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¿Cuánto te cuesta tu adoración?

Lectura bíblica: 2 Samuel 24:24: “Y el rey dijo a Arauna: No, sino por precio te lo compraré; porque
no ofreceré a Jehová mi Dios holocaustos que no me cuesten nada. Entonces David compró la era y
los bueyes por cincuenta siclos de plata”.
Introducción: Este es uno de los pasajes que de pronto me cuesta trabajo entender, hasta que
escudriñamos la Biblia, pues el mejor intérprete de la Biblia es la biblia misma.
Presentación:
Este relato también se encuentra en 1ª Crónicas capítulo 21. Veamos solamente los primeros 4
versículos.
1. 1ª Crónicas 21:1-4 dice: “Pero Satanás se levantó contra Israel, e incitó a David que hiciese censo
de Israel. Y dijo David a Joab y a los príncipes del pueblo: Id, haced censo de Israel desde Beerseba
hasta Dan, e informadme sobre el número de ellos para que yo lo sepa. Y dijo Joab: Añada Jehová a
su pueblo cien veces más, rey señor mío; ¿no son todos estos siervos de mi señor? ¿Para qué procura
mi señor esto, que será para pecado a Israel? Mas la orden del rey pudo más que Joab. Salió, por tanto
Joab, y recorrió todo Israel, y volvió a Jerusalén y dio la cuenta del número del pueblo a David.”
David censa al pueblo y Dios se enoja por eso. Este es uno de los pasajes que de pronto me parecen
difíciles de entender. El relato paralelo de este evento que se halla en 2ª Samuel capítulo 24 dice que
Jehová incitó a David contra Israel para hacer este censo. En el pasaje leído dice que Satanás se
levantó contra Israel e incitó a David que hiciese censo de Israel. ¿Cómo reconciliar esta aparente
contradicción? Explicación: Satanás lo incitó, David lo realizó y Dios lo permitió. Lo que hizo David
fue un censo. El censo daría a David motivos más que suficientes para sentirse orgulloso de sus logros.
David reconoció que había pecado contra Dios.
2ª Samuel 24:10 dice: “Después que David hubo censado al pueblo, le pesó en su corazón; y dijo
David a Jehová: Yo he pecado gravemente por haber hecho esto; mas ahora, oh Jehová, te ruego que
quites el pecado de tu siervo, porque yo he hecho muy neciamente.”
Note que es el mismo David quien reconoce haber pecado gravemente contra Dios. David confiesa
su pecado, pero nadie le puede librar de las consecuencias de ese pecado. Consecuencias que se
manifestaron con severidad. Así que, el pecado de David al levantar el censo, tuvo que ver con la
actitud o la motivación que había en el corazón de David para hacerlo. Fue el orgullo lo que motivó
a David a censar el pueblo. El censo permitió a David confiar más en el número de sus soldados que
en el brazo del Señor.
2. En resumen, el pecado de David al censar al pueblo, no consistió en el censo mismo, sino en el
orgullo que esto le ocasionaba pues, David se sentía suficiente, pudiente, poderoso, influyente, en
pocas palabras estaba orgulloso de lo que él pensaba que había logrado. Pero Dios le recuerda que lo
que todo lo que tenía, lo había recibido por gracia.
Así sucede con nosotros, a veces pensamos que somos suficientes, poderosos, pudientes y que lo que
tenemos, lo hemos logrado por nuestro esfuerzo, pero Jesús nos dice: “Porque tú dices: Yo soy rico,
y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado,
miserable, pobre, ciego y desnudo”. Apocalipsis 3:17.
Nula Salus Extra Xristus David Almanza 1
3. Para cuando David se dio cuenta de su error, Dios ya había determinado un castigo. Le dio a escoger
entre tres opciones: 1. Siete años de hambre en tu tierra. 2. Derrota y que huyas tres meses delante de
tus enemigos y que ellos te persigan. 3. O que tres días haya peste en tu tierra.
David decide ser juzgado por Dios pues dice que el hombre no tiene misericordia y Dios sí.
Para frenar la peste, David decide hacer sacrificios y holocaustos a Jehová para parar la mortandad y
para eso, decide comprar un terreno para levantar altar a Jehová. Así que llega a una tierra propiedad
de Arauna.
Arauna decide quedar bien con el rey y con Jehová mismo y le ofrece gratuitamente la tierra, mas
todo lo que necesite para la ofrenda.
Pero David responde: No, sino por precio te lo compraré; porque no ofreceré a Jehová mi Dios
holocaustos que no me cuesten nada. 24.
Aplicación: Gran enseñanza nos deja este pasaje. La actitud del rey David, debe ser la actitud de
todos nosotros: No ofrecer las sobras, sino darle a Dios siempre lo mejor.
¿Cuánto te cuesta tu adoración?
1. El 30% de la congregación No convive con su congregación.
2. El 40% NO asiste con regularidad.
3. El 25 % admite que NO tiene una vida de oración disciplinada.
4. El 70 % admite que NO da el diezmo y ofrenda honestamente.
5. El 50% ofrenda menos del 1% de sus ingresos.
6. El 75% NO sirve en su iglesia.
7. El 98% NO apoya las misiones.
8. El 80% NO evangeliza.
9. El 95% NO ha ganado ni un alma para Cristo.
10. El 100% se quiere ir en el arrebatamiento de la Iglesia y quiere que Dios lo bendiga.
(Fuente: DNI, muestreo en 100 iglesias de Latinoamérica).
Empecemos por lo menos importante, por lo más barato:
1. ¿Cuánto te cuesta darle a Dios tu dinero?
La Biblia habla al menos de tres cosas: el diezmo, la ofrenda y las primicias.
El diezmo es la décima parte de nuestros ingresos, la ofrenda es voluntaria y las primicias son
ofrecerle a Dios la primera quincena del año, o cuando comenzamos un nuevo negocio, o
cuando tenemos un nuevo trabajo. Pero no somos capaces de diezmar ni ofrendar como se
debe. No estamos dispuestos a ceder en lo más barato que es el dinero. ¿Pero queremos las
bendiciones económicas?
2. ¿Cuánto te cuesta darle a Dios tu tiempo?
Todos tenemos al menos un talento o don que Dios nos dio, pero muchos tenemos los talentos
enterrados porque no tenemos tiempo para desarrollarlos.
Las convocaciones para orar, para evangelizar, etc. Siempre están desairadas porque la iglesia
no tiene tiempo.
Pero si tenemos tiempo para el cine, para los compadres, para las carnes asadas, para las
vacaciones, para todo, excepto para Dios.
3. ¿Cuánto te cuesta darle a Dios tu carácter?
Nula Salus Extra Xristus David Almanza 2
Un himno antiguo dice: Toma oh Dios mi voluntad, y hazla tuya nada más, toma si mi corazón
y tu trono en el tendrás.
El evangelio de Mateo 16:24 dice: “Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir
en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame”.
El ser humano se resiste a doblegar su carácter a Cristo. Pero debemos aprender como aprendió
Pablo: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí; y lo
que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí
mismo por mí”. Gálatas 2:20.
Hay tantas cosas que entregar de nuestro carácter. La gente piensa que solo los pastores
debemos entregar nuestro carácter y aguantar todo tipo de situaciones, pero ellos no. A veces
se piensa así porque se tienen la mala idea que “nosotros le pagamos al pastor”. Sin embargo,
el llamado es para todos.
4. El perdón. ¿Qué difícil es perdonar?
“Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro
Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas. Porque si vosotros no
perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas”.
Marcos 11:25-26. El perdonar o no, es un caso de vida o muerte porque nos puede costar la
Salvación. Que lamentable es que la gente prefiere odiar o vivir enojado que aceptar y dar el
perdón. Es un sacrificio que cuesta, perdonar es un sacrificio que cuesta mucho.
5. Pagar bien por mal. Es un sacrificio grande, pero Pablo dice: “No seas vencido de lo malo,
sino vence con el bien el mal”. Romanos 12:21.
6. Ser fiel también es un gran sacrificio. “No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el
diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis
tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida”. Apocalipsis
2:10. Es difícil mantenernos fieles en medio de tantas pruebas, pero solo el que permanece fiel,
verá al Señor.
7. Abstenerse de toda especie de mal. Muchas cosas nos son lícitas, pero no todas nos
convienen.
Culminación:
David dijo: No ofreceré a Jehová mi Dios holocaustos que no me cuesten nada.
¿Cuál es la actitud de la iglesia? A veces pienso que entre menos sacrificios hagamos, más satisfechos
estamos. Han conocido ese tipo de personas que dicen: “Casi no hago nada en mi trabajo y me pagan”.
Se sienten orgullosos de “hacer tontos” a sus patrones. Pero es al revés.
En ocasiones veo una iglesia así.
Queremos ser cristianos, pero tener un pie en el mundo.
Queremos ser cristianos, pero también queremos pecar.
Queremos ser cristianos, pero no queremos sacrificar nada de nuestra vida, nuestro dinero, nuestro
tiempo, nuestro carácter, perdonar, pagar bien por mal, ser fiel, abstenernos de toda especie de mal.
Pero hoy tu puedes cambiar eso, hoy puedes ofrecer sacrificios a Dios, hoy puedes ser un ejemplo
para el resto de la iglesia. ¿Qué decidirás? Apocalipsis 3:20.

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