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EL ROL DEL FACILITADOR

Muchas de las veces nos preguntamos ¿como debemos de trabajar con nuestros
grupos? ¿Cuál es nuestro Rol ? y como debemos comportarnos ante ellos para
hacer un buen papel en nuestro trabajo.

Podemos adoptar el rol de “yo lo se todo” y vengo a enseñarles mientras ustedes


vienen a aprender sentaditos y calladitos, y no admito comentarios ni mucho
menos objeciones de su parte, Y afanosamente buscamos cubrir el 100% de
nuestro programa con lo cual cumpliríamos cabalmente con nuestro compromiso,
que seria un rol tradicionalista y común en nuestros días.

Ó bien somos los guías que facilitamos El intercambio de ideas, la participación


del grupo sin ton ni son, en cualquier tema que se nos venga a la mente aunque
nada tenga que ver con el tema en cuestión, sin embargo esto es muy relajante y
a veces hasta terapéutico para nuestros pupilos quienes se sienten muy bien y
hasta nos dicen que somos buenos facilitadores ya que no se duermen en
nuestras intervenciones, aunque esto implique el no aterrizar nada y se pierda el
sentido de nuestro programa que seria un rol muy light.

Por otro lado se encuentra el facilitador que marca las reglas durante el proceso
de enseñanza-aprendizaje, informa de los objetivos a cubrir durante el programa,
prepara el material didáctico y técnicas grupales ad hoc a las características del
grupo que nos sirvan tanto para integrarlos como para reafirmar y facilitar el
aprendizaje significativo, aplican instrumentos de evaluación antes, durante y
después del proceso educativo para monitorear y en su momento corregir
desviaciones indeseadas durante este proceso y generar un reporte final de los
objetivos alcanzados por el grupo. Que seria ya una postura moderna. Pero, ¿Cuál
es valida?

Más que encasillarnos en una postura ó modelo ya sea nuevo o viejo, de moda o
no:

Que toda persona que este frente a grupo debe tener la habilidad de detectar las
necesidades y características grupales que le permitan determinar cual es la
mejor forma de trabajar. Empezando por saber cuales son sus expectativas del
tema o materia a impartir, para saber hasta que medida las van a cumplir o si
ellos tienen expectativas muy diferentes a las que se persiguen, cómo motivarlos;
detectar su nivel académico para tratar de hablar de manera que nuestro lenguaje
les haga sentir mayor familiaridad, puedan expresarse más libremente y tengan
una mejor comprensión , ejemplificando los temas con situaciones más comunes a
ellos y pudiendo ser más sensible a sus necesidades, esto sin perder nunca el
respeto hacia las personas.

Psic Lidia Macias Zambrano


Otro aspecto es la utilidad practica que representa para ellos lo que van a
aprender, como lo van a aplicar y sobre todo conocer el nivel en que se encuentra
el grupo respecto al tema a impartir o los antecedentes que se tengan del mismo
para saber desde donde partir y como perciben el tema o materia, ¿divertido?
¿Interesante? ¿Aburrido? ¿Difícil? ¿Complicado? Esto nos proporciona un punto
de partida de cómo abordar el tema, vislumbrar que técnicas vamos a implementar
o cual va a ser el orden del mismo, además que nos permite detectar la
percepción del grupo y disposición para el tema, como también en base a sus
experiencias, quien de alguna manera conoce más del tema para en algún
momento determinado que nos pueda apoyar o nos ayude a clarificar puntos o
ejemplificar.

Es importante cuestionarlos de que manera les gusta trabajar, ó consideran que


aprenden mejor, ¿con exposiciones? ¿Con el maestro o asesor como expositor?
¿En grupos? ¿Leyendo ellos por su cuenta y luego comentando? En fin, existen
mil y una posibilidades dependiendo de las características del grupo y el dominio
que tengan respecto al tema o materia. Esto es de suma importancia ya que nos
permitirá implementar nuestro plan de acción, habrá grupos que por sus
características sean muy dependientes del instructor o maestro y requieran que
sea él, el que exponga el tema y marque la pauta, porque así les gusta o
desconocen el tema en absoluto, esto se vale, no porque sea yo modernista voy
a depositar en ellos una carga que a un inicio lejos de animarlos solo los
angustiaría o les crearía reactancia. Con esto no quiero decir que todo el curso
vaya a ser igual y nuestro rol sea siempre autoritario, pero si que poco a poco
permitamos al grupo ir desarrollándose sin forzarlo, darle su tiempo y de acuerdo a
su avance depositarle actividades que ellos solos lleven a cabo, hasta que sea el
grupo el que marque la pauta de lo que quiere hacer y como lo quiere hacer.

Esto también va muy de la mano con el proceso del grupo es decir cuanto tiempo
llevan formado como grupo, características (edad, sexo, laborales, pasatiempos)
que objetivo persiguen, bajo que características se conformaron como tal o cual es
la historia del grupo, los obligan o van por su cuenta, que tanto se conocen entre
ellos, cual es su nivel de cohesión, que tipo de liderazgo tienen, como son sus
niveles de comunicación, entre otros. Y debemos de respetarlos y fomentar el
crecimiento del mismo dependiendo del análisis que hagamos de ellos.

También debemos de considerar que como asesor o maestro nuestra sola


presencia afecta la dinámica grupal, pues formamos parte de ella y que cuando
nos paramos frente a un grupo es nuestro cuerpo, actitud, valores, religión,
experiencias, cualidades, defectos, conocimientos, educación, la que en un
momento va a facilitar el proceso grupal o bien lo va a entorpecer y hay que ser
muy consientes de que al igual que ningún grupo es igual, nosotros tampoco
vamos a ser los mismos, por lo que considero muy importante conocernos para
poder tener un mejor manejo de nuestras propias emociones y poder determinar
que situaciones estamos propiciando que no están favoreciendo al grupo o bien

Psic Lidia Macias Zambrano


hacer uso de ellas para poderlo encausar. Y con toda honestidad continuar o
dejarlo a otra persona. Y esto también se vale, puede ser que sea una persona
sumamente preparada con mucha experiencia en la materia pero que no le guste
trabajar con niños o adolecentes solo con personas adultas o que se sienta
cómodo trabajando una alfabetización o bien un grupo de manualidades, Lic o
posgrado, cada quien debe conocerse y saber que le gusta y que puede aportar
para que su desempeño sea lo más optimo posible.

Es por eso que podemos decir que el enseñar es todo un arte. Y como decía San
Juan Bosco la Sallé , “Aquellos que se dedican a la educación son tocados por
dios,, ya que no solo son responsables de cambiar hombres si no, de cambiar
almas…”

Psic Lidia Macias Zambrano