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CONCEPTOS BÁSICOS DERECHO HEREDITARIO

Definición de Sucesiones.
Para Savigny, la sucesión es una transformación puramente subjetiva de una relación de derecho que es la herencia,
el conjunto de los bienes que a la muerte de alguien se transmite conforme a derecho a otros. Se determina el caudal
hereditario por obra de la ley, hablamos claro esta de las personas físicas pues las personas jurídicas también se
extinguen y mueren, pero el estudio de este fenómeno corresponde a otra cosa y no a la materia sucesoral.
Planiol define la sucesión como la transmisión del patrimonio entero de un difunto a una o varias personas vivas, el
muerto es aquel de cuya sucesión se trata y es el autor de la herencia.
Para Mazequd este coincide con planiol y define la sucesión como la transferencia de bienes del difunto, al que se
llama cujuj, la sucesión designa igualmente el patrimonio transmitido y se dice que un heredero recibe la sucesión del
cujuj.
Muchos autores señalan como elementos constantes y necesarios en la transmisión hereditaria la gratuidad; la
transmisión se efectúa de forma gratuita.
Clases de sucesiones Mortis causa.
La sucesión por causa de muerte nos presenta dos categorías o especies.
1. La testamentaria
2. La legítima.
Ambas categorías están consignadas en el art. C., 932 que dice; - Cualquiera puede heredar, por muerte de una
persona, todos sus bienes o parte de ellos, lo mismo por disposición de última voluntad que en virtud de la ley. En el
primer caso, la sucesión se llama testamentaria; en el segundo, legítima. La sucesión puede ser parte testamentaria
y parte legítima.
La sucesión testamentaria llamada también voluntaria se confiere por voluntad del difunto. En la actualidad se mira
con preferencia por las legislaciones del derecho comparado y dentro de las cuales está la nuestra.
La sucesión legitima o ab-intestato se confiere en virtud de la ley y es la más activa. Ambas formas de suceder tienen
partidarios acérrimos.
Características del Derecho Hereditario.
Las principales características del derecho hereditario son las siguientes:
1. Lo esencial es el patrimonio, la persona es accidental.
2. Nace mortis causa
3. Recae sobre una cosa universal o sobre una universalidad.
4. Hay en el algo público y algo social.
5. Hay en el algo que diversos actores lo ven como un derecho real (todos los bienes son derechos
reales, derechos personales son las deudas)
Constitución del Derecho Hereditario.
En el estudio de la constitución del Derecho sucesorio nos encontramos con cuatro fases o etapas de la constitución
del derecho hereditario.
1. Apertura de la sucesión
2. Delación o denuncia
3. La vocación
4. La aceptación.
Apertura de la Sucesión.
Es el hecho que autoriza a los herederos a tomar posesión de los bienes del difunto y que transmite la propiedad de
los mismos. Esa sucesión es inmediata: lo bienes no pasas a ser res nullis (cosa sin dueño), ni por un momento.
El hecho que produce la apertura de la sucesión o herencia en el derecho moderno solo es en caso de muerte, así lo
estipula el art. 934 C., - “La sucesión de una persona se abre por la muerte de ella. Nada podrá estipularse sobre los
derechos a la sucesión de una persona, mientras ésta viva, aunque ella consienta.
La sucesión comprende todos los bienes, derechos y obligaciones del causante, salvo los derechos y obligaciones que,
por ser meramente personales, se extinguen con la persona. Artos. 1870-2084 Nº 8-2439 C. y las respectivas
concordancias de estos artículos”;
Completado por el art. 938 C., “La sucesión o el derecho hereditario, se abre tanto en las sucesiones legítimas como en
las testamentarias, desde la muerte del autor de la sucesión, o por la presunción de muerte en los casos prescritos por
la ley.” en consecuencia ese hecho debe probarse por todo aquel que pretenda hacer valer su derecho posesorio.
Normalmente habrá que presentar la partida obituario (acta de defunción). Antiguamente existía la muerte civil y la
muerte religiosa; ambos hechos no se reconocen.
En cuanto al lugar de apertura de la sucesión se entiende con el arto. 940 C., La jurisdicción sobre la sucesión
corresponde a los jueces del lugar del último domicilio del difunto. Ante los jueces de ese lugar deben
entablarse:
1. Las demandas concernientes a los bienes hereditarios, hasta la partición inclusive, cuando son interpuestas
por alguno de los sucesores a título universal contra sus coherederos. Arto. 1553 Pr.
2. Las demandas relativas a las garantías de los lotes o hijuelas entre los copartícipes, y las que tiendan a la
reforma, rescisión o nulidad de la partición. Artos. 1390-1393 C.
3. Las demandas relativas a la ejecución de las disposiciones testamentarias, aunque sean a título singular,
como sobre la entrega de los legados. Arto. 1128 C.
4. Las acciones personales de los acreedores del difunto, antes de la división de la herencia. Artos. 40 C.; 265-
266 Nº 5 y 229 Pr. B.J. 1011-1360-6283-8462-8533-9060.
Y siguientes arto. 266 Pr. inciso 5º. “En los asuntos de testamentaría o AB-INTESTATO será competente el Juez del
lugar en que hubiere tenido el finado su último domicilio. B.J. 628.
Si lo hubiera tenido en país extranjero, será Juez competente el del lugar de su último domicilio en Nicaragua o donde
estuviere la mayor parte de sus bienes.
No obstará esto a que los Jueces de Distrito o Locales del lugar donde alguno falleciere, adopten las medidas necesarias
para el enterramiento y exequias del difunto, y en su caso a que los mismos Jueces en cuya jurisdicción tuviere bienes,
tomen las medidas necesarias para asegurarlos y poner en buena guarda los libros y papeles, remitiendo las diligencias
practicadas al Juez a quien corresponda conocer de la testamentaría o AB-INTESTATO y dejándole expedita su
jurisdicción.
Que es el del último domicilio del causante en la república, y si nunca lo tuvo en el lugar donde se encuentren la mayor
parte de su patrimonio. ”
Delación o denuncia:
Es el llamamiento efectivo del heredero o sea la posibilidad concreta y actual que el llamado de hacer propio la
herencia. Desde la muerte del causante la herencia queda diferida, como si dijésemos que queda asignada al vocatus,
convidado o llamado por el testamento por la ley.
Sin embargo, para que un eventual heredero acepte o repudie la herencia, primero le ha de ser ofrecida o deferida de
forma concreta. Al momento o fase en que el heredero llamado puede manifestar si acepta o no la herencia deferida
se le conoce técnicamente con el nombre de delación (ius delationis).

En la mecánica sucesoria la vocación no coincide en todos los casos con la delación propiamente dicha.
Ejemplos: si resulta llamado a la herencia un nasciturus, obviamente hay vocación desde el momento de la
apertura de la sucesión, pero la delación no se produce hasta el momento en que, siendo ya persona
(Aceptación. 8), quienes hayan de representarlo puedan manifestar si aceptan o no; lo mismo cuando el propio
testador instituye una fundación en testamento; cuando la institución a favor de un heredero cualquiera queda
sometida a condición suspensiva (cuyo acaecimiento habrá que esperar).

Vocación.
Vocación hereditaria:
La palabra vocación representa una forma anticuada en castellano de su sinónimo llamamiento, pero es de uso frecuente en el lenguaje forense,
referido a la herencia. Messineo dice que vocación hereditaria es un término equivalente a “llamada a la sucesión” y representa el título o la causa
de ella; indica que alguno está destinado a adquirir la calidad de sucesor mortis causa, con independencia de que luego llegue o no a suceder.
Votación nominal: La vocación hereditaria proviene de la voluntad de la ley (legítima o ab intestato) o de la voluntad del causante (testamentaria).
La fase de vocación (vocatio= invitación o llamada) equivale a determinar quiénes son las personas que, en principio,
han sido llamadas a la herencia en condición de herederos. La determinación de los llamamientos dependerá, según
los casos, de las correspondientes disposiciones testamentarias o de la aplicación de las reglas sobre sucesión intestada
o, en su caso, de ambas conjuntamente. Los llamamientos pueden ser más amplios que el elenco definitivo de los
herederos, sea porque el testador ha establecido sustituciones entre ellos o ha sometido la institución a condición, o
sea porque el Codigo llama como sucesores abintestato a diversas clases de parientes que, sucesivamente, pueden
manifestar si aceptan o no la herencia.
Aceptación.
Arto. 1229.- La aceptación y la repudiación de la herencia, son actos enteramente voluntarios y libres para los mayores de edad.
Artos. 457-1244 C.

Arto. 1230.- La aceptación puede ser expresa o tácita.


Arto. 1231.- Es expresa la aceptación, si el heredero acepta con palabras terminantes; y tácita, si ejecuta algunos hechos de que
se deduzca necesariamente la intención de aceptar, o aquellos que no podría ejecutar sino con la calidad de heredero. Artos. 1236-
2447 inc. 2º C.

Arto. 1232.- Ninguno puede aceptar o repudiar la herencia en parte, con plazo o condicionalmente. Artos. 1163-1244 C.
Arto. 1233.- Pueden aceptar o repudiar la herencia o legado, todos los que tienen la libre disposición de sus bienes.
Las personas que no tienen libre administración de sus bienes, no podrán aceptar o repudiar, sino por medio o con el consentimiento
de sus representantes legales. Artos. 68-875-1241-1247 C.
Se les prohíbe aceptar por sí solos. Artos. 425-457-1160-2757-2777 C.
Arto. 1234.- Si los herederos no se convinieren sobre la aceptación o repudiación, podrán aceptar unos y repudiar otros; pero sólo
los que acepten tendrán el carácter y los derechos de herederos. Artos. 1163-1178-1232 C.
Arto. 1235.- Los efectos de la aceptación o repudiación de la herencia, se retrotraen siempre a la fecha de la muerte de la persona
de cuya sucesión se trata. Artos. 1091-1890 C.
Arto. 1236.- La repudiación debe ser expresa y hacerse por escrito ante el Juez. Este la habrá por repudiada y mandará publicar su
decreto en el Diario Oficial, o en cualquier periódico del departamento. Artos. 1231-1241-2122-2483 C.
Arto. 1237.- La repudiación no priva al que la hace, si no es heredero ejecutor, del derecho de reclamar los legados que se le
hubieren dejado. Arto. 1163 C.
Arto. 1238.- El que repudia el derecho de suceder ab intestato sin tener noticia de su título testamentario, puede en virtud de éste
aceptar la herencia.
Arto. 1239.- Nadie puede aceptar ni repudiar, sin estar cierto de la muerte de aquel de cuya herencia se trata. Artos. 934-938-2186-
2473 inc. 2º C.
Arto. 1240.- Conocida la muerte de aquel a quien se hereda, se puede renunciar la herencia dejada bajo condición, aunque ésta no
se haya cumplido.
Arto. 1241.- Los representantes legales de las sociedades y corporaciones capaces de adquirir, pueden aceptar la herencia que se
les dejare; más para repudiarla, necesitan la aprobación judicial, con audiencia del Ministerio Público. Artos. 77-87-944-986-1233 C.
Arto. 1242.- Los establecimientos que pertenezcan a la Administración pública, no pueden aceptar ni repudiar una herencia, sin
aprobación del Gobierno dada por medio del Ministerio de la Gobernación
Capacidad para suceder.
Arto. 981.- Será capaz y digno de suceder toda persona a quien la ley no haya declarado incapaz o indigno. Artos. 984-988-2472 C.
Arto. 982.- Para ser capaz de suceder es necesario existir naturalmente al tiempo de abrirse la sucesión; salvo que se suceda por
derecho de transmisión, pues entonces bastará existir al abrirse la sucesión de la persona por quien se transmite la herencia o
legado. Se entiende por derecho de trasmisión el que tienen los herederos de una persona para aceptar o repudiar la herencia o
legado que ella no había aceptado ni repudiado, aun cuando fallezca sin saber que se le ha deferido. No se puede ejercer este
derecho sin aceptar la herencia de la persona que lo trasmite. Artos. 11-19-938-1190 C.
Si la herencia o legado se deja bajo condición suspensiva, será también preciso existir en el momento de cumplirse la condición.
Artos. 977 inc. 2º-1091-1096-1878 C.

Con todo, las asignaciones a personas que al tiempo de abrirse la sucesión no existen, pero se espera que existan, no se invalidarán
por esta causa si existieren dichas personas antes de espirar los treinta años subsiguientes a la apertura de la sucesión. Valdrán
con la misma limitación las asignaciones ofrecidas en premio a los que presten un servicio importante, aunque el que lo presta no
haya existido al momento de la muerte del testador. Artos. 1002-1006-1193-2758-2783 C.
Arto. 984.- Son incapaces de toda herencia o legado las cofradías y otras corporaciones semejantes; lo mismo que los gremios o
establecimientos cualesquiera que no sean personas jurídicas.
Pero si la asignación tuviere por objeto la fundación de una nueva corporación o establecimiento, podrá solicitarse la aprobación
legal, y obtenida ésta valdrá la asignación. Artos. 3-76-986-2759 C.
Arto. 985.- Tienen incapacidad relativa de recibir por testamento:
1º. Del menor no emancipado, su guardador, a no ser que habiendo renunciado la guarda, haya dado cuenta de la
administración o que sea ascendiente o hermano del menor. Arto. 2760 C.
2º. Del menor, sus maestros o pedagogos, y cualquiera persona a cuyo cuidado esté entregado.
3º. Del enfermo, los facultativos que le asistieron en la enfermedad de que murió y los confesores que durante la misma
le confesaron.
4º. Del cónyuge adúltero, su cómplice, si se ha probado judicialmente el hecho.
5º. Del testador, el cartulario que le hace el testamento público o autoriza la cubierta del testamento cerrado; y la persona
que escriba el testamento.
La incapacidad a que se refieren los incisos 2º y 3º no impide los legados remunerativos de los servicios recibidos por el testador,
ni las disposiciones en favor del consorte o de parientes que pudieren ser herederos legítimos del testador. Artos. 448-1144-1307 c.
Arto. 986.- Las personas morales o jurídicas son hábiles para adquirir por testamento. Serán absolutamente nulas las mandas
hechas en favor de iglesias, templos o institutos de carácter religioso de cualquier culto en cuanto excedan de la décima parte de
los bienes del testador. Tampoco puede disponerse de más del décimo para sufragios u otras mandas religiosas. Artos. 3-944-1241-
1413 C.; B.J. 52/1963.
Arto. 988.- Son indignos de suceder.
1º. Los que hubieren dado muerte voluntariamente o intentado matar a aquel de cuya sucesión se trata. Art. 3587 C.
2º. El que le haya obligado a hacer un testamento, o a modificarle.
3º. El que le haya impedido hacer el testamento o revocar el ya hecho, o si hubiere suprimido, ocultado o alterado el
testamento posterior. Artos. 965-997-1061 inc. 1º-1377-2793 C.; B.J. 13006 (305) Cons. IV-15966.

Testamento Definición.
Arto. 945.- Testamento es un acto más o menos solemne en que una persona dispone libremente del todo o parte de
sus bienes para que tenga pleno efecto después de sus días, conservando la facultad de revocar las disposiciones
contenidas en él, mientras viva. Artos. 230-971 C.; B.J. 4536 Cons. III. 10808
CARACTERES
 Acto unilateral y unipersonal.
 Acto personalísimo
 Acto solemne será nulo el testamento en cuyo otorgamiento no se hayan observado las formalidades
respectivamente establecida en el Codigo
 Acto esencialmente revocable
Arto. 970.- El testamento es un acto de una sola persona. Serán nulas todas las disposiciones contenidas en el testamento otorgado por dos o más personas a un
tiempo, ya sean en beneficio recíproco de los otorgantes, o de una tercera persona. Artos. 948-1219-1220 C.
Arto. 946.- El testamento es un acto personal que no puede hacerse por procurador o delegado, ni dejarse al arbitrio
de otra persona ni por lo que toca a la institución de herederos y legatarios, ni al objeto de la herencia, ni, finalmente,
al cumplimiento del testamento. El testador, sin embargo, puede encomendar a tercero, en calidad de árbitro o
arbitrador, el inventario, división y partición de la herencia cuando entran a percibirla varias personas, ya sea a título
universal o singular. Artos. 425-1122-3244 C.; B.J. 7428. 20005-154/1962 Cons. IV. Arto. 947.-

No producirá efecto alguno la disposición que dependiere de instrucciones o recomendaciones hechas a otro
secretamente, ni la que se refiriere a documentos sin legalizar o no escritos ni firmados por el testador, ni, por último,
la que se hiciere a favor de personas indeterminadas cuya certeza no pueda designarse. Artos. 670-975-1144-3295 C.;
B.J. 4871-15401.

Acto celebrado con las solemnidades de la ley, el cual una persona dispone de todo, o parte sus bienes, para después de su muerte. El contenido
del testamento, su validez o invalidez legal, se juzgan según la ley en vigor en el domicilio del testador al tiempo de su muerte.
El testamento constituye un acto esencialmente revocable a voluntad del testador hasta su muerte(971 C), siendo nula toda renuncia o restricción
de ese derecho y sin que el testamento confiera ningún derecho actual a los instituidos en él. La revocación de un testamento tiene que ser
forzosamente hecha en otro testamento posterior que reúna las formalidades establecidas por la ley, pero el testamento posterior sólo revoca el
anterior en cuanto sea incompatible con las disposiciones de éste. (972 C)
Testamento es también, y sobre todo, el documento en que consta la voluntad última de carácter patrimonial y acerca de otras cuestiones. Luis
Alcalá-Zamora enumera los reconocimientos filiales, el nombramiento de tutor, revelaciones o confesiones (singularmente de delitos) y
disposiciones funerarias, algunas de trascendencia de la cremación del cadáver.