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El infierno de Dante tiene nueve círculos, descritos prolijamente.

De menor a mayor severidad de los castigos, y de forma muy esquemática, son:

 Primer círculo (el Limbo) donde se encuentran los no bautizados y los paganos
virtuosos quienes, pese a no ser pecadores, no conocieron a Cristo.
 Segundo círculo (dedicado a la Lujuria), donde residen los primeros castigados
verdaderamente en el infierno. "Malefactores carnales" que dejaron que sus apetitos
sobrepasaran su razón.
 Tercer círculo (dedicado a la Gula).
 Cuarto círculo (dedicado a la Avaricia y la Prodigalidad) donde residen quienes no fueron
capaces de tener una actitud equilibrada hacia los bienes materiales.
 Quinto círculo (dedicado a la Ira y Pereza) donde penan las almas de los iracundos,
encenagadas en la pantanosa laguna Estigia y que, rabiosas, se golpean entre ellas, y se
despedazan a mordiscos.
 Sexto círculo (dedicado a la Herejía) donde residen quienes negaron en vida la inmortalidad
del alma.
 Séptimo círculo (dedicado a los Violentos).
 Octavo círculo (dedicado a los que robaron y cometieron Fraude).
 Y, por último, el Noveno círculo (dedicado a los que cometieron Traición).
 La ronda 1, Caína, el nombre proviene de Caín, quien mató a su hermano, y en ella residen
los parricidas.
 La ronda 2, Antenora, en "honor" a Antenor de Troya, quien según la tradición medieval
traicionó a su ciudad en favor de los griegos, donde residen los traidores a su patria y a su
pueblo.
 La ronda 3, Ptolomea, probablemente en "honor" a Ptolomeo, hijo de Abobi, quien invitó a
Simón Macabeo y a su hijo a un banquete y después los mató, donde residen los que
traicionan a sus amigos.
 Y la ronda 4, Judeca, en "honor" a Judas Iscariote, donde están los traidores a sus
benefactores.
La estructura del infierno de Dante ofrece una perspectiva magnifica de las prioridades
morales de los seres humanos en la convulsa Baja Edad Media europea.

Llama la atención que el peor lugar del Infierno esté dedicado, precisamente, a quienes
traicionan a los suyos y siembran la discordia, y el peor lugar entre ella esté dedicado
especialmente a quienes traicionan a los que les hicieron bien.

Dice un refrán castellano que:

"Quien siembra vientos, recoge tempestades"

Sembrar la discordia entre grupos humanos (religiosos, políticos, ideológicos, étnicos ...etc.)
es un recurso frecuente de control ejercido por los poderes fácticos.

No en vano, Julio César aconseja a quien desee controlar un imperio con poco esfuerzo,
crear confusión y sembrar la desconfianza:

"Divide et impera" ("Divide y vencerás")

Una versión moderna de esto son las "guerras subsidiarias" (o "proxy wars", en inglés), que
son:

"Un tipo de guerra que se produce cuando dos o más potencias utilizan a terceros como
sustitutos, en vez de enfrentarse directamente"

Siembra la sospecha y la discordia entre tus rivales y tus enemigos potenciales y siéntate
a contemplar los resultados (y a beneficiarte de las consecuencias).

Por desgracia, esta actitud ha generado y aún genera una cantidad incalculable de
sufrimiento, destrucción y heridas, que difícilmente sanan con el tiempo.

Quizá Dante tenía razón sepultando a estos seres sin escrúpulos en lo más profundo de
su infierno