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SEMINARIO BÍBLICO PENTECOSTAL CENTROAMERICANO

LICENCIATURA EN MINISTERIO CRISTIANO


PROGRAMA SEMANAL

TRABAJO:
DOS SERMONES MISIONEROS

EN CUMPLIMIENTO PARCIAL AL CURSO DE:


LAS MISIONES CRISTIANAS

POR:
BAYRON OSWALDO PÉREZ GÓMEZ
SAN MARTÍN ZAPOTITLÁN, 10 DE OCTUBRE DE 2012
Asunto: Misiones Tema: Las apreciaciones de Jesús tiene hacia las misiones
Título: Faltan más obreros para la mies
Texto de Estudio: Lc. 10:2
Introducción:
A un artista famoso una vez le comisionaron para que pintara un cuadro de una
iglesia muriéndose. Se dice que todos esperaban que pintara una iglesia pequeña y
humilde en un edificio dilapidado. Pero más bien éste famoso pintó un majestuoso
edificio con un lujoso púlpito y magnificas ventanas; y cerca de la puerta estaba una
caja para las ofrendas, rotulada “Misiones,” con la ranura llena de telarañas.
La iglesia que no es misionera es una iglesia próxima a morirse.
Y es que en las palabras de nuestro Señor Jesucristo citadas en San Lc 10:2
encontramos dos apreciaciones que él tiene con relación a las misiones. ¿Cuáles son
esas dos apreciaciones que Jesús tiene con respecto a las misiones?

I) La primera apreciación tiene que ver con: Las dos caras que esta tiene (la
gran comisión)
Las palabras que Jesús les dice a estos hombres que estaba comisionando nos
señalan la apreciación que él tenía con respecto a la obra que el padre le había
comisionado a él. Si vemos, Jesús señala que la gran comisión tiene 2 caras. (Lc 10:2ª
“Y les decía: La mies a la verdad es mucha, mas los obreros pocos”
En esta primera parte de éste verso se puede ver que la Gran Comisión tiene dos
caras las cuales debemos de comprender y visualizar en nuestra mente y corazón.
A) En primer lugar Jesús dice: “La mies es mucha” (Lc. 10:2ª)
Y esto es una realidad, muchos son los hombres y mujeres, los pueblos, las
multitudes que viven una vida sin sentido, ahogados en lo material, en las pequeñeces
de cada día.
Las estadísticas dicen que en el mundo somos más casi 7 billones de personas de
las cuales un pequeñísimo porcentaje conoce de Jesús y su obra.
Hoy día al igual que en tiempos de Jesús muchos que dicen ser cristianos tienen
una apreciación completamente diferente a la del Señor. En tiempos de Cristo los
líderes religiosos miraban a las multitudes de maneras completamente diferentes a las
de Cristo. Estos eran indiferentes a las necesidades de las personas, por ejemplo a los
leprosos, prostitutas, paralíticos y cobradores de impuestos las veían como personas
que no valían nada, como estorbos de la sociedad, como pecadores merecedores
únicamente del juicio de Dios, las veían como paja que no servía para nada más que
ser quemada o simplemente las ignoraban.
Y hoy día así están aquellos que dicen llamarse cristianos, los cristianos de hoy
sólo se están preocupando por ellos mismos olvidando que a su alrededor hay miles de
personas que necesitan una buena nueva del Reino de Dios, que hay vida y solución en
Cristo.
Así que como discípulos de Cristo debemos entender y concientizarnos que la
mies (COSECHA) es mucha. Aquí y en el mundo entero hay muchas personas que
nunca han oído o nunca les ha llegado el mensaje del amor divino, no saben que Dios
les ama inmensamente y todo porque como cristianos hemos dejado de predicar y
testificar de Cristo.
En San Jn 4:35 Jesús les dice a sus discípulos “alzad los ojos y ved los campos
blancos, dispuestos a ser segados”.
Una mirada al mundo descubre enseguida la inmensidad de personas a los que
está destinada la iglesia llevarles el evangelio y la salvación de Cristo. Gente que está
esperando que alguien le de testimonio de Cristo.
El alzad los ojos y ved los campos blancos no es nada más que la actitud que
debe de asumir la iglesia hoy. La iglesia ha caminado con la vista puesta sobre ella
misma y no sobre aquellos que necesitan de Dios. Así que Jesús te dice hoy alza tus
ojos y ved que los campos están blancos.
¿Qué mira usted hno., hna., cuando ve a la gente caminando en el parque, en el
mercado, en las calles, qué ve? Sabe usted qué miraba Jesús cuando Él caminaba,
según Mt 9:36 Él miraba multitudes que estaban desamparadas y dispersas, miraba
ovejas sin pastor. Y es por eso que él dice la mies (Cosecha) es mucha. Esa es una
cara de la gran comisión, la gente que necesita de Dios en el mundo es demasiada.
La otra cara de la gran comisión según el verso de Lc 10:2 es que los obreros son
pocos.
B) Los obreros son pocos (Lc. 10:2b)
La carencia de obreros y personas consagradas, repercute en el grado de
evangelización de la sociedad, de las familias, de los jóvenes, de los niños y del mundo
entero. Debemos tener claro que donde faltan los obreros, la cosecha se pierde para
siempre.
De igual manera como una cosecha se pierde por falta de obreros, así es de
irreparable la pérdida de aquellos que nunca escucharon las buenas nuevas de
salvación.
Seamos conscientes, si nos damos cuenta en nuestras iglesias son contados los
cristianos que salen a evangelizar, a dar testimonio de su fe con aquellos que no
conocen de Dios.
La mies es mucha ¿Cómo creerán todos esos millones de personas, sino han oído
el evangelio? ¿Cómo van a oír de Cristo si no hay obreros que los evangelicen? ¿Cómo
conocerán el amor de Dios si no hay testigos del evangelio, sino hay obreros que
pongan su vida a disposición del Reino de Dios?
Esta es la otra cara de la gran comisión, la escasez de obreros. Necesitamos más
obreros que evangelicen, que prediquen la Palabra, que lleven el mensaje de salvación,
el mensaje de Cristo.
El desafío de hoy es que todos nos constituyamos en obreros fieles de Cristo. Hay
mucha mies que necesita ser segada (levantada de los campos)

II) La segunda apreciación tiene que ver con: El papel de la oración y el envío
de obreros
Al leer la segunda parte de Lc. 10:2 nos damos cuenta de esta segunda apreciación de
Jesús, él dice:
A) Rogad al Señor de la mies (Lc. 10:2c)
Para recoger la cosecha no es a los hombres a quiénes tenemos que dirigirnos
primeramente, sino a Dios, “rogad al Señor de la mies”. Es decir que él es nuestra
primordial necesidad. ¿Por qué debemos de rogar a él? Sencillamente porque él es
quien está al frente de esta misión.
Iglesia de Dios, la oración juega un papel determinante en el levantamiento de
obreros que vayan a levantar la cosecha. La oración en toda la historia bíblica ha sido
fundamental para cumplir los propósitos de Dios, las grandes hazañas, milagros,
maravillas y señales siempre tuvieron como antecedente la oración. Sin oración no es
posible que se realice algo. La oración es el medio de Dios para que todo bien de Dios
fluya al hombre. La oración hace cambiar de parecer a Dios, sino recuerde a Abraham
cuando oró por Sodoma y Gomorra una ciudad malvada.
La oración de una iglesia, salvó a Pedro de la ejecución que Herodes había
planificado (Hch 12)
Y es por eso necesario rogar al Señor de la mies, dado a que la tarea es
abrumadora, son muchos los que andan sin Dios, sin consuelo y sin esperanza.
NECESITAMOS CLAMAR AL SEÑOR DE LA MIES.
Nuestra motivación para orar debe de ser la gran cosecha de almas que deben ser
alcanzadas con el evangelio.
Literalmente hay muchas personas que están ya listas para recibir a Jesús como
Señor, que desean propósito en sus vidas, que desean sentido y significado. Pero para
ello debemos rogar al Señor de la mies que envíe a alguien para que le hable del amor
de Dios.
¿Y qué es rogar? Rogar es insistir, desear, anhelar con súplicas.
B) Que envíe obreros a su mies (Lc. 10:2d)
En esta segunda apreciación que Jesús nos proporciona vemos que él nos insta
que oremos para que envíe obreros para su mies. Los obreros que hacen la obra de
Dios, son escogidos y llamados por él. Pero para ello debemos de rogar al Señor que
los envíe.
Algunos dirán, yo no estoy capacitado para ser un obrero de Dios que vaya a su
mies, porque soy pobre, porque no soy preparado, porque mi trabajo me lo impide,
porque soy un enfermo, pues fíjese que precisamente esa fue la gente que Dios uso
para alcanzar a otro con el evangelio.
Por ejemplo Pablo en un momento de su vida llegó a ser tan pobre que muchas
veces padecía de hambre y carencia de lo necesario para vivir, pero llenó desde
Jerusalén y por los alrededores hasta Ilírico.
Ni la ignorancia o preparación secular es una excusa, algunos de los 12 apóstoles
eran hombres sin letras, pero Dios los uso en la evangelización.
Aquellos que tienen un trabajo secular dicen yo si no puedo ser un obrero de Dios
por mi trabajo, pues Dios uso a un esclavo llamado Onésimo para alcanzar a otros.
Otros ponen como pretexto a la enfermedad que padecen para no salir a
evangelizar, sin saber que Dios uno de los grandes hombres que menciona la biblia
como Timoteo sufría de frecuentes achaques. CADA UNO PUEDE SER UTIL A SU
PROJIMO, SI QUIERE HACE LO QUE PUEDE.

Conclusión: muchos se están yendo al infierno porque hace falta obreros, por lo tanto
debemos de orar y estar dispuestos para cumplir con la misión encomendada.
Asunto: Responsabilidad Tema: Embajadores de Dios en el mundo.
Título: Somos embajadores.
Texto áureo: 2 Corintios 5:20
Propósito: Enseñar a los hnos., que como cristianos tenemos una responsabilidad
intransferible e impostergable que cumplir.
Introducción: 2ª. Corintios 5:20 describe claramente en lo que cada persona se
convierte al momento de adquirir la nueva vida. Y la descripción o título que se da
otorga una responsabilidad que se adquiere de manera automática.
¿Y cuál es esa responsabilidad? Ser embajadores de Dios en el mundo. ¡Cuán seria y
grande es nuestra responsabilidad en este mundo! Pablo aplica este título a los
ministros de Cristo, representantes del Rey de reyes encargados de anunciar el
evangelio (2 Co 5.20; Ef 6.20).Por ello es necesario considerar algunas verdades de los
embajadores de Cristo.
I) Somos embajadores de Dios en un mundo en crisis
Como personas nacidas de nuevo cada uno de nosotros somos enviados a ser los
representantes de Dios en este mundo en crisis.
¿Estará en crisis el mundo? El tiempo de la doctrina falsa y de los valores
invertidos hoy más que nunca son evidentes, no crea que esto está en un futuro
distante. ¡Es ahora! Por doquier, la gente se está alejando de la verdad y está
aceptando mitos, actitudes y comportamientos que a la vista de ellos son correctos. Por
ejemplo en un programa de televisión se estaban hablando de las relaciones sexuales
“X”.
Esas relaciones sexuales “X” son las que se dan entre parejas matrimoniales, es
decir dos matrimonios en común acuerdo para intercambiarse entre sí para tener
relaciones sexuales, y saben que decían que tener ese tipo de relaciones sexuales no
es infidelidad, porque hay acuerdo entre esposos, además no se hace nada escondido.
¿Qué dice la biblia? 1ª. Tesa 4:2 Ya sabéis las instrucciones que os dimos por el
Señor Jesús. 3La voluntad de Dios es vuestra santificación: que os apartéis de
fornicación; 4que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y
honor, 5no en pasión desordenada, como los gentiles que no conocen a Dios;
El mundo está en una gran crisis, ¿Por qué está actuando y comportándose el
mundo así? Bueno sencillamente porque está en obscuridad. ¿y por qué está en
oscuridad? porque como iglesia no hemos alumbrado sino que hemos escondido
nuestra luz. (Mt 5:14)
Al mismo tiempo que estamos reunidos en este día, el diablo tiene un ejército de
personas que están ejerciendo su influencia en las ondas de radio y Tv, en las aulas, en
los medios impresos, en la internet, en los cines, y en todas partes promoviendo el
engaño anti bíblico.
Es en este contexto, que nuestro Señor Jesucristo nos está dando la misma orden
de movilización apremiante y llena de autoridad que les dio a sus discípulos antes de
partir a los cielos. Mt 28:19
II) Somos embajadores de Dios con una buena noticia.
Jesucristo nos envía hoy como envió a sus discípulos aquel día; nos envía con las
buenas noticias del evangelio. Con esa verdad liberadora que dice que: el poder del
pecado ha sido quebrado, el promotor del pecado y la rebelión ha sido derrotado, el
precio de nuestra redención ha sido pagado, el camino al cielo y a la paz con Dios está
libre, la salvación completa y gratuita está disponible para todos, la tumba ya no es el
callejón sin salida, Jesucristo la ha convertido en un paso a la gloria.
El hombre moderno ha alcanzado logros enormes. Esto es innegable, pero no
debemos ser engañados ni intimidados por las pretensiones de estos logros. Porque es
cierto los avances tecnológicos que tenemos son espectaculares, pero lo más duro es
que el hombre sigue hundiéndose más y más en el pecado, en creencias totas, en
pensamientos y acciones degradantes.
Por ello debemos entender que nosotros somos embajadores de Dios con una
buena noticia.
El mensaje de la biblia es BUENA NOTICIA, excelentes noticias para la
humanidad perdida que está en grave peligro.
Pero ¿Cómo sabrán, si no hay quién dé esa buena noticia? Por eso los que han
creído en Cristo somos llamados embajadores, somos los enviados por Dios a dar las
buenas nuevas.
Esa fue la orden que Jesús les dio a los discípulos que Juan el Bautista había
enviado a Jesús. (Mt 11:2 Juan, que estaba en la cárcel, tuvo noticias de lo que Cristo
estaba haciendo. Entonces envió algunos de sus seguidores 3a que le preguntaran si él
era de veras el que había de venir, o si debían esperar a otro.
4
Jesús les contestó: “Vayan y díganle a Juan lo que están viendo y oyendo.
5
Cuéntenle que los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios de su
enfermedad, los sordos oyen, los muertos vuelven a la vida y a los pobres se les
anuncia la buena noticia.)
III) Los primeros embajadores cumplieron su misión
La biblia en Mr 3:13 dice que Jesús escogió a 12 hombres y los envió a ser
embajadores de su reino y ellos cumplieron eficazmente en su tiempo. (Hch 5:42; 8:12;
11:20; 14:7; 17:6; 1ª. Cor 1:17)
Si pudieron hacerlo esos doce discípulos, en ese entonces, ¡También podremos
hacerlo nosotros, y debemos hacerlo!
Cómo fue que hicieron posible esa misión. Según vemos que aquellos primeros
discípulos pasaron 3 años de entrenamiento intensivo bajo la tutela del Maestro. Y ese
es nuestro problema porque hoy nosotros aun con todos los avances tecnológicos y de
transporte aun no hemos podido cumplir nuestra misión. No queremos ser capacitados,
no queremos pasar tiempo de calidad con el Maestro y ni menos queremos pasar
tiempo de calidad con su Palabra.
Si pasáramos tiempo con el Señor y con su Palabra entenderíamos que no somos
de este mundo y que estamos acá únicamente para ser sus embajadores, también
entenderíamos que la humanidad sin Cristo está perdida en el pecado, andando a
tientas en la oscuridad y viviendo lejos de Dios.
Miremos que dice la biblia de la humanidad (Salmo 51:5; Isaías 53:6 y Rm 3:23)
Los primeros discípulos entendieron estas verdades y cumplieron su misión. Hoy
Dios espera que también nosotros la entendamos y de igual manera lo hagamos como
los primeros discípulos.
IV) Somos llamados a ser embajadores con una pasión que nos consuma el
alma como a Pablo
Pablo fue un hombre apasionado por Cristo. Es decir que fue un hombre inclinado
muy vivamente por las cosas de Cristo.
Y esto lo sabemos por lo que nos revelan sus cartas, en una de ellas podemos ver
esta verdad, que Pablo era un hombre apasionado por Cristo. (Romanos 15:17-21)
Pablo fue una antorcha encendida para su generación, este hombre no predicaba
homilías inofensivas, no hacia predicaciones políticamente correctas, no hacia
presentaciones aburridas e insípidas, No. Este hombre era atrayente, entusiasta, ungido
por Dios, valiente, incisivo, penetrante, dinámico, en suma era un hombre que ardía con
una pasión que le consumía el alma.
Nuestro objetivo es la salvación de toda tribu, lengua, pueblo y nación (apoc. 7:9)
No rehusemos a confrontar a la gente con su necesidad de salvación, sanidad,
liberación y fortalecimiento. Prediquemos buscando una decisión respecto de Jesucristo
y la obra de salvación que logró en la cruz.
Conclusión:
Cuando Dios quiso salvar al mundo, no mandó un telegrama, no arrojó folletos, ni una
lluvia de notitas con la frase: Sonríe, Dios te ama, ¡No!. Dios envió a un hombre, su Hijo
amado, para comunicar el mensaje. Su estrategia no ha cambiado, El todavía envía
hombres y mujeres para cambiar el mundo. Nosotros decidimos si obedecemos y
vamos, o nos quedamos viendo cómo el mundo se pierde. La voluntad de Dios es que
vayamos y evangelicemos a los perdidos.