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JABÓN DE CENIZAS (Lejía de cenizas).

100% biodegradable
ENERO, 2013
tags: higiene, jabón, recetas

Actualmente la mayor
parte de los jabones saponizados se hacen con soda caustica
(hidróxido de sodio), sin embargo existe un método
alternativo reemplazándolo por ceniza, que al mezclarse con
agua se convierte en un hidróxido de potasio. Ésta
preparación resulta menos agresiva tanto para unx como para
el ambiente, se utiliza como insecticida y fungicida hasta
como artículo de limpieza de la casa, cocina, loza, así como
jabón de baño y para lavar la ropa (se puede usar en
lavadoras). Esta entrada se puede complementar
con: JABÓN HECHO A PARTIR DE ACEITE
REUTILIZADO
INGREDIENTES:
 1 Olla de metálica, pero NO de aluminio.
 1 Limón
 1 Brasero, estufa, fogata, o cocina a gas
 1 Cuchara de madera
 1 Papa (cruda)
 Aceite vegetal (de su elección, puede ser reciclado)
 Papel indicador de pH (opcional) sino etanol y flores de
colores
 Cenizas de Madera (con cenizas de 3 o 4 kilos de madera
bastarán) servirá la sólo la ceniza, recomendamos cernirla
para separar los trocitos de carbón.
PREPARACIÓN:
Colocar toda la ceniza en un balde y añadir 1 litro de agua
aproximadamente para hacer la lejía. Mezclar la preparación
por unos 10 minutos y dejar reposar por 1 o 2 días. El líquido
es resbaladizo al tacto, lo que indica sus propiedades como
detergente.
Agregar una papa a la solución. Si la papa flota hasta la mitad,
entonces la solución está lista para ser utilizada, si la papa no
flota, añadir más cenizas y esperar 1 o 2 días más y volverlo a
intentar. Éste es un método rudimentario para estimar la
concentración adecuada de carbonato de potasio en la
solución, ya que cuando la solución se vuelve concentrada hay
un cambio significativo en la densidad del medio.
Filtrar la mezcla (esto es opcional). Añadir la solución al
aceite lentamente agitándolo constantemente (1Lt. de
solución puede alcanzar para unos 0.5-1Lt. de aceite), a
medida que se va agregando la mezcla, observarán como el
aceite adquiere una contextura cremosa. Para ésta receta
específica la mezcla de ceniza con agua se fue adicionando de
20ml en 20ml hasta alcanzar la textura cremosa deseada.
Una vez hecha la mezcla poner al fuego y dejar hervir hasta
que se vuelva más espesa. Retirar del fuego al momento que
adquiera contextura como de jabón.
Usar una tira de medición de pH, el papel indicador para
comprobar el pH, la otra opción es machacar algunas flores de
colores y extraer su colorante con etanol, prácticamente todas
las flores de colores poseen compuestos que indican el
pH. Ver el pH de la solución original (si es con el extracto
floral, sacar una muestra, añadir unas gotas y observar el
color) y luego ver el pH del jabón la mezcla idealmente debe
ser de 8-9 (neutro) o que el color dado por el indicador
cambie o desaparezca, si es muy alcalino añadir unas gotas de
jugo de limón LENTAMENTE y mezclar (tener cuidado pues
si agrega mucho se puede echar a perder el jabón).
Envasar y a disfrutar de él. Su estado será solido, si se desea
líquido agregar mas cantidad de agua; si se piensa usar como
fungicida también y usarlo en envases con vaporizador. La
lejía de ceniza aumenta su efectividad usándola con agua
caliente.
Si sobra lejía (la primera mezcla de ceniza con agua) puedes
utilizarla para limpiar el piso, y si se le agrega vinagre sirve
para limpiar madera, cobre, plástico, etc.

Cómo hacer jabones naturales


con ceniza
Valoración: 5 (2 votos) 6 comentarios

Por Elia Tabuenca. Actualizado: 10 abril 2017


¿Quieres aprender a hacer jabones ecológicos? Debes
tener en cuenta que muchos de los productos de limpieza
que usamos en nuestros hogares están cargados de
agentes químicos que pueden perjudicar el medio
ambiente, por este motivo, cada vez son más las personas
que apuestan por comprar productos ecológicos o, más
aún, aprender a hacerlos en casa. En este artículo de
unCOMO vamos a contarte cómo hacer jabones
naturales con ceniza, una forma muy beneficiosa para el
medio ambiente de poder limpiar nuestros hogares sin
originar sustancias contaminantes. Sigue leyendo y
descubrirás la forma de poder hacer lejía de ceniza y jabón
natural con aceite reciclado.
También te puede interesar: Cómo hacer jabón negro
casero
Índice
1. Hacer lejía de ceniza - paso a paso
2. Jabón de ceniza y aceite usado
3. Cómo usar los jabones de ceniza
Hacer lejía de ceniza - paso a paso
Si quieres aprender a hacer jabones naturales con
ceniza debes tener en cuenta que uno de los usos más
frecuentes que se les da a estos jabones es como sustituto
de la lejía. Solemos desinfectar en profundidad nuestros
hogares con lejía pero este producto está cargado de
químicos y agentes que pueden ser muy contaminantes
para nuestro planeta.
Así pues, si quieres aprender a hacer jabones ecológicos
con ceniza, aquí te descubrimos un método para preparar
una lejía que limpiará en profundidad tu hogar pero sin
perjudicar en absoluto nuestro mundo.
¿De dónde sacar la ceniza para los
jabones?
La lejía de ceniza se puede elaborar gracias a los restos de
madera que se queman en tratamientos no químicos, es
decir, la ceniza de las estufas o las chimeneas, por
ejemplo, son una buena fuente para poder elaborar nuestro
jabón natural y ecológico. Debes de tener en cuenta que,
cuanto más buena sea la madera, de mejor calidad será la
ceniza y, por tanto, mejor será la lejía que preparemos.
Esta ceniza se tendrá que tamizar para retirar los
pedazos de carbón que hayan podido quedar en la
mezcla. Debes tamizar hasta que obtengas una ceniza
blanqueada pues, así, conseguirás preparar un detergente
mucho más efectivo.
En cuanto la tengas lista tendrás que seguir los siguientes
pasos para poder hacer tus jabones naturales con
ceniza:
1. Pon la ceniza en un cubo con agua caliente, ten en cuenta
que tiene que haber 5 partes de agua.
2. A continuación, cubre este cubo con una tapa y deja que
repose durante unas 48 horas. A las 24 horas deberás
abrir la tapa y remover la mezcla.
3. Ahora deberás verter el líquido en otro cubo pero
filtrándolo con un material como, por ejemplo, unas medias
de mujer.
Verás que el líquido que has obtenido es resbaladizo y, por
tanto, será parecido a un detergente. Para poder convertirlo
en lejía necesitarás diluir esta mezcla en agua caliente y,
para ello, tan solo tendrás que dejar que hierva y dejar que
repose 24 horas. ¡Listo!

Jabón de ceniza y aceite usado


Pero si no quieres aprender a hacer lejía sino que lo que
buscas es hacer jabones naturales con ceniza, a
continuación vamos a descubrirte una receta muy
sencilla con la que podrás aprender a elaborar estos
jabones de una forma rápida y muy efectiva. Este jabón
que prepararemos será ideal tanto para limpiar nuestro
hogar como para lavar nuestra piel o nuestras manos. Para
hacerlo necesitarás:
 Papel indicador del pH (disponible en tiendas de
cosmética)
 1 recipiente grande de cerámica
 1 cacerola
 Gafas protectoras
 Guantes
 Molde de jabón
 Lejía de ceniza
 1 limón
 1 litro de aceite usado
 Aceite esencial (a nuestro gusto: rosas, lavanda,
eucalipto...)
Para hacer este jabón usaremos el detergente o la
lejía que hemos preparado en el paso anterior. Tendremos
que verterla en un recipiente e ir añadiendo el aceite usado;
iremos removiendo para que los ingredientes se
entremezclen y se vayan espesando, la textura que
obtendremos será ligeramente pastosa.
Ahora, tendremos que verter la mezcla en una cazuela y
encender el fuego lento hasta que veamos que empieza a
hervir. Deberemos ir mezclando bien hasta que la pasta se
espese y nos sea complicado removerla.
Entonces, ahora es el momento de usar el indicador
del pH, tiene que estar entre 7 y 9; si está más alta,
tendremos que rebajarlo con el jugo del limón. Tendremos
que ir con cuidado e ir controlando el pH hasta que
lleguemos a las cifras mencionadas.
Cuando tengamos el pH en equilibrio,
entonces añadiremos el aceite esencial que hayamos
escogido para que, así, el jabón adquiera una buena
fragancia. En cuanto lo tengamos listo, colocamos la
mezcla en el molde de jabón, alisamos la superficie y lo
cubrimos con papel film.
Para terminar, dejaremos que este jabón natural de
ceniza se seque y endurezca al sol durante 5 o 7 días.
¡Y listo! Ya podremos empezar a incorporarlo en nuestra
rutina y disfrutar de una higiene mucho más ecológica y
saludable.
Cómo hacer jabón de ceniza
En este artículo:Extraer la lejíaExtraer y concentrar la lejíaHacer el jabónVerter y endurecer el jabón

El jabón de ceniza se elabora a base de la lejía proveniente de la ceniza de la


madera dura. Una vez que recojas el agua de lejía concentrada, podrás
convertirla en jabón cocinándola con grasa. En las recetas tradicionales de la
época colonial se utilizaba grasa animal, aunque también puedes usar otros
tipos de grasa. Debido al tipo especial de lejía que se utiliza para hacerlo, el
jabón de lejía no produce mucha espuma. Además, es mucho más suave que
otros tipos de jabón. Sin embargo, esa característica no lo hace menos efectivo
que otros tipos de jabón.

Ingredientes
Lejía
 10 tazas (1 kg) de ceniza blanca de madera dura
 6 a 8 litros (1 ½ a 2 galones) de agua blanda
Jabón
 ⅜ de taza (90 ml) de lejía concentrada
 1 taza (240 ml) de grasa derretida (manteca, aceite de coco, etc.)

Parte 1
Extraer la lejía

1. 1
Ponte prendas de vestir viejas, guantes de goma y gafas de protección. La
lejía hecha de ceniza de madera (hidróxido de potasio) es menos cáustica que
la lejía comprada en la tienda (hidróxido de sodio), aunque todavía puede
ocasionar quemaduras graves. Por lo tanto, es importante que mantengas tu
piel y ojos protegidos.[1]
 Usa guantes de goma que se extiendan hasta los codos. También es
recomendable que uses un par de botas de goma.
 No te quites las prendas viejas, los guantes ni las gafas de protección hasta
que hayas terminado de hacer y verter el jabón.
2. 2
Reúne 10 tazas (1 kg) de cenizas blancas de una hoguera. Quema un poco
de madera dura hasta que el fuego se extinga. Reúne las cenizas y pásalas a
través de un colador a un recipiente. Mantenlas en el recipiente y desecha las
cenizas negras que hayan quedado en el colador.[2]
 Las cenizas negras contienen demasiado carbón para producir buena lejía.
 El fresno, el nogal americano y el arce son excelentes opciones de madera
dura, aunque también puedes usar otras. Evita utilizar madera suave (como el
pino), ya que no obtendrás lejía buena para una barra de jabón.
 Puedes comprar las cenizas en línea en lugar de quemarlas por tu cuenta.
Asegúrate de que provengan de madera dura y no contengan pedazos de
carbón negro.

3. 3
Corta un agujero en la parte inferior de un cubo de 20 litros (5 galones
estadounidenses). Coloca un cubo de 20 litros (5 galones) boca abajo y,
luego, perfora un agujero del grosor de un dedo en la parte inferior. También
puedes usar un barril de madera o una olla de arcilla en lugar de un cubo.[3]
 Una maceta grande con un agujero de drenaje en la parte inferior es una
excelente opción para este propósito porque el agujero ya tendrá el tamaño
adecuado. No es necesario que perfores nada.

4. 4
Extiende piedras pequeñas, pasto seco y la ceniza extraída en el
balde. Cubre de 3 a 5 cm (1 a 2 pulgadas) de la parte inferior del cubo con
piedras. Después, agrega una capa gruesa de paja en la parte superior y,
luego, coloca 10 tazas (1 kg) de ceniza blanca de madera dura en la parte
superior. Usa paja suficiente como para que la ceniza se sitúe al menos de 3 a
5 cm (1 a 2 pulgadas) debajo del borde superior del cubo.[4]
 Si no puedes encontrar pasto seco, también puedes usar heno o agujas de
pino.
 Compacta la ceniza tanto como sea posible. De ese modo, será más delgada y
ocupará menos espacio.
 La capa de pasto debe ser la más gruesa, seguida de la capa de piedra.

5. 5
Usa ladrillos y tablas para sostener el cubo sobre una olla de acero
inoxidable.Coloca una olla de acero inoxidable sobre el piso y, luego, algunos
ladrillos hacia cualquier lado de ella. Extiende un par de maderas a lo largo de
los ladrillos de modo que cubran la olla y, luego, coloca el balde encima. Deja
una grieta entre las tablas de manera que el agujero de drenaje esté
expuesto.[5]
 Asegúrate de que la olla de acero inoxidable sea lo suficientemente grande
para que quepan en ella al menos 4 litros (1 galón) de agua.
 Puedes usar una configuración diferente, siempre y cuando el agua pueda fluir
a través del cubo y dentro de la olla. Por ejemplo, si el cubo es lo
suficientemente grande, puedes configurarlo en la parte superior de la olla.
 No uses ollas de aluminio o la lejía las corroerá. Tan solo utiliza acero
inoxidable o esmalte. Una olla de cocción lenta también funcionará para este
propósito.

Parte 2
Extraer y concentrar la lejía

1. 1
Hierve de 6 a 8 litros (1 ½ a 2 galones) de agua blanda. Puedes usar agua
de lluvia o agua destilada. No uses agua común del grifo, incluso si es agua
filtrada, ya que contiene demasiados minerales y cloro.[6]
 No es necesario que uses una olla de acero inoxidable para hervir el agua, ya
que no verterás la lejía en esa olla.
 El agua debe estar caliente para extraer la ceniza, así que mantenla en un
hervor constante. Otra cosa que puedes hacer es hervir el agua en tandas
pequeñas de 2 litros (½ galón).

2. 2
Vierte 2 litros (½ galón) de agua hirviendo sobre las cenizas. Asegúrate de
hervir 2 litros (½ galón) de agua blanda y, luego, pásala sobre el cubo que
contenga las cenizas. Vierte el agua en el cubo.[7]
 No viertas los 6 u 8 litros ( 1 o 2 galones) de agua en el cubo. Debes
incrementar la cantidad poco a poco.

3. 3
Espera 30 minutos hasta que el agua caiga en la olla. Ten en cuenta que el
agua podría demorarse un poco más en caer. También obtendrás un poco
menos de 2 litros (½ galón) de agua en la olla porque es posible que el pasto y
las piedras absorban un poco de ella.[8]
 En lugar de observar la “cantidad” de agua, presta atención a la forma en la
que gotee. Una vez que el agua haya terminado de gotear, podrás agregar
más.

4. 4
Añade otros 2 litros (½ galón) de agua y deja que se drene. Continúa
agregando el agua en incrementos de 2 litros (½ galón estadounidense) hasta
que tengas 4 litros (1 galón) de agua de lejía en la olla. Espera 30 minutos por
cada tanda de agua que drene.[9]
 El agua debe hervir cuando la viertas al cubo. Vuelve a calentarla si es
necesario.
 Si no tienes 4 litros (1 galón) de agua de lejía, repite todo el proceso usando
más cenizas y agua.
 Si deseas, pon a prueba el pH del agua de lejía con tiras de pH. El pH debe ser
de 13.[10] No obstante, este procedimiento no es absolutamente necesario.

5. 5
Hierve el agua de lejía hasta obtener ⅜ de taza (90 ml). Coloca la olla sobre
la estufa y configura el calor a fuego medio alto. Deja que el agua de lejía
llegue a hervir. A medida que la lejía hierva, se espesará. Una vez que se
reduzca a ⅜ de taza (90 ml), estarás listo para continuar.[11]
 Sé paciente. Este procedimiento te tomará de 3 a 4 horas.
 Vigila de cerca la olla una vez que el agua de lejía se reduzca a 950 ml (1
cuarto). No querrás cocinarla demasiado.
 Si tienes menos de ⅜ de taza (90 ml), tan solo agrega más agua blanda.

Parte 3
Hacer el jabón

1. 1
Calienta 1 taza (240 ml) de la grasa que elijas en una olla de acero
inoxidable.Escoge grasa o aceite, como manteca de cerdo, sebo, aceite de
coco o aceite de oliva. Mide 1 taza (240 ml) y colócala en una cacerola
pequeña. Luego, caliéntala a fuego medio hasta que la grasa se vuelva líquida
y tibia.[12]
 Debes hacerlo incluso si vas a usar grasa líquida, como el aceite de oliva. La
grasa debe estar tibia.
 Ten en cuenta que el tipo de grasa que usarás tendrá un efecto en la
proporción. Es recomendable que uses una calculadora para hacer jabón que
esté disponible en línea.
 Puedes combinar las grasas. Por ejemplo, puedes usar aceite de oliva y
manteca de karité. Verifica las proporciones usando una calculadora para hacer
jabón en línea.

2. 2
Agrega la lejía tibia a la grasa y cocínala durante 3 minutos. Si la lejía se ha
enfriado, caliéntala nuevamente a fuego medio hasta que esté tibia
nuevamente. Vierte lentamente la lejía tibia en la grasa derretida. Revuelve un
poco la mezcla y, luego, cocínala durante 3 minutos hasta que se espese y se
vuelva homogénea.[13]
 En caso que te hayas quitado el equipo de protección antes de tiempo,
asegúrate de colocártelo nuevamente para este paso en caso de que la lejía te
salpique.
 El jabón de ceniza tiende a ser muy suave. Si quieres una barra de jabón más
dura, agrégale ¼ de cucharadita de sal.

3. 3
Reduce el calor y revuelve el jabón continuamente durante 1
minuto. Disminuye el fuego de manera que el jabón ya no burbujee pero
todavía esté tibio. En ese punto, el jabón debe tener una temperatura de 40 ºC
(100 ºF). Luego, revuélvelo con una cuchara de madera de mango largo
durante un minuto.[14]
 Monitorea la temperatura usando un termómetro para hacer velas o jabón.

4. 4
Espera de 10 a 15 minutos y, luego, revuelve el jabón nuevamente durante
un minuto más. Deja que se cocine sobre la estufa durante 10 a 15 minutos.
Luego, revuélvelo continuamente durante un minuto con una cuchara de
madera de mango largo.[15]
 Acostúmbrate a este proceso porque tendrás que realizarlo unas cuantas
veces.

5. 5
Revuelve el jabón cada 10 a 15 minutos hasta que se vuelva de color
marrón dorado. Asegúrate de revolverlo durante un minuto cada vez que lo
hagas. La cantidad de veces que repitas este proceso de esperar y revolver
variará cada vez que hagas el jabón. Hacerlo puede tomarte tan poco como 30
minutos a hasta 3 horas. El jabón estará listo cuando se vuelva de color marrón
dorado y puedas dibujar una línea a través de él con una cuchara. [16]
 Una vez que el jabón se vuelva de color marrón dorado, arrastra la punta de
una cuchara que no sea de metal a lo largo de la parte superior. Si la línea
permanece, el jabón estará listo. Si no la vez, todavía no lo estará.

6. 6
Añádele al jabón cualquier hierba seca, exfoliante o aceite esencial que
desees.Para este paso, toma como referencia una receta de jabón o haz tu
propia combinación. Sin embargo, si escoges la última alternativa, consulta una
calculadora para hacer jabón o una receta existente que tenga ingredientes
similares para determinar la cantidad de cada ingrediente que debas utilizar. [17]
 La lavanda seca se utiliza con mucha frecuencia en la elaboración de jabones,
aunque también puedes experimentar con la cáscara de limón, hojas de té
sueltas y la manzanilla.
 El café es un exfoliante excelente, aunque también puedes usar sal de mar
granulada, cáscara de nuez molida o semillas de albaricoque molidas.
 Los aceites esenciales son excelentes para agregarle fragancia al jabón.
También puedes usar aceites con fragancia para hacer jabón.

Parte 4
Verter y endurecer el jabón

1. 1
Forra un molde de madera para hacer jabones usando papel encerado. No
es necesario que realices ese procedimiento, aunque hará que el proceso de
desmoldar sea más fácil. Rompe una tira de papel encerado que sea más larga
que el molde y, luego, introdúcela dentro de él, asegurándote de hacer que los
pliegues de la esquina luzcan agradables y prolijos.[18]
 También puedes usar otros moldes para hacer jabones. Si puedes utilizar el
molde para el proceso tradicional de elaborar jabón en calor o en frío, puedes
hacerlo en ese paso.

2. 2
Vierte el jabón en el molde como si engrasaras una bandeja para
hornear.Sostén la olla por encima del molde y, luego, vacía el jabón dentro de
él. Mueve la olla de una lado a otro desde un extremo del molde hacia el otro.
Trabaja de manera rápida pero cuidadosa. No debes dejar que el jabón se
derrame pero tampoco que se enfríe demasiado rápido.[19]

3. 3
Cubre el molde con una toalla y, luego, retírala al siguiente día. Es
importante que lo hagas porque podría ralentizar el proceso de enfriado. Si
dejas que el jabón se enfríe demasiado rápido, podría volverse quebradizo y
formar grietas. Durante ese tiempo, mantén el jabón en algún lugar tibio y seco
donde no lo golpeen o muevan alrededor.[20]
 No te limites a utilizar una sola toalla. ¡También puedes colocar varias toallas o
mantas sobre la parte superior del molde!

4. 4
Espera una semana hasta que el jabón se endurezca antes de
desmoldarlo.Continúa para guardar el jabón en algún lugar tibio y seco donde
nadie lo toque. Una vez que el jabón se haya endurecido, retíralo del molde. La
forma en la que lo hagas dependerá de la manera en la que el molde haya sido
construido.[21]
 En el caso de algunos moldes, es necesario que los desarmes para tener
acceso al jabón. Otros moldes simplemente requieren que los coloques boca
abajo, como un molde para tortas.
 Puedes cortar el jabón unos cuantos días antes mientras todavía esté en el
molde. De ese modo, estará suave y será más fácil de cortar.
 En caso de que hayas forrado el molde con papel encerado, podría pegarse al
jabón. Si eso sucede, simplemente reitra el papel pelándolo.

5. 5
Corta el jabón en pedazos gruesos de 1 a 3 cm (½ a 1 pulgada). Para este
propósito, puedes usar un cuchillo especial para cortar jabones o un cuchillo
común. Si viertes el jabón en moldes individuales, no tienes que cortarlo porque
ya tendrá un tamaño conveniente.

6. 6
Deja que el jabón se endurezca sobre una bandeja de enfriamiento
durante 2 a 6 semanas en una zona fresca y seca. Voltea las barras de
jabón a mitad del proceso de endurecimiento, aproximadamente de 1 a 3
semanas. De ese modo, te asegurarás de que se endurezcan de manera
uniforme en todos los lados.[22]

7. 7
Envuelve el jabón en plástico para envolver o guárdalo en un recipiente
hermético. Mantén el jabón en un lugar fresco y seco. Demasiado calor o
humedad podría ocasionar que se derrita. El jabón hecho en casa, lo cual
incluye el jabón de ceniza, puede durar indefinidamente, aunque puede
reducirse y endurecerse en cualquier momento.
 En caso de que hayas utilizado aceites esenciales, quizá notes que la fragancia
desaparezca después de aproximadamente un año. Sin embargo, eso no
afecta al jabón en sí.

Consejos
 El jabón de ceniza no produce tanta espuma como el jabón tradicional. Si
verdaderamente quieres espuma, usa una esponja de baño vegetal para
aplicarte el jabón.[23]
 Es posible que el jabón de ceniza forme una película blanca. Si eso sucede, tan
solo lávala y usa el jabón. Eso generalmente sucede si el jabón se enfrió
demasiado rápido en el molde.[24]
 Si el jabón se vuelve demasiado grasoso, aumenta la temperatura y mézclalo
nuevamente. Si eso no funciona, usa más lejía la próxima vez. [25]
 Si el jabón no se espesa, quizá la ceniza provenga de madera suave, la cual no
se endurecerá. Puedes agregarle un poco de sal o tan solo usar más lejía para
la próxima tanda.[26]

Advertencias
 No uses moldes de lata, aluminio, teflón o cobre porque reaccionarán con la
lejía.
 Nunca manipules la lejía sin el equipo de protección apropiado porque podría
quemarte la piel.
 No uses aceites con fragancia para hacer velas. No son lo mismo que los
aceites esenciales o los aceites para elaborar jabón. No son seguros para la
piel.

Cosas que necesitarás


 colador (para separar las cenizas)
 cubo de madera o plástico de 20 litros (5 galones estadounidenses)
 olla de acero inoxidable o esmaltada
 moldes para jabón
 taza medidora de vidrio
 cuchara de madera de mango largo
 guantes de protección
 gafas de protección
 prendas de vestir viejas
 botas de goma
 hierbas secas, exfoliantes y aceites esenciales (opcionales)

Jabón de ceniza
Publicado por Antonio Amigo ✧ Entre azada y teclado...

Descubre lo sencillo que es fabricar un jabón potásico de excelente calidad a


partir de cenizas de madera, de forma que podamos darle valor a unas cenizas
que de otra forma seguramente acabaría en la basura.

La ceniza de madera es esa sustancia pálida, similar al polvo, que


queda en el fondo de las estufas ―o de cualquier fuego con
combustible sólido― y que se compone de óxidos metálicos y sales,
entre otras cosas.

El destino de gran parte de esas cenizas de los hogares suele ser la


basura y, con menos frecuencia, la tierra de un huerto o un jardín.

Pues bien, la ceniza tiene más usos, y uno de los más antiguos es la
utilización como sustancia detergente y quitamanchas, es decir, como
jabón.

Y lo cierto es que hace un jabón excelente a coste cero. Si quieres


saber más sigue leyendo.
Qué es el jabón de ceniza
Ya casi lo explicamos en la introducción. Se trata de una sustancia
elaborada a partir de ceniza de madera y de una grasa natural ―esto
no lo habíamos dicho aún―, como el aceite de girasol, oliva, colza,
etc.

Los jabones ―también el de ceniza― son sales sódicas y


principalmente potásicas, que se forman cuando un álcali, como
hidróxidos y carbonatos de sodio y de potasio, reacciona con una
sustancia grasa y con agua.

Álcali + Agua + Ácido graso = Jabón (sal del ácido graso) +


Glicerina

En el caso de la ceniza, el álcali suele estar compuesto por varios


hidróxidos y carbonatos de potasio, calcio, sodio, magnesio, etc.
solubles en agua.

Por tanto, a diferencia del jabón de sosa, el de ceniza es mucho más


rico en su composición y, para algunas aplicaciones, mucho más
efectivo.

✪ La lejía de ceniza
Se conoce con este nombre al lixiviado que resulta de saturar las
cenizas de agua, de forma que el líquido que se desprende es la lejía.

Las cenizas se vierten en un recipiente agujereado por la base, luego


se va añadiendo agua sobre ellas. Cuando ya no pueden absorber
más, el líquido comenzará a caer por el orificio de la base.

Al pasar el agua a través de las cenizas, disuelve los compuestos


químicos solubles ―principalmente el carbonato de potasio. Esta sal
en agua da lugar a una solución fuertemente alcalina, ideal para
elaborar jabón o para utilizar directamente como lejía.

Debido a que la sal predominante en la lejía de ceniza es el carbonato


potásico, el jabón resultante será principalmente jabón potásico,
aunque contendrá también otros compuestos.

Cómo hacer jabón con ceniza


de madera
Hacer jabón a partir de cenizas de madera, no solo es posible, sino
que es una excelente idea para aprovechar lo que de otra forma sería
un residuo del hogar.

La elaboración no es compleja en sí, pero puede llevar a malos


resultados si se comenten errores durante proceso. El más frecuente
de todos ellos seguramente sea comenzar con una lejía poco
concentrada, pero puede haber más.

✪ Receta
Esta es la forma en la que nosotros preparamos el jabón potásico a
partir de cenizas de madera y nos funciona, aunque reconocemos que
puede haber otras recetas buenas.

El resultado es un excelente jabón que usamos en el huerto y el jardín,


pero también en casa, ya que es un excelente quita-grasas.

Elaborar jabón puede ser peligroso. Ten en cuenta que aquí solo explicamos
cómo lo hacemos nosotros. De ninguna manera este artículo debe tomarse
como una recomendación. Actúa bajo tu responsabilidad, tomando siempre las
debidas medidas de seguridad, y si eres menor de edad, con la supervisión de
un adulto.

✰ Materiales necesarios
✦ Un recipiente en el que se puedan practicar orificios en la base,
por ejemplo un cubo de plástico o una maceta grande.

✦ Un segundo recipiente que sea más alto que ancho, por ejemplo
un bol de cocina, un tupper, una olla.

✦ Una olla para calentar en la cocina o en un fuego.

✦ Una cuchara de mango largo para remover.

✦ Un colador por el que pasen las cenizas pero queden retenidos los
restos de carbón.

✦ Una patata de pequeño tamaño o un huevo de gallina, crudos.

✦ Grasa de origen natural; preferentemente aceite vegetal ―de


cocinar― usado.
✦ Cenizas de madera ―o de otros restos vegetales― que se
originaran en un fuego a alta temperatura ―el color será muy pálido―
y mejor si proceden de maderas duras, ya que tienen más potasio.

ⓘ Importante, los utensilios utilizados no pueden ser de aluminio, ya


que este metal se corroe al contacto con la lejía de ceniza.

✰ Proceso de elaboración
Antes de nada debemos reunir todos los materiales para que luego no
falte nada cuando le tengamos que echar mano.

- Preparando la lejía

Tenemos cenizas sólidas y necesitamos un líquido alcalino para


elaborar jabón a partir de él, así que comenzamos por aquí.

Lo haremos siguiendo el método tradicional.

➊ Colocamos en alto el recipiente con el agujero en la base


―por ejemplo colgado―, de forma que quede espacio debajo para
poner el segundo recipiente.
➋ Llenamos la olla con agua limpia y la ponemos a calentar. No
es necesario que hierva. Si se va a usar agua del grifo, se puede
tomar directamente del de agua caliente.

➌ Ponemos una capa de arena lavada, paja, agujas de pino ―o


un material de textura similar― en el fondo del primer recipiente, para
que haga las veces de filtro que impida que las cenizas sólidas pasen
por el agujero.

➍ Colamos las cenizas para retirar los restos de carbón que no


se quemaron. Esto puede tomar algún tiempo y levantar bastante
polvo, así mejor hacerlo en el exterior.
➎ Vamos echando las cenizas dentro del primer recipiente,
apretándolas hacia el fondo, hasta llenarlo casi del todo, dejando unos
4 o 5 centímetros sin llenar.

- Se puede juntar el paso 4 con el 5, colando directamente las cenizas


sobre el recipiente.

➏ Ahora vertemos agua poco a poco sobre las cenizas hasta


mojarlas por completo. Estarán totalmente húmedas cuando veamos
que comienza a gotear agua por debajo del recipiente.

- A partir de este momento ya estaremos recogiendo la lejía, así que el


recipiente inferior debe estar preparado.

➐ Seguimos añadiendo agua poco a poco sobre las cenizas,


esperando a que deje de gotear entes de añadir más.
- Esta primera lejía será la más concentrada y, a medida que echemos
más agua, su concentración irá disminuyendo.

- Aquí es donde entra en juego la patata o el huevo crudos. Si flota en


la lejía, la concentración será buena. Si se hunde, habrá que dejar de
añadir agua y concentrarla más.

- Para aumentar la concentración se puede hacer una de estas tres


cosas:

• pasar esa misma lejía por otro lote nuevo de cenizas


―previamente mojadas con agua limpia para que no absorban la
lejía.

• hervirla para evaporar parte del agua.

• dejarla al sol para que la evaporación ocurra de forma natural.

En cualquiera de los tres casos, cuando la patata o el huevo floten de


nuevo, la lejía será suficientemente densa para continuar.

➑ Dejamos que la lejía repose durante 24 horas, para que los


sólidos que pudiera contener se vayan al fondo por sedimentación y la
lejía quede más limpia.

- No obstante, si no se quiere esperar, este paso se puede omitir. Eso


sí, el jabón resultante contendrá partículas de ceniza que le darán un
color más sucio.

- Una vez clarificada, se recupera la parte limpia y se deja la parte


inferior, más sucia.
- Haciendo el jabón de ceniza

Muy bien, ya tenemos la lejía de ceniza ―que era lo que nos


faltaba―; ahora ya podemos comenzar realmente con la preparación
del jabón potásico.

Junto con la elaboración de la lejía, la proporción lejía/aceite es otra


cuestión delicada. Se pueden encontrar muchas recomendaciones, y
cada una dice una cosa diferente al respecto. Solo coinciden aquellas
que son copias unas de otras.

La proporción dependerá de lo concentrada que esté la lejía ―o lo


alcalina que sea. Cuanto más alcalina, menor cantidad será necesaria,
en relación con la cantidad de aceite o grasa.

Ejemplo
Si tomamos la lejía directamente, podemos usarla en la proporción de
1 litro de lejía por cada 320 ml (mililitros) de aceite, aproximadamente.
En cambio, si antes de realizar la mezcla, hervimos la lejía hasta
reducir su volumen a la mitad, nos quedaremos con 500 ml de lejía
―que en realidad contienen prácticamente la misma cantidad de
sustancias alcalinas― y, por tanto, podrán reaccionar con la misma
cantidad de aceite que antes.

Como vemos, en realidad la proporción no importa, siempre que


podamos detectar el momento en el que cerca de la totalidad de la
"potasa" se neutraliza con el aceite.

¿Y esto cómo lo podemos saber? Lo veremos luego, pero primero hay


que preparar el jabón, y a eso vamos.
➊ Poner la olla ―sin tapa― a fuego medio y añadir la mitad del
aceite que se va a emplear, por ejemplo 160 ml, continuando con el
ejemplo anterior.

➋ Agregar ahora la mitad de la lejía de ceniza (500 ml ―o 250 si


se ha evaporado a la mitad―) y remover insistentemente durante 2
minutos. Dejar reposar 15 minutos. Bajar el fuego si la mezcla hierve.

➌ Añadir el resto del aceite y de la lejía y mezclar durante 2


minutos dejando reposar otros 15 minutos.

- Aquí es un buen momento para comprobar si las proporciones


aceite-lejía han sido buenas.

- Una forma bastante efectiva de hacerlo, y que no requiere


instrumental, es probando el jabón con la punta de la lengua. Después
de remover los 2 minutos, se extrae una pizca con una cuchara, por
ejemplo, y se espera a que enfríe lo suficiente para no quemarse.
Seguidamente, tocamos con la punta de la lengua el jabón. Si
notamos que pica mucho, hay que añadir más aceite. Si no pica nada,
nos pasamos con el aceite, hay que añadir más lejía. Lo ideal es que
pique ligeramente, señal de que ha quedado muy poca "potasa" sin
reaccionar.

- Si se desea más aceitoso, se puede agregar un poco más de aceite


de forma que quede un poco sin reaccionar con la potasa.

➍ Repetir el proceso de remover 2 min - reposar 15 min hasta


que la mezcla adquiera una consistencia pastosa de color crema o
incluso marrón. Tiene que quedar un camino sobre el jabón cuando
movemos la cuchara dentro de él.

- En este punto se puede parar el proceso, verter en un molde y dejar


enfriar.

- El jabón quedará en la superficie, flotando sobre un líquido de color


marrón.

- Se obtendrá un jabón potásico de consistencia cremosa, que cuando


enfríe será casi sólido pero rápidamente tomará humedad del aire
recuperando de nuevo el aspecto de crema.

- Si se desea más espeso, repetir el punto 4 cuantas veces sea


necesario.

- Se debe guardar de forma que no esté en contacto con la humedad


del aire, por lo que acabamos de explicar: se hidrata fácilmente
volviéndose muy líquido.
cómo hacer jabón de aceite de oliva.

Cómo usar los jabones de ceniza


Ahora que ya sabes cómo hacer jabones naturales con
ceniza que te servirán tanto para crear una lejía ecológica
como un jabón para la higiene personal, es importante que
conozcas los usos que podrás darle a esta preparación
casera.
El jabón o lejía de ceniza te servirá para los siguientes
usos:
 Lavar la ropa y los tejidos: se trata de un jabón natural
perfecto para limpiar perfectamente tus piezas de ropa así
como paños, trapos, etcétera. Puede usarse tanto a mano
como en la lavadora pues, al ser ecológico, respetará
totalmente tus tejidos
 Limpiar las frutas y verduras: otro uso que se le da a los
jabones de ceniza es para limpiar los vegetales y las frutas
que consumimos y, así, eliminar cualquier resto de químico
o tóxico que pueda haber quedado adherido a su piel
 Limpiar la casa: en general, toda la casa también puede
desinfectarse con los jabones de ceniza ya que resulta un
método infalible para eliminar las bacterias y la suciedad
incrustada tanto en la vajilla como en los muebles, sofá,
etcétera.

Cómo hacer jabón de lavadora


casero
1 comentario

Por María José Roldán. Actualizado: 26 mayo 2017


Hay personas que piensan que hacer jabón para la
lavadora es tremendamente complicado y por eso prefieren
comprarlo. Pero hacer jabón para la lavadora es más fácil
de lo que te imaginas ahora mismo y, además, puedes
utilizar ingredientes naturales para que sea sostenible para
el medio ambiente. Este jabón lo puedes hacer tú mismo en
cualquier momento y utilizarlo siempre que lo necesites.
Además, al usar este tipo de detergente hecho en casa
tendrás muy buenos resultados en tu ropa. En este artículo
de unCOMO te vamos a explicar cómo hacer jabón de
lavadora casero.
También te puede interesar: Cómo hacer jabón de barra
casero
Índice
1. Ventajas de hacer jabón de lavadora casero
2. Qué necesitas para hacer jabón de lavadora casero
3. Cómo se hace el jabón de lavadora casero

Ventajas de hacer jabón de lavadora


casero
La mayor ventaja que encontrarás estará en tu bolsillo ya
que podrás disfrutar de un buen ahorro económico a la
larga. Los detergentes suelen ser bastante caros por lo que
aprender a hacer el tuyo propio será algo que notarás a
final de mes.
También el proceso es muy sencillo y no necesitarás
conocimientos concretos, solo tienes que seguir unos
pasos fáciles. Además, los ingredientes puede que los
tengas en tu casa ahora mismo y si no los tienes todos,
entonces los encontrarás sin problemas en cualquier
supermercado.
Por si fuera poco también estarás cuidando el medio
ambiente gracias a que los jabones para lavadoras caseros
se realizan con ingredientes naturales. Además de cuidar
el medio ambiente también estarás cuidando tu piel y la
de tu familia, ya que no tendrá ningún ingrediente agresivo
para la piel.

Qué necesitas para hacer jabón de


lavadora casero
Para poder realizar tu jabón de lavadora
casero necesitarás conseguir algunos ingredientes que
probablemente tendrás en casa:
 Agua
 Bicarbonato de sodio (2 vasos)
 Bórax (2 vasos)
 Pastillas de jabón para lavar (con una o dos será
suficiente)
 Aceites esenciales de lavanda, limón o cítricos
Además de estos ingredientes necesitarás un cubo para
hacer la mezcla, una olla mediana y una cuchara, mejor de
madera. También es importante que tengas algunas
botellas o garrafas de plástico para poder verter el
contenido del jabón casero que realices.
Cómo se hace el jabón de lavadora
casero
La elaboración de jabón de lavadora casero es muy
sencilla y requiere poco tiempo. Para hacerlo de forma fácil
y segura en tu casa solo necesitarás seguir estas
instrucciones que te mostramos a continuación:
1. Primero tendrás que rallar la pastilla (o pastillas) de jabón,
con llenar dos vasos de agua normales será suficiente.
Después coge la olla y llénala de agua, ponla a hervir (por
cada litro de agua añade dos tazas de jabón).
2. Deja hervir a fuego lento durante un rato y ve removiendo
con una cuchara de madera durante todo el tiempo. A
continuación pon en un cubo o recipiente el bicarbonato de
sodio y el bórax y añade el agua que has hervido con el
jabón.
3. El jabón estará derretido y podrás mezclarlo todo bien con
la cuchara de madera. Remueve hasta que te quede todo
bien mezclado y disuelto.
4. Añade unos 8 litros de agua y remueve de nuevo, en este
momento podrás añadir los aceites esenciales que hayas
escogido. Los aceites esenciales sirven sobre todo para
que el jabón casero pueda tener un olor agradable y que te
guste olerlo tanto al echarlo a la lavadora, como si quieres
lavar a mano. Añade unos 20 ml de aceites esenciales y
remueve bien para que se mezcle con toda la masa de
jabón.
5. Cubre el cubo con un trapo o con papel film para que se
concentre todo bien. Después solo tendrás que tener a
mano algunas botellas de plástico o de detergente que no
contengan líquido y verter tu jabón dentro. Es importante
que después escribas en la botella qué es el líquido que
hay dentro para que sepas que se trata de tu jabón casero.
Es necesario que recuerdes que antes de cada uso del
jabón deberás agitar bien las botellas para que se mezclen
todos los elementos. Al ser un jabón casero pueden bajarse
los ingredientes al fondo de la botella y por eso es
importante agitarlo bien antes de cada uso, para que quede
bien mezclado y uniforme.