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Bioindicadores:

Un bioindicador es un indicador consistente en una especie vegetal, hongo o animal; o


formado por un grupo de especies (grupo eco-sociológico) o agrupación vegetal cuya
presencia (o estado) nos da información sobre ciertas características ecológicas, es
decir, (físico-químicas, micro-climáticas, biológicas y funcionales), del medio ambiente,
o sobre el impacto de ciertas prácticas en el medio.
Se utilizan sobre todo para la evaluación ambiental (seguimiento del estado del medio
ambiente, o de la eficacia de las medidas compensatorias, o restauradoras).

Principios:
El principio consiste en observar los efectos biológicos, individualmente o en las
poblaciones de diferentes ecosistemas (a escala de la biosfera o a veces de grandes
biomas).
Estos efectos deben ser medibles vía la observación de diversos grados de alteraciones
morfológicas, alteraciones de comportamiento, de los tejidos o fisiológicas (crecimiento
y reproducción), lo que, en casos extremos, lleva a la muerte de estos individuos o a la
desaparición de una población.

El liquen, por ejemplo, es un bioindicador eficaz de la contaminación del aire en un


bosque o en una ciudad. Existen otros indicadores para medir los efectos sobre la
diversidad biológica.1

Propiedades de un buen bioindicador:


• Debe estar suficiente (normalmente, o anormalmente) disperso en el territorio y
ser relativamente abundante y, si es posible, fácilmente detectable.
• A menos que se quiera medir la movilidad de las especies, debe ser lo más
sedentario posible para reflejar las condiciones locales.
• Debe tener un tamaño que permita el estudio de los diferentes tejidos y sus
componentes (músculos, huesos, los órganos en el caso de un animal ...).
• Debe tolerar los contaminantes en concentraciones similares a las observadas en
el medio ambiente contaminado, sin efectos letales.
• También debe sobrevivir fuera del medio natural y tolerar las diferentes
condiciones de laboratorio (pH, temperatura, ...).

Los bioindicadores son útiles en los programas de evaluación ambiental estratégica.

Biovigilancia de la calidad del aire:2


Definición:

La bioindicación relativa a la calidad del aire es la utilización de organismos sensibles a


un determinado contaminante con efectos visibles macroscópicamente o
microscópicamente para evaluar la calidad del aire. Proporciona un análisis de
información sobre la contaminación atmosférica y permite evaluar directamente el
impacto de los contaminantes ambientales.

La observación de los organismos bioindicadores completa generalmente los


dispositivos de medida automáticos, u orientan la elección de las moléculas a analizar.

Ejemplos:

Todo tipo de liquen es resistente a un tipo específico de contaminación.

• Los líquenes (organismos resultantes de la simbiosis hongo-alga) que se


desarrollan en diferentes sustratos (suelo, cortezas, tejados, piedra, etc.)
reaccionan a dosis muy bajas de determinados contaminantes (ácidos, en
particular) antes que los animales y mucho antes de que la piedra de los
monumentos se degrade. Cada especie de liquen tiene resistencia a una tasa
específica de contaminación. Algunas especies se benefician de un
enriquecimiento del aire en nitrógeno. La observación de las poblaciones de
líquenes permite así seguir la evolución de la contaminación en el curso tiempo.

En el bosque, la desaparición de los líquenes puede indicar un alto nivel de dióxido de


azufre, la presencia de fungicidas en la lluvia, o de contaminantes basados en azufre y
nitrógeno.

• El trébol y el tabaco permiten cuantificar y calificar el contenido del aire en


ozono.
• Las petunias pueden ser utilizados como bioindicadores de la cantidad de
hidrocarburos en el aire.[cita requerida]
El biomonitoreo de la calidad del agua:
Definición:

La bioindicación de la calidad del agua es el uso de organismos sensibles a un


determinado contaminante con efectos visibles macroscópicamente o
microscópicamente, a fin de evaluar la calidad del agua. Proporciona una información
semi-cuantitativa sobre la contaminación del medio acuático y permite evaluar
directamente el impacto ambiental de los contaminantes.

Ejemplos:

Los invertebrados bentónicos son muy buenos bioindicadores de la calidad de las aguas
dulces, especialmente en el estudio de las concentraciones de varios metales pesados
(As, Cd, Co, Cr, Cu, Pb, y Zn). El modo de vida de estas especies les permite
esconderse en los sedimentos. La diferencia en la concentración de un contaminante en
los sedimentos y en las capas superiores del agua puede ser grande y el modo de vida
del bioindicador debe tenerse en cuenta para reflejar su exposición real a los
contaminantes estudiados.

En el uso de un bioindicador para medir la concentración de un contaminante como el


cadmio en uno de invertebrados acuáticos, es importante determinar la vía de entrada
del contaminante en el cuerpo. Los individuos pueden absorber los metales del agua a
través de sus branquias directamente y/o a través del alimento al ingerir presas a lo largo
de la cadena alimentaria. La importancia relativa de una vía de entrada varía en función
de las especies estudiadas y los contaminantes estudiados y puede ser obtenida
sometiendo al bioindicador a diversos tratamientos de presencia de contaminante en el
agua o en los alimentos solamente.

El hígado es un importante centro de acumulación de metales pesados. Los metales que


penetran en un organismo pueden ser absorbidos por metaloproteínas que detoxifican
los entornos celulares. Son producidas en presencia de contaminantes y son la base del
mecanismo de regulación. Los lisosomas y gránulos de las células también pueden
servir para secuestrar estos metales. El mecanismo varía en función del contaminante y
del bioindicador estudiado. Los estudios más recientes permiten conocer la partición
sub-celular de los metales en un tejido particular (hígado, branquias, intestino).

¿El ser humano como bioindicador?


El ser humano, el espermatozoide, la fertilidad humana, la duración media de vida, o la
tasa de cánceres (y su naturaleza) u otras enfermedades pueden ser parte de las baterías
de indicadores de evaluación del estado del medio ambiente.
Utilidad de los bioindicadores:
• Ventaja: que reflejan una realidad biológica. Pueden confirmar o refutar los
índices de rendimiento.
• Desventajas: Son a veces frustrantes para el examinador, ya que ponen de
relieve un problema y sus síntomas, pero no especifican las causas (con
frecuencia múltiples).

Los bioindicadores no son una suma de los indicadores medidos. Tienen una extrema
complejidad, las sinergias y las inercias propias de los ecosistemas.

Muchos actores pueden ser responsables de la degradación del medio ambiente, por
ello, es fácil negar su responsabilidad. Sin embargo, la bioindicación es útil o necesaria
en muchos protocolos de evaluación y, en ocasiones, en la aplicación de la precaución.

La Comisión Europea en 2007, después de cuatro años de debates sobre el tema salud y
medio ambiente, ha aprobado un proyecto piloto de biovigilancia en los seres humanos.

Notas:
1. ↑ ¿Cúales son los indicadores para la gestión de la biodiversidad Cahier de
l'IFB Octobre 2007: ¿Cúales son los indicadores para la gestión de la
biodiversidad
2. ↑ JP Garrec y Van Haluwyn, C. (2002) Biovigilancia vegetal de la calidad del
aire Tec&doc, 116 p.

Bibliografía:
• Guide des lichens (pour le diagnostic écholichénique de la qualité de l'air),
Ch.Van Haluwyn, M. Lerond (deux spécialistes de la bioindication), Ed
LeChevallier, Paris, 1993
• J.P. Garrec et Van Haluwyn, C. (2002), Biosurveillance végétale de la qualité
de l'air, Tec & Doc, 116 p.
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• Portal:Ecopedia. .