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El conocimiento del bien representa un obstáculo para el político y su retórica, porque este no les permite hacer lo que

le complazca, tampoco imponerse a la fuerza sobre lo demás, puesto que para el político y la retórica, el poder es el
objetivo de su concentración. Por lo que el dialogo con polo, discípulo de Gorgia este habla de la fuerza del tirano
como la mejor manera de vivir, pues a mayor fuerza e imposición, mayor placer y ganancia su idea coincide con el delos
tiranos. Platón defiende el conocimiento del bien con el concepto de justicia la cual debe dominar en un estado
donde la educación o paideia es la filosofía que aun antes los desafueros del tirano nos da la verdadera felicidad, “pues
es mejor sufrir desafueros que provocarlos. Sócrates dice en el dialogo” que desconoce cuál es su paideia y cuál es su
justicia. La filosofía de la educación, entonces es aquella que tiene como objetivo la justicia como verdadero arte,
como un “kalokagathia” algo bueno y bello, que por sus normas, leyes y administración de esta misma justicia puede
lograr un cambio en el hombre, por lo consiguiente en la sociedad. La relación de esta justicia con el pensamiento
socrático sobre el bien de sí mismo juega un papel muy importante, puesto que no se puede dominar a alguien sino se
puede dominar a sí mismo. Es por eso que la retórica o el retorico político, o el tirano como lo llama polo es un
obstáculo al conocimiento del bien y la justicia porque van encontrar de su anhelo de poder. Por eso platón en su
arte de lisonja va especificando los elemento que acompaña esta filosofía de la educación para el verdadero arte de
estado la legislación, la administración de justicia la gimnasia y la medicina las dos primera para tener un alma sana y
las otras, para tener un cuerpo sano pues el hecho del pensamiento retorico sobre la justicia más enferma su alma por
lo que Sócrates y platón invita a sus discípulos a que practiquen la justicia y reciban la pena impuesta por las leyes
para que su alma pueda salir de la fealdad y pueden ser verdaderamente felices y alcanzar así la verdadera sabiduría