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ANÁLISIS DE LA GUERRA ESPIRITUAL

TRABAJO DE INVESTIGACIÓN
Presentado al personal de la Facultad Teológica Latinoamericana Alianza.

En el cumplimiento parcial de
Los requisitos de grados de
Master en Estudio Pastorales

Por
Paulo Santis L.
Noviembre, 2012.
ÍNDICE

Introducción………………………………………………………………………………………………………………….….……….3

I. Guerra espiritual desde la perspectiva neopentecostal…………………………..………………….…5

A. Definición de guerra espiritual…………………………………………………………………………5


B. Jerarquías demoniacas……………………………………………………………………….…..…….…7
C. Espíritus territoriales……………………………………………………………………………..…………7

II. Respuestas conservadoras de la guerra espiritual…………………………………………………….…10

A. Mantener un adecuado equilibrio en cuanto a la guerra espiritual……………..……9


B. Forjar una doctrina en base a lo que la Biblia claramente enseña……………….…12
C. Debilidad de la doctrina de los espíritus territoriales…………………..………………...13
D. Guerra espiritual según el apóstol Pablo…………………………………..……………..…….14

III. Evaluación y aplicaciones prácticas sobre guerra espiritual………………….……………….…...17

Conclusión………………………………………………………………………………………………..……………….……………20

BIBLIOGRAFÍA………………………………………………………………………………………….……………………….……..23

2
Introducción.

En las librerías de Latinoamérica, es sorprendente la cantidad de literatura que existe


respecto a la guerra espiritual. En nuestros países, pastores realizan oraciones de guerra
espiritual en partes estratégicas como cerros, colinas, ciudades y pueblos, con la finalidad de
atar al hombre fuerte de la ciudad y de esa forma la tarea evangelizadora será más productiva,
según sus opiniones. En internet la producción de artículos, de seminario, conferencias sobre el
tema impresiona. No es desconocido que continuamente el cristiano lucha con el diablo, la
carne y el mundo; pero la guerra espiritual promovida por el neopentecostalismo es algo
novedoso, quizás sea eso, precisamente la novedad, la causa de su atractivo.
Dentro del pentecostalismo clásico siempre se ha protagonizado exorcismos y
experimentado grandes sanidades físicas. De modo que la guerra espiritual no es desconocida
para el pentecostalismo tradicional. Pero la nueva corriente, basado en experiencias de
personas en este terreno escabroso, han desarrollado una nueva forma de ver el mundo
espiritual y para justificar sus pretensiones, presentan exitosos resultados al aplicar sus
técnicas espirituales. ¿La verdad podrá ser medida por el éxito? Recordar que también los
católicos romanos han experimentado curaciones y sanidades al invocar a sus santos. También
los curanderos, machis, shamanes y brujos se caracterizan por su éxito en este campo, es
precisamente la razón por la cual aún existen y son inmensamente requeridos. Surgen varias
preguntas referentes a este tema.
¿Será escritural la guerra espiritual según la cosmovisión del neopentecostalismo? ¿La
Biblia habla de atar al hombre fuerte de una ciudad para, luego, comenzar la tarea de la
evangelización? ¿Las Escrituras avalan la creencia de demonios territoriales? ¿Describe el texto
sagrado, las jerarquías demoniacas, con la precisión con la cual la presentan los promotores de
la teoría de la guerra espiritual? ¿Se requerirá descubrir los nombres de los demonios para su
expulsión de los cuerpos de los posesos? Tales interrogantes son de vital importancia, pues se
debe dilucidar este tema a la luz de la revelación escrita, pues nuestro compromiso es con la
Biblia, el juez último y definitivo referente a doctrina. Este trabajo es importante para evitar
excesos que podrían cometer nuestros hermanos tocantes a la guerra espiritual y además al
desconocer este terreno, podría ser causa de impedimento en la tarea evangelizadora o darle a
todo una explicación científica.

3
Lo investigado se centra en la teoría de la guerra espiritual promovida por el
neopentecostalismo. Al parecer, debido al exceso que se comete por los defensores de esta
clase de guerra, tal teoría, aunque emplea textos bíblicos, no se fundamenta en la sana, en una
correcta, diligente y responsable exégesis Escritural. Las fuentes que se utilizarán son de los
principales expositores de esta corriente teológica; Peter Wagner, Ana Méndez, Guillermo
Maldonado, Cindy Jacobs y Harold Caballeros. Además se emplearan diversas fuentes de
escritores conservadores y teólogos como Bernardo Campos, Raúl Zaldívar, Ed Murphy, entre
otros. El material se organizará de manera lógica, se presentará la postura neopentecostal,
luego, la línea conservadora o tradicional, para finalmente, realizar una evaluación y
aplicaciones prácticas sobre el tema.

4
Guerra Espiritual desde la perspectiva neopentecostal.

Definición de guerra espiritual.

La guerra espiritual debe distinguirse de las luchas continuas que enfrenta el creyente.
Es la aplicación de una serie de técnicas orientadas a atar a las potestades satánicas, según el
nivel jerárquico de éstas, con el fin de que la evangelización sea más efectiva y fructífera. 1 “Es
una articulación teológica sobre demonología, escatología y pneumatología, aplicadas a la
doctrina y prácticas de la misión de la iglesia, conocida en los círculos académicos como
misionología.” 2
La guerra espiritual promovida por el neopentecostalismo, surge de la cátedra del
seminario Fuller, en Norteamérica. Tal doctrina excede los principios bíblicos, al establecer una
metodología basada en las múltiples experiencias del mundo espiritual, ante cuya
demostración sólo se presentan argumentos pragmáticos de éxito. Aquellas experiencias,
lamentablemente, no se sostienen sino en una lectura casi esotérica de algunos pasajes de la
Biblia, donde se supone, al menos en teoría, ha de ser siempre nuestra verdadera autoridad. 3
Efectivamente, por ejemplo Ana Méndez, afirma que su libro sobre guerra espiritual se
basa en una profunda revelación y extensos encuentros personales en este campo. Según su
opinión, los calificados para traer luz sobre el tema son aquellos que han sido protagonistas en
los encuentros bélicos contra los poderes de las tinieblas. Además indica que su libro es el
4
resultado de la inspiración que Dios le otorgó. Es increíble que no mencione las Escrituras
para sostener sus principios de guerra espiritual en la introducción de su libro, es más, para
ella, las experiencias son suficientes para traen luz.

1
Raúl Zaldívar, Teología Sistemática, desde una perspectiva Latinoamericana. (Barcelona:
EDITORIAL CLIE, 2006), pág.250.
2
Bernardo Campo, Visión de Reino. El movimiento Apostólico y profético en el Perú. (Lima:
Baseel Publishers, 2009), pág. 77.
3
Segovia, José, Julián Mellado y Esteban Rodemann, Guerra espiritual, una reflexión crítica.
(Barcelona: Alianza Evangélica Española, 1998), pág. 5-6.
4
Ana Méndez. (Noviembre 2012). ¿Que es Guerra Espiritual?
http://intercesoresenaccion.blogspot.com/p/que-es-guerra-espiritual.html. Consultado: 10 de
Noviembre, 2012.

5
Maldonado, también continúa con las experiencias como base para sostener su teoría.
Este autor indica que si somos oprimidos por el diablo, si el demonio ha enfermado nuestro
cuerpo es nuestra culpa, le hemos permitido que nos oprima y nos enferme.5 La depresión,
maldición, miseria, contienda, la falta de trabajo son tanto demonios y circunstancias
desfavorables que nos han acontecido por no ejercer la autoridad legal que Jesús le dio a todo
creyente, es decir, el atar y desatar. 6 Al parecer, lo que señala Maldonado, es que el creyente
con la autoridad que Dios le otorgó puede tener control sobre toda enfermedad, demonios y
adversidades de la vida diaria. Y para emprender esta lucha espiritual, él dice que se debe lidiar
en ciertos niveles.
Los niveles son seis en la guerra espiritual. El nivel personal, donde debe cortarse
maldiciones generacionales, entre otros temas. El segundo nivel el terrestre, tiene que ver con
expulsar demonios de las personas. Nivel tres, realizar una investigación de los demonios que
gobiernan la iglesia, saber como entraron y cómo ejercen su gobierno. El chisme, la división, el
legalismo, el divorcio, los celos, la sexualidad son espíritus, comenta Maldonado. Nivel cuatro,
lucha contra los demonios territoriales de la ciudad y nación. El nivel cinco es similar al cuarto,
pues habla de como hacer cartografía espiritual. El último nivel es el Armagedón. 7
En Nicaragua se implementó una estrategia similar al planteado anteriormente, con
algunas modificaciones. Los pasos son: mapeo espiritual o inteligencia espiritual. Reclutar un
ejército de oradores. Cartografía espiritual. Sistematizar el trabajo. Plan de intercesión. Unir los
esfuerzos de guerra espiritual y evangelismo. El discipulado a través de las estructuras de
células. Grupo de evangelismo haciendo guerra espiritual. El trabajo especial con la niñez. Estos
nueve pasos son desarrollados por las megas-iglesias y por iglesias pequeñas de este país. No
se hace evangelismo sino va a acompañado de la guerra espiritual. 8Es tan exitosa esta
estrategia espiritual, que Cindy Jacobs dice que con la oración intercesora en esta clase de
lucha, se puede evitar desde un terremoto hasta hacer posible que su equipo favorito gane un

5
Guillermo Maldonado, El poder de ata y desatar. (Miami: Nuestra Visión, 2006), pág. 87.
6
Ibid.
7
Guillermo Maldonado. (Noviembre 2012). Niveles de la guerra espiritual. http://estudios-
biblicos.avanzapormas.com/Demoniologia/seis-niveles-de-guerra-espiritual.html.Consultado:10 de
Noviembre, 2012.
8
Daniel Chiquete y Luis Orellana, Voces del Pentecostalismo Latinoamericano IV. (Concepción:
RELEP, 2011), pág.274.

6
partido de fútbol. 9Presentan una imagen excesivamente triunfalista, desde el punto de vista
posmoderno. ¿Nunca se habrán detenido a reflexionar que eventualmente ejercerían la
oración intercesora en contra de la voluntad de Dios y ser respondida desfavorablemente,
según sus antojadizos caprichos? Recordar la oración del rey Ezequías y sus desastrosos
resultados.

Jerarquías demoniacas.

Para comenzar la lucha espiritual, según el neopentecostalismo, es necesario distinguir


sus estructuras funcionales. Para distinguir los niveles jerárquicos se usa Ef. 6:12 y Daniel
10:13,20. Según el orden o escala descendente se encuentran los principados (gr. Archai),
potestades (exousia), gobernadores (dunamis) y huestes espirituales de maldad
(kosmokratoras). Exousía, son las fuerzas demoniacas detrás de las estructuras humanas.
Dunamis, operan dentro de países y culturas para afectar ciertos aspectos de la vida.
Kosmokratoras, son variedades de espíritus que atormentan a la gente; como por ejemplo
espíritu de engaño, adivinación, lujuria, rebelión, temor y enfermedad.10

Bernardo Campos, teólogo pentecostal Peruano, dice que aunque la distinción es


bíblica, recibió el influjo de pseudo-Dionisio Areopagina, filósofo neoplatónico del siglo V o VI
que escribió sobre la jerarquía celestial y eclesiástica. 11Es importante para los teólogos de la
guerra espiritual discernir las estructuras de estos espíritus demoniacos, pues sirve para saber
con quién se enfrenta al momento de expulsar a un demonio de un determinado territorio

9
Cindy Jacobs, Conquistemos las potestades del enemigo. (Miami: EDITORIAL BETANIA, 1993),
págs.270-274.
10
Zaldívar, loc.cit.
11
Campos, loc.cit.

7
Espíritus territoriales.

Según el neopentecostalismo los espíritus malos gobiernan sobre ciertas zonas


geográficas que se denominan fortalezas, estos son centros de control de mando de Satanás.
Para ingresar a aquellos lugares estratégicos se intenta discernir las puertas de la ciudad, tras
un tiempo de oración y ayuno, en que se descubre la identidad del hombre fuerte, atándole en
oración de guerra. Para cumplir aquel cometido, se precisa obtener su nombre y reprenderle
12
con autoridad. Jacobs dice que “un espíritu territorial es uno que gobierna sobre cierta
región geográfica.”13 Segovia señala:
Según Cindy Jacobs…los representantes de Satanás se ubican bajo sus órdenes sobre
regiones geográficas. Pero esos espíritus territoriales corresponden a los dioses de cada
región, que seguirían siendo adorados, aunque sea de otro [sic] manera en las
sociedades seculares actuales.14

Al continuar con la postura de la autora citada por Segovia, se desprende que sus
doctrinas se basan en experiencias personales. Al relatar su testimonio, cuando repartía
tratados en la ex Unión Soviética, indica que antes de entrar en la Plaza Roja, todo el mundo le
aceptaba los folletos, pero curiosamente, al ingresar a la plaza, hubo un rechazo absoluto.
Jacobs, atribuye lo sucedido a un espíritu territorial alojado en el representantito lugar público
ruso. Luego de orar y pedirle a Dios que quitara la ceguera de las personas de manera
sorprendente aceptan todas las publicaciones evangelísticas hasta acabarlos por completo. 15
Zaldívar revela también que en la guerra espiritual, existen dos tipos de oración.
Oración de intercesión, que sirve para discernir cuáles son las puertas que el demonio usa para
entrar a las vidas de las personas. La oración de guerra que consiste en reprender al enemigo,
se le ata y se lo expulsa del territorio para que la evangelización tenga los resultados
esperados.16 Pero, para poder discernir dónde se encuentran específicamente estos enemigos
es imprescindible detectarlos con precisión. Para ello se plantea un método denominado
cartografía espiritual.

12
Segovia, op.cit., pág.24.
13
Jacobs, op.cit., pág.267.
14
Segovia, op.cit., pág.25.
15
Jacobs, op.cit., págs.259-260.
16
Zaldívar, op.cit., pág.251.

8
La cartografía espiritual, plantea Caballeros, es una revelación de Dios a su pueblo,
sobre nuevas estrategias para ganar a los perdidos para Cristo. Nos ayuda a abrir nuestros
radares espirituales para mostrarnos la situación del mundo conforme la ve Dios. Juega el
mismo papel importante que la inteligencia y el espionaje durante la guerra. Esta guerra es
confirmada por sueños reveladores que reciben sus feligreses. Una hermana de su iglesia vio
tres ciudades, con sus respectivos nombres unidas por tres manos pertenecientes a un hombre
fuerte. Después de la contienda con los espíritus por un tiempo, las cosas cambiaron de modo
radical, tanto social y espiritualmente, incluso el presidente de Guatemala, Jorge Serrano, es
cristiano y miembro de su iglesia.17
Wagner, indica que la cartografía tienen su base bíblica en Ezequiel 4:1. Al realizar la
maqueta representativa de Jerusalén, el profeta Ezequiel, evidentemente que no se da una
referencia a la batalla física, sino a la lid espiritual. Por tanto en la actualidad el diseño de las
ciudades ya no se emplearía elementos antiguos sino modernas tecnologías computacionales.
18
Una vez identificado las jerarquías demoniacas por medio de la cartografía espiritual, se
procede a expulsar a los demonios empleando, si es posible, el nombre personal de estos seres
satánicos.
Aunque no siempre sea necesario nombrar a las potestades, si es posible descubrir sus
nombres, ya sean funcionales; como espíritu de violencia, espíritu de brujería o nombres
propios, esto ayuda a enfocar la oración de guerra. Según los especialistas en guerra espiritual
han descubierto un nombre extrabíblico, pero que figura en los libros apócrifos como el
demonio Asmodeo (Tobías 3:8). 19Pero también las Escrituras hacen referencia a nombres de
espíritus malos.
Se cita a (Lucas 8:30), el espíritu llamado legión. Diana de los efesios (Hch.19:23-41). La
expulsión del demonio de adivinación en Filipo (Hch.16:16). Muerte (Ap.6:8), Hades (Ap.6:8),
Ajenjo (Ap.8:11; Abadón o Apolión (Ap.9:11), la Ramera (Ap.17:1), la bestia (Ap.13:1) el falso
profeta (Ap.19:20). Baal (2R.21:3), Astoret (1R.11:5) y Milcom (1R.11:5). Algunos de ellos
20
tienen parientes como Baal-gad (Jr.11:17), Baal-berit (Jr.8:33) o Baal-beer (Jr.19:8). Por lo

17
Peter Wagner, La destrucción de fortalezas en su ciudad. (Nashville: EDITORIAL CARIBE, 1995),
págs. 61-67.
18
Peter Warner, Oración de guerra. (Nashville: EDITORIAL CARIBE, 1993), pág.79.
19
Ibíd., pág.75-78.
20
Ibíd., pág.75.

9
menos, en Peter Wagner, existe un compromiso con la Biblia al intentar, aunque forzosamente,
la experiencia confirmarla por la Biblia.

Respuestas conservadoras de la guerra espiritual.

Mantener un adecuado equilibrio en cuanto a la guerra espiritual.

La guerra espiritual sí existe. Esta ya fue ganada por Jesús en la cruz, pero existirá hasta
el fin de los tiempos. Como en la guerra entre Estado Unidos e Irak, éste último fue derrotado,
sin embargo, aún algunos grupos siguen operando. Del mismo modo, continúa el diablo
operando, pero sólo está dando manotazos de ahogado para llevarse consigo a cuantos pueda.
La guerra espiritual se pelea en lo individual, es decir, viviendo en santidad y oración. La guerra
espiritual se pelea, también en lo colectivo. Como las tiendas comerciales no pelean entre ellos
pero sí por los clientes. No podemos expulsar al diablo y a sus demonios de la tierra, pero sí de
la vida de toda persona. 21
Se requiere una estricta base bíblica para desarrollar la teoría de la guerra espiritual.
Los demonios se oponen a los santos de Dios (Ef.6:12). Inducen a la apostasía (1Tim.4:1).
Promueven la idolatría (1Cor.10:19-21). Causan aflicciones físicas y psicológicas; mudez
(Mt.12:22), demencia (Lc.8:26-35), inclinaciones suicidas (Mr.9:22), diversas enfermedades
(Lc.13:11). Cabe señalar que no todas las aflicciones o enfermedades tienen su origen en una
actividad demoniaca.22 El exagerar la actividad satánica a todos los ámbitos de la vida es un
error que carece de suficiente fundamento bíblico.
Por ejemplo el ungir con aceite las paredes de las casas. La Biblia señala que son los
enfermos los que se ungen con aceite. Dar siete vueltas alrededor de algo o alguien mientras se

21
Pastor Alex López. (Noviembre 2012). Enseñanzas no bíblicas sobre la guerra espiritual;
http://www.lacatapulta.net/vidacristiana/ensenanzas-no-biblicas-sobre-la-guera-espiritual/. Consultado:
el 29 de Octubre, 2012.
22
Segovia, op.cit., págs.15-16.

10
ora, cuando los israelitas dieron un total de trece vueltas sobre Jericó. Mapa territorial que
exista y haya sido elaborado por alguien no es bíblico. El orar y expulsar demonios de un
territorio no concuerda con lo que dijo Jesús sobre el diablo, quien es el dios y príncipe de este
mundo. No podemos echar demonios de la tierra o territorios, pero si de las personas. El Señor
expulsará al diablo y a sus demonios de la tierra cuando los arroje al lago de fuego y azufre. 23
Al parecer los creyentes, que practican este tipo de guerra espiritual, se exponen en
luchas que Dios no nos mandó. Referente a la reprensión al diablo, sólo disponemos de un caso
bíblico, se encuentra en Judas 9 y existen dos factores a considerar en la reprensión al
demonio. Es el arcángel Miguel quien enfrentó la situación; y no le reprende él, sino que
encomienda al diablo a la reprensión del Señor. Es triste ver a cristianos que no hacen nada sin
contar con los demonios, que poseen más información sobre los espíritus malos que sobre los
ángeles o el poder de Cristo. La demonomanía es una artimaña diabólica que pretende
obsesionar a los cristianos con unas pretendidas técnicas de poder.24 Incluso, esta posibilidad
de la obsesión por lo demoniaco, es reconocida también por la promotora de guerra espiritual
Cindy Jacobs.25
Por otra parte, el texto de atar y desatar no está dado en un contexto de demonología.
Se encuentra en el contexto de la confesión de Pedro (Mt.16:19) y en las palabras de Jesús en
el tema de la disciplina eclesiástica (Mt.18:18). No existen casos en el Nuevo Testamento,
donde los apóstoles u otros cristianos se dediquen a atar demonios. Los textos que hablan de
atadura de Satanás, están dados en el contexto del milenio, cuando el ángel lo ate por un
tiempo, según el premilenialismo. Según el enfoque amilenial los encuadra dentro de la obra
de la atadura por la victoria de Cristo en la cruz. 26
Los exponente de esta teoría espiritual, poseen algo en común. Maldonado27 es un
ejemplo de la forma en que utilizan la Biblia para confirmar sus retorcidas doctrinas. Al leer un
capítulo de su libro inmediatamente salta a la vista la espiritualización de toda circunstancia
desfavorable. Confunde revelación con iluminación. La razón, es por su animadversión por la
teología, aunque no dice qué clase de teología, pues la suya es eminentemente una teología,
grosera, deformada y desproporcionada, pero después de todo, teología. Dudo que se refiera a

23
López, loc.cit.
24
Segovia, op.cit., págs.17-19.
25
Jacobs, op.cit., pág.263.
26
Segovia, loc.cit.
27
Maldonado, op.cit., págs.88-95.

11
la teología bíblica, pues por medio de ella, sí, hay cambios de vida, cuando la Palabra de Dios
habla al corazón del hombre. Descontextualiza, espiritualiza y alegoriza las Escrituras hasta
donde su más fértil imaginación se lo permita. Manipula ciertos texto bíblicos para armonizarlo
con su magnífica, pero doctrinalmente, pervertida y alocada elucubración. A uno le hace dudar,
al leer sus publicaciones, su responsabilidad, seriedad y compromiso que tiene con las Biblia. Es
una lástima que tanga gente lo lea y le siga.
La guerra espiritual no es solo con el diablo, sino también con nuestra carne y el
mundo. El tratar de destruir el reino de Satanás para edificar el reino de Dios en la tierra es
despreciar la obra acabada de Cristo en la cruz, y el ministerio del Espíritu Santo y sus ángeles.
El enfatizar lo demoniaco puede llevar a evitar la responsabilidad personal de nuestras
acciones. 28

Forjar una doctrina en base a lo que la Biblia claramente enseña.

La teoría de la guerra espiritual se basa en, como sus máximos exponentes reconocen,
la experiencia y de las entrevistas con demonios. Pero ¿serán confiable aquellas fuentes de
autoridad? Los demonios siempre mienten (Jn.8:44), y Jesucristo casi siempre los manda a
callar (Mr.1:25,34; 3:12; Lc.4:35,41). No se justifica el dialogo con un demonio para recabar
29
información sobre el mundo de los espíritus. No importa cuántos demonios existan en una
persona, el poderoso nombre de Jesús es suficiente para expulsar a todos los espíritus malos,
de modo que no es necesario saber cuántos son 30ni como se llaman.
Si bien es cierto, existe un texto bíblico donde se pregunta la identidad del demonio,
de ninguna manera confirma la necesidad de identificarlo. Cuando Jesús dialoga con el
demonio que poseía el gadareno, para preguntarle el nombre (Mr.5:9) lo hace para demostrar
que el poder de Cristo es tanto, que uno o miles de espíritus satánicos se rinden a su
soberanía y no para conseguir el poder necesario para expulsarlo.31

28
Segovia, op.cit., págs.37-38.
29
Ibíd., pág.47.
30
López, loc.cit.
31
Segovia, op.cit., pág.48.

12
Pues bien, aunque este movimiento que ofrece tantos ejemplos de éxito en
Latinoamérica y África, para demostrar la verdad de su instrucción, no significa que sea
auténticamente bíblico. Como es bien sabido, el fin no justifica los medios, ni la verdad se mide
por su éxito. Es una nueva teología que carece de raíces en la comprensión histórica del
cristianismo. Éste movimiento, al dar un cierto valor normativo a la experiencia, intenta sacar
conclusiones recogiendo creencias animistas y mágicas, implícitas en la propia experiencias de
aquellos que la practican. Estos autores promueven una cosmovisión animistapre-científica, en
32
vez de una perspectiva bíblica. Juan Mellado, sostiene que para entrar en el mundo
espiritual, tiene que ser bajo las condiciones bíblicas, son ellas las que establecen límites y
ofrecen directrices concretas. Estos temas espirituales se prestan fácilmente al abuso, tanto
hacia una vertiente racionalista, como otra espiritualista de demoniomanía.33
Sin embargo, no se debe desconocer el gran amor por los perdidos que manifiestan los
miembros de este singular movimiento. Desean llevar a cabo la obra misionera en todos los
rincones del mundo de manera urgente, rápida y efectiva. Su entrega en la oración intercesora
es loable, y porque no decirlo, efectiva en algunos casos. Pero las buenas intenciones no son
suficientes, como muy bien lo hemos aprendido en el episodio de Usa, quién intentó sostener
el arca del pacto para que no cayera en tierra, pero lamentablemente no lo hizo de acuerdo a
los parámetros establecidos por las Escrituras (2S.6:6-7). Es precisamente eso lo que no están
respetando los neopentecostales. Para legitimar su teoría manipulan, descontextualizan y
pervierten deliberadamente la Santa Palabra de Dios. Segovia, al leer las historias y
experiencias de los promotores de la guerra espiritual dice que “…hemos llegado a un punto en
que las historias más absurdas sean, mas espirituales parecen. ¡No nos vendría mal un cierto
escepticismo ante tanta ingenuidad!34

Debilidad de la doctrina de los espíritus territoriales.

32
Ibíd., págs.30-31.
33
Ibíd., pág.15.
34
Ibíd., pág.33.

13
Esta teoría violenta y menoscaba severamente, la doctrina bíblica sobre la soberanía de
Dios. Tal teoría presupone que el poder de Dios se ejerce menos en algunas regiones
geográficas, debido a influencias de jerarquías diabólicas. 35Esto de debe a que la doctrina se
basa en las experiencias de los misioneros y obreros cristianos, y no en una exégesis
responsable de textos bíblicos. Jesús enseña que los demonios necesitan personas y en
ocasiones animales, en los que habitar, no regiones, ni casas o territorios (Mt.12:43-46).36
Además, Rodeman confirma lo antes señalado por su colega. Dice que la doctrina de los
demonios territoriales, jerarquías concretas de espíritus, con sus correspondientes nombres y
responsabilidades, maleficios transmitidos de generación a generación, la transmisión de
influencias diabólicas a través de objetos, y la vulnerabilidad del cristiano a maldiciones, se
basan de creencias animistas y de afirmaciones de personas endemoniados, pero no de la
Palabra de Dios.37
Ahora bien, este sistema indica Segovia, ha producido en los creyentes una
cosmovisión que tiene que ver más con el paganismo de las religiones de misterio griegas o
persas, que con el cristianismo bíblico. En vez de considerar el mundo como creación de Dios,
lo ven, al más auténtico estilo platónico, en lo que lo único que importa es el mundo gnóstico
sobrenatural, que es para ello la única realidad. Para tales personajes, los demonios producen
todo, desde la depresión al mal aliento. Si realmente una ciudad estuviera poseída por el
diablo, ésta no se caracterizaría por el satanismo ni la inmoralidad. Existiría una mayor
seguridad ciudadana, más alto nivel cultural y educacional, donde todos serían amables e irían
a la iglesia, pero donde no se predicaría nunca a Cristo. 38

Guerra espiritual según el apóstol Pablo.

Al contrastar la guerra espiritual desde el punto de vista neopentecostal con la del


apóstol a los gentiles, se ven marcadas diferencias. En 1 tesalonicenses 2:18, Pablo afirma que
Satanás lo derrotó en sus empeños evangelizadores. Aunque Satanás ha sido derrotado, se

35
Ibíd., pág.50.
36
Ibíd., pág.34.
37
Ibíd., pág.48.
38
Ibíd., pág.32.

14
trata de una derrota de un “ya pero no todavía.” Aunque el diablo está atado su cuerda es
larga. Por tanto cuando exista oposición satánica debemos continuar sirviendo allí donde
estábamos con la fidelidad y sufrimientos, si es necesario hasta la muerte. Esto es lo que hizo
Pablo (2Tim.4:7-8); y también Pedro (2P.1:12-15) y muchos santos desde el principio hasta
ahora (Hb.11:32-40). Pero, al mismo tiempo, el Espíritu Santo nos sostendrá con gozo (1Ts.1:6;
Rom.5:1-5). 39
Referente al capítulo analizado anteriormente Rodemann, indica que la persecución
impide a Pablo volver a tesalónica (1Ts.2:18), a él no se le ocurre a un supuesto demonio
territorial sobre la ciudad de Tesalónica. Envía a Timoteo a tal urbe y enseña que la tribulación
es una faceta normal de la vida cristiana y aprovecha la coyuntura para predicar el Evangelio en
Atenas (1Ts.3:1-3). En este caso la operación del diablo provoca la mayor extensión del
Evangelio. 40
Pues bien, en la epístola a los Gálatas, Pablo indica que la falsa doctrina puede tener un
origen demoniaco (1Tim.4:1; Rom.16:17-20; 1Cor.8-10; 2Cor.2:11; 42; 10:1-11:14; 13-15;
2Ts.2:1; 1Tim.1:18-20; 2Ts.2:14-26; Tito 1:10). Aunque todos los engañadores no están
necesariamente endemoniados, Pablo veía todo tipo de engaño, en último término como
demoniaco (1Tim.4:1). El apóstol, en Gálatas trata de la guerra espiritual del creyente con la
carne (5:16-21, 24) y con el mundo (1:4; 5:11-14). 41
A sí mismo, en el libro de los corintios, el autor de esta epístola sostiene que las
lenguas, por lo menos algunas, son de origen demoniaco. Los corintios, según su trasfondo
religioso, donde hablaban en lenguas demoniacas, profecías, revelaciones y manifestaciones
espirituales, ahora como cristianos, algunos, fueron inspirados por demonios a maldecir el
nombre de Jesús. Por eso Pablo, prohíbe absolutamente las lenguas en público sin la
interpretación de cristianos reconocidos con dones probados en el campo (1Cor.14:27-30). 42
Además de las lenguas, que algunas podrían tener origen demoniaco, en la abstinencia
sexual, entre marido y mujer, Satanás, puede estimular a los consortes con propósitos
malignos. Indudablemente la caída en ésta área se dará en la colaboración demoniaca-humana.

39
Ed Murphy, Manual de Guerra espiritual. (Nashville: EDITORIAL CARIBE, 1994), págs.421-423.
40
Segovia., op.cit., págs. 45.
41
Murphy. Op.cit., págs.419-420.
42
Ibíd., págs.437-438.

15
Por tanto se debe cuidar la vida sexual según los principios establecidos por Pablo en sus
escritos (Fil.4:8; Gál.5:19). 43
También, en 2Corintios 12:7-10, se ve a Pablo, un creyente fiel y lleno del Espíritu
Santo, sin embargo, era atormentado por un mensajero de Satanás. En tres ocasiones pide al
Señor que le libere. No resiste al demonio, ni lo rechaza, ni le ordena. Es vez de ello se dirige a
Dios y el Señor no le quitará el aguijón, pero le sostendrá con su gracia. Pablo, con sus
sufrimientos tremendos, angustiosos, incluso demoniacos es el modelo en cuanto a la guerra
espiritual. El aumento de poder viene sólo a través de una creciente debilidad, que no es
exactamente lo que buscan los hambrientos de poder espiritual de nuestros días.
Para vencer la guerra espiritual en 2 de Corintios 2:4-11, nos indica algunos
lineamientos. Es necesario que el creyente que ha sufrido la disciplina tenga la seguridad del
perdón. Para que continúe en la iglesia, se acepte a sí mismo y reciba el perdón de Dios y de
sus hermanos. Ese feligrés también requiere consuelo, con la finalidad de no terminar en un
posible suicidio44 donde sí el diablo ganaría una batalla espiritual.

Ahora bien, en Romanos, en Colosenses y Timoteo el apóstol dirá que los ángeles y
potestades (Rom.8:37-38) que intentan hacernos daños son ineficaces por separarnos del amor
de Dios que es en Cristo Jesús (vs.39; cap.10-11). Para vencer la contienda espiritual, los
colosenses debían liberarse de la esclavitud de los rudimentos del mundo (2:16-23), ser
cristocentrico a cabalidad (3:1) y practicar en la vida diaria la plenitud de Cristo (3:17). Los
creyentes son libres del temor a la esclavitud de los principados y potestades demoniacas.45 Por
otra parte, hermanos rebeldes como Himeneo y Alejandro fueron entregados a Satanás con
propósitos correctivos y no punitivos. Pero al parecer Himeneo no se arrepintió (vs.17, 26).
Pablo conocía muy bien la derrota espiritual tal como le había sucedido en Tesalónica
(1Ts.2:18; 3:5)46
Por consiguiente podemos extraer algunas lecciones al analizar las Epístolas de Pablo
referente al tema de guerra espiritual. Los creyentes en Roma triunfarían sobre Satanás al
apartarse de las personas que causaban divisiones en la iglesia (Rom.16:17-20). Los hermanos

43
Ibíd., págs.435.
44
Ibíd., pág.439-440.
45
Ibíd., págs.460.
46
Ibíd., págs.449-450.

16
de Corinto ganarían la batalla espiritual al acoger otra vez en comunión al hermano que había
pecado, pero que luego había dado muestras de arrepentimiento (2Cor.2:5-11). Pablo destruía
fortalezas diabólicas mediante la fuerte reprensión que iba a propinar a los falsos apóstoles en
Corinto que cuestionaban su autoridad (2Cor.10:1-6). Frente a la aflicción física, instigada por el
diablo, pero consentida por Dios, Pablo gana la victoria espiritual sometiéndose a los
propósitos del Señor (2Cor.12:7-9).47 Al analizar con cuidado lo que Pablo nos enseña sobre
este polémico debate, las posturas sufren un divorcio notable y se logra apreciar que existe una
doctrina polarizada y ajena a los principios bíblicos, definitivamente es otro evangelio los que
predican sobre la teoría de la guerra espiritual. Pablo no siempre veía éxito es sus luchas
inmateriales, algo distinto a los que enseñan Maldonado, Jacobs, entre otros. Se requiere
hacer una evaluación seria sobre este perturbador movimiento.

Evaluación y aplicaciones prácticas sobre guerra espiritual.

Existen dos errores cuando se habla de guerra espiritual: sobre-enfatizarla y


subestimarla. Cada pecado, conflicto o problema no se originan necesariamente en los
demonios. La clave para interpretar esta enseñanza es encontrar el equilibrio bíblico. Jesús
expulsó a demonios y sanó a enfermos sin mencionar lo demoniaco. Pablo ensenó a librar
batallas contra el pecado en ellos mismos (Rom.6), y librar batallas en contra del maligno
(Ef.6:10-18).48 Para poder comprender esta guerra, se precisa observar ciertos principios y
procedimientos bíblicos.
Pues bien, Mellado, indica que toda guerra espiritual se basa en la obra consumada en
la cruz, por Jesucristo. No se trata pues de una escatología consumada ahora, sino de una
victoria aplicada (la de Cristo). La guerra espiritual es un encargo del Señor a la iglesia (Lc.9:12;
Stg.4:7; Mr.16:17; Ef.6:10-19). El que el mundo esté bajo el maligno, no inválida la verdad de

47
Segovia. op.cit. pág.44.
48
Autor desconocido. (Noviembre 2012). ¿Qué dice la Biblia acerca de la guerra espiritual?
http://www.gotquestions.org/Espanol/guerra-espiritual.html. Consultado: 10 de Noviembre, 2012.

17
que el Señor reina. Al tener estos principios se encuentran dos formas de lucha espiritual. La
confrontación, es decir, expulsión de demonios (Lc.4; Mt.16:23; Hch.16:16-18; Ef.6:10-19). La
oración. Se ora por la oposición a la obra (Hch.4:24-31), la enfermedad (Stg.5:14); la aflicción
personal (Stg.5:13).49
A pesar de la abundante literatura, seminarios y conferencias sobre el tema, las cosas a
nuestro alrededor no han cambiado, es más, empeoran y la sociedad continúa en su proceso de
derrumbe. Las Escrituras indican que la actividad de Satanás y sus demonios incrementa al final
de los tiempos. Recordar que los demonios están bajo control (2Ts.2:7). De modo, que la iglesia
no puede cambiar lo que Dios sabiamente y de acuerdo a su soberanía ha decretado.50Pero
¿por qué se ha hecho tan popular este movimiento?
Son varias las razones por las cuales se ha popularizado ferozmente esta teología.
Existe una autentica frustración ante la dificultad de la obra misionera y la predicación del
Evangelio. Estas ideas apelan a una cultura con tanta sed de poder como la nuestra. Este
enfoque populariza hoy a alguien en la comunidad cristiana, atrayendo invitaciones a dar
múltiples conferencias y seminarios. No olvidar que semejante historias de éxito levantan
siempre, paradójicamente, exorbitantes y generosos fondos. Mario Fumero, pastor pentecostal
indica que existe el peligro en espantar demonios con oraciones y reprensiones, que nos
olvidemos el predicar a Cristo. 51
Bernardo Campos realiza un aporte importantísimo al evaluar teológica y
misionológicamente la teoría de la guerra espiritual. El teólogo pentecostal peruano dice que
la teoría de la GE es una teoría epocal. Surge en medio de la crisis de paradigmas que vivimos.
Se da a puertas del fin del milenio donde los pavores del futuro se desatan. Debe entenderse a
la luz de la Segunda Venida de Cristo.52También señala que esta teoría ha demostrado ser
eficaz en el desarrollo de una demonología. Sin embargo, deberá abundar más en las
limitaciones del dominio del diablo sobre la creación que ha sido y que se encuentra en un
proceso de redención en Cristo. Tener cuidado de no sobrecargar la realidad demoniaca sobre

49
Segovia., op.cit., pág.16-17.
50
Zaldívar., op.cit.pág.254.
51
Segovia., op.ct.pág.38.
52
Campos, Bernardo. (Noviembre 2012). La Teoría de la "Guerra Espiritual": un desafío a la
misiología y teología actuales.
http://www.pentecostalidad.com/index.php?option=com_content&do_pdf=1&id=42. Consultado: 27 de
Noviembre, 2012.

18
la depredación y destrucción de los ecosistemas del planeta, sobre el poder y la gloria de Dios.
53

Además la teoría GE debe cuidarse del deslizamiento ideológico para no caer en una
especie de mesianismo americano. No sólo discernir demonios en el comunismo o en culturas
paganas como el Japón y civilizaciones aborígenes, sino también decir algo sobre el capitalismo
y neoliberalismo que mata a millones de personas. Por otra parte, mencionar algún demonio
que se esconde en ciudades como Nueva york o Washington. Se critica las representaciones de
las culturas ancestrales, pero se omite toda referencia de la producción suntuosa de las
culturas modernas y el derroche de armamento. 54 Como decíamos, haría bien en discernir esta
teoría, entre espíritus territoriales y elementos positivos de la cultura, para no caer en el
etnocentrismo. El mapeo, debe también mapear aspectos positivos del desarrollo cultural de
las ciudades. Valorar las expresiones folklóricas, porque lo popular no es malo por ser popular,
sino por contener elementos exógenos que lo pervierten. Recordar que no existe naciones y
culturas santas, pero sí, creyentes que la santifican. 55
También, la teoría de la GE no puede reducir a una técnica religiosa, porque caería en la
magia. Se puede deslizar elementos o prácticas propiamente usadas por las culturas primitivas
56
por magos y shamanes. En este sentido en la práctica se desarrollaría un sincretismo
religioso, una amalgama y mixtura de las más diversas actividades espirituales.

Para vencer en la guerra espiritual el cristiano, hoy día, debe vestirse con la armadura
de Dios mencionada por Pablo en Efesios 6:10-19. Esta armadura se refiere, pues, a una serie
de comportamiento que el cristiano practica. Su responsabilidad es conocer bien la Palabra de
Dios (cinturón de la verdad), practicar la justicia en vez del pecado (coraza de justicia), predicar
el Evangelio con valor (calzado del Evangelio de la paz), someterse a los propósitos divinos
(escudo de la fe), confiar plenamente en la salvación que proveyó Cristo (yelmo de la

53
Ibid.
54
Ibid.
55
Ibid.
56
Ibid.

19
salvación), ministrar a otros con la Biblia en mano (espada del Espíritu), y orar de manera
comprensiva y eficaz. 57

57
Segovia., op.cit.pág.51.

20
Conclusión.

La teoría de la guerra espiritual, que consiste en atar demonios y expulsarlo de ciertos


territorios excede los principios bíblicos. Se fundamenta en fuentes dudosas, en bases
subjetivas, de un terreno resbaladizo como son las experiencias y la información obtenidas por
personas endemoniadas. Tales fuentes de autoridad no pueden ser más confiables que la
Biblia. Además los demonios trabajan para su jefe quién es el máximo mentiroso de la historia,
y por medio de una mentira hizo caer a la humanidad completa. Si las experiencias varían de
persona a persona, ¿Cómo es posible desarrollar una doctrina basadas en ellas? Tal principio
metodológico podría llevar a todo tipo de expresión religioso y espiritual a la legitimidad,
siempre y cuando sea exitoso. Por tanto no puede ser, por medio de una rigurosa exégesis
bíblica, aprobada ni gozar de credibilidad.
Además tal teoría, no logra distinguir entre enfermedad y posesión demoniaca. No
vislumbran que no todas las circunstancias desfavorables provienen de demonios. Presentan
una imagen ilusoria, surrealista, utópica y excesivamente triunfalista. Sus métodos, si son
aplicables de manera estricta, conseguirán que las personas sean sumamente exitosas, pero,
¿desde qué punto de vista? No creo que sea desde el enfoque bíblico, sino más bien de la
sociedad posmoderna cuya característica es la competitividad.
Las jerarquías demoniacas, aunque es bíblica, en ellas, no son precisas, detallas, ni
describe sus funcionalidades. Esta clasificación surge más bien, tanto de pseudo-Dionisio, como
de la brillante imaginación de los promotores de esta teoría. Además los textos de atar y
desatar demonios se caracterizan por su cuestionado método exegético.
Igualmente, la base bíblica planteada por Wagner, para defender la cartografía
espiritual es bastante dudosa y forzada. Ezequiel 4:1, el profeta, por mandato de Dios, le dice
que realice una representación de la ciudad de Jerusalén, pero no para ejecutar una supuesta
guerra espiritual, sino para dar una señal al pueblo pecador de lo que el Señor habría de hacer.
Nuevamente queda en evidencia el poco compromiso que existe en la diligencia de la
interpretación bíblica. Este tipo de método es similar a los empleados por los movimientos
sectarios.
Tan obsesionado se encuentran con la demoniomanía, los autores y predicadores
neopentecostales, que ven demonios hasta en la sopa o por debajo de la cama. Me pregunto,

21
si por su fanatismo, no exageran un poco o incluso ellos mismos, no se encontrarán bajo
influjos demoniacos de algún tipo que los incrédulos mismos. Deberían seguir el ejemplo de un
predicador que dijo que no mencionaba al diablo para que no pensara que le invocaba. A si
mismo, el enfatizar lo demoniaco puede restarnos la responsabilidad de nuestros propios
actos. No se justifica el dialogo con los demonios y saber cuantos son, en el nombre del Señor
todos pueden ser expulsado de una persona, y en algunos casos específicos con oración y
ayuno.
Reconocer la soberanía de Dios en la inmensidad del universo y no existe ningún lugar
donde Él no ejerza su poder. Por tanto la teoría de los demonios territoriales no logra
confirmación bíblica, es más las Escrituras la desaprueban, al indicar que los espíritu malos
requieren personas e incluso animales para vivir, pero no ciudades, barrios o territorios. A si
mismo, se necesita apreciar la obra de la creación de Dios, pues no es malo en sí mismo, y lo
sobrenatural no es lo único que existe como lo sostenía el platonismo.
El apóstol Pablo es un modelo para tratar el tema de guerra espiritual. Él fue derrotado
en dos ocasiones por el diablo. En una ocasión fue impedido por Satanás el ir a Tesalónica, pero
resultó en una victoria al final, pues predicó en Atenas. En otra ocasión aclara que posee en su
cuerpo un aguijón, un mensajero de Satanás, pide a Dios que lo libere, pero el Señor le dijo que
se conformara con su gracia. No vemos que expulsa a estos demonios territoriales, o los
reprende, despide o realizar algún tipo de técnica para liberarse. Para el apóstol la guerra es
contra el diablo, la carne y el mundo.
Campos presenta una sobria, magnifica y reflexiva evaluación sobre el tema.
Dice que es un fenómeno epocal ante la incertidumbre del porvenir. Ha sido un aporte a la
demonología. Advierte, además que existe el peligro de caer en lo ideológico, en un especie de
mesianismo americano. Aconseja la distinción entre espíritus territoriales y elementos positivos
de la cultura. Discernir demonios también en nuestras culturas, sistemas económicos y diseños
urbanos modernos de nuestras metrópolis. Cuidarse de no caer en el sincretismo religioso.
La investigación es una continuidad sobre el neopentecostalismo. Los autores
neopentecostales, salvo algunas excepciones, eran mucho más responsables y documentados
como Peter Wagner, pero Ana Méndez y Maldonado son de naturaleza irrelevantes. Los
escritores conservadores se caracterizan por su cuidado en el trato de la Biblia y consideraran
la labor iluminadora el Espíritu Santo a través de la historia, por tanto son dignos de crédito.

22
Las fuentes primarias como entrevista a personas que han sido protagonista de estas
experiencias lamentablemente no me fue posible, ellos habrían sido un gran aporte.
El medio para solucionar esta terrible enseñanza se encuentra en la predicación
de la sana doctrina. Nuestros predicadores son responsables de instruir a la congregación en
estos temas, pero desde el punto de vista bíblico. En la escuela dominical tratar con mayor
calma lo que trata la guerra espiritual y sus implicancias. En los seminarios e instituto bíblicos
se requiere profundizar aún más las doctrinas pervertidas que afectan la vida espiritual de los
creyentes para refutarla con sólidos, documentados y bíblicos argumentos. Surge una
pregunta de este trabajo que podría ser analizado en el futuro, se trata de determinar la razón
por la cual se origina la necesidad en los creyentes, hoy en día, por conocer lo demoniaco.

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BIBLIOGRAFÍA

Campos, Bernardo.2009. Visión de Reino. El movimiento apostólico y profético en el Perú. Lima:


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Chiquete, Daniel y Orellana, Luis. 2011. Voces del Pentecostalismo Latinoamericano IV.
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