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El misterioso mundo gastronómico maya

Los mayas se caracterizaron por ser integrantes de una de las culturas prehispánicas más
emblemáticas de México, así como de ser grandes astrónomos, creadores
de sorprendentes calendarios astrológicos, amantes del cacao y habitantes de bellos centros
ceremoniales como Chichén Itzá, así como grandes cocineros.
Para entender la gastronomía maya es importante conocer el Popol Vuh, un libro con grandes
cualidades literarias, comparables con la Odisea o el Ramayana hindú; ya que en este libro se explica la
relación del hombre-naturaleza en la que creían los mayas, por ello tenían el conocimiento de
que el hombre fue creado de maíz, cultivo noble y bueno.

Desde tiempos prehispánicos hasta la actualidad, México ha sumado una impresionante diversidad de
platillos, debido a la amalgama de técnicas, ingredientes y costumbres, tanto prehispánicas como
españolas heredadas; como ejemplo de esto tenemos el queso relleno, preparación yucateca que
combina un producto holandés, queso edam, x-cat-ik y achiote para la preparación del relleno.
También está la cochinita pibil, que lleva achiote y cerdo, maridaje importante entre el achiote maya y
el cerdo traído de España.

La cocina maya resulta de la mezcla de chiles típicos como el x-cat-ik, chile güero de Yucatán o del
ya mencionado achiote, que era usado como maquillaje. Además, el maíz era un ingrediente muy
importante, al igual que la miel, el cacao, carne de venado, de iguana o de tortuga. Ahora, degustar
auténticos platillos mayas es complicado, porque nuestros paladares ya no están acostumbrados a
las preparaciones prehispánicas; aunque existen reinterpretaciones y platillos que se acercan a lo
tradicional.
Algunos de los platillos más tradicionales son el Sikil p’ak, literalmente agua y pepitas de calabaza, que
consiste en una salsa que ahora se usa para botanear con totopos; el Muk-bil pollo que
significa “poner en la tierra o cocer en pib”, son como pays de masa de tamal rellenos de pollo bien
sazonado que se hornean en el pib u horno tradicional o también está el pozol, bebida preparada a
base de cacao y maíz.

Los mayas eran una sociedad agrícola y eran conocidos como los “hombres del maíz”. El maíz, o
como se dice en lengua maya “Ixim”, era la base de la alimentación de los mayas y se utiliza hasta la
fecha para hacer tortillas, tamales, atole, pozol y algunos tipos de panes… ¡Que delicia!

Hoy en día la cultura mexicana ha adoptado esta costumbre, y al igual que los mayas, el maíz se ha
convertido en la base de los platillos más populares de la cocina mexicana.
¿Sabías que en el estado de Yucatán el pozol se conoce con el término maya como

“tan chucúa” y se consume caliente durante las festividades del Hanal Pixan?

Otro de los elementos indispensables en la dieta de los mayas y fuente principal de proteína era el
frijol, que en legua maya se dice “bu’ul”; el cual machacaban y untaban en tortillas para hacer tacos;
también llegaban a consumirlo cocido en caldo, como harina, y como pasta para relleno de tamales
que eran envueltos con hojas de Maxán.

Después de consumir sólo maíz y frijol, comenzaron a incluir frutas y vegetales, como calabaza,
aguacate, papaya y guayaba. ¡Vaya que tenían una dieta balanceada!

Los mayas comían comidas ricas en calorías en las estaciones con más frío: otoño e invierno.
Seguramente te has de preguntar, ¿cómo le daban sabor a sus alimentos? Ellos aprovechaban cada
recurso que la tierra les daba, así que utilizaban miel, vainilla, cacao y una variedad de chiles, desde
los dulces hasta los muy picantes.

¿Sabías que cuando los mayas mezclaban chile, miel y cacao, obtenían la bebida que

actualmente conocemos como chocolate caliente, y que en lengua maya se conocía

como “xocolatl” o “la bebida de los dioses”?

A pesar de que la carne no era el centro de la dieta de los mayas, también la consumían, aunque no
con tanta frecuencia y cantidad como lo hacemos ahora. Primero comenzaron por domesticar algunos
animales para su consumo, como el pavo y el perro; pero su dieta también incluía productos
provenientes del mar, como pescado, langosta, camarón y mariscos en general, y una amplia
variedad de animales silvestres, como conejos, armadillos, monos, y más.

Al igual que nuestra sociedad moderna, no todos los mayas comían lo mismo, la posición social y
económica determinaba su dieta, claro que el cacao era uno de los alimentos sagrados de los mayas
y de los más caros. Hoy en día nos deleitamos el paladar con riquísimos platillos como la cochinita
pibil, el pescado a la tikin-xic y otros platillos de la cocina mexicana.