendas
o “estancias” de la frontera, objetivo fundamental de los malones, y en su posterior traslado a Chile (mercado de
esos ganados), y era vendida en otros puntos de la frontera, tal como ocurría con los cueros de los animales
sacrificados con la complicidad de algunos pulperos o comerciantes.
En los primeros tiempos, ese comercio con Chile se había alimentado de ganado “cimarrón” o salvaje,
descendiente de los primeros animales introducidos por los españoles. Llegó a ser un recurso económico de
magnitud explotado por blancos e indios. En esta primera etapa, que abarca casi todo el s XVII, los indígenas se
interesaban por los caballos, requerido por los araucanos chilenos en su lucha contra los españoles. Pero la
situación fue cambiando.
Por un lado el ganado cimarrón se fue extinguiendo debido a una matanza sin control, provocando robos y
conflictos fronterizos. Para esa misma época, la relativa paz con los araucanos lograda en Chile aumentó la
100
demanda ganadera: además de caballos, se interesaban por las vacas. Esto favoreció el desarrollo de la actividad
pastoril en los ricos valles cordilleranos y en los campos del sudoeste bonaerense. Hacia fines del s XVII esta
última zona proveía con regularidad los animales necesarios para mantener el comercio con Chile.
El avance de la frontera en la década de 1820 eliminó ese núcleo de economía pastoril privando a los indios de
ricas y extensas tierras de cría y pastoreo. Como respuesta, éstos incrementaron sus ataques en la frontera para
proveerse allí de los animales que necesitaban para mantener el comercio y satisfacer la demanda creciente del
mercado chileno.
El malón se convirtió en una empresa económica colectiva, capaz de unificar a los distintos grupos y aunar
esfuerzos, hombres y recursos al servicio de esa actividad, sin duda la más rentable para el indio.
La invasión de 1870 a Bahía Blanca
“Tan pronto Cañumil fue puesto en libertad, Calfucurá se apuró nuevamente en juntar los chilenos y ranqueles
para marchar contra Bahía Blanca, poniendo a su hijo a la cabeza de la expedición”.
El indio no invade para pelear sino con la idea de robar lo necesario para vivir. Son ladrones, no guerreros. Pelear
es para ellos el recurso extremo.
Sus mejores armas eran la sorpresa, la rapidez y el conocimiento del terreno, que les permitía evitar la
persecución, generalmente poco eficaz, de las fuerzas militares de la frontera.
Otra cosa eran los grandes malones, en los q podían participar centenares de lanceros pertenecientes a distintas
tribus que llegaban, incluso, desde Chile. Requería de una minuciosa planificación, el cacique que la organizaba
enviaba mensajeros a sus parientes y aliados invitándolos a participar y a reunirse en un parlamento para ajustar
detalles.
Cuando se reunían, los jefes y guerreros designaban al jefe-conductor, se establecía el día, el lugar de encuentro,
el número de guerreros y caballos q cada jefe aportaría, las rutas a seguir, los puntos en la frontera por los que se
realizaría la entrada, las vías de escape, etc.
El papel de las mujeres y los niños consistía en reunir todos los animales obtenidos, y arrearlos.
La invasión de Catriel de 1875
“Juan José Catriel, alzado contra el gobierno nacional, que tras saquear Azul iban a unirse a Namuncurá…”
La marcha hacia el objetivo fijado se realizaba durante la noche. Los guerreros marchaban desnudos, llevando sus
mejores caballos, sus boleadoras y su lanza. El ritmo estaba calculado para caer, al amanecer, sobre el objetivo
previsto. Algunos grupos reunían animales, otros atacaban ranchos y poblados para apoderarse de cautivos
(generalmente mujeres y niños) y de otros bienes apreciados. Los hombres eran muertos y las casas y ranchos
quemados.
Realizado el ataque, las distintas partidas emprendían el retorno con la mayor velocidad. Más tarde, buena parte
de ellos continuarían su camino hacia Chile.
La empresa podía presentar algunos contratiempos. Los pobladores podían ofrecer más resistencia de la esperada.
Luego de robar el ganado, debía arreárselo hasta territorio seguro, protegiéndolo de la persecución, por lo general
ineficaz, de las fuerzas militares fronterizas y conducirlo por difíciles travesías, con escasos recursos de agua y
pasto, hasta las costas de los grandes ríos, Colorado y Negro, desde donde continuaban camino hacia Chile a
través de los pasos cordilleranos.
La disponibilidad de agua era fundamental para el éxito de la empresa. Incluso las fuentes naturales de agua no
eran suficientes. No resulta extraño encontrar en los documentos referencias a ciertas “represas”. La importancia
de estas construcciones, q testimonian la existencia de un sistema planificado de reservorios de agua en los límites
mismos de las travesías, fue confirmada por el hallazgo arqueológico de un embalse en Cerro de Los Viejos, en la
prov. de La Pampa. Estas obras destinadas ante todo a asegurar el agua para los ganados, son testimonio del
carácter orgánico y estable de esta actividad económica, así como de la capacidad organizativa de los cacicatos
indios.
La “rastrillada”
El camino q se dirige hacia la laguna del Cuero consiste en una gran rastrillada. Una rastrillada son los surcos
paralelos y tortuosos q con sus constantes idas y venidas han dejado los indios en los campos. Al lado de la
rastrillada se encuentra un guadal q es un terreno blando y movedizo q no se solidifica.
De algunas rastrilladas principales partían una gran cantidad de caminos menores q unían las distintas tolderías.
En esa complicada red, cuyo conocimiento era esencial para moverse en la pampa, tenían importancia particular
aquellos sitios donde se cruzaban rastrilladas importantes.
Leuvucó, que fue el centro político del cacicato ranquel y asiento de la toldería de Mariano Rosas, debía su
importancia a su ubicación en una zona de cruce de caminos.
Otro sitio importante fue Las Tunas, un territorio dominado por el cacique Pincén, en el oeste de Buenos Aires. La
posición de este sitio fue de suma importancia por ser la encrucijada de varios caminos que conducían a Salinas
Grandes, a los toldos de los ranqueles, cómo a las fronteras de Santa Fe y Córdoba.

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El circuito ganadero tuvo una relevancia fundamental y constituía la principal fuente de riqueza de los indios y la
base de un activo comercio. Sin embargo, la economía indígena no se reducía a esta comercialización de ganado
en gran escala.

Cap. 5. No sólo de caza vive el indio


En las tolderías se desarrollaban las actividades económicas q tenían como objetivo satisfacer las necesidades
cotidianas.
El pastoreo de rebaños destinados al suministro de carne para el consumo familiar y de lana y otras materias
primas ocupaba el primer lugar en la provisión de recursos q aseguraban la subsistencia del indio. El cuidado del
ganado estaba en manos de los niños y mujeres.
La riqueza de los campos de Carhué era bien conocida por indios y criollos y todos los viajeros se refieren a ella.
Esos pastos eran usados tanto para el pastoreo de rebaños q pertenecían a los indios como para aquellas haciendas
destinadas a seguir viaje hacia el interior de la pampa.
Los ganados proveían gran parte de los recursos de la economía indígena. Vacas y yeguas, especialmente estas
últimas, proporcionaban carne, base de su alimentación.
Menciona como se comía la carne y q se bebía la sangre de los animales sacrificados, la leche e incluso se
preparaba queso.
Los animales proporcionaban alimento y materia prima para los artesanos: cuero, huesos, astas, cerdas y crines,
nervios y tendones. La lana era aprovechada para la confección de artículos y utensilios para la vida indígena.
El caballo era la base de su poder militar y, por ende, de su fortuna. Los malones, el movimiento de ganados a
través de enormes distancias, las grandes cacerías, hubieran sido imposibles sin el caballo.
…descansan a caballo…
Las mujeres indias ganaron justa fama de tejedoras, y los ponchos y mantas constituían un producto importante en
el comercio fronterizo.
Las tolderías parecen haber estado bien provistas de variados rebaños para satisfacer sus necesidades de
alimentación y de materias primas esenciales, como cuero y lana, entre otras.
El pastoreo de estos rebaños integraba, junto a la caza, el cultivo y la recolección, un conjunto flexible y bien
integrado de actividades primarias adaptado a las variadas condiciones ambientales de la región.
Las “boleadas”, grandes cacerías colectivas, especialmente de guanacos y ñandúes, ocupaban un lugar importante.
La práctica de cultivo fue un complemento importante. Su práctica, atestiguada desde el s XVIII, se vincula con la
penetración araucana q la introdujo en las pampas. En el s XIX incluía una amplia lista de cultivos entre los q se
destacaban el trigo, el maíz, la cebada, algunas leguminosas y varias cucurbitáceas (zapallos, calabazas, melones,
sandías).
Banquete en el toldo de Mariano Rosas
El cultivo, cuya importancia relativa varió según las regiones, se complementaba con la recolección de productos
vegetales: la de semillas y frutos de algarrobo era la más generalizada, así como la de otros tubérculos, raíces y
granos silvestres. La recolección tuvo importancia en las regiones cordilleranas, donde a fines del verano se
recogían manzanas silvestres por ej.
El pehuén (árbol) era usado por los habitantes de la zona desde mucho antes de la llegada de los españoles. Los
manzanos los habían introducido los primeros misioneros jesuitas.
Los frutos también eran usados en intercambios con poblaciones vecinas, lo mismo que la sidra.
Destaca también la recolección de productos de origen animal, como la miel y los huevos del ñandú.
Pastoreo y caza, agricultura y recolección, constituían un conjunto bien integrado, y la importancia relativa de
cada una dependía de las condiciones y recursos q el medio brindaba, permitiendo a los indios adaptarse
eficazmente a los distintos nichos ecológicos de la región. Salvo que ocurra alguna catástrofe los indígenas
estaban muy lejos de vivir asediados por la amenaza del hambre, como a menudo se supone. Pero además,
proporcionaban las materias primas necesarias para una importante producción artesanal.

Cap. 6. Los talleres de las pampas


Los autores observan a las tolderías como verdaderos talleres. Allí se desarrolló una rica y variada actividad
artesanal cuyos productos, a veces de excepcional calidad y belleza, eran apreciados por indios y criollos. Esa
producción servía para satisfacer las necesidades de los mismos indios y les permitía, incluso, algunas
comodidades y “lujos”: vivienda, vestidos, herramientas, utensilios domésticos, adornos. Sin embargo, una parte
de los artículos se destinaban al intercambio, tanto con otros grupos como con los blancos.
Las artesanías tenían orígenes diversos. En algunos casos constituían desarrollos locales (cuero y madera) y en
otros, como el tejido y la metalurgia, las técnicas empleadas eran originarias de Chile y su difusión en las pampas
estuvo vinculada con la expansión araucana.
No faltaban las imitaciones de objetos europeos.

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Madera y cuero fueron, por su abundancia y su ductilidad, las materias primas esenciales. El ganado y la caza
proporcionaban cueros y pieles, q tenían múltiples usos. Se los empleaba en la construcción de viviendas
(“toldos”) y servían como techos y asientos. Se confeccionaban ropas y se preparaban “botas de potro”, el calzado
x excelencia de las pampas, adaptados también por los habitantes blancos (gauchos).
El cuero era también materia prima para la fabricación de utensilios como bolsas, odres y vasos. El cuero también
fue base para la producción talabartera como los lazos, riendas, rebenques, alforjas, etc. (apreciados entre los
pobladores cristianos de la frontera).
El trabajo en madera también fue importante en las pampas. Los extensos y tupidos montes brindaban a los
artesanos abundantes y variadas maderas: algarrobo, espinillo, molle, tala caldén.
Tallando una pipa
La madera servía para fabricar utensilios de uso cotidiano: fuentes, platos grandes, cucharas, tenedores, morteros,
peines, palos para telar etc.
Algunas piedras ocupaban un lugar destacado: la esteatita, un silicato natural de magnesio, blanda y fácil de
trabajar, era buscada por los indios en zonas lejanas. De varios colores, predominando el blanco, rosado y
amarillo. Era usado por indios y paisanos para esculturas, y utensilios como pipas de fumar, bolas perdidas y
husos para las ruecas.
Otras piedras y sustancias minerales eran muy apreciadas pues servían como colorantes para la elaboración de
pinturas.
La cerámica, en cambio, ocupaba un lugar secundario, aunque era conocida en las pampas desde tiempos
antiguos, anteriores a la llegada de los españoles.
Pero había dos actividades de importancia: el tejido y la platería. Su significación superó el marco de las
necesidades materiales inmediatas.
La actividad textil tuvo singular importancia entre los pueblos de la región andina, especialmente en los Andes
centrales. Vinculados por su origen a la población mapuche de Chile, q los realizaban desde antes de la invasión
europea.
Los tejidos
Se convirtieron en un producto de uso común entre los cazadores pampeanos q los obtenían, mediante
intercambio, de sus vecinos de la Cordillera. Con la difusión de influencias araucanas y, luego, con el
asentamiento de grupos chilenos en las pampas, el tejido se convirtió en una actividad fundamental de los grupos
indígenas de la región, poseedores de excelentes rebaños de ovinos q provocaban la admiración de los criadores
criollos.
Las técnicas usadas era simples, pero las tejedoras indias adquirieron tal destreza q podían producir piezas de
excepcional calidad y belleza.
El tejido proveía buena parte del atuendo (mantas y ponchos) cuyo uso distinguía a los indios araucanos o
araucanizados.
El comercio con ponchos indios era importante en Bs As ya a mediados del s XVIII lo mismo ocurría en las
fronteras de la Araucanía chilena y su valor fue en aumento.
El vestido de las indias pampas: El traje de las indias pampas, se reduce a dos mantas azules o coloradas. Usan
pañuelos de seda. En el cuello usan, en lugar de collar, varios hilos de cuentas de varios colores. En las muñecas
llevan otros hilos q hacen las veces de pulseras.
La producción textil tuvo mucha importancia en calidad y volumen, es quizás esto el testimonio más revelador de
la complejidad de la economía indígena. En efecto, el tejido abarcaba todo un conjunto de actividades
económicas: en primer lugar la cría, mantenimiento y cuidado de los rebaños para la obtención de la lana. En
segundo término, los procesos de hilado y tejido de los ponchos y mantas y por último, su comercialización en las
fronteras.
Se trataba de una producción q excedía los límites de los bienes de uso para convertirse en una actividad orientada
a la producción de bienes de cambio.
El poncho además de ser una prenda, era entre los indios un gaje de amor, es como el anillo nupcial entre los
cristianos. Los ponchos podían adquirir un valor simbólico q excedía lo económico: se trata de un valor de
protección casi mágica.
Pero tal vez ninguna artesanía haya gozado en las pampas del prestigio q tenía la platería. Los viajeros q tuvieron
contacto con los indígenas señalan su gusto por los adornos y las prendas de plata y su pasión casi obsesiva por
poseerlos, manifestando su asombro por la abundancia de tales objetos q los indígenas, sus mujeres y sus caballos
lucían con orgullo en todas las ocasiones propicias de la vida social: fiestas, ceremonias, juntas y parlamentos.
Las técnicas, también originarias de Chile, habían sido introducidas en la región por los araucanos o bajo la
influencia de éstos. Eran usadas con singular maestría y permitieron a los plateros pampeanos producir piezas
variadas.
Hubo, al parecer, en las pampas algunos sitios q fueron importantes centros de trabajo de la plata: Zeballos se
refiere a una platería q visitó de Traru Lauquen, Mansilla describe el taller q poseía el cacique Ramón Carrilobo.
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El metal q se empleaba en tal actividad se obtenía del comercio con Chile, ya fuera en barras, en moneda sellada o
en piezas diversas, y se lo fundía y labraba en los talleres locales.
El trabajo de la plata, una actividad reservada a los hombres, estaba rodeado de un gran prestigio. Algunos
caciques lo practicaron y agregaron a sus nombres, con orgullo, el apodo de “platero”.
La posesión de objetos de plata, al igual q los ganados, y las mujeres, era un símbolo de riqueza, de prestigio y de
autoridad. Algunos llegaron a acumular los objetos.
Tras la muerte del propietario, sus objetos de plata más apreciados los acompañaban a la tumba. Por eso, la
búsqueda y saqueo de tumbas era una actividad común entre los soldados q realizaban campañas en territorio
indio
La producción artesanal indígena alcanzó un elevado nivel de calidad, especialmente en aquellos bienes altamente
valorados. Pero lo más destacable es q buena parte de esa producción no se destinaba ya a cubrir necesidades
locales sino q se volcaba a los distintos circuitos de intercambio, alimentando un activo comercio q pronto ocupó
un lugar de relevancia en la economía india.

Cap. 7. Los circuitos de comercio e intercambio


Las carencias del medio, la desigual distribución de los recursos y las limitaciones de su tecnología estimularon el
desarrollo del comercio y los intercambios, actividades q se tornaron esenciales pues permitían a las sociedades
indígenas proveerse de aquellos productos q le faltaban. Pero, además, fueron una fuente de riqueza para jefes y
caciques.
En ese sistema de intercambios, el comercio con la sociedad criolla ocupaba un lugar fundamental: el largo
contacto entre ambas sociedades había introducido entre los indígenas hábitos, gustos y necesidades q sólo podían
satisfacer con productos obtenidos de los blancos. A su vez, para los criollos, el mundo indio tenía un doble
interés: era un mercado y poseía productos y artículos codiciados. Este comercio era con los criollos de Chile y
con las provincias argentinas, especialmente Bs As. En el sur era importante el comercio con el asentamiento
criollo de Carmen de Patagones así como con los tehuelches.
La principal actividad mercantil era la comercialización de ganados, en menor medida sal y plumas de avestruz,
en los mercados chilenos. La estructura del circuito comercial ya se había establecido a fines del s XVIII.
El tráfico ganadero más importante se desarrollaba a lo largo del río Negro para alcanzar los pasos cordilleranos
del centro y sur de Neuquén. Otros caminos atravesaban la actual prov. de La Pampa para alcanzar el territorio
cordillerano ocupado por los pehuenches.
A lo largo del s XIX, esos circuitos ganaderos se consolidaron y el número de animales q transitaba por estas
“rutas” con destino a Chile fue en constante aumento. Muchos artículos constituían la contraparte de ese comercio
del q disfrutaban esencialmente los caciques: sombreros y prendas de vestir europeos, adornos, etc.; pero los
licores y la plata eran los productos fundamentales.
El licor y el vino, q reemplazaron a la chicha nativa, cumplían un papel importante en las ceremonias, y su
distribución por parte de los jefes y caciques contribuyó a reforzar su prestigio y autoridad.
El comercio de ganados con Chile: en 1876 una carta al redactor de La República, Roca justifica su posición de
avanzar hacia el sur de la frontera de Mendoza.
(…) Abrigo la convicción de que suprimido ese mercado, q hace subir o bajar las haciendas en Chile, en
proporción de la importancia de los malones dados a Bs As o a otra provincias argentinas, se quitaría a los
indios el más poderoso de los incentivos q los impulsaba a vivir constantemente en acecho de nuestra riqueza, al
mismo tiempo q se impediría a Namuncurá y a Catriel recibir de sus aliados de la cordillera refuerzos (…)
Reducidos los pampas a sus propios recursos, y sin posibilidad de abastecer el comercio chileno con los ganados
argentinos, se verían obligados a buscar en nuestras poblaciones los artículos de q no pueden ya prescindir,
como el tabaco, el aguardiente, las telas y otros objetos.
En la frontera argentina, especialmente la de Bs As, los intercambios eran intensos en la época colonial,
particularmente a mediados del s XVIII. Partidos de indios, cuya presencia quedó registrada en la documentación
de las guardias de la frontera, llegaban a Bs As para comerciar y las disposiciones relativas al comercio ocupaban
un lugar importante en las tratativas entre los indios y las autoridades.
Con el avance de las fronteras en la segunda mitad del s XIX, el eje de los intercambios se fue desplazando hacia
el sur, a los puestos y pulperías. De todos modos, en la época de Rosas todavía era común ver indios en Bs As
negociando con sus productos. Tampoco era raro q algunos comerciantes blancos llegaran a las tolderías con el
mismo fin.
Los indios ofrecían su excedente: pieles, cueros, plumas de ñandú, talabartería, ponchos, mantas, algo de sal y, a
veces, platería. Obtenían a cambio harina, azúcar, telas livianas, adornos, y tabaco, yerba y licores.
En Carmen de Patagones además de lo mencionado, vendían a menudo a los pobladores animales q era vitales
para la subsistencia. A lo largo del río Negro, existía un intercambio regular con los tehuelches. Los indios de la
pampa adquirían pieles de guanaco para su uso o para revender en la frontera blanca, obtenían a cambio, diversos
artículos, especialmente caballos y tejidos.
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En estos intercambios ocupó un lugar fundamental la isla de Choele Choel, verdadero punto de confluencia de
caminos.
Tales circuitos eran, en efecto, antiguos. Antonio de Viedma los había registrado hacia comienzos de la década de
1780.
No menos importantes eran los intercambios q se realizaban entre tribus y cacicatos. Algunos productos de amplia
circulación constituían la base de este extenso comercio: la sal, q sólo abundaba en algunos sitios; las largas cañas
con q armaban sus lanzas, q provenían de la cordillera, algunas piedras (esteatita) o sustancias colorantes, algunos
productos provenientes del comercio con los blancos.
Estos intercambios se efectuaban a través del sistema de trueque, sirviendo vacas y caballos como unidades de
cambio.
Al parecer, se celebraban periódicamente, en algunos lugares del territorio indio, verdaderas ferias a las q solían
concurrir también blancos e indios chilenos. En la segunda década de s XIX una de esas ferias funcionaba cerca
de Tandil (Bs As). Igual papel debió cumplir la isla del Choele Choel. En el país de los ranqueles: “los indios
suelen ir a surtirse de sal. Este punto es muy importante entre los indios, porque era allí el punto donde los
chilenos venían a negociar con los salvajes, las haciendas q robaban en sus invasiones. Los indios de Namuncurá,
de Catriel y Ranquelinos toman también allí el camino de Chile” Dupont en los Apuntes Topográficos.
Más complejo (por falta de fuentes) es el tema de los intercambios q se operaban dentro de los grupos vinculados
por el parentesco, en los q se daban formas no mercantiles de circulación de bienes. La reciprocidad parece
haberse aplicado al intercambio de alimentos dentro del grupo ampliado de parentesco y en caso de necesidad,
según los pocos indicios q se dispone.
Existían otras formas de circulación de bienes dentro del mundo indígenas, q no tenían carácter mercantil, como
ser los regalos, los elevados precios q se pagaban por la compra de una esposa araucana, o las compensaciones q
se entregaban en casos de muerte o daños infligidos a terceros. De este modo, un conjunto de mecanismos, tanto
económicos como sociales, aseguraban un flujo normal y permanente de bienes y productos dentro del mundo
indígena, así como entre éste y la sociedad criolla.

PARTE III: las formas de la vida social y política


La economía conformó el cimiento de las relaciones sociales q caracterizaron a la sociedad indígena: las
relaciones entre individuos y linajes, la división del trabajo, los principios de ordenamiento de las relaciones
sociales, los criterios de riqueza y prestigio.
La educación de los individuos estaba destinada a integrarlos a la vida colectiva. Esto iba acompañado por
ceremonias q acompañaban momentos esenciales de la vida: nacimiento, vida adulta, matrimonio y muerte.
La relación con la sociedad criolla agregó un elemento de tensión.

Cap. 8: las estructuras de la vida social


En las tolderías habitaban ocupantes emparentados entre sí. Cada toldo era ocupado por una familia ampliada y en
la toldería convivían personas con parentesco más lejano. Conformando un linaje q reconocía un antepasado
común y compartía nombre gentilicio.
No todas las familias tenían la misma jerarquía. El jefe de una de esas familias, quien estaba más cercano al
fundador del linaje, ejercía la jefatura de la toldería. Su importancia dentro de la tribu dependía de la antigüedad
de su linaje y la cantidad de guerreros o conas q pudiera llevar a la guerra.
Los lazos q unían a las familias parecen haber sido laxos. Un jefe de familia puede haberse alejado de la toldería,
colocándose bajo las órdenes de otro cacique. En la toldería también vivían:
- cautivas/os q eran una fuerza de trabajo importante. Las cautivas podían tener hijos bien integrados a la sociedad
indígena, aunque había identificación jurídica para las categorías legítimos/ilegítimos.
- agregados/allegados: clientela del cacique que realizaba muchas tareas (espías, participaban en malones,
secretarios, escribientes –si sabían escribir-). Los allegados heredaban las deudas y obligaciones de su jefe. El
padrinazgo reforzaba estas relaciones personales.
En un nivel más elevado las tolderías conformaban una tribu y la unión de tribus podía conformar un cacicato. En
él se reconocían relaciones de parentesco, aunque las mismas fueran ficticias. Las relaciones entre caciques
menores y capitanejos con grandes caciques también eran laxas.
Las diferencias sociales dentro de la toldería estaban relacionadas a la división del trabajo, basada esencialmente
en sexos. La circulación de ganado a gran escala era de hombres y la q tenía q ver con la escala doméstica, de
mujeres. El malón era central en la vida económica. La sociedad indígena se dividía entre lanzas y chusma, entre
los guerreros y quienes no lo eran. Los primeros eran el estrato más alto de la sociedad y cazaban, trabajaban el
cuero y la plata, actividad prestigiosa. La posesión de riquezas generó más diferencias entre los conas. Las
riquezas eran sobre todo ganado, caballos, plata y mujeres. La posesión de las mujeres significaba aporte de
trabajo y además era indicador de riqueza por su elevado precio en animales, tejidos y plata. La situación de
inferioridad de la mujer es uno de los rasgos más marcados de esta sociedad.
105
Por debajo de los conas se encontraba la chusma: mujeres-indias o cautivas-, niños, ancianos y cautivos. Sobre las
primeras recaía el máximo trabajo: construían los toldos, llevaban el agua, limpiaban, cocinaban, cuidaban a los
niños, los rebaños y los cultivos. La introducción del arado quizá modificó esa división, entrando los hombres a la
agricultura.
En cuanto a los cautivos, su adaptación a la sociedad indígena era muy dura, salvo para los niños q eran integrados
en las familias. Las cautivas hacían lo mismo q las mujeres indias. Muchas cautivas rescatadas por blancos
quisieron volver a la toldería. Los cautivos cuidaban rebaños. Un cautivo, guinnard, se dedicó a esto hasta q se
enteraron q sabía leer y escribir y fue secretario de Calfucurá. Cautivas y cautivos podían ser vendidos a otros
grupos, siendo un rubro importante en la economía indígena. El ganado también era importante en la economía y
la organización del circuito mercantil centrado en los mismos, el fuerte carácter guerrero q tal empresa económica
asumió, constituyeron los ordenadores sociales más importantes del mundo indígena. De ellos derivaron la
división del trabajo, la ubicación de los grupos en la sociedad y los conceptos de prestigio y riqueza q sustentaron
el establecimiento de una marcada jerarquización social, base del sistema político. Tales elementos brindaron los
fundamentos del sistema de ideas y valores en torno a los que se organizó la vida del individuo desde su
nacimiento.

Cap. 9. Del nacimiento a la muerte


La vida del indio comienza a orillas del agua. Las mujeres al dar a luz se acercaban al agua y lo hacían solas.
Desde el día del nacimiento, hacían todos los días, baños matinales. El nacimiento era importante para todo el
linaje y se daba parte de inmediato al cacique y a el/la mochi.
La primera ceremonia de la vida era entre los 2 y 4 años y se trataba del acto de agujerear las orejas, q constituía
una especie de bautismo. Quien hacía esto se convertía en padrino. El padrino iba vestido de fiesta con otros
parientes y bautizaban al niño, adornado con pinturas, encima del vientre de una yegua o caballo –según el sexo
del niño- rodeado de regalos. Luego con un hueso de avestruz se le agujereaban las orejas, el padrino y los
parientes se pinchaban y luego sacrificaban al equino, refregando al niño con su corazón. El padrino le imponía un
nombre q era repetido 3 veces a coro. Si el niño recibía el nombre del padrino, el niño estaba obligado a
respetarlo, seguir sus consejos, y el padrino debía educarlo. Los niños eran amamantados hasta los 3 años, incluso
si tenía hermanos menores. Los nenes jugaban con boleadoras pequeñas y las nenas construían tolditos. A los 5
años podían montar a caballo y cuidar el ganado. También empezaban a usar lazo y boleadoras. A los 10/12 años
eran auxiliares en malones. A los 16 los varones debían pasar la prueba de oratoria. Para ese entonces el joven ya
había aprendido el arte ecuestre, las actividades rurales, el manejo de armas y la oratoria, pero también eran
importantes las danzas, juegos y música. También había juegos como juego de pelota, carreras de caballos y una
especie de hockey nativo: la chueca. Otros entretenimientos comunes entre los ancianos eran las adivinanzas, la
narración de cuentos, de fábulas e historias.
Las danzas y la música eran importantes en las ceremonias y reuniones sociales. La educación de las niñas estaba
orientada a preparar a las futuras esposas de los guerreros indios. Desde los 9 o 10 años ayudaban con las tareas
domésticas, fabricación de utensilios y ropa. Una ceremonia especial celebraba la entrada de las jóvenes en la
pubertad. Ella era colocada bajo un toldito hecho para tal fin y danzaban a su alrededor hombres y mujeres. Unas
cuantas yeguas eran llevadas al frente de esa casita y se las mataba de un bolazo. Luego se comían en un
banquete. A los 16 eran aptas para la vida matrimonial, aunque generalmente permanecían solteras unos cuantos
años más. Cuando se declaraban casaderas, tenían una ceremonia especial: tenían q pasar un día entero en un toldo
aparte veladas, al q eran acompañadas al son de la música. Luego los jóvenes rodeaban de lanzas a la joven
quedando ella en el interior. A los costados había un caballo ruano (sol) y una yegua blanca (luna) y un grupo de
jóvenes bailaba alrededor y las niñas salían paseando en los caballos alrededor. Al terminar la ceremonia la joven
era libre. Entre los indígenas la mujer soltera tenía total libertad y a casada dependía de su marido. Las viudas
tenían tanta libertad como la soltera. Solo caciques y capitanejos estaban en condiciones de mantener más de una
esposa. Cuando esto ocurría, todas debían obedecer a la primera esposa, salvo que haya otra favorita. Las formas
de casarse eran: 1) por amor y consentimiento en ambas partes 2) raptando del toldo a la india –por esto había q
pagar más- 3) se rodea el toldo con el mayor número de amigos posible y se la arranca a la fuerza quieran o no
ella o los padres –por esto hay q pagar aún más-). En el 1er y 3er caso si la india vuelve al toldo de los padres, el
indio pierde todo lo q había pagado por ella y no hay vuelta atrás- en el segundo caso, los padres debían
reentregarla al esposo.
El día de la celebración del matrimonio el novio iba con sus mejores ropas en su mejor caballo y se dirigía al toldo
de la china acompañado de sus parientes y cargado de regalos. En la entrada esperaban parientes y amigos de la
novia. Todos se saludaban, los novios se sentaban y el machi decía las obligaciones de la novia. Después bailaban
y comían todo el día. Al otro día Se sacrificaba una vaca y una yegua y todos comían un pedacito de su corazón.
La muerte era el último gran momento de la vida del guerrero indio. Entre ellos no existía la muerte natural: era
por la guerra o por la intervención de brujos o malos espíritus. Las tumbas de los caciques eran más grandes.
Caballos y perros eran sepultados con sus amos. El cadáver quedaba expuesto más de 24 horas. Mientras se
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preparaba el ataúd (un saco de cuero y tejidos) y el ajuar funerario. Las mujeres lloraban y reprochaban su
ingratitud por abandonar la tribu y dejarlas a ellas y sus hijos. Los hombres se pintaban y corrían al gualicho, los
caciques/capitanejos daban un discurso y luego el cuerpo era escoltado por caballos al médano, donde cavaban
una sepultura poco profunda. Si sospechaban muerte por brujería, las brujas eran sacrificadas. Muchas veces
también se sacrificaba a las mujeres y servidores del difunto y se los enterraba juntos. La relación con los
cristianos fue transformando muchas de las costumbres funerarias. La vida privada tal como la entendemos en
nuestra sociedad no existía.

Cap. 10. Caciques y parlamentos


A mediados del s XIX tres cacicatos se perfilaban en el mundo indígena: en el país del norte, el cacicato ranquel-
dinastía güor-, al sureste del anterior el gobierno de las Salinas Grandes –dirigido por la familia Curá-, en la
región cordillerana (Neuquén) estaba el cacicato de las manzanas –con centro en caleufú, y con shayhueque de
jefe, q parecía controlar a poderosos caciques de más al norte-. Los indígenas de las pampas no lograron constituir
una unidad política. Había rivalidades entre caciques y antiguos conflictos étnicos. Esto frustró los intentos de
unificación realizados, incluso el de Calfucurá q tenía conexiones con Chile y tuvo gran prestigio entre 1850 y
1860. En 1873 Calfucurá fue vencido por las fuerzas nacionales, pero sobre todo por quienes lucharon junto a
estos: los lanceros de Catriel y Coliqueo.
La vida política indígena era regida por asambleas y parlamentos en los q participaba el conjunto de guerreros o
conas. Estas asambleas tenían el poder supremo y a ellas correspondía decidir sobre los aspectos fundamentales de
la vida indígenas: consagraban caciques y decidían sobre la guerra y la paz. Los grandes caciques tuvieron,
inicialmente, funciones de eminente carácter militar.
A lo largo del s XVIII y durante la 1ra mitad del s XIX creció la autoridad y el poder de los caciques más
importantes y sus figuras ocuparon un lugar central en la vida de las tribus indias.
Al frente de los grandes cacicatos se encontraba una compleja jerarquía de caciques, desde aquellos q mandaban
sobre una toldería hasta los grandes caciques generales. La importancia q adquirió la guerra en la sociedad
indígena dio a esos jefes un fuerte carácter guerrero. Los tratados elaborados con los indios muchas veces incluían
sueldos militares a caciques y les obsequiaban uniformes con insignias militares.
Cada toldería tenía un jefe o cacique cuya autoridad derivaba de los derechos q le asignaba su posición en el
sistema de parentesco. Ellos regían cada aspecto de la vida de la toldería y su autoridad era indiscutida. Su
importancia estaba dada por el número de conas q podía movilizar. Carecían de estructuras formales de poder,
pero tenían mucha influencia, un ej de eso es Catriel recibiendo a más de 50 jefes subordinados en su trono de la
toldería de azul.
No resulta fácil definir las funciones q cumplían los grandes caciques. No hay duda de q desempeñaban un papel
esencial en la organización, planificación y dirección de los grandes malones. También controlaban la circulación
por los territorios y solían exigir el pago por derechos de paso. No se sabe si tenían funciones judiciales. En el
derecho indígena predominaba el principio por venganza de sangre. Algunas veces los caciques aparecen
actuando de mediadores entre los implicados. En algunos casos podían imponer castigos.
El cacicazgo era hereditario. Las reglas de la herencia no eran fijas. La transmisión podía ser de padre a hijo, a
veces también seguía la línea de los hermanos menores y recién después pasaba a los hijos. De todas maneras el
sucesor, además de salir de la misma familia, debía cumplir ciertas condiciones como: ser valeroso, experto jinete,
hábil con las armas, apto para mandar, excelente orador y organizar a sus guerreros durante los malones. En los
hechos también fueron pesando otras condiciones como la riqueza, q podía provenir de los malones, de los regalos
con el gobierno nacional o provincial (ganados, licores, yerbas, tabaco, prendas de vestir). Los regalos podían ser
repartidos entre los caciques subordinados y esto generaba problemas. Los repartos de licor, vino o aguardiente
tenían especial importancia para resaltar el prestigio de un jefe. Cuanto mayor fuera la generosidad del cacique,
mayor el prestigio.
Además de la herencia, la autoridad del cacique se sustentaba en las obligaciones de parentesco, sus méritos,
habilidades personales, su valor y prestigio, las lealtades personales, su riqueza, las obligaciones creadas por su
generosidad. Otra cosa q fortalecía su autoridad era el manejo de la información, con su red de espías. También
manejaban revistas, diarios, etc., con datos fundamentales a la hora de decidir un malón, planear una invasión o
firmar un tratado. La información también explica la importancia de los secretarios. Las asambleas o parlamentos
se avisaban con mucho tiempo de anticipación y tenían lugares preestablecidos. La habilidad oratoria era
fundamental en el momento de las discusiones. A diferencia de reuniones más formales con gran etiqueta, en las
juntas podía haber interrupciones, gritos y burlas. Las asambleas podían ser manipuladas para q se haga lo q dijera
el cacique.
Estos delicados y sutiles juegos políticos jugaron un papel importante en la vida social indígena, donde los
grandes caciques ocupaban un papel central y dominante. Más allá de los caciques se entraba en otro mundo, el de
las divinidades y fuerzas ocultas q ordenaban y guiaban el universo.

107
PARTE IV: EL MUNDO DE LAS CREENCIAS
La religión indígena es el resultado de un profundo y largo proceso de interacciones e influencias. Así, si bien los
aspectos dominantes reconocen cierto origen de los mapuches chilenos, también hay elementos que vienen de los
antiguos cazadores prearaucanos, así como otros que encuentran su origen en el cristianismo. La presencia de
muchos blancos, especialmente cautivas, en las tolderías, contribuyó a divulgar algunos conceptos cristianos que
se filtraron en la religión indígena. Ésta no poseía un panteón definido, se trataba de un conjunto de fuerzas
asociadas a los principios del bien y el mal, así como de un conjunto de prácticas individuales y colectivas
vinculadas a las mismas.
Divinidades, brujos y adivinos.
Guenechén era la divinidad superior, creadora de todas las cosas, los indios lo llamaban “padre” porque creían que
habían sido engendrados por él y lo suponían parecido al hombre. La aparición de esa idea de dios, de un dios
supremo y único, sería un resultado de la influencia cristiana, a través de los misioneros, cautivos y refugiados
entre indios. Guenechén se asociaba al cielo y su casa era de oro puro (el sol). A él se le dedicaban rezos y una
breve oración antes de comer. Hucuvú es el dios malo, que señoreaba y mandaba sobre los espíritus maléficos. No
existía un solo diablo, sino una gran cantidad de ellos llamados genéricamente wecufu, representantes del caos y
el desorden, seres que ocasionaban daños y todo tipo de desgracias. Gualichu era el wecufu de mayor difusión
entre los indígenas del área araucana argentina. De él derivó la denominación de “gualichos” que se aplica a todos
los maleficios. Al menos una vez por año era necesario sacrificar yeguas, caballos y ovejas para calmarlo y saciar
su ambición.
El pillán era el alma de individuos fallecidos, pero sólo de quienes tenían prestigio social, es decir, caciques y
conas. Estos pillanes controlaban las fuerzas de la naturaleza, las siembras, las enfermedades y ayudaban a los
guerreros en el combate. En el país de los muertos, los espíritus conservaban su carácter, sus gustos, necesidades y
pasiones. Demostraban su agrado o desagrado por medio de las fuerzas de la naturaleza, de su voluntad podía
depender el buen o mal tiempo. Los mortales rendían culto a esos espíritus por medio de invocaciones, libaciones
y sacrificios. Se los ofrendaba con carne, chicha o sangre.
La figura dominante de la vida religiosa era el machi o chamán: estaba en comunicación con los espíritus y era el
intermediario que elevaba las peticiones de los hombres y devolvía las respuestas del mundo sobrenatural. La
función podía ser ejercida, indistintamente, por un hombre o una mujer. Defectos y deformidades corporales
servían como indicios de la elección divina. El machi era un personaje ambiguo, más temido que querido, los
machi varones solían ser homosexuales y tener un aspecto afeminado. Mediante el uso de sus poderes el machi
podía provocar daños muy graves. Contenidos bajo la denominación machi encontramos curanderos, adivinos,
hechiceros, magos y brujos, siendo muy difícil separar estas categorías entre sí. Se creía que las ancianas feas
estaban engualichadas, por lo tanto, eran acusadas de brujería y sentenciada a morir. Los brujos y brujas
celebraban aquelarres en cuevas subterráneas: allí elegían un espíritu protector que podía asumir la forma de
animal o de un hombre-bestia. Aunque se les temía, los brujos eran buscados a la hora de librarse de una persona
molesta. Todos los mecanismos (raspar un hueso en el cementerio y raspar al vivo para que se enfermara, por
ejemplo) eran eficaces siempre que un machi curandero no lograra neutralizar a tiempo el maleficio. El machi
perseguía a gualicho, extraía el mal chupando y escupiendo sobre unas hojas que luego eran quemadas, mientras
cantaba y masajeaba el cuerpo del enfermo con plantas medicinales. El machi también tenía capacidad de
predicción y adivinación. Cada machi actuaba según sus propias reglas, porque cada uno había sido instituido por
una divinidad o espíritu especial. Había grandes ceremonias de iniciación. Banquetes de chicha y carne. Sus
poderes debían ser renovados anualmente. El machi era la figura central de la vida religiosa indígena, al mismo
tiempo brujo, curandero y adivino, su figura aseguraba la comunicación con las fuerzas sobrenaturales, a las
cuales podía controlar. Esto marcaba a la vida religiosa con un fuerte ceremonialismo: cada acto era acompañado
de ritos y ceremonias de las que dependía su éxito o fracaso. Las grandes celebraciones colectivas ocupaban un
lugar destacado en la vida social indígena.
Rituales colectivos: las rogativas.
Entre los araucanos, así como entre las poblaciones araucanizadas, el nguillatun (pedido o ruego) practicado desde
tiempos inmemoriales, constituía la celebración religiosa más importante de carácter colectivo. Se le pedía a
Guenechen protección, bienestar general y fertilidad. En nuestro país, tomó el carácter de una ceremonia anual. La
figura del cacique tenía singular importancia en la convocatoria. El awin o galope ritual adquirió gran
importancia entre los grupos indios. Las danzas formaban la parte central de la ceremonia, en esas danzas se
imitaban movimientos de animales. El desplazamiento de hombres y mujeres adquiría el carácter de una verdadera
procesión. Entre bailes y galopes los indios se acercaban a los fogones encendidos en los toldos y, sobre todo, a
las hileras de cántaros de bebida ritual. Si la carne no alcanzaba, se procedía a sacrificar más animales en el
mismo recinto de celebración. Todo terminaba con un gran consumo de chicha y licores que culminaban en una
borrachera general. Estas ceremonias buscaban, en el plano de las creencias y lo simbólico, asegurar la
disponibilidad y el aumento de los recursos esenciales para la vida y la supervivencia misma de esas comunidades.
La importancia de estas grandes ceremonias no se reducía sólo al plano de lo religioso. Ellas brindaban a los
108
grupos indígenas la oportunidad de reuniones colectivas periódicas que servían para reforzar los vínculos y
solidaridades entre los distintos linajes, a veces dispersos en regiones muy extensas.

A modo de epílogo (de todo el libro)


La “conquista del desierto” tenía un importante lugar en el proyecto económico y político de la elite y de los
sectores dirigentes argentinos. La incorporación de nuevas tierras parecía esencial para la expansión económica, y
al mismo tiempo se ponía fin al problema de las “fronteras interiores”. Pero el lado de los vencidos es otro.
Muchos indios murieron en combate, y mujeres, niños y ancianos fueron capturados por fuerzas expedicionarias.
Más triste fue el destino de los capturados: hacinados en campos de prisioneros, durmiendo al aire libre, sin
abrigo, fueron víctimas indefensas del frío, el hambre y las enfermedades. Aun aquellos grupos indios que
mediante tratados con el gobierno habían recibido tierras para asentarse fueron sometidos a un paulatino pero
continuo despojo. El precio pagado fue casi el exterminio de la población indígena y la condena a la marginalidad
y miseria de los que sobrevivieron y sus descendientes. Pero el indio no sólo fue marginado económica, política y
socialmente, también fue marginado de la historia: la historia argentina es una historia sin indios. Hasta hace
pocos años, los historiadores no mostraron interés en el tema y fue la antropología la que se acercó a ellos. Los
abordajes fueron en general ahistoricos. Ocupados los arqueólogos en recuperar las etapas más tempranas y en
explicar el poblamiento de la región, dedicados los etnólogos a discutir la identificación de los distintos grupos
étnicos para establecer filiaciones con las diferentes corrientes de poblamientos, e interesados etnógrafos y
antropólogos sociales en las comunidades indias actuales, quedaron en el olvido tres siglos de historia.
Por un motivo u otro, la historia de la sociedad indígena quedó truncada, está aún por hacerse. En los últimos años
esto empezó a revertirse y este libro es un ejemplo de ello. Disponemos de pocas fuentes, no podemos oír las
voces de los indios, tampoco escribían. Por eso, para la época que nos ocupa, las obras de Mansilla, Cox y
Musters, los diarios de Salvaire y Zeballos, los relatos de Avendaño y de Deus, constituyen verdaderas
excepciones entre tantos textos que se limitan a reproducir diatribas contra “los salvajes” a los que muchos de sus
autores nunca vieron. Debimos aprender a leer de otro modo las mismas fuentes, a formular otras preguntas.
Como historiadores, como científicos sociales, buscamos conocer el pasado para explicar y comprender nuestro
presente y no para justificarlo o justificar nuestras posturas. Ese pasado, complejo y heterogéneo, es el resultado
de la confluencia de distintas tradiciones culturales: el sustrato indígena, el aporte hispano a partir de la conquista,
el de las corrientes migratorias a partir del siglo pasado. Olvidar alguna de ellas significaría cercenar nuestra
historia, que es, al fin y al cabo, la que puede mostrarnos la vía para encontrar nuestra propia identidad.

 MANDRINI, Raúl. LA ARGENTINA ABORIGEN. De los primeros


pobladores a 1910
CAP 7. HACE UNOS 500 AÑOS... (CA.1500)
EL MUNDO INDIGENA EN LAS VISPERAS DE LA INVASION EUROPEA
Hace 1500 años hombres piel clara y costumbres exploraron tierras meridionales de América del sur, dejaron 1º
testimonios escritos sobre la región.
Año 1500 andes meridionales = presencia de los incas. Hacia el este el movimiento de los pueblos tupi-guarani se
había extendido x el sur hasta el rio de la plata, otros hacia el oeste q atacaban a las poblaciones del oriente
andino.
En el sur, en las llanuras y en la meseta patagónica, la vida de cazadores-recolectores presentaba complejidad.
Redes de intercambio se ampliaron y complejizaron alcanzando regiones distantes (circulación de bienes)
Los pueblos del actual noroeste argentino y la conquista incaica:
Últimas décadas del s XV ejércitos incaicos irrumpieron en tierras surandinas (hoy NOA) y después se
incorporaron a su poderoso imperio.
Esas poblaciones alcanzaron un importante desarrollo económico, logros tecnológicos y complejas formas de
organización política y social.
La región comprende subregiones con condiciones geográficas diferentes: puna, valles, quebradas, yungas o valles
húmedos del oriente.
Conquistadores incas difundieron uso de su lengua, el quechua. Desp menciona pueblos y sus lenguas p156. de
todos los que menciona en general dice q tienen diferencia eco como pescadores y recolectores horticultores y
lingüísticas. Desp de esta compleja realidad eco, sociopol y cultural se implanto la dominación incaica, q se
extendió a lo largo de 1/2 siglo. La conquista incaica importo sus propios modelos económicos, introdujo nuevas
formas de organización pol y soc e impuso pautas culturales y religiosas. Estos cambios tenían como finalidad
asegurar a la elite cuzqueña el aprovechamiento de los recursos y neutralizar las resistencias o rebeliones. el
imperio conquistador era conocido como tawantinsuyu (significada 4 suyus (partes).
109
El tawantinsuyu:
Fines s XIV incas eran un pequeño señorío en el valle de Cuzco. En lucha con señoríos vecinos x control de
tierras y agua. Triunfo sobre los chancas 1430.
Cuzco = centro d un estado conquistador y en pocas décadas, los incas construyeron un extenso imperio mediante
una habilidad política de guerras, presiones, amenazas y alianzas. Fines s XV el imperio se extendía: andes del sur
(territ oeste de Ecuador, Perú, Bolivia, el norte y centro de Chile y el noroeste argentino.
Conquistas permitieron a los incas controlar vastos territorios y movilizar mucha m/o. su org politico-adm
sorprendió a los españoles. Con esta m/o pudieron realizar proyectos d construcción para la agricultura, para
servicio del gob, adm del imperio y el magnífico sist de cambios. incas usaban a los grupos humanos y los
mandaban a regiones lejanas x motivos eco o políticos para asegurar recursos importantes o x motivaciones pol.
Estos se llamaban mitmaq
"camino del inca" albergaba y aprovisionaba viajeros, tenía importancia pol y eco, permitía el desplazamiento de
mensajeros y tropas, también circulación de bienes. Incas construyeron depositos provinciales donde acumulaban
excedentes de producción (alimentos tejidos) sostenían al ejército y la adm regional.
Base de la sustentación del imperio = conquista territ + control sobre numerosa poblac + monopolio de recursos
(tierra, ganados, metales preciosos). Esto permitió a la elite apropiarse de los excedentes y redistribuirlos
conforme a los intereses del estado. La apropiación se efectuaba a través de un sist de prestaciones o servicios q
las comunidades debían al inca. Los incas se sentían propietarios de las tierras entonces grupos étnicos (anteriores
dueños) pasaban a convertirse en usufructuarios de ellos.
La economía incaica se caracterizó x un modelo llamado "control vertical de un máximo de pisos ecológicos".
Los productos obtenidos eran para mantener al inca y a los linajes nobles, al ejército a los funcionarios y la adm, a
los templos y al culto o p sostener sist de reciprocidad. p este mecanismo redistributivo requería infraestructura
(caminos, depósitos, funcionarios, etc.).
El principio d reciprocidad se aplicaba a las relac e/ los grandes señores étnicos y el Inca. Cuando una región se
incorpora al imp, el inca daba regalos a los señores o curacas locales así señores quedaban obligados a servir al
inca, también se transformaban en agentes del imperio.

La dominación incaica en los territorios meridionales:


Salvo las yungas, regiones meridionales d los andes formaban parte del tawantinsuyu q las había conquistado
hacia el 1480. Cronología y hechos no son claros. La conquista se le atribuye a topa inca Yupanqui hijo de
Pachacuti legendario fundador del imperio.

NOA dividido x los incas 4 regiones: Humahuaca (centro administrativo en Tilcara), Chicoana (centro en la paya),
Quire quire controlada desde Tolombon y otra con centro en Tamberia del inca en Chilecito.
Al occ de los andes = 2 prov = Atacama al norte y Copiapo al sur.
Expansión incaica debió aprovechar la experiencia anterior q fue Tiwanaku
Mayoría de los asentamientos incaicos estaban situados en las proximidades del capacñam (camino del inca) y se
identificaban según su función como tambos, pucarás, centros administrativos y depósitos (collcas).
Gran parte de los centros administrativos incaicos fueron construidos sobre poblados de las etnias locales.
La presencia incaica se representaba con santuarios situados en las cumbres + altas de los andes. Los incas
ofrendaban pequeñas figurillas de animales o personas hechas de plata o concha tejidos y plumas. Estos están
relac al culto de las montañas (consideradas lugar de origen de linajes y grupos étnicos x ende a los antepasados)
tamb hay cultos a la naturaleza, todo relacionados con inti (divinidad solar)
Incas se aseguraban acceso a los recursos: mineros, agrícolas, artesanales, tejidos, cerámicas.
Conquista incaica incidió en la organización soc y pol implico la imposición de sist de trabajo obligatorio (mita) a
los pueblos sometidos. para esto implantaron autoridades con poder para controlar. Esta situación profundizo
distinciones eco y jerarquías e/ los indiv y los dif segmentos de la soc.
Conquista incaica contribuyo a dar uniformidad cultural al NOA. La dominación pol y los mecanismos de control
estatal homogeneizaron a las poblaciones. Se difundió el quechua como lengua franca. Se ampliaron las vías de
comunicación. Se extendió el urbanismo y el uso del metal.
La política incaica de trasplantar pueblos provoco mov de población q acentuaron la amalgama cultural al quebrar
los localismos regionales.
No faltaron rebeliones o resistencias a la conquista, parecen haber sido significativas en los valles calchaquíes. La
dominación incaica fue breve ent no borro las dif e/ las distintas zonas ni las viejas rivalidades étnicas.

La periferia andina: las tierras calientes del oriente y las sierras centrales:

110
Frontera oriental de las tierras conquistadas x los incas presento conflictos x la acción de comunidades de origen
chaqueño y amazónico, q se desplazaron al oeste atacaron y sometieron a poblaciones asentadas y amenazaron a
los dominios incaicos.
Población de la región bañada x ríos dulce y salado eran agricultores sedentarios, aldeas ubicadas cerca de los ríos
p tener dif recursos. Formaron viviendas rodeadas x empalizadas para la defensa. Los tonocote (nombre puesto x
los españoles) estaban fuertemente andinizados, eran buenos alfareros y tejedores, tenían relac de intercambio con
pueblos de tierras altas desde antes de la llegada de los españoles
Otra poblac, españoles llamaron lules, Vivian en las yungas orientales en el sudeste de Salta y norte de Tucumán.
carac = belicosidad uso de flechas envenenadas. Lengua de origen chaqueño. Cazad-recolec con alta movilidad,
ocasionalmente realizaban cultivos, quizás debido al contacto x las poblaciones agricultoras.
nordeste salteño y valles cálidos del oriente boliviano = chiriguano o ava (autodenominacion), grupo de origen
guaraní, avanzaban sobre pilcomayo y bermejo, alcanzaron borde del macizo andino sometiendo poblaciones
locales
Una gran migración había llevada a los pueblos guaraníes a formar parte de la familia tupi-guarani lejos de su
tierra de origen, en el oriente del actual Brasil. Migración se inició hace 5000 años. Los ava llamaron la atención
de pueblos andinos y de los europeos x su belicosidad x sus prácticas soc y religiosas entre ellas la antropofagia
(sacrificio de prisioneros).
Sierras centrales (tierras altas noroeste arg hacia sudeste en sierras de Córdoba y San Luis) ocupadas x pueblos
agroalfareros c influencias andinas, pero no tuvieron contacto c los incas.+ conocido era el de los comechigones
(centro de Córdoba) = pueblo belicoso. Costumbre habitar en grutas o cuevas, pero también en casas
semisubterraneas, llamaron la atención de conquistadores
Comechingones representaban la culminación del proceso de consolidación de las comunidades de agricultores
aldeanos q tuvo lugar a fines del 1º milenio de nuestra era. Su eco combinaba el cultivo con la caza de guanacos,
liebres etc y la recolección de semillas. Su patrimonio cultural contenía los elem básicos de las culturas de los
andes meridionales se destacó la producción textil. Expresaban creencias y visión del mundo en la pintura
rupestre. relac con otras comunidades fueron activas y alcanzaron regiones lejanas.
Pueblo vecino de estos son los sanavirones q se sabe poco. Dicen q tenían lengua parecida pero dif modos de vida.

Los habitantes de la llanura chaqueña:


x la época de la invasión se reconocían 2 tipos de poblaciones c dif base eco. x un lado: bandas de cazadores y
recolec q ocupaban parte del territ. x otro grupo de horticultores establecidos junto a los ríos donde podían realizar
prácticas hortícolas, cazar, recolectar, y pescar.
Típico pueblo chaqueño: wichi o matacos = noreste salta.= cazadores de gran movilidad y belicosidad. Pueblos
resistieron luego los intentos de penetración de los cristianos y se mantuvieron fuera de su control hasta fines del s
XIX. Testimonios posteriores permiten reconstruir q su eco se basaba en la caza la pesca y la recolección.
Algunos practicaron horticultura. Movilidad tmb era característica.
Espacio chaqueño = testimonio de desplazamiento de población. tamb terri de conexión e/ tierras andinas y bajas
del litoral.
Estos pueblos cambiaron como consec c españoles y criollos desp de la adopción del caballo y elem de vida
ecuestre debido a vastos circuitos mercantiles, aunque mantuvieron su modelo básico de subsistencia y movilidad.

Las poblaciones del litoral fluvial:


Ríos mesopotamia (Paraná, Paraguay, Uruguay) vivían pueblos q se adaptaron a las condiciones ecológicas del
área. Hay 2 poblaciones: 1º cazadores y recolec del interior incorporaron pesca como actividades eco, adoptaron
hábitos característicos como el uso de canoas. (querandíes, charrúas etc). Guerreros y buenos peleadores de
acuerdo a las crónicas españolas, habitaban en aldeas dispersas c "casasposos". 2º tribus horticultores amazónicos.
(chaná-timbúes pero los + importantes fueron los guaraníes) año 800 se instalaron en misiones, corrientes, y
avanzaron hacia el sur. migraciones, probablemente motivadas x el aumento de la población en los territ originales
y la necesidad de buscar nuevas tierras, se vieron reforzadas x conflictos con otros grupos y x motivación religiosa
búsqueda "tierras sin mal", esta última motivación fue posterior al contacto con los europeos
Hacia 1500 pueblos guaraníes fuerte ident lingüística y cultural. Asentamientos + densos en el norte, al sur +
dispersos y coexistían c poblaciones + antiguas. Construcción de canoas fue un rasgo típico de su cultura.
Ubicaban aldeas cerca de orillas. Subsistencia x dif actv. Horticultura, pesca recolec y caza de zonas vecinas.
Conocían alfarería. decoración compleja.
Hacia 1500 región fluvial se encontraba densamente poblada y ríos constituían vía o corredores activos x donde
circulaban personas, bienes y conocimientos. Tenían contactos c poblaciones extrarregionales.

Las llanuras y planicies meridionales:

111
Llanura pampeana ocupada x bandas de cazad-recolec. info escrita de los europeos para la región escasa y parcial.
la caza se había diversificado se adaptaron a recursos y condiciones de dif ámbitos pampeanos. lo + conocidos
eran los querandíes.
animal = guanaco
recolección de vegetales
pesca c redes.
Flexibilidad del modelo eco permitió a los grupos vivir en dif medios y hacer frente a cambios medioambientales.
Organizados pequeñas bandas. Se desplazaban a pie acampaban junto a cursos de agua. p caza usaban arco y
flecha boleadoras lanzas etc. animales además de alimento daban cuero y pieles p vestimenta y vivienda (toldos)
alfarería en pampa se generalizo (hace 3000 años). Decoración zig-zag, líneas onduladas, motivos geométricos.
Bienes (materias primas difícil obtención u objetos alto valor simbólico).
Contactos e/ regiones. Evidencia arqueológica de la circulación de conchas o valvas p uso ornamental o
ceremonial
desp habla de otros grupos
desp de los onas en tierra del fuego q tenían formas culturales similares. Canoas = recursos del mar. tmb
aprovechamiento recursos terrestres.
Sur Mendoza y en Neuquén, pehuenches eco de recolección de frutos. También la caza y la explotación de las
minas de sal gema. Desde temprano recibieron influencia de grupos x otro lado de la cordillera andina c intensos
contactos.

Al occidente de los andes: la tierra de los lagos, bosques y volcanes:


Hacia 1500 región se extiende e7 rio Italia al norte y golfo de roloncavi al sur estaba densamente poblada. esos
grupos resistieron ante ejércitos del inca q no lograron ocupar el territ.
Conquistadores incas primero y españoles desp, aplicaron a esa población dif nombres, inca usaron aucas y los
españoles araucanos. Pueblos originarios actuales, sus descendientes, prefieren mapuche, esto es, "gente de la
tierra".
Esos reche (q no se dice quienes son específicamente supongo q los anteriores) eran descendientes de antiguos
pueblos agroalfareros habían incorporado a su cultura elem de origen andino y otros provenientes de las llanuras
orientales. no constituían unidad sociopol, hablaban lengua común. compartían rasgos básicos en cuanto a la
cultura. desarrollaron practicas hortícolas, explotación diversificada d recursos. productos de cultivo solo cubrían
parte de las neces. las ricos recursos del litoral marítimo favorecieron a la pesca y la recolección de mariscos y
moluscos. tmb pesca. bosque p recolección de frutos y semillas. tenían animales domésticos. vivían casas aisladas.
soc no presentaba dif jerárquicas excepto prestigio personal. flias extensas div del trabajo sexo y edad respecto a
actv productivas. había estruc pol estable correspondía a jefes de flia y de linaje. en algunos casos se recurría
ancianos p resolver probl. jefes d linaje o de flia cimentaban su prestigio en su valor como guerreros o asambleas
colectivas, en cant de esposas y en la acumulación de bienes cuya distribución permitía ganar adhesiones,
lealtades, gratitud, y renombre. entre los grandes se elegían caciques. en épocas de guerra podían surgir jefes c
poderes temporales.
figura del chaman podia ser hombre o mujer, = plano de las creencias. el mundo se creía dominado x ff
sobrenaturales q podían ser maleficas o no, en donde el chaman poseía poder y conocimientos p controlar o causar
muerte.
soc se transformo en los siglos siguientes como resultado de la guerra c los españoles, primero y del contacto c el
mundo hispano-criollo luego. durante s XVIII guerra abierta cedió lugar a un sist d relac fronterizas + complejas y
pacificas, aunque no exento de violencia.

 NACUZZI, Lidia; LUCAIOLI, Carolina y NESIS, Florencia. PUEBLOS


NÓMADES DE UN ESTADO COLONIAL. Chaco, Pampa, Patagonia, siglo XVIII.
Resumen:
Se presentan ejemplos de las características del cacicazgo q aparecen en documentos de fines del s XVIII en el
norte y sur de la Patagonia como en la pampa. Llevan a replantear como duales las jefaturas de estos grupos
cazadores no sedentarios y, proponer la necesidad de un análisis de su rápida transformación en jefaturas
unipersonales.

Introducción:
Nacuzzi se ocupa de uno de los aspectos de la organización interétnica de los grupos indígenas de economía
cazadora-recolectora que hacia fines del s XVIII acampaban en las sierras de la ventana. La cuestión del cacicazgo
112
está conectada con las relaciones sociales y políticas con otros grupos cercanos, como los del norte de la
Patagonia y resto de la pampa, por lo q también se presentan ej de esas regiones y se realiza una visión del tema
en el s XIX y para la autora esto muestra la transformación.
(Las jefaturas duales fueron características de muchos pueblos en el pasado. En sociedades de cazadores, los
ejemplos son los indios de las planicies, praderas y del este norteamericano, acá se daban diferencias entre jefes
civiles y lideres de guerra pero ambas funciones no recaían en la misma persona)
Este articulo es con datos encontrados en documentos del s XVIII (inéditos o no) de jefaturas "compartidas" ante
determinadas acciones y/o circunstancias. La pregunta de la autora fue ¿porque prevalecieron las descripciones de
viajeros y funcionarios virreinales primero y de etnógrafos mas tarde, la imagen de una jefatura unipersonal?
Los motivos podrían encontrarse en las visiones etnocentricas de los funcionarios y viajeros, que tendian a ver a
un solo jefe para cada grupo, pero también en q hubo una rápida preponderancia de las jefaturas unipersonales por
acciones del poder colonial para facilitar negociaciones, alianzas y prebendas. Las reconstrucciones etnográficas
de las décadas del 30 y 40. La disponibilidad de datos fiables se produce a partir del s XVIII, ya la interacción con
los europeos estaba dada, esto tiene como consecuencia que encontramos datos de una institución en
transformación que dejan de aparecer pronto en los documentos.
Las jefaturas en el s XVIII:
Caciques personajes claves en relatos de viajes, diarios y papeles administrativos del periodo colonial americano.
Caso de la región del norte de Patagonia no es una excepción. Los documentos fueron del enclave español fuerte
del Carmen fundado por francisco de Viedma, se pueden ver por los pasos de algunos caciques xq allí también la
relación de los blancos con los grupos indios estuvo centrada casi exclusivamente en la figura de sus jefes.
Las figuras de los jefes están relacionadas con determinados espacios geográficos q reconocían como propios, sus
"territorios". La relación entre caciques y territorios es estrecha, esto se encuentra en los documentos. Es una
cuestión q también encuentra relación con la de las identidades étnicas como lo expreso Clastres "el líder
primitivo es principalmente el hombre q habla en nombre de la sociedad cuando circunstancias y acontecimientos
la ponen en relación con otras sociedades". A ese líder la sociedad le dio autonomía e independencia en relación
con otras comunidades. Así, son los caciques los q representan alianzas, amistades, guerras y enemistades de los
grupos, por lo q también se puede expresar ese esfuerzo concentrado como reflejo de "la afirmación de nosotros
ante los otros".
Lo q quiere hacer es delinear las características de estas jefaturas, que permitirá conocer mejor el funcionamiento
de los propios grupos como organizaciones sociales y de sus relaciones interétnicas.
Las características de las jefaturas en la región pampeano-patagónica, le fue dado por un diario de Pablo Zizur de
1781 (interpretación teñida de etnocentrismo del relator y por la propia no-interpretación de la autora).
La misión de Zizur consistía en reconocer y demarcar el camino, y realizar tratativas de paz con el cacique
Lorenzo Calpisqui q tenía sus tolderías en Sierra de la Ventana. En su diario nombra a Calpisqui y Cayupilqui q
parecen presentar las características de una jefatura dual, Cayupilqui oficia de intermediario ante el otro q es su
hermano.
El tema de dos hermanos caciques, o de un cacique y su hermano, se reitera en documentos anónimos fechado en
bs as 1784. Es una lista de regalos para "indios caciques" q se presentan a "solicitar la paz": el cacique negro, el
cacique hermano del negro, el cacique maciel, y el indio francisco. En ningún documento anterior se había
mencionado hasta ahora a un hermano del cacique negro, es por eso q parece poco probable q se trate de un
cacique con territorios diferentes de los del negro. Hay variantes notables en los regalos q recibe cada uno de estos
personajes. Las pequeñas diferencias parecerían indicar una jerarquización de la siguiente manera: 1 cacique
negro 2 su hermano 3 maciel 4 francisco.
La autora se cuestiona: si negro es el único de la comitiva q recibe sombre es esa una diferencia exigida por los
propios indios? o (como le parece mas factible) es impuesta desde afuera por los obsequiantes? Una respuesta dice
q la lleva a preguntarse por los motivos de la distinción de negro respecto de los otros caciques: era q se percibía
su mayor importancia? o era q el poder colonial privilegiaba una mejor relac c ese cacique en particular por la
vecindad de sus territorios con el fuerte del Carmen?
En San Julián al sur del fuerte del Carmen para la misma época de la función de este último, Antonio de Viedma
(el comisionado) en su diario aparecen datos acerca de caciques-hermanos de cacicazgos duales y de caciques
subalternos.
Este es un aspecto de la organización de las sociedades indígenas de pampa-patagonia q todavía no ha sido
analizado y para el q probablemente se les ha escapado indicios útiles. Pero aclara q para el ej acerca del cual
posee mas datos, el de los hermanos Calpisqui/Cayupilqui no puede afirmar con seguridad cuál era la naturaleza
de las funciones q se repartían los hermanos.
Luego se refiere a una región vecina, a otro grupo étnico, dice q conviene mencionar algunos indicios más
contundentes de una división entre jefes de guerra y jefes de paz.
Expone q sería mejor conocer los "procesos" de adquisición de la jefatura para descubrir qué funciones
desempeñan cada uno de los miembros de una posible jefatura dual. Dice q es débil la posibilidad de referirse a la
113
íntima relación entre jefes civiles y jefes ceremoniales q en algunos pueblos se resuelve en la presencia de tres
jefes: uno civil, uno de guerra y otro ceremonial. Y se pregunta ¿puede equipararse la figura del brujo o adivino a
la de un jefe ceremonial? no se arriesga a contestar pero quizás el papel del "consejero".
Hay pocos datos en los documentos si los jefes de guerra eran elegidos para cada campaña pero en los consejos de
jefes puede verse cuando aparecen referencias a "confederaciones" de caciques. El diario de Zizur dice q Lorenzo
estaba confederado con 4 caciques pero aparecen pocas referencias de las funciones de esta "confederación".
Aclaración q no puse antes: Zizur fue enviado a firmar tratados de paz (?)
Expone dos juntas de Zizur con jefes para tratar el tema de la paz.
Calpisqui era el q firmara el tratado de paz y el q negociaba el intercambio de cautivos pero eso parece q el
liderazgo es indiscutible al menos en esta situación. Sin embargo en otras cuestiones apara como "jefe sin poder"
una especie de funcionario de la sociedad. En otra aparece expresado por el propio Calpisqui su papel de
representante de los intereses de la comunidad. Arenga a su gente xq todos le aconsejaban no fiarse de los
españoles y no ir a Bs As.
Lo que queda evidenciado acá es el absoluto control de un grupo sobre los actos de sus jefes.
Un ejemplo del siglo XIX:
Los relatos mas conocidos (100 años después) de los viajes por la Patagonia no dan indicios de lo q se expuso
anteriormente. Lo q aparece son las nuevas condiciones q serian precisas para acceder a las jefaturas: haber
viajado mucho, tener amplias relaciones políticas y vinculaciones sociales, conocer el español, ser culturalmente
mestizo. En la nueva figura del cacique termina de perfilarse la importancia del reconocimiento como tal desde el
poder colonial primero, criolla ahora, q había comenzado a esbozarse en el ej presentado (antes) respecto de la
diferencia de regalos entre negro y los caciques q lo acompañaban.
Resumen:
Para los cacicazgos duales, los indicios se pueden rastrear en los documentos del s XVIII. Parecen haber
funcionado como tales hasta el contacto con el blanco. Después de la llegada de los europeos a la región
pampeana y como consecuencia de las relaciones políticas y comerciales de los grupos indígenas con las
autoridades hispano-criollas esos cacicazgos se transformaron en unipersonales.
No deja de reiterar una visión errónea del asunto por parte de los blanco.
Desp dice q no era su objetivo referirse a los diversos pasos en la transformación de los cacicazgos, pero
menciona alguno de sus hitos. Dice q ante la actitud o exigencia del blanco, los mismos indígenas fueron
buscando otras cualidades en sus líderes. Los q en un principio se le presento como hombres mayores cuya única
función era la de dirimir conflictos internos y señalar los derroteros de caza luego se transforman en hombre q
dominan varias lenguas, han viajado a los principales centros de poder, para el caso: Bs As y Santiago de Chile y
tiene vinculaciones de parentesco con otros jefes de la región. Esto es una "adecuación" a las nuevas necesidades
impuestas por el comercio y la guerra con el blanco. Se puede destacar un segundo paso en estas
transformaciones, buscado por el poder criollo quizás más intencionalmente q el primero: una tendencia a
reconocer a algunos jefes como representantes de determinadas "confederaciones" de ellos.

 MARTINEZ SARASOLA, Carlos. NUESTROS PAISANOS LOS INDIOS.


Vida, historia y destino de las comunidades indígenas en la Argentina.
Cap. 2: “Las comunidades que ocupaban nuestro territorio en el siglo XVI”.
Encuadre geográfico: las regiones culturales.
La montaña: Es una vasta región del país dentro de la cual se incluye el tradicionalmente llamado Noroeste y las
Sierras Centrales. Dentro de este sector se encuentra la puna, zona árida, carente de vegetación y agua, alturas de
4000 metros. También hay valles y quebradas. Todo el Noroeste posibilitó el asentamiento de numerosas
comunidades, especialmente en los valles y quebradas, verdaderos oasis de montaña.
La llanura: Chaco, Pampa y Patagonia, y Neuquén. Pampa es un lugar de exquisitas praderas, mientras que la
Patagonia es una desolada estepa en su mayor parte, con clima árido y vientos de singular violencia. El Chaco es
una vasta llanura con porciones boscosas y se lo divide en el Chaco Boreal (al norte del Pilcomayo, fuera de
Argentina); Chaco Central (entre el Pilcomayo y el Bermejo) y el Chaco Austral (entre el Salado y el Bermejo).
Esta zona se mantuvo anegada hasta el 7000 a.c. por lo cual su poblamiento se produce a partir de esa fecha.
El litoral mesopotámico: el eje hidrográfico Paraná-Paraguay. La parte norte es la selva tropical, al sur de ella
encontramos un complejo palustre formado por lagunas, esteros, cañadas y ríos: los esteros del Iberá. Debajo, el
delta del Paraná.
El Extremo sur: es la región integrada por Tierra del Fuego y las islas menores del confín del continente. La zona
se puede dividir en la porción norte y la porción sur. Si bien es una prolongación del hábitat patagónico, prefiero
mencionarlo como una región cultural específica por dos razones: la primera por su particular ubicación en el
114
contexto argentino y continental; la segunda por sus pobladores originarios, que dieron peculiares características a
la región.
La región de Cuyo, algunos la incluyen en la llanura y otros en la montaña. Preferimos plantearlo como una
región de transición en conexión con las otras dos regiones básicas: la montaña y la llanura.
Las comunidades originarias vivieron en vinculación profunda con sus territorios en una relación de ida-vuelta
hombre-paisaje que alimentó constantemente una antropodinamia geocultural singular.
Principales sistematizaciones: La historia de la antropología argentina ha registrado infinidad de
sistematizaciones de las comunidades indígenas en el momento de la llegada de los españoles. Da cuatro
importantes: Felix Outes Brunch (1910), Historia de la Nación Argentina (Levene, 1939); Salvador Canals Frau
(1953); Alberto Rex González-José A. Pérez (1976). Según el autor esta es su sistematización del actual territorio
argentino en el siglo XVI:

1. Montaña: Noroeste: Atacamas, Diaguitas, Omaguacas, (Lule-Viletas), Tonocotés


Sierras Centrales: Comechingones, Sanavirones
Cuyo: Huarpes

2. Llanura: Pampa y Patagonia: Tehuelches


Neuquén: Pehuenches
Chaco: Guaikurúes, Mataco-Mataguayos, Chiriguanos, Chané, Lule Vilelas

3. Litoral y Mesopotamia: Litoral: Guaraníes, Chaná-Timbúes


Interior: Caingang, Charrúas

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4. Extremo sur: Canales fueguinos: Yámanas, Alakuf

El autor aclara que ni los mapas ni los cuadros pueden expresar la inagotable realidad humana que en ese entonces
se estaba dando, caracterizada por profundos intercambios y dinámicas en pleno desarrollo, que iban muchos más
allá de nuestras actuales fronteras como país.
Las culturas originarias: Como definición de cultura utilizamos la que entiende por tal “una forma integral de
vida creada histórica y socialmente por una comunidad a partir de la resolución de las relaciones esenciales que
mantiene con la naturaleza, consigo misma como comunidad, con otras comunidades y con lo sobrenatural para
dar continuidad a la totalidad de su existencia”.
1) MONTAÑA:
El Noroeste:
Los diaguitas.
Los diaguitas son las comunidades que ocuparon el corazón del Noroeste, es decir, la zona de los Valles y
Quebradas. La cultura diaguita estaba integrada por un conjunto de parcialidades como los pulares, luracatos,
chicoanas, tolombones, yocaviles, quilmes, tafís, hualfines, etc. Todas estaban aglutinadas alrededor de la lengua
cacán (por ej. el autor Canals Frau habla de Cácanos y no de diaguitas). A su vez el cacán se dividiría en tres
zonas dialectales: cacán del norte (Valles Calchaquíes y Oeste de Tucumán); cacán del sur (Catamarca, norte de
La Rioja y Santiago del Estero) y capayán (oeste y sur de La Rioja y norte de San Juan). Factores como la
organización social y económica, la cosmovisión y aun los aspectos raciales definen a una cultura diaguita única
por encima de las variantes locales. Esta cultura fue la que alcanzó mayor complejidad en todos los aspectos, a tal
punto que redundó inclusive en una importantísima densidad de población. Se calcula que por entonces la
población total del Noroeste era de 200.000 habitantes (cerca del 75% del total). Era una cultura de agricultores
sedentarios, poseedores de irrigación artificial por medio de canales y con andenes de cultivo para sus productos
principales: maíz, zapallo y porotos. Fueron criadores de llamas como sus hermanos de la zona andina, utilizaron
a los animales como proveedores de lana para sus tejidos y también como carga. La recolección fue otra de sus
actividades, especialmente de la algarroba y el chañar, y en mucha menor medida practicaron la caza.
Tenían fuertes jefaturas probablemente hereditarias que llegaban a desplegar su autoridad sobre varias
comunidades (algo semejante a los cacicazgos generales). La familia monogámica era el núcleo vital de la
comunidad, destacándose la práctica de la poliginia entre los caciques. La organización comunitaria también se
asentaba en la familia extensa. La unión de varias de ellas generaba una nueva estructura de macrofamilias, la que
a su vez posibilitaría el adecuado trabajo en las aldeas agrícolas, que por sus necesidades (construcción de obras
de sitios defensivos, obras de irrigación, el propio trabajo en los andenes de cultivo) desbordaría la capacidad de la
familia y la familia extensa.
Como cultura andina, participaban al igual que en otros de sus aspectos de las características del área: eran
adoradores del Sol, del Trueno y del relámpago. Celebraban rituales propiciatorios de la fertilidad de los campos y
tenían una funeraria elaborada, expresión del culto a los muertos. El alma se convertía en estrella, viaje para el
cual al difunto se lo enterraba con alimentos y bebidas. Son famosos los cementerios de “párvulos en urnas”
alejados en las habitaciones en las que sepultaban a los adultos. Es posible que los cuerpos de los niños indiquen
sacrificios propiciatorios de la lluvia. La cerámica presenta muchos diseños de animales sagrados: ñandúes
(anunciador de las lluvias), batracios y serpientes (asociadas al agua que cae del cielo).
La lluvia era decisiva para estas comunidades de agricultores y a ella dedicaban sacrificios en sus lugares
construidos a tal efecto, denominados zupca, que estaban a cargo de los chamanes. Los diaguitas participaban del
culto a la madre tierra o Pachamama al igual que en Perú y Bolivia. Ella es la dueña de la tierra, se le ruega por la
fertilidad de los campos, el buen viaje de los peregrinos, el buen parto de las mujeres y la felicidad en todas las
empresas. Se le ofrecían sacrificios de sangre y la ofrenda del primer trago, el primer bocado y el primer fruto de
la recolección. En el mito andino, muchas veces la pachamama está acompañada de Pachamac (dios del cielo),
también llamado Viracocha (en la sierra) y por sus hijos, el sol y la luna, héroes civilizadores. Viracocha presenta
algunas semejanzas con ciertos personajes del Noroeste, portadores de símbolos ancestrales. El arte diaguita es el
más acabado de nuestras culturas indígenas, no sólo en cerámica sino también en metalúrgica.
La cultura diaguita fue guerrera; hecho demostrado incluso a la llegada de los españoles, cuando les opuso una
feroz resistencia, quizá la más fuerte. El instrumental bélico era muy variado y la guerra contra los españoles
asumió las características de un fenómeno integral en el que participó la comunidad entera. El comercio también
fue importante. Un hecho marcó profundamente a los diaguitas: la expansión y penetración incaica. Se calcula que
los incas ingresaron al actual territorio argentino hacia 1480, coincidiendo con el reinado inca Tupac Yupanqui
(hijo de Pachacutec) durante cuya administración el Imperio alcanzó su máxima expansión. Utilizaron para su
penetración las vías naturales que fueron transformando en caminos de acceso, comunicando al Cuzco con
Bolivia, nuestro Noroeste y Chile, desparramando a su paso las tradicionales estructuras de asentamiento: los
“tambos” y “pucarás”.

116
El mecanismo de dominación de los incas fue la imposición de su lengua, el quichua, tarea paulatina que fue
interrumpida por la llegada de los españoles al Cuzco. Es por esta razón que nunca llegó a suplantar al cacán o al
omaguaca (la otra lengua original de la región), aunque había comenzado a difundirse. Otros indicadores como las
edificaciones, las rutas de acceso y la alfarería nos señalan la efectiva presencia incaica en el Noroeste en los
siglos XV y XVI. Es posible que la relación inca-diaguita se halla dado mediante los mitimaes, que eran
comunidades desarraigadas por la fuerza y trasladadas como cabeceras de conquista y colonización de otras áreas.
A modo de síntesis.
1. El mapa del Noroeste en el siglo XVI se presenta como un sistema tentacular, homogéneo y comunicante con
un eje que son los Valles y Quebradas.
2. Esa estructura peculiar constituía un óptimo lugar de asentamiento y permitía el desarrollo de las
potencialidades de la cultura, posibilitando además la adecuada puesta en práctica en tres elementos clave de la
vida cotidiana: subsistencia, defensa y comunicación.
3. A la fecha de la conquista española, la cultura diaguita presentaba una unidad que era consecuencia de un largo
proceso de desarrollo cultural y con influencias en varias regiones del continente.
4. La influencia ostensible es de la zona andina. La cultura diaguita perteneció a lo que llamaríamos “cultura de la
Montaña” de larga tradición en Sudamérica, aun antes de la penetración incaica en el Noroeste. Y cuando decimos
Montaña no nos referimos solo al Perú o Bolivia sino a toda la cadena andina de América del Sur.
5. Otra corriente de influencia quizá haya llegado desde la selva tropical del centro de Sudamérica, desde
Amazonia (estilo cerámico Candelaria en Santiago del Estero).
6. En todo caso, estas influencias no hacen más que corroborar un estado de intensa dinámica cultural en la región,
sumada a las propias características de la cultura allí asentada.
Los omaguacas (o humahuacas)
Se trata de las comunidades que se ubicaron en la actual quebrada de Humahuaca. Eran comunidades agricultoras
que poseían también irrigación artificial y andenes de cultivo. Los frutos de la recolección eran almacenados;
también fueron pastores y en menor medida cazadores. Al igual que entre los diaguitas, el sistema de edificación
incluía a la comunidad y al recinto fortificado enclavado en un lugar estratégico, por lo general una elevación. Las
industrias principales eran la alfarería, la metalurgia y los tejidos.
También la guerra desempeñaba un rol preponderante, las diferentes parcialidades estaban a cargo de un cacique y
todas a su vez respondían al cacique general de los omaguacas. Hay un culto a los muertos sumamente elaborado.
Se han hallado deformaciones craneanas; era común la deformación ritual, practicándose la de tipo tabular-
oblicuo, es decir, colocando maderas que presionaban los huesos frontal y occipital.
La quebrada era un corredor de tránsito. Una gigantesca vía de comunicación natural que sirvió como territorio de
encuentro de distintas zonas convergentes en ellas. La guerra y el comercio aparecen nuevamente como los
vehículos de comunicación con las otras comunidades. El intercambio fue intenso. La coca era traída de Bolivia.
La expansión incaica hizo a los omaguacas entrar en temprano contacto con las avanzadas imperiales del Cuzco.
A la llegada de los españoles, en la quebrada había algunos núcleos “mitimaes”, parcialidades de los chichas de
Bolivia tales como los churumatas, paypayas, y otros, que sirvieron como barrera de contención de las belicosas
comunidades guaraníes que ya se desprendían desde el Chaco: los chiriguanos. A su vez los grupos chichas
sirvieron como vía de penetración incaica al ser portadores de la lengua quichua.
Los atacamas
La cultura atacama estaba constituida por un conjunto de comunidades instaladas en el extremo noroeste de la
Argentina y que se extendían a la región chilena del mismo nombre: la Puna, que ocupaba el oeste de Jujuy, Salta
y el noroeste de Catamarca. El conjunto cultural de la Puna fue lo que Bennet definió como puna complex con
características adaptativas interesantes en un medio decididamente hostil. Los atacamas fueron cultivadores de
maíz, papa y porotos; construyendo andenes de gran extensión y es poco probable que hayan tenido canales de
irrigación. Usaban hachas, palos cavadores, cucharas, ollas, azadones, etc. El patrón de asentamiento repite el de
diaguitas y omaguacas: por un lado el poblado (en este caso con escasas viviendas) y por el otro, el sitio
defensivo. Una característica de la cultura atacama era la deformación craneana con fines estéticos e inclusive
deformaciones dentarias. Las industrias destacadas son la alfarería (muy tosca), la metalurgia (escasa), la piedra
(muy utilizada), la madera y el hueso. Es probable que la familia haya constituido en núcleo básico sobre el cual
estaba la parcialidad, que a su vez quedaba a cargo de un cacique, en un esquema organizativo semejante al del
resto de las culturas del Noroeste.
Son interesantes los hallazgos del pucará de Rinconada, en donde fueron encontrados menhires de hasta dos
metros de altura y pequeños ídolos antropormorfos de piedra que podrían ser amuletos. También se encontraron
tabletas para la absorción de alucinógenos, decoradas con figuras antropomorfas. La absorción de alucinógenos
estuviera vinculada con rituales de origen religioso. La droga utilizada, cebil o piptadenia es de un uso muy
difundido en nuestro continente desde el Caribe hasta el Noroeste, en donde además de los atacamas la tenían
incorporada los comechingones y los lules (trances, curas chamánicas, ceremonias colectivas).

117
Los atacamas enterraban a sus muertos en grutas naturales que eran completadas con picardo. El difunto era
depositado con todas sus pertenencias (inclusive las tabletas de cebil). Se practicaban sacrificios humanos. En
salinas Grandes, se halló un niño de 7 años vestido con adornos de oro y bronce, su muerte se produjo por
estrangulamiento y la cuerda se encontró arrollada al pescuezo. Al igual que en las dos culturas ya vistas, la guerra
fue el lazo de contacto con otros pueblos, si bien no alcanzó el desarrollo observado entre diaguitas y omaguacas.
Los atacamas eran poseedores de rebaños de llama, transportaban sal con fines de intercambio en las regiones
aledañas. La sal era cambiada por cerámicas del área diaguita y peruana así como también valvas de moluscos del
Pacífico a través de la Puna chilena. Mantuvieron el contacto más cercano con los omaguacas. Soportaron además
la penetración incaica y en su territorio fueron alojadas parcialidades “chichas” del área boliviana.
Los Lule-vilelas
La cultura lule-vilela tuvo su hábitat original en la zona del Chaco. Sin embargo, a la llegada de los españoles
parcialidades importantes ocupaban vastas regiones del Noroeste, gran parte del oeste de Salta y norte de
Tucumán y también el noroeste de Santiago del Estero. Es por ello que los incluimos en esta región cultural. El
lugar de origen es la zona occidental del Chaco y al oeste de los temibles guaikurúes. Es probable que en la
migración hacia el oeste y hacia el sur hayan participado exclusivamente los lules, permaneciendo en el territorio
sobre los vilelas, que tardíamente se enfrentaron con el español (hacia el 1672).
Alberto Rex González, al tratar el tema del proceso dinámico anterior a la conquista en esta región de transición
entre el Chaco y la Montaña, habla de “influencias orientales tardías en el Noroeste” y explica que grupos
indígenas provenientes del Chaco invadieron los valles andinos hostigando o destruyendo a las tribus sedentarias
y asentándose sobre sus vencidos. En el momento de la conquista fueron los lules quienes desde Jujuy a Santiago
del Estero, se encontraban en un proceso cultural cuyos primeros antecedentes aparecen hacia la cuarta centuria de
la era cristiana, pero que quizá hubiera comenzado antes.
Según el rastreo arqueológico, parecería que estas “invasiones” de los lules son evidentes a partir del año 900 y ya
hacia el final del siglo XV la presencia en el borde de la montaña se establece. Parece ser que estas migraciones
tienen que ver con la penetración incaica por el noroeste en donde los lules habrían actuado como freno a la
expansión de las huestes del Cuzco. Pero esta conmoción cultural tiene otra causa radicada en el mismo Chaco: la
presencia de las comunidades guaikurúes que igualmente se encontraban en ese entonces en plena actividad
expansiva. De modo que los lules estarían virtualmente encerrados en su hábitat, por lo cual buscaron una vía de
escape hacia territorios menos conflictivos (pero es sólo una hipótesis).
Los lules-vilelas conformaban una cultura de cazadores recolectores nómadas, en la época de la Conquista habían
incorporado la agricultura como parte básica de su subsistencia básica. Por eso algunos autores hablan de una
“cultura andinizada”. También la guerra desempeñaba un papel importante. Sabemos que eran guerreros feroces –
algunas crónicas hablan de prácticas antropofágicas- que iban al combate pintados imitando al jaguar. Utilizaron
el cebil para predecir el destino de la comunidad y para las rogativas, que en general se limitaban al pedido de
lluvias al ser supremo.
Estuvieron en íntima relación con los mataco-mataguayos y los guaikurúes. Se relacionaron también con los
sedentarios y agricultores tonocotés por el oeste ya en el límite de la montaña. Por ser una cultura que ocupó una
zona de clara transición, los lule-vilelas desplegaban una forma de vida no integrada e inclusive diferente según
las parcialidades de un espectro que variaba de la agricultura a la caza y recolección como modos de subsistencia
primordiales. En opinión de Imbelloni la cultura lule-vilela representa “la irradiación hacia el Chaco de corrientes
procedentes de Altas civilizaciones de los Andes” por el hecho de que dichas comunidades muestran un cuadro de
agricultores tardíos en la región. Lo cierto es que esta cultura, típicamente chaqueña, abandonó en parte su
territorio y migró por razones aún del todo no conocidas hasta la región de la Montaña. El contacto con esa región
provocó la incorporación de la técnica de la agricultura.
Los tonocotés
Estuvieron asentados en la parte centro-occidental de la actual provincia de Santiago del Estero, en una región
llana al pie de la montaña, en la zona atravesada por los ríos Salado y Dulce. Geográficamente es una zona
encajonada entre el Chaco occidental, la montaña y las Sierras Centrales. Pero desde el punto de vista cultural,
estuvo íntimamente ligada a la región de la montaña. El panorama étnico-cultural de esta zona fue objeto de
arduos debates. A la llegada de los conquistadores esta cultura estaba siendo presionada por los lules. La región
presentaba en el momento de la conquista un cuadro dinámico y complejo al que se sumaba la fuerte presencia
diaguita como un tercer componente. Se concluyó que “a mediados del siglo XVI dos pueblos coexisten en la
región santiagueña. Al primero de ellos vieron los conquistadores hispanos asentado en los márgenes de los
grandes ríos. Era agricultor y sedentario. El otro, de economía recolectora, asolaba y destruía al país. El elemento
sedentario por su nivel de cultura pudo ser portador de la cultura chaco-santiagueña”. El asentamiento a la vera de
los ríos es de por sí un elemento diagnóstico para el supuesto origen amazónico de la cultura tonocoté.
Agricultores de maíz, zapallo y porotos, se dedicaron con menor intensidad a la caza, pesca y recolección.
Característico de esta cultura es el emplazamiento de las viviendas en túmulos o mounds, la mayoría de ellos
artificiales. Las viviendas estaban cercadas en su conjunto por una empalizada seguramente con fines defensivos.
118
La empalizada es otro rasgo diagnóstico de las culturas de la selva sudamericana. Las principales industrias eran
el hilado, el tejido y la alfarería.
Eran hostigados por los lules (aldeas con empalizadas) y amigos de los diaguitas. Aún no se ha determinado
fehacientemente la forma de penetración, muchos elementos de juicio nos permiten suponer empero que una de
las formas fue la introducción de la lengua como elemento de dominación. Incluso es también posible que la
lengua se introdujera entre los caciques, chamanes y otros notables de la comunidad para posteriormente pasar al
resto de ella. Es indudable que los conquistadores y los misioneros utilizaron el quichua como “lengua franca” en
el Noroeste con el objetivo de unificar la realidad lingüística y regional y ver facilitados sus proyectos. Emilio
Christensen lanza la hipótesis de que en la época de la conquista existía en la actual Santiago del Estero “una
comunidad sedentaria que en la época del arribo de los conquistadores españoles daba los primeros pasos hacia el
camino de la civilización, esa comunidad dependía del Cuzco y hablaba su idioma.
Conclusión del noroeste: El noroeste, corazón de la región de la montaña, bulle así en profundas relaciones
interculturales, penetraciones bélicas o expansiones, ofreciendo en el siglo XVI una riquísima antropodinamia
producto de los magníficos desarrollos que estaban alcanzando sus comunidades.
Sierras centrales:
Los comechingones
Las Sierras Centrales son un peculiar ámbito geocultural, limitado por el Chaco, el Área Andina Meridional y
hacia el sur por las llanuras de la Pampa. Para Alberto Rex González esta zona “es importante porque aquí
encontramos los últimos núcleos de horticultores andinos”. Las sierras centrales estuvieron habitadas hace 8000
años y podemos afirmar que los comechingones y sanavirones, se fueron configurando como una cultura definida
en el año 500 a.c. Los comechingones son la etnia correspondiente a las sierras del oeste de la provincia de
Córdoba y estaban organizados en dos parcialidades: los henia al norte y los camiare al sur. Eran agricultores de
maíz, porotos y zapallos. Utilizaban el regadío artificial sobre campos de cultivo de gran extensión que también
impresionó a los conquistadores. Conservaban el cereal en sitios subterráneos. Aunque sin el grado de desarrollo
de las culturas diaguitas, la vida agrícola de esta cultura ofrecía un patrón similar a la cultura del Área Andina
Meridional. Fueron pastores y practicaban la crianza de llamas y en menor medida, también fueron cazadores y
recolectores. La cerámica no tuvo un gran desarrollo, sí, en cambio, el tejido, la piedra y el hueso. La metalurgia
es casi inexistente. La familia extensa era el núcleo de la comunidad y un conjunto de ellas constituía una
parcialidad a cargo de un cacique con jerarquía y posiblemente hereditario. Las deidades principales eran el Sol y
la Luna, creadores de todo lo conocido, generadores de todo lo conocido. Hacían la guerra de noche para que “la
luna” estuviera con ellos. Eran expertos combatientes. Los enterratorios son en los pisos de las viviendas, ante lo
cual Rex González comenta que “parece ser la costumbre más antigua de los cultivadores, puesto que perdura en
el centro del noroeste en épocas tempranas”. Respecto al comercio, los yacimientos arqueológicos indican un gran
aislamiento ya que no se encuentran vestigios de la presencia de otras culturas. Tuvieron relaciones belicosas con
los sanavirones, de cultura similar, que habían comenzado a expandirse sobre ellos. Los incas no pudieron
penetrar en sus territorios, la causa es la capacidad guerrera de esta cultura que quedó ampliamente demostrada
frente al conquistador español. La maquinaria bélica estaba sumamente elaborada, marchaban al combate en
forma de escuadrones con flechadores, portadores de fuego y veneno. La cultura comechingona es uno de los
últimos desprendimientos de las comunidades de la montaña.
Los sanavirones
Ocupaban parte de las Sierras Centrales, en el norte de Córdoba. Se asentaban sobre una gran extensión del bajo
río Dulce, incluyendo toda la zona de la laguna de Mar Chiquita. Fueron agricultores especialmente de maíz.
Practicaron asimismo la recolección, la caza, la pesca y el pastoreo de llamas. Las viviendas eran de gran tamaño
y a semejanza de los comechingones rodeaban un grupo de ellas con una empalizada de troncos. Ambos
elementos, “casas comunales” y empalizadas nos remiten a influencia de la cultura de la selva. Eran alfareros. La
existencia de la familia extensa como unidad mínima de la comunidad y que socialmente un conjunto de estas
familias constituían una parcialidad. A la llegada de los españoles, estas comunidades de fuerte contenido
guerrero estaban presionando el hábitat comechingón en un intento por despojarlos. La influencia de la región de
la montaña es muy fuerte, gracias a ella participaron por una forma de vida sedentaria, agrícola y alrededor de la
cual giró la organización comunitaria.
Cuyo:
Los huarpes
Ocupaban las actuales provincias de San Juan, San Luis y Mendoza. Es sumamente interesante desde el punto de
vista cultural ya que por un lado es el límite meridional de la expansión de los pueblos agricultores de la actual
argentina en tiempos prehispánicos y por el otro representa un hábitat transicional con las culturas de Pampa y
Patagonia. A su vez, también es posible la influencia de los araucanos desde el actual territorio chileno. La cultura
huarpe estaba integrada por dos parcialidades que a su vez eran portadoras de sus respectivos dialectos: allentiac y
milcayac. Los huarpes del oeste eran agricultores sedentarios y cultivaban el maíz y la quinoa. Fueron ceramistas.
Practicaron la recolección (algarroba) y la caza en menor medida. En cambio, los huarpes del este eran cazadores
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de liebres, ñandúes, guanacos y vizcachas. Algunas crónicas nos hablan de la existencia de perros adiestrados para
colaborar en la caza. Utilizaban para estas actividades el arco, la flecha y las boleadoras. El sistema más común de
caza llamó la atención de los conquistadores: perseguían al venado al cabo de uno o dos días. Existe un tercer
sector con características propia: las lagunas de Guanacache (huarpes laguneros). Aquí las comunidades huarpes
se adaptaron basándose en la caza y la pesca, con un tipo de balsa (que es el más antiguo que se tenga
conocimiento como embarcación) se trata de la unión de tallos de juncos atados con fibras vegetales.
En conjunto, como vemos, había una relación con la naturaleza diversa según las regiones y las comunidades,
practicandose todos los tipos de economía para la subsistencia: agricultura, caza, pesca y recolección. Por eso los
patrones de asentamiento presentaban diferencias. Allí donde se cultivaba en la parte de la montaña, las viviendas
eran fijas y de pircas. En guanacache eran semisubterraneas, en el este nos encontramos con el “toldo” que es
prácticamente el modelo tehuelche. Además de la cerámica los huarpes trabajaron con cestería.
Existían una serie de prácticas muy difundidas como el levirato (la viuda y los hijos pasan a depender del hermano
menor del fallecido) y el sororato (el hombre al casarse lo hace también con las hermanas de la mujer). Eran
comunes los ritos de iniciación con semejanzas a los yámanas-alakaluf. Las comunidades huarpes parecen haber
conformado una cultura pacifica, hecho comprobado por la rápida incorporación al sistema impuesto por el
conquistador español. A la población original llegaron las influencias de la cultura diaguita de la cual incorporó la
agricultura y prácticas subsidiarias. Tardíamente, la expansión y penetración incaica debe haber alcanzado el
territorio cuyano y la región huarpe.
Conclusiones acerca de las culturas de la Montaña en el siglo XVI:
1. La región de la Montaña se presenta como la de mayor complejidad desde el punto de vista cultural en todos
sus aspectos.
-Comunidades de agricultores y pastores sedentarios, completada con recolección y caza.
-Sólida organización social y fuertes jefaturas.
-Las mayores concentraciones demográficas (centros urbanos de hasta diez mil personas).
-Ocupación de hábitats estratégicos para la subsistencia, defensa y comunicación.
2. Es la zona por excelencia de la agricultura con su límite norte en la puna y el sur en cuyo y las sierras centrales.
Son excepción a esta regla las comunidades guaraníes del litoral y del Chaco, que se presentan como “ínsulas
culturales” dentro de sus propios contextos, diferente al que hemos analizado.
3. La actividad de la agricultura y su dispersión nos lleva a considerar dos datos fundamentales:
-La influencia que sobre esta región ejerció el Área Andina Meridional especialmente a través de la expansión
incaica.
- Las variedades regionales, como la Puna, Valles y Quebradas, las Sierras Centrales, Cuyo, etc, presentaron al
hombre diversas posibilidades de adaptación que condicionaron su vida y la utilización de los recursos.
Además no puede dejar de considerarse que la agricultura para estas comunidades no era una actividad
económica, sino un ritual. Un ritual que estaba directamente ligado a la concepción del universo y que se
expresaba a través del intento constante por organizar lo desorganizado, transformando el caos en cosmos (el
orden y la armonía). Por medio de la tarea agrícola el hombre de la montaña incorpora la tierra a si mismo,
domesticándola e integrándola a su vida. Por eso existe aún hoy la “Madre Tierra”, dadora de la vida, y la
agricultura, como actividad vital, que se desarrolla en su seno, generándose entonces una relación sagrada entre el
hombre y esa actividad.
4. La relación con otras comunidades y la influencia de la región de la Montaña sobre otras áreas a la llegada de
los conquistadores. Esto llevó a construir diferentes formas de vida que alcanzaron su punto de mayor esplendor
en la zona de Valles y Quebradas. En las áreas periféricas la actividad agrícola está integrada a una fuerte
tradición cazadora-recolectora.
2) LLANURA:
Pampa y Patagonia:
El autor comparte la denominación dada por Escalada (1949) que es la de “complejo tehuelche” a la que sumamos
los aportes de Rodolfo Casamiquela (1967-1969). La perspectiva de ambos autores no solo esclarece el arduo
panorama etnográfico de la región de estudio, sino que es una brillante síntesis de los componentes del llamado
“complejo” que queda constituido por: Tehuelches septentrionales (guenaken), Tehuelches meridionales (penken
y aoniken) y los Onas (selkman y haus) en Tierra del Fuego. Esta clasificación implica terminar con la serie de
denominaciones que fueron utilizadas por cronistas y especialistas: Patagones (todos los tehuelches o tehuelches
meridionales), Pampas (tehuelches septentrionales), Chonekas o chónik (equivalentes a patagones), Puelches
(parcialidad de los tehuelches septentrionales) y Querandíes (comunidades del litoral del Rio de La Plata y parte
de la provincia de Buenos Aires, aunque con estos grupos existen algunas dudas).
Cada componente presentaba diferencias respecto a los demás pero participaban en conjunto de una forma de vida
común por la cual se puede hablar de “complejo” para definirla, teniendo en cuenta además la existencia de una
lengua común a pesar de las variantes dialectuales.
Tehuelches septentrionales (norte) y meridionales (sur)
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Los tehuelches septentrionales estaban al norte del Río Chubut y los meridionales al sur. Constituyen una cultura
nómada en permanente desplazamiento. Los septentrioneles se desplazaban en invieno hacia el litoral atlántico
persiguiendo a las manadas de ñandúes y guanacos, y de un clima más benigno. Los meridionales, también se
desplazaban, pero hacia el noreste y noroeste. Vivian de la caza y la recolección. Las presas principales eran el
guanaco y el ñandú y otras menores, como la liebre y el zorro. Los sistemas de caza eran rudimentarios:
persecución del animal hasta agotarlo. Otras veces se usaban señuelos como disfraces de plumas de avestruz o se
utilizaban pequeños guanacos para atraer a las manadas. Esto obligaba a movilizar las aldeas que de esta manera
se convertían en virtuales paraderos. Conocían la desecación de la carne, es decir, su conservación a través del
secado al sol y su salado. Los animales no sólo proveían alimento sino vestimenta y vivienda. La primera era el
típico “manto patagón” confeccionado con varias pieles de guanaco o zorro, mientras que la vivienda era el típico
“paravientos” o “toldo” consistente en una serie de estacas sobre las cuales se colocaban las pieles. La unidad
mínima era la familia extensa. Un grupo de ellos constituía la banda que era la organización social máxima. En
general, no excedía del centenar de individuos. A cargo de cada banda estaba un cacique de relativa autoridad que
por lo general decidía la organización de las cacerías y la dirección de las marchas.
En ambos grupos existe la creencia en un ser supremo: Tukutzal entre los septentrionales y Kooch entre los
meridionales. Entre los primeros está presente también la figura de Elal, héroe civilizador; los tesmóforos o héroes
civilizadores están omnipresentes en las culturas cazadoras, tal como ocurre con los tehuelches. La funeraria
tehuelche muestra la práctica de enterrar al difunto en la cima de las colinas (meridionales) o cavernas y grutas
(septentrionales) recubriéndolo con piedras (chenque). Las comunidades tehuelches tuvieron una intensa relación
entre sí ya sea por comercio o por guerra que se daba por la violación de los territorios de caza o venganzas. En el
momento de la llegada de los españoles la principal movilidad se daba en el sector de los tehuelches
septentrionales, es decir desde el río Chubut hacia el norte. En toda el área se producían desplazamientos
continuos de los diversos grupos, especialmente hacia el norte. Por ese entonces las avanzadas araucanas a modo
de “cuña” hacen pie del lado argentino; tehuelches y araucanos comienzan a entrar en una relación que será cada
vez más fluida, hecho que a la postre resultaría fatal. Mientras tanto, los tehuelches meridionales permanecen
estáticos en su hábitat, proceso que se invierte a partir del siglo XVII.
Los Querandíes: Casamiquela considera que pertenecen al grupo de los ancestros de los tehuelches
septentrionales. Algo parecido decía Canals Frau al considerarlos el sector oriental de los pampas. Para el autor
eran, desde el punto de vista cultural, un sector, el más septentrional de la cultura tehuelche porque compartían
con las comunidades del interior de la llanura una forma de vida cazadora, una organización similar, una
cosmovisión y seguramente una misma lengua. Sin embargo, existieron algunos grupos o subgrupos que
presentaron ciertas características propias, especialmente aquellos próximos a las costas del Río de La Plata, que
los acercan a sus otros hermanos de la llanura, que son los guaikurúes. La práctica de la pesca (inexistente entre
los tehelches) se llevaba a cabo en canoas. Asociada a esa actividad, encontramos harina de pescado. La pesca y
su herramienta, la canoa, es común entre los abipones, parcialidad guaikurú. También la utilización de los cráneos
de los enemigos para beber en ellos al igual que sucedía entre los tobas y los mocovíes, es propio de las
parcialidades guaikurúes. Por otro lado practicaban el sacrificio de los cautivos con motivo de la muerte de un
jefe, que era común entre los mbayá.
Estos datos indicarían una vinculación más estrecha de los querandíes con las culturas del Chaco e incluso su
hábitat los hace aparecer como “etnia intermediaria” en la cultura mayor de la Llanura, algo así como un nexo
entre los tehuelches y los guaikurúes. La rápida extinción de los querandíes impidió la comprensión acabada de
los mismos, lo que nos lleva a carecer hoy de un cúmulo de información que poseemos en cambio para otras
culturas.
Onas
Este grupo constituye el tercer componente del complejo tehuelche, ubicado en el territorio de Tierra del Fuego.
Estaba integrado por dos parcialidades: los selkman (u onas) en casi toda la isla y los haus (o maneken) en la
península Mitre. En un ambiente similar al de los cazadores de Patagonia, los onas compartieron una misma forma
de vida, sustentada en la caza del guanaco y secundariamente aves como patos, cisnes, etc. Fueron también
recolectores de raíces y frutas silvestres. Constituían pequeñas bandas nómadas en continuo desplazamiento, y no
explotaron los recursos marinos. La unidad mínima era la familia extensa y el conjunto de ellas constituían la
banda. A su cargo no había jefes salvo en período de guerra; más bien la autoridad recaía en ancianos y chamanes.
El matrimonio era exogámico y por lo general monogámico, aunque se practicaba el levirato y sororato.
Reconocen un ser supremo, Temaukel, creador del cielo y de la tierra, dador de la vida y de la muerte. También
entre ellos hay un héroe civilizador, Kenos, que en tiempos inmemoriales habría formado el cielo y la tierra y era
portador de la ley moral. También hay un conjunto de “demonios de la naturaleza” que actúan sobre las mujeres,
acechándolas. La muerte de un miembro es vivida como tabú, su nombre no vuelve a mencionarse y sus
pertenencias son destruidas. Los onas casi no tuvieron contacto con otras comunidades. Pese a que esta cultura es
típicamente tehuelche, mantiene con ella una diferencia fundamental: la no incorporación del caballo –apropiado
de los conquistadores españoles- en el siglo XVII. Mantuvieron escasas relaciones con la cultura yámana-alakaluf
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en el Extremo Sur y ellas son viables a través de los ritos de iniciación y ciertas manifestaciones de la
organización comunitaria.
Neuquén:
Los Pehuenches
La cultura pehuenche estuvo emparentada culturalmente a la llanura, por lo que la incluimos en aquella gran
región, con la observación de insertarla en una subregión particular delimitada por la actual provincia de Neuquén.
Pehuenche fue el gentilicio que les dieron los araucanos, cuyo significado es “gente de los pinares” (pehuén: pino;
che: gente) porque se asentaban en los pinares neuquinos, las araucarias. Esta cultura estaba constituida por un
gran número de parcialidades, más semejante a los huarpes. El pehuén (piñón de la araucaria) era su alimento
básico, lo recolectaban y almacenaban en silos subterráneos. Vieron rodeado su hábitat por culturas diferentes que
le dieron una gran dinámica a la subregión. En los siglos XV y XVI desde la Patagonia comienzan a sentir la
presencia tehuelche septentrional que alcanza el territorio pehuenche. Por el norte, mantenían amistosas relaciones
con los huarpes. Hacia el sur de Neuquén se sienten las primeras influencias araucanas. Todas estas culturas
ejercieron sobre el frágil pueblo pehuenche una constante presión que concluyó con la preeminencia tehuelche
primero y con la asimilación final a los araucanos después. Al momento de la conquista, son, sin embargo, una
cultura original.
Casamiquela postula que hay una ligazón cultural entre pehuenches, huarpes y yámana-alakaluf del Extremo Sur.
Pero para el autor esto no es claro y afirma que son insuficientes los datos de las culturas pehuenche y huarpe
como para poder reconstruirlas y hacer una relación.
Chaco:
La subregión chaqueña, componente boreal de la llanura, presentaba a la llegada de los españoles un rico
panorama cultural con un conjunto de comunidades originarias del área (culturas del Chaco), otras de la selva
tropical sudamericana (también llamadas amazónicas) y finalmente por el sudeste y en contacto con los diaguitas,
las culturas andinizadas.
Los guaikurúes
Esta es la denominación general con que se engloba a tobas, mocovíes y abipones, probablemente por obra de los
españoles. Ocupaban el Chaco central y Austral. En la actual Formosa, habitaban los tobas junto a los pilagá,
abipones y mocovíes se asentaron en el Chaco Austral. La llanura chaqueña fue un paraíso para los cazadores
guaikurúes (en quichua Chaco significa “territorio de caza”), que encontraron en pecaríes, venados, tapires y
ñandúes la fuente básica de su subsistencia. Se recolectaban frutos de algarrobo, chañar, mistol, molle, raíces
diversas, estando la tarea a cargo de la mujer. Los mocovíes comían langosta y la miel era un producto por el que
tenían especial predilección. Las técnicas de caza eran similares a la de los tehuelches septentrionales: incendio de
praderas, señuelos. Además, pescaban cuando crecían los ríos con arco y flecha o redes tijera. Eran esencialmente
cazadores, pero entre las comunidades que estaban más en contacto con los tupí guaraníes del sur de Brasil y del
otro lado del río Paraguay, comenzaba a practicarse una horticultura incipiente. La organización social se basa en
la banda compuesta (conjunto de familias extensas) dirigida por un cacique hereditario cuyo poder estaba
controlado por un consejo de ancianos. La familia era monogamica pero entre los jefes existía poligamia.
La concepción del universo reposa en la creencia de un ser supremo y héroes culturales. Con posterioridad, se dio
una superposición de concepciones andinas y selváticas, muy en especial frente a la idea del tiempo, el cual
comenzó a ser vivido desde entonces como períodos que finalizaban apocalípticamente. Tuvieron relaciones
fuertes con los mataco-mataguayos y con las culturas de la periferia como las diseminadas en el sur de la selva
amazónica y las del litoral mesopotámico. Esta red de relaciones se ejercía a través de la guerra, actividad vital de
los guaikurúes, lo que a su vez implicaba la existencia de cautivos que en tiempos pre-ecuestres eran asimilados al
grupo. En el siglo XVII esta cultura implementó el caballo, que produjo hondas transformaciones.
Los mataco-mataguayos
Es la familia lingüística integrada por los grupos matacos, mataguayos, chorotes y chulupíes que ocupaban parte
del Chaco Austral y Central. Son comunidades de cazadores, recolectores y pescadores. Una industria ancestral es
el tejido mediante la fibra de caraguatá con el cual fabricaban bolsas para la recolección. La familia nuclear era la
base de la comunidad y era monogamica, aunque entre los jefes era común la poliginia. Cada parcialidad tenía su
territorio de caza y la propiedad del mismo era colectiva. Creían en espíritus encargados de gobernar la naturaleza.
Un lugar preponderante lo ocupa el chamán, que al igual que en otras culturas, accede a esa función a través de la
trasmisión hereditaria, la revelación o el aprendizaje. El chamán es también el custodio de los mitos que explican
el misterio de los hombres y el mundo además de aplicar esos conocimientos para la curación de enfermedades.
Hay entierro secundario de huesos. El hábitat en el norte del chaco parece encontrar su explicación en la presión
ejercida por los guaikurúes, en actitud de constante acoso. También deben haber tenido dificultades con los
chiriguanos, guerreros sumamente belicosos. Los mataco-mataguayos no incorporaron el caballo, y tal vez por
eso, se conocen muy pocas acciones guerreras por parte de estas comunidades.
Los chiriguanos

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La familia lingüística tupí-guaraní, junto con la arawak y la carib, constituyen lo que denominamos culturas de la
selva y que para otros autores son los “agricultores Amazónicos”. En tiempos prehispánicos alcanzaron una
formidable expansión partiendo desde sus centros de dispersión ubicados en la actual Guayana y el Amazonas
inferior (tuí-guaraní), se dirigieron al norte poblando las islas del mar Caribe y llegando incluso hasta la península
de Florida y también hacia el sur, alcanzando el territorio argentino. Los chiriguanos a su vez son un sector de los
guaraníes que se extendieron por Paraguay, Bolivia y Argentina. El gentilicio fue puesto por los incas, era una
denominación despectiva para una comunidad a la que odiaban y ante la cual fueron impotentes. La llegada a
Bolivia de los primeros núcleos de guaraníes chiriguanos se produjo alrededor del siglo XV y fue la culminación
de un proceso expansivo iniciado en Amazonia por los tupí-guaraníes debido a las siguientes razones: 1-Búsqueda
de nuevas tierras para cultivo. 2-Presión de parcialidades más poderosas. 3-La búsqueda mesiánica de la “Tierra
sin mal”. A la llegada de los españoles, los chiriguanos ya habían penetrado en el actual territorio argentino. Eran
agricultores sedentarios y cultivaban mandioca, zapallos, batatas y maíz. La técnica de cultivo era la típica
“milpa” amazónica, es decir, el talado de árboles, el corte de maleza, el incendio y posterior cultivo sobre el
terreno quemado. La caza y la pesca eran actividades secundarias. Las viviendas eran comunales, albergaban
cerca de cien individuos. Un conjunto de viviendas constituía una aldea que se ubicaba a la vera de un río. Como
todo pueblo agricultor, tuvieron alfarería que mostraba la influencia andina en sus formas. La familia extensa era
el núcleo de la comunidad. Cada aldea estaba a cargo de un jefe con gran poder, su autoridad no era cuestionada,
las jefaturas eran hereditarias y tenían como misión la organización y preservación de la comunidad. Sólo en caso
de guerra el cacique veía superada su autoridad, porque en tal situación se pasaba a depender de un cacique
regional, jefe absoluto que a su vez lo era de la aldea más importante. El espacio está cargado de significación,
pletórico de espíritus, dueños de los animales y plantas. En la concepción del universo predomina la búsqueda de
un equilibrio cósmico que se manifiesta permanentemente entre el bien y el mal. El chiriguano rinde culto a
ambos principios porque respeta en equilibrio entre el caos –destrucción, hambre, maleza- y el cosmos –luz,
abundancia, maíz, justicia-. Una práctica clásica entre los chiriguanos y en general entre los tupí-guaraníes fue la
antropofagia ritual que se realizaba exclusivamente con los prisioneros de guerra y ceremonia de la cual
participaba toda la aldea. Los chiriguanos se relacionaron a través de la guerra (contención del imperio incaico en
la actual Bolivia). Sometieron a los chané, y no faltan las crónicas que indican que ese dominio se sustentó en una
sistemática antropofagia que prácticamente devastó a los chané como etnia.
Los chané
La cultura chané pertenece a la familia lingüística arawak, que como ya vimos, junto con sus hermanos de la
selva, los tupí guaraníes, se desplazaron por toda Sudamérica y las islas del mar-caribe. Se asentaron en el este del
Perú, en Bolivia, al sur hasta el alto Paraguay llegando hasta el Chaco centro occidental, ya en territorio argentino,
punto final de su expansión.
En general todos los grupos arawak presentaban una clara estratificación interna; el culto a deidades reconocidas
por varias aldeas y el especial desarrollo de la actividad religiosa o militar. Suponemos que tenían un patrón de
vida semejante a las culturas de la selva. Fueron reducidos a esclavos por los chiriguanos y obligados a cultivar en
sus sembradíos.
Conclusiones acerca de las culturas de la llanura en el siglo XVI:
1. Las culturas de la llanura ocuparon un vastísimo hábitat con dos subregiones fundamentales: Pampa/Patagonia
y el Chaco. Conformaron una forma de vida común basada en comunidades nómadas de cazadores-recolectores y
pescadores con una concepción del mundo basada en la existencia de un ser supremo (a veces asociado a un héroe
cultural); un gran número de espíritus de la naturaleza con la consiguiente sacralización de la misma y una
compleja red de relatos míticos asumidos como historia vivida.
2. En ambas subregiones, por lo menos dos culturas presentaban a la llegada de los españoles una forma de vida
semejante y luego, con la irrupción del horse-complex tuvieron un proceso cultural posterior que siguió casi
idénticas etapas. Estas culturas son los tehuelches septentrionales y meridionales y los guaikurúes (Pampa y
Patagonia y el Chaco respectivamente).
3. Las otras comunidades de la región, en un proceso histórico-cultural sin explicación clara todavía, no
incorporaron el complejo ecuestre, persistiendo en su tradicional forma de vida: son los onas en Tierra del Fuego
y los mataco-mataguayos en el Chaco.
4. En la llanura en el siglo XVI se produjo un proceso dinámico por los continuos desplazamientos de las
comunidades originarias y por la llegada de comunidades provenientes de otras regiones del continente que dieron
nueva vitalidad al área y en algunos casos cambiarían totalmente el panorama cultural. Son los chiriguanos y
chané en el Chaco y los araucanos en Pampa y Patagonia. Ese proceso genera el conectar entre sí e integrar de
alguna manera a las distintas regiones culturales del continente. En el caso del Chaco, los chiriguanos y chané
fueron portadores de la agricultura, práctica desconocida en el área. Incluso la concepción del mundo era irradiada
desde esos núcleos hacia los pobladores originarios del Chaco, que hicieron suyos algunos principios como la idea
del tiempo y sus fracturas apocalípticas.

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5. Como en el caso de la región de la Montaña, la llanura también está ligada a zonas internas dentro del territorio
nacional. Así la cultura lule-vilela es la transición hacia la montaña desde su hábitat original: el Chaco. Las
culturas del Chaco también están en íntima relación con el litoral mesopotámico.
6. En el caso de Pampa y Patagonia existía una etnia, que eran los Querandíes, que por sus características la
definimos como “componente transicional” entre las culturas de la llanura: Pampa/Patagonia y Chaco. Si bien la
ubicamos como perteneciente al grupo de los tehuelches septentrionales, demuestran con sus patrones de vida
sincréticos la plasticidad de un proceso que aceptaba e incorporaba la interrelación permanente entre las distintas
comunidades.
3) LITORAL y MESOPOTAMIA:
Litoral:
Los guaraníes
Como etnias pertenecientes a una cultura mayor, los guaraníes del Litoral se parecían a sus hermanos de
Amazonia y por lo tanto a los chiriguanos. Eran comunidades agricultoras y sedentarias en medio de culturas
cazadoras y muy aguerridas. Fueron, a excepción de los chaná-timbú, las únicas comunidades agricultoras del
Litoral y Mesopotamia. Cultivaron mandioca, batata y maíz y en menor medida zapallo, porotos, maní y mate. La
técnica de cultivo era la milpa o roza. Cultivaban la tierra tres o cinco años y luego buscaban nuevas tierras. Caza,
pesca y recolección eran actividades secundarias en la medida que el excedente agrícola era almacenado. Fueron
hábiles canoeros. Vivían en grandes casas comunales (la maloca) en la que se alojaban varias familias extensas.
La aldea extensa constituía la unidad social básica. La alfarería es peculiar del tipo imbricada, con decoración
hecha con la punta de los dedos; también utilizaron la pintura para decorar. Aquí también se utilizó la empalizada
como técnica defensiva. La institución del cacicazgo era como la de los chiriguanos: jefe local/ general. Participan
en líneas generales de las concepciones sobrenaturales de los chiriguanos y de la noción de Tierra sin mal: esta
tierra es un paraíso al cual el héroe civilizador se retiró luego de haber creado el mundo y traído a los hombreas
los conocimientos esenciales para su supervivencia. Allí llegan después de ciertas pruebas los chamanes, muertos
privilegiados y guerreros. La búsqueda de esta tierra provocó una migración masiva guiada por un chamán,
asumido como mesías. Mircea Eliade piensa que la búsqueda colectiva del paraíso durante más de cuatro siglos
puede clasificarse entre los fenómenos religiosos más importantes de América. Muchas veces se asocia el
mesianismo con la crisis cultural que provocó la conquista. Sin embargo, la idea de una tierra sin mal es muy
anterior. Otra idea presente en la concepción del mundo guaraní es la dualidad: el bien y el mal; los mellizos como
complejo ciclo mítico en el que se describe la unión del ser supremo con la primera mujer; el nacimiento de los
dos hermanos, que luego de dar muerte a los jaguares que habían devorado a su madre, se transforman en la Luna
y el Sol.
Está casi probado que las poblaciones guaraníes de nuestro litoral llegaron en una época relativamente tardía,
poco tiempo antes de la llegada de los españoles. Desplazaron inicialmente a las comunidades originarias de
Misiones y Corrientes, los caingang. Posteriormente arribaron a la zona del delta en donde entraron en contacto
con los querandíes del litoral del Río de La Plata. También hicieron la guerra a las comunidades de la costa de las
cuales tomaban prisioneros para la práctica de la antropofagia ritual. Los guaikurúes se cuidaban bien de no
penetrar en su territorio.
Los Chaná-timbú
Se trata de un conjunto de parcialidades ubicadas a ambas márgenes del Paraná, en Buenos Aires, Santa Fe, Entre
Ríos y Corrientes. Este grupo tuvo tres lugares principales de asentamiento: Corrientes: mepenes y mocoretás.
Santa Fe y Entre Ríos: timbúes y carcáreas, corondas, quiloazas y calchines. Bs As, Santa fe y Entre Ríos: chanes,
mbeguaesm chaná-timbúes, y chana-mbeguaes. La subsistencia básica era la pesca. Como los querandíes,
conservaban el pescado, secándolo al sol y ahumandolo. La caza y la recolección, especialmente de miel. En el
siglo XVI la influencia de las aldeas guaraníes ubicadas en inmediaciones de los territorios chaná-timbú
comenzaba a hacerse sentir. Las viviendas eran chozas rectangulares y algunas por influencias probablemente de
la selva, alcanzaban grandes dimensiones. Eran alfareros, son comunes los platos grandes. Estaban organizados en
aldeas ubicadas a la vera de los ríos, con principio de semisedentarismo en aquellos grupos que practicaban la
agricultura en forma incipiente. Cada parcialidad estaba al mando de un cacique. Los chaná-timbú presentan un
panorama complejo por el particular hábitat –de tránsito permanente- y las influencias provenientes de diversas
regiones, además de las diferenciaciones culturales en el seno de los mismos grupos. El hábitat permitió una
comunicación fluida y posibilitó la penetración de los guaraníes. La existencia de algún tipo de metal en estas
comunidades indicaría algún tipo de relación con el Noroeste, a través del río Salado de Santiago del Estero como
canal de comunicación.
El interior:
Los caingang
Ocupaban en el siglo XVI el interior de la Mesopotamia, en las actuales provincias de Misiones y Corrientes.
Fueron los representantes meridionales de un conjunto étnico mayor del litoral atlántico entre el estado de Bahía y
Río Grande do Sul. Eran recolectores del fruto del pino de Misiones, larvas y frutos silvestres. La caza y la pesca
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eran actividades importantes. Eran una cultura nómada, sin asentamientos permanentes, y la vivienda era un
paravientos de vegetales trenzados. Las distintas parcialidades estaban al mando de un cacique que en algunos
casos era el chamán. Tres o cuatro familias extensas conformaron la aldea semisedentaria como unidad social
mayor. Los chamanes utilizaban la yerba mate para comunicarse con la divinidad y conocer sus designios.
Sufrieron un acoso territorial: los guaraniés y la expansión de los charrúas desde el este debe haber contribuido a
este proceso de acoso territorial.
Los charrúas
Se trata de un conjunto de parcialidades del actual territorio uruguayo, grupos dispersos ocuparon la provincia de
Entre Ríos y algunos sectores extienden dicha ocupación hasta el sur de Corrientes. Constituían en conjunto una
cultura de cazadores y recolectores nómadas con una forma de vida muy semejante a la de las comunidades de
Pampa, Patagonia y Chaco. Los animales cazados eran ñandués, venados y toda clase de roedores. Un conjunto de
toldos conformaba la unidad social mínima a cargo de un cacique. La familia era monogámica aunque no se
desconocía la poligamia. El chamanismo estaba muy desarrollado, existían representantes del bien y el mal. Los
primeros eran responsables de las curas mágicas, mientras que los segundos contaban con la capacidad de
enfurecer a la naturaleza desatando tormentas y desbordando los ríos. Existía un culto muy elaborado a los
muertos secundario de los huesos. Por el norte han entrado en contacto con parcialidades guaraníes de la selva y
con los caingang de Misiones y Corrientes. En el siglo XVII incorporaron el caballo en un proceso parecido al
operado en la llanura, aunque en menor tiempo dado el rápido sometimiento en el que cayeron las comunidades.
Conclusiones acerca de las culturas del Litoral y la Mesopotamia en el siglo XVI:
1. La región es peculiar lo que le permitió entrar en fluida comunicación con otras áreas del continente a través de
sus vías naturales (los ríos).
2. Esas características condicionaron la vida de las poblaciones originarias, los caingang y los chaná-timbú, a lo
que se agregó la penetración guaraní.
3. Este proceso se vio enriquecido por la presencia de comunidades charrúas que en dirección este-oeste
penetraron profundamente en el interior mesopotámico.
4. Sobre la base cultural guaraní (agricultores “intrusivos” en una región de cazadores) y las características
favorables del área especialmente en cuando al factor comunicación, la conquista y la colonización encontraron en
el litoral un espacio ideal para la consolidación de un enclave que sería decisivo en la historia posterior y que tuvo
como centro neurálgico Asunción.
4) El EXTREMO SUR:
Los yámana-Alakaluf
En realidad esta denominación hace referencia a la existencia de dos culturas diferentes, pero dadas sus
similitudes más que estrechas, el hábitat común y una historia similar, las consideramos como una entidad única.
Ocupaban el sur de Tierra del Fuego y las islas magallánicas. Los yámanas en el territorio argentino y los Alakaluf
en chileno. Se trata de un hábitat desfavorable para la vida humana ya que la costa queda alejada de todo contacto
cultural. Fueron pueblos canoeros, la vida dependía del océano y sus recursos. La base de la comunidad es la
familia monogámica. Las jefaturas no existían, tenían influencia los ancianos y los chamanes. Tenían mucha
importancia los ritos de iniciación. La incomunicación fue una de las características de esta cultura, incluso entre
los distintos grupos que la conformaban. Sólo en circunstancias muy especiales como la caza de la ballena la
solidaridad de los diferentes grupos se ponía de manifiesto. El aislamiento es la regla. Representan a su vez una de
las corrientes más antiguas del poblamiento de América y su llegada a Tierra del Fuego se debió al
arrinconamiento provocado por otras corrientes que presionaron sobre ellos.
Orquera y Piana nos hablan de una excelente adaptación ecológica de estas comunidades basada en la selectividad
de la caza de los lobos marinos, que permitió que esta población animal se mantuviera a través del tiempo y
sostuviera la dieta alimentaria de los yámanas.
Balance: La población indígena
En el actual territorio argentino hacia el siglo XVI vivían un total de entre 300.000 y algo más de medio millón de
habitantes. La población de América en ese momento se estima de 13 a 15 millones de habitantes con
concentraciones demográficas mayores en la región de la Montaña. También en nuestro territorio ocurre lo
mismo: la mayor densidad de población está en la región de la montaña, zona por excelencia de la agricultura. Se
calcula que en esa región habitaban 200.000 personas, en el resto de las regiones las más ocupadas eran, de mayor
a menor: 1. Litoral y Mesopotamia, 2. Llanura. 3. Extremo sur. Pampa y Patagonia presentaban en el siglo XVI
una característica que señala una tendencia que hoy aun es negativa para los argentinos: el ser una de las zonas
con más bajo índice demográfico.
Las culturas originarias de nuestro territorio y su relación con el resto del continente
En el momento de la llegada de los españoles había un conjunto de culturas en pleno desarrollo:
1 Culturas de la montaña: ocuparon los andes y la meseta mexicana. Tuvieron una dinámica cultural que se
extendió a lo largo de una franja (la montaña) y en un sentido (norte-sur). Las principales culturas fueron aztecas y

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mayas (América Central), los chibchas o muiscas (Andes septentrionales); los incas (andes centrales), y las
culturas mencionadas para el territorio argentino, especialmente los diaguitas.
2 Culturas de la selva: fueron las de mayor dispersión en tiempos anteriores a la conquista. Eran horticultores
sedentarios portadores de una compleja visión del mundo, migrantes y guerreros. Se trata de los arawak, los tupí-
guaraní y los carib, con algunas comunidades o subculturas diferenciadas como los mojo, baure, paressi y arawak
antillanos.
3 Culturas del mar Caribe. Surgen de la expansión de las culturas de la selva hacia el Caribe, pusieron énfasis en
lo militar y lo religioso. Tuvieron contacto permanente entre sí por el comercio interisleño. Quizá hayan llegado a
Mesoamerica. Fueron desprendimientos de los arawak y los carib.
4 Culturas de la llanura: desplegadas por vastas extensiones de Pampa/Patagonia, Chaco y la llanura uruguaya,
inveterados cazadores que participaron de una forma de vida común. Se trata de los tehuelches, mbayá,
guaikurues y charrúas.
5 Culturas de zonas extremas o aisladas. Son grupos humanos arrinconados en zonas inhóspitas o aisladas.
Conforman núcleos familiares dispersos. Se trata de los tapuya (costa de Brasil), uro-chipaya (altiplano andino);
yámana-alakaluf (litoral pacífico y extremo sur del continente) y comunidades de la selva sudamericana.
En territorio argentino, las culturas de la montaña influenciaron a nuestro Noroeste. Nuestra montaña estuvo
profundamente imbricada en “la montaña” sudamericana. Las culturas de la selva llegaron a nuestro territorio y
los desarrollos posteriores regionales continuaron en gran medida con los patrones ancestrales. Las culturas de la
llanura también participaron de una tradición que trascendió nuestras fronteras actuales a través de los mbayá del
Chaco Boreal y los charrúas de Uruguay. Nuestras culturas, por lo tanto, no estaban solas ni despegadas del resto
del continente; pertenecían a un trasfondo común que se desplegaba desde hacía cientos de años por la tierra
americana. Podemos concluir que: 1. El panorama cultural en ese momento histórico del siglo XVI era dinámico y
estaba en un estadio de desarrollo de imprevisibles logros. 2. Hay grandes identidades culturales en la América
Prehispánica.
El fin de los tiempos
Acá el autor hace un cierre poético, dice que los indígenas eran hombres que vivieron plenamente, la vida
comunitaria era posible, pero un día el sol se detuvo, llegaron hombres extraños, con artefactos desconocidos que
habían llegado a quedarse para siempre.

 GONZALEZ, Alberto Rex. ARGENTINA INDÍGENA. Vísperas de la


conquista.
1Antigüedad del hombre en la Argentina
La llegada del hombre a América se remonta a unos 30.000 años. Hay trabajo grosero en piedra y no hay puntas
de proyectiles. Culturas de tipo depredador, simples recolectores; cazadores sólo en segundo término.

Patagonia y Tierra del Fuego.


a. Patagonia austral. (Capa I, 9.000 a.c.) En la cueva Fell y en el abrigo de Palli Aike se encontraron restos de
humanos que convivieron con la megafauna cuaternaria. Puntas de proyectiles e instrumentos de huesos. La
economía de estos grupos era esencialmente cazadora y su tecnología adaptada a este tipo de vida. Régimen de
vida nómade en grupos de 50 a 100 personas.
Capa II. Rasparodes de piedra que evidencian el trabajo en cuero. Faltan puntas líticas de proyectil que fueron
reemplazados por otras similares de hueso. Ya no hay grandes animales.
Capa III. Puntas líticas de proyectil, de forma triangular y base redondeada o recta. Son comunes los raspadores y
las piedras de boleadoras. Esta cultura es la que perdura hasta la época de la conquista y comprende parte de los
tehuelches históricos.

b. Tierra del Fuego. El poblamiento aquí debió ser posterior al de la Patagonia, ya que en aquella época estaba
cubierta por hielos.
Dos culturas en el norte de Tierra del Fuego: una es un grupo de cazadores similar al de la capa tres de Palli Aike.
La segunda presenta toscos útiles de piedra trabajados en ambas caras (bifaces) y debieron ser importantes para
cortar madera. La cultura más antigua no debe superar los 6000 años.
La cultura más antigua es la denominada “cultura del cuchillo de concha”, porque un artefacto hecho de laja de
una concha afilada en uno de los bordes sirve como instrumento principal. Se trata de un pueblo similar a los
nómades canoeros que los europeos encontraron varios miles de años después: las tribus Alacalufes.

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La segunda oleada de recolectores y depredadores marinos se denomina “cultura de la casa pozo”, por ser un
elemento distintivo de su vivienda circular semienterrada. Recolectaban moluscos y, rara vez, cazaban mamíferos
marinos. Sus descendientes son los Yaganes o Yámanas.
Ambas culturas usaban el arpón monodentado, el bote recubierto de corteza y las pesas para la pesca.

Noroeste.
Los datos más antiguos corresponden a una primitiva y tosca industria denominada Ampajango, por el sitio
homónimo en la prov. de Catamarca. Los instrumentos son lascas. También tienen bifaces: hachas de regular
tamaño. Economía recolectora de tipo inferior indiferenciada, fundamentalmente de raíces y plantas silvestres.
Suponemos que no se dedicaban a la caza ya que no se encontraron puntas de flecha. No se sabe bien la fecha,
pero se puede suponer unos 21.000 de edad.

Sierra Centrales.
Una nueva cultura antigua en el sitio al aire libre denominado Ayampitín (en las sierras de Córdoba).
La cueva de Intihuasi en San Luis presenta puntas líticas de proyectil de forma de sauce trabajadas en cuarzo.
La cultura Ayampitín (6000 a.c.) tenía una economía especializada en la caza de guanacos y ciervos y además
recolectaban semillas que trituraban en cononas (molinos planos de piedra). La introducción del arco y la flecha
corresponde a una fecha mucho más reciente.
Por encima de las capas de la cultura Ayampitín existe otra diferente. Son pueblos cazadores especializados con
puntas de proyectiles de piedra de forma triangular, lados convexos y base escotada o recta. Debieron llegar del
norte y se mezclaron con la antigua cultura Ayampitín. Siguen en uso los molinos planos. Hay pozos de
almacenamiento para semillas en épocas de escasez.
Debieron ser grupos de 30 o 60 personas. El nomadismo debió ser estacional. Esta cultura debió sobrevivir hasta
el año 500-1000d.c, aunque no tenemos certeza. Para esta fecha o posterior, los pueblos cazadores fueron
reemplazados o aculturados por otros venidos desde el norte. Ahora hay puntas de proyectil más pequeñas y más
finas y delicadamente trabajadas. Los molinos son más abundantes (mayor énfasis en la recolección o el comienzo
de la agricultura). Aparece una que otra hacha pulida.
La densidad de la población debió ir en aumento. Son comunes los panes de pintura, los que debieron usar para
pintarse o pintar. Se deformaban el cráneo.
Hacia el final de esta época hace aparición la alfarería lisa, sin decoración. Este es el substratum sobre el que se
asientan los pueblos que posteriormente encontrará la conquista española a mediados del siglo XVI.

La Puna.
Con posterioridad a la cultura de Ayampitín –hacia el IV milenio a.C.- arribó a la meseta andina un buen número
de culturas diferenciadas, pero siempre de economía cazadora. Una de ellas es la de Saladillo, cuya característica
distintiva era la técnica con que trabajó la piedra, monofaciales
Es probable el poblamiento temprano a comienzos del Postglaciar, hace 8 o 10 mil años.

2. Áreas culturales.
a. áreas culturales y ecología:
Podemos hacer una distribución geográfica de las culturas indígenas en cinco áreas principales: Noroeste, Sierras
Centrales, Pampa –Patagonia, Chaco y Litoral-, Mesopotamia.
El Noroeste: Salta, Jujuy y Tucumán hasta las sierras subandinas; Catamarca, La Rioja y parte de Santiago del
Estero, llegando hasta el norte de San Juan. Aquí están las culturas de más alto desarrollo debido a las influencias
de los incas en el territorio del Perú y que se denomina Centro Nuclear Andino. Nuestro Noroeste junto con el sur
de Bolivia y el norte de Chile forma una subdivisión que se denomina Área Andina Meridional.
Sierras Centrales: las sierras de San Luis y Córdoba y las llanuras aledañas. En el momento de la conquista vivían
pueblos horticultores que poseían alfarería, pero de menor desarrollo cultural que los del Noroeste. Esta área
constituye un escalón de transición entre las altas culturas del Noroeste y las de economía cazadora de la Pampa.
Pampa-Patagonia: desde el pie de la cordillera de los Andes hasta el litoral del Río de la plata y del océano
atlántico y desde el estrecho de Magallanes hasta el sur de San Luis y Córdoba. En el momento de la conquista
vivían pueblos cazadores nómadas. En épocas coloniales esta área recibió a los grupos araucanos venidos desde el
occidente de la cordillera de los Andes; eran nómadas ecuestres que cambiaron casi por completo la fisonomía
cultural y económica de los pueblos autóctonos. Sólo fueron dominados durante la Conquista del Desierto.
Chaco: Formosa, Chaco, y parte de Santiago del Estero, Salta y Santa Fe. Habitada por tribus marginales; escaso
desarrollo cultural.
Mesopotamia: la zona a lo largo de los ríos como el Paraná y el Uruguay. Tribus canoeras. Núcleos de
horticultores. En el interior del territorio, grupos cazadores nómades persistieron en hábitos más primitivos.
También hay culturas con medios de vida intermedios de cazadores-recolectores y sembradores temporales.
127
b. Áreas culturales y densidad de población:
A mediados del siglo XVI la población total era entre 300.000 y 340.000; distribuida en la siguiente proporción:
Chaco...50.000
Pampa...30.000
Noroeste...215.000
Mesopotamia....20.000
Cuyo...18.000
Patagonia....10.000

3. el Noroeste
a. Subdivisiones.
La región de la Puna comprende todo el oeste de Jujuy y Salta y el occidente catamarqueño. Su vegetación es
pobre; grandes extensiones de salares. Las lluvias son escasas.
El cultivo está limitado a los lugares donde existe agua. Los cultivos fundamentales son los tubérculos (ulluco y
oca), papa y especies de maíz adaptadas.
Pastoreo de animales: llama y alpaca.
Las culturas de pastores puneños tuvieron, en razón de su estructura económica, un amplio intercambio con las
áreas aledañas. Los pobladores de un determinado nivel ecológico se trasladaban a otras franjas en busca de los
productos que su medio no les brindaba intercambiándolos por los que ellos producían. Esto es lo que ha sido
definido como la verticalidad del paisaje andino.
La región de los valles y quebradas comprende desde la porción norte de San Juan, el centro y norte de La Rioja,
toda Catamarca, el oeste de Tucumán, Santiago del Estero a lo largo del Dulce y del Salado, el sudoeste de Salta .
La vegetación es de estepa arbustivas y de cactáceas. El chañar y el algarrobo tuvieron un alto valor económico
para las culturas indígenas. Cultivo del suelo con riego intensivo. La adaptación de la llama fue fácil. La
circulación a través de los valles fue intensa; sin embargo tuvieron idiosincrasias culturales definidas, según se
manifiesta en los estilos cerámicos diferentes.
La región de los bosques occidentales o sierras subandinas. Abarca las serranías del este de Jujuy hacia la cuenca
del río San Francisco, los departamentos del este de Salta y la vertiente oriental del Aconquija en el norte y centro
de Tucumán. Vegetación: selva montana, bosque y praderas.
La región de Santiago del Estero. Utilización de una especia de mandioca. Importancia de la pesca.

a. Períodos cronológicos.
Tres etapas principales: período temprano, medio y tardío.

b. PERÍODO TEMRANO. Hasta 650 DC


La CULTURA TAFI, es la agroalfarera de mayor antigüedad, en Tucumán. La forma, disposición y tamaño de
estos poblados supone un tipo especial de vínculo espacial; tal vez la familia extensa. La economía era
eminentemente agrícola. Presencia de molinos. La llama como elemento de transporte, fuente de alimento y lana.
Un elemento común son las hachas de cuello. Uso de boleadora. Fumaban alguna especie de nicotina en pipas de
piedra o cerámica. La alfarería: cerámica de tipo tosco, sin decoración alguna y paredes alisadas. Tenían
conocimientos de metalurgia: anillos de cobre. Se destacaron como escultores de piedra: sus artefactos más
característicos son los menhires tallados con figuras felínicas y ofídicas y situados en centros o recintos
circulares. Se supone que eran dioses. También tallaron máscaras.
El trabajo para construir estos monolitos supone que
la unidad familiar dispersa debió conocer un vínculo
sociopolítico más amplio.
Las costumbres funerarias consisten en el entierro de
adultos en posición flexionada dentro de pequeñas
cámaras de piedra. Las ofrendas funerarias son
pobres en comparación con pueblos posteriores. Los
niños fueron enterrados en urnas y siempre –al igual
que los adultos- en el interior del gran patio de la
unidad de habitación.

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Los fechados de radiocarbón ubican esta cultura hacia comienzos de la era cristiana y su llegada pudo ocurrir algunos
siglos antes. Este pueblo debió venir del altiplano de Bolivia, ya que allí hay una cultura parecida que se remonta a los
comienzos del primer milenio a.C.

La CULTURA LA CANDELARIA, geográficamente se distribuye por el este y sur de Salta y norte de Tucumán. Hay
cerámica candelaria en Tafí del Valle y en el Valle de Hualfín, Catamarca; lo más posible es que se trate de un simple
trasplante de sus hábitos alfareros. No tienen paredes de piedra, lo que dificulta conocer sobre cómo fueron sus
viviendas.
Cerámicas: urnas, alfarerías en rojo y negro. Las urnas sirvieron para inhumar a adultos y niños. Llevan guardas
geométricas que fueron hechas cuando la cerámica estaba fresca. Existe un predominio en la cerámica del carácter
plástico de las formas.
Otra particularidad es la creación de seres fantásticos, mezcla de atributos humanos y animales.
Con piedra fabricaron hachas pulidas y puntas de flecha de obsidiana o vidrio balcánico. Los adornos con conchas son
abundantes.
Uso de pipas para fumar.
Los intercambios debieron ser múltiples y en épocas tempranas.

La CULTURA CIÉNAGA en Catamarca. La dispersión geográfica de esta cultura pudo haber sido por comercio o
canje de su alfarería. Esta cultura se ubica entre 300-350 DC. Debió perdurar hasta los comienzos de la cultura
Aguada, aprox en el 650 DC.
La economía era básicamente agrícola con obras de irrigación. Lo más cultivado era el maíz. Pastoreo de llamas.
Cerámica: de color gris negruzco y decorado por medio de incisiones. Se dibujan sobre ellas figuras geométricas o
zoomorfas. Pipas de cerámica para fumar nicotina.
Como ofrendas funerarias aparecen bolas de piedra de numerosas puntas hechas de roca y hachas de piedra pulidas.
Hábiles metalúrgicos: se han encontrado finas hachas
en forma de T, pinzas de depilar, anillos de oro. Uso
de oro y bronce.
Costumbres funerarias: cementerios de niños
enterrados en urnas de alfarería. A los adultos se los
enterró en pozos cilíndricos.
Los enterramientos sugieren diferencias de estatus.
Para ciertas obras debieron necesitar una organización
colectiva del trabajo. La aparición de la metalurgia
especializada de bronce hace pensar en una clase de
artesanos.
La cerámica de La Ciénaga tiene similitudes con la de
la Candelaria. Suponemos que su origen debe estar en
esta región.

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La CULTURA CONDORHUASI, en Catamarca, aparece en parte contemporánea a Ciénaga y en algunos sitios
mezclados con ella – posible aculturación o lucha-. Esta cultura se ubica hacia los 300 DC.
La economía era casi igual a la de la Ciénaga; pero aquí tuvo mayor importancia el pastoreo de llamas.
Cerámica: la más conocida es la Condorhuasi Policromo: superficie externa pulida de color rojizo sobre la que
disponen guardas geométricas en negro orladas en blanco; las formas más comunes son figuras humanas gateando o
sentadas. El tipo Monocromo rojo es de color uniformemente rojo que puede llegar hasta el morado. El Tricolor se
destaca por sus formas cilíndricas de sus vasos de color blanco con zonas rojas: tiene pinturas en formas geométricas
en color negro.
Una de las características de las piezas de Condorhuasi son las extrañas figuras de cuerpo alargado cónico como
zepelin y cuello esbelto, que hacia la base tiene una cara en relieve con boca y pico de apariencia ornitomorfa. Estaban
destinadas al ritual fúnebre.
Pipas para rituales.
Adornos personales: tembetá: pequeño cilindro de piedra que pasaba por un orificio practicado debajo del labio
inferior.

Tumbas: hoyos cilíndricos de dos o tres metros de profundidad que se ensanchan en el extremo inferior. Los entierros
de niños en urnas son limitados
En el aspecto religioso, es en esta cultura que hace su aparición por primera vez el elemento felínico, que culminará
como símbolo de la cultura Aguada.
El propulsor parece ser el arma más común.

La CULTURA del ALAMITO, en Catamarca. Tiene un peculiar patrón de asentamiento: pequeños núcleos de siete
viviendas dispuestas en abanico alrededor de un patio central. Hay montículos y plataformas de piedra: relacionada
con la religión de esta cultura.
Cerámica: tosca, decorada con bandas verticales en rojo, violáceo o negro sobre el fondo natural de la arcilla.

Las culturas tempranas en la zona norte de la Puna y en la Quebrada de Humahuaca son difíciles de definir. No se sabe
qué pueblos habitaron allí desde el comienzo de la era cristiana hasta el año 650 DC.

En Santiago del Estero el Período Temprano estaría representado por una alfarería gris, con decoración incisa de
motivos geométricos, parecida a la de la cultura Ciénaga. A esta alfarería se la conoce con el nombre de Las
Mercedes. Urnas de cuerpo periforme provistas de asas; está decorada con una textura rugosa.

c. PERÍODO MEDIO. 650 – 850 DC


CULTURA LA AGUADA, departamento de Belen, al oeste de Catamarca. Es el momento de mayor desarrollo
cultural del Noroeste. El intenso simbolismo de sus decoraciones muestra una cohesión sociopolítica y religiosa de
gran estabilidad y fuerza expresiva. Hay piezas de Aguada por varias áreas.
La economía era esencialmente agrícola: maíz y frutos silvestres. Se han descubierto obras de irrigación, hay represas.
En algunos lugares las viviendas eran de materiales perecederos y en otros de piedra. Debieron ser grupos familiares
pequeños.
La alfarería se encuentra bien desarrollada, existen varias. Se pueden diferenciar los decorados con pintura de los
grabados. Los motivos son geométricos o con figuras felínicas. Hay cerámica de figuras antropomórficas.

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Entre los productos líticos se destacan unos vasos cilíndricos con figuras en relieve de felinos o de guerreros con
complicados tocados y portadores de cabezas trofeos y hachas. También se han encontrado figuras antropomórficas
similares a las de cerámica. Hay una clara afinidad estilística del felino y del personaje del sacrificador.
Sacrificios humanos. Costumbre “craneo trofeo”.
Tuvieron un gran desarrollo de la metalurgia. Prueba de esto es el famoso disco denominado “Lafone Quevedo”, cuyo
valor estético y técnico lo coloca entre los objetos más destacados del arte aborigen americano. También se han
encontrado hachas en forma de T, pinzas de depilar, y otros adornos.
Enterramientos: de planta oval o redonda; y con menor frecuencia rectangular. El entierro más común es el individual,
pero hay algunos colectivos. El ajuar fúnebre es muy variado en cantidad y calidad, lo que nos está indicando una
sociedad jerarquizada. Al parecer, esta sociedad estaría dominada por una aristocracia militar. En muchas
representaciones artísticas estos aparecen con cabezas-trofeo y con hachas, signos que demostrarían el rango social.
Los niños fueron todos inhumados directamente en el suelo.

Adorno común: grandes orejeras. Tenían varios peinados y usaban sombreros variados.
La sociedad de la Aguada hizo un verdadero culto a las costumbres guerreras.
La representación del felino fue de esencia religiosa y de capital importancia en el pensamiento del pueblo. El felino y
sus atributos muy a menudo se asocian con imágenes humanas de guerreros; probablemente el culto de este animal
estuvo vinculado con las prácticas bélicas.
La Aguada podría haber comenzado por el 650 DC y perduró hasta 800 DC.
Esta cultura, a fines del período sufre un colapso. Repentinamente, sus artefactos más característicos desaparecen de
escena, la cerámica se torna tosca y los trabajos metalúrgicos cambian de estilo.

El período medio no ha sido identificado ni en la Puna ni en la Quebrada de Humahuaca. Pero quizás el final del
período medio este representado por dos culturas: La Isla y El Alfarcito. Se trata fundamentalmente de dos tipos de
cerámica. En los dos lugares son comunes los objetos de oro. La economía debió basarse en la horticultura y en el
pastoreo de animales, complementado con la recolección.

En la provincia de San Juan el Período temprano, y parte del medio, está representado por la cultura Calingasta. La
base económica era la cría de llamas y diversos cultivos, en especial el maíz. Utilizo una alfarería gris con decoración
incisa. Se adornaban con tembetá y fumaban de pipas. Esculpían en piedra. A veces los muertos fueron enterrados en
grutas preparadas especialmente y envueltos en sus mejores vestiduras. Mantuvo intercambios con La Aguada y con
Ciénaga. El único fechado de esta cultura la sitúa hacia el 400 DC.

El período medio está representado, en Santiago del Estero, por los estilos cerámicos de Llajta Mauca y Sunchituyoc.
En ambas, los motivos decorativos se pintaban en negro directamente sobre el color natural de la cerámica. El
concepto básico aplicado a la decoración es el de un ave estilizada.

d. PERÍODO TARDÍO. 850 - 1480 DC.


A diferencia del período anterior no se observa el dominio de una sóla cultura sino que se presentan grandes
diferencias regionales. Se observan caracteres locales bien definidos dando un cuadro de gran variabilidad regional.
Los asentamientos van creciendo hasta llegar hacia fines de este período a formar grandes sitios con rasgos de
urbanización.

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La región de Valles y Quebradas (región diaguita) fue la de mayor gravitación tanto por su densidad de población,
como por la cultura que desarrolló. En el período colonial, durante un buen número de años, los patrones culturales
indígenas se mantuvieron independientes de la férula española.
Las culturas para este período se denominan Sanagasta o Angualasto en la porción sur, Belén en el valle del mismo
nombre y en el de Abucán, Santamaría en los valles Yacovil y Calchaquí y la de la Quebrada de Humahuaca. Es
probable que Sanagasta, Belén y Santamaría integraran el gran conjunto protohistórico de los pueblos Diaguitas, con
un nexo común en los distintos aspectos culturales, principalmente la lengua.

La CULTURA SANGASTA va desde Bañado del Pantano (La Rioja) hasta el sudoeste de la provincia de San Juan.
La economía continuaba siendo hortícola. Los excedentes de las cosechas se almacenaban en silos. Complementaban
su economía con la cría de las llamas y la recolección de frutos silvestres. El trabajo en metal no era tan destacado
como en La Aguada. Confeccionaron placas pectorales, aros, adornos, hachas. Usaron en mayor medida en cobre y en
menor cantidad el oro. El patrón de poblamiento fue de comunidades dispersas. Costumbres funerarias, se enterraba a
los niños en urnas y a los adultos directamente en el suelo, con ajuar pobre. La sociedad debió estar constituida por
pequeños grupos tribales que llegaron a reunirse en grupos más amplios. En San Juan y la Rioja no existieron las
construcciones defensivas que caracterizaron al período tardío en el resto de la región de Valles y Quebradas. Arma
más extendida: arco y flecha; boleadora. Las artes textiles tuvieron un alto desarrollo.
La cerámica tiene una decoración de urnas pobre, generalmente geométrico, no hay figuras antropomorfas o
zoomorfas. Colores: negro, rojo y blanco.
Se ha incluido dentro de esta cultura a la famosa “tambería de Angualasto”. No se sabe si corresponde al período
tardío o incaico. Son grandes casas rectangulares con enormes paredes de tapia de 1,50 m de espesor. Aquí se
encontró un escudo ceremonial único por su técnica. Es probable que esta cultura perteneciera al grupo lingüístico de
los Capayanes, correspondientes a núcleo sur de los diaguitas.

La CULTURA BELÉN, por el sur abarcó hasta la zona de la actual ciudad de La Rioja y por el norte hasta el valle de
Santa María. Su núcleo central estuvo en el valle de Hualfín. Belén puede dividirse en varias fases. En el patrón de
poblamiento hay una primera etapa de asentamiento en casas-pozo de poca utilización de piedra en la construcción. En
un segundo período aparecen habitaciones aisladas con paredes de piedra. Estas viviendas se agrupan para construir
centros semiurbanos. En el tercer período estas poblaciones sufrieron el impacto de la cultura incaica.

La economía fue similar a los períodos anteriores pero es de destacar la presencia de andenes de cultivo ubicados en la
falda de los valles. Cerámica: es de tres secciones. La decoración es de dibujos negros sobre fondo rojo. Los motivos
decorativos son dibujos geométricos. Hay decoración zoomorfa: serpientes. En su metalurgia se destacan discos
enormes de metal, que serían usados como escudos, hachas en bronce, campanas hechas al vaciado y otras. Como
adornos usaron pequeños colgantes rectangulares con dos figuras zoomorfas enfrentas. En el aspecto fúnebre usaron la
cista de planta circular y bóveda en saledizo. Enterraron a los niños en urnas. Los cadáveres eran envueltos en textiles
de alta calidad con motivos decorativos parecidos a los de la cerámica.

La CULTURA SANTAMARÍA. Ocupó el valle del mismo nombre, llamado antiguamente Yocavil. Comienza hacia
el año 1000 DC. Economía: agricultura intensiva con irrigación, existen construcciones dedicadas al regadío, tales
como represas, las andenerías son comunes. También se dedicaron al pastoreo de llamas y a la recolección.
El patrón de poblamiento tiene dos etapas. Al principio había grandes casa comunales con población dispersa en los
campos y constituida por familias extensas. Segunda etapa: aldea formada por agrupación de casas con paredes de
132
piedra de planta rectangular. Cerámica de tres secciones. Uno de los elementos decorativos fundamentales son dos
caras más o menos humanoides. Gran cantidad de elementos geométricos que rellenan los espacios vacíos. Figuras
antropomorfas y zoomorfas – las más frecuentes son las serpientes y las anfísbem (serpiente de dos cabezas)-. La
metalurgia tuvo un extraordinario desarrollo en esta cultura, es cuando aparece el bronce con mayor proporción de
estaño. El trabajo de la piedra es escaso; la escultura ha desaparecido casi por completo. La sociedad: debieron formar
pequeñas parcialidades con sus grupos propios y vecinos, y quizá mantuvieron frecuentes guerras entre ellos. Frente a
un enemigo común se unieron en federaciones. El vínculo de la lengua y otras tradiciones culturales comunes les dio
un sentido de integración y unidad sociopolítica.

Religión: pequeños templos. Pudieron existir los sacrificios de niños. Los adultos se enterraban en cestas y los niños
en urnas. El ajuar es muy rico. Gran intercambio con sus vecinos, sobre todo con Belén.

Santiago del Estero.


Cerámica: sencillez de las formas y decoración policroma sobre la base de negro, blanco y rojo, distribuida en motivos
geométricos. Hay elementos figurados pero escasos. En la zona sur del Río Salado se halla el tipo de cerámica
denominado Averías o Mancapa. Otros tipos son el Epiaverías y Las Marías. Hay pequeñas figuras de arcilla:
imágenes humanas muy estilizadas.

Puna.
El conjunto de culturas de esa región fue incluido con el nombre de “Complejo de la Puna”. En la zona de Pozuelos
(Jujuy) hay culturas fechadas hacia el año 1.000 DC. Se cultivano plantas típicas del lugar. Utilizan la llama. La
cerámica es tosca, sin decoración. Patrón de poblamiento: habitaciones de planta rectangular o circular de paredes de
adobe. Usan el arco y flecha; también el hacha. Trabajo en madera: tabletas para absorber alucinógenos. Hay intensa
relación de dependencia e intercambio con las zonas vecinas. Los entierros se hacen inhumando en “chulpa”
(pequeñas casitas similares a hornos, adosadas a las paredes o grietas de las rocas). En su interior hay uno o varios
cuerpos con ajuar. En los comienzos del período tardío puede ubicarse la llamada cultura de Yavi, su sitio tipo es Yavi
Chico en Jujuy. La cerámica es negra sobre fondo rojo, tiene motivos con líneas. Patrón de poblamiento: uno con
habitaciones cuadradas de cimientos de piedra; otro habitaciones rectangulares con paredes de piedra. Economía: los
andenes de cultivo son extensos.

Quebrada de Humahuaca.
La economía era básicamente agrícola apoyada en el cultivo de maíz. Enormes extensiones de andenes de cultivo.
Había recolección y la llama era importante. Las habitaciones tenían paredes de pirca: pueblos guerreros. La aparición
de pueblos fortificados o núcleos semiurbanos se debe a la influencia postiwanaku venidas desde el norte chileno. La
cerámica era decorada en negro sobre fondo rojo con motivos geométricos. El trabajo en piedra es pobre. El arte
rupestre es abundante. Hay metalurgia pero poca. Objetos de madera: predominan las llamadas “tabletas de ofrendas”
(recipientes para alucinógenos). Las únicas representaciones de felinos que aparecen en la quebrada son las de las
tabletas. Entierros: inhumación de adultos dentro de las viviendas en pequeñas cistas de planta circular en las esquinas
de las habitaciones. Los niños se enterraban en ollas. A veces aparecen individuos desprovistos de su cabeza (cráneo

133
trofeo). El ajuar es muy variado (diferencias sociales). Religión: relacionada con la guerra y con el culto del cráneo
trofeo. La lengua: incierta. Algunos suponen que se trata de la ocloya.

e. DOMINIO INCAICO 1480 - 1536.


En 1480 llegan los incas al Noroeste argentino.
Los incas utilizaron los centros poblados preexistentes. Hay un nuevo urbanismo: es común encontrar en el centro del
poblado un gran espacio abierto en torno al cual se ubican los edificios levantados con piedras. Los caminos del
imperio terminaban o pasaban cerca de esta construcción. La cerámica toma los motivos o formas incaicas. El uso de
metal es más extendido. Utilización de quipus. Difusión del quechau. Sistema de mitimaes: pueblos enteros movidos
de sus tierras de origen y reubicados. Este movimiento de grupos humanos dinamizó los aspectos lingüísticos y
culturales, provocando una amalgama de costumbres desconocidas hasta entonces.
Elementos que condicionaron e hicieron posible la expansión incaica: la posesión de un medio de transporte como la
llama, la existencia de alimentos conservados como el chuño y la gran expansión del uso de metales. Los primeros
incas debieron la expansión y el tipo de organización utilizada en la época de Tiwanaku.

g. Influencias orientales tardías en el Noroeste.


En diversos momentos, grupos indígenas procedentes del chaco o de las florestas tropicales invadieron los valles
andinos y el pie de la montaña, hostigando o destruyendo a las tribus sedentarias preexistentes y asentándose sobre sus
vecinos. Los guaraníes entre ellos.

4 Sierras Centrales
Patrón de poblamiento: las habitaciones eran típicas casas-pozo. Las poblaciones tenían de 15 hasta 30 casas.
Economía: esencialmente agrícola basada en la irrigación. Principal cultivo: maíz. Crianza de llama. Recolección.
Metalurgia prácticamente inexistente. Cerámica: no conocen la policromía. Se trata de piezas sencillas con decoración
de guardas geométricas. Incisas. Estatuillas antropomorfas. Organización social: familia extensa. Filiación patrilineal.
La tierra se trabajaba en común y poseían aguadas. El cacicazgo parece haber sido hereditario. No enterraban a sus
muertos en cementerios: las inhumaciones las hacían directamente debajo del piso de las habitaciones. No hay ajuar,
por lo que se supone que no hubo marcadas diferencias sociales. Ceremonias: alucinógenos. La guerra era frecuente.
Su principal expresión estilística estuvo en las pinturas rupestres. Trabajo en piedra: hachas, morteros.Lengua: en la
porción norte se hablaba el henia y en el sur camiare.

5 El Chaco
El Chaco abarca el norte de Santa Fe, el oriente de Santiago del Estero y Salta y las actuales provincias del Chaco y
Formosa. La región estuvo ocupada por dos grandes grupos indígenas que se diferenciaron en su base económica. Un
grupo de cultivadores amazónicos, son los Chiriguano-Chané; son de origen guaraní y arahuaco respectivamente. El
segundo gran grupo está formado por las tribus marginales o de cazadores-recolectores. Lengua: los habitantes del
Chaco se dividen en: guaraní-chané, lule-vilela, guaycurú y mataco-mataguayo; los dos últimos son los chaqueños
típicos.

6 El Litoral y la Mesopotamia
La economía básica está relacionada con los grandes ríos. La horticultura de esta zona es de tipo amazónico. Hay
escasez de piedra. Dos modalidades culturales diferentes: por un lado, pueblos horticultores de origen amazónico que
se desplazan a lo largo de los cursos de agua; y por otro, los que habitaban en el interior, de economía cazadora y
recolectora muy primitiva. Al primer grupo cultural pertenecen los guaraníes y seguramente el núcleo principal del
gran grupo Chana-Timbú. Al segundo los charrúas, los caingang, los querandíes. La población del interior fue escasa.
Diestros canoeros.

Los habitantes más primitivos del hinterland son conocidos como los caingang. Economía: caza y recolección.
Algunos utilizaron el cultivo por aculturación. Casas con hojas de palma y otras plantas. Fabricaban redes y canastos.
Cerámica: negruzca, probablemente aculturada. Armas: Arco y flecha de caña. Prácticas funerarias: cremación o
entierro directo. Las prácticas religiosas estaban a cargo de hechiceros, quienes inhalaban yerba mate para entrar en
trance y comunicarse con la divinidad.

Norte de Santa fe: poblado por tribus de origen chaqueño. Eran una gran rama del grupo Guaicurú. Los mocovíes eran
del grupo Guaicurú. Carácter agresivo de esta tribu. Economía: recolectora y horticultura. Caza. Arco y flecha, lanza y
red.

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En la llanura de Santa Fe y Buenos Aires habitaron grupos nómades: los querandíes o pampas. Eran cazadores.
Pequeñas bandas. Economía: caza y pesca. Arma predilecta: la boleadora. Utilizaron el arco y la flecha.

En el interior de la Banda Oriental y en Entre Ríos habitaban los charrúas. Nómades. Economía cazadora. Rito
funerario: amputación de una falange del dedo a la muerte del individuo. Eran bandas de 50 a 100 individuos.

También están los cultivadores no-guaraníes conocidos como chaná-timbú, en Santa Fe, Bs As y Entre Ríos. Cerámica
zoomorfa. Agricultura basada en el maíz y zapallo complementada con la pesca y caza.

El pueblo más importante en el Litoral-Mesopotamia fue el guaraní. La lengua culturalmente pertenece al tipo
amazónico. Fueron pequeños grupos que se iban asentando en los lugares más convenientes y que luego se
desarrollarían sin constituir un Estado continuo. Se desplazaban por canoas. Vivienda: maloca: casas de gran tamaño y
dentro de la cual vivían varias familias bajo el mando de un jefe. Un grupo de estas malocas constituía una aldea y se
disponían en torno a un espacio central a modo de plaza. Arco y flecha. Hachas de piedra. Economía: agricultura
intensiva. Mandioca y batata. También cultivaban maíz. Sistema de roza o milpa. Cerámica: decoración hecha con la
punta de los dedos. A veces usaban pinturas. Costumbres: antropofagia y practicas guerreras. La familia era polígama.
El cacicazgo era hereditario. El común del pueblo estaba obligado a labrar las tierras de sus jefes, darles parte de las
cosechas, edificar casas y brindarles sus hijas. Creían en un dios, que también era el héroe cultural. Su cultura
esencialmente sedentaria y agrícola con gran cantidad de excedente economía, permitió el establecimiento de las
misiones jesuíticas.

7 Patagonia y La Pampa
Economía: cazadora y tecnología poco desarrollada. Unos pocos siglos antes de la conquista se introdujo la cerámica,
pero no abunda demasiado. La cultura más antigua de Buenos Aires es la Tandil. Instrumentos trabajados en lascas, es
decir, trabajados por un golpe directo. A la de Tandil habrían seguido dos industrias principales: en la región central
de la Pampa bonaerense una más antigua llamada Blanca Grande y una más reciente denominada “de Bolívar”. La
primera cultura se caracteriza por los artefactos monofaciales medianos o grandes. La segunda se caracteriza por útiles
más pequeños trabajados en ambas caras. En esta cultura hace su aparición la cerámica.

Patagonia, tres regiones. Los valles cordilleranos y pie de la montaña; las mesetas y planicies interiores; y la costa. El
contraste fundamental son los recursos.
De la región costera se conoce la industria “de Caleta Olivia”, que se caracteriza por la ausencia de puntas de
proyectil. La sigue en el tiempo la “de Bahía Solano” con puntas lanceoladas de base redondeada. Por último, la “de
San Jorge”, que posee un acervo de puntas foliáceas, guijarros con filo y hachas de mano.

La cultura que corresponde a los indígenas históricos es la denominada Tehuelche o Patagónica, que habría hecho su
aparición hacia el 2.000 AC. Presenta dos fases distintas: una continental y otra marítima. Se ha podido seguir la
evolución de sus diferentes etapas. La más antigua no posee alfarería y está caracterizada sólo por instrumentos líticos;
la segunda etapa corresponde al período de máximo florecimiento cultural. En la tercera etapa aparecen influencias
araucanas y la cuarta corresponde al período poshispánico, en donde los indígenas entran en posesión del caballo. Al
transformarse los tehuelches en un pueblo ecuestre, los hábitos de vida cambiaron, aumentando su capacidad de
desplazamiento e incorporando una serie de nuevos elementos culturales. Fumaban en pipas. Los tehuelces se
extendieron desde el Río Colorado hasta los canales magallánicos.

Los chónecas o patagones del sur, se dividían en varios grupos sobre todo desde el punto de vista lingüístico, pero
racialmente formaban una unidad. Parecen haber existido diferencias entre los grupos patagónicos: en el norte los
guénaken, en el sur los chónecas o patagones y en Tierra del Fuego los onas o selknam y haus.
Economía: caza de guanaco y el ñandú. Recolectaban plantas silvestres y mariscos. Acostumbraban tatuarse los brazos
y el pecho. Arco, flecha y boleadora. Los muertos se depositaban en el suelo y se cubrían con piedras. Patrón de
poblamiento: amplios toldos. La familia podía ser monógama o polígama según las posibilidades económicas de los
individuos. La mujer era adquirida por compra. Los grupos estaban constituidos hasta por 40 familias encabezados por
un jefe.

La región comprendida entre los ríos Diamante (Mendoza) y Zanjón (San Juan), las lagunas de Guanacache y la zona
montañosa del Noroeste estuvo habitada en el momento de la conquista por los huerpes. Economía: pescadores y
recolectores de raíces. Vivienda: chozas de ramas, agrupadas en pequeños poblados. La familia era poligámica y la
mujer se adquiría por compra. A la muerte del cónyuge, el viudo o viuda se casaba con su cuñado o cuñada. Cerámica
tosca, pero eran hábiles cesteros. Arco y flecha.

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Los “pehuenches primitivos” ocuparon la región entre el límite actual de Mendoza y Neuquén y la zona centro-sur de
esta última provincia. Economía: recolección y caza. Boleadoras arco y flecha. Organización política: estaban
constituidos en tribus independientes. Vivienda: Toldo de cuero. Nómades.

Los canales e islas de Tierra del Fuego estaban ocupados por grupos con el nombre de yámanas o yaganes y
alacalufes. Pueblos canoeros. Economía: recolección y caza marina. Arpones. No poseían jefes; el grupo mayor y
principal era la familia. El matrimonio podía ser polígamo según la condición económica del marido

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