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Las musas: lo multidisciplinar a partir del concepto mousike.

Daniel Román Rodríguez


Metodología de la investigación

Este ensayo remite a la pluralidad original del concepto mousike para develar el
trasfondo múltiple de la práctica musical en diversos ámbitos. Inicialmente desde una
revisión conceptual y como justificación multidisciplinar de la musicología en consonancia
con el carácter heterogéneo de su objeto. A su vez interrogará la inscripción de la experiencia
musical en el orden de los sentidos y, finalmente, abordará lo estético como modo particular
de inteligibilidad política.
Enrique Cámara en el texto “La integración de enfoques metodológicos en el estudio
del tango italiano” aborda exhaustivamente el recorrido de la musicología en su devenir
histórico. De esta manera parece ser que la musicología ha transitado, al menos desde el
romanticismo, principalmente por la labor enciclopédica empujada por un principio
taxonómico representado en la figura de Adler. Queda en evidencia, en efecto, el carácter
estratégico de Adler al querer envestir la disciplina musicológica de un tono rigurosamente
científico y académico. Esto podría justificar el uso de las herramientas y metodologías de
las ciencias tradicionales al abordar fenómenos musicales. Por el contrario, y según describe
Cámara, lo multidisciplinar tiende a dar cuenta con mayor propiedad de los fenómenos de
estudio en la actualidad.
Quisiera proponer, a partir de estas premisas, otro vector ausente de la discusión de
lo multidisciplinar, no para justificar su eficacia metodológica ni su vigencia, sino para
desvelar cierto olvido de la musicología que, por razones históricas o estratégicas, se
desentiende del carácter múltiple de su objeto.

Mousike
“Si examinamos la expresión música, advertiremos que el sustantivo mousike,
significaba arte de las musas”1. De esta manera “para los griegos la música englobaba el

1
Juan Pablo Arancibia, «Comunidad, música, poesía», Revista de Humanidades, 2012, 27-49.
canto, la danza y la poesía, y en un sentido mas general, formación espiritual, educación
superior, cultura y ciencia”2. La música, por lo tanto, inicia un cauce en donde la pluralidad
disciplinar es su principio rector, puesto que, “son las musas, no la musa”3. Si bien es posible
singularizar cada una de las musas, no es la descripción lo sustantivo del argumento, sino su
principio múltiple. De esta manera la musa “anima, levanta, excita, pone en marcha”4 y esta
fuerza de las musas “mana en plural, se da de entrada en formas múltiples”5. Lo que la
musicología debiera interrogar atendiendo a esta referencia filológica, es su destino
disciplinar. ¿Sobre que precepto epistémico lo multidisciplinario comporta mayor eficacia en
el abordaje de fenómenos musicales? ¿y si la música, tal como la conocemos, fuera ante todo
una expresión de arte que excede las posibilidades de la ciencia para su interpretación? Tal
vez la incompatibilidad entre arte y ciencia, desde una noción heterogénea de la música, se
justifica por la unicidad y mesura del carácter científico de la investigación.
La singularidad del objeto de investigación musical en términos metodológicos sería,
por lo tanto, un gesto forzado que no podría obliterar el carácter plural de su realización, de
su fuerza poiética. De esta manera “el arte en singular nunca se da, sino a posteriori, y sin
duda, solo durante el tiempo de la reflexión de su concepto, pero no en el lapso de su
efectividad”6.
La musicología, si bien se inscribe como parte del corpus académico-científico,
confunde sus límites de acción al objetualizar el fenómeno sobre el cual opera aplicando una
metodología discordante con la expresión que anhela aprehender. La vocación metodológica
de la musicología científica contrasta con la experiencia que propone el arte, ya que la
ciencia, su idea, “implica una definición de la cientificidad a la cual tienen que ajustarse las
ciencias particulares y, más aún, según el movimiento que entraña al menos a titulo asintótico
o regulador, todavía hoy, el horizonte unitario de una física matemática”7. La querella se
activa entonces en la unicidad de la ciencia y su intento de integrar la pluralidad original de
la mousike. ¿Es por tanto la categoría objetual o el material artístico susceptible de
aproximación científica en tanto discordia plural-singular? dicho de otra forma ¿es posible

2
Juan Pablo Arancibia. 37.
3
Jean Luc Nancy, Las musas (Buenos Aires, Argentina: Amorrortu, 2008). 11.
4
Jean Luc Nancy.
5
Jean Luc Nancy.
6
Jean Luc Nancy. 137.
7
Jean Luc Nancy. 138.
que la ciencia sea incapaz de aproximarse singularmente a una expresión de arte de carácter
originalmente plural? ¿No debiera la musicología salir del reparto de lo científico para
acercarse multidisciplinariamente al arte de las musas, dado el carácter múltiple de su objeto?
Para Nancy la pluralidad artística inaugura un programa de trabajo muy extenso el
cual debiera inicialmente consistir en “la imposibilidad de principio de una clasificación de
las artes, ni jerarquía ni otra taxonomía”8.

Lo sensible
Una segunda justificación, para una aproximación multidisciplinar desde la
musicología, refiere a lo planteado por Chion en donde los sentidos no funcionan
parceladamente, por lo tanto, no podríamos vincular necesariamente el oído con la música
sin más, sino que habría que incluir lo que Chion llama el modelo transensorial o
metasensorial comprendiendo que “no hay dato sensorial delimitado y aislado desde un
principio: los sentidos son canales, caminos de paso mas que campos o tierras. Si existe en
la visión una dimensión específicamente visual, y en la audición unas dimensiones solamente
auditivas, estas dimensiones son minoritarias, localizadas, al mismo tiempo que centrales”9.
Por una parte, tenemos el carácter plural de la mousike que nos interpela musicológicamente
en tanto multiplicidad disciplinar y también tenemos esta supuesta separación de los sentidos
que direcciona la música según una captación estrictamente sonora y, por lo tanto, supeditada
al oído habilitando, argumentalmente, la necesidad de diversas aproximaciones al fenómeno
de la música desde la multiplicidad de los sentidos.

Lo político
La relación entre estética y política propuesta por Rancière, habilita una reflexión
sobre la recepción del arte desde una nueva perspectiva. Estética, de esta manera, debe
comprenderse “como el sistema de las formas que a priori determinan lo que se va a
experimentar”10. Lo particular del pensamiento de Rancière en este punto, es la posibilidad
que el arte propicia no como correlato de lo histórico o lo político, sino como una

8
Jean Luc Nancy. 138.
9
Michel Chion y Antonio López Ruiz, La audiovisión: introducción a un análisis conjunto de la imagen y el
sonido (Barcelona, [etc.: Paidós, 2011). 110.
10
Jacques Rancière, El reparto de lo sensible (Santiago de Chile: Lom, 2009). 10.
delimitación en la cual el arte dota a los sentidos de determinados lindes receptivos y
valóricos. De esta manera, la labilidad estatutaria del régimen del arte ejerce su política en el
ejercicio soberano del juicio, decidiendo el régimen estético y valórico en su totalidad.
Ejemplarmente y orientando la discusión hacia lo musicológico, podríamos interrogar sobre
que asiento político la musicología delimita su objeto de estudio como un material disponible
para la aplicación de una metodología científica y no, por el contrario, piensa su recepción
desde un soporte artístico. De esta manera y, por lo tanto, abordar críticamente la política que
la ciencia y la academia vehiculizan al marginalizar las consideraciones estéticas,
inscribiendo tendenciosamente el fenómeno musical como objeto. Puede que la discusión
multidisciplinar problematice frente al intento de domesticación de un arte que pierde su
potencia justamente en su cosificación, neutralizando, administrando y reinscribiendo, bajo
un régimen mesurado y sistemático, la potencia original de las musas.
El arte, desde esta perspectiva, no es el correlato estético de la historia ni la política
sino, por el contrario, su posibilidad. Eso es lo que define el carácter político de la estética
en tanto modo particular de inteligibilidad. Si Adler representa a la musicología tradicional
decimonónica y si estamos en condiciones de superar la lógica de la eficacia científico-
taxonómica, será asumiendo que la modernidad, como la conceptualizamos tradicionalmente,
materializa un corte administrativo en la configuración del régimen estético de las artes
estableciendo un sentido único, mientras que la temporalidad propia de las artes es mas bien
la de una copresencia de temporalidades heterogéneas y, por lo tanto, suceptible de abordajes
múltiples. Si la musicología se funda desde un principio moderno unívoco, y lo postdiciplinar
propone su superación, será a partir de una comprensión sincrónica entre las musas y su
abordaje disciplinar múltiple desde donde la practica musical se inscriba como expresion de
arte en toda su dimensión.

Bibliografía
Jacques Rancière. El reparto de lo sensible. Santiago de Chile: Lom, 2009.
Jean Luc Nancy. Las musas. Buenos Aires, Argentina: Amorrortu, 2008.
Juan Pablo Arancibia. «Comunidad, música, poesía». Revista de Humanidades, 2012, 27-49.