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ZAMIATIN, NOSOTROS

Zamiatin, Nosotros, Ed. Sergio Hernández-Ranera, Akal, 2017, Madrid.

RESUMEN:

Después de muchos años de guerra, el planeta consigue ser dominado por un Estado Único donde
viven los humanos separados por un inmenso Muro Verde de la naturaleza salvaje. Los individuos
se muestran alienados en una sociedad en la cual absolutamente todo dentro del Estado Único,
gobernado por el gran Benefactor, está controlado y regulado: el sueño, la vida sexual, los paseos,
los periódicos, el trabajo, etc. Las casas están construidas de cristal transparente y la sociedad está
vigilada constantemente por los Guardianes, quienes avisan de cualquier irregularidad sucedida;
igualmente, los números tienen la obligación de avisar a los Guardianes acerca de cualquier acto
delictivo.

D-503, ingeniero constructor del “Integral”, vive plácidamente trabajando para el Estado Único.
Este matemático venera al Estado Único y sus leyes. Mostrándose incapaz de comprender la
libertad vivida en los tiempos antiguos que llevaba a una salvaje desorganización. Sus cupones
rosas –forma de controlar la vida sexual– suele gastarlos con O-90. Sin embargo, de repente
empiezan a tambalearse sus perfectos cálculos al conocer a I-330.

I no es un número como los demás: infringe las leyes bebiendo alcohol y fumando e ignorando los
horarios. Misteriosamente, I le ruega a D que gaste sus cupones rosas con ella a pesar de que no
acuda a las citas debido a unas tareas personales pendientes… A D no parece importarle demasiado,
aunque le causa problemas con O, que prefiere irse con el poeta del Estado R-13.

D e I normalmente se encuentran en la Casa Antigua, el único lugar del Estado Único donde existen
paredes de ladrillo y unos rectángulos de cristal a través de los cuales se puede ver el exterior
llamadas ventanas. Allí I conoce un médico corrupto que puede proporcionarle a D volantes falsos
de baja para justificar los días en los que no ha ido a trabajar por estar realmente con I.

Debido a todas las irregularidades que comete I, D tiene intención de ir a denunciarla ante los
Guardianes, pero algún motivo se lo impide. D empieza a percatarse de que está desarrollando esa
cosa antigua denominada “alma” y ahora tiene sueños mientras duerme; en resumidas cuentas: está
enfermo y debería ir al Departamento de Sanidad a que le tratasen.

La confianza, el amor y la complicidad crece entre D e I, por lo que decide mostrarle lo que hay
más allá del Muro Verde. I le enseña una población habitante en las afueras del mundo de las cifras,
los Mefi, que viven en armonía con la naturaleza. I confiesa que siente más afinidad hacia los Mefi
que hacia el mundo d ellos números y su deseo de volver a ese estado primigenio.

Al igual que D-503 e I-330, otros tantos números del Estado Único parecen haber desarrollado
sentimientos humanos. Así, por ejemplo, O-90 le pide a D tener un hijo ilegal que luego entregaría
al Estado para que lo criase aunque, en el transcurso del embarazo, se da cuenta de que quiere
cuidarlo y criarlo ella misma.

Llega el Día de la Unanimidad, una suerte de elecciones anuales en las cuales vuelven a entregarle
al Benefactor las llaves del Estado Único. No obstante, en el día más simbólico del año acontece
una revuelta: los detractores consiguen romper parte del Muro Verde, los números se desorientan,
no saben a dónde ir o qué hacer, hay una confusión desmedida. Cuando la situación vuelve
medianamente a la normalidad, muchos números leales a la insurrección son arrestados, entre estos
se encuentra I-330, quien más tarde es sentenciada a muerte. Otros números, como D-530,
confiesan lo que saben y acceden a someterse a una operación quirúrgica en la que se extrae la parte
cerebral encargada de la fantasía y de la imaginación para que vuelvan a funcionar correctamente
con raciocinio.

Por las fracturas del Muro Verde entran pájaros, brilla el sol y se hacen visibles las nubes. En
algunos distritos todavía reina el caos, en otros, ha ganado el Benefactor. El final de la novela nos
deja con la ambigüedad de qué bando vencerá: si una sociedad basada en cifras y en la razón o una
sociedad más cercana a los impulsos humanos y la naturaleza.