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Iglesia de St.

Mary’s 24 de
Octubre
231 Church St. Poughkeepsie New York 12601 (845) 452- 8250 2010

EVANGELIO
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (18, 9-14)

En aquel tiempo, dijo Jesús esta parábola a algunos que, teniéndose por justos, se sentían seguros de sí mis-
mos y despreciaban a los demás:

-- Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro, un publicano. El fariseo, erguido, oraba así
en su interior: "¡Oh Dios!, te doy gracias, porque no soy como los demás: ladrones, injustos, adúlteros; ni
como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo." El publicano, en
cambio, se quedó atrás y no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo; sólo se golpeaba el pecho, diciendo: "¡Oh
Dios!, ten compasión de este pecador." Os digo que éste bajó a su casa justificado, y aquél no. Porque todo el
que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.

Palabra del Señor.


Gloria a ti Señor Jesús.
XXX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
Octubre 24, 2010

El mensaje del Evangelio es más amplio de lo que Por eso dice el Señor al final del Evangelio: el que se
parece a simple vista. No se limita a indicarnos que humilla (es decir aquél que reconoce su verdad) será
debemos presentarnos ante Dios como somos; es decir, enaltecido (será levantado de su bajeza). Y lo contrario
pecadores ... pues todos somos pecadores ... todos sin sucede al que se enaltece. Dice el Señor que será hu-
excepción. millado, será rebajado.
La exigencia de humildad en la oración no sólo se refi-
ere a reconocernos pecadores ante Dios, sino también a FESTIVIDADES DE LA VIRGEN
reconocer nuestra realidad ante Dios. Y nuestra reali- DE GUADALUPE
dad es que nada somos ante Dios, que nada tenemos Diciembre 12, 2010
que El no nos haya dado, que nada podemos sin que
Dios lo haga en nosotros. Esa •realidad• es nuestra
•verdad•.
Comencemos hablando del primer aspecto de la humil-
dad al orar: el reconocer nuestros pecados ante Dios. A
Dios no le gusta que pequemos, pero sabemos que
cuando hemos pecado, El está continuamente espe-
rando que reconozcamos nuestros pecados y que nos
arrepintamos, para luego confesarlos al Sacerdote. ¿Estas interesado en apoyar para la festividad de Nues-
tra Señora de Guadalupe el 12 de Diciembre? Por fa-
Recordemos que hay otro pasaje del Evangelio que nos vor comunicate con Erick Santos al 845 380 7358;
dice que hay más alegría en el Cielo por un pecador Rosa López al Tel. 845 380 8744 ó con Francisco al
que se convierta que por 99 que no pecan (Lc. 15, 4-7). Tel. 845 489 3361. Muchas gracias de antemano y que
Así es el Señor con el pecador que reconoce su falta ... la Virgen de Guadalupe te cubra con su santo manto.
sea cual fuere. Pues puede ser una falta grave o una
falta menos grave. O bien un defecto que hay que cor-
ORACION PARA ADQUIRIR EL SANTO
regir.
BALANCE
Pero si tomamos la posición del Fariseo del Evangelio,
Señor concédeme:
y ante Dios nos creemos una gran cosa: muy cumpli-
-La serenidad para aceptar las cosas que no
dos con nuestras obligaciones religiosas, muy sacrifi-
puedo cambiar
cados, etc., etc., y pasamos por alto aquel defecto que
-El valor para cambiar aquellas de puedo
hace daño a los demás, o aquel engreimiento que nos
-Y la sabiduría para conocer la diferencia.
hace creernos muy buenos, o aquella envidia que nos
hace inconformes, o aquel resentimiento que nos car- Oh Espíritu Santo, amor del Padre y del Hijo,
come, o aquel escondido reclamo a Dios que impide el inspírame siempre:
flujo de la gracia divina, nuestra oración podría ser - lo que debo pensar,
como la del Fariseo. - lo que debo decir,
- como debo decirlo,
Podríamos, entonces, correr el riesgo de creernos muy
- lo que debo callar,
buenos y en realidad estamos pecando de ese pecado
- lo que debo escribir,
que tanto Dios aborrece: la soberbia, el orgullo.
- como debo de obrar,
La verdad es que la virtud de la humildad es despre- Para procurar vuestra Gloria, el bien de las almas
ciada por los hombres y mujeres de este tiempo. En y mi propia santificación.
nuestros ambientes más bien se fomenta el orgullo, la Espíritu Santo ilumina mi entendimiento y forti-
soberbia y la independencia de Dios, olvidándonos que fica mi voluntad.
Dios •se acerca al humilde y mira de lejos al soberbio Señor dame el balance divino en mi vida.
• (Salmo 137). Gloria a ti Señor. Amen.