Está en la página 1de 29

Las ventajas del nudismo

saltan a la vista.
Solo quien ha comido ajo puede
darnos una palabra de aliento.
Morir es como dormir, pero sin
levantarse a orinar.
La inactividad sexual es
peligrosa, produce cuernos.
Hoy en día la fidelidad solo se
ve en los equipos de sonido.
Hay estudiantes que les apena ir al
hipódromo y ver que hasta los
caballos logran terminar su carrera.
El negocio más expuesto a la
quiebra es el de la cristalería.
El matrimonio es como las libretas
de ahorro: de tanto meter y sacar se
pierde el interés.
El diabético no puede
ir de luna de miel.
Cuando todo sube, lo único
que baja es la ropa interior.
Hay que trabajar ocho horas y dormir
ocho horas, pero no las mismas.
Los japoneses no miran, sospechan.
¿Cuál es el animal que después de
muerto da muchas vueltas?

El pollo asado.
Cuando un médico se equivoca, lo
mejor es echarle tierra al asunto.
La música japonesa es
una tortura china.
El eco siempre dice la última palabra.
En los aviones el tiempo
se pasa volando.
Los mosquitos mueren entre aplausos.
Mi padre vendió la farmacia
porque no había más remedio.
Los japoneses quieren
abrirle los ojos al mundo.
Arreglar los problemas económicos es
fácil, lo único que se necesita es dinero.
Disfruta el día hasta que un
imbécil te lo arruine.
Amaos los unos “sobre” los otros.
La amistad es como la mahonesa:
cuesta un huevo y hay que tratar
que no se corte.
Hazlo bien y no mires con quien.
Es curioso que se le denomine
sexo oral a la práctica sexual en la
que menos se puede hablar.
Las canas ya no se respetan, se tiñen.
El mago hizo un gesto y desapareció el
hambre, hizo otro gesto y desapareció la
injusticia, hizo otro gesto y desapareció la
guerra. El político hizo un gesto y
desapareció el mago.
Bigamo: idiota al cuadrado.