Está en la página 1de 7

La compleja búsqueda de la equidad: Delimitación

marítima entre Costa Rica y Nicaragua en el Pacífico

26LunesFEB 2018
POSTED BY TANIA ELENA PACHECO BLANDINO IN CORTE INTERNACIONAL DE
JUSTICA, COSTA RICA
≈ DEJA UN COMENTARIO

Etiquetas
Delimitación Marítima en el Pacífico entre Costa Rica y Nicaragua
En la entrada de este blog de esta semana abordaré la parte de la sentencia de
2 de febrero de 2018 relativa a la delimitación marítima en el Pacífico entre Costa
Rica y Nicaragua, al igual que hizo la Corte Internacional de Justicia (la Corte)
en su sentencia, únicamente haciendo referencia a los aspectos generales
relacionados al momento de realizar la delimitación marítima en el Caribe, para
no sonar repetitiva (Delimitación marítima en el Mar Caribe y en el Océano
Pacífico (Costa Rica v. Nicaragua), Sentencia de 2 de febrero de 2018, párrs.
90, 98 respecto al método usado en la delimitación del mar territorial y párr. 135
respecto a la delimitación de la zona económica exclusiva y la plataforma
continental).
Para comenzar dicha delimitación, respecto al punto inicial de la delimitación
marítima en el Pacífico, la Corte se decantó por utilización del punto propuesto
por Nicaragua, situado en la línea de cierre de la Bahía Salina —trazada entre
Punta Zacate, en territorio costarricense y Punta Arranca Barba, en territorio
nicaragüense— cuyas coordenadas son 11º 03’ 56.3” N y 85º 44’ 28.3”O, es
decir, el punto medio de la línea de cierre de la Bahía Salinas (ibid, párr. 169).
En cuanto a la delimitación en el mar territorial, la Corte aplicó el artículo 15 de
la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), es
decir, primero trazó una línea media provisional y posteriormente consideró si
existían circunstancias que justificaran su ajuste.

Para construir la línea media provisional la Corte utilizó los mismos puntos de
base utilizados por las Partes, a saber, en Costa Rica: en isletas costeras cerca
Punta Zacate y Punta Descartes, dos puntos en la Península de Santa Elena
(Punta Blanca) y en Nicaragua: en las cercanías de Punta Arranca Barba, Punta
La Flor, Rocas Frailes y Punta Sucia (ibid, párrs. 170-171, 173). La Corte no
consideró oportuno realizar el ajuste a la línea media provisional, según
propusiera Nicaragua, motivada en un posible efecto de bloqueo (cut-off) de las
proyecciones costeras de Nicaragua, como resultado de colocar un punto de
base en la Península Santa Elena. Por el contrario, la Corte consideró que dicho
ajuste en el mar territorial movería la frontera marítima cerca de la costa
costarricense, bloqueando significativamente las proyecciones costeras
costarricenses dentro del mar territorial. El límite del mar territorial fue fijado en
el punto Kx (11º 05’ 49.5” N y 86º 01’ 21.7”O (ibid, párr. 175).
Respecto a la delimitación de la zona económica exclusiva y la plataforma
continental, la Corte inició determinando las costas relevantes y el área relevante
(a). ibid, párrs. 177-204). La Corte para identificar las costas relevantes (ibid, i),
párrs. 177- 181) de las Partes —costa que genera proyecciones que se
superpongan con las proyecciones de la costa de la otra parte— utilizó líneas
rectas (ibid, párr. 179). Asimismo, la Corte consideró que la totalidad de la costa
de Nicaragua generaba derechos marítimos potenciales que se superponían a
los de Costa Rica— indistintamente de si el método utilizado era el de las
proyecciones radiales o el de las proyecciones frontales. La Corte determinó
como costa relevante de Nicaragua, una línea recta de costa de 292.7 km
(ibid, párr. 180). Para Costa Rica, la Corte consideró que la costa, entre Punta
Guiones y Cabo Blanco, al igual que entre Punta Herradura y Punta Salsipuedes,
generaba derechos marítimos potenciales que se superponían a los de la costa
relevante de Nicaragua, asimismo, incluyó ciertas partes de la costa sur de Punta
Guiones. En consecuencia, la Corte concluyó que el primer segmento de costa
relevante en Costa Rica se extendía a lo largo de las líneas que conectan Punta
Zacate, Punta Santa Elena, Cabo Velas, Punta Guiones y Cabo Blanco y un
segundo segmento se extendía a lo largo de las líneas que conectan Punta
Herradura, la Península Osa, Punta Llorona y Punta Salsipuedes. Para un total
de costa relevante de 416.4 km (ibid, párr. 181).
En relación con el área relevante (ii) ibid, párrs. 182-185) la Corte recordó que
incluye los espacios marítimos en los que los potenciales derechos marítimos
generados por las costas de las Partes se traslapan (ibid, párrs. 115-116), en
ese sentido, la Corte consideró que tanto los potenciales derechos marítimos
generados por la parte norte como por la parte sur de la costa relevante de Costa
Rica (ibid, párr. 181) se traslapan con los potenciales derechos marítimos
generados por la costa relevante de Nicaragua. De igual forma, la Corte
consideró que el área relevante estaba limitada al norte por una línea que
iniciaría en Punta Cosigüina y perpendicular a la línea recta próxima a la
dirección general de la costa de Nicaragua (ibid, párr. 180) y en el oeste y el sur
estaría limitada por el desarrollo de arcos que limitan el área (ibid, párr. 184). El
área relevante, fijada por la Corte, mide aproximadamente 164,500 km
(ibid, párr. 185).
En cuanto al trazado de la línea de equidistancia provisional (ibid, b), párrs. 186-
189), los puntos seleccionados por la Corte fueron los puntos escogidos por las
Partes, a saber, en Costa Rica: en la Península de Santa Elena, en los
accidentes geográficos denominados respectivamente Punta Blanca y Punta
Santa Elena, en la Península de Nicoya, en Cabo Velas; en Nicaragua: en las
cercanías de Punta Sucia, Punta Pie del Gigante y Punta Masachapa. Con
dichos puntos la Corte trazó una línea provisional de equidistancia que iniciaba
en el punto Kx —punto final del mar territorial— y que luego continuaría sobre la
serie de líneas geodésicas que conectarían 9 puntos cuyas coordenadas fueron
dadas en WGS 84 datum (ibid, párr. 188). Del punto 1 al 8 la línea de
equidistancia provisional estaba controlada, del lado costarricense, por los
puntos de base localizados en la Península de Santa Elena y en el punto 9 la
línea de equidistancia provisional estaba controlada por el punto localizado en
Cabo Velas, en la Península de Nicoya. Desde el punto 9, la línea de
equidistancia provisional a lo largo de la línea geodésica, iniciaba en el azimut
245º 38’ 27.4” y se extendía hasta llegar al límite de las 200 millas náuticas de
la zona económica exclusiva de las Partes (ibid, párr. 189).
Respecto a las circunstancias relevantes para justificar un ajuste a la línea
provisional de equidistancia (ibid, c), párras. 190-201), la Corte estudió dos
cuestiones distintas: 1) si la existencia de la Península de Santa Elena resultaba
en un bloqueo (cut-off) inequitativo de las proyecciones de las costas de
Nicaragua y 2) si la existencia de la Península de Nicoya, de igual forma, creaba
un bloqueo (cut-off) inequitativo de las proyecciones de las costas de Nicaragua
(ibid, párr. 192). Respecto a la Península de Santa Elena —saliente localizada
cerca del punto de arranque de la delimitación marítima entre las Partes, que en
el caso de la delimitación del mar territorial la Corte no consideró que justificara
un ajuste a la línea provisional— respecto a la zona económica exclusiva y la
plataforma continental, para las que los puntos situados en la Península Santa
Elena controlaban la dirección de la línea de equidistancia provisional, la Corte
consideró que efectivamente producía un efecto de bloqueo (cut-off),
inequitativo, de las proyecciones costeras de Nicaragua. Por ello, la Corte
decidió que el método apropiado para disminuir el bloqueo (cut-off) de las
proyecciones de las costas de Nicaragua, creado por la presencia de la
Península de Santa Elena y llegar a un solución equitativa, era otorgar medio
efecto a dicha península (ibid, párrs. 193-194). En relación con la Península de
Nicoya —con un área de 7,500 km y aproximadamente 264,000 habitantes— la
Corte consideró que no podía dársele menos de pleno efecto (ibid, párrs. 196,
198). Sobre este punto, el juez ad hoc de Nicaragua, Al-Khasawneh, se
pronunció en su declaración adjunta a la sentencia, se pronunció, dejando claro
su descontento al respecto. También somos de la opinión del juez ad hoc Al-
Khasawneh que un efecto importante, pero no pleno debía de habérsele
otorgado a la Península de Nicoya, justificado en su proximidad al punto de
arranque de la delimitación y en la ausencia de una diferencia cualitativa entre
ésta y Santa Elena. No obstante, al igual que lo señalado en la introducción de
su declaración, consideramos que toda delimitación a pesar de ser única, la labor
del juez es siempre subjetiva y discrecional, pero al final el resultado final debe
ser equitativo.
La Corte dibuja dos líneas, arrancando desde el punto final del mar territorial,
una en la que concede pleno efecto a la Península de Santa Elena y otra en la
que no le da ningún efecto —quitando los puntos de base localizados en ésta—
respecto a la zona económica exclusiva y a la plataforma continental. La Corte
dibujó otra línea, entre la línea de pleno efecto y la línea de efecto nulo, que
corresponde a la línea provisional equidistante ajustada en la que se da medio
efecto a la Península de Santa Elena (ibid, párr. 199).
Después de trazar una línea equidistante inciando en el punto Kx y realizar su
ajuste, la Corte unió 24 puntos, entre los que únicamente coincidía con la línea
de equidistancia provisional el último punto (9), para luego continuar hasta el
límite de las 200 millas náuticas de zona económica exclusiva (ibid, párr. 200).
Debido a la complejidad de la antes indicada línea, la Corte consideró apropiado
adoptar una línea simplificada utilizando los puntos más importantes que
indicaran un cambio en la dirección de la línea de equidistancia ajustada. La
línea simplificada únicamente cuenta con ocho puntos de inflexión (L-S). Del
punto S la línea de delimitación continúa a lo largo de la línea geodésica que
inicia en el azimut 245º 38’ 27.4”, hasta llegar al límite de 200 millas náuticas
(ibid, párr. 201).
Finalmente, la Corte realiza el examen de desproporcionalidad (ibid, d), párrs.
202-204), que corresponde a la tercera etapa de la metodología para la
delimitación de fronteras marítimas para la zona económica exclusiva y la
plataforma continental; para ello utilizó la proporción existente entre la costa
relevante en el Océano Pacífico de Costa Rica (416.4 km) y la de Nicaragua
(292.7 km), equivalente a 1:1.42, a favor de Costa Rica. Las áreas relevantes,
después de trazada la línea de delimitación marítima correspondientes a cada
Estado, son de 93,000 km2 para Costa Rica y 71,500 km2 para Nicaragua. La
proporción entre las áreas marítimas que pertenecen a las Partes es 1:1.30 a
favor de Costa Rica. La Corte consideró que la frontera marítima establecida
entre Costa Rica y Nicaragua en el Océano Pacífico no creaba una gran
desproporcionalidad (ibid, párr. 203), por lo que confirmó la línea trazada, por
ser una solución equitativa de acuerdo con los artículos 74 y 83 de la
CONVEMAR (ibid, párrs. 203-204). Decisión plasmada también en el resolutivo
de la sentencia, párrafo 205, inciso 5.
Como se puede claramente notar en el mapa que acompaña esta entrada
(superposición de mapa Nº 22 y Nº 14 de la sentencia, ibid, págs. 64 y 93) la
línea trazada por la Corte (en negro) se aproxima más a la línea solicitada por
Costa Rica (en verde), debido al pleno efecto que le concedió a la Península de
Nicoya, de ahí que el juez ad hoc de Nicaragua insistiera en que se le hubiera
tenido que conceder algo menos que un pleno efecto a dicho accidente
geográfico, a fin de obtener una delimitación un tanto más equitativa. No
obstante, no por ello se debe considerar que la misma ha sido flagrantemente
injusta o inequitativa para Nicaragua.
También
habrá que dejar anotado que con esta sentencia Costa Rica tiene luz verde para
continuar con su solicitud de plataforma continental extendida ante la Comisión
de Naciones Unidas de Límites de la Plataforma Continental, en el Pacífico, pero
posiblemente, nuevamente gracias a los años de trabajo del equipo jurídico de
Nicaragua, ahora que ha quedado completamente en actas el divorcio entre
Costa Rica y Colombia, también lo haga en el Caribe.