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LA ADMINISTRACION DE LA EXPLOTACION

AGROPECUARIA
(Documento de la Cátedra de Administración Agropecuaria)

La ambigüedad de la noción de administración de la explotación agraria

Normalmente se asocian dos tipos definiciones a la noción de administración


de la unidad de producción. El primero, que es el más difundido, esta centrado en los
métodos empleados en el manejo de la explotación mientras que el segundo, pone
mayor atención en el productor, responsable de la toma de decisiones.

• Primer grupo de definiciones:


“Si bien el fin último de la gestión o administración de las empresas agrarias es la
obtención de beneficios económicos (en la mayor proporción es la maximización de
esos beneficios), es un área de estudios esencialmente interdisciplinarios. Esto es, se
deben integrar conocimientos de contabilidad, agronomía, producción animal,
maquinarias y equipos, etc., para poder desarrollar el proceso técnico-productivo y
económico en forma integrada y en un esquema organizado”. Ing. Agr. Raúl A.
Zehnder
"La gestión de las empresas agropecuarias implica a todos aquellos aspectos
vinculados al manejo de las mismas con criterios económicos" Regúnaga, 1979.
“La gestión comprende planeamiento, toma de decisiones, ejecución de planes y
programas, su control y evaluación”. Regúnaga, 1979

Estos autores, al igual que muchos otros, proponen que la administración es el


conjunto de útiles y métodos que permiten elaborar un diagnostico de la explotación
y planificar su actividad (proceso de gestión, figura 1). Según esta perspectiva, un
productor o un profesional asesor administran desde el momento que aplican una serie
de herramientas para realizar el diagnostico y la planificación de la empresa
agropecuaria.

Figura 1

ANÁLISIS Y pasado futuro PLANEAMIENTO


DIAGNÓSTICO
RESULTADOS TOMA DE DECISIONES

presente

CONTROL de EJECUCIÓN

EJECUCIÓN DEL PLAN


Y PROGRAMAS
• Segunda definición: la administración consiste en la toma de
decisiones en función de objetivos y de la obtención de resultados. La administración
no es un proceso sino un acto. Todo agricultor administra a partir del momento en que
toma decisiones, aunque no utilice las técnicas de diagnostico y planificación.

RESTRICCIO- RESULTADOS
NES físicos y
EXTERNAS económicos
(mercado,
clima, etc.)

ANÁLISIS DE
RESULTADOS
OBJETIVOS
del productor DECISIONES
y su familia OPERATIVAS
(corto plazo)

DECISIONES
ESTRATÉGICAS
Selección de DIAGNÓSTICO
RESTRICCIONES inversiones que a partir de los
INTERNAS de la modifican la resultados y
explotación estructura (largo las
(cantidad y calidad plazo) restricciones
de los recursos)

1) La administración rural como conjunto de métodos de diagnostico


y planificación de la explotación

Según esta concepción, los métodos de administración son un medio para


ayudar al productor a elegir un sistema de producción que le permita obtener una alta
rentabilidad de manera durable, teniendo en cuenta las limitantes del medio y la
disponibilidad de factores de producción.

Se pueden distinguir dos grupos de métodos de administración:


• De análisis: proponen sistemas de producción que ya existen a través, por
ejemplo, del análisis de grupos de explotaciones. Se estudia el
funcionamiento de una explotación, se detectan los aspectos que traban la
obtención de una buena rentabilidad y se la compara con otras unidades de
producción similares que se encuentran en la misma región y obtienen una
mejor rentabilidad. De esta comparación surgen posibles soluciones “copiadas”
de las mejores explotaciones que pueden ser incorporadas a la empresa bajo
estudio.
• De síntesis: propone elaborar nuevos sistemas de producción que no están
presentes en la región. Ejemplo: a través de la programación lineal, la
planificación programada.

1.1) Criticas a esta concepción de la administración rural


Si se considera que existen métodos para una buena administración, solo es
necesario difundirlos para mejorar el funcionamiento y la rentabilidad de las unidades
de producción. A partir de una correcta administración los productores adoptarían
mejores planes de producción. ¿Porque entonces no hay utilización generalizada de
estos métodos?

La utilización de dichos métodos no mejora obligatoriamente la capacidad de


los productores para administrar su finca porque en realidad se trata de útiles que no
se adaptan a la situación del agricultor. Por ejemplo, la difusión de la contabilidad,
método aplicado con éxito en la gran empresa industrial, es muy limitada en la
pequeña y mediana empresa agraria. Muchos agricultores declaran que no necesitan
de la contabilidad para decidir qué, cómo y cuánto producir.

Los métodos de administración se desarrollaron acompañando el proceso de


industrialización1 de la agricultura. Estos útiles se inspiran en los métodos de gestión
industrial cuyo objetivo es la maximización de la rentabilidad. Sin embargo, a pesar de
su modernización, el sector agropecuario tiene características socioeconómicas que lo
distinguen del industrial. El pequeño y mediano agricultor como el artesano, el
comerciante y el pequeño industrial, no es un simple capitalista (dueño de un
capital); él también es un trabajador que utiliza su capital.

En consecuencia, el objetivo no sería la maximización de la rentabilidad


sino la del ingreso como remuneración global a los factores de la producción
provistos por el agricultor (trabajo y capital). También puede tratarse de
objetivos menos cuantificables: seguridad, continuidad de la empresa a través
de un hijo, etc.

Además, el pequeño y mediano productor agropecuario se organiza


frecuentemente en fincas de tipo familiar donde el trabajo es provisto total o
parcialmente por el agricultor y su familia. En estos casos, la administración no se
limita a decidir qué, cómo y cuánto producir, también toma en cuenta las interacciones
que se establecen entre la familia y la finca que forman un todo coherente. Se trata de
un sistema, familia-explotación, siendo la familia el lugar donde se elaboran las
decisiones de producción, de distribución de las tareas, de consumo y de inversión.

2) La administración como proceso de toma de decisiones

La presentación de esta segunda definición no implica un rechazo a la


utilización de los métodos propuestos en la primera concepción y que serán
presentados y desarrollados a lo largo del curso de Administración Rural. El objetivo
es de ampliar el concepto de administración, tomando en cuenta la manera en que
realmente los productores realizan la gestión de sus fincas.

La administración es definida aquí como la adaptación de los objetivos de


la unidad económica (la finca) a los limites y posibilidades del medio donde se
encuentra. Se trata de comprender el comportamiento económico de los agricultores

1
La industrialización del sector agrícola después de la Segunda Guerra Mundial se caracteriza por la
difusión de modelos de producción mecanizados (tractores, implementos) que realizan una utilización
creciente de agroquímicos (fitosanitarios, fertilizantes) y por una mayor integración de la producción
agropecuaria con la agroindustria.
es decir, la manera en que ellos toman sus decisiones y conducen el sistema familia –
explotación.

2.1) La toma de decisiones de los agricultores

Para comprender las decisiones pasadas y actuales y prever aquellas que


tomarían los productores si se produjeran cambios en el medio (ej: variaciones de
precios, posibilidad de crédito) es necesario formular un postulado2 de coherencia:
toda acción o decisión puede ser explicada como el resultado de un conjunto de
objetivos implícitos o explícitos y de una situación tal como ella es percibida conciente
o inconcientemente por el agricultor (figura 1).

Figura 1: La decisión

Situación (como es
percibida por el Proyecto (objetivos
productor) implícitos -o explícitos)
Percepción de la realidad
interna y externa

DECISION
Acciones / Estrategias

Este postulado indica que si los agricultores hacen lo que hacen es porque tienen
razones que lo explican. El problema es descubrir cuales son los motivos que
movilizan su acción. Para ello se desarrollaran a continuación, los conceptos de
situación, proyecto y percepción.

2.1.1 Situación del agricultor

Esta definida a un momento dado por un conjunto de variables importantes:

• Restricciones y oportunidades del entorno socioeconómico: precios,


mercados, política agropecuaria, crédito, etc.
• La disponibilidad de factores de producción (recursos de la explotación):
cantidad y calidad de la tierra, mano de obra, equipamiento, capital, etc.
• Restricciones y oportunidades de los recursos naturales de la explotación
• La situación familiar: división del trabajo, numero de hijos, perspectivas de
continuidad de algún miembro de la familia al frente de la finca, etc.
• La situación personal del agricultor: edad, personalidad, preferencias,
tecnicidad, nivel de formación, etc.

2
Postulado: principio cuya admisión es necesaria para establecer una decisión o afirmación.
2.1.2 Proyectos y objetivos

El proyecto contiene un conjunto complejo de objetivos más o menos jerarquizados del


productor y su grupo familiar que está relacionado con:

• Reproducción de los factores de la producción y de la familia.


• Asegurar la continuidad de la finca.
• Obtener un ingreso máximo.
• Tener tiempo libre
• Constituir un capital de explotación
• Seguridad
• Etc.

El proyecto esta en relación con el ritmo del ciclo familiar (instalación en la finca,
casamiento, nacimiento de hijos, sucesión, etc.). Por lo tanto el proyecto evoluciona y
cambia.

El proyecto es portado por el agricultor y su grupo familiar. En consecuencia, este


conjunto de objetivos no esta desprovisto de tensiones internas y conflictos. Por
ejemplo, ciertos miembros de la familia podrán estar más preocupados por el
desarrollo del capital de la explotación mientras que otros pueden pensar en mejorar la
calidad de vida y el bienestar del grupo.

La situación familiar es esencial para comprender las decisiones que toman los
productores: la familia define la disponibilidad de fuerza de trabajo, el nivel de
consumo y expresa el proyecto sobre la unidad de producción.

2.1.3 La percepción de la situación y el proyecto

Los agricultores deciden en función de la percepción que tienen de su situación y su


proyecto. Es evidente que dicha percepción es diferente de aquella que podría tener
un observador exterior (administrador, asesor técnico, extensionista). El productor no
prioriza las limitantes como lo haría el observador exterior: una limitante puede ser
tomada muy en cuenta por el agricultor mientras que el observador la considera de
poca importancia. La confrontación entre estas dos percepciones es muy beneficiosa
en un trabajo de asesoramiento de una finca.

2.1.4 Las relaciones entre situación y proyecto: el comportamiento adaptativo


del agricultor.

Como vimos al tratar la situación familiar, la situación en la que se encuentra el


agricultor define la estructura de su proyecto. Recíprocamente, el proyecto genera
modificaciones de la situación.

Sin negar la influencia que la personalidad del actor tiene sobre la definición del
proyecto, es necesario reconocer el rol que van a guiar sus acciones. Paralelamente,
toda acción intenta modificar la situación del actor tratándola de adaptar a sus
objetivos. El comportamiento del agricultor puede ser considerado en
consecuencia, como un doble proceso de adaptación, donde los objetivos no
son fijos y donde la situación evoluciona constantemente.
2.2) Los tipos de decisiones

El análisis del comportamiento del agricultor muestra que existen diferentes tipos de
decisiones en función de la escala de tiempo considerada. Hay

• Decisiones globales o estratégicas que están vinculadas a la orientación


general de la finca y
• Decisiones específicas o tácticas referidas a la ejecución de tareas dentro de
la orientación general de la explotación.

En el primer tipo de decisiones esta directamente relacionado con:

- El proyecto global del productor y su familia (alcanzar un cierto nivel de


ingreso, formación del capital de la finca, asegurar la seguridad del ingreso,
etc.)
- La dotación de factores de producción (la estructura de la finca)
- Las características del medio socioeconómico (mercados, precios) y naturales
(clima, suelos)

Las decisiones globales o estratégicas evolucionan en función de los cambios


operados en la situación y el proyecto. Ejemplos de este tipo de decisiones:
inversiones en la finca y su financiamiento, elección de cultivos y del modo de
realizarlos.

El segundo tipo es el resultado de las decisiones cotidianas o de corto plazo tomadas


en la finca. Estas decisiones se insertan en la orientación general de la explotación y
pueden considerarse como decisiones de ejecución. Estas decisiones existen en la
medida en que la implementación del plan global no implica su simple ejecución. En
efecto, hay factores muy variados (climáticos, técnicos, familiares, económicos, etc.)
que obligan al agricultor a adaptar permanentemente el plan general, a ajustar las
previsiones originales. Ejemplos: modificación de la fecha de siembra de un cultivo
debido a la falta de lluvias, retención de animales de engorde especulando con un
mejor precio futuro.

Las decisiones tácticas son muy importantes ya que condicionan el éxito del
proyecto global y explican la diferencia entre los resultados esperados y los
realmente obtenidos. Algunos autores se preguntan si, en realidad la capacidad
de adaptación de los agricultores a las modificaciones provocadas por
diferentes factores no expresa un cierto nivel de tecnicidad o de dominio en la
administración de sus fincas.

Finalmente, el nivel de coherencia entre decisiones estratégicas y tácticas, podría ser


un indicador de la claridad con que el agricultor define sus objetivos a largo plazo.

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