Está en la página 1de 4

PARTE I.

Historia, objetivos y funcionamiento de la Unión


Europea.
Tema 1. Introducción a la Constitución del Proyecto Europeo.

· Concepto de Organización Internacional: distinción entre OOII de integración y de cooperación.


Desde el siglo XIX y sobre todo desde el siglo XX, tras la creación de la Sociedad de Naciones, la Sociedad
Internacional cuenta con una clse de sujetos encuadrados en un marco institucional y centralizado en el que
tiene lugar un proceso de creación de normas, como es el de las Organizaciones internacionales, tanto de
carácter general o universal (la ONU) como regional (el Consejo de Europa, la Organización de Estados
Americanos…). Su esquema institucional suele ser parecido al de los Estados, contando entre sus órganos
con un poder ejecutivo, un poder legislativo y un poder judicial.
Las Organizaciones Internacionales constituyen formas institucionales de cooperación pacífica entre los
Estados, con el objetivo de conseguir fines comunes entre ellos. Son sujetos de carácter funcional o
instrumental, creados por los Estados justamente destinadas a lograr los fines que aquellos se han propuesto.
Estos fines son ,uy diversos, desde el mantenimiento de la seguridad y paz mundiales (como es el caso de la
ONU) hasta el logro de la cooperación en otros sectores como el económico, el tecnológico, cultural y social,
comunicaciones, etc. Para este fin, los Estados crean, a través de un tratado multilaterales, un este con
personalidad jurídica propia, dotado de unos órganos permanentes, a los que se les atribuyen ciertas
competencias o poderes jurídicos.

Las OOII pueden responder a diversas clasificaciones si bien la clasificación de estas no da ligar a categorías
estancas y excluyentes, sino a categorías yuxtapuestas e interrelacionadas, ya que es normal que una misma
Organización responda a mas de una tipología de Organización. Las clasificaciones pueden ser:

• Organizaciones universales o cerradas, según si están abiertas a todos los Estados que desean
participar o no.

• Organizaciones de COOPERACIÓN y de INTEGRACIÓN. En cuanto a las primeras, hay


organizaciones que persiguen fines religioso, defensivos, económicos, protectoras y garantes de los
derecho humanos, etc. En este caso, la aceptación de obligaciones de comportamiento, siguiendo un
esquema de subordinación, más o menos intenso (lo que no debe confundirse con el esquema de la
integración) y la persecución, asimismo de obligaciones de resultado, constituyen su fundamento.
Por lo que se refiere a las Organizaciones de integración, en este caso, los Estados miembros
transfieren determinadas competencias soberanas a las mismas para que, dentro de un mecanismo de
cooperación, se lleven a cabos estas materias de forma homogénea y vinculante para todos los
Estados que componen las mismas (por ejemplo, la UE o MERCOSUR).

• Organizaciones con fines generales o con fines específicos, según el tipo de fin que persigan.

· Marco cronológico (TRATADOS +ADHESIONES)


Los antecedentes del Consejo de Europa se sitúan en las dos grandes tendencias de los movimiento
europeístas posteriores a la Segunda Guerra Mundial; tendencias que pueden ser reducidas a dos grandes
corrientes. De un lado, aquella partidaria de la creación de una Organización europea articulada sobre la base
de la cooperación intergubernamental y, por lo tanto, compatible con la soberanía estatal de sus miembros.
De otro, aquella partidaria de ir más lejos mediante la creación de una Organización europea de integración
dorada de órganos propios y con competencias atribuidas por los Estados miembros.
El Congreso de la Haya convocado del 8 al 10 de mayo de 1946 por los movimiento federalistas europeos a
través del llamamiento que realizó el “Comité de los Movimiento para la Unidad de Europa” aborda esta
dialéctica y, sobre la base de planteamientos federalistas, adopta unos principios que si fueron
revolucionarios para la época en que se celebró, por otro lado anticipan algunos de los elementos principales
sobre los que se construye el sistema de integración europea iniciado con las Comunidades Europeas y
concretado hoy, en la Unión Europea (UE).

Tales principios fueron los siguientes: Creación de una Europa con libre circulación de personas, ideas y
bienes; elaboración de una Carta de Derecho Humanos que garantizase ciertas libertades; creación de un
Tribunal de Justicia capaz de hacer cumplir esa Carta de Derechos Humanos y de imponer sanciones en caso
de que no se respetara; creación de una Asamblea europea donde estuviesen representadas las fuerzas vivas
de todas las naciones allí reunidas.

Sin embargo, finalizado el Congreso de la Haya y llegado el momento de reunir a los representados de los
Gobiernos europeos, surgieron las dos posturas contrapuestas a las que me he referido anteriormente: de un
lado la integradora, defendida por Francia y Bélgica, continuadora de los planteamientos integracionistas
sustentadas sobre la base de la creación de una Organización Internacional federalistas dotada de un
Parlamento europeo con capacidad de adoptar normas vinculantes para los Estados miembros. De otro, la
partidaria de una cooperación estrictamente intergubernamental, sin cesión de soberanía alguna, defendida
por el Reino Unido y algunos Estados escandinavos.

Como vamos a ver, el modo en el que fue concebido el Consejo de Europa resultó de una transacción entre
ambas posturas:
a) Un único órgano con poder decisorio limitado.
b) Un órgano deliberante de representación parlamentario pero sin elección directa y sin competencias
legislativas.
c) Una Secretaría General.

Así, mediante el Estatuto de Londres de 5 de mayo de 1949, se crea el Consejo de Europa, Organización
Internacional de cooperación. De acuerdo al art. 1 a) del Estatuto de Londres, la finalidad del Consejo de
Europa “consiste en realizar una unión más estrecha entre sus miembros para salvaguardar y promover los
ideales y los principios que constituyen su patrimonio común y favorecer su progreso económico y social”,
añadiendo el apartado b) que “se perseguirá, a través de los órganos del Consejo, mediante el examen de los
asuntos de interés común, la conclusión de acuerdos y la adopción de una acción conjunta en los campos
económicos, social, cultural, científico, jurídico y administrativo, así como la salvaguardia y la mayor
efectividad de los derechos humanos y las libertades fundamentales”.

Queda, por lo tanto, claramente establecida su naturaleza de Organización de cooperación


intergubernamental, siendo el instrumento de la misma la conclusión de acuerdos y la adopción de una
acción conjunta en los campos citados.

· Marco institucional
La integración europea ha sido un objeto presente desde antiguo en el pensamiento europeo; un objetivo que
se ha concretado en multitud de proyectos.
Antes de ver concretamente lo que es de nuestro interés, cabe llamar la atención sobre la evolución de la
Sociedad Internacional, en la cual – de acuerdo a Truyol y Serra – es posible distinguir 4 etapas:

1. Sistema de Estados europeos. Comprende el período de los siglos XV a XVIII siendo este un período
caracterizado por el paso de la Edad Media a la Edad Moderna con la consiguiente caída de los
poderes imperantes en la Edad Media y la aparición de los Estados; Estados soberanos e iguales en
Derecho que no reconocen ninguna autoridad superior.

2. Sistema de Estados de civilización cristiana. Cubre el siglo XVIII, caracterizándose por la secesión
de las colonias inglesas en América y la creación de los EEUU.

3. Sociedad de Estados civilizados. Comprende el siglo XIX, en el que tanto Europa como América se
proyectan hacia Oriente manteniendo relaciones con oriente. En este momento se produce la
revolución industrial que produce la desigualdad de los Estados europeos y d ellos EEUU frente a
los demás.

4. Sociedad mundial. Comprende el siglo XX, que como su nombre indica, conlleva una Sociedad
Internacional: universal, planetaria y cerrada.

El proyecto de integración europea se sitúa en este contexto evolutivo de la Sociedad Internacional, en un


contexto de grandes desastres bélicos. Así, en 1929, tiene lugar el intento de mayor trascendencia política: la
propuesta del Ministros francés de Asuntos Exteriores – Arístides Briand –, a la Sociedad de Naciones, de
creación de una Federación denominada “Unión Europea”. El objetivo de la misma era la creación de una
Federación basada en la “unión” de los Estados, sobre la base de la independencia y la soberanía nacional de
cada uno de ellos. Sin embargo, el proyecto no prosperó como consecuencia tanto de la oposición de algunos
Estados (como el Reino Unido y la URSS) como de la crisis económica de los años 30 del siglo XX y el
auge de los fascismos que propiciaron un clima nacionalista que desembocó en la II Guerra Mundial.

Con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial, los proyectos de unificación resurgen, consolidándose
alguno de ellos como el del BENELUX (1943).

Fruto de los partidarios de la cooperación intergubernamental (sin cesión de soberanía), surge el Consejo de
Europa (1949), Organización Internacional de cooperación de base gubernamental. La posición contraria a
estos, es decir, los partidarios de la integración (con cesión de la soberanía), dio lugar a la creación en 1951
de la COMUNIDAD EUROPEA DEL CARBÓN Y DEL ACERO (CECA), tras la Declaración del
Ministro de Asunto Exteriores francés Robert Schuman.

Como señala la citada Declaración, de 9 de mayo de 1950, el objetivo no era otro que evitar que se
reprodujera la rivalidad franco-alemana con ocasión de la producción de ambos metales. Por eso, propone
Schuman la puesta en común de la producción del carbón y del acero en manos de una Organización
Internacional de nueva creación – la CECA – a la que se le cederían las competencias necesarias y a las que
también se dotaría de instituciones con poderes efectivos e inmediatos.

Esta propuesta de Schuman fue aceptada por Alemania, Italia, Bélgica, Holanda y Luxemburgo quienes, el
18 de abril de 1951 firmaban el Tratado CECA.
La Organización Internacional de integración – frente al Consejo de Europa, Organización Internacional de
cooperación – así creada se compone de cuatro órganos: la Alta Autoridad (con capacidades decisorias); el
Consejo (integrado por representantes de los Gobierno de los Estados miembros y dotados de poderes
recomendatorios), la Asamblea y el Tribunal de Justicia.

Dado el éxito de la CECA, los Estados miembros apostaron por nuevas formas de integración económica.
Nacen, así, los Tratados de Roma de 25 de marzo de 1957 de creación de la Comunidad Económica
Europea (CEE) y del Ente Europeo para la Energía Atómica (EURATOM). Se trata de dos
Organizaciones Internacionales de integración a las que los Estados miembros ceden competencias en
ámbitos comerciales distintos de la producción del carbón y del acero, abarcando la práctica totalidad de la
libre circulación de personas, mercancías y capitales en el conjunto de los sectores económicos de mayor
peso a nivel nacional.

Con posterioridad, nuevos Tratados modificativos irán avanzando en el proceso de integración y ampliando
progresivamente las competencias de las Comunidades Europeas: el Acta Única europea (AUE) (1987); el
Tratado de Maastrich (1992); el Tratado de Ámsterdam (1997); el Tratado de Niza (2001) y el Tratado de
Lisboa (2007) (TUE). En virtud de este último, los Estados miembros crean la Unión Europea (Organización
Internacional de integración que sustituye y sucede a la Comunidad Europea) y a la cual los Estados
miembros “atribuyen competencias para alcanzar sus objetivos comunes” (art. 1 TUE).

Cesión de poderes soberanos. Para que la UE pueda funcionar como entidad autónoma, necesita autonomía.
Esta autonomía se la tienen que dar los Estados miembros, por medio de un Tratado. En este se establecen las
potencias que se transfieren. No se trata de una cesión, es una transferencia; y no poderes soberanos sino
ejercicio de competencias. Transferencia de ejercicio de competencias.

¿Qué sucede cuando la UE recibe estas competencias? NUNCA. Lo que se transfiere, se ha transferido.

Hay que distinguir tres pilares: 1. Comunitario 2 y 3integubernamentales. 1. Exclusivas de la unión.


(Estructura de pilares). En el primero entran las instituciones. Frente a todo ello, la obligatoriedad el
Tribunal. (Una jurisdicción por encima de los Estados). (TJUE). Esta competencia del tribunal, está atribuida
en los tratados. En ell 2 y 3, o existe esta competencia. En estos ámbitos se hace lo que los Estados quieran,
pero siempre por la voluntad de los Estados. En caso de incumplimiento en el primer pilar art. 7 (incluye la
posibilidad de expulsarlo). En los segundos y tercer pilares, no tiene capacidad de ejecutar, no hay tribunales.
Solo una posible de amonestación en caso de incumplimiento.

Con Lisboa, desaparece esta sistema de pilares.

Guerra de los Balcanes.

Política de ampliacion / PEV. En cada uno de los procesos de ampliacion, se modifican las políticas, las
normas. No hay ninguna referencia a lo que es Europa, por lo que no nos podemos acoger a ningún articulo
para negar la entrada.