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TRABAJO SOCIAL Y ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL.

REFLEXIONES DESE LA
PRÁCTICA COMUNITARIA

Rafaela Macías Reyes


rafaela@ult.edu.cu
Universidad de Las Tunas
María del Carmen Rodríguez
Escuela de Trabajo Social Mazatlán

Universidad Autónoma de Sinaloa

Resumen

La animación sociocultural y el trabajo social comparten espacios en el accionar con,


en, desde y para grupos y comunidades, a partir de sus propias especificidades,
comenzando por sus objetos de intervención: necesidades culturales y necesidades
sociales; el espacio teórico del trabajo social, puede ser compartido por la
animación sociocultural al ser asumida como alternativa metodológica para el trabajo
social en la transformación sociocultural de los individuos, grupos y comunidades,
que provoca mayor presencia y permite atender integralmente las necesidades
sociales y culturales, utilizando como eje nodal a la cultura, el patrimonio cultural, la
memoria histórica y la identidad cultural, en el presente trabajo se aborda tal
problemática, se enfatiza en las características del trabajo social y la animación
sociocultural.

Palabras claves: animación sociocultural, trabajo social, intervención, espacio


teórico, objetos de intervención, alternativa metodológica, necesidades culturales,
necesidades sociales.

Introducción
Los retos a los que se enfrenta diariamente el Trabajo Social como
disciplina de las ciencias sociales, son resultado de la dinámica acelerada
por la que está transitando la sociedad en general, presentándose en ese
mundo dialéctico con una dinámica singular los agentes sociales, las
necesidades y la problemática social, así como las demandas sociales y sus
respectivas alternativas de solución de manera disociadas, que interactúan
a la vez en espacios comunes, aspectos, a los que el Trabajo Social les
debe encontrar una coherencia y relación lógica.

En la sociedad, existen campos dinámicos y dialécticos considerados por


Trabajo Social como áreas de acción, dimensiones en donde se objetivizan
como una construcción: Los espacios profesionales, ubicándolos en las
diferentes instituciones públicas, y organizaciones no Gubernamentales,
donde el profesional del Trabajo Social asume funciones de intermediación

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entre estas instancias, las políticas sociales con las que opera y los
usuarios que desean hacer uso de las mismas.

El profesional de Trabajo Social, atiende a sus objetos de intervención, que


son las necesidades sociales, brindando alternativas de solución en
dependencia del área a la que corresponda y al espacio profesional donde
se construye.

Por ello, Trabajo Social ha sido considerado polivalente, por la dimensión


social, compleja y abarcadora con la que interviene en sus propios objetos
de intervención, esto ha implicado la concreción de su especificidad a lo
largo de su proceso de consolidación, que como disciplina se ha apoyado en
diversos aportes surgidos de las ciencias sociales de las que se nutre en el
plano teórico, metodológico y técnico.

Sin embargo las exigencias presentes, resultantes de la propia dinámica


social y del avance de la ciencia y la tecnología, requiere que se brinde
respuesta a requerimientos nacidos de la misma práctica, porque el
momento histórico por el que atraviesa la disciplina de Trabajo Social, lo
requiere.

Las ideas centrales se enfocan principalmente hacia las necesidades de:


Integrar con formalidad y rigurosidad a la animación sociocultural como un
proceso complejo, inserto en el desarrollo cultural de las comunidades,
grupos, sectores e instituciones, dirigido al logro de la real participación de
la comunidad a través de la cultura, descubriendo en ese proceso las
formas prácticas de facilitar la incorporación no sólo la memoria histórica,
las tradiciones, costumbres, sino también las nuevas propuestas de
alternativas para la conservación, defensa y desarrollo del patrimonio
cultural, la identidad cultural y la cultura en su más amplia acepción.

Relacionado con las ideas hasta aquí abordadas es válido señalar que, los
agentes sociales de trabajo social se forman, crean, modifican, transforman
y heredan una cultura determinada producto del interactuar en su contexto,
en relación directa con los aspectos socioeconómicos y políticos, porque la
cultura representa su esencia y razón de ser, por lo que se puede afirmar
que, en ese espacio, se encuentran las causas de su realidad y
consecuentemente se está accionando profesionalmente con efectos
culturales.

La animación sociocultural como una propuesta para accionar desde, en,


con y para la cultura como proceso complejo, tiene un ámbito de acción
amplio, que bien puede enriquecer las áreas de intervención del Trabajo
Social, facilitando la reflexión del ser humano sobre las necesidades

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culturales y su resolución para su propio desarrollo cultural en el contexto
inmediato y mediato, propiciando una visión sobre lo material y lo espiritual,
sobre la naturaleza y el universo y él en perspectiva individual y colectiva.

La necesidad social y la política cultural, se presentan de manera integral y


globalmente en el entramado social, correspondiéndoles por lógica un
tiempo y un espacio, que enmarcan un momento histórico, dando como
resultado una realidad con condiciones, para brindar satisfactores, por lo
que, si la animación sociocultural como instrumento, acciona sobre lo
cultural a través del Trabajo Social y éste sobre el ámbito social
particularmente en los aspectos socioeconómico y político, es necesario
reflexionar y analizar cuáles son los procesos más adecuados para que los
sujetos sociales con los que intervienen ambos quehaceres, desarrollen
potencialidades y capacidades para que faciliten las oportunidades de
acceder a ellas con una visión y atención integral.de manera que se
alcancen esos estados de bienestar tan anhelados que transformen
conscientemente su realidad.

Atendiendo las ideas antes expuestas, que sirven de introducción se puede


concretar que este artículo tiene por objetivo: exponer algunas reflexiones
acerca de la relación que se puede establecer entre la animación
sociocultural y el trabajo social, de forma que los interesados encuentren
algunas ideas desde la teoría que les permita perfilar los resultados
prácticos.

Desarrollo
El trabajo social y la animación sociocultural orientan su acción “hacia la dimensión
social de la existencia del hombre" (Tello; 1999:134). Para intervenir activamente en
ella. En esta dimensión es donde la vida social y cultural se produce y reproduce, se
manifiestan diversas necesidades sociales y culturales que afectan el bienestar
social y la calidad de vida, provocando insatisfacciones y con ello diversos
problemas. Estas necesidades, sociales y culturales son el objeto de intervención
del trabajo social y la animación sociocultural; El trabajo social interviene desde un
enfoque sociológico y la animación sociocultural desde un enfoque culturológico.

Las ciencias sociales le aportan al trabajo social y también a la animación


sociocultural su fundamento científico o una apoyatura teórica según plantea Ander-
Egg, específicamente con los conocimientos de la pedagogía, la psicología, la
sociología, la antropología entre otras; lo que le permite definir su estructura
conceptual: sus enfoques, sus funciones, sus tendencias, sus categorías, sus
definiciones; así como también estructurar su cuerpo operativo: Su metodología,
sus métodos, sus técnicas. Estos aspectos teóricos metodológicos determinan su
práctica profesional adquiriendo características muy particulares que definen su
especificidad.

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El trabajo social ha dado saltos cualitativos, cambios sustanciales a nivel
conceptual, los que han respondido a las necesidades, exigencias del desarrollo
social económico, político y cultural de la época, en el aspecto metodológico también
ha sufrido transformaciones que han ido influyendo positivamente en los impactos
del mismo.

Se ha considerado como un arte, como una profesión administradora y ejecutora


de programas de asistencia social, como una tecnología. Estas concepciones han
sido producto de debates ideológicos y respuestas teóricas a su práctica profesional,
mas no el resultado de un proceso de sistematización por parte de los directamente
involucrados, los trabajadores sociales en activo aquellos que se encuentran
desarrollando la práctica profesional en los campos de acción.

En la actualidad los debates conceptuales del trabajo social coinciden en que es una
disciplina científica, pues comparte con las ciencias sociales sus deberes científicos
que le permiten estructurar su marco teórico conceptual y metodológico “para
reforzar el rigor de su quehacer y hacer de ello su capital cognitivo más importante”
(Tello; 1998:130). Interviniendo científicamente en las necesidades y problemas que
surgen de las relaciones sociales que establecen los hombres para la reproducción
de la vida humana.

La animación sociocultural según Casanova: “… la Animación Sociocultural moderna


se destacan dos grandes corrientes ideológicas: por una parte la corriente social del
Estado del Bienestar, que se desarrolla en Europa y Estados Unidos, y, que sustenta
la "civilización del ocio", que solo se propone garantizar mercantilmente el estado
placentero y, sin dudas también, enajenante del uso dirigido del tiempo libre, y la
corriente del "desarrollo comunitario", enraizada en los movimientos de Educación
Popular y la identificación con los humildes, que incluso ya desde el siglo XIX trataba
de llevar la cultura allí donde más dificultad tenía para llegar.

Trabajo social es la única profesión que tiene como objeto de trabajo las
necesidades y problemas sociales, que está orientada a intervenir de manera
profesional, integrando en los modelos de. Conceptualizar así el trabajo social
nos ubica de lleno en las potencialidades intervención los saberes tanto de
otras disciplinas, como de las sociedades concretas de esta profesión, en la
importancia en que la sociedad conozca esas potencialidades y se las apropie.
Como profesión, el trabajo social mucho tiene que decir sobre las necesidades
y los problemas sociales, simple y llanamente porque ello es su objeto de
trabajo (Tello; 1998:133-136).

Silvia Galeana de la O. Señala “que el objeto de intervención y /o estudio está


determinado por las relaciones sociales que establece el hombre para su
supervivencia y desarrollo”, (1999:139). Para la autora las relaciones sociales y
culturales que se establecen entre ellos se vuelven tan complejos hasta propiciar
desigualdades sociales, pobreza, problemas sociales, necesidades y demandas
sociales, que requieren ser atendidas por profesiones como trabajo social.

Estas complejas y entramadas relaciones son muy difíciles de comprenderse,


analizarse y resolverse de manera empírica, requieren estrategias y tácticas
científicas para dar respuestas especificas, ya que se mueven en dimensiones tan

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diversas pues la problemática y necesidades que atiende la profesión están
originadas por muchas causas y factores que determinan su génesis, desarrollo y
manifestación.

El profesional se mantiene en contacto directo con las personas que se encuentran


involucradas en estos problemas y necesidades sociales, " lo que exige una
intervención y una respuesta para una modificación y transformación " (Galeana;
1999:141).

La autora, define tres tipos de áreas de intervención a partir de los siguientes


criterios: El florecimiento de algunas ya existentes pero descuidadas poco atendidas.
El surgimiento de nuevos problemas y necesidades que requieren de ser atendidas y
las ya existentes tradicionalmente, y que han sido atendidas por el trabajador social,
en las cuales existe un mayor número de profesionales en contraste con la inserción
temprana o nula de un número más reducido de profesionales en áreas no
abordadas, no detectadas o descuidadas. Estos tres tipos de áreas de intervención
son: las tradicionales, potenciales y emergentes.

Áreas tradicionales.- Comúnmente atendidas por la metodología tradicional


(casos, grupos y comunidades). Pero también se han incorporado nuevas formas de
intervención, más acorde a la dinámica social, actual. Son prácticas reconocidas y
legitimadas por la sociedad. Ejemplo: Salud, vivienda, educación, trabajo, familia,
asistencia social, desarrollo comunitario, penitenciaria, servicios sociales.

Áreas Potenciales.- Problemas sociales que han estado latentes o descuidados o no


detectados, que no se han abordado en toda su magnitud. Para intervenir en ellos
se han hecho ajustes y adecuaciones a la metodología o utilizado procedimientos
novedosos poco difundidos y sistematizados, lo que ha limitado la trascendencia de
la participación, investigación, urbanismo, procuración e impartición de justicia,
capacitación profesional. Son prácticas poco difundidas y reconocidas, por
ejemplo: Empresarial y desarrollo de recursos humanos, promoción social.

Áreas Emergentes.- problemas o grupos sociales cuya manifestación y


repercusión no se tiene prevista, urgentes y trascendentes por la dinámica actual.
No existen marcos metodológicos plenamente establecidos o definidos, por lo que la
creatividad y las más recientes teorías en torno a lo social permiten generar
alternativas más acordes con las exigencias la realidad (aquí se puede proponer la
animación sociocultural). Ejemplo: derechos humanos, desarrollo municipal y
regional, medio ambiente, situación de riesgo y/o desastres naturales.

La clasificación de áreas de intervención que presenta Silvia Galeana, u otras que


pudieran existir muestran el nivel de sistematización con que cuenta la profesión al
tener el conocimiento organizado de los espacios donde el profesional debe actuar
con base en las características del objeto de intervención profesional. La profesión
debe de instrumentar acciones sistemáticas capaces de promover actividades y
condiciones favorables para la dinamización colectiva y la creatividad social.
(Galeana; 1999:143).

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Estas acciones sistemáticas están definidas como las funciones básicas de trabajo
social, las que se tienen que operacionalizar en alternativas de planificación para dar
respuesta a las necesidades y problemas que enfrenta el profesional, que a su vez,
debe tener habilidad teórica y metodológica para utilizar medios y recursos que
estén a su alcance, provocando e implicando la participación de la población en el
proceso de solución de los problemas.

Las funciones básicas del trabajador social, están relacionadas con la: Educación,
gestión social, investigación, capacitación, programación, orientación y asesoría,
asistencia, coordinación, selección, seguridad social y prestaciones, promoción
social y readaptación.

En su trayectoria el trabajo social ha planteado diferentes objetivos que van desde la


adaptación del individuo a su medio ambiente, hasta lograr el desarrollo integral del
hombre, y con ello la transformación social, sustentados bajo el enfoque de diversas
concepciones teóricas, ideológicas y políticas.

Actualmente se desarrollan bajo los siguientes ejes: orientación, organización y


movilización de los sectores que atiende, con el objeto de promover la satisfacción
de las necesidades básicas del ser humano a través de estos objetivos en un
proceso de autogestión que cree las condiciones necesarias para alcanzar mejores
niveles de vida.

El trabajo social como profesión científica, tiene determinado el sistema de


categorías con las que opera para ampliar su visión teórica y explicar los fenómenos
sociales tratados, entre ellas están las siguientes: individuo, grupo, comunidad,
política social, participación, necesidades sociales, sociedad, problemas, métodos.
Que de acuerdo a los criterios de varios autores brindan al trabajo social su referente
teórico sobre las tendencias más generales del desarrollo social, proporcionándole
elementos teóricos para explicarse los fenómenos sociales, sustentarse una
definición, explicarse sus relaciones fundamentales sobre su organización y una
forma de entender la historia lo que le da elementos para interpretarse y darle
significado a su campo de intervención profesional. (Salord; 1986:16).

El trabajo social es considerado una disciplina, una práctica social ya que no limita
su actuación a un nivel conceptual. “Extiende su alcance profesional hacia la
práctica de intervención en la sociedad” (Tello, 1999:129) como profesión colabora
de manera activa a hacer frente a la problemática social.

“La práctica profesional de los trabajadores sociales, siempre ha estado vinculada a


la sociedad a través de la intervención, lo que ha dado una riqueza y una diversidad
que no todas las profesiones poseen”. (Peón; 1999:129). Ello ha llevado al trabajo
social a enriquecer y estructurar su perspectiva metodológica, hasta entenderla
"como un proceso ascendente de crecimiento que significa acumulación de
conocimientos y experiencias. Las etapas o fases metodológicas se definen como
componentes del mismo y depende de las condiciones propias del contexto en el
que se desarrolla la experiencia de los objetivos definidos y de las posibilidades

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materiales y humanas de los equipos que la realizan. Se requiere acompañar al
proceso de métodos que guíen el camino y de herramientas técnicas instrumentales
que proporcionen información" (Mendoza; 1999:172-173).

Todo este importante marco de referencia al cual hacen alusión las autoras citadas,
hablan de la importancia que tiene el trabajo social en el desarrollo de la sociedad y
cómo la profesión ha experimentado avances y tenido apoyo de los diversos
enfoques sociales para dar respuesta a la problemática social que le corresponde
atender, hecho que le ha permitido ganarse un espacio profesional en la gran
diversidad de problemas sociales que se generan entre los individuos sin embargo
pese a todos los esfuerzos de sistematización, no se ha logrado tener una
estructuración conceptual propia que sea el resultado de niveles superiores de
conocimiento (conceptos, categorías, teorías, leyes).

Las ideas apuntadas permiten señalar que, el trabajo social no ha producido todo el
conocimiento desde su propia especificidad, lo que hace que se apoye en el que las
diversas ciencias sociales le proporcionan y le son útiles para su acción profesional.
Al respecto Susana Salord plantea que “el trabajo social no se estructura como un
campo de producción de conocimientos, sino de tratamientos de problemas sociales”
(Salord; 1986: 19)

En la gran producción literaria del trabajo social, es común encontrar propuestas


metodológicas de intervención; las etapas, momentos o procesos que proponen,
difieren un poco entre sí, pero pueden generalizarse algunos procesos que
responden a la intencionalidad del trabajo social.

He aquí algunos ejemplos de propuestas metodológicas:

Ezequiel Ander Egg Investigación


Diagnóstico.
Programación.
Ejecución.
Cecilia Tabón Definición del problema
Objeto de intervención
Selección de alternativas de acción
Ejecución
Evaluación

María del Carmen Mendoza Conocimiento.


Planeación.
Intervención.

La importancia que tiene la metodología para el trabajo social es que a través de ella
puede ser explicada la naturaleza de la profesión, pasar del nivel ideológico
(Manifestaciones y representaciones), a través de trabajos analíticos a lenguajes
científicos por medio de categorías y conceptos. Permite pasar de la simple
representación a la conceptualización racional, científica, de la realidad en el sentido
de que ya con la problemática construida, volver a la realidad para dar cuenta de sus

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múltiples determinaciones. La metodología estructura la intervención profesional
proporciona criterios de construcción de procedimientos que se articulan a través de
una serie de etapas, fases o momentos.

Los métodos de más tradición en el ámbito profesional del trabajo social, son el
estudio de caso, el método de grupos y los métodos de desarrollo y organización de
la comunidad, “porque desde el surgimiento de la carrera, hasta nuestros días se ha
validado su aplicación en la práctica cotidiana de estos profesionales, sobre todo en
el ámbito institucional en las áreas de salud, criminología y penitenciaria “. (López;
1999:103). Los que proporcionan apoyo de procedimientos, guía y orientación sobre
actividades, técnicas o tareas a realizar para definir la intervención.

Además se ha auxiliado de otros métodos, de otros procedimientos metodológicos,


de otros procesos investigativos: supervisión, sistematización, administración, e
investigación:

La supervisión, que su ejercicio ha sido tan importante en los procesos de formación


práctica de los estudiantes de trabajo social y en el mismo ejercicio profesional. Este
método ha colaborado en la verificación de las actividades que realiza el trabajo
social para analizar, registrar, cuestionar, aprender y evaluar las propias
actuaciones.

Por su parte la sistematización ha permitido a la carrera valorar la importancia de


procesar los conocimientos que la experiencia y la práctica profesional ha dado, para
regresar su saber pero ya transformado, iluminado por la teoría en aras de mejorar
la intervención de los trabajadores sociales.

De la administración se han recogido los instrumentos de planificación (plan,


programa, proyecto), para operativizar a través de ellos la acción profesional y
superar con ello la improvisación.

Los procesos de investigación, cualquiera que haya sido, o hayan contribuido a


estudiar el objeto de intervención de trabajo social en sus niveles más elementales
para que sus resultados sirvan de base al diagnóstico y así elaborar un buen
programa, plan o proyecto e intervenir profesionalmente.

Este auxilio metodológico ha sido eso, un auxilio para mejorar su intervención, pero
no ha logrado hacerlo parte de su práctica profesional cotidiana, no ha logrado
consolidar ese apoyó teórico, conceptual y metodológico que estos procesos le
pueden proporcionar.

Al igual que lo referido a los métodos, en la utilización de la técnica ha prevalecido,


el cuestionario, la encuesta, el censo y la observación; ampliando su espectro hacia
las técnicas grupales y técnicas didácticas.

Particularmente para tratar el tema de la estructura conceptual y operativa de la


animación sociocultural es necesario hacer referencia a la propuesta metodológica
de la animación sociocultural para el trabajo de comunidades del Colectivo de

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Autores del Proyecto Unicornio de la Universidad de Oriente de Santiago de Cuba,
Cuba. En esta propuesta del colectivo de autores del proyecto “Unicornio”, se
expone que la animación sociocultural se nutre y se auxilia de un contenido teórico
conceptual, “que se caracteriza por un sistema de categorías, enfoque, teorías,
ideas reguladoras, funciones, características y tipologías”. (Macías; 2001:4)

La animación sociocultural se apoya en la teoría de la cultura, que le aporta la


génesis de los procesos culturales. Se presenta como la orientadora de aquellas
disciplinas de la ciencia que se ocupan de los procesos culturales y brindan
conceptualizaciones y metodologías para concebir una alternativa dirigida al estudio
análisis e interpretación de la realidad concreta de las comunidades. El enfoque
culturológico e integrador opera con categorías aportadas por las ciencias
humanísticas que brindan como información las tendencias más generales del
desarrollo cultural en los niveles macro y micro. Entre ellas tenemos: Cultura,
identidad cultural, patrimonio cultural, necesidades culturales, desarrollo cultural
comunitario, participación, comunidad.

De acuerdo con las concepciones del colectivo de autores del Proyecto Unicornio de
la Universidad de Oriente (2001), Cada categoría contribuye con su aporte
conceptual a la conformación de un cuerpo sólido que permita desarrollar una
dirección científica de los procesos socioculturales desde la animación sociocultural,
y con ello cumplir con los objetivos de elevar el nivel de participación de los actores
sociales en el desarrollo cultural comunitario y la materialización de las políticas
culturales ponderando la defensa, promoción, conservación y enriquecimiento del
patrimonio cultural, para reforzar la identidad cultural y el sentimiento de pertenencia,
así como la creación de nuevos valores y bienes.

Pierre Besnard entre la variedad de análisis y valoraciones que hace de la


animación sociocultural, significa sus funciones como sociológicas y culturales lo que
es una importante precisión para el trabajo con la misma y su relación con el Trabajo
Social, lo que unido a consideraciones del Proyecto Unicornio relacionado con lo
estético, en lo ideológico, en lo educativo, en lo comunicativo y en lo organizativo
complementan la concepción que es preciso tener para la implementación en la
Trabajo Social.

Estas funciones le han permitido a la animación sociocultural adquirir características


para definir su espacio conceptual dentro de las ciencias sociales. Al respecto,
Martínez Tena y Varinia González (2000) del colectivo de autores del Proyecto
Unicornio, consideran que la animación sociocultural tiene la característica de ser un
proceso inducido con rigor y cientificidad por profesionistas especializados que se
apoyan en conocimientos de las ciencias sociales y humanísticas para realizar un
conjunto de prácticas y acciones culturales que se desarrollan en ámbitos amplios y
diversos tomando en consideración a quienes o a que áreas vayan dirigidos (Grupo
etario: animación infantil, animación juvenil, animación de adultos y animación de la
tercera edad).

En ese sentido se desarrolla animación artística, de salud, medio ambiental,


deportiva, turísticas y otras. También es importante tomar en cuenta el lugar
geográfico en que estas se desarrollan: animación rural, urbana, costera, periférica.

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Las prácticas y acciones que se desarrollan desde la animación sociocultural llevan
implícitos elementos para que la comunidad misma encuentre la respuesta a sus
necesidades culturales exigiendo también de los animadores socioculturales que
sean personas dinámicas, que estén “animados”.

Los animadores socioculturales deben poseer amplios conocimientos culturales, así


como cualidades personológicas indispensables para la realización de esta labor,
tales como: sensibilidad, creatividad, flexibilidad, optimismo, capacidad organizativa,
capacidad de observación y capacidad comunicativa para establecer relaciones con
las personas y las instituciones. Estas características requieren ser concebidas,
ejecutadas y evaluadas con los protagonistas del cambio cultural, exigen del respeto
a las ideas, opiniones y valores de los individuos y grupos y atender lo que puede
considerarse como el ABC de la animación sociocultural. Trabajarse en grupos para
grupos y con grupos, además de contribuir de manera prioritaria en la
materialización de las políticas culturales del país.

Otra de sus características se refiere a que la animación sociocultural toma como


punto de partida el patrimonio cultural, como expresión de los bienes y valores
culturales tanto materiales como espirituales creados por la sociedad en su devenir
histórico.
La tipología de la animación sociocultural está definida por la naturaleza misma de
los programas y o áreas a donde van dirigidos, entre ellos se encuentran de acuerdo
al colectivo de autores la animación sociocultural artística, la animación sociocultural
de la salud y la animación sociocultural ambiental. (Ver colectivo de autores,
1996:25-32)

Finalmente el colectivo propone ideas que regulen “este proceso encaminado a


organizar y promover las acciones de las personas para gestar proyectos de
desarrollo endógeno desde la cultura y para el desarrollo social que permiten
sensibilizar a la población en el hecho cultural además de participar desde una
perspectiva protagónica y visualizar el desarrollo de los procesos de cambio y las
causas que lo han favorecido”. (Colectivo de autores, 2001:8).

Este grupo de investigadores plantea que la animación se tiene una estructura


metodológica operativa e instrumental para estudiar a las comunidades desde la
mirada cultural y concretan la siguiente idea:

…partiendo de las premisas teóricas de que la cultura signa una


determinada calidad de vida en los niveles macro y micro y se visualiza en
las actitudes que asumen los hombres para conservar, defender, promover
los bienes y valores de su patrimonio, que la comunidad se asume como
organismo social vivo es expresión del conjunto de todas las relaciones
sociales, de que la participación consciente y comprometida, es
consustancial al desarrollo integral de las comunidades, de que el

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desarrollo cultural de las comunidades revela la dialéctica de los factores
endógenos y exógenos. Aunque se privilegia el desarrollo desde las
comunidades, estas reflejan las dinámicas globales. (Martínez; 2000:5)

La aplicación de esta metodología exige partir de los conocimientos que tienen los
comunitarios de su realidad cultural y tomar en cuenta los siguientes aspectos:
• Asumir la diversidad de opiniones, criterios y puntos de vista como expresión
de la multiplicidad de enfoques de la vida sociocultural que los miembros de la
comunidad poseen,
• considerar los valores autóctonos de la comunidad como garantía del éxito
en la elaboración de proyectos socioculturales desde dentro, utilizar los
recursos locales para el desarrollo sostenible de la comunidad,
• respetar el entorno natural y social, y trabajar desde la comunidad
interactuando con cada uno de sus miembros focalizando los niveles de
satisfacción de las necesidades culturales,
• iniciar el proceso sistemático, interrelacionado, flexible, participativo y
autodirigido para la activación de las potencialidades culturales de la
comunidad, enfatizar en el estudio de las características socioculturales de la
comunidad,
• autoreconocimiento por la comunidad de sus fortalezas y debilidades y las
amenazas y oportunidades, y al mismo tiempo reconocimiento de la
necesidad de su transformación sociocultural,
• convencimiento de que por sí solos pueden iniciar el cambio, y que la
dinámica comunitaria está en función del cambio de la realidad o el
movimiento de la utopía.

Para el colectivo del proyecto antes citado la participación es un elemento que


atraviesa todo el proceso pues se busca mejorar la calidad de vida de los
participantes así como la defensa de su cultura y su identidad, además estimular las
potencialidades de los grupos e individuos y ser partícipes en la toma de decisiones
para el desarrollo cultural de su comunidad, el conocimiento y reconocimiento del
patrimonio cultural, local nacional y universal que garantiza el desarrollo del
sentimiento de identidad, lo que al mismo tiempo se relaciona directamente con la
necesidad de potenciar la subjetividad humana para lograr el real protagonismo de
las comunidades en el proceso de su propio desarrollo. (Ver colectivo de autores;
2000:10).

La animación sociocultural como metodología, tiene una estructura que propicia el


proceso de inducción al cambio cultural, este indica las siguientes fases o
momentos:
Análisis de la realidad (diagnóstico), organización, planificación sociocultural,
ejecución y evaluación. La propuesta utiliza métodos y técnicas (Ander Egg;
1997:27) acordes al objetivo básico de la animación: el de generar procesos de

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participación o sea debe ser un método y unas técnicas participativas y que se
apoyan en una pedagogía también participativa. (Ander Egg; 1997:36)

A partir del análisis que se realiza vale destacar que para el grupo de investigadores
del proyecto Unicornio, es de vital importancia iniciar este proceso sabiendo de las
necesidades pero también de las posibilidades que los individuos, grupos o
comunidades tengan para participar y mejorar su calidad de vida. Conocer la
dinámica cultural y social de la estructura de la comunidad, para la detección de
líderes culturales, del conocimiento de la existencia del patrimonio cultural de la
comunidad y de instituciones culturales. Para lograr este conocimiento es necesario
contactar líderes sociales y naturales pues posibilita la información vivencial del
desarrollo de la comunidad, sus dificultades, logros y perspectivas.

Otro elemento que proponen para este conocimiento es la utilización de dinámicas


familiares que permiten al animador conocer las características psicosociales de la
población, y ser la protagónica del hecho cultural. Además, resulta esencial el
reconocimiento de sus bienes y valores como parte de su patrimonio cultural, lo que
influye en los sentimientos de pertenencia e identidad cultural.

De esta forma conocer las contradicciones e insuficiencias del desarrollo cultural


comunitario, es un indicador de las limitaciones culturales generadas por el propio
desarrollo de la comunidad, esto condiciona la sensibilización y concientización
sobre su realidad permitiendo generar alternativas de solución a aquellos problemas
culturales que urgen ser resueltos.

Este conocimiento de la realidad posibilita un diagnóstico de la comunidad, en él es


decisiva la participación ya que es la población la que atraviesa por estos problemas
detectados y quien mejor que ellos para abordarlos. El grupo de investigadores
concibe al diagnóstico como un proceso en el que se entrelazan la búsqueda de
información y las acciones para dinamizar la comunidad, en esa dirección las
acciones de carácter sociocultural tienen una doble intensión, por un lado aportan el
conocimiento de la realidad y por otro, usando procedimientos técnicos de la
investigación social como son dinámicas grupales y otras para dinamizar
culturalmente a esa comunidad (Colectivo de autores; 1996:35-37).

Este momento tan importante en el conocimiento de la realidad sirve de base según


Ezequiel Ander Egg para la programación de actividades socioculturales. El grupo
de investigadores de este proyecto Unicornio, sitúa el segundo momento en la
organización de las personas involucradas en este proceso metodológico, en la
organización de los recursos materiales y económicos. Esta organización se
materializa en las siguientes direcciones: la creación de un grupo de personas
formado por líderes naturales y los investigadores encargados del proyecto
sociocultural que juntos consideran el núcleo de la acción para la generación,

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divulgación y evaluación cultural además de tener la responsabilidad del impulso y la
coordinación entre otras funciones. A este equipo el grupo de investigadores del
Proyecto Unicornio lo ha denominado grupo Operativo Gestor de Cambios
Culturales.

Proponen también que es importante la organización del equipo de animadores


socioculturales, es un grupo de dirección que cumple con las funciones de organizar,
planificar, ejecutar y evaluar el proceso de la animación sociocultural. Es muy
importante su funcionamiento y estabilidad para garantizar la continuidad y
sistematicidad del proceso.

La creación de agrupaciones informales se refiere a aquellos grupos que sé


cohesionan por el hecho de reunirse en forma voluntaria, solo por el placer de
realizar alguna actividad que contribuya a reforzar su espiritualidad (ejemplo
creación de Clubes de esparcimiento), un espacio donde la gente se reúna para
conversar, intercambiar experiencias, comunicarse, ayudarse, jugar, buscar
alternativas a problemas y necesidades.

La creación del Grupo Multiplicador del Cambio Cultural, está constituido por
habitantes de la misma comunidad que por sus características puedan desarrollar la
labor de animación una vez que ya no se encuentre en la comunidad el grupo de
Agentes Inductores del Cambio. Como un presupuesto de la animación sociocultural
es la participación, se busca romper con la pasividad de los pobladores y es a través
de la formación de este grupo que trata de poner en práctica este presupuesto.

La organización de estos recursos humanos materiales y económicos es una


garantía viable para que la etapa de la planificación sociocultural tenga éxito. Se
utiliza como una forma de dirección de la cultura, que permite tomar decisiones en
el terreno cultural, se plasma en un plan de acciones, bajo las siguientes
alternativas de planificación: programas y proyectos culturales, modelos, sistema
de acciones, recomendaciones, estudios culturales. Apoyándose todos ellos en los
elementos de la gestión cultural.
Todos constituyen instrumentos de trabajo científicamente fundamentados al ser
expresión de la relación dialéctica entre los aspectos objetivos y subjetivos del
proceso cultural. La planificación implica: precisar resultados, orientación al actuar,
delegar responsabilidades y roles a involucrados en el proceso, prever y corregir
situaciones no planeadas, tener un sistema de control que dé cuenta del proceso. Lo
planeado no tendría razón de ser si no se materializa en la práctica. A este momento
se le denomina ejecución. Momento de llevar a cabo todas las actividades que se
planearon, es el momento de hacer animación sociocultural.

La intencionalidad de la ejecución para el equipo de investigadores del proyecto


Unicornio tiene por objetivo la movilización de la comunidad para contribuir al
rescate y desarrollo del patrimonio cultural, las acciones planeadas deben potenciar

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la subjetividad humana y satisfacer necesidades culturales. Con ella se debe de
garantizar la formación de los multiplicadores del cambio, satisfacer las necesidades
culturales. Según el equipo de investigadores la ejecución ha hacer realidad los
propósitos de la animación sociocultural: elevar las condiciones y la calidad de vida,
estimular la participación y la organización de la comunidad en el desarrollo de la
cultura. Además la ejecución se dirige a la sensibilización y toma de conciencia de la
participación y protagonismo cultural.

En forma simultánea se puede ubicar a la evaluación como uno de los momentos


más importantes de este proceso, ya que proporciona recoger y analizar la
información de todo lo que se hizo y lo que no, encontrar fallas, errores para evitar
repetirlo y proponer cambios y nuevas alternativas. La evaluación para el equipo de
investigadores debe ser una unidad de información y de medida. Proponen elaborar
indicadores para medir el grado de desarrollo de la cultura en términos cualitativos y
cuantitativos tomando en consideración elementos lógicos (banco de problemas),
metodológicos, entre ellos variables y técnicas a utilizar que sean concretos y
objetivos.

La evaluación se refiere a recoger y analizar sistemáticamente una información,


posibilitando determinar el valor de lo que se hace, se realiza a partir de un sistema
de indicadores que permiten medir el grado de desarrollo de la cultura en términos
cuantitativos y cualitativos; el sistema de indicadores que se elabora toma en cuenta
la orientación metodológica y garantiza la medición del comportamiento de
motivaciones, el movimiento que se produce en la comunidad con respecto al
reconocimiento del patrimonio, su conservación y enriquecimiento lo cual refleja el
desarrollo sociocultural comunitario. Momento metodológico que expresa el grado de
cumplimiento de los indicadores de cambio elaborados, la recogida y el análisis
sistemático de la información, lo cual permite determinar el valor de lo que se hace.

Las técnicas resultan ser el instrumento operativo más cercano a la acción, se


requiere de ellas para poner en práctica las acciones socioculturales planeadas.
Permiten responder a las interrogantes ¿Cómo? ¿Con qué hacer? En la obra
Metodología y Práctica de la Animación Sociocultural; Su autor Ezequiel Ander Egg.
Presenta una clasificación. Las define como técnicas principales que se han de
utilizar de manera exclusiva o combinada, según sea el caso:
a) Técnicas grupales.
b) Técnicas de información – comunicación.
c) Técnicas o procedimientos para la realización de actividades artísticas.
d) Técnicas o procedimientos para la realización de actividades lúdicas.
El autor refiere que, para el trabajo de animación conviene tener un buen manejo
de las técnicas, ya que de su buena dirección y aplicación se elimina aquello que se
dice, “aplicar la técnica por la técnica” y reducirlas a meras actividades de
entretenimiento.
14
La sistematización es una herramienta importante que se realiza después de cierto
tiempo de puesto en práctica el sistema de acciones de animación sociocultural,
para conocer el cumplimiento de los objetivos formulados, se parte de hacer una
reconstrucción de lo sucedido y un ordenamiento de los distintos elementos
objetivos y subjetivos que han intervenido en el proceso, para comprenderlo,
integrarlo y así aprender de la práctica. Se desarrolla en talleres de reflexión grupal
donde se conforman diferentes grupos que trabajan sobre cómo se comporta la
participación y luego se reúnen para analizar en conjunto las opiniones y garantizar
que se de continuidad a la práctica pero que se dejen las precisiones teóricas
indispensables para develar las esencias.

Los fundamentos teóricos, la evolución, definición, alcance, características y


dimensiones que el trabajo social y la animación sociocultural poseen, sirve de punto
de partida para ubicar las coincidencias y diferencias que ambas tienen para trabajar
con personas que buscan o están dispuestos a un cambio en su vida.

El primer punto de coincidencia entre ellas es su origen histórico, las dos surgen y se
utilizan para atenuar problemas que se originan como resultado de las relaciones
sociales que se establecen entre los seres humanos “para atenuar consecuencias
nefastas inherentes a la industrialización" (Quintana, 1986:25) pero desde diferentes
aristas, el trabajo social atendiendo problemas sociales y la animación sociocultural
problemas culturales. Se ha producido una evolución teórica enriqueciéndose de los
conocimientos que aportan las ciencias sociales como la pedagogía, la psicología, la
sociología, la antropología, para definir sus enfoques, sus tendencias y
especificidades en sus campos o ámbitos de acción en sus objetos de intervención y
en sus objetos de conocimiento y estudio.

Respecto a sus procedimientos metodológicos se han utilizado aquellos que


procuran la participación de la gente en la solución de sus necesidades para mejorar
sus estilos, modos o costumbres de vida, tratando de superar "toda forma de
manipulación, adaptación, conformismo o pasividad” (Ander Egg, 1997:45) en los
que pueden estar inmersos las comunidades y grupos sociales hacia los cuales va
dirigida la acción del trabajo social y de la animación sociocultural, por lo tanto, sus
ámbitos de acción son otra coincidencia.

En relación con las definiciones que ha habido de ellas y de acuerdo a la revisión


bibliográfica que se hizo, se aprecia que el trabajo social ha ido consolidándose
como una disciplina científica, mientras que a diferencia de las definiciones de la
animación sociocultural se encontró una gran diversidad de ellas, lo cual la sitúa
todavía en una gran movilidad de definiciones, por lo tanto la apreciación de la
dificultad al definirla.

Pero esta valoración seria cuestionable si se parte del conocimiento de que la


animación sociocultural al igual que el trabajo social se apoya de las ciencias

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sociales para estructurar sus marcos teóricos, metodológicos y operativos y que por
esta apoyatura el trabajo social recibe de las ciencias sociales, se considera como
disciplina científica y la animación sociocultural que también recibe este apoyo
conceptual no se le defina como tal.

En trabajo social se abordan las necesidades sociales o materiales desde las


políticas sociales en el ámbito individual, grupal y comunitario, su intencionalidad es
de adaptación y transformación sobre las condiciones materiales de vida. En la
animación sociocultural se trabaja con necesidades culturales desde las políticas
culturales con grupos y comunidades, se pretende objetivar la subjetividad, para que
el hombre tenga desarrollo espiritual y material.

El trabajador social tiene formación académica curricular, recibió una educación


formal y centra su tarea en la aplicación de políticas sociales. El animador
sociocultural es una persona especial que se forma a partir de su vocación de servir
a la comunidad, puede tener formación profesional en otra área del conocimiento o
solo adquieren sus conocimientos de manera informal en los grupos de capacitación
para el trabajo comunitario, a la vez los profesionistas de cualquier carrera que
desean trabajar con la animación sociocultural, pueden prepararse para trabajar las
políticas.

Desde sus orígenes el trabajo social ha orientado su acción profesional de acuerdo a


las políticas sociales dictadas por el Estado para atender las necesidades sociales
surgidas a partir de las relaciones sociales que se establecen entre los hombres, de
tal forma ha definido las siguientes tendencias en su práctica profesional: asistencia
social, seguridad social, promoción social. También ha utilizado otras metodologías
para orientar su acción profesional, entre ellas se encuentran la educación popular,
la educación social, el trabajo con grupos, (casos, grupos y comunidad).

Si partimos de que estas tendencias han orientado la práctica profesional del trabajo
social, entonces se puede afirmar que también puede incorporar la animación
sociocultural a partir del conjunto de conocimientos teóricos que posee, el enfoque
cultural que sustenta, la metodología, la orientación de sus métodos y técnicas para
su acción profesional, incorporación que le serviría de acuerdo a Tello Peón para
reforzar el rigor de su quehacer y ampliar su “capital cognitivo”.
Es de considerarse que estos aportes de la animación sociocultural le hacen falta al
trabajo social, para cubrir una necesidad impostergable de la profesión, que se ha
mencionado constantemente en diversos textos de la misma; resolver la
problemática atendida, al nivel de las causas que lo originan y trascender los efectos
que actualmente tiene su acción profesional.

Lo anterior coadyuvaría a que el trabajo social participe en la solución de la


problemática de manera más integral, a partir del conjunto de determinaciones que

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hacen posible la existencia de los fenómenos, así se evitaría la visión reduccionista
del objeto de intervención hacia lo social únicamente, que limita la solución, porque
verlo así, es comprenderlo en el ámbito parcial y desde una óptica que niega u
oculta el resto.

Particularmente el enfoque cultural que sustenta a la animación sociocultural situaría


al trabajo social en una dimensión ampliada del conocimiento, de la participación y
de la transformación de su objeto de intervención con la posibilidad de acceder a
niveles científicos superiores a los que en la actualidad se ubican. Esta amplitud
permitiría entender los fenómenos desde una perspectiva cultural y no reducir su
acción profesional a lo social. En conclusión la incorporación de la animación
sociocultural situaría al trabajo social en un peldaño más de su desarrollo
considerándola como otra tendencia en su práctica profesional.

Lo anterior se fundamenta, en que si se revisa la práctica profesional del trabajo


social a través de su historia, se encuentra, que en determinadas etapas de su
desarrollo, se han promovido un conjunto de acciones que pueden ubicarse en el
ámbito de la animación sociocultural, pero, se han realizado de manera empírica,
motivados por las situaciones problemáticas que deben ser atendidas; entre ellas se
pueden citar: teatro guiñol, taller de artes plásticas con niños, manualidades con
señoras y niños, deporte con jóvenes y niños, creación de museos comunitarios,
festejos infantiles.

Es pertinente reiterar, que asumir la animación sociocultural lograría ampliar la visión


de la profesión y su objeto de acción hacia una dimensión integral. Con el aporte del
enfoque cultural que la animación sociocultural posee, se pueden situar los
mecanismos de relación conceptual que se establecerían entre ellas y lograr que el
trabajo social de soluciones integrales a la problemática que atiende considerando la
dimensión cultural que estos tienen.

¿Qué coincidencias se pueden citar en sus estructuras metodológicas conceptuales


y operativas?. Se iniciara comentando sobre el conjunto de categorías que
comparten y “que les brindan información de las tendencias más generales de la
sociedad” (Martínez, 2000:3). Entre ellas se encuentran: participación, comunidad,
grupos, necesidades.

Respecto a la metodología coinciden en utilizar los mismos momentos del proceso


de intervención comunitaria; en primer lugar el conocimiento de la realidad a través
de una investigación “que culmina o se sistematiza en un diagnóstico” (Ander- Egg,
1997 :125), el que servirá de base según el autor para arribar al momento de la
programación (en trabajo social) o planificación sociocultural (en animación
sociocultural). Así con la acción planeada se llega a la ejecución de las acciones con
un enfoque cultural desde la animación sociocultural o con un enfoque social desde
el trabajo social, este momento es definido por Ander Egg como “la práctica de la
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animación sociocultural, es el momento del hacer de llevar a cabo una serie de
actividades” (Ander- Egg; 1997:169). Posterior a este momento tan importante le
continúa el de la evaluación definido por trabajo social y la animación sociocultural
de la misma manera.

Los métodos que comparten son los de investigación acción – participante, método
de desarrollo de la comunidad y método de grupos. En tanto, con las técnicas se
puede observar que utilizan principalmente aquellas para recoger información: la
entrevista, la observación, la encuesta, el censo, el taller, el cuestionario y aquellas
para trabajar con grupos; técnicas grupales o dinámicas grupales de las que se
pueden encontrar una diversidad muy importante. En este aspecto metodológico, se
aprecia con más nitidez los mecanismos de relación que se establecen entre ellas al
compartir procedimientos para intervenir en las comunidades con el propósito de
“provocar” (De La Riva) la participación de los pobladores en la solución de las
necesidades tanto sociales como culturales para mejorar su calidad de vida.

El establecer las similitudes y diferencias del cuerpo teórico, conceptual y


metodológico de la animación sociocultural y el trabajo social, permitió ubicar los
mecanismos de relación que se establecen entre ellas para poder tener una primera
versión y afirmar que la animación sociocultural posee un aspecto teórico conceptual
sustentado en el enfoque cultural que le proporcionan las teorías y los modelos que
ofrecen explicaciones de los fenómenos y procesos desde el prisma de la cultura.
Este enfoque cultural puede enriquecer el “capital cognitivo” (Tello Peón) del trabajo
social al proporcionarle una visión ampliada de la realidad para entenderla como una
totalidad, permitiéndole al profesional del trabajo social una dimensión integral de su
objeto de intervención.

Consideraciones finales

En el desarrollo conceptual teórico y operativo del trabajo social y de la animación


sociocultural, permite encontrar coincidencias y diferencias entre ellas, de tal forma
que es posible su utilización por los profesionales que se acercan de una u otra
forma a la esfera del trabajo social, más que las coincidencias vale significar sus
relaciones y en ese sentido se significa esas relaciones se establecen desde los
procesos teóricos y metodológicos de la animación sociocultural y el trabajo
sociocultural, se considera que se concreta en sus cuerpos teóricos conceptuales y
en las necesidades sociales que permiten la relación de ambos campos con los
grupos y los individuos.

La animación sociocultural se erige en una alternativa metodológica para el trabajo


social y se puede argumentar de la siguiente forma:

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• Por las similitudes metodológicas para trabajar en las comunidades. Utilizan
los mismos momentos del proceso de intervención en las comunidades.
Además de las técnicas y métodos.

• El aporte teórico conceptual que posee la animación sociocultural,


(particularmente sus categorías y su enfoque) puede enriquecer el bagaje
teórico conceptual y metodológico del trabajo social, o “su referencia teórica”
según lo define Susana García Salord, “como el conjunto de categorías y
conceptos que aportan una definición de la sociedad, una concepción de las
relaciones fundamentales que sustentan su organización y una concepción de
la historia; desde las cuales se interpreta y significa el campo de intervención
profesional”. (García, 1986:16).

• Específicamente el enfoque culturológico y la categoría cultura significan para


el trabajo social una mirada distinta; visionar al hombre desde su dimensión
cultural, su desarrollo material y espiritual y así el profesional participará de
manera integral en la solución de la problemática social que le corresponde,
evitando la reducción de su objeto de intervención hacia las necesidades
sociales únicamente y ampliar su intervención profesional hacia la
problemática cultural. La problemática social que atiende el trabajador social
es resultado de las relaciones mutuas que se establecen entre los grupos
sociales y estos a su vez son considerados por Marvin Harris como aspectos
de la cultura.

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