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Diccionario

Hechos de los Apóstoles

SEBAP – COMAS
2018
1. TESTIGOS:
(heb. Generalmente {êd; gr. mártus o márturos y marturia, de las cuales deriva
la palabra española "mártir"). Alguien que puede dar testimonio con respecto a
un suceso, porque lo ha observado directamente; también la confirmación del
hecho o los hechos implícitos.

Algunas veces, ciertos objetos inanimados (túmulos, altares y columnas) se


erigían como testigos de un acuerdo o para recordar algún acontecimiento u
obligación (Gn. 31:44-48; Jos. 22:26, 27; 24:26, 27; Is. 19:19, 20). La ley mosaica
requería la presencia de 2 ó 3 testigos en los casos que implicaban la pena
capital (Nm. 35:30; Dt. 17:6; He. 10:28; etc.), como salvaguardia contra el falso
testimonio.

Cuando se condenaba a una persona, el testigo era el primero que actuaba en


la administración del castigo (Dt. 13:9; cf Hch. 7:58). El falso testimonio estaba
estrictamente prohibido por el 9° mandamiento (Ex. 20:16; cf Lc. 18:20), y la
persona culpable de ello debía recibir el castigo que estaba tratando de lograr
para el acusado (Dt. 19:16-19). Se convocaba a testigos para confirmar diversas
transacciones legales (Rt. 4:9, 10; Is. 8:2; Jer. 32:8-11). Los apóstoles eran
testigos de la resurrección y del evangelio, y daban su testimonio con seguridad
(Hch. 1:8; 2:32; 3:15; 10:39; 1 R 5:1; cf Lc. 24:48; etc.). Se llamó y se preparó
especialmente a Pablo para que fuera testigo de Cristo (Hch. 22:14, 15; 26:12-
16). De Jesús se dice que es "el testigo fiel y verdadero" (Ap. 3:14; cf 1:5).

En ciertas circunstancias el gr. mártus llegó a tener el significado de "mártir",* y


ése es el sentido que tiene la palabra "testigo" en Hch. 22:20 y Ap. 2:13 en la
RVR. En Ap. 17:6 ha sido traducida por "mártir".

Diccionario Español

1. Persona que da testimonio de algo, o lo atestigua.

2. Persona que presencia o adquiere directo y verdadero conocimiento de algo.

3. Cosa, aunque sea inanimada, por la cual se arguye o infiere la verdad de un


hecho.
Diccionario de Jerusalén

(I) La palabra aparece 35 veces en el NT (contando también Lc 11:48). Los


sinópticos (excepto Lc 24:28), Pablo y Heb emplean la palabra en su significado
corriente de t. en un proceso (Mt 18:16 26 65 Mc 14:63 Act 6:13 7:58 2Cor 13:1
1Tim 5:9 Heb 10:28). También se encuentra el sentido jurídico de t. cuando se
trata de fórmulas en las que se toma a Dios por t. (Rom 1:9 2Cor 1:23 Flp 1:8
1Tes 2:5.10).

(II) En Lc 24:48 Act y Ap expresa este término un concepto específicamente


cristiano. En Lc designa siempre a los apóstoles, excepto en Act 22:20 (Esteban).
Los apóstoles son t. puestos y enviados por Dios (Act 1:22 5:32 10:41 26:16).
Esta noción contiene, en Lc, diversos elementos. En primer lugar, un t. ha de ser
necesariamente t. ocular o auricular, que certifique de algo que por sí mismo ha
visto u oído; en otros términos: da testimonio de hechos históricos (Lc 24:48 Act
1:8).

(III) En el mismo sentido hay que entender el testimonio de Esteban (Act 22:20),
con la sola diferencia de que aquí, más que referirse a un t. ocular de la
resurrección de Cristo exclusivamente, se refiere a un testimonio dado en favor
de la realidad de la salud operada por la muerte y resurrección de Cristo. En el
mismo sentido, igualmente, ha de entenderse la noción de t. que aparece en Ap
2:13 11:3 17:6. Aunque Pablo fue, principalmente, el predicador de la salud, Lc
lo presenta como t., con el mismo derecho que «los doce» (Act 22:15 26:16).

Diccionario Mundo Hispano

(heb., edh y formas afines, gr., martys y palabras afines y combinaciones). Hay
cosas que pueden ser testigos: un montón de piedras (Deu 19:16-18).

Testigos veraces y testigos falsos son contrastados (Heb 12:1 son aquellos que
por las vidas que vivieron testifican que la vida de fe es la única vida que vale la
pena.
2.COMUNIÓN

Hispano-Americano de la Misión

Representa el grado máximo de fusión y de atracción del yo en el nosotros, y el


mínimo de extensión numérica y presión. La c supone la participación total del
yo en el nosotros, con el compromiso de lo más íntimo de la persona. 2.

Entre los cristianos, es la vida en común caracterizada por la unidad y el amor


mutuo, que resulta de la obra del Espíritu Santo. Tiene que ver con la naturaleza
visible de la iglesia y con la koinonía que los creyentes comparten unos con otros.
El concepto es muy importante en el desarrollo de la doctrina de la iglesia en el
protestantismo.

Martín Lutero (1483–1546) insistía en que la iglesia no es otra cosa que la c de


todos los santos y, en consecuencia, espiritual e invisible en su esencia, si bien
expresándose a través de los medios visibles de la predicación y los
sacramentos. 3.

Diccionario Alfonso Lockward

Es la participación y el compañerismo entre personas. El término hebreo está


relacionado con la idea de amistad y conocimiento profundo. “La c. íntima de
Jehová es con los que le temen” (Flp 1:5).

El término utilizado para c. en el NT es el sustantivo koinonia. En la idea de c. se


incluye el compartir los bienes materiales. En Gal 6:6). •Santa Cena.

Diccionario Pastoral

Cabría decir que es el resultado existencial de la comunicación. Cuanto más


intensa sea la comunicación, más profunda será la comunión. El AT conoce una
comunión ritual con Dios a través del culto, y en particular de los sacrificios
llamados «de comunión» [Lev_3,1]; [Lev_19,5-8]; [Lev_22,21]; ver [Éx_18,12].
Pero la manifestación más genuina de esta comunión es el hecho de la alianza
[Éx_23,22]; [Éx_23,25]; 'ver [Éx_24,16-18]'; [Os_2,16]; [Am_3,2]. En el NT la
comunión entre Dios y el hombre alcanza su plenitud en el portentoso
acontecimiento de la encarnación [Jn_1,14]; [Rom_1,3]; [Gál_4,4]. El Hijo de
Dios se hace en todo semejante a los hombres [Heb_2,11-18]; [Rom_8,3];
[Flp_2,7]. El hombre se funde con Dios a través de Cristo [Jn_14,20]; [Jn_17,20-
24]; [1Jn_1,1-3]; [1Cor_1,9]; [2Cor_13,13], quien para mantener y fortalecer esa
alianza-comunión nos alimenta con su propio cuerpo y sangre [Jn_6,56];
[1Cor_11,24-25].

Diccionario Español

(Del lat. communio, -onis).

f. Participación en lo común.

f. Trato familiar, comunicación de unas personas con otras.

f. En el cristianismo, acto de recibir los fieles la eucaristía.

f. Sacramento del altar. Recibió la comunión. El sacerdote está dando la


comunión.

f. Congregación de personas que profesan la misma fe religiosa.

f. Partido político. de la Iglesia, o de los Santos.

Participación que los fieles tienen y gozan de los bienes espirituales,


mutuamente entre sí, como partes y miembros de un mismo cuerpo.

3 .CONCILIO

(heb. sôd). Asamblea reunida para consultar, deliberar, convenir, considerar o


acordar sobre una acción concertada; en algunos casos, un cuerpo
administrativo, legislativo o de consejo. En la Biblia se mencionan varias clases
de concilios bajo diferentes términos, pero casi todas las referencias del NT
apuntan a un cuerpo específico, al cual se limitará este estudio: el gran Sanedrín
de Jerusalén, el principal cuerpo judicial de los judíos desde el período
helenístico hasta el 66 d.C. I. Origen y nombre. En las fuentes griegas (Josefo;1
y 2 Mac.; NT) se lo llama guerousía, "concilio de ancianos", "senado";
sumbóulion, "concilio"; y más frecuentemente sunédrion, "concilio". En los
escritos judaicos se lo conoce oficialmente como Bêth dîn haggadôl, "casa del
gran juicio", o más frecuentemente, usando una palabra tomada del griego,
Sanhedrîn. Se cree que el Sanedrín se originó en el período persa, cuando los
judíos, que gozaban de una gran medida de independencia, pudieron manejar
sus propios asuntos internos. Sin embargo, no se lo encuentra antes del período
helenístico. Se lo menciona por 1ª vez en una carta a Antíoco el Grande (223-
187 a.C.), y luego en 1 Mac. 12:6, como existente en tiempos de Jonatán el
Macabeo (160-143/42 a.C.). II. Miembros y constitución. De acuerdo con la
Mishná, el Sanedrín estaba constituido por 71 miembros, cuyo presidente era el
sumo sacerdote (Sanhedrin 1.6). Se creía que era la continuación del cuerpo de
consejeros (Nm 11:16,17) que ayudó a Moisés en la administración del pueblo
en el desierto. Aparentemente, en sus primeros tiempos el Sanedrín estuvo
compuesto por miembros que eran sacerdotes y personas de las familias
aristocráticas. Sin embargo, durante el reinado de la reina Alejandra (76/75-67
a.C.), parece que los fariseos tuvieron éxito en lograr que los miembros de su
grupo, los "escribas", fueran incluidos en el Sanedrín. De modo que desde ese
tiempo en adelante estaba formado de 3 clases: 1. Los ancianos (gr.
presbúteros); es decir, los representantes de las principales familias
aristocráticas. 2. Los jefes de los sacerdotes (gr. arjieréus); es decir, los sumos
sacerdotes retirados del servicio activo, y los miembros de 4 familias (Ananos,
Boethos, Fabi y Kamithos) que proporcionaban la mayoría de los sumos
sacerdotes. 3. Los escribas (gr. grammatéus), que en su mayoría pertenecían al
partido de los fariseos. Las 3 clases se mencionan juntas en Mt. 27:41; Mr. 11:27;
14:43, 53; 15:1; etc. No se sabe bien cómo se designaba a los miembros del
Sanedrín. La naturaleza aristocrática del cuerpo parecería excluir la posibilidad
de que fueran elegidos por votación popular. Cuando la muerte o la apostasía
reducía el número de sus componentes, probablemente se designaban nuevos
miembros de por vida, ya sea por el Sanedrín o por las autoridades romanas. III.
Historia. Bajo Jonatán y Simón, líderes macabeos y sumos sacerdotes, el
Sanedrín y sus miembros representaban a la nación judía (como, por ejemplo,
cuando hicieron una alianza militar con Esparta). También se ocupó de la
construcción de fortalezas en toda Judea y la fortificación adicional de Jerusalén
(1 Mac. 12:6-23; 14:20-23; 12:35, 36). Después que Pompeyo conquistó
Palestina en el 63 a.C., anexó Judea a la provincia de Siria. Unos pocos años
más tarde, Gabinio, procónsul de Siria (57-55 a.C.), dividió Judea en 5 distritos
y puso a cada uno de ellos bajo la administración de un Sanedrín. Unos pocos
años más tarde, sin embargo, en el 47 a.C., Sexto César, gobernador de Siria,
reconoció la autoridad del Sanedrín de Jerusalén como la corte suprema de todo
el país. Cuando Herodes el Grande ocupó Jerusalén en el 37 a.C., ejecutó a
muchos miembros del Sanedrín por haber apoyado a Antígono, su rival, y
reemplazó a esos hombres por otros que le fueran leales. Esto señala el fin de
la apariencia de autoridad política del Sanedrín; de allí en adelante se limitó
principalmente a asuntos religiosos. Cuando Arquelao recibió como herencia las
provincias de Judea y de Samaria después de la muerte de Herodes, y el resto
del reino de su padre fue dado a sus hermanos, la extensión de la autoridad del
Sanedrín se limitó al territorio de Arquelao, y así quedó hasta el comienzo de la
guerra romana del 66 d.C. Después de la caída de Jerusalén (70 d.C.), el
Sanedrín nunca actuó como cuerpo administrativo con autoridad, aunque los
judíos organizaron un Sanedrín en Jabneh (llamado Jamnia en las fuentes
griegas), cerca de Jope. En realidad, 245 este concilio sólo fue religioso, sin
autoridad judicial alguna. IV. Lugar de reunión. De acuerdo con la Mishná, la sala
en la que se reunía el Gran Sanedrín (llamada Lishkath haggazîth, "sala de la
piedra tallada", en los escritos judaicos) se encontraba en el Atrio de Israel,
también llamado el Atrio de los Hombres, uno de los patios interiores del templo
(Middoth v.4; Sanhedrin xi.2).

4. MINISTRO

heb. generalmente de una forma del verbo shârath, "servir"

Este término se aplica a: 1. Los servidores de una corte real, como en el caso de
los que atendían a Salomón (1 R. 10:5; "los que le servían", RVR). 2. Quienes
ayudaban a una persona de alto rango, sentido en que Josué servía a Moisés
(Jos. 1:1). 3. Los sacerdotes y levitas, que eran "ministros de Jehová" al atender
sus tareas en el santuario y el templo (Ez. 44:11; Jl. 1:9, 13; etc.). 4. Los ángeles
(Sal. 103:21; 104:4). En el NT el término es traducción del: 1. Gr. hupréts,
literalmente "el que rema debajo" (de hupó ["debajo"] + eretes ["remero de una
galera"]) y, por extensión, "un ayudante" o "subordinado" que actúa
voluntariamente bajo la dirección de otro (como en el caso del ministro de la
sinagoga de Nazaret, que llevó a Jesús el rollo del profeta Isaías para la lectura
de los profetas [Lc. 4:20], y Juan Marcos, que ministraba [era "ayudante", RVR]
a Pablo y Bernabé durante su 1er viaje misionero; Hch. 13:5). 2. Gr. leitourgós,
"quien cumple un cargo público", "servidor público". El término se usa
principalmente con una connotación religiosa, como en el caso de: a. Cristo como
"ministro del santuario" celestial (He. 8:2). b. El apóstol Pablo como evangelista
a los gentiles (Ro. 15:16). c. Funcionarios de gobierno que, aunque no actúen
conscientemente como representantes de Dios, realizan ciertas funciones
ordenadas por Dios, de modo que se los llama "servidores de Dios" (13:6). 3. Gr.
diákonos, "siervo", no como una posición en la sociedad, sino como una
actividad, "un ayudante", "un servidor"; como Timoteo (1 Ts. 3:2), Pablo y Apolos
(1 Co. 3:5) y Tíquico (Ef. 6:21), como ministros del evangelio. Diákonos también
se usa para los diáconos de la iglesia, pero ésta es la palabra que se emplea en
esos casos (Fil. 1:1; 1 Ti. 3:8, 12). En general, hupréts se refiere a un ministro en
relación con su superior, leitourgós en relación con sus responsabilidades
públicas, y diákonos en relación con su trabajo. Los 3 términos se emplean para
los ministros del evangelio. 4. Gr. dunásts (Hch. 8:27, "funcionario", RVR), un
oficial de la corte.

Hispano-Americano de la Mision

Un cristiano laico u ordenado que ha sido autorizado a llevar a cabo funciones

espirituales (ministerios, lit. servicio) en la iglesia. 2. Título gen. para cualquier

clérigo, esp. aquellos de las denominaciones protestantes. (Ver pastor).

Douglas Tenney

(heb., sharath, shareth; gr., diakonos, leiturgos, hyperetes).

Originalmente era un siervo, aunque era diferente de un esclavo que trabaja en

contra de su voluntad, o un empleado que trabaja por su salario (Ex 24:13) RVR-

1960 servidor, RVA ayudante). La palabra hyperetes, que originalmente se

refería a un remero de abajo, o bajo el mando del timonero, también se utiliza

para un ministro (Lc 4:20) RVR-1960). La misma palabra se utiliza al referirse a

Juan Marcos (Hch 13:5). Dios mismo tiene sus ministros, los ángeles (Sal
103:21) RVR-1960;( Sal 104:4) RVR-1960; RVA sus servidores). Los sacerdotes

de Israel también son ministros de Dios (Jer 33:21-22). La palabra diakonos, o

sea diácono, en el NT significa ministro e indica los deberes como también los

privilegios de este puesto. No se debe confundir diáconos con ancianos u

obispos.

Diccionario Mundo Hispano

(heb., sharath, shareth; gr., diakonos, leiturgos, hyperetes).

Originalmente era un siervo, aunque era diferente de un esclavo que trabaja en

contra de su voluntad, o un empleado que trabaja por su salario (Jer 33:21-22).

La palabra diakonos, o sea diácono, en el NT significa ministro e indica los

deberes como también los privilegios de este puesto. No se debe confundir

diáconos con ancianos u obispos.

5. DIÁCONOS

(gr. diákonos, literalmente "servidor [ayudante]"). Dirigente de la iglesia cuyas


cualidades se describen en 1 Ti.3:8- 13. Se acepta generalmente que Hch. 6:1-
6 es un registro de la institución de este cargo o servicio, aunque no aparezca el
título "diácono". Como resultado de las quejas de que las viudas de los judíos
helenísticos en la iglesia de Jerusalén no estaban recibiendo lo que les
correspondía en la distribución diaria, se eligieron "siete varones de buen
testimonio" para supervisar la distribución de la ropa, la comida, etc, (vs 3, 5, 6).
Estos hombres no se limitaron a esas tareas, también trabajaron activamente en
la evangelización (v 8; 8:5, 26-40). En ciertas iglesias protestantes de hoy los
diáconos son una orden inferior del clero en vez de laicos (asignados para
atender principalmente los asuntos temporales de la iglesia) y pueden oficiar
como pastores. Las cualidades para ser diácono, como las describe Pablo en 1
Ti. 3:8-10, 12, 13, son: ser honesto, sin doblez (como para no decir una cosa a
una persona y una diferente a otra), no "dado a mucho vino", no codicioso y
guardador con "limpia conciencia" de la verdad que le fue revelada. 321 Además,
debe ser un hombre que ha demostrado su capacidad y que en su vida de familia
ha sido un ejemplo, esposo de una sola mujer y que gobierna bien su casa. .

Se traduce "diácono" en Fil. 1.1, mientras que en 1 Ti. 3 traduce "diácono" dos
veces, y otras dos "diaconado"; pero el vocablo griego que así se representa,
diakonos (‘ministro’ o ‘sirviente’) aparece unas 30 veces en el NT, y sus
cognados diakneoµ (‘ministrar’) y diakonia (‘ministerio’) aparecen, entre las dos,
otras 70 veces. En la mayor parte de la centena de casos en que aparecen estos
términos no hay ningún indicio de significado técnico que se refiera a funciones
especializadas en la iglesia; en unas pocas es necesario considerar hasta qué
punto diakonos y sus cognados han adquirido tal connotación.

Básicamente, diakonos es un servidor, y a menudo el que sirve a la mesa, o sea


camarero. En tiempos helenísticos también llegó a representar a ciertos
funcionarios del culto y el templo, que sirvieron de base al uso técnico cristiano.
El sentido más general es común en el NT, ya sea para los sirvientes reales (Mt.
22.13) o para un servidor de Dios (1 Ts. 3.2). En un solo pasaje Pablo describe
a Epafras como "diácono" de Cristo y a sí mismo como "diácono" del evangelio
y de la iglesia (Col. 1.7, 23, 25). Otros ejercen diakonia hacia Pablo (Hch. 19.22;
Flm. 13 y quizás Col. 4.7; Ef. 6.21); el contexto muestra que en estos casos se
trataba de sus ayudantes en la obra evangelística. Buscar aquí el origen de la
idea posterior del obispo con su diácono es forzar el lenguaje. En otras palabras,
diakonia se aplica aquí especialmente a la predicación y la obra pastoral.

En el NT, sin embargo, este término nunca pierde completamente su relación


con la provisión de necesidades materiales y el cumplimiento de servicios (por
ejemplo, Ro. 15.25 en el contexto; 2 Co. 8.4). El camarero sigue siendo diakonos
(Jn. 2.5, 9); el acto de Marta de servir la mesa (Lc. 10.40) y la atención de la
suegra de Pedro (Mr. 1.31) son casos de diakonia. La insistencia de Cristo en
que su venida tenía por objeto servir (Mr. 10.45) debe considerarse a la luz de
esto. Es significativo el hecho de que en Lc. 22.26 siguientes la afirmación de
Cristo esté ubicada en el contexto del servicio a la mesa. El Señor es el diácono
por excelencia, el que sirve a la mesa de su pueblo. Y como nos muestran estos
pasajes, el "diaconado" es, en este sentido, una marca de toda su iglesia.

El diaconado en el Nuevo Testamento


Como hemos visto, existía una analogía contemporánea para los "diáconos"
como funcionarios del culto. Por lo tanto, cuando vemos que se saluda a la iglesia
"con los obispos y diáconos" (Fil. 1.1), es natural que pensemos que es una
referencia a dos clases particulares dentro de ella. Es verdad que se puede ver
más bien los elementos "dirigentes" y "servidores", que juntos forman la iglesia,
pero es dudoso que pueda aplicarse esto a 1 Ti. 3, pasaje en el que vemos una
lista de cualidades para los obispos, inmediatamente seguida por una lista
paralela para los diaconos: sobriedad, rectitud, no ser dados a excesos y
avaricia, probidad. Son cualidades particularmente apropiadas para aquellos
cuyas responsabilidades son las finanzas y la administración, y la prominencia
del servicio social en la iglesia primitiva haría de diakonos un término
especialmente adecuado para tales personas, y aun más dado que la fiesta de
amor, que literalmente comprendía servicio a la mesa, era un medio regular de
ejercer la caridad. Si bien diakonia es una marca de toda la iglesia, también es
un don especial—paralelo a la profecía y la administración, pero diferente del
ofrendar generoso—que debe ser ejercido por los que lo poseen (Ro. 12.7; 1 P.
4.11).

6. BLASFEMIA

(heb. nêâtsâh [del verbo nâats, "blasfemar"; también los verbos gâdaf, jâraf];gr.
blasfmía [del verbo blasfméÇ]). Término que denota un lenguaje difamatorio o
injurioso hacia Dios. Sin embargo, los vocablos hebreos y griegos también se
emplean con respecto a palabras y actos que atentan contra el honor, la honra
y/o la fama de las personas. Tales frases o hechos abarcan las maledicencias,
maldiciones, afrentas, calumnias, injurias, imprecaciones, etc. En la RVR
generalmente se reserva este término para los casos en que se difaman el
nombre o el carácter de Dios (Lv. 24:11; Stg. 2:7), ya sea en forma directa (Hch.
6:11) o implícita, como cuando se atribuyen evidencias del poder divino al diablo
(Mt. 12:24) o se pretende la divinidad o las prerrogativas divinas (Mt. 9:1-6;
26:64-66; Jn. 10:33, 36). En la ley mosaica se castigaba la blasfemia con la
lapidación (Lv. 24:11-16; cf Hch. 6:13; 7:56-59). No se perdona la blasfemia
contra el Espíritu Santo (Mr. 3:28, 29). 174

gr. epíorkos, "perjuro" [1 Ti. 1:10]; epiorkéÇ, "cometer perjurio", "jurar


falsamente", "blasfemar", "romper el propio juramento"). El verbo griego, que
también aparece una sola vez (Mt. 5:33), es, algunas veces, ambiguo y se puede
referir a jurar con falsedad o a romper el juramento una vez que se lo ha hecho..

Diccionario Bíblico Evangélico

griego blasphemia, insulto, injuria. En las religiones antiguas, como se lee en la


Escritura, palabra o acción injuriosa contra alguna deidad o contra Dios o sus
representantes, que se castigaba con la muerte. Como en el Decálogo se
prohibí-a tomar en falso el nombre de Yahvéh, Ex 20, 7; 22, 27; Lv 19, 12; 24,
10-16; 1 R 21, 10-13; Dn 14, 1-8; Hch 19, 37. Los judí-os no pronunciaban el
nombre de ® Yahvéh, por temor a blasfemar.

Los enemigos de los israelitas profanaban ultrajaban, injuriaban y blasfemaban


el nombre de Yahvéh, y en muchos casos los pecados del pueblo eran ocasión
para que aquéllos blasfemaran, 1 M 7, 38 y 41; 2 M 8, 4; 10, 35; 12, 14; Tb 1, 18;
Sal 74 (73), 10-18; Is 37, 23; 52, 5; Ez 36, 20; Rm 2, 24. No guardar el sábado
era b. Nm 15, 32-36. A Jesús lo acusaban los judí-os de B., no por declararse el
Mesí-as, pues los judí-os creí-an que éste era un hombre que los liberarí-a de
los romanos; lo acusaban de tal, porque reclamaba para sí- el carácter divino, Mt
9, 3; 26, 59-66; Mc 14, 53-64; Jn 10, 31-34. Entre los primeros cristianos, A
Esteban, como se hací-a en el A. T., lo lapidaron, acusado de blasfemar por
testigos falsos, sobornados para tal fin, Hch 6, 11-14. Jesucristo, durante su
pasión y estando en la cruz, recibió injurias, esto es, blasfemias, de palabra y de
obra, Mt 26, 67; 27, 39; Mc 14, 65; 15, 29; Lc 22, 65. Cuando Pablo predicaba a
los judí-os la Palabra, le contradecí-an con blasfemias, Hch 13, 45; 18, 6. En la
Escritura, se habla que el mayor pecado del hombre es la b. contra el Espí-ritu
Santo, Mt 12, 31; es decir, que si el hombre cierra sus ojos ante las obras del
Espí-ritu Santo, habiendo sido iluminado, como se dice en Hb 6, 4-6; 10, 26-31;
1 Jn 5, 16-17; se pone fuera de la salvación. San Pablo reconoce que, aunque
por ignorancia, fue blasfemo antes de su conversión, 1 Tm 1, 13. El mismo
Apóstol, cuando recomienda a Timoteo que permanezca firme en la fe en Cristo,
dice que a Himeneo y Alejandro, que apostataron de su fe, los entregó a Satanás,
1 Tm 1, 18-20.

camino de la verdad†• puede ser blasfemado (2Pe 2:2), lo que indica injuria
contra las enseñanzas del evangelio. Los últimos tiempos se caracterizarán,
entre otras cosas, por la abundancia de hombres blasfemos (2Ti 3:1-5). La
Escritura, además, advierte que no se debe cometer b. contra †œlas potestades
superiores†• (Jud 1:8-10 y se nos exhorta a respetarlas, aun a los ángeles
adversarios de Dios.

injurias contra las cosas sagradas, o contra los siervos de Dios, o contra †œlas
potestades superiores†• (Jud 1:8-10 serán severamente castigadas. ¡Cuánto
más cuando las injurias sean dirigidas contra el Espí-ritu Santo, que es Dios! El
Señor Jesús dijo que †œcualquiera que blasfeme contra el Espí-ritu Santo, no
tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno†• (Mar 3:29). Es evidente
que se estaba refiriendo, en primer lugar, a la crí-tica que le hací-an ciertos
lí­deres religiosos, los cuales †œdecí­an que tení­a a Beelzebú, y que por el
prí­ncipe de los demonios echaba fuera los demonios†• (Mar 3:22). Llamaban,
entonces, Beelzebú, nada menos que al Espí-ritu de Dios. Esta b. es
imperdonable, dice el Señor.

por otras Escrituras sabemos que no sólo con palabras se hace injuria al Espí-ritu
Santo. Por medio de éste era que el Señor realizaba los milagros y maravillas,

7. GENTIL

(heb. plural gôyim y gr. plural éthnos; ambas palabras significan "naciones",
"paganos", "gentiles"). Mayormente los que no son de la raza ni de la fe judías.
Los términos así traducidos son realmente menos restringidos en su significado
básico que las traducciones, pues denotan sencillamente "naciones", y fueron
usados para referirse a cualquier grupo étnico, incluso a los judíos. Sin embargo,
los escritores judíos generalmente aplicaban estos términos a las razas y
naciones que no descienden de Abrahán (2 R. 16:3; 2 Cr. 33:2; Esd. 6:21; etc.);
por tal motivo, estos vocablos llegaron a enfatizar la diferencia espiritual y racial
entre los israelitas y las diversas naciones paganas que los rodeaban (para
muchos eran los idólatras, quienes no reconocían al verdadero Dios). En el AT
de la RVR se usa la palabra "gentil" una sola vez, en relación con la designación
de "Galilea de los gentiles" (Is. 9:1); en todos los demás casos se la traduce por
"naciones" (Gn. 10:5, 20, 31;17:6; 18:18; Ex. 32:10; 34:10, 24; Lv. 26:33; 2 S.
22:44; etc.), "gente" (Lv. 25:44; Ex. 19:6) o "pueblo" (Jos. 3:17; Jue. 2:20; Sof.
2:9; Zac, 12:3). Aunque en el AT se hace una distinción entre los judíos y la gente
de otras naciones (cf Lv. 20:24 v 26, donde el Señor dice que ha apartado a
Israel de los gôyim, "pueblos"), de ningún modo esta separación debía impedir
que los gentiles recibieran las bendiciones de la salvación (cf Sal. 22:27; Is. 56:6-
8; Gá. 3:8; etc.). En la era del NT, por medio de la muerte de Cristo se derribó
"la pared intermedia de separación" (Ef. 2:14), lo que señala claramente que ya
no debe haber distinción entre judíos y otras razas acerca de los privilegios
espirituales (Ro. 10:12; Gá. 3:28; Col. 3:11): tanto judíos como gentiles
comparten por igual las bendiciones del evangelio (cf Hch. 10:34, 35, 45)..

La palabra “Gentiles” proviene de la palabra hebrea “Goyím” que significa los


pueblos del mundo que no son judíos. No obstante hay más en esta historia.
Permíteme explicarlo por favor.

Cuando Dios hablo con Abram y le dijo que vaya la tierra que un día será llamada
la tierra de Israel, le prometió que un día se convertirá en una gran nación (‫יֹו ֣ג‬
‫ )ל דֹו֣֔ג‬en hebreo: goy gadol. Sin embargo, la promesa de Dios a Abram se
relaciona también con las demás naciones. Dios dijo que las demás familias de
la Tierra (‫ )הֹו מ ֹו֔ ֹו ָתה ֹ֥ת פ פְְּׁשִ מ‬serán bendecidas a través de Abram. (Gen. 12:1-3).

En hebreo, Adam, pronunciado Adam (‫) ֹו ֹוָ֔א‬, y el suelo, del cual Adam fue creado,
pronunciado Adama (‫) מ ֹו֔ ֹו ָתה‬, tienen la misma raíz. Lo que indica una conexión
muy fuerte. Al describir la promesa de Dios a Abram, Moisés, uso
deliberadamente una palabra que relaciona las naciones del mundo con Adam.
Las llamo las familias de la tierra, pronunciado en hebreo: Mishpejot hadama
(ְּ‫מת פ פ‬
ֹ֥ ִ‫)הֹו מ ֹו֔ ֹו ָתה ְׁש‬.

Cuando acudimos a la Septuaguinta (la traducción de la Biblia Hebrea al Griego)


y al Nuevo Testamento, ambos escritos en, lo que mejor se puede llamar, Koiné
Judeo-Greco, vemos que la palabra hebrea (‫ )ל֣גֹ֥א‬fue traducida fielmente como
ἔθνη, que se pronuncia etnei. Esto nos suena familiar porque, de aquí provienen
palabras como “etnicidad” y algo que es “étnico”.

Cuando estas palabras en Hebreo y Griego son traducidas al Latín, como Gentes
y Gentilis, entonces empieza formalmente el proceso de transformación de
“naciones” a “gentiles” en el idioma Ingles y en el español
8.DOCTRINA

(heb. generalmente leqaj, "enseñanza [instrucción]"; gr. didaskalía, "acto de

enseñar", "enseñanza [instrucción]"; didajé, "enseñanza", generalmente lo que

se enseña). 336 Término frecuente en el NT que puede denotar el acto de

enseñar (1 Ti. 4:13; 5:17), pero más frecuentemente designa el contenido de la

información o ideas que se trasmiten (1:10; etc.). Didaskalía se usa en el sentido

activo de dar instrucción (Ro. 15:4) y en el sentido pasivo de instrucción (Mt.

15:9).

Hispano-Americano de la Mision

(Del lat. docere, enseñar; sig. enseñanza)La d es una enseñanza o creencia

religiosa que es enseñada y sostenida dentro de una comunidad religiosa

particular. (Ver dogma). 2. En tiempos de la conquista y la colonia en AL , la d

era un pueblo de indios recien convertidos, cuando todavía no se había

establecido en él una parroquia. La d se establecía con el fin de cristianizar a los

indios y enseñarles la fe cristiana. (Ver encomienda).

Diccionario Alfonso Lockward

Enseñanza. En el AT significa “aquello que se recibe” (“Goteará como la lluvia

mi enseñanza” [Tit 2:1).

Diccionario Español

(Del lat. doctrina).

Enseñanza que se da para instrucción de alguien.

Ciencia o sabiduría.
Conjunto de ideas u opiniones religiosas, filosóficas, políticas, etc., sustentadas

por una persona o grupo. Doctrina cristiana, tomista, socialista.

Plática que se hace al pueblo, explicándole la doctrina cristiana.

Concurso de gente que con los predicadores salía en procesión por las calles

hasta el lugar en que se había de hacer la plática. Por esta calle pasa la doctrina.

En América, curato colativo servido por regulares.

En América, pueblo de indios recién convertidos, cuando todavía no se había

establecido en él parroquialidad o curato. Común.

Opinión que comúnmente profesan la mayoría de los autores que han escrito

sobre una misma materia.

9. BARJESUS

Judío, mago y falso profeta, herido de ceguera por San Pablo, Hech. 13:6..

Douglas Tenney

(gr., Bariesous, hijo de Jesús). Un mago judío y falso profeta en la corte de Sergio

Paulo cuando éste era procónsul de Chipre. Quedó ciego por interferir con la

obra de Pablo (Hch 13:6-12).

Diccionario Alfonso Lockward

(Hijo de Jesús). “Mago, falso profeta, judío”, llamado también “Elimas” (Hch 13:9-

11). Es posible que B. fuera su nombre judío, mientras que Elimas, con la

connotación de “sabio” o “mago”, su nombre griego.

Diccionario Mundo Hispano


(gr., Bariesous, hijo de Jesús). Un mago judío y falso profeta en la corte de Sergio

Paulo cuando éste era procónsul de Chipre. Quedó ciego por interferir con la

obra de Pablo (Act 13:6-12).

10. DÍA DEL SEÑOR

Para el creyente no es la historia un comienzo perpetuo; la historia conoce un


progreso marcado por las visitas de Dios a sus tiempos, en días, horas,
momentos privilegiados: el Señor vino, viene sin cesar, vendrá, para juzgar al
mundo y salvar a los creyentes. En tal conjunto, para designar la intervención
solemne de Dios en el transcurso de la historia, el término «el día del Señor» es
una expresión privilegiada, a veces abreviada en «el día» o en «aquel día».

Esta expresión recubre una acepción doble. Es en primer lugar un


acontecimiento histórico, el día por excelencia que ve el triunfo del Señor sobre
sus enemigos. Es también una designación cultual, el día especialmente
consagrado al culto de Dios. Estas dos significaciones no carecen de correlación
mutua. El culto conmemora y anuncia la intervención de Dios en la historia: el
acontecimiento histórico, puesto que emana de Dios, emerge fuera del tiempo;
pertenece al presente eterno de Dios, que el culto debe actualizar en el tiempo
histórico.

11 TRIBUNO

El tribuno o capitán romano que rescató a Pablo de la turba en Jerusalén


sospechaba que el apóstol pertenecía a los sicarios o asesinos, o a un rebelde
egipcio que un tiempo atrás había reunido en el desierto a 4.000 sicarios (Hch.
21:38). Bib.: FJ-GJ ii.8.3, 6; 13.3; 17.6; 22.2; iv.9.3; vii.S.I, 6-9.1.

Tribuno (Del lat. tribunus.)

Magistrado que elegía el pueblo romano con facultad de poner el veto a las
resoluciones del senado y de proponer plebiscitos.

Orador político muy elocuente.

Tribuno de la plebe historia magistrado encargado de defender los derechos

Tribuno militar historia jefe de un cuerpo de tropas entre los romanos.