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Toxicología Laboral

Unidad
Ecotoxicología
6
Índice
Introducción
Estructura de Contenidos
Mapa Conceptual
6.1. Ecotoxicología y toxicología ambiental
6.2 Procesos tóxicos de los ecosistemas
6.3 Bioindicadores y biomonitores
Actividades de afianzamiento
Glosario
Recursos Bibliográficos

Introducción
En esta unidad veremos la interacción que tiene la toxicología con el medio ambiente, la forma en que
la polución puede afectar el equilibrio de un sistema ecológico, alterando sus mecanismos de defensa.
Diferenciaremos entre contaminante y polutante. Enunciaremos problemas de los cuales debe
preocuparse la bioética global como los efectos potenciales del cambio climático y de la intensificación
del efecto invernadero, de la reducción del ozono estratosférico, de la lluvia ácida y de la pérdida de la
biodiversidad. Dentro de los procesos tóxicos en los ecosistemas veremos tipos de contaminantes
según su fuente de procedencia, según su medio receptor, según los impactos ambientales
ocasionados. Definiremos que es eutrofización, salinización y lixiviación, así como los bioindicadores
según su clasificación por su forma de respuesta a los estímulos, dentro de los que podemos encontrar
a los detectores, explotadores, centinelas, acumuladores, organismos test o bioensayo, bioindicadores
de sentido estricto y biomonitores. Por último, analizaremos las dos maneras en las que se puede
realizar la biomonitorización.

Estructura de contenidos
Unidad 6: Ecotoxicología
6.1. Ecotoxicología y toxicología ambiental
6.1.1. Bioética del medio ambiente
6.2 Procesos tóxicos de los ecosistemas
6.2.1. Tipos de contaminantes
6.2.2 Bioacumulación: eutrofización, salinización y lixiviación
6.3 Bioindicadores y biomonitores
6.3.1 Bioindicadores
6.3.2 Biomonitores

Mapa Conceptual
Unidad 6:
Ecotoxicología

6.1. 6.2. 6.3.


Ecotoxicología Procesos tóxicos Bioindicadores
y toxicología ambiental de los ecosistemas y biomonitores

6.1. Ecotoxicología y toxicología ambiental


Denominamos ambiente no sólo al aire, sino al agua, suelo, alimentos, incluso fármacos; en resumen,
todo lo que rodea la vida del ser humano y los animales.

Basado en Capó, M. (2007) un ecosistema puede ser equiparado a un ser viviente que tenga equilibrio
biológico potencialmente amenazado por la irrupción no habitual de factores biológicos, químicos y/o
físicos. Se entiende, precisamente, por polución a esta irrupción de factores en el entorno que puedan
afectar a las condiciones del biotopo, o sea, del sustrato inanimado ofrecido a la biocenosis (o conjunto
de seres que viven en y del ecosistema). Por lo tanto, la polución puede afectar al equilibrio de un
sistema ecológico, alterando los mecanismos defensivos tanto del biotopo como de su biocenosis.
Desde siempre ha habido polución en el medio ambiente. Al principio, se debía a los fenómenos
naturales, como las tormentas de arena, erupciones volcánicas, etc., pero más tarde han sido las
actividades humanas las que han empezado a influir considerablemente en la contaminación
ambiental.

La Toxicología Ambiental investiga la dosis sin efecto y parece más bien una ciencia de seguridad. La
Ecotoxicología es definida como “La ciencia que estudia la polución, su origen, evolución e interacciones
con las moléculas que integran dinámicamente los ecosistemas, sus acciones y efectos sobre los seres
vivos que forman estos ecosistemas, con su evaluación, como determinantes de criteriología y profilaxis
biológica o socioeconómica”.

Contaminante sería la sustancia generalmente resultante de la actividad humana sin que sea necesario
que tenga efectos biológicos, mientras que se reserva el término polutante para la sustancia química
que abarca ambas características, es decir, aparece como antropogénica y nociva.
La Ecotoxicología también se caracteriza por llevar a cabo un diagnóstico evaluativo, que tiende a la
predicción, y que se fundamenta en tres parámetros:
1.La determinación de la dosis del ambiente,
2.La evaluación de la carga y
3.La predicción del riesgo.

De forma habitual, en los estudios ecotoxicológicos se utilizan bioindicadores que alertan de posibles
perturbaciones e indican la situación o la carga de un ecosistema. Su empleo proporciona información
rápidamente, cuando se utilizan especies muy sensibles, denominados animales centinela.
Como fin primordial, la Ecotoxicología busca el bienestar del ser humano. Por ello, su misión es, tanto
informar y alertar de la peligrosidad de las alternativas del desarrollo y de la degradación del medio
ambiente, como prevenir, aportando datos para la toma de decisiones, con arreglo al cociente
beneficio/riesgo, que siempre va ligado a la calidad de vida.
La predicción en Ecotoxicología se fundamenta sobre el concepto riesgo. Se define así a la frecuencia
esperada de un efecto indeseable por exposición a un polutante. Sin embargo, teniendo en cuenta que
el ecosistema es capaz de regenerarse hasta ciertos límites, es determinante valorar factores como la
bioconcentración, la biodinamización y la biodegradación, aparte de su producción, uso y dispersión.
Además, la Ecotoxicología como ciencia predictiva, se apoya en otro concepto que es el de la seguridad,
es decir, en la certeza práctica de que el uso de una sustancia química, en dosis y manera determinadas,
no causa alteración irreversible del ecosistema.

6.1.1 Bioética del medio ambiente.

En la actualidad el campo del medio ambiente ha sido ocupado por profesionales conocedores del
equilibrio inestable en que se encuentra este medio ambiente y del cambio global. Entendemos por
cambio global en el medio ambiente aquellas alteraciones en los sistemas naturales, físicos o biológicos,
cuyos impactos no son y no pueden ser localizados, sino que afectan al conjunto de la Tierra.
La ética ambiental o ecoética, se preocupa de la actitud de las personas hacia otros seres vivos y hacia
el medio natural, y por encuadrarse dentro de la bioética global, debe preocuparse de los siguientes
problemas:

1. Los efectos potenciales del cambio climático y de la intensificación del efecto invernadero. La principal
causa del cambio climático es el calentamiento global del planeta, a consecuencia del efecto
invernadero; provocándose transformaciones climáticas regionales y locales y un ascenso del nivel del
mar. Se sospecha que el cambio climático podría anegar unas 300 islas del Pacífico, y referente a los
efectos en los ecosistemas terrestres, son menos conocidos los referentes a las cosechas y los bosques.

2. Los efectos potenciales de la reducción del ozono estratosférico. Un aumento de radiación inhibe el
sistema inmunológico del ser humano, por lo que los cánceres pueden aparecer y extenderse con
mayor facilidad; se incrementa la predisposición a contraer herpes, hepatitis e infecciones de la piel
causadas por parásitos. La calidad y la cantidad de las cosechas pueden disminuir sensiblemente. Las
especies marinas pueden ser más vulnerables que la fauna terrestre, ya que las radiaciones
ultravioletas penetran en el agua unos 200 metros en condiciones transparentes. Los efectos se dejan
sentir en algunos materiales, como los polímeros, que pueden degradarse con mucha rapidez debido a
la su mayor incidencia.

3. Los efectos potenciales de la lluvia ácida que afectan muy seriamente a la biosfera acuática y
terrestre, así como a las infraestructuras de las sociedades humanas.
4. Los efectos potenciales de la pérdida de la biodiversidad que se manifiestan en los ecosistemas, ya
que la eliminación de una sola especie puede ser decisiva. La desaparición de organismos subterráneos
puede malograr la fertilidad del suelo, o la pérdida de una especie en una cadena alimenticia puede
implicar la disminución o la extinción de otras en niveles más elevados. La pérdida de biodiversidad
significa la pérdida de una información genética y unos efectos futuros recursos, ya que especies no
conocidas son un valor potencial para la elaboración de medicinas, producción de alimentos y como
materia prima para la industria.

Además, hay que añadir otras causas: los impactos ambientales negativos, la contaminación en los
diversos ecosistemas, la desertificación y desertización, el uso desproporcionado de fertilizantes y
biocidas y la alteración del paisaje.
6.2. Procesos tóxicos en los ecosistemas
Aunque muchos factores pueden afectar al tamaño de la población, sus impactos totales combinados,
se pueden determinar mediante cuatro parámetros:
–La tasa de natalidad
–La tasa de mortalidad
–El incremento por inmigración
–Las pérdidas por emigración

La capacidad de carga se puede definir como “el máximo número de especies que puede soportar un
ecosistema durante un ciclo de vida completo”.

La capacidad de carga ambiental limita el tamaño que pueda alcanzar una población; si como frecuen-
temente ocurre, el número de adultos más la progenie excede esta capacidad, entonces habrá compe-
tencia entre los individuos por los recursos del ecosistema, ya sean los lugares de nidificación, el
alimento o cualquier otro. Esta capacidad de carga se necesita conocer previamente para saber si son
atribuibles los cambios de los ecosistemas al polutante o son propios de su génesis y su desarrollo.

6.2.1 Tipos de contaminantes.

Dada la variedad de contaminantes existentes en el medio ambiente, hace que sea compleja su clasifi-
cación. Atendiendo a su naturaleza química, se les suele agrupar según sea la fuente de contamina-
ción, el medio receptor, o bien, el impacto ambiental causado.

A continuación, se describe cada uno de estos grupos.

a) Contaminantes según su fuente de procedencia.


Como las actividades antropogénicas son las principales generadoras de la contaminación, se deduce
que serán muchas las causas que puedan ocasionar la emisión de los contaminantes. Las principales
fuentes de contaminación, tanto temporal como geográficamente, son las siguientes:
Tabla 1. Principales contaminantes emitidos por actividades antropogénicas y naturales.

b) Contaminantes según el medio receptor:


Los grupos más significativos, con algunos de los contaminantes más representativos, son los
siguientes:
1. Contaminantes atmosféricos.
En este grupo se encuentran aquellos que son volátiles y que se localizan en la atmósfera libre, (es decir,
excluyendo la capa de mezcla, la más cercana a la superficie terrestre): CO2, CO, NOx , SOx, O3, PAN,
NH3, HCl, CFC, CH4, N20, CxHyClz (x=1 ó 2), CH3Br.
2. Contaminantes urbanos.
Se incluyen los situados en la capa de mezcla: CO2, CO, NOx, SOx, O3, PS, HC, COV, PAH, Dioxinas, Pb,
HCl.
3. Contaminantes en interiores.
Corresponde a la contaminación situada en ambientes interiores: CO, NOx, SOx, O3, PS, COV, Asbestos.
4. Contaminantes del agua.
En este grupo se incluye una gran variedad de contaminantes disueltos o en suspensión. Algunos de
ellos son: Me, CH3Hg+, Detergentes, CN–, HPO42–, H2PO4, NO3, NO2, biocidas, PS, SO32–, HS, aguas
ácidas y básicas.
5. Contaminantes marinas.
En este grupo se agrupan los contaminantes que se encuentran disueltos o en suspensión en las aguas
marinas, así como los que están presentes en las capas más superficiales de los sedimentos: HC, TBT,
COVS (DDT, PCB, etc.), PAH, Me, HPO42, H2PO4, NO3.
6. Contaminantes del suelo.
En este apartado se incluyen los asociados a una fase sólida y los disueltos en la fase líquida de los
poros: Me, CH3Hg+, Biocidas, HC, NO3–, COVS, PAH, Na+, vertidos o deposiciones ácidas.
c) Contaminantes según los impactos ambientales ocasionados:
A continuación, se relacionan los principales impactos ambientales que pueden provocar las emisiones
antropogénicas junto con los contaminantes más significativos que los ocasionan:
1. Efecto invernadero.
Se incluyen aquellos contaminantes que absorben la radiación infrarroja emitida por la superficie
terrestre, contribuyendo al aumento medio de la temperatura de la atmósfera: CO2, CH4, CFC, HCFC,
O3, N2O, CH3Cl, CCl4.
2. Acidificación.
En este grupo se encuentran aquellos contaminantes que dan lugar a la disminución del pH en el agua
de precipitación: SOx, NOx, HCl, NH4+.
3. Destrucción del ozono estratosférico.
Se incluyen contaminantes muy estables, capaces de alcanzar la estratosfera y participar en los
procesos catalíticos de destrucción del ozono: CFC, CCl4, halones, N2O.
4. Formación de smog.
Se agrupan en esta categoría, aquellos contaminantes atmosféricos que contribuyen a crear situaciones
de smog (niebla) en centros urbanos e industriales: NOx, SOx, HC, O3, PS, Pb, CO, PAN, COV, PAH.
5. Eutrofización.
En este grupo aparecen aquellos contaminantes que en el medio hidrosférico, desencadenan procesos
de eutrofización: NO3–, NH4+, PO43, DQO.
6. Toxicidad humana.
Se incluyen todos aquellos contaminantes que puedan afectar a la salud humana: Me, NH4+, CO, Br–,
CN, PO43, NO2–, NO3–, SO2, NOx, COV, biocidas, PAH.
7. Ecotoxicidad.
Abarca a los contaminantes que presentan efectos negativos a los ecosistemas acuáticos y terrestres:
Me, COV, PAH, biocidas.

En Ecotoxicología, a la toxicodinamia podemos centrarla en los mecanismos de acción; de esta forma se


explicarán las alteraciones que se van sucediendo en el ecosistema.

La fuente que origina la contaminación determina la naturaleza química del contaminante o


contaminantes emitidos, el medio donde es vertido y el flujo de emisión. Una vez emitida la sustancia
(contaminante primario), esta se desplaza a otras zonas del medio o a otros medios, dependiendo del
mecanismo de transporte predominante. Al mismo tiempo, según sea su reactividad, el contaminante
puede transformarse químicamente (contaminante secundario) o bien degradarse para dar
compuestos inertes. Finalmente, si el contaminante logra escapar de las barreras físicas y químicas que
le interpone el medio, alcanzará al medio receptor (organismos vivos, ecosistemas o materiales), con el
que interaccionará:
Tabla 2 Interrelaciones existentes entre fuentes, medios receptores e impactos ambientales

Capó, M. (2007).
6.2.2 Bioacumulación: eutrofización, salinización y lixiviación

1.La bioacumulación como consecuencia de la persistencia de los polutantes en el medio ambiente, se


produce por bloqueo del proceso de biodegradación de moléculas, y es debido a que no hay
poblaciones microbianas que puedan degradar dichas moléculas, ya sea por carecer de la dotación
enzimática necesaria, por producirse una disfunción enzimática o porque las moléculas son
recalcitrantes y su estructura química no permite la biodegradación.

Debemos indicar que además de este mecanismo de biodegradación, debemos tener en cuenta otros
hechos y considerar ciertos factores medio ambientales como son: La eutrofización, la salinidad, la
lixiviación, la temperatura y el pH, entre otros.

2. La eutrofización significa simplemente el enriquecimiento con nutrientes, y su presencia en las aguas


naturales es esencial para el mantenimiento de la vida. Cuando la eutrofización es excesiva, surgen
problemas. Este estado a veces se denomina eutrofización cultural. La descarga de nutrientes (por
ejemplo, nitratos, fosfatos, etc.) o de compuestos orgánicos limitantes (por ejemplo, vitaminas) en las
aguas cloacales, las aguas residuales industriales o las escorrentías procedentes de tierras agrícolas con
abundancia de fertilizantes, pueden originar un exceso de estos nutrientes en los lagos y charcas de
tierra adentro, provocando que ciertas algas florezcan anormalmente como ocurre con las especies
verdiazules Aphanizomenon flos-aquae, Anabaema spiroides y Oscillatoria rubescens . Inicialmente, la
fotosíntesis de las algas oxigena el agua, pero a medida que los nutrientes escasean y las algas mueren,
su descomposición viene acompañada por el empobrecimiento en oxígeno, que conduce a la
eliminación casi completa de la fauna normal. Además, la producción de toxinas de algunas algas
verdiazules acelera el proceso. Aunque es generalmente característica de las aguas interiores, muy bien
puede suceder que existan fases iniciales de eutrofización en algunos sistemas marinos semicerrados,
como en el Báltico, el mar del Norte y el Mediterráneo.

3. La salinización. El suelo puede verse alterado en sus propiedades a causa de desequilibrios que
tienen lugar en su componente hídrica, bien sea por exceso o por aumento del contenido en sales; en
ambos casos, el origen del problema cabe situarlo en una gestión deficiente de los recursos hídricos
utilizados en algunas tierras de regadío. El incremento de los contenidos en sales solubles en el suelo
constituye un problema que se manifiesta en multitud de ambientes y sistemas agrarios.

La salinización es una problemática cada vez mayor en la contaminación de ciertos ecosistemas y que
puede ser un factor tóxico importante en los ambientes acuáticos. Muchos organismos dulceacuícolas
mueren al aparecer un hábitat salobre. Lo inverso también es verdad, pero presenta una menor
importancia porque la tendencia del agua es siempre a adquirir sales y no perderlas.

Los principales efectos del aumento de la salinidad son debidos al incremento asociado en la presión
osmótica del agua. Por consiguiente, son muy semejantes a los efectos de la deshidratación.
La salinidad puede constituir asimismo un problema en el ambiente terrestre dado que afecta a la
irrigación de las tierras agrícolas.

4. La lixiviación. El agua de irrigación produce la lixiviación de las sales del suelo, y si se recicla esta agua,
la concentración salina puede pasar a ser suficientemente alta como para inhibir el crecimiento de las
cosechas. Se hizo una estimación al ver que el 25% de las tierras irrigadas de Estados Unidos están en
cierto grado afectadas por este fenómeno.

6.3. Bioindicadores y biomonitores


6.3.1 Bioindicadores

Son aquellos organismos o comunidades en los que su existencia, sus características estructurales, su
funcionamiento y sus reacciones, dependen del medio en que se desarrollan y cambian al modificarse
las condiciones ambientales.
Tipos de bioindicadores
Los bioindicadores pueden clasificarse atendiendo a diferentes criterios.
1º. El más sencillo consiste en atender al grado de sensibilidad que muestran frente a los estímulos
ambientales; así, se puede diferenciar especies muy sensibles, sensibles, poco sensibles y resistentes.
2º. Otro criterio que puede utilizarse es la forma de respuesta a los estímulos; según este criterio se
puede hablar de:

– Detectores.- Bioindicadores que viven naturalmente en un área y que, simplemente, muestran


respuestas tales como cambios de vitalidad, mortalidad, capacidad reproductora, abundancia, etc., ante
los cambios ambientales que se produzcan en su entorno. Por ejemplo, los musgos epífitos que viven
en las ciudades se vuelven estériles o se atenúa mucho su capacidad reproductora por causa de la
contaminación atmosférica.

– Explotadores.- Bioindicadores cuya presencia indica la probabilidad elevada de que exista una
perturbación. Con frecuencia son organismos que, de forma más o menos repentina, se hacen muy
abundantes en un lugar, casi siempre debido a la falta de competidores, que han sido previamente
eliminados por la perturbación. Por ejemplo, la abundancia de ciertas cianobacterias indica que las
aguas están eutrofizadas; la abundancia de ortigas indica que hay acúmulos de materiales ricos en
nitratos en ese lugar.

– Centinelas.- Bioindicadores sensibles o muy sensibles, que se introducen artificialmente en un medio


y funcionan como alarmas, porque detectan rápidamente los cambios. Se utilizan fundamentalmente
para detectar contaminantes.

– Acumuladores.- Bioindicadores que por lo general son resistentes a ciertos compuestos al ser
capaces de absorberlos y acumularlos en cantidades medibles. Por ejemplo, ciertos briofitos acumulan
metales pesados en cantidades apreciables; el ray-grass es resistente a los metales pesados.

– Organismos test o bioensayo.- Bioindicadores que se utilizan en el laboratorio a modo de reactivos


para detectar la presencia y/o la concentración de contaminantes. Son siempre bioindicadores
sensibles tanto plantas como bacterias y, en algunos casos, ratas y ratones. Además de ser usados para
detectar contaminantes y su concentración también suelen utilizarse para establecer listas de
contaminantes según su toxicidad.
3º. Por otra parte, atendiendo al criterio de poder cuantificar las respuestas, los bioindicadores pueden
ser:

– Bioindicadores en sentido estricto.- son aquellos que, con su presencia o ausencia y abundancia,
indican los efectos de un factor ambiental de forma cualitativa; pueden ser tanto positivos, por su
presencia y/o abundancia, como negativos, por su ausencia.

– Biomonitores.- son especies que indican la presencia de contaminantes o perturbaciones no sólo de


forma cualitativa, sino también de forma cuantitativa, porque sus reacciones son de alguna manera
proporcionales al grado de contaminación o perturbación.

6.3.2 Biomonitores
Monitorizar es realizar observaciones sistemáticas de parámetros relacionados con un problema
específico, diseñadas para dar información sobre las características del problema y sus cambios con el
tiempo.
La monitorización puede ser:
– Físico-química, que consiste simplemente en medir concentraciones de contaminantes en el medio.
– Biológica o biomonitorización, que consiste en el uso regular y sistemático de organismos vivos para
monitorizar o determinar la calidad ambiental.
La monitorización físico-química es cada vez más rápida, pero los valores que se obtienen, solo
informan acerca de lo que hay en el medio en ese momento, pero no dice nada acerca de sus efectos a
corto, ni a largo plazo. Por el contrario, la biomonitorización recoge la información de los efectos en los
seres vivos a lo largo de su existencia.
Tipos de biomonitorización
La biomonitorización puede realizarse de dos maneras:

– Directa.- Se hace cuando se trata de monitorizar la contaminación, midiendo la cantidad de


contaminantes en los organismos mediante análisis adecuados en muestreos sucesivos. Es decir, se
miden los contaminantes en los seres vivos en lugar de hacerlo en el medio. Se suele emplear este
método cuando se desea chequear el estado de una zona donde se desconoce la existencia, la
localización y el momento del impacto contaminante. Para poder hacer biomonitorización de esta
manera es necesario saber en qué organismos medir, o sea, cuáles son los mejores bioindicadores.
También es necesario conocer la cantidad normal de lo que se está midiendo, para lo cual es necesario
tener medidas control. Un caso típico de biomonitorización directa es la utilización de briofitos como
biomonitores de contaminación atmosférica por metales pesados. Para ello, se realizan transplantes a
las zonas que interesa controlar y se mantienen otros transplantes en el lugar de origen; con los estos
últimos se obtienen medidas control, mientras que con los primeros se van detectando las cantidades
de metales pesados y las mejores especies de briofitos son captadoras de dichos contaminantes.

– Indirecta.- Según algunos autores, es la verdadera biomonitorización. Sirve para monitorizar cualquier
tipo de proceso, (no sólo contaminación), y se basa en detectar los cambios visibles o medibles que el
medio provoca en los organismos. Al principio de este capítulo explicábamos cómo los vegetales
pueden ser indicadores de distintos grupos; igual ocurre con los animales.
Por ello, cuando se hacen trabajos de biomonitorización, también se pueden agrupar en diferentes
apartados:

A) En individuos de una especie.- Se estudian las respuestas que manifiestan los individuos de las
especies biomonitoras. Naturalmente, las especies elegidas para el estudio deben ser adecuadas al
factor que se quiere monitorizar, y tal adecuación se considera que existe criando los biomonitores y
cuando dan una respuesta específica al cambio ambiental considerado.
B) En la población de una especie.- Se inician variables o procesos que se refieran a la población de la
especie elegida. En estos casos suele ser preferible emplear especies estenoicas ya que son las que
mejor responden, pues si se conocen sus límites se puede deducir cómo es el medio.
C) En la comunidad.- Se estudian conjuntamente cambios en dos o más especies de un mismo lugar.
Este apartado permite detectar cambios globalmente, pues unas especies pueden ser sensibles a
determinadas variables y otras lo serán a otras diferentes; así se ve el cambio en su conjunto.
D) En un ecosistema.- Se estudian comunidades y se añaden datos de estudios relativos al medio
abiótico. A menudo es difícil diferenciar cuándo se está trabajando en una comunidad y cuándo en un
ecosistema pues, en realidad, al estudiar comunidades, los datos que se suelen tener en cuenta son
muchas veces dependientes o modificables por el medio abiótico; debido a esta razón, los dos últimos
apartados, de hecho, no se suelen diferenciar.

Glosario
Ecotoxicología: La ciencia que estudia la polución, su origen, evolución e interacciones con las
moléculas que integran dinámicamente los ecosistemas, sus acciones y efectos sobre los seres vivos que
forman estos ecosistemas, con su evaluación, como determinantes de criteriología y profilaxis biológica
o socioeconómica.

Polución: Contaminación del medio ambiente, en especial del aire o del agua, producida por los
residuos procedentes de la actividad humana o de procesos industriales o biológicos.

Bioindicadores: Son aquellos organismos o comunidades en los que su existencia, sus características
estructurales, su funcionamiento y sus reacciones, dependen del medio en que se desarrollan y
cambian al modificarse las condiciones ambientales.

Biomonitores: Son especies que indican la presencia de contaminantes o perturbaciones no sólo de


forma cualitativa, sino también de forma cuantitativa, porque sus reacciones son de alguna manera
proporcionales al grado de contaminación o perturbación.
Bioacumulación: Es un proceso de depósito gradual y durante determinado tiempo, de una sustancia
química en el organismo de un ser vivo, ya sea porque el producto es absorbido más rápidamente de lo
que puede ser utilizado o porque no puede ser metabolizado.

Recursos Bibliográficos
Capó, M. (2007). Principios de ecotoxicología: diagnóstico, tratamiento y gestión del medio ambiente.
Madrid. Ed. Tébar

https://ebookcentral.proquest.com/lib/autonomadelnorestesp/detail.action?docID=3194242&query=p
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OSHA
https://www.osha.gov/about.html
https://www.osha.gov/Publications/osha3173.pdf

CDC-NIOSH
https://www.cdc.gov/spanish/niosh/olnk-sp.html