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CONEXI01'1'"ES

-Slapak, Sara. "La enseñanza del psicoanálisis

-Schlieper, Beatriz. "Ecos del Coloquio del '91:

,/,/

en la universidaá"

70

Acerca de los nombres del padre·

73

-Bercherie, Paul. Emfevista sobre el tema

"Psiquiatrfa: el fin de la

81

/

PRESENTACION

LA

lNTERPRETACION

FUNCION

PRIMARIA

GABRIEL LOMEAR.DI

DE

11 'fu

"

7(.

LA

Examinar los mismos problemas desde otro punto de vista, interrogar la experiencia del psicoanálisis desde una perspectiva propia, hasta encontrar un modo personal para desplegar las respuestas, tal es el estilo de acercamiento a la clínica que propiciamos en nuestra Cátedra.

No encuentro ninguna presentación mejor de ese designio eri esta revista que su puesta en acto: voy a introducir aquí mis reflexiones de primavera sobre una antigua pregunta -vigente sin embargo para la clínica que nos interesa-.

¡,Qué fue primero?

Freud

aconsejó

esperar

el

florecimiento

de la transferencia

Cuando

Emst

Lehrs

consulta

a

Freud,

ya

habfa ··leído )a

antes

de

interpretar.

Una transferencia operativa, decía, un

 

Psicopatologfa

de

la

vída

cotidiana,

ya

había

encontrado

eil:,,

rapport

en

regla.

Esa

prudencia

encuentra

en

la práctica

ella una explicación para esos raros enlaces de palabras que se. ;

analítica

su

justificación

cotidiana:

hay

un

tempo

para

la

parecían a sus trabajos de pensamiento.

Por lo

tanto

ya suponía '

interpretación, !lf!_~s conveni~~!l!~I;eretar ~~J;Qll,l!l~

~~~¡~~~~~~~.

Es común en el hombre de ciencia, sin embargo, que su teoría explícita no coincida siempre con la teoría que secretamente guía su práctica. En algunos de sus historiales se ve muy bien que Freud no esperaba tanto para interpretar. Y por el contrario, en el historial de Dora es muy claro que es la interpretación lo que enciende la transferencia. También en el caso del Hombre de las Ratas, aunque más intrincadamente, se puede ver que la interpretación causa la transferencia. La afirmación tramposa de Freud en la segunda sesión de que él no amaba la crueldad, que por cierto no le gustaría martirizarlo, es ya interpretación, es arte adivinatorio, es oráculo,anticipa lo que ha de contar el paciente, cala en lo más íntimo de la relación de ese sujeto con

que Freud podía saber algo sobre la causa de su padFCimiento. Si11 i,

embargo Freud se toma el trabajo de mostrarle con· obstinación .,y'' sin ortodoxia -la ortodoxia psicoanalítica no es un inve11to suyO:- que lo que sabía tenía una vinculación mucho más estreclía'eón esa causa que lo que el paciente imaginaba. Lacan enseña a reconocer

en

referencia al capítulo .d del historial (La introducción en

el

supuesto

adoctrinamiento

que

se

imputó

a

Freud

en

el

entendimiento . de

la

cura),que

si

Freud

hace

"repetir

la

lección"

al

paciente

en

sus

propios

términos,

no

es para

adoctrinarlo,

sino

que

eso

es

ya

interpretación

analítica

del

cuño,

gramatical en ese caso.

mejor

interpretación

que

juega

sobre

el

equívoco,

Al!f,

en

el

capítulo

sostiene

insoportable de Ja muerte de su padre no

d,

se

dice

que

el

paciente

que la idea obsesiva e

el Otro de su fantasma.

¿De qué manera podría llamar después ese

Freud interpreta:

"y

si

no

es

un deseo,

¿por qué la

sujeto a Freud sino "mi capitán"?.

es un deseo. revuelta?".

El paciente

responde:

"Bueno,

sólo

por

el

contenido

de

la

representación,

que

mi

padre

 

puede

morir".

Freud

Es

que

no

de

la certidumbre de que el

una

observación

su vez del huevo.

huevo surge de la gallina

demuestra que la

En el comienzo del análisis

son palabras bíblicas e Í!Tefutables de Lacan;

(obtenida

gallina

la transferencia,

cuidadosa)

no

salga a

interpreta:

"Ud.

trata a

ese texto

como a

uno de lesa majestad.

Se

castiga

también

a

quien

disfrace

su

ofensa

al

emperador

diciendo

:

'quien

dice

que el

emperador es un asno,

tendrá que

vérselas conmigo'".

¿En

qué

consiste

esa

interpretación?.

Freud

pero

también

es

verdad

que

no

se

establece

sólidamente la

subraya

el

equívoco

gramatical

por el

que el

sajeto

muestra

su

transferencia

sin

la

interpretación.

Es

necesario

explicar

por

implicación

en

la

idea

de

la

muerte

del

padre:

es

él

quien

lo

qué.

Si

se

entiende,

se

entenderá

de

paso

cuál

puede

ser

la

dijo. fL~ice "I.lLLIUlas.,dicho!

;t;.e

"lue.eq¡¡j_vale

a decir no

función de la interpretación en las primeras entrevistas.

que voy en contra de la prudencia al decir, dirigiéndome a alumnos de psicología, que la inte¡;pre\¡¡wión~.es.-condición,,.rleJil transferencia. Por eso aclaro · que··~no aliento a nadie a·· interpretar en los pasillos. Me refiero a la interpretación que hace el analista que, por su propio recorrido de análisis, ha accedido auténtícarnente a esa posición en la que se autoriza de

Busco situar el

punto genuino en que el deseo del analista opera efectivamente en

-que

mismo -y no sólo de un título universitario-.

la

interpretación

ya

en

su

primer

encuentro

con

el

sujeto,

no necesariamente se produce en la primera entrevista-.

Dos

saber

¡;

efectos

dispares:

del

suposidón

de

~~!L-~~º-~_:;Jzn.!fiJ:;;mte~ (mi padreoeoe-morur····

9.!!~~-~~ta

~Já

ese s1gm11cante.

tmnM.11

tu _,im¡i!lsac:.!~1!.~.!!!1Ci~ió!L~.

"4w-"'=-•-~"'*'""'"'*""""'

Con

esa

interprelación

Freud

no

busca

encontrar

padre

un

significado para ese enunciado tan extraño,

morir (¿prestaron

atención

a

la

debe

ese

mandamiento?). Freud 110 es un hermeneuta, ni un psicólogo, ni un

mi

insensatez

de

lingüista,

ni

un

filósofo del lenguaje ~~--1!JS!filgr_!::!L.

.~rubio que

ese~

!ilgnifiCi!J:!Ln;.p!l'

S!alL.al--suj<1w,.

J?.2r

~yjao-:~Sie~ <:ll!P~Q1~ .~rt~!J?_,_eL,_20

¡!.1_!'.91us:_rauo

en

su enú~_;;:~-~.!!

3uego su deseo:-·-·---·~

-~=~ "'"""''""·'"'"""'--="'"~""·'"'~'

,Z:.CJ!J!_,.está

~!:L!ll.l!Jl~!-ª9.01L.e.s.t:L.en.••

7

!

~~

Y'-'u~vA,

1.u. vc11U1.11uu

Ea.so.

1a

t=uca

ue1

psicmmá!i_i¡iu

la

e-

·ción su ~etr~mm<i~ :sl!.~lliJI!&.::

~namo

¡¡lgQ

Jil!~Jlºl

resp.ollgbles,

despietl!!_-ª!Jz.t!.Stiados: he l!llf'"la' consecuencia de h~eL do!!ll:~~~- -

tankL.en

¡incluso

cuando

soñam9S[

ensoñación

~ Jl antasmas con !l!Le~!;ngañamos a

~=~Vlda

es.~-¡:"é~-u;g~::i:iQE:.:~u.":::.

n.Jl.§\!Q

-~10n-:-5Qña,mQ.s.-i!lgQ

f!Ue

nos llena-~~ es consecuen~ia

habeL ~r::ei.::' Hombre de las ratás había renunciado a su deseo. No podía elegir ni a la mujer que amaba ni lo que quería hacer en su vida,porque había elegido en cambio obedecer los mandatos de su padre neurótico. Por su padre eligió la neurosis. ¿Cómo no iba a desear la muerte del padre?. El detalle que sorprende a Freud es que el padre estaba ya muerto. Lo que añade toneladas de insensatez a ese deseo de su

de ~u11ciad0-a-~uestro::ilesee,·de

IDollJ§_nto~~!Lq.ue

p.udimGS-r.ealizarlo.~·un-aeto"'El

muerte.::::: ~ ~"'r.>!!.e,~ 1.,,.i, l<>t;¡~:, ~~ ¡,;;)¡. ~ ~,;,

""

Analicemos

"""

;

,

~ ,c

cuáles

,~

¡¡,

nas, i

retación

~"\111;1¡> ~~

de esa

·

e

dél

,~

tos

al Qssgollo Eleno

SQ!l-lo,ufi

la

U

inte

s~.¡,ero

rev )ji,

de

00-··

.

Freud -que anpe

s el

(!-

s erenc1a.

en

'-·--"---'-

d1vlsi3n

J~ . ------ --- ieto. ~to Q.!L@!l§.~

a

inte

retad n

.

.:al s¡¡j~.~--e~J.o;~

mfeqlÜC1oñ

q'"'t¡r"vez~-

:íñL~s oe? la ~~];:::y

eso

en

la

medida

en

que

Ja -

interpretación no es una. demanda, sino un decir que expresa un

deseo que se diferencia de la demanda.

. Po~E- ~~E~~-!lQ ,

edvie~U1:!~l<l.,.Qµ~ in<11!~~.o

acuva su Ciívis!.2!.t~.-·es

uile~~~jf¡le.J~""'l:UC'·aHí-.!o~~ustia

~

ese~-deSeo-

ollltr.OO!l\:!Q<l

JIQL

es

eL!kl;~.•.Q~I

J¡¡.

Otro

-es

ese

•.caso~

Oim

es

eL•.an.~ta.:,.

•.in~!P.!~~§.9~~­

P~i:i-Jil

lle'.'~. otro efecto, que alivia. ~~g1,1.sl!i1.~Es 1:<1,

J.!'1!2:!.IE_i~n

J:te

~gli.e.r7que--·es-etlf6l'horeestñictural, lacaniano, de lo que· Freúa·

 

~LJª_JiCfifÍ.!L.q!le~

e:oc.ub.ce

ql!IL.e _v.mculo~al(~~ll.2

~.•J!)ás

e.n.tr.e

el

.fil!filism,

como deseo -no saber sino deseo- y el sujeto dividido.

 

~.:.c "i.

~~

··.

.es

también

un

\ ~~i!.w i!l.Ü;¡;p,.¡;¡;t;¡,¡;,iQIL QÚ(!

crea la

efecto

de

la

transferencía,-o

, ~Sll!lue la c~de la !nt:rpre~~.e ace creer. ~i"'"'.""

~-· .

qu'!- §S!

.

.

dOOsiQ¡i 1i2fíª'-

ahera

encarnaao

w~~~lflª

del s~ La fic¡;ión dewH)et~~"saoer·

a -~

consj~_e

n,;·~~an.-.~.~.-~~slll~·-~~.u.trtiaº.-en·.~

!1§

e.~mX~!ón

u

un

,¡.c

.

o

i~go

e".'].~.

que

~~g{n~r¡¡!jj~f~~~~1ff~~-·no c:~;~l!~r;ii·~~~J3f!~~lco~alfs~

8

_, ,,_,,,-=~==,~"'""~··

a¡-Jmi:i¡ilte 'se .sa6e • sobf'! '1l! !lignttre:ictt5n da' s1gru~dt1~'

J>Íntoma,

el •'sentimiento ae . que existt~'lll'gllmr-vez 'Ull''~"clitrs•-W

áiialltíco, Freud,lacan o quien sea, que sabía sobre la significación del síntoma, y que desde el infierno, desde París, o simplemente desde la biblioteca, podría hacérselo llegar, como

por milagro, al tonto que está ahí enfrente, o detrás.

i:'2!- e,8_,vía ~laJ!!.te!P~!!ción , 9~~L~~cia,_J¡;,,

PJQiléQ¡;;a.

Ti:~s ierencia

e

importante

de

esó

para

es

electo

an · sis

no

es

.,,,J.llJ;~_¡~. Lo

tanto

la

transferencia

~!l l(JS*!A.~J.!e,JB.w~etació~el~,sínJoma-Pieg.unta. El síntoma se

decide a ceder parte de su capital .de goce, por amor al deseo que viene del analista.

Así se explica que algo responda en el mundo a la invitación

de ese deseo extraño

-que no ha sabido ganar tantos adeptos si

en sí misma como vínculo afectivo.

~'~°'

se tiene en

cuenta que

ya

va

a hacer

un

siglo que nació-,

el

deseo del analista.

A

Ja

seducción

sin

brillo

del

deseo

del

analista,

síntoma, que no es amor al analista, sino amor al saber.

que

invita

con ·Ja interpretación,

responde

el

amor del

~o a. d}~i!.

de

1<!

r~gi~.!h,,,,.,cd.m;icoai:fil

~

sis,.;:o,~

~ conmmo:-ñacp]LJ="'"'~~por lo tantowotro momento de-la .

sostener -uiOefinidamente la f¡c¡;l9»~. Se on~,w

.-.,,

interpretaCión

 

anal(tica

que

apunta

a

la

disolución

de esa

ficción

que

el

análisis

contribuyó

a

actualizar --pero sólo para

que él

llegue a descartarla por ficticia-.

No vamos a ocuparnos

aquí de ese tema.

La mitad de una demanda

¿~\!i

S'.!,,,.1'.Ii.

e~

º

15

~

~:

demanda,

J:;;J.r

fil:tufl!

Aellí!_~!,.,,IL.L!!.~ill.!:,~tación

Lmtem.

de1.--1~)eto~

gµe

la mitad

de

ºff

.~rQQ.~i----~

Y~.-~,.s

~!~~.12,.ben

•-S.Qll.,!r!-.·''

ser wi.a,

no

ue

una

m

.

La

~, unUAJ11en=

;sl<:J~r'--lf:c~~2~

smo,

por

así decirlo,

derrpn~SéJflw~~~·-·

eQíi~.,Y_s~óri.,.

na demanda siem re recubre ambos

aún

1.

en

- e_ e

a

~l~,-~

cam io

dh ~ • " .

ue

clll!llg.~.= ··~

enunc1ac10n

eso"'."éomo lo exp lC

~y~~l

de~.e.nunc~:!.;>~.~~-l.~b·,_~.!!

mu:rnretac!lln

can,

es

mita 1

1

!mei¡m"ffrenm-eS"Uneñuñciaaosrn

er::~Q'.u1~1\l~'Oe"=enuncíac!on~ ;;¡;omo~--en~er"·caso~ae"Ta'""Cífa"([e''íá"

que se deséoi'roce··¡a""refererrciTtll!'· origen-, o una enunciación de la que se desconoce el enunciado -como en el caso del enigma-.

9

9

{

"0

'

'

!;

\

Por ejemplo,no es Ja misma respuesta a la interpretación

la

qu~~,.Jili¡¡;¡¡m¡:::tre=m::.:::mm:i~;:m~~l!f2:2.!f!!ad'

paranoica del ~to.

·

"'""~"'"'"~~-

,

]ví

i.en.~~.s.u~~~.ªodem.~~.ese;:_!:l:·ar· e.orno efo~.~••

n:2::1!!19:1~-~er,geoo1a~·d~.nue\!aS-.asociaciooes•.,::~::J~~-~~.

ír:;:cu•~Xt\5'.••e!l.•~.íl.lll\21.?_9!.!Sl;i ,;:esJ2ues~ coE's1sta"~un pasaje al

acto, o eQl'lJefm;mmieP.to

.,"'."",

,,,,,."""'""'"'''"'"··

,

rfiJit.g:;~~·

--··-~···--

Si

la

interpretación

deja

suspendido

al

neurótico

de

la

certeza que emana del

es certeza, es creencia-,_ en la n§icosis no P22.Pª 11 hacer_2tfp.;@f»

acto del analista -una certeza prestada no

cg;¡~.~-Q~ef.QJ;z;~,J.¡¡,.-~ct'rttZll~ .•u:ae-eL,~Ji;i<LPºrJ~e.

su

síntoma .comporta de .aut9JJ~Qil--el clínico pasa así,

por'=-

su''aec1r;"'a11it'egi'ar*'foréar desde donde el sujeto es perseguido

o amado-.

t;¡~'ia,.:-~ / ¡.,1,11.~~

También

difieren

Si

bien

ambOsf.es

in erpre~.s:~

diviSlóíl'Uñ. habito,

n

un

la

res uesta

el

·

semblante.

m:rl'""ia ~~lml~~,q

·~wrr~Ua;

usca

ell~-¡r~ e

recom onerse

·

ir

.

la

del

su eto

obsesivo.

cuando

ia

eéño (i~ e~l!:

··---·~--

-Lintel!§}~,

J2

0~ible::15ara

~~L

evidenci¡¡

,¡ie

-

su

camuflaI ~p,tec,ímie.n~~.a~.Ja--~-

i!:l:Jiis!!c!Qn,eu,~~~~~-~~~lS~~L9Jle1:-

1

En

gaural,

a

w

el

discurso

,,,,.,;,,

"

 

Hablar

así

de

la

eficacia

de

la

interpretación

analítica

.,,,,ende,

de

una

antes

de

que

la

transferencia

se

estabílice,

es avan=

un

paso

tkmanda,

'11"

la

más

m

enunciado

que

la

m.undación,

dananda

plik,

deji111M

en

la

pewmbra

el

"se

compnmde"

deseo

lauro/

J,o

que

preside

s.ecreuunente

la

enunciación

de

es

frecuenu

que

la

ejemplo

en

el

caso

de

social

deierminado,

no

rnuneioción

la

¡,,,

iinpona

mulerillas

para

esa

demanda.

Pero

también

qU<

vela

el

enunciado:

por

comparddas

por

un

grupo

nada

el

significado.

Es(U:

mu.letilúu

indican

su

paru,

d

$Dn

marr:a.¡;

Wgar

no

se

de&de

k>caliza

de

pe~u:ia

J.ood4

K

exaclammll

pre:c.k

ni

""

un

~ar,

el

grupo

El.

"""1riado

deurminaá.c,

tkGeo,

ni

rn

por

la

en

la consideración

de

lo

que el

análisis tiene de

más

operativo

en

la

relación

del

sujeto

con

lo reaJ,

esa

relación

que

Ja

transferencia

ha

de

velar

por

la

indeterminación

que

introduce

del

lado del

sujeto.

La funcióp , p,i;;i,m¡¡¡;ja de ¡a j¡J.U.:rnzxtació~q_,

d,.~.~!.1,í!.~f'I-Jlf~~~.~UsiJ,.Ji\,~~q,.,,,.eso no. es ficción, smo

10 que

el discurso

de

analítico

esa

mtroduce en 1o r@

que

el

ya análisis favorece

oesde

-a

de

más de lo estrictamente necesario-.

la gestación

ficción

antes

veces

.enunciación, .sino m el clivaje o la difermcia ~

ambas.

Si

la

clínica

psicoanalítica

es

de

lo

real,no

podría

encontrar en la transferencia su soporte último.

2

Hay

genu

que

deliberadamente

habla

en

tél"1V!in.o.t

incomprensibles para quienes escuchan: b!4Scan. hacer qUf salxn

Buenos Aires, octubre de 1992.

JO