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La introducción

La introducción es una parte muy importante en la descripción de un proyecto. Es


seguramente la parte más leída y la que determinará, en gran parte, la actitud del lector en
adelante. Sea para un ensayo, artículo o trabajo académico, la introducción cumple la
función de describir la esencia y el contexto del proyecto, al tiempo que presenta de forma
clara el orden de los distintos temas que contiene. Es recomendable escribir esta sección una
vez que tenemos el resto del proyecto escrito.
Partes que se deben incluir en la introducción
 Antecedentes del tema para su ubicación en contexto.
 Presentación del problema.
 Explicar el propósito y los objetivos del proyecto, generalmente incluyendo los
principales resultados de una eventual investigación o análisis.
 Un resumen de la estructura que presenta el proyecto en caso de ser necesario.
 Opcionalmente, se pueden incluir algún anticipo de conclusiones a las que se llegó.
A continuación, te ofrecemos una serie de recomendaciones a tener en cuenta a la hora de
escribir una introducción para un proyecto.
Ser concisos
La introducción es la primer parte del proyecto. Lo primero que debemos asegurarnos es
ser claros y concisos.
Simple y atractivo
Es importante que su redacción sea lo más simple y atractiva posible. Despertar el interés
del lector y que pueda entender fácilmente de qué se trata, son dos aspectos importantes de
la introducción. En caso contrario, reducirá el interés del lector y se sentirá menos motivado
a leer el resto del proyecto.
Los antecedentes del proyecto
Como ya lo mencionamos anteriormente, escribir los antecedentes implica explicar el
porqué de nuestro interés por el proyecto que estamos escribiendo. En este sentido, es
importante desarrollar el origen de la idea que inspiró a su realización. Aportar este tipo
de información es vital al explicar la historia y el contexto que hay detrás del trabajo
presentado.
Explicar las razones de la elección del tema
Es importante explicar por qué se eligió el tema y qué impulsó a su realización. La razón
que lo motivó, además de aportar autenticidad y credibilidad al proyecto, es algo que a los
lectores les interesa mucho saber.

Destacar los problemas


Destacar los problemas que motivaron a la realización del proyecto será de gran ayuda
para explicar el porqué de la elección del tema.
El esquema del proyecto
Es importante mencionar cómo está compuesto el proyecto y cuáles son las partes más
relevantes. De esta manera, el lector tendrá un panorama general del tema y sabrá por qué
debería leerlo.
Extensión del proyecto
La extensión de la introducción no debería ser superior a una página. Procura ser breve.
Se creativo
Si el tipo de proyecto permite salir del formato tradicional y formal, intenta ser creativo.
Incluye color en las fuentes, fotografías o algo de diseño. Esto tendrá un impacto positivo y
ayudará a mantener el interés del lector.
Empieza el proyecto con una cita
Un recurso que se suele usar es comenzar con una cita de algún autor o figura
relacionada al tema del proyecto o con algún proverbio. Estos detalles hacen más
atractiva la introducción.
Utiliza bullets
Siempre que puedas utiliza bullets. Hacen que la lectura sea más ágil. No es para toda la
introducción, pero sí para los puntos más importantes.
Oraciones cortas
Acostúmbrate a escribir oraciones breves que puedas finalizar sin quedarte sin aire. Hace
la lectura del proyecto más sencilla y clara.
¿QUé ES UN OBJETIVO?
Toda investigación nace con un propósito o finalidad, algunas tratan de contribuir en la
solución de un problema en particular, otras esperan alcanzar algún grado de conocimiento
en determinada área. Este propósito o finalidad será el objetivo que constituirá el punto de
partida y orientará así el curso de todo el proceso investigativo. Si este es bien formulado
logra transmitir claramente la intencionalidad del investigador, permitiendo también
determinar si tal investigación rindió o no los frutos esperados.

Figura 1

EL PLANTEAMIENTO DE UN OBJETIVO
El principal requisito en el momento de plantear los objetivos de una investigación es que
estos sean alcanzables, lógicos y coherentes con la realidad. Es decir que el interés que se
persiga considere las posibilidades y limitaciones del trabajo realizado.

Figura 2
Dependiendo del tipo de investigación o de la meta que se pretenda alcanzar, el investigador
puede plantearse uno o varios objetivos primarios de los cuales se derivaran una serie de
objetivos secundarios; ya sean los primeros o los segundos siempre se ordenarán según su
relevancia. Es importante mencionar que dentro de una investigación pueden existir tantos
objetivos como el investigador considere necesario, siendo los objetivos secundarios un
desglose del o de los objetivos primarios. Los objetivos corresponden a la etapa exploratoria
de la investigación ubicándose generalmente dentro de la introducción del reporte final.
Al determinar el rumbo a tomar mediante un objetivo primario que abarcará en forma
general nuestro propósito fundamental debemos sistematizar las estrategias que harán
posible el logro de nuestras metas, por ello debemos revisar los objetivos en cada etapa de
nuestra indagación para evitar errores que al final obstaculizarían el resultado real.
La valoración de todo el trabajo se da a partir de los objetivos propuestos, los cuales deben
ser claramente identificables con el resultado obtenido.

LA CLASIFICACIÓN DE LOS OBJETIVOS

Existe una serie de clasificaciones para los objetivos que nos permiten decidir sobre los
medios y las herramientas que vayamos a emplear, entre estos están‫ ׃‬objetivo instruccional,
objetivos de investigación (de los cuales se desprenden el objetivo general y los
objetivos específicos) y objetivos metodológicos entre otros.
El objetivo instruccional se formula alrededor del aprendizaje y los objetivos de
investigación son los enunciados claros y precisos de las metas que se persiguen, los
objetivos metodológicos aclaran el sentido de la hipótesis y colaboran en el logro operacional
de la investigación en todos sus niveles.
El objetivo primario es el propósito primordial en la búsqueda de determinados
conocimientos por ello posee una autonomía propia. A este objetivo se le denomina Objetivo
General, pues abarca todas las expectativas que el indagador se propone a nivel global. De
este objetivo general se desglosan una serie de objetivos secundarios a los que denominamos
Objetivos Específicos, estos son en sí una fragmentación que permitirá alcanzar con mayor
facilidad el objetivo general. Los objetivos específicos son una esquematización que permite
evaluar, comparar y determinar si el objetivo general responde a los resultados logrados.
Esta clasificación varía según la dirección que se desee tomar y el enfoque general de la
persona que los plantea.

LA REDACCIÓN DE LOS OBJETIVOS

Cuando se desea plasmar en el papel la redacción de los objetivos se han de tomar en cuenta
dos preguntas simples: ¿Cómo? y ¿Para qué? Si se cuestionan los objetivos generales con la
pregunta ¿Cómo?, la respuesta serán los objetivos específicos; cuando hacemos la pregunta
¿Para qué? nos señalarán el objetivo general. Para lograr la mejor orientación dentro de una
investigación todos los objetivos deben estar redactados tan claramente como sea posible,
ya que las conclusiones se referirán al logro o fracaso de los mismos.
Es indispensable que halla un equilibrio entre los objetivos; pues si los objetivos específicos
sobrepasan al objetivo general proponiendo operaciones no implicadas en el
desestabilizarían las conclusiones finales y gran parte del proceso de todo la investigación.
Si por el contrario los objetivos específicos son incompletos respecto del objetivo general,
entonces la investigación será incompleta.
Los objetivos se refieren también al tipo de conocimientos que se desean alcanzar, y se debe
tener cuidado en su formulación. El objetivo bien formulado logra transmitir en pocas
palabras la intención del investigador, para ello se elaboran enunciados que excluyen el
mayor número de interpretaciones posibles, así se logra ese sentido de exactitud respecto a
nuestra intención.
En la redacción se deben tomar en cuenta las siguientes recomendaciones para considerar
los aspectos más relevantes en su formulación:
1. Deben ser concretos, es decir no redundar en frases largas y poco claras
2. Ser factibles es decir tomar en cuenta todos los aspectos involucrados dentro de la
investigación: tiempo, dinero, personal, perspectivas y capacidad.
3. Identificar el abordaje del tema, el destino de dicha investigación y el uso de los
recursos, en otras palabras el diseño cualitativo o cuantitativo del proyecto.
4. El uso de los verbos en infinitivo, para identificar de forma clara los resultados
esperados.
El uso de verbos se debe a la implicación de cada objetivo como una acción por realizar, ya
que indican los pasos a seguir se presentan en orden alfabético de acuerdo al verbo y su
grado de importancia.
Figura 3

LOS ELEMENTOS CLAVE DE UN OBJETIVO

Lo esencial es que un objetivo incluya tres elementos básicos‫׃‬


· Exponer el proceso de la investigación:
Informando en términos simples las acciones que se seguirán durante la investigación, de
ese modo se aclara de ante mano cual es la intención del proyecto.
· Desarrollar un conocimiento:
Los objetivos deben dirigirse a lograr un acervo intelectual o práctico, es decir que deben
enfocarse en conseguir datos, suministrar teorías y arrojar luz sobre un tema determinado.
· Expresar el contenido de la investigación:
Al redactar cada objetivo se no debe desviar del tema en cuestión, ya que el éxito o fracaso
de dicha investigación solo depende del cumplimiento de los objetivos planteados.
Cuando redactamos el objetivo general incluimos estos tres elementos de una forma global,
abarcando en forma universal la investigación. Cuando nos enfocamos en los objetivos
específicos los orientamos en gran parte a esbozar logros determinados, razón por la cual no
incluimos en ellos los tres aspectos mencionados sino que nos abocamos en uno de ellos.

MAPA CONCEPTUAL

Figura 4