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Alimentación de

temporada según la
medicina tradicional
china
La medicina tradicional china se rige por la teoría de los
cinco elementos y por la relación que hay entre ellos, de
carácter dinámico y de transformación, por lo que
también recibe el nombre de teoría de las cinco fases o
de los cinco movimientos.

Inicio › Reportajes 15 de junio 2015 | Actualizado el 24 de enero 2018 por Martina Ferrer

Estos cinco elementos son: agua, madera, fuego, tierra y


metal y, además, hay dos ciclos de relación entre ellos, el ciclo
de creación (Sheng) y el ciclo de destrucción (Ko). Ambos ciclos
son importantes, sobre todo el de creación, ya que la medicina
tradicional china (MTC) ha podido establecer, a partir de estos
conceptos, una previsión de los hechos y de los fenómenos
naturales que suceden a lo largo del año.

La MTC atribuye a cada elemento un órgano y una víscera, un


color, una emoción, un sabor, una estación del año, un grupo de
alimentos para tonificar los órganos y un movimiento
energético. A continuación hablaremos de qué órganos están
relacionados con cada elemento y estación del año y los
alimentos que se le asocian para ofrecer una guía práctica de
cómo alimentarnos en cada época según la medicina tradicional
china.
Sopa de miso con alga wakame

Elemento agua – Invierno

 El elemento agua tiene asociado los riñones, la vejiga y el


aparato reproductor.

 La estación del año es el invierno.

 El color es el negro.

 El sabor es el salado.

 La emoción relacionada: el miedo.

Durante la época más fría del año, todos los alimentos oscuros
(sésamo negro, castañas) y salados (peces y algas) nos nutrirán
los riñones, la vejiga y el aparato reproductor. También son
especialmente adecuadas las raíces, lo más profundo en la
tierra. Por tanto, el nabo (sobre todo el nabo negro), la chirivía,
la zanahoria o la remolacha son alimentos ideales para nutrir los
riñones, órganos que, según la MTC, son el almacén de energía
para toda la vida. Es imprescindible cuidar este sistema para
mantenernos vitales y jóvenes.

El invierno también invita a quedarnos en casa, a protegernos


del frío y, por este motivo, es el momento de nutrir la parte más
interna de nuestro organismo (huesos, médula y cerebro). Para
hacerlo -o para no perder calor-, hay que comer alimentos
calientes como el trigo sarraceno, los ajos, la canela o la avena,
y también ligeramente picantes, que nos ayudarán a movilizar la
energía hacia las extremidades. También conviene hacer
cocciones largas y tomar sopas (es decir, agua), que serán
mucho más nutritivas si añadimos huesos (lo más interno de un
animal) o espinas y algas (provenientes del mar y ricas en
minerales).

En cuanto a las frutas, las frutas más oscuras, como las moras,
son ricas en antioxidantes, sustancias antienvejecimiento. Las
legumbres también son ideales para esta época del año. En
oriente utilizan las judías azuki (link en la despensa), unas
legumbres de color oscuro con forma de riñón (aspecto muy
indicativo de por qué nos van bien).
Elemento madera – Primavera

 El elemento madera tiene asociado el hígado y la vesícula


biliar.

 La estación del año es la primavera

 El color es el verde.

 El sabor es ácido.

 La emoción relacionada: la ira.

El siguiente elemento según el ciclo Sheng (de crecimiento) es


la madera y la estación del año relacionada es la primavera.
Durante esta época se genera una energía idónea para limpiar
el organismo y, en especial, depurar el hígado y la vesícula biliar
que, al mismo tiempo, debemos tonificar para que funcionen
correctamente. Todo esto lo conseguiremos ingiriendo vegetales
de color verde como las lechugas, la rúcula, la hierba de trigo y
hojas verdes en general, alimentos ácidos (vinagres, chucrut,
limón, etc.) y germinados, bombas de nutrientes que comienzan
a brotar y que aportan una gran cantidad de vitaminas y
minerales. En definitiva, alimentos que nos empiecen a
refrescar para prepararnos para la estación más cálida del año,
el verano.

La emoción de la madera es la ira, la rabia. Una mala gestión de


esta emoción congestiona el hígado, órgano encargado de
“limpiar” el organismo de tóxicos, tanto los físicos (a través de
la alimentación y de los elementos externos como la
contaminación) como los emocionales. Por eso es importante
ayudar al hígado con un alimentación depurativa.

En primavera empezaremos a introducir frutas y verduras


crudas en el día a día y a hacer cocciones más cortas y ligeras
como los salteados o la cocción al vapor.

Variedad de tomate

Elemento fuego – Verano

 El elemento fuego tiene asociado dos órganos y dos


vísceras asociadas: el corazón y el intestino delgado; y el
maestro del corazón (pericardio) y el triple recalentador, que no
es una víscera como la entendemos en la medicina
convencional, pero gobierna toda la energía original del
organismo.

 La estación del año es el verano.

 El color es el rojo.

 El sabor es el amargo.

 La emoción relacionada: la alegría. ¿En verano estáis más


contentos, verdad?

El verano es la siguiente estación dentro del ciclo de


crecimiento. Es momento para depurar el sistema circulatorio. Y
lo podremos hacer con frutas rojas como la sandía, las cerezas,
los tomates o pimientos rojos, por ejemplo. También irán muy
bien las hojas frescas de sabor amargo como las endivias,
rúcula, berros de agua, diente de león, etc. El sabor amargo
ayuda a disminuir la energía y a no acumular calor en la parte
alta del cuerpo. También conviene ingerir alimentos ligeros,
ricos en agua, para favorecer la hidratación y no perder
vitaminas y minerales, además de para refrescar el cuerpo. La
receta de endivias rellenas de verduras es ideal para esta
estación.
Foto: Pau Esculies. Cuina: Montse Vallory

Elemento tierra – Verano tardío (septiembre y octubre)

 El estómago y el bazo.

 Septiembre y octubre.

 Los colores son el ocre, los naranjas, los amarillos y los


marrones.

 El sabor es el dulce.

 La emoción relacionada: la preocupación.


En medicina tradicional china la época que va desde el final del
verano hasta la época más fría del otoño, es decir, septiembre y
octubre, también se considera una estación. El verano tardío es
un buen momento para armonizar el sistema digestivo y
reconstituir el organismo. El órgano y la víscera asociados a la
tierra son el bazo y el estómago, imprescindibles en el proceso
digestivo.

Una buena digestión es imprescindible para que el resto del


organismo funcione correctamente y esté sano, por eso esta
cultura milenaria ya procuraba cuidar mucho la salud del
sistema digestivo.

Durante estos meses habrá que tonificar el sistema digestivo y


para ello serán unos buenos aliados los alimentos que están en
contacto con la tierra y de color naranja, como por ejemplo la
calabaza o la zanahoria. El cereal por excelencia de esta época
y que favorece las digestiones es el mijo (también del color del
elemento). Receta de pastel de mijo con calabaza
(http://www.martinaturalbienestar.com/pastel-de-mijo-con-
calabaza-y-salsa-de-tomate/). En este periodo de tiempo
empezamos a dejar los alimentos crudos para volver a introducir
poco a poco alimentos cocinados. Alimentos que nos resulten
más fáciles de digerir y que nos ayuden a reconstituirnos (mijo,
manzanas, uvas, judías, etc.) para que el cuerpo empiece a
prepararse para el otoño y el invierno.

El sabor del elemento tierra es el dulce, pero hay que matizar


que nos referimos a un dulce suave y natural presente en los
alimentos ricos en hidratos de carbono de absorción lenta, que
nos garantizan unos niveles de glucosa en sangre regulares.
Este tipo de dulce lo encontramos en las verduras dulces como
la calabaza o las frutas como el melocotón y ayudan a no tener
pensamientos repetitivos, a reducir la preocupación y a no dar
“demasiadas vueltas” a las cosas. Estar demasiado
preocupados nos quita energía y nos quedamos sin fuerza.

Elemento metal – Otoño

 El pulmón, el intestino grueso y la piel.

 La estación del año es el otoño.

 El color es el blanco.

 El sabor es el picante.

 La emoción relacionada: la tristeza

El metal se asocia al pulmón, el intestino grueso y la piel,


órganos y víscera importantísimos para una buena eliminación y
evacuación de residuos tóxicos. Además, se encarga también
del sistema inmunitario y de la protección frente a agentes
patógenos, con lo que la alimentación tiene un papel clave. Es
muy recomendable hacer infusiones con jengibre, ya que el
sabor relacionado es el picante y este nos calienta y moviliza la
energía del cuerpo. Sin olvidar las setas, las reinas del otoño,
que estimulan la función del sistema inmunitario y van bien para
evitar los resfriados en invierno. Los alimentos blancos como la
coliflor, el ajo, la cebolla, la pera o el nabo también son
adecuados para esta época. Hay que citar en este apartado el
kudzu (link en la despensa) (Pueraria Lobata), una raíz seca muy
recomendada para cuidar el intestino grueso y el sistema
respiratorio.

La energía del otoño es también la adecuada para aumentar la


energía defensiva del organismo, desintoxicar el intestino
grueso y repoblar la flora bacteriana, purificar los pulmones y
hacer ejercicios respiratorios.