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INSTITUCIONALISMO

María Augusta Arévalo - Karla Ayala


Aula 36
2019/01/22
Cuando consideramos la teoría del desarrollo económico debemos tomar en cuenta ,como este
evolucionó dentro de los diferentes países siendo estos del sur o del norte, cuando el presidente
norteamericano Harry S. Truman implanta un discurso en el que se busca que los países menos
desarrollados se desarrollen, básicamente es aquí donde trataremos al problema del sub-desa-
rrollo ya no es solo competente a los países que se encuentran en esta etapa sino que también
es competencia de los países desarrollados, pues a finales de la década de los setentas vemos
como la ortodoxia del desarrollo se rompe dando paso a la creación de nuevas políticas orien-
tadas al fortalecimiento del mercado como el mecanismo de asignación optima, y la liberación
comercial; dando paso a la nueva teoría del desarrollo formalizada en el consenso de Washing-
ton, siendo este una herramienta generadora de desigualdad y fragilidad para los países en vías
de desarrollo, al ver el fracaso de este modelos de desarrollo se plantea nuevas reflexiones
sobre el desarrollo tomando en cuenta las óptica de los limites ambientales, y el modelo de
crecimiento capitalista, poniendo en duda si el crecimiento y desarrollo de los países está li-
gado a la acumulación material.

Siendo en el post consenso Washington donde se toma de referente a las instituciones, dando
paso al nuevo enfoque económico como es el institucionalista o la nueva economía institucio-
nal, el cual pretende ampliar el marco de análisis incluyendo una multitud de factores como
son la ideología, la religión, la cultura, la historia, y el poder o los conflictos de interés, donde
la teoría convencional no lograba por si sola identificar o dar solución, a lo largo de la historia
se han creado varias pugnas sobre cuál, es el papel del institucionalismo y como este toma un
lugar sumamente importante dentro de la economía del desarrollo.

Ahora bien se construye un debate considerando a los que simplemente postulan, y que no
tienen intereses netamente individualistas, y consideran que la economía en su esencia es di-
námica, pragmática y su análisis es en sí interdisciplinario. Vemos que el institucionalismo
norteamericano es solo la parte incipiente de lo que realmente es el enfoque, su diferenciación
en esa época es la utilización de la matemática para interpretar la realidad económica como se
la concibe y se la considera. Se cree que este enfoque toma una corriente Darwinista, es decir,
el proceso de una evolución fortaleciendo así su postulado de una economía dinámica.

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Las variables del entorno sociopolítico en el cual los individuos toman sus decisiones; si bien
el institucionalismo ha tenido la virtud de destacar las simplificaciones y abstracciones de la
teoría económica, no puede decirse que haya logrado resultados concretos en cuanto a encon-
trar leyes y explicar procesos con la misma rigurosidad que ésta; frecuentemente ha derivado
en una cierta ideologización, sin encontrar un sustituto claro para la teoría que se pone en tela
de juicio. “Por ello los aportes no han sido tan significativos como se esperaban y el institucio-
nalismo ha servido, básicamente, como un recordatorio del complejo mundo de lo social dentro
del cual se producen las interacciones económicas”. (Fundamentos de Economia, 2011)

A hora bien, el enfoque institucionalista toma como referencia: esquemas, normas y regulacio-
nes humanamente divisados que permiten y constriñen la conducta de los actores sociales y
hacen predecible y significativa la vida social. “Dentro del Institucionalismo económico iden-
tifica los efectos de las instituciones en el desempeño económico y social de las naciones, cuyas
diferencias en su desarrollo se explican por las diferencias en sus arreglos institucionales”.
(Hernández, 2008).

Cuando hablamos del institucionalismo debemos tomar en cuenta que este se encuentra divi-
dido entre la economía institucionalista y la economía política institucional, donde estos dos
conceptos no se conectan siendo así que la EPI ha dado la bases lógica para la gobernabilidad
al considerar “las consecuencias de las formas institucionales alternativas en la conducta de los
individuos y en los resultados de las decisiones colectivas, los mecanismos que posibilitan a
las instituciones constreñir los comportamientos y la lógica de los procesos a través de los
cuales cambian las instituciones. (Hernández, 2008)

Existen diversas críticas que mencionan al institucionalismo dentro del desarrollo y según
Chang la concepción del crecimiento como proceso de acumulación de capital dio paso a una
visión que ponía el acento en la sólida vinculación entre instituciones y desempeño económico.
Se producía un giro desde una “teoría del desarrollo libre de instituciones” a una “Nueva teoría
del crecimiento” y se asumía que las políticas publicas y los marcos institucionalistas eran la
explicación más importante sobre las diferencias de ingresos entre países, pero existe algo to-
talmente clave ante todo esto, y es que las buenas instituciones son primordialmente importan-
tes para el desarrollo, pues estas son las que salvaguardan los derechos de las personas y ga-
rantizan el cumplimientos de cualquier clase de contrato legal y lógico. Solo así se logra favo-
recer a los actores de esta sociedad en la que vivimos, con instituciones de calidad.

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