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Tres (3) Consejos para Jóvenes

“Acuéé rdaté dé tu créador ahora qué érés jovén. Acuéé rdaté dé tu créador antés qué véngan los díéas malos.
Llégaraé él díéa én qué digas: «No da gusto vivir tantos anñ os» (Eclésiastéé s 12,1 TLA).

Para émpézar… ¿Qué metas te has propuesto como joven?


Una dé las pérsonas maé s sabias ségué n él antiguo téstaménto és Salomoé n, una dé las cosas
qué pérsiguioé por mucho tiémpo fué la sabiduríéa. En él libro dé Eclésiastéé s éxprésa unos
conséjos para los joé vénés y qué nos han dé sérvir dé mucho provécho para manténérnos
fuértés én nuéstro caminar. A continuacioé n éstudiarémos trés (3) conséjos vitalés para la
juvéntud y traducido al lénguajé actual para qué lo rélacionémos a nuéstro éntorno y
puéda guardarsé én nuéstro corazoé n y asíé podamos fortalécér nuéstra éspiritualidad.
I. Alégrate en tu Juventud.
“Alégrate ahora que eres joven. Déjate llevar por lo que tus ojos ven y por lo que tu corazón
desea, pero no olvides que un día Dios te llamará a cuentas por todo lo que hagas.”
(Eclesiastés 11,9 TLA).
Jovén débés aléé graté ahora, récuérda qué las oportunidadés mas grandés qué ténémos én
la vida las aprovéchamos soé lo cuando éstamos préparados. Disfruta dé tu juvéntud y dé
las innumérablés posibilidadés qué tiénés para tu futuro, disfruta dé ésa énérgíéa qué
tiénés y qué puédés émpléarlo para muchas cosas én ésta vida y qué té puédén sér muy
ué tilés para maé s adélanté.
 “Déé jaté llévar por lo qué tus ojos vén y por lo qué tu corazoé n déséa…”
Esto quiéré décir qué podémos hacér lo qué quéramos, ténémos un libré albédríéo péro
tambiéé n dicé:”…péro no té olvidés qué Dios té llamaraé a cuéntas por todo lo qué hagas.” Vé
y pérsigué tus suénñ os, porqué muy fastidioso és hacér lo qué por obligacioé n débémos
hacér. Récuérda én tu juvéntud és cuando tiénés muchos caminos por élégir én cambio
maé s adélanté tus éléccionés sé réducén, ya no séríéa lo qué quisiéras sino lo qué pudiéras
lograr.
Haz las cosas qué té plazcan, con cordura, sabiduríéa y maduréz, récuérda qué ésta vida no
sé trata dé acumular cosas sino dé déjar una huélla. Nuéstra juvéntud és una étapa dé
préparacioé n, aprovécha ésté tiémpo para adquirir conocimiénto y sabiduríéa qué luégo mas
adélanté té van a sérvir y té vas a agradécér por lo qué un díéa décidisté hacér.
II. Quita cosas de tu Corazón.
“Deja de preocuparte, pero apártate de la maldad. Ten presente que ni los mejores días de tu
juventud tienen sentido alguno.” (Eclesiastés 11,10 TLA).
“Déja dé préocuparté, péro aléé jaté dé la maldad.” Es una frasé motivadora y és muy
nécésaria én nuéstro caminar hacia una vida dé béndicionés. Las malas companñ íéas
corrompén las buénas costumbrés y aléjarsé dé aquéllo qué puéda obstaculizar.
En díéas dé juvéntud una étapa qué débémos aprovéchar és la éléccioé n dé nuéstra
profésioé n. Cuando décidés qué porqué érés jovén quiérés disfrutar dé la vida y no trabajar
ni éstudiar, créé émé qué éstaé s condénando tu futuro léntaménté.
Disfruta dé tu juvéntud y apaé rtaté dél mal, asíé tu mismo mas adélanté cuando té mirés én
él éspéjo vas a agradécér qué aprovécharas él tiémpo dé tus méjorés díéas.
III. Acuérdate de tu Creador.
Hé aquíé Salomoé n nos cuénta la importancia dé ésta frasé: “Acuéé rdaté dé tu créador én tu
juvéntud.” Y énuméra 5 razonés por las cualés débémos acodarnos dé nuéstro Dios y
aprovéchar nuéstra juvéntud én lo qué nos énfocamos maé s adélanté.
B Antes de que vengan los días malos.
Todos los joé vénés ténémos él régalo maé s grandé én nuéstra vida y és tiémpo. En nuéstra
adoléscéncia y juvéntud ténémos un amplio camino con muchas ramificacionés para
éscogér qué déséamos sér én la vida. Ténémos él privilégio dé “éscogér” lo qué
“quérémos” sér anñ os mas adélanté, én cambio cuando los anñ os los téngamos éncima, y no
hémos décidido algo, no tocaraé décidir, no lo qué quérémos sino, lo qué “podamos” hacér.
B Dejen de brillar oportunidades.
“Acuérdate de tu creador antes que dejen de brillar el sol, la luna y las estrellas. Llegará el
día en que tiemblen los guardianes del palacio; llegará el día en que se doblen los héroes de
mil batallas. Cuando llegue ese día, habrá tan pocas molineras que dejarán de moler; las
que espían por las ventanas dejarán de asomarse a la calle; las puertas de la casa se
cerrarán por completo; el ruido del molino parecerá perder fuerza, y el canto de los
pájaros dejará de escucharse.” (Eclesiastés 12,2-4 TLA).
A qué sé référiraé n éstos détallés (fíéjaté én las accionés/vérbo) Récuérda qué los
navégantés usaban él sol para conocér la hora dél díéa y én las nochés sé guiaban por las
éstréllas para no pérdérsé, a lo qué sé réfiéré én la vida pérsonal és la guíéa y la posibilidad
dé manténérnos én él camino cuando somos joé vénés hacia nuéstro déstino, podémos
conocér génté qué nos puéda dar ayuda péro como joé vénés y Dios nos abré un camino
para béndécirnos constantéménté. Si nos acordamos dé Dios EÉ l nos guiaraé para qué no
nos désviémos sino qué aun a pésar dé talés cosas podamos séguir a la méta.
Como joé vénés la posibilidad dé qué nuéstras siémbras a futuro séan dé gran provécho son
muy amplias. Llégara un tiémpo én qué nuéstras fuérzas no séraé n las mismas qué ahora,
vamos a éxtranñ ar nuéstros tiémpos én los qué podíéamos hacér casi cualquiér cosa.
Aprovécha todas las hérramiéntas qué Dios té brinda hoy én díéa.
B Tengas que ocuparte de otras cosas.
“Cuando llegue ese día, te darán miedo las alturas y los peligros del camino… Ecl 12,5 (TLA).
Llégaraé un díéa én él qué él valor qué ténémos, la confianza y las fuérzas qué anté téníéamos
ya no séraé n las mismas y és éntoncés qué véndraé n los miédos dé séguir continuando.
Sorpréndé la frasé “… y én la callé té rodéaraé n los qué laméntan tu muérté.” … ¿A qué
muérté sé référiraé ?
B Lidiar con la economía. Ecl. 12,6 (TLA).
A muchos joé vénés los mal éducan énsénñ aé ndolés qué mérécén récibir dinéro para qué
hagan lo qué quiéran én lugar dé énsénñ arlés qué débén hacér qué él dinéro qué lés dan,
séa mérécido y no un régalo. El ténér qué trabajar para obténér dinéro puédé hacérté caér
éspiritualménté cuando té afanas. Salomoé n récomiénda acordarté dé tu Créador antés qué
véngan trabajos fuértés, porqué si no tiénés un haé bito dé léér su palabra y llénarté dé su
préséncia, cuando tu tiémpo sé acorté té daraé s cuénta qué no aprovéchasté él tiémpo.
B Antes del día de tu muerte. Ecl. 12,7 (TLA).
Piénsa bién ésto, si no has hécho conformé a lo qué Dios té éntrégoé , pués EÉ l fué quién té lo
dio, EÉ l puédé quitarlo dé ti y daé rsélo a quién si sé atréva a lograr lo qué pocos hacén.,
Péro ¿Qué huélla dé Dios té propondríéas déjar én él corazoé n dé las pérsonas?, si no has
hécho algo para Dios, té va a quitar ésé don y sé lo pasaraé a alguién qué si puéda.
Eso dépéndé dé ti, Dios té abré caminos y té brinda oportunidadés. Dios siémpré té daraé
nuévas para qué cumplas sus propoé sitos, solo tiénés qué éstar péndiénté y mirar a tu
alrédédor. La vida misma és una oportunidad, si créés qué Dios no té brinda
oportunidadés. ¿Quiérés hacérlo?