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Cardo mariano

El principal recurso herbario para el cuidado del hígado lo proporciona un


cardo muy común, el cardo mariano. Además, se revela como un gran
aliado contra las alergias, los trastornos digestivos y la astenia.
Escrito por Jordi Cebrián, Periodista especializado en plantas medicinales

Precauciones con el cardo mariano

El cardo mariano puede provocar un efecto laxante si se toma en dosis altas


o inadecuadas.
 Qué es el cardo mariano, principios activos
 Propiedades y beneficios del cardo mariano
 Precauciones con el cardo mariano
 Cómo se toma el cardo mariano
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No se recomienda tomar cardo mariano en caso de hipertensión arterial por su
efecto hipertensor en pacientes que sigan tratamientos antidepresivos. En
general no es compatible con tratamientos antidepresivos con medicamentos
del tipo IMAO –inhibidores de la monoamino oxidasa, una enzima que afecta a
determinados neurotransmisores como la serotonina y la noradrenalina–.

En dosis altas e inadecuadas, el cardo puede generar un efecto laxante.


Nunca se debe proceder a la automedicación cuando existe un problema
hepático de gravedad, por lo que antes de tomarlo cabe la responsabilidad de
consultar antes con el médico especialista.

La planta fresca del cardo puede producir irritación y erupciones de piel en


personas sensibles. También debe ser evitada por aquellas personas que
hayan mostrado reacción alergia a las plantas de la familia de las compuestas,
a la que el cardo pertenece.

Por precaución elemental, no se recomienda la toma de cardo mariano en el


embarazo y el periodo de lactancia, a falta de estudios que prueben de forma
clara su inocuidad. Se había usado tradicionalmente para tratar de aumentar la
producción de leche en las madres lactantes, pero no parece que tenga
ninguna evidencia científica.

En caso de diabetes, es necesario consultar con el médico especialista antes


de iniciar un tratamiento con esta planta.

Interacciones del cardo mariano con medicamentos


También puede mostrar interacción con algunos fármacos, a parte de los ya
citados, como es el caso de aquellos que sufren una modificación hepática al
consumirlos: digoxina (antiarrítmico), diazepan, lorazepam, oxazepam
(ansiolíticos), atorvastatina, estatinas (medicamentos para el colesterol),
algunos antihipertensivos como el irbesartrán, tolbutamida (tratamiento de la
diabetes tipo 2), tamoxifeno (modulador selectivo de los receptores de
estrógenos) y otros medicamentos con estrógenos, etcétera.

Cardo mariano
El principal recurso herbario para el cuidado del hígado lo proporciona un
cardo muy común, el cardo mariano. Además, se revela como un gran
aliado contra las alergias, los trastornos digestivos y la astenia.
Escrito por Jordi Cebrián, Periodista especializado en plantas medicinales

Propiedades y beneficios del cardo


mariano
La silymarina –principal componente bioquímico del cardo mariano– estimula el
efecto desintoxicador de las células hepáticas y la regeneración del tejido
hepático.
 Qué es el cardo mariano, principios activos
 Propiedades y beneficios del cardo mariano
 Precauciones con el cardo mariano
 Cómo se toma el cardo mariano
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Numerosos estudios clínicos han demostrado la importancia de la silymarina –
el principal componente bioquímico del cardo mariano– como agente
hepatoprotector (protege al hígado de agentes externos), por su capacidad
para estimular el efecto desintoxicador de las células hepáticas. Además,
puede incrementar la síntesis de la proteína hepatocytina, con lo que promueve
la regeneración del tejido hepático.

A la capacidad hepatoprotectora del cardo mariano cabe añadir otras


propiedades y beneficios, como su efecto antiinflamatorio, antialergénico,
antioxidante, astringente –bloquea las secreciones-, venotónico –favorece la
circulación sanguínea–, hemostático –cohíbe y reduce las hemorragias-,
diurético, hipoglucemiante –provoca la disminución de la cantidad de glucosa
en sangre- y colagogo –provoca la salida de bilis por la vesícula biliar–. Por
contener principios amargos, se muestra como estimulante del apetito y
digestivo.

El cardo está indicado como remedio natural de primer orden en los siguientes
supuestos:
 Tratamiento de la hepatitis crónica y la hepatitis aguda.
 Tratamiento del hígado graso o esteatosis hepática, por acumulación de
triglicéridos y ácidos grasos en el hígado.
 Tratamiento para daños hepáticos por consumo excesivo de alcohol,
en cirrosisincipientes o moderadas. Puede normalizar los niveles de
bilirrubina de los pacientes y restaurar los tejidos dañados.
 Intoxicaciones alimentarias por consumo de alimentos en mal estado o
por empacho, con daño hepático puntual.
 Envenenamiento por consumo accidental de setas y plantas venenosas.
Se ha ensayado en el tratamiento de desintoxicación por
envenenamiento con la tristemente célebre Amanita phalloides, pero no
existen pruebas definitorias de su eficacia.

 Intoxicación por absorción involuntaria de metales pesados, como plomo


y aluminio, o el mercurio de los emplastes dentales.

 Es eficaz para aliviar las alergias estacionales, como la provocada por el


polen de las plantas, con rinitis aguda y presencia de erupciones
y urticarias. Generalmente se asocia a otro antihistamínico como apoyo
del tratamiento general.
 Falta de apetito, debilidad, astenia, hipotensión.
 Se toma como tónico digestivo, para combatir la pesadez abdominal y
como alivio en dispepsias, digestiones pesadas o lentas.
 Favorece la eliminación de cálculos biliares y ayuda a prevenir su
formación.

 Prevención de infecciones respiratorias, en resfriados y episodios


gripales.

 Se le atribuye un ligero efecto hipoglucemiante, como apoyo natural para


disminuir los niveles de azúcar en sangre.
 Ayuda a aumentar la diuresis y favorece la desinflamación de las vías
urinarias en cistitis y prostatitis.
 Alivio de trastornos menopáusicos, como sofocos, sudores nocturnos
y migraña, asociado de nuevo con plantas de efectos afines como el
sauzgatillo, la milenrama, el sauce blanco o el viburno.
 Por su poder astringente, se recomienda por vía tópica para frenar
hemorragias diversas, incluida la hemorragia nasal, quemaduras y
úlceras de la piel.

 Desórdenes menstruales, menstruaciones abundantes o metrorragias.

 Tiene un efecto notable como estimulante venoso y se indica para casos


de adormecimiento de dedos, pies y manos, para tratar las venas
varicosas y las hemorroides.

Cardo mariano
El principal recurso herbario para el cuidado del hígado lo proporciona un
cardo muy común, el cardo mariano. Además, se revela como un gran
aliado contra las alergias, los trastornos digestivos y la astenia.
Escrito por Jordi Cebrián, Periodista especializado en plantas medicinales

Qué es el cardo mariano, principios


activos

El extracto de los frutos del cardo mariano ayuda a aliviar diversas afecciones
hepáticas, y también constituye un excelente tónico digestivo y venoso.
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 Propiedades y beneficios del cardo mariano
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Uno de los mejores aliados de la salud de nuestro hígado es un cardo de
enormes proporciones, el conocido como cardo mariano. Sus frutos, en
extracto, se revelan como un excelente recurso para aliviar diferentes
afecciones que afectan a la salud hepática, pero también se muestra como un
excelente tónico digestivo y venoso.

Supone el gran recurso de herbolario para el tratamiento de las afecciones


del hígado. El cardo mariano se ha utilizado como planta medicinal desde la
antigüedad y ya Plinio el Viejo alababa sus virtudes como estimulador de la
bilis. Es también conocido como cardo lechoso, cardo lechero o cardo
lechal, milk thistle en inglés, por las venas blancas que presentan sus hojas y
que cuando son quebradas emanan un líquido lechoso, blanco y algo pegajoso.

El apelativo de mariano pudiera atribuirse a la leyenda que explica que la


Virgen María tiñó de blanco las recias hojas de esta planta con la leche de su
pecho cuando trataba de ocultar a su hijo recién nacido de la persecución
ordenada por Herodes.

Cómo es y dónde se encuentra el cardo mariano


El cardo mariano Silybum marianum es una planta muy robusta, que puede
alcanzar una altura de dos metros o incluso más, y tiene una vida de dos años,
momento en el cual se seca y muere. Presenta un rosetón de hojas grandes,
brillantes, manchadas de blanco, con espinas amarillentas en sus márgenes.
Las hojas superiores son más pequeñas. Desarrolla un tallo recio, con escasas
ramificaciones, que culmina en unos grandes capítulos florales, protegidos por
brácteas espinosas, arqueadas. Las flores son tubulares, de color púrpura.

Florece en primavera y durante la primera mitad del estío. Crece en


descampados, márgenes de caminos y de vías férreas, pudiendo formar
barreras a veces impenetrables. Es originario de la cuenca mediterránea y de
Asia Menor. Se ha plantado como ornamental y como protector agrícola, y en
los últimos años se han dispuesto campos de cultivo para el aprovechamiento
de sus frutos con fines comerciales.

Principios activos del cardo mariano


Con fines medicinales se cosechan los frutos (aquenios) del cardo mariano,
que contienen las semillas en su interior. La cosecha se realiza una vez la
planta empieza a secarse, cuando han madurado los frutos. El principal
componente bioquímico del cardo y el más interesante terapéuticamente es la
silymarina, que es una mezcla de flavolignanos, como la silibina y la silicristina.

Contiene también: principios amargos, taninos, mucílagos, histaminas, tiramina,


betaína, trimethylglycina, ácidos grasos insaturados (oleico, palmítico y
linoleico) y vitaminas.

Cardo mariano
El principal recurso herbario para el cuidado del hígado lo proporciona un
cardo muy común, el cardo mariano. Además, se revela como un gran
aliado contra las alergias, los trastornos digestivos y la astenia.
Escrito por Jordi Cebrián, Periodista especializado en plantas medicinales

Cómo se toma el cardo mariano


El aceite vegetal bio de cardo mariano se emplea en cosmética como un
protector de la piel, en caso de picaduras de insectos y para tratar las pieles
grasas e irritadas.
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La silymarina –es decir, el componente bioquímico más interesante
terapéuticamente de esta planta– no es soluble en agua, por lo que el uso del
cardo mariano para aprovecharnos de sus efectos hepatoprotectores se
recomienda que se haga en forma de extracto, en cápsulas o comprimidos, o
bien en tintura.

Las dosis para daños hepáticos agudos deben contener un mínimo de 400 mg
de silymarina diarios para tratamientos de seis meses. Traducido a cápsulas de
300 mg, supone dosis de tres a seis unidades al día, ingeridas con mucha
agua, al menos 50 ml. Debe figurar el porcentaje de silymarina en el producto.

En general se recomiendan dosis medias de extracto con un porcentaje de


70% de silymarina, en forma de cápsulas de 100 a 300 mg. En función de su
uso terapéutico estas son las dosis recomendadas:

 Para las alergias respiratorias se indican dosis de extracto con


concentraciones de 140 mg de silymarina, en tres dosis diarias.
 El extracto líquido, unas 60 gotas en tres tomas diarias, disueltas en
agua o en zumo de frutas.

 La tintura, dosis de 50 a 80 gotas diarias, en tres dosis, entre las


comidas, no con ellas.

 Aceite de cardo mariano, en frascos, para activar la circulación


sanguínea y como hemostático.

 Los frutos de cardo mariano en infusión para problemas digestivos y


venosos, una cucharada de postre por taza de agua, tres vasos al día.

 La decocción de los frutos, asociado a vid roja, meliloto y otras hierbas


venotónicas, para friegas y baños de asiento en problemas venosos.

 La decocción, concentrada de frutos de cardo, para aplicar por vía


externa, en compresas o instilaciones en caso de hemorragias nasales y
sangrados leves.

Fórmulas herbarias con cardo mariano:


Fórmula hepatoprotectora
Cardo mariano (frutos), alcaravea (frutos), centaura menor (sumidades), boldo
(hojas) y menta (sumidades). Una cucharada sopera rasa de la mezcla a partes
iguales por cada taza de agua.

Ingredientes:
Se mantiene en agua durante toda la noche y se cuela al día siguiente.

Preparación:
Tres cucharadas soperas de la mezcla por ½ litro agua. Hierves 3 minutos y
dejas que repose unos 8 minutos más. Cuelas a fondo.
Dosis:
Se deben tomar dos vasos o tres al día, en ayunas. Se puede guardar una noche
en la nevera, ya no más.
Fórmula para el hígado graso y como descongestionante hepático

Ingredientes:
Extractos líquidos de cardo mariano, alcachofera, fumaria y genciana amarilla.
30 ml de cada.

Preparación:
Mezclar los extractos, remover bien.

Dosis:
Para adultos, unas 40 gotas diarias, en tres dosis, en ayunas.
Fórmula ginecológica
Destinada a normalizar la menstruación en mujeres jóvenes, en menstruaciones
abundantes, anemias y falta de vigor.

Ingredientes:
Cardo mariano, ortiga, artemisa y bolsa de pastor, más anís estrellado. Tres
cucharadas soperas de la mezcla a partes iguales por 1 litro de agua.

Preparación:
Se hierve 1-2 minutos, se deja que repose 10 más y se filtra. Se le puede añadir
miel para mejorar el sabor.

Dosis:
Puedes beber a lo largo del día, en dosis pequeñas, desde los 9 días previos a la
llegada del periodo.
Fórmula antihemorrágica
En baños para frenar hemorragias nasales y aliviar úlceras de la piel.
Ingredientes:
cardo mariano, cola de caballo, alfalfa, hojas de roble albar y raíz de bistorta.
Cuatro cucharadas de la mezcla por litro de agua.

Preparación:
Hervir 3-4 minutos, dejar que repose 5 más y colar.

Dosis:
Una vez se ha enfriado la decocción, se empapan unas compresas o trozos de
algodón, y se disponen sobre las cavidades nasales que sangran, manteniendo la
cabeza ligeramente hacia atrás.

Otros usos del cardo mariano


Antiguamente era tradición valerse de los grandes capítulos florales del cardo
mariano para cuajar la leche. Igualmente, el aceite vegetal bio de cardo
mariano se emplea en cosmética como un protector de la piel, en caso
de picaduras de insectos y para tratar las pieles grasas e irritadas