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El futuro…¿cómo será?

Observar los trailers de las siguientes películas:

1. Yo robot

2. La guerra de los mundos (versión de 1953, en inglés)

3. Volver al futuro

4. Doce monos
5. E.T

6. Terminator 2

7. Matrix

8. Spiderman

Comentar el hecho de que «ciencia ficción» es una traducción inexacta del


inglés science fiction (ficción científica) que muestra más claramente el interés por la
ciencia y la tecnología característico del género.

Luego de mirar los trailers de películas:

¿Qué elementos de estas películas hacen que pertenezcan al género ciencia ficción?

Lean a continuación la lista de temas recurrentes elaborada por González Vargas en su


artículo «Hacia una definición del género de la ciencia ficción» (pueden encontrar el
artículo completo aquí):

Ubicación temporal en un futuro lejano: los hechos ocurren en un futuro lejano,


muchas veces remoto, donde la sociedad humana se desenvuelve en medio de
importantes avances científicos y tecnológicos.

Redes informáticas y tecnológicas que lo dirigen todo: mundos altamente


automatizados; las computadoras controlan el mundo y las actividades de los
ciudadanos. Algunos pocos humanos privilegiados (pertenecientes a grupos de
poder), tienen acceso a toda la información.

Presencia de entidades multinacionales que controlan a la humanidad: son los


depositarios del poder (político, económico, cultural, informativo, social,
etcétera).
Implantes electrónicos o biónicos de todo tipo en seres humanos: la manipulación
genética y las operaciones para instalar sistemas computarizados en el cuerpo, muchas
veces con fines militares, plantean serios problemas de índole moral.

Estados totalitarios mundiales: corresponde a la crítica social y política respecto


de adónde puede llegar la humanidad si sigue por el camino en que se encuentra, es
aquí motivo recurrente de la ciencia ficción.

Ecología: los equilibrios ecológicos se ven seriamente dañados ante las difíciles
circunstancias por las que atraviesan las sociedades del futuro.

Explosión demográfica: un importante aumento, alarmante en realidad, de los


seres humanos, crea serios problemas para la alimentación mundial.

Explosión-Guerra Nuclear: el holocausto nuclear que destruye a la civilización es


producto del fracaso de todos los dispositivos tecnológicos, políticos y
económicos de los que disponía la utopía futura para el desarrollo de las
sociedades.

Plagas: de toda índole, con su consiguiente reguero de enfermedades, hambre y


muerte.

Extraterrestres: de todo tipo y naturaleza, buenos y malos, que invaden o son


invadidos y que se encuentran en contacto con los seres humanos para cumplir
una determinada misión.

Clima de violencia generalizado: las ciudades de todo el globo viven un clima de


violencia desatada, producto y consecuencia de la actuación de una o más de las
características antes mencionadas.

Elementos de parapsicología: el psiquismo, la telepatía, la hipnosis, los sueños


premonitorios, aun las preocupaciones metafísicas, son parte importante del
existir diario de muchos de los personajes de la ficción.

Entre todos, contesten las siguientes consignas:

¿Bajo qué temática podrían clasificarse estas películas? (Si no las habían visto
antes, hagan conjeturas a partir de lo que muestran los videos).

¿Qué otras películas de ciencia ficción conocen? ¿Bajo qué temática se ubicarían?

¿Cuáles de ellas presentan una crítica a la sociedad? ¿En cuáles se hace una
advertencia a la raza humana acerca de los peligros que puede llevar el uso
irresponsable de la tecnología?

Es pertinente señalar en este punto las diferencias con otros géneros, como el
fantástico.
Lectura, El cosmonauta, de Ángel Arango

¿Qué elementos nos advierten, desde el principio del cuento, que los personajes
se encuentran en un mundo distinto del conocido por nosotros?

¿En qué momento nos damos cuenta de que Git, Nuí y Mut no son seres
humanos?

Cortar y pegar en el procesador de textos, disponible en los equipos portátiles,


partes del texto que permitan caracterizar a los personajes.

Comentar el encuentro entre el cosmonauta y los seres extraterrestres.

¿Por qué Nuí le corta al hombre sus brazos?

¿Les resultó sorprendente el final? Si la respuesta es afirmativa, ¿cómo


esperaban que terminara? ¿Por qué?

¿Bajo qué temática clasificarían este cuento?

El futuro ya llegó. Apuntes sobre la ciencia


ficción
El siguiente texto destaca los rasgos sobresalientes de este género, relata sus
orígenes e introduce su vinculación con otras artes.

ntroducci�n

�Nada teme m�s el hombre que ser tocado por lo desconocido�.


El�as Canetti

Como lo ha se�alado el escritor norteamericano Thomas M. Disch (1940), �la ciencia


ficci�n nos ha ense�ado a imaginar los terrores del porvenir� (Disch:1987).

En efecto, puede leerse en los relatos de ciencia ficci�n la paranoia que ha despertado,
en el imaginario colectivo, el avance acelerado de los descubrimientos cient�fico-
tecnol�gicos desde la Revoluci�n Industrial en adelante.

Pero, a diferencia de lo que sucede en la literatura fant�stica, por ejemplo, estos


temores son poco menos que caprichosos. Los relatos de ciencia ficci�n se construyen
en torno a una garant�a cient�fica en tanto exploran los l�mites de lo posible en un
universo donde el ocaso de la religi�n como saber hegem�nico ha dado lugar al reino
indiscutido de la ciencia y la tecnolog�a legitimadas en el discurso positivista del siglo
XIX.

Esta garant�a, asimismo, habilita los mecanismos de verosimilitud que subyacen a una
pregunta recurrente en la literatura del g�nero: ��Qu� pasar�a si...?�.

De este modo, la ciencia ficci�n se anticipa a ciertas conjeturas formuladas en el mundo


real vinculadas a los nuevos descubrimientos cient�ficos. En esta direcci�n, puede
resultar interesante que se discuta en el aula qu� descubrimientos cient�ficos
anticipar�an novelas como Frankenstein (1818), de Mary Shelley; Yo, robot (1950), de
Isaac Asimov o 1984 (1945), de George Orwell.

No obstante, para que se preserve la l�gica del g�nero y sus relatos conserven su
vigencia, es a su vez necesario que esas conjeturas nunca se cumplan. Esto es as�
puesto que, desde el momento en que las revelaciones imaginadas por la literatura se
vuelven reales, las historias pierden eficacia sencillamente porque el futuro deja de ser
tal.

De all� que, a la luz de los nuevos descubrimientos del siglo XX, las narraciones del
viaje a la luna concebidas por el escritor franc�s Jules Verne (1828-1908) o las historias
tejidas en torno a la hip�tesis de vida extraterrestre en Marte como las de Edgar Rice
Burroughs (1875-1950), creador de Tarz�n y de varias novelas de ciencia ficci�n,
hayan envejecido y se hayan convertido en meras novelas de aventuras.

De qu� hablamos cuando hablamos de �ciencia ficci�n�?

Se han arriesgado, hasta el momento, diversas definiciones de ciencia ficci�n. Desde un


criterio sint�ctico, por ejemplo, se ha dicho que �los relatos de ciencia ficci�n son
relatos del futuro puestos en pasado�1. A su vez, desde una perspectiva est�tica,
algunos estudiosos han sostenido que la ciencia ficci�n forma parte de una literatura
�pasatista�, inferior en calidad a los relatos del mainstream o literatura consagrada. Se
ha advertido tambi�n que la ciencia ficci�n trata de algo fant�stico enmascarado
dentro de un cierto realismo.

En cuanto a los temas de los que se nutre, la noci�n cl�sica del g�nero, acu�ada en la
d�cada del 30 del siglo pasado, propon�a agrupar los t�picos en tres grandes grupos:
la vida futura, los mundos desconocidos y los visitantes inesperados.

En otras palabras, la l�gica que gobernaba la ciencia ficci�n de esos primeros a�os era
la l�gica de la otredad: otros tiempos, otros mundos, otras subjetividades.

Habida cuenta de esta caracter�stica que atraviesa gran parte de los relatos de ciencia
ficci�n, se ha sostenido que un cuento como �Tl�n, Uqbar, Orbis, Tertius� (1944), del
escritor argentino Jorge Luis Borges (1899-1986), bien podr�a pertenecer al g�nero.
Aunque esta afirmaci�n es discutible, en principio trata de mundos paralelos y, en este
sentido, responde a esta l�gica de la otredad. A partir de esta hip�tesis, podr�a ser
interesante discutir con nuestros alumnos si el relato de Borges puede o no leerse desde
esta clave.

En los a�os 60, de la mano del escritor norteamericano James Ballard (1930), se
produce un viraje en el modo en que se entiende el g�nero, al mismo tiempo que la
ciencia ficci�n pasa a tener un inusual protagonismo en �mbitos acad�micos donde,
hasta hac�a no demasiado tiempo, su entrada se hallaba vedada.

Los or�genes

Existe una creencia que sostiene que los primeros relatos de ciencia ficci�n pudieron
haber sido engendrados en el siglo XVII. Aquellos que defienden esta teor�a
mencionan El otro mundo (1657), de Cyrano de Bergerac (1619-1655), como prueba
irrefutable de su hip�tesis. Otra postura sugiere incluso que el origen del g�nero pudo
haber tenido lugar varios siglos antes.

En un conocido pr�logo a Cr�nicas marcianas (1950), de Ray Bradbury (1920-2012),


Jorge Luis Borges advierte que ya en el �segundo siglo de nuestra era� Luciano de
Samosata imagin� seres de otros planetas, y que en el siglo XVI Ludovico Aristo
escribi� que �un palad�n descubre en la Luna todo lo que se pierde en la Tierra, las
l�grimas y suspiros de los amantes, el tiempo malgastado en el juego, los proyectiles
in�tiles y los no saciados anhelos�2.

No obstante estas presunciones, un relativo consenso propone ubicar el nacimiento de la


ciencia ficci�n en el siglo XIX. De este primer momento pueden mencionarse obras
como La m�quina del tiempo (1895) y La guerra de los mundos (1898), ambas del
escritor brit�nico H.G. Wells (1866-1946), o Viaje al centro de la Tierra (1864) y Veinte
mil leguas de viaje submarino (1870), de Jules Verne.

Ya en el siglo XX, con la aparici�n del concepto de �posibilidad ilimitada�, los relatos
de ciencia ficci�n, escritos en su mayor�a en Inglaterra y los Estados Unidos,
comienzan a tener una circulaci�n masiva. A trav�s de revistas como Wonder Stories,
Amazing Stories o Galaxy, se codifica la noci�n del g�nero cuyo autor modelo es
precisamente H.G. Wells. Estas revistas crean a su vez un p�blico lector de aficionados
directamente vinculado a la emergente cultura de masas.

Una nueva generaci�n de escritores de ciencia ficci�n surge a mediados de siglo,


aglutinada bajo el r�tulo de New Age o 'nueva ola'. James Ballard, el nombre m�s
representativo de este grupo, sostiene entonces que de lo que se trata ahora ya no es
de explorar el espacio exterior sino de replegarse hacia el espacio interior: �Los
desarrollos m�s importantes del futuro cercano tendr�n lugar no en la Luna o Marte,
sino en la Tierra; y es su espacio interior, no exterior, el que debe ser explorado. El
�nico planeta verdaderamente alien�gena es la Tierra. En el pasado, el sesgo
cient�fico que tomaba la ciencia ficci�n se relacionaba con las ciencias f�sicas –
cohetes, electr�nica y cibern�tica–; ahora el �nfasis deber�a virar hacia las ciencias
biol�gicas�3.
La experiencia de las dos guerras mundiales y de la bomba at�mica, lanzada en 1945 a
las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, no son datos menores a considerar en
esta nueva etapa del g�nero.