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Ignacio C.M. Massun
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Las ideologías
en él siglo XXI

Joly 2237 (1744) Mor~no - Prov. de Bs. As.' (0237) 466-1882


autores@metodos.com.ar • www.metodos.com.ar

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¡Confieso!

Si a mí me tocara leer este libro. lo primero que intentaría hacer es descubrir la


Catalogación en fuente ideología de quien lo escribe. La mayoría de los libros permiten reconocer de inmediato
si el autores marxista, Iibera! o «progresista». Paresa, quiero comenzarestaexposición
Massun.lgnacio C.M. con una breve confesión sobre mi peregrinaje ideológico. Nací en Buenos aires en 1948
Las ideologías en el siglo XXI. - 1a ed. - en el seno de una familia católica, liberal y antiperonista (en ese orden). Viví los últimos
años del gobierno del General Perón con temor. Temía por mi padre que era dirigente
Buenos Aires: Métodos, 2004.
católico y opositor. Él nunca había demostrado una vocación poI ítica pero :.1quellos años
288 p. ; 22x15 cm.
sentía que la libertad lo requería.

ISBN 950-888-205-0 Cuando en 1955, me tocaba ira primcrgrq,dode la escuela primaria, I.TIifamilia decidió
no envianne a la escuela para que no me adoctrinaran. En aquellos años los manuales
de texto estaban atosigados de fotos del general y lac.ntonces fallecida Evita. Mi madre
1. Ideologías.
me enseñó a Icercn casa, lo que era un evidente gesto de rebeldía, que recién hoy valoro
CDD 140 en su real dimensión. También, con vcn.bdcra fruiciÓn me dediqué a hacer panlktos
manuscritos, que, con mi temblorosa letra decía «Cristo Vence», y mi tía «Negra}} me
acompafíaba a repartir tirándolos bajo las puertas de las casas, con sigilo y temor. Eran
los años del enfrentamiento entre Perón y las jerarquías religiosas.

Mis p~ldre~, pese aque no eran personas con un interés especial en la acción poi ítica,
ni tuvieron militancia partidaria alguna, me enseñaron, en aCJuel entonces, que había
circunstancias en las que nadie debe permanecer impasible y que los fenómenos
sociales no son ajenos a nuestra vida di~lria.
Créditos: Perón fue derrocado en 1955, y pam bien o pammal, eso me penllitió ira la escuela
Autor: Ignacio Massun al año siguiente. En cuanto aprendí a leer me interesé por el diario «La Prensa» al que
Oiseño: Verónica Massun estaba subscripto mi padre desde siempre. Era un diario ultra1iberal y por eso mismo
antiperonista. Había sido contiscaoo por Pcrón y devuelto a sus dueños en 1955.
@Copyright2005 Editorial Métodos S. A. (Buenos Aires).
Destilaba una rara combinación de pensamiento liberal con intolerancia acérrima a todo
Queda hecho el depósito que marca la ley 11.723. lo que recordara al {(tirano pi'ófugo}~. Yo me idenlifiqué plenamente con ese ideario.
Libro editado e impreso en la República Argentina.
Alllcgar a la adolescencia, en la década del 70 (iVaya momento para ser joven en
La reproducción total o parcial de esta obra, así como su fotocopiado o copia por laArgenlina!) descubrí junto con toda mi generación, que Perón no era loque nos hahían
cualquier medio mecánico o electr6nico, sin consentimiento escrito de'¡ editor, cons- dicho, y al mismo tiempo que el liberalismo no era una panacea. Con el Ímpetu propio
tituye delito (Ley I I.n:i).
de la edad me volqué decididamente a una posición que entonces definía como
ISBN: 950-888-205-0 idcntiticada con Iadoctrinu social de la Iglesia. Aunque no coincidía plenamente, miraba

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¡Collfieso.' 7 .'
6 Las Ideologías en el Siglo XXI
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con simpatía a los sacerdotes del tercer mundo y a la Juventud Peronista en laque nunca nueva ideología, es donde encontraremos las claves para la construcción de un mundo
milité. En esos años escribí mis primeros libros donde criticaba parigual alliberalisrno mejor. Todo lo contrario: cualquier proyecto político que busque hacer más humano el
y al marxismo y me identificaba con lo que entonces era la «tercera posición», Entonces mundo, debe desprenderse del pesado lastre de las ideologías. No en el sentido del «fin
consideraba que futuro estaba en una economía mixta, donde sin suprimirse las leyes de la historia» como consecuencia del triunfo del liberalismo, sino del «fin de las
de mercado, las empresas tendieran hacia la «aurogestión obrera». ideologías» corno triunfo de la libertad, la justicia, la solidaridad, la tolerancia y la
imaginación creativa.
A pesar de eso, nunca mé pude identificar plenamente con el peronismo porque no
coincidía con los métodos de la guerdlla peronista a la que Pecón definía eufemística-
mente como «esa juventud maravillosa» y que integraba sus «formaciones especiales}),
y después, tanto menos, cuando en un repentino viraje, el (brujo» José López Rega y
su organ ización parami litar (La Al ianza AnticomunistaArgentina, conocida corno Tri ple
«A») pasó a tener, aparentemente, el silencioso asentimiento del anciano general.

La década del ochenta me volvió a cambiar. Por un lado el fracaso de la izquierda


guerrillera, la hrutal represión ilegal del proceso encabezado por Videla y Massera, que
a mi juicio había sido estimulado y en algún grado consentido por algunos sectores
sociales porel terror sembrado por la guerrilla y por otro lado la experiencia concreta de
veradóndc conducían las experiencias de socialismo reales en el mundo, me hizo virar,
en alguna medida, nuevamente hacia una posición m:.lS cercana al liberalismo. Comprcn~
dí que una economía necesitaba eficiencia, competitividad, y que no se podía repartir
la riqu~za que no se había creado. Por otro lado los «antitestimonios» de las jerarquías
eclesjásticas en las que entonces creía, pusieron mi fe católica en una crisis que perdura
hasta hoy. Llegando a fines del siglo XX, nuevamente mi pensamiento volvió a virar
hacia una posición un tanto más alejada del liberalislllo que ladécada anterior, al verel
crecimiento de la pobreza y lu marginación.
Estaes una confesión personal, que aparentemente me presenta como un diletante
ideológico, que no sabe qué pensar. Y si esta es una confesión, no es mi intención
. defenderme. Por otra parte mis escritos del pasado han caído completamente en el olvido
así que bien podría haber omitido esta confesión, sin temor a ser «descubierto». Sin
embargo, cuando releo algunos libros que escribí en cada un,-lde estas épocas advierto
que, en realidad, siempre busqué lo mismo, una sociedad más libre, más justa. lllas
armoniosa, más pacífica, donde todos tengan oportunidades, pero también donde se
estimule a los más crcati vos, inteligentes o trabajadores. Una sociedad que no excluya
a nadie pero tampoco nivele hacia abajo las potencialidades de los mejor dotados. U na
sociedad en laque la solidaridad no seaenemigade laeliciencia. Unasociedaden la que
la libertad no sea antagonista de la justicia.

El problema de estos CU •.lrenta años era que había buscado en el lugar equivocado:
en el repertorio de las ideologías.

Me detengo en estas retlexiones íntimas, porque dialogando con muchas personas


de mi genemción en~uentro que mi proceso personal es el que han seguido, con diversos
matices n;uchos de ellos. En mi país, y el mundo' esta búsqueda en el cújón de las
ideologías, ha conducido a térribles tragedias humanas. Después de este largo camino,
hoy llego a la conclusión que ni en las ideologías del pasado, ni en la aparición de una
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I
CAPÍTULO N° :1

Las Ideologías

Escribir sobre el tema de las ideologías resulta en extremo dificultoso. Y esto ocurre
por di versas razones.
En primer término, por la extrema ambigüedad con la que el término ha sido usado
a lo largo de la historia. Como veremos a lo largo de buena parte de este libro, en diversos
escrüos la palabra adquiere los significados más diversos.
En segundo ténnino, porque las ideologías suelen aplicarse al pensamiento de dos

:I otros», y en forma peyorativa.


Pero la mayor dificultad estáen el carácter íntimo y personal que para las personas
I que se interesan por estos temas reviste tanto la definición de ideología, como la
~I caracterización de cada ideología en particular.

Más adelante trataremos las dos primeras dificultades, pero de modo inicial
debemos referirnos a esta tercera y la más compleja de resolver. Las ideologías no son
representaciones asépticas, ni frías descripciones de una realidad, tampoco son, corno
se las concibió en un principio «la ciencia de las ideas». Muy por el contrario, a todos
los que el tema de las ideologías interesa, sienten que alrededor de lo ideológico hay
muchas cuestiones que rozan sus más Íntimas convicciones. Puede ser que lo ideológico
haya sido una justificación personal a determinadas acciones políticas, puede ser que
lo ideológico le cause una profunda indignación, por las acciones de otras personas,
pero muy especialmente los temas referidos a las ideologías, sacuden nuestros espíritus
porque no se limitan al campo de la vida social, sino que rozan frecuentemente las
preguntas más sensibles que el hombre se viene haciendo desde que tomó conciencia
de su existencia. Las ideologías no son ajenas a preguntas tales corno ¿Quién soy'!
¿Adónde voy? ¿Tiene sentido la vida?

En una palabra, hablar de ideologías es un tema muy sensible. y sobre el que es


extremadamente difícil dar una visión seria. desapasionada, que sea recibida por los que
escuchan o [een sin las interferencias que los sentjmienws y los compromisos perso-
nales puedan interponer. El análisis de las ideologías requiere un desapasionamiento
nada fácil de lograr. Sin embargo, las particulares circunstancias que nos tocan vivir a
comienzos del siglo XXI requieren de cada uno de nosotros una visión nueva del

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Las Ideofogí£lS
JO Las Ideologías en el Siglo XXI

de hambre en Afríea por la insensibilidad del mundo capitalista, debemos observar


problema. Ya es hora de descubrir que las recetas de los dos siglos anteriores, no aterrados que el fenómeno ideológico puede conducir a atrocidades inimaginables.
necesariamente van a servir para construir el mundo del futuro. Durante la Guerra fría, un enfrentamiento ideológico estuvo a punto de destruir la
Si hay algo que diferencia a nuestro tiempo del pasado, es la diversidad, la ci vilización. Bastó que la Unión Soviética renunciara asu ideología oficial, par<.lque ese
divergencia del pensamiento. Hoy no se puede dar por reconocido nada, porque hasta cataclismo tan temido se evaporara como por milagro ante nuestros ojos. Hablar o
la afinnación más trivial requiere de enormes explicaciones y va aencontrar numerosos escribir sobre ideologías, supone una enorme responsabilidad. Estamos tratando con
opositores. A mi juicio la ci vilización occidental está viviendo una especie de adoles- una bestia feroz. .
cencia del pensamiento. Su niñez fue ¡aEdad Media, cuando su discurrir estaba limitado, Pero comencemos por el principio, el origen de la palabra «ideología» y sus
pero al mismo tiempo sólidaíncnte fundamentado en las enseñanzas de una Iglesiaque
..significados más obvios.
era «Madre y Maestra». Hoy nos hemos liberado de esa tutela, y entonces hay cabida
para toda ciase de concepciones del hombre, de la sociedad y del destino del universo. La primera mención de la palabra ideología se atribuye a Destutt de Tracy en ¡80 l.
Se abrió la caja de Pandora y se desataron todas las ideas posibles. Aunque han pasado Lo primero que surge de esta afirmación es ¿porqué tan tarde?Hoy lapalabra ideología
poco más de dos siglos del período en el que esa presencia tutelar e intimidatoria de 1<.\ se usa de manera constante. El nacimiento de una palabra generalmente acompaiia al
Iglesia, ha perdido su poder coercitivo, parece que aún no hemos logrado la madurez nacimiento de un concepto nuevo, algo que antes no tenía nombre porque no existía,
tal que nos permita discurrir sin teñir nuestro pensmnientode ingenua y a veces violenta o porque al menos nadie había reparado en él. En el capítulo segundo vamos a referirnos
¡mis extensamente al contexto histórico del nacimiento de las ideologías, pero ya
rebeldía.
podemos decir que si las ideologías surgieron como un epi fenómeno de la Revolución
No es posible, ni deseable, volver a la niñez. Como enseña la psicología, las Francesa es porque reci0n ,~nlonces la liberación del pensamiento medieval había
«regresiones»' nunca son el camino de la verdad. Pero tampoco podemos construir logrado un desarrol!o tal que ese pensar laico y abarcati va pudo desarrollarse. Podría-
ningún pensamiento exclusivamente sobre la base de una búsqueda de la «diferencia- m~s preguntarnos por qué n~.existían ideologías en la antigüedad clásica. En efecto si
ción» con el otro. analizamos la República de:R"latón o la Política de Aristóteles, podríamos pensar que
Las ideologías, siempre se definen a partir de sus opuestos, como predicaba Hegel, estamos frente a ideologías, o al menos esbozos de ellas. Sin embargo, y pese a que
a cada tesis surge una antítesis, de la «síntesis» de esa contradicción surge una nueva Aristóteles tue el maestro Y,.a. sesor de Alejandro Magno, no podemos decir que su
tesis y así sucesivamente. Sin embargo, como veremos a lo largo de este libro, da la «ideología» inspiró la formdéión del imperio. Las ideologías nacen en el siglo XIX, o a
impresión qu~ hay un eno.rme agotamiento en este juego de las ideologías, y (csta es lo sumo en el XVIII, 'porci"dé responden a rcalidades que no se habían dado hasta
unade la tesis de este libro) pensamos que los complejos problemas que presenta la vida entonces.
social contempon.inea requieren de soluciones. que no se basen en el criterio de ,
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diferenciación con «el otro equivocado», sino la búsqueda de coincidencias y puntos
Los dos grandes significados de la palabra
de contacto. Aunque, como hemos dicho e iremos viendo a lo largo del libro, la palabra -asume
distintos sig:ni ficados en el tiempo, y en diferentes autores, podemos hacer una primera
Muy relacionado con este problema liminar, está el del reconocimiento de la
di visión entre dos grandes acepciones. En primer término la ideología como sistema de
sinceridad ajena. El debate ideológico, en enorme medida está basado en suponer que
ideas, y en segundo término, la ideología como «falsa conciencia».
todos aquellos que defienden visiones ideológicas diferentes, 10 hacen por intereses
espurios. El debate ideológico suele teñirse de acusaciones, sospechas y suspicacias. Ideología como sistema de ideas es el significado más noble de la palabra. Se usa
Los que defienden una ideología suelen caer en las «falacias ad-personam» como si se para designar a un discurso de ideas coherentes que sirven para explicar y conducir los
pudiera rebatir las ideas desacreditando al que sostiene lo contrario. U no de los PUlllOS fenómenos de la vida en sociedad. Este es el uso con que se define a la propia ideología.
esenciales que voy a sostener a lo largo de este libro es que, «hasta que no se delllueslre «Mi ideología es ... })
lo contrario» debo suponer que quien sostiene una posición divergente de lamía, lo hace Pero también frecuentemente, se utiliza ideología para referirse a un conjunto de
sincera y desinteresadamente. creencias falsas o erróneas que se utilizan para ocultar la realidad bajo la apariencia Je
Es que estas, suspicacias y desacredita¿¡oncs del adversario ideológico son la verJad,justicia o bien. Se diferencia sí la verdad científica de la «falsificación ideológica>.
mínima y sutil manifestación de una tendencia muchísimo más grave. Las ideologías han de la realidad. Es el uso que se da a la ideología para referirse a la ideología «de los otros}~.
conducido a las peores guerras, persecuciones y matanzas del Siglo XX, si contabili- Aunque ambas accpcio:es de la pal~bra parece ~igniticar lo contrario, ~n real¡dad
zamos desde los muertos en la segunda guerra mundial, hasta los desaparecidos en la son dos caras de una misma moneda, en el pensamienlo típico de los ideólogos.
argentina, pasando por millones de muertos de hambre en la Rusiade Stalin o los muertos
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12 Las Ideologías el! eL Siglo XXI LlIS Ideolog{(ls /3

Ideología en el primer sentido es la de «mi» manera de pensar yen el segundo el de la Por otro lado para que una doctrina pueda ser llamada propiamente «ideología)) no
manera como «los otros» pretenden engañar. ---'--,
basta con que esté expresada.de manera orgánica en un discurso, necesita un ;úmcro
grande de personas que crean en esos postulados durante un cierto tiempo y una
Alcallce de la Ideología determinada extensión en el espacio geográfico_ No es una ideología una elaboración
De todas maneras de ambas acepciones opuestas semánticamente, podemos t-llos6fica de laboratorio. Las ideologías son fenómenos históricos. Para considerarlos
extraer algunQs conclusiones comunes. Las ideologías son un discurso, una sucesión como tal tienen que tener alguna vigencia en los procesos sociales y políticos de alguna
de afirmaciones que tienen una cierta coherencia o lógica formal (sean la expresión de Nación. No necesitan haber triunfado en la lucha por el poder, pero tienen que haber
las m<.Íssublimes verdades, o de las mistificaciones más astutas y dcgr~1(.bntcs), y tienen intluido en los acontecimientos históricos. Porejemplo, el ~lllarco-sindieal iSlno no IOh'l-,í
por finalidad la realización de una acción política, sea esta para conservar el orden su cometido pero intluyó notablemente en la historiadc muchos países acomienzos del
vigente. o para instaurar una sociedad diferente. siglo XX, por tanto no se pu~de cuestionarlo como una ideología. En cambio, se hace
abuso de la palabra cuando sc la usa para referirse a la «ideología» de una fábrica de
El problema se vucl ve nüis complejo aún, porque «ideología» no es lo mismo para jabones (aunque su número de empleados sea superior ::tI de los anarquistas), o para
un liberal que para un marxista, o lo que signillcaba para Napoleón o parael papa Paulo referirse al pensamiento original de algún autor a quién nadie siguió y que, por muy
VI. Llegamos así a la conclusión de que, para definir lo que es una ideología, debelllos originales y coherentes que sean sus ideas, no convenció a un número grande de
pasar revista al signi fic;'ldo que cada unade dlas dio a la palabra. Paresa en los capítulos personas en su tiempo, ni ejerció una intluencia significativa en el devenir históric\l.
siguientes analizarcmos SOlllel';'Ullenle las circunstancias históricas en las que surgieron
las ideologías, y haremos una breve descripción de las principales ideologías, para a-
posteriori intentar una definición más prccisa.

Dc tolbs maneras, hechas estas salvedades, hay todavía algunas precisiones que
se pueden hacer sobre lo que corrientemente entendemos por ideología.

Las ideologías no son religiones cn sentido estricto. Como veremos las podemos
denominar «religioncs laicas», ya que vienen a llcnar un lugar que tradicionalmcnte
ocuparon las religioncs en la explicación de muchos fenómenos'Sin emhargo no es
propiamente ideológico definir si Dios existe, si hay una vida después de la muerte y
otros temas a los que las ideologías pueden referirse, y de hecho lo hacen, pero no como
contenidos propios sino para explicar sus propias proposiciones. Es decir que las
ideologías, aunque están emparentadas con las preguntas últimas sobre el sentido de
la existencia, no pretenden dar respuesta a las mismas. Las ideologías también pueden
dar un «sentido a la vida» a aquellos que luchan por llevarlas a la realidad, pero no
pretenden dar una respuesta de lipa religioso o trascendental a sus aseveracioncs_

En el otro extremo, las ideologías no pueden tratar de temas extremadamente


particulares. Nos preguntamos si el «racismo» o el «pcrmisivismo moral», o el «felllinis- .
mo» pueden llamarse propiamente «idcologías~>. Si nos referimos a aspectos cada vez
más particulares podríamos concluir que también es una ideología el ser fanático de los
Rolling Stones o «hincha de Boca J uniors». Obviamente una cierta creenciacompanida ,.
no puede constituir un;'l ideología si no abarca una cosmovisión mi.Í.samplia de tudo el 1
fenómeno social. Las ideologías no son sólo «creencias compartidas por un grupo I

grande de gente» sino que' necesariamente tienen que brinuar una inlerpretación
medianamente general de lós fenómenos humanos con miras a impulsar una accitJn_
p(~lítica. Por eso «racisHlo»-O «antirraci~mC!» !lo no.s parecen ideologías propimTIl.::nte
dichas sino ingredientes de numerosas-ideologías, porque ser «racista)) o «machista»
no alcanza para generar un modelo de organización social.

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j •

El contexto histórico del nacimiento de


las ideologías

Como hemos dicho recién al inicio del siglo XIX se comienza a utilizar el término
«ideología)), El objetivo de este capítulo es indagar sobre las causas de esta tardía
aparición, 10 que a su vez nos permitirá comprender mejor las circunstancias y las razones '1

de esta repentina necesidad.

La antigüedad
En la antigüedad, en Grecia, alrededor del siglo VIaotes de Cristo nace la filosofía.
Muchos autores definen ala idcol'ogía como «una filosofía particular». Unadeterminada
corriente tilosófica al ser un conjunto de aseveraciones coherentes y abarcativas, tiene
grandes semejanzas con lo que. hoy denominarnos «ideología}). La diferenciación.
aunque sutil es categórica. La filosofía es hija del ocio, de la pura especulación. Es, como
lo denota su etimología, amor: ~'la sabiduría, por la sabiduría misma. Las ideologías,
aunque contienen afirmaciones p.ropias de la filosofía tienen como metalaacción. Son
discursos que nutren la acción política.

Por eso, podemos decir que lo que hoy entendemos por ideología está ausente en
el mundo antiguo. Desde la prehistoria hasta la caída del imperio romano, lacivilizacióll
occidental se guía por el espíritu militar. 'La historia de los pueblos es la historia de sus
guerras, de sus dominaciones y sus sometimientos. Aunque grandes filósofos y poetas \
hayan dicho cosas hermosas, la realidad social estaba signada por la guerra y la ley del
más fuerte. Aunque pueda. con toda razón, pensarse que esta es una _simplificación
demasiado burda del mundo antiguo, a los fines de nuestr? análisis es bastante
. rcpresentati va de la realidad.

Los romanos se preocupg.ron mucho menos que los griegos port1losofar. Su espíritu
práctico, su extraordinario sentido de la organización y la disciplina, su arrojo yespíritu
guerrero y su absoluta ausencia de escrúpulos o piedad hacia el enemigo, les pennitió
conCJllistar un enoone imperio y mantenerlo por varios siglos.

En la antigüedad la brutalid~d y -cl militarismo er~ln la regla de conducta básica de


los pueblos. Ni los egipcios, ni'griegos, ni los persas, ni los fenicios, ni Jos romanos,
16 Las Ideologías ell el Siglo XXI El CO/llexlo histórico del llacimie/110 de I(ls ideologías 17

necesitaban explicaciones demasiado sutiles para hacer la guerra, matar, dominar él otros Parece imposible una definición más cabal de la intolerancia. Cabe aclarar que
pueblos o cobrarles impuestos. La ley de la fuerza imperaba y dentro de los Estados el aunque la Iglesia Católica sigue afinnando que el autor de la Bibliaes Dios (Catecismo
despotismo. La teocracia, o la aristocrática democracia ateniense o romana, no admitían de la Iglesia Católica N° 105) reconoce que en su contenido existen «elemenlos
el menor conflicto de intereses entre el individuo y la ciudad o el imperio. La religión, imperfectos y pasajeros» (N° 122).
era a lo suma el origen del poder absoluto, pero nunca había demasiada intolerancia
religiosa ya que los pueblos dominantes solían tomar de sus sometidos a sus dioses Otro pasaje del mismo Deuteronomio sería tomado como justificación de la inqui-
como una especie de trofeos. El politeísmo es muy tolerante, porque ningún dios sición mcdieval cuando dice:
pretende monopolizar 1:.l adoración de los fieles. «En el caso de que se hallaren en tu país dentro de alguna de tus ciudades que Dios
Cuando surgen las religiones monoteístas el factor religioso toma mucha mayor tu Señor te dan.i hombre o mujer que cometan la maldnd en presencia el Señor tuyo de
fuerza. Paresa mismo tanto el J udaísmocomo el Islam, son cxtrcmad<llllen.l.e implacables quebrantar su pacto yéndose a servir y adorar dioses ajenos [... ] yeso le fuera
con el hereje o el disidente. La guerra se convierte en una lucha contra la idolatría. La denunciado; si después de haber tenido el aviso hiciereis diligentes pesquisas y hallares
Biblia nos da abundantes ejcmplos de esta intolerancia absoluta: ser cierto que tal abominación se ha cometido en Israel sacar<.Ís al hombre y a la mujer
que cometieron tan enorme pecado a la puerta de tu ciudad y serán muertos a pedradas.»
«El SeJior dijo el Moisés: Pasado que hUDiereis el Jordán y entrados en tierra de (Deuteronomio 17,2-6)
Ca/loún exterminad a todos los Jl/oradores de ella, quebrad las aras, desmenuwd las
estatlllls" asolad todos los adoratorios de las altllras [ ... ] si 110queréis //latar a los No es menos intolerante el Corán. como veremos más adelante, pero mencionemos,
lIIomdor~s del/uds [ ... ] yo h(l ré col1tra vosotros Trufo l()que ten ía reslfel to hacer con tra como ejemplo, un pas~lje:
ellos.» (Números 33,50-5ó) «Combatid en cl camino de Dios a quienes os combaten, pero no seáis los agresores.
«Habló después el Seiior a Moisés. diciendo: Toma primero venganza de lo que Dios no ama a los agresores. ¡Matadlos donde los encontréis, expulsad los de donde os
hall hecho a los hijos de Israel los madianitas f...} trabada lu bata l/a cOllfra los expulsaron! [... ] Matadlos hasta que la idolatría no exista y esté en su lugar la re!igi('lll
Jl/adianitas COJIIOlos hubiesell vencido /l/ataron a rodas los varOlles ya SIISreyes [ .. , J I
~i de Dios. Si ellos ponen fin a la idolatrfa, no más hostilidad si no es contra los injustos»
y se apodemroll de SIlS mujeres y sus niiios, y de rodos los ganados y de todos los i (El Ca!",," 2,186)
muebles: saquearoll el/ol1to /wdicroll tomar con SIlS 1I/0flOS, Cilldades aldeas y !
castil/os todo lo devoró elfúego [ ... ] A la vuelta Moisés y Eleazar, SlllllO sacerdote y El Cristiallismo
todos los príncipes de la SÚlaRoga salieron a recibirlos fuera del campamento. y La aparición de la figura histórica de Jesús de Nazaret, dejando de lado toU¡.l
[
ellojado Moisés cDlltra los jefes del ejército y los tribullos)' cenlllriofles que venían connotación rel igiosa, marca un profundo cambio histórico. Hago la expresa salvedad
~I
de la guerra dijo: ¿cómo es que habéis dejado COlIvida a las Illujeres? ¿No son eS[(I.\' de que en eSla afirmación (como en el resto del libro) no quiero hacer una apreciación
las nliSlllWi que por Sllgestióll de Balaalll sedujeron a los hijos de Israel y os hicieron
prevaricar cOl/tra el Seiio,. con el pecamilloso cultu de Fogor, por cuya causa jile
Ii de tipo religioso. Todo lo contrario, la figura de Jesús de Nazaret ha quedado tan oculla
por la tradición cristiana, e identi ficada con la doctrina de la Iglesia, que resulta difíc iI
castigado el pueblo? Marad pues fodos Cll(lllfOSvarones hubiere, incluso a los IIÚ/OS ! advertir, en una perspectiva histórica, la importancia de su pensamiento. Sin consider<.\I:
y degollad a las mujeres que lum cOllocido varólI, reservaos solameme a las /linas y ! creencias religiosas, sobre si era el Salvador del mundo o con mayor razón si era Dios
a las dOllcellas.» (Números 31,/-18) hecho hombre, deberíamos reexaminar desde una perspectiva absolutamcnte laica, la
Pero es en el ümbito del propio «pueblo elegido» donde la intolerancia se mani fiesta intluencia que sus enseñanzas tienen en los camhios prouucidos en la civilizaciún
occidental.
con mayor rigor.
,(Si 11I1 hem/(/Ilo tuyo, 1/11 IlIjo de tl/ IJwdre, si tu hijo o tlt h~ia, o tu mujer que es fa Resulta extremadamente lIamati va que, quic:ncs analizan la evolución del pensa-
prenda de tu cora=:.ón, o el amigo a quien Cl/1WScomo a tlt misma alma ({uiere miento occidental, pasen tanlas veces por alto su rigura. tal vez temiendo que mencio-
persuadirte y te dijera en secreto: Valllos y sirvall/os a los dioses ajenos /lO cOl/ocidos narlo pueda confundir al lector, atribuyéndole unas intel1l.:iones religiosas que no
lIi por ti ni por tus pCll!res. dioses de las Ilaciones que te rodeal1, vecinas o lejanos de
tienen. Para nuestro allál isis no es necesario indagar sobre la naturaleza última de Jcsús
I/ll. extremo al otro del /lllIIulo, /lO condesciendas COIIél, lIi le oigas, lIi la cO/llpositin de Nazaret, nos contenlaremos eon laque su predicación signiticáen el mundo antiguo.
te lJIueva a "tel/erle lústílJW )' a encubrirle, sinu qlle al Pllllto le IJIlltarÚs;-ttÍ sercí.l' el Su enseñanza sobre el amara los enemigos, el hacer el bien a los que nos aborre.cell
primero en alzar la 111(1110' COl/tra él y después hará lo mis/llo todo el Ime!JIo.» (Evangelio según San Mateo 5,44,Lucas 6,27), amar al prójimo como a uno mismo (Maleo
19,19), sobre la necesidad de (poner la aIra mejilla» (Mateo 5.39), su separación entre
(Deuteronomio 13,6)
el mundo civil y religioso (<<mireino no es de este mundo») (<<dadal César lo que es lid

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18 Las Ideologías en el Siglo XXI /9
El contexto histórico delnacimienlO de fas ideologías

César y aDios lo que es de Dios» (Mateo 22,21). De hecho contradijo explícitamente la Muchos han visto en este cambio una influencia del paganismo, que no es nuestra
ley del Talión: «Ojo parojo y diente por diente», queestabaen la Biblia(Exodo 21 ,24). intención juzgar aquí.
Era un escándalo para su tiempo, y lo condujo a la muerte.
La Iglesia primitiv.a, según se desprende de los escritos más antiguos, era relativa-
La Iglesia primitiva, perseguida y martirizada por las autoridades imperiales, trata mente tolerante. A lo sumo se condenaba la herejía negándole el ingreso a su caso o el
de llevar a la rcalidad un estilo de vida basado en las enseñanzas de su Maestro. Sus saludo (2 Juan 11). Cuando ¡Jasa a fonnar parte destacada del imperio, adopta en buena
enseilanzas conmovieron al mundo de tal manera que las terribles persecuciones que mcdida, el deseo de uniformidad que caracteriza a los romanos. El imperio no admite
se infringieron a sus seguidores, no hacían más que convencer a los escépticos. disidencias. Y el deseo de unifonnidad es la madre de lajntolerancia. La Iglesia empieza
Sin embargo le ocurre una terrible catástrofe, b~~o la apariencia de un beneficio. El a combatir a los «herejes». Se ha dicho que Constantino adoptó el cristianismo porque
emperador Constantino se convierte al cristianismo en el año 313 y dicta su famoso era la única manera de cristalizar la unidad del imperio. La religión romana, plagada de
«Edicto de Milán» que consagró la tolerancia religiosa. dioses robados a otras culturas, carecía de una influencia decisiva sobre la conducta
de los hombres. Constantino vio en el cristianismo una fuerza inmcnsa, como unificadora
COllstalltillo y el Edicto de Miláll del pensamiento, paradirigir laacción.Laadoptócomo laque hoy denominaríamos una
ideología, una manera coherente de pensar que movilice de manera sutil pero enérgica
El edicto deMilán conticne una definición que resultacxtraorJinariamente moderna.
a un basto y decadente imperio.
Tendrían que pasar más-de mil quinientos años para que los principios de Constantino
se hicieran realidad en el mundo occidental: Si la Iglesia recibió una fuerte «contaminación» de los defectos del imperio, no es
menos cierto que las enseñanzas de Jesús también sirvieron para morigerar algunas
«Habiendo advertido hace ya mucho tiempo que no debe ser cohibida la libertaJ
crueldades habituales de la época.
de religión, sino que ha de permitirse al arbitrio y libertad de cada cual se ejercite en las
cosas divinas confonne al parecer de su alma, hemos sancionado que, tanto todos los La llegada de los llamados «bárbaros» a las puertas del imperio decadente,
demás, cuanto los cristianos, conserven la fe y observancia de su secta y religión [... ] paradójicamente, no hizo más que .~umcntarel poderde lalglesia. Cuando San Agustín,
que a los cristianos y a todm¡ los demás se conceda libre facultad de seguir la religión obispo de Hipona, recibe las noticias de los primcros ataqucs a la ciudad, siente que se
que a bien tengan; a fin de que quienquiera que fuere el numen divino y celestial pueda trata de un ataque al cristianismo. Ya entonces Roma era lacabezade la Iglcsiaque estaba
ser propicio a nosotros y a todos los que viven bajo nuestro imperio. Así, pues, hemos excesivamente vinculada a-la suerte del impcrio. E[ imperio nunca había podido
promulgado con saludable y rectísimo criterio esta nuestra voluntad, para que a ninguno establecerse más allá del río Rhin, por la fuerte oposición que ejercían los pueblos
se niegue en absoluto la licencia de seguir o elcgir la observancia y religión cristiana. germánicos. Al debilitarse el imperio estos pueblos fueron avanzando progresivamcnte
Antes bien sea lícito a cada uno dedicar su alma a aquella religión que estimare hasta llegar a tomar la misma ciudad de Roma en el 476. Sin cmbargo los pueblos
convenide.» I
genllánicos no tardaron en convertirse al cristianismo. A la fuerza del mensaje c.ristiano
sc sumaba el deseo de estos pueblos, de cultura primitiva, de «romanizarse», ya que a[
Sin embargo, no crala tolerancia laque inspiró aConstantino, sino la necesidad de
mismo tiempo que invadían su territorio no dejaban de admirar la magnificencia y la
valerse de la autoridad creciente de la Iglesia para sus fines. Lentamente el emperador
cultura romana. Para los invasores el cristianismo era la religión de los romanos, y su
fue asimilando lareligión cristiana e identi'l'icándolacada vez más con el imperio. A los
~(conversiól1>} era vista como una forma de elevación cultural. La conversión de estos
jefes de cada comunidad eclesial (ya llamados «Obispos») se les fueron asignando
«bárbaros» al cristianismo, y la desaparición de las autoridades imperiales, dejó a la
tareas de gobierno del imperio, o en sentido contrario, los funcionarios del imperio se
Iglesia en una posición de poder relevante.
convirtieron en dignatarios eclesiásticos. Poco a poco la Iglesia pasó a estar
peligrosamente identificada con el imperio. Nace así e[ mundo medieval. Esa encrucijada de la historia que durará más de mil años
y cuya potente intluencia sigue hoy ejerciéndose de manera notable, no sólo por [a
Pero la mismaIglesiasufrió algunas formas de sincretismo cultural con el paganismo
religión cristiana que es mayoritaria en el mundo occidental, sino por las concepciones
romano ya que, contra la tradición de los primeros siglos en la que los ritos y
sobre la ética. el poder, lariqueza, la libertad o lajusticia. Como veremos, en mi opinión,
celebraciones eran de una gran abstracción, comienza a erigir estatuas de Jesucristo, de
todo el mundo de las ideologías no es más que un «alter- ego~) del mundo medicval. Las
María, su madre, y de diversos apóstoles y santos. Las ceremonias con incienso y velas,
ideologías nacen como una rcm:ción. casi una revancha, contra el mundo medieval, al
la celebración de procesiones y días festivos, las ofrendas, o la música litúrgica, los óleos
que. identifican con el pasado, con el oscurantismo, en una palabra CQn la noche de [a
sagrados, el agua bendita y las «bendiciones» en general, tenían por finalidad atraer a
historia.
los «paganos» que estaban acostumbrados a ritos mucho más visuales y externos.
20 L(lJ Ideologías en el Siglo XXI El contexto histórico de/nacimiellto de fas ideologías 21

Por eso, es que nos vemos obligados a detenernos a revisar qué ocurrió en ese lugar la aparición de castillos construidos en piedra y rodeados por un foso, que
larguísimo período histórico que en algún sentido no termina en el siglo XV como se resultaban prácticamente inexpugnablcs. Los señores feudales podían defenderse
afirma tradicionalmente sino que sobrevive hasta el siglo XVIII. eficazmente de ataques exteriores y paresa el poder que podían ejercer sobre ellos Olros
señores feudales, príncipes o reyes era muy relativo. Las fortalezas medievales eran
No es nuestro objetivo escribir una historia medieval, pero es imposible comprender pequeñas ciudadelas donde algunos hombres ejercían artesanías elementales como la
el fenómeno de la irrupción ~deológica si no entendemos aunque sea a grandes trazos panadería, los herrería, o la carpintería.
el complejo mundo medieval.
El sistema feudal era notablemente piramidal. Los señores feudales solían reconocer
La Iglesia afirma su doctrina en toda Europa. El continente europeo, una vez a un duque como {(primus inter pares;.) (primero entre sus iguales) y éstos a su vez a un
asimilados al crisLianismo los pueblos invasores, sufre un segundo y más grave pel ¡gro: rey que era también un primus inter pares ya que tenía su propio feudo y ejercía poca
el surgimiento del Islam. Mahoma, nacido alrededor del año 570, el Profeta sagrado de influencia sobre los feudos que supuestamente le estaban subordinados. El mapa
los musulmanes, funda una nueva religión que se considera la (,;ulminación dc la europeo está tachonado de pequeños ducados. condados, principados y reinos. Pero
tradiciónjudeocristiana. Reconoce a Abraham, aMoisés y aJesucristo como enviados entre todos ellos se destaca <;1 Papa, el Obispo de Roma que tiene su propio territorio
dc Dios pero se proclama como el último y mayor profeta. Hasta ahí su enseñanza no y que frente a los demás reyes, príncipes o duques es también un «primus inter pares»
pasaría de ser otra variante religios~l; pero Mahoma no se contenta con predicar una porque aunque no gobierna de manera directa toda Europa ejerce sobre la «cristiandad»
religión, y mucho menos está dispuesto a «poner la otra mejilla». Mahoma predica la una enorme y preponderante influencia.
{(guerra sanla» y no esperó a que un Constantino se convirtiera, él mismo ejerció el
poder. Así con [os años e[ Islam sedifundecon enorme rapidez por laque hoy llamamos Se ha dicho que el Papa pasó a ocupar el puesto de los Césares romanos y que
medio orientc, cunadc las grandes civilizaciones monoteístas y el norte de Africa, hasta heredaron del imperio no sólo su estructura administrativa sino la pompa, los trajes y
que en 711 toman toda la península Ibérica y cruzan los Pirineos y entran en lo que hoy las ceremonias propias del imperio. ~
es Francia, donde finalmente son vencidos por Carlos Martel en la célebre batalla de
La Iglesia en la Edad Media
Poitiers en el año 732. Eso obligó a los árabes a retirarse nuevamente a España. La
dmnin:lción de los árabes desde España hasta las puertas de Consl,tntinopla significó La Iglesia define en este período, que todo poder deviene de Dios. Esto significa
un fatal cncielTo para la civil.ización europea. Al norte el frío polar, al este el Atlántico que la obediencia al monarca es debida por obediencia a Dios. Pero este principio lejos
uesconocido. al oeste y al sur las huestes del Islam. de dar a los monarcas una gran influencia es motivo-de un sometimiento de todas las
autoridades civiles al obispo de Roma, dado que él era el representante de Dios sobre
El feudalismo la tierra. Si un Papa expulsaba de la Iglesia a un monarca (y solían hacerlo con bastante
frecuencia) los cristianos, que eran todos los habitantes, quedaban libcrados de la
La decadencia del comercio. la falta de especialización o división del trabajo hizo
obligación de obediencia hacia ese rey «excomulgado». No es exagerado afirmar que
desarticular todas las estructuras del imperio romano. A pesar de intentos fugaces. como
es¡ühamos frente a una verdadera «teocracia}}. En el año 1076, Enrique IV de Alemania
el de Carlomagno, la real idad impuso a todo el continente. durante más de diez siglos,
fue excomulgado por un enfrentamiento con el Papa Gregario VII. Como la excomUll ión
una fragmentación política notable.
liberaba a los súbditos de [a obediencia, a[ rey y se dice que estuvo tres días y tres noches
Miles de pequeños «fundos» autosuficientes, formados por un «señor» y sus invernales esperando la absolución del Papa. \
«vasallos» fOl"lnahan la estructura política bisica de la Edad Media: el feudal ismo. Un
modo de producci6n caracterizado por la economía de subsistencia, basada en la Pero la Iglesia. no sólo tenía al Papa. el obispo de Roma. En cada región de Europa
existían autoridades eclesiásticas: Obispos y sacerdotes que en sus parroquias o
agricultura y en artesanías primitivas. El lujo y el esplendor que había alcanzado Roma
diócesis ejercían un podcr enorme, muchas veces superior al de los que detentaban el
mediante sus conquistas. sus tributos y el comercio. había desaparccido. La rel~Ki6n
entre señores feudales y siervos no era propiamente de esclavitud porque los siervos poder temporal. Pero también había obispos que eran señores feudales, con lo que el
tenían derechos y cultivaban la tierra de la que obtenían su sustento, pero debían una entrl:cruzamiento entre el poder civil y cclesiüstico formaba unu verdadera trama
inexpugnable.
parte de sus frutos al señor. El contrato de vasallaje entre señores y siervos, obligaba
al dueño Je la tierra a darprolccción asus vasallos. En Inglaterra, en tiempos de Guillcrmo La Iglesia, tolerante y perseguida de la antigüedad, se convirtió con los años. en
el Conquistador, existían 6~.500 feudos. Las causas de esta enorme división eran la insütución dogm,iticae intolerante ql,lCfue capaz de impulsar las cruzadas yestablecer
muchas. En primer término las razones económicas. Al haber cesado e[ comercio, se la inquisición. No es el objetivo de este 1ibro profundizar en la historia de la Iglesia. pero
perdió la división del trabajo. Cada feudo debía ser autosuricicnte. En segundo lugar,
los invasores gcrm,inicos eran muy celosos de la autonomía de sus clanes, y en tercer

---------c
22 Las Ideologías en el Siglo XXI El contexto histórico del nacimiento de las ideologías 23

sí nos resulta esencial comprender el significado que esta institución tiene para el juzgado corno hereje por la misma Iglesia Romana, o por cada obispo en su diócesis, o
surgimiento de las ideologías. bien, en caso desede vacante, por los mismos clérigos,con el consejo -si fuera necesario-
de los obispos vecinos. Determinamos que queden sujetos a la misma sentencia todos
La Inquisición sus' encubridores y defensores y todos aquellos que prestasen alguna ayuda o favor
El primer signo de intolerancia de la Iglesia se percibe en el año 303 cuando el concilio a los predichos herejes con el fin de fomentar en ellos la depravación de la herejía. [... ]
de Elvira prohíbe los matrimonios con personas de diferente religión. 4 Aquellos empero, que provocasen la sospecha de la Iglesia serán sometidos a la misma
sentencia, a no ser que ajuicio del obispo y consideradas la sospecha y la cualidad de
Aunque Inocencia III en 1199 había garantizado a los judíos una convivencia
las personas demostrase la propia inocencia con una justificación pertinente. Aquellos,
pacifica en los reinos cristianos, el Concilio de Letrán (1215) sancionó una serie de
no obstante, que después de la abjuración del error, o después de que -como dijimos-
prohibiciones sobre la convivencia entre cristianos y judíos, a los que se excluía de los
se hubiesen justificado frente al obispo, fuesen sorprendidos reincidiendo en la herejía
cargos públicos, de las corporaciones, los obligaba a vivir en barrios aislados ya usar
abjurada, determinamos que deben ser entregados al juicio secular sin ninguna otra
un distintivo que nos recuerda el triste panorama instaurado por Hitleren Europa en el
investigación; y los bienes de los condenados, con arreglo a las legítimas sentencias,
siglo pasado. Por otro lado se condenaba a muerte al cristiano que se convertía al
sean entregados a las Iglesias a las cuales servían.» '
judaísmo.~
La tortura como medio para obtener «confesiones» de presuntos herejes no fue un
Durante largos siglos el poder espiritual y el temporal se vieron confundidos al
hecho espurio o un «exceso de celo». Fueestablecida olicialmente porel Papalnocencio
extremo de que la herejía, aún lamás sutil era considerada un crimen capital. Laconfusión
IVen 1252 en el documento denominado «Ad extirpanda», La Iglesia se limitaba a
entre las esferas religiosas y temporales era tan grande que varias monarquías habían
condenar al reo de herejía y'luego se «relajaba» el poder en la autoridad temporal que
establecido la pena de muerte y terribles persecuciones contra los herejes. Quienes
era la encargada de ejecutar la se~tencia.
tratan de mitigar lo que el PapaJuan Pablo II recientemente ha calificado como «una fase
atormentada de la historia de la Iglesia, de la que hay que arrepentirse y pedir perdón» El «Tribunal del Santo Oficip»-fue una versión diferente de la inquisición que tuvo
dicen que, en realidad la inst1tución de la inquisición fue una manera de mitigar el celo vigencia en España y en las colo~'ias americanas. Esta forma de inquisición, probable-
de los monarcas por perseguir sangrientamente a los herejes. mente la más cruel, aunque fue aprobada por el Papa, estaba sometida al poder real.
Surgen así los tribunales de la Inquisición. La unidad de doctrinade la Iglesia debía Cuando uno lee los documentos de la época dónde se relata con metódica frialdad
sostenerse aún al precio de cometer las mayores atrocidades. La inquisición no actuaba la manera como era perseguida tóoa fonna de pensamiento divergente. no puede menos
ni contra los judíos ni los musulmanes que practicaban su religión, sino contra los que horrorizarse. La Iglesia tenía sus tribunales que investigaban a los supuestos
herejes, o cristianos disidentes, o contra las prácticas «judaizantes», es decir aquellas herejes. La Iglesia debía actmi( en cada diócesis y en cada parroquia buscando la
que consistían en falsas conversiones de judíos al cristianismo. existencia de posiblés herejes «de oficio», es decir, por propia iniciativa.
En 1163 Alejandro IU convocó un concilio que se celebró en Tours que definió la Bastaban dos testigos para formalizar la acusación. Los testigos podían guardar su
institución de la inquisición. que para entonces estaba en manos del obispo local. identidad. Durante el proceso el sospechoso era aislado y en la mayoría de los casos
Algunos obispos pusieron celo en esta ta,'ea, otros la descuidaron. En 1232 el Papa no tenía derecho a un abogádo, y si lo tenía no era raro que el mismo abogado o los
Gregario IX crea el tribunal eclesiástico destinado a perseguir a los herejes mediante el testigos que pudiera ofrecer, fueran sometidos poco después a la misma inquisición.
documento «IIle Humani Generis». En tiempos de Inocencia lITse asignó responsabi-
Veamos el testimonio de Juan Antonio L10rente quien se desempeñó corno secre-
lidad en especial a las órdenes de los dominicos y los franciscanos.
tariode laInquisición en la corte de Madrid entre 1789y 1791.Observemos que estamos
El Papa Lucio IU en 1 L 84 emite el documento «Ad abolendam» en el que se afinna: hablando de un testigo presencial de hechos ocurridos después de la Revolución
«A todos aquellos que, bien impedidos, bien no enviados, presumieran predicar ya Francesa:
sea en público o en privado, sin haber recibido la autorización de la Santa Sede o del «Ningún preso ni acusado ha visto jami.Í.ssu proceso propio, cuanto menos los de
obispo del lugar. También li~amos con el mismo vínculo de anatema perpetuo a todos otras personas. Ninguno ha sabido de su causa nl,-lSque las preguntas y reconvenciones
aquellos que respecto al sacramento del Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo. a que debía satisfacer, y los eXtra<.:tosde las declaraciones de testigos, que se le
o sobre el bautismo, o la remisión de los pecados, ..el matrimonio,_ o sobre los.d~m¡Ís comunicaban con _ocultación de"nombres y ".circunstanciasde luga~~tiempo y demi.Í.s
sacramentos de la Iglesia, se atreven a sentir o enseñar algo distinto de lo que la capaces de influir al conocimieqro de las personas. ocult:índose también lo que resulte
sacrosanta Iglesia Romana predica y observa; y en general a quien quiera que sea a favor del mismo acusado, porque se seguía la nl,íxima de que al reo toca satisfacer el
24 Las Ideologías en el Siglo XXI El C(}lltexlu hütórico de/nacimiento de las ideologías 25

cargo, dejando a la prudencia del juez el combinar después sus respuestas con lo que La tortura no era un medio de castigo sino una manera jurídicamente aceptable de
produzca el proceso a favor del procesado.}) 7 «obtener la verdad». En un principio las torturas estaban a cargo de oficiales del
gobierno civil, pero luego los clérigos fueron autorizados a ejecutarla. La pena, en
Los tribunales recurrían a los más sutiles mecanismos de persuasión. Como relata cambio. era siempre aplicada por la autoridad civil. Una vez condenado por la inquisición
un testimonio de la época: era el poder civil el encargado de ejecutarla. Leemos en una crónica de la época:
«El que se halla encencgado en la herejía, puede ser convertido por el temor a la «Había el tribunal, muy con tiempo, avisado a los jueces seculares que previniesen
muerte. Se le debe hacer esperar que todavía podrá concedérsele la vida si confiesa sus en el brasero hasta veinte palos y argollas para poder dar garrote, y atando en ellos C0l110
errores y denuncia a sus compañeros de secta. Si rehúsa hacerlo, enciérresele en un se acostumbra a los reos aplicarles el fuego, sin necesidad del horror y violencia de otras
calabozo y désele a entender que hay testigos que declaran contra él, y que una vez más impropias y sangrientas ejecuciones, y juntamente que hubiese prevenidos
convicto porel testimonio de los mismos será tratado sin misericordia y entregado a la bastantes ejecutores de lajusticia para más breve despacho de los suplicios. La piadosa
muerte. Al propio tiempo, debe alimenlé.'irsele poco, a fin de que se sienta poseído más prudencia del santo tribunal, mientras los reos est~"Ínen su poder, obl iga aque se observe
f<Í.cilmente por el miedo. Sólo poddn acercárselc, de vez en cuando, Geles que, con de tal manera la moderación. que nadie exceda ni falte a la precisión y observancia de
destreza y precaución, le adviertan simulando compadecerle, que le conviene librarse los cánones sagrados, pero en entregando los reos a los magistrados públicos, corre
de la muerte y confesar su error, ofreciéndole que. si así lo hace, no será quemado. Que por cuenta ajena este cuidado. [... ] Fuéronse ejecutando los suplicios, dando primero
le hablen con voz cariñosa, diciéndole que no tcmaconfesargue hadado oídos y crédito garrote [instrumento para ahorcar] a los reducidos [arrepentidos] y luego aplicando el
a herejes porque les creyó hombres de bien [... ] si empieza entonces a flaquear ~ a fuego a los pertinaces, que fueron quemados vivos con no pocas señas de impaciencia.
convenir en que oyó algunas veces discurrir a aquellos perversos, sobre el Evan?ellO, despecho y desesperación. Y echando todos los cadáveres en el fuego, los verdugos
epístolas o cosas análogas, se le preguntad su propia opinión sobre cada matena. Es le fomentaron con la leña hasta acabarlos de convertir en ceniza, que seria como a las
necesario proceder con cautela para que no advierta que buscáis que contiese que es nueve de la mañana» '"
hereje. Sólo con la sutil ast~cia se puede sorprender a esos zorros astutos.»X
La inquisición perseguía con especial insistencia a los judíos convertidos ya que
Uno de los ternas más discutidos enlre los historiadores de la Inquisición era el se consideraba especialmente peligrosas las prácticas «judaizantes» de los falsos
destino de los arrepentidos. Lo que ocurre que en ellarguísimo período de vigencia de conversos. A veces se mandaba a la hoguera a familias enteras que habían practicado
los tribunales inquisidores no siempre corrieron la misma suerte quienes confesaban y sujud~lísmo en el seno del hogar a pesar de haber formalizóldo unasimuladaconversi6n
se arrepentían. Los jueces debían apreciar la sinceridad de tal arrepentimiento y en al cristianismo. N umerosas testimonios dan cuema de que detrás de estas acusaciones
al'~unos casos absolvían o mandaban unas penitencias al arrepentido, en otras ocasio- existían inconfesables móviles económicos ya que los,bicnes del hereje-eran con fisca-
ne: la «clemencia» de la inquisición consislíaen una muerte menos dolorosa. A veces dos por las autoridades civiles o eclesiásticas.
los arrepentidos eran condenados a la c:írce1, y muchas v~ces su «ve.rgüenza» en.~
transmitida a sus familiares e incluso a sus herederos por vanas generacIOnes. En casI Es esencial comprender que este mecanismo no constituyó un accidente, o una
todos los casos sus bienes eran con\"iscados. acción individual o esporádica. Durante siglos. numerosos Papas y concilios ratificaron
estas normas y procedimientos. Fueron casi mil años en los que la Iglesia fundada por
La participación del poder secularenla lucha contra la herejía, noera voluntaria sino Jesús, que se había opuesto á que lapidaran a b adúltera, adhirió a una concepción dc
estrictamente impuesta por la autoridad eclesiástica. intolerancia extrema e inhumana. " Y este proceso no pudo olvidarse rápidamente.
«Los condes. barones, magistrados. cónsules de las ciudades y de O[:'os lugares. porque estuvo en el núcleo de la cultura occidental por casi mil años.
que bajo advertencia de los arzobispos y obispos, prometa~ bajo jura!nen~o, que Si nos detenemos en los horrores de la inquisición, no lo hacemos por una inquina
ayudarán a la Iglesia con fortaleza y eticacia contra los herejes y sus compllcc.s de especial contra la Iglesia. ni tampoco para magnificar la entidad de las atrocidades. Si
acuerdo a todo lo prescrito cuando les fuera requerido; y se ocuparán de buena te de bien tos muertos por la inquisición se cuentan por miles, en cualquier guerra murieron
hacer ejecutar según su oficio y su poder todos los estatutos eclesiásticos e imperiales más personas, y sufrieron peores calamidades. La bomba de Hiroshima causó, segura-
que hemos dicho. Empero, si-no quisieran observaresto, sean despojados del honor que mente, mucho más sufrimiento humano que la Inquisición, pero la inquisición y I~I
han obtenido, y no obtengan ningún olro de ninguna fOlllla, y sean sujetos acxcomunión inLoleranciade la Iglesia Católica ejercieron sobre el pensamiento humano una intlucncia
v sus tierras a entredicho eclesiástico. La ciudad que se resistiera a cumplir con las ~i~antesca. No es posible entender las ideologías-del Siglo XXI sin considerarlas, en
decretales establecidas, o que contra la advertcncia del obispo se negase a castigar a bu~cna medida, consecuencias de la intoleri.lI1cia medieval.
los opositores, carezca del comercio con las demás ciudades y sepa que será privada
de la dignidad episcopal» "
26 Las Ideologías en el Siglo XXI El CO/ltexto /¡istórico del IUlcimielllo de las ideologías 27

La intolerancia religiosa, no era, por cierto, monopolio de la Iglesia Católica, ni de El más respetado pensador del período es Santo Tomás de Aquino, quien concilia
la corona española ya que los reformadores protestantes no fueron menos crueles con el pensamiento Aristotélico con las enseñanzas de la Iglesia de una manera tan
quienes resultaban religiosamente sospechosos. Se b.adicho que «La caza de brujas que coherente y acabada, que es consagrado como el «Doctor Angélico». El único conflicto
hizo quemar del siglo XV al XVII a decenas de miles de acusadas en Inglaterra, en que encuentra esta escuela que se denomina «escolástica» es el de los místicos, para
Alemania y en Francia. principalmente fue mucho más mortífera que no lo fue la quienes la teología, es una ciencia innecesaria. Prefieren un contacto directo con Dios,
Inquisición española, que tiene tan mala reputación,» 12 sin hacer uso de la razón. Como señala Karl Popper esta es la primera vez que se enfrentan
el racionalismo y el irracionalismo.!.' .
Fe y Ciencia
La ciencia, y especialmente la filosofía, no pudieron escapar a este clima de El «poder temporal» de la Iglesia
intolerancia. En primerténnino cabedestacarquecasi todos los intelectuales medievales LaIglesia posee un enorme poder temporal en laEdad Media, pero el poder temporal
fueron miembros del clero. No existía otra posibilidad para poder dedicarse a la lectura del Papado, no termina en 1453; llega has [a el siglo XIX. Muestrade esta pretensión la
o la investigación que ingresar al sacerdocio. Por eso la ciencia prácticamente se encontramos en las palabras de Gregorio XVI que, en 1832,justificaba así la represión
identifica con la teología. Esta indagación religiosa no era el único objeto de la ciencia. que las tropas Papales habían ejercido cOJ1!ra un intento revolucionario:
Por su posición privilegiada, el clero era el único que podía investigar los fenóm~nos
«Una nueva causa de silencio se presentó por la insolencia de los facciosos que
de la naturaleza, pero en todos los casos se basaban primordialmente en las Sagradas
procuraron levantar de nuevo la bandera de la traición. Debimos, al fin aunque cun
Escrituras, y se cuidaban en extremo de ahondar en cualquier punto que pudiera entrar
ingente dolor, refrenar con la vara (1 COI. 4,21) a Nos otorgada por autoridad divina tan
en conflicto con su fe, o con algún dogma de la Iglesia. Resulta así que concebir la tierra
grande obstinación de los hombr~ cuyo furor desenfrenado se veía incrementarse Ill,ís
como plana, centro del universo, parecía más coherente con la doctrina cristianaqúe los
bien que suavizarse con la larga'inmunidad y la indulgencia de nuestra magnánima
descubrimientos de Galileo. Pensemos que en aún en 1862 Pío IX afirmaba que «Jamás
benignidad» I~
será lícito, ni al filósofo ni a la filosofía, sostener algo contrario a las enseñanzas de la
Divina Revelación y de la Iglesia, o poner en duda algunas de sus enseñanzas, porque Los Estados Pontificios tení~n sus ejércitos, su policía, sus tribunales y condena-
no las entiende, o rechazar el juicio de la Iglesia sobre alguna proposición filosóficaque ban a prisión o a muerte como cualquier Estado. Era un gobierno teocrático porque el
hasta entonces era libre.» 11 Papa - Rey era el rcpresenta~te ~e.Dios en la tierra.
La constante del pensamienro medieval es su sometimiento a la teología. Esto no El Papa ejercía una enonne i"ílnuencia en toda Europa, por eso mismo su trono era
ocurre sólo por la presencia amenazadora de la inquisición. Es tan fuerte la influencia muy disputado. Surgieron nUJm~Tosas querellas entre los reyes, los que en algunas
que sobre los espíritus ejerce la «verdad revelada» de la que la Iglesia es «depósito» ocasiones lograban destronar a ~un Papa y colocar a otro en su reemplazo y cosas
y «maestra» que nadie se atreve a desafiar ni siquiera tangencialmente alguno de sus semejantes.
dogmas.
Economía y Sociedad en la Edad Media
Otra característica del pensamiento medieval, ligada a la anterior, es la enorme
importancia que se otorga al criterio de aULOri.d~d.~e cita?a a,los «Padres de.I~.Iglesia», La economía medieval, como hemos visto se caracterizaba porel aislamiento. Las
San Ambrosio, San Agustín, o incluso a los rJlosofos o clentificos de la antiguedad (en rutas comerciales def imperio romano habían desaparecido. Al desapareeerel comen.:io,
especial a Aristóteles), como si sus dichos fueran parte de la reve~aci~~ divina. Cuanto se pierde la división del trabajo que es la base de la riqueza. En cada feudo, cuando no
más antiguo y repetido un pensamiento, se lo reputaba tanto mas va1Jdo. en ¡,;ac1afamilia, se produce y fabrica todo lo necesario pura la vida. Se cultiva la tierra,
se cría ganado, se elaboran las comidas, la ropa, el calzado, los muebles. Una ínfima
Es que, en realidad, la religión llenaba todo el espacio del conocer humano. Ante división del trabajo se da en la existencia de panaderos, zapmeros, carpinteros o
la inexistencia o la decadencia de un pensamiento científico autónomo, lareligión venía berreros. Estos pequeños artesanos se organizan bajo la protección del señor feudal en
a explicar cómo era el mundo, por qué ocurrían las cosas y qué nos deparaba el futuro. «corporaciones» o «gremios}>. Estas corporaciones regulaban la cantidad de artesanos
El hombre vivúi en un confortable orden establecido, presidido por Dios y gobernado en cada ciudad, el régimen de los «aprendices.», la calidad de (os productos, etc.
par sus representantes en la tierra. Esta presenciade la religión e~ los campos de la físic~,
la cosmología, la geología o la biología, que no le son propIOS, y en los que habm El sistema de corporaciones era eXlraordinariamcnteconservadoI. Al asegur<lrsc los
cometido flagr~ntes errorés, le gen'eró, a fines det medioevo, una fuerte criSIS de «maestros» artesanos que nadie,.fuera de la corporación, pudiera competir con dios,
veían con malos ojos cualqUier innovación. La Edad Media dura mil años, entre otras
credibilidad. l.
cosas, porque el mundo resulta a los honibres satisfactorio. No existía deseo de cambiar
28 Las Ideologías en el Siglo XXI El COlltexto histórico de/nacimiento de las ideologías 29

y mucho menos el de enriquecerse. Las riquezas eran mal vistas. El comerciante o embargaban tantas dudas y errores, que me parecía que, procurando instruirme no había
artesano debían vender a «precio justO}) y el dinero no podía prestarse a interés (pecado conseguido más provecho que el de descubrir cada vez más mi ignorancia.» 19

de usura). A partir de estas premisas se fonnó un mundo que no ofrecfa grandes Sigue rebatiendo el criterio de autoridad: {(Las ciencias de los libros, por lo menos
alternativas, pero tampoco mayores peligros. Como afirmaMax Weber: «En los comien- aquellas cuyas razones son solo probables y carecen de demostración, habiéndose
zos de toda ética y de las condiciones económicas que de ella derivan aparece por compuesto y aumentado poco a poco con las opiniones de varias personas diferentes,
doquier el tradicionalismo, la santidad de la tradición, la dedicación de todos a las nasan tan próximas ala verdad como los simples razonamientos que un hombre de buen
actividades y negocios hcredados de sus abuelos. Este criterio alcanza hasta la misma sentido puede hacer, naturalmente acerca de las cosas que se le presentan» ",
actualidad. [... ] Esta ineptitud, esta aversión a separarse de los rumbos tradicionales
y finalmente sÍentalas bases del pensamicntocrítico y racional: «No admitir como
constituye un motivo general para el mantenimiento de la tradición.» 17
verdades cosa alguna como no supiese con evidencia que lo es; es decir, evitar
Las cruzadas cuidadosamente la precipitación y la prevención, y no comprender en mis juicios nada
más que lo que se presentase tan clara y distintamente a mi espíritu que no hubiese
Otro fenómeno que no podemos dejar de mencionar fue el de las Cruzadas. Estas
ninguna ocasión de ponerlo cn duda [... ] deseando yo en esta ocasi.ón ocupanne tan solo
campañas militares convocadas por e! Papa Urbano Ir transcurrieron entre 1096 Y 1270.
de indagar la verdad, pensé que debía hacer lo contrario y rechazar como absolutamente
Durante estos dos siglos repetidas campañas militares se lanzaron con la intención de
falso todo aquello en que pudiera imaginar la menor duda, con el fin de ver si después
rompere! cercomusulmún que encerrabaaEuropa, con motivo de la recuperación de la
de hecho esto no quedaría en mi creencia algo que fuera verdaderamente indudable.»
«tierra santa». Estas campañas tuvieron una suerte diversa. En algunas épocas lograban
su cometido, pero finalmente no consiguieron desalojar a los árabes de Jerusalén y los "
demás lugares sagrados. Por otra parte produjeron un desprestigio de la potestad de la Por último confiesa su deseo de encontrar un sistema científico tan riguroso y
Iglesia y un mayor poder de los reyes sobre los señores feudales. valedero como el de las ciencias e!<actas: «Esas largas series de trabadas razones muy
plausibles y fáciles que los geómetras acostumbran emplear para llegar a sus m::ls
Los tiempos 11loderflOs difíciles demostraciones, habíanme dado ocasión de imaginar qué todas las cosas, de
Llamamos tiempos modernos al período histórico que va desde la caída de que el hombre puede adquirir conocimiento, se siguen unas a otras en igual manera y
Constantinopla en 1453, el descqbrimiento de América y los viajes oceánicos alrededor que con sólo abstenerse de admitir como verdaderaúnaque no lo seay guardar siempre
del mundo, hasta la Revolución Francesa de 1789. Este es, sin duda un período de el orden necesario paradeducir las unas de otras, no puede haber por lejos que se halle
transición cn el que surgen diversos fenómenos que están estrechamente vinculados situada o por oculta que esté, que no se llegue a alcanzar y descubrir.»!!
unos o a otros. Los descubrimientos geográficos, el avance de la ciencia, las armas de Repentinamente el pensamiento comienza a poner en duda todo el andamiaje
fuego, el absolutismo, hasta llegar a la reforma protestante y los movimientos revolu- medieval. Las certezas puestas en tela de juicio y la razón se enseñorea como el mejor
cionarios. Son tres siglos en los que el mundo medieval y el pensamiento único camino hacia la verdad.
característico de la Iglesia, va perdiendo p<.lulatinamentc terreno para preparar el terreno
al advenimiento de las ideologías. Viajes oceánicos
Desdc la teología medieval y su conflicto con los místicos, se va preparando un La circunnavegación de África y el posterior descubrimicnto de América constitu.
'tcrrcno para la emancipación de las ideas. Francis Bacon y René Descartes. van a ycron hechos que revolucionaron el mundo medieval. Lo primero que se nos ocurre es
anunciar la ruptura del pensamiento' medieval. Para Bacon la aceptación ciega de las la ruptura del encierro comercial y la afluencia de enormes riquezas de América hacia
ideas y de opiniones de personas con prestigio y autoridad es uno de los ídolos que Europa, pero esaes sólo una parte de la historia. y seguramente la que menos tiene que
conducen al error. La verdadera ciencia debía basarse en la experiencia empírica, la
I~ ver con nuestro estudio.
verdad se encuentra en l:1lectura del «libro de la naturaleza}). Nace así el ({cmpirismo». Descubri r América signi ricó, en primer término advertir que existía una (ci vilización
La ciencia debe basarse en la observación desapasiorwda y desprejuiciada. Los perdida», unos hombres que habían tenido una larga historia sin que Europa los
prejuicios y las pasiones deben dejarse de lado para avanzar en la ciencia. conociera. Esto provocó, sin duda una perplejidad inaudita. Como afirma Gustavo.
. La otra corriente de pensamjcnto destinada a soca.var el pensmniento medieyal es Bueno, para los europeos del siglo XV, para la cultura cristiana, el descubrimiento de
el racionalismo. Descartes comienza su discurso despreciando la formación escolástica: América fue el cOI~lienzo de u~a «reorganización completa» del Mundo. La (cultura
(Tan pronto como hube terminado el curso' de los esludios, cuyo remate suele dar cristiana» no estaba preparada para asimilar una novedad tan radical y, por ello mismo,
ingreso en el número de los hombres doctos, cambié por completo de opinión. Pues me el descubrim iento de América podría considerarse como la puesta a punto de una bomba

r.
30 Las Ideologías en el Siglo XXI El contexto histórico dei nacimiento de las ideologías 31

de relojería que lentamente, pero con plazo prefijado, estaba llamada a producir el os exhortamos cuanto podemos en el Señor y pOI'la recepción del sagrado bautismo por
desmoronamiento del mundo cristianoY Frente a esta noticia inesperada algunos el cual estáis obligados a obedecer los mandatos apostólicos y con las entrañas de
negaron que los «descubiertos» fueran racionales. Sin embargo, muy pronto laeviden. misericordia de nuestro Señor Jesucristo os requerimos atentamente a que prosigáis de
_.:t
da de su cultura, sus ciudades y su idioma, no dejó más remedio que reconocer su este modo esta expedición y que con et ánimo embargado de celo por la fe ortodoxa
carácter humano. Quedaba entonces otro interrogante. ¿Acaso Jesús había muerto queráis y debáis persuadir al pueblo que habita en dichas islas a abrazar la profesión
también por ellos? La respuesta no podía ser otra que la afirmativa y con eso, al mismo cristiana sin que os espanten en ningún tiempo ni los trabajos ni los peligros, con la fime
tiempo que se solidificaba la creencia religiosa se encontró una justificación a la esperanza y con la confianzade que Dios omnipotente acompañará felizmente vuestro
conquista: llevar a esos infi~les la buena noticia de la llegada del Salvador. intento. [... ] por propia decisión no por instancia vuestra ni de ningún otro en favor
vuestro, sino por nuestra mera liberalidad y con pleno conocimiento y haciendo uso de
Otro aspecto que debe destacarse, es que el descubrimiento de América y la
la plenitud de la potestad apostólica y con la autoridad de Dios omnipotente que
circunnavegación de la Tierra ofrecieron la primera gran prueba de la función que
detentamos en la tierra y que fue concedida al bienaventurado Pedro y como Vicario de
corresponde a la teoría pura, cuando es verdadera, en el gobierno de nuestra praxis y
Jesucristo, a tenor de las presentes, os donamos concedemos y asignamos perpetua-
en el dominio de nuestro entorno.1~ El descubrimiento de América o la circunnavegación
mente, a vosotros y a vuestros herederos y sucesores en los reinos de Castilla y León,
del globo por Sebastián Elcano no fueron aventuras casuales. Resultaron de la
todas y cada una de las islas y tierras predichas y desconocidas que hasta el momento
aplicación de rigurosos estudios científicos, al arte de la navegación. Más allá de
han siqo halladas por vuestros enviados y las que sc encontrasen en el futuro y que en
algunos previsibles errores de cálculo, era el pensamiento racional el que estaba
la actualidad no se encuentren bajo el dominio de ningún otro señorcristiano,junto con
mostrando sus frutos, aún contra lo que la teología afirmaba.
todos sus dominios, ciudades, fortalezas, lugares y villas, con todos sus derechos,
Como vimos un cuestionamiento importante que plantean los descubrimientos, es jurisdicciones correspondientes y con todas sus pertenencias; y a vosotros y a
el de la licitud de la conquista. ¿ Con qué derecho podían los españoles o los portugueses vuestros herederos y sucesores os investimos con ellas y os hacemos, constituirnos y
1f-
dominar el nuevo continente que estaba habitado desde hacía siglos por culturas de deputamos señores de las mismas con plena, libre y omnímoda potestad, autoridad y
desarrollo semejante al europeo? El pensamiento médieval viene al rescate de este jurisdicción.»L\
proceso. Apenas unos meses después del descubrimiento el Papa Alejandro VI, de triste
Nos detenemos en esta larga cita porque, nos parece una fiel expresión del espíritu
recuerdo para laIglesia, firmaba la Bula «Intercoetera» mediante lacual «donaba» a los
de la transición entre la Edad M~dia y la Edad Moderna. El Papa ejerce la potesrud
españoles toda América, con la única condición de que predicaran el Evangelio, y 10
apostólica de ser el vicario de CriSto en la tierra, y en consecuencia, es dueño de todo
decía en estos términos: el planeta. Esas tierras estün habitadas por hombres, (que «parecen suficientemente
«Nos hemos enterado en efecto que desde hace algún tiempo os habíais propuesto aptos para abrazar la fe Catól ica») pero por no ser cristianos «<van desnudos y no comen
buscar y encontrar unas tierras e islas remotas y desconocidas y hasta ahora no carne») carecen de derechos, salvo'e1 de seradocti'inados en la fe cristiana. Los derechos
descubiertas por otros, a fin de reducir a sus pobladores a la aceptación de nuestro de conquista sólo pertenecen a los «príncipes cristianos», por eso cuidadosamente
Redentor y a la profesión de la fe Católica [... ] habéis enviado al amado hijo Cristóbal hace la salvedad de que los territorios donados sólo comprenden aquellos «que en la
Colón con navíos y con hombres convenientemente preparados, y no sin grandes actualidad no se encuentren bajo el dominio de ningún otro señor cristiano».
trabajos, peligros y gastos, para que a través de un mar hasta ahora no navegado
Si todo esto corresponde perfectamente al espíritu medieval que alienta el Papado,
buscasen diligentemente unas tierras remotas y desconocidas [.,.] en las cuales vi ve una
noes menos cierto que yase advierten elementos modernos en el texto. En primer término
inmen~a cantidad de gente que según se afirma van desnudos y no comen carne y que
la lucha de poder entre el Papndo y los monarcas absolutos. El Papa aclara repetidamente
_ según pueden opinar vuestros cnviados- creen que en los cielos existe un solo Dios 1"_ que concede los territorios «por propia decisión no por instancia vuestra ni de ningún
creador, y parecen suficientemente aptos para abrazar la fe Católica y para ser imbuidos
otro en favor vuestro» y les recuerda su deber de obedecerle «por la recepción del
en las buenas costumbres, y sc tiene la esperanza de que si se los instruye se introduciría
sagrado bautismo por el cual estáis obligados a obedecer los mandatos apostólicos».
fácilmente en dichas isla~ y tierras el Nombre de Nuestro Señor Jesucristo. [,..] en algunas
Finalmente cuando hace la «donacfón» de estas tierras en las aunque «vive una inmensa
de las islas y tierras ya descubiertas se encuentra oro. '11'omas y otras muchas materias
cantidad de gente» son aún «desconocidas»; lo hace con el carácter más absoluto y
preciosas de diverso género y calidad. Portado ello pensáis someter a vuestro dominio
hereditario: «a vosotros y a vuestros herederos y suceso~es [... ] señores de las mismas
dichas tierras e islas y también a sus pobladores y habitantes reduciéndolos -con la
. con plena. libr.e y omnímoda pote_~tad. a\ltoridad y jurisdicción.».
ayuda de la di'vina Jl1isericordia"- a la fe Católica [... ] Nos púes encomendando grande:.
mente en el Señor vuestro santo y laudable propósito, y deseando que el mismo alcance Pero ademüs el espíritu de tucro del mundo moderno se advierte cuando sedice que
el fin debido y que en aquellas regiones sea introducido el nombre de nuestro Salvador, en «algunas de las islas y tierras ya descubiertas se encuentra oro, aromas y otras
32 Las ldeologÍw: en el Siglo XXI 1 El contexto histórico delllacilJlien!o de las ideologías 33

muchas materias preciosas de diverso género y calidad. Por todo ello pensáis someter conquista de colonias por España, Portugal y más tarde Inglaterra y Francia. Las
a vuestro dominio dichas tierras e islas y también a sus pobladores y habitant~s corporaciones se hacen más fuertes y poderosas, pero especialmente va a surgir una
reduciéndolos» y obsérvese que el Papa da por sentado que los Reyes de España nueva clase social, los comerciantes, llamados «burgueses», de los que nos ocupamos
pensaban someter a su dominio esas tierras antes de su «graciosa concesión», con lo más adelante.
que laBulano hace más que darlegitimiJadaun hecho inevitable. Rcsultaevidcl1tcquc
se trata de resguardar el intransigente mundo medieval frente a una realidad que Los inventos
pretende desmentirlo y lo desborda. La Bula contiene un diálogo dramático entre quien Otros de los factores que van a producir la decadencia del mundo medieval son los
ejerce «la autoridad de Dios omnipotente que detenta en la tierra y que fue concedida descubrimientos científicos, la pól vara que hace desaparecer el valor del castillo feudal
al bienaventurado Pedro y como Vicario de Jesucristo}) y unos reyes que sin olvidar como refugio invulnerable. la brújula que permitió los viajes oceánicos. Por último la
piadosas intenciones, han acometido una empresa planificada para engrandecer y invención del papel y la imprenta tiene una importancia decisiva. El saber, repentinamen-
enriquecer sus reinos. te escapó de los monasterios donde los monjes transcribían copias de unos pocos libros,
La brutalidad con laque se realizó laconquista no merece mayores comentarios. Era para pennitir la aparición de toda clase de escritos. Esta faci lidad para la di fusión de las
lo que podíaespernrse de la mentalidad medieval llevada al nuevo mundo. Sin embargo ideas y Iacrcación intelectual, fue vista con gran recelo por la Iglesia. Por un lado temían
podemos mencionar la manera como fray Diegode Landaen su «relación de las Cosas la dispersión de nuevas herejías y por otra parte les quitaba el monopolio de la cultura
de Yucatán» se refiere a lacultura indígena: «Hallúmosles gran número de 1ibros de estas que habían ejercido durante siglos. En la Edad Media la enorme mayoría de la pohbción
sus letras, y porque no tenían cosa que no hubiese superstición y falsedadcs del era analfabeta y la dispersión política en pequeños feudos había hecho surgir numero-
demonio, se los quemamos todos, lo cual sintieron a maravilla y les dio mucha pena» sas lenguas. La Iglesia había mantenido como lenguaje oficial el latín, la lengua del
imperio romano que pasa a ser, el idioma del clero, pero era ignorado por la mayoría de
los habitantes. La imprenta hizo surgir libros en todos los idiomas y escritos a veces fuera
Resulta conmovedor vcr que la pena que sintieron los indios al ver sus registros de la influencia de la Iglesia. Por otra parte los escritos de la antigüedad empezaron a
culturales destruidos, haya sido tan honda que impresionó al sacerdote, al extremo de circular entre las personas sin que la Iglesia pudiera hacer mucho por evitarlo.
exigirle consignarlo en su crónica. Otra muestra del mundo medieval en crisis, el
sacerdote, al tiempo que justifica la destrucción de una cultura «supersticiosa», ~<falsa» El absolutismo
y «demoníaca», se compadece ddos indios. Algo en la conciencia estaba cambiando. La reconquista española por 10s reyes cristianos q~uese concreta luego de casi diez
Mucho más explícito e impúdico es Cristóbal Colón quien en una carca fechada en siglos en 1492 con la toma de Granada último bastión de los árabes en Europa y el
Jamaicaen 1503 afirma que: «Al extenderse lacirculaciónde mercancías, crece el poder casamicnto entre la reina Isabel de Castilla y Fcrnandode Aragón, marcael fin de laEdad
del dinero, forma siempre presta y absolutamenLe social de la riqueza. iCosa maravillosa Mediay el paulatino proceso de consolidación del poder real. A lo largo de los ticmpos
es el oro! Quien tiene oro es dueño y señor de cuanto apetece. Con oro, hasta se hacen modernos tanto en España, Franciacomo en Inglatcrra se vaconsolidandocl poder real
entrar las almas en el paraíso.})!7 sobre los feudos. Las conquistas de colonias, las armas de fuego, la formación de
ejércitos nacionales van produciendo una profunda transformación. Los reyes com ien-
Finalmente la conquistade América y el sometimiento de las tribus africanas, como zan a tener un efectivo poder sobre los nobles que pasan de ser «señores feudales») a
es sabido, dio lugar a uno de los procesos m<.Í.svergonzosos de la historia de occidente, meros «cortesanos) el poder real se vuelve absoluto. Surgen así cada vez mayores
el tráfico de esclavos para trab •.~ar en América para producir materias primas para las contlictos entre el poder real y los Papas. El absolutismo es una transición porque por
metrópolis europeas. un lado somete a toda la población a un gobierno centralizado y eficiente, pero por otro
lado libera las fuerzas de cada Nación de la tuteladel Papado. Del absolutismo a la reforma
La vida en las ciudades y a 1.1 caída del podcr de la Iglesia hubo un paso muy breve.
El Renacimiento del comerciocoll mOlivode [os viajes oceánicos fue dando nuevo
impulso a las ciudades o «burgos». Las ciudades que tuvieron su apogeo durante el La reforma
imperio romano habían decaído notablemente, y a fines de la Edad Media comienzan a La reforma protestante sólo fue posible por una serie de factores. En pri Illcr térlll ino
adquirir cada vez más importanl:ia. Puertos como Venecia, logran comerciar con el el relajamiento de las costumbres en Roma. Los Papas, en tiempos del mencionado
oriente llegando a acuerdos con los •.írabes. Cualquiera que recorra la ciudad verá una AI'ej::lIldro VI, miembro de la temible familia Borgia. habían caído en una degradación
enonne riqueza y al mismo Liempo una notable inl1uellcia oriental. Pero este comercio era moral notable. El detonante fue [a venta de indulgencias. La Iglesia había «descubierto»
insignificante si [o comparamos con el que surgió a partir de los viajes oceánicos y la el purgatorio. Aunque del mismo no se habla en la Biblia, los teólogos pensaron que si
-
Las Ideologías en el Siglo XXi El contexto histórico delllacimiento de las ideologías 35
34

Las doctrin~s de Calv~n? tienen, en el nacimiento del capitalismo una influencia


alguien había obtenido el perdón de terribles pecados mediante la confesión, no podían
mucho mayo~ aun. ~l CalVinISmO, se origina en Francia pero por las persecuciones se
ir al paraíso en las mismas condiciones que los santos. Entonces debía haber, una etapa
traslada a~asllea y fInalmen~ a Ginebra. Pero los «calvinistas» van a difundir sus ideas
intermedia antes de ingresar al paraíso. All í se sufriría un castigo proporcional a las faltas
por FranCIa, Ho~a?da y ESCOCia,Y finalmente influirán en laIglesia Anglicana. La tesis
cometidas y luego. purificado se podía ingresar al cielo. Las obras de bien, los sacrificios
central ~el CalvlllIsmo es la predestinación: algunos hombres desde su creación estab
y la oración iban reduciendo el tiempo y la intensidad del purgatorio. Entre esos actos
predestll1ad.os para el paraíso y otros para el infierno sin que nada que ellos pudier:~
que obtenían la «indulgencia divina» estaba el hacer donaciones para la Iglesia. Los
hacer cambIara su destino inexorable.
enormes gastos, la vida licenciosa y la ambición de construir magníficos templos y
palacios movieron al Papa a realizar una jugada audaz: emitir certificados impresos de En ~aconfesión de Westminster en 1647 se expresan con extrema dureza las tesis
indulgencias y dárselos a los bancos para que los vendan. deCalvll1o:

En el siglo XVI los acontecimientos se precipitan Lutero en 15\7 y Cal vino pocos .«Para revelar su majestad, Dios por su decreto ha predestinado a unos hombres a
años después fueron las principales figuras de un fenómeno generalizado de rebeldía la vI.da eterna y ~entenci~do a ot~os a la eterna muerte. Aquellos hombres que están
contra la autoridad Papal y los dogmas de IaIglesia. Obviamente tales insubordinaciones, desuna~~s a la Vida ha~ SI~O elegidos en Cristo para la gloria eterna por Dios, antes de
para tener éxito, debían contar con el apoyo de algún monarca. Paresa el absolutismo la creaClOn, por su d~slgnIO eterno e inmutable, su decreto secreto y el arbitrio de su
y las querellas entre reyes y Papas son el condimento necesario parael éxito de la reforma.. voluntad, y ello por lIbre a~or y gracia; no porque la previsión de la fe o de las buenas
Como se sabe en Inglaterrael poder real es el verdadero promotor de la refonnaanglicana. o~ras o de la perseveranCIa en una de las dos U arra circunstancia semejante de l
En España o Francia, en cambio, la fidelidad de los reyes al Papa la reforma no tuvo el cnaturas,l~ hubiesen inclinado, corno condición o como causa sino que todo es prem~~
éxito que logró en el resto de Europa. Por otra parte Italiaeradominadacasi enteramente ~e su gracia sob~ra?a. Plugo a Dio~ olvidarse de los restantes mortales, siguiendo el
por el poder temporal del Papado. lllescrutable deslgmo de ~~ v~luntad, por el que distribuye o se reserva la gracia como
le p~ace, para honra de su ilImItado ¡:oder sobre sus criaturas, ordenándolos a deshonor
La refonna es el principal impulsor del nacimiento de las ideologías por varias
y calera por sus pecados, en- alabanza de su justicia.»1~
razones:
¿Cómo vivir con semejante doctrina? La angustia corroía acadahombre .. Esta -
En primer término porque terminó con el poder temporal de los Papas sobre toda t 1 l'd?'C' 'Ó reyo
en ~e. ose egl os. ¿ omopuedosaberlo?ComodiceMaxWeber,«consuinhumanidad
Europa. Los reyes y príncipes cristianos desafiaban abiertamente aRoma, y cobijaban
patetlca,
I .. , esta doctrina
d había. de tener como resultado
.' en el ánimo de una generaclOnque
..
a los más audaces reformistas.
.a VI~1Oen to a su grandiosa consecuenCIa, el sentimiento de una inaudita soledad
Pocos años después, en 1545 el Papa Pablo III convocÓ al Concilio de Trento mtefl.o~del hombre. En el asunto que, para los hombres de la Reforma era más decisivo'
invitando a todos los reformistas, los que se negaron a concurrir. Formado sólo por Idafe.ltcl~ad eterna, el ho~bre se veía condenado a recorrer él solo su camino hacia u~
obispos españoles e italianos se limitó a condenar la reforma ya establecer de manera estlllo Ignorado presento desde l'a.eternidad.»-~'
más fime y ordenada los dogmas y las normas disciplinarias. Laconsecuencia de este
E~ el cat0.ticismo vigente desde la Edad Media. la angustia existencial tenía un
concilio fue lade sellar definitivamente ladivisión de lacristiandad, y el fortalecimiento
remedIO acceslbl~. La Iglesia que castigaba tan fieramente las herejías, era, en cambio,
de la doctrina Católica que se hada así más clara, precisa, y al mismo tiempo más
extremadamente IOdulgente con el pecado. Bastaba acercarse a la confesión para que
intransigenlc. los peca?os fueran per~onados. Lalglesia administraba lasalvación de los hombres que
Pero la reforma tiene una intluencia más grande aún en el pensamiento contempo- ~- era re~atlvamente sencIlla. B~stabael ~epentimientoy algunas pequeñas reparaciones
(que eeneralrnente se traducIan en oraCIOnes o limosnas para la Iulesia) Lad
níneo y en el nacimiento de las ideologías el. b.. e . oc t'nna d e
.3,vmo, en cam 10, VIene a trastornar todo ese mundo pacífico. previsible estable
Lutcro ejerce una notable intluenciasobre laaparición del capitalismo. Como afinna
dlflamos «confortable». «f?ara el cmólico, la oracia sacramental de su Iolesia' t b '
Max Weber, para Lutero «la vida monástica no sólo carece por completo de valor pam su d. .., d. e ., es a a a
oISPOSICIO~como m~ lO de compensar su propia insuficiencia: el sacerdote era el
justificarse ante Dios, sino que además es el producto de un desamor egoísta, que trata
ma¡;,o~ue real~zab~el ml1agre.del cambio y que teníaen sus manos el poder de las llaves.
de sustraerse al cumplimiento de los deberes que precisa cumplir en el mundo. Surge así
se podla acudir a el con humildad y arrepentimiento, y él administraba penitenci '
como contraste la idea a la vez profana y religiosa del trabajo profesional como
otorg~ba espera~zas .d~ gracia; s~g~ridad de perdón y gara~tizaba la emancipació:d~
manifestación palpable de amor al prójimo [...] afinmíndose que la división d~l trabajo
!~temble angustIa, VlVIren lacual era para el calvinista destino inexorable del d .
obliga a cada cual a trabajar para los demiÍs»Y Para ganar el cielo, no bastaba con el ni nadie od' d.. 1 ' . quena a
pIare Imlr e; para el no había esos consuelos amistosos y humanos y ni
recogimiento y la oración, se debía trabajar en el mundo para el bienestar de los demás. ~.
-t..'.
~-,
36 Las Ideologías cn el Siglo XXI El contexto histórico delllacJlIliellto de las ideologías
37

siquiera podía esperar como el católico y aun el luterano, reparar por medio de las buenas abrazaron la religión protestante, y aún dentro de cada país, los protestantes tienen
obras las horas de debilidad y liviandad.})-ll estadísticamente una situación económica más próspera que los católicos.
¿Cómo sobrevivir asemejanre angustia? La respuesta calvinista vino de la manera Una contribución a la ética original del capitalismo Ia.encontramos en el pensamien-
más impensada. Al observar que algunos hombres eran afortunados y dichosos, y to puritano (descendiente del Calvinismo) que pone el acento en la frugalidad. Las
poseían muchas riquezas rnjentras que otros eran pobres, enfermos y desgraciados, riquezas acumuladas no son para la sensualidad ni la ociosidad, sino para mayor gloria
intuyó que allí se podía ver el indicio más claro del destino de cada uno. Los que eran de Dios. «Si Dios os mueSlra un camino que os va a proporcionar más riqueza que
felices en la tierra eran los elegidos por el Creador. De ahí a la ética del esfuerzo, el trabajo siguiendo camino distinto (sin perjuicio de vuestra alma ni de la de los otros) y lo
y la riqueza había un paso. No era que conseguir riquezas sirviera para obtener la rechaz,'iis para seguir el que os enriquecerá menos, ponéis obstáculos a uno de los fines
salvación, sólo constituía una manera de canalizar la angustia de la incertidumbre de vuestra vocación y os negáis a ser administradores de Dios y a aceptar sus dones
haciendo algo «mientras tanto» y al mismo tiempo si se tenía éxito en las empresas se para utilizarlos en su servicio cuando Él os lo exigiese. Podéis trabajar para ser ricos, no
estaría demostrando de manera evidente la pertenencia al pueblo de los elegidos. Como para [)oner luego vuestra riqueza al servicio de vuestra sensual idad y vuestros pecados,
dice Erich Fromm «se atribuyó cada vez más importancia al esfuerzo dedicado a la propia sino para honrar con ella a Dios.» .\~
ocupación y a sus resultados, es decir al éxito, o al fracaso en los negocios. El éxito llegó
a ser el signo de la gracia divina; el fracaso; el de la condenación.»-!! Dios bendice a los Por último Max Weber se refiere a la ascética protestante: «Para el ascetismo, tan
predestinados con el éx.ito económico.'. y sepulta en la miseria a los que expulsa de su
l
ouioso resulta la elegante despreocupación señorial como la zafia ostentación elel nuevo
rico; mientras que la figura austera y burguesa del selrmade man [hombre que se hace
seno.
así mismo] le merece lodasuerte de glori fieaciones. God blesse this trade [«Dios bendice
El seguidor de Cal vino, debía convencerse a sí mismo que estaba entre los este negocio»] es la frase que se aplica a los «santos» que habían cumplido con éxito
predestinados, porque la duda era signo evidente de falta de fe. Para poder lograr esa los decretos divinos; el poder del Dios de los judíos, que recompensaba precisamente
secruridad se debía trabajar de manera incesante. De esa manera se obtenía la riqueza. en esta vida la piedad de sus fieles.» .17

si;no inequívoco de la predestinación ala felicidad eterna, y al mismo tie~po secalrnab~


En la base de la ética del capitalismo naciente estaba el desprecio por el goce
la ansiedad con el esfuerzo incesante. «Las buenas obras son del todo Inadecuadas SI
despreocupado de la riqueza, cl uso de artículos de lujo, el despilfarro. No se oponía a
se las considera como medios para alcanzar la bienaventuranza (pues también el elegido
la acumulación de riquezas, por el contrario la estimulaba, pero su uso debía ser racional,
es criatura y todo cuanto hacé se encuentra. a infinitadistanciade los preceptos divi nos),
es decir dispuesto al ahorro y la inversión y no al desperdicio consumista. Laostentación
pero son absolutamente indispensables corno signos de la elección; constituyen un
era considerada una forma de idolatría, porque ponía a los bienes materiales en un altar.
medio técnico no para comprobar la bienaventuranza, sino para desprenderse de la
En camhio 1~1.sriquezas puestas a producirm:.1s riquezas (inversiones) eran útiles a la obra
angustia por la bienaventuranza.» _'~
de Dios. S i sumamos la necesidad de trabajar incesantemente, con la licitud del espíritu
Esta ética era casi exactamente opuesta a la ética medieval. La riqueza deja de ser de lucro y el desprecio por el lujo y la ostenta¡;ión, no dejamos otro camino que j<1
un lastre que conduce a la perdición para ser signo de predestinación a la felicidad eterna. formación de grandes capitales.
El trabajo frenético no es un competidor de la vida de oración o de la mística mon~ística
Los reformadores lejos de ser tolerantes con los disidentes fueron tanto o más
sino que se convierte en el único medio de asegurar la salvación (no por el poder de las
intolerantes que los seguidores del Papa. Las diferentes confesiones se enfrentaron
obras, sino como indicio del designio divino).
durante siglos en guerras de religión, y cuando un monarca asumía el trono eambiaha
Frente a la concepción medieval de que las grandes diferencias económicas eran la religión de! Estado y con él debían cambiarla todos los súbditos. Después de la «Guerra
frutos del pecado y que existía necesidad de ayudar a los pobres Iaética protestante daba de los treinta años»cuyaprincipal motivación fue religiosa, se firma la pazde Westralia
(<la.seguridad tranquilizadora de que la desigual repartición de los bienes de este mundo en 1648 que consagra la 1¡bertad de cada soberano de adoptar la confesión religiosa que
es obraespecialísimade la providencia di vina, que. por medio de estas diferencias y del desee, con la obvia, pero ya inocua. oposición del Papa.
particularismo de la gracia. persigue tlnalidades ocultas, desconocidas para nosotros.»
_'~ El nacimiento de la burguesía
No puede decirse que la reforma haya sido causada por razones e¡;onómicas ni Los burgueses, los hombres libres de las ciudades eran, durante la Edad Mcdiaseres
tampoco qu~ el capitalismo sea consecuencia de la refolllla, pero indudablemente ambos poco considerados cuando no despreciados. No per!c'necían a ninguna corporac-¡ón ni
fenómenos están estrechamente ligados. Basta ver el mapa religioso del mundo para eran siervos de ningún señor feudal. Como no tenían otro medio de vida Jebían
descubrir que a partir de la reforma los países más ricos y prósperos son los que dedicarse al comercio o a la usura. Ambas acti vidades eran mal vistas y poco redituables
,
38 Las Ideologías en el Siglo XXI I El contexto histórico del nacimiento de las ideologías 39

en el medioevo. Sin embargo la apertura comercial, los Inventos y dcscubnrnientos


nueva ética que recorría el mundo en los tiempos modernos hicieron de estos seres
y la t1: Como dice Weber «Lo que el hombre precapitalísta considera tan inconcebible y
misterioso, tan sucio y despreciable. Que alguien pase su vida trabajando, guiado por
relegados, protagonisras crecientes de las transformaciones del mundo moderno. t, lasola idea de bajar un día a la rumba cargado de dinero, sólo le parece explicable como
-.5 producto de instintos perversos» ~I
La burguesía lejos de ser una clase homogénea estaba formada por diversos ;::
aportes. Como vimos, prolestantes ansiosos de confirmar su predestinación mediante -'" Conclusiones
el trabajo incesante, pero también los judíos que durante la Edad Media habían sido
relegados al comercio y el préstamo a interés, las actividades entonces más desprecia- Los tiempos modernos son un período de transición, en el que coexiste el poder
bles. Para entender la sutil diferencia entre unoy otro espíritu del capitalismoseguimos temporal de los Papas, el renacimiento de la cultura de la antigüedad, la inquisición,los
nuevamente a Weber: «No hay que pensarúnicamenteeljudaísmo palestino de [aépoca monarcas absolutos, las tesis cristianas más diversas, se abre el mundo al comercio y
en que se dieron los preceptos del Antiguo Testamento, sino en el judaísmo tal Como a las nuevas ideas, la cienc~a se independiza de la teología, aparecen inventos que
revolucionan la vida, y una nueva ética, basada en el trabajo y la riqueza. Todo estaba
se fue formando lentamente bajo la influenciade muchos siglos de educación formalista,
legalista y talmúdica; y ya por eso precisa proceder con la máxima cautela al señalar preparado para la gran revolución que daría lugar al nacimiento de las ideologías, Con
el nacimiento del liberalismo, del que nos ocuparemos en el próximo capítulo.
paralelismo. Al puritanismo era completamente ajeno el sentido despreocupado de la
vida que caracterizaba tanto al antiguo judaísmo, como a Jaéticaeconómicadeljudaísmo
medieval y contemporáneo, en aquellos rasgos específicos que marcan su posición en Notas del Capítulo
el desarrollo del ({ethos capitalista». La mentalidad judaica coincidía más bien con ladel 1. "El Edicto de Milán o la Tolerancia del Cristianismo». hltp:llwww.cristianismo-primitivo.org!
capitalismo «aventurero) de tipo político - especulador; su ethos, en una palabra, era siglo jV /constwltino. litm.
2. Palomillo, Luis Antonio. «En el umbral del fin del tiempo», !lttp:/lwwlV.evangelioeterno.com/
el del capitalismo del paria, mientras que el puritan\smo tenia el cthos de la industria capitulo6.htm.
racional burguesa y de la organización racional del trabajo, y sólo lo que encajaba en --r- 3. Historia Univér.ral. wmo 9. pág. 23. Nauta. Citado por: Palomino, Luis Antonio. «En el umbral
estos moldes: fue lo que tomó de la ética judaica.» .\" ' del fin del tiempo». htfp:/lwww.evangellúeterno.comJcapitulo6.!Ilm.
-:7 4. Hinojosa Montalvo, jO.fé, «Iglesia. antijudaísmo, Inquisición.». hup:/lwww.conou.c(}lIl/
La presencia de los judíos como banqueros se explica por diversos factores. En duc.php ?doc=1420.
primer ténnino desde el Antiguo Testamento se prohíbe a los judíos la usura entre - 5. Hinojo.w M(mtalvo. jO.fé. dglesia. ,untijudaísmo. Inquisición.». htfp:/lwww.conoze.coml
hermanos pero se permite con los extranjeros: «No prestarás a usura a tu hermano ni tu -~ doc.php?doc=1420.
6. Luóo III Papa, dd abolendam», 1184.
dinero ni granos ni cualquier cosa; si no solamente a los extranjeros.» (Deuteronomio _T

7. juan Antonio L/orente, Historia crítica .de fa Inquisición en España, Tomo 1, pags. 2 y 3. Citado
23,19) Ypor otra parte en la Edad Media aunque la Iglesiacondcnael préstamo a interés, ~ por: Chami, Pablo A.. «ÚJ lnquisióún". Editorial ClDICSEF, 1999.
la economía lo necesitaba y entonces recurre a los judíos, que no estaban sometidos a i- S, Benedicto Durand., «tlie.wurce.~ anecdatorum» «La lnquisicüín", http://www.angel(jre.comlegol
sus dictados para cumplir esa función que se consideraba indignade un buen cristiano. -.~, tetri coli Ilqu isici on. 111m
l.
H Pero el banquero, tanto antes como en nuestro tiempo, es amado y respetado por quien 9. Lucio III Papa, dd abolendiun», 1184.
/O. Joseph del Olmo furriel del rey Felip~ IV Madrid 1680 Citado por: Carda Carda, Bernardo J..
necesita un préstamo y odiado y vilipendiado cuando debe devolverlo. Ese rol convirtió
«Auto de fe en la Plaza Mayor», Ediwrial La Avelltura de la Historia n" 20.
a los judíos en blancos de muchos odios y en causa de sus persecuciones por la l/. SCALAMBRO. Maniio. «¿En qué creen los que no creen!». Editorial Planeta. Argentina. 1999.
inquisición. Los judíos eran una especie de parias, ~"pero sus riquezas eran envidiadas pág. 124.
por muchos. 12. Fisas. Carlo.~, "Historias de la Historia», Editorial Planeta. http://webs.sinectis.con¡,arlmcagliani/
muerreen.htm.
Pero no eran los judíos los únicos relegados socialmente. Toda la burguesía /3. Pío 1X. «Endclica "Gravissima.p>>>. Editorial Guadalupe. Buenos Aires. 1952. pág. 170.
naciente, es decir esa clase social que comenzaba a hacer negocios comerciales o 14. Cadena Cepeda. Raúl, «La intolerancia». 2001. littp:/lwww.rcadena.lIetlintol.htm.
industriales fuera del mar~o de las corporaciones, que buscabade una manera inaudita /5. Popper. Karl. ",La sociedad abierta y ,rus enemigos». Editorial Ediciones Orbü. Bl/enos Aires
1985, pág. 396. '
y desenfrenada las riquezas (uc despreciada durante siglos. Laconcepción medieval de .,...
16. Gregorio XVI. "Mirari Vos», Editorial Guadah¡pe. Buenos Aires. 1952. pdg. 43.
la estabilidad, el «precio justo», la condena al préstamo de dinero a interés y en general - 17. Weber. Max. ",Historia EC(lf/{ímicu General. Desarrollo de la ideología capitalista»,
la condena a! materialismo, tan pr~pios al medioevo provocaron un fuerte rechazo hacia 18. ",Notas para un concepto de utopía». Editorial Revista de Occidente, http://www.revistaoccidente.dJ
quienes se enriquecían de la noche a la mañana. Ese rechazo era una combinación de 37Sino ti c ias/u wpiaJ7. ac t.
defensa de los valores superiores de la religión o la espiritualidad, con una mal 19. Descartes. René. ",El Discurso del- Método", Editorial Alba. Madrid. 1997, 'pág. 13.
20. Descartes. René, obra citada. pág. 30.
disimulada envidia. El avance del capitalismo tuvo que superaresa prejuiciosa concep-
21. Descartes, René. obra citada. pág. 34.
ción ética, y no parece exagerado atinnar que aún lo sigue haciendo.
40 Las Ideologías en el Siglo XXI

22. Descarte.~. Rellé. obra citada, púg. 34.


23. Buello, Gustavo, «La Teoría de (a Esfera y el Descubrimiento de AlIléril.:u», Editurial Re\'ütu de
fi/o.wfía. cielll;ius hUlIIlIllas., O~'ied(l. 1989, !lllp:!/jif(Jsofiu.(Jrg/redbusl!J£ls2010J.hllll.
2", Buello, Gus((l~'{).obm ciuu!a
25. Alejalldro VI, «fnler CocIera», N93
26. Hayes. Gmcie[a, «El Mito, sus re!m;iOIJC,f um la Fifo.WIfÍlI»
27. Cristúbal CII/Oll. citado por Mm:>:, Kurl, «El ClIpitul» Tomo J Capítulo 3
28. Weber Max. «Éricu pmlesrallte», EdillJrill! Ediciones Libertador, BUell{).~ Aires, 2004, pág. 65.
29. Weber MaJ:, ohm ciwd(/, púg. 83.
30. Weber MiIX, libra citada. pág. 86.
31.
32.
Weber M£lX. obm cilada, luíM. J05.
Fmllllll, Eridl. «El miedo (/ la libertad». Editorial Paie/os, Buellos Aires, 1964, páR. 124.
El Liberalismo
33. Weber Max, obra Litada, IJlíR. 126.
3-1. Weber Max, obra cilllda, pág. 102.
35, Weher Max, obra cilado, pág. 1R1. Definirelliberalislllo en él campo de las ideologías es sumamente difícil. Confluyen
l. C,x ,it 1 disr 9 N 24 Sellfenedas , 23 Citado
U
36. Ruler, cIJllsi!ia re%gica de SaloJllúll por: Weber
a ello varias razones. En primer término, la ideología liberal tiene T1]ás. de dos siglos de
Max, "Ética protesWllte», Obra Ci/llda, plÍg. J60,
existencia y a lo largo de este período ha cambiadolñUCho~Pór'otra parte,~ ~eces resulta
37. Weber Mw:, obra ,:ílllda, plÍK. 162.
38.
39.
Weber MaJ.", o/;I"(I ciwda. piÍK. 165.
Weber, Max, "Historia Ecmwílllica Genera/»,Obru Cifllda.
-
extremadamente difícil señalarlos puntos de-~~ntacto~treenlberalis-mo -lilo~ót;i-~,~l
- _.- - . ----- - -~-_._--._-------~
liberalismo poIítico y ellibcralislllo económico.' Es más, como veremos, hay veces que
40. WefJer. Ma);, "Historia ECllluímim Gelleral»,Obra Ciradu .parece'existi"j'-una-verdader<.l-incomp-atibil
íd:identre c:lliberalismo filosófico yellibera-
41. Weber Max. "Élica proreSf(lllte», Ofm¡ Cirudu. púg. 50.
lismo económico. Tanto más arduo es establecer un contacto que muchas veces se da
por sentado, suponiendo que democracia, liberalismo y capitalismo forman una tríada
inseparable. Nada mús lejos de la realidad, como veremos, repetidamente la democracia
n.::sullilcasiincompatible con el liberalismo, como capitalismo y liberalismo que pueden
marchar por carriles opuestos.
La palabra liberalismo tiene significadQs~bas~antediferentes en el campo político
yen cleco;¿;;;ico ya que, au~mbas se basan en la libcrt;-ciindi vidu~l: su aplicac1ón
al ñiUndoeco~ómico o político pueden dar resultad;sopuestQs:1_-
-- __ o -
--~ ---

No se nos escapa que son muchos los pensadores liberales que como Voltaire
piensan que «el comercio, que ha enriquecido a los ciudadanos de Inglaterra, ha
contribuido a hacerlos libres, y esta libertad asu vez hadilmado el comercio, formándose
asíla grandeza del Estado» ..' Sin embargo, corno veremos, el liberalismo político conduce
a la democracia y el liberalismo económÍ\;o al capitalismo y muchas veces capitalismo
y democracia son ténninos antitéticos.

Para desenmarañar esta serie de confusiones conceptuales y terminológicas,


vamos a recurrir nuevamente a la historia ya los pensadores liberales.
Lo primero que quisiéramos haceres ubicar al liberalismo en el contexto histórico
de su nacimiento. Podelñb:'; decir que DescartesoBa~on con su te~~beldía al
do-gf!lptismo.de la Iglesia, predicando ;~sódelafü;6"; corno -úñiCai'u-ente del
conocimien.to el p~imero y el segundo mrib~yendo esapropié.dad a' ¡ae5P~ri~~ci~1
enipírica, ambos dieron el primer paso hacia lo que luegoseríael liberalismo, al romper
con I¡;;sc!avitud de la teología como principal fuente del conocimiento científico y ético
'y desafiar (en.su época con mayor coraje y temor) los dictados-tcrreo-s-d;¡;Igfesi:i'
Católica. - -'-- - - --- -- . -- _.- ---
El Liberalismo 43
42 Las Ideologías en el Siglo XXI

Cuando Newton descubre las leyes elementales de la física, o Galileo afirma que la el poder real y reconocía algunos derechos de los ciudadanos. En el siglo XVIII el
tierra gira en torno del sol, no ponen en tela de juicio ningún dogma de la Iglesia, sino parlamento tenía cada vez más poder ysurgieron dos partidos políticos que disputaban
algo mucho más radical: la presencia de Dios en cada acontecimiento . Cuando los .¡
las bancas del parlamento mediante el voto de los ciudadanos. Inglaterra era vista en
toda Europa como un modelo de libertad y tolerancia, a pesar de que había tenido
ciend~Ífidcosla ~arti: del R~nacimlient? van ~edscuDb~iendO¡
las ley~s de .la natura¡leza por ,"',
persecuciones religiosas y otras atro~idades. Ya en el siglo XVIII la preocupación de
me 10 e a ClenCta, no nlegan a eXistenCIa e lOS, a contrarIO atnbuyen a creador
haber dictado esas mismas leyes que ellos simplemente descubren, pero este cambio
produce una alteración profunda en la tarea de la búsquedade la verdad. Hastaentonces, <ti.
1 los ingleses no era el poder real, sino larigueza, los inventos y el comerciomonopólico
con sus colonias que condujo a la revolución industrial.
era Dios el que haCÍa salir el sol todas las mañanas por el este, y nada obstaba a que un f _En Francia, en cambio, existía laque luego se denominó el «antiguo régimell». Un
ala, a su DiVIno arbitno, 10 hiCIera salir por el oeste. Al descu6ñr1eyes Inmutal5lesaé -.:¿.-
la naturaleza, el «rol» del Creador quedaba limitado ái
mamen te: de la creación, con lo i rey absoluto, y una serie de nobles cortesanos que gozaban de toda clase de prerroga-
tivas. El lujo del palacio de Versalles se lograba a costa de impuestos que sometían a
q uc, cstaban afinnana'(}'('ifor cierto de manera muy poco explícita) que el camino hacia 1: la miseria a la mayoría de la población. El alto clero (obispos y cardenales) y la nobleza
'Ia'\\'crdmn1'5"briñélaban la 'cIcncla y hoi'a'"tcultrgía. - -- eran una pequeña minoría, pero monopolizaban el poder económico y político del reino.
< ---.-
Paresa, el liberalismo en Franciasedestaca por su carácter político. Buscan llegar a una
El liberalismo,
centro de~~_~cogie~o
tiene su base en la libertad, yen el humanismo. Pone al hombre como
l.'::,~~?icion~s .9.~~::~l~~~~,"~..:~~ena~i~len~~ 'j
';:
-~
forma de gobierno democrática y consagrar los derechos individuales. e
~en~~~osOIIa gnega cláSIca. Sin embargo no comparto la tesis del historiador EJ. Hosbawm que afirma que
A diferencia de lo quc ocurre con el marxismo, donde su pensamiento de su «Inglaterra proporcionó el modelo para sus ferrocarriles y fábricas y el explosivo
fundador, ya lo sumo algún complemento de Engels, derincn aeabadamente el núcleo -1' económico que hizo estallar las tradicionales estructuras económicas y sociales del
ideológico, no ex.iste un autor que defina con claridad el liberalismo en su conjunto, es ;•• mundo no europeo, pero Francia hizo sus revoluciones y les dio sus ideas.»fiMe parece
más, aún ciñ~ndonos estrictamente al liberalismo clásico, es decir al surgido en el siglo que estas afirmaciones no se compadecen con la riqueza de los pensadores ingleses
XVIII tampoco podríamos encontrar un autor que resumiera ladoctrina y mucho menos ~ anteriores a 1789. -',
límites precisos para determinar donde está su frontera. Admitida lacomp1cjidad del tema 1 ¿Qué es lo que unifica al liberalismo? No es fácil definirlo. Obviamente su respeto
vamos a hacer un breve repaso histórico de algunas líneas del liberalismo clásico. "~o por la ITbertad humana, P.:E0 no rnenos_~.~~o.de ~gualdad gue rretcndía echar p.,9r
.~
La mayoría de las personas hacen una simplista reducción. Liberales son los que ti~ todas las institucionc~ med¡c~a1cs, monárguicas, nobiliarias y eclesiásticas.
creen que el Estado no debe intervenir en nada, y que todo debe quedar libraúo a a Probablemente la gran dificultad para definir qué es el liberalismo y sus enormes
proplecIad pnvaday a fñl'evae la oferta la demanda.l?~mplttlcadón es una cruel . matices está en el hecho de qúe sus lemas hayan sido «Libe tad "ualdad Fraternidad»
detormaclOn e a verdad, porque elliberalisrno significó mucho mAs que eso. Fue un
-espectacular <lva'nce en su bempo frente al teocentrismo medieval, al absolutismo, al
fimtlm~1j'"'lo lCtonocen los mismos marxistas, sus acérrimos enemigos. ~I l'
i términos que son casi contra

Veamos someramente
lctonos entre sí.

el pensamiento de algunos de los padres del liberalismo:


116eralismo es mucho más que el liberalismo económico, y el liberalismo económico no -:.
es tan simple como muchos imaginan. ~l liberalismo filosófico)
La palabra «liberal» se utilizó por primera vez en España, a principios del sigloXIX, Se abre la caja de Pandara
para denotar simpatía por una monarquía constitucional, con unacons!itución parecida ;,
Cuando la retracción ~oder de la Iglesia CatóJicíl se .•t:u$-H1'ilfl
..ife.stando con el
a la inglesa. j
absol~o"y la ~a, comenzaron a surglL.p'rimero tímida v luego des~ntcnfcnte
El liberalismo económic..o y el político no solo se diferencian conceptualmente sirlO pensadores que se atrevían a cuestionar todo el saber e .t' .e~cj.dQ. Fue una revolución
que hasta tienen ubicaCiones geográficas pre onderantes diferentes. La vertiente ~ del pensamiento contra el Sl encio del poder.? Surge así un nuevo humanismo que «parte
econOilllca se esarrolla pnnclpa mente en Inglaterra y la vertiente política en Francia; ! de la conVIcción de gue o bien no existe.el Absoluto, o no se nos manIfiesta con tal
y esto obedece, corno resulta evidente, a las diferencia's políticas y económicas de ambas , ~ct=s cºru;J]J.¡jrJW~_sJJ,ªvid:;';gbrc la fe en él,-~os human.Ui!-ª-s--Qll~
naciones. L:a aristocracia ingicsa venía arrancando concesiones a los reyes desde la '7 practicar el bien únicamente por razón del hombre.») ~
Edad Media. La célebre Carta Magna de 12151imibbaseriamcnre el poder re'al a favor ~------'---'.
del Parlamento. En 1679 e1rey se había visto forz'ado a firmar el «bill de habeas corpus»
y diez años después debieron nrmar la «declaración de derechos» que reducía aún más t
44 Las Ideologías en eL Siglo XXI El Liberalismo 45

¿Qué es la liberÜ!,!? arriba respecto a nosotros, y que, como dice el muy poco filósofo San Agustín, se habría
caído en el cielo.» 12
La bas? delliberalisrno es la con.q.ui..s-tadeJaJibertad del individuo. Y esa libertad fue
l..
defini~a ..~ partir de laauscnc~ade coacción. En este~d~spert~rde ~1!.!llJD!~E.i~ad
S?I~etlrr!1~ntoa un ,pensamientoy a upa..moral...unlca...e.,lmp.uesta ~...P~
desu largo

fIlosofos liberales Vieron, ante todo, la Itbertad en su aSp'ecto «defenSIVO» frente al poder
"""
t
~-----------
t"fitilitarismo y hedolJiE.n.o::>
TJ,na.deJas.simplificaciones que se suelen hacer_alhahJar..delelibex.alismoconsiste .•.
del Estado o la IglesLa, ~pero pronto advinieron que esa libertad no puede ser paSIva. f.-
en~ar.qu los liberales creen en el placer individual como única norma de conducta
sino que daba lugar a una aétuacián, su..rge así la segunaa-fOñYi1iCleI!il'i15énad como ~nilag'rGsame..o1e iX5T'Q5ra e u~a «mano inv,isi e» ese eg~ísm.o_~onduGc..aI,
bienestar general. Como veremos tales Ideas no son ajenas al pensamiento llberal, pero
Pwil.idad-de-particjp-a.ción3~lJJ.a..Yjda •.p.oJí.tiGª, en la inve.sJigación científica, eñIa- t-
no podemo~lificar al liberalismo como si fuera la consecuencia del hedonismo.
,.
actividad económica. _ ..

Veamos un ejemplo de esta simplificación. Un economista contemporáneo afinna:


La libertad de conciencia y la tolerancia «La economía pura tiene por punta de partida el llamado principio hedónico. Si ciertos
Como veremos al hablar del liberalismo p1ilitiJ,:..o'41:;¡ toleranciaAr.eligiosafue una de hombres -homines oeconomici- esto es, hombres que obran unifonnemente y con
s~as. £awoblema consistía en averiguar si era posible la convivencia en un" cordura, buscando en la satisfacción de sus gustos y necesidades la mayor satisfacción
mismo.JistadQ, de Rersonas ue ertenecieran a a'terentes sectas crIstwnas, o un paso posible, con el menor esfuerzo, costo o dolor que consienten los obstáculos en que
,más íldelante, si era posible la convivencia con judíos o musulmanes, y muc o más aún, tropiezan, son los que prevalécen en las acti vidades humanas, demuéstrase un conjunto
~,!e~~ fi9~iblc conYIV'itSOllllteos. Y Yelliosque en este tema las respuest'Í'\S"e-S"tál1"1~ de proposiciones o teoremas económicos que describen adecuadamente, con plausible
de ser unívocas: U!.!,..prc.c.ur..sN-de la tolerancia liberal como VoItaire considera que el aproximación a los hechos, la conducta económica de los individuos que forman parte
hombre negJli.m.•cte_UJ.l•:. Pio~..R1!~ con sus promesas de premios y castigos nos impulse de aquellas colectividades,» 1)
a obrar bien. Otros iluministas como Bayle se atrevieron a afirmarque unasociedad podTh
J;sta~filosofía..d.eLpJ.aceregoísta nace con el griego clásico Epicuro. Para saber si
c;"ntener en su seno ateos, sin daños a la paz socml.:...En el otro extremo, otro autor del nuestras acciones son correctas, la mejor guía es el'-placer puesto que la naturaleza lo
Iluminismo afiqnaba, cOm5\ieren}os que el «ateísmo» debía castigarse con la muerte.
ha puesto para indicarnos aquello que conduce a nuestro bien, mientras que el dolor es
Voltaire con su fina ironía y su maravilloso estilo literario decía: «Entrad en la Bolsa la señal más clara de marchar porel camino equivoc,ado. «Quien busca el placer y evita
de Londres, ese lugar más respetable que muchas cortes; allí veréis reunidos a los el dolor es sabio, por obedecer al sistema de señales de la Naturaleza.~> 14
diputados de todas las naciones para la utilidad de los hombres. Allí el judío, el
En términos de Jeremy Bentham <danaturaleza puso al género humano bajo el
mahometano y el cristiano tratan el uno con el otro como si fuesen de la mismareligión,
dominio de dos señores soberanos: el dolor y el placer.» De ahí se desprende queJ£...
l~

y no dan el nombre de infieles más que a los que hacen bancarrota; allí, el presbiteriano
función del Estado es aumentar la suma de los placeres iodiyiduales-y-reducir el
se fía del anabaptista, y el anglicano recibe la promesa del cuáquero. A la salida de esas sufrimiento. Tampoco podemos dejarde mencionar unade las más conocidas frases de
pacíficas y libres asambleas, los unos se van a la sinagoga y los otros a beber; éste se Adam Smnh cuando atinna que: «No es la benevolencia del carnicero, el cervecero, o
va a hacerse bautizaren una gran cubaen nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; el panadero lo que nos procura nuestra ccnu:, sino el cuidado que ponen ellos en su
aquél hace cortar el prepucio de su hijo y hace farfullar sobre el niño palabras hebraicas propio beneficio. N.JW.os..dirigim0s"'l:1-su~h\.olmanida-º...sino
a su RJ..o-pio,'¡nteré~";'"-yjam_~
que no entiende; esos otros se van a su Iglesia a esperar la inspiración de Dios, con el hablamos de nuestras necesidades sino de sus ventajas.» I~

sombrero en la cabeza, y todos están contentos.»I" Es más, atribuye la libertad de la que


se goza en Inglaterra al pluralismo religioso: «Si no hubiese en Inglaterra más que una
religión, sería de temer el despotismo; si hubiese dos, se cortarían mu[uamente el cuello;
{lAética liberaD
Sin embargo, l}..o.podemoS',reducirJ.a ética liberal a ese egoísmo desenfrenado 91!..e
pero como hay treinta, viven en paz y felices.» "LaIglesiano tardó en incluir los libros
bJ.~$9devendría en virtud por las ocultas le es de la vi spciaL Los liberales de la época
de Voltaire en el «Index» de libros prohibidos.
clásica teman un senÚ o mucho más refinado de la ética que esta simple caricatura.
En otro párrafo lleno de ingenio reivindica la libertad de la ciencia de la tutela
Voltaire atinna que «el aITIora nosotros mismos el que asiste de amor a los otros;
eclesiástica en estos brillantes términos: «La noción de los antípodas hasido condenada
es por nuestras necesidades mutuas por lo que somos útiles al género humano; es el
como herética por los Papas y los concilios; pese a esa decisión, los que acatan a los
fundamento de todo comercio; es el eterno lazo entre los hombres. Sin él no se habría
concilios y a los Papas han descubierto las antípodas y han llevado a ellas esa ~isma
inventado ni un arte ni se hubiera formado nunca una sociedad de diez personas. Es este
religión cristiana cuya destrucción se consideraba segura, en el caso de que se pudiera amor propio, que cada animal ha recibido de la naturaleza, el que nos advierte qué
encontrar un hombre que (como se decía entonces) tuviese la cabeza abajo y los pies
46 Las Ideologías en el Siglo xxi El Liberalismo 47

respetemos el de los otros. La ley dirige este amor propio y la religión lo perfecciona. soyresponsable. De ahí que Iajusticia sea fundamentalmente una virtud negativa, nos
Es muy cierto que Dios hubiera podido hacer criaturas únicamente atentas ,!-lbien de impide lesionar a nuestro prójimo.))l!
otro. En tal caso. los mercaderes habrían ido a las Indias por caridad y el albañil hubiera
Partiendo del reconocimiento como principal motor del obrar humano Smith llega
cortado la piedra para dar gusto a su prójimo. Pero Dios ha establecido las cosas de otro
a la conclusión de que «el hombre pobre está avergonzado de su pobreza. Siente que
modo. No acusemos al instinto que él nos da y hagamos el uso que manda de éL» 17
obien lo excluye de la atención de la gente, o bien, si le prestan alguna atención, tienen
Adam Smith antes de escribir su ohra económica cumbre «La riqueza de las escasaconmiseración ante la miseria y el infortunio quepadece. En ambos casos resulta
Naciones~) escribió su no menos importante «Teoría de los Sentimientos Morales». ser humillado, porque si bien el ser pasado por alto y el ser desaprobado son casas
,: I
Hubo quienes afirmaron que en La Riqueza de las Naciones, Smith se desdice de sus completamente diferentes, como la oscuridad nos cierra el paso de la luz del honor y la
<~sentimientosmorales», yeso es porque resulta bastante complejo entender el verda- "probación, el percibir que nadie repara en nosotros necesariamente frustra la fuente
dero sentido de la ética liberal clásica, que es muy diferente a la ausencia de ética_que más grata Yabate el deseo más ardiente de la naturaleza humana.» H
existe, a veces, en el mundo de los negocios de nuestro liempo.
La virtud por excelencia es la beneficencia, el haccr bien al que lo necesita. Es allí
Smith comienza diciendo que el se~timiento más fuerte que mueve a los hombres donde, para Smith se equilibra la balanza de la libertad, en la actuación benevolente del
en su actuación social es el deseo de «reconocimiento». Cada uno espera ue los otros quemás tiene hacia el necesitado. Por eso la tradición liberal rechaza toda acción social
Ió consideren. «Al entraren sociedad, inmediatamente es proVIsto e espejo que antes delEstado. En primer término porque altera los términos de laecuación social liberal, la
fCfaltaba. Está desplegado en el semblante y la actitud de las personas que lo rodean, nointervención, pero muy especia!men te porque no deja lugar a la beneficencia privada.
que siempre señalan cuándo comparten o rechazan sus sentimientos; allí es donde Como atirma Ramón Ramos Torre: «Toda restricción pública de la esfera de la benefi-
contempla por primera vez la propiedad o impropiedad de sus propias pasiones, la cencia no sólo supone una odiosa intromisión de los poderes públicos en el espacio de
°
hermosura fealdad de su mente». 1" Pero el mismo Smith Rercibe la limitación de ese lalibertad negativa, sino además una pérdida neta en la contabilidad moral de la sociedad
Rostulado y agrega: «este deseo de la aprobacIón y este rechazo a la desaP.f0bación d5:' en su conjunto. Y supone una pérdida neta porque hace imposible que los individuos
~s semeJa~:;ohah-;:¡a bastado para preparar al ser humano para la sp£;ledada 1ª-9..!Le sean libres a la hora de prestar su ayuda a los demás y así alcancen la virtud. Si la
ewba destinado. Por ~QnsIguJ.ente,la naturaleza no sólo lp...dotó.connun deseo-de'ser beneficencia se convierte en un derecho (justicia) de quien la recibe deja de ser libre,
<;'p'robadosino con undeseo de ser 10que debería ser aprobado.»I~Esta precisión lo sitúa y el individuo liberal queda sin escenario en el que exhibir su excelencia.»!4
muy cerca del derecho natural, ya que la naturaleza nos dice aquello que <<.debería)ser -
Contra lo que muchos creen, los padres del liberalismo no fomentaban la opulencia
aprobado. La consideración de los demás nos sería más que un indicio que nos indica ni el derroche. Todo lo contrario e"randecididos.partidarios de la frugalidad. Cuando
elcamino. .
Montesquieu se refiere a las gnindes diferencias en la riqueza de las personas afirma:
Pero 1'1virtud Rara Smith..ab.JJ.r£~ no solo la «prudencia» que nos,guía a obtener «puede ocurrir que algunos particulares posean grandes riquezas sin que se corrompan
nuestra propia felicidad, sino tambié'.'!~~j.!1..Aticia gue nos hace reconocer los lascostumbres, porque el espíritu de comercio Ilevaconsigoel de frugalidad, economía,
d~~echos de los demás.y la beneficencia que es :1 desprendimientQ..,p.1lca ..ayud-ar_al moderación, trabajo, prudencia, tranquilidad, orden y regla. Así, pues, mientras este
necesitado. llJ espíritu subsista, las riquezas que produce no tienen efectos perniciosos. Lo malo es
cuando el exceso de riquezas destruye el espíritu de comercio: surgen entonces los
«Un rasgo común enlaza a las d"iversasramas del utilitarismo: su moderación. Más
desórdenes de la desigualdad, que antes no se habían dejado sentir [...] un alma
que convertir al hombre, el utilitarismo pretende expresarlo en lo que tiene de mejor, sin
corrompida porellujo tiene muchos otros deseos; pronto se hace-enemiga de las leyes
violentar sus tendencias dominantes. Por eso se presenta corno un egoísmo ilustrado
que la estorban.)!-' La frugalidad era señalada por Benjamin Franklin corno una de las
al señalar [...] que en la gran mayoría de los casos el interés propio, bien entendido,
coincide con el interés general. Lo que se le está diciendo al lector no es que reniegue ! principfl.lesvirtudes útiles a.la vida social. !'
de sí mismo sino que sepa pensar en dirección de sí mismo; si lo hace, probablemente El liberalismo predica la frugalidad"p.Q.ffiuemientras la rigueza sea empleada en la
el con meto con los demás desaparecerá.») 11 «Producto de los afectos benevolentes, la f~tl,.a~""capi tales..(«el-espÍ~itu~~1 comerti.o»..-en-pal-abras-de..MOlltesgu¡e'ú)..no,;;¡¡;JI
justicia eS en realidad la contraparte simétrica de la prudencia. Si ésta se orienta a la r~1ta una afrenta para quienes tienen menos, como 10As,-.efectivamente';C:.I~derroGhe
preservación de la propia esfera de acción, aquélla preserva la esfera inviolable de acción y..!.aostentaciOTl:\loIverem'os sobre el terna de la ética liberal al hablaccLeJJib_eralisrno
de los. otros. Con la prudencia me preservo en un mundo sometido a mi acción y econórñico.---,...-- . - ,.
responsabilidad; c~n Iaju~ticia preservo el mundo de acción de los otros, ante los que
1
-,•
48 Las Ideologías en el Siglo XXI El Liberalismo.
49

Por último. aunque reconoce que «la voluntad general es siemRre recta: mas el juicio
~ que la guía~no siempre es daro» .ll-Uegañf"extremo de afirmar que el Estado debe ~er

--.~El liberalismo Pol!ticº~


una «re~~g-i.Qñ'ci.vj¡»_cuyos do~m"as«aeJjen ser s'imples,_p...9COS,~ellu.n.£i~c-;n prcci~'
..--= s.iói"~.~i!1explicacio!!~i COI)lentari2s. Los dogmas Rositivos son: la existemIa~
ROllsseall_ dIvinidad po~er?sa, intelig<::.ute,__
~icnh~ch.2£~previsora y providente; la vida futura, la
Es difícil decidir si Rousseau es o no liberal. Sin duda lo es en cuanto se oponía al felicidad de los justos~eTCastigo de los maLo_s~]isantidad,d~_l cQQ.trato so~cjal_y_dejas",
Rader monárguico y a.lqj~ificación teológica de la autoridad. :r~as oc sus __ .J.E,yes.» y agrega que si alguien «tras haber reconocido públicamente estos mismos
,1.1

de las 15a~:I-_
atlr~aci;~e;_son-=-cl;;.ª--mente totalitarias, por l{)([iIe se opb.n"e-n~a-<'~na dogmas, se comporta como si no los creyese, que se lo condene a muerte.» '4
R~~~amiento..lib.eraLg1-Lt es la oposición entre c,l pi50erael~stad~~TI~:-oereCfi~~ - Lo que cabe preguntarse es. si para Rousseau la voluntad general es perfecta
ciudadan9. El origen del poder para-Rousse-au reslaeeñ'e1'«Contrato SocIal~lnCula ... infalible ¿en qué consisten las contiendas electorales donde se enfrentan diferentes
al~~~d;~s- entre sÍ. De ese contrato surge una «Voluntad Gen~ral» g~e es partidos, candidatos y programas de gobierno? Como señala Mariano Grondona, según
soberana. El soberano es el pueblo gue expresa la voluntad gene~ U na pnmcra mIrada Rousseau «si ese ciudadano lriunfa, su interpretación de la voluntad general es
él esta idea, en las épocas de absolutismo y del «derecho ai'V'inooc los reyes» puede verdadera y ~ierde, su versión ae esa voluntad es errónea, Entonces aceRta el error,
parecernos un gran avance. Sin embargo ~~carga de m_~s_~~~~.er~~~::':.. y a partir de est'!..~l~i.tud.se,.rccI;ea--la~un•.mi.midad.~i
naturaleza poco después cuando afinna que caéla uno oe nosotros pone en c~
pcrs .•~----- --'---~---o---.-~
'.-. ---- ,_
-: 'ona y. toao su Roaer naJ.o la sURrema clire'CCiüñ'el'e-"la'Voluntad .....
general. 17 Esta
dominaci"ó-n-d-e-¡-¡-'ndividuo por la voluntad general, no puede conculcar I~s legltllTIOS
Hobbes
Probablemente L9_~nil:9-,-q.ue,u_nJ.!~LRCnsamiel)to
de Ro.u~s_e.au~cof.l,etde.H.9_~es sea
derechos del ciudadano ya que «no estando formado el soberan~ SinO por los
!a..J!lea..l.20mún d~l «Contrato Social», pero a djl~rencia de Rousscau qlJe~GI.:.ei<"J::~n.JlL-
particulures que lo componen. no hay ni puede haber interés contrar~o al suyo; por i~ b.,9Edadoriginari~ ~.eLhQ!11brcHobbes cLíZ...'luelos bornb[eS1ieneñ~e,!!~ia.a_odiarse
consicruiente, el poder soberano no tiene ningunu necesidad de garantIa con respecto .il
a los °súbditos, porque es imposible que el cuerpo quiera perjudic~r a todos sus -t- y dañarse mutuamente en sus palabras «las leyes de"naturaleza (tales como las. de
justicia, equidad, modestia, piedad y, en suma. la de haz a otros lo que quieras que otros
miembros,» 1~Esta simplificación se condensa en su definición de !Jberr~d ~u.ando ~
hagan para ti) son, por sí mismas, cuando no existe el temor a un determinado poder que
distin!.weentre «la libertad natural. que no tiene más límite que las fuerzas del IndlvI9.!lQ" ~
de la GSertaocivil, que está fimitada por la voluntad general» l~ ¡ motive su observancia, contl:arias a nuestras pasiones na~urales, las cuales nos inducen
a la parcialidad, al orgullo. a la venganza ya cosas semejantes.» .,"
Esta concepción totalitaria se muestra en toda su obra, pero mencionemos a título -i A partir de esta maldad originaria que pertenece al «estado natura!» del hombre se
de ejemplo la posibilidad del «Soberano» (La volu.nlad ~eneral) que pueded~spone~de .-}-
ve Ia'ñeC'e'siaaa.~de"'sometcrse -a--unTa-autoriaaa que r.ermita:l a-:-convivenc ia~pacífiL"a'
la vida de sus integrantes porque el contrato socIJI aSl los establece: «QUIen qUIere ~ Po"r-q-u-e-,,-s¡'"
-n-o-s-'e-h"a-i,c~n-stiCuiuo
un poder o no es .s:fic¡~nte~l~'n~e grande para -~~estra
conservar su vida a expensas de los demás debe darla también por ellos cuando sea .l_--.::
seguridad, cada uno fiará tan sólo, y podrá hacerlo legalmente, sobre su propia fuerza
necesario. Ahora bien; el ciudadano no es juez del peligro a que quiere la ley que se _
y maña, para protegerse contra los demás hombres. En todos los lugares en que los
exponga, y cuando el prínc~pe le haya dicho: «Es in~i:~ensabl~ ~ara el Estado qu~ ~.,.
hombres han vivido en pequeñas familias, robarse y expoliarse unos a otros ha sido un
mueras}), debe morir, puesto que sólo con esta condlClon ha vIvido hasta entonces ;£-
conH::rcio.»,'7 '
seguro. y ya que su vida no es tan sólo una.~ereed de ~a ~aturaleza, sino un ?on ..::k.
condicional del Estado. La penade muerte intlIglda a los cnmlnales puede serconslde- -i En últimu instancia para Hobbes, ni siquiera el pacto social es el que mantiene Ju
rada casi desde el mismo punto de vista: a fin de no ser la víctima de un asesino se -:-- cohesión social ya que «no sienoü'los pactos otra cosa que palabras y aliento, no tienen
consienle en morir si se llega a serlo.» _lO .J2:: fuerza para o¡;j¡g~ contener, constrenir o proteger a cUj[CjÚiCf'I-fi5rribre,sjl).QJA:qpe.-

I1ay-en-.Rousseau- el 'embrión de una idea central- de.I~1iberalismo.que,..Ro?rÍ<.l~ps i: r~lta,d~Jª fU~Rública;


d~ombr.es~que~je'~nJa_~oº-eran
es decir, de la libertad de acción de aquel hombre o asamblea
la,.y~~y_~~~a~£!Ql}es,sQni.iit!L~l1!~nte manten-tdas1'gr~
denominada «invisibi-lidad» del indiv.iduo. La ley no,consldera-a-este,o-aquei.suJcto SllJº- ~
tº.d--ºs__
GJJos,~y~sustentadas_por la fu_eI~a_de£u~.'l~p~_~E-tlla__e~@!1unidos.» _'K Es decir que
q~~ ~~~;bl~cej,!l.~.slpl~g;~,~~~~~~~_JI1_o_unp, garant ía de~obtenerla justicia y.ev iTal'Jos-1
el poder ~,9~e.lluién ti~ne la fuerza P.EEfUIS?JentarJ9_ ..y""R~edel!~lo siñ Jímj_~~.
R~iyilegi.o~: «Cuando digo que el objew de las leyes es slempr~ general. entiendo que ,~
la ley c(;;';;fdcra a los súbditos en cuanto cuerpos y-a las aC~lOnes C01~O abstractos:
nunca toma a un hombre como individuo ni una acción particular.. ASI, la ley pU,ede _~
t- El poder.del soberano es absoluto ya que «cualquier cosa que el soberano haga no
puede constituir injuria para ninguno de sus súbditos, ni debe ser acusado de injusticia
estatuir muy bien que habrá privilegios; pero no puede darlos especialmente a nadie.» -,s por ninguno de ellos. En efecto, quien hace una cosa por autorización de otro. no comete
~ injuria alguna contra aquel por cuya autorización actúa. Pero en virtud de la institución
'ji-
5O Las Ideologías en el Siglo XXI f £1 Liberalismo 51

de un Estado, cada parJcular es autor de todo cuanto hace el soberano, y, por


consiguiente; quien se qt;eja de injuria por parte del soberano, protesta contra algo de -~
1 1i3ado a los totalitarismos...9~la.l.uc.ha--OJ2or la li.!?S:J:tad:"'~l1o~una.líne_a.;_.<sJJlS
I~:s no tIenen poder para protegerles si TI i un espada en las manos de un hombre
que él mismo es autor.».W -1¡. o.•••
~e vanos para h~er gue esas leyes se cum~ --~-

A..•unque Hobbes percibe el.•.pGl-i-grodel abuso de poder, e nsidera que de tod s 1'.
El utilitarismo polítiCfl.
m~ (~p..9der sób~J:adique en un hombre. como en la monarquía, o en una
a~samblea de hombres, como en los gobiernos populares y aristocráticos, es tan grande, ~l util~tarismo, con su máximo exponente, Jeremy Bentham, es una corriente dentro
del lIberal1smo que defiende como valor absoluto la búsqueda del lacer. Todo acto
- --- ••• .,.;.;.;;;;.;;.;;;;;;••. =.,,".;;.;;""'-'
como los hombres son capaces de hacerlo. Y aunque. rcsp'ecto a tan ilimitado noder los
bu~el que pro uzcaunamayorfelicl ~ tpdoactomaloseráaquel g~ce
h~p.ueden imaginar muchas desfavorables consecuencias, las consecuencias de
la falta de él, que es la guerra .perpetua de cada h"'éiiñbré cóntra su vecino, son mucho bíe'ñ1l~~eaa sera el obtener la ma or cantidad de lacer con un mínimo
dolor . .1::.1
~e ol?r. ....~a~alizarernosc~nmas ctenimientoal hablardelliberalismo..e.c.o.n.ó~
peores. 4"
tamblen eJerct6-roiñfluenclaeñelp¡ano político. El gobierno se encontrará moralmente
Expresamente se opon a la división de ~o.d~w..y. muestra su visión monárquica justlÍlcado sólo si promueve la felicidad mis extensa, no se precisa un contrato social,
J

y. mis ocratIc .a a: «Si no hubiese existido primero unaopini6n, adm!TiClapor bast.a que se logren estos resultados. Pero la cuestión es ¿Cómo garantizar que el
la mayor parte ngla er a, de que estos poderes estaban divididos entre el rey, y los gobIerno procurará un máximo de felicidad a los ciudadanos y no su propio beneficio,
Lores y la Cámara de los Comunes, el pueblo nunca hubiera estado dividido, ni hubiese la respuesta de Bentham es mediante In «democracia representativa pura». 4('No existe
sobrevenido esta guerra civil, primero entre los que discrepaban en política, y después un e ntrato so~ial que esclavice a los ciudad~lOo sino una regresentatividad p;;;;Jlo
entre quienes disentían acerca de la libertad en materia de religión; y ello ha instruido d~ I~ cua los CIudadanos raclOna ..,mente van siguiendo el camino de su prop¡-a~!.~laad,
a los hombres de tal modo, en este punto de derecho soberano, que pocos hay, en églendo los gobiernos TgtTrnfl1icell eH ¡¡¡Uyor grado.
Inglaterra, que no adviertan cómo estos derechos son inseparables, y como tales serán -
reconocidos generalmente cuando muy pronto retorne la paz; y así continuarán hasta -. Locke
que sus miserias sean olvidadas y sólo el vulgo considerará mejor que así haya ¥ Muchos llaman a Lockeel padre del liberalismo. En efecto, en dos obras monumen~
ocurrido.»"1 ParaHobbes la tiranía es una cuestión de opinión o de simple conformidad: tales para su época: «Carta sobre ¡TI"1~lenWi~ «Ensayo sobre el gobierno civib
«quienes están descontentos bajo la monarquía la denominan tiranía» u -¥ Locke sienta las bases de 10 que~sería el pensamiento liberal..... '
..:.;:...
Sin embargo en Hobbes odemos encontrar algún otro ínfimo vinculo con el -:¡. En su Cart;l..s_o_b.ce..1.al'-.oJ.e~se refiere específicamente íl la tolerancia rcli (Tiosa
l~ralismo.o¥.a,gJ..l.t.•¡:¡Jirmaql:.lfO.n!Jede
existir libertad económica aunque sea aJo e modo .J:. que era la cue~JlQn más acuciante de su tiempo. Locke defiende 'la tolerancia reli :iosa
de una concesión del soberano) e_n términos 'absolutamente inace tabIes para el f acudiendo a las mismas b~ses del cristianismo: «La tolerancia de aCÚi[Q'iWJ.e..dif'ier.e.n
liberalismo, pero que nos muestran, cómo se Rue e diferenciar libertad de caplta (smo:"'t d£ ~tros en maten a de religión se ail!"sta ranto al Evangelio de Jesucristo y a la genuina
«La libertad de un subdlto radica, por tanto, solamente, en aquellas cosas que en la '.i. ~~?_e...L~~l;Ian¡{lad, que parece monstruQ.gue haya ho.m~.I.e-s...tan..ciego.s ..~()
regulación de sus acciones ha predeterminado el soberano: por ejemplo, la libertad de
~~cl~lr,;~2:.~~~~~,~aFldad su necesidad y sus ventaie 47 «Ahora bien, toda la
comprar y vender y de hacer, entre sí, contratos de otro género, de escoger su propia JunsdlcclOn del magIstrado se extiende únicamente a estos intereses civiles, y todo
residencia, su propio alimento, su prol'io género de vida, e instruir sus niños como crea =- poder, derecho y dominio civil está limitado y restringido al solo cuidado de promover
conveniente, etcétera. No obstante, ello no significa que con esta libertad haya quedado '-~ esas cosas y no puede ni debe, en manera alguna, extenderse hasta la salvación de las
abolido y limitado el soberano poder de vida y muerte. En efecto, hemos manifestado -i almas.»"~ «.EI cuidado de las almas no puede pertenecer al magistrado civil, porque su
ya, que nada puede hacer un representante soberano a un súbdito, con cualquier; poder conSIste solamente en una fuerza exterior, en tanto que la relioión verdadera y
pretexto, que pueda propiamente ser llamado injusticia o injuria.»'" También algunos ::f. salvadora co~siste en la persuasión interna de la mente, sin la cual nada puede ser
autores han encontrado que el hombre de Hobbes con su egoísmo acentuado es un ~--= :lceptable:l DIOS. Y tal es la naturaleza del entendimiento, que no puede ser obligado a
precursor del «horno economicus» liberal, y la ausencia de ética del temprano capita-_-¡
cree~ algo por una fuerza exterior. Ni la confiscación de propiedades, ni el encarcelamien-
lismo4-l ::¡j to. ni los tormentos, ni nada de esa naturaleza puede tener eficacia suficiente para hacer
liobbes es, obviamente un pensador que sólo Ruede vincularse al liberalismo ~ 1 que los hombres cambien el juicio interno que se han formado de las cosas.» ~"
su .colabor:aci.á+n a d~sterrar el derecho divino de los reyes, quitándole al ~el¡ fin ~stfbreve extracto e?£O..I)!,-ramosla ~ase .•.
deJ,o....q,uc,es..la
se.p.acacj.6,nJ:-,.DJr.tlf!lg~
rñ'onarca todo.elÍla 'ná(Tico ue le confería la teología, o pOí pequeñas menciones a:.:!
la libertad económicaoal utilitarismo e obrar humano, pero su p'ensamientoestá mái-!
~¿~
~sta~' u~,o. d..t~~Rflncl~l~s esenCIales del liberalismo ,n.ol.Ct.i.£..o.,.bl"o...nie.g~
~; __ ;).~ cada IgleSia adeflnlr sus dogmas, y a tenersuj~n;lu[a interna «ninguna
• '"' 'v.'._

--------- - ,
52 Las Ideologías en el Siglo XXI
j
--~-
E/ Liberalismo 53

Iglesia ni compañía puede én definitiva subsistir y mantenerse unida, sino que Se En materia de legislación establece cuatro grandes principios: «Primero: Deberán
disolveráy caerá en pedazos, si no es regulada por algunas leyes y todos los miembros gobernarse por leyes sancionadas y promulgadas, no en caso particular alguno
no aceptan observar un orden.» .'0 pero no acepta que esas nonnas sean im uestas por alterable, sino una regla única para el rico y el pobre, el favorito de lac.orte y el labrador
I~r.za del poder político ya que~' U1darse e que a sentencia de excomunión en su labranza. Segundo: Dichas leyes serán designadas sin otro fin último que el bien
~~ecución no conlleven ningún trato rudo de palabra o acción que pueda dañm ,L del pueblo. Tercero: No impondrán tasas a la hacienda a las personas sin el consenti-
la persona expulsada en su cuerpo o sus posesIOnes.» 51 «Nj las Iglesias tienen miento de ellas, dado por sí mismas o por sus diputados [... ]'Cuarto: El poder legislati va
jilliSd'icc¡oñ~n-1't:JSásuntos mundanos. ni son el fuego y la espada los no puede ni debe transferir la facultad de hacer leyes a nadie más, ni delegarlo a otro lugar
instrumentos propios para convencer de su error a los hombres y enseñarles la verdad.}) del que el pueblo hubiese determinado.» '7
<;2~<LaIglesia en sí es una cosa absolutamente distinta y separada del Estado. Las Fi nalmen te I;.Q..de¡:~GQnGG&'0I..cJe.I'GGho.del,p'ue.blQ.,a.r..c.sUitjrse;)
la tjralJi.i1.y~..ll!.n~l
fronteras en ambos casos son fijas e inamovibles. Ponen el cielo y la tierra juntos, eLeterno enigma: «¿Quién _habrá de juzgar si el príncipe o el legislativo obraron
amalgaman las cosas más remotas y opuestas quienes mezclan esas dos sociedades, que CpnJ_lurjama.nt&a{iu,dc.pó.sw...de confianza? Porque tal vez homDreSfacclÓSos y cretorpe
son en su origen, fin y ;'lctividad, como en todo, perfectamente distintas e infinitamente inclinación poddn difundir entre el pueblo que así acaezca, cuando el príncipe sólo se
diferentes la una de la otr;,u> '.' valiese de su debida prerrogativa. A esto responderé que el pueblo será juez.» .'K
Con agudeza resalta una de las principales contradicciones de las persecuciones
religiosas g~cran mas tolerantes con las dcm;,ís religiones que con las herejías: <~ue MOlltesquieu
impide que un magistrado cristiano tenga súbditosjudíos? Ahora bien, siJ..e~...oJJ.~~ Montcsquieu ~ sin duda, unos de los pilares en los que se asienta el liberalismo
que no puede hacerse a unjudío 1~).nJ~~~i~.~Iili.&'lt!.~l. e.nrSQ.!!tr,2..9£,~ltRrQ.Rh1..9J2inión, político. Defensor acérrimo de la libertad individual, es el gran artífice de la forma
a practicar en su religión un';'l~o-saque es}!).sEl£.t.:£.!ll£.R.2!f'U naturalez~ ¿cÓmQ.p';odemos r~ub!LcanaY-L£l2resentativa de gobierno.
S9~t.ener-q'l:IB"'i.\,lg0~e~-"tftF.T.fl
<:IG1~pÚ¿d.aJJ.acers~_,ULO ..crj s ti-an02.»..,;'4
Sin embargo Montcsquieu con gran claridad señaló la dificultad para definir lo que
Su confrontación con el absolutismo de Rousseau es tajante: «La libertad ante el es la libertad: «No hay una palabra que haya recibidp significaciones más diferentes y
poder arbitrario, absoluto, es tan necesaria para la preservación del hombre, y a ella tan que haya impresionado los ánimos de maneras [an dispares como la palabra libertad.
estrechamente unida, que de aquélla no podrá separarse sino por circunstancias cuyo Unos la han considerado como la facultad de deponer a quien habían dado un poder
ejercicio implicara, a su vez. la pérdida de la vida. Porque el hombre, careciendo de poder tiránico; otros, como la facultad de elegiraquién deben obedecer; otros. como el derecho
sobre su propia vida, no sabría por vía de un pacto o por su propio arbitrio hacerse de ir armados y poder ejercer la violencia, y otros, por fin, como el privilegio de no ser
esclavo de nadie, ni someterse al poder arbitrario y absoluto de otro que pueda quitarle gobernados más que por un hombre de su Nación o por sus propias leyes. [... ] En
la vida a su voluntad,» ," resumen, cada cual ha llamado libertad al Gobierno que se ajustaba a sus costumbres
o a sus inclinaciones.» W
Aún admitienJlp..que..Ja...soci~.<.1Ü..~.~..h.,1sa en un pacto sociaL ..Locke no afhni.te.una_
CJclió.n,t{,)tal..y..ab..'iDluta
de la libertad, existen derechos g~º"pj.l"cde~kdidos porque Sin embargo con toda claridad llegaa la conclusión que la libertad individual se basa
son inalienables de cada hombre. El contrato social adguiere con Locke mucho mayor en las restricciones con las que se limita el podcrdd Estado: «Es unaex erienciacterna,
ré:1Iismo. No se trata de una experieñcia concreta e be.cho-m«-n~(ma-éJ'ue""n@:r.1ay_ que todo hombre que tiene poder siente la iñC1ínací6n d a usar e él, yendo hasta don e
ei~plos histoncos e cse pacto. ,vivir bajo la prote£.~ión ..d0-0u'l1titado....ill.Rone una encuentra límites. [. ..] Para flue no se pueda abusar del poder es precIso que, por la
,tÜcita aceptación del con~lo social. dlSposlclOn atlas cosas, el poder frene al poder. Una consb'tüClOn puede ser ttil~
~e,....e_sJé...o@ligildo.a...J.lacel:..l-as~cGsao-no.•.p.I-mQtuadas por la leY..-Y.2-D.oJiac.er:J;li
Para Locke la p.r~iJnordial finalidad del Estado es la conservación de la propiedad
permitidas.»""
privada. Para demostrarlo, pone un ejempio extremo: el soldado puede ser mandado a
lut'lfufKasta la muerte ocondcnado a muerte por sus superiores, pero éstos jamás podrán La leyes indispensable para que exista la libertad, porque de lo contrario cada uno
«adueñarse de un ,ipice de sus bienes» ya que (<no importando que pudiere mandarle estaría a merced de la voluntad de los dem<.Ís.pero la existencia de la ley signi rica de finír
cualquier cosa y ahorcarlo a la menor desobediencia. Porque esa ciega sumisión es ..... los m¡írgenes de la libertad, de manera positiva: poder hacer todo 10 que no esté prohibido
necesaria para el propósito que motivó el poder del jefe, esto es,la preservación de los y negativa: no ser obligado a hacer lo que la ley no exige.
dem::ís; pero el apoderamiento de los bienes del soldado nada liene que ver con ello.» F2!~glli!lQmJM,g.QÍ..ciq.ww afinna q~Jie.ID.o..craGi@~e"CoTttmrp'e,Ao~
suando se pierde el sentido de la igualdad, «~&c.uaHcl0"S'Ci.ldqUj"ereel"'8Gn.r.iQQ:
jgualdad-extremada.» 01 Lo que Montes~.1.0t ..det~endc-es-lajgualdad ante la ley.
-.._,--~" --~;'~
•••
~
54 El LiberalislI10 55

Expresamente se opone a toda diferenciación basada en la nobleza o el clero, o como dice. fRevbZución Frallce!i.l!)
textualmente en «magistrados, senadores, jueces, padres, maridos o amos» pero L~ historiad.m:cslTIarxistas han ..reducidoJa Revolución Francesa a la categ.£,1:íad~.•
tampoco admite un «igualitarismo» que desconozca las diferencias que surgen de la vida re~r.guesa .&
. tr~t~ría ~~la tomad,!l pod,~!:E2Llo.scomerciantes e ¡;;JUs.gJWes
social. '2 ! que re.:Elaban~c.Qn[ra los pr-]V!leglos de.la monar-€ju!a,-laJ~.y •..elcleJ.P."q ue no'-servían
i
Probábiemente 'su mayor contribución haya sido la de la división de poderes como a~~lAS .interese.s_.,Considero esta versión sumamente unilateral y falta de matices. La
mayor garootía d~los respetos del ciudadano. Defendió no sólo la división sino la revolución estalla porque la monarquía francesa había ignorado las presiones que desde
independencia de los poderes que actuarían como contrapesos para asegurar lus_ - diversos sectores, y muy especialmente desde los filósofos y los economistas se
libertades. estaban ejerciendo para cambiar la sociedad. El absolutismo, como hemos visto, se
bas~!baen la autoridad derivaba de la potestad divrna, y regía adecuadamente un mundo
Si hablamos d.£lm~~0a.toJy_a.Qgim:~1 i,gl2.~a-¥_elp....Qder del clero, Montesquieu donde la verdad era patdmonio de la Iglesia Romana. La reforma, si bien había liberado
es un excelente ejemplo del pensamiento de su época. Por un lado pennanentemeQt~..s1:. ' a la monarquía de la autoridad papal, también le había quitado ese halo mágico, esa
c~ida de no caer en herejías. v.•
por otro criticaferozmente la intolerancia religiosa. justificación teocrática que gozaba cuando el Papa, indiscutido representante de Dios
Observemos al Montesquieu temeroso cuando dice: «Como no pretendo ser en la tierra les cei'íía la corona. Por otro lado, la apertura comercial y el surgimiento de
teólogo, sino escritor político, es posible que haya en esta obra cosas que no sean la industyia mecanizada, requerían de mayores libertades para el ejercicio del comercio,
enteramente verdad si no se consideran desde un punto de vista humano, ya que no han y la corte, la nobleza y el clero, con sus exenciones impositivas, su enorme y costoso
sido estudiadas en su relación, con las verdades más sublimes.» h.' boato, se habían convertido en rt:liquias inservibles del pasado. En Inglaterra los
monarcas cedieron paulatinament~, mientras que en Francia los monarcas, tozuda y
P..9.[2~rolado, su tolerancia religiosa eraJintiJ.!1da cuan.9.QJ;l~£íague: «el gue no tie~ erróneamente confiaron en la supci-vivencia de las instituciones.
que sólo siente su libertad cuando desgarra y
re1Jgi6n,~.s,cQ.Q-lc¿J.].n_._an_!~1~~!_I_e_r~ble
devora.» o cuando afinnaba que «Las religiones que tienen un gran ce o por
h4,.
El llamado «Tercer Estado» es~aba formado por todos los ciudadanos que carecían
e;t.ta¡;l~c.ecse'en'oJJ:.Q.ili~i~J~e,ssons~asi exclus-ivamente religiones intolerantes" [ ...] por de privilegios, y estabanjuntos en e;ita lucha por la libertad, ~aigualdad, y la fraternidad.
eso será muy buena la ley civ~l que no pennitael estab1~i1"irimTt'trornmeligiOñ cuando-.', L as..!-'1CC
io.n,es"co ncre t as-d e.kHe YO1ud ón.f.u~..wllID.!JJ-!lP.1
es. A I ca !TIienza nQ..sólooSe•.•
el Estado e~,tá satisfecho con la religión ya establecida. He aquí, pues, el principio resp.et.ó..JJL1lgllra del Rey, ~SUI~eJp.s medidas mloQtadas fuer.... QD.J.~UC lograron_
fundamental de las leyes políticas en materia de religión. Cuando se es dueño d.e recibir - .tras.c~n.~~_:~~~po: La creación del sistema métrico decimal, la libertad para los
o no, en un Estado, una nueva religión, no se debe admitir; cuando está esta ec! a, hay'- judíos, el establecimiento de empresas rurales pri vadas, la abolición de las corporacio-
que tolerarh! ..»h~ Vemos hasta gue p':unto aún los adari-a~'é1!i"t15"leranc¡a esta ULnJejps

-
nes medievales y la consecuente prohibición de organizaciones sindicales de obreros.
_dEJ o..que~J;¡ClIy"'¡.lamaFioa
mos .•.
«.es.tán.dg~~s>_,_d~e~v~a_l
••o,"r,"es~d;;e.;;m.;;o:.c;.;r;;á;;ti;;c.:.o",s. Consagró los derechos del hombre sobre la base de la igualdad y la propiedad privada,
Pero, a su vez se lanza airadamente contra la Inquisición: «El Tribunal de la confiscó las propiedades de la Iglc'sia, y otorgó tierras a los campesinos que habían
Inquisición, formado porfrailes cristianos. aimitación del Tribunal de la penitencia; es ,. contribuido a la revolución. (,'l

contrario a toda buena política. Por todas partes ha suscitado la indignación general;-

I
A~t1!WJ)l1P...Q~.w..d-,J.~gJ.lJ.Q..eJ.Jlcríodo.lli.lI11;)..d
..Q..ºe1«T errof» P...QL9uc
la Asam blea,
y habría cedido a las contradicciones si los que querían establecerlo no hubieran sacado' :crcqgj}"¡:.l.orJ.ol'clemetltQ~ ....
que..de.seahan...v.o.l.v"er
••al.ab.s.olutismo. instaurÓ un régimen
ventaja de estas mismas contradicciones. Este Tribunal es insoportable en todos los' in,lQ_lerante..c¡uLllevó a la guillotina a 11 oap R£[~9l!~~~Orce meses 1r¡Elmáximo
Gobiernos.» «Uno de los abusos de este Tribunal es que, de dos personas acusadas
M
expDJ1~l)t~_p~~-ts~eríodo fue Robespierre quien mandó a la muerte a todos los
I del mismo delito, se condena a muerte a la que niega. mientras que la que confiesa, evita -
¡ QUositores de izguierda o derecha, a sus intransigentes concepciones. Robesplerre
el suplicio. Ello deriva de las ideas monásticas, según las cuales, el que niega aparece llegó a afirmar que la protección social sólo se debe a ciudadanos libres; pero en la
como impenitente y condenado, y el que confiesa parece estar arrepentido y salvado. República, sólo los republicanos son ciudadanos. Es decir, en la Revolución Francesa
Semejante distinción no puede aplicarse en los tribunales humanos. L".ljusticia humana- fueron excluidos de la igualdad jurídica los anti-rcpublicanos, 71
no ve más que las acciones y no tiene más pacto con los hombres que el de la inocencia, ,.
mientras que lajustfciadivina, que ve los pensamientos, tiene dos: el de la inocenciay El mundo asistía horrorizado ab paradoja de contemplar UI1 régimen queen nombre
el del arrepentimiento.» 07Pór último detine al poder del clero como peligroso para la_ de la libertad ila igualdad consagraba lo.más absolutaintolerancia y mandaba al cadalso
democracia";' a (odas los que tuvieran la mi.lsmínirrya discrepancia con las ideas de quienes dominaban
la situación en un determinado momenlO. Esta situación condujo, después de la caída
de Robespierrc, a una situaci6n tal de anarquía que sólo una figura como la deNapolcón

o.t>"
56 Las Ideologías en el Siglo XXI' El Liberalismu 57

Bonapartc podía presentarse como el salvador del ideario revolucionario, aún cuando También .tuvicror¡ queJuchar-contFaJas teorías mercantiljs.t.<g;-9ue defendían la
él mismo se proclamara emperador. LacaídadeNapoleón y el Congreso de Vienaen 181 S re2:ul~¡Ón.de -iaec¿;n~~~i; por el Estado. La libertad económica tiene su base en el
quiso vanamente restaurar la monarquía, que ya. estaba fatalmente condenada. CO~OCllTIlentode la realidad que sólo los er¡;presarios y comereJantes tienen. Conioaic"C
Bé"ñtllain: «(Los indIViduos inlel es<ttlO'S'Soll-I'd'S1i'iéjoresJuecesdel empleoimí.~tajoso
Me atrevo a afinnur que se ha magnificado excesivamente la importancia de la
de los capitales. Determina una cantidad del capital, el crecimiento de lariquezaen cierto
Revolución Francesacomo promotora e hito fundamental del desarrollo liberal, cuando
período de tiempo. estar<Í en proporción del buen empleo del capita!.»" Y agrega «Los
el progresivo avance de la libertad en Inglaterra, o la independencia de los Estados
hombres de Estado, con menos ocasiones para instruirse, menos atención sobre las
Unidos, son hechos, cronológicamente anteriores y de enorme influencia. Seguramente
cosas, menos conocimientos pr<.l.cticos, no est<.Í.nen estado de formar mejor juicio que
los reaccionarios, que SOñ¡lban con regresar al absolutismo de la edad moderna, o a la
los mismos interesados, ni para la elección de la empresa, ni sobre los medios de
teocracia medieval, han influido, siguiendo las líneas del Congreso de Vienade i8IS,en ,,~ proceder.» 7~ También agrega que esta inclinación hacia la ri ueza « redomina ~n la
mostrar como paradigmática esta revoluCión cargada de sangre. de intolerancia e
e.~cde humana, y no demanda otro esf¡iñülO"CjüC"l~~!J.Iidad •.te..gal para los rutos de
irracionalidad, como un vehículo para desprestigiar el ideario liberal. .
la in d ustna.» 7~ ~ -~

Democracia y diversidad .., Laissezjaire

l.....
:Yanto en las ideas de Rousscau como en Robcspierre encontramos la contradicción
Una característica dell¡b~ralismo económico es la guc indica al Estado que debe
de bu~car una democracia unánime. E!.l-&encral~.todas_las_i.d~zías tienden a la ~.i «u.ejar hacer. dejar pasar» es decir no inlervenir. El mayor abanderado de esta idea es
unani~idad, _des~o~iendo.los derceho.s de los g~ien~.~12~?!t:ere,~!_~:~Go~lO..t\~t;irma-: ~ lkntham:.4<el gobierno n0.pliécl'&ha~r nada mas flue lo que podría h",tc~eJ .•para J.lllllentar
S~t?n: «e~ tennlnosgenerales, h.".stac1.S.'lglO.X.~
.. ~Ila,dlv~rs~daQ,.~~t.~.QU~}d.el:ld~fuente elde..;;c.o,decomer y de beber. ~Ü!j~}:Y~J.1::j.?nes perfectam~te inútil.» n _agrega;..i<Los ..•
de dIscordIas y de desorden, ca~~;¿!J!~..deJa..calda.deJos.ssthdos,.yJa..unalllmldadre.I. t
imp.uestos..n.o deben tener otl:P.-Qj¡jtlQ..gue su olljCíO directo: e .e..prGlBu0'ir-un-a ...[c):¡"ta
fundamento n~es.ano'J]e:rnna-é.om!midad p-PJúica: Desde entonces fue imJlPJJ-ji~ndpJl~ .. ~ dismi!l.uJl..e_l).d.o
.•e.l..g:ravame~ntanto cuanto sea posible. Cuando se quiere hacerlos servir
fa actitud opuesta y l~lmÜmidad-tümcnzó a consi~~rarse ~os~ech?sa. [....) Los. ~ como medios indirectos del estímulo O de restricción para talo cual especie de industria,
imperios antiguos, las autocracias. los regímenes despotlcos y las tlraOlas antiguas y -,- : el gobierno, como lo hemos visto ya. no consigue mas que desviar el curso natural del
modernas eran todos mundos monocromáticos. mientras que la democracia es multico- ~"'"': comercio y dar la dirección menos.y:entajosa a los ncg0cios.» n

¿.C,9.m.Q..~.l!.c~staJibertad ecp~ti:rÚca Absoluta pu.~de regular la economía de..J.lJll!,


Nac Ión '? N~oJeJa.ley_de.la oferta..y-la.~emaIJ.Qag uc 1~IDCrn1escl5.;iJ.cD.s..c,Qns ideran
Liberalismo económico
urnlleynatural, como la gue regula el ClelO dc las estaclOnes o la ley de la g~.Qru1.
La m;mif~st-aG-ión~más cgntlictiva del liberalismo es sUJ'..e.rJ:is::nte .e~onóm.ic~i.~ Cuandci un producto es demandado por la gente en ,'cantldades superiores a las
libertad de p':ensamiento, la libertad de exprcsiÓJWI_1a..to.le.f.an~¡a.P€~I:g'10Stl-V~tllcr..o1l..~ ex"¡stentcs. el precio subc. Al ~-;;b¡¡:;¡gunQs~c.6'Í11PFi\aol'cÚ~~¡.ctraen y destinan su dinero
acmnRañaq;.is...d..t.:llibrecomercio.Elllbcra¡l.s.ul.Q...e,¡::onómico.~e basa..e.n~'a'¡~aé1óS t. i.\'.ütr'{;"s Rt'oduc~I-~::..:~~s..m<Ís._alto.l;J~s pos~~.sil ..CJ::ümital inVierten
ilícliYidu0s.p •.ua)rabajaL aC..J,!!lLul;u:.bie.n.e..s_,~c.ml2r¡uy
vcndery~ todo sin mÜs ley ~; en producir esa mercadería que ahora se ha vuelto muy rentable y por su competencia
q~ 1~J.ao¥J.a.dCJJJ.ao.da.. . -------.~ hacen gueel p'!ccio baje. De esa man.c.i;;ll~.J~¥..de_la . rta Uoemanda no sólo regula
el prcciode las mercaderías sino ue' c:lsig,na,.ei .ouelosea itales am m¡j'ffi
Illiciativa Illdividual ~
.'l_aquc.l.Lo~CJyclfiánI~< ;J::DnsumiJ0r:e-s..Cuando el Estado interviene hJan o e
~
El inicio del liberalismo económico cstáen su lucha contrae! sistema económico y S precio de un producto. o colocando impuestos di fcrencialcs a dctcnninadas mercadería.
político Rrcexist~~. Con sú habitual aguueza V oltaire reivindica la vjrtud del emprC:
sario co ir' la nobleza oc..a stas términos: «(elnegociante oye hablar tan a menudo
J destruye ese equilibrio natural y determinados productos sobrarán y otros cscascarün.
Cada vez que s.::fijan precios múximos. se produce desabastecimiento, se forman largas
con de'sprecio de su profesión uc es lo suficientemente tonto e.omo para enrojccer de filas frente a los comercios, porque a ese precio. son pocos los que lograrían fabricarlos

I
ella. No sé, empero, quién es más útil a un Estado. un señor bien empolvado que sabe sin perder dinero.
precisamente a qué liara el rey se levanta, a qué hora se acuesta,. y que se da aires de
Para dccirlo en términos más modernos, e.LE:-tado se debería limitar a ImUllcner el
grandeza haciendo el pap~l de esclavo en laantedmara~e un ministro, o un neg?ciante
o.!1!£.u..yhacer cumplir los c ntrat "Que Jas_p..acte.s.firmen libremente. Todo lo_~:temüs
que enriquece a su país, desde su despacho dando órdenes a Surate y al Cairo, y
"T-
Q.ch.cX1Q_flueal' rada a las le es de la economía. sada ilJ.djY..i,du_o
..•.
Jebe-l,á-trl(~Qajar-Y.
contribuye a la felicidad del mundo.» J.l
ahorrar ~_e.d.uc.ill: a sus hij~ .••R-ª(a..cnfrcn.taJ;...cnfenncdads..x accidentes. y para
58 Las Ideologías el! el Siglo XXI' £1 LiheralislIlo 59

mantenerse en la vejez o la invalidez. Lo que no lesulte posible por tales medIOs, debería imprevis'or y negligente. Así dirige la naturaleza al hombre para que en alguna medida
Qüedar IIErado a la benetkencla privada corrija la distribución de bienes que ella misma habría realizado en otras circunstancias.»

Se ha dIcho que un mglés sensato que observase la ley podía pasar por la vIda sm .•
notar apenas la existencia del Estado más allá de la oficina de COlTCOS y el policía. No "!' Corno vemos, ni el más acérrimo defensor de la libertad económica en el período
tenía un númeroofícial ni un carné de identidad. Podía viajar al extranjero sin pasaporte, :$ clásico deja de reconocer la utilidad del Estado en ciertas áreas de la economía.
pagaba-impuestos muy reducidos. 7"
Ello no obsta para que c'ritiquen con ardor las injerencias ¡napropiadas del poder
Sin embargo esta interpretación extrema de la no-injerencia del Estado en la vida en la economía. Con fina ironía Bentham relata: «Tengo a la vista un gran libro político
económica no fue expresada así ni siquiera por el mismo Bentham. de M. de Beau, Consejero del Rey de Prusia. donde en el artículo sobre la población, no
da menos de diecinueve recetas para aumentarla. He aquí la décima novena, «Es
__ del Estado en c...la doctrina liberal
Rol _ necesario vigilar que en laestación de frutas el pueblo no se arroje sobre las que no están
Bentham admite g~s..d.Eslado.pucdaJ)acer un préstamo a una ernRresa «cuQQ.do. ¥
!f-.
maduras.» Sería necesario administrar los medios de ejecución, indicarel número de los
se tratara,Jl'p_de.estimular ..emprc_sas nuevas. sino de socorrer algún comercio gue sufre inspectores, para juzgar la madurez de las frutas, sobre vigilantes para guardarlas,
y .fUi¿D~tie(l~.~.£S~~~~ ser s~ido,mas~que~p..Q..[ un momento.p..ar.a.alr.aY.t1iAr..una -'_ magistrados para juzgar de las infracciones. [... ] Otro medio consiste en «impedir» que
crisis de suspensión o de neligro. [... ] Este no es un régimen, es un reI11~.9io...w<IJO cuando los hombres se casen con mujeres muy desagradables.» "
dice que el Estado puede ~cxcepclOnes impositivas siempre y cuando haya buenas .-
Los liberaleS"co"'ffm(r~"'I"?s"¡mpuestQs.-de~b~~s.er~tan~b..aj.Q.S.£91I22..::.a posi ble.
razones para hacerlo."1 y al mismo tiempo pudo prever el costo de cualquier política de Esta máxima es cP..n.S.h.c~uenc.ia.d.cLesc.~w....r.QJ.gue
asignan al Estado en la econóIri'm~y al
subsidios o exenciones: "Sin la prima. los que pagan por el artículo son los que gozan '!( he.c..hM]l~.lIabÍD.ndescubierto que l.abase de la riqueza que InglaterrJ esm'~rimen:.
o disfrutan de ella; con la prima ellos no pagan mas que una parte de precio directamente, 1'. !:'mdoc(U.1a,aeumu l-ación'de-~.ap¡tares:L.""O'S:imptle&t~-sf¡n~rnra'b1l'ñJ::s.t[.ª-.C.ID[Ql~i!>JJ.Y,<;.ori"'
el resto es. pagado por el público en general, es decir, más o menos por muchos de
eso reducían la rj.g,u~_z_a~pJ:oducida2r.la cantidad de emp~:::~
aquellos q~c no sacan ventaja ninguna». "] Sin embargo asigna roles específicos al
E~[ado cuando dice gue «el.J!Obierno puede fiarse en la inclinacl~y la intcligencia~ " El trabajo y el salario
los individuos para ponerlos en obra, b.!!l!l&Jl.dose.•cte..a!!,.P.arteen dejarles [lberUld .plafií
rara sorpresa y escúndalo dé.'los liberales. de nuesho tiempo, casi todos los
mE!e7'Obrar Y..el derecho de gozar y en favorecer el desarroll0..ge los conocimientos
economistas clásicos afirmaban gue'el valor de una mercadería estaba determInado por
~nemJ.e.s..y ..•para_esto ....
d~lle: l. Estimulareres~e:J@s=tH:r~ntes..r.illD.Q.;i ....
deJa~f.ís'rc'tr,
Ja cantidadae-rrtrtmjb:~tfuí~~da ~.O:SÜ:ptmlucción; vemtisalgunos-SJWTI rI0s~er.rJJ:~~
1as esgi nas de la cienc...jofl<fornl'~rn'"l:in-a.barnml
cntreJa,pr-á,*i'C1f11aTe'm"íTI~ntre.el.a1:.t¡:;.s_ano.•..•
JllllC.ho.s..0t.r2s.Adam Smith: «las mercaderías producidas con una misfQ~ cantidad de
fclfiló.Aofo ....2. Establecer los precios para los descubrimient _s~-'as..exp.erjencia~.,
tr.-abaj.o.sej_ntercambian entre sÍ.» 'h. Locke: «crea el trabajo la maY..2r.P.art~TOr-4~
Hacer p':ublicar los procedllJJ!entos usa os en ca a ramo de !l,l)ndl:l&tr.i-a....EI.g.o.biern2..".
las cosas HJJ..e.-9isfrutamosen este mundo.)~'7Cuando David Ricardo adhi .' ó a .ta esi~,
t~, superior a los pequeños celos, se haO'ÍÜ ~lrigulanzado de esta mane[a.J:~
2i9J.ugaLaJ.oda la teoría de la p usvalía que es la base del marxismo.
ti&ndose en cl~Ke.o..elac o dC'I-m:;'frei'tJl:rm1'frrnD':"'"4-:-ebscrvarcon cuidado todos los
~resos dcJ .•mismo..gé.ocro en el extnmjero, y..Qa.d.e..s)amisma pu íCttJm:I-:-5. ccr ~ Se hadicho que atribuir aDavid Ricardo adhesión a la teoría del valor-trabajo es una
publicar los wecios de los obietos diversos de...9..omerc.io...El.pr,cJ:jQ,deuna cosa cs una ." afirmación inj usta de Marx. y a q ue como dice Juan José Guaresti, David Ricardo «acepta,
~xtra - recompensa ar.a cual ~ª,.9!:!_e""p_u_e.da~r:abr.icac.o.min¡strarlaa miiSoaJ~o;-t como Adam Smith, que en losestudios primitivos de laeconomíael valor del cambio de
'~ ~ordal~I1W{J egio¡:;de..inven&i6n'o-paten tes'Para"CieTto"numer-e de.anp:s:;:z':"eomp~ t las cosas está dado por la cantidad relativa de trabajo que se haya invertido en ellas,
"d"é;'bajo la penade falsario el delito de falsearlas marcasdegtro arts:_s_a.l}~o~.~P...ar.a_w~ t. pero adelanta el concepto de rareza, sobre el cual se edificará ue:spués, en gran pane.
i~;t;;venclones por Ignoranclll, sena necesario establecer uo..r.eg-istr<J~q.ue..c.ontu:l: la noción de bien económico. No obstante la significación que otorga a la rareza, en el
.:yh:is~l¡'Ldescripción de estas núfea!>':">1"""" ~.~ curso de laobra, acentúadc tal manera la reflexión sobre el trabajo invertido en los bienes
que para la opinión común, resulta:Ricardo el fundador de la teoría de que los bienes
Por otra parte, Adam Smith indica con claridad lo poco que valora el poder político
valen por las cantidades de trabajo que requiere producirlos.»)" Esa «opinión común»,
lus condiciones necesarias para el éxito económico. Existe para la política una escala de
a mi juicio se debe a la intluencia de Karl Marx que en «El Capital» machaca sobre la.s
valores que no coincide con lade la economía, y ve en ello una especie de í.~uste natural
leyes del. vil10r de Ricardo.
a las leyr;s de inercado: «Las leyes h.úmanas, las 'consecuencias "de los sentimientos
humanos, confiscan la vida y las propiedades del traidor laborioso y prudente, y premian Hoy no cabe duda de ue la teo'ría del valor-trabajo estáe uivoc da ..QLq~i,aún
con extraordinarias recompensas la fidelidad y el espíritu cívico del buen ciud •.ldano lm.r.alses comunistas pudieron prescln l~,mu.y",ª"s..Y..p.e_s_::¡,\-,~..1u.nagnitud
..de-I'Ga-pital-
60 Lus Ideologías ell el Siglo XXI .f El Liberalismo 61

empleado al valorizar las mercadel'fas....Sohre esto volveremos al analizarel marxismo en un_OS por otros les permita mantenerse y reproducirse con arreglo a la demanda creciente
él próximo capítulo. o. estacionaria de la sociedad» % y agrega que «los salarios son el estímulo de la
laboriosidad [... ] una manutención abundante incrementa la fuerza corporal del traba-"-
Uno de los aspectos en los que Adam Smith insiste en toda su obra es en la
jador ~ .la esper~nza de mejorar su condición y acabar sus días con desahogo y
importancia de la división del trabajo. «El origen de la riqueza proviene del trabajo de
tranqUilIdad le amman a usar sus fuerzas al máximo»n
la Nación, que será tanto más productivo cuanta mayor división del trabajo exista; ésta
depende, a su vez, de la dimensión del mercado; y ésta, de los precios.»"~ El liberalismo se opone al establecimiento de salarios mínimos porque con ello se
logra «excluir de los trabajos a muchos obreros que de otra manera habrían sido
El liberalismo siempre se opuso a laesclavitud, porrazones filosóficas, pero también
empleados, es agravar los conflictos que se pretendía aliviar. [... ] ¿cuál sería el empresario
lo hace porrazones económicas: Benthum afirma que «un país de esclavos será siempre
o manufacturero que se comprometiese a mantener obreros costándole más de lo que
p.O'bre.["0] Cada trabajador libre valdrá por dos esclavos. Esta reflexión es tan frecuen_ le produjesen?» ""
temente presentada en esta obra; pero es tan justa y tan favorable a la humanidad que
no se debe temerrepetirla,»~" La razón es muy simple, sólo las tareas más burdas pueden La relación entre salarios y utilidades es claramente establecida por David Ricardo
hacerse con esclavos,. Como dice Adam Smilh: «el trabajo realizado por hombres libres cuando dice que (da tasa de utilidades no podrá ser incrementada a menos que sean
es más barato queÁ de los esclavos,» '!l::u:g:yo\.ue-i-ónindustciaL_ento.nces fluciente, reducidos los salarios, y que no puede existir una baja pennanente de salarios sino a
requería obreros ~on un n"iay r grado de identificaciÓn con su tarca. consecuencia de la baja del precio de los productos necesarios en que los salarios se
gastan. En consecuencia, si la expansión del comercio exterior o el perfeccionamiento
Es interesante detenernos en la preocupación de Smith acerca de los salarios
de la maquinaria hacen posible colocar en el mercado los alimentos y productos
demasiado bajos. Algunas de sus afirmaciones pueden sorprender a quien tiene la
necesarios al trabajador, a un precio reducido, las utilidades aumentarán.» 'N

ingenua creencia de que los liberales clásicos eran seres insensibles que sólo pensaban
en obtener lucro explotando a los obreros, Adam Smith se asombra de que «no tenemos Los precios de los alimentos tenían una enorme influencia en la utilidad de las
leyes parlamentarias contra las asociaciones para rebajar los salarios pero tenemos ,empresas industriales. La legislación inglesa que t1jab,a un precio alto para el trigo y el
muchas contra las uniones tendientes a aumentarlos» y se refiere a la debilidad de los _: pan, era vista como causante de un indeseable aumento de los salarios. Yadesde el siglo
obreros frente a sus patronos reconociendo que «el largo plazo el trabajador es tan XVIII la protección de la agricultura entraba en conflicto con la industria naciente.
necesario para el patrón como este lo es para él, pero la necesidad del pqtrono no es tan
inmediata.»~l Por otra parte cree que los salarios deben ser altos yaque «la remuneración .~ El capital
generosa del trabajo es tanto el efecto necesario como el síntoma narural de una riqueza ¡: ""'r;;l.;b~(:ales descubrieron la clave de la «Riqueza de las Naciones» al advertir que
nacional creciente. En cambio ~I sustento escaso de los trabajadores es el síntoma lógico ~ es la acumulación de capitales aplicados a la producción y no la acumulación de tesoros
de que las cosas se han estancado y si su condición es el hambre, de que se está ~ 'en poder del monarca. Se diferenciaban así de los mercantilistas. Con toda claridad
retrocediendo con rapidez,».'" c;- , Montesquieu, quien dedicó una reducida parte de su esfuerzo a la economía, criticaba
l,apolítica española r.;on sus colonias. férreamentc mercantilista con estas líneas: «A
Por último mencionemos una frase que resumeel pensamiento moral de Adam Smilh ~-
España le ocurrió como naquel rey insensato que pidió se convirtiese en oro todo laque
con relación al salario: «Ninguna sociedad puede ser próspera y feliz si la mayoría de -
tocaba, viéndose obligado a rccurÍ'ir a los dioses para rogarles que terminaran con su
sus miembros son pobres y miserables, Además es justo que aquellos que alimentan y
miseria.». "" En el mismo sentido Bentham afirma: «Conceded a Midas.su deseo y 10
proporcionan el vestido y alojamiento del conjunto de la sociedad dispongan de una ,i
~créis morir de hambre en un montón de oro.» 1"1
parte de lo que produce su propio trabajo para al imentarse, vestirse y tener una vivienda ,
.
adecuada.» 'JJ Sin palabras. La existencia de capitales requ.cría de libe~tad económica y seguridad jurídica ya
que, como señala Smith: {(enaquellos desgraciados países donde el hombre está siempre
Los bajos salarios son para Smith consecuencia de las crisis económicas periód.icas -~
temeroso de la violencia de sus superiores a menudo esconden o entierran la mayor parte
que él entrevió «en los años de escasez [,..] busca empico una cantidad de personas i de sus capitales para tenerlos a mano y llevarlos a algún lugar seguro en caso de 'terse
superior a la que puede obtenerlo con faCilidad por dio muchos están dispuestos a i
~lceptarlo en peores condiciones que de ordinario y en consecuencia los salarios de l~ arnenazados por cualquiera de los desastres a los que se consideran continuamente
ex.puestos,» I"!
servidores y jornaleros disminuyen en tales años,»'" -,1
pero también Smith va a inspirar a los social islas y en especial a Marx cuando dice ~
que ,dos salarios pagados a los jornaleros y sirvientes de lodo tipo deben ser lales que i Otro tanto ocurría con los préstamos a interés: I(En el reinado de Eduardo Vlel cejo
religioso prohibía todo tipo de interés. Sin embargo tanto esta como las demás
62 El Liberalismo 63

prohibiciones de la misma clase, parece que no tuvieron efecto e incluso más bi has la sus clases más pobres. Cada uno produce más de lo necesario y puede proveer
aumentaron que di,srninuyeron la lacra de la usura.» ¡('.' a otroS, por lo cual se expande la abundancia a todos los sectores de la sociedad.» H17

,El liberalismo, obviamente, basaba la riqueza de las naciones en la propied" E~quilibrio natural que retribuye adecuadamente la virtud, y laque hoy llamamos
priva3a, y en la libre contrmaciOñ'rnt'lCt1bret1J'S)ilfátr6ñ'eS:1\""tJ'ñtt1re1as cosas e la [a teoría del «derrame» en vlTrünCieI cual la nquezadenñ1'i"'i\ínti'Ónocle-berÍ-ªlleoar--atOllU:s
naturaieZ;-h~~dadas en c~TñómbreC()~U trabal.Q.£.JDJ)ií--S1D1LS~ 'l~i .•:rse:;"'S-aemI'é's,pertenece al núcleo aelllberal¡smo econ~~ 'y~s u:~~P;:;m¡sa
'apropja'pa~a~pIQPlQ.!í!eny'~de la sociedad. ""
--",-_ .. - ., - .......-..--.>.
jñOíspensable para su valideZ:b1"Jil)erálí'Si'nocIaSi~{)i'i'tf"S'e"'de"Sententrio -ckl~ p~k~té$.
Cólñ"O" podría creerse 'ingenuameñt;~'_Sega~'_~'mith ¡osñ~"'pe.s-ar.-d~"su~nat~~
Los clásicos dclliberalismo también percibieron con toda claridad que la liberta'
e:fc5ismoy a vanCioa:atmt¡u~njDüs'é:~án supropG'Zon ve~1"encla:-aüñ~£jd;ico fin q~e
eEonÓÍn,ca diSfr'iDU!E, el empi~oSCñj)i1ales allCd.~nde-más-necesa(los eran. tTnn"'ti
séproponeñes la satIslacc16ñ.'déSü'itpfOpí'ó~ Vn1ms'e insaci11JJles 'deseos, dividen con
las crrandes virtudes del librecambismo es gue los capitales al buscar el mayor grado de
lospoores'el"Titi1Ode sLfs-'propte'tlatlenJ na mano ¡-nv¡SíB1'é1~m:-ei:l""TJ;lli~r-eas-i
;til~dad terminaban InvlrtIéndose allí donde confluía de rnaneramás ajustada ¡ademan a lañiTs'~~o-ib-U-cTóñdeTas~cesa¡:ias para la vida que !iiit5tÍ~o lugar si la
(lonas personas. tierra1mI5ieraSiaodTvid~R..orciones iguales entre tOtl~I"m'b"'tt1tñ1eS;-YaSTSin
Esta adecuada asignación de recursos, supera incluso las barreras nacionales para pretcnaerlb:-slñ"saEie
N

ilo: prom uev~n_eLi nter~Xi::sDCie-ªJiay aporcan medí15Sparala


conducir hacia un aprovechamiento máximo de las posibilidades de cada país o regi6~o lT1iiltrphcnci6n-de ..I<l.e.?J1C~~ ---......- •.•.•---~----...........
Como claramente atinna David Ricardo', «en un sistemade comercio absolutamente libre, ---.--~-------- -..........
cada país invertirá naturalrncnre.su capital y su trabajo en empleos tales que sean lo más Revolución Industrial
beneficiosos para ambos. Esta persecución del provecho individual está admirablemeri~ El liberalismo económico nace con la revolución industrial. Son las industrias
te relacionada con el bienestar universal. Distribuye el trabajo en forma más efectivá textiles con maquinaria a vapor las que comienzan a revolucion~r [a producción de
económica posible al estimular la industria, recompensar el ingenio y por el más efic~ mercaderías. Es so.(p-r.ende.n.tQ..g~Adam Smith apenas haya reparado en la ver!i..gj],osa
empleo de las aptitudes peculiares con que 10 ha dotado la naturaleza; al incrementar l., transformación que estaba q~ndo. Las máquinas son hijas de la Ciencia, de los
masa general de la producción, difunde el beneficio general y une a lasociedad univers, inventos, pero sobre todo de laacUlñUfación de capital. Requieren capital para instalarse
de las naciones en todo el muhdo civilizado con un mismo lazo de interés o intercambio y devoran grandes cantidades de m~terias primas. Los precios de los productos bajan
común a todas ellas.» ¡nI de manera notable y .se reemplazan miles de obreros por máquinas. Una vez más
encontramosen Bentham unJÚcidg ñhálisis de lásituación: «La ventajade las máqJJin.as
David Ricardo justitica así la división internacional del trabajo que consistía en s
G¡üc-craohec'ho1JUT'dl5s 'J~l'¡';"'S,ioodo~hmo
est,l en el aunlenÚ~.QG'¡.ao~f.iooG4£.cle~,",-r-abaj@...bQ
tiempo en estimular las industrias en Inglaterra y la producción de materias primas.c
p.ru:.mil..guedan mil hombres disp'onibles para los mismos trabaj~. [... ] El
el resto del mundo. Alimentos baratos para baja.r los salarios y materias primas pa
caso m<.'iscomún sería la reducción del número de obreros. y por consiguiente, una
alimentar la voracidad de las máquinas de vapor.
angustia temporal. HeaguÍ en 10 gue funda la oposición profunda al perfecci9namik~
La Mano invisible dtW<l$..I)J..¡Í~q;ui.na.s,""Gp0S"i'6.Ú¡~'1'll'l:Iy"rai';0t1aGIG-Je4pí.Hte
dir'l~eros. Ellos son los que
sufren, mientras el beneficio del momento cs para el manufacturero, y perpctuamente
tu ap'licaCión de estos principios no es dejada al azar. Siempre los clásicos alude.n
para el público que obticnc él müs bajo prel:io una fabricación que se ha hecho menos
a las l;;Yes naturales como fuente del eXltode la I¡bertad económica. Juzgan el] i recambio
costosa. [... ] H.!lY-RlI.t~c.s_e,n_quG-G&1.Qbjc.dÓn no carecerá de !Jdm~stos son los p'aÍscs
por sus resultados, ya ue l s liberales. no son autores de una revolución, ni quiere
h!$r ~?g lb lWI'l mamas «ing~niería social»; por el contrario ~rl!-t<Üi'"d'e'"ertG(.mtrar~un
.!£.!ró~rados o estacionarios. donde el obrero dese~d.o_o..o.-€:nGQ.nu;a.se !lnil~
inclusO'ia a gue aea'i"t)1i:,,'{e~J:ltmlIeJI'Ui-rn1!i¡r~ita]es disp.2ll.ibie.s.q,bl&om,if.lis.t¡;.a'I~01Ja'T~
exp[¡cac¡on a la enorme prQli.p-y.I.dad,ql:lB-lt'.¡..v.~Jng~6'teff-a~en"'6-U~tLeJl1P..Q:.
e leo ue le conviene. Este es un mal pasajero que sería necesa' '..e.msd-iarcon
Volvamos a escuchar a Smith: (Si consideramos los criterios generales por Id' medidas pasaJeras.») 10" ~

cuales la prosperidad y la adversidad exteriores son habitualmente distribuidas en est


vida. comprobaremos que a pesar del desorden que parece reinar entre las cosas de ~S.f Darwin y MaltJzus
mundo, incluso aquí cada virtud encuentra naturalmente su retribución corresponcl¡e.n f.IJ.ib..er.a1i..wJ ec nómico tiene su faceta m;.ls cruda en las teorías de Malthus y
te, con la recompensa más idónea para estimularla y animarla; y esto es tan evidente qu Darwin. El primero con su teoría e gue la poblacl'on cr ~á'P..mwl'C.httkj'l!le--eí
se requiere- una confluencia muy extraordinaria de acontecimientos para "frustrar~, p.!],greso económico, 'yel segundo, uii naturalista poco ll1tcr:c.5J!.dQt..n..Jos
temas sociales,
totalmente.» «Si la sociedad. está bien conducida se genera una opulencia que !le
IlltI qJJ!¿,,.g.G_cm.Q<lLgQ. con su teona a;~tñ'C"\iQ¡üCiQny~.b;l ... p~crvivetH;ji.}..de~L(js
más <1.R.._lo_s_._c_o_".;.d.;.uJ<..
e;,;r..;o.;.n.;.n;.u;;;.;n.i.~i~:rp!.:~~~~.a_'
n_«.~~5.~~.!.:.;!.~.hlP'obreza
':I._[a_m_j_se_r_i_n_C_X_li_.e_m_~a.

~
, 1
64 Las Ideologías en el Siglo XXil' . El Liberalismo 65
, r'l1\,
~/f~a\.9a~rin:~ebcmos admitir sin protestar los efectos malos a todas luces que ",.
h,umang,.deben..ci..m arecer los menos aptos. La le ,~.a-Ofcrt!i"fl?rtleifran_da,1ilibcrtad
r~silita~ de la supervivencia y de la propagación de los individuos enfermizos, ya que
económ.ica~afll.i0adas.al-ex.t'r-emo-con -ucen-.«natur.al mentc)'r"a-i-a-el im in~on.JjsiG-a' eré
est~n atenuados por el hel,;~,o~e que los miembros dernas.jado débil:s e inferiores de la ___$_ pd 0s-1os .•j 11d iv idu o s-q ue-e l~si'.sn;m1i""C1i'Pi
urltstawno~ne~(SSita:",.
SOCIedad se casan menos fac¡]mente que los sanos. Ese freno podra llegar a tener una ~
eficacia real si los débiles de cuerpo y espíritu se abslu viesen del matrimonio, cosa más _~. Liberalismo Democracia y Capitalismo
"
de desear que de esperar.» 11"
Al comienzo del capítulo nos referirnos a las diferencias que existen entre capita-
La ley de la oferta y la demanda aplicada a los salarios y a los obreros, produce los lismo, liberalismo y democracia. Vamos a analizar someramente este tema.
mismos efectos que antes vimos. Si se aumentan los salarios por ley, se produce ;...
Como decía Aristóteles: «hay quienes piensan que existe una única democracia y
desocupación, porque la oferta de mano de obra supera la demanda. Por otro lado, aún
una única oligarquía, pero esto no es verdad; de manera que al legislador no deben
cuandoel Estado no intervenga, puede existir falta oexceso de mano de obra. En el primer .:;
ocultársele cuántas son las variedades de cada régimen y de cuántas maneras pueden
caso los salarios se van a elevar (cosa que no ocurría en la época de la revolución
componerse.» 115
industrial porque existían leyes que prohibían los aumentos de salarios, castigando
severamente a quienes los pagaran o recibieran), y si por el contrario la mano de obra "La pri m e ra d.ife r.en0:ie0i~n",lel~htnnos lle£bmlJ3..olJ n..dero GGrah'l-i:)I
ss G-au,;",que-e-{"-a~u
es excesiva, las leyes que Darwin se aplicaban a las especies animales no tardanln en -..l que no podemos e . fi' r...dbli.b..c..m1...Sj,t:J.poder de la may.p,rí.a~e.sS.Q~.li!no_y~p.o.rJolan[o
surtir efecto entre los obreros. No tcniendo dinero para alimentarse la población obrera ...y e In Ividuocarece de todo derecho frente a la«vQlunt;)..~Lgeneral~~por_muy democrático
tenderá a no reproducirse, morirán los niños pequeños. se enfermarán los adultos y ~ ~-rnll~'I~~e.n.n.@••i.e,nelf.J.'a@.aIl!GIIIli¡¡&.a'¡===::'::'::::"'__ ":"-_':---~--
morirán jóvenes, con 10 que el equilibro se restablecerá.

Adarn Smith 10expresa con estas palabras: «Cualquier especie animal se multiplica
en proporción a sus medios de subsistencia y ninguna puede hacerlo por encirna de ": -
i?-.

I:~ Por otro lado, si e~p.i111.isIfl0 •.t'itm1'le a concentYaI"""G-n ...mapos de unos pOG0s-J'a
mayoría de 1as riquezas, es muy probabl£,9 ue lasAque.poseen.e.l.(l.o..cLer..ecofolém
el poder p('jIT~rI~que menos tieo,cn..ad.£uieren un poder absoluto, la democracia
~rdan-.

ellos. E~ una sociedad c.iv~Ji~ada I,acscasez de alimentos sólo limita la multiplic~ción dc.. . .tei'lñtrm""C0n.el~ ¡Ij'5'ITñ"1is m 0Ju¡)~_~.L.c.Q ntr.aTI"o,...s
¡),o...á..P.!.QRi e tari os.....q,ue..•••
e nwmin01:í.<.1-,---.
laespeclc en las clases lntenores y lo hace destruyendo una gran parte de los nlnos que' a(fgui~ ..p'Oll:t!F,""ércapítal¡sJii'Orerm ifla con la democrac i a. N.oJal t-ane jGm ~lo.s.cnJ a_
producen sus fecundos matrimonios.» 111 y Malthus lo hace con mayor crudeza aún: «er ~ .' historia de ninguno de ellos.
que nace en un mundo del que ya se ha tomado posesión, si no puede hallar los medios
que necesita para su subsistencia por sus deudos ni por su trabajo, no tiene ningún ,"
El liberalismo facilita er
capitalismo, pero nada obsta a que exista un sistema
capitalistaen un Estado totalitario, donde no se respetan los derechos indi viduales, pero
derecho al sustento, está de más en el mundo. En la gran mesa de la naturaleza no hay _
el. Estado confía en los empresarios como ejecutores'. de sus políticas totalitarias.
cubierto para él. La naturaleza le ordena irse y no tarda en ejecutar su mandato.» L1:!
Tampoco escasean ejemplos de esta realidad en la historia.
Estas no fueron dos frases poco felices, representaban toda una concepción de la
Les liberales. no ;'12~expresamente demócratas, pretendían un Estado que respe-
lucha por la vida. Como afirmó WilJiam Graham Sumner (1840-1910) la sociedad
t~).r:.a
l.os det;GGA0s-d80lesjn.Qj~@.!.cl~e11-Ui'eTa'i'a:rrt!Piedad pri vada y obli gara a cum prrr-
capitalista tenía dos alternativas: «libertad, dcsigualdad, supervivencia del más apto; ::I.' c.Qn..lo~.con-tratos....P..ore,sD.hay..una estFcehn"'Eonexi"d'frt:ñ1'i'e"r:i"P(')s,i
ti Y:islJ.l2.J
un Bí~1
w

o libertad, igualdad, supervivencia del menos apto. El primer término de la alternativa .;: JJberahsmo. ' _. -'
lleva a la soci.eJad haci.a ade~ante y favorece todos sus ~ejores miembros; el segundo :~
lleva a la soclcdad haCia atras y favorece sus peores miembros.» 11.\ _1 Como afirma Sartori: «Tocqueví11e deja entrever el fin de la antítesis entre el
liberalismo y la democracia y la iniciación del enfrentamiento entre la democracia y el
Durkheim agrega: «Teniendo las mismas necesidades y persiguiendo los mismos ..•.
socialismo. Cuando asistía a la Asamblea Constituyente Tocquevíllc afirmó «La
objetos, en todas partes se encuentran en rivalidad. En tanto poseen más recursos de •
democracia y el socialismo cst •.lll únicamente ViIH':U!<.ldos
por una palabra, igualdad; pero
los que les hacen falta, aún pueden vivir uno alladode otro; pero, si el número de aquellos
obsérvese la di ferencia: la democracia quiere la igualdad en la libcrtad. y el socialismo
aumenta en tales proporciones que todos los apetitos no pueden ser ya satisfechos dc
quiere la igualdad en la pobreza yen la esclavitud.» Il~

modo suficiente, la guerra estalla, y es tanto más violenta cuanto más señalada es esta
insuficiencia, es decir. cuanto más elevado es el número de concurrentes.» 114
j}l.Jl1lfl!niento de la ética capitalista
Los textos de Smith, Bentham..Y..M.althus'r-GOn...suJdª-£Jueldad. muestran la face a Como hemos visto, el liberalismo introdujo un t.:oncepto nuevo, el utilitarismo.
más O'SCüraaCl11bei"á'liSiño, la naturalidad con laque admiten QYb1!lQr_d.~"" .erta y la También villlos en el capítulo anterior cómo la reforma favoreció una nueva ética del
d~~lnp:J.~~ri~tñttLQ.el.aMJJWQrJa1>.up.cr_v.i vcCnciav-enlas.q,uk,mbien de 1géJ1.er.o esfuerzo incesante a partir de las enseñanzas de Cal vino. Sin embargo, el nacimiento del
<lO' -

66 Las Ideologías en el Siglo XXI El Liberalismo 67

capitalismo tuvoque vencer grandes resistencias culturales para imponerse, y podemos necesidad de ello. Todos nos declppm.os.en.faxor de lalibertad?'J;>6f.Q..alRu.g.ar...la"Il1isma_
decir que aún hoy esas mismas resistencias existen en los países capitalistas, en especial pÚlabra no todos ueremos decir la misma cosa. Para algunos la palabra Iibet,W..d .....
p.ue.d.c.
en los subdesarrollados. s~n1 Icarque cada hombre debe hacer lo que le p'lazcaconsigo mismo y~cto

Antes afinnamos que ~~'Jdi~j.QJl:JJH¡}'!l.Q2L..es,.lln<J.~1;ls__má_sjjJ.~r.te~ ,;Qarr~f,i!s_


impuestas al nacimientn...d.el capi,tarr;;;(ih-COmO dice Max Weber: «lo.guce] hombre.qUJKJ;e -.
f' de su labor; para otros, en cam6'JO, la misma ~_p~.o.i.:fkH,U:}ue ..al'gl!1.nos
ho~m b re s lo q u&::! ~pll a~c.::r"tt5'lT'O'tlUS.htlm b re:sjl"CD'n"e"l'prntl~'e"'Itr'IIT!5n'r'd~tr"'~ '~. H e
':.9~ dos cosas. no solo diferentes..sinG"'¡-nGompatibl~s..quM%ibe-n"'ef.,nts-m0~n@mbre:
«por na~ur'!.le~a~~9,.~1..&~!:"~1arlDá,s.,.xJI1~...9ifI£LO._.$~':.lvlr pura y simplemente, como l., libertad.»122
siempJ.c_ha_vj.Y.ido.,-¥..,g.ana~~sariQ m2.~_guirviyi~ada vez que el moderno _7"

~apit<l~ismo i.~_t~~~~T~~!J!.su:l{l~,p¡od.u~li,~jdad~~~~jo humanoaumentand~ .• _ Conclusiones


mtcnsldad, hubo de trope~~~s~.1]J.<u-enaz.I;f>Sl81Gon.cJa,de.t:Ji-kl.tWm..~pi tal is tu, coñ ~
¿Qué es en el fondo el liberalismo clásico'! ¿Acaso una conquista irreversible del
el que sigue-riÚ~líaildQ"1íün hoy~_/!.:_~_ - -i:
hombrc en cl camino de la libertad y la racionalidad? O será, por el contrario, una astuta
~íritu abrirse camino con dificultad, y se basó, en sus orígenes
CURitalistn de..b.ÜS ideología impuesta por los burgueses para hacer sus negocios, asegurar sus fortunas
en una ética del sacrjfici.o,.Jail:u.g.al.idad.y..cl~fntu rehglOsd. «EI'1Trn'tler.Ao~IJ1l."2resariD~
,", y despreocuparse de las miserias de sus obreros, con una «falsa conciencia» de justicia
"';:iE:-;;te
una específica alegría vital, de matiz indudablembil~ir.lealista», proporcionada y legalidad.
por la satisfacción y el orgullo de «haber dado trabajo)} a muchos hombres y de haber
Me permito afirmar que en el universo del liberalismo clásico encontrarnos ambas
contribuido al «tlorecimiento>' de la ciudad nativa [... ) y, naturalmente, una de las
cosas. aún en un mismo autor, y en unarnismaobra. Por eso, sin pretender avanzar sobre
propiedades de la economía privada capitalista es también el estar racional izada sobre
los temas que trataremos al final de este libro. creo que es indispensable distin!!uir en
la base del más estricto cálculo, el hallarse ordenada, con plan y austeridad, al logro del t
todo el profuso discurso del liberalismo clásico la confusa coexistencia de ;alores
éxito económico aspirado, en oposición al estilo de vida del campesino que vive al día,
universalmente aceptados en nuestros días como el de los derechos humanos, la
a la privilegiada parsimonia del viejo artesano y al «capitalismo aventurero)}. que atiende
democracia. la libertad individual: dellaissez faire. que redujo al Estado a un O"endarme
más bien al éxito político y la especulación irracional.» IIN
del cum~1irniento de c.ontraros que muchos celebraban en situaciones de ap:emio que
mucho dIstaban de la hbertad que el liberalismo predica. Corno dice Grondona «existe

--
Liberalismo y. Positivismo Jurídico
.S:JJteht.&b.2.P.ositiva, aqyÜ,Qh.lesanciona el Estado liberal. con tal de que res Rete los
d.e::.echps...indܿ,duales la libertad de comercio y el cum limient de los contratos. no
~na en.gañosa asi,m~tría el~ las deri~iciones corrientes dei liberalismo político y el
hbcra1Jsmo economlco. MICntras se".enticndc por liberalismo «político» al sistema de
dcr~~hos ~ ~arantías en favor de la libre acción humana en el campo de las ideas y la
pue.de..s.er cuestionado. Los e ensores~ositivismp-.a.t:ir.ma,"...q.ue ••1.ª-.iusticia el acclOn pohtlca -lo cual es correcto -, R,orliberalismo «económico» suele entenderse algo
d.61)11&OS :-J;:;" .~~-~
ctere.c.bo-p os i.ti.v.o...soD..I. más: una doctrina específi.ca acerca de cómo funciona la economía. Esta doctrina va;ía
La cienciaj uríd ica pos ilivista tiene carácter dogm6.ti¡;o. La rel igión recibe el do gma con los .tiempos.») m «Muchos llamados liberales son, en el fondo, conservadores. ya
de la revelación divina, el positivista, del legislador. Así los liberales que habían
I~I) 1- que la libertad que en vcrdad quieren es sólo la del mercado.,) I~J
iniciado su camino luchando contra el absolutismo r~al, van a caer en una nueva forma i Nuestra diferenciación entre el liberalismo filosófico y político y el liberalismo
de absolutismo, la primacía absoluta de la ley. Si bien la ley regula las relaciones de -¡: económico, así como la descripción de lo que podríamos llamardarwinismo económico
hombres indeterminados (<<invisibles» en la terminología de Rawls), y por eso se 4-
garantiza que no existan pri vilegios personales; la aplicación irrestricta de los principios
políticos liberales no tornaba en cuenta que podían existir intereses colectivos (podría- ~
t no puede interpretarse como una condena indiferenciadaaeste último. El librecambio .
si bien cometió y conduce, a veces. atroces resultados, no puede condenarse lisa;
llanamente. puesto que, al mismo tiempo se revela como extremadamente eficiente en la
mas decir, de «clases sociales») afectados por ulla ley injusta. Como decía Rousseau ¡: asignación de recursos y en consccuenciacn la ardua tarea de aplicarlos eficientemente
«Bajo los malos gobiernos. la igualdades exclusivamente aparente e ilusoria: sólosirve hacia aquel!os pr.oductos y servicios, ~ue los consumidores desean, y en las proporcio-
para mantener al pobre en su miseria y al rico en su usurpación. De hecho, las leyes son - ~es que mas satisfacen sus necesidades. El problema. que es el meollo del debate
siempre útiles para Jos que poseen algo y perjudiciales para los que nada tienen.» '"1 Ideológico aún en nuestros días es, que la competencia en la que se b<lsael liberalismo
L.n.Jl-o.sihiJid.ad..d.!Ulue
coexistan liberalismo. democracia y capitalismo, parece estar económico, como t~da contienda, deja «muertos y heridos», literalniente.
s~Reditada a'un adecuado e uilibrio entre el crecimiento econóiñiCD':1a Istribución de Como hemos- visto, a 10-largo"""de este capítulo, no .e'xiste un discurso liberal
lariq1!~~ª-yJg..m vilidadsociaLcomo ecíaA a..bmn.I.ri¡,¡a@l,n~l~ .. ' -'C:ll"TII'~efl'l.
@
homogéneo. Hay numerosos matices y no menores contradicciones. Pur eso resulta de
~~abuemrdefini'(Soi-4n,d~j~up a ra 1 ad..y~~I.pue-bIQ.amer.ie-an_Q,.j,usto.ahQr.a,li.e.~ran extrema necesidad comprender que cuando los liberales se ufanan de las conquistas
68 Las Ideologías en el Siglo XXI. El Liberalismo 69

permanentes que su pensamiento significó para el género humano, tienen razón. De Araujo, Cícero, «Bentllllm: el utilitllri.mw y la filo,w!fle/ (mlirica moderna».
16. Alfe/m Smilh La RiquezlI lle las NW..'iolle,f plÍ):. 46
hecho Marx, su más lúcido crítico, lo admitía. El error consistiría en afirmar que todo el
17. Voltaire, Obra ciuu/a, ptíR. 165.
discurso liberal del siglo XVIII forma parte de un cuerpo doctrinario coherente y 18. Adlll/l Sl1Iirh Teoría de Jos Sefltimielltos Morales 228
aceptable. En ese prolongado devenir de las ideas liberales, se han afirmado sólidas /9. Allal/l Smirh. Obm cilllda. 236
bases del futuro, pero, al mismo tiempo se han mezclado groseras afirmaciones 2U. Adalll Smir/¡, Obra ciwda, .J63

ideológicas (en el sentido que a la palabra asignan los marxistas). He aquí la cuestión, 21. GmndOl/(/ Mariano. «Bajo el imperio (le ltL~ ideas !//of(¡[e.\'», Editorial Sudalllerj(.'ww, Btle/l(J.~
Aire.~, i9R7, púg. 82.
separar la paja del trigo. 22. Ral//os TOl're. Ramón, Obra óllldll

Probablemente esta matizada gama de corrientes y afirmaciones que hoy recono- 23. Adam SlIIit!l Obra citada iU-5
2';. Ral/los Torre, Ramón. Obm ótada
cemos como liberalismo clásico se deba a que no se trató de un partido político o de una
25. Molltesqui~u, "Del espíritll de las leyes», Edirorial Alw)'a, Barcelona, 1996, pág. 45.
escuela científica, o el fruto de las investigaciones de una universidad. Los libcro.les 26. Bell, .Damel, «Las C'JJltHldjn:iUlle.~ cultul'{lles del Capitalislllo», Editorial Alianza Univel'sidUfI,
fueron hombres que con escasos contactos entre sÍ, vieron 10 que pasaba en su Buel/o.l' Aires, 1987. \Vwlt'.hiper,flleilllogia.colll.ar.
sociedad. No trataban de reformarla. Se limitaban a explicar lo que estaba ocurriendo, 27. Rou,ueclII. leclIJ.Jaccllles, "E/ COJltrlltll Sol"Íal», Editorial Crudí/m, Blfen(J.~Aire,f, 2004
28. ROIIs'\"call, lew/.J(l(:ques, Obra citada
porque no fueron grandes teóricos los que dirigieron la Revolución Francesa, ni
29. ROII.ueall, Jellll-Jacqlle.\', Ohm citada
filósofos los que protagonizaron la revolución industrial. Los padres del liberalismo
JO. R/Ju.ueall, JeclIl-J(/('que.r, Obra átlUII/.
tlotaban en una ola que los arrastraba. Algunas veces, con nobles propósitos, resca- JI. Rou,ueau, lcall-Jace/ue,\", Obra cit{lda.
taban y glorificaban todo lo bueno que este proceso revolucionario traía consigo, otras 32. RlIlIsseat/, lellll-lw:qucs. Obm Lirada.
veces, trataron de justificar lo injustificable. Eran hombres, no dioses. j3. Roussellu. Jeall JI/eques, Obra citada, luí):. 151,
3-1. ROlISJeau, Jcan Jacques, Obm cirada, pd;¡. 150.
35. Crrmdmw, Marial/o, «El P",rlibera/i.rl//o», Edirorial P/lIneru Btlello.~ Aires, 1992, pág. 5R.
36. Hllbbe.~, TI/lJIIIClS, «El Levia(áJl» ¡'ttp://ollle~lI.ilce.cdu,nlX"
j7. Hobbes, T1wl1lus, Obra Citada.
38. Hllbbes, Th/lIlUls. Obm Ciwda.
39. Hobhes, TIIIJIIUlS. Obra Ci((lda.
Notas del Capítulo -10. Hobbes, TllOlI/a.f, Obm CÍ/I/lla.
:r 41.
42.
Hobbes, T1tll/llas, Obra Citada.
Hobbes, T1wlIlas, Obra Citada.
1. Guerra. Pablo, "Corrientes del pen.wlllielllo clJIltellll)(lrtÍneo». IVww.ideaslI/úells.cOfTl. iI; 43. Hllbbes, TIIOIIIIlS. Obra Cirada.
2. 8ejarllllO, JeslÍs AIlWllio, «i.Qué e,f IJeoliberalislllo!», flltp://www.blllJrep.Rov.co/blaadrttlll./1 ..-!- 4.J. OctÍriz BrutJa, lo.ré, «TI/lJltlas Hobbes», !Jtlp://wwlV.mercaba.oI'R/Fifllsofia/Modernu/
creJc/lI.:ial/9102./¡rm. -"'c IIIIJlIIlIS_IIobbes.lIllII.
3. Guerra, Publo, «CorrierJte.~ del pensClmiento colltellljJonílleo», wWIV.ideasupiells.colII. ~
45. Hohbe'\", TlulIIllI.I', Obra Ciwda .
.J. GrrmdOlU./ Mariallo. «Bajo el imperio de las idells 1I11)/"{¡fes»,
Editorial SmlamericlIIw, Buenos Ajres. ;,~
46. AmI/jo, Clcero, «Betlllwm: el urilitlllúl//rI y (ajilo.wfíll política moderna».
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48. úleke, Jo/m. Ohm Citada., peí):. 9.
ques,lJtlll. -19. L{I{:ke. 101m, Obra Citada.. pú):. lO.
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Económico.
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I!/lí.~lIIelum:lÍliw de las rl'jTexio/le.l'.Simpatía, virtud)' jill'ltlllll -Teoría de 10.1'Selltimientos Morales";_

---:----------,-•
CAJ'íTl;U) N" 4

El Marxismo

Si el liberalismo había removido las bases del mundo medieval que agonizó durante
la «Edad Moderna», el nacimiento del marxismo va a sacudir hasta sus más profun.das
raícesel pensamiento del siglo XIX. Como dicen Marx y Engels en sus primeras palabras
del ManificstoComunista: «Un falllasmareco{reEuropa, el fantasma del comunismo».
Nadamejorque esa frase para comprender lo que significó el marxismo en su época. El
liberalismo había cuestionado la legitimidad del poder basado en la volunlad de Dios,
había proclamado la libertad de conciencia y había reconocido la libertad económica
como «natura!». Todo eso había escandalizado a.los conservadores que seguían
soñando con un mundo teocéntrico, estático y cerrado. Pero el mensaje marxista, para
~-
la Europa de su tiempo, es mucho más conmocionante aún, porque veníaadecir que Dios
era un invento de las clases dominantes para adonnecer a los pobres, que era inevitable
la inminente supresión de toda forma de propiedad privada y anunciaba el arribo de un
paraíso terrenal, sin dios, sin familia ni propiedad, donde todo, incluso las mujeres y los
hijos sería propiedad de todos, hasta Ilegarasuprimir al mismo Estado. Para colmo, estas
ideas no eran fruto de una mente afiebradasino el enjundioso trabajo de un economista
serio, estudioso y extremadamente detallista en sus razonamientos.

En general. la mayoría de las personas creen que el marxismo consiste en suprimir


la propiedad privada y entregar el manejo de la economía al Estado. Esta es una
simplificación extrema del pensamiento de Marx. que es sumamente elaborado y
complejo. Lo primero que sorprende al que acomete la ardua tarea de leer las obras de
.2..._
.-t .. Marx, en (,;speciallos tres voluminosos tomos de «El Capital» es queMarx casi no habla
-
.. ni de socialismo, ni de comunismo. sino que se retiere exclusivamente a la crítica del
'-- sistema (,;apitalista. Gracias a la tecnología hoy podemos hacer con facilidad un recuento
de palabras en esta abrumadora obra, y podemos comprobar que en «El Capital» que
a lo largo de sus miles de páginas ~e menciona 6468 veces la palabra «Producción», 7979
vcce~ «lrabajo», 2238 «plusvalía», 06792 veces «valor», mientras '1.uesólosemencionu
3 veces la palabra «socialismo» y 4 veces «comunismo». Como si esto fuera poco,
cuando buscamos la palabra «socialismo,> vemos que las tres veces que la menciona
lo hace' para critÍcar al socialismo de Proudhon: y cuando rastreamos el vocablo
«comunismo» encontramos que tres veces se usa para hablar del «comunismo de las
tribus primitivas» y laotramcnción es en carácter peyorativo: En el Capítulo 37 del tomo

.~. ~------'-
~
74 Las ldeologíw en el SIglo XXI

3 dice «(Sé que si establezco esta comparacIón me acusarán de comUnIsmo». Y para


0
t El Marxismu

en la concentración de maquinaria peligrosa en los mismos locales, sin preocuparse de


instalar los necesarios medios de seguridad contra los peligros; en la omisión de todas
75

nuestra sorpresa, no hay otra menCIón al comunIsmo, nI al SOCialISmOen su obra magna.


las medidas de precaución obligadas en los procesos de producción que por su carácter
Este recuento estadístIco se hace con una fmalIdad específica, que mtentemos mIrar la
doctrina de Marx desprendiéndonos de los prejuicios y simplificaciones que suelen f -,
saO atentatorios para la salud o que, como en las minas, llevan aparejados peligros, etc.

hacerse. ,t Esto, sin bablarde la ausenciade toda medida encaminadaa humanizar, hacer agradable
o simplemente soportable para el obrero el proceso de producción. Desde el punto de
El capitalismo en la época de Marx vista capitalista, esto sería un despilfarro absoluramente absurdo y carente de todo fin.-»
Marx no surge por «generación espontánea». No es el resultado de una especula~ .¡«Hacia 1860, perecían todas las semanas, en las minas de carbón en Inglaterra, unos
ción de laboratorio, o de un ocioso filosofar, como podría ser «La República» de Platón.
---~ 15 hombres por término medio. Según la memoria sobre Coal Mines Accidents (6 de
Marx es hijo de su época, y su obra es directa consecuencia de lo que estaba ocurriendo febrero de 1862), durante los diez años de 1852 a 1861 encontraron la muerte en estos
trabajos 8.466 hombres. Y sin embargo. como lamismamemoriadice, esta cifra se queda
en el mundo rcal de sus días.
muy corta, ya que en los primeros años. cuando empezaban a actuar los inspectores y
La revolución industrial y el librecambio, habían sacudido tan profundamente las sus demarcaciones eran aún demasiado extensas, ocurrían muchos accidentes y muchas
estructuras heredadas del medioevo, feudalismo, corporaciones y control de pensa- muertes sin que nadie las registrase.»-' «nos dice Hornerque en muchas fábricas se ponía
miento por la Iglesia, que el espíritu de lucro, las aventuras oceánicas, y los descubri- en marcha la maquinaria sin informar previamente de ello a los obreros. Y como siempre
mientos técnicos y científicos, se desaforaron. Los europeos no tuvieron reparos en había algunos ocupados en las máquinas paradas, al encontrarse los dedos y las manos
entrar en África acazar seres humanos como si fueran animales para llevarlos a América ~ activos en ellas se producían de continuo accidentes por la simple omisión de una señal})
a las plantaciones del algodón o las minas dc oro y plata. No importaba que menos de !ti<

.1'.
"(da ley privaba a los obreros de toda protección especial y los remitía para casos de
la m¡'tad sobrev¡'vieran al viaJ'e en condiciones infrahumanas, que luego murieran a los .i indemnización por los accidentes debidos a la maquinaria a los tribunales ordinarios
pocos años de duro trabajo, era más rentable salir a caz~r nuevos esclavos que gastar (una verdadera burla, dadas las cpstas procesales existentes en Inglaterra), mientras
en mantenerlos en huena forma. o reducir su jornada laboral. La situación en Europa, y que, por otra parte, mediante un precepto muy sutilmente formulado sobre el dictamen
en especial en Inglaterra no era muy diferente. Marx dedica bueha parte de su obra, y pericial necesario, hacía casi imposible que los fabricantes perdiesen ningún proceso.»
en numerosos capítulos a describir con meticulosa prolijidad y abundante documenta-
ción probatoria toda clase de abusos, ~
Esta selección de citas no es más que una ínfima muestra de los horrores que se
Veamos algunos textos de «El Capital»: (,J. Murray, de doce años, declara: [... ] cometieron en esos años, podernos encontrar numerosas descripciones a lo largo de
«Entro hacia las 6, y a veces hacia las 4 de la mañana. Ayer trabajé toda la noche, hasta toda la obra. Pero también podernos ver que no sólo los obreros sufrían un trato
las 8 de la mañana de hoy. No me metí en la cama desde la noche anterior. Conmigo, inhumano. Peor suerte corrían 'aún los que hoy llamaríamos (marginales» es decir
trabajaron toda la noche 8 o 9 chicos mús. Todos, menos uno, han vuelto a entrar al aquellos que no estaban integrados al sistema productivo: vagabundos y mendigos.
trabajo hoy por la mañana. A míme pagan 3 chelines y 6 peníques a la semana. Cuando Marx también su ocupa de ellos y nos informa que de acuerdo con una ley dictada por
me quedo trabajando toda la noche. no cobro más. Durante estas últimas semanas, he 2'- Enrique VIII: «los mendigos viejos e incapacitados para el trabajo deberán provcerse
trabajado dos noches enteras,»1 «En muchos distritos fabriles, sobre todo en Lancashire, :¡ de licencia para mendigar. Para los vagabundosjóven~s y fuertes, azotes y reclusión.
estas criaturas inocentes y desgraciadas. consignadas al fabricante. eran sometidas a -4 Se les atará a la parte trasera de un carro y se les azotará hasta que la sangre manc de
las más horribles torturas, Se les mataba trabajando ... , se les azotaba, se les cargaba de ,-'"' su cuerpo, devolviéndolos luego, bajo juramento. a su pueblo natal o al sitio en que
cadenas y se les atormentaba con los más escogidos refinamientos de crueldad; en - : hayan residido durante los últimos tres años, para que «se pongan a trabajar». ¡Qué
muchas fábricas, andaban muertos de hambre y se les hacía trabajar a latigazos ... En • ironía tan cruel! Enrique VIII reiterael estatuto anterior, 'Pero con nuevas adiciones, que
algunos casos, se les impulsaba hasta al suicidio, .. Aquellos hermosos y románticos '" lo hacen todavía más riguroso. En caso de reincidencia y vagabundaje. deberá azotarse
valles de Derbyshire, Nottinghamshire y Lancashire, ocultos a las miradas de la de nuevo al culpable y cortarle media oreja: a la tercera vez que se le sorprenda, se le
publicidad, se convirtieron en páramos infernales de tortura. y no pocas veces de ahorcará corno criminal peligroso y enemigo de la sociedad.;>" Luego agrega que en
rnaranza.»2 ,<ElDr. Lee, funcionario de Sanidad de Manchester, ha comprobado queen tiempos de Isabel (1752) una nueva nonna dispone que: «Los mendigos sin licencia y
esta ciudad la duración media de la vida, en la clase pudiente, son 38 años y en la clase mayores de catorce años serán azotados sin misericordia y mJ.rcados con un hierro
obrerasolamente 17. EnLiverpool, es de 35 años paralaprimerayde 15 para la segunda. candente en la oreja izquierda, caso de que nadie quiera tomarlos durante dos años a
_\«Esta economía se traduce en el hacinamiento de los obreros en locales estrechos y su servicio. En caso de reincidencia, siempre que sean mayores de dieciocho años y
malsanos, laque en términos capital istas se conoce con el nombre de ahorro de edificios; nadie quiera tornarlos por dos años a su servicio, serán ahorcados.» '/
76 Las Ideologías en el Siglo XXr' El Marxismo 77

Los que hoy tratan de seguir aMarx, toman distancia de estas descripciones, porque productivas que se desarrollan en el seno de la sociedad burguesa, brinda, al mismo
no admiten que sean la génesis de su pensamiento. Al ver las condiciones de trabajo tiempO. las condiciones materiales para la solución de este antagonismo. Con esta
de los obreros en los países desarrollados en la actualidad, admitirlo sería renunciar a formación social se cierra, por tanto, la prehistoria de la sociedad humana» l.
la vigencia del pensamiento marxista en nuestro tiempo. Sin embargo, toda la obra de
Marx está «consubstanciarlu» con estas descripciones y esta situación. Sus prediccio_ Mucho se ha debatido si el materialismo de Marx es detenninista, o sólo muestra
nes dirán que esto sólo podía cambiar para peor, hasta que aviniera el paraíso comunista. tendencias. Anthony Giddens afinna que Marx no hace predicciones inevitables sino
que señala tendencias Llyen tal sentido algunos textos de Marx parecen darle la razón:
Estas no son descripciones incidentales, son esenciales a su pensamiento. Además, a
mi juicio, la persistencia con la que Marx al\}de a estas descripciones, a 10 largo de toda
su obra, no hace más que mostrarellado más humano del filósofo, su preocupación por I (dos hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo
circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se
encontrar una solución radical a los males de su tiempo.

Materialismo Histórico
11 encuentran directamente, que existen y transmite el pasado.»lb Sin embargo, toda la obra
de Marx está transida por un fuerte sentido mesiánico. Marx anuncia leyes que pocos
pueden ¡eercolllo sutiles tendencias. Anuncia una fatal transformación del mundo: «El
hundimiento de la burguesía y la victoria del proletariado son igualmente inevitables.»
Aunque las conclusiones a las que llega Marx son diametralmente opuestas a las
de la escuela clásica liberal, en muchos aspectos; sin embargo, Marx no deja de ser Un
discípulo de esa escuela. Aunque Darwin fue involuntario causante de las peores El capitalismo que él conocía conducía a unaconcentraci6n cada vez mayorde los
vertientes de la economía liberal, como hemos visto en el capítulo anterior, Marx sentía capitales, a la desaparición de las demás clases sociales. y la «simplificación» de la
porél una gran admiración. Se dice que pensóen dedicarle el primcrtomo de «El Capitab. sociedad en dos clases, la burguesía y el proletariado. 1" Pero los proletarios, a diferencia
:uSu visión de la historia coincide con la evolución de las especies de Darwin. Hay una de lo que ocurría en el pasado, por la propia materialidad del modo de producción,
lógica evolutiva en la historia. No es el hombre el que hace la historia. Existen fuerzas estaban juntos, en contacto, y tomando conciencia de su situación. Ello conducirla de
naturales en los fenómenos sociales que conducen inexorablemente a determinadas manera más o menos inmediata a la revolución social que instauraría el social ismo. Marx
transformaciones. afirma que es la propia industrialización laque dará lugar a larevolución: «La burguesía
no ha forjado solamente las armas que deben darle muerte; ha producido también los
La historia y sus sufrimientos dejaron de ser consecuencias del «pecado original»
hombres que empuñarán esas armas: los obreros modernos, los proletarios.»I~Y en «El
y pasaron a ser los dolores de parto de una sociedad paradisíaca que vendría inevita~
Capital» agrega: «Lacentralizaci6n de los medios de'producción y lasocialización del
blemente 11 Así como el triunfo del m,.ls apto era el camino de la evolución en Darwin,
trabajo llegan a un punto en que se hacen incompatibles con su envoltura capitalista.
en Marx, el triunfo de una clase social sobre otra era lo que hacía avanzar la historia.
Esta salta hecha añicos. Ha sonado la hora final de la propiedad privada capitalista. Los
S iguiendo a Hegel, explica la historia como la superqción de detenninadas contradiccio-
expropiadores son expropiados.»:"
nes. Cuando se afinna un principio, o un sistema social o económico nace su antítesis.
La burguesía es la antítesis del mundo feudal y corporativo, y la síntesis que logra, la Como dice Karl Popper, según Marx <da acumulación capitalista resulta ser un
revolución industrial burguesa, genera una nueva contradicción, el proletariado. La proceso suicida y contradictoriO» que «(fomenta el progreso técnico, económico e
resolución de esta contradicción se logrará con una inevitable revolución social que histórico hacia el socialismo.» ,1 El desarrollo de las mismas cont'radicciones del
conducirá aJa desaparición del capitalismo y su reemplazo por el socialismo. Como decía capitalismo (la disparidad en la distribución de la riqueza, la concentración de capitales
Stalin, siguiendo las líneas del Manifiesto Comunista 11: «La dialéctica considera la y la sobreproducción), es una señal de avance hacia el socialismo. «El único camino
nacuraleza no como un estado de reposo y de inmovilidad. de estancamiento y de histórico porel cual pueden destruirse y transformarse las contradicciones de una fo'rma
inmutabilidad. sino en movimiento y en cambio perpetuo, en renovación y desarrollo histórica de producción es el desarrollo de esas mismas contradicciones.»:!
incesantes, donde nace y se desarrolla siempre alguna cosa y donde siempre algo se
De ahí se desprende que en la lógica Marxista la revolución llegaría primero a
descompone y desaparece.» 11
Inglaterraya que allí el capitalismo estaba maduro. Yaque <dos obreros fabriles ingleses
En palabras de Marx: «A grandes rasgos podemos designar como otras tantas fueron los campeones no s6lo de la clase trabajadora inglesa, sino de roda la clase
épocas progresivas de la formación económica de la sociedad, el modo de producción trabajadora moderna en general, y sus teóricos fueron también los primeros que
asiático, el antiguo, el feudal y el moderno burgué.s. Las relaciones burguesas de arrojaron el guante a la teoría del capital.» 1.1 era natural que allí ocurriera la primera
producción son la última forma antagónica del proceso social de producción; antagó- revolución socialista exitosa.
nica no en el sentido de un antagonismo individual, sino de un antagonismo que
En diversos textos de Marx podernos encontrar esta tendencia hacia la «acentuaR
proviene de las condiciones sociales de vida de los individuos. Pero las fuerzas
ción de las contradicciones». Marx no quiere serun «reformista» y entonces afinnaque
78 Las Ideologías en el Siglo XXI El Marxismo 79

la pequeña industria, (hoy la llamaríamos «Pyrnc») impide «cllibre desarrollo de las degenerando y desaparecen con el desarrollo de la gran industria; el proletariado, en
fuerzas sociales productivas. Sólo es compatible con los estrechos límites elementales cambio, es su producto más peculiar.» 2')
primitivos. de la producción y la sociedad. Querereternizarla equivaldría, a «decretar I~
En su inconcluso esbozo de las clases sociales afimla que hay tres clases sociales
mediocridad general.»:'~ o como dice Engels «Hay que hacer la opresión real todavía más
(capitalistas, obreros y campesinos) y que además «es cierto que desde este punto de
opresi va, ailadiendo a aqueJlaconciencia de laopresión haciendo la infamia todavía más
vista también los médicos y los funcionarios, por ejemplo, formarían dos clases, pues
infamante al pregonarla.»H
pertenecen a dos g.rupos sociales distintos, cuyos compo~entes viv~n de. rentas
Pero el materialismo histórico de Marx no es sólo un camino que las sociedades procedentes de ~a ITIl~ma fue~te en cada un~ ~e ellos. Y lo m.ls~.~ podna de~lrse ~el
recorren de manera inexorable, es también la explicación
lt
de toda la realidad humana por ~ infinito desperdigamiento de Intereses y POSICIones en que la dlvlsIOn del trabajO SOCial
la economía. Es el «economicismo» llevado a su máxima expresión. Todas las manifes~ ~ separa tanto a los obreros como a los capitalistas y a los terratenientes, a estos últimos,
taciones de la cultura humana son consecuencia de un modo de producción, y sirven _'o; _..
por ejemplo, en propietarios de viñedos, propietarios de tierras de labor, propietarios
a sus fines. de bosques, propietarios de minas, de pesquerías, etc.» Allí, significati vamente dejó de

Así concebido el marxismo no es sólo una teoría económica. Es una cosmovisión


y una metafísica porque no se limita a relatar, pronosticar o promover hechos históricos,
l- escribir. Nunca sabremos si los sorprendió la muerte, o lo desconcertó la complej idad
del problema que se abría ante su aguda observación.

o sistemas económicos o políticos. Trata de explicar el sentido de la vida e1elhombre El origen ele las clases sociales, según Marx «no es, evi.dentemente, obra de la
en la luchaporel socialismo, destruye toda visión de un Dios trascendente, reduce todas historia natural, ni es tampoco un estado de cosas social común a todas las épocas de
las manifestaciones de la cultura a ser una «cáscara» (superestructura) de la verdadera la historia. Es, indudablemente, el fruto de un desarrollo histórico precedente, el
naturaleza de la vida social determinada por los modos de producción. producto de una larga serie de transformaciones económicas, de la destrucción de toda
una serie de formaciones más antiguas en el campo de la producción social.».'"
Clases sociales
Es esencial a la concepción marxista la idea de que «el obrero moderno, lejos de
«La historia de todas las sociedades que han existido hasta nuestros días es la, :- elevarse por el progreso de la industria, desciende siempre más y más por debajo de las
hiswriade la lucha de clases.»2h Esta frase, siempre repetida, del Manifiesto Comunista" condiciones de vida de su propiaclase.»,lI Estadinámica irreversible del empeoramiento
nos brinda una doble visión de lo que para Marx es la historia. Por un lado, hay un solo de las condiciones de vida del proletariado, no podía conducir a otra cosa que la
protagonismo, el de las clases sociales. Los indi viduos son corpúsculos arrastrados por revolución. Detengámonos en este éoncepto. Es esencial para el pensamiento marxista
fenómenos sociales a los que ellos sirven de manera más o menos consciente. EL. el permanente y progresivo deterioro de las condiciones de vida del obrero, en eso se
personaje de la historia es la clase social. Y una segunda afirmación, no menos. basa su predicción profética de la historia.
importante, es que lo que liga a las clases sociales es la lucha.
La palabra «proletario» proviene de «prole)). El proletario es aquel que sólo tiene
Marx no llegó nuncaadefinir, ni siquiera explicar las clases sociales. Comosesabe descendientes. Por eso mismo como <<110 tienen nada que salvaguardar; tienen que
de los tres tomos de «El Capital» solo vio la luz antes de su fallecimienlO el primero. Los destruir todo lo que hasta ahora ha venido garantizando y asegurando la propiedad
otros dos tomos, fueron recopilados de sus manuscritos y editados por su amigo y privada cxis[ente.))-'~
mecenas Frederich Engels. En el último capítulo del libro (Capítulo 52 del tomo III) Marx
se pregunta «¿qué e~ una clase?» Pocos renglones después Engels agrega: «[Al llegar Pero ni la misma descendencia, ni la familia se escapan a la radical transformación
aquí se interrumpe el manuscrito (F. E.)]»17Marx nunca llegóaresponderesa pregunta. que el mundo debe sufrir con motivo de la revolución socialista. Especialmente en la
concepción de Engels, la familia burguesa corresponde a la ideade propiedad privada,
Sin embargo, a lo largo de su obra, nos deja pistas para reconstruir que lo que da mientras que en una sociedad sin clases, las mujeres y los hijos debtan ser comunes. «El
lugar a las clases sociales no es su nivel de riqueza sino el origen de sus ingresos. Son
proletario no tiene propiedad, sus relaciones con b mujery con los hijos no tienen nada
burgueses los que tienen capital y toman obreros porun salario, son proletarios quienes decomúncon las relaciones familiares burguesas. [... ] Las leyes, la moral, lareligión son
trabajan por ese salario. ¿Así de simple? Efectivamente como dicen en el Manifiesto para ellos meros prejuicios burgueses.)) O como agrega en el Manifiesta Comunista:
,',1

Comunista: «Nuestra época, la burguesía se distingue ( ... ) por haber simplificad.o las «Las declamaciones burguesas sobre la familia y la educación, sobre los dulces lazos
contradicciones de clase. Toda la sociedad va dividiéndose cada vez más en dos que unen a los padres con sus hijos, resultan más repugnantes a medida que la gran
grandes campos enemigos, en dos clases, que se enfrentan directamente: la burguesía industria destruye todo vínculo de familia para el proletariado y transforma a los niños
y el proletariado.» l" «De todas las clases que hoy se enfrentan con la burguesía, sólo en simples artículos de comercio, en simples instrumentos de trabajo»."
el proletariado es una clase verdaderamente revolucionaria. Las demás clases van
80 Las Ideologías en el Siglo xxr El Marxismo 81

Marx alude a la unidad de la clase burguesa cuando se ve atacada por movimientos en tela una determinada cantidad de hilado, seguramente quedaría reducido a la mitad.»
revolucionarios en estos términos: «a pesar de las rencillas que les separan en el campo
de la concurrencia. constituyen una verdadera masonería cuando se enfrentan con el Es esencial comprender que. a mi juicio, así como la descripción de las atrocidades
conjunto de la clase obrera.»-'-' que sufrían los obreros en el siglo XIX es la motivación que impulsa a Marx, su teoría
del valor es la piedra fundamental de toda su construcción. Como era un postulado
Teoría del Valor afirmado por los patriarcas de la economía política. no pres!.ó demasiada atención en
Marx, toma de los economistas clásicos la teoría, que ya había expresado Aclam demostrar su veracidad. Había sido reconocido por sus archi enemigos, los teóricos del
Smith, en el sentido de que dos mercaderías que insumen igual cantidad de trahajo valen liberalismo. Eso bastó. Como todo buen postulado. se dio por cierto, y a partir de allí
lomismo .. \h construye toda su teoría económica.

Como hemos visto. esta teoría del valor económico basada en las horas de trabajo Este carácter esencial del principio del valor - trabajo es reconocido por los autores
empleado fue también parcialmente seguida por David Ricardo, y adoptada por Marx marxistas contemporáneos. Como dice Karl Mandel «El núcleo de lateorÍamarxistadel
para cimentar su edificio. ¿Qué es lo que tienen en común dos mercaderías diferentes valor que fundamenta toda la teoría económica marxista en general.».1
para ser intercambiadas entre sí? La equivalencia entre dos objetos no puede estar en
Marx diferencia entre el valor real de una mercadería, que es determinado por la
la naturaleza misma de los objetos. (Tomemos ahora dos mercancías, porejemplo trigo
cantidad de horas empleadas en suelaboración del valor comercial, que surge del precio
y hierro. Cualquiera que sea la proporción en que se cambien, cabrá siempre represen-
al que finalmente es vendido el producto. Se ha dicho. con bastante razón que Marx,
tarla por una igualdaden que una determinada cantidad de trigo equivalga a una cantidad
aunque se refiere permanentemente a la ley de la oferta y la demanda, pone el acento en
cualquiera de hierro.» 11 De esta sentencia se desprende que el valor de las mercaderías
la oferta y pierde de vista la demanda. Es necesario hacer mucha esgrima verbal para
es el que surge de la «indiferencia» que determinadas cantidades de hierro o de trigo
coincidir con Anthony Giddens cuando afirma que a Marx: «muchos lo han interpretado
producen en un eventual comprador. Si dos kilogramos de hierro se cambian por
erróneamente, entre ellos los que dicen que Marx no reconoce en absoluto la función
doscientos kilogramos de trigo será porque ambos tienen el mismo valor. El comercio
de la demanda. A lo largo de su estudio en el volumen primero, Marx supone una
es posible porque cada cosa tiene un precio, que es una 8,bstracción de una cualidad
situación en que la oferta y la demanda están equilibrada~. Marx no ignora la importancia
del producto, su «valor».
de la demanda; pero de la teoría del valor-trabajo se aesprende que la demanda no
Marx recurre a Aristóteles para definir la medida del valor económico: «El cambio determina el valor, aunque puede afectar a los precios.» H

-dice Aristóteles- no podría existir sin la igualdad. ni éstasin la conmensurabilidad». Mas


Cuando Marx tratade mostrar la diferencia entre valor y precio de venta afirma que
al llegar aquí. se detiene y renunc"iau seguir analizando laforrnadel valor. «Pero en rigor
«cuando la mercancíaconcretade que se tratase produce en cantidad que rebasa el límite
-añade- es imposible que objetos tan distintos sean conmensurables», es decir.
de las necesidades sociales, se derrocha una parte del tiempo de trabajo social y la masa
cualitativamente iguales. Esta equiparación tiene que ser necesariamente algo ajeno a
de mercancías representa en el mercado. en estos casos, una cantidad mucho menor de
la verdadera naturaleza de las cosas, y por tanto un simple «recurso para salir del paso
trabajo social que la que realmente encierra. [... ] Estas mercancías tienen que venderse.
ante las necesidades de la práctica». ,,"
en consecuencia, por menos de su vatorcomercia.l, e incluso quede invendible una parte
Dice Marx: «¿qué es el valorde una mercancía? La forma materializada del trabajo de ellas. Parel contrario. cuando el volumen del trabajo social invertido en la producción
social invertido para su producción. WLuego se pregunta «¿Cómo se mide la magnitud de una determinada clase de mercancías sea demasiado pequeño en relación con el
de este valor? Por la cantidad de «sustancia creadora de valor», es decir, de trabajo, que volumen de la necesidad social concreta que este producto ha de satisfacer, el rcsultado
encierra. Y, a su vez. la cantidad de tfab<.~o que encierra se mide por el tiempo de su es el inverso. En cambio, si el volumen del trabajo social invertido en la producción de
duración, y el tiempo de trabajo, tiene, finalmente, su unidad de medida en las distintas un determinado artículo corrcsponde al volumen de la necesidad social que se trata de
fracciones de tiempo: horas, días, etc.» -11) satisfacer, de tal modo que la masa producida corresponda a la medida normal de la
reproducción, si la demanda permanece invariable. las mercancías se venderán por su
Posteriormente afina el criterio definiendo que no es estrictamente el tiempo
valor comercial. El cambio o venta de las mercancías por su valor es lo racional, la ley
empleado en la fabricación de una mercancía en concreto, sino el tiempo «socialmente
natural que rige su equilibrio; de ella debe partirse para explicar las divergencias; y no
necesario» que define como (aquel que se requiere para producir un valor de uso
al revés. partiendo de las di vergencias para explicar la ley .»-l-l Como se ve. el pensamiento
cualquiera, en las condiciones normales de producción y con el grado medio de destreza
de Marx en este aspecto es extremadamente burdo. En primer término diferenciar el valor
e intensidad de 'trabajo imperantes en la sociedad.» ya que rceonocé que «después de
«natural» de una mercadería de su valor comercial es una petición de principios con la
introducirse en Inglaterrael telarde vapor, el volumen de trabajo necesario para convertir
82 Las Ideologías en el Si?lo XX £l MOl'xislllO
83

afirmación dequeel valores aquello que hace intercambiables a dos objetos de diferent del fetiche mercancía, que cobra en el dinero una forma visible y fascin.adora.»)47El d,inero,
naturaleza. Pero además imagina la demanda corno una variable independiente de~: ara Marx, tiene la finalidad de esconder la «plusvalía» de los oJos del trabajador.
precio. Parecería ~ue una det~~ninada p.oblación demanda ~na detenni nada can tidad tija. ~cuanto más ahondamos en el procesade valorización del capital más vernos mixtificarse
de queso, luego sI1a producclOn es equivalente a esa necesIdad el precio corresponderá relación capitalista y menos se descubre el secreto de su organismo interno.»'¡~ Como
Ia .
al valor. La economía no funciona así. Las cantidades demandas de un producto. lodice de manera extremadamente elocuente Marx: «El capital es trabaja muerto que no
dependen del precio, y el precio que están dispuestos a pagar por cada producto' sabe alimentarse, como los vampiros. más que chupando trabajo vivo, y que vive más
depende de los deseos de los consumidores. Todo ello no aparece en la teoría marxista. :~ cuanto más trabajo vivo chupa. El tiempo durante el cual trabaja el obrero es el tiempo

De la adopción, sin más, de la tcoríadel valor- trabajo, se desprende como inmediata :~


consecuencias algo en lo que ni Smilh ni Ricardo habían reparado. Si el valor de una
mercadería lo ~si~naexclusivamente
!-~
el tiempo de trabaj~ necesario para producirla, todo '~ ,-
durante el que el capitalista consume la fuerza de trabajo que compró.» ~"

Marx explica en estos términos la cuestión de la «reproducción de la fuerza de


trabajo)): «el tiempo de trabajo necesario para producir la fuerza de trabajo viene a
lo que el capHa]¡sta gana es un robo contra el trabajador. Nace así la teoría de la _ reducirse al tiempo de trabajo necesario para la producción de estos medios de vida: o
«plusvalía». -f lo que es lo mismo, el valor de la fuerza de trabajo es el valor de los medios de vida
necesarios para asegurar la subsistencia de su poseedor. (... ] Al ejercitarse. al trabajar,
Plusvalía se gasta una determinada cantidad de músculos, de nervios, de cerebro humano, etc.,
Si el valor de una mercadería está determinado por la cantidad de horas de trabajo que es necesario reponer, [... ] Después de haber trabajado hoy. el propietario de la fuerza
que se emplean en su fabricación, ¿cómo puede existir utilidad del empresario? Marx de trabajo tiene que volver a repetir mañana el mismo proceso, en idénticas condiciones
afinna que esto se debe a que.-el salario no refleja el verdadero valor del trabajo sino una de fuerza y salud. Por tanto, la suma de víveres y medios de vida habrá de ser por fuerza
porción del mismo, El salario está definido por la necesidad de «reponen) la fuerza de suficiente para mantener al individuo trabajador en su estado normal de vida y de
producción trabajo, es decir porel costo de supervivencia del obrero. Si un obrero trabaja. trabajo.» .1" O como había dicho antes en el Manifiesto Comunista «(el costo de
12 horas diarias, puede cubrir el valor de su salario trabajando 8 horas y el resto es la producción del trabajo consta precisamente de la cantidad de medios de subsistencia
plusvalía que el patrón le roba. La teoría del valor trabajo, postulado en el que se basa indispensable para que el obrero esté en condiciones de mantener su capacidad de
la plusvalía es un postulado erróneo, pero una vez aceptado sin mayor esfuerzo se trabajo y para que la clase obrera no se extinga. El obrero no percibirá por su trabajo más
desprende, con una lógica coherente, toda la teoría económica marxista. que lo indispensable para ese tin; el precio del trabajo o el salario será, por consiguiente.
el más bajo, constituirá el mínimo de 10 indispensable para mantener la vida.») ~I

Marx explicaque esta realidad de la plusvalía está encerrada, oculta por 10que llama -
el «fetichismo» del dinero, que en pocas palabras podemos explicar así. El patrón pacta Pero Marx percibió que no siempre los salarios cubren estrictamente las necesida-
libremente con el obrero un salario. _1.1 Paga la totalidad del salario pactado y con eso, la des de supervivencia del individuo para poder volver al trabajo al día siguiente y
situación aparenta ser justa. Compra materias primas, invierte en maquinarias, y entonces hizo un poco más sutil afirmación agregando: (Las necesidades naturales, el
finalmente vende un producto que le pertenece porque pagó de su bolsillo las materias alimento, el vestido, lacalefacción, la vivienda, etc., varían con arreglo a las condiciones

I
primas, los salarios y es propietario de la tierra y las máquinas que la produjeron. Al del clima y a las demás condiciones naturales de cada país. Además. el volumen de las
vender el producto obtiene su ganancia y he aUí el secreto. La utilidad parece ocurriren ~ lIamadas necesidades naturales, así como el modo de satisfacerlas, son de suyo un
la venta del producto, y según Marx, ateniéndose a la teoría valor trabajo, la utilidad f' producto histórico que depende, por tanto, en gran parte. del nivel de cultura de un país
ocurrió en el proceso de producción, cuando el obrero elaboró el producto y recibió sólo y, sobre todo, entre otras cosas, de las condiciones, los hábitos y las exigencias con que
parte de su valor en forma de salario. se haya formado la clase de los obreros libres.» Esta salvedad permite que hoy los
1:'

marxistas siganjustificando esta ley. afirmando quesi un obrero tiene una hermosa casa.
Como dice Marx: «Por I-nuchas vueltas que le demos, el resultado será siempre el
un auto, teléfono, luz eléctrica y gas, su salario sigue siendo de subsistencia de acuerdo
mismo, Sí se cambian equivalentes. no se produce plusvalía, ni se produce tampoco ~,,;
con (<1ascondiciones, los hábitos y las exigencias con las que se han fonnado». Así,
aunque se cambien valores no equivalentes. La circulación o el cambio de mercancías
siempre el salario es un mero instrumento de subsistencia, no importa su cuantía, ni lo
no crea valor,))-l°El ocultamiento de esta realidad se hace mediante el dinero: «De aquí
que eso represente.
la magia del dinero. La conducta puramente atomística de los hombres en su proceso
social de producción, y, por tanto, la-forma material que revisten sus propias relaciones En olro lugar Marx agrega que no basta que el obrero subsista, ya que siendo el
de producción, sustraídas a su control y a sus actos individuales conscientes, se revelan obrero un ser mortal, «la suma de los medios de vida necesarios para la producción de
ante todo en el hecho de que los productos de su trabajo revisten, con carácter general, la fuerza de trabajo» debe incluir (<1osmedios de vida de los sustitutos, es decir, de los
forma de mercanCÍas. El enigma del fetiche dinero no es, por tanto, más que el enigma hijos de los obreros, para q~e esta raza especial de poseedores de mercancías pueda
84 Las Ideologías en eL Siglo XXt El Marxismo 85

perpetuarse en el mercado.» Este argumento es extremadamente débil, porque en 1


.1.' «plusvalía» relativa, es decir la relación entre la utilidad y el capital invertido, hace que
lógica de Marx podríamos preguntarnos ¿Qué le importa al patrón que su obrera muchos otros capitalistas vean ese negocio y redirijan sus capitales hacia esa actividad
concreto se reproduzca, si de todos modos lo harán otros obreros? o con lo que, la tasa general de utilidad tiende a verse permanentemente reducida. Los
Para que los salarios se mantengan bajos, Marx alude al concepto de «ejército d~- capitales compiten unos con otros y cuánto más capitales se aplican menos serían las
utilidades. Marx no pudo prever en su época que los inventos podían ser tan vertigi-
reserva}) de trabajadores. Los desocupados son quienes mantienen bajo los salarios'
noSOS que generaran como en la actualidad, pennanentemente nuevos negocios que
presionando a los que trabajan. «y cuanto mayor es este ejército de reserva en''.
aparecen como por arte de magia. Pero Marx insiste en esa tasa decreciente, y de manera
proporción al ejército obrero en activo, más se extiende la masa de la superpoblaci6n-.
muy reiterativa en el tercer tomo de «El Capital» insiste en la tendencia a igualarse que
consolidada, cuya miseria se halla en razón inversa a los tonnentos de su trabajo. s,
tienen las tasas de rentabilidad del capital. Esta afinnación que ningún economista
Comercio podría negar, consiste en describir que los capitales, en su búsqueda por obtener
r,
utilidades se van desplazando hasta que en todos lados obtienen tasas de rendimiento
El comercio paraMarx es incapaz de agregar valor, porque la mercadería no cambia._
semejante. Marx lo explica de este modo: «el capital de cada rama de producción tiene
Como para Marx el valor debe ser una propiedad inherente a la propia mercadería, eS-j
que participar en la plusvalía total arrancada a los obreros por el capital global de la
imposible que un cambio de dinero por mercancía le agregue algo. Las explicaciones
sociedad en proporción a su magnitud, o de que cada capital por si sólo puede
sobre el comercio son. por eso mismo muy rudimentarias «Detrás de las tentativas de'.'
considerarse como un fragmento del capital total, por lo cual cada capitalista debe
quienes se esfuerzan por presentar la circulación de mercancías como la fuente de la"
concebirse en realidad como un accionista de la gran empresa colectiva. interesado en
plusvalía se esconde, pues, casi siempre, un quid pro qua, una confusión de valor de
la ganancia total, en proporción a la magnitud del capital con que en ella participa.» ~K

uso y valorde cambio. [... ] Pero lo cierto es que las mercancías no se pagan dos veces":
una por su valor de uso y otra por su valor. Y si para el comprador el valor de uso de Lo importante para Marx. es la consecuencia de esta igualación decreciente de las
la mercancía es más útil que para el vendedor, a éste le interesa más que al compr~dor" lasas de utilidad: «La tendencia a la baja de la cupta de ganancia lleva aparejada la
su forma en dinero. De no ser así, no la vendería.» ~-' tendencia al alza de la cuota de plusvalía, es decir, del grado de explotación del trabajo.
Nohay, pues, nada más necio que pretender explicar la baja de lacuotade ganancia por
Pese a esta ingenua manera de analizar la esencia de la actividad mercantil, no deja<
el alza de la cuota del salario. aun cuando excepcionalmente puedan darse casos de
de asombrar la certeza con la que predijo algunas consecuencias del comercio interna~
éstos.» ~9

cional: «Las cosas han llegado a tal punto que una nueva máquina que se invente ahora
en Inglaterra podrá, en el espacio de un año, condenar al hambre a millones de obreros Este fenómeno conduce a una cierta fonna de «solidaridad de clase» entre los
de China. De este modo, la gran industria ha ligado los unos a los otros a todos I~s burgueses: «cada capitalista de por sí, al igual que la totalidad de los capitalistas de cada
pueblos de la tierra, ha unido en un solo mercado mundial todos los pequeños mercados esfera especial de producción. se halla interesado. no sólo por simpatía general de clas'e,
locales, ha preparado por doquier el terreno para la civilización y el progreso y ha hecho sino directamente, por motivos económicos. en la explotación de la clase obrera en su
las cosas de tal manera que todo lo que se realiza en los países civilizados debe. conjunto por el capital en bloque y en el grado de esta explotación, puesto que,
necesariamente repercutir en todos los demás.»1" Lo único que deberíamos corregiresjt.- presuponiendo corno dadas todas las demás circunstancias, entre ellas el valor del
que en nuestros días son los chinos los que con su industria están dejando sin trabajÓ.l_ capital constante invertido en su totalidad, la cuota de ganancia media depende del
a los obreros ingleses. :-~~~ grado de explotación del trabajo total por el capital total.» '"

A Marx tampoco se le escapó de la vista la transfonnación del capitalismo individual


La Propiedad Privada
en el capitalismo financiero y accionario corno detenidamente loanalizaen el libro tercero
Marx niega que el capital se haya formado por el ahorro, o sea la privación def de «El capita!», pero finalmente no ve gran diferencia en la esencia del sistema: «El
consumo del algún trabajador. Afinna que el capital es plusvalía acumulada. (No~-- sistema de las acciones entraña ya la antítesis de la forma tradicional en que los medios
encierra, desde su origen, ni un solo átomo de valor que no provenga de trabajo ajen sociales de producción aparecen como propiedad individual; pero, al revestir la fonna
no retribuido.» n Lo que cabría preguntarse es ¿cómo surge la división de clases? Si de la acción, siguen encuadrados dentro del marco capitalista, por consiguiente, este
desde el comienzo, «ni un átomo» de trabajo propio origina el capital, ¿cómo hicieroñ sistema, en vez de superar el antagonismo entre el carácter de la riqueza corno riqueza
los burgueses primitivos para contratar a los primeros proletarios? social y corno riqueza privada, se limita a imprimirle una nueva fonna.»hl
Contrariamente a lo que afirmaba David Ricardo, Marx dice que la tasa de utilidad
es alta cuando alguien aplica a un proceso productivo una nueva maquinaria, nuevO
inventos, capitales muy grandes. Pero, la aparición de esta novedad que aumenta lá
86 Las Ideologías en el Siglo X 87
El Marxismo

Ciclos económicos violentas y disminuyendo los medios de prevenirlas.» nh Esta incapacidad serviría a la
evolución ya que «como resultado de la creciente competencia de los burgueses entre
Mar~ ~~refiere pe:manentemente a las «crisis» del sistema capitalista. Las descrÜie
r 'y de las crisis comerciales que ella ocasiona, los salarios son caJa vez más fluctuantes;
con erudlclOn y detallIsmo, y ve en ellas los más claros signos de la corrupción ¡ote '~
s~constante y acelerado perfeccionamiento de la máquina, coloca al obrero en situación
del sistema. esa contradicción que llevaría a la desaparición de la burguesía y al dorni~,a
del, proletariado. Las crisis son ~.e~criptascomo un exceso de producción «Si ~~
:ada vez más precaria; las colisiones individuales entre el obrero y el bur~ués adquieren
más y más el carácter de col isiones entre dos ciase? Los obreros empIezan a fo~mar
estomago del mercado no es lo sufICIentemente capaz de asimilar la cantidad total d-;
lienzo que afluye a él al precio normal de dos chelines por vara, tendremos en ello
prueba de que. se ha inver~ido en formarle trabajo textil una cantidad excesiva del tiemp~
t coaliciones contra los burgueses y actúan en común para la defensa de sus salanos.»

total de tra?a.Jo de la socICdad.»('! Ya lo había dicho antes en estos términos: «la libre' También Marx analizó larelación que existe entre el crédito y las crisis: «Este capital-
competencia, consecuencia necesaria de esta gran industria, adquirió pronto un carácte dinero ficticio disminuye enormemente en épocas de crisis, y con él el poder de sus
extraordinariamente violento; un gran número de capitalistas se lanzó a la industria • e nr oseedores de obtener dinero en el mercado a cuenta de él.» h' Las cOlTidas bancarias,
breve plazo se produjo más de lo que se podía consumir. Como consecuencia, no se ~l deseo de todos de recuperar sus préstamos es, como se sabe, uno de los impulsores
podían vender las mercancíás fabricadas y sobrevino la llamada crisis comercial; I de las depresiones económicas, y Marx ya lo había analizado: «En épocas de crisis llega
fábricas tuvieron que parar, los fabricantes quebraron y los obreros se quedaron sin pan: asU máximo la demandarle capital de préstamo y, por tanto, e,l tipo de interés; la cuota
Yen todas partes se extendió la mayor miseria. Al cab'o de cierto tiempo se vendieron~ de ganancia, Y con ella la demandade capital industrial, punto menos que desaparecen.
los productos sobrantes, las fábricas volvieron a funcionar, los salarios subieron y;': En estas épocas, nadie pide dinero prestado más quc para pagar, para saldar obligacio-
poco a poco, los negocios marcharon mejor que nunca. Pero no por mucho tiempo, yai nes ya contraídas. En cambio, en las épocas de reanimación de los negocios que siguen
que pronto volvieron a producirse demasiadas mercancías y sobrevino una nueva crisis " a la crisis se busca capital prestado para comprar y para convertir el capital-dinero en
que transcurrió exactamente de la misma manera que la anterior. Así, desde comienzo;o capital productivo o en capital comcrcial,»""Como agregaría Rosa de Luxemburgo: «Si
del presente siglo, en la situación de la industr"ia se han producido continuamente:' la, crisis, como sabemos, se originán de la contradicción entre la capacidad y tendencia
oscilaciones entre periodos de prosperidad periodos de crisis, y casi regularmente, cad. expansivas de la producción y la capacidad limitada del consumo, el crédito será
cinco o siete años se ha producido tal crisis, con la particularidad de que cada vez' justamente el medio más apropiado para poner en evidencia, tantas veces como sea
acarreaba las mayores calamidades para los obreros, una agitación revolucionaria necesario, esta contradicción. Ante todo, eleva la facultad expansiva de la producción
general y un peligro colosal para todo el régimen existente.» h1 • de modo exorbitante, y constituye el resorte oculto que lamueve a rebasarcontinuamen-
te los límites del mercado, Pero el crédito obra de dos distintas maneras. Si corno factor
Las crisis se originan por un fenómeno nunca visto en la historia universal: «Duran't'
en el proceso de la producción despertó la superproducción, razón de más para que, en
la crisis, una epidemia social, que en cualquier época anterior hubiera parecido absurda:
su calidad de intermediario en el cambio de mercancías, destruya durante la crisis las
se extiende sobre la sociedad: la epidemia de la superproducción. La sociedad se..
fuerzas productoras que él mismo convocó. Al primer síntoma de estancamiento, el
encuentra súbitamente retrotraída a un estado de barbarie momentánea; diríase que el
crédito se paraliza y deja al intercambio entregado a su propia suerte, precisamente
hambre, que una guerra devastadora mundial la han privado de todos sus medios de
cuando más debe ayudarle. Donde todavía subsiste se muestra falto de fuerza y de fin,
sUbsistencia;,la industria y el ~omer~i~ .par~~en aniqu,ilados. Y todo esto ¿por qué?:.
Porque la SOCiedad posee demasIada Clvlllzaclon, demasiados medios de vida demasia~
da industria, demasiado comercio.»'4 Estas crisis, sin embargo, a pesar de q~e «vienen".~ :.'
t< restrino'iendo hasta el mínimo, además. durante la crisis, la capacidad de consumo, Así,
pues, t;nemos que el crédito, lejos de ser un medio de eliminar estas crisis o al menos
de mitigarla, resulta, por el contrario. un especial y poderoso factor para la generación
a interrumpir la producción y q~~ sólo permiten tr~bajar algunos días de la semana, no _ "
de éstas.» 101
mennan, naturalmente, la COdlCJa de alargar la Jornada de trabajo. Cuantos menos, '
negocios se hagan, mayor ha de ser la ganancia obtenida por los negocios hechos:_.
Cuanto menos tiempo se trabaje, más tiempo de trabajo excedente hay que arrancar.» ..,;.....
Ideología
M Marx toma la palabra ideología y le da un nuevo significado en su coherente
razonamiento. Comienza analizando la «igualdad ante la ley» y dice que esta «canguis.
Para Marx el sistema capitalista no podía encontrar solución a esta, una de sus más: ~ la» de la burguesía no es más que una expresión del deseo de la burguesía de tener
agudas contradicciones. Cuando se pregunta qué hace la burguesía para salir de la crisis,~ «hombres libres» para comprar su trabajo y obtener plusvalía. La ideología es esa falsa
afinna; «Por una parte, por la destrucción obligada de una masa de fuerzas productivas; .. , conciencia que presenta los intereses de la clase social dominante como verdades
por otra, por la conguista de nuevos mercados y la explotación más intensa de los absolutas.
antiguos. ¿De qué modo lo hace, entonces? Preparando crisis más extensas y más:-


88 Las Ideologías en el Siglo XXl £1Marxismo 89

Como resume magistralmente en su Introducción General a la Crítica de la Economía religiosa y de libertad de conciencia no hicieron más que reflejar el reinado de la libre
Política: «El conjunto de estas relacÍones de producción forma la estructura económica concurrencia en el dominio de la conciencia.» 7\
de la sociedad,la base ~ealsobre la que se eleva un edificio jurídico y político y a la~ue. De manera muy irónica Marx llama a los economistas clásicos «filisteos»,
corresponden determinadas formas de conciencia social. El mundo de producció~' de' ,(falsificadores}) Yotras afirmaciones parecidas: «Para inventar todos esos subterfugios
la vida material determina el proceso de la vida social, política y espiritual en general.' y argucias y otras parecidas, están ahílos profesores de economía política, que para eso
Noes la conciencia del hombre laque determina su ser, sino, porel contrario, el ser social
es lo que determina su conciencia.» 71 .",i cobran.»7 «Pero este prejuicio no se convierte en dogma hasta que viene el archifilisteo
h

Jeremías Bentham, este oráculo seco, pedantesco y charlatanesco del sentido común
Desde el derecho positivo, hasta las más excelsas muestras del arte. la música, la ,i:- burgués del siglo XIX.» 77
pintura, la arquitectura no son para Marx más que una cubierta engañosa que encubre
un modo de producción, y todas esas formas exteriores no hacen más que engañar,
I"~ Pero las iras y la intransigencia de Marx no alcanzan sólo asus opositores acérrimos,
los liberales. También arremete contra todos los socialistas que él denomina «utópicos».
justificar e intentar perpetuar un sistema económico. - .
Tanto él como su inseparable amigo Engels, [crminan distanciándose de todos los
Como dice P. Oras «Marx declara la falsedad de Iaconciencia(del complejornundó -l. partidOS obreros y socialistas existentes, porque ninguno satisfacía las rigurosas
exigencias de su pensamiento. Veamos un ejemplo. El partido socialista alemán elaboró
de las ideas t1losóficas, religiosas, morales, prácticas) en cuanto mundo autónomo y t:, '..
capaz de un valor propio. La conciencia está siempre subordinada a inexcusables un programa que contenía la siguiente frase: {(Partiendo de estos principios, el Partido
relaciones económicas, de las que en cierta medida es espejo y mistificación.» n Esto: Obrero Alemán aspira, por todos los medios legales, al Estado libre y la sociedad
signiticaque el marxismo noes sólo un proyectopolílico, es una verdadera concepción socialista; a la abolición del sistema del salario, con su ley de bronce y la explotación
gnoseológica. Una manera de concebir el conocimiento. El hombre no es capaz d~~- bajo todas sus formas; a la supresión de toda desigualdad social y política.» Si leemos
entender lo que pasa en su mundo, porque esa «falsa conciencia» que es la ideología este párrafo parecería que Marx debería sentirse identificado, pero no fue así. No sólo
ha recubierto sus pecados con un manto falso de aparente santidad. La cultura es para dedicó un largo escrito a criticarlo sino que temlina afirmando que: «el mero hecho de
la mayoría de los hombres el adiestramiento que los convierte en máquinas y el derecho que los representantes de nuestro Partido fuesen capaces de cometer un atentado tan
no es más fIue la voluntad de la clase burguesa erigida en ley 7.1 -.- monstruoso contra una concepción tan difundida entre la masa del Partido, prueba por
sísolo la Jigerezacriminal, la faltade escrúpulos con que ellos han acometido la redacción
La religión es el «opio de los pueblos», ese conjunto de creencias falsas impuesta,;'~
de este programa de transacción.» '" Evidentemente, Marx no era un hombre fácil de
en la mente de los oprimidos para que no cuestionen nada, para que acepten mansamente
tratar, ni tenía una alta estima por la tolerancia. Esta intransigencia que rayaba en la
su situación y esperen una recompensa en el cielo. Cuando leemos sermones como el'
soberbia, muestra cómo Marx, a pesar de su intento de formar un socialismo científico,
que se atribuye al Obispo Anglicano Meade dirigiéndose a los esclavos, no podemos'
ajeno a toda ideología, termina siendo esclavo de una ideol~gía propia. Su visión es tan
menos que reconocer que las palabras de Marx encerraban algo de verdad: «Las faltas
cerrada que no admite la confrontación o el enriquecimiento propio del quehacer
deque seáis culpables en lo que se refiere a vuestros amos y amas sean faltascometida.s .
científico, y reacciona de manera agresiva y descalificadora con todos sus oponentes.
contra Dios mismo, quien ha colocado en su propio reemplazo, por sobre vosotros a :~'
vuestros amos y amas [... J si los agraviáis Dios os castigará por ello severamente en el.! El Marxismo, la Política y la revolución
otro mundo» ...':f
ParaMarx el Estado es el órgano mediante el cual unaclasesocial dominante impone,
Aún un sacerdote como Montalambert que fue reconocido como un integrante del .i mediante el monopolio de la fuerza su voluntad a otra clase. Mientras existan clases
clero «progresista» o «Iiberab afinnaba: «Toda la doctrina de la Iglesia cabe en estas--l- sociales se necesitará del Estado para que una clase someta a la otra. HEI Estado es para
dos palabras: abstenerse y resperar, y su cordura dice al pobre: no robarás los bienes :; Marx como la Junta directiva de la burguesía, el órgano donde, siendo competidores
ajenos. no solamente no robarás; sino que tampoco los desearás, es decir, no prestarás' entre sí, acuerdan las bases para la supervivencia y beneficio de su clase.
oído a esas enseñanzas pérfidas que soplan sin cesar en tu alma el fuego de la codicia :-:"
Mucho se ha debatido sobre las relaciones entre la democracia y el Marxismo, de
y de la envidia. Resígnate a la pobreza y serás recompensado en la vida eterna.») N." >

hecho, el mayor cisma que surgiría entre los seguidores de Marx se centraría en la
Hasta las más nobles aspiraciones de liberalismo hacia la tolerancia son interpre~ - ':- posibilidad derecorrerel camino hacia el socialismo mediante las fonnas democráticas.
tadas por Marx ~orno expresiones ideológicas: «cuando en el siglo XVIII las ideas Diferentes textos de Marx dan lugar a ambas intcrpretaciones. Algunos pensaron que
mediante la acción política se podían cambiar el capitalismo por el socialismo y otros,
lucha a muerte contra la burguesía entonces revolucionaria. Las ideas de libertad como Lenin, afirman que sólo mediante «dictadura del proletariado») se podía hacer la
revolución ya que «en la sociedad capitalista, bajo la" condiciones del desarrollo más
90
Las Ideologías en eL Siglo 9/
El Marxismo

favorable de esta sociedad, tenemos en la República democrática un democratismo


S o-e inmediatamente la cuestión de la violencia revolucionaria. Si el Estado
o menos completo. Pero este democratismo se halla siempre comprimido dentro de 1
U,[ecruentedemocrático no lo es en realidad ¿Cómo pueden los sometidos cambiar
estrechos marcos de la explotación capitalista y es siempre. en esencia, por esta razó ' P~n b'.
, '" destino?Enel manifiesta Comunista Marx y Engels proclaman que los o jeuvos
un democratismo para la minoría, sólo para las clases poseedoras, sólo para los ricos: ,U trIS e . I ' d I d
artido «sólo pueden ser alcanzados derrocando por la VIOenCJa to o e or en
La libertad de la sociedad capitalista sigue siendo, y es siempre, poco más o menos, i de'up, l.'
. 1 . stente. Las clases dominantes pueden temblar ante una revo uClOncomUnista.
.
que era la libertad en las antiguas repúblicas de Grecia: libertad para los esclavistas. socJU eXl , , d T
LoS proletarios no tienen nada que perder en ella mas que sus ca enas, lenen, en
virtud de las condiciones de la explotación capitalista, los esclavos asalariádos modero::
¡;,lOlbio,un mundo que ganar.».'I1
nos viven tan agobiados por la penuria y la miseria, que «no están para democracias~
«no están para política», y en el curso corriente y pacífico de los acontecimientos, It~>,_ Engels agrega en otra obra: «En política no existen más q~e dos fuerzas decisivas:
mayoría de la población queda al margen de toda participación en la vida político-soci. , arann',zada del Estado el ej.ército, v la fuerza no orgamzada, la fuerza elemental
la 1uerza o' '- . . d..
[... ] Democracia para una minoría insignificante, democracia para los ricos: he ahí" de las masas populares.» ~~Tampoco Marx deja mucha ~uda a~erca de los m.e lOSque
democratismo de la sociedad capitalista. Si nos fijamos más de cerca en el mecanismo -- ne cuando afirma en «El Capitah) que «La VIOlenCia es la partela de toda
" propa , I d. , h d
de la democracia capitalista, veremos siempre y en todas partes, hasta en los «peque; _ sociedad vieja que lleva en sus entrañas ~tra .n,ue,:,a.» ,-'o cuando en «E lecJOC o e
ños», en los aparentemente pequeños, detalles del derecho de sufragio (requisito d Brumario» agrega «Si más tarde la ConstltUClOn j~e muerta por las b~yonetas, no hay
residencia, exclusión de lamujer, etc.), en la técnica de las instituciones representativas que olvidar que también había sido guardada en el vientre materno y trmdaal mundo por
e-n los obstáculos reales que se oponen al derecho de reunión (¡los edificios públicos' las bayonetas, por bayonetas vueltas contra el pueblo.» "h
no son para los «de abajo» !), en la organización puramente capitalista de la prensadiariat La revolución de los proletarios, tendría que transitar del capitalismo hacia, el
etc., etc., en todas partes veremos restricción tras restricción puesta al democratismo
socialismo, un régimen muy poco' explicitado por Marx, .en. el que los p:oletan~s
Estas restricciones, excepciones. exclusiones y trabas para los pobres parecen insignh
expropiarían a los burgueses sus bienes, y establecerían ~l ~ocla[¡smo. COm?,blen rese:a
ficantes sobre todo para el que jamás ha sufrido la penuria ni se ha puesto en contacf Van Mises. debemos ver que tanto Marx C0l110Engels hiCieron unaevoluclOn a lo !aroo
con las clases oprimidas en su vidade masas (que es laque les ocurrealas nuevedécim
de sus escritos. En el Manifiesto Comunista hablan de «arrancar, por g.ra~os, todo el
partes, si no al noventa y nueve por ciento de los publicisras y políticos burgueses), , '"•.1I a la, buro-uesía>} pero lueo-o en «El Capital» afirma .,.que el SOCialismo ha de
pero en conjunto estas restricciones excluyen, eliminan a los pobres de la política, de_ capl "," e ]",
producirse con la inexorabilidad de una ley n~tu~al, pe~o reClen cuando ~l caplta, lsmo
su participación activa en la democracia.» "ti
haya madurado al extremo de que sus ~ontradlcclones Jnte~~as re~~lt.e,n,Jnsopo~tables~
Cuando Marx se refiere a las leyes laborales de su tiempo afirmados cosas, la prime' Por eso ambos predican el carácter.unlversal de la re:ol.uclon sO:laJ¡sta~ ~ero. co~en
que cuando es sometida a controles en la ciudad se toma venganza en la perife~l" zando por Inglaterra porque era laNación donde el capitalismo habla adquIrldosu mayor
aumentando las condiciones de explotación «de un modo mucho más desenfrenado desarrollo.
y agrega que esas leyes son respuesta al «clamor de los propios capitalistas pidiendo
El paso al socialismo se describe así: «las ramas de l.a ?roducción pasa,n a ma~os
igualdad en las condiciones de competencia; es decir. trabas iguales a laexplotación del:
de toda la sociedad. es decir; ser administradas en benefICIO ~e toda la socleda?, con
trabajo})''!1 Como se ve, Marx hace esfuerzos indecibles para negar a la intervención del_ ..
arreo-Io a un plan general y con la participación de todos los ~membros d~ l~ ~ocledad,
Estado burgués cualquier posibilidad de redimir a los proletarios de su yugo. Pero .• _-- Por ~anto, el nuevo orden social suprimirá la competencia y la sustltulra con la
además descubre una ley que sigue teniendo vigencia en nuestros días, la legiSlaCióRI-:'" _ asociación. En vista de que la dirección de la industria,. al hall~rse en manos de
laboral que busca la «protección física y espiritual de la clase obrera» al tiempo que «se:-
particulares, implica necesariamente la existenc.i~ d,e la ?rople~ad pnvada ~ Peror~uanto
va haciendo inevitable}), por otra parte acelera el proceso de concentración en grandes "
lacompetencia no es otracosaque ese modo de dJrl~lr I~mdustna, en el que la o~bler~~n
industrias. «Al imponer en los talleres individuales la unifonnidad, la regularidad, el.
propietarios privados, la propiedad privada va umda mseparab!erncnte a la dlr~:clon
orden y laeconomía,aumenti.l, porel francoestímuloquc imprimen a la técnica los límites _'o"~ _
individual de la industria y a la competencia. Así, la propiedad pnvada ~cbe tarnblcn ser
y la reglamentación de lajornadade ,trabajo, laanarquía y las catástrofes de la producción
suprimida y ocuparán su lugar el usufructo colectivo de todos los Jnstrumento~ de
capitalista en general, la intensidad del trabajo y la competencia entre la maquinaria y_
producción y el reparto de los productos de común acuerdo, laque se ]l~ma la ~?munIdad
el obrero. Con lasórbitasde la pequeña industria y del trabajo domiciliario, destruye lo~
de bienes. La supresión más breve y más característica de esta transf?rmaCl~n de todo
últimos refugios de la «población sobrante» y, por tanto, la válvula de seguridad de tedo-
el ré{Timen social, que se ha hecho posible merced al progreso de la mdustrla. Por eso
el mecanismo social anterior,» "2 Cuando se ponen restricciones a la contrmación de-
los c~munistas la platean con razón como su principal reivindicación.)}"'
empleados, y las leyes laborales se vuelven más severas, sólo las grandes empresas-
pueden tomar empleados. Marx ya lo sabía.

r
92 Las Ideologías en el Siglo xi El Marxismo 93

En la «Crítica al Programa de Gotha» encontram~s otro de los pocos text '" se bañan en un canal cercano. Y cuando por último terminan las duras faenas de la
que Marx esboza su concepción del socialismo y el comunismo. Lo primero q os en¡losI: jornada, se ponen sus mejores vestidos y acompañan a los hombres a la taberna.}) ~"
. _' . ueacara"" Observemos otro pasaje más explícito aún «Nuestros burgueses, no satisfechos con
es que, antes d~ llegar al.comun.ls~? deberaexIsll: una etapa intennedia: el socialismo ..'i-
En esta etapa mtermedla subslstlran algunos def'ectos «inevitables» hered d d .~- tener a su disposición las mujeres y las hijas de sus obreros. sin hablar de la prostitución
,'dd .. , aOSela oficial, encuentran un placer singular en encornudarse mutuamente» ~r
socle a capttahsta «despues de un largo y doloroso alumbramiento.» Uno d
d f .t '1 d' 1 "..
« e ce os» sera e me Ir a partlclpaClOn de cada uno en la riqueza en funció
e destos
Marx repudiaba la moral burguesa, pero en su vida personal, y en sus fueros Íntimos,
capacidad.
. Y Marx aclara
.. que aún suprimiendo la «plusvalía» dar
,eguo a cada uno s n_e su
Su era un hombre de fuerte sentido ético. No se detuvo demasiado en elaborar una ética
capacidad productl va, es decIr el «fruto íntegro de su trabajo» no sería enteramente que viniera a reemplazar la que tan ferozmente criticó. «Sus comentarios sobre el ideal
correcto ya que algunos son casados y otros no, algunos tienen más hijos. Afirma que comunista ofrecen solamente un esquema muy pre I¡minar con respecto a cuáles deberían
«el der~cho no tendría que ser igua.1sino desigual. [... J En la fase superidrde la sociedad ser los principios rectores de una sociedad justa.>} ~1
com~n~~~~ cuando ha.ya desaparecIdo la .s~~ordinación esclavizadora de los individuos
Parafraseando a Karl Popper encuentro en Marx un «elemento religioso inconfun-
a ladlvlslon del ~rabaJo y con ella la 0poslclon entre trabajo intelectual y trabajo manual,
dible». «Marx evitó formular una teoría moral explícita porque aborrecía los sermones.
cuando el trabajo no se~ so.lo. un medio de vida, sino primera necesidad vital; cuand~
Desconfiando profundamente del moralista que vive predicando que se beba agua
con el desarrollo de los mdlvlduos crezcan también las fuerzas productivas y Corra
mientras él bebe vino, Marx se resistió a expresar explícitamente sus convicciones éticas.
chorro lleno los manantiales de la riqueza colectiva, solo entonces podrá rebasa~:
Para él, los principios de humanidad y decencia eran cosa que no podían ponerse en tela
totalmente el estrecho horizonte del derecho burgués y la sociedad podrá escribir en su
dejuicio Y debían darse por sentados.»"" Esta observación de Popper pennite compren-
bandera ¡De cada cual según su capacidad, a cada cual según sus necesidades!» •.•
derpárrafos como el que antes mencionamos. Hay en Marx una decencia que se oculta
Llegada a esta etapa idílica donde los «manantialcs de riqrlcza» inunden a los homb
d d'" res detrás de su iray de sus llamados a la violencia. Y ya, de esta manera estamos ingresando
e to o cuanto necesitan. desapareceran las clases sociales, y con ellas la necesidad
de que exista el Estado. . en lo que sería una visión crítica del marxismo.

, Pero Marx no dio más pistas que estas. No dijo cómo organizar un Estado, ni cómo .. Conclusiones
sena este hermoso paraíso descrito tan vagamente. . Dos cosas querríamos señalar como conclUSiones a este capítulo. En primer
término, qué tiene de cierto y de falsaestadoctrina, y en segundo término ¿Cómo logró
El Marxismo y la Ética
tantas adhesiones?
Marx reniegade la moral burguesa en muchos de sus escritos. Sio-ue aEncrels euand;
Sin duda son muchos los aportes que hace el marxismo al conocimiento del hombre
cri.tic~ la familia tradicional. Sin embargo, una de las pocas afi~acione; en las que.
y su realidad social e histórica. En primer término. la influencia que la economía ejerce
COInCido con el marxista Henri Lcfrevbre es cuando afirma que el marxismo tiene una --
sobre el devenir de la humanidad. Hasta Marx, la historia era un relato de batallas,
pr~funda raíz ética. Marx se indignaba frente a la hipocresía moral de la burguesía, que
reinados y filósofos dispersos. Marx encuentra una explicación más aguda de los
CUidaba celosamente la virginidad de sus hijas, miemras condenaba a atas seres
fenómenos sociales comprendiendo con claridad la existencia de clases sociales, y su
humanos a los peores vejámencs. Menciono a continuación un texto de «El Capital» que
influencia sobre todo el devenir social, incluso cultural y religioso. El error de Marx, en
me parece extremadamente candoroso para alguien que se burlaba, como lo hizo, de la
mi modesta opinión, es laabsolutización de sus descubrimientos. Si lacconomíaejcrce
moral bur.~uesa, que él, demuestra ~alorarmás de loque quisiera confesar: «es imposible
Intluencia sobre todo el quehacer humano, o existen clases sociales, esto no significa
para un nmo pasar por el purgatoflo de un telar sin sufrir una gran degradación moral
que los «modos de producción», hoy diríamos sistemas económicos, «determinan» el
[ ... J El lenguaje procaz que se les acostumbra a oír desde su más tierna infancia Jos
obrar humano. Si existen clases sociales, esto no significa que los individuos sólo sean
hábi~os des~onestos. sucios y desvergonzados entre los que se crían, ignorant~s y
«integrantes de una clase socia!». y mucho menos que la histor.ia entera se defina por
medIO salvaJcs. hacen de ellos para el resto de sus días hombres sin freno, cínicos y
la lucha de estas clases, y tanto menos que el devenir histórico sea inevitable.
haragan~s. [... J ~I peor mal del sistema de emplear amuchachasjóvenes para esta c1ase
de trabaJ?s conslst~ e~ que con ello se las encadena generalmente desde su niñez y para La realidad es que la teoría del valor - trabajo, no admite el más ligero análisis
toda la Vida a la mas vI! canalla. Se convierten en marimachos rudos y blasfemos antes económico. Ni siquiera en los países que durante décadas vivieron bajo la doctrina
de ~ue la natura!.eza les enseñe que son mujeres. Cubiertas con unos cuantos trapos marxista. esta teoría se pudo aplicar. En primer ténni no como afirma B6hm- Bawerk el valor
SUCIOS, con las piernas desnudas hasta el muslo, con el pelo y la cara manchados de económico no es intrínseco a las cosas, sino algo subjetivamente apreciado por cada
barro, se acostumbran a ~ratar con desprecio todo lo que sean sentimientos de moral y individuo según su situación y necesidades. En efecto, un intercambio tiene lugar sólo
de pudor. Durante la cOlnlda, se tumban en el campo o contcmptan cómo los muchachos

I
ii
94 .£1Marxismo 95

si ambas partes valoran en menor medida lo que ceden que lo que obtienen. ~~El va}' ejemplo, el capital constante, o sea, la masa de valor de los medios de producción
no está sólo en el producto, sino también en el deseo de poseerlo. ~r eITlpleados, crece extraordinariamente, mientras diminuye en proporciones también
extraordinarias la parte variable del capital, la invertida en fuerza de trabajo.» Y agrega,
Además, negar el valor que agrega al producto la presencia del capital, es cerrar l~s
sorprendentemente después de ello: «Sin embargo, este cambio sólo viene a alterar la
ojos a un principio evidente. Tomemos un ejemplo del mismo Marx; «Cuando el salvaje,
proporción de mag~it~des entre el c.apilal constante y el va.riable,!a proporció~ en que
fabrica arcos, flechas, martillos de piedra, hachas, cestas, etc., sabe perfectamente que
el capital total se dIstrIbuye en capital constante y en capital vanable, pero SIn hacer
el tiempo empleado en estas faenas no se emplea en la elaboración de medios de~",,~
cambiar en lo más mínimo la diferencia entre los dos factores.» 07 Observa que la
consumo, que con ello cubre, por tanto, sus necesidades de medios de producción y-'j-
producción industrial cada vez requiere menos mano de obra y más bienes de capital,
nada más.»9~ Ese primitivo que «pierde>, tiempo para fabricar una herramienta sabe quel
que los salarios representan cada vez una parte menorde los costos de producción, pero
luego con menos trabajo obtendrá mejores resultados. ¿De quién será la «plusvalía» qué.r;~
nO acepla que eso introduzca modificación alguna en la teoría del valor trabajo. Incluso
obtendrá con esa herramienta? Obviamente del que sacrificó parte de su consumo
hablade la automatización industrial comosi intuyera laerade larobótica «Como sistema
inmediato para invertir en Uf:} futuro mejor. Vayamos al otro extremo. Una fábrica de orgánico de máquinas de trabajo movidas por medio de un mecanismo de rrasmisión
automotores altamente robotizada, fabrica un automóvil con diez horas-hombre de
impulsado por un autómata central, la industria maquinizada adquiere aquí su fisonomía
trabajo, Un peluquero tarda media hora en cortarme el pelo. Aplicando la teoría de Marx.
más perfecta. La máquina simple es sustituida por un monstruo mecánico cuyo cuerpo
veinte cortes de pelo en Rusia debía alcanzar para comprar un automóvil nuevo. Esto
llena toda la fábrica y cuya fuerza diabólica, que antes oculraba la marcha rítmica,
sería un disparate.
pausada y casi solemne de sus miembros gigantescos, se desborda ahora en el torbellino
No se nos escapa que Marx tomó en cuenta la amortización de las máquinas, su gast6"',,.-' febril, loco, de sus innumerables órganos de trabajo.»"" y agrega «en vezde hacer trabajar
de reparaciones etc. Pero en su doctrina falta un elemento tan obvio que resulta difícil. alobrero con su herramienta, el capital le hace trabajarahoracon una máquina que maneja
admitir que un hombre tan agudo no haya reparado en el!o: la relación entre los biene~ ella misma su instrumentaL» Pese a todo esto, insiste: «La maquinaria, como todo lo que
económicos y el tiempo. Una determinada suma hoy en mi bolsillo vale más que una forma parte del capital constante, __ no crea valor, se limita a transferir el valor que elia
promesa de tenerla dentro de diez años, aunque no haya inflación. Los hombres estamos encierra al producto que contribuye a fabricar. [... ] No añade nunca más valor que el que
limitados en el tiempo a una vida relativamente breve, entonces, postergar el disfrute pierde por término medio mediante el desgaste.» Aunque agrega «la productividad de
de ciertos bienes económicos para el futuro es un sacrificio. Marx explicó que gran las máquinas se mide por el grado en que suplen la fuerza humana de trabajo». w
agudeza la relación entre la urilidad y la velocidad de circulación, pero no se detuvo', finalmente sigue sosteniendo que!a máquina no agrega valor.
porque no servía a sus fines, en describir que toda inversión se basa en un sacrificio
Su teoría del valor tampoco evalúa el riesgo que corre el empresario de perder su
del presente para el futuro. Quien torna una suma de dinero, o emplea una cantidad de
capital por el surgimiento de un competidor, un nuevo invento, o el cambio de hábito
su trabajo para crear un bien de capital, una máquina, comprar un campo, o inventar ~n
de los consumidores. En las únicas ocasiones es en las que se refiere al riesgo
artefacto, está postergando su consumo actual para procurarse en el futuro algo más
empresario, dice: «el hecho de que aquellas inversiones de capital que se hallan
que lo que invirtió. Este poder multiplicador del capital es percibido por Marx comou'n
expuestas a grandes riesgos, corno ocurre, por ejemplo, con el capital de las compañías
robo. Como decíamos, aún en Rusia o China, en los tiempos en los que se regÍa~
armadoras de buques, obtengan mediante recargo del precio una indemnización que las
férrcamente por la doctrina marxista, tuvieron que admitir que la cantidad de capitala
compense del riesgo. Al desarrollarse la producción capitali;ita, y con ella el régimen de
necesario para producir un artículo debía considerarse al establecer su precio, porqu~.-
los seguros, el riesgo es, en realidad, igual para todas las ramas de producción. aunque
de lo contrario se dilapidaban esfuerzos económicos que nos servían para la mejOI-- ,
lasexpuestas a mayores riesgos pagan primas de seguro más altas, de las que se resarcen
satisfacción de las necesidades de la gente, en una palabra, nadie pagaría l/20 del valor :
recargando los precios de sus mercancías.}) 1'" Pero Marx incluso transcribe un párrafo
de un auto para cortarse e[ pelo. La gente andaría con el cabello hasta cl suelo, y los aut~~ ::
de Adam Smith en el que el patriarca de los economistas liberales habla de la tasa de
no alcanzarían para los compradores. Corno dice EnriqueNeira «El análisis marxista no
riesgo empresario, 1001 por lo que resu Ita difícil de ex pi icar q ue no asuma las consecuencias
se ha podido aplicar con éxito ni siquiera para analizar fenómenos muy importantes de > •• -.

detales riesgos. Cuando analiza la fonnación de precios dice: «El límite mínimo del precio
los mismos países socialistas» % ".
de venta de la mercancía lo trp.za su precio de costo. Si [a mercancía se vende por debajo
Lo más Ilmnativo es que Marx había percibido ya en su tiempo que «puede ocurrir, de su precio de costo, los elementos del capital productivo que se hayan consumido no
por ejemplo, que las condiciones técnicas del proceso de trabajo se transformen Ul~_ podrán reponerse Íntegramente a base del precio de venta. Y sí este proceso persiste,
radicalmente. que donde antes hacían falta 10 obreros, manejando 10 insrrumentos ~e llegará a desaparecer el valor capital desembolsado. Aunque no hubiese otras razones,
escaso valor para elaborar una masa relativamente pequeña de materia prima, ahora u~ el capitalista tendría que sentirse inclinado a considerar, por este solo motivo, el precio
solo obrero, pertrechado con una máquina cara, elabore cien veces más material. En est~ necesario para la simple conservación de su capital.» I"! ¡Qué simple sería el mundo si


96 £/ Marxismo 97

para conservar los capitales bastara con aumentar los precios! Como se ve, Marx no ti ' :1 «una experienci~ t~mbién inflexible y deprimente.»Il¡:\ Lademocraciade su tiempo, era
una adecuada visión de la demanda, de las limitaciones que conlleva y de los riesen,. una muestra del VICIO que más detestaba Marx: la hipocresía.
- M .d l.. gas
gucen t rana. arxnoconsl crae .ne~goernpresanomismo,queesimposiblecompens
Su paraís~ idí~ico e~a un espejismo que le impedía considerar la posibilidad de que
con un seguro, y que debe ser retnbuIdo puesto que si no agregara valor a la mercade '
. asumirla
. '1 os a lb.ures que son necesanos para el progreso económico. na; el mundo pudiera Ir mejorando paulatinamente, incluso para los más pobres. El jamás
na dle
propuso que el Estado burgués interviniera en la economía. Tampoco habló de
Marx tampoco repara adecuadamente en la verdadera causa de las calamidades d"-.,,::' «planiticación socialista» por lo que aLenin y a Mao les tocó la ímproba-tareade traducir
los obreros del s~glo XIX. El contrato de trabajo. como cualquier otro contrato requiCi':if j una realidad tangible esas imprecisas expresiones de deseo.
dos voluntades ltbres que establezcan los términos de su relación jurídica. Aunque Marx~
Otros de los aspectos polémicos del marxismo es el lugar que asigna a la libertad
:elata la nece~idad de los obreros de trabajar por salarios miserables y condiCiones~':;
humana. Por momentos parece que nadie ni los opresores ni los oprimidos son
mhumanas, e me luso llevar a su mujer y sus hijos pequeños para reunir entre todos u'. ,-
responsables de sus actos ya que ambos son juguetes en manos de las fuerzas
salario miserable, no analizó la naturaleza viciadade este consentimiento. Si una person~: -
económicas que operan en un detenninado modo de producción, este «determinismo
está en absoluto «estado de necesidad» su consentimiento no es válido. El derecho asto -
materialista) no condicecon el espíritu revolucionario que otros textos de Marx expresa.
lo había reconocido desde la antigüedad. Marx lo menciona: «El contrato por medio der
Como dice Volpi: \(La fatal lucha de clases que Marx coloca como secuencia de este
cual vendía su fuerza de trabajo al capitalista demostraba a ojos vistas, por decirlo as( "
materialismo histórico, supone un determinismo negador de la libertad del individuo.El
que disponía libremente de su persona. Cerrado el trato, se descubre que el obrero nc;.
curso mismo de la evolución histórica está fuera de la previsión humana, debido a los
es <<ningún agente libre», que el momenW en que se le deja en libertad para vendersu
acontecimientos inesperados y a la intervención de hombres dotados de un gran poder
fuerza de trabajo es precisamente el momento en que se veobligadoa venderla.»"" Pero
de visión y de conducción,» El Marxismo no niega expresamente la libertad humano
1'11>
ahondar en este argumento lo hubiera obligado a aceptar un «reformismo» consistente
como lo hizo Cal vino, pero la enclaustró en márgenes tan estrechos que el hombre pasa
en que el Estado morigerara las condiciones laborales para hacerlas más justas, y es.t a ser como una hoja otoñal arrastrada por los vientos de la historia. Como dice el
haCÍa caer por tierra todo su radicalismo revolucionario. No se detuvo en la naturale
Catecismo Holandés: «Este determinismo hace del individuo un mero peón en el tablero
del consentimiento del obrero, buscó en la teoría del valor dinero y su hija ilegítima, 1
de ajedrez de la historia. El «yo» insustituible de cada cual se diluye en la totalidad. El
plusvalía el cimiento de todo su razonamiento. '
«yo» del marxismo es propiamente la millonésima parte de un millón de hombres.» 101
Aunque Marx se niega a aceptar que el «Estado burgués» pudiera mejorar i' Sin embargo hay cierta coincidencia general en que las profeCÍas «inevitables» de
situación de los proletarios, no puede menos que aceptar que la legislación inglesa de
Marx nose cumplieron. Ni las condiciones de los obreros empeoraron progresivamente,
su tiempo había reducido Iª jornada laboral, y puesto algunas trabas al trabajo de
ni el capitalismo sucumbió a sus crisis de superproducción, ni las revoluciones
menores, tendido a mejorar las condiciones de trabajo. Marx se dedica a mostrar cómo
socialistas tuvieron éxito en los países más desarrollados. sino todo lo contrario,
esas leyes eran burladas, o eran insuficientes. Pero rechaza de su pensamiento t
surgieron en países atrasados y finalmente representaron un fracaso. Por otra parte los
posibilidad de que una acción estatal «burguesa» pudiera mejorar las condiciones d
socialismos que conocióel siglo XX, probablemente hubieran horrorizado a Marx. Nos
los proletarios porque tales hechos desmembrarían su construcción acerca de la
inevitable revolución social que pondría fin a las clases sociales. Esta posición se v¿J. parece un tanto forzada la disculpa que hace Popper de los errores proféticos de Marx:
«Debemos admitir que Marx vio muchas cosas en sujusta magnitud. Si consideramos
con claridad en un párrafo que a primera vista parece injustificable: \<La prohibicióh~
únicamente su profeCÍa de que el sistema del capitalismo sin trabas -tal Como él lo
general del trabajo infantil es incompatible con la existencia de la gran industria y, poi
conoCÍa- no habría de durar mucho tiempo. mientras que sus defensores pensaban que
tanto, un piadoso deseo, pero nada más. El poner en práctica esta prohibición ,:~ '
duraría eternamente, tendremos que reconocer que Marx estaba en lo cierto. También
su~oniendo que fues.e facti~le- serí~ r~accionario, ya que, reglamentada severamente. '
tenía razón al afirmar que sería la <ducha de clases», la asociación de los trabajadores,
la Jornada de trabajO segun las distintas edades y aplicando las demás medidas,..;
la que habría de provocar la transformación del sistema económico en otro nuevo y
preventivas para la protección de los niños, la combinación del trabajo productivo con -,
mejor.» Pero deberíamos agregar con Popperque lo que Marx no podría haber previsto
la enseñanza desde una edad temprana es uno de .Ios más potenles medios de IflX

es que los socialismos se convertirían en Estados autoritarios y en verdaderos


transformación de lasociedad actual.»H>lMarx se oponÍaaestaelemental reivindicaci6~
capitalismos de Estado.
de los obreros, para no perder «potentes medios» de llegar a la revolución. .

La intransigencia de Marx hacia toda fomlade democracia, o como la llama popper,,: ¿Por qué resulta táll atractivo?
«la impotencia de toda política)) para transformar la sociedad, resultó desmentida por.. Si todo el andamiaje de Marx se sustentaen un principio económico falso (la teoría
la historia posterior, pero, como también señala Popper, esta visión de Marx correspond~ del valor trabajo), si sus predicciones proféticas no se verificaron, si sus seguidores
98 Las Ideologías en el Siglo XXi El Marxismo 99

cometieron terribles atrocidades en su nombre, y finalmente fracasaron de maneram.ij riesgo~ es ~ás bien un .conservador y un parásito social que vive del trabajo, de la
o menos confesada en su intento de construir una sociedad más justa ¿Por qué sigue inventiva e mcluso del nesgo que otros corren. Le gusta «la buena vida», tiene gustos
teniendo tantos seguidores? caros, Yama la osten.ta~ión, No es un intelectual, ni entiende el arte, pero, por supuesto,
tiene, una enorme biblIoteca y asiste regularmente a la ópera, o a las exposiciones
No hay como abordar la lectura de «El Capitab para maravillarse de este fenómeno"'
plásticas, mas que para ver para que lo vean. En resumen, un ser despreciable que no
difícil de comprender. Es inimaginable que un autor tan denso, reiterativo, contradicto-
me~ec: ~I lugar que ocupa en la sociedad. No es mi intención hacer aquí un análisis
rio, me atrevería a decir, enormemente aburrido, haya despertado tantas pasiones y hay~ ~
soclOlog1COpara determmar si este personaje corresponde realmente a la realidad d 1
arrastrado a miles de mill?nes de pers~nas tras los pasos de su pen.samiento. El mismo'.t- empresario del siglo XIX o XX. Lo que puedo asegurar es que está fuertemente inser~o
Engels, reconoce «se hadlcho que debla haber sacado de los materIales de que disponía> ;'.'
en el imaginario colectivo y obtiene un generalizado repudio, Basta ver la cantidad de
un libro sistemáticamente redactado [... ] Tales controversias son naturales, tratándose~~-
películas de Hollywood que 10 han retratado, para comprender que esta denuncia
de una obra como ésta, que contiene tantas cosas nuevas, esbozadas además a". marxista ha trascendido el campo del socialismo para convertirlo en un villano ~niversal.
vuelapluma, y a veces en una primera versión llenade lagunas.})ll" Sin embargo hay algo: ~
en Marx que, contra todo lo que podría pensarse, toca la sensibilidad de los seres" No puede negarse que el pensamiento de Marx no sólo impulsó el nacimiento de
humanos de nuestro tiempo, ;~ las experiencias socialistas en el mundo, sino que también tuvo enorme inlluencia en las
modificaciones que se hicieron en los países occidentales, e incluso, es notable el
Por ejemplo, es sorprendente que un filósofo como Sartre venga a confesars:' cambio que se opera en el discurso de la Iglesia Católica. Basta leer las encíclicas
marxista en 1952 cuando tenía 47 años, y décadas atrás había escrito obras corno «La'
anteriores y posteriores a Marx para advertirlo nítidamente.
Náusea» o «El ser y la nada» que le habían hecho ganar un gran prestigio corno principal
representante de la corrientes existencialista. ~ Sin embargo, aunque hizo enormes aportes para descubrir lo que eran los pcnsa~
mientas ideológicos, jamás sospechó que su pensamiento podía constituir una ideolo-
¿ Cuál es el secreto'?En primer término, su denunciade la injusticia. ¿Quién no puede
gía. Como dice ~~humpeter: {(~Hrx fue el economista que nos descubrió la ide~logía
dejar de'conmoverse frente a la descripción de las injusticias de su tiempo que contiene
y que comprendlO su naturaleza','Cincuenta años antes de Freud, éste fue, sin duda. un
el capítulo VIII del tomo ID de «El Capital»? Estas descripciones responden a la verdad
log~o de primer orden. Pero, por' éxtrañe que parezca, fue completamente ciego a sus
histórica de su tiempo, pero siguen expresando situaciones de injusticia que subsisten
pelIgro: e.n lo qu~ a.él mismo se r~fería. Solo los demás, los economistas burgueses y
en nuestros días. ~oss~cl~hstas UlOPlcos',eran víSI~imas de la ideología. Al mismo tiempo, el carácter
Su aporte a la mayor comprensión de la historia y la cultura a través de su ldeologlco de sus premIsas y la~tendencia ideológica de su argumentación resultan
descubrimiento del concepto de ideología, le hizo ganar adeptos entre los intelectuales~ evidentes por todas partes, cosa que reconocieron hasta algunos de sus seguidores.}>
en especial entre quienes por su idealismo rechazaban la imagen estereotipada dei~ IIUConesto na hizo más que adh¡;rir a lo que.sería una constante después de él llamar
«burgués». Para entender los motivos por los que Sartre adoptó el marxismo probablé- ideológico a todo el pensamiento_diferente del propio. '
mente debamos revisar su biografía personal. Sartre era un rebelde que vivía un estilo
Marx reCUITe periódicamente a las «leyes de la naturaleza>} que son descubiertas
de vidaque desafiaba las convenciones de su tiempo. Probablemente lo que genera tanta
mediante la ciencia. Pero Marx no es un racionalista típico. Según Mariano Grondona:
simpatía por Marx sea su descripción de la burguesía, o más precisamente, de lo que me «Si bien Marx retiene, de un lado, el uso y abuso de la razón y de la Filosofíade la Histor¡;)
atrevo a denominar el «señor burgués», Este personaje, existe en el imaginario social,~
que le ,v~ene de Hegel, del otro acoge plenamente uno de los rasgos típicos del
desde el siglo XIX, como una entidad separada de lo que la burguesía fue históricamente~;
romantiCIsmo: ladenuncia, el desencantamiento de la razón,»111Su repertorio aU'obiante

..
El señor burgués es un personaje que tiene características claramente definidas. S~
de anécdotas donde describe la irracionalidad humana en el capitalismo 'Có;o puede
~
principal virtud es la de estar satisfecho. Cerramos los ojos e imaginamos al burgués d evenlrde
. manera tan radical en el racional mundo del paraíso comunista? ' ¿No es acaso
barrigón, con una cadena de oro en su chaleco, fumando un cigarro en su mansión llemi
4.naapuesta ir,raciona,l suponer que llegará el momento en que los hombres puedan vi vil'
de sirvientes. «regodeándose en su crapulencia» (como dice el Mr. Burns en la serie,
Sin,E.stado, sm propl~dad privaqa, en un mundo donde las riquezas alcancen para
televisiva «Los Simpson}}). Es un ser insensible a las necesidades de sus obreros,
sm.lsfacer todas neceSidades de cada ser humano, sin importar sus capacidades o su
aunque su esposa realiza colectas de caridad que, en realidad, tienen como únicas
esfuerzo personal?
finalidades, I(enarel tiempo de su aburrida vida, tranquilizar su oscura conciencia y podel'
presumir entre sus amistades, El burgués es un hombre de una moral tan estricta como .~1marxismo, corneen su tielT~~ohizo la reforma, sacudió las conciencias, y al tiempo
hipócrita. Proclama la virtud y es capaz de las peores bajezas. Es religioso, pero n~ que ~lbe~aba ~l pensamiento de pr~juicios,le q'uitaba seguridad, ¿Quién podía dejar de
permite que la religión se inmiscuya en sus negocios. No es ni un emprendedor audaz sentirse mqUleto en un mundo sin Dios, sin familia, sin propiedad y sin Estado? Como
(entrepencur) ni un yuppie adicto al trabajo (workalcolic). No es innovador, ni asume
100 Las Ideologías en el Siglo XXl El Marxismo JO 1

dice Schmucler «Marx recuperó el optimismo para una humanidad a la que Darwin había Notas del Capítulo
1ibefado del yugo de lo absoluto, pero que veía crecer la inseguridad y el malestar. Marx:
l. Marx. Karl, "El Capilal» Tomo 1 Capirll/o 8. IVww.!lipersociolo[.:ía.org.ar,
instalaba a la humanidad en una historia material regida por «leyes necesarias» cuyo,-
1. M"rx, Karl, "El Capital» Tomo J Capitulo 24.
¡; umpl imiento debía desencadenar defi niti varnente a Prometeo. »11] El marx ¡SIDO generar ]. Murx. Karl, "El Capital» Tomo 1 Capitll{o 23.
una dirección a la historia y un destino al hombre: la construcción del socialismo. {, .¡ Marx, Km.l. "El Capilal ..• TOlJlo 3 Capilltlo 5.
5. Marx. Karl. "El Capita!» TOlllo 3 Capílll!o 5.
'f'J"ucvamentecitando a Popper diremos que «En la hora de su mayor miseria '/ 6. AJarx, Kurl. "El Capitul» Tomo 3 Capílulo 5.
degradación, las predicciones de Marx dieron a los trabajadores una fe inconmovible ,: 7 Marx. Kurl, "E! Capitul» Tomo 3 Cupttlll(J 5.
en su misión y en el gran futuro, que su movimiento estaba elaborando para II 8. lv/arx. Karl. "El Cl1pilal» Tomo 1 Capilldo 24.
humanidad.» '!.lEl marxismo es una religión laica. EnMarx se da una terrible paradoJa."" 9. Marx. Karl, «El Cl1pilal» Tomo 1 Cupítulo 201.
10. Héc/Or Se/unuder. «[den!oRía y optimismo leClwlógico», Editorial 8ihlos, Gij'¡Jl, 1997, hrtp:/
Una primera mirada nos muestra a un hombre de un escepticismo extremo. No cree cn~.
/1t'ww./úpersocio{ogiu.llrK.ur!culedra/muleritll!.l-chmucier.hl/IIl.
Dios, ni siquiera en la moral, lajusticia ni la bondad. Niega al hombre individual y lo', JI. HéclOr ScllIIllIc!er. Obm Ciwdu.
sumerge en la masa amorfa de una clase social. No hay demasiado margen de acción 12. MmA. Engels. "MlIJlijie.~/iJ GOlllwli.nw.•. E(lilorial Ameo. Buel/os Aire.~, 1973. /uíR. 46.
porque el camino de la historia está predetenninado. Sin embargo al mismo tiempo' 13. José Stalin. «Materialismo Dialéctico y Marerialisl1/o Hüuíricm' Citado por: Volpí. Alberto
predicaeI evangelio de la liberación del hombre de sus cadenas, cree en el poder salvador.- E:eq/lie!, «Radiografía (Iel COlllwlisIllO». Edi/(}riul Pobler, Buenos Aires. /964, pdg. 4.J.
j.j. Marx. Karl. "Crírica de h, EWI/ol/lía Política». Ediwrial Pusado y Presellte. Bueno.~ Aires. 1971.
de la revolución social y promete un paraíso cercano. Escribe libros y genera un cuerpo~_.
l/{ig. 36.
de doctrina con cxégetas y millones de fieles. Hay un halo místico en su figura. Se negó~ 15. Cicldens. Antlumy. «0.1 eslrUClUra de clases eu la sociedad I/vl/IlJ.{/da». \Vww.hiper.WlcioloRia.org.ar.
adarsermones, como diría Popper, porque vivía hastiado de la hipocresía, pero ¿quésino' 16. Marx, Karl. «El dieciocho BrlllJlario de Luis Brl/la/,arte», hup://wwu,-'.gtocities.comIGII1Íro/Hill/
una concepción de la ética 10 llevó a dedicar su vida a su causa? Como afirma Popper: Sellatel3035/Brumar. txt.
«Son muchas las observaciones y los actos que nos demuestran que no fue un juicro 17. Marx. Engels, «Manifiesto COIllUni.f/(/J>, Obra Citada. pág. 49.
Ni. Marx. Enge/s, Obra Citada. PÚR. 33.
científico sino un impulso moral, el deseo de ayudar a los oprimidos, el deseo de liberm,
19. Marx. Engels. Obra Citada. p/Íg. 011.
a los miserables trabajadores explotados desvergonzadamente el que lo condujo al 20. Marx, Karl. «El Capilal» Tomo / Capílllla 2-1.
socialismo. Tampoco dudo que sea aquí donde residee1 secreto de Iacnorme influencia 11. Popper. Kar/, «La sociedad abiertll y SIIS eIIemiROS».EdilrJríal Ediciones Orbis. Buellos Aires.
de sus prédicas.»'I .•y agrega poco más adelante «El marxismo científico ha muerto pero 19R5. púg. 342.

deben sobrevivir su sentido de la responsabilidad social y su amor a la libertad.» SüIII


22. Marx, Kar!. «El Capital» Tomo 1 Capírulo /3.
23. ,HmA. Kari, «El Capital,. TO/l/o 1 G/pírulo g
pretendido materialismo histórico, en realidad es una airada queja contra el verdade~.o U Mw~" Karf. «El Capital» TOlllo J CapíTUlo U'.
materialismo injusto de su tiempo, . 25. Marx. Eflgeü. «La sagrada familia)' otros e.~critos». Editorial Grijalbo Editor S.A.. México, 1962.
pág. 6.
¿ Cuál es, en la visión de Popper el mayor error del marxismo? No lo es tanto el haber:' 26. Mm.x. Enge/s. «MlIllijie.~1o C(lfu!llIisra», Obm Cilllda. pág. 32.
hecho profecías erróneas como haber conducido por la.senda equivocada a docenas 27. tvlarx, Kurl. "El Capitul,. TOJllo 3 Capirulo 52.
de poderosas mentalidades, convenciéndolas de que la profecía histórica era el método. 28. Muo:, EI/gels. «Man!jiesto Comullisw,.. Obra Ciwt/II. pdl.:. 33.
científico indicado para la resolución de los problemas sociales. «Marx es responsable_ 29. MUI~r.Engels, Obra Cituda .• pág 016.
30. Murx. Karl. «El Capilal» TO/l/o J Capilu/o 01.
de la devastadora intluencia del método de pensamiento historicista en las filas dé'
31. Murx, EI/gels. «MalJljiesto COlllulli.~Iu>•. Obra Citada. púg.'¡R.
quienes desean defender la causa de la sociedad abiertJ». 11" 32. Marx. EflRels. Obra Cirada, páR. 47.
El marxismo es un gran error histórico. Desde la perspectiva que brindaba una época.• 33. Murx. EnRels. Obra Cirada. PÚl.:. 17.
34 ¡Harx. Engels. Obra Citada. púg. 56.
terrible, que tiene análogos por doquier, se elaboró una letanía que pretendía crear un 35. Marx. Kl.lrl. «El Capital» TO/l/o 3 Capítulo /O.
hombre nuevo, para lo que se trató de erradicar todo lo que a lo largo de la historia había'- 36. SlIlith. Adwn. «La Riquew de las !lilciolles». Fondo de Culturl.l Et:tJ!lúmÍ/;a. Bueno.t Aires. púg.
conquistado. Marx quiso fundar una civilización de la nada, sin historia y sin frenos,y-' I.JR.
no pudo prever lo que algurros aprendices de hechiceros harían con su alquimia. . 37. Marx, «El Capital,. Tomo / Capítulo J
3x. Marx. Karl. «El CI/pi/uf» Tomo 1 Cap/tillo f.
39. Marx. Kurl, «El Capital» TO/llo 1 CUl'ítulo 17.
.JO. Marx. «El Cl.lpital» Tomo 1, Capítulo 1.
.JI. Marx. Kar/. «El CapiTal,. Tomo / Capítulo /.
0/2. Mundel Ef!le.~t, "/lltrodw.;(.'Wfl a la Teoría Económica Marxista,., Editorial Ediciones Cepe,
Buenos Aires, 1973. pág. 37.
102 103
El Marxismo

43. AJl1OJlY,Guiddens, «El Capitalislllo y fa moderna Teoria


iI9. M[J!~\',Karl, "Crítica el! programa de Cot!l(/», Obra Citada. pdg. /6.
44. Marx. Karl. «El Capital» TOlllo 3 Capí/lllo JO.
90. Marx. Karl, "El Cl/pital» Tomo J Capifllln 13.
45. Marx, Karl, «El Capital» Tomo J Capítulo 4.
9/. lvlarx, Engei.f, «Mwtijiestll Comunista», Obm Citada. pájf. 57.
46. Marx. Karl. "El el/pittlJ,. Tomo l' Capítulo 4. 91. GuillalJÍ. María Clelia, "MalxisnlO allalítico y jusricia; ¿Más allá de Rawls?», Editorílll COTlsejo
.J7. Marx. Karl, «El Capital» Tomo I Capitulo 2.
f.¡1l1!lilaJllericu/lode Ciencias Soc .. 168.96.200.1 7.ar\libros\rellriaJ\¡.:uinalrl.rrj
48. Marx, Kar!. «El Capittd» Tomo 3 Capírufo 2. 9]. popper, Kar!, "La sociedad abierta y sus enemigos», Editorial Edicio/les Orbis. Buelllls Aires.
-1-9. Marx, Karl, «El Capiwl» T(;/I1O I Capítulo 8.
/985, piÍg. 370.
50. Marx, Karl. «El Capital» Tomo 1 Capítulo 4. 9.J. del Castillo. José fRII(lcill. "Bi¡hlll-Bmverk refulU la teorlll de /a exp!owciúI¡ capiw/isli¡».

I
51. Marx. ElIgels. «Manítie.\'/o CrJlllUllistu», Edirorial Allleo, BuelJ().~Aires, 1973. púg. 82.
lI'W\~'.libera/ümo.org.
52. Marx, Kar!, «El Capital» TOII/o 1 Capitulo 4. ..'......• J-. Murx, Karl. "El Capital" Tomo 2 Capítulo 20.
,- 95.
53. Marx. Kar!, «El Capiral» TOII/o J Cap/tufo 4. Yó. Neira, Enrique .. "El .\'tIber del pmler», Editorial Norma. Colombia, J986, hllp:llwww.mfy.iresl/I.lllx1
54. Marx. Kafr, «El Capital» TOII/o f Capítulo 23. JIIt',I'ldep toslr ilri9 5-80 1Ilec fu rasll ceG63. /¡ tml.
55. Marx, Ka,.!. «El Capital» TOII/o 1 Capitulo 4. ". ,
97. Marx, Kar!. "El Capital» TOlllo ¡ Capítulo 6.
56. Marx. EI/gels. "Mallijies/o Comunista», Editorial An!eo, Buenos Aires, 1973. pág. 86. 98. Marx. Kar!, "El Capital» Tomo J Capítulo 13.
57. Marx. Kar/, «El Capital» Tomo / Cal'íllllo 22. 99. Marx, Karl, "El Capital» TOlllo 1 Capífll!o 13.
58. Marx. Kar!, "El Capital» 1'011/02 Capítulo' /2. fUG. Marx, Kar!, "El Capital» Tomo 2 Capítulo 12.
5\.1. Marx, Karl. "El ClIpiwl» TO/llo 3 Capíru!o J4. lO/. Marx, Karl, «El Capital» 1'011I02 Capítulo J9.
60. Marx. Kar!, "El Capital» TOino 3 Capítlllo 10. .~.•I' ..•.. l02. Marx, Karl, «El Capit,d» rOl/lO 3 Cal'ílUlo f.
6J. Marx, Kar!, "El Capitlll» 1'011I03 Capítulo 27.
'. 103. Marx. Kar!, «El Capiral» fomo I Capítllio 8.
".,
62. Marx, Karl, "El Capiwl» TOlllo 1 Capítulo 3. 104. Marx. Kar! .•• Críricu al Progmma de Gor!w», Obm Citada.
63. M~ux. En~el.~, "MeJIIUie51fJCOlJlunista», EdiIorial Aureo, Buenos Aires, /973, pág. 89.
64, Marx. Ellgels, Obra Citucla, t,ág. 40. " : 105. Popper, Kurl, "La .';ociedud abierta y sus enemigos», Obra Citada, púg. 302.
106. Vlllpi, Alberto Ezequiel. "Radiografía del Comunislllo». Editorial Poblet. Buellos Aires. 1964,
65 Marx, KMI, "El Capital» TOI/lO/ Capítulo R.
pciK. 62.
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pág. 107 ~
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-1:
3035IfellJ/5.rxt. . .. 'i!it-
85. Marx. Karl, "El Ct,I~i~(lI»1'011/0/ Capítulo 2';. .,
86. Mm:\', Karl, ••El d¡ecJOc!w BrUlIIW'IIJde Luis BOl/aparte». hltp:llwww.geocities.colI//CupitoIHilV1ft.-
SelJafel3035IBrulllllr.txt. ~~:-
87. VOllMises, Ludwig Edfer. "El intervem;iollislllo conduce al wcia!isn/o». Editoriell Celllm de EsL 1
E~olllÍllli~'~,s, y Sociales, ..~lIatellwla. 1?63, wWIV.bi~li(lteca.c~es.llrjf.gt. 1'...
,!:
H,~. Mau, Elljfels, "Mamjlesto CllllltlllIsta». Obra Citada. pago 9J.
...
.---1
'C ff~,
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--

La Revolución Rusa

Durante los siglos XVIII y XIX habían nacido las ide.ologías. Elliberalisrno como
ruptura con el orden teocéntrico medieval y reconocimiento de los derechos y la libertad
del hombre y el marxismo con su discurso revolucionario. Hasta los comienzos del siglo
XX las ideologías no habían tenido un notable protagonismo histórico. El liberalismo,
porque su doctrina más que impulsar un cambio social, trataba de explicar lo que estaba
ocurriendo: los descubrimien[Qs geográficos, el avance de la ciencia, la revolución
industrial, el nacimiento del capitalismo y la decadencia feudal. A lo sumo podemos
atribuirle una justificación del mundo, pero no ha~ían sido la génesis de ninguna
':.::-... revolución, sino su-consecuencia. El marxismo se proponía revolucionar la sociedad.
\ .-
pero los intentos basados en las ideas de Marx y de otros revolucionarios habían
fracasado. Recién en 1917. yen Rusia una revolución marxista tiene éxito y esto entre
otros muchos factores obedeció a la capacidad y hperseverancja de Vladimir Ilitch
Ulianov, más conocido corno «Len in».

Nos apartaríamos del objetivo de este libro si relatáramos los acontecimientos que
en Octubre de 1917 -llevaron a los bolcheviques al poder en la Rusia Zarista. Baste a
nuestro objeto mencionar que Rusia había sido gobernada por la dinastía de los
Romanov y sostenía la primera guerra mundial a costa de grandes sacrificios para el
pueblo. Al renunciar al trono el Zar lo reemplazó Kerensky quien intentaba instalar un
gobierno democrático suprimiendo los privilegios de la nobleza. Pero Lenin encabeza
.f~ un movimiento revolucionario. toma el poder y proclama la instauración del socialismo
+- ..:- en Rusia. Ya Engels en 1882 hablaba de la posible revolución rusa en el Prefacio a la
edición rusa del Manifiesto Comunista. Marx había predicho que el socialismo surgiría
como una etapa superadora del capitalismo y que por eso mismo debía surgir en
!!'" Inglaterra. La realidad es que Rusia a principios de siglo era un escenario extraordina-
~ riamente diferente. En el esquema marxista Rusia era un país feudal, con someros indicios
~.~
-;.;.....~-
.•• "t.
de capitalismo. Engels se preguntaba: «¿podría la comunidad rural rusa - fonna por cierto
~ ya muy desnaturalizada de la primitiva propiedad común de la tierra- pasar directamente
,.Ji,,'.
:::,-'- a la forma superior de la propiedad colecti va, a la forma comunista, o, por el contrario.
debe pasar primero por el mismo proceso de disolución que constituye el desarrollo
histórico de Occidente? La única respuesta que se puede dar hoya esta cuestión es la
siguiente: si la revolución rusa da la señal para una revolución proletaria en Occidente,

I 1
Las Ideologías en el Siglo XXI 107
106 La Revolución Rusa

de m.odo que ambas se ~ornpleten, la act~al propiedad común de la tierra en Rusia podrá burgués, no sólo en las monarquías constitucionales parlamentarias, sino también en
servir de punto de partida a una revolución comunista.» Llama la atención que Eng 1
I las repúblicas más democráticas.» K

se apuI1ara tanto del pensamiento de su maestro y que al mismo tiempo acertara e so" Esta forma de dictadura tendría, en los escritos, de Lenin, un carácter temporario ya
" .,' una
pre d Iceron un cuarto de siglo antes de que ocurriera. - que una vez destruida la burguesía, y con e1[asuperada la luchade clases, no sólo cesaría
_ Larevolución rusa expropi~ todas las propied~des privad~s y nacionalizó la banca, -,•.. c.
la dictadura sino que desaparecería el Estado, e incluso la democracia ya que aunque
los t.ransportes y los campos. ~mco meses des pues de asumir el poder Lenin retiró a." «eSto parece, a primera vista, muy extraño (... ] sólo es «incomprensible» para quien no
Rusia de la guerra. per~ a partir d,e ~llí se desata ~na cruel guerra civil con los «rusos-4 haya comprendido que la democracia también es un Estado y que, consiguientemente,
blan¡;os» que eran opositores al reglmen bolchevique. La guerra civil duró dos años "ir', la democracia también desaparecerá cuando desaparezca el Estado.» ~
costó millones de muenes. Un episodio especialmente espantoso fue el asesinato y J, Para su revolución, Lenin no reparaba en medios. Cualquier medio podía emplearse
sangre .frí~ del último Zar de Rusia, con toda la farnili'IRomanov, incluso los niñOS,jUnt~t.... ... con tal de lograr los objetivos de la revolución. Y 10 confiesa abiertamente: «No nos
a sus SirVientes, ordenada por el gobierno soviético en 1918.
hallamos en el caso de juzgar a los comunistas de acuerdo con las mezquinas normas
La revolución rusa de Octub~. fue violenta, eso era previsible, y estaba dentro de -.' de la moral burguesa. Un canalla puede sernas muy provechoso, precisamente a causa
la lógica política de Marx y más explícitamente en algunos escritos de Engels. Lenin en de ser un canalla.» 111

sus ~s~ritos :ecuerda la frase de Marx que alude al rol de la violencia como «parterad~ o:. Lo primero que se advierte al analizar los escritos de Lenin es que, a diferencia de
la vleJ~ sociedad que lleva en sus entrañas otra nueva» 1 Ya en su debate con los_ Marx, Lenin no está en un gabinete científico, debe enfrentar la cruda realidad. Y al
an.arquls~as Lenin había afirmado que el E.stado burgués no se podía «extinguir» por sí hacerlo descubre que los obreros no pueden por sí mismos ser protagonistas de la
~lsmo !)JnO que su recmpla:LO se logra, «por regla general, mediante la revolución' revolución, por eso asume que los comunistas tienen que ser la «vanguardia» de la
VIOlenta.» En sus palabras,; «Indudablemente,
,1 no hay nada más autoritario que un~
revolución.
revolución. La revolución es un acto durante el cual una parte de la población irnpon~
su yolu~tad a la otra mediante los fusiles. las bayonetas, los cañones, esto es, mediante Ya una marxista, fundado~a del «Partido Comunista Berlinés», como Rosa de
elementos extraordinariamente a~toritarios. El partido triunfante se ve obligado a. Luxemburgo expresaba su discrepancia en los siguientes términos: «con la supresión
mantener su dominación por medio del temor que dichas armas infunden a los reaccio:_~ de la vida política en todo el r.aís no puede suceder otra cosa que el deterioro progresivo
narios.» 4 de la vitalidad de los Soviets. Si.~ elecciones generales, sin completa libertad de prensa
• Lenin afirmaba que ladictaduradel proletariado, como toda dictadura es una formá
y de reunión. Sin libertad para discutir, la vida en cualquier institución pública se
convierte en una farsa en la que lo único que permanece activo es la burocracia. Nada
de «represión violenta», pero a diferencia de otras dictaduras que trataban de mantener puede escapar a esta ley. Gradualmente la vida pública desaparece; gobiernan unas
privilegios, la dictadura del proletariado como es ejercida por una «enonne mayoría» de pocas docenas de líderes partidarios sumamente enérgicos e idealistas; entre ellos, en
lapobla:i.ón lo q~e «conduce a unaexrensión hasta entonces desconocida del principio_ realidad una docena de líderes destacados gobierna, y la elite de clase trabajadora es
democratlc'o en favor de las clases oprimidas por el capitalismo en favor de las clases conminada a asistir de tanto en tanto a algún mitin para aplaudir los discursos de los
trabajadoras,»5 «La dictadura del proletariado es una guerra encarnizada e implacabl~
dirigentes y adoptar resoluciones por unanimidad» y agrega que tal gobierno es una
contra la burguesía; es un poder sin límites en cuanto al uso de la violencia revolucionaria'
dictadura «pero no la dictadura del proletariado, sino un puñado de políticos, dicho en
y no sometido a ley de ningún género». h
el sentido burgués del término.» 1I Rosa de Luxemburgo fue asesinada en 1919.
Lenin áfirrna que no existe contradicción entre democracia y concentración del.
Al morirLeninen 1924se desata unaluchaporel poderentreLeónTrotski y Joseph
poder en manos de unas pocas personas: «La experiencia irrefutable de la historia no .
Stalin, que resultó favorable al segundo, pese a que Lenin pocos antes de su muerte
enseña que la dictadura perso.nal hasido con frecuencia, en el curso de los movimientos"
había escrito: «El camarada Stalin, llegado a Secretario General, ha concentrado en sus
revolucionarios, laexpresión de las dictaduras de las clases proletarias. Por 10 tanto, n(f
manos un poder inmenso, y no estoy seguro que siempre sepa utilizarlo con la suficiente
h~y nin~una contradi~ción de principios entre el democratismo soviético y el poder
prudencia. (... ] es demasiado brusco, y este defecto, plenamente tolerable en nuestro
dIctatonal de determmadas personas» 7 Nace así lo que se denominó «democracia.
medio y en las relaciones entre nosotros, los comunistas, se hace intolerable en el cargo
pop~lar». El poderes ejercido de manera despótica, en representación del proletariado~
de Secretario GeneraL Por eso propongo a los camaradas que piensen la fonna de pasar
Se megat~o v~lora la participación democrática tradicional en estos términos: «Decid.
aStalin a otro puesto y de nombrar para este cargo aotro hombre que se diferencie del
una veteada crerto número de años qué miembros de la clase dominante han de oprimir
camarada Stalin en todos los demás aspectos sólo por una ven [aja, a saber: que sea más
y aplastara1"puebloenel Parlamento: he aquíla verdadera esencia del parlamentaris~

, \
108 Las Ideologías en el Siglo XXI' La Revolución Rusa 109

tolerante, más leal, más correcto y más atento con los camaradas, menos caprichoso, capitalismo. Esta diferencia consiste en que no actúan de modo espontáneo, como en
etc.» 1: el capitalismo, sino que son aprovechadas por la sociedad en forma consciente y
La era de Stalin se caracteriza por un despotismo mucho mayor aún. Todos los organizada. Entre las leyes ec.onómicasdel capitalismo y las del socialismo existe, según
opositores son acusados de traición y ejecutados. Trotski mismo debió exiliarse en expresión de Engels, la misma diferencia que entre el rayo que se desprende de la nube
México pero igualmente fue asesinado. Se desató una «Caza de brujas» que llevó a la y la electricidad en manos del hombre.)} I~

muerte o al destierro a Siberia a todos los verdaderos o supuestos opositores. Corno dice y continúa: «El Estado socialism, basándose en las leyes económicas del socialis-
Osear Weiss: «Para ningún hombre serio, marxista o no marxista, es posible concebir que mO, elabora los planes de desarrollo de la economía y la cultura y moviliza a todos los
quienes gestaron una revolución como la rusa y acompañaron a Lenin en su dirección trabajadores para su cumplimiento, gracias a lo cual lleva a la práctica esos planes.
fueran espías, contrarrevolucionarios, agentes del imperialismo y hitlerianos [... ] El Determina la escala, el ritmo y las proporciones del fomento de todas las ramas de la
propio Kruschev en su informe al XXo Congreso recordó que de los 139 miembros y economía nacional, la cuantía y estructura de las inversiones. Organiza la gestión
candidatos del Comité Central elegidos en el XVIIo Congreso (1934),98 o sea el70 por tinanciera y del crédito, confeccionael presupuesto nacional y asegurasu cumplirpien-
ciento fueron arrestados y fusilados.» 1.1 Estos eran los hombres prominentes dentro del to, distribuye la renta nacional y determina las partes correspondientes a la acumulación
partido. pero las persecuciones políticas se hicieron masivas. Si a eso sumamos las y al consumo. El Estado lleva rigurosamente lacontabilidad y el control de la medida del
hambrunas provocadas por una errónea política agropecuaria debemos contabilizar trabajo y la medida del consumo. Determina la políticade salarios, organiza el comercio,
millones de muertos. tija los precios de las mercancías, etc. El Estado prepara y distribuye los cuadros, los
educa y los forma. Corre a su cargo la organización de todos los eslabones del aparato
Los órganos más sólidos de la revolución bolchevique eran el ejército rojo, que
administrativo. De esta manera. el Estado socialista, dirigido por el Partido marxista-
había sido fonnado por Trotski y había ganado la guerra civil contra las viejas tropas
leninista, despliega una gigantesca labor que abarca todos los aspectos de la vida
del zar, y el Partido Comunista de la Unión Soviética. La revolución había impuesto el
económica del país. [... ] merced a la socialización de la producción, la sociedad se
sistema de partido único de manera tal que no sólo no se permitía el funcionamiento de
convierte. como dijo Lenin, en «una sola oficina y una sola fábrica}" la propiedad social
otros partidos políticos sino que se perseguía ferozmente cualquier forma de oposición
acaba con la anarquía y la espontaneidad y supedita el desarrollo de la producción al
El campo de lacultura estaba férrcamente sometido al poder ideológico del partido objetivo único, a los intereses de todo el pueblo. En estas condiciones, la economía
comunista. Existían «comisarios» encargados de supervisar que los intelectuales y los nacional sólo puede desarrollarse de acuerdo con un pl.an, en forma armónica, propor-
artistas no fueran «contrarrcvolucionarios» pero, además, que sirvieran a los fines del cional. A través de su Estado, los trabajadores de la sociedad socialista calculan de
partido. Para esto. por un lado se ejercía una férrea censura, y por otro se asignaba un antemano todas las necesidades de la sociedad y sus recursos de producción, y orientan
presupuesto muy importante a la música, los libros el teatro o el cine. el desarroll.o de la producción en beneticio del pueblo. [... ] El Estado socialista
, I~

confecciona los planes económicos, es decir. organiza en forma armónica, proporcional,


La economía soviética la producción, la distribución y el intercambio en laescalade todalasociedad. Distribuye
Como hemos dicho Marx no dio una «hoja de ruta}} a seguir para hacer funcionar los recursos materiales, financieros y la mano de obra, determina el volumen y la
un sistema económico de propiedad estatal. Con algunas oscilaciones, la economía estructura de la producción y de las obras básicas. establece el ritmo de crecimiento de
soviéticase fue encaminando. en especial bajo la férrea autoridad de Stali n, hacialo que la productividad del trabajo sobre la base del empleo de la técnica moderna, el volumen
se conoce como Socialismo de Estado. Lcnin percibió las dificultades que entrañaba la y el carácter del intercambiocornercial interiory exterior; fija los precios de las mercancías
socialización de todas las ramas de la producción y ensayó lo que denominó la «Nueva en el comercio estatal y cooperativo; de tennina el nivel del salario de los obreros y
Política Económica)} que era un capitalismo bajo estricto control estatal. Ya en el poder empleados, etc.» 11

Stalin, a partir de 1929 comienza a elaborar «planes quinquenales}) que eran detalladas
La sola lectura de estos párrafos de este manual oficial, nos pone de relieve las
enumeraciones de los objetivos que el Estado debía perseguir. 1.\

inmensas dificultades que podía presentar una planificación tan detallada que debía
El Estado se fue haciendo cargo de todas las empresas, aún de las más pequeñas. analizar tantos aspectos y que, para tener éxito debía conocer Íntimamente los deseos
La actividad económica dejó de estar regulada por la ley de la oferta y la demanda para de los consumidores, porqu~ detenninar las cuotas de producción, los precios de los
ser regida por una detallada planificación a cargo de organismos del Estado. productos y los salarios significa, prácticamente, asignar a cada consumidor lo que debe
producir y consumir. Si la planificación erraba ya sea en las cantidades producidas o en
En el «Manual de Economía Política)} de Nikitin editado en 1961 por el gobierno
el precio, determinados productos podían sobrar y otros escasear. No tardaron en
soviético se leía que «el carácter de la acción de las leyes económicas del socialismo se
formarse largas colas frente a los comercios que vendían algo que tenía más demanda
distingue radicalmente del carácter con que se manifiestan las leyes económicas del
110 Las Ideologías en el Siglo XXI' La Revolución RHSa JII

que oferta. Como afirma Giovanni Sartori: «La planificación total es la de un EstadO:.;"- unos trabajan mal, otros bien. los terceros mejor todavía; alcanza a los mejores y
propietario de todo y vcndedorde todo que es el único que decide sobre la adjudicación 4i- consigue un ascenso general.» "'
de los recursos, sobre los salarios y sobre 10 que los consumidores tienen que aceptar "':~
(o de lo que tienen que carecer).» Las decisiones eran «arbitrarias» en el sentido de que El Estado garantizaba a todos un [rabajo, y al mismo tiempo el trabajo es obligatorio
carecían de fundamentación económica alguna. IR :' En materia de salarios el famoso principio del «fruto íntegro de su trabajo» ya liabía
sido reducido por Marx en la Crítica al Programa de Gotha, y el régimen soviético aplicó
En este sentido el mencionado Manual, aclara que «la ley del valor no actúa en el estas máximas. Al «fruto del trabajo» había que reducirle «a) los gastos de reposición
socialismo como reguladora de la producción socialista y distribución de los medios de de los medios de producción consumidos; b) una determinada parte con destino a la
producción y del trahajoentre las ramas de laeconomíanacional. Ladistribución de los ampliación de la producción; e) un fondo de reserva o de.previsión; d) los gastos de
medios de producción y de trabajo entre las ramas de la economía nacional se efectúa dirección y sostenimiento de escuelas, hospitales, etc.; e) un fondo para mantener a los
en el régimen económico socialista por los organismos de planificación del Estado sobre incapacitados para el trabajo. Se debe deducir también la parte del producto total social
la base de la ley del desarrollo armónico, proporcional, de la economía nacional.[ ... }El destinada a las necesidades de ladefensadel país.»"~ y todo eso se traducía en un salario,
Estado socialista se guía por las necesidades de la economía nacional y establece los que como los demás precios de la economía eran fijados «arbitrariamente» por un
precios de las mercancías apartándose a veces en cierto grado del valor de las mismas. funcionario del Estado.
Por medio de la política de precios, el Estado puede aprovechar una parte de los ingresos
creados en unas ramas e invertirlos para fomentar el desarrollo rápido de otras. En la Pero poco a poco las necesidades de la economía obligaron al régimen de la Unión
economíasocialista, los precios se fijan apartándose a veces del valor de las mercancías, Soviética a cometer di versas «herejías» a la doclrina marxista: Como decíaMax Weber:
en forma planificada y proporcional, pero no espontánea, con el fin de fomentar la en la década del 70 «los consejos soviéticos han reincorporado el empresario bien
economía nacional, teniendo en cuenta los cambios de las proporciones en la econo. pagado, el salarioadestajo, el taylorismo; la disciplina military laboral, y la introducción
mía.»j~ de capital extranjero o sea, que para hacer funcionar el Estado y la economía los
",:-
bolcheviques se han visto obligados a aceptar de nuevo todo lo que habían combatido
Resulta candoroso leer la diferenciación entre el trabajo en el capitalismo y el ~~: como instituciones de clase burg.uesas.» ~-'
socialismo: «El trabajo forzoso engendra la repulsa y el odio hacia la producción, que
mutila física y espiritualmente al obrero y quebranta su salud. Otro aspecto muy distinto Así vemos que el mencionado Manual Oficial defiende el salario a destajo en los
ofrece la so,:=iedad socialista. En ella, .todos trabajan para sí, para su propia sociedad. siguientes términos: «El salario por obra realizada no se determina por tiempo de trabajo
Cada progreso en la producción y cada éxito en el trabajo se refleja directa e indirecta- -"*
¡ invertido en la fabricación del artículo, sino por la cantidad de producción elaborada.
mente en el mejoramiento de la situación material y del ni vel cultural de los trabajadores. ~ Dicho salario contribuye aconciliar los intereses sociales (elevación de la productividad
Cuanto más se produzca y menor resulte su costo, mayor será la cantidad de artículos ~- del trabajo) con los intereses p~rsonales de cada trabajador (aumento del salario
que podrán adquirir los trabajadores de la sociedad socialista, pagando por ellos precios ..j.;:. individual).»¡~
más bajos.» :u '.
Aunque L"enin haya dicho que laeconomía soviética era «una sola oficina y una sola
Pero desde los orígenes de la revolución rusa se descubrió que la falta de estímulos fábrica»-~l la realidad mostró que no había más remedio que mantener el esquema de
económicos dificultaba la búsquedade laeficiencia y la contracción al trabajo. Ya decía «empresas», aún cuando las mismas fueran de propiedad estatal. Esto hacía surgir
Lenin: que había «algunas deccnasde hombres esforzados y centenares que sólo hacen nuevos problemas. Cada empresa debe tener una cierta autonomía, y cumplir con sus
acto de presencia yen mayor o menor medida sabotean el trabajo. [... ] Hace cinco años propios fines y objetivos, pero esos objetivos no pueden, en un régimen que se proclama
que tratamos de mejorar nuestro aparato estatal pero lo único que se advierte es ajetreo, marxista, competir ni en la consecución de materias primas, ni en la venta de sus
que en este tiempo ha demostrado ya su ineficiencia. inutilidad y nocividad. Como todo productos con otras empresas. Esto era una contradicción en sí misma. Por un lado el
ajetreo daba la sensación de que se trabajaba, pero en los hechos sólo servía para Manual decía que «los dirigentes de las empresas y organizaciones económicas del
entorpecer la actividad de nuestros organismos y de nuestros cerebros.» 11 Estado» debían «solucionar a su debido tiempo los problemas que surgen en el proceso

Nikitin establece ladiferenciaentre «competencia capitalista» y «emulación socia- ,:'"'-


w- de la producción, tener iniciativa económica y maniobrar con los recursos productivos
y el dinero para ctlmplir el plan con el mínimo de gastos.» Y para eso se les otorga una
lista», citando a Stalin: «Principio de la competencia: la derrota y la muerte de unos la ~
autonomía que. sin embargo, no debe «rebasar el marco establecido por los planes del
victoria y el dominio de otros. Principio de la emulación socialista: ayuda amistosa de 1; Estado». Cada empresa es responsable de su correcto funcionamiento y «sobre los
los adelantados alas rezagados, con objeto de lograr un ascenso general. La campe .. dirigentes de las empresas recae la plena responsabilidad ante las organizaciones
tenciadice: remataalos rezagados para afirmar tu dominio. La emulación socialista dice: superiores por toda la gestión económica y productiva de sus respectivas empresas.»
1/2 Las Ideologías en el Siglo 'XX/Ji. La Revofucióll Rusa JI]

l~ Es decir que la economía pasa a estar rcgidn. por un régimen de descentralización consubstancial con el régimen económico. Tcotski mismo había afinnado queen un país
operativa que respondía a una planificación centralizada, al mismo tiempo que hacía en el que el único que proporcionil ocupación es el Estado, ser opositor equivale a una
personalmente responsables a los directivos de las empresas del cumplimiento de las muerte lent3 producida por lacarenciadé alimento. El viejo principio: el que no trabaje
melas fijadas por el Estado. que no coma, ha sido sustituido por el nuevo: el que no obedezca no comerá . .'l Como
dice Sartori «Según los críticos del capitalismo, en las sociedades occidentales los
Al tener cierta autonomía, las relaciones enlre las diversas empresas del Estado se
.-:\. capitalistas constituyen un3 fuerza esclavizad ora. Si las críticas fueran mínimamente
regía por contratos. y el mnnual prescribía que «la estrictn observancia por las empresas
de la disciplina contractual es una de las exigencias más importantes de la autonomía f congruentes tendrían que admitir que. eso es así. a fortiori, cuando en lugar de varios
capitalistns tan s610 hay uno y, ademiÍs, se aúnan el poder político y el económico.» .','
económica.»!" $..
Lenin había soñado con una economía organizada por {lnosolros mismos, los
Finalmente, las empresas así administr:ldas pasaron a tener estímulos económicos
tanto al personal jerárquico corno a los obreros. Como agrega el Manual antes citado: f obreros» con una l<férrea disciplina», l<mi.\Olenida por el poder estatal de los obreros
armados; reduciremos a los funcionarios del Estado a ser simples ejecutores de nuestras
«al aplicarse la autonomía económica, todo el personal y cada trabajador por separado
están materialmente intcresados en el cumplimiento y el sobrecumpli~iento del plan, y
f directiyas» y esos funcionarios serían llmodestnmente retribuidos» .'~ y la realidad
condujo a un régimen policíaco en el que algunos burócratas encumbrados disponían
asimismo en la administración más escrupulosa y rcntable. Una de las exigencias
de un poder enorme sobre las masas de obreros. y vivían en la opulencia. Cualquier
fundamentales de la autonomía económica consiste en asegurar la rentabilidad de la
intenro de crítica era severamente reprimido por «contrarrevolucionario». Ese régimen
empresa. La autonomía económica coloca las empresas socialistas en una situación tal
que pretendín basarse en «obreros armados» al poco tiempo prohibía toda fonna de
en la que se ven obligadas a esforUlrse por economizar recursos y ser rentables.»
prolesta, reprimíael m6.s mínimo inlento de huelgJ.
Estos principios, se npartan notablemente de la lógica marxista. Pero donde más se
Otra paradoja: Mientras Lenin afirmaba que «es preciso esforlarse por lograr el
advierte el «despegue» de la economía soviética del marxismo es en su abandono de la
máximo de economía cn nuestro aparato estatal; eliminarde él todo lo innecesario. todo
teorfa del valor- trabajo. al tener que considerar el capital invertido en el cálculo de los
lo que hered:ltnos en este aspecto de la Rusia zarista. de su aparato burocrático
costos. Una muestra elemental de esta ~(heterodoxia» soviética lo muestra con toda
capitalista.» .','Ia realidad es que el régimen soviético montó la más enorme estructura
claridad laexistenciade l<Cajas de Ahorro». Nuevamente citnndo el Manual de Nikitin,
burocrática de la historia, como no podía ser de otra manera para manejar en sus más
encontmmos que «El dinero temporalmente libre perteneciente a los obreros, empleados
ínfimos detalles la economía del país más extenso del'mundo.
y campesinos, depositado en las cajas de ahorro se empleaen la sociedad socialista para
financiar la construcción socialista. Las cajas de ahorro abonan un cierto interés a los Massimo Salvadori lo califica como {lUn régimen fundado en el monopolio de las
titulares de las cuentas corrientes por el empleo de sus recursos.» _'11 Si en el Estado decisiones políticas por un restringidísimo círculo de dirigentes <lpretados alrededor de
Socialista no hay plusvnlía y la única fuente dc riqueza es el trabajo ¿Cómo pueden un jefe carismático, en una rígida jerarquización de las retribuciones y de los poderes.
justificarse los intereses de este préstamo? en una definitiva restnuraci6n del ejército pcmanente, en la omnipotcnciadc una policía
política al servicio del poder. en una progresiva recuperación de los valores naciona-
Como se ve. aú1n partiendo de.ddocdum1entos0lfi~i6aledsde la burti0d'nSI90vI7iét¡iC~.
ndos j listas, en una relación rígidamente coercitiva frenle a los disentimientos de cualquier
encontramos que e proyecto surgl o e a revo UCI n e octu re e , eJos e.:;:.
naturaleza.»""
avanzar hacia el socialismo. tanto menos al comunismo, se convirtió, por la fuerza de los
hechos en un «capitalismo de Estado». burocr.átic,) e ineficiente. Esta deformación autoritnria estaba en las raíces de la revolución ya que como dice
Enrique Neira «para Lenin. el partido comunista. integrado por esclarecidos profesio-
La realidad se impuso sobre la ideologfa. El manual dice que «al suprimirse la
nales de la revolución, (lSustitUYC)~nl3 clase trabajadom; piensa y habla a nombre de
propiedad privadacapitalistasobre los medios de producción dejan de regir también las ella.».11
leyes económicas del cilpitalismo. En los países socialistas, gracias a la liquidación de
la propiedad privada capi[;]lista sobre los medios de producción, surgieron nuevas Ya en 1994 Jean Tinbergen señalaba que ({en el nuevo programa del pan ido se
leyes económicas. mientras que las viejas perdieron su vigor.» Sin embargo, poco a
11 preconiza una ciena d~scentralización en la decisión económica y una mayor atención
poco tuvieron que admitir que hilY leyes económicas que no dependen de la «ideología al Consumo. La aplicación de los métodos malemáticos de planificación económica. al
burguesa» sino .que son aplicables incluso a una economía totalmente estatizada. principio consider~dos como «bu,rgueses), adquiere ~recien.te importancia.») .IK pero,
como sabemos éstas y otras «concesiones» que hicieron a sus antípodas ideológicas
La falla de libertad que se vivíaen el imperio soviético y que se expresaba de manera
no llegaron a tiempo para evilarel derrumbe del sistema, como veremos en el capítulo
evidente en el muro de Berlín, no era una defonnación estalinista accidental, era
siguiente.
114 Las Ideologías en el Siglo XXII La Revolución Rusa 115

Conclusión ts. comunismo», Edilllrial Poble/, BUeIlos Aires, 196../. plÍg. 53.
4~
7. Lenill. "ú,¡s rareas inmediatas del Poder Soviético Citado por: Vo/pi. Alberto Ezequiel. "Rudiogra[ía
Lacríticaque hemos hecho del sistema soviético, no nos debe impedir yergue pese i, del COJllUIlLrmo»,Edi/oriul Pobiel, Buel/lls Aires, 1964, pág. 149b.
a sus defectos el sistema funcionó mejor de lo que se podía esperar. Tomas Balocj ,'? Lenin. V. /.. "El E.rtudo y la Revoluciúll», Edi{{)rial Edicio/les en lenguas extranjeras, Pekin, 1975,
señalaba en 1970 que «los comunistas han tenido éxitos brillantes (no obstante la ¡;
pág. 55 ..
9. Lenin. V. J.. Obm Gi/ada, púg. 22.
imperfección de los principios sobre los cuales fundan su planificación) en el aumento 10. Volpi, Alberto Ezequiel, Obra Citada. ptÍg, 149.
de la productividad industrial y de la producción. SegúnMr. Alan Dulles,jefe del servicio JI. Luxembul"l:o, Rosa de, «Reforma" Revolución», Editorial Jorge Alvarel, Buenos Aires, 1969,
de inteligencia norteamericano, quien por cierto no hará nada para exagerar ese éxito pág. 17.
el producto bruto en Rusia ha estado aumentando, a razón de más de 9% por año, rná~ 12, Le/lÍlI, "Teslwllellto Carta aJ Congreso», 1922.
que tres veces la tasa (por debajo del 3%) de Estados U nidos y 6 veces la tasa (1,5%) J3. W(lÜ." Orear, "LO,r problel/las del socialismo cmltempor¡ilJeo», Edi/orial 1¿:!/(/lJi,Buenos Aires,
1961. pÚl:. 23.
de Inglaterra a partir de 1954,Sin embargo, los rusos no han logrado tener éxito en
14. Val"gll.tLloSll, Mario, «Dest!ji{l'\"(l lu libertad,.. EdillJl'ia[ El Puís-A¿:uilar, Madrid, 1994, pág 28,
agricultura. No sabemos si es una amenaza más inmediata este fracaso o su éxito 15. Neim, E/ll"ique., «El saber ,lel poder», E,litoria{ Norllla, Colombia, 1986,
industrial. Su éxito industrial se debió a la política ininterrumpida de invertir una gran 16. Niki/ill P., "Ecmwm{u Po{{¡ica», Editorial Edióones ell Lenguas Ex/mujeras, Mo,rc!Í, 1961, púg.
porción del ingreso nacional -más del 25%- pese a su pobreza y no obstante la grave 258.
17. Niki/in P .. Obra Cirada, pág. 274.
carga de los armamentos.» .'~
JN. Sartorio GiovII/mi, "Teorll/ de fa DeJ!llicftl('iu», Editorial Rei ArNelltilJlI 84f!llÍ1S Aires, /990, PÚN,
Pero allí estuvo, al mismo tiempo la causa de su fracaso. Este nivel de ahorro e ..JH6.

inversión altísimo, que era necesario para estimular una economía carente de estímulos /9. Nikilill P., Obm Cirada, púg. 30R.
20. Nikilin P.. Obra Citlldu, PÚN, 282.
económicos para los individuos. y para sostener una carrera armamentística y espacial
21. Lenin, Vludilllir, «Crlll/ra la Burocracia». Editorial Pa.rado y Prese/lte, Buenos Aire,t. /971, púg,
con los Estados Unidos condujo a una postergación permanente del consumo de los 87.
!~-
trabajadores que veían cómo sus colegas del otro lado del muro, donde se suponían eran 22. Nikitill P., Obm Citada, púg. 2R8.
explotados sin misericor~ia, tenían mejor nivel de vida y gozaban de libertades políticas 23. Nikitill P., Obm Citada, pág. 284,
U Nikitin P" Obra Cirudu. JlúN, 317.
impensadas.
25. Weber Al/u', "POliticll v ciellcia», Editorial ú¡ pléyade, Buellos Aires, 1976, púg. 4R,
La revolución bolchevique pudo justificar sus problema:- en los primeros años 26. Nikirill P., Obra Citada, púg. 323.
aduciendo los «custos de la revolución», pero ya había pasado más de medio siglo y -'.... 27. Niki/il! P., Obm Citada, plÍK: 268.
28. Nikitill P., Obra CiwdlJ, púg. 335.
la situación no mejoraba. Los argumentos habían comenzado a erosionarse. .~

Como decía el Manual de Economía Política del régimen soviéti,co: «En última :,{';
",' 29. Nikitin P" Obra Cirada. plͿ:, 336.
30. Nikllin P., Obra Ciruda. páJ{. 373.
31. Nikiriu P .. Obra Citada. pú¿:. 17.
instancia triunfará sobre el globo terráqueo el régimen que brinde a los pueblos mayores -4: . 32. HlI)'Ck F.A.. "Los fU/u/amelltos de la Libertad TOIIIOJ», EdÍ/orial FOlldo de Cldwra Ediciolles,
posibilidades para mejorar su vida material y espirituaL (.. , ] Cualquier persona que Valellcia, /961, pág. 254.
observe la marcha de esta emulación podrá advertir qué sistema es mejor, qué sistema 33. Sartori, GiowlIlni, "Teoría de /a Democracia», Editorial Rei Argentina, Buellos Aires, /990, pdg.
garantiza una vida más holgada a todos los trabajadorcs.»"'''Y era muy cierto. La gente 44J, .
34. Lellin, V. /., "El Estado.y /a RevoluórJll", Editorial Ediciolles en lenguas ex/raujeras. Pekin. 1975,
lo advirtió.
pág, 60.
35. Lellil!. V[adimir, "C/lll/ra fu Burocracia», Edilorial Pa,rado y Presente, Buellos Aires. 1971, pág.
99.
36. Slllnulori, Ma.uil/w L., "Orígelles y crisis del J"m'ietüllw», EdiroriaJ PyP, Buenos Aires, 1972,
Notas del Capítulo Jlú~. 53.

1. Ellgels, Prefacio '1 {¡l edicifÍlI Rusa de 18R2 del "MalJUiesto COlllllllisw». Ediforial Anuo, BuenoS 37. Neira, Enrique .. Obra CitlJda.
Aires, 1973, púg. 9. fF 38. Tillbergen, leall, "Hacia ul/a eCOllI!Il/lUmundial», Ediwrial Plalle/a Agostilli, BarcelOlw, 1994,
2, Lenill, V, J.. "El Estado y la Revolucián», Editorial Edicirmes en' lell!!uas extranjera,t. Pekin. 1975, t- púg. 49.

pág. 24 39. Ball/C/¡ Tlwmas, "Ecfl/wmía de fa TensiliJl mundial», Edi/orial luara Editor, Bueno,t Aires, 1970,
pág. 53.
3, Lenin, V. J.. Obra Citad'l. ptÍg. 25.
.J. Len;'l, V, J., Obra Cirada, !uig. 76._
40. NikitilJ,_Obm Ciradu, púg. 3N9.
5, Lenin,, Vladimir, "Tesis sobre 1(1 dictadurtl del pm[erari(u!o,.,. Edi/orial PyP, Buello>~Aires, 1972. \,
pág. J62.
6, Lenin: "ú,¡ TlÍclica del ParTido COIIIUlJis/(¡»Citado por: Vlllpi, Alberto E:.equiel.
El Fascismo

Pocos años después de la revolución bolchevique, se va gestando en el resto de


Europa una nueva forma de ideología que abarca desde el nacionalismo exacerbado
hasta formas diversas de racismo. Es lo que genéricamente llamaremos «fascismo»
incluyendo en este ténnino desde el partido así llamado en Italia por MussoIini, el
nacional socialismo alemán de Hitler, y otras tendencias políticas que comparten
"t , .. ~.
algunos de los elementos esenciales de esras ideologías. Si.ya tuvimos dificultades para
definir tanto las ideologías en general, como el liberalismo y el marxismo; cuando
llegamos al fascismo, las dificultades son tanto mayores. Esto se debe, en primerténnino
a que no existe un cuerpo de doctrina fascista. Si era difícil definir el liberalismo por la
diversidad de autores y obras, si era complejo hacerlo con el marxi.smo por la bastedad
de la obra de Marx, sus contradicciones y evolución, (anto más difícil resulta hacer una
definición.conceptual del fascismoyaque más que una teoría el fascismo es unadoctrina
de la acción. Como decía Mussolini: «Me he convencido de que la primacía le
corresponde a la acción, aun cuando esté equivocada. Lo negativo, el eterno inmóvil
es condenación. Yo estoy de parte del movimiento. Yo soy un marc~ista.» I
Además, si en todas las ideologías hay discrepancias y procesos evolutivos, el
hecho de que la praxis primara sobre la doctrina, hace que el fascismo sea tanto más
volátil e indefinible. Z Por otra parte, si bien, por una cuestión práctica nosotros
trataremos de ver al fascismo como un fenómeno único, no se nos escapa que siendo
el nacionalismo uno de sus pilares fundamentales. existe casi la imposibilidad de un
«fascismo» supranacional. o la aceptación de una ideología que transcienda las
fronteras nacionales. Cada versión del fascismo debe renegar de toda paternidad
foránea, por su propia naturaleza -'
Sin abrir juí~io sobre. la perenne polémica acerca de la vinculación entre el
«justicialismo» y el fascismo, nos llama Jaatención laclaridadcon laqueel General Perón,
en el «Proyecto Nacional» de 1974 renegaba de toda posible ideología «importada»
afirmando:«Con rt..specto a la importación de las ideologías -directamente o adecuándolas-
se alimenta un vicio de origen y es insuficiente para satisfacer las necesidades
espirituales de nuestro pueblo y del país» •
El Fascismo 119
118 Las Ideologías en el Siglo xxI'.
dominar al mundo y hacer florecer una nueva civilización «Rosenberg caracterizaba
Mussolini «su» raza aria como rubia, de ojos azules, alta y de cráneo alargado. Entre sus
Es difícil encontrar una definición ideológica en Mussolini. Su poder se basó más '_." características personales incluía el honor, el valor, el amor a la libertad y su espíritu de
en su personalidad y las circunstancias históricas que lo rodearon que en sus ideas .• investigación científica. La anti-raza y gran parte de lacausade lo que, para Rosenberg,
Mussolini se define a sí mismo por su ambigüedad, y como hemos visto por 16gicadei -i: era «degenerado», era la raza judía. La inhumana persecución de los judíos por parte de
activismo: «Los prejuicios son mallas de hierro o de oropel. No tenemos el prejuicio ~. los nazis estaba firmemente basada en su actitud ante la vida. El hecho de que fueran
republicano. ni el monárquico, no tenemos el prejuicio católico, socialista o antisocialista. capaces de predicar un antisemitismo tan abierto antes de su ascenso al poder, indica
Somos cuestionad ores, activistas, realizadores».-\ Dentro de ese pragmatismo indefini. cuán arraigado estaba este prejuicio social en Europa central.)} 11

do, todo tiene cabida, Mussolini era un artista del manejo de la ambigüedad: «El fascismo
Hitler ejercía un poder personal absoluto. Se le asignaban facultades sobrenatura-
rescata de los escombros de las doctrinas liberales, socialistas y democráticas, los
les. Para eso los opositores fueron perseguidos, y eliminados física o moralmente. Las
elementos que todavía tienen un valor vital. Mantiene los que se podrían llamar hechos
decisiones se basaban en «la unanimidad por la combinación de terror, intriga y
adquiridos de la historia, y rechaza todo lo demás, es decir el concepto de una doctrina
teatralidad, dondeellíder surge gradualmente como infalible e invencible.» 12 Hitler, pasó
buena para todas las épocas y para todos los pueblos.»hPorúltimodebemos aMussolini ",.-
de ser canciller del Reich a ser Führcr, 10 que significaba que él encarnaba la voluntad
una de las mejores definiciones del totalitarismo «Todo en el Estado, nada fuera del
infalible del pueblo alemán.' l
Estado, nada contra el Estado.» 7
El final de la historia, es bien conocido. El militarismo de Hitler destruyó casi toda
Hitler Europa y su antisemitismo llevó a una muerte tan horrenda como injusta a millones de
Podríamos decir que Hitler fue una pesadilla en la historia contemporánea. Repre. ~~ judíos.
senta el más claro retroceso en el avance del hombre hacia la construcción de un mundo £
mejor. Su doctrina se basa en la existencia de conflictos, de tensiones que sólo se ':i¥ Naturaleza del fascislllo
superan por la lucha. No casualmente su único libro se llamó «Mi Lucha». Para Hitler ~t~. Dentro del término fascismo hemos incluido no sólo las formas que revistió en la
sólo la lucha permite avanzar al hombre. «Todalaobrade la naturaleza es como una lucha ~~ Italia y Alemania de la década de ¡930, sino a una concepción que si bien no tiene
entre la fuerza y la debilidad. Los Estados que violan esta ley elemental, sucumben».~ expresiones doctrinarias elaboradas. a partirde su praxis puede ser claramente definida
Esta lucha de los Estados por su supervivencia y por lograr su «espacio vital», logra ~ por algunos elementos esenciales de los que, luego, se desprenden sus consecue~cias
adhesi?nes por lasituadón que vivía laAlemaniadeITo~adaen la pri~era gue:ramundia! ._~.,,,"~
.. inevitables.
y humIllada con la firma del tratado de Versal les. El discurso de Hitler llego a tocarlas .•.
No podemos dejar de mencionar la aguda lectura que Erich Fromm hace de la
fibras Íntimas de l.os alemanes, porque expresaba un descontento y una frustración muy .:4i- .. eclosión autoritaria en Europa. Para Fromm la libertad conquistada por la Revolución
arraigada en esa época. Alemania no había aceptado nunca en plenitud las instituciones. "
Francesa, había creado un sentimiento de inseguridad, una angustia existencial,
democráticas que eran vistas como una imposición de las ideas de la Revolución
semejante a laque pormediodel Calvinismo dio origen ala ética capitalista. Estaangustia
Francesa. Por otro lado al haber perdido el 10% de su territorio y todas sus colonias en .•..
existenciaf hizo eclosión en Europa como «miedo a la libertad» y se convirtió en una
el tratado de Versalles, al mismo tiempo que se le imponía una carga insoportable corno
trágica «regresión» a las fonnas más brutales del autoritarismo.
«compensaciones» de guerra, había puesto al país de rodillas frente a sus vencedores.
El orgullo herido de Alemania reclamaba un «lugar bajo el sol}},es decir la posibilidad ~_ La base del fascismo está en la negación de la igualdad. Las ideologías liberal y
de desarrollarse y crecer. «El nacional-socialismo es este aspecto no será sino el eco -'-_~ marxista habían discrepado sobre el significado de la igualdad. Para los liberales bastaba
sonoro de una reivindicación común a la inmensa mayoría de los alemanes.» ~ la igualdad ante la ley. la libertad era la ausencia de coacción estatal. La libertad era el
valor supremo y la igualdad úna ficción jurídica que podía conducir acualquierclase de
El racismo se caracterizaba en las siguientes palabras de Hitler: «Nadie, fuera de los
desigualdades objetivas. Los marxistas buscaban una igualdad más material, y prefenan
miembros de laNación podrá serciudad::mo del Estado. Nadie por fuera de quienes por -r~
la igualdad a la libertad. Su última aspiración igualitaria era que cada uno recibiera de
sus venas circula la sangre alemana, sea cual fuere su credo religioso, podrásermiembro
la sociedad «según su necesidad». Pero, en última instancia ambas ideologías recono-
de la Nación. Por consiguiente, ningún judío podrá ser miembro de la Nación.» El
11)
CÍan la igualdad de los hombres, al menos en su dignidad. Los liberales, aunque no se
principal ideólogo de Hitler era Rosenberg, quien con gran esfuerzo trató d~ demostrar
preocupaban por la equidad en la distribución de la riqueza, defendían la dignidad
que los alemanes eran descendientes de la raza aria que eran los que habían hecho
humana, al menos en abstracto. Los marxistas aunque tenían un sentido pobre de la
florecer las civilizaciones desde Egipto, Persia hasta Grecia y Roma. Por eso se
libertad y de la dignidad humana, buscaban el camino a la igualdad. En última instancia
consideraba la única raza que por razones históricas y biológicas estaba destinada a '~*"

~~--------
}20 Las Ideologías en el Siglo xx;, El Fascismo /2/

ya en el conflicto entre los pensamientos de Lockc y Rousscau se habían trazado las igualmente a estos movimientos de opini6n. más duraderos. que se producen sin cesar
líneas divisorias entre quienes amaban la libertad nunquc condujera a desigualdades a nuestro alrededor, ya en el conjunto de la sociedad, yaen círculos más limitados, sobre
«(po~teriores»,. y quienes para buscar la «igualdad republicana» eran capaces de .• materias religiosas, políticas,litera.rias. artísticas. etc_»I~«Si todos los corazones vjbran
sacnficnf las libertades. .- al unísono. no es a consecuencia de una concordancia espontánea y preestablecida.
sino porque unn misma fuerza los mueve en el mismo sentido. Cada uno es arrastrado
El fascismo se escapa de estas opciones porque todo su andamiaje se basa en la ..:~
por todos.») I~Mientras el individuo se «masifica» no siente la influencia que ejercen
negación de la igualdad, en la afinnnción. que parod6jicarncnte tiene raíces hebraicas
sobre él. Lo percibe, de manera más o menas brutal, cunndo decide oponerse.
en la ideade «pueblo elegido», y de personas «providcnciaíes». Laescncia del fascism~
es la diferenciación de la dignidad de las personns. Ya no son s610 diferencias de -:- Otro elemento esencial de) fascismo es. como vimos, el nacionnlismo. Si algunas
nacimienloode clase. En la raza con laque cada hombre naceestádefinidasu pertenencia ":""" rozas son superiores. sólo se puedc descubrir a panirde la exist~ncin de la Naci6n. En
al pueblo llamado a dominar o ser dominado. Cada vez que alguien se siente más digno ~ los Estados plurirraciales o pluriculturalcs la idea de Nación se desvanece. Por eso el
que otro. el fiJscismo renace de sus cenizas. Poreso. no podemos considerar al fascismo fascismo tratnde llevarel nacionalismo a su extremo. Porte del postulado de ladiferencia
sólo como una idcologíiJdcstruidaporla victoriaaliadaen 1945. El fascismo está siempre ~ de dignidad entre diferentes personas, que surge de la razo. y de allí surge la nccesidad
latente en la tcntaci6n de considerar a detenninada personn o grupo como de dignidad de la «pure7..<létnica». es decir la existencia de uniJ Nación racial y culturalmente
superior. homogénea, que coincida con un Estado. Sólo así el racismo puede verse consumado,

También el fascismo, como las ideologías anteriores, tiene en su esencia íntima el ~


l!-. porquede lo contrario la raza y aún la cultura no tienen el «espacio vital» paradesarrollar
sus potencialidades. Por eso los genocidios de las minorías, por eso la necesidad de
«naturalismo». y nuevamente aparece en 13 escena Darwin. Es necesario aclarar que •.
tener colonias (formadas por pucblos inferiores que deben ser útiles - temporalmente
Darwin era un honesto naturalista que no hizo más que descubrir las leyes de la biología ,.
. para el desarrollo de la raza superior) y expandirse (erritorialmente para unificar
evolutiva. sin embargo. sus escritos. que prácticamente no se refieren al hombre sino
políticamente a los «arios dispersos». Para. lograr la ((limpieza étnica». el predominiode
a las plantas y los animales. es tomada repetidilInente para fundamentar las ideologías.
la raza aún por sobre los individuos de la. misma. es necesario un Estado todopoderoso.
Así el racismo propio del fascísmo tiene profundas raíces en Darwin y constituye otra ~
Sc rechaza cualquier tipo de oposici6n, división de poderes o control de legalidnd. Así
vertiente del «(Darwinismosocial» La «selección lJatural» entre las razas humanas haría
como existe una raza superior. esta raza es capaz de generar un hombre providencial, de
sobrevivir s610 iJlos más aptos. en concreto. a la gloriosa raza aria. autora de todos los it.. naturaleza diferente a la dc los demás hombres. es. el «conductor). el «(duce». el
logros de la.civilizaci6n, que llevaría a la extinci6n a las razas inferiores. . ~
(Führer». Noes un gobernante. cs laencarn3ci6n del espíritu de la raza. Todo opositor
Ese naturalismo infunde en Hitler la idea de que los Estados, como los dem.G: debe ser exterminado. El Estado controb desde la actividad política. la prensa, la
organismos vivientes deben crecer o morir. Si un pueblo no expande sus fronterns es . economía, las diversas artes y ciencias, la educaci6n. Todo debe subordinarse al destino
devorado por sus vecinos. Alemania.lacunade la raza aria. debíadominara sus vecinos glorioso de la Naci6n. Este Estado todopoderoso en manos de un líder mesiánico es fa
para atirmar su superioridad racial, siguiendo un imper<lti va de la n:llurnleza. conclusión del proceso de 16gica fascista.
Como dijimos. el fascismo es hijo de la tensión, de las crisis. de las situaciones .:..C-
El fascismo desde la óptica marxista)' liberal
desesperadas. Pero su prédicn no descúbre el camino de la esperanza, sino que tiñe de :y
pesimismo y fatalidad al destino humano. La mucrte de Hitler o Mussolini. son la + Para el marxismo. la eclosi6n fascista en Europa es una consecuencia de las
expresión paroxística de sus ideas. El fascismo es un romanticismo desesperado: «La ~ contradicciones internas del capitalismo. El fascismo surge como consecuencia del
conciencia de la tragedia final está presente en el sistema fascista aún en el momentO .- descontento de algunas nacioncs qu_e en el reparto colonial habían resultado
del triunfo, y de ella se deriva un sentimiento de religiosidad negativa. el pesimismo .£, desfavorecidas. Por otra parte. lo vcn como la más brutal estrategia de defensa de las
a.ctivista.» u !t: clascs dominantes para cvitar el nacimiento del socialismo. En efecto. la aversión del

~l
..
-.. fascismo hacia el marxismo. así como la complicidad cntre ciertos sectores empresarios

¡-
El fascismo siempre cae.en la tentación de reducir a las personas a ser un grano de y lós regímenes fascistas, hacen parecer verosímil esta lectura del fenómeno. De allí
arena en la masa. El fen6meno de las masas es conocido y utilizado como herramient~ - surge la alineación qe derecha a izquierda en la que los marxistas ponen al liberalismo
política por todos los regímenes fascistas. El fascismo requiere unanimidad. y para eso a la derecha. junto ni fascismo. El fascismo. dentro de la visión marxista, surgió porque
por medios sutiles o terroristas, siempre necesita silenciar las voces disidentes u dentro de la delicada situación europea posterior a la primera guerra mundial. en Italia
ocultarlasdenlrodel griteríode la masa. Como dice Durkheim: «individuos generalmente -. y Alemania «él margen de 'discusi6n y negociación entre la clase obrera y la burguesía
inofensivos, reunidos en manada. pueden dejarse arrastrar por actos de verdadera ..:;i;.. quedó reducido .casi- a cero.» 11
atrocidad. Ahora bien; cuanto hemos dicho de estas explosiones pasajeras, se aplica.
&

j I
122 123
Las Ideologías e/l el Siglo X ' El Fascismo

Incluso <da dictadura de derecha europea», era vista por los marxistas como_ ., Los liberales afirman que el control que ejercía el régimen alemán sobre la produc-
detonante que produciría, finalmente la revolución socialista. Como dice Pop e ción, sobre los precios y sobre las prioridades de la producción, no era una medida
«Después de todo, puesto que la revolución debía llegar, el fascismo sólo podía ser: coyuntural sino que. como afinnaba el jerarca nazi Herman Goering, «Controlar los
de los medios para acarreada, tanto más cuanto que ya haCÍa tiempo que debía habe no precios Y.salario:, j¡~plic~ no sólo controlar el t~abajo de la gente, sino tam~ién sus
producl .d..
o. Pese a sus atrasadas condicIones económicas, Rusia ya la había realizado• ó' propias Vidas. Nmgun pars puede conf~rmarse solo con hacer parte del trabaJO.» 2)
Sólo las vanas esperanzas alentadas por la democracia, la detenían en los países m,ij- Incluso vinculan al nazismo con cualquier intervención en laeconornía, incluso la
avanzados. De modo que la destrucción de la democracia a manos de los fascistas n6',", que propondría poco después Keynes, para remediar los ciclos económicos. ~_\y
tendría otro efecto que promover la revolución, al desengañar definitivamente a los" aprovechan el ejemplo Nazi para mostrar que ni aún el más brutal régimen policíaco es
obreros con respecto a tos métodos democráticos.» I~
capaz de reprimir las leyes demercado, ya que en pleno tercer Reich existía un mercado
El marxista Henri Lefebyre afinna que sólo hay «tres concepciones del mundO»,1 negro, desabastecimientos y corrupción. ,~
religiosa, la liberal y la marxista ya que «el fascismo y el hitlerismo, a pesar de Sus' Los liberales, por olra parte recuerdan que a poco de asumir Lenin al poder en Rusia
pretensiones ridículas, no han podido ofrecer una «concepción del mundo». Quisiera
tinná un armisticio con Alemania y recuerdan también el pacto firmado entre Hitler y
dar la ilusión de una renovación espiritual. Por encargo, los ideólogos del hitlerismot, Stalin antes de la segunda guerra mundial, Bobbio, aunque reconoce esta vinculación
como Rosenberg, ensayaron una «interpretación» de la historia. Si examinamos más de' atinnaque «el pacto fue una alianza esencialmente táctica, que tuvo una breve duración,
cerca estas mixtificaciones, no encontraremos más que un montón de detritus ideoló--" y que, ideológicamente, no tuvo consecuencias, excepto por la formación de algún
gicos. Así, los ideólogos hitlcrianos tomaron del más antiguo judaísmo la «idea» de
pequeño grupo, políticamente insignificante. de bolcheviques nazis.» ~.l
pueblo elegido y de raza, que «perfeccionaron» en nombre de consideraciones biol~'
gicas discutibles. Tomaron del marxismo la noción de ~~prolctariado», pero tergiversán> Pero, sin duda existen ciertaS vinculac iones doctrinarias entre marxismo y fascismo,
dala en fonna fraudulenta y hablando de pretendidas «naciones proletarias» (Alemania~ como su rechazo a las formas democráticas ya la visión burguesa del mundo. Corno dice
Italia, Japón) destinadas a vencer a las democracias capitalistas. 1') Fernando Serra «Werner Sombart mantuvo en su juventud correspondencia con
Federico Engels. salió luego en defensa de las tesis de El Capital cuando Bohm-Bawerk
Son muchos los autores que corno Hobsbawn piensan que «en períodos de crisi señaló las tlagrantes contradicciones en que caía Marx. y terminó redactando el
corno éste, el capitalismo podría volver a apelar a su receta de extrema derecha.»luEst programa económico del Tercer. Reich. Su fonnación marxista queda patente cuando
tendenc;jn defensiva delliberafismo que lo haría tomar la forma fascista fue claramente ¡¡tinna en este programa que la «.¡:evolución Nacionalsocialistaculminarácon la propie-
vistaporWilliam W. Brickman, cuandoen 1971 afirmaba que: «unaguerrainminenteen dad colectiva de los medios de- producción y la extirpación de~ parasitismo burgués
una Nación occidental y hasta la abierta amenaza de una guerra. llevaría el fascismo~- capitalista. De esta manera, el proletariado, mero <.lsalariado, sub-esclavo de la empresa
poder, con su terrible maquinaria de opresión.» Estas palabras cobran dramática capitalista del régimen burgués, ascenderá al rango de productor de la empresa
actualidad cuando observamos la manera como los Estados occidentales y democráti.: socialista.»~h Más adelante agrega: «Corno destaca Jean-Fran<;ois Revel, es igualmente
cos actuaron frente al peligro comunista, o al fundamentalismo islámicoocualquierotra revelador que Hitler declarara que «he aprendido mucho del marxismo y 10que más me
amenaza a su seguridad. tanto en los países centrales como en los subdesarrollados. EI~_ ha interesado e instruido son sus métodos ... Todo el nacionalsocialismo está contenido
peligro ante un enemigo común hace florecer el fascismo por doquier. Brickman, sin en é1». El pensador francés cita. entre otros muchos, tres rasgos del pensamiento
emhargo continuaba diciendo que era el comunismo el que había sentado las bases al~ marxista que interesaron especialmente a Hitler. El primero es el alegato a favor del
fascismo «pues, con su doctrina de la necesidad de derribar violentamente al Estado por. genocidio que Engels realiza en un artículo publicado en la revista dirigida por Marx,
medio de la insurrección armada, con su doctrina de la dictadura del proletariado, con- Neue Rheinische Zeitung. en 1849 en el que defiende la desaparición de servios.
su amenaza de excluir a todas las clases restantes del goce de los derechos civiles. de- bretones, vascos y escoceses. Por su parte. Marx aboga por este mismo método contm
aplastar sus partidos y de privarlos de la libertad de palabra, de prensa y de reunión, [...]~ «esos pueblos moribundos» en «Revolución y Contrarrevolución de Alemania». La
sería un factor inconsciente y, sin embargo poderoso para el establecimiento del.. importancia de la raza es también un rasgo del marxismo que. de conocerse, sorprendería
fuscismo.»~1 Llegumos así a lu visión liberal del problema. a sus adeptos. En la misma revista antes citada. Engels escribe en 1894 que «la raza es
Para los liberales. el fascismo y el estalinismo ~on parte de un mismo fenómeno, eL en sí un dato económico» y sostiene en las notas preparatorias del Anti-Dühring que
totalitarismo. El carácter totalitario del régimen bolchevique. no es, para los liberales~ la superioridad racial de los blancos es una verdad «científica). Pero lo más demoledor
accidental sino que al negar las libertades indi viduales. entre las que está el derecho de e~tal vez la burda proclama antisemita contenida en el ensayo titulado Sobre lacuestión
propiedad y lu libertad de contratación, el socialismo conduce inevitablemente haciaer judía, escrito por Marx en 1843 y que, tras identificareljudaísmo con la codicia, con el
totalitarismo. culto por el mercado y con el dios-dinero -lo mismo que dijeron los nazis-, amenaza


124 El Fascismo 125

diciendo que el comunismo "haría imposible al judío".» 27 Finalmente Fernando Se - loS animales a nuestro servicio y les damos muerte cuando eso sirve para nuestro
agrega: «Llegar a reconocer que el socialismo marxista y el nacional social ista son iguarra provecho. El fa.scis~~, tiene I~mis~a ~oncepción d~ las «razas inferiores». Por eso,
en sus puntos de partida y casi idénticos en sus métodos requiere un esfuerzo es considero que ni la VlSlOnmarXIsta ni la lIberal del faSCIsmo calan hondo en su verdadera
. 1 que naturaleza. Por más brutal que haya sido la dictadura de Stalin, sus postulados son
Tesu 1ta espacia
..
mente doloroso a los que nos hemos reconocido aluuna
o
vez part¡'c.lpes
de la pnmera de estas doctnnas.» ,x radicalmente diferentes a los de Hitler. Tanto más ingenua parece la interpretación
marxista del fascismo como una forma de lucha de clases en las que la burguesía estaba
A mi juicio Pablo Guerra pone las cosas en su sitio cuando afinna que «3 pesard":. _ exacerbada, cuando en realidad el fascismo llevó a los campos de exterminio a numerosos
las sem,ejanzas manifi~stas. sin em,bargo, es indudable que el comunismo se encontrab:í.
en un nIvel muy superior, moral e mtelectualmente. al del nacional socialismo [... }Est
último era políticamente CÍnico en su base: la intención permanente de manipular a
n.aturaleza humana media~tc laintoxicación emocional.y la histeria, no derealizarun valo~:' ,
ti-
'
burgueses judíos.
Enresumen, el fascismo parte de la desigualdad, encuentrasu fundamento en la raza,
sigue por la lucha por la supervivencia del más apto, que conduce a la formación de una
Nación homogénea, que se logra y se exalta mediante un Estado que es omnipotente
smo de enaltecer a una elite auto fomada que, en realidad, no era más que una pandilla.-
El comunismo era fanático, pero, en general, era honesto y, al menos inicialmente, su frente al individuo, y un «conductor» que es omnipotente frente al Estado mismo. Así
propósito fundamental era generoso y humano.»1"En los mismos ténninos Popperdicé racismo, xenofobia, inlOlerancia, genocidio y totalitarismo, son ideas íntimamente
que «resulta tentador explayarse sobre las grandes similitudes que existen entre eí . vinculadas.
marxismo, el ala hegeliana izquierda, y su contraparte fascista. Sin embargo, seríá Esta cruda caracterización del fascismo probablemente sólo se vio en estado casi
profundamente injusto pasar por alto ladiferencia que las separa. Pese a que su origen, puro en la Alemania Nazi. pero en realidad ni el nazismo ni el fascismo han muerto en
intelectual es casi idéntico, no puede dudarse del impulso humanitario que mueve af nuestros días. El autoritarismo. la discriminación raci<:ll, la intolerancia religiosa o
marxismo. Además, en franco contraste con los hegelianos del ala derecha, Marx realizó ideológica, suelen asociarse a fanTIas más matizadas pero no menos malignas del
una honesta tentativa de aplicar los métodos racionales a los problemas más Ufo-entes fascismo Los neo-nazis no son, felizmente, más que un brote más o menos folklórico.
de la vida social. El valor de esa tentativa no es menoscabado por el hecho de ~ue en' Mucho más graves son las visiones fascistas que se esconden en muchos intersticios
gran medida no haya tenido éxito.».lIJ de la ciencia, o en la conciencia de todos nosotros. Corno dice Schumcler: «No era
Así corno tratamos de ver al fascismo desde la óptica liberal y marxista, ahor~ necesario llegara los limites insoportables del holocausto nazi para verificar la simplista
intentaremos, en unas pocas líneas mostrar cómo veían al marxismo y al liberalismo los vinculación entre raza y progreso que se desarroliq,. como teoría, desde mediados del
fascistas. Como la riqueza no conoce de razas ni de diferencias innatas, los fascistas siglo XIX. La voluntad de «mejoramiento» de la especie no cesó de crecer a pesar de
desprecian el afán burgués de enriquecerse tanto corno las reivindicaciones de los las innumerables críticas efectuadas desde perspect,ivas filosóficas, sociales y religio-
proletarios alentados por el-marxismo, porque ni unos ni otros se subordinan a los sas. La ingeniería genética, unode los sectores de puntadel actual prestigio de la ciencia
intereses superiores de la «patria». Como dice Enrique Neira: «Los fascistas miran hl y la técnica, mantiene lazos de parentesco con el darwinismo social más estrechos de
destrucción del comunismo como a uno de sus principales objetivos, pero comparte~": lo que frecuentemente se reconoce y reinscribe en la agenda científica, a través de la
con los socialistas la hostilidad contra el sistema burgués liberal. Los fascistas denigran ':-: . manipulación genética, algunas afinnaciones sobre la transmisión sexual de los cambios
la democracia liberal como algo pusilánime, ineficaz y pasado de moda. La democracia' f,1Vorables.» ,11Como vernos el fascismo es una tentación siempre latente.
decadente debe ser reemplazada porun sistema de gobierno inspirado por los principios-
de «orden, obediencia,justicia», más bien que por los principios de «libertad, igualdad
y fraternidad». de la Revolución Francesa.» JI -
Notas del Capítulo
Al debate en torno de laeconomíaque se había planteado entre liberales y marxistas,_
los fascistas imponen un ideal militarista y heroico. Exigen orden y disciplina, en países ,;;,0._ 1. MlI,~.\'(}lilli. Citado POI': Bobbio. NorberlO. "Fascismo en DicciOl/ario de Política».
donde el caos y la anarquía estaba socavando las bases de lasociedad. El autoritarismo, wlVlV.hiper.wciol(}~ía. cOl/l.ar.
2. 8obbio. Norberto. Obra Citada.
es hijode la anarquía, de la inseguridad que genera el caos y su consiguiente decadencia."
J. 8obbio, Norberto, Obra Cirada.
-l. PerólI J.D .. "El Nm:iO/wl», Buel/os Aire.f. /9N.
Proyecw
Conclusiones 5. BofJbill. Nor/Jerto. Ci/lldll.
Ob"l
El fascismo es coherente si se parte de la concepción desigualitaria de la dignidad 6. 8obbio. Norberto, Obm Ci/(Illll.
7. Fel'llúnde:. RII.\'. Jo.~éM.,,,EI FasLÍ.flIlO».hup:J/webs.ollO.com/lIsrOJ4/jumros/EI%20jas-
humana. Si mañana descubriéramos que los animales tienen la-misma dignidad que los"
hombres, podríamos concluir que la ganadería es una forma de fascismo. Sometemos a cismu%202.pdj

I ,
126

8. Zylbennun. Abra/wlII, ",La ideología flllcirllllll-.HJcialisw», www.fmh.org.ar.


9. Zylbenuan. Abra/wm, Obra Citada.
/O. Hitler. Mi Lucha Citado por: Romero. José Luis, ",HislOria Moderna y Contemporánea», Edit(J~ __
Huemul. Buenos Aires, 1972. plÍJ.:, 237.
11. Zyiberman, Abra/wm, Obra Citada.
12. ZylbernulIl, Ahral/wlJ, Obra Citada.
13. Zylberman, Abraham, Obra Citada.
14, 8obbio, Norberto, Obra Citada.
CAPÍTl;LO N° 7
15. DlIrklleim. Emiie, ",Las reH/as del méllJdo socioIáRico», www.hipersociolo¡:ía.colIJ.a/..
16. DlIrkheim, Emite, Obra Cira~a. , ' . , .. . . . -~S
17. Malldel Emes', «llItmducc/II1l /1 la Teo/"w Econo!l1lca Marxl,~w», Eclllol"llll Edlcumes Cepe.-~--
Rut'/Jos Aires, 1973, púg. 109. -~-
El Cristianismo Social
IR. Popper, Karl, «ú¡ sociedad abierta y sus enemigos», Editorial Ediciones Orbis, Buenos Ajr~l'llft: J

1985, plÍH. 341. .f' -


19. Lefebvre, Henri, El Marxismo El/deba. Buellos Aires. 1971, pág. 12.
En este capítulo vamos a analizar la doctrina social de la Iglesia Católica, que, mal
20. Hobsbawll, Eric. «;,Adi¡}s al movimiento obrero dúsico!», wwwJúpersociología.coJll.lIr.
21. Williwll IV. 8rickman. «J.Dewey visión e i¡!lluellcía de un pedll¡:ogo». Editorial Nova, Buen(J;'~ que le pese a la misma, es considerada por muchos como una ideología alternativa. En
Aires. 1971, pál(. 159. primer ténnino tenemos que analizar cuál fue la actitud de la Iglesia a medida que el
22. del Castillo, José Ignacio, «EC(JIloII/tade L'(ll1Ipul.~j¡'ade la Alemania Nazi», Renacimiento, la refonna, la Revolución Francesa y la ideología liberal primero, y el
Di¡:itaI. wWIV.liberali.w/(J.org. marxismo luego, le fueran quitando el monopolio que ejerció durante la Edad Media.
23. del Castillo, Jo.ré IR/lacío. Obra Citada.
2-1. del Ccwillo, JO,ré iRllacío. Ohm Cituda.
La Iglesia antes de la «Rerun Novarulll»
25. 8obbio Norberto, «Deredlll e izquierdu», Editorial PU/llo de lectura. Espal¡a, /995, páM.
26. Serra, .Fel"llllllllo. "La ec%Rta. IHlÚW/(I y marxiSIllO», Editorial Rev.Libertad Aunque parezca increíble, y sea tantas veces olvidado, la Iglesia siguió teniendo
WIVW. f ibeJ'l/lismo.fJrf{. «poder tempora!», es decir el gobierno de un Estado hasta 1870. Esto quiere decir que
27. Serl"ll, Fel"llalldo. Obra Ciuufll. hasta 1870el Papa tenía su ejército, ~u policía, sus tribunales sus cárceles y sus patíbulos
28. Senou. Fernalldo. Obra Citada.
29. Guerra. Pablo, "Corriell/es del perl.wmielllo cfJlltem}Jorúneo». IVwlV.ideasupien.\'.com.
donde se podía ejecutar a quienes cometían delitos. La unificación de Italia venció la
30. Popper," Kar!, «La socíedad abierta y sus enemigos», Editorial Ediciones Orbis, Buellos Aires¡ resistencia de las tropas al mando d"~lPapa. el que se consideró a sí mismo prisionero
1985. pág. 268. hasta 1929, cuando el Vaticano firma con Mussolini el tratado de Letrán por el que se
31. Neira, Ellrique.,,,,EI saber del poden., Editorial Norma. Colombia. 1986. hllp:lllVwlV.mty.ite.rfll.-- reconoce la soberanía del «Estado del Vaticano)) con una extensión de 44 hectáreas. El
d lic.rldep toslr ¡Iri 9 5 ~xo1li ec turaslle c063. J¡ I m f.
Papa no tiene un reino en el sentido vulgar de la palabra"pera sigue siendo soberano
32. H¿I..:tor Sc/¡mucler, "Ide(llogta y optimismo lecllolá¡:ico», Editorial Biblo.r, Gijón, 1997.
de un Estado.
Es necesario reparar en estos hechos para comprender la manera como la Iglesia
actúa durante el proceso de nacimiento de las ideologías. Su actitud inicial es absolu-
tamente defensiva. Condena al liberalismo. simplemente en defensa del mundo medieval
añorado. Veamos algunos ejemplos. Sobre la libertad de prensaafirrna Gregario XVI en
1832 «Aquí pertenece aquella pésima y nunca suficientemente execrada y detestable
libertad de prensa para la difusión de cualesquiera escritos; libertad que con tanto clamor
se atreven algunos a pedir y promover. Nos horrorizamos, venerables hennanos,
contemplando con qué monstruos de doctrinas, o mejor, con qué monstruos de errores
nos vernos sepultados. con qué difusión, por todas partes son diseminados estos
errores en ingente multitud de libras)) y agregaba «huy que extenninar en cuanto se
I

pueda la peste mortífera de tantos libros; porque nunca se quitará la materia del errar,
si los elementos criminales no perecen quemados en las llamas.)) 1 Observemos que,
medio siglo después de la Revoh.lción Francesa, hace menos dos siglos. la Iglesiaseguía
deseando -«quemar en las llamas» a los «elementos criminales» que difundan lo que
considera el «erraD>.


128 Las Ideologías en el Siglo XXI .:f El Cristianismo Social 129
J.

Sobre la libertad de conciencia y culto, la Iglesia manifestaba en esa misma encíclica: ~; dones deben unirse en unidad armónica, inspiradas en el principio del bien común de
«de esta corrompidísirna fuente del indeferentismo brota aquella absurda y errónea la sociedad.» ~
sentencia. o más bien delirio de que se debe afinnar y vindicar para cada uno la libertad Por otra parte, proclamaba su santidad inmaculada: «es completamente absurdo e
de conciencia. Abre el camino este pestilentísimo error aquella plena e inmoderada injurioso en alto grado el decir que sea necesaria cierta restauración y regeneración para
libertad de opinión que para daño de los sagrado y lo civil está tan difundido.».\ volverla a su incolumidad primitiva, dándola nueva vigor, como si pudiera ni pensarse
Por último el mismo Papa Gregario XVI, como hemos visto en el capítulo segundo, siquiera que la Iglesia está sujeta a defecto, a ignorancia o a cualesquier otra imperfec-
justifÍcael uso de ejércitos pontificios, en la autoridad otorgada por Dios. Aquellos que ción.»Y
se rebelan contra su autoridad temporal, son «traidores.» y su represión por las fuerzas Pio IXreinó entre 1846 y 1878. Fue el Papa que perdió los Estados Pontificios, y quien
miltares del Estado Pontificio es ejercida como una muestra de «la indulgenciade nuestra convOCÓal Concilio Vaticano 1que en 1870 promulgó el documento «Pastor Aeternus»
magnánima benignidad ..» 4 que consagra la infalibilidad del Papa cuando habla «ex cátedr~» en los siguientes
Pio X en 1864, en el número 4 de la'encíclica «Quanta cura» ratifica expresamente términos: «posee, por la asistencia divina que le fue prometida en el bienaventurado
la condena a la tolerancia religiosa y en el número 6 de la misma, condena a quienes Pedro, aquella infalibi lidad de la que el divino Redentor quiso que gozara su Iglesia en
afirman que «la Iglesia no tiene el derecho de reprimir por medio de penas temporales ladefinición de ladoctrinade fe ycostumbres. Poresto,dichasdefiniciones del Romano
Pontífice son en sí mismas, y no por el consentimiento de la Iglesia, irreformables. "'En
a los que violan sus leyes.»
el mismo año en que la Iglesia perdió sus «Estados Pontificios» y el Papa se declaró
En plena época de las revoluciones liberales y marxistas Gregario XVI afirmaba que prisionero en la ciudad de Roma, declararon la infalibilidad e inamovilidad de la doctrina
«toda potestad viene de Dios y todas las cosas son ordenadas por el mismo Dios. Así, "' pontificia. La Iglesia se cerraba cada vez más.
pues, el que resiste a la potestad, resiste a la ordenación de Dios, y los que resisten se ,!-'
condenan a sí mismos. Por ello, tanto las leyes divinas como las humanas se levantan ~. La Iglesia asume la «Cuestión Social»
contra quienes se empeñ~n, con ver~o~zosas conspiraciones tan traidoras co~o. :.f' Sin embargo, la Iglesia, a mediados del siglo XX percibe el enorme abismo que se
sediciosas, en negar la fidelidad a los pnnclpes y aun en destronarles. Por aquella razon,~-.----:::'._
está abriendo entre sus enseñanzas y el mundo terrenal. En especial a partir del
y por no mancharse con crimen tan grande, consta cómo los primiti~o~ cri:tianos, aun ::::;
pontificado de Juan XIII (que ocupó la sillaapostó!icade 1958 a 1963), comenzó un largo
en medio de las terribles persecuciones contra ellos levantadas, se dlstmgUieron por su .'~'.
celo en obedecer a los emperadores y en luchar por la integridad del imperio, como
probaron ya en el fiel y pronto cumplimiento de todo cuanto se les mandaba (no., ,-
10;1~' camino que revestido de una aparente continuidad y respeto por la tradición. vaamarcar
una notable diferencia.

oponiéndose a su fe de cristianos), ya en el derramar su sangre en las batallas. peleando ..- .''' Antes de entrar en detalles sobre la doctrina social, veamos hasta dónde llegó su
contra los enemigos del impe.rio. Los soldados cristianos, dice San Agustín, si~vieron~:, '. rectificación sobre los errores del pasado. El Concilio Vaticano II convocado por Juan
fielmente a los emperadores IOfieIes; mas cuando se trataba de la causa de Cnsto, no ',.:' XXIII declaró que «aunque la Iglesia por la virtud del Espíritu Santo ha permanecido
reconocieron otro emperador que al de los cielos.».1 Es decir que en esta época laIglesia, lt siempre esposa fiel de su Señor y nunca hadejado de ser signo de salvación en el mundo,
contra lo que mandaba la tradición filosófiCá '!Scolástica, define el sometimiento a la. ~, no jgnoraella, sin embargo, que entre sus miembros. clérigos o laicos, en el decurso de
tiranía más atroz como una virtud cristiana. los siglos. no han faltado quienes han sido infieles al Espíritu de Dios. Tampoco en

La Iglesia buscaba su defensa encerrándose en el inmovilismo: «toda laIglesiasufre *" nuestro tiempo se le oculta cuánto dista el mensaje que ella proclama de la debilidad
humana de aquellos a quienes fue confiado el Evangelio. Cualquiera sea erjuicio que
con cualquier novedad, y qlie, según consejo del pontífice San Agatón, nada debe ..~.
quitarse de cuanto ha sido definido, nada mudarse, nada añadirse, sino que debe f- la historia pronuncie de estos defectos, debemos ser conscientes de ellos y vigorosa-
mente combatirlos.» 11 Juan Pablo II agregó declaraciones más explícitas aún: «Es justo
conservarse puro tanto en la palabra como en el sentido»~ Ya en pleno Siglo XX PioX .~
que la Iglesia asuma con una conciencia más viva el pecado de sus hijos recordando
atirmabaque es «deber de los Obispos cuidar que los escritores de los modernistas, ~~
todas las circunstancias en las que, a lo largo de la historia, se han alejado del espíritu
que saben a 1TI0de'rnismo o lo promueven, si han sido publicados, no sean leídos, y s~ '.
de Cristo y de su Evangelio. ofreciendo al mundo, en vez del testimonio de una vida
no lo hubieren sido, no se publiquen.~> 7 'f- inspirada en los valores de la fe, el espectáculo de modos de pensar y actuar que eran
Tampoco faltan las expresiones de deseo de la Iglesia de volver al régimen de las".. verdaderas formas de antitestimonioy de escándalo» y agrega «ante la opinión pública
corpor~ciones «debe restaurarse la verdadera prosperidad según los principios de un '. la imagen de la Inquisición representade aiguna fonnael símbolo de este antitestimonio
salla corporativismo que respete la debida jerarquía social, y cómo todas las corpor~~. y escándalo.» 11 y en otro documento rezó: «Señor. Dios de todos los hombres, en
algunas épocas de la historia los cristianos a veces han transigido con métodos de
130 Las Ideologías en el Siglo XXI f El Cristianismo Social J31

intolerancia y no han seguido el gran mandamiento del amor, desfigurando así el rostro !' A partir del León XIII la Iglesiacomienza a percibir (medio siglo después de Marx)
de la Iglesia, tu Esposa. Ten misericordia de tus hijos pecadores y acepta nuestro ~.¥ que el liberalismo económico no es sólo perjudicial para sus intereses, sino que además
propósito de buscar y promover la verdad en la dulzura de la caridad, conscientes de .'lL- podía causar «injusticias sociales». Pio XI afirmaba en 1931 «El capital reivindicaba para
que la verdad sólo se impone con la fuerza de la verdad misma.» \,\ '"--. sí todo el rendimiento, la totalidad del producto, dejando al trabajador apenas lo
necesario para reparar y restituir sus fuerzas. Pues se decía que, en virtud de una ley
Este cambio fue progresivo, ya que podemos señalar la encíclica Reruo Novarum económica absolutamente incontrastable, toda acumulación de capital correspondía a
de León XIII (1891)comoel inicio del camino de laIglesiaen lo quedenorninó «la cuestión los ricos, y que, en virtud de esa misma ley, los trabajadores estaban condenados y
social». reducidos a perpetua miseria o a un sumamente escaso bienestar. Pero es lo cierto que
ni siempre ni en todas partes la realidad de los hechos estuvo de acuerdo con esta
La Iglesia y las ideologías opinión de los liberales vulgarmente llamados «manchesterianos», aún cuando tampo-
La Iglesia Católica ha formado todo un cuerpo de doctrina sobre los temas sociales co pueda negarse que las inslituciones económico-sociales se inclinaban constante-
y en consecuencia deberíamos analizarlos desde el objeto de nuestro análisis, para mente a este principio.» 17
determinar si se trata de una ideología. Para eso, vamos acomenzar por analizar qué dice
Mas recientemente Paulo VI afirmaba: (Con las nuevas condiciones creadas a la
la Iglesia sobre las otras ideologías. Básicamente condena tanto al liberalismo corno al
sociedad, en mala hora se ha estructurado un sistema en el que el provecho se
marxismo.
consideraba como el motor esencial del progreso económico, la concurrencia como ley
A los liberales, como hemos visto, los Papas los asociaban con las revoluciones que suprema en la economía, la propiedad privada de los medios de producción como un
deponían a los reyes que ellos habían coronado y atacaban sus dominios territoriales. derecho absoluto, sin límites y obligaciones sociales que le correspondieran. Este
Por eso las primeras críticas al liberalismo y a la democracia siempre destinadas acriticar liberalismo sin freno conducía a la dictadura, denunciada justamente por Pío XI como
la libertad de conciencia, lá tolerancia religiosa, o defender las propiedades y las . " generadora del imperialismo internacional del dinero.» 1"«U na economía de intercambio
prerrogativas de la Iglesia. El liberalismo, muchas veces con vertientes anticlericales, .~ no puede seguir descansando sobre ¡~sola ley de la libre. concurrencia, que engendra
no sólo defendía la libertad de conciencia y de culto, 10 que era visto con horror por la ¡ también demasiado a menudo una dictadura económica.» I~ En el mismo sentido el
Iglesia, sino que confiscaba las extensas propiedades eclesiásticas y se inmiscuía en los ¿,,~ Catecismo de la Iglesia Católica afirma: «Una teoría que hace del lucro la nonnaexclusiva
:r:
asuntos internos de la Iglesia.
LeónxlU atirmaba: «Cuando la Iglesia, colurnnay firmamento de la verdad, maestra
incorrupta de la moral verdadera, juzga que es su obligación protestar sin descanso
contra una 'tolerancia tan licenciosa y desordenada, es entonces acusada por los
liberales de falta de paciencia y mansedumbre. No advierten que al hablar así califican
t
fi-¡

~
y el fin último de la actividad económica es moralmente inaceptable. El apetito desor-
denado de dinero no deja de produoir efectos perniciosos. Es una de las causas de los
numerosos conflictos que perturban el orden socia!'» 20

León XIII también critica al marxismo: (Es mal capital, en la cuestión que estamos
tratando, suponer que una clase social sea espontáneamente enemiga de la otra, como
de vicio lo que es precisamente una virtud de la Iglesia. Por otra parte, es muy frecuente lf, si la naturaleza hubiera dispuesto a los ricos y a los pobres para combatirse mutuamente
que estos grandes predicadores de la tolerancia sean, en la práctica, estrechos e l&: en un perpetuo duelo. Es esto tan ajeno a la razón y a la verdad, que, por el contrario,
intolerantes cuando se trata del catolicismo. Los que son pródigos en repartir a todos ;:.: es lo más cierto que como en el cuerpo se ensamblan entre sí miembros diversos, de
~
libertades sin cuento, niegan continuamente'a la Iglesia su libertad.»I. Lacríticasiempre :- donde surge aquella proporcionada disposición que justamente podríase llamar armo-
estaba asociada a los derechos de la Iglesia. De ahí surge que el liberalismo sea nía, así ha dispuesto la naturaleza que, en la sociedad humana, dichas clases gemelas
identificado con una rebelión contra Dios mismo. I~Cuando las democracias muestran ~

I.~
~~
.
concuerden annónicamente y se ajusten para lograr el equilibrio. Ambas se necesitan
su fuerza arrolladora y surge de manera evidente su superioridad moral frente a las :: en absoluto: ni el capital puede subsistir sin el trabajo, ni el trabajo sin el capital. El
monarquías absolutas el mismo León XIII comienza a aceptarla diciendo que no está .i: acuerdo engendra la belleza y el orden de las cosas; por el contrario, de la persistencia
prohibido «preferir para el Estado una forma de gobierno moderada por el elemento - de la lucha tiene que derivarse necesariamente la confusión juntamente con un bárbaro
democrático, salva siempre la doctrina católica acerca.del origen y el ejerCiCiO.del pode~ salvajismo.» 21 y agrega con mayor dureza: «se debe asegurar las posesiones privadas
político. La Iglesia no condena forma alguna de gobierno, con tal que sea apta por SI . - con el imperio y fuerzade las leyes. Y principalísimamente deberá mantenerse a la plebe
misma la utilidad de los ciudadanos. Pero exige, de acuerdo con la naturaleza, que cada "'. dentro de los límites del deber, en mediode unya tal desenfreno de ambiciones; porque,
una de esas formas quede establecida sin lesionar a nadie y, sobre todo, respetando si bien se concede la aspiración a mejorar, sin que oponga reparos la justicia, sí veda
íntegramente los derechos de la Iglesia.» I~. .
ésta, y tampoco autoriza la propia razón del bien c~mún, quitar a otro 10 que es suyo o:
bajo capa de una pretendida igualdad, caer sobre las fortunas ajenas. Ciertamente, la


132 Las Ideologías en eL Siglo XXI El Cristianismo Social 133

mayor parte de los obreros prefieren mejorar mediante el trabajo honrado sin perjuicio rabajo, incluso el domingo, no se les daba tiempo ni aun para cumplir sus más graves
de nadie; se cuenta, sin embargo, no pocos, imbuidos de perversas doctrinas y deseosos ~eberes religiosos de los días festivos; no se pensaba en construir Iglesias junto a las
de revolución, que pretenden por todos los medios concitar a las turbas y lanzar a los. fábricas, ni en facilitarel trabajo del sacerdote; al contrario, se continuaba promoviendo
demás a la violencia. Intervenga, por tanto, la autoridad del Estado y. frenando a los: ositivarnente el laicismo. Ya se recogen los frutos de errores tantas veces denunciados
agitadores, aleje la corrupción de las costumbres de los obreros y el peligro de las rapiñas PorNuestros Predecesores y por Nos mismo; no cabe maravillarse de que en un mundo,
de los legítimos dueños.» :l
~ace ya tiempo tan intensamente descristianizado, se propague, inundándolo todo, el
Pio XI agregaría: «igual que la unidad del cuerpo social no puede basarse en la lucha -~. errorcomunista.»1<>Una vez más la Iglesia repara más en el carácter laicista del liberalismo
de «clases», tampoco el recto orden económico puede dejarse a la libre concurrencia de :,:s que en la situación social de los obreros.
las fuerzas. Pues de este principio, como de una fuente envenenada, han manado todos~~
los errores de la economía «individualista», que, suprimiendo, por olvido o por
ignorancia, el carácter social y moral de la economía, estimó que ésta debía ser
l.
¡
Con respecto a ciertas fonnas de «socialismo moderado» que pueden parecer
aceptables a los cristianos dice Pio XI: «estos postulados del socialismo mod~ra~o .no
se distingan ya de los anhelos y postulados de aquellos que, fundados en los prInCipIOS
considerada y tratada como totalmente independiente de la autoridad del Estado, ya que ,;-~ .. cristianos, tratan de reformar la humanasociedad. Con razón, en efecto, se pretende que
tenía su principio regulador en el mercado o libre concurrencia de los competidores, y 'i: se reserven a la potestad pública ciertos géneros de bienes que comportan consigo una
porel cual podría regirse mucho mejor que por la intervención decualquierentendimien_-:'~ tal preponderancia, que no pueden dejarse en manos de particulares sin peligro para el
to creado. Más la libre concurrencia, aún dentro de ciertos límites es justa e indudable~ ". Estado.»H Pero inmediatamente advierte: ( Unos justos postulados y apetencias de esta
mente beneficiosa, no puede en modo alguno regir laeconomía, como quedó demostrado índole ya nada tienen contrarío a la verdad cristiana, ni mucho menos son propios del
hasta la saciedad por la experiencia, una vez que entraron en juego los principios del' socialismo. Por lo cual, quienes persiguen sólo esto no tienen por qué afiliarse a este
funesto individualismo. Es de todo punto necesario, por consiguiente, que la economía sistema.» 1~Y agrega: «Procurad, Venerables Rennanos, que los fieles no se dejen
se atenga y someta de nuevo a un verdadero y eficaz principio rector. Y mucho menos enuañar. El comunismo es' intrínsecamente perverso; y no se puede admitir que
aún puede desempeñar esta [unción la dictadura económica, que hace poco ha colaboren con él, en ningún terreno, quienes deseen salvar la civilización cristiana.» W
sustituido a la libre concurrencia, pues tratándose de una fuerza impetuosa y de una Másrecientemente Paulo VI agregaba: ((El cristiano 'no puede admitir laque supone una
enonne potencia, para ser provechosa a los hombres tiene que ser frenada poderosa':::¡ filosofía materialista y atea, que norespeta ni laorientación de la vida hacia su tin último.
mente y regirse con gran sabiduría y no puede ni frenarse, ni regirse por sí misma. Por.; [...] El cristiano que quiere vivir su fe en una acción política. concebida como servicio,
tanto, han de buscarse principios más elevados y más nobles, que regulen severa e tampoco puede adherirse sin contradicción a sistemas ideológicas que se oponen
Íntegramente a dicha dictadura, es decir, lajusticia social y la caridad social.» 1Jy agrega: radicalmente o en los puntos sustanciales a su fe y a su concepción del hombre: ni a la
«Esta acumulación de poder y de recursos, nota casi característica de la economía; ideolouÍa marxista, asu materialismo ateo, asu dialéctica de violencia y ala manera como
contemporánea, es el fruto natural de lailimitada libertad de los competidores, de laque ellaen~iende la libertad individual dentro de la colectividad, negando al mismo tiempo
han sobrevivido sólo los más poderosos, lo que con frecuencia es tanto como decir los toda trascendencia al hombre y a su historia personal y colectiva.» .'0

l.....
más violentos y los más desprovistos de conciencia.» 1. Pero no sería más indulgente
con el marxismo: «el «comunismo», que enseña y persigue dos cosas, y no oc;:ulta y i- Críticas a las ideologías en general
disimuladamente. sino clara y abiertamente, recurriendo a todos los medios, aún los más ,. Generalmente los documentos pontificios juzgan con igual rigor a todas las
violentos: laencarnizadaluchadeclasesy latotal abolición de la propiedad privada. Para ideologías. Veamos algunos ejemplos, entre muchos otros. «Tanto la concurrencia de
lograr estas dos cosas no hay nada que no intente, nada que lo detenga; y con el poder, _ tipo liberal como la lucha de clases de tipo marxista son antinaturales y muy contrarias
de sus manos, es increíble y hasta monstruoso lo atroz e inhumano que se muestra. Ahí. . a las enseñanzas cristianas.».I1 El concilio Vaticano II afirmó «No se puede confiar el
están pregonándolo las horrendas matanzas y destrucciones con que han devastado".. .. desarrollo ni al solo proceso casi mecáni-co de la acción económica de los individuos ni
inmensas regiones de la Europa oriental y de Asia; y cuán grande y declarado enemigo ._. a laso la decisión de la autoridad pública. Por este motivo hay quecalificarde falsas tanto
de la Santa Iglesia y de Dios sea.») H •
las doctrinas que se oponeñ a las refonnas indispensables en nombre de una falsa
Pero aún desde esa crítica feroz al comunismo, no pierde de vista su crítica al : libertad como las que sacrifican los derechos fundamentales de la persona y de los
liberalismo a quien. atribuye la culpa de tanto males: «para comprender cómo el ;. grupos en aras de la organización colectiva de la producción.».\! Paulo VI lo expresó en
comunismo ha cónse'guido que' las masas obreras lo hayan aceptado sin discusión, : estos términos: «No es lícito, por tanto, favorecer a la ideología marxista, a su materia-
conviene recordar que lós trabajadores estaban ya preparados por el abandono lismo ateo, a su dialéctica de violencia y a la manera como ella entiende la libertad
religioso y moral.en el que los había dejado la economía liberal. [... ] Con los turnos de individual dentro de lacolectividad, negando al mismo tiempo toda trascendencia al ser
humano y a su historia personal y colectiva. Tampoco apoya la comunidad cristiana la
ji4
Las Ideologías en ~l $iglo X El Cristianismo Social 135

¡de,ología liberal, que cree exaltar la libertad individual sustrayéndola a toda limitaci6
Propiedad Privada
est~mu~ándolaca? la búsqueda ~xclusiva del interés y del poder, y considerando l~
solIdandades sociales como consecuencias más o menos automáticas de iniciati La Iglesia siempre reconoció el der~cho de propiedad, como un derecho que el
vas Creadorotorgó al hombre, aunque su uso debe ser hecho de tal modo que sirvan a todo
individuales y no ya como fin y motivo primario del valor de la organización social

El peligro general de las ideologías es señalado por PauIo VI cuando ".


dice:-«Ot(
el O'énerohumano .• ~Surge así el «sentido social» de la propiedad cuyo fundamento
resideen el destin~ común de todos los bienes. 4.'
peligro consiste en adherirse a u~a ideología que carezca de un fundamento científic~
completo y verdadero y en refugIarse en ella corno explicación última y suficiente d - , Una primera consecuencia de esta naturaleza está la obligación de practicar la
tOd?, y const~uir~easí u~ nue:,o ídolo, del cual se acepta, a veces sin darse cuenta, e~~~. {(caridadcristiana» hacia los que menos tienen y además emplear los «grandes
caraeler totahtano y oblJgatono.»,\~ -.-'" capitales» para gen~rar fuentes de trabajo. 44

Más recientemente el Catecismo agrega: «La Iglesia ha rechazado las ideologí~ Si se olvida este sentido social se genera la ambición y el desorden social y da
totalitarias y ateas asociadas en los tiempos modernos al «comunismo» o «socialismo» pretexto a quienes niegan tal derecho. Este sentido ~ocial.se define por el «resp~to de
4.1

Por otra parte, ha reprobado en la práctica del «capitalismo» el individualismo y I~ lasobligaciones morales frente a todos los hombres. lOcluIdoslos de las generacIOnes
primacía absoluta de la ley de mercado sobre el trabajo humano. La regulación de la venideras» 4~ El uso adecuado de la propiedad privada debe llevar a la sociedad hacia
economía únicamente por la planificación centralizada pervierte en la base los vínculos la paz Yno engendrar condiciones precarias, generadoras de luchas y celos» 47
sociales; su regulación únicamente por la ley de mercado quebranta lajusticia social Paulo VI afirma que «la propiedad privada para nadie constituye un derecho
porque existen numerosas necesidades humanas que no tienen salida en el mercado.-: incondicional Yabsoluto. Nadie puede reservarse para uso exclusivo suyo lo que de la
" propia necesidad le sobra, en tanto que a los demás falta lo necesario.» ~~
Juan Pablo 11,por último afinna: «sisremas ideológicos o de poder, así como nuev Cuando no se reconoce la propiedad privada. incluso de los bienes de producción,
relaciones surgidas a distintos niveles de la convivencia humana, han dejado perdurw. comolo enseña la hisroria, son oprimidas las expresiones fundamenrales de la libertad,
injusticias flagrantes o han provocado otras nuevas.» .1~ -
y paresa se deduce que en la propiedad privada se encuentra «garantía y estímulo» para
Por último, recordemos que el Concilio Vaticano 11aclara que pese a sus enseñanzas los derechos individuales. 4~
sociales no propicia ni defiende un determinado sistema social, ni una detenninada Por otra parte la Iglesia enseña_predica «el repaero de las propiedades insuficien-
ideología: «La Iglesia, por razón de su misión y de su competencia no se confunde en temente cultivadas a favor de quienés sean capaces de hacerlas valer. [...] Siempre que
modo alguno con la comunidad política ni está ligada a sisrema político alguno.» n el bien común exija una expropiación, debe valorarse la indemnización según equidad,
teniendo en cuanta todo el conjunro de las circunstancias.» ~"
Las Enseñanzas sociales de la Iglesia La propiedad privada, en esros términos debe estar garantizada, incluso con una
El análisis de todos los documentos emitidos por la Iglesia desde 1891 hasta la fech~ seguridad jurídica que la proteja de todo ataque arbitrario .. La propiedad privada debe
11

resultaría completamente ajeno al objetivo de este libro, por eso vamos a pasar rápida'....".,_- distinguirse del «amor desordenado a las riquezas» que es incompatible con el amor a
revisra a las grandes definiciones que ha tomado en relación con las cuestiones sociales'l_ los pobres. "

El rol de la Iglesia .1" Distribución de las riquezas


En primer ténnino debemos referirnos al rol de la Iglesia en estas cuestiones, desde Aunque la Iglesia defiende el derecho de propiedad, incluso de los bienes de
su propia óptica. Comencemos diciendo que la Iglesia no «pretende mezclarse en lo producción no significa que pennanezca indiferente ante las desigualdades. Su doctrina
político» y quiere «dar testimonio de la verdad, para salvary no parajuzgar.»'" LaIgleSia~, ..~ predica que se modere equitativamente la acumulación de riquezas. Corno recuerda
reconoce que su misión no es la de conquistar el poder terrenal y que el poder civil y. Pablo VI en laencíclica«Populorum Progressio» ya San Juan en su primeraCartadecía
eclesiástico son soberanos cada uno en su campo de acción. J~ Las situaciones: «Si alguno tiene bienes de este mundo y viendo a su hennano en necesidad le cierra las
mundiales son tan diversas y abarcan tantas culturas diferentes que sus enseñanzas' entrañas. ¿cómo es posible que en él resida el amor de Dios?» l'
ti~menque ser deliberadamente genéricas, y deben modificarse a lo largo del tiempo .•••
'Pio XI afirmaba que esta redistribución no debía hacerse para que los hombres «se
Son las «comunidades cristianas» las que deben analizar la situación en cada país. 41;
hagan más remisos en el trabajo» sino para que aumente el nivel de vida familiar..<4Juan
XIII denuncia con mucho mayor.vigor que «en algunas de esas Naciones la abundancia
136 Las Ideologías en el Siglo Xxi El Cristianismo Social 137

y e11ujo desenfrenado de unos pocos privilegiados contrastan de maner~ estridente y_ Estado intervenga para que el salario no sea «en manera alguna insuficiente para
ofensiva con las condiciones de extremo malestar de 1.05 más.».\~En el mismo sentido_ alimentar a un obrero frugal y morigerado.» También debe controlarel cumplimiento de
el Concilio Vaticano II afinnaba q,u~«El lujo p.u~~lajuntoa la miseria. Y rnie~tr~~uno~.:¥_ una jornada laboral, y las condiciones de seguridad y salubridad de los lugares de
pocos disponen de un poder ampllSlffio de declslOn, muchos carecen de toda IniCiativa" trabajo. ""
y de toda responsabilidad, viviendo con frecuencia en condiciones de vida y de trabajo j
El Estado, además pe asegurar un salario justo y equitativo, debe procurar que todos
indignas de la persona humana. [...] Los hombres de nuestro tiempo son cada día más '~:
los obreros aptos para el trabajo tengan un empleo adecuado a sus fuerzas. ~7
sensibles a estas disparidades. porque están plenamente convencidos de que la ~.
amplitud de las posibilidades técnicas y económicas que tiene en sus manos el mundo JJ Lajornada laboral debe permitir que «disfruten todos de un tiempo de reposo y
moderno puede y debe corregir este lamentable estado de cosas.» .1" ~.".. descanso suficiente que les pennita cultivar la vida familiar, cultural, social y religiosa.
l;t Más aún, tengan la posibilidad de desarrollar libremente las energías y las cualidades
Desigualdades Humanas l que {JI vez en su trabajo profesional apenas pueden cultivar.» ~.
En la sociedad «No son iguales los talentos de todos, ni igual el ingenio, ni la salud;*- Pero el hombre con su trabajo no sólo requiere una adecuada remuneración y
ni las fuerzas, y a la necesaria desigualdad de estas cosas, sigue espontáneamente la ~:~ adecuadas condiciones de trabajo sino que debe sentirse consciente de que está
desigualdad de la fortuna. La cual es por cierto conveniente a la utilidad, de los' trabajando "en algo propio".» .."
particulares como también de la Comunidad, porque necesita para su gobierno, a la vida
común de facultades diversas.» ~7«Sin embargo, toda fonna de discriminación en los' Iniciativa privada
derechos fundamentales de la persona, yaseasocial o cultural, por moti vos desexo, raza.:-.
La Iglesia no está en contra de la iniciativa privada ya que la misma sirve para
color, condición social.leng~ao religión, debe ser vencida y eliminada por ser contrario
«contribuir a una abundancia provechosa para todos, y para recoger los justos frutos
al plan divino.»~~ de sus esfuerzos.» '" En tal sentido, aunque reconoce la presencia del Estado en la
economíarecuerda que la misma «no se encaminaaempequeñecercada vez más la esfera
Dignidad del Trabajo
dela libertad en la iniciativa personal de los individuos, sino más bien a garantizar a esa
El cristianismo elevó el trabajo a su verdadera dignidad ya que adora a Dios hechó';. esfera la mayor amplitud posible. tutelando efectivamente, para todos y cada uno,los
hombre y convertido en artes~no. ~'J ,-
derechos esenciales de la persona; entre los cuales se ha de reconocer el derecho que
El trabajo es superioren dignidad a los bienes de producción, ya que el capital de cada persona tiene de ser y pennanecer normalmente como primer responsable de su
serun instrumento. «El trabqjo humano, autónomo o dirigido, procede inmediatamen propia manutención y de la de su propia familia, lo cual exige que en los sistemas
de la persona, la cual marca con su impronta la materia sobre la que trabaja y la sorne económicos esté permitido.y facilitado, a cada individuo, el libre desarrollo de la
a su voluntad. Es para el trabajador y parasu familiael medio ordinario de subsistencia actividad de una profesión provechosa.» 71
por él el hombre se une a sus hermanos y les hace un servicio, puede practicar !a En este sentido los empresarios cumplen una tarea beneficiosa: «Ostentan ante la
verdadera caridad y cooperar al perfeccionamiento de la creación divina. [...] Es, si sociedad la responsabilidad económica y ecológica de sus operaciones}) y «están
embargo, demasiado frecuente también hoy día que los trabajadores resulten en ciert~ obligados a considerar el bien de las personas y no solamente el aumento de las
sentido esclavos de su propio trabajo. Lo cual de ningún modo estájustiíicado por r ganancias.» Pero la Iglesia no condena la utilidad empresario ya que estas «son
llamadas leyes económicas.» ",)."J El capital debe estar subordinado al trabajo porqu necesarias; permiten realizar las inversiones que aseguran el porvenir de las empresas,
«lleva consigo las señales del trabajo humano» y porque el hombre es siempre superi_ y garantizan los puestos de trabajo.» n
a las cosas. ~l
Una adecuada valoraciól1del trabajo hace desaparecer el fundamento de ladivis.i_6~~ Participación de los obreros en la empresa
de los hombres en clases sociales, 10 que no obsta a que se reconozcan o valoricen J La Iglesia estimula que se encuentren maneras de incentivar la participación de los
diferentes tareas. El trabajo debe estar en función del hombre y no a la inversa. Poro_ obreros tanto en las utilidades como en las decisiones de la empresa. Pio XI afirmaba
parte cualquier trabajo, por simple o rutinario que sea es siempre fruto de la digni~, queesto debía ocurrir cuando la empresa estuviera en peligro: «si la cosa llegara a una
humana.~.lEl hombre con su trabajo no sólo transfonna la naturaleza sino que se realJ diticultad extrema, entonces habrá llegado, por fin, el momento de someter a deliberación
a sí mismo, se «hace hombre». ~ si laempresa puede continuar o si se ha de mirar de alguna otra manera por los obreros.
Eneste punto, verdaderamente gravísimo, conviene que actúe eficazmente una cierta
El trabajo no es una mercancía".1y por lo tanto no basta el consentimiento entret--
unión y una concordia cristiana entre patrones y obreros.» 7.\ y agrega que el contrato
patrón y el obrero para fijar el salario. Ya León XIII afirmaba que era necesario que
138
El Crlstim'úsmo Social 139

de trabajo se debería «suavizar» mediante el contrato, de sociedad. «De este modo lo


clase humilde, -por el contrario, carente de todo recurso, se confía principalmente al
obreros y empleados se hacen socios en el dominio y en la administración o participan'j
patrocinio del Estado.)) ~¡
en cierta medida, de los beneficios percibidos.» La Iglesia propone que «los obreros
7~

en las fonnas y en los grados más oportunos, puedan llegar a participar en la propiedad Juan XXIII lo deCÍaen estos ténninos: «Ante todo, debe afinnarse que el mundo
de las mismas empresas.» ;.1 «No es posible prefijar los modos y grados de tal~ económico es creación de la iniciativa personal de cada uno de los ciudadanos, ya en
participación, pues se hallan en relación con la situación concreta que cada empresa' su actividad individual, ya en el seno de las diversas asociaciones para el logro de
presente; situación, que puede variar de una empresa a otra, y que en lo interior de cada':- - intereses comunes. [...] En él, sin embargo, por las razones ya aducidas por Nuestros
empresa está sujeta a cambios, a menudo rápidos y fundamentales. Creemos, sin: Predecesores, deben estar también activamente presentes los poderes públicos a fin de
embargo, oportuno llamar la atención sobreél hecho de que el problema de la presencia:, promover, en las formas debidas, el desarrollo productivo en función del progreso social
aCliva de los obreros existe siempre, sea pública o privada la empresa; y, en cadacaso~ parabeneficio de todos los ciudadanos.~>"'Tambiéndefinió el principio de subsidiariedad
se debe tender a que la empresa llegue a ser una verdadera asociación humana, que con~. por el cual «ni el Estado ni las otras entidades de derecho público deben extender su
su espíritu iníluya profundamente en las relaciones, funciones y deberes de cada uno' propiedad sino tan sólo cuando lo exigen motivos de manifiesta y verdadera necesidad
de sus individuos. (...] Una concepción humanade la empresa debe, sin duda, salvaguar_ del bien común, y no con el fin de reducir la propiedad privada, y menos aún de
dar la autoridad y la necesaria eficacia de la unidad de dirección; pero no puede reducir:. eliminada.))Kl
a sus colaboradores de cada día a la condición de simples silenciosos ejecutores, si{
En nuestros días, en cambio la Iglesia enseña que el Estado debe ejercer una
posibilidad alguna de hacer valer su experiencia. enteramente pasivos respecto a las
decisiones que dirigen su actividad.» 7h.77 ,'"
~(regulaciónrazonable» del mercado y de la iniéiativa privada en el campo económico».
El Estado es responsable de garantizar la seguridad jurídica y la estabilidad de la
~-I

El ideal señalado por Juan Pablo JI es que: «lada persona, basándose en su propio moneda. Y debe lograr que el trabador pueda gozar de los frutos de su trabajo."~
trabajo, tenga pleno título a considerarse al mismo tiempo «copropietario» de esa:
Otro de los roles del Estado que laIglesia recuerda es el de la seguridad social: «para
especie de gran taller de trabajo en el que se conipromete con todos.») 7~ '
que al ciudadano, en el caso de sufrir una desgracia o sobrevenirle una carga mayor en
Rol del Estado lasobligaciones familiares contraídas, no le falte lo necesario parallevarun tenor de vida
digno.)) ~h
Leo XIII ponía muy estrechos límites a la acción del Estadocuando decía: «si alguna
vez ocurre que algo amenaza entre el pueblo por tumultos de obreros o por huelgas; qu Fines de la economía
se relajan entre los proletarios los lazos naturales de la familia; que se quebranta entre
El orden social y económico deben estar subordinados al bjen de las personas ~7Lo
ellos la religión por no contar con la suficiente holgura para los deberes religiosos;,s.
mismo ocurre con la economía que debe estar subordinada al hombre. El desarrollo
se plantea en los talleres el peligro para la pureza de las costumbres por la promiscuid~d'
económico no debe «quedar en manos de unos pocos o de grupos económicamente
o por otros incentivos de pecado: si la clase patronal oprime a los obreros con cargas
poderosos en exceso, ni tampoco en manos de una sola comunidad política o de ciertas
injustas o los veja imponiéndoles condiciones ofensivas para la persona y dignidad
naciones más poderosas. Es preciso, porel contrario, que en todo nivel, el mayornúrnero
humanas; si daña la salud con trabajo excesivo, impropio del sexo o de la edad, en todos,
posible de hombres, y en el plano internacional el conjunto de las naciones, puedan
estos casos deberá intervenir de lleno, dentro de ciertos límites, el vigor y la autoridad' tomar parte activa en la dirección del desarrollo.))~"
de las leyes. Límites determinados por la misma causa que reclama el auxilio de la ley!~
o sea, que las leyes no deberán abarcar ni ir más allá de lo que requieren el remedio de.. Juan Pablo II recuerda que el proceso de crecimiento económico a que da lugar la
los males o la evitación del peligro.) Cuando hablaba de la tutela del Estado de los.
N industrialización se produjo «precipitadamente» y al tiempo que se descubría <da
derechos del trabajador ponra «en primer lugar, los bienes del alma, puesto que la vida'~ posibilidad de acrecentar mayormente las riquezas materiales» que son medios, «se
mortal, aunque buena y deseable, no es, con todo. el fin último para el que hemos sido_~~- perdía de vista el fin. o sea el hombre, al cual estos medios deben servir.»~'
creados, sino tan sólo el camino y el instrumento para perfeccionar la vida del alma con Como decía Paulo VI: «La búsqueda, pues, exclusiva del poseer se convierte en un
el conocimiento de la verdad y el amor del bien,)) ~"
obstáculo para el crecimiento del ser, mientras se opone a su verdadera grandeza: para
Ya su sucesor Pio IX deCÍaque «a los gobernantes de la Nación compete la defensa
de la comunidad y de sus miembros, pero en la protección de esos derechos de los
•.
las naciones, como para las personas, la avaricia es la señal de un subdesarrollo moral.))

particulares deberá sobre todo velarse por los débiles y los necesitados. Puesto que la
En esta línea, también la Iglesia critica el llamado «consumismo)):«Unacompetencia
gente rica, protegida por sus propios recursos, necesita menos de la tutela pública, la.
desmedida, utilizando los medios modernos de la publicidad, lanza continuamente
/40 Las Ideologías en l!l Siglo XXI: El Cristianismo Social /4/

nuevos productos y trata de atraer al consumidor, mientras las viejas instalaciones llamada ley del libre cambio no puede. ellasola. seguir rigiendo las relaciones públicas
industriales todavía en funcionamiento van haciéndose inútiles. Mientras amplísimos ". internacionales.» ltr'

estratos de la poblaci6n no pueden satisfacer sus necesidades primarias, se intenta crear ~


necesidades de lo superfluo. Se puede uno preguntar. por tanto, con todo derecho. si, .~ Migraciolles
a pesar de todas sus conquistas, el ser humano no está volviendo contra sí mismo los !,-"' La Iglesia defiende el derecho de las personas a emigrar de sus tierras para buscar
frutos de su actividad. Después de haberse asegurado un dominio necesario sobre la mejores oportunidn.des. y afinna que es un deber de las autoridades públicas
IUI_I"!

naturaleza, ¿no se esté convirtiendo ahora en esclavo de los objetos que fabrica?» .1 (~admitir a los extranjeros que llegan y, en cun.nto lo pennita el verdadero bien de su
comunidad, favorecerlos propósitos de quienes pretenden incorporarse a ella como
Derechos humallos nuevos miembros.» 111'
Como hemos visto. la Iglesia reaccionó. en principio. de manera muy negativa hacia" 'OÍ"
La inmigración no sólo debe sertolerada, sino que a los inmigmntes, el Estado debe
los derechos del hombre proclamados por los liber<lles, y en especial con motivo de la-
favorecer su integración, facilitnr su promoción profesional y ~(permitirles el acceso a
Revolución Francesa. Pera. felizmente, en la actualidad reconoce que «las varias .~
un alojamiento decente, adonde pueda venir, si es posible, su familia.» 1<"
declaraciones universales de los derechos del hombre y las múltiples iniciativas que se
inspimn en ellas, afinnan a nivel mundial una sensibilidad moral más atenta a reconocer .~L Rol de los cristianos
el valor y la dignidad de todo ser humano en cuanto tal, sin distinción de raza ,f"
Ladoctrina Social de la Iglesia tiene como principales destinatarios n.los católicos
nacionalidad, religión. opinión políticaoclase social.)}'P.En el mismosentidoel Concili¿ 7:
laicos que se mueven en el mundo de la política. Aunque la Iglesia afirma que no debe
VaticanoIl había dicho: «toda forma de discriminación en los derechos fundn.mentales •
inmiscuirse en la política. como yn.hemos visto. al mismo tiempo Juan XIII afirmó que
de la persona,.yasea social O cultural. por motivos de sexo. r3za. color, condición SOCi31'.I_ ..
los fieles que actúan en política deben respetar los principios del derecho natural,
lengua o r~ligión. debe ser vencida y eliminada por ser contraria al plan divino.»~"\.""'" ,
observar la doctrina social de la Iglesia y especialmente obedecer las directrices de las
Relaciolles internacionales ", autoridades eclesiásticas. Y esto se debe a que la Iglesia «tiene el derecho y al mismo
tiempo el deber de tutelar los principios de la fe y de la moral. y también el de interponer
La doctrina de la Iglesia no sólo se refiere a las relaciones internas de los Estados.~"
su autoridad cerca de los suyos. aun en laesfcra del orden tempoml. cuando cs necesario
sino que se refiere n. los deberes de la moral internacional. Jun.n XXIII abogó por la -,L
juzgar cómo deben aplicarse dichos principios a los casos concretos.» I~

creación dc una autoridad mundial 'Ho y reclamó que «se reconozca como principio --
sagrado e inmutable que todas las comunidades políticas son iguales en dignidad ~ Poco después el Concilio afirmaba que «es de suma importancia. sobre todo n.llí
natural. De donde se sigue que cn.da una de ellas riene derecho a la existencia, al propia" donde existe una sociedad pluralista. tener un recto concepto de las relacion~s entre la
desarrollo, a los medios necesarios pn.ra este desarrollo y a ser. finalmenle. la primera'" comunidad política y la Iglesia y distinguirnetn.mente entre la acción que los cristianos,
responsable en procurar y alcanzar todo lo anterior.» ~7 '- aislada o asociadamente,lIevn.n n.cabo a título personal, como ciudadanos de acuerdo
con su concicnciacristiann., y la acción que realizan. en nombrcdc 1:1Iglesia. en comunión
Paulo VI criticó el colonialismo en estos términos: «Se ha de reconocer que las _....::.
potencias coloniales con frecuencia nose han fijado sino en su propio in[crés, su poderío
o su gloria: y, al retirarse, a veces han dejado unasicuación económica vulnerable. ligada, ~ '
'* ' con sus pastores.» IC"

Esta división entre las acciones de los cristianos «como ciudadanos» y la acción
por ejemplo, al monocultivo. cuyos valores hállanse sometidos a tan bruscas como.~ <.enconjunción con los pastores», puede ejemplificarse. la primera con la Democracia
desproporcionadas variaciones. Pero aún reconociendo objetivamente los errores de ..•. ' Cristiana, y la segunda con la «Acción Católica». Esta última es una 1nstitución de la
un cierto tipo decolonialismo y sus consecuencias. necesario es. al mismo tiempo. rendir~~- Iglesia, mientras que los partidos demócrata cristianos. aunque basan sus platafonnas
homenaje a las cualidades y a las realizaciones de los colonizadores. que en ta-ntas"*; en algunos principios tornados de las enseñanzas de la Iglesia Cn.tólica. mn.nticnen
regiones abandonadas han aportado su ciencia y su técnica, dejando en ellas predosas -., independencia frente a las jerarquías eclesiásticas.
señales de su presencia. Aún siendo incompletas. ciertas estructUf3S establecidas ""
permanecen y han cumplido su papel. por ejemplo, logrando hn.cer relroceder la- La Democracia Cristiana
ignorancia y la enfermedad O habiendo establecido comunicaciones beneficiosas y' Aunque desde la Revolución Francesa. los cristin.nos trataron de conciliar su
mejorado las condiciones de vida.» 'l. Pcro también se refirió a lo que se denominn. el religión con la democracia.- como hemos visto. la Iglesia durante muchos años se
«deterioro de los ténninos. de intcrca'!1bio» entre las naciones industrializadas y identi ficó excesi vamente con la monarquía. Recién aln.bri r la «cuestión social» León XIII.
subdesarrolladas, afirmando que: «así, los pueblos pobres continúan siempre aun más, ",. los católicos pudieron pensar en formar un partido democrático que tratara de llevar a
pobres, mientrn.s los pueblos ricos cada vez se hacen aún más ricos.»"" y afirma que ~da ....
J 42 Las ldeologfas en el Siglo XXI

larealidad el ideal del cflstIanismo. El primer antecedente de la democracia Cristiana la . .


f El Cristianismo Social

individuo, el resguardo de ella. El individuo hade ser solidario. Pero la Iglesia prefiere
143

encontramos en el Partido Popular ItalIano fundado por Luigi Sturzo en 1919, que luch6 j que sea el Estado, y no el individuo, quien asegure la función social de la propiedad.
contra el fascismo. Pero el partido Demócrata Cristiano Italiano propiamente dicho fue "'" El ser hum~no ama a la familia. Pe~o la Iglesia prefiere que sea el Estado y no el ser humano
liderado por AIcide De Gasperi, después de la segunda guerra mundial. En la actualidad
existen partidos demócrata cristianos en casi todos los países de occidente. Para lograr
--+ quien desaliente el divorcio. El concepto de la dignidad del ser humano, empero, ¿no
debiera incluir la responsabiiidad de preservarla? ¿Cuán digno es, en definitiva, un ser
mayor adhesión, no son dogmáticos en 10 religiQso ya que admiten en su seno a las al que hay que cuidar desde afuera de él?) 11»<
enseñanzas de todas las ramas del cristianismo (católicos, luteranos, calvinistas, Juan Carlos De Pablo, hace una crítica mucho más dura; ~(elobispo toma contacto
evangelistas). Tanto en Italia como en Alemania llegaron al poder, poco después de la con todos aquellos seres humanos a los cuales el funcionamientodeJ sistema económico
segunda guerra mundial. y su política tuvo un carácter bastante conservador, ya que no les soluciona sus problemas. Si a un obispo que vive en contacto con su realidad le
adhirieron a políticas muy cercanas al liberalismo económico. En AméricaLatina también digo que la economía argentina «funciona)) se echará a reír y me invitará a que lo
surgieron partidos demócrata cristianos en casi todos los países. En Venezuela y Chile acompañe a visitar enfermos, desocupados, huérfanos, presos, etcétera; lo cual no le
alcanzaron el gobierno. Las corrientes ideológicas de estos partidos latinoamericanos ',~ quita relevancia ami labor, porque, aunque él no locrea, si encimade todos los «clientes»
oscilaban entre el apoyo a la teología de la liberación que, como veremos más adelante, que hoy tiene, el sistema económico se paraliza, tendrá muchos más. [... ] HastaaquÍ cada
se acercaba mucho al marxismo, y la constitución de partidos extremadamente conser- uno en lo suyo. La cuestión se plantea cuando el obispo, creyendo que no cumple su
vadores. Vemos así que hubo partidos demócrata cristianos aliados a anarquistas y misión dando testimonio de lo que ve y reclamando soluciones [... ] «salta el cerco» para
comunistas, y otros acusados de participar en golpes militares, y hasta de recibir ayuda -,; ex.plicar causal mente lo que ve afirmando que los planes de ajuste son los que fabrican
de la Central de Inteligencia de Estados U nidos. En Europa, la democracia cristiana se pobres o suponiendo que el ministro de Economía de turno es un perverso a quien hay
asocia a lQs partidos más conservadores «de derecha», contando entre sus miembros :~- que ablandar denunciándolo en los medios de comunicación, para que abra el «tesoro»
al Partido Popular de España que ejerció el poder hasta el año 2004. El movimiento. ~••. y reparta dinero entre los pobres. Como los periodistas, los obispos están dispuestos
dernocratacristiano tienen una «Internacionab)
partidos de todos el mundo.
a la que está asociados más de 90

Al estar sumergidos en el mundo de la política, no faltaron democristianos acusados 1i


.1
'i a aguantar cualquier mote, excepto el de «oficialistu.s)). 11)',1

Crítica desde el Marxismo


de corrupción, O de otros delitos, ni otros, corno Aldo Moro, que fueron víctimas de ~ La crítica marxista es más que obvia, Cuando la Iglesia critica al capitalismo, en la
crímenes políticos. En resumidas cuentas, no puede identificarse los con la doctrina; . visión marxista, lo único que hace es defender el sistema aplacando sus excesos, y por
social de la Iglesia, ya que al tener que tomar decisiones políticas tanto en el gobierno ~ eso postergando la revolución. Mencionemos, a título de ejemplo, a Louis Althusser
como en la oposición, son muchos los compromisos y las desviaciones humanas que: quien definió como uno de los «aparatos ideológicos del estado») a la Iglesia: «Por
se producen. Tanto el Vaticano como los partidos democratacristianos eluden entre s( supuesto, muchas de esas virtudes contrastadas (modestia, resignación, sumisión por
un compromiso formal. una parte, y por otra cinismo, desprecio, altivez, seguridad, grandeza, incluso bien decir
y habilit!ad) se enseñan también en la familia, la Iglesia, el ejército, en los buenos libros,
Crítica de la doctrina social desde el liberalismo -.:+-
""'.'-
en los filmes, y hasta en los estadios.» 111'
Mariano Grondona afirma que «a la Iglesia le ha faltado en todos estos años una !'::' ..~-

doctrina del desarrollo económico. Toda su prédica social se ha concentrado en la Conclusiones


distribución, en lajusticiasocial. De ahí que siga atribuyendo a lac.aridad, ala limosna, ~ Después de esta abreviada reseña de algunos puntos de la doctrina social de la
la carid~d no basta; en una .f#~
un papel central. Pero en una sociedad subdesarrollada
sociedad desarrollada es casi innecesaria. Insuficiente en unos casos, innecesaria en
otros, la caridad adorna las almas pero no puede ser propuesta como la palanca de la .:'~~-
-t Iglesiadebemos responder a la cuestión fundamental ¿Es la Doctrina social de laIglesia
Católica una ideología?
Lo primero que se percibe es que. a diferencia de las ideologías, la Doctrina de la
promoción social. La palanca es esta otra: la «generación» de nueva riqueza. Las
Iglesia provee de muy pocas herramientas concretas. Señala principios morales rectores
inversiones. El desarrollo. [... ] Mientras el protestantismo, en sus orígenes, impulsó con
con losquees muy difícil disentir, pero no dice cómo lograrlos, Noes que lo haya omitido.
fuerza la mentalidad desarrollistadel capitalista y el inversor, facilitando la ventaja.que
Expresamente se refiere a ~u no-ingerencia en las cuestiones particulares de cada
aún nos llevan los anglosajones, a la Iglesia Católica le interesó sobre todo la
sociedad y cada tiempo. Pero, por otro lado, es tan específica en su crítica a todos los
distribución de la riqueza que ya estaba allí, preexistente.))l<nEn otro párrafo agrega; «La
sistemas conocidos, que, los políticos debe encontrarse, cuando menos, incómodos.
contradicción interna de los socialcristianos proviene del hecho de que, una vez que han
reconocido la dignidad eminente del individuo, tienden a confiar al Estado, pero no al


144 Las Ideologías en el Siglo XXi' El Crisfianislllo Social 145

La Iglesia no dice cómo lograr tan elevados fines, pero es severa es su juicio «a- JI. COIu.:ilio Valicano JI. «GaudiulI/ el spes», Editoriu/ PaulillaS. Buenos Aires, 1971, plÍg. 66.
posteriori». 12. JW.l/l Pablo 11, «Carta sobre la IllCjuisiciúJl». ValiC{l/UI. 1998 ..
J3. ilulIl Pablo JJ. Obra Ci/adll.
Resulta muy difícil hacer un análisis desapasionado de esta doctrina. En primér ¥-
N LerJll XII/, «Libertas praesl(lllfissiIllUIII», N" 23.
término por razones históricas. Nadie olvida el pasado dogmático y autoritario de la 15. Leoll XII/, "Libertas praesramissimum», N" 24.
Iglesia. Resultadifícil aceptarde una institución que enviaba a la hoguera a los levemente 16. Leoll XII/, "Libertas praes!afl/issillJwl/», N" 32.
17. Pío X/, «Qulldragesimo l/Ill/O», N" 54.
disidentes que hoy tenga unjuicio crítico tan tino acercarle los males de nuestro tiempo.
18. Pablo VI, "Poplllorlllfl ProKressio», N" 26.
Sin embargo, para ser justos, debemos dejar al juicio de los historiadores estas Publo VI, «Encíclica "Populorum Progre.ufo».
i9
cuestiones y analizarla tal como hoy se presenta. En tal sentido y como ya hedicho antes, 20. "C(J.fecimm de la Iglesia Carólicu» N" 2424
la Iglesia sigue siendo. a mi modesto juicio, una institución llena de paradojas ya que 21. Leoll X/U, «Rerum NfH'arllllJ», NU 14.

pese a todas sus confesas calamidades, sigue teniendo un conocimiento de la naturaleza 22. Leoll XlII, «Rertll1l NOVllrtllll», NU 28.
23. Pío X/, «QlIadraKesimo (lIlfW», N" 88.
humana que le permite, sin exagerardeci~que es «maestra en humanidad», Su doctrina
N Pío XI. «Qlladragesimo all1/o». NU 107.
Social es un amplio repertorio de máximas morales que sin dudasurgen de la experiencia 25. Pío XI. «Quadrugesimo {l/l/lO», NU 1/2.
histórica del hombre, de su búsqueda hacia un mundo nuevo y mejor. 26. No XI. «Divflli redemptorü», N" 16.
27. PIO XI, «Qul/dl'llgesil//o 1IIl/1O», N" 1 14.
Cualesquiera sean las creencias religiosas que cada uno pueda tener, la mayoría ]8. PIO X/, «QuadrllKesilllo l/JUlO», N" -115.
de sus enseñanzas, en especial las más recientes, no hacen más que expresar los 29. Pío XI. «Divilli redelllp/oris». 1937, N" 60.
consensos que el proceso de humanización del hombre ha logrado, La Iglesia, como no JO. Pablo VI, "Encíclica « Octoi;ésilllo Ad•.e/Jil/lll»». Editorial Paulillas, Buenos Aires, /973, plÍg.

podría ser de otra manera, reivindica su fuente en la revelación divina, pero, como N
31. Jua/l XXIII, "Mata er l1Iagisrra», NU 23.
siempre ha enseñado la misma Iglesia, «el espíritu sopladonde quiere», la verdad se halla +~

32. Constitución pastoral, «Gaudiwll et spes», /965, N" 65.


disper~a, y la Iglesia Católica es seguramente la institución mundial que tiene mejores :' 33. Pablo V/, «Ocloge.l'illw advclliells», N" 26.
comunicaciones con los hombres de (Odaslas clases y condiciones sociales. Hay que ",'~; N Pablo V/, "Oclrlf{csilJla adrcniens», NU 28,
reconocer que. más allá de cualquier creencia religiosa, la Iglesia escucha y transmite .~:: J5. "Carecismo de la Iglesia Catúlica». NU 2425
el ,clamor de los pobres y de los ricos, de los débiles y poderosos, yen consecuencia 'ff" J6 J¡1l/1I Pablo 1/, «úlborem exercen.t», N" 8-
J7. COlUtilucián pastoral, «GlludiulII et spes», N~ 76.
en sús documentos, siempre tratando de.equilibrar los platos de la balanza, construye '~_.
J" Pablo VI. "POplI/OI"lln¡ pmgre.r.rio», NU /3.
un discurso que puede arrojar luz a quienes tratamos de encontrar nuevas formas de -,1:
convivencia humana más razonables, _1'_ J9. Pablo VI. "P0I'II/oru/II
40. C(ln.~1ÍtucirJll pl/.troral,
41. Pablo VI, "OctogeúlIlu
pmgre.l'sio».
«GaudiulIl
ud~'elliell.~».
N~ /3.
et SpC.f», N" 91.
/971, N" 4.
LaIglesiano tiene una ideología, porque no darespliestas concretas a los problemas ". 0/2. Pío XI, «Quudrage,úlJ/o all/lO», N" 45.
sociales. Pese a su dogmatismo esencial. en materia política es sumamente ecléctica, y .~_v 4J. Juun XXIII. «Muter et llIugi.Hru», N" 109.
su pensamiento está cada vez más matizado y permeable a los cambios que el mundo 44. PIO XI, «Quadrage.l'illtll liIl1W». NU 50.

experimenta. No podemos buscar en sus documentos más que numerosas referencias 45. COflsrittlciá'l pastoral, «GaudiulII er spes». N" 71.
46. "Catecismo de lu Iglesia Cutólica»
a los valores que la humanidad hoy reclama. y espera ver realizados. El problema sigue
47. Pio XJJ, «Radiomellsuje del l" de JUlJÍO de 194/», N" 12.
siendo el ~(cómo», 4R. Pablo VI. "PopuloJ"Um pI'IJgre.uio». N" 23.
49. Jua1/ XXIII. "Mater et IIwgistra», N" 109.
50. Crlll.l'titucián pastoral.
Notas del Capítulo «GI/udium et spes», N" 7/.
5i. Juun XXIII, "PI/cem ill terris», NU 27.
l. Cregorio XVI, «Mimri Vos», Edirorial Guadalupe. BuellOs Aires. 1952, ptig. 48, 52. "Catecismo de la !¡':lesia Cu/lÍticu»
2, Cregurio XVI, Obra Citada. plÍK. .J9. 53. Pablo VI, «PI/plllorum progressio», N" 23.
3. Gregorio XVI. Obru Citllllu, plÍg. 49. 54. Pío X/, «Ql/udrugesilllo tU/IW», NU 61.
4. Gregorio XVI, Obm Citada, plÍl{. 43. 55. JuaJl XXII/, "Marer er l1IaKiul"ll». IV" 69.
5. Gregorio XVI, Obra Ciwdll. 56. Crllls/itllf:ifÍn pastoral. «Gaudium e/ spe.~», N" 63.
.6.. Gregorio XVI, Obra Citada. 57. Lerín XIJl. «Rcrum Novarum», Editorial Pmtlillas, Buenos Aires, 1974, plÍg. 16.
7, Pio X, "Em:lclica "Pascelldi»», Editorial Guadalupe, Buell(J.~ Aires, 1952, plÍg. 857. 5R Con.~lif¡¡ciríll' pa.Horal, «Cuudium et spes». N" 29.
8, No XI, «Divilli rel/empfori.\''': 1937, N" 31. 59. Pío Xl. "Divini redemptoris», 1937. N" 36.
9. Gregorio XVI, Obra Cirada. 60. COl1s/i/ucÍtÍn pastoral. «C,wdium et spes», N~ 67.
10. Concilio Vmicallo l. «Pu.l'tor AeterJllls». 61. Jwm Pablo JI. «Laborem eXCJ"{:CtIS»,NO> 12.

I ,
146 Las Ideologías en el Siglo XX-

62. Pablo 11. "LaborclII exerceIlS". N" 12.


¡I/(,JJI

63. JUUll «!...


Pablo 11, lIborem exercellS». N" 6.
64. luulI Pablo lJ. «LaborclII exerccns», N" 10.
65. Juun Pablo If. "wborem exerCCIlS», N" 7.
66. LeOIl XII!. «Rerum Novaflllll», N" 32.
67. Juun XXIII, "Pl1cem in fenú", N" 64.
68. Constitución pastora!, "GaudiulIl el spes», N" 67.
69. luul! Pablo /1, «Laborem exercens», N" J 5.
70. "Catecismo de la Iglesia Cutólü:a», N" 2429.
71. S,s. JUllll XXIII, "Muta et I/w/{i.flra». IV"55. CAPÍTULO N" 8
72. . "Catecismo de la INtesia Cmúlicu". N" 2';'32.
73. Pío XI, «Quudra¡.:e.rill/o l/Il~/(}».
74. Pio XI, «Quadra¡.:e5illlo (IIl/IO", N" 65. Las ideologías después de la Segunda
75. JlIlIJI XX/U, «Mmu el ma¡.:is/m», N" 77.
76. Juun XX/U, «Mater et IIUlKistru», N" 92. Guerra Mundial
77. CO/lstitucián pastora!. "Cal/d/l/1Il el spes», N" 6R.
7R. fUllll Pablo //, "Lahorelll exercellS», NU 1-+.
79. Lerlll XIII, «Rerllln NOmrulII", N" 26.
RO. LerJll XIII, «Rerum Novanllll", N" 30. La aparición del nacional socialismo alemán, provocó una tregua en la lucha
RI. Pío XI, «Qulldra~esilll(! (/jI/lO». NU 25. ideológica entre liberales y marxistas. Repentinamente Rusia estabajunto a los Estados
82. J¡¡(l1I XXIII, ",Mater et II/agistra», N" 51. Unidos e Inglaterra luchando contra un enemigo común, el eje formado por la Alemania
83. Juan XXIII, «Mater et magistra». N" 117 de Hitler, la Italia de Mussolini y Japón del emperador Hirorto.
84. «CmecislIlo de fu 1~/esill Cauífic:a", N" 2425.
fl5. «Culecismo de fa 19lesia ClItúlica". N" 2431. Esta tregua no tardó en romperse apenas cayó el Tercer Reich. Nace así, casi de
R6. Juan XXIII, "Pacem ill terJ'Ís», N" 6';'. inmediato la guerra fría, período que vadesde el fin de ¡asegunda guerra mundial en 1945
R7. Cr!/lstitucüJ'1 pasloral. «Gaudium et spes», N" 26.
hasta la caída del muro de Berlín'en 1989.
8R. ComtitucirJlI pastoral. "Gaudiulll et spes». NU 65.
R9. Juan Pablo 11, «Luborelll exercellS», NU 13. Durante este período, las ideólogías se exacerban de tal modo que la revolución que
90. Pablo VI, «PopulorulII pl'llgressio», NU 19.
Marx había predicho corno la tonia del poder por los proletarios de cada país, mediante
91. Pablo VI, «Ocwgesimll adveniens», Nu 9.
92. Juan Pabfo 11, ",Evangelium vitae», /995. una lucha circunscripta a las clases sociales, se tornó en un enfrentamiento mortal entre
93. Constitucián pastoral, «Guudi/lm et ,vpes». N 29.
U
dos imperios dotados de 'una formidable capacidad de destrucción. Las ideologías
94. Pablo VI, «Oc{(JKe.~jllla(/d~'ellieJls». Hu 16. . motorizaron Iadivisión del mundo en dos grandes bloques que respondían a dos lógicas
95. COI/cilio Vaticllllo 11, "Nostra aelate», diferentes, la liberal capitalista y la.marxista. En Chinael enfrentamiento entre comunistas
96. Juan XXJl1, "Pacem in lerl"ÍS». N" 137.
y nacionalistas terminó, con el triunfo de Mao Tse-tung y la imposición del comunismo.
97 .JUUII XX/II, "Pw:em in ferris», N" 86.

•.i
9R. Publo VI. «Popu/orullI progresúo», N 7 U

El reparto de Europa entre los aliados dejó a la Unión Soviética el dominio sobre una
99. Pub/o VI, "Polmlorwll progres.vio». NU 57
serie de países de Europa oriental que pasaron a ser políticamente dependientes de la
100. Pablo VI, "Pojllllorulll pl"IJgre.~.úo»,N" SR.
101. Pio XII. "Radiolllellsaje del /" de Junio de 194/». NU 25. ;.
recién fonnada Unión Soviética. Cuando en Hungría o Checoslovaquia ocurrieron


/02. Juun XX111,"PaL"em in tenis». N" 25. levantamientos fueron rápidamente sofocados por las tropas rusas .
/03. Juan XXIII. "Pa{'€1II in ferris». NU /06.
El enfrentamiento de estas dos grandes «placas tectónicas» en las que había
104. Pablo VI, «Octogesillla advelliells». N" 17.
105. JIIIIII XXIII, "PIIl"em in tenis». N" /60. -~ quedado dividido el mundo producía telTemotos en sus periferias. Las guerras de Corea
106. Cmwifllc:iIÍJI pa.v/Oral. «Gaudjum et spes», N 76.
U
o Vietnam, las invasiones estadounidenses a países del Caribe, las revoluciones
107. GmlldmUl Mariallo, "Bajo el imperio de ItIS ideas /IIomles». Editorial Sudamericana, Buellos militares en América latina, o la revolución cubana y la posterior crisis de los misiles,
Aires, /987, ptÍg. 196. fueron todos episodios de esta radical puja por el poder mundial. Las potencias se
JORo GrolldOlW Marjal/O, Obra Citada. pdg. 221.
disputaban los territorios marginales. Estados Unidos espiaba a los soviéticos con sus
/09. de Pablo, JU/m Carlo.~. "Quien ',ubiera Dicho», Editorial PfallefU, Buellos Aires, 1994, pág.
97.
aviones y submarinos, Rusia fin;<!nciaba a Fidel Castro y éste apoyaba revoluciones en
110. Althus.ver, Louis, "Ideología y aparatos ideol(ígic(}s de Estado, Freud y Lacall», .. América Latina; Estados Unido~ adiestraba militares para reprimir a comunistas. En
www.hipers(}cj%giu.com.ur. pocas palabras, una guerra sórdida, entre bambalinas que duró medio siglo.

--------- ( \
/48 Las Ideologías en el Siglo Xx/ LaS ideologías después de la Segunda Guerra Mlmdial /49

~a guerra nose manifestaba s610 en enfrentamientos nisl:ldos en la periferia, estaba' sendero del marxismo en la segunda mitad del siglo XX fue recorrido en las regiones
también expresada en una feroz competencia. primordialmente en el desarrollo d subdesarrolladas. Y en especinl en América Latina.
annamentos. Ambos sistemas se medían como dos bestias feroces, para mostrar e El comunismo pro-soviético tenía una férrea disciplina. Desde Moscú se «bajaban
° O¡Od d La competenci:l por llegar al espacio. que ganaron los rusos, o por llegar a Su
VJrJ la. la . líneas» ideológicas que eran recitadas prolijamente en todo el mundo. Algunas de esas
luna, que esta vez correspondió a los estadounidenses no era más que una manifesta~ tajantes definiciones afinTIílban que todo el que no era comunista era «fascista» O
ci6n del enfrentamiento global de ambos sistemas. ((vendido al oro yanqui». los comunistas. porel contrario se definÍ.::m a símismoscomo
Si en algo coincidían ambos bandos era que, triunfarfa el que demostrara su (defensores de la paz», «de la democracia», o de los «(derechos humanos». Como dice
efectividad para mejorar l:ls condiciones de vida de la gente. Como lo expresaba el Volpi: «Un comunista no alabará jamás. sin alguna restricción. a un no comunista; en
Manual de Economía Política de la U.R.S.S. que ya hemos citado: ~(L:l coexistencia cambio. se cuidará bien dc no al:lcar a otro militante del Partido [... ] Una de las
pacífica del socialismo y el capitalismo no es una simple convivencia de Estados ca características más notnbles de los",comunistas. es su disciplina pnra actuar. Táclicaésta,
distintos regímenes sociales. La coexistencia pacífica significa ante todo la emulaci6~ que noes vituperable en sí. pero que en la formaexageradadc usarla lleva muchas veces
econ6mica de los dos sistemas. una emulaci6n en la que el socialismo va alcanzando al totalitarismo y a la pérdida de personalidad y de inicimiva creadora. En primer lugar.
éxitos cada día mayores. En última instancia triunfará en el globo terráqueo el régimen hay que tener presente que nunca llegan a una asambleasindical o de cualquier otro tipo.
que brinde a los pueblos mayores posibilidades para mejorar su vida material y sin habertenido previamcnte reunión de «célula» o «equipo». en la que se han delilllado
espiritual.» I Hasla acá coincidían, la cuestión era saber cuál de ellos triunfaría. instrucciones y consignas bien precisas.) :

Ambas potencias intervenían en cuanto podían en los asuntos de los demás El Marxismo Latinoamericano
Estados. Tanto los de su propia órbita como en los del adversario. En occidente, Estados En estos años en los países occ.identales el marxismo iba ganando cada día más
Unidos mediante sus embajadores, funcionarios de laCIAy «amigos locales», manejaba adeptos entre los intelectuales. para horror de los estadounidenses. El socialismo se
en buena medida los asuntos internos de las demás naciones. percibía como un camino ineviwble haciael que marchaba la historia. El socialismo era
Pero también en el seno de estas naciones. incluso en Europa occidental, operaban presentado como una realidasJ que había que conquistar por las armas aquí y ahora. Esn
los partidos comunistas que. con mayoro menor libertad de movimiento, eran órganos lucha que haría avanzar la historia en el único sentido posible, era llevada a cabo por
al servicio de los intereses de la causa soviética. Algunos podían tener algún grado de guerrilleros. El «(Che» Guevaraera el ícono. de ese paradigma. La izquierda latinonme-
independencia. pero en general, dependían económica y políticamente del partido ;icana hereda el mesianismo del marxismo y lo aplica a un continente sometido al férreo
comunista de la Uni6n Soviética. control de Estados Unidos que pasa a ser el «Imperialismo yanqui».

Los intent~s de adoptar una «tercera posici6"n» equidistante de ambos bloques, Para comprendereste resurgir ideológico del mnrxismo en América Latina debemos
como los que se llevaron a cabo en Egipto. la India o Argentina. por la dinámica propia analizar el concepto de (<Imperialismo» que lo sustentaba. La base de la opresi6n ya no
del equilibro de fuerzas mundiales. resultaron extremadamente inestables. era la lucha entre burgueses y proletarios sino que el gran enemigo es el poder imperial
que ejercía Estados Unidos que contaba con ((cipayos» es decir aliados locales que
La influencia ideológica que Estados Unidos ejercía sobre los países comunista era recibían migajas del saqueo. Esta teoría surge. en primer término de escritos de Lenin.
muy escasa ya que en todos ellos,la censura era muy estricta. Las ideas liberales recién La dominación colonial es reemplaznda por 10 que se llamó ((neo-colonialismo». «La
llegaron a los países del bloque soviético cuando las comunicaciones fueron mejorando primera se basa en la fuerza directa y siempre presente del colonizador. La dominación
tanto que el bloqueo se volvió imposible. Pero no debemos adelantarnos al final de esta sobre el país soberano - dependiente. ni contrario. se efectúa preferentemente a través
historia.
de una alianza de clases entre la clase dominante de un país dominante y la clase
. ~I m~rxismo siguió diferentes caminos en el mundo. No tuvo una presencia dominante del país dependiente.»J YaBentham había señalado que la estructura colonial

i
slg~lficatlva en Estndos Unidos porque, contra la profecía marxista. la prosperidad había tradicional. basada en el dominio militar sobre los colonos. era antieconómica y gravosa
mejorado substancialmente lasituación de los obreros, que vcían la realidad de la Unión para la metrópoli: «Para establecerlos. para protegerlos para tenerlos en dependencia
Soviética y nosenlían ningún atractivo por imitarla. En Europael marxismo se dividió son necesarios gastos. y todos estos gastos son erogados por los impuestos exigidos
entre el comunismo que respondía a la Unión Soviética y la Social Democrnciaque era a los habit.antes de la madre patria.»~ El «neo-colonialismo») en cambio. sería la forma
una opción polí!icn que, aunque se basaba en los escritos de Marx. tenía carácter más perfecta de dominación ya que sin tales gastos-se lograba el mismo efecto.
«refor~ista». Consideraba que mediant'.: la participación democrática y las mejoras Esta dominaci6n se logra mediante el comercio internacional. La apertura de las
progresIvas se podía llegar al socialismo y alcomunismoque había definido Marx. El otro fronteras de las antiguas colonias produce la desaparición de las artesanías y pequeñas
150 Las ideologías después de la Segunda Guerra MUlldial 151

industrias~ y la «neo-c~lonias~) pasan a e~portar exclusi vamente materias primas, que espíritu revolucionario, en los hechos fracasó, ni que en el reducido espacio o tiempo
son esencIales para la Industna de los paises centrales. Materias primas que abaratan donde triunfo causó miles de muertes inocentes. No necesitan hacerlo porque el Che,
los alimentos de los obreros de los países desarrollados, y con ello sus salarios (ley del más que un personaje histórico es un símbolo del desapego, de una mística en la
Bronce de LasalIe) y dan alimento a las voraces máquinas de los países desarrollados~' construcción de un «hombre nuevo». Sus palabras aún despiertan la emoción de
Los productos elaborados son cada vez más caros y sofisticados, y las materias primas millones de personas y parecen extraordinariamente vigentes: «Toda nuestra acción es
mantienen o pierden valor a medida que son menos reclamadas. «Centros desarrollados _ un gritode guerra contra el imperialismo y un clamor por la unidad de los pueblos contra
relativamente pequeños pueden destruir la estructura económica tradicional de regio~ <.'" ~~. el gran enemigo del género humano: los Estados Unidos de Norteamérica. En cualquier
nes inmensas que comprenden la mayor parte del mundo.» ~Según Eduardo Galeano f~- lugar que nos sorprenda la muerte, bienvenida sea, siempre que ese, nuestro grito de
las «venas de América Latina» estaban abiertas para que el imperialismosuccionarasu~ '1- guerra, haya llegado hasta I)n oído receptivo, y otra mano se tienda para empuñar
riquezas. Tal es, en pocas palab~as, la tesis de la dependencia neo-colonial. ~I-; ~~ nuestras armas, y otros hombres se apresten a entonar [os cantos luctuosos con tableteo
de ametralladoras y nuevos gritos de guerra y de victoria.»"
Esta concepción ve a la dependencia estrechamente ligada al «militarismo» ya que -~_':
el mismo sirve tanto para dirimir conflictos de «intereses nacionales» contra los de otro ,- ,- Esta mística revolucionaria, alcanza una dimensión mucho míÍs profunda cuando
país, pero fundamentalmente para mantener la situación de opresión en las clases," en lalglesia Católica Latinoamericana surge la llamada «Teología de laLiberaciófl». ~a
dominadas. Corno frofetizaba Rosa de Luxemburgo: «El militarismo, estrechamente: teologia de la liberación, aunque nunca fue reconocida expresamente por Roma, contó
vinculado con el colonialismo, el proteccionismo y la política del poder en su conjunto con el apoyo más o menos explícito de numerosos obispos, y miles de los «sacerdotes
implica [... ] una carrera mundial annamentista [... ] el despojo colonial y la política de las para el tercer mundo», e influyó en el contenido de los documentos que emitió la

• «esferas de influencia» en todo el mundo ... en los asuntos domésticos constituye la


esencia misma de una política capitalista de agresión nacionaL»' Estas predicciones se
Conferencia Episcopal Lati noamericana. Básicamente Ia teología de la liberación afirma
que la «salvación» no es algo que ocurre después de la muerte sino que el «reino de
hicieron cruel realidaden AméricaLatina, los militares tomaron reiteradamente el poder Dios» se construye en la tierra, liberando a los oprimidos. Así como Moisés liberó al
para librar dentro de su propio territorio pequeñas batallas de la «guerra fría», contra ,- pueblo judío de la tiranía de los egipcios, el cristiano debe luchar por la liberación de los
el avance comunista. Por otra parte, el surgimiento de guerrillas marxistas en todo el ~ oprimidos por el imperialismo norteamericano y las clases dominantes nacionales. Así
continente, no hizo más que exacerbar el enfrentamiento entre unas fuerzas armad~ la teología comparte en muchísimos puntos la visión del mundo del marxismo. Si a la
cada vez más impopulares y los radicales de izquierda que optaban por incorporarse a -~ dialéctica marxista le agregamo~ la trascendencia que Marx siempre rechazó, su poder
la lucha armada o exiliarse en algún país míÍs tolerante. El marxismo sólo triunfó en tres' revolucionario se potenciaría notablemente. El revolucionario, no sólo está construyen-
ocasiones, en Cuba, donde la revolución armada de Fide] Castro sacó del poder al do el paraíso aquí y ahora, sino que está contribuyendo a ganarse la eternidad. Según
dictador Batista, en Chile donde Salvador Allende, luego de ganar las elecciones fue:- esta doctrina, Jesucristo no vino a proponer criterios filosóficos, sino caminos de
derrocado porel golpe militar de Pinochet y en Nicaragua donde el sandinismo ganó las' acción. " •
elecciones, y luego perdió el poder en la siguiente consulta electoral. Como ocurre cada vez que se unen las ideologías con las religiones, el absolutismo
Sin embargo, la teoría de la dependencia y el consiguiente empobrecimiento integrista puede llegar a las aberraciones más grandes. Un guerrillero llegó a decir que
creciente de los países Latinoamericanos era una afirmación categórica que no siempre ~ cuando apuntaba su fusil a un policía, pensaba que podía tener una mujer e hijos
se cumplió. Así corno la ley del bronce del salario, nose verificó en los hechos, tampoco -. j;, esperándolos en su casa, pero -que. de todas maneras cuando disparaba pensaba que
la tesisael progresivo empeoramiento de la situación en los países dependientes se 1~-'" estaba realizando un acto de amor.
verifica como una ley inexorable. Hubo períodos en el que los países latinoamericanos.- ~, Corno dicen Mendoza, Montaner y Vargas Llosa: «Si el socialista común hace de
tuvieron índices de crecimiento anual superiores a los de los países desarrollados, y ~. laculpabilidad un.eje de su visión del mundo -siempre hay un responsable de los males
además, el espectacular crecimiento de algunos países del sudeste asiático, terminó por -'Ir sociales-, el teólogo de la liberación lleva esta costumbre a niveles celestiales. Así, detrás
destruir las bases del modelo teórico de la dependencia como única causa del subde. -, de cada gamín descalzo en las alcantarillas sociales de Río de las favelas, detrás de cada
sarcolIo.? indio con ojotas que carga sobre los hombros un saco de papas peruanas, detrás de cada
vientre haitiano hinchado de desnutrición en el barro humano de Cit, Soleil, hay un
La mística revolucionaria y la teología de la liberación diablo. Satán se ha convertido, gracias a la sociología teológica de los liberacionistas,
El marxismo latinoamericano tubo y tiene ribetes exclusivos, heroicos, épicos. La en un sistema económico. El mal ha encarnado, por supuesto, en el capitalismo. Cada
figurade Ernesto Guevara Lynch, el «Che Guevara», sigue siendo para muchos un ícono capitalista latinoamericano esconde en la espalda un trinche diabólico.» 10
del espíritu de heroísmo y sacrificio por una causajusta. No necesitan recordar que ese

.
I \
/52 Las Ideologías ell el Siglo XXI' Las ideologías después de la Segunda Guerra MUlldial /53

El marxismo ell Europa y La Social Democracia los trnbajndores aprenderán bien pronto que les es imposible mejorar apreciablemente
su suerte con estas pequeñas bntallas y que nadn sino una revolución rndical puede
En EUTopase produce, como hemos dicho. una gran división en las Iilnsdel marxismo ~ _ ' reportarles verdaderos progresos.)} l.'
que, en grrmdcs líneas quednn plasmadas en dos tendencias. Una la de los panidos.-t-
comunistas dependientes de la Unión Soviética y la otra que In surge de la (Segunda : Ln aparición de la socialdemocracia significó un cambio enorme en la vida política
Internacional» que opta por el reformismo y pasa a denominarse «social- demócrata)). ':' de occidente. Antes de la segunda guerra mundial, la democracia era una activjdad de
minorías. Los partidos repudiaban las manifestaciones mnsivns, y funcionaban en su
Ya en Rosa de Luxemburgo. que apoyaba críticamente la revolución rusa. se percibía interior como un estrecho y selecto club. La socialdemocracia. después de las experien-
la disconfonnidad de los intelectuales con la «dictadura del proletariado» y las cias fascistas, descubrió y aprovechó el poder de l:ls masas. Su acción se concentró en
«vanguardias rcvolucionariªs» cuando decía: ceLa revolución proletaria no necesita la emancipación de Ins clases más pobres mediante la educaci6n, y buscando In
practicar el terror pílr3 alcanzar sus objetivos, desprecia y odia el asesinara ... No r
participación activa en la polJtica. Sin embargo, tnmbién reemplazaron el desordenado.
constituye un desesperado intento de una minoría por modelar el mundo según sus accionar de los partidos obreros anteriores, por un sistema donde políticos profesiona-
ide;lles, sino I:l ncci6n de millones de personas llamadas a cumplir su misión hist6rica .; les se encargarían de manejar los aparntos partidarios. Se formó una estructura piramidal,
y a transformar la necesidad hist6rica en realidnd.») 11 l¿ por un Indo tenía una pequeña cúspide de dirigentes, pero por otro una amplia base
Knmsky, un socinlista contemporáneo a Marx se pregunUlba «¿Qué motivos hay de elecrorado.
para que la dominación del proletariildo tenga que tomar una figurn incompatible COn - Los partidos libernles, que para entonces debcrfilmos llamar mejor «(conservado-
la democracia? Un régimen que sabe que cuenta con las masas usará la violencia res), no pudieron escapar a esta dinámica y debieron ampliar sus bases electomles
únicamente parnderender lademocracia y no parn suprimirla. Sería un verdadero suicidio ~ incorpornndo a las clases medins y aún a los mcnos favorecidos.
si quisiera suprimir su base más segura. el sufragio universal, fuente poderosa de 1'" La gran pregunta estaba en si la socialdemocracia buscaba instaurnrcl socialismo
autoridad moral.))I~

La socialdemocrncia, sin renunciar asus rafces dogm:.'íticns marxistas, encuentra en


la democrncin representativa el modo de ir nrrnncnndo pnulntinamente concesiones a.
l.;
i: '
o s610 mejorar el cnpilnlismo. .< De todas maneras, durante los primeros de la posguerra
l

y hastn la décnda de los ochenta. las idens socialistas tenían una fuerte convergencia
con lo que los economist:ls ortodoxos nfinnaban con Keynes a la cabezn, por lo que,
la «burguesía)) pnra mejorar paulatinamente lacondición de las cl~ses menos favoreci-. ~ dentro del mundo occidental In5 diferencias entre socialdemócratas y liberales
d3s. El «refonnismo)) es la base de lasocialdemocracia. El Estado debe ser fuerte y tcncr keynesianos eran muy pequeñas. Todos apostaban, se podrá decir que por razones
una amplia intervenci6n en la economía. De esta manera logra equilibrar la balanzaentre diferentes, a un Estado fuerte e intervencionista.
los pobres y los ricos. entre los débiles y los poderosos. Se mantiene la economía de' -
mercado, en la que los precios y la competencia definen tanto la producción como la La socialdemocracia desde la óptica de otras ideologías
distribución, pero el Estado interviene para asegurar lo que se llamó el «Estado de' . Veamos qué dicen los marxistas y los liberales de la socinldernocracia. Como no
Bienestar». Se fijan salarios mínimos, se regula la jornada labornl, se crean sistemas 2- podía ser de otra manera la critican de manera acérrima. Básicamente los Marxistns
jubil~torios, medicina social. seguro de desempleo. etc. En una palnbra. el Estado .;;;;....
garanliza un mínimo de seguridnd y bienestar al que accede todo individuo por el s610 ! afinnan que es una forma de «rncionnlización del sistemn capitalisla y un modo
disfrazado para consolidar ulterionnente el dominio de clase de la burguesía.» I~Lenin
hecho de ser habitnnte del pnís. Los diferentes partidos socialdemócratas
en la «Internacional SodalislU» que se funda en 1951.
se agrupan

Lucuestión básica está en conciliarel ideario marxista con esta tendencia reformista. ;;
t califica a los socialdemócratas como «los actuales traidores 31 socinlismo.)} 17 Según
Lenin esta lraición yn había sido percibida por Engels cuando decía que «el prolelilriado
inglés se.vaaburguesnndo de hecho cada día más; por lo que se ve, esta Nación. la más
Karl Popper describe la lógica de los socialdemócratas de la posguerrnen estos ténninos: :¡r-. burguesa de lodas, nspira n tener. en resumidas cuentas. aliado de la burguesía una
«Gracias a la profecía de Marx, los comunistas sabían ncienciacierta que la miseria nO ::f¡ ilrislocracia burguesa y un proletariado burgués.}) '" Este «aburguesamiento» de los
habría de tardar en aumentar. También sabían que el pnrtido no podría .ganar~e la.~ trabnjadores a partir de sus mejores condiciones de vidn sc veía como un obstáculo. o
confianza de los trabajadores sin luchar por ellos y con ellos para lograr el mejoramiento ~, un retardo 31n eclosión revolucionaria que Marx había profetizado.
de sus condiciones de vida. Estos dos supuestos fundamentales determinnron clara-
Como dice Mnndel «Ln intervención de los poderes públicos en In vida económica.
mente los principios de su lácticageneral. Hagamos que los trabajadores exijnn su partc,
laeconomíaconcertada.la programación económica, la planificación indicntiva. nason
apoyémoslos en cadil uno de los episodios de su lucha incesante por el pan yelteeho, de ningún modo neutros desde el punto de vista social. Son instrumentos de interven-
luchemos con ellos tennzmente por la sntisfncción de sus exigencias prácticas, ya sean ción económica que están en manos de la clase burguesa o de los grupos dominantes
económicas O políticns, y de este modo nos gnnaremos su confianza. Al mismo tiempo. de la misma, y no árbitros enlre la burguesía y el proletariado.» Y parafraseando a Marx

------------ ...••
154 Las Ideologías ell el Siglo XXI :t-- Las ideologías después de la Segunda GI/erra Mundial 155

-4'
agrega: «El único arbitraje real que efectúan los poderes públicos capitalistas es el -~- Aún en tiempos de Richard Nixon el gobierno buscó implementar un masivo programa
arbitraje entre distintos grupos en el interior de la clase capitalista.» IY de detallados controles de precios y salarios. 14

Los liberales no eran menos agresivos en su análisis de la socialdemocracia, en El Estado se reserva para sí algunas actividades económicas industriales o de
especial a partir de la década del ochenta, cuando el liberalismo comienza a recuperar servicios tales como los ferrocarriles, el correo, o algunas industrias esenciales para la
su fuerza dogmática. Para autores corno Van Mises, Hayek o Friedman, el Estado de defensa nacional como la siderurgia, o la fabricación de armas. Es lo que se llama
Bienestar no es más que una infil tración del marxismo en la economía capitalista. Afirman «economía mixta» donde el Estado interviene activamente en la producción, junto a las
que la intervención estatal muestra una tendencia hacia la burocratización, es una empresas privadas. Las leyes de mercado siguen vigentes, pero no en todos los rubros
amenaza de las libertades individuales, frena la expansión económica: y es contradic_
1I
ya que, en especial en los salarios. pero aún en los precios de los productos, el Estado
torio en sí mismo ya que al concentrar su mirada exclusivamente en la distribución de controla que los primeros nos sean demasiado bajos ni excesivos los segundos.
la riqueza olvidan la producción y con ello se están suicidando, están «canibalizando)
Las correcciones del «New Deal») se extendieron a todo el mundo no-comunista. Se
su propia estructura de capital.~l Más adelante, al hablar del neo-liberalismo volveremos
implementaron antes de la segunda guerra mundial, pero tuvieron su apogeo al finalizar
sobre la crítica liberal al «Estado de Bienestar». la contienda. En ladécadadel60 las regulaciones alcanzaron un grado cada vezmásalto.
Aunque el capitalismo seguía vigente, una enorme cantidad de actividades eran
Los ajustes del capitalismo férreamente controladas porel Estado. La fabricación de medicinas, luego los alimentos.
Si una vertiente del marxismo se había convertido en reformista, no menos dramático las condiciones de trabajo, la seguridad, la higiene, la contaminación ambiental. Cada
fue el viraje que hicieron sectores liberales a partir de la crisis de 1929. vez eran más las áreas en las que el Estado ejercía su poder de policía, y más las normas
En 1929, una de las recurrentes crisis cíclicas de la economía capitalista tuvo tal que regulaban la actividad privada.
gravedad que parecía que los presagios de. Marx finalmente se estaban veri(icando. La Así ocurre el extraño fenómeno de que la socialdemocracia, tratando de adaptar el
producción crecía espectacularmente, mientras que los salarios se mantenían estables. marxismo a la realidad europea, y el liberalismo keynesiano se parecían cada vez más.
Los productos sobraban porque no había quienes pudieran comprarlos. Entonces las Incluso algunos intentos realizaQos en los países comunistas, en especial en Rusia de
fábricas detenían la producción y despedían obreros, con lo que el problema se crear incentivos económicos y planificar observando más detenidamente la demanda,
agudizaba, al haber menos consumidores. La Bolsa de Nueva York fue el epicentro de hicieron percibir que existía una,.notable convergencia entre los sistemas de oriente y
un cataclismo que sacudió al mundo entero. Millones de personas perdieron sus occidente.
empleos y vagaban por las calles buscando algo qué comer. Las acciones se desploma-
ron y los bancos no podían devolver sus ahorros a los que, dominados por el pánico, .Ci.'
Llegamos así a las décadas del 60 y 70 con un panorama extremadamente confuso
pugnaban por. retirar sus depósitos. Centenares de entidades financieras debieron en 10 ideológico. Por un lado la guerra fría seguía en intensidad y resultaba extremada-
cerrar sus puertas, contribuyendo a agudizar la crisis de sobreproducción. mente peligrosa. Los sistemas ideológicos opuestos pugnaban por dominar el mundo
y la mente de sus habitantes, pero, por otro lado, la realidad económica y social de los
Lacrisis se resuelve aplicando medidas fuertemente correctivas en la que el Estado países estaba sufriendo agudas transform.aciones que sólo harían eclosión en las
pasaba a tener un rol activo en la economía. El «New Deal» (Nuevo Pacto) que propone décadas siguientes.
Roosvelt en Estados Unidos, siguiendo los .Iineamientos básicos trazados por el
economista John Maynard Keynes, quien señaló que el pleno empleo era necesario para Esta confusión ideológica del período se ve ejemplificada en el uso de la palabra
el crecimiento y aún la supervivencia del capitalismo.:] Para eso no bastan las leyes del «liberah). En Estados Unidos pasa a llamarse «liberal» a quienes proponen mayor
mercado. El Esmdodebeejercer un definido rol en defensa del bien común. Parareactivar intervención del Estado, más impuestos, más ayuda social. más planes de salud, más
la economía después de la recesión del 29 se aumentó el empleo público, se crearon subsidios de desempleo, y porel contrario los que deseaban bajar los impuestos, reducir
subsidios para los desocupados, se estimuló el consumo mediante la inflación, se la intervención del Estado y respetar las leyes de mercado pasaron a ser ({conservado~
garantizaron los depósitos con fondos estatales o uniones de bancos. res», los primeros estaban representados por el partido demócrata y los segundos por
el republicano. Al mismo tiempo a las políticas de Keynes en Europase las llamaba «neo-
La «mano invisible» de Adam Smith pasa a ser reemplazada, en buena medida, por liberales», o «neo~capitalistas»). En la actualidad, en cambio se denomina «neo-liberah)
la «mano visible» del Estado, que actúa de diversas maneras. En primer término mediante al fenómenu que se desata en la década siguiente con el resurgimiento de las ideas del
la directa intervención creando empleo público, pero además creando estímulos al liberalismo original, como veremos en el próximo capítulo.
consumo y al empleo privado, y finalmente estableciendo regulaciones y controles.lJ

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}56 Las Ideologías en el Siglo XXI-' Las ideologías después de la Segunda Guerra Mi/ndial . 157
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Por un lado, la composición social de «ciases» estaba cambiando. Tanto por el el mantenimiento del capitalismo. Eran concesiones necesarias que hacían las clases
proo-reso de la técnica como por la intervención del «Estado de Bienestar» en Europa dominantes para demorar la revolución social que ya no aparecía como tan inexorable,
o ct«New Deah) en Estados Unidos. las crisis cíclicas comenzaron a ser cada vez más pero seguía siendo deseable. El «aburguesamiento» de los proletarios de los países
tenues y controlables. Los períodos de recesión y expansión se s,ucedían. ~ero ,ya no-~ industrializados se lograba a costa de una creciente «desigualdad en los ténninos de
tenían el efecto dramático del pasado. Contra 10 que Marx preve la las CrISIS leJOS de intercambio» que trasladaba a los países periféricos, subdesarrollados, el costo de esas
acentuarse estaban disminuyendo. Por otro lado, la pauperización creciente del prole~ mejoras, empobreciendo cada vez más al hemi_sferio sur. Por eso la revolución ahora se
tariado no sólo no se verificó en los hechos sino que, por el contrario, las clases medias, trasladaría América Latina o a algunas regiones de Asia. sin descartar las paupérrimas
la de los profesionales, los técnicos. lo trabajadores de (e.uello blanc~», y los pequeños revoluciones ocurridas en varios países africanos. .
comerciantes e industriales prosperan creando, en espeCIal en los paises desarrollados
sectores cada vez más numerosos de «clase media». Pierde así fuerza la idea marxista El desarrollismo
de una revolución impulsada por la inmensa mayoría del pueblo, los «ultrapobres» Muy cercano al «New Deal», al «Estado de Bienestar» y a las teorías de Keynes
obreros industriales. La realrdad es que la proporción de obreros industriales en vez de encontramos unacorrie"nte ideológica que podemos denominar «desarrollismo». Bási-
crecer disminuyó, y las clases medias valoraban sus conquistas personales mucho más camente consiste en un capitalismo tutelado por el Estado. Como decía ya Van Justi en
que una eventual revolución proletaria frente a la que tenían más que perder que ganar. 1756 «Las compañías contribuyen mucho a hacer florecer el comercio, pero el Ministerio
Incluso entre los mí.Íspobres, en los países industrializados, se producía un evidente ._- debe velar sobre ellas atendido que su caída da muy a menudo al Estado golpes
proceso de movilidad social, que los impulsaba a mejorar su pos.ición, mediante su mortales.»!~
esfuerzo y capacitación. Preferían comprarse una heladera, un televIsor y un auto; antes -_ Mariano Grondona lodetine en estos términos: «El Estado, lejos de ser neutral [... ]
que salir a la calle a luchar por una revolución que, aJuzgarpor los hech?s de las decad~14 se propone impulsar el liberalismo a través de lagestión de la burocracia. Esta no busca
antenores, conducía a una dictadura y no lograba aún los éXItos economlcos promeu- abrogar el capitalismo sino crearlo, promoverlo, disciplinarlo, y eventualmente se irá
dos. ! retirando a un segundo plano a medida que los capitalistas empiecen a florecer» [... ] un
+ país que concentra sus recursos humanos, sus talentos y sus recursos económicos en
El Marxismo en las décadas del 60 y 70 ._' ciertos sectores productivos deliberadamente escogidos, al margen de que en ellos
La realidad de los países que adoptaron el marxismo, era bastante contradictoria. tenga o no ventajas comparativas. A partir de un sistema de decisiones flexibles,
Por un lado, el proceso de industrialización en Rusia había tenido un gran éxito. Un país dispuesto a aprovechar los múltiples «nichos» o brechas que existen en el mercado
atrasado y básicamente agrícola, en pocas décad~s alcanzó U? es~~ctacular desarrollo. mundial, laNación habrá de concentrarse en determinadas áreas económicas quejuzga
industrial y tecnológico que le permitía competIr en la fabncaClOn de armas y nave~_ prioritarias.Y>
espaciales con Estados Unidos. Pero esas invers~one.s enon:ne.s se hacían a cO,sta de
Para lograr esos objetivos el Estado ejerce una fuerte prmccción aduanera tratando
someter a la población a una igualitaria y gris medlOcfl.dad. SI bien y~ ~n est~s dec~da.s
de «sustituir importaciones» por productos nacionales. No se consideran demasiado
se habían superado las hambrunas de la época de Staltn, y la poblaclOn tenia c.ub.lert~
las ventajas comparativas, ni la eticiencia o la competiti vidad de las industrias, ya que
de manera austera sus necesidades vitales, después de varias décadas de Soclahsm_t
se supone que ayudando a su crecimiento con créditos a tasas de interés muy bajas,
de Estado, nada del paraíso comunista parecía estar cerca.
subsidios y exenciones impositivas. el Estado puede estimular industrias que luego
El muro de Berlín era una escandalosa muestra de esta realidad. No ~ue construi~O~~ serán competitivas.
para que los proletarios oprimidos huyeran del capitalismo a buscar el abrIgo del paral~~
Jean Tinbergen defendía los subsidios a las empresas en éstos términos: «es de
comunista. sino que. muy por el contrario, evitaba que los aleman~s del este h~ye "
general interés el apoyo, en sus primeras etapas, a las industrias que serán rentables una
del rélJ"imen dictatorial y de la pobreza que los agobiaba. Era una pIedra de escanda!? "
vezen marcha. Tal corno ya hemos dicho, los subsidios a tanto alzado son teóricamente
y el si~no más palpable de que el «Socialismo ,de Estado>~ no ~staba fu?cionand?, co.~...-_
se esperaba. Los países comunistas despues de mediO slglo.?e l?stau~aclOn. a~ el mejor tipo de ayuda, puesto que no falsifican las decisiones marginales de productores
y consumidores. Dicho de otra manera, es mejor mantener los precios a un nivel
marxismo, no podían permitir laemigración, lalibertad d~~xpreslOn, 01 la eXistencIa ':.
competitivo y subvencionar a los productores, que protegerlos mediante una tasa a la
partidos opositores y tenían que seguir encarcelando dISidentes.
importación que afecte el precio pagado por los consumidores.» 17
Para explicar los fenómenos sociales que transcurrían en el mundo occidental~ ..
Otro de los ternas de contlicto entre liberales y «desarrollistas» es el referido a la
New Deal y las teorías de Keynes, los marxistas recurrían a las tesis de Engels. y Le_~n
inflación. La inflación es resultado del déficit de las cuentas públicas. El Estado que gasta
que antes reseñamos: La intervención del Estado no tenía para ellos otra finahdadq_>
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158 Las Ideologías en el Siglo XXI. ~ Las ideologías después de la Segunda Guerra Mllndial 159
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más de 10 que recauda se ve obligado a emitir más moneda. Para los desarrollistas una- 9. Cudena, Raul, «La ir!/luencia del Catolicislllo ell México SiKlo XIX a XX1».http://www.rcadella.net/
inflación alta pero controlada es ideal ya que por un lado permite al Estado contar con" cat-mex.htrn.
10. Mendow. Montaner y VarKus LloS(l, «MwlIIal del peifecto idio/~ latinoamericano», Editorial
más recursos para subsidiar a las empresas y estimular el gasto, y por otro lado la.
Arltifltida, Buenos Aires. 1996, púg 17R.
continua alza de los precios hace que lagente se apure por gastar su dinero. Los liberales ~. 11. LuxemburKo, Rosa de. «Reforma () Revolucúín», Jorge Álvarez. Buenos Aires. púg. 20.
ortodoxos, en cambio, ven la inflación con un cáncer social que destruye el sistema de" 11. Guerra. Pablo. Obra Cituda.
precios, impide el ahorro y la inversión, se vuelve incontrolable y puede desembocaren 13. Popper. Kar!. «La sociedad abierta y ,fuS enemigos». Editorial Ediciones Orbis. Buenos Aires.
la hiperinflación, uno de los colapsos económicos más trágicos de una economía. /985. púg. 363.
N. Bohhio, Norberlo, «Parlidos PoI/ricos en Diccionario de Poli/iea». www.hipersociolog(a.colll.ar.
El desarrollisrno, muy extendido en todo el mundo subdesarrollado, tuvo resultados /5. Guerra, Pablo. Obra Cilllda.
muy desiguales, triunfó en Corea del Sur y fracasó en América Latina. 16. Bohbio. Norberto, «Estado de Bienesll1r el! DiccioJ!urio de Polí/ica». www.hipersociología.cmn.llr.
Ii. Lenin, V. l.. «El Estado y fu Rel'oluciOlI», Editoriul Ediciolles en lenguas extra/ljeras. Pekín. 1975.
Los liberales critican al desarrollismo en estos ténninos: «Barreras aduaneras, plÍK. 56.
licencias previas de importación y exportación, control de precios y de cambios, 18. Lellill, V. 1., «El imperialül/lo . .l/He superIor del wpitlllismo». Editorial Ediciones en lenguas
o:mmjcra.l'. Pekill, 1975. pdí{. 137.
subsidios, toda clase de trámites, papeleos y regulaciones contribuyeron en América--
19. MilI/del Eme.~t, «Inlroducci¡)/J II la Teorl(/ EcoJl(ílllicll Marxista». Editorial Ediciones Cepe.
Latina al crecimiento del Estado ampliando de manera tentacular, asfixiante, sus 8liel/fI.~Aires. 1973, plÍg. 153.
funciones y atribuciones. ¿Con qué resultado? ¿Nos abrió realmente el camino hacia el 10. Bobbio, Norberto, Ohm ei/mlu.
desarrollo y la modernidad? Todo 10 contrario. La «tramitología», en vez de estimular 2/. Al/(ferSIlIl. W¡lfjWIIL., «Suecia: MlÍs pobre de lo que piel/Sil", wWIV.liberalismll.org
la producción y favorecer la creación de riqueza, la desalentó. Al dar al funcionario un 22. MarlílleZ,Eliwber/1 y Gl/rcÉa. Amo/do, «¿Qué es e!lIeoliberali.HlIO?». http://wIVw.ciberzoo.org.uy/
rel'isw. OR7-088íTapa1. hlml.
poder omnímodo sobre el empresario, generó un delictuoso tráfico de influencias y al
13. Bello,\"() Marlín. Nuria. «l);ulIldades Inju.f1as 11 Ií{ualdades Justa.~». /¡uP://IVwIV,estacio.br/
final del camino, sea para obtener prebendas -las típicas prebendas del mercantilismo; ,lIrtldllllclIo/direito/revisla/revisll13/arli);o I.lltlll.
origen de riqueza mal habida-, apara obviar un ~aberjnto de trabas, floreció la corrupción. U. DllIJiel YerKill Y losepll SWnislaw. «Los PlIestll.~ de Mandil», ItttP://IVwIV.neoliberali.wlO.nJiIl/
Arcl¡ivo-O 1/P!¡CSllIs_l/wudo, Itrlll.
25. VOlIJusti. Juan Enrique. «Ciell:.ill del Estado», GotiJl,llu. Prusia, 1756. IJ/IIega.ilce.etlu.mx.
Para los marxistas, obviamente, el desarrollismo no es más que una herramienta de 16, Grolldmtu. Mariaflo. «El Poslibera!ismo». Ediwrial Planelll, Buenos Aires. 1991. pág. 155.
los grupos empresarios para obtener recursos del Estado que se obtienen de los._ 27. Tillbergtll, Jeall. «Hucia U/w eC(Jl/o/Jj(amUl/dial», Ediwrial Planeta Agoslilli, Barcelona. 1994,
impuestos que todos deben pagar, es, coherentemente con el pensamiento de su púg. 57.
lR. Mendo1.ll. MO/lluner y Var,l.;llSLlosu. «Mallual del pelj"eulI idiotll laIÍJwallleriCUJl()>>,
Editorial
fundador, una nueva acción del Estado burgués en defensa de los intereses comunes
Ar!cílltida, Buellos Aires, 1996. Pr.iR,.105.
de su clase.

Notas del Capítulo


l. Nikitill P., «ECOIumlía Po[ítiL'a», Editorial Ediciones en LellgulLS£urulljerus. Moscú. 1961, pág.
389.
2. Vo!pi. Alberto Ezequie!, «RadioKrtJfía del Comunismo», Editorial Poblet, Buenos Aires, 1964. pág.
161.
3. Hillkellammert, FrallZ, «ú¡ teoda dlÍsim del imperialisJlJo. el subdesarrollo y la acumulacitín
,l'Odlllisfl/». Editorial Nuewl VisilÍll. Buell(J,~Aire.s. 1973, pdg. 17.
4. Bentlwlrl. Jeremías. «Mal/ual de Ecollomía PofítiL'a». htlp://www.eumed.netkursecrm/ecOflOmis.
tasltextos/BenIJwm-malllwf_de_cp.h tnl.
5. HiJlkellammerf, FI'I/Ilz. Obra Citada, pl͡':. 19.
6. Rosa de Llu.emburgo Cilado por: RÜ'efO, Adolfo. «Lt.H teorías sobre el imperialismo». http://
www.neolibel.ali.l.lIlo.com/Archil.o.OI/imperia!islllO_teoria.htlll.
"7. Guúra, Pablo, «Corriellles del pensamiellto cOlllempm'lÍnco». wa'w.ideasapiem'.cofll.
R. Guevaru. El'llesto Che, «Fra!{lIlentos». hup://www.geocities.colll/CapilofHiIl/SerwteI3035/
ell.l"lI)'O,~.txt.

CAPíTULO N" 9

Las ideologías a fines del siglo XX

Durante las décadas del60 y 70 parecía que, pese a la guerra fría, que delimitaba el
debate ideológico a los térnlinos de un abismal enfrentamiento entre dos sistemas Con
pretensiones hegemónicas. se gestaba en el seno de la cultura occidental una conver-
gencia que iba desde los comunistas moderados hasta los desarrollistas, pasando por
los socialdemócratas y los keynesianos. Por un lado seguía percibiéndose, en especial
en el ámbito de los intelectuales, el camino hacia e! socialismo como inexorable, pero en
el «mientras tanto» se iba gestando una cierta convergencia de ideas en el sentido de
que los socialistas aceptaban la democracia parlamentaria y algunas formas de propie-
dad privada, en especial de las empresas medianas y pequeñas, y los liberales consen-
tían en que el Estado ejerciera funciones que en el p~sado se consideraban impensables.

Hasta los partidos comunistas pro-soviéticos intentaban formar «frentes amplios»,


convencidos de que la revolución violenta obrera cada día era menos atractiva. Por eso
trataban de acercarse a todas las que denominaron «fuerzas progresistas». Va naciendo
el concepto de «progresismo» que analizaremos más adelante, como el de todas las
variantes que sin ser ortodoxas en el marxismo hacen «progresar» la sociedad hacia el
inevitable destino socialista.

Pero estos acercamientos darían un viraje absolutamente imprevisible en las


décadas del SO y 90. En estos años se dieron fenómenos de extraordinaria diversidad.
Por un lado nace, como dijimos el «progresismo», por orro lado, como un subproducto
de la «guerra fría» tiene su auge la llamada «doctrina de la seguridad nacional»; y
finalmente, la crisis del sistema soviético y el rcsquebrnjamiento del «Estado de
Bienestar» conduce a un fuerte renacimiento del liberalismo ortodoxo. Es la era de
Reagan y Thatcher, y de la caída del muro de Berlín.

Doctrina de la Seguridad Nacional


En el marco de la guerra fría, Estados Unidos no podía permitir la existencia del
marxismo latinoamericano al que nos hemos referido en el capítulo anterior, y muy
especialmente a las formas de violencia guerrilléra. Rusia y China eran Estados
dictatoriales y ejercían un control policial estricto sobre las ideologías, tanto en sus
"-;:.'
países corno en lasque estaban bajo su órbita de influencia. Estados Unidos, en cambio,
/62 LoSjd(!Ologías afilies del siglo XX /63

era un país extremadamente democrático dentro de sus fronteras, y donde exiStía una: lidad de éxito consistfaen restringir o anular completamente las libertades individuales.
lia libertad de expresión. Pero esta política ifltcrna nunca fue acompañada de una
Llegamos así a las típicas tiranías militares latinoamericanas de las cuales la Argentina.
:~I~tica exterior coherente. Reiteradament~ Estados Unidos había intervenido en loS lamentablemente, mostró su expresi6n más cruel e inhumanaen el proceso de 1976, que
asunlOS internos de los países latinoamericanos, ~ cuand? le result~ba ~eccsario. concluy6 haciendo internacional el ténnino castellano de «desaparecido».
invadía milirannente alas pníscs. Sin embargo, con el tI.empo VIO lac~nVentenCladc hacer
Muchos han acusado, no sin razón. a estos procesos como expresiones de lo peor

1
una alianza estratégica con los militares iJnticomunlstas del co~t1nen[e. Surge así la
«Doctrina de la Seguridad Nacional», Estados Unidos había aphcado esta teoría a su !<
del liberalismo al defender un «capitalismo salvaje y prebcndario» y lo peor del marxismo
"o gobierno. cuando descubrió que la defensa frenle al comunismo no 5610 debía ': . I ydel fascismo en cuanto a su visión totalitaria del poder, y la absoluta sumisión de los
prop' "R ~ara bo~rar a USIa.
hacerla prcpnrando misiles con.car~as a.t6mlcas " di"
e map3. smoque . __
o'.• medios a los fines. Se fijaban un modelo de país y pretendían imponerlo sin repararen
dcbí3 defenderse de la infiltr3cl6n mtenor de la Ideologta del enemigo. los recursos utilizados, así fueran vidas humanas, o las libertades esenciales. :

Pero la doctrina de la seguridad nacional en AméricaLatin3 no s610 se nutri6 de I~, I El Neoliberalismo


. f1 enciaestadounidense, sino que reconocía lazos con el militarismo geopolítico nazi. .
Como dijimos en estas décadas se produce un renacimiento de las ideas liberales
~~sc~sta, cn el sentido de que no solo el espacio territorial. sino también el ideol6gico .
orlOdoxas. A este fen6meno contribuyen varias razones.
son decisivos para lasupervivencia de la Nación, y ~l c?nceptoracistad~ la super~orid:üi :
de los «clegidos». en este caso los militares cons~ItUldo en una guardia pr~t~nana de El «Estado de Bienestar». la economía keyncsiana, el «capitalismo regulatorio» o
los mejores valores de la nacionalidad,.que lo~~ivl!es.' perma~entemen~e tralclon~ban. el «(New Dea!», que podemos asociar también con la «(social democracia», comenzaba
Por otro lado, la militarización de la Vida polttlca latlnoamencana tenta una vertIente a mostrar fisuras. Estos procesos de economía mixta, donde el Estado y la actividad
d esarr O llista en tanto consideraban a los gobiernos civiles responsables del estanca. privada compartían el poder económico. mostraban signos de agotamiento.
. 'd
miento econ6mico de la regi6n y trataban de impulsar un capitalismo protegl ? por~1
En la década del 60, algún observador podía pensnrque se esw.ba llegando a un sano
Estado. no t3nto por alianza con las «olignrquías» locnles. como por la ~ecesldad ~e
equilibrio entre la iniciativa privada y la intervenci6n del Estado Jean Tinenberg, es un
luchar contra el comunismo. Como dice Enrique Neir.a: «En nuestros pnlses, la lucha.
ejemplo de esa visi6n esperanzada de un futuro acordado y equilibrado. Sin embargo
contra la subversión interna y contra la pcnctración del comunismo internacional n.o
el (Estndo de Bienestar» estaba siendo corroído por numerosos factores. En primer
t d á éxito si no se suprime el caldo decuhivo que los alimenta, nsaber: la pobreza,la término la creciente internncionaliZación de la economía. Ya en el siglo XIX varios
en r
desigualdad, la injusticia social. No puede haber seguridad naclOna " 1"SIO d esarro 11"
o, ni
autores, incluido Marx y Engels tí'abian señalado que se encaminaban hacia una
desarrollo sin seguridad. En nuestros países, seguridnd y desnrrollo van de la mano.»
«mercado mundial». Estos últimos decían en el Manifiesto Comunista «Mediante la
, explotaci6n del mercado mundial,la_ burgucsía dio un caráctcrcosmopolita a la produc-
Para laconsolidnci6n de esta doctrina las diferentes fuerzns a~adas del c~ntincnte ción y al consumo de todos los países.» -' .
enetraron mutuamente. sus intercambios y maniobras conjuntas, defiRIeron una
secom P . b" I Sin embargo a fines del siglo XX este proceso se acelera exponencialmente, y csto
solidaridad de castas, muy fuerte, entre los militares de todo e,l contmente; aJ~ e_ obedece a varias razones. En primerténnino, los inventosy latecnologíadan lugara una
eVI"den te liderazgo de las fuerzns armadas estadounidenses. EstasJntoníacomun. 'd reClé~'1
d _;. enorme diversificación de los productos. y consiguientemente, la división internacional
se rompe cuando el Generol Galtieri. invade las IslasMalvinas.con l~ peregnna I ca e , del trabajo es cada vez más beneficiosa para la economía mundial. Por otra parte, el
que esta alianza conlinental. alcanzaría para enfrentar a Estados U.nldos con s~ mad~' --
avance tecnológico va alterando fuenementc la relaci6n entre el valor de un producto
patria. Craso error: que ~.nal~ente puso fin a la ~i~encia de ladoctnnaquc analIzamos, _ y su peso y tamnño. En el siglo XIX lo que se comerciaba eran granos, carnes, máquinas.
no sólo en Argentina. SIRO en el resto de la reglOn. , - Todos con una baja relaci6n valor I peso-volumen. A fines del Siglo XX, lo que se
La aplicación de la doctrina de la se~uridad n.acio~al, reconoce dif:~entes grados.~ intercambia son equipos electr6nicos muy valiosos. pequeños y livianos. Pero, para
En un primerperícido los militares interVienen en sl~uac.lOn~s de caos.poIIU~o de mane~ colmo. la invenci6n de los conlenedores, y buques portacontenedores que gracias a la
temporaria y para reesw,blecer rápidamente las IOstlluc.lQnes democráticas; pero a electrónica y la rob6tica requieren muy pocos marinos, son más rápidos, más grandes
medida que avanza la década del 60 y 70,Ios militares com.lenzan. a adoptar formas ca~a y operan en los puertos con una velocidad asombrosa. Este proceso que hoy llamamos
vez más totalitarias y tienen mayor vocación de permanencia. DeCiden que lademocrocla «globalización» puso en crisis las fronteras nacionalés, límites de los mercados.
.. naplicable y toman el poder para perpetuarse en él. Por otra parte, como tenfan La relaci6n entre los Estados de Bienestar y la globalizaci6n son obvias. Mientras
:~~sicioncs internas muy fuertes. tanto de los partidos tradicion~les (Iiber~l~s, con~e:- los Estados Europeos. eran compartimentos ccrrados con escasa intercambio exterior,
vadores o socialistas) corno del marxismo más o menos combatiente, su uRlca poslbl- lenian salarios altos, exce lentes coberturas sociales, y podían, gracias a la e ficiencia que
, I

L(lS ideologías afines del siglo XX 165


164

brindaba el alto grado de industrialización. mantenerse sobre la base de altos impuestos simplemente «liberales» porque se consideran discípulos directos de Adaro Smith,
y fuertes protecciones arancelarias. Laglobalización no s610 produjo el libre intercambio ~~. SluartMill, David Ricardo o Jeremy Bentham.
de mercaderías. sino, lo que resultó peor parael modelo del bienestar, la posibilidad de' : Lo primero que hacen los liberales ortodoxos aCluales (que convendremos en llamar
trasladarlas empresas hacia aquellos países donde la mano de obra fuera más barata", ,(neO liberales» para adoptar la terminología en boga en nuestros días) es criticar el
o los costos sociales e imp?siti:os fueran más convenie~tes. La,s social democraci~t:- comunismo resaltando especialmente su carácter totalitario, la falta de libertad y el
europeas empezaron a sentir el Impacto de la competencia de pmses subdesarrollados ""':' fr3caso en su intento de obtener para los menos favorecidos condiciones de vida
en especial los del sudeste asi~tico. <-J
F"':.. mejores que las de los países capitalistas. Los ncoliberales no gastan demasiados
La otra señal de alarma la constituye la inmigración. Estados Unidos había tenid~.i:.,. esfuerzos en criticar al comunismo porque su fracaso les parecía obvio e inminente.
las puertas abiertas desde su fundación a todos los inmigrantes que quisieran ({hacersC~' Como dice Milton Friedman: «Una hora en Berlín Este es suficiente para entender por
la América», se llamaban a sí mismo la «tierra de las oportunidades», y
su grandeza se;~:~ qué las autoridades levantaron el muro.»'¡ o como afinna Ronald Reagan en un famoso
constituyó gracias al aporte inmigratorio de los más diversos orígenes. Europa, en'~ discurso: «¿ Cómo se define a un comunista? Bueno, es alguien que lee aMarx ya Lenin
cambio desde fines del siglo XV hasta bien entrado el siglo XX expulsó población:"f" L y cómo se define a un anticomunista? Es alguien que entiende a Marx y a Lenin.» 5
Primero hacia las colonias. y luego hacia los países que tenían abundantes tierras-;'-' Pero esta crítica es obvia, mucho más interesante es el conjunto de argumentos
vír!lenes y excelentes oportunidades para desarrollar industrias o profesiones. EI":~'- utilizados contra el Estado de Bienestar. Hayekataca al corazón del Estado de Bienestar
pro....
ceso de crecimiento económico desigual que se da durante el siglo XX revierteestat afirmando que el Estado no puede ser el proveedor de todo aquello que los individuos
tendencia y tanto Europa como Estados Unidos se ven invadidos por millones d~ desean. Afirma que el descontento de algunos por las diferencias sociales no es nada
inmigrantes que vienen a recoger las migajas del «Estado de Bienestar» expulsados dll- más ni nada menos que el más despreciable de los sentimientos, el de la envidia y afirma
sus países de orígenes por la pobreza, la rnarginalidad o la falta de oportunidades. Est ' que «recientemente se hizo un intento de apoyar dicha pretensión con el argumento de
inmigración fue paulatinamente haciéndose ilegal, y hoy los países desarrollados tienen ';. que la meta de toda actuación política debería consistir en eliminar todas las fuentes de
un muro de Berlín virtual en sentido contrario, no para que sus ciudadanos no '50 descontento. [... ] Si en verdad todos los deseos no satisfechos implican el derecho a
escapen, sino para no ser invadidos por inmigrantes indeseados a quienes result~a ':>! acudir en queja a la colectividad, la responsabilidad individual ha terminado.»" o como
imposible garantizarles el bienestar que esos países brindan a sus habitantes. Este tem~ ~' dice Van Mises refiriéndose a los intervencionistas: «A la mayoría la impulsa un
es una fuente de pennanente tensión, y finalmcnre, cuando los Estados impiden .la resentimiento de envidia contra aquellos cuyo ingreso es más alto que el suyo y este
inmigración de trabajadores, terminan viendo como son las empresas las que emigr~ producto les impide ver las cosas como son realmente. El objetivo principal para ellos
para instalarse en otros países y contratar a esas mismas personas que son rechazadas no es mejorar la condición de las masas, sino causar daño a los hombres de empresa y
en sus fronteras. a los capitalistas. aun cuando esta política haga víctima de su aplicación a la inmensa
Pero eso no era todo. El Estado de Bienestar mostraba otra faceta crítica. Cuando mayoría del público.» 7
una sociedad garantiza a todos, en cualquier situación, un bienestar mínimo, se quita, Cuando el Estado interviene en la economía redistribuyendo lariqueza, o subsidiando
uno de los estímulos más fuertes al trabajo y la producción. Los obreros europeos teníánJ:. detenninadas actividades, siempre beneficia a una persona en perjuicio de otra, y
y tienen hoy un altísimo índice de ausentismo. La preservación de la salud -quién pued~l~ estimula el consumo de algo en perjuicio de la producción de otros bienes. El Estadodebe
negar su valor- si se lleva al extremo, debe pennitir que el trabajador, ante la men~r ::: lener un detallado código de objetivos deseables e indeseables en la vida social. Cuando
molestia se ausente de su trabajo. Los desempleados percibían s~bsidios t~n. «adec~~¡'~ vamos a los extremos todo es claro: El Estadodebe evitar que un niño abandonado muera
dos» que perdían, en gran medida, el deseo d~encon.trar otro trabaJo. L.amcdlcmasoclal¡ .. de hambre, aunque seaa COSÚl de cobrar un impuesto a los más ricos. En ese punto todos
felizmente, aumentó muchísimo el promedIO de Vida, la salud y aptitud laboral de l~f; están de acuerdo. El problema se presenta cuando se deben tomar innumerables
personas mayores, pero los habitantes del Estado de Bienestar se negaban y se niegan"~-, ..~_ decisiones no tan evidentes. Hayek afirma que esa planificación estatal: «debe imponer
hoy sistemáticamente acualquier aumento en laedadjubilatoria. Entonces cada día hay a la gente el código detallado de valores que falta. Imponer tal detalle significa más que
más jubilados y menos aportantes, con 10 que los sistemas jubilatorios debieron recurrir leer solo un código, detallado en vagas fórmulas generales que la gente está dispuesta
al presupuesto público para sobrevivir. El Estadode Bienestarexige cada vez impuestOS a veces a aceptar con relativa facilidad. Debe hacerse creer a la gente en el código
más altos a una economía que pierde competitividad frente a los países más atrasado.S; particularizado de valores, porque el éxito o el fracaso de la autoridad planeadora puede
y así se llegaba a un círculo vicioso. depender, de dos maneras diferentes, de si tiene éxito en crearesacreencia. Por una parte,
Los liberales ortodoxos tenían su oportunidad y la aprovecharon. Surge laescue~a sólo si la gente cree en los fines a los que el plan conduce, obtendrá el apoyo entusiasta
de pensadores que hoy llamamos «neo~liberales}) y que ellos se llaman a sí mismo, necesario; por otra se considerará feliz el resultado sólo si los fines alcanzados los
\ J

166 Las IdeoLogías en eLSigLo X:," ¿as ideoLogías a fines del sigLo XX 167

.ii!1'
considera justos la genera1idad.»~ y más adelante agrega: «Para ver las consecuencias;'~- (desorden» saturado de fraude y corrupción. l.y agrega que los planes de vivienda han
últimas que implica, sólo necesitarnos visualizar por un momento el tipo de c~estioneS"- aumentado la cantidad de personas. sin techo, la educación pública ha descendido el
específicas que la autoridad planeadora ha de decidir. No sólo tiene que decidir entr~- nivel de conocimjentos y'la medicina social ha despersonalizado la relación entre el
digamos, luz eléctrica para el campesino o baños para el trabajador industrial urbano ~'- médico Yel paciente y así sucesivamente.
sino también de decidir, de tenerse como más importante la instalación de luz eléctric~ '.
También el neoliberalismo critica los subsidios a las empresas. Dice que estos
en cien haciendas que el aprovisionamiento de baños para cincuenta familias de la clase-'
subsidios o exenciones impositivas que fueron pensados para impulsar el nacimiento
trabajadora, si debiera dar la preferencia ala petición de los campesinos, de poder instalar
de determinadas empresas una vez establecidos, no pueden quitarse jamás. I~
sesenta baños para familias de la clase trabajadora. El planeador no sólo debe saber si
es urgentemente necesario un médico o un profesor adicional; sino que deberá saber Aunque el control de precios de los productos elaborados es una estrategia
cómo escoger, si al costo de preparar tres doctores puede entrenar cinco maestros de ampliamente olvidada aún en los países con más regulaciones, Van Mises se detiene
escuela, y si puede, al mismo costo, preparar seis maestros, y así por el estilo.})~Para enexplicar los efectos que tienen sobre la economía: «El gobierno cree que el precio de
que esto tuviera éxito debería existir un «código moral completo» y extremadamente unartículo dado, la leche, por ejemplo, es demasiado alto. Quiere hacer que el pobre dé
minucioso, detallista que todos los ciudadanos compartieran y conocieran. En realidad a sus hijos más leche. Establece entonces un precio tope y fija el precio de la leche en
ni siquiera somos demasiado conscientes de nuestro propio código de elección entre un nivel inferior al que prevalece en el mercado libre. A raíz de esto, los productores
diferentes bienes, por laque tal código compartido unánime o al menos mayoritariamente marginales de leche, o sea, los que producen a costo más elevado, incurren en pérdidas.
compartido es imposible. 1" Por eso sólo es posible si un burócrata estatal establece ese Como ningún agricultor o com,erciante individual puede seguir trabajando con pérdida,
código.de prioridades y lo impone de manera dictatorial, totalitaria. De ahí concluye estos productores marginales dejan de producir' y de vender' leche en el mercado.
Hayek que «1 a planeación lleva a la dictadura porque la dictadura es el instrumento más Prefieren utilizar su capacidad y.sus vacas en otras actividades más provechosas.
efectivo de coerción y-compulsión de ideales, y, como tal, ~s esencial parahacerposibl~ ' Producirán, por ejemplo, manteca, queso o carne. Habrá menos leche disponible para
la planeación central en gran escala.»)ll. ) los consumidores, no más. Esto, por supuesto, es contrario a las intenciones del
gobierno.}) Cuando se fijan precio debajo del precio de mercado se produce
I~
Seguramente la-crítica más aguda es la que hace Milton Friedman que dice
desabastecimiento. La selección entre quienes compran o no los pocos productos
simplemente que «incluso los defensores más ardientes del Estado «paternalista}) y def
disponibles se define por favores pelíticos (<<valesde racionamiento))) o fonnando larga
bienestar, están de acuerdo en que los resultados han sido decepcionantes. [...] Tanto
colas frente a los negocios, que no"evitaránque los últimos carezcan de lo que deseaban
en la esfera administrativa como en el mercado, parece existir una mano invisible, pero" "
que actúa precisamente en dirección opuesta a la que señalara Adam Smith: un individuo::-~ adquirir.
que sólo intenta ayudar al interés público alimentando la intervención pública e'~ _ Finalmente afirman que la planificación económica y las regulaciones estatales no
«conducido por una mano invisible a alcanzan} intereses privados «que no formaban. sonmaneras de «proteger al capitaiismo}) sino que recorren el camino hacia el socialis-
parte de sus intenciones». I¡ y ese fracaso no es un accidente. Friedman afirma que~;"é" mo. «El gobierno dice a los empresarios y capitalistas qué hay que producir y en qué
debe a la utilización de medios inadecuados para lograr objetivos buenos, y señala la cantidad y calidad, a qué precios comprar y a quiénes, a qué precio vender y aquiénes.
paradoja de que cuanto más fracasan los programas sociales más dinero exigen. En la Decreta aqué nivel de salarios y dónde deben trabajar los obreros. El intercambio en el
actividad privada si alguien fracasa, quiebra y pierde su dinero. En la actividad púbIic~ 'mercado es una burla. Todos los precios, salarios y tasas de interés son determinados
los fracasos se atribuyen a la falta de presupuesto, a la «tacañería del Congreso)}, y por por la autoridad. Hay precios, salarios y tasas de interés sólo en apariencia, porque en
eso la solución consiste en darles más dinero cuanto más ineficaces resulten. Por atra- realidad son simplemente relaciones de cantidad en las órdenes gubernamentales. El
parte rara vez se repara que en estos «planes sociales»)existen otros poderosos intereses gobierno -y no los consumidores- dirige la producción. El gobierno determina los
los de la burocracia que no sólo se lleva la mayor parte de los recursos y tiende
i.l ingresos de cada ciudadano, asigna a todos el puesto en que deben trabajar. Esto es
permanentemente acrecer, sino que en su ámbito se generan las más importantes fuentes socialismo disfrazado de capitalismo.» 17 «La política intervencionista no es sistema
de corrupción. Hablando de los planes sociales en su país, los ~stados Unidos dice:_ económico duradero, sino un método para la implantación del socialismo por etapas.»
«Nadie puede discutir dos fenómenos aparentemente contradictorios: la amplia insatis- '"
facción por los resultados de esta explosión,producida" en las actividades de bienestar
Con respecto a los salarios, ocurre algo semejante. Si los salarios son elevados por
y la presión constante para aumentar sus prestaciones. Todos los objetivos propuestos
decreto del Estado, más allá de IO,que determina la ley de la oferta y la demanda, es
han sido bienintencionados; los resultados, sin embargo, decepcionantes. Los gastoS
inevitable la desocupación y.aque,'-aun determinado salario la demanda y la oferta de
de la Seguridad Soci.alse dispararon, y el sistema sufre problemas financieros importan-
trabajo se equiparan. Si los salarios son aumentados, algunos empleadores se retraen
tes. [...] Todo el mundo está de acuerdo en que el programa de bienestar es un _
t/
/68 Las Ideologías en el Siglo xx(~~" Las ideologías afines del siglo XX 169
,
satisfacer al público sufren pérdidas y finalmente son obligados a cerrar sus negocios.»
y prefieren no contratar empleados (disminuye la demanda), y muchas otras personas
se interesarían por obtener esos salarios aumentados por el Estado (aumenta la oferta). "
La consecuencia es que no existen puestos para todos los que los demandan. «Los Una de las definicionés tajantes del neoliberalismo fue la del «Estado Mínimo»
salarios mínimos, sean decretados e impuestos pore! gobierno o por presión y violencia definida por RobertNozic. Ese Estado sólo debe dejar actuar a los individuos garantizar
sindical, llevan a una desocupación en masa que se prolonga, año tras año, tan pronto SUS libertades y evitar que se interviniera en sus espontáneas decisiones. «A Nozick
corno se pretende elevar la remuneración de los asalariados por encima del nivel del puede atribuírsele autoría intelectual sobre aquella sentencia puesta en boca de
mercado librc.»'9 Margaret Thatcheren pleno apogeo neoconservador, allá por los primeros 80; «no hay
tal cosa como una sociedad, sólo existen los individuos que se relacionan, cooperan y
Obviamente el argumento central de los neoliberales es la libertad económica.
pueden desplegar, o no, su libre iniciativa para realizarse como personas.»!~
Citando nuevamente a Von Mises: «Lo que ciega a muchas personas acerca de los
rasgos esenciales de cualquier sistema totalitario es la ilusión de que este sistema se El Estado debe dictar pocas leyes, claras y precisas y simples de comprender y
operará en la forma precisa en que ellos consideran sería deseable. Al endosar el cumplir. Sartori critica lo que llama la «in Ilación legislativa» que consiste en legislarpara
socialismo, ellos asumen que el «Estado» siempre hará 10que ellos mismos quieren que casos particulares desvirtuando el verdadero sentido de la ley que debe tener carácter
éste haga.» ~n«Un país libre es aquel en el cual cada ciudadano es libre de moldear su general: «Imponen su voluntad mediante normas confusas que no pueden aplicarse con
vida de acuerdo a sus propios planes.» ~I Reagan dijo en otro de sus más conocidos carácter general, y buscan ventajas sectoriales mediante normas especiales que destru-
discursos: «Nos dicen a usted y a mí que debemos elegir entre la derecha o la izquierda yen la misma naturaleza de la ley,» 27
pero quiero decir aquí que no existe tal cosa como la derecha y la izquierda. Sólo existe
El rol mínimo del Estado es definido por Van Mises en estos términos: «Lo único
el arriba y abajo. Arriba se encuentra el sueño más antiguo del hombre: el máximo de
que un buen gobierno puede hacer para mejorar el bienestar material del pueblo, es
libertad individual que permite el orden y debajo está el honniguero del totalitarismo.»
establecer y preservar un orden institucional que no ofrezca obstáculos a la progresiva
acumulación de nuevos capitales, requeridos para el progreso tecnológico en los
y la libertad económica está estrechamente ligada a la libertad política, no sólo por métodos de la producción. Esto es lo que realizó el capitalismo en el pasado y seguirá
la imposibilidad de crearese código de preferencias que antes mencionamos sino porque realizando también en el futuro si no es saboreado por una mala política.»!R
sólo en un sistema capitalista el hombre «es libre de competir en el mercado por los
También las «regulaciones» caen bajo la filosa crítica del neoliberalismo. El Estado
trabajos más deseados y en el campo político por los cargos púbUcos más altos. Él no
de Bienestar requería que el ciudadano fuera protegido de fabricantes inescrupulosos
depende más del favor de los demás de 10 que éstos dependen de su favor. Si quiere.
con controles estatales y regulaciones, en especial en áreas sensibles como los servicios
triunfar en el mercado, debe satisfacer a los consumidores; si quiere triunfar en los...
públicos, los alimentos o los medicamentos. Pero también allí Friedman apunta sus
asuntos públicos debe satisfacer a los votantes.» 2) dardos: «Póngase usted en el lugar de un funcionario de laFDA responsable de aprobar
Esta competencia política no es lo único que vincula a la libertad económica con la o de desechar un nuevo fánnaco. Puede cometer dos errores muy diferentes: l. Aprobar
libertado política. «La libertad económica es un requisito esencial de la libertad política. un fármaco que resulta no haber puesto de manifiesto efectos secundarios que provocan
Al permitir que las personas cooperen entre sí sin la coacción de un centro decisorio, la muerte o serios perjuicios a un determinado número de personas. 2. Denegar la
la libertad económica reduce el área sobre la que se ejerce el poder político. Además, aprobación a un fármaco que es capaz de salvar varias vidas o de aliviar graves males
al descentralizar el poder económico, el sistema de mercado compensa cualquier y que carece de efectos secundarios perjudiciales. Si comete el primererror(aprobaruna
concentración de poder politico que pudiera producirse. La combinación de poder Talidomida), su nombre aparecerá en la primera página de todos los periódicos. Se verá
político y económico en las mismas manases una fórmula segura para llegara la tiranía.» en un grave aprieto. Si comete el segundo error, ¿quién se va a enterar? Las personas
cuyas vidas se podía haber salvado no estarán aquí para protestar. Sus familias no
podrán enterarse de que sus seres queridos perdieron sus vidas por culpa de la
«La «democracia económica», se basa en que «el consumidor es soberano. El -,
6 «precaución») de un desconocido funcionario de la FDA.» l~ La demora en Estados
consumidor, es decir, todos nosotros, detennina por medio de su compra o su absten- o.

Unidos de aprobar los «beta - bloqueantes» y otros remedios contra la hipertensión,


ción de compra lo que debe producirse, en qué cantidad, y de qué calidad. Los ~
deben haber producido miles de muertes que con esos remedios eran evitables, pero esto
empresarios están obligados, por la instrumentalidad de las ganancias y las pérdidas,
no se percibe. Friedman propoñe laeliminación del control estatal de los medicamentos
a obedecer las órdenes de los consumidores. Sólo pueden florecer aquellas empr~sas
ya que considera que los laboratorios, que en el caso de la Talidomida debieron pagar
que ofertan en la mejor manera posible, y de la fonna más barata, aquellos bienes o
millones de dólares en indemnizaciones, se auto-regularán para impedir tales errores.
servicios que los compradores están más deseosos de adquirir. Quienes fracasan en
, 170 Las Ideologios ea el Siglo xx~t Las ideologías afines del siglo XX 171
l,

Sobre la política de empleo, los neohberales afirman que cada dólar que el Estado "";;
recursos productivos.» -'~ «Lo que los partidarios de estos impuestos no comprenden
utiliza para crear empleos públicos se 10 qUlta a la actividad privada mediante los ~__ es que la mayor parte de los impuestos recaudados de esta manera no habrían sido
impuestos, con 10 que disminuye las inversiones en bienes de capital y con- eso la 4'-
consumidos, sino ahorrados e invertidos. En efecto, esta política fiscal no solamente
creación de empleos privados. Si, en cambio lo hace mediante deuda pública, o emisión
impide la acumulación de nuevo capital, sino que lleva a ladescapitalización.>,""
monetaria, resta capitales prestables a los bancos o genera inflación y ambos fenómenos
nuevamente quitan capitales o condiciones de seguridad para que las empresas Pero el punto más álgido del neoliberalismo es la justificación de las agudas
privadas generen más fuentes de trabajo ..'" desigualdades sociales que acarrea el librecambismo. Van Mises afirma que «Al dar a
las ganancias el carácter de «excesivas» y al castigar a los empresarios eficientes Con
Para los liberales el desempleo moderado es necesario y se debe a la permanente impuestos discriminatorios, la gente se hace daño a sí misma. Gravar las ganancias es
innovación tecnológica. Cuando se inventó el automóvil, muchos fabricantes de
equivalente a gravarel éxito en bri ndar el mejor servicio al público. La única meta de todas
carruajes debieron despedir obreros y cerrar sus fábricas, pero fueron muchos más los
las actividades productivas es emplear los factores de producción de manera tal que
empleos que se crearon después en la industria automotriz. ,11
rindan lomáximo posible.» Si en laeconomíade mercado el éxito está dado porel «voto»
Hayek manifiesta que la inflación es una espiral que se retroalimenta; «La continua que cada consumidor emite cuando está en el supermercado, las oportunidades para
elevación de los salarios, que los sindicatos propugnan, unida a la política de empleo hacerse rico están skmpre en descubrir una necesidad de los consumidores que no está
total, hoy imperante. veíamos tenía forzosamente que desembocar en medidas satisfecha por la oferta. La acumulación de riquezas en una persona se debe a su éxito
1)

inflacionarias, militando en el mismo sentido el deseo de aligerar, mediante reducir el en satisfacer las verdaderas necesidades de los consumidores. Su riqueza debería ser
valor de la moneda, la tremenda carga que los seguros sociales suponen para el erario. un premio otorgado por la sociedad al que mejor sirve a sus intereses, sin embargo, en
Verdad ~s que el Estado-providencia, por su propia naturaleza, tiende hacia la inflación; la realidad -Van Mises agrega~ «cuanto mayor sea el éxito que un empresario tenga en
pero todavía más cierto resulta que fueron anteriores inflaciones las que indujeron a las' este sentido. mayor será la cantidad de insultos que sufra y el monto de impuestos que
gentes a reclamar todos los aludidos seguros y protecciones.» .1] ;~ succionará sus remuneraciones.» _'"En palabras de Hayek «Las altas ganancias reales
de los exitosos, sea este éxito I.nerecido o accidental, son un elemento esencial para
Aunque Hayek considera que el Estado de necesidad del obrero puede conducirlo .! orientar los recursos hacia donde puedan realizar una mayor contribución al pozo del
a aceptar condiciones laborales injustas afirma que «son excepciones y poco frecuentes
cual todos extraen su parte.» .I~

en una sociedad competitiva próspera.» .11

Hayek sigue su justificaciÓn de las diferencias sociales con un argumento que, a


Otra de las preocupaciones centrales del Neoliberalismo es la de los impuestos:L:~-
mi juicio, puede parecer cínico cuando dice que «lo que hoy puede parecer extravagancia
Hayek manifiesta que los ait?s impuestos ~on un camin~ hacia el comunismo, ya que:.J_
o incluso dispendio porque se disfruta por los menos y ni siquiera encuentra apetencia
como Marx y Engels reconOClan en el «ManIfiesto ComunIsta», un fuerte impuesto sobre:_l:
entre las masas es el precio de la experimentación de un estilo de vida que eventualmente
la renta de tipo progresivo era una medida idónea para que, después de superada la c4::
podrá obtenerse por muchos.» 40 Los ricos no serían más que «experimentadores» de
primera etapa de la revolución, «el proletariado, haciendo uso de su poder, fuera -.:~
estilos de vida que luego se difundirían entre las masas. Podemos aceptar este
despojando de modo gradual a la burguesía la totalidad del capital, transfiriendo al ~"
argumento si hablamos de televisores o heladeras, que de pasar de ser lujos exóticos
Estado todos los instrumentos de producción». Estas medidas fueron calificadas por .:.
han llegado hasta los hogares más humildes, pero.cuesta imaginar a millones de
Marx y Engels como «medios de violenta incursión en el derecho de propiedad y en el -
personas navegando en enOlllles yates por el mediterráneo, o resulta imposible que
ámbito del sistema de producción burgués» resultando por ello inevitable recurrir a las
lleguen a tener decenas de empleados de servicio en'su mansión.
mismas para revolucionar enteramente el mecanismo de producción.»-'4
Mucho más coherente resulta afirmar que repartir las riquezas de los más ricos entre
Por otra parte también critican los procedimientos de los organismos recaudadores
los pobres no sólo no alcanzaría para mejorar substancialmente su vida sino que
que «tienen la potestad de invadir empresas y hogares para secuestrar libros u otras
probablemente a mediano plazo empeoraría su situación por la desaparición de las
evidencias. Estas acciones violan la privacidad y las libertades individuales de los :1:
fuentes de trabajo -110 citar a Vpn Mises cuando dice que d'ue la gran empresa la que
ciudadanos.» Igualmente lanza~ sus filosos dardos contra la ineficiencia en los gastos "?i trajo esta mejora sin precedentes al nivel de vida de las masas. Los bienes de lujo para
y la recaudación, porque «el esquema impositi vo genera costos económicos importan-j'~.' un número comparativamente pequeño de personas acaudaladas pueden ser produci-
tes. Por ejemplo, el gobierno incurre en altos costos administrativos y de tipo po1icíac(~_ i
dos por empresas pequeñas. Pero el principio fundamental del capitalismo es producir
para realizar la recaudación, los negocios e indi viduos deben gastar en contadores o '" para la satisfacción de los deseos de los muchos. Las mismas personas que son
asesores fiscales y en todo lo necesario para cumplir con los impuestos, y la sociedad'
empleadas por las grandes corporaciones son los. principales consumidores de los
se empobrece a causa de !as,(jistorsiones económicas que estimulan un mal uso de los
bienes generados. Si usted se fija en el interior de un hogar de un asalariado promedio

--C.~~----:~--C--C------ ._
\ I

Las ideologías afilies del siglo XX 173


172

bien, he llegado a la conclusión de que. en referencia a una sociedad de hombres lib


de Estados Unidos, verá para quién giran las ruedas de las máquinas. Es lagran em . '1.
la frase no tiene ningún significado.~~ n y agrega «Nadie ha encontrado ni siquiera ~:s~
la que hac~ accesible al hombr~ c.omún los avances de la tecnología mOdcma.:=.
sola regla general; de la cual podamos deducir lo que es "socialmente justo", en todos
se benefician de la alta productividad de la producción a gran esc:lla.».l '
las instancias particulares que cabrían bajo ellil. salvo la regla de "igual pago por igual
Frente a los «perd~ores» del sistema de libre competencia. reconocen su gradO.d~ trabajo"». u

«crueldad)) pero lo admiten


. . como un mal necesario. El temor a las calamidades que, raen :' Para Hayek la riqueza no debe asociarse a la idea de «mérito»: «el valor. que la
el desempleo ola nllscnacs un poderoso motor que impulsa a los hombres aesforza
portmbajar y tener éxito «desgraciadamente, en ese ju~go. que es el de la vida, tiene q~~
."

haber ganadores y perdedores. ¿Acaso son crueles los Jugadores de un equipo de fútbol ,;j;;:.,
¡.- capacidad o los servicios de una persona supongan para nosotros y por los que recibe
recompensa tiene poca relación con cualquicrcosaque podamos denominar mérito. (... )
El jntento de lograr un resultado valioso puede ser altamente meritorio a pesar de su
cUílndo le ganan a un adversario?».' Como dice Mnrinno Grandona «Eljetsetdcspilfarra",' '-~
completo fracaso. como el éxito total puede enteramente ser el efecto de un accidente
de ma~era ostentosa. es inconstante y vanidoso. pero a pesar de ello. todo el mundo'
y, por lo tanto, carecer de mérito. [... ] Todos aquellos que producen el mismo resultado
10 admira. Sus andanzas ocupan a los medios de comunicación. Conforman una clase -
reciben idénticos premios. sin consideración alguna al esfuerzo.)~ ~¥

socia~ de la cual decí3 Ortega y G3sset que es la más productiva, porque todo el mundo
trabaja y produce para llegar a ser parle de ella.») ~~ ...!~. Los marxistas. rechazan la idea de «competcncia)~ y triltan de reemplazarla por la
«cooperación». Aún cuando en las empresas socialistas se trataba de ver cuál de ellas
Así vemos que el estímulo de todos los actores de la economía. desde los obrero;-
era más exitosa no se utilizaba la palabra «competencia~). sino «emulación». Esto es,
más humildes hast3 los empreS3rios que apuestan a un futuro exitoso, están todos-~
cUilndo dos empresas socialistils tratan de superar una a 1;]otra, no están compitiendo
impulsados por una doble motivación. al temor a caer en las (crueldndes» del sistema,'.
porque la competencia supone el deseo de destruir al adversario sino «emulando» es
el desempleo, la miseria, y el descode lIegarnser rico. Estad(ada de estímulos negativos'"
decir estimulando al otro a ser mejor. Para los neoliberales aún la competencia que
y positivos estaría en la esencia del éxito del capitalismo. Por el contrario. la seguridad-
destruye al adversario es positiva ya que logra mejorar la especie. Mariano Grondona
social que hilce desaparecer el temor a las crueldades del sistema, y que castiga conA:
lo expresa con meridiana claridad cuando dice: (<ia presión de aquel que compite
impuestos progresivos y vilipendia 310s exitosos bajo un manto de sospecha: «3Ig(/
conmigo. lejos de perjudicanne. es un factor insoslayable de mi propio desarrollo. Sin
malo habrá hecho p3ra tenert~nto». o los considcraseres corroídos porel egoísmo, hacé-
leones. los ciervos no serían despiertos y veloces. Los ciervos sin leones languidecen
perder a los individuos ese estímulo hacia la producción de riquezas.
en los zoológicos. donde sobreviven pero. en todo caso, no viven. Al ofrecernos unos
Los ricos son muy mal vistos socialmentc. Viven rodeados de guardaespaldas,~ a otros la competencia. también nos procuramos un'os a otros el inestimable servicio de
temen ser secuestrados O agredidos. Si a un sistema de mercado le quitamos lós" laexigencia.».'<1
estímulos negativos y positivos. es de esperar que se estanque en la mediocridad. Nol.
La competencia económica es el único modo corno la economfa puede producir
debemos sorprendernos entonccs que aquellos países donde menos se valore a los
realmente aquello que los consumidores desean. Cada compra es una decisión entre
exitosos. y se ayude. proporcionalmente. más a los más pobres, sean los países":
alternativas. Nadie tiene dinero ilimitado. Cadildecisión económica es una elección entre
subdesarrollados. Como dice Hayek «Es hilrto dudoso que una sociedad que no admiti{ .'
dos bienes. entre ahorrar para invertir y g3narmás dinero. ahorrar para comprar un bien
retribuciones superiores a aquellas que 1ilTnilyoría considera justas y que vilipendia la_~.
en el futuro, o gastarlo ahora. Cada cosa que compramos nos resta capacidad para
adquisición de fortunas en un corto lapso de tiempo, pueda, a la larga. mantener el ~-
comprar otras cosas. y este tironeo entre diferentes productos hilce que empleemos
sistema de empresa privada.» ~~ ~~-
nuestro dinero de la manera que considerarnos más sntisfactoria a nuestro «proyecto
Cuando analizamos la vida de los extremadilmente ricos vemos que sólo una .••. de vida». Como dice Fricdman: (Los precios desempeñan tres funciones en la organi-
pequeñísima proporción de su riqueza es gastada en lujos y derroches ostentosos. Las ~. zación de la actividad cconómicil: primero. transmiten infonnación; segundo. aportan
grandes fortunas se encuentran invertidas en emprendimientos productivos. Paraestos''-- el estrmulo para adoptar los métodos de producción menos costosos. y por esa razón
magnates, el ganar más dinero no es una manera de aumentar su nivel de vida, porque -,.¡¡¡-- inducen a emplear los recursos disponibles para los empleos mejor remunerados;
eso se vuelve entre imposible y tedioso. Su búsqueda de mayor lucro como afirma Max~ ,~ tercero. detenninan quién obtiene las distintas cantidades del producto -la llamada
Weber, adquiere carácter deportivo.'" Es unjuegode ganar y perder. y en la lógica liberal: ~ «distribución de la renta»-. Estas tres funciones están íntimamente relacionadas. [... ] Por
para ganar hay que satisfacer a los consumidores. ~. más que deseásemos lo contrario, es sencillilmente imposible emplear los precios para
transmitir información y procurar un incentivo para actuaren base:l dicha infonnación,
Frente a la «Justicia Social» no son menos duros en sus críticas: Hayek afirma: .
sin utilizar también los precios con objeto de incidire inclusodetenninarcasi totalmente
«Descubrir el significado de lo que se llama «justicia social» ha sido una de mjs~'
la distribución de la renta. Si lo que cobra una persona no depende del precio quc se le
principales preocupaciones por más de diez años. He fracasado en es le esfuerzo o, más:_

- - ~- ~----------.~
i \ I

J 74 Las Idt!ologías en el Siglo XXI LaS ideologías afilies del siglo XX J 75

paga por los servicios de sus recursos, ¿qué incentivo tiene para buscar infonnaci6. veZ más ricas. Una descripción cruda la ofrece el «Subcomandante)} Marcos líder de la
sobre los precios o para actuar de acuerdo con dicha información?» ~l . • ~.
guerrilla zapatistaen Méxicocuando dijo que «Lo que la derecha nos ofrece es convertir
Pese a todas estas argumentaciones, los ncolibcrales son plenamente conscientes - el mundo en un gran centro de compras donde se pueden adquirir jndígenas aquí,
de la impopularidad del sistema de libre mercado. Nozic encontraba la paradoja deque . mujeres all á.)}~~ Podemos menc ionar también a José Luis Barbería cuando cal ilic6 a esta
pese a que en el supermercado la gente «vota» a favor y gracias al sistema de mercado .s¿. déc::td:.1por «la ausencia del Est:.1do se convertía en brutal presencia del Estado apenas
eo el nivel político tiende a vot3r por propuestas intervencionistas. ~~Como dice Vo~ .•. se trataba de aumentar los gastos militares o salvar a bancos defraudadores o quebra-
Mises: (Nadncsmás impopularen nuestros días que laeconomíademercado libre,esto dos. Al cabo, el neoconseryadurismo aument6 las distancias entre ricos y pobres,
es, el sistema capitalista. Todo aquello que se considera como poco satisfactorio se dcsprotegió a éstos, concentró la riqucza y consagró la filosofía ncodarwinista expre-
imputa a capitalismo. Así. los ateos lo hacen responsable de que exista la religión sada por Reagan: (el que es pobre es porque es holgazán.» .~
cristiana, las encíclicas papales lo acusan de que se hayan diseminado la irreligión yde 1:~ Afinnaciones como éstase repi ten pordoquicr: «En Estados U nidos, el neolibcralismo
los pecados que cometen nuestros contemporáneos, y las iglesias y sectas protestantes :ll- está destruyendo programas de bienestar social, atacando los derechos de los lraba.
no se quedan a la zaga para enjuiciar la codicia de los capitalistas. Los pacifistas ¥-~ jadores (incluidos los de los inmigrantes) y recortando programas sociales. El «contra-
consideran que las guerras que hemos sufrido son producto del imperialismo capitalisra 10» republicano es neoliberalislllo puro. Sus panidarios trabaj::m duro por negar
'''"

¡..
e, igualmente. los obcecados provocadores nacionalistas de la guerra, en Alemania e ::£: protección a los niños, los jóvenes, las mujeres y el planeta mismo, y tratan de que
Italia. denunciaron al capital ismo por su pacifismo «burgués)}, contrario a la naturaleza aceptemos esto con el argUTllL'lltode que nos liberará del peso del Estado.».<J
humana y a las inmutables leyes de la historia. Los predicadores le atribuyen el ~
desmembramiento de la familia y el aumento de la.vida licenciosa, en tanto que los .:. Jesús Bejarano hace un b<llanc~ m;:ísmatizado del este proceso: «Las consecuencias
sociales y distributivas del neolibC(.alismo son materia que debiera evaluarse con mayor
(progresistas» lo tachan de ser el responsable de que se conserven las reglas qu'e
atención y menos pasión. Los sindicatos públicos han satanizado las privatizaciones
declaran anticuadas sobre continencia sexual. Casi todas las personas están acordes. .
en que la pobreza es resultado del sistema capitalista y por otro lado, muchos deploran. _,
y lareducci6n del Estado, los ropul,~s(as han hecho de la apertura una caricatura, muchos
el hecho de que este sistema. en el plan de servir con largueza los anhelos de la gente '. - gremios de la producción han react:ionado por el desmonte de los aranceles, todo eHo
como consecuencia de la reduc(,..iói1de sus privilegios. Pero del lado neoliberallos éxitos
deseosa de tener más distracciones)' mejor modo de vivir, provoca un craso materia- .•.;
no han sido contundentes. Las priyati7 ..aciones han sido utilizadas en muchos países
Iismo.»~l
para negocios oscuros en las alt~~ esferas, el crecimiento no está garantizado y en
Sin em:bargoSartori arroja una luzde esperanza aeste liberalismo vituperado cuando muchos casos tampoco la e~aabiirtlad, y en no pocos países los efectos sociales en
afirma que (el liberalismo se ha depreciado, después de todo. como consecuencia de-~ términos de aumento de la pohreza han sido significativos. [...) Los modelos neolibernles
su éxito. El Estadoconstitucional ha conseguido neutralizarel poder hasta tal punto que no parecen haber sido tan exitoso~~omo lo propugnan sus defensores ni tan dcsastro-
lagente ha empezado a notar mucho más la compulsión de tipo económico que lade tipo sos como lo afirman sus críticos. Hnncontribuidoamoderarelexcesode intervencionismo
político. [... }si el liberalismo (el liberalismo clásico) se hadevaluado acausade su éxito, y sus consecuencias: ineficiencia económica, exacerbaci6n de los monopolios, corrup-
quizás recobre su valor precisamente por no tener éxito actualmente. Para aquellos que ~_' ción, inequidad en la distribución del ingreso etc.; ha contribuido a genernr {ransparen-
creen en la democracia dentro del liberalismo ésta es, sin duda, una esperanza a la que 4- ciaen los procesos económicos, mcjoramientodc la productividad yel cambio técnico.
aferrarse.»H ~. Pero también ha contribuido a debilitar las políticas sociales, las posibilidadcsde acceso
de los grupos pobres a los servicios básicos, ha concentrado los beneficios que brindan
La era Reagall - Thatcher :. las oportunidades de mercado en unos pocos grupos, de modo que si antes no fueron
El resurgimiento de las ideas liberales en este período no fue sólo una tarea de •. claras las ventajas del Estado, ahora no son claras las ventajas del mercado.».b
intelectuales. Impulsó. como dijimos. una olade gobiernos liberales en todo el mundo 'T
Margareth Thatcher triunfó en Inglaterra proponiendo un amplio plan de privatizaciones. -- La caída del Muro de Berlín y elfill del comunismo soviético
y desregulaciones y poco después Ronald Reagan lo hizo en Estados Unidos con un. La caídn del muro de Berlín en.'989 fue el gesto simbólico de ¡acaída del régimen
programa similar. En muchos países, triunfaban al mismo tiempo gobiernos que plasma. comunista en la Unión Soviética, su desaparición como federación de Estados y su
ban las mismas inquietudes. La década del90 fue la década del neoliberalismo. dominio sobre los países que estaban bajo su área de influencia. Cinco años antes
Ronald Reagan frente.al mura había exclamado: (j Señor Gorbachov, abra esta puerta!
Como no podía ser de olra manera, todas las demás ideologías crilicaron con fiereza- .
jSeñorGorbachov, derribe este muro!».'" Pero hizo mucho más que declamar. Su política
este proceso. Básicamente lo acusan de un creciente aumento de la pobreza y por el
neoliberal no solo quitó regulaciones a.la economía. y disminuy61a ayuda social, sino
contrario de una concentraci6n cconómic<.1 notable en pocas manos de personas ca~~
176 Las Ideologías en el Siglo XXI' LaS ideologías afilies del siglo XX /77

que redirigió recursos presupuestarios hacia las fuerzas armadas. Su inicialivadccrear de clases, formada por funcionarios privilegiados y corruptos, resultaba de una
la ~(Guerra de las Galaxias») un sistema de satélites dotados de poderosos rayos láser hipocresía peor de soportar que los privilegios de una sociedad donde no se alzaban
capaces de destruir los misiles. soviéticos, term~J1ó pordesc~.u~librarel ~a)an~edcl terror. las bilnderas del igualitarismo. La inmensa mayoría de los liberales no se atribuyen el
disuasivo que había mantemdo la guerra fna. Los sovletlcos hablan pn vado a su'~ mérito de la caída del sistcmil soviético sino que reconocen que hubo una «implosión»,
población de muchísimos recursos económicos para mantener la paridad militar, y la ~ esdecirunacaída porsí mismo. porcnusas internas. (El comunismo se ha hundido sobre
economía soviética no podía soportar tamaño desafío. ~ ~ sus víctimas de siempre.» ".'
Pero esta no es la única causa. La economía de planificación centralizada, aúñ La dccadencin del sistema comunista en la Europa oriental mostr6 de manera
después de numerosas reformas que la acercaban a formas de mercado mostraba su inequívoC:l que un sistemade planificación centralizada no puede satisfncerun mínimo
inferioridad de resultados. En las décadns nntcriorcs la población podía admitir que la de las necesidades de la gente común, y ill mismo tiempo que la necesaria existencia de
pobreza de resultados económicos tangibles o la ausencia de libertades individuales, poderosas burocraciils se convierten en fuentes de corrupción, favoritismo y desigual-
el régimen de persecución política y otras calamidades .se debían al proceso d~ dades no menos agudas que las que trata de remediar. Como dice Sartori: «Una vez
transfonnación radical de la sociedad, pero pasados 70 años, es decirdos generaciones':"~ desaparecida lil soberanía del consumidor no sólo es necesario que el planificador no
enteras, los resultados seguían sin aparecer. Como dice Fukuyama «Resultaba muy se equivoque nunca ya que no existen mecanismos autocorrectores. sino que además
difícil tolcrar fracasos económicos en el sistcma soviético porque el régimen mismo debe ser un ángel incorruptiblc.» •..•
basaba explícitamente su legitimidad en la cap3cidad de dar a su pueblo un alto nivel
Otrn de las debilidades del sistema soviético era que, como cualquier otra forma de
material de vida. Por increíble que sea recordarlo ahora, el crecim iento económico había
totalitarismo. no tenía mecnnismos legítimos de sucesión. A las purgas y asesinatos de
sido considerado uno de los ases en las manos del Estado soviético, yeso hasta
la época de Stalin sucedieron sordas luchils palilciegas que, entre bambalinas, definían
comienzos de Jos años setenta. Entre 1928 y 1955, el PNB soviético había crecido a uriá:; .
la sucesión de los máximosjerarcas. Esto daba una doble imagen de faltade legitimidad:
tasa :lnual del 4,4 al 6,3%. es decir, había crecido más rápidamente que el PNILi:
económica, porque no se lograban los objetivos esenciales del marxismo y política,
norteamericano, lo que hacía creíble la amenaZ:l de Kruschev de illcanzar a Estados ~.
porque no se había podido consolidar un régimen democrático a pesar del largo período
Unidos y luego enterrarlos. Pero a mitad del decenio de los setenta, esta tasa 'd~\
de censura y adoctrinamiento político.
crecimiento descendió hasta un nivcl que la CIAestimilbadel 2,Oa2,3% anual,entre 1975 ~-'.
Y 1985. Hay abundantes indicios de que estils cifras eXilgeran considerablemente.~ .. Mariano Grondona lo explica en estos ténninos: «la parábola iniciadn por la orden
crecimiento, al no tomar en cuenta la inflación oculta; varios economistas refonnistas '": de Stalin de matnr a millones de campesinos y obreros para consolidilr su proyecto de
soviéticos han afinnado que el crecimiento, en ese período, fue de 0,6 a 1,0% e incl~!~. '.. industrialización forzadn habría de terminaren lasúplicnde la desintegrada URSS para
cero.»"" . ..< ingresar en el Fondo Monetario lnternncional. ¡Cuánta pólvora necesitaron para
h
descubrir la pólvora!.»"~
Cuando Gorbachov decide ~brir la Unión Soviética.a ~n clima d~ mayor li~ertaddeT'
expresión (la Ilamad:l «PerestrOlka») todo el mundo SOViétiCOsedesmtegró rápldamen:....: El proceso de desmembramienro del mundo comunista fue asombroso por varias
te. Mucho influyeron en esta «implosi6n» del sistema comunista los medios d~ .:.__ razones. La primcTilY obviaes la ausencia de '.'iolencia. Algunos marxistas recalcitrnntes
comunicación. Pese a las censuras ya resultilba imposible ocultar las diferencias que se ,: afinnan que lacaída se debió a la traición de un grupodejer:lrcas sobornados por la CIA.
apreciabnn en los estilos de vida en ambos regímenes. Es difícil compnrnr Rusia.con :- Esa interpretación es tan ingenua que no merecedemasiildo detenimiento. En un bloque
Inglaterra porque tenían historias muy diferenles. pero la Alemania dividida nodeJab3-':' fonnado por cientos de millones de personas. si hubiera existido una mínima conciencia
lugar adudas. Mientras Alemania Oriental languidecía en medio de un ~ris estancamien":~~ de adhesión hacia el régimen comunista. una Ir.lnsformaci6n de tal magnitud, por más
to, Alemania Occidental se perfililba como uno de los pilíses más prósperos de la tierra:?: que fueran miles los complotndos, hubiera provocado una guerra civil de proporciones.
Ambos habían surgido de las cenizas del Tercer Reich. y Ins diferencias de resultado eran > La realidad es que el régimen estaba agotado. Son pocos los ejemplos históricos de un
abismales. .•.• régimen que haya realizado unn ingeniería social durunte un período de setenta nños,

Se ha lIegndo a afirmar que los propios jerarcns de lil Unión Soviética "'"
eran "'•..
con la más absoluta falta de libertad y ausencia de oposición. Si no logró sostenerse y
..cayó por su propio peso es evidente que se debía a su propia debilidad. El único punto
conscientes que «el comunismo. como fut.uro de la hum~nid:ld, c.ra un cuent~de had~#
5610 profesndo por políticos tercermundlstils y académiCOS OCCidentales.» .1 .1:~ donde existieron algunos hechos violemos fue en Rumania por la resistencia del
dictadorCeaucescu, pero esas refriegas duraron pocas horas. Un intento de golpe militar
El socinlismo que se había propuesto ideales de igualdad y justicia llegó a implanta! ;:, en 1991 fr:lcas6 y consolidó el poder de Boris Ycltsin un antiguo comunista devenido
un orden jerárquico arbitrario y despótico.61Incluso puede decirse que el nuevo siste~~. en líder de In reformn democrática.

~,
..•.
• 178 Las Ideologías en el Siglo X .
Las ideologías a filies del siglo XX 179

El ..mismo Yeltsin afirmó ello de Junio de 199 J: «Nuestro país no ha te ni°dasue debían ser «reeducados» para lograr finalmente su erradicación. Sin embargo desde
. t9781a presencia de la actividad privada fue creciendo de manera vertiginosa. Ya en el
S e deCIdió hacer con nosotros el expen,mento marxista. [... ] Finalmente hemos dern :
trado que no hay lugar alguno para esa Idea. Nos ba empujado fuera del earoin T.;'
año 20001a mitad de la producción china estaba en manos de empresas privadas. Jorge
toma do 1os, paIses
, d 1 d' '1' d E oquehan~,•• Castro lo describe en estas palabras: «China realiza el mayor proceso de privatización
. e mun o CIVI'.Iza o. sto se ve hoy ' en que el cuarenta
'oc p . '<.'. "..:.-.
Clentó\-~": de empresas estatales de la historia del mundo moderno. El punto de inflexión se logró
de las personas VIven por debajO del nivel de pobreza y , además ,onstante~.-",,",
en e ' \;".
humillación cuando reciben productos al presentar su tarjeta de racionamiento E " ~". en el XV Congreso Nacional del Partido Comunista (septiembre de 1997). La conclusión
'11 " ' sto es' que extrajeron fue que la globalización no solo era irreversible. sino que se aceleraba.
una hUrol, aelOn constante, que nos recuerda a cada momento que somos escl avos en
este pats.)} M
[...] Optó por las empresas privadas sobre las estatales. Por ello lanzó la reforma del
sistema financiero hasta ahora volcado aempresas estatales. En los próximos cinco años
~a caída del comunismo h~zo .pensar a muchos de los que habían estado sometid~:_ (a mayoría de las 100.000 empresas públicas chinas serán convertidas en empresas por
al mIsmo. que la llegada del capItalismo los haría entrar rápidamente en el primermund " acciones o directamente privatizadas. En noviembre de 2003 el gobierno anunció el cierre
No fue así. La transición fue extremadamente difícil. Los países comunistas no tení 0•.,__ de 2500empresas públicas en cuatro años con una plantade 5.1 OO.OOOempleados. Entre
capitalistas, ni bancos. ni cultura empresaria. Las privatizaciones se hicieron enmed~ - - 1994 y 2002 China hacerrado más de tres mil empresas públicas y despedido sólo desde
de una corrupclOn "1' genera Iza da. y muchos de los antiguos funcionarios encumbrad 10 '.
1998 a 28 millones de trabajadores.» 711
en el c?munismo ter~i~~ron qued~ndose con las e~presas. «Pronto se hizo patenteq: .
la realIdad de la translclon a la sociedad democrática capitalista era notablemente más China modificó su Constitución para incorporar los derechos humanos, un tema
compleja, difícil y errática de lo que los expertos en Occidente anticiparon. Al no' tabú hasta entonces, y reconocer la propiedad privada incluso de los medios de
cristalizar el proyecto democrático. tal y como se había previsto, la comunidad interna: producción. Pero, aunque resulte difícil de comprenderlo desde la lógica occidental,
cional, con la misma ligereza inicial que las había apoyado, las abandonó a su suerte.); .- estas agudas reformas se hacen sin quitar al partido comunista su rol preponderante.
~7 Como dice Joseph Stiglitz «se dio por descontado que la mera sustitución del" El partido comunista Chino en Junio de 200 1permitió la incorporación asus filas de los
comunismo moribundo y decadente por la eficiencia capitalista provocaría un vigoroso' empresarios, y hoy cuenta con 113~OOempresarios atiliados. Finalmente se reconoció
e inmediato aumento de la productividad. Pero lo que ocurrió fue que el PIB ruso cayl::~:' a los empresarios y a las empres'as privadas un rol esencial en la construcción del
un 40 por ciento y la pobreza se decuplicó.» M
socialismo chino. Este proceso se denominó la «quinta modernización». El partido tenía
ramas de campesinos. obreros y lJlilitares y ahora ha incorporado la rama de los
Hubo naciones del desaparecido bloque soviético que adoptaron formas de empresarios. Hoy el presidente de! gigante asiático recorre el mundo buscando que su
capitalismo sin democracia ni respeto por los derechos humanos y en otros países sé país sea reconocido como una «economía de mercado}>, en nombre del Maoísmo, para
estableció democl J.cia política sin modificar demasiado el régimen económico. ~v escándalo de los seguidores tradicionales del desaparecido líder de la revolución.
Pese a todo esto, los pocos partidos comunistas que sobrevivieron a este vertiai.
naso cambio no cuentan con apoyo electoral como para volver a instaurar el régim~n.
Las consecuencias de la desaparición del comunismo
desaparecido. Los liberales ortodoxos rápidamente interpretaron lacaídadel comunismo como una
victoria de su ideología. Sin embargo. soñar con un «paraíso capitalista», por el sólo
Los Cambios en China hecho de la caída del comunismo es tan irreal como el «paraíso comunista».
China comunista no podía, tampoco, permanecer ajena a los cambios que se estaba La tesis más arriesgada en este sentido fue la de Francis Fukuyama que afirmó que
produciendo. No debe sorprendernos que este país de una cultura milenaria tan el triunfo liberal no sólo significaba el fin de las ideologías, sino también el fin de la
diferente de la occidental, acometiera un camino d¡fcrente para desandar los caminos del historia ya que no podía existir algo mejor que la democracia capitalista. Fukuyama
marxismo. Mucho más sorprendente es que Mao hubiera adoptado como pensamiento comienza afirmando que la historia tiene una dirección, y que en ello coincidían desde
central de su acción, los escritos de Marx. un alemán exiliado en Inalaterra a mediados Hegel hasta Marx:. Afirma que la democracia y el capitalismo están íntimamente
del siglo XVIII. o vinculados y que la llegada a la democracia era la finalización del camino del hombre.
La economía China venía (tolerando» la existencia de empresas privadas desde Basándose en Kojeve afinna quc «los principios de igualdad y libertad surgidos con la
hacía tiempo. Puede decirse que dada la extensión y la enorme complejidad del mundo Revolución francesa, encarnados en lo que Kajeve llamaba el «Estado universal y
chino. nunca llegó a aplicarse completamente un sistema de planificación centralizada. homogéneo.» moderno, representaban el punto tinal de la evolución ideológica de la
humanidad, más allá del cual ya noe'ra posible progresar. Kojéve sabía, desde luego, que
Con esa particular lógica del pueblo chino, los empresarios capitalistas eran
admitidos pero allJlisrno tiempo señalados como representantes de laclase opresora que


d
180 Las ideologías afines del siglo XX 181

había habido muchas y sangrientas guerras y revoluciones después de 1806, pero las ministro inglés que dio fin a la era de Thatcheren el Reino Unido, «los socialdemócratas
consideraba como un «alineamiento de las provincias». 11 • van a tener implantación real en el mundo,- sus doctrinas han "de ser repensadas tan
radicalmente como hace medio siglo, cuando la soc ialdemocracia rompi6originariamen_
La tesis del triunfo liberal definitivo y terminal ha sido rebatida por ser extremada ..
te con el marxismo.» 1S
mente detenninista y unilateral. Fukuyama a lo largo de su libro matiza notablemente su "",'<.-
tesis con numerosas aclaraciones, pese a lo cual, su tesis provocadora, ha generado"f< En ladec1aración de Estocolmo en 1989 definía el socialismo derpocráticocomo «un
más rechazos que adhesiones. Como afirma Enrique Krauzc acerca del fin de la historia:u~:~ movimiento internacional por la libertad, lajusticia social y la solidaridad. Su meta es un
«Me pareció siempre una metáfora desafortunada. Pero sí pensé que el mundo salíadel.~~ mundo en paz, en el que puedan realizarse estos valores fundamentales, en el que cada
siglo XX habiendo aprendido y digerido las lecciones de aterradoras de su propia.-;.:o,-- individuo pueda vivir una vida plena desarrollando su personalidad y sus capacidades,
historia. No se trataba de echar las campanas al vuelo, pero sí de esperar un nuevo siglo-''i~.~ y en el que los derechos humanos y civiles estén amparados en una sociedad
menos desigual, menos injusto y más libre. Habíamos dejado atrás el fascismo, y ef~-;.. democrática.»7~
nazismo y, para sorpresa de todos, también el comunismo. No habíamos digerid~~~
Giddens pretende separarse tanto del neoliberalismo como del marxismo cuando
siquiera ese benéfico cataclismo que fue la caída del muro de Berlín y 10 que significgW":c
afirma que <da Tercera Vía es una respuesta a dos filosofías fracasadas, que han
la implosión del imperio soviét~co, iI~pc~sablc hasta para las mentes má.s lúcidas inclu~.).',-" dominado durante los últimos veinticinco años. Unaes el neoliberalismo, el thatcherismo
en los años ochenta, que prevemn mas bIen el colapso de las democracias. Esasorpresa:¥~ "
si se quiere, la suerte de pensamiento político que ha sido tan importante para mi país
monumental, casi cósmica, nos nubló los ojos y nos hizo tener más esperanzas de lasjl.-
Jurante tanto tiempo. El fundamentalismo de mercado es una filosofía muerta, contra-
que debíamos. Nos dio una mirada fantasiosa sobre lo que habría de serel siglo XXI.»~.,,--
dictoria. [... ] La otra filosofía fracasada creo que es la democracia social por sí misma,
n
la socialdemocracia. Esta filosofía estableció el surgimiento del Estado del Bienestar
Como acertadamente dice José María Ridao «La osadía intelectual de pronostiéa: basado en una fonna de gestión económica que 10 percibe como el vehículo principal
el fin de la historia parece guardar un lejano parecido con el mito de la torre de Babel,' de igualdad y que está ligada a las políticas de clase tradicionales. La socialdemocracia
en el que un proyecto concebido para unificar voluntades acabó siendo la causade una así definida o. digamos, la antigua izquierda, es hoy una filosofía fracasada, tanto como
división más profunda.» 7.1 la nueva derecha. Necesitarnos una teoría política que no sea ni de derechas ni de
izquierdas.»77
Otro de los temas que mucho anlesuel I t dc Septiembre de 200 1, se habían planteado
era si Estados Unidos podía des..:ubrir su identidad sin tener un adversario enfrente. " En igual sentido el historiador Eric Hosbawn reconoCÍa que «Si nosotros, los
bipolaridad con la Unión Soviética había ayudado a los estadounidenses a reconoce.~ socialistas, nos estrellamos la cabeza contra el futuro, esa tierra para la cual nuestros
a símismos, a tener una identidad: ellos eran la opción frente a la U.R.S.S. Como de~.ía manuales nos prepararon mal, los otros, como se ve, tampoco tienen manuales muy
Robert Reich, ministro de trabajo de Clinton, a comienzos de los 90 «El problema- aplicables. [... ] En los treinta años posteriores a la Segunda Guerra mundial, el planeta
fundamental para los Estados Unidos en la era postsoviética es saber si es posible: se transfonnó global, radicalmente, con una velocidad tan sin precedentes que todos
redescubrir nuestra identidad y nuestras responsabilidades mutuas, sin necesidad d~:_ sus análisis previos, aunque corr~ctos, debieron ser modificados (y desechados) a
crear un nuevo adversario.» 7~
veces para atender a la nueva realidad.» J~

Tony Blair, en persona, afinnó que «la Tercera Vía es un camino de renovación y
La «Tercera Vía» éxito para la moderna democracia social. No se trata únicamente de un compromiso entre
Frente a este renacimiento del liberalismo más crudo, la izquierda moderada Euro~a laizquierda y la derecha. Persigue adoptar los valores esenciales del centro y de centro.
y los llamados «liberales» americanos, es decir los demócratas, que durante décad~ izquierda y aplicarlos a un mundo de cambios económicos y sociales, libre del peso de
h<.lbíandefendido el «Estado de Bienestar» y la intervención del Estado en la e~onom(a. una ideología obsoleta. [... ] La izquierda del siglo XX ha estado dominada por dos
y las regulaciones. debieron cambiar sus estrategias. Por un lado descubrIeron l~ '~._~ ••.~ corrientes: una izquierda fundamentalis-ta, que veía el control del Estado como un fin en
falencias del modelo que defendían, y al mismo tiempo, debían diferenciarse del ~~ símismo, y una izquierda más moderada, que aceptaba esa dirección básica, pero estaba
liberalismo reinante. Surge así la llamada «Tercera Vía» que se encarna en los partJ~? a favor del compromiso. La Tercera Víaes unareevaluación seria. que extrae su vitalidad
socialdemócratas que vencieron a los liberales en Europa. : de unir las dos grandes corrientes de pensamiento del centro~izquierda -el socialismo
La socialdemocracia no podía olvidar sus lejanas raíces marxistas, pero se v"¡ democrático y elliberalismo-, cuyo divorcio durante este siglo contribuyó tan claramen-
obliO"ada por las circunstancias a hacer una profunda revisión ideológica. Como afirma te a debilitar la política de signo progresista a lo largo y ancho de Occidente.» 7~
o ' .
Anthony Giddens,el principal teórico de la Tercera Víay asesor de Tony Blair,e! pn
182 Las Ideologías en el Siglo XXIt- tus ideologías afines del siglo XX 183

Este sorprendente viraje de la izquierda hacia posiciones que resultaban pocos años simplemente a pagar los intereses, en lugar de gastarse directamente en los propios
antes inadmisibles se explica a partir de la desaparición de los países socialistas, y la servicios de bienestar. Surgen nuevos conflictos sociales alrededor de estas fricciones
vitalidad que mostraban los países capitalistas, que supuestamente, para entonces _revueltas de contribuyentes, divisiones entre generaciones, luchas entre los que se
deberían haberse desvanecido en el aire. "IISo1amente personas muy obcecadas POd(~ benefician del sistema y los que no-.»K~En otra ocasión reconoció que «hay que afrontar
seguir sosteniendo dogmáticamente las ideas de Marx. La izquierda europea, para el modo en el que el Estado del bienestar ha generado desigualdad, pues no sólo ha
sobrevivir, debió hacerse mucho más pragmática. Como dice Mariano Grondona: controlado algunos problemas, sino que ha generado otros. Por ejemplo, los barrios en
«Líderes como Francois Mitterrand y Felipe González fueron socialistas en sujuventud decadencia en los suburbios de París o Londres. El Estado del bienestar inventó el
porque querían promover el socialismo como una organización económica «alternativa» sistema de pensiones, pero éste se h"aconvertido en una inhibición parael envejecimien-
a la del capitalismo aunque, eso sí, por, la vía democrática. Hoy ninguno de ellos propone to positivo, porque sugiere que a partir de una cierta edad la sociedad ya n.o le necesita
ya «reemplazar» el capitalismo por el socialismo sino apenas «complementarlo» con a uno, y el Estado debe apoyarle con ingresos que los jubilados comparan con otras
medidas inspiradas en un espíritu social.» "1 posibilidades, y se convierten entonces en grupos de interés.» ."

Las críticas de los teóricos de la Tercera Vía hacia el «Estado de Bienestan> no se Una de las banderas de la izquierda es la igualdad. Si hace años que se renunció a
quedan cortas: «Los Estados del Bienestar tradicional nos protegían contra muchos la igualdad absoluta, se mantiene lade ¡a igualdad de oportunidades. Giddcns afinnaque
riesgos, eran como una especie de versión estática de la seguridad. De arriba abajo. Esta «el concepto de igualdad no puede ser sólo de igualdad de oportunidades. También hay
especie de seguridad ya no es tan relevante como lo fue en otro tiempo. Ahora queremos que tener programas de redistribución. Sin ellos, no nos acercaremos a una igualdad de
una sociedad de personas que estén dispuestas a tomar riesgos de manera prudente, oportunidades. La desigualdad de oportunidades de una generación es la desigualdad
y esto aplicado no solamente a los empresarios sino también al mercado laboral, a la en resultados de la siguiente. Hay queevitar1o.»~7 Sin embargo en otra ocasión reconoció
fuerza de trabajo.»"l «que los choques entre libertad e igualdad que siempre han señalado los liberales
clásicos son reales. Por supuesto, desde hace mucho tiempo la igualdad de oportuni-
Mucho más cruda es la descripción que hace JavierCastañeda: «Trabajares bueno:
dades ha sido un asunto de la izquierda y ha sido ampliamente consagrada en sus
¡Créanme! Los gobernantes de la U oión Europea ya parten de una base constatada. Por
políticas, especialmente en el campo de la educación. Pero a muchos izquierdistas les
un lado hay cada vez más desempleados que empiezan a ser una lacra social camino de
ha resultado difícil aceptar sus correlatos -que los incentivos son necesarios para animar
una exclusión permanente, que tardan más tiempo en encontrar trabajo y que encima
a la gente con talento a progresar y que la igualdad de oportunidades, por definición,
viven de subvenciones. Por otro, hay un enonne déficit de profesionales en el sector
da lugar a desigualdades importal~tes de renta-o La igualdad de oportunidades también
de las Nuevas Tecnologías. ¡Eureka!, ¿Cómo no se nos habrá ocurrido antes? Lo que
tiende a producir altos nivel~s de diversidad social y cultural, ya que los individuos y
hay que hacer es impartir aestos parados formación de alto nivel en informática y rebajar
grupos tienen la oportunidad de desarrollar sus vidas a su gusto.» ""
los impuestos para aquellos que contraten a este tipo de trabajadores, así los empresa-
rios contratan a los profesionales que necesitan con una reducción fiscal y todo Por otro lado, Giddens descarta todo intento «distribucionistu» con una frase
resuelto.[ ... ] ¿Pero cómo convencer a un parado para que deje el cómodo sofá y vaya lapidaria: «el dinero de Bill Gales podría financiar la economía estadounidense actual
a buscar trabajo?» ",' durante sólo medio día.» "V

Giddens mismo reconoce que «en lo que respecta a las políticas de protección social La reconciliación de la Tercera Vía con la economía de mercado se hace de manera
y de empleo, la Tercera Vía supone la reforma de la seguridad social, para transfonnarla absolutamente explícita: «La izquierda tiene que aprender a estar cómoda con los
en un carnina hacia el empleo siempre que sea posible. Y fomenta unas condiciones mercados, con el-papel de los empresarios en la creación de riqueza y el hecho de que
justas en el mundo laboral, al tiempo que hace que trabajar compense el reducir la el capital pri vado es esencial para la in versión social. La izquierda refonnista aceptó hace
fiscalidad y las penalizaciones que desincentivan el trabajo y la creación de empleo.» mucho tiempo que los mercados tienen un papel junto al Estado, pero este reconocimien-
"~y llega a mostrar el crudo enfrentamiento de intereses que genera un sistema que ya to ha sido. característicamente. a regañadientes.» V" «Una economía de mercado que
resulta imposible de financiar: «Al menos en algunos aspectos, y en algunos países, el funcione bien genera mucha mayor prosperidad que ningún sistema rival. De hecho, ya
Estado de Bienestar se ha vuelto insostenible. En lugar de originar mayor solidaridad no hay sistema rival, salvo en los residuos de las economías poscomunistas. Una razón
social, como se supone que debe hacer, en esta situación las instituciones encargadas principal del éxito económico del intercambio de mercado. es que sus mecanismos
del bienestar pueden debilitarla. Se sabe, por ejemplo, que los compromisos de ofrecen señales continuas a los productores, comerciantes y consumidores.» vi «Los
pensiones de algunos países, como Alemania, Italia o Japón, son completamente mercados no siempre aumentan ..Ia desigualdad, sino que pueden. en ocasiones, ser la
irrealizables, incluso sin más cambios en los patrones demográficos. Algunos países manera de acabar con ella. Más aún, mientras se necesita un Gobierno activo para
han incurrido en tal nivel de endeudamiento, que buena parte de los impuestos va promover políticas igualitarias, la izquierda ha de aprender a reconocer que el propio


, J

/84 Las Ideologías en el Siglo XXI Las ideologías afilies del siglo XX /85

Estado puede producir desigualdad, además de tenef otros efectos contraproducentes 1lL debe ser complementada y mejorada por la acci6n política, pero no obstaculizada por
sobre las vidas de los individuos -incluso cuando es reconociblemente democrático y ~£. ella». Coincidimos con B lair y Schodercuando argumentan n favor de un Estado activo
actúa movido porhuenas intenciones-o Hastaen sus fonnas más desarrolladas. el Estado ~- ,.~ en áreas claves corno el empleo, la educación y la salud y no un Estado que deviene en
de Bienestar nunca fue un bien puro. Todos los Estados del Bienestar crean problemas .~. un «mero receptor pasivo dc las víctimas del fracaso económico». Igualmente. no
de dependencia. riesgo moral. burocracia. formación de grupos de interés y fraude.»" podríamos estar en desacuetdo cuando ellos critican un pasado no muy lejano en que
se tendió a acentuar el logro de derechos sin referencin n responsabilidades o cuando
Tony Blair reconoce expresamente los errores de su partido polftico: «Durante sus
se subestimó las fortalezas del mercado.» w.
muchos años en la oposición. el Partido Laborista británico fue percibido -si bien
injustamente- como el partido del gran gobierno, de las nacionalizaciones, contraria al A esta altura cabe preguntarnos cuál es entonces, desde la 6pticade la Tercera Vía
espíritu de empresa, suave con la delincuencia. despreocupado de las cuestiones que el rol del Estado. Unn vez más recurrimos a Giddens quien afinn3que «Lndemocracia
rodean la vidade las familias. estrang~lado por los grupos de presión y favorable a una social tradicional siempre consideraba que el gobierno era larespuesta. El neoliberalismo
fiscalidad más gravosa y a un mayor gasto en todos los ámbitos. También se nos siempre propuso que el gobiernoerajustamenteel problema. Para la política de la Tercera
consideraba malos gestores de los servicios públicos. sometidos como estábamos a los " Vía el tema no es reducir las dimensiones del gobierno ni tampoco proteger el Estado
intereses de los sindicatos y de los productores y eSCilsnmente preocupados por la sino reestructurarlo.» ~1 «Las intervenciones económicas del Gobierno han de ser
variedad y lacalídnd. La dercchn fue capnzde hacer de la privntización y de la libertad ..• diferentes de las del pasado. Los viejos izquierdistas siempre dicen «regúlese, regúlese»)
de mercados panaceas universales. Se cre6 una falsa oposición entre derechos y y en algunos aspeclos y contextos es necesaria una mayor regulación de la vida
responsabilidades. entre compasión y ambición, entre los sectores público y privado, económica. Pero la desregulaci6n puede ser igual de importante en áreas en las que las
entre una economía de empresa y la lucha contra la pobreza y la marginaci6n.»¥) restricciones inhiben 1ninnovaci6n, lacre ación de empleo u otros objetivos econ6micos
=:,--:" básicos.») 'l'
Como afinna Guillermo Preminger, los gobiernos de izquierdn en Europa «han
renunciado a su tradicional hostilidad hacia los mercados» lo que no les impide buscar Joseph Stiglilz quien fuera asesor de Bill Clinton afinn6que «Estábamos buscando
un «nuevo modelo de capitalismo responsable porque saben que no hay alternativa a '¡"-. a tientas una Tercera Vía, una vía enlre el socialismo y su Gobierno excesivamente
una economí3 global de mercado. Todas estas políticas contribuyen al proyecto de" . intrusivo, y los Gobiernos minimalistas reaganianos y thatcherianos de laderccha. Por
lograr que los valores de izquierda, la justicia soci •.ll, la solidaridad y la protecci6n al supucsto no hay una única Tercera Vía, sino múltiples terceras vías. Buscábamos una
vulnerable se tengan en cuenta en una situación radicalmente nueva.» ¥~

En un documento conjunto firmado por los primeros ministros de Inglaterra y


-
~¥J:"
que fuera adecunda para ESlados Unidos.») .•.•

Sin embargo Giddens no olvida sus ideales cuando afirma que e_1Estado podría
Alemania. Tony Blair y Gerh<lrd Schrotler. <lfinl1<lnque «El Estado debe sostener a las ~ «conceder exenciones fiscales a compañías que mantengan cierto ni vel de propiedad
empresns, pero no sustituirl<ls [... } . Las empresns deben tener suficiente margen de " en manos de los empleados. A las compañías que adopten planes de este tipo. y a los
maniobra. Nodeben verse asfixiadas por las regulaciones. Los mercados de trabajo, de empleados que compren acciones de las empresas para las quc trabajan, se les puede
capital y de bienes deben ser flexibles» [... ] Un trubajo parn toda la vidnes un concepto 'i conceder acceso preferencial a préstamos» .tr,
superado. [... ] el sentido del esfuerzo personal y de la responsabilidad han sido
Un aspecto cenlral de la «Tercera Vía» es su posici6n frente a la globnlizaci6n.
ignorados o no han sido recompensados. y la sociuldemocracia se ha visto asociada al .,.-
Giddcns se preguntn «¿Viene la globalización dada, o se puede intluiren ella? Es, en
confonnismo y a la mediocridad en lugur de encurnar lu creatividad. la diversidad y la
muchos aspcc.;loS, algo dado. No se puede deshacer la revolución de las telecomunica-
capacidad {... ] Un sistema de seguridad social que tennina por entorpecer Incapacidad
ciones. Internet no va a desaparecer. Tampoco los mercados finnncieros. Pero el
de encontrar empleo debe ser refonnado. Los socialdemócratas modernos quieren
argumento de la Tercera Vía es que In globalización conlleva una necesidad de más
transformar la red de seguridad compuesta por los logros sociales en un trampolín para
gobierno. y no menos. Aunque el gobierno ya no puede ser simplemente nacional. Tiene
la responsabilidad individual [... ] En el pasado, se ha confundido con frecuencia la
que haber un gobierno local y regionnl fuerte. pero hay que explorar también fonnas de
promoci6n de lajusticia social con la exigencia de igualdad. [... ] La opini6n según la "~:..;;;:
gobernación transnacional. No se puede esperar que la economfa global resuelva
cUíll el Estado debe corregir las :deticiencias del mercado ha llevado con demasiada
nuestros problemas. sin instituciones adecuadas.») Inl
frecuencia a una extensión desmesurada de la administración y la burocracia.» ~~ 1 ~"
Giddens señala la contradicción que existe en los movimientos de izquierda que
" Estas ideas han prendido t?mbién en socialistJs IJtinoamericanos como el presiden.
están contra la globnlización. no s610 porque la mismn es inevitnble, sino porque uno
te deChile Ricardo Lagosquien Jfinna: «Hemos leído con interés los planteamientosde
de los principios lradicionalesde la izquierda hasido laintemacionalización. Hoy, más
varios líderes europeos sobre esta temática. Un ensayo reciente de Tony Blairy Gerhard ~
que nunca, se perc.;ibe que cualquier política que trate de implementar mejorns n los
Schroderes iluminadoral respecto. cuando allí plantean que «la funci6n de los mercados "'Í.-.••••••


186 Las Ideologías en eL Siglo XXl'~ Las ideologías a fines del siglo XX 187

menos favorecidos sólo se puede implementar aescalarnundial, porque de lo centran " descenso del crimen. Además, enfrentarse al delito es un asunto de importancia
el país que la lleve a cabo pierde posibilidades de insertarse en el mercado globalizad o.,.
0,_, inmediata para aquellos a quienes afecta.» 10<1
.
Giddens afirma que «la intensificación de la globalización -que, en cualquier caso. va ; '':'.'
mucho más allá del mercado global- ofrece muchos beneficios, cuyamaximización debe,'~
Críticas a la Tercera Vía
ser la meta de la política de la Tercera Vía.» Ifl! ~"!:
i;'s
No hay que ser demas iado perspicaz para imagi nar las críticas que desde el marxismo
<
ortodoxo se hacen a la «Tercera Vía». Se la considera desde una traición hasta una
Este sorprendente paso de los socialdemócratas, no es fruto de la casualidad. Como'
rendición frente al neoliberalismo. Para eso recuerdan una frase de Lenin «Los demó-
reconoce Hosbawn «nuestros clásicos partidos obreros. socialistas o comunistas
crataS pequeño-burgueses, estos seudo-socialistas que han sustituido la lucha de
nacieron en una época específica que ya ha pasado. [... ] porquees laconcienciade clase'
clases por sueños sobre la armonía de las ciases, se han imaginado la transformación
la condición sobre la cual nuestros partidos fueron construidos originalmente la qu~,
socialista también de un modo soñador, no como ei derrocamiento de la dominación de
está mostrando lamás seria crisis. El problema no es entonces la objetiva desproletarizaci6n
ladase explotadora, sino como la sumisión pacífica de laminoríaa lamayoría, que habrá
que provocó la declin lción del viejo estilo de trabajo industrial sino la declinación real
adquirido conciencia de su misión. Esta utopía pequeño-burguesa, que va
de la solidaridad de clase. La segmentación de la clase trabajadora. Quisiera mencionar .~-<
inseparablemente unida al reconocimiento de un Estado situado por encima de las
solamente el caso del Partido Laborista británico. El tradicional voto proletario inglés
clases, ha conducido en la práctica a la traición contra los intereses de las clases
ha caído mucho más que la dimensión del proletariado. En 1987, casi dos tercios de los
[rabt~adoras.») [[JI

trabajadores ocupados, elóO% de los miembros de los sindicatos y más de la mitad de. ,0;">,~
los trabajadores desocupados y sub-ocupados votaron por otros partidos y el Partido <.' Pero, seguramente la crítica más aguda es la que hace Fernando Vallespín cuando
Laborista reunió so1:lmente el apoyo de más de la mitad de los desempleados. Correla.; ~. afirma que la Tercera Vía fren te al liberalismo y al marxismo «no tratade ocupar un punto
tivamente, casi un 50% de los votos conservadores eran de trabajadores. Un cambiOl::$: medio entre uno y otro. sino de integrarlos en una unidad superior. Con ello parece
simi.lar pued~ ser dete~:ado en el. apoyo al PC francés. iPensar que a~guna vez ambos-I,
partidos pudieron conftar en la ciega lealtad de clase de sus proletanos!» 1'" ",I~' pretender situarse más allá del contlicto ideológico; rompe con el principio de
inconmensurabilidad de los valores políticos, que larealización de unos necesariamente
supone la postergación de otros. Como si la política fuera un mero juego de reconcilia-
Este rechazo de los votantes a los partidos «clasistas», que ha quedado eVidencia~::;~;~;'
ciones más que de resolución de conflictos.» 110<
do en todoel mundo, obligó a los partidos a moderar sus posturas dogmáticas paraatraer;~::'
a la mayoría del electorado que no es propenso a votar por programas extremistaso.,l.' '.o¡, Carlos Fuentes la critica desde otro ángulo, el del autoritarismo: «La Tercera Víano
Paradójicamente este proceso de moderación del voto coincide con el proceso que~' trata de sociedades abiertas ni de~ribertad. Hay de hecho una curiosa veta autoritaria
Bobbio denomina de <dntegración de las masas populares en el sistema político» yaque' en ella. En la práctica, cuando Giddens habla de una «segunda oleada de democratiza-
«los part.idos de origen obrero han sido reconocidos en casi todas partes como legítimos ción», tiene en mente el desmontaje de las instituciones democráticas tradicionales. Los
competidores en el mercado político -especialmente aquellos que han abandonad~ parlamentos están pasados de moda, su lugar deberían ocuparlo los referendos y los
completamente toda referencia a una transformación radical de la sociedad- y, por l0:, grupos de interés. Las reformas que la Tercera Vía hace del Estadodel Bienestar no sólo
tanto. como posibles detentadores del poder político.» 11'.1 implican ahorros obligatorios. sino, sobre todo. la estricta insistencia en que todos
trabajen, incluidos los discapacitados y las madres solteras.}) 1''''
En este sentido Giddens reconoce que ~(cuando los socialistas volvieron al poder" ,-~.
en ti de los 15 países europeos, eso no era porque hubiera un giro a la izquierda entre:'- Por otra parte, como se habrá percibido, es extremadamente difícil definir ideológi-
Iagente, sino en parte porque los partidos de centro-izquierda, comoel Partido Laborista~-. camente a la Tercera Vía. Como dice Guillermo Preminger: «A pesar de sus éxitos
británico, reestructuraron sus doctrinas para dirigirse a un electorado más amp.l.io.» IlIIl.' electorales, los socialdemócratas no han configurado todavía una ideología política
nueva e integrada. La socialdemocracia estuvo siempre ligada al socialismo. ¿Qué
También en el tema de la seguridad pública la Tercera Vía significa una profund~
orientación debería tener en un mundo en el que no hay alternativas al capitalismo? El
modificación del pensamiento tradicional de la izquierda. La izquierda atribuyó hist().--,:
mundo bipolar fue el contexto en el que se modeló la socialdemocracia de posguerra. Los
ricamente a la pobreza y la marginal idad laexistencia de lacriminalidad. El delincuente"
socialdemócratas compartían al menos algunas de las ideas del comunismo, aunque
entonces adquiere el rango de cuasi-víctima del sistema. Giddens afirma que «J~
también se definían a sí mismos en oposición a él. ¿Tiene todavía algún sentido estar
criminalidad es un problema importanteen la mayoría de las sociedades contemporáneas
en la izquierda ahora que el comunismo se hadesplomado completamente en Occidente,
y debe tra~arse como tal. Muchas formas de criminalidad están ligadas a la desigualdad'
y el socialismo, más ampliamente,.se ha disuelto? Los debates políticos que tuvieron
ya lafaltade recursos. Pero, hoy por hoy , también sabemos que la prosperidad creciente;
lugar en Europa a finales de los años ochenta y a comienzos de los noventa sin duda
incluso cuando está ampliamente repartida, no va acompañada automáticamente de ~


188 Las Ideologías en el Siglo XXI LoSideologías a fines del siglo XX 189

reconstruyeron sólidamente la socialdemocracia. pero también produjeron una g . la situación de los menos aventajados (sean quienes fueren, indios, británicos o
confusión ideológica.»1l0 ~ cualq~ierotro gr~po. al margen ~e su composición étnica, mixta o no) sea mejor que la
situac1ó." de los .menos ave~taJados (sean los que fueren) en cualquier esquema
Rawls ~.' alternativo (pracucable) consistente con todos los requisitos de los dos principios de
Los socialistas no fueron los únicos que cambiaron su pensamiento. Los liberales ~' justicia.») 114 «Lo que rcquiereel principiode diferencia es que, por grande queseael nivel
a fines del siglo XX también encontraron un teórico más sensible a las críticas que se~.~ general de riqueza -ya sea alto o bajo- las desigualdades existentes han de satisfacer la
les enrostraban: John Raw)s. -. condición de beneficiar a los otros además de a nosotros mismos.») W
Rawls sigue la teoría del contrato social. Los hombres deben situarse en lo que ~I Rawls sigue siendo liberal cuando afirma que la libertad nopuede ser canjeada por
llama la «posici6n originari;),». En esta situación, imaginaria por cierto. en la que las-":' un resultado econ6m ico: ((La prioridad de 1a libertad significa que siempre que se puedan
personas tienen un {(velo de ignorancia» que les impide saber cómo les irá en su vida: ~' establecer efectivamente las libertades básicas. no se podrá cilmbiar una libertad menor
se dictan las normas elementales de la sociedad, :.tquellas que se consideran razonableS :~: odesigual por una mejora en el bienestar económico. Solamente cuando las circunstan-
para quien aún nosabe si será. inteligente o tonto, ricoo pobre. En su obra más conocidá ~. cias sociales no pennit:m el establecimiento efectivo de esos derechos básicos. puede
«Una leoría de la Justicia», y ~n su úllimo libro. editado post.mortem «(LaJusticiacomo .• concederse su limitación. pero incluso entonces tales restricciones puedenjustifiearse
Equidad». Rawls esboza una teoría de la Justicia. que podemos resumir apretadamente i _. sólo en la medidilen que sean necesarias pilra preparare} camino hacia unas condiciones
en estos textos: «El velo de ignorancia excluye todo conocimiento acerca de laS~. en que ya no puedan justificarse.» t1~
probabilidades. Las partes no tienen ninguna base para detenninar la naturaleza ~
probable de su sociedad ni de su lugaren ella. No tienen, por tanlO, bases para el cálculo £.- También admite las políticas estatales tendientes a compensar desigualdades
inmerecidas en estos ténninos: (Este principio afirma que las desigualdades inmereci.
de probabilidades. Tienen, además, que lomar en cuenta el hecho de que su elección de
los principios deberá parecer
. razonable a los demás. en particular a sus descendientes ., das requieren una compensación; y dado que las desigualdndes de nacimiento y de
dotes naturales son inmerecidas habrán de ser compensadas de algún modo. Así, el
cuyos derechos se vedn profundamente afectadas por ella. Estas consideraciones se
principio sostiene que con objeto de tralar igualmente a todas las personas y de
ven fortalecidas por el hecho de que las partes saben muy poco acerca de las posibles
proporcionar una auténtica igualdad de oportunidades. la sociedad tendrá que dar
conformaciones de la sociedad. No s610 están incapacitados para calcular las probabi:
mayor nteneión a quienes tienen menos dones naturales y a quienes han nacido en las
lidades de las diversas circunst:lncias posibles, sino que ni siquiera pueden decirmucho
posiciones sociales menos favorables. La ideaes compensar las desventajas contingen-
acerca de cuáles son estas circunst:lncias posibles. y mucho menos enumerarlaS rX
tes en dirección hacia la igualdad. [... ] Nadie ha propuesto el principio de la compensa-
prever el result:ldo de cada una de las alternativas disponibles.» 111 «la combinación de
ción como el únicocriteriode lajusticia. ni comoel objetivo exclusivo del orden social.
desinterés mutuocn el velo de la ignorancia alcanza en gran medidacl mismo propós.i.t
que la benevolencia, yaque esta combinación deeondieiones fuerza a que cada perso~.a Es muy probable que. como la mayoría de estos principios, sea s610 un principio prima
facieque deba ser ponderado en comparación con otros. Por ejemplo, con los principios
en la posición original lOme en cuenta el bien de los demás.») 11:
del mejoramiento del nivel medio de vida o de la promoción del bien común.») 111
La teoría de lajusticia se basa en dos principios: «(Primero: Cada persona hade tener ..-
El rol del Estado en Rawls dista mucho del que asignaban los liberales clásicos y
un derecho igual al esquema más extenso de libertades básicas iguales que seal. tanto más que el de los liberales ortodoxos t.:ontemporáneos: «Los errores y las
compatible con un esquema semejante de libertades para los demás. Segundo: Las ..
desigualdades sociales y económicas habrán de ser confonnadas de modo tal que a,la -..~ imperfecciones del mercado, a menudo son graves y deben tomarse medidas
compensadoras. mediante la [unción de la asign;.:¡t.:ión.Las restricciones monopolísticas.
vez que: a) se espere razonablemente que sean ventajosas para todos, b) se vincul~~ ;:
a empleos y cargos asequibles para todos. [... ] Estos principios habrán de serdispuestOS:Q: la falta de infonnnción. las economías externas y los gastos. deben reconocerse y
corregirse. [... ] La función de asignación está también. encargada de identificar y
en un orden serial dando prioridnd al primer principio sobreel segundo. Esta ordenaci~
significa que Ins violaciones ~ las Iibertndes básicas iguales protegidas porel primer' ::;¡: corregir, mediante impuestos y suhsidios auecuados. y camhios en la definición de los
deret.:hos de propiedad. las desviaciones m;ls ohvias de laeficacia, causadas porel error
principio no pueden ser justificadas ni compensadas medinnte mayores ventaj~
en los precios. al medir exactamente los cOstes y beneficios sociales. Para este fin, han
sociales y económicas. [ ... ] Todos los valores sociales -libertad y oportunidad. ingreso
y riquezn, así como las bases sociales y el respeto il sí mismo- habrán de ser distribuidos de establecerse impuestos y subsidios adecuados o ha de revisarse el alcance de la
definición de los derechos de la propiedad. [... 1hay una runeióndedistribución. Su tarea
igualitariamente a menos que una distribución desigual de illguno o de todos es
es la de preservar ¡ajusticia de las porciones distributivas mediante la tributación y los
valores redunden en unn ventaja para todOS.»ILIEn su último libro agregil: «En lateon!l
reajustes necesarios sobre los derechos de propiedad. Hun de distinguirse dos aspectos
ideal, la única defensa de las dcsigunldades en la estructura básica es que hacen CIY!
de esta función. En primer lugar, impone cienos impuestos sobre la donación y sucesión
\ j

190 ,Las IdeoLogías en el SigJo~' Las ideologias afines del siglo XX 191

y establece restricciones sobre los derechos de transmisión. El propós 'lt d -: des de sentir frustraciones son cada día mayores, porque vi vimos en una sociedad que
. . - o e es
nnpuestos
' y.. reglamentaclOnes no es .el de incrementar . la renta (ceder r ecursos' .•..
, osólo exalta hasta el paroxismo el consumo, sino que humilla y vuelve «invisible» aquien
go blemo) SinO corregIr, gradual y contInuamente, la distribución de riqueza y -~; está excluido de ciertos niveles de poder adquisitivo.
. d d .. . preve
1as concentraCIOnes e po .ce perjUdiCIales ...
para la equidad de la libertad pol't'IICay
. . Otro aspecto en el que discrepo con Rawls es su intención de separar lo que la llama
IaJustaIgualdad de oportunidades. [...] El reC¡blrmedlante herencia una riqueza des' g . «doctrinas comprensivas», o sean las religiones, las concepciones ideológicas o
no es más injuslO, intrínsecamente, que el recibir por herencia una inteligenCiades:
filosóficas. Su intento de buscar la tolerancia de la pluralidad, sacando de la filosofía
E s ver d a d quee l.p:lmercaso es~a, mas'f"I'<le!mente sUjeto al control social; pero ioesencia[
gUaI
polílica todo aquello que sea considerado como campo de la polémica, para definir como
es .q~e en lo p~sl~l~,las des.l~uald~des b~sadas en ~uaJquiera de los dos aspectOs-
principios de la «J usticia como equidad» tan sólo a aquellos principios universalmente
satIsfagan el pnnclpIO de la dIferencia. ASI, la herenCia es permisible, siempre q .).
d' Id d .. ue a uceptados «por cualquier persona razonable}>. Así limitada la política, parecería como
.esIgua a :esul~ante sea en ventaja de los menos afortunados y compatible con"l ..
que su campo se limita a la regulación de egoísmos individuales. Los principios que
!Jbertad y la,Justa Igu~ldad de ,oportunidades.» II~ {(Si ignoramos las desigualdades en' ' e

_ deben sustentar al Estado tolerante, para Rawls, son aquellos que resultan indispensa-
las perspectIvas de vIda de la gente, que nacen de esas contingencias y dejamos-~
bles para garantizar la legitimidad del poder estableciendo aquellas pautas mínimas den
esas ~e~igualdades sigan ~u ~r~pio curso sin acertar a instituir las regulacio~~:-
la que cualquier persona razonable, es decir una inmensa mayoría, estaría dispuesta a
necesanas para preservar InjusticIa de trasfondo, entonces no nos estaríamos toman«( .;
aceptar. Esta posición si bien; desde el punto de vista de la toler:mciaes muy encomiable,
e~ serio la idea .un la soc,iedad c.amo un sistema equitativo de cooperación entl'é~
desde el punto de vista del rol de Estado en la construcción de una comunidad cada vez
Ciudadanos consIderados libres e Iguales.» II~ -
más humana, me parece insuficiente, porque sin caer en dogmatismos ni religiosos, ni
L~lS críticas de marxistas y liberales a las teorías de Rawls no han escaseado ideológicos creo que el Estado debe hacer más que eso, como mencionaremos en el
Sorprend~nlemente los marxis~a~ son más indulgentes con Rawls que los liberales que último capítulo.
ven sus dIchos corno una «traICIón» a sus postulados liberales.
El progresismo
A riesgo de adelantar algunas conclusiones que vendrán en el último capítulo me
vaya perJtlitircriticar la teorÍade Rawls, Nadie puede negar que, dentro del liberalismo. Como ya hemos visto, los partidos comunistas pro-soviéticos comenzaron a buscar
Rawls ha hecho un gran avance y que su «Teoría de la Justicia» es mucho más humana aliados tácticos en todos aquellos que desde distintas vertientes podían series útiles
que el utilitarismo de Bentham, o la ortodoxia fría de Hayek, pero, de todos,modos, s¿ . a su causa. Comenzaron a hablar de' «fuerzas progresistas». Así se fue extendiendo esa
palabra para referirse, dúde el madismo ortodoxo, a quienes sin serio, contribuían al
ecuación matemática de que las desigualdades son aceptables en tanto la situaciÓn de
los menos favorecidos mejore, sigue teniendo una concepción estática de la satisfaé progreso de la «causa» del socialismQ en el mundo. La palabra, conel tiempo fue asumida
ción de las necesidades. Es como si existiera una media absoluta de satisfacción. ñ por muchas personas que sin ser, o sin atreverse a confesar su identificación con el
hecho Rawls pone ejemplos como, el de imaginar dos posibles reglas de convivencia marxismo, deseaban una sociedad que no fuera regulada por las leyes del mercado
mediante una los má~ ricos tienen 1000 Y los más pobres 50, y en la otra los más ric~'~¡ capitalista. Dentro de la palabra «progresismo» podemos ubicar desde marxistas
tienen 70 y los pobres 40. La segunda solución es más igualitaria, pero, en la segund¡~ :: ortodoxos que por diversas razones no desean confesarse como tales, hasta personas
los pobres están mejor. Rawls se inclina por la primera, porque según el «principio d.~ que simplemente desean que las personas más pobres puedan vivir mejor. Podemos
indiferencia» que él define aún en su revisión póstuma de la «Teoría de IaJusticia» com(f:¥', llamar entonces «progresistas», también a los socialdemócratas tradicionales como a
que las desigualdades «deben redundar en un mayor beneficio de los miembros menós~ - los defensores de [a Tercera Vía. y. hasta algunos liberales con mayor preocupación
, aventajados de la sociedad.» -tii-- social como Rawls. Sin embargo, el verdadero progresismo siempre hunde sus raíces en
la lógica marxista_
Este principio no considera que, seguramente, es más feliz quien tiene 40 en un luga;.1;..-, '-
donde el que más afortunado tiene 70 que si tiene 50 en un lugar donde otro tiene 1000~.+ El progresismo es hijo del marxismo, pero con los años fue adquiriendo una
Esto es así porque la pobreza y las necesidades humanas son relativas. Como se'ha, .•"-'. fisonomía propia. Los progresistas que suelen llamarse simplemente «progres», tienen
dicho, Luis XIV no tenía el dentista que hoy tiene cualquier obrero de la construcció~' ~'c".: en la base de su pensamiento la luchadecIascs. De una u otra manera expresan una visión
en un país subdesarrollado, pero Luis XIV no sentía que le estaba privando de algo, ;':,:'- de la historia bipolar, donde existen oprimidos y opresores y su acción siempre tiende
a la liberación de los primeros, Pero en el progresismoesa'raízmarxistasuele ser reprimida.
com~n. El ensanchamien_to del mundo del consumo, esa experiencia de nuevas fonnas~-.'
de vd a, que Hayek senala como una tarea de las clases ricas, genera deseos X~ Los progresistas nunca expresan abjertamente que.desean terminar con la propiedad
privada e instaurar un régimen socúl1ista o comunista.'y allí es donde está su mayor
frustraciones que no se pueden medir con -los términos absolutos de una cuantificación."#f.~
de recursos disponibles. Las necesidades del hombre son crecientes, y las oportunida~,


\ I

192 Las Ideologías en el Siglo XXI-"" Las ideologías a fi/les del siglo XX
-" '~"
193
1$"
debilidad, como diría Freud esta represión de sus verdaderos orígenes hace eclosión de costos impositivos o retracción del crecimiento económico. Por otra parte, cualquiera
una mala manera. sea el monto que el Estado utilice para su acción social. siempre será menor del que
debería ser, como si tales decisiones no fueran siempre fruto de un compromiso entre
Los progresistas viven en un permanentedese~~anto. El mundo no es lo,quedebería
objetivos incompatibles.
ser. Frente ala caída del comunismo, comoreconoclO Eduardo Galeano, se Sienten como
niños huérfanos y a la intemperie,llUNo combaten la propiedad privada como principio. Frentc al tema de la scguridad, siempre se inclinan más haciaeJ delincuente que hacia
pero sospechan de todo el que tiene éxit~ en los negocios. No rechazan el contrato de las víctimas. Si alguien pone el acento en ladefensade la seguridad inmediatamente los
trabajo, pero siempre el 5uel_do del trabajador es menos del que se merece. asocian con «los represores». Atribuyen la delincuencia a la marginación social, sin
diferenciar entre el que roba un pan para comery el que organiza secuestros para cobrar
Uno de los rasgos más característicos del progresismo es su visión conspirativa de millones de dólares. La policía siempre es sospechosa de cometer abusos, y es menos
la historia. Por todos lados existen confabulaciones para someter a los pueblos y
creíble que los delincuentes. Como dice Jorge Fernández Diez «algunos segmentos
robarles sus riquezas. La pobreza jamás es fruto d~ errores propios: siempre se de~e a
ideo lag izados del progresismo, y por supuesto gran parte de la izquierda sostienen que,
las conspiraciones que desde las sombras se apropIan de nuestros bl:nes. Com~ senala
como la delincuencia es producto de la miseria y por tanto del capitalismo, los
Popper: la «teoría conspirativa.de la sociedad sostiene que los fenomenos SOCIalesse
delincuentes son víctimas del sistema. Que forman parte de la lucha de clases y que de
explican cuando se descubre a los hombres o entidades colectivas que se .hall~
alguna manera se rebelan contra las injusticias del Estado. Que esas víctimas deben ser
interesados en el acaecimiento de dichos fenómenos (a veces se trata de un lOteres
preservadas de la persecución de la policía, que es mafiosa y funcional al despojo
oculto que primero debe ser revelado), y que ~an t~abaja~o y cons~irado para produ.
producido por la burguesía. l...] el delincuente es, en realidad, un indi vidualista salvaje
cirios. Esta concepción de [os objetivos de las CienCiaS SOCiales proVIene, por supuesto,
y la sociedad carcelaria, un laboratorio de horror fascista. [... ] mirar a los delincuentes
de la teoría equivocada de que todo lo que ocurre en la sociedad -especialmente los
con admiración y creer que el ambiente en el que se mueven tiene algo que ver con «la
sucesos que, como la guerra, la desocupación, la pobreza l~ escasez, etc.: p~r .regla
cultura de los postergados» resulta un gran mal entendido de ciertas clases ilustradas.
ueneral no le O'ustan a la O'ente es resultado directo del desigOlo de algunos lOdlVlduos
Es, precisamente una mirada pequeño burguesa progre puesto que el proletariado
; grupos pode~osos. [... ] Ya ha desaparecido la creencia en los di~ses ho~éricos CU!as-.:__
argentino sufre más que nadie las consecuencias de los criminales y tiene por lo tanto
conspiraciones explicaban la historia de la guerra de Troya. ASI, los dIOses han Sido .
pensamientos en las antípodas de esa posición romántica e indulgente.») m
abandonados, pero su lugar pasó a ser ocupado por hombres o grupos poderosos. :_
siniestros grupos opresores cuya perversidad es responsable d~ todos los ~al~s que i Son radicalmente «pacifistas». No justifican la violencia en ninguna circunstancia.
sufrimos- tales como los Sabios Ancianos de Sión, los monopolistas, los capltahstas ~~.• f..-- Si hay una manifestación violenta, en especial si tiene inspiración marxistas, no
los imperialistas.»121 ..•..;:.". condenan que incendien edificios o ataquen a la policía, porque ven en esas acciones
una justificada protesta social. Si, por el contrario, la policía actúa contra los manifes-
Otra de las características de los progresistas, ligada a la anterior es su tendenc~a ~~
tantes, aunque sea dentro del marco de la ley, los acusan de violar sus derechos y ejercer
a sospechar de todos los que no comparten sus creencias. Quienes piensan diferentes,
una represión ilegítima. Cuando analizan la situación mundial también son «pacifistas})
o tienen distintas maneras de ver las cosas, lo hacen intencionadamente, defi,enden'.
extremos. Condenan todas las gucrras. Obviamente entre la guerra y la paz todos los
intereses oscuros. O son parte de esa oscura confabulación mundial, o trabajan en
hombres de bien prefieren la paz, pero el pacifismo a ultranza significa que los más fuertes
defender sus propios intereses egoístas.
pueden dominarel mundo sin que nadie pueda impedirlo. Si el pacifismo extremo fuera
Los progresistas quieren redistribuir la riqueza pero no saben cómo. No tiene~ defendido por las mejores personas, hoy Hitler sería emperador del mundo, y hubiera
n¡naún criterio certero para hacerlo, y jamás consideran los efectos que sobre la eliminado a todos los judíos. los gitanos, y probablemente a otras razas del planeta.
producción de riquezas pueda causaresa redistribución. Consideran a las riquez.as como.
En el mismo sentido absolutizan los valores ecológicos. Entre el progreso y la
«algo existente» que hay que repartir mejor, no ven el fenómeno en la dinámica de la
ecología siempre optan por la ecología. Sueñan con volver a un mundo natural, con
producción y el crecimiento.
tecnologías primitivas y no contaminantes. No perciben que el camino del progreso es
Para el progresista toda persona, por el sólo hecho de s~iI~ ~e,rec~ co~diciones", irreversible, porque sin la tecnología jamás el planeta podría mantener la población
económicas tales que le permitan una vida digna. Parece un pnncIpIO lOdlscutlble, pero :'1,0~ actual, que es decenas veces mayor que la que existía cuando el trabajo se realizaba con
cabría preguntarse: Si esto fuera así, ¿ Quién querría trabajar? En general defienden ted!? ,,~ máquinas y herramient~s primitivas.
tipo de «asistencialismo}), todo aquello que el Estado pueda hacer por los más pobre5'".
. que esa ay uda puede ~_ ,-- Frente a los animales aplican el esquema opresor 0primido.
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Siempre el hombre es
pero nunca se detienen a observar 1os e f ectos sec~n. d ~n~s
culpable de todo lo que le pasá a los animales. Cazar un animal es un acto criminal. .. salvo
generar: c1ientelismo políticQ, faltade estímulos para la InICIativa y el esfuerzo personalt-"t:,~"
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194 Las Ideologías en el Siglo X Las ideologías afilies del siglo XX 195

que se trate de un indígena, en ese caso, como el indígena es un oprimido, puede hacerl~,[__ emergencia social, pero su productividad es bajísima yjamás pueden dar impulso a una
Muchos se hacen vegetarianos porque consideran que matar a un animal para comerlo economía. De hecho, en cuanto la actividad económica se reactiva, son la mayoría los
es una participación en un acto d~genocidio sistemático. -,'_,x que, al tener posibilidad de acceder a un trabajo regular abandonan esos

Están en contra de la tecnología. No abiertamente, pero ven con malos ojos


innovaciones tecnológicas, porque son creaciones del «gran capital»', «las empresas--~
lJ.- microemprendimientos. Sin embargo los progresistas sueñan con que la economía
funcione con millones de microempresas.

multinacionales» o el «capitalismo financiero» para hacer gastar a Iagente, para alienarla --~; No están fonnalrnente en contra de las empresas privadas pero diferencian entre
y hacerla cada vez más dependiente de sus productos. Aunque no lo dicen, Son pequeñas y mediadas empresas (Pymes) y «grandes empresas» las primeras son
equivalentes a lo queel marxismo denomina «fetiches». ,-', buenas, o al menos tolerables, las segundas representan el mal. No importa que haya
unaPyme que sea monopolista, o exija proteccionismo, subsidios, pague bajos sueldos,
Sorprendentemente en oÍtema del aborto, no toman partido porel más débil, el niño"~ evada impuestos y sea irresponsable, o que una gran empresa tenga mejores sueldos,
por nacer. Defienden el aborto, porque buscan la liberación de la mujer del yugO;-r¡, mejoresservicios sociales, pague impuestos y se muevaen unmercadosupercompetitivo.
machista. Consideran que la obligatoria continuidad del embarazo somete a la mujer: ,',:'"
..:~ El tamaño hace la diferenciü,. Un buen progresista siempre defenderá las Pymes.
símbolo del oprimido, a la voluntad del hombre que «la embarazó». (~
I.S:'~'" Fomentan el «vivir con lo nuestro». Aunque no propugnan cerrar las fronteras,
Como se oponen obsesivamente contra toda discriminación defienden los dere:.:3 __. defienden el proteccionismo, y la reducción del comercio internacional. Aceptan una
chos de los homosexuales Ydescalifican como «homofóbico» a todo aquel que disienta ',':,,<- reducción en el nivel de vida con tal de evitar las importaciones que «cierran fábricas
en su política, no solo de tolerancia sino estímulo a la «libreelección del sexo)).El género"'::. y eliminan fuentes de trabajo)). Pero no miden hasta qué punto esa situación puede hacer
es una ele_cdón libre de cada uno. . ~,_ colapsar todo 10que es nuestro modo de vida habitual en la actualidad.
No creen en la democracia representativa. La verdadera democracia está en «i Piensan que los pobres viven peor que nunca. No advierten que en términos
gente)) (ja~ás «(elpueblo», o ({losvotantes)), etc.). La voluntad de «la gente)) no~' absolutos la pobreza disminuyó nQtablemente. Lo que creció en algunos países y en
expresa votando ni en las encuestas. No creen en las encuestas por su visi6 determinadas regiones, es la desigualdad, pero no bajó el nivel de vida de los pobres
conspirativa: siempre piensan que están adulteradas, salva las que les den la razón. L: en el siglo del capitalismo. Hoy está considerado debajo de la línea de pobreza el que
voluntad de «la gente) se expresa en manifestaciones callejeras. No importa que en un,~~ no puede tener televisión o helade~a. Aún un linyera ciudadano vive mejor que un
país de treinta millones la manifestación sea de doscientas personas. Ahí encuentran .- recolector de la edad de piedra.
la verdadera expresión democrática.