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CHILE JALAPEÑO

Manuel LUJAN FAVELA, Gerardo F. ACOSTA RODRÍGUEZ, Francisco J. QUIÑONES PANDO, Hugo
Raúl URIBE MONTES, Mario BERZOZA MARTÍNEZ, José Luis ALDABA MEZA, Roberto GALVÁN
LAMAS, Raúl Rodríguez Martínez, Noé Chávez Sánchez

INTRODUCCIÓN
Dentro de la gran variedad de tipos de chile que se cultivan en México, el jalapeño es uno de los de
mayor importancia socioeconómica por su amplio consumo, alta redituabilidad y gran demanda de mano de
obra. Anualmente en el país, se siembran alrededor de 40 mil hectáreas, con un rendimiento promedio de
12 toneladas por hectárea y un volumen de producción de 600 mil toneladas. De esta producción se
exportan a los Estados Unidos cerca de 30 mil toneladas (6 por ciento), principalmente en la época que
comprende de enero a abril.
Los principales estados exportadores de chile jalapeño son: Sinaloa con una participación del 44 por
ciento del total exportable, Chihuahua con el 22.5 por ciento, Sonora con el 14.1 por ciento, Veracruz con
el 8.6 por ciento y Tamaulipas con el 2.5 por ciento (SAGAR 1998). En el estado
de Chihuahua, el chile jalapeño es uno de los cultivos de mayor importancia socioeconómica, bajo el
régimen de riego. De 1998 al 2000 se cosechó una superficie que varió de 18,870 a 19,871 hectáreas las
cuales aportaron alrededor del 14 % del valor total agrícola del estado.
Una de las regiones productora de chile jalapeño más importantes del estado y del país, es la
de Delicias, Chih., ya que la superficie sembrada promedio, en los últimos tres años, ha sido
de 8,250 hectáreas, con una producción de 166 mil toneladas que representan el 38 por ciento del total
nacional . Ante la importancia que representa el cultivo del chile jalapeño para Chihuahua y para
México, es necesario generar y dar a conocer técnicas de producción
que ayuden a solucionar los problemas más apremiantes e incrementen su productividad. En base a lo
anterior, en el presente folleto se presentan las principales técnicas de producción para el cultivo del chile
jalapeño, que a la fecha, se han generado en el Campo Experimental de Delicias, Chih.
SELECCIÓN DEL TERRENO
El chile jalapeño se desarrolla bien en diferentes tipos de suelo, desde los ligeros hasta los pesados.
Los óptimos son los franco-arenosos, con buena aireación, excelente drenaje y alta retención de
humedad. La planta presenta mediana tolerancia a la salinidad, no obstante, es aconsejable buscar terrenos sin
problemas de sal y con un mínimo de 70 centímetros de profundidad para favorecer el establecimiento del
sistema radicular.

PREPARACIÓN DEL TERRENO


Para lograr buenos resultados en la germinación, establecimiento del cultivo y rendimiento, se debe tener una
cama de siembra mullida y suelta de unos 30 centímetros de profundidad aproximadamente. Es
conveniente que la superficie del terreno esté libre de terrones y piedras que pueden obstaculizar la
emergencia y/o el crecimiento de las plántulas. Dependiendo de la consistencia del suelo y
el cultivo anterior, se sugiere realizar lo siguiente: subsuelo, barbecho, dos a cuatro pasos de rastra,
desterronar si es necesario, cuadreo o nivelación y camelloneo.

VARIEDADES
Las variedades e híbridos de chile jalapeño que mejor se adaptan a las condiciones del clima
y suelo de la región son: H. Mitla, H. Grande, H. Tula, H. Jalapeño- Delicias, H. VTR-7, H. Delicias, H.
Dulce, Típico 1, Típico 2, Jalapeño M y Tam Veracruz.

MÉTODO DE ESTABLECIMIENTO
El chile jalapeño se puede establecer siguiendo dos métodos de establecimiento principales, que son: la
siembra directa y el trasplante.

La siembra directa
Es más sencilla de efectuar y produce hasta un 15% mas que el trasplante , pero es más susceptible a daños
por damping-off, pulga saltona, heladas tardías y actividades mecánico-manuales en sus primeras etapas,
por lo que es más riesgosa.

ÉPOCA DE SIEMBRA
La época de siembra del chile jalapeño depende de los riesgos de daños por heladas tardías que se quieran
correr, del rendimiento y calidad de frutos óptimos y de la época en que se desea cosechar el producto. A
continuación se presentan las épocas de siembra en las que se puede sembrar.
SIEMBRA TEMPRANA. Del 20 al 28 de febrero. Las probabilidades de heladas son de 17 al 28 por
ciento en Delicias y del 28 al 38 por ciento en Cárdenas, Chih. y su nivel de rendimiento es el mas alto que se
puede obtener, pues entre más temprano se siembre las plantas logran un mayor desarrollo.
SIEMBRA INTERMEDIA. Comprende del 1 al 15 de marzo, donde las probabilidades de heladas son de
12 a 19 por ciento en Delicias y de 23 a 30 en Cárdenas, Chih.
SIEMBRA TARDÍA. Comprende del 16 al 31 de marzo, con probabilidades de heladas de cuatro a 11 por
ciento en Delicias, y de 11 a 22 por ciento en Cárdenas, Chih.
Después del 15 de marzo, las siembras disminuyen su producción en 370 kilogramos por hectárea por cada
día de retraso en promedio, debido al acortamiento del ciclo, y se tiene una mayor daño por plagas y
enfermedades.

ESPECIFICACIONES DE SIEMBRA
La siembra de chile jalapeño puede ser manual o mecánica; en seco, en camellones a hilera
sencilla, al centro, mateada y a una profundidad de alrededor de 2 centímetros dependiendo del tipo de
suelo. La siembra puede efectuarse a chorrillo, con lo cual se aumenta la producción, debido a una mejor
distribución de la población de plantas. Sin embargo la emergencia puede
tener problemas en suelos pesados, con muchos terrones o pedregosos.
Para ahorrar agua y eliminar la maleza del centro del camellón, es recomendable utilizar la siembra ciega que
consiste en: sembrar en seco, regar, y cuando la tierra de punto, se levanta un bordo de aproximadamente
8 centímetros de alto sobre el camellón. Mediante
muestreos se determina el momento en que las primeras plántulas lleguen al nivel inicial del camellón
(nivel que se tenía antes de levantar el bordo) y se procede a descopetar el bordo antes formado. Para
efectuar la siembra ciega es necesario tener bien nivelado el terreno y efectuar la siembra mecánica lo
más uniforme y nivelada posible. También es importante realizar a tiempo y en forma correcta, los
muestreos para observar el avance de la germinación de la semilla.
En la siembra mateada se requieren al menos 6 kilogramos de semilla por hectárea, colocando alrededor de
30 semillas por punto de siembra. El aclareo de plantas se debe efectuar cuando éstas tengan de 10 a 15
centímetros de altura, lo cual sucede entre de los 50 y 65 días después de la siembra.

MÉTODO DE TRASPLANTE
Es una práctica que requiere del establecimiento y manejo de las plántulas bajo invernadero o túnel, sin
embargo presenta una serie de ventajas que es conveniente tomar en cuenta:
1. Ahorro de hasta un 95 por ciento en la cantidad de semilla.
2. Disminución de los riesgos de daños por:
-Plagas y enfermedades (picudo, damping-off, pulga saltona, trips, etc.).
-Heladas tardías.
-Actividades mecánico - manuales
3. Menos problemas con la maleza
4. Hace posible el empleo de híbridos (cuya semilla cuesta hasta 36,000 el kilo),
que tienen mayor potencial de rendimiento que las variedades tradicionales.
5. Menos fallas en la densidad de población.
6. Permite adelantar la cosecha hasta en 22 días con lo que se escapa, en mayor medida al daño por picudo y
otros organismos dañinos.
Establecimiento del almácigo
Las plántulas que se van a producir en el almácigo deben tener sus raíces envueltas en un cepellón o maceta,
ello permitirá una mayor sobrevivencia al trasplante (cuando menos un 90 por ciento) y más rápida
recuperación a esta práctica (15 días).
Se sugiere establecer el almácigo en charolas de poliestireno o plástico negro de 200 hoyos piramidales.
Existen en el mercado varios sustratos o tierra para desarrollar las plántulas como son: Sun'shine, Terra lite,
Premier, germinaza, Cosmo peat, etc. La siembra en charolas de 338 hoyos retrasa la cosecha en 8 días,
reduce el rendimiento en 10 %, incrementa en un 25 % la mortalidad de plantas después del trasplante y en
general es más riesgosa. Con el uso de charolas de 128 hoyos, se produce un poco más que con la de 200
hoyos (5 a 7%) pero utiliza un 55 % más de espacio en el invernadero y requiere de un 60 % más de sustrato
para producir la plántula para una hectárea.
Para sembrar se requieren de 250 a 400 gramos de semilla por hectárea y para ello se hace lo siguiente: se
humedece el sustrato a un punto tal que no se apelmace, se llenan las charolas (alrededor de 1000 gramos de
sustrato por charola), se marcan los hoyos con una plancha marcadora o un rodillo a una profundidad de
.5 a 1.0 cm, se colocan de una (híbridos) a dos semillas (variedades) por hoyo, se tapa y se riega hasta
saturación. La fecha de siembra varia del 15 de enero al cinco de febrero y la de trasplante del 15 de marzo
al cinco de abril. Las charolas se apilan en un cuarto caliente (25 grados centígrados) y cuando se inicie la
emergencia, se pasan al invernadero.
Prácticas de Conducción
Las plántulas se pueden desarrollar bajo invernaderos con control de temperatura, o bien bajo túneles de
alrededor de 2 metros de altura provistos de una fuente de calor, para evitar que la temperatura descienda
abajo de cero grados centígrados y con buena ventilación para evitar que la temperatura pase de los 35 ºC.
Solo cuando se aprecie poco crecimiento, es conveniente el sombreo de las plántulas mediante la colocación
de malla de 50 a 70% de sombra en la parte externa del túnel. El sombreo debe manejarse con cuidado ya que
se puede favorecer el alargamiento excesivo de las plántulas.
Los riegos deben darse cuando la superficie del suelo empiece a secarse, hasta escurrimiento antes de
la germinación y más ligeros después de la emergencia (pueden aplicarse cada uno a tres días).
Existe poca investigación regional sobre la técnica de fertilización, sin embargo se
han obtenido plántulas vigorosas con una solución balanceada la cual se logra con las siguientes
concentraciones de nutrientes en partes por millón:

Nutriente Concentración (ppm) Nutriente Concentración (ppm)


Nitrógeno (N) 200 Fierro (Fe) 5
Fósforo (P) 50 Zinc (Zn) 0.05
Potasio (K) 230 Manganeso (Mn) 0.5
Calcio (Ca) 160 Cobre (Cu) 0.02
Magnesio (Mg) 50 Boro (B) 0.5
Azufre (S) 65

Época y método de trasplante


Después de 55 a 65 días de la siembra, las plantas estarán listas para trasplantarse. Los mejores resultados se
obtienen realizando el trasplante con plántulas de seis a ocho hojas verdaderas y de 15 a 20 cm de
altura. El trasplante se hace cuando las probabilidades de heladas de -1 ó cero grados centígrados, sean bajas
(alrededor del 20 por ciento), lo cual sucede del 15 de marzo al cinco de abril, en la región Siete días antes de
realizar el trasplante, conviene exponer gradualmente a las plantas a mayor
cantidad de luz y a las temperaturas de la intemperie, para acondicionarlas al ambiente de campo.
Para realizar el trasplante, se le da un riego pesado a las plántulas y se cuida que no les falte agua antes de
ser plantadas. El trasplante puede hacerse a tierra venida o en seco. Se colocan las plantas procurando
enterrar la planta hasta que el nivel del suelo quede 2 cm abajo de la primera hoja verdadera y se
tapan evitando que queden bolsas de aire entre las raíces y el suelo. Inmediatamente después se riega y de
ocho a 15 días después, se aplica uno de auxilio.

DISTANCIAS Y DENSIDAD DE PLANTAS


Las distancias que se deben utilizar entre los camellones, plantas y matas, depende principalmente del porte
de la variedad híbrido, tipo de suelo, de la maquinaria disponible, los costos de producción y el método de
siembra empleado (siembra directa o trasplante).
La distancia entre surcos puede variar de 80 a 100 centímetros y entre matas de 30 a 40 centímetros. Cabe
indicar que, existe un incremento del rendimiento el cual es mayor con menores distanciamientos entre surcos
y un poco menor cuando se acorta la separación entre plantas. De preferencia; utilizar las menores distancias
con el trasplante, genotipos de porte bajo y terrenos ligeros. Se dejan de tres a cinco plantas por punto o
golpe de siembra en la siembra directa y una o dos en el transplante. En la siembra a chorrillo, la distancia
entre plantas puede ser de alrededor de 8 centímetros. Las distancias anteriores y números de plantas por
mata, se pueden combinar para lograr una población de 120 a 160 mil plantas por hectárea, en la siembra
directa y de 30 mil a 40 mil en el trasplante. En este último método, las altas poblaciones incrementan el
rendimiento hasta en un 35 %. Para establecer altas poblaciones se sugiere acortar la distancia entre surcos o
camas y plantas en híbridos y solo entre surcos y camas en variedades.
En suelos nivelados, de textura media a pesada, con buen drenaje y alta retención de humedad aprovechable,
la siembra o trasplante también puede efectuarse en camas de 1.5 a 1.8 metros de ancho, colocando dos
hileras de plantas. En este sistema se tiene una menor y más lenta incidencia de la enfermedad marchitez o
secadera, y se puede incrementar la población de plantas para lograr mayores rendimientos.
OTRAS TÉCNICAS DE ESTABLECIMIENTO
Existen otras técnicas de establecimiento que se han introducido y evaluado en el CEDEL, que pueden
impactar de manera positiva e importante la problemática del cultivo como son el uso de micro túneles de
plástico y el uso de los acolchados.
Los micro túneles consisten en colocar un micro túnel de plástico transparente de 30 a 60 cm de
altura, perforado con hoyos de 1.5 pulgadas cada .8 m los cuales se sostienen en arcos de alambrón. Estos
micro túneles se colocan inmediatamente después del trasplante o bien a la emergencia en siembra directa y
sirve para proteger a las plantas del ambiente extremo (en 1998 protegió un 300 % mas que las plantas sin
micro túnel), adelantar hasta en 15 días la primera cosecha, incrementar hasta en un 150 % la cosecha en el
primer corte y ayudar a escapar del daño de organismos dañinos como: trips, picudo, pulga saltona, etc.
El acolchado plástico; que puede ser de color blanco sobre negro, aluminio sobre negro, o negro, permite
ahorrar un 25 % de agua, adelanta 8 días la primera cosecha y reduce en un 60 % el problema de la maleza.
No obstante, el incremento en rendimiento es mínimo (de 5 a 8 %) y cuando se presentan condiciones
extremas de viento y frío, puede incrementar la mortandad de plantas de 15 a 30 %, disminuyendo la
producción.
RIEGOS
En suelos de textura media o pesada, se sugiere regar de la siguiente forma:
- Aplicar el riego de siembra
- Dar cuatro a cinco riegos ligeros; el primero a los 10 días después del riego de siembra,
el resto espaciados a cada 15 días. En este período, la planta no requiere de grandes cantidades de agua
ya que está en la etapa de establecimiento.
- Después, aplicar cinco riegos espaciados cada 10 a 15 días; en este lapso, se presenta el crecimiento rápido
de la planta, la floración y la aparición de primeros frutos.
- Finalmente, a partir del inicio de la cosecha, aplicar riegos cada 10-12 días; el número de riegos entre
corte dependerá de la maduración de frutos.
De acuerdo a lo anterior, se requieren de 12-14 riegos y alrededor de 92 cm de lámina total acumulada en
riego por gravedad, para cumplir el ciclo de desarrollo del cultivo.
Existen algunas consideraciones a tomar en el manejo del agua de riego en esta hortaliza, las cuales son:
- Los riegos deben ser ligeros frecuentes y con desagüe para evitar encharcamientos y la presencia de
enfermedades.
- La forma de aplicar el agua de riego se puede alternar (un surco sí y otro no),
sobre todo en la temporada de lluvias, lo cual ayudaría a disminuir los daños por la enfermedad
marchites o secadera.
- En los chiles de trasplante es necesario estudiar la forma de regar. Sobre todo porque el sistema radicular es
más ramificado y superficial.
FERTILIZACIÓN
Muchos factores influyen en la respuesta del cultivo a la aplicación de los fertilizantes. Entre los más
sobresalientes están la forma, época y método de aplicación de los fertilizantes, además de la disponibilidad
del agua del suelo y la variedad utilizada.
Ensayos de campo en suelos de textura media, han mostrado que este cultivo responde bien a dosis de
alrededor de 225 kilogramos por hectárea de Nitrógeno, la cual deberá aplicarse en cuando menos cuatro
partes, esto debido al alto riesgo de lavado que tiene el Nitrógeno con los riegos frecuentes aplicados al
cultivo. Además se deberá fertilizar con 100 kilogramos por hectárea de Fósforo, incorporado al momento de
la siembra.
Las épocas tentativas de aplicación de fertilizante nitrogenado son las siguientes: la primera, al momento de la
siembra o trasplante; la segunda después del aclareo (50 a 65 días después de la siembra); la tercera
aplicación, es antes del inicio de la floración (80 días después de la siembra); y por último la cuarta,
inmediatamente después del primer corte o pizca de chile. Algunas alternativas de fertilización se muestran en
el cuadro 1.
Cuando se usa amoniaco anhídrido como fuente de nitrógeno, se recomienda que éste no exceda más de 50
kilogramos por hectárea, debido a que existe pérdida por volatilización y requeriría dividir en dos aplicaciones
los kilogramos por hectárea de amoniaco que se sugieren. En caso de que el cultivo se establezca bajo el
método de trasplante la aplicación de Nitrógeno correspondiente al aclareo se anularía, o bien se recorrería
hasta el segundo corte de fruto.
Cuadro 1. Formas y épocas de aplicación de fertilizantes en el cultivo de chile jalapeño.
CEDEL 2000.
ALTENATIVAS (KG/HA)
ETAPAS 1 2 3
FENOLOGICAS 18-46- UREA 18-46- UREA AMONIACO SPT UREA
00 00
SIEMBRA 225 58 225 50 225 50
ACLAREO 125 125 125
INICIO 125 125 125
FLORACION
PRIMER CORTE 125 80
SPT = Superfosfato de Calcio Triple

NOTA: Cuando se usa Amoniaco anhidro como fuente de Nitrógeno, se recomienda que la
aplicación de éste no exceda más de 50 kg/ha, debido a que existe pérdida por volatilización,
por lo que se requeriría dividir en dos aplicaciones los 100 (680) kg/ha de Amoniaco que se
sugieren en el Cuadro

MANEJO INTEGRADO DE MALEZAS EN CHILE JALAPEÑO


El problema de malezas en chile jalapeño inicia desde las primeras etapas del
cultivo, cuando éste se establece en siembra directa en seco, donde incluso se ha observado que
las malezas nacen primero que el cultivo, mientras que al establecerlo por trasplante, el problema inicia 15
días después del primer riego de auxilio. Independientemente del método de establecimiento, las medidas de
control de maleza deberán aplicarse desde la siembra o trasplante con el fin de reducir los daños que las
malezas causan al cultivo.

CONTROL DE MALEZAS EN SIEMBRA DIRECTA


Inmediatamente después de la siembra en seco, aplicar herbicida pre-emergente en el lomo del camellón,
procurando cubrir una banda de 40 centímetros de ancho. Los herbicidas que han mostrado los mejores
resultados en este sistema de siembra son: Ronstar 25-EC a razón de 2.0 litros por hectárea, Dacthal W-75 a
12 kilogramos por hectárea y la mezcla de Devrinol 240-E + Ronstar 25-EC a razón de 4.0+2.0 litros por
hectárea respectivamente. Una vez que se ha aplicado el herbicida, se da el riego de siembra lo más
pronto posible para incorporar el herbicida en el suelo, ya que el producto expuesto a la luz del sol
y al aire puede reducir su actividad ya sea por efecto de la luz o por efecto del aire.
Ningún producto químico pre-emergente controla el total de las poblaciones de malezas sin dañar
al cultivo; las especies que han escapado al control por el herbicida Dacthal W-75 a razón de 12
kilogramos por hectárea son la hediondilla y la mostacilla, mientras que al herbicida Ronstar 25-EC en
cantidad de 2 litros por hectárea escapó la hediondilla y a la mezcla de Devrinol 240-E + Ronstar 25 EC 4 y
2 litros por hectárea respectivamente escapó la oreja de ratón ( cuadros 2 y 3). Por lo anterior, al momento del
deshije es necesario realizar un deshierbe ya sea a mano o con azadón, dependiendo del grado de
infestación de malezas escapadas; posteriormente se debe labrar la calle con un paso de
cultivadora y aplicar el siguiente riego de auxilio. En lo sucesivo, realizar labores de
cultivo y acompañarlas con deshierbe con azadón cuantas veces sea necesario.
Cuadro 2. Producto y dosis para el control de malezas en chile jalapeño. CEDEL. 2000

HERBICIDAD DOSIS (lt o kg/ha)

Ronstar 25-EC 2.0

Dacthal W-75 12

Devrinol 240-E + Ronstar 25-EC 4.0 + 2.0

Cuadro 3. Malezas que escaparon al control químico pre-emergente. CEDEL. 2000.

HERBICIDAD DOSIS (lt o kg/ha) Maleza

Ronstar 25-EC 2.0 Hediondilla

Dacthal W-75 12 Hediondilla, Mostacilla

Devrinol 240-E + Ronstar 25-EC 4.0 + 2.0 Oreja de Ratón

CONTROL DE MALEZAS EN TRASPLANTE


Al establecer el cultivo por trasplante a tierra venida, con el arrope del terreno se
elimina la primera generación de malezas sin embargo, una vez que se vuelve aplicar
agua por medio de los riegos, germinan las semillas de malezas que aún se
encuentran en el suelo.
Debido a lo anterior, antes del primer riego de auxilio deberá aplicarse cualquiera de
los siguientes herbicidas: Dactal W-75 a razón de 12 kilogramos por hectárea;
Devrinol 240-E + Ronstar 25-EC 4 y 2 litros por hectárea, en aplicación "Dirigida", es
decir, evitar al máximo el mojado de las plántulas del cultivo, y enseguida aplicar el
riego de auxilio.
Es importante que en los primeros 15 días después de la aplicación del herbicida, se
evite el movimiento de tierra en la zona tratada cercana a las plántulas, ya que de no
ser así, se reducirá la acción del herbicida y se pueden mover las raíces en formación
del cultivo.

EL PROCESO DE CONTROL DE LA MALEZA PROBLEMÁTICA


Las malezas afectan la productividad del chile jalapeño de varias maneras. Un
primer grupo se presenta desde las primeras etapas del cultivo cuando éste se
establece en siembra directa en seco, observándose que inclusive las malezas nacen
primero que él, lo cual aunado al lento crecimiento de la planta de chile la hacen
más susceptible a la competencia por luz, nutrimentos, agua y espacio. En
establecimiento por transplante el problema inicia 15 días después del primer riego
de auxilio. Un segundo grupo es el que se presenta en la etapa reproductiva del
cultivo el cual interfiere en la operación de cosecha y frecuentemente llega a
producir semilla, con lo cual contribuye a la preservación del problema para años
subsecuentes. Por otro lado, las malezas también sirven como hospederas
alternantes de otros organismos problema tales como nemátodos, insectos y virus.
Los coquillos Cyperus esculentus y C. Rotundus sirven de hospedera alternante a los
nemátodos de los nódulos radicales Meloidogyne spp y el trompillo Solanum
eleagnifolium junto con otras especies de la familia Solanaceae son también
hospederas alternantes del picudo del chile Anthonomus eugenii.

IDENTIFICACIÓN DE MALEZAS
La identificación de las especies presentes es el primer paso que se debe dar para
atacar con firmeza el problema, ya que cada una de ellas responde de manera
distinta a las alternativas de manejo. El conocimiento de su ciclo de vida y de su
capacidad de reproducción también son muy importantes. Para definir la magnitud
de la infestación de malezas, deberá revisarse el campo siguiendo un patrón de
registro según sea la forma y tamaño del predio, utilizando un cuadrado de 50 cm
por lado, cuantificando el número de plántulas dentro de él y multiplicando el
resultado por 4 para obtener la población de plantas en 1 m2.
Si el predio es mayor que 10 ha se deberán tomar 10 muestras distribuidas
estratégicamente en el terreno buscando evaluarlo por completo. Para agrupar a las
malezas es necesario formar dos grupos: de hoja angosta (zacates y ciperaceas) y
de hoja ancha (resto de especies), los cuales a su vez pueden ser agrupados desde
el punto de vista de su ciclo de vida en:
ANUALES. Son malezas que completan su ciclo biológico (nacen, crecen, se
reproducen y mueren) en un año. Este tipo de especies se diseminan y se
reproducen únicamente por semilla.
Anuales de Verano. Sus semilla germinan en primavera y verano y completan su
ciclo de vida en el otoño del mismo año. Ejemplos:

Hoja Angosta (Zacates) Hoja Ancha


Z. Pinto Echinchloa colona Quelite Amaranthus spp

Z de Agua E. crus-galli Correhuela Ipomoea purpurea

Z. Aceitoso Leptochloa filiformis Girasol Helianthus spp

Quesito Anoda cristata

Tomatillo Physallis ixocarpa

Golondrina Euphorbia spp

Anuales de Invierno. Son plantas cuyas semillas germinan en el otoño y completan


su ciclo de vida en la primavera del año siguiente. Debido a que el cultivo de chile
jalapeño es de primavera-verano no existen ejemplos de este grupo de especies.
Perennes. Son plantas que viven por más de dos años y que se reproducen tanto
por semilla como por estructuras de reproducción vegetativa como rizomas,
estolones, tubérculos, bulbos, coronas, yemas radicales, etc.
Perennes Simples. Plantas que no se dispersan vegetativamente en el suelo. Se
dispersan y se reproducen mediante la producción de semillas, yemas en coronas y
segmentos de cortes radicales. Ejemplos:

Hoja Angosta Hoja Ancha

Diente de León Taraxacum officinale

Plántago Plantago spp

Perennes Complejas. Plantas que se dispersan vegetativamente por medio de


tubérculos, rizomas, yemas radicales etc., así como por semillas. Ejemplos:

Hoja Angosta (Zacates) Hoja Ancha

Z. Chino Cynodon dactylon Correhuela Perenne Convolvulus arvensis

Z. Johnson Sorghum halepense Trompillo Solanum eleagnifolium

Mala Mujer Solanum spp

Hoja Angosta (Ciperaceas)

Coquillo Amarillo Cyperus esculentus

Coquillo Morado C. rotundus

OPCIONES DE MANEJO
Existen varias y buenas opciones de manejo de malezas en chile jalapeño; sin duda,
todas son buenas, sin embargo, es necesario conocerlas cada una por separado y
posteriormente buscar la mejor combinación de ellas para conformar un Programa
de Manejo Integrado que ataque el problema específico de cada productor.
Tomando en cuenta que el cultivo del chile jalapeño es una oportunidad excelente
para el desarrollo de malezas al constituir un sitio protegido con agua, nutrimentos
y luz para crecer, lo que el productor tiene que hacer es precisamente limitar la
disponibilidad de estos factores a las malezas.

MANEJO CULTURAL. El cultivo de chile jalapeño manifiesta una velocidad inicial


de crecimiento extremadamente lenta; por ello, el objetivo fundamental del control
cultural de malezas en este cultivo es precisamente darle la oportunidad de
competir contra las malezas.
Una vez que se haya hecho una buena elección del terreno para la siembra, se
deben implementar medidas preventivas tales como el mantenimiento de la
fertilidad del suelo, una buena sanidad del suelo, formación de una bien mullida
cama de siembra y obtención de una buena nacencia mediante el uso de la mejor
fecha y densidad de siembra, entre otras. La rotación de cultivos es una excelente
estrategia para reducir o minimizar el problema de malezas en chile jalapeño. Los
cultivos de hilera tales como maíz, sorgo y algodón tienen excelentes opciones de
uso de herbicidas que controlan especies anuales de verano muy prolíficas tales
como Quelites Amaranthus spp y Correhuela Ipomoea purpurea, mientras que
dentro de los cultivos densos, el trigo es la mejor opción para reducir bancos de
semillas que nacen en primavera.
La limpieza de áreas aledañas al cultivo, limpieza de acequias y canales de
irrigación también juegan un papel importante en el Control Cultural de malezas en
chile jalapeño ya que se estima que el 70% de la población de malezas en un
terreno “teóricamente libre de ellas” llega en el agua de riego y el resto como
impurezas en la semilla, arrastre por los vientos, heces fecales de las aves y la
maquinaria.

MANEJO MECÁNICO. El uso de la labranza es una estrategia de control de malezas


cuya efectividad está comprobada contra especies anuales en estado de plántula,
mientras que en el caso de las especies perennes, lejos de controlarlas, ayuda a que
el problema se incremente al diseminar sus estructuras de reproducción vegetativa
hacia partes del terreno que anteriormente se encontraban libres de malezas.
El laboreo de cultivadora en la calle puede realizarse después de que las plántulas
del cultivo superen los 10 cm de altura y procurando no acercar mucho el
implemento a la hilera de siembra ya que puede “mover” las raíces de su lugar
produciendo una aireación mortífera para las plántulas.
Así mismo, con el laboreo en la calle además de eliminar las poblaciones de malezas
anuales existentes, se evita la germinación de al menos una generación más al
crear un ambiente desfavorable por la modificación del estado de humedad del
suelo removido.
Existen varios tipos de herramientas agrícolas para este fin, sin embargo, la
elección de la más adecuada dependerá de varios factores, entre ellos: especies de
maleza, etapas de crecimiento tanto de la maleza como del cultivo, humedad,
textura y estructura del suelo.
Algunas herramientas se describen enseguida.
Rotocultivadoras. Son las máquinas más agresivas para trabajar entre los surcos
y los agricultores pueden ajustar sus cabezales en distintas posiciones a lo largo de
la barra portaherramientas.
Azadón Rotatorio. Suele ser la primera cultivadora que se emplea, ya que sirve
para romper la costra del suelo y elimina la primera generación de malezas que
inclusive aún se encuentran en la etapa de germinación.
Cultivadora de Dedos. Trabaja sobre el surco con sus dedos de caucho que giran
alrededor de las plantas, mientras que otros dedos metálicos trabajan más atrás en
la calle.
Cultivadora con Rejas Dirigibles. Posee un grupo de rejas que pueden cultivar
alrededor de las plantas sobre el surco, mientras que otro grupo de rejas montadas
en la barra portaherramientas provistas de brazos de muelle cultivan en la calle, con
la capacidad de retraerse al chocar con un objeto sólido.
Independientemente de la cultivadora usada, para controlar las malezas que crecen
en la hilera de siembra se requieren al menos seis labores de deshierbe con
azadones, ocupando diez jornales por hectárea por deshierbe, con lo cual este
método de control se encarece considerablemente.

MANEJO QUIMICO. La escarda química en horticultura se ha abierto paso gracias


a la escasez y carestía de mano de obra, donde los herbicidas ofrecen actualmente
grandes posibilidades para controlar las malezas en forma rápida y económica.

Cuando un productor considere el uso de herbicidas en su terreno, primeramente debe determinar


la disponibilidad de equipo para aplicar este tipo de agroquímicos; por otro lado, la utilización de
herbicidas requiere de cierto nivel de tecnología y conocimientos, por lo que es necesario hablar de
algunos aspectos importantes de ellos en el cultivo como es la descripción de los tipos de
aplicación en chile jalapeño.

Tipo de Aplicación Descripción

El herbicida es aplicado para controlar malezas emergidas antes de la


Antes de la siembra siembra o del trasplante. En este tipo de herbicidas se debe respetar
o del trasplante estrictamente la indicación de la etiqueta con relación al tiempo entre
la aplicación y la siembra o trasplante

Presiembra o El herbicida se aplica a la superficie del suelo y posteriormente se


pretrasplante incorpora mecánicamente. Enseguida, se siembra o se trasplanta el
incorporado chile. En este tipo de aplicación se debe respetar el intervalo de
tiempo entre la aplicación y la incorporación señalado en la etiqueta

El herbicida es aplicado a la superficie del suelo, seguido por la


Preemergencia siembra o trasplante del chile y continuando con su incorporación
mediante un riego. No controlan malezas emergidas

El herbicida es aplicado a malezas emergidas, absorbido a través de las


hojas y traslocado al sitio de acción. Se debe aplicar sobre malezas
Postemergencia que se encuentran en crecimiento vigoroso. Las malezas que se
encuentren estresadas debido a condiciones ambientales adversas no
absorberán ni traslocarán el herbicida satisfactoriamente

El herbicida es aplicado en postemergencia del cultivo de chile y de la


Protegida maleza, pero protegiendo al cultivo físicamente. Este tipo de
aplicación requiere de equipo especial de protección

El herbicida es aplicado en postemergencia de la maleza dirigiendo la


aplicación a la base de las plantas del cultivo. En ocasiones se requiere
Postdirigida de protección física para el cultivo así como la presencia de “suelo
libre de malezas” al momento de la aplicación, por lo que en este caso
se aplican después del paso de la cultivadora

CONTROL DE INSECTOS PLAGA


Los insectos plaga de mayor importancia en el cultivo, en orden de aparición son pulga saltona, picudo o
barrenillo, gusano del fruto, minador y pulgón; cuyos daños pueden originar debilitamiento de la planta,
pérdida de frutos, transmisión de enfermedades etc., lo que finalmente se traduce en una reducción de la
calidad y el rendimiento. A continuación se describen estas plagas y se indica el momento oportuno de su
control; finalmente se incluye el cuadro 4 con los productos y dosis que se recomiendan para cada una.
Pulga Saltona
Los adultos de esta plaga son escarabajos pequeños de 1.5 a 2.0 milímetros de largo, de cuerpo redondeado y
color negro brillante; sus patas posteriores son fuertes y robustas, desarrolladas para saltar cuando se les
molesta. Estos insectos se alimentan de las hojas tiernas haciendo agujeros pequeños y redondos; en
infestaciones fuertes las plantas pequeñas retrasan su desarrollo o llegan a morir, en plantas grandes este daño
es de poca importancia. El daño ocasionado por las larvas, las cuales se alimentan de las raíces del cultivo y
de otras plantas, no es de importancia, pues éstas son muy pequeñas.
El control se sugiere cuando se observen de tres a cinco adultos por mata o puntos de siembra, empleando
cualquiera de los siguientes productos Basudín 60 CE, Thiodán 35 E, Folidol M-72 o Tamarón 600 a dosis
de 0.5, 1.5,1.0 y 1.0 litros por hectárea respectivamente.
Picudo o Barrenillo
El adulto es un picudo pequeño de 3 a 4 milímetros de largo, de color café oscuro brillante; fácil de localizar
entre las ocho y 10 de la mañana en las yemas terminales de la planta. Los huevecillos son colocados en
frutos tiernos, dentro de los cuales se desarrollan las larvas alimentándose de las semillas en formación. Al
momento en que la larva está completamente desarrollada o la pupa recién formada, el fruto se cae, de
donde emerge el adulto cuatro o seis días después.
Los daños más severos ocurren entre la octava y onceava semana de floración (durante agosto) período en que
se sugiere dar una aplicación de insecticida por semana. Los insecticidas recomendados son Lucathión 1000,
Folidol M-72, Gusatión M-20 o Sevín 80 a dosis de 1.5 litros, 1.0 litros, 2.0 litros o 2.0 kilogramos por
hectárea respectivamente.
Gusano del Fruto
Los adultos de esta plaga son palomillas color café grisáceo de hábitos nocturnos, comunes de observar al
oscurecer; depositan huevecillos en partes tiernas de la planta, de donde nacen larvas de color verde pálido,
que inicialmente se alimentan del follaje y luego perforan los frutos. El daño de esta plaga generalmente no es
de importancia; sin embargo, se sugiere aplicar insecticida cuando se observe un fruto con daño reciente,
aproximadamente en cada 20 metros de surco. Los insecticidas recomendados son Nudrín 90, Folidol M-72,
Tamaron 600 o Ambush 34 a dósis de 350 gramos, 1.0 litros, 1.0 litros o 0.5 litros por hectárea
respectivamente.
Minador
Los adultos son mosquitas de 1.5 milímetros de largo y de color amarillo con el dorso negro;
colocan los huevecillos en las hojas maduras. Las larvitas al nacer, se alimentan formando galerías o minas
serpenteantes; completamente desarrolladas son de color amarillo brillante, miden 2.0 milímetros de largo
y se dejan caer al suelo donde pupan. Las hojas dañadas caen prematuramente, ocasionando la reducción
del rendimiento y tamaño de frutos, así como la exposición de éstos
al sol. Esta plaga aparece desde fines de julio, sus poblaciones más altas ocurren desde fines de agosto, y
el mayor daño se observa a mediados de septiembre. Para su control se sugiere colocar varias charolas
de plástico de 23 x 27 centímetros bajo las plantas para
detectar la población de pupas; se sugiere aplicar insecticida cuando durante un período de tres o cuatro
días se observe un promedio de cinco pupas por charola, o cuando se estime que aproximadamente el 20
por ciento de las hojas tengan cuando menos una mina. Trigard 75 PH o Tamaron 600 son los insecticidas
recomendados, a dosis de 100 gramos o 1.0 litros por hectárea, respectivamente.
Pulgón
Los insectos son en forma de pera de color verde amarillento y llegan a medir 1.5 milímetros. Las épocas de
sequía favorecen el desarrollo de colonias que invaden el reverso de las hojas; los pulgones de todos los
tamaños, chupan la savia inyectando una saliva tóxica que provoca la deformación de
las hojas donde se alimentan. Cuando se presentan en poblaciones altas, se reduce el rendimiento y la
altura de plantas; pueden aparecer síntomas de enfermedades como enchinamientos y mosaicos,
desprenderse los botones y producir frutos chicos y deformes; además puede
desarrollarse la fumagina sobre la mielecilla que producen, reduciendo aún más el vigor de la planta y la
calidad de los frutos.

El control químico se debe realizar cuando se observen las primeras colonias, y de ser posible
sólo en los manchones donde éstas aparezcan, empleando Metasystox R-25 o Tamarón 600 a
dosis de 2.0 o 1.0 litros por hectárea, respectivamente

Cuadro 4. Principales insectos plaga que atacan al cultivo de chile jalapeño, plaguicida y
dosis
por hectárea. CEDEL. 2000.
INSECTO PLAGA PLAGUICIDA DOSIS/HA INTERVALO.DE
SEGURIDAD DÍAS
Pulga saltona Basudín 60CE 0.5 lt ( 21)
Thiodán 35 E 1.5 lt (4)
Folidol M-72 1.0 lt (15)
Tamaón 600 1.0 lt (14)
Picudo o Barrenillo Lucathión 1000 1.5 lt (3)
Folidol M-72 1.0 lt (15)
Gusatión M-20 2.0 lt (3)
Sevín 80 2.0 lt (0)

Gusano del fruto Nudrín 90 350 gr (10)


Folidol M-72 1.0 lt (15)
Tamarón 600 1.0 lt (14)
Ambush 34 0.5 lt (3)

Minador Tamarón 600 1.0 lt (14)


Trigard 75 PH 100 gr (7)

Pulgón Metasystox R-25 2.0 lt (0)


Tamarón 600 1.0 lt. (14)

ENFERMEDADES

Entre las enfermedades más importantes en esta región, están las pudriciones radiculares por hongos como
Fussarium, Verticillium y Rhizoctonia, secadera o ahogamiento (damping-off), marchites del chile, virosis
y cenicilla.

Pudriciones radiculares o ahogamiento. La enfermedad es ocasionada principalmente por un complejo


de hongos del suelo. En la región, afectan principalmente en las fechas tempranas de chile jalapeño, sobre
todo cuando se tienen temperaturas frías durante las mañanas o en las noches. Aunque también se
presentan daños severos en siembras tardías.
Síntomas
Al inicio de la enfermedad se observan fallas en la germinación, lo cual trae como consecuencia, bajas en
la población de plantas. Al extraer del suelo semillas germinadas, se ve la pudrición de embriones. El
término “Damping off” o secadera de plántulas, caracteriza la fase posterior de la enfermedad, en el cual
el tallo de la plántula se estrangula al nivel del suelo. Posteriormente, esa porción atacada se reblandece y
la planta se dobla y muere.
Control
Las medidas generales son las siguientes: tratar la semilla con fungicida, evitar excesos de humedad
mediante prácticas culturales, sembrar en la mejor época usar acolchado y la técnica de fertigación, ya que
estas técnicas reducen las pudriciones radiculares al acelerar el crecimiento y desarrollo de las plantas,
incrementar la temperatura del suelo, mejorar la estructura del mismo e incrementar la eficiencia del agua.
Para reducir el daño después de que nacen las plantas, se recomienda hacer aspersiones con fungicidas
como el ridomil. En la preparación de almácigos, es conveniente utilizar las camas de siembra mediante
calor, Vapam, Cloropicrina o Bromuro de metilo. En los invernaderos se debe evitar que se humedezcan
en exceso la mezcla de suelo o sustrato que se está empleando. El uso de Vermiculita sobre la semilla
asegura un área seca la cual favorece la emergencia de las plántulas.
Marchites del chile ( Phytophtora capsici L. ) Es una de las enfermedades que causa más daño
económico al chile en la región, ya que se presenta generalmente cuando el cultivo está en la etapa de
fructificación.
Síntomas
La enfermedad consiste inicialmente en una marchitez de las hojas, la que se incrementa en las horas
cálidas del día. Las hojas muestran manchas obscuras de forma y tamaño irregular, con aspecto seco y
rugoso. El daño principal se encuentra entre la base del tallo y la raíz la cual se obscurece, se debilita y
posteriormente seca la planta. La lesión puede prolongarse hasta la raíz. Al abrir los frutos que
permanecen adheridos a las plantas enfermas, se observa un crecimiento algodonoso. En su parte externa
su aspecto es cenizo y con áreas de consistencia oscura. La enfermedad se distribuye con rapidez y
generalmente se presenta como manchones en el campo que inician en la parte final de los surcos donde se
encharca.
Control
Se recomienda llevar a cabo una rotación de cultivos e iniciar con una buena preparación del terreno que
incluya una nivelación adecuada, formar surcos elevados, utilizar variedades e híbridos como: Jalapeño
Delicias, Mitla, H. Tula y Típico 1 que han mostrado tolerancia a marchitez, sembrar en camas con doble
hilera de plantas, usar acolchado y fertigacion. En riego por gravedad se recomienda evitar laminas
pesadas de agua y en la temporada de lluvias, regar en forma alternada sobre los surcos, eliminar las
plántulas que presenten los síntomas y en las cavidades del suelo que dejen las plantas al ser arrancadas,
aplicar sulfato de cobre, hidróxido cúprico o caldo bórdeles 1:100.
La aplicación de productos químicos como Ridomil, Manzate, Kocifol en dosis de 2 kilogramos por
hectárea, aplicados semanalmente, desde el inicio de los primeros síntomas hasta el segundo corte,
disminuyen la presencia de la enfermedad en un 20 por ciento, así como la velocidad de la infección.

Virosis Existen varias enfermedades virosas, que atacan al cultivo de chile en la región de Delicias, sin
embargo, el virus del jaspeado del tabaco y el virus del mosaico del pepino son los más prevalecientes y
sus daños son más severos en fechas tardías.
Síntomas
Estos organismos ocasionan enchinamientos, mosaicos severos, clorosis, necrosis, aborto y caída de
órganos fructíferos. Dichos síntomas al final producen reducción del área foliar y deformaciones en los
frutos.
Medidas de prevención a virus
Ante el problema de virosis conviene recordar que una vez que los virus están presentes en las plantas no
es posible controlarlos, pues no existen productos químicos que puedan controlar a estos patógenos. Por lo
que para reducir el daño que estos causan hay que realizar una serie de prácticas culturales tendientes a
evitar su diseminación. Eliminar las plantas infectadas, tan pronto se detecten los primeros síntomas
dentro del campo. También hay que eliminar las malezas y todos los restos de cultivos que puedan servir
como medio de hibernación, reproducción y propagación de virus. Un buen control de plagas puede
ayudar un poco a mantener el cultivo sano y por último, la selección de frutos para semilla debe hacerse
solamente de plantas sanas.

Cenicilla La enfermedad conocida como cenicilla es causada por un hongo probablemente del género
Oidiopsis y afecta a las plantas de chile en cualquier edad, pero en la región de Delicias, Chihuahua
generalmente se presenta durante la época de lluvias y cuando la planta esta en floración y fructificación.
Síntomas
Los síntomas de la enfermedad se observan principalmente en las hojas, en cualquiera de sus lados,
aunque también se presentan en los frutos. Los primeros síntomas se observan en las hojas mas viejas,
cercanas al suelo y se presentan como manchas cubiertas por un polvillo blanco, que son las estructuras
del hongo causante de la enfermedad. Las manchas que aparecen son de tamaño variable, pueden crecer,
juntarse y cubrir la totalidad de las hojas. Las hojas afectadas adquieren un color amarillo o café y
finalmente se secan. Aunque el fruto es menos dañado el efecto final de la enfermedad es la reducción del
rendimiento
La enfermedad aparece inicialmente en pequeñas áreas o en plantas aisladas dentro de una parcela y
posteriormente se extiende a toda la plantación, debido a que las esporas del hongo son rápida y
fácilmente diseminadas por el viento. Si no se toman medidas de control en esta fase inicial, y si además
las condiciones son favorables para su desarrollo, la cenicilla puede afectar completamente y en algunos
casos destruir un cultivo entre 7 y 10 días después de detectar los primeros síntomas.
Control
La manera más eficiente de evitar los daños causados por la cenicilla es mediante la siembra de variedades
o híbridos tolerantes a la enfermedad como es la siembra del Híbrido Mitla, Grande, Tula, Jalapeño Mitla
y Típico 2. Los cuales han mostrado una tolerancia sobresaliente a cenicilla, si a pesar de lo anterior se
presenta la enfermedad es necesario proteger al cultivo mediante la aplicación de fungicidas preventivos y
curativos específicos para cenicilla y con su autorización vigente, tales como: Bayletón, Rally y
compuestos que contengan azufre. Debe tenerse mucho cuidado con los productos azufrados porque
pueden ocasionar toxicidad a las plantas.
La aplicación debe realizarse antes de que se presente la enfermedad o bien al observar los primeros
síntomas y luego, repetir la aplicación cada 7 a 10 días. La cantidad de agua para la aplicación del
fungicida varia de acuerdo al desarrollo de la planta, pero en promedio, es de 300 a 400 litros /ha, aunque
esta cantidad puede ser mayor; lo importante es utilizar la cantidad de agua suficiente para cubrir el follaje
del cultivo.

COSECHA
El primer corte de producción en verde es conveniente hacerlo cuando se tenga un promedio de cinco a
ocho frutos listos para cosecha por mata. El retraso del primer corte puede avejentar, antes de tiempo a las
plantas, y reducir la producción hasta en un 20 por ciento dependiendo del tiempo de demora.
Posteriormente, los cortes pueden darse cada 18 a 25 días, hasta completar de tres a seis cortes. Se sabe que
el fruto está maduro en verde cuando es consistente, brilloso y puede tener rayas o puntos corchosos. No
debe cosecharse cuando hay agua en el follaje de las plantas porque los frutos se humedecen y
al acumularse en las arpillas se despellejan con el calor. Asimismo debe evitarse el contacto directo con
los rayos del sol porque sufren quemaduras.
Bajo siembra directa, las variedades precoces se cosechan a mediados de Julio, las intermedias a finales de
Julio y las tardías a principios de Agosto (bajo trasplante la cosecha se adelanta de 15 a 22 días). Los híbridos
que por su alto costo se establecen bajo trasplante, se cosechan del 10 al 30 de Junio los precoces, del 30 de
Junio al 10 de Julio los intermedios y del 10 al 25 de Julio los tardíos. Lo anterior depende del genotipo, tipo
de suelo y manejo del cultivo.