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Expediente : 1782-2018

Especialista Legal: Dra. Giovana Perales


Cuaderno : Cautelar
Sumilla : MEDIDA CAUTELAR
DE ANOTACIÓN DE DEMANDA

AL SEÑOR JUEZ DEL PRIMER JUZGADO CIVIL DE CONDEVILLA – SEDE MBJ:

SERVICENTRO NOR PERU S.C.R.L. con RUC N° 20100360544 debidamente representada por su
Gerente Marino Felimon Araujo Santos identificado con DNI N° 16134154, ambos con domicilio para estos
efectos en Av. Perú N° 3398, en el distrito de San Martín de Porres, provincia y departamento de Lima,
señalando domicilio procesal en la casilla N° 7353 del Colegio de Abogados de Lima sede
Miraflores y casilla electrónica 3453, lugar donde se nos harán llegar las notificaciones que recaigan en el
presente proceso, ante usted atentamente nos presentamos y decimos:

I.- PETITORIO:
De conformidad con lo establecido en los artículos 608°, 610º, 611º, 635º, 637º y 673° del Código
Procesal Civil, SOLICITAMOS, medida cautelar de ANOTACION DE DEMANDA, oficiando para tal
efecto al Registro Público de la Propiedad Inmueble de Lima e inscriba la presente medida en la
Partida Electrónica N° P01152277 del Registro de la Propiedad Inmueble de Lima
correspondiente al bien inmueble ubicado en Av. Perú N° 3398 Manzana 22 lote 1 III Etapa, en
el distrito de San Martín de Porres, provincia y departamento de Lima, con el objeto de lograr la
satisfacción de la decisión definitiva a expedirse en el presente proceso así como permitir que cualquier
persona conozca la existencia de la presente demanda, en mérito a las siguientes consideraciones:

II.- HECHOS:
2.1 En el año 2000, Servicentro Nor Perú S.R.L., adquirió el lote 1 mediante formulario certificado por
abogado verificador adscrito al Registro Predial, bien inmueble ubicado en Av. Perú N° 3398 Manzana 22
lote 1 III Etapa, en el distrito de San Martín de Porres, provincia y departamento de Lima.

En efecto, adquirimos la propiedad del lote 1 de sus anteriores propietarios Carmen Emérita Barrantes
Ramírez de Rabanal y Manuel Rabanal Zelada, mediante Formulario de Transferencias del Registro
Predial Urbano de fecha 23 de agosto del año 2000, (Anexo 1-A) certificado por el abogado verificador
adscrito a dicho registro, Dr. Francisco Valverde Vidal.

Esta transferencia no se llegó a inscribir por cuanto el registro lo observó y no se subsanó.


2.2 La venta del lote 1 formó parte de una operación en la que también se transfirieron las participaciones
de los vendedores en la empresa Servicentro Nor Perú SRL, pues de esta forma se adquirían los lotes 2 y
3, colindantes al lote 1 sub litis, venta que se efectuó mediante Contrato de Transferencia de
Participaciones Sociales de fecha 28 de agosto del 2000.

Esta transferencia de participaciones corre inscrita en la partida registral de Personas Jurídicas de Lima
correspondiente a Servicentro Nor Perú SRL.

2.3 Pese a que no se inscribió la transferencia del lote 1 ello no impidió que nos comportemos como
propietarios, desarrollando las actividades propias de la estación de servicios (grifo) que sobre los 3 lotes
existía.

2.4 Así es mediante Testimonio de Transferencia de Participaciones Sociales y Otorgamiento de Poderes


nos fue vendida la empresa Servicentro Nor Perú S.R.L., esta venta importaba la transferencia de todos
los activos y pasivos de la empresa en referencia así como los bienes muebles e inmuebles que le
pertenecían, el compromiso de dicha transferencia también incluía la transferencia del lote 01 materia de
sub litis, el cual se encontraba inscrito a favor de la sociedad conyugal conformada por Manuel Rabanal
Zelada y su esposa Carmen Emérita Barrantes Aguirre de Rabanal, precisando que dicho lote constituía
el núcleo central del negocio donde funcionaba la planta de expedición de combustible, por ello, dicha
sociedad conyugal suscribió el formulario de transferencia a nuestro favor el 23 de agosto del 2000,
indicando los vendedores que oportunamente nos entregarían la respectiva constancia de inscripción en
los Registros Públicos, haciéndonos entrega de la posesión del predio, así mismo manifestamos, que el
título de inscripción fue observado por Registros Públicos y en lugar que los transferentes subsanen el
título, lo tacharon, recogiendo los partes de inscripción con el fin de eludir su responsabilidad en
formalizar la transferencia que nos habían realizado.

DE LOS PROCESOS JUDICIALES


2.5 Es el caso, que en el año 2002, se presenta el demandado Raúl Benjamín Pacora Zuñiga
manifestando que había adquirido el lote 1 (que nos fue vendido)- de sus primigenios propietarios según
contrato de fecha 23 de octubre del 2002 ante el Notario Público de Lima, Renzo Alberti
Sierrademandando nuestro desalojo por ocupante precario ante el Juzgado Mixto de Condevilla bajo el
expediente N° 941-2002 (Hoy 1° Juzgado Civil – Sede MBJ CONDEVILLA)
Basó su demanda en que había adquirido el Lote 1 mediante escritura pública de compra venta y su
dominio corría inscrito como Predio N° P01152277 del Registro de Propiedad Inmueble de Lima,
celebrado con nuestros anteriores transferentes en el año 2002.
Nos opusimos a dicha demanda señalando que contábamos con título para poseer.
Finalmente, el desalojo fue declarado infundado en todas sus instancias.

DEL PROCESO DE NULIDAD DEL ACTO JURÍDICO


2.6 Interpusimos contra los demandados una demanda de Nulidad de Acto Jurídico, bajo el expediente N°
599-2003 proceso seguido ante el Juzgado Mixto Transitorio de Condevilla donde el A-quo manifestó en
los considerandos 4 y 5 de su sentencia1 al pronunciarse sobre la validez de la Boleta de Presentación
ante el Registro Predial Urbano y el Formulario de tansferencia de fecha 23 de agosto del 2000, que estos
documentos adquirieron la calidad de fecha cierta el 23 de agosto del 2000 con su presentación ante el
Registro Predial Urbano, de acuerdo al informe efectuado por la Superintendencia Nacional de Registros
Públicos – SUNARP.

DEL PROCESO DE REIVINDICACION


2.7 Posteriormente, el hoy demandado Pacora demandó la reivindicación del lote 1, demanda que se
tramitó ante el Juzgado Mixto de Condevilla bajo el expediente N° 1279-2009, quien declaró fundada la
demanda, la que quedó consentida pues no fue apelada.

2.8 En el presente año 2017, tomamos conocimiento que el hoy demandado Pacora había transferido en
el año 2010 a sus co-demandados doña Mabel Reneé Rabanal Diaz y don Luis Alberto Rabanal
Barrantes el lote 1 (materia de reivindicación), hecho que fue puesto en conocimiento del juzgado
mediante escrito de junio del 2017.

DE LA NULIDAD DE COSA JUZGADA FRAUDULENTA


2.9 Este hecho es relevante pues, el proceso de reivindicación lo ha venido impulsando durante 7 años
quien ya había perdido la titularidad sobre el bien sub Litis en el año 2010, afectándose el debido proceso
pues de haberse hecho pública y de conocimiento de las partes incluido el juez del proceso, hubiese
operado la sucesión procesal, porque al vender el bien inmueble el señor Pacora a los hijos de mi
transferente se acredita que hubo contubernio entre las partes para perjudicar mi derecho, así es con
dicha transferencia, se acreditaría la mala fe de Pacora en solicitar la reivindicación de un bien que ya no
le pertenecía desde el 2010, sino que desde ésta fecha, es decir desde el 2010 las personas legitimada
para demandar la reivindicación eran los hijos de mis transferentes, con lo cual se ha configurado el
fraude demandado, 6 afectándose el debido proceso, ya que dicho proceso se llevó a cabo durante 7
años con una persona que había perdido la legitimidad para obrar. Así mismo con los HECHOS
expuestos, claramente se puede ver que el señor Raúl Benjamín Pacora Zuñiga se coludió con mis
anteriores transferentes para perjudicarnos, es por ello que mis transferentes en lugar de subsanar el
título de inscripción que fue observado por los Registros Públicos, lo tacharon, recogiendo los partes de
inscripción con el fin de eludir su responsabilidad en formalizar la transferencia que nos habían realizado,
y muy por el contrario vendieron mi predio a otra persona que es el señor Pacora el año 2002, ahora me
doy cuenta que este señor no compró como siempre lo argumentó en el proceso de reivindicación, con la
buena fe pública registral, sino más bien actuó como interpósita persona, firmando un contrato simulado
para que los primigenios transferentes sigan manteniendo la propiedad que me habían vendido, esto se
demuestra con las CONDUCTAS de los demandados, así es señor Magistrado, que casualidad que el
señor Pacora venda mi bien inmueble justo a los dos hijos de mis anteriores transferentes, con ello el
patrimonio vuelve a pertenecer a la familia de mis transferentes, esta conducta nos hace ver que siempre
estuvieron de acuerdo los codemandados para crear un contrato de compra venta que nunca existió, es
decir simularon un acto jurídico que nunca existió, con la única finalidad de perjudicarnos, otra conducta a
observar es la de los hijos de mis transferentes, quienes actualmente son los nuevos titulares en el
registro, de mi predio desde el 2010 y cuyo proceso de reivindicación está por ejecutarse. Así es con la
transferencia de mi predio a los actuales titulares registrales quienes nunca litigaron en el proceso de
reivindicación a pesar que compraron el bien inmueble en el 2010, ello dejaron que el señor PACORA
siga litigando todos estos años es decir 7 años, sin informar a las partes, ni al juez que ya no era el titular
registral del bien. Es decir hemos venido litigando durante 7 años con quien no tenía legitimidad para
obrar activa y recién tomo conocimiento de ello en junio del presente año.

Así es señor Magistrado, como lo vengo manifestando, mis anteriores transferentes del bien inmueble
materia de Litis, no tuvieron mejor idea para mantener la propiedad de mi bien inmueble que realizar un
contrato con simulación absoluta, con el señor Pacora quien fue la interpósita persona que figuraría ante
los registros públicos como el nuevo titular registral del predio de mi propiedad.

Se preguntará usted porque hicieron esto el señor Pacora y mis anteriores transferentes, muy fácil, esto
se realizó porque mis anteriores transferentes no podían desalojarme del bien inmueble materia de Litis
porque yo era el nuevo propietario y como mis transferentes no quisieron regularizar el título de
inscripción observado por Registro Públicos y en lugar de subsanar el título lo tacharon, es que no
tuvieron mejor idea que volver a vender mi predio, pero de forma simulada, para ello celebraron un
contrato simulado con el señor Pacora donde este último compraba mi bien inmueble, para de esta forma
el nuevo titular del registro si me pueda demandar el desalojo, que no podían realizar mis anteriores
transferentes porque yo tengo justo título y me encuentro en posesión del bien inmueble materia de Litis.

Como no prosperó esta demanda de desalojo porque también somos propietarios del bien inmueble es
que nos demandaron la reivindicación del bien inmueble en el año 2009 y al año siguiente en el 2010 el
co-demandado Pacora vende el predio materia de Litis a los familiares de mis anteriores transferentes,
quienes en lugar de presentarse al proceso, porque había operado la sucesión procesal o en su defecto
el demandado Pacora debió informar a la judicatura que ya no era el titular del predio, nunca informaron
de ello al juzgado, y durante el 2010 hasta el presente año 2017, hemos estado litigando con el
demandado RAÚL BENJAMIN PACORA ZUÑIGA quien ya no tenía legitimidad para obrar activa en el
proceso desde el 2010.

Recién tomamos conocimiento en el mes de junio del presente año 2017, que el demandado Raúl
Benjamín Pacora Zúñiga transfirió nuestro predio en el año 2010 mediante contrato de compra venta a los
familiares de mis anteriores transferentes, con lo cual se prueba que Pacora tuvo mala fe desde un
principio cuando suscribió el contrato de compra venta con los padres de los actuales titulares del
registro.

Esto acredita que los codemandados utilizaron el proceso para desalojarme indebidamente e interponer la
demanda de reivindicación materia de nulidad de cosa juzgada fraudulenta, ya que han utilizado el
proceso de reivindicación para obtener su objetivo, es decir el proceso ha sido llevado con fraude
procesal, con la única finalidad de perjudicar mi derecho.

DE LA MALA FE DE LOS NUEVOS TITULARES DEL BIEN INMUEBLE Y SU CONOCIMIENTO


DE LA INEXACTITUD DEL REGISTRO

2.10 Los nuevos titulares resultan ser familiares directos de quienes nos vendieron el lote 1 materia de
sub litis, demostrando con ello que la adquisición del co -demandado Pacora en el año 2002 y la
adquisición de los codemandados doña Mabel Reneé Rabanal Díaz y don Luis Alberto Rabanal Barrantes
en el año 2010, fueron actos jurídicos revestidos de mala fe, pues conocían de la inexactitud del registro.

Así es, como lo venimos manifestando los co-demandados conocían de la inexactitud del registro por tal
motivo al tener ellos pleno conocimiento que el bien que estaban adquiriendo nos pertenecía, ya que
fueron sus padres Carmen Emérita Barrantes Aguirre de Rabanal y Manuel Rabanal Zelada, quienes nos
transfieren el predio materia de sub Litis, con ello se demuestra que los nuevos titulares del predio en los
registros públicos Mabel Reneé Rabanal Díaz y Luis Alberto Rabanal Barrantes actuaron de mala fe, lo
que trae como consecuencia que en defecto de la inscripción, tiene preferencia aquel que ostente título
de fecha anterior, con lo cual mi derecho de propiedad prevalece respecto a los demandados, al ser de
fecha cierta más antigua.

2.11 Continuando con la narración de los hechos, finalmente, en ejecución de sentencia del proceso de
reivindicación, el juzgado ejecutó la sentencia entregando la posesión en favor de Raúl Benjamín Pacora
Zuñiga. Así es la judicatura ha entregado la posesión del bien inmueble a quien ya no es titular en los
registros públicos de mi predio, quien vendió el bien inmueble a los hijos de mis anteriores transferentes,
quienes se coludieron con el co demandado Raúl Pacora para perjudicar nuestro derecho, y quien alegó
en el proceso que actuó de buena fe y como lo podemos apreciar no fue así, siempre tuvo conocimiento
que nosotros éramos los verdaderos propietarios del bien inmueble materia de Litis, que no hemos podido
inscribir nuestro derecho porque nuestros anteriores transferentes no subsanaron la observación
realizada por la SUNARP.

De otro lado los hijos de mis anteriores transferentes no podrán alegar que han adquirido el bien inmueble
de nuestra propiedad de buena fe de quien figuraba como propietario en los registros, ya que ellos al ser
hijos de mis anteriores transferentes sabían que sus padres nos habían transferido el bien inmueble
materia de Litis el 23/08/2000 y que dicho bien lo volvieron a transferir sus padres en el año 2002 al señor
Pacora y nosotros le interpusimos una demanda de nulidad del acto jurídico en el año 2003 a sus padres
y señor Pacora, es por ello que con esta actitud se demuestra que los codemandados no tenían buena fe
y conocían de la inexactitud del registro al momento de adquirí el bien inmueble materia de litis.

2.12 Debemos tener en cuenta tal como lo ha establecido la Corte Suprema de la República en la
Casación N° 3464-2013-Lima Norte, cuando se acredite que la inscripción no es de buena fe, se debe
preferir el título de fecha cierta más antigua. 10 Motivo por el cual procedo a transcribir el criterio del
Tribunal2 con respecto al mejor derecho de propiedad establecido en la casación N° 3464-2013-Lima
Norte.

En el caso sub examine las instancias han determinado que si bien la inscripción del derecho del ahora
recurrente y su hermana respecto del bien sub litis es anterior a la del demándante, también han
determinado que tal inscripción no es de buena fe, por cuanto es de presumirse que el recurrente y su
hermana, en su condición de hijos, conocían que el bien ya había sido transferido con anterioridad a la
demandante, además del presumible conocimiento de los diversos procesos judiciales existentes entre
las mismas partes. Por tal razón, se debe preferir el título de fecha cierta más antiguo, que corresponde al
demandante

2.13 Por su parte, tanto el demandado Pacora y sus codemandados Mabel Reneé Rabanal Diaz y Luis
Alberto Rabanal Barrantes adquirieron el bien de nuestra propiedad, en la forma en que se encontraba,
es decir, ocupado, pues adquirieron el bien inmueble sin entrega de posesión.

De la perspectiva del Código Civil, la posesión es un derecho real que se configura por la conducta o
actos objetivos que desarrollan las personas sobre los bienes, en tanto se produzca el ejercicio de hecho
de uno o más poderes inherentes a la propiedad habrá posesión.

DE LA LEGITIMIDAD PARA INTERPONER LA DEMANDA DE NCJF


Nosotros somos los perjudicados y nos encontramos legitimados para interponer la presente demanda de
NCJF, en virtud de lo establecido en el artículo 178° segundo parágrafo del C.P.C. en cuanto prescribe:
“Puede demandar la nulidad la parte o el tercero ajeno al proceso que se considere directamente
agraviado por la sentencia, de acuerdo a los requisitos exigidos en este título”, por lo que al ser nosotros
parte del proceso de reivindicación que se solicita su nulidad por fraude procesal nos encontramos
legitimados para demandar la nulidad de cosa juzgada fraudulenta porque nuestro propósito es solicitar la
revisión de todo el proceso y la decisión final que adquirió la autoridad de cosa juzgada ya que el proceso
presenta FRAUDE PROCESAL entre las partes codemandadas.

DEL PERJUICIO QUE NOS CAUSA LA SENTENCIA QUE SE DEMANDA SU NULIDAD DE


COSA JUZGADA FRAUDULENTA

La sentencia cuya resolución N° 57 de fecha 16 de noviembre del 2015, expedido por el juez del Juzgado
Mixto de Condevilla, en el expediente N° 01279–2009–0-0904-JM-CI-03, sobre reivindicación, nos causa
agravio, porque dicha resolución que pone fin al proceso, se ha llevado a cabo utilizando un proceso
fraudulento donde los co-demandados se coludieron con la única finalidad de despojarnos de nuestra
propiedad.

Por ello manifestamos que esta Resolución, debe ser anulada porque es el resultado de una conducta
fraudulenta celebrada entre los co-demandados, quienes utilizaron el proceso civil de reivindicación con la
única finalidad de despojarnos de nuestra propiedad.

III.- FUNDAMENTOS DE LA PRETENSION CAUTELAR:

ASPECTOS DE DERECHO PROCESAL

De conformidad con las prescripciones de nuestro orden positivo, para que se proceda al dictado de
medidas cautelares, es necesario que concurran los siguientes elementos:

A.- Que el derecho que invoca el solicitante se encuentre aparente o verosímilmente acreditado en autos.

B.- Que concurra peligro en la demora o cualquier otra causa cuya importancia justifique el dictado de la
decisión preventiva.

C.- Que el pedido cautelar sea adecuado o razonable para garantizar la eficacia de la pretensión.
El artículo 608° del Código Procesal Civil concordado con el artículo 673° del mismo Código Procesal
Civil exigen la configuración de los requisitos glosados para que pueda dictarse válidamente una medida
cautelar, debiendo resaltarse que dichas exigencias son establecidas por medidas cautelares de toda
forma que se deban expedir antes de la iniciación del proceso o cuando el proceso se halla en trámite –
como en el presente caso-.

3.1 DE LA VEROSIMILITUD O APARIENCIA DEL DERECHO INVOCADO: FOMUS BONIS


IURIS.

“La finalidad del proceso cautelar consiste en asegurar la eficacia práctica de la sentencia por
resolución definitiva. De allí que la fundabilidad de la pretensión que constituye su objeto no
puede depender de un conocimiento exhaustivo y profundo de la materia controvertida en
el proceso principal, sino de un conocimiento periférico o superficial dirigido a lograr una
decisión de mera probabilidad respecto de la existencia del derecho discutido en el proceso.

Para obtener un pronunciamiento de una resolución que estime favorablemente una pretensión
cautelar, en consecuencia, resulta suficiente la comprobación de la apariencia o verosimilitud del
derecho invocado”
(Martínez Botos, Raúl “Medidas Cautelares” Univ. Bs. As. 1990 Pág. 44-45)

“El solicitante de la medida cautelar deberá demostrar al Juez que la pretensión principal, que se
intenta garantizar tiene una posibilidad razonable de ser declarada fundada al pronunciarse la
sentencia (…) resulta humanamente imposible que el juez pueda tener certeza de que la
medida solicitada garantizará el futuro derecho a ser considerado por la sentencia.
Adicionalmente, la propia estructura del pedido cautelar , al buscarse con urgencia un
mecanismo que acabe con la situación de peligro, impide un análisis detallado de la fundabilidad
de la pretensión llevada al proceso. ”
(Monroy Palacios, Juan José; Bases para la formación de una teoría cautelar. Comunidad 2002,
Lima, pg.170)

En consecuencia, existen suficientes elementos que se encuentran plenamente acreditado de


nuestros fundamentos de derecho y sobre todo de los medios probatorios adjuntados a la
demanda que existe no solo una mera verosimilitud sino una gran probabilidad que luego de
tramitado el proceso principal sobre el fondo de litis, el resultado sea favorable a nuestra parte;
es decir acreditamos verosímilmente la existencia de una posesión continua, pacífica y pública
en calidad de propietarios.
3.2 DEL PELIGRO EN LA DEMORA E INMINENCIA DE PERJUICIOS: PERICLUM IN
MORA.

La eficacia de una sentencia radica en el hecho que la misma pueda ser ejecutada.

El pedido cautelar justamente tiende a la adopción de medidas que permitan que cuando el
proceso concluya el pronunciamiento definitivo o sentencia definitiva pueda hacerse efectiva, sin
perjuicio para el solicitante por la demora ocasionada por el transcurso del tiempo.

De las circunstancias anteriormente expuestas, se advierte con absoluta claridad que, en caso
de no dictarse la medida cautelar peticionada, se podrían configurar actos perjudiciales como
son actos de disposición de los demandados y con ello no poder garantizar nuestra pretensión
en forma debida.

Resultando, por obvias razones un imponderable que se cautele nuestra pretensión


concediéndose la medida cautelar solicitada pues de lo contrario nuestro derecho, aun siendo
verosímil y luego declarado en sentencia, se verá afectado en su ejecución al haberse
imposibilitado que pueda materialmente ser ejecutado, lo cual la constituye en un imposible
jurídico procesal de ejecución; es decir, DE NO CAUTELARSE mi PRETENSIÓN, la
sentencia favorable que se emita sería INEJECUTABLE, toda vez que los demandados
al enterarse de la demanda y aprovechándose de que registralmente aparecen como si
serían los propietarios podrían vender el inmueble, generando entorpecimiento del
proceso y con ello ilusoria e inejecutable la decisión final.

3.3 RAZONABILIDAD DE LA MEDIDA CAUTELAR:


La medida cautelar resulta razonable toda vez que siendo consecuente con los extremos de
nuestra solicitud y con la conducta de los demandados, nuestra pretensión puede tornarse en
irreal, por lo que, de concederse no implica un exceso al juzgador ni mucho menos, todo lo
contrario, se estaría concediendo una medida contemplada en la norma prudente puesto que
no implica ningún exceso, necesaria toda vez que esta manera se asegura la eficacia de la
sentencia, y oportuna a fin de vernos perjudicados.

IV. OFRECIMIENTO DE CONTRACAUTELA:


Que, conforme a lo previsto en el artículo 613 del Código Procesal Civil, y con el objeto de garantizar el
resarcimiento de los daños y perjuicios que pudiese causar la ejecución de la Medida Cautelar solicitada,
cumplo con ofrecer como contracautela la caución juratoria hasta por la suma de ____________ o en
todo caso hasta por la suma que su Juzgado considere razonable, para lo cual cumplo con legalizar mi
firma ante el auxiliar jurisdiccional correspondiente.

V.- ADECUACIÓN DE LA MEDIDA CAUTELAR:


El presupuesto de la adecuación exige que el Juez deba ponderar la medida cautelar solicitada a aquello
que se pretende; por otro lado el Código Procesal Civil prescribe la adecuación cuando define el
contenido de la decisión cautelar, considerando la efectividad de la medida, mas no como presupuesto
para su otorgamiento (artículo 611 del referido cuerpo legal).
En ese sentido, la adecuación se refiere, de un lado, a la congruencia y conexidad que debe haber entre
la pretensión cautelar y la pretensión principal que se quiere cautelar y, de otro, a la proporcionalidad que
ha de existir entre la medida cautelar que pudiera concederse y la pretensión principal.
En el presente caso, versando la prescripción sobre un bien inmueble inscrito en los Registros Públicos,
la medida de anotación de demanda resulta adecuada.

VI.- ANEXOS:

A. Copia del DNI del apoderado


B. Copia del Poder
C. Copia de la demanda, anexos y auto admisorio
D. Copia Literal de la partida registral
E. Arancel judicial

POR TANTO:

A Usted Señor Juez, pedimos dar tramite a este proceso cautelar según corresponda.

PRIMER OTROSI DIGO: Que, ofrecemos como contracautela, la caución juratoria para lo cual se
legaliza la firma ante el secretario cursor.

Lima, 28 de enero del 2019