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RAPHA�L FRIER

Raphaele Frier nació en Lyon, Francia, en 1970. Hizo estu­


dios de sicología y de pedadogía, además es profesora y
autora de numerosas obras para jóvenes. Sobresalen sus
libros iilbum infantiles L'ogre et Marguerite, Un baiser a la
fique y Je veux un python pour man anniversaire, y sus novelas
para jóvenes Mauvais fils, Dur dur, les mots doux! y Vibrations.
Esta última ha sido seleccionada para optar a los importantes
premios Ados de Rennes llle-et-Vilaine 2016, livrentete 2016
y Des livres et vous 2016.
Clara, la protagonista de Vibraciones, es una adolescente que
vive día y noche conectada a su celular. Más que encontrarse
con Silvano, compañero de colegio que le gusta, prefiere
hablar por teléfono con él y su relación se forja a través de
mensajes. Pero un día al revisar el celular del joven, descubre
un video que muestra a este y a unos compañeros maltratan­
do a Hakim, un amigo árabe de la infancia que ella aprecia
mucho. El resultado de este acoso termina con Hakim en la
clínica en estado vegetal. El contenido del celular encontrado
por Clara será un testimonio fundamental para la investiga­
ción policial que dará con el culpable.

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ZIG-ZAG -
CÓDIGO: 799S
VIBRACIONES
RAPHAÉLE FRIER

TRADUCCIÓN DE
LORE ro MENDEVILLE

o
V1brar1ons.
f<cr1to por R.1phdPlt' • 11f'í
c;PIIPS "EGO" Talen! Hauts (FRAN([), 2014

v,enro Jover,
1 'i B N 978 956 12 3065 1
�· ,>d1uon. octubre de 2011

Obms e1crx¡1da1
1 S.B.N 978 9">ú 12 2816 O
2• ed1c1on ouubre de 2017

lluwacrór rh, µorlacJo


C ollagP compuesto por Juan Manuel Ne1ra Para Marilou,
í'n base a 1mac¡t'r1es d, wwwsliutters10ck.com
a las deliciosas
GerPnre [,J,tonal AleJandra Schm1dt UrLua
Ed1rora Carrnla Domínguez Ureta
vibraciones.
011error de Arte· Juan Manuel Ne1ra I orcd
01senodora M1rela Tom1c1c Petr1c
Raphae/e Frier
20111 de la presenre traducción por
Empre<.i Editora Z1g Zag, S.A
lnscripuon N° 261 512. San11aqo de Chile.
Derechos Pxclus1vos de ed1c1on reservados por
Empresa Editora Z1g Zag, SA
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Santiago de Chile.

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todo ni en pane. ni archivado n1 transm111do por nin
gún medio mecánico, n1 eleccronico. de grabación.
CD-Rom. fotocopia. m1crohlrnac1ón u otra forma de
reproducc1on. sin la autorización escrita de su editor

Impreso por Salesianos Impresores S.A


General Gana 1486. Santiago de Chile
1

Dormí con él. Mi mamá me jode para que


lo ponga en modo avión cuando me acuesto,
pero nunca lo hago. Las ondas no están de
adorno, ni siquiera de noche.
Debajo de las sábanas, lo sostuve en mi
mano para sentirlo vibrar. Y mi corazón late
con cada vibración, mi sangre se calienta y
hierve y mi cuerpo vibra al unísono con mi
querido celular.
Me despierto con él.
Tres nuevos mensajes, no es gran cosa pero
son tres pepitas de amor para comenzar el día.
Vacío lo que queda del paquete de cereales cara; me carga que me inspeccione la cara y
en mi pocillo. Mi hermano va a ladrar, no es­ todo eso. ¿Qué está buscando?
toy ni ahí, debía haberse levantado antes. Mi -¿Qué tienes ahí en el cachete?
pequeño vibrador no está lejos, todo está bien. Ahora me toca, voy a tener que gritarle.
-Buenos días, mi amor, ¿cómo estás? -me -¡Mamá, córtala ya, no tengo nada!
pregunta mi mamá. -¡Claro que tienes algo! ¡Clara! -vocifera-.
-Buenos días, mamá. ¡Me habías prometido que ibas a dormir lejos
Me da un beso. No me encantan sus besos de tu celular. A más de un n1etro de tu cabeza,
pasados a noche, pero no digo nada. Tampoco ¡habíamos quedado en eso!
me encanta la idea de compartir mi cuchillo, -¿Qué? Eso hago, lo dejo en mi escritorio
tener que esperar mi turno cuando estaba de en la noche.
lo más bien con mi mantequilla y mi cuchillo -Estás mintiendo. Duermes con él.
para mí sola. -No duermo con él, te lo juro.
-¿Dormiste bien? -Anda con ganas de -¡Tú crees que yo soy tonta, tienes el celu-
conversar. lar marcado en el cachete! ¿Quieres que te dé
Tampoco me encanta la idea de hablarle cáncer al cerebro? ¿Eso quie;:es?
de mis noches. No le contesto. Confieso que no tengo nada que decir,
-Pucha, ¿qué te pasa? -insiste-. ¿No estás me toco la mejilla y siento las huellas de mi
bien? teléfono. Me pillaron chanchito.
¡Oh!, ¿qué le pasa conmigo? ¡Estoy bien, Qué imbécil.
estoy bien, estoy bien, por la cresta, estaba Me reta, última oportunidad, dale, dale.
todo bien, ya no! Ahora me inspecciona la Espero que me deje tranquila para leer el

8 1)
mensaje que acabo de sentir vibrar en m1 Ella no lo capta. El que me turbe su aire
muslo. de nada, ella no lo nota. Su sonrisa esbozada
-Te lo advierto -me dice saliendo de la que sugiere un montón, le resbala.
cocina-, la próxima vez te lo quito y no habrá A mí no. Me vuelvo loca cuando pienso en
peros. él. Lo beso, lo toco, lo huelo. ¡Si supiera los
Dale, dale. rollos que me paso!
Ven aquí, pequeño vibrador, ¿qué me No me importa, no puede darse cuenta, en
cuentas? ¡Es él, es Silvano! Me pregunta qué realidad, soy más bien introvertida. Nunca
estoy haciendo. Le respondo: nos decimos mucho en persona. Nada com­
prometedor.
{ _ _ _)
Me trago mis cereales y tú? -Hola, bien, ¿y tú?
A veces nos reímos, el otro día me tomó
Silvano. No me gusta su nombre, por culpa por la cintura.
del "vano" que lo compone. Es un looser, ese Eso es todo. Nada más.
vano. Pero él sí me gusta, más que eso. Tengo Y sin embargo, he guardado todos nuestros
su cara grabada en mi mente, vivo con él, co­ mensajes de texto. A veces me.,pongo a leerlos.
habito con su boca perfecta, descanso a gusto Es demasiado agradable.
en la huella de sus ojos lejanos. Su mechón de Me dice que soy linda. Me dice que no soy
pelo, negro, casual, como se debe. Su manera como las demás, que piensa en mí, que me
de apoyarse en el muro, su aire tranquilo. quiere ver, que me echa de menos ...
Siempre un poco aparte. Me escribe que me ama, y ahora yo también
-Se cree la raja -me dice Cereza. lo hago.
-No cachas nada -le contesto.

[O 11
La guata llena de cereales, pienso que no está ni ahí conmigo, que se está
los dientes cepillados con olor a menta, burlando de mí.
el cuerpo jabonado con gel de ducha, -No está ni ahí contigo -me dice Lucía.
el pelo lavado, secado, alisado, -No cachas nada -le contesto.
la cara arreglada con sombra, polvos, deli- Pero no tengo ninguna prueba, solo tengo
neador negro, lápiz labial, dudas.
el cuello rociado con perfume, Entre la multitud, mis amigas me retienen.
collar, aros, Lo busco.
escote, En vano.
meco mis nalgas en m1 Jean, me cuesta, Ahí está.
insisto. -Hola, ¿cómo estás? -Nos saludamos de beso.
¡Chao, hasta la noche! Su colonia me hace desfallecer, un gas pa-
Estoy afuera. ralizante. Sálvame de ti, pienso.
Mi mamá me grita desde la escalera: . tu., ;:,
- B.1en, ,Y
-¡Te va a dar frío, lleva tu bufanda! Nada más. Sil-vano.
Le contesto que tengo calor. Para confiar, se necesita di�ancia. Me alejo
Espero verlo antes de la primera clase. No un poco, oh qué sorpresa, vibraciones. Es Sil:
nos hablamos mucho, pero igual yo le digo
cosas con los ojos.
Quizá él las entiende. En codo caso, tengo
e )
eris tan bkn!

la sensación de leer cosas en su mirada, pero Eres can vano, me digo. Y le contesto: una
nunca estoy segura de lo que he leído. A veces sonrisa, dos puntos, paréntesis, lo dejo ahí.

12 13
Hago como que escucho al profe, escucho Comemos juntos en el comedor, la misma
un poco, ya no escucho nada. No puedo ensalada, los mismos zapallitos con salsa blanca,
evitar el descolgarme. Me vuelo, aterrizo hablamos de notas y de profes y de amigos.
sobre un pastizal, debe ser en el parque. Todo vano.
Hay una pequeña pendiente, y un árbol La siesta estuvo demasiado buena. La retomo
detrás de mí. Y sobre todo, hay un peso en la tarde. Vuelvo al parque, recostada contra él.
en mis muslos, es una suave masa cálida y Tengo tiempo para rodar sobre él, de poner
viva, su cabeza reposando sobre mi guata, mis labios sobre los suyos. Por fin me habla,
le hago cariño en el pelo y su pelo acaricia escucho su voz que me dice que soy tan bacán,
mis dedos. que soy linda, distinta a las demás, su voz que
Escucho un poco, ya no escucho nada. me dice que me ama. Y yo hago lo mismo.
Estoy recostada sobre la pequeña pendiente Salgo del colegio con él.
de pasto. Estoy pegada a su cuerpo, también -Chao, hasta mañana. Chao.
recostado. Mi mano va y viene sobre su bra­ Me alejo y, en el fondo de mi bolsillo, esas
zo, mi mano bebe el calor de su brazo. Ya no dulces palabras se precipitan sobre la pantalla
escucho nada, de nada. de mi celular. Es Sil:
Lo veo de nuevo al mediodía. Le hablo con
mis ojos de nuestra siesta en el parque, capaz e kerria vert +)
que entienda.
Me gustaría oler de nuevo su perfume. Trato Hay cereales, mi mamá hizo las compras.
de atrapar al vuelo su olor, discreta, como que Mi hermano ya llegó, escucho su música chi­
no quiere la cosa. llando detrás de la puerta.

IS
I I
-Ah , estas aca. hace un poco de frío en el parque, sentir sus
-Ajá. dedos sobre mi nuca por primera vez y tener
-¿No queda leche? que cerrar los ojos de placer?
-No sé, no tomé. Tengo que trabajar. Ya veremos qué hace­
Podría decirle que baje el volumen, tengo mos con el deseo luego.
tareas y no me gusta trabajar en medio de No puedo, no tomé bien los apuntes hoy
su ruido. Pero estamos solos los dos, no va día, no entiendo nada.
a servir de nada, me va a echar y voy a estar -Puedes ayudarme, porfa, estoy segura de
todavía más enojada. que es fácil para ti ...
Entonces me trago mis cereales sin leche •
-·Ah?
é
en medio de su ruido. -¿Puedes ayudarme?
A veces estoy harta. Harta de estar en me­
dio del ruido de los demás mientras mi vida -Porfa.
queda muda. -Pucha, estoy ocupado, ves.
Me gustaría saber, ¿cuándo será que voy a Mi hermano está ocupado, le dispara a unos
despegar en serio? ¿Cuándo voy a pasar del monos con su teclado. /
sueño a la experiencia? ¿Cuándo voy a estar en Dale, entendí, voy a llamar a Cereza.
el pasto del parque de verdad y compartiremos -Oye, ¿rú sabes lo que hay que hacer?
un pedazo de pizza y una bebida mientras los Vibración, detonación entre mis dedos.
otros comen sus zapallitos con crema? ¿Cuán­ -Espera dos segundos, ¡re llamo!
do voy a poder deslizar mi mano en la suya, Un mensaje. Qué lata, no es él. ¿Qué quiere
llevarme su bufanda y su olor conmigo porque ahora Hakim?

1(, ¡-
( holi. )

¿Quiere conversar o qué? Le contesto lo


mismo:

{ holi. )
2
Y Hakim dice:

(~_ _ _)
tengo k hablart t tnk pizza y cocacola mñna?
Me reviso la cara antes de bajar a desayu­
nar. No hay celular marcado en mis cachetes,
puedo lanzarme sobre la caja de cereales, atacar
la mantequilla con mi cuchillo, estoy limpia.
-¡Buenos días, mi amor!
Mi papá, estoy segura de'que está pilucho
debajo de su bata. No me gusta esta idea a la
hora del desayuno.
-Buenos días, papá, ajá, sí, bien.
Pienso que tal vez haya hecho mal el nudo
de su cinturón, y que si se desata, la bata se va
a abrir ante mí, mis ojos van a estar obligados

18 19
a mirar, y ya no tengo tanta hambre, mi tazón Le contesto que ya sé.
de leche me mira de reojo, siento como una Está delante de la entrada.
ola maligna en mi estómago. Chuta, ¿por qué este mino me perturba
Dejo la leche, la bata y lo que hay de­ tanto? Siempre es lo mismo, una mirada y
bajo, y voy a ponerme bonita para el que tengo que controlar los tiritones, los cables
ayer en la noche de nuevo me mandó unas de alca tensión, me electrocuto. Tal vez es
líneas de buenas noches y eres bacán y me su hermosa boca, con ese aire a lo Roben
gustaría verte. Pattinson 1• Pero no es solo eso. Él no dice
La guata vacía, nada o casi nada, es cierto, pero piensa mu­
los dientes cepillados con olor a menta, cho, lo veo en sus ojos. Parece que no es
el cuerpo jabonado con gel de ducha, tonto, aunque no hace nada en clases, eso
el pelo lavado, secado, alisado, no le impide obtener buenas notas. Luisa me
la cara arreglada con sombra, polvos, deli- lo dijo, está en su curso. También me dijo
neador negro, lápiz labial, que no lo podía ver. Y Hakim lo toma por
el cuello rociado con perfume, un imbécil, un hijito de su papá que no sabe
collar, aros, nada de la vida. No estoy n), ahí, este mino
escote, tiene una cabeza bien hecha, bien llena. Hay
panties negras, falda corta, que excavar, eso es todo. Es un poco raro,
¡Chao, hasta la noche! no pretencioso. Es por eso que no hablamos
Estoy afuera. mucho en directo por el momento. Pero eso
Mi papá me grita desde la escalera: ya vendrá, estoy segura, con los mensajes de
-¡Acuérdate de los vales para el casino! texto que me manda...

1 Actor, modelo y cantante británico. (N. del E.)

21
Bueno, digo esto pero ojalá que me espere.
ok con la pizza pero kero la Fanta a las 12 en la entrada
Que se separe de sus amigos para venir a verme
antes del timbre del recreo. Mientras tanto, mis ondas pescaron al vuelo
Pero no. Me domina con sus ojos eléctri­ una ráfaga de signos de interrogación. Es Sil:
cos. ¡Está completamente demente este mino!
Controlo los tiritones, y me acerco ... � ????????????? �
-Hola, ¿todo bien?
- S'1, to do b.ten, ¿y tu.
';i
Parecen guantes de box o la prótesis del
Ah ya, ayer en la noche me escribías que Capitán Garfio.
me echabas de menos. Demórate un poco No lo pesco, no tengo ganas de explicárselo.
más en despegar tus labios de mi cachete por La mañana se me hace larga. Me pregunto
lo menos, no sé, mira a ver qué hay en mis qué quiere Hakim conmigo.
ojos, proponme que nos escapemos del casino Escucho un poco al profe, ya no escucho
al almuerzo. nada, dejo de atender. Veo a Silvano ponién­
Nada. Es Silvano. dose nervioso. ¿Dónde está Clara? Él deja su
Me hago a un lado, saco mi celular, le con­ budín de zapallitos y sale del casino diciendo
testo en pequeños tecleos. que no esta' ru. ah'1 con comer,/que se l o repar-
Chata. tan, me busca en los pasillos, me llama, Clara,
Clara, él sale del colegio y me ve en el parque
{ filo... J con mi pedazo de pizza y mi Fanta, y duda
medio segundo antes de hacerse un nudo de
Hago desfilar mis contactos buscando a excusas y de decirme en la cara que por fin se
Hakim. Aquí está. Le escribo: ha decidido a dar el primer paso. Me toma la
mano, acerca su cara a la mía, sus labios rozan
mi oreja, cierro los ojos, pero suena el timbre.
De rodas formas, lo que vi, no existe.En lugar
{ ytú?
J
de eso, está Hakim. Me espera en la entrada ( casino
}
del colegio. Con su sonrisa de súper amigo.
-Está lloviendo, ¿adónde vamos? Silvano no me está buscando por los pasi­
-A la cafetería, ¿te tinca? llos, solo en las ondas. No renunció a su plato
-Me tinca. caliente, teclea en su teléfono con la boca llena
Está pasada a frituras pero nos gusta. Mala de salsa.
onda la tele, pero no estamos ni ahí. Remoja­ Tomo un sorbo de Fanta, no se echa de
mos las papas en el mismo kérchup, es bueno menos el agua tibiona del casino. Y apago el
para las confidencias. vibrador, no pesco más.
-¿De qué me querías hablar? ¿Necesitas un -Ya po, ¿y, qué querías decirme?
consejo de mina? -Te quiero un montón.
Mi bolsillo se pone a vibrar, escucho, ya ¿Qué bicho le picó a Hakim?
no, hay una esperanza en mi bolsillo. ¿ Y si de -Claro, somos amigos, lifsé.
verdad me está buscando por los pasillos, y si -Ajá.¿Y para qué sirven los amigos según tú?
dejó botado su plato con salsa? Ya no despego los ojos del kétchup, me
-Espérame dos segundos-le digo a Hakim. pregunto hasta dónde quiere llegar con sus
Hakim se calla, es Silvano el que me habla: preguntas que huelen a copuchas.
-¡Ya po, Hakim, qué tienes que decirme!
(dónde estás?
) ¡Sácalo de una!

25
-OK, saca entonces los ojos del kécchup No dice nada. Remoja sus papas fricas en
y escucha, es solo que ... no me gustaría que el kécchup, creo que está esperando a que le
anduvieras por ahí con cualquiera. haga preguntas. Que le pregunte qué hizo de
-¿Ah, qué ce pasa? ¡De partida, no ando por malo mi príncipe azul, por qué debo evitarlo.
ahí! ¡Y además, ce recuerdo que no eres mi mamá! Lo herí, no fue mi intención.
-Hay un loco que no me gusta y me he ¿Qué es esto otro?
fijado que lo miras descaradamente. Un peso.
-Hakim, por la cresta, ¿me estás vigilando? Un golpe.
-Ajá, a partir de ahora ce voy a vigilar, Un calambre.
porque eres mi amiga. Te quiero un montón, Aquí vamos. Me digo que soy muy imbécil.
ce lo he dicho. Él piensa ya está.
Hakim sí me buscaría por los pasillos. Murmuro:
Dejaría bocado su budín de zapallicos por -No ce preocupes por mí.
mí, me tomaría de la mano para que no me -No es tu decisión -me contesta-. Me
pierda y, si me perdiera, vendría a buscarme. preocupo s1 quiero.
Estoy segura. Por eso es mi amigo; y yo haría Nos separamos delante deJ,colegio.
lo mismo por él. Me voy a mi casa, no tengo más clases y
¿Qué es esto? no tengo ganas de quedarme a hacer nada, ni
Un nudo. siquiera de hablar.
Una caída. Ni de trabajar tampoco.
Un sudor. Me echo, una pantalla, una barra de cho­
-¡Ya, déjame! No es asunto cuyo, me parece ... colate.

2(>
Tengo tres horas por delante antes de que tiene razón. ¿Qué es lo que sabe exactamente?
mi hermano vuelva, o mi mamá. ¿Por qué no puede captar mi asunto con Silvano?
Mis amigas quieren saber por qué hoy no No debería, pero me trago sus puntos de
me quedé allá haciendo nada. Para tranquili­ interrogación con alivio, está pensando en
zarlas, les digo que me duele la cabeza. mí, me digo.
Lena insiste con un "¿Paso a verte?" Le contesto que me duele la cabeza, que
-No, déjalo -contesto-. Me acosté y estoy nos vemos mañana, voy a estar bien.
a oscuras. Voy a dormir. Y ya estoy mejor.
Me siento aparte. Aparte de todo, hasta de Mañana me salgo de las ondas.
mí misma. Le voy a decir en la cara que me gusta.
Fallada. Abajo suena el timbre. Creía que tenía tres
Cagada. horas por delante.
Y llena de nada. Es mi hermano, seguro. Solo él es capaz de
Mi corazón boca abiena, sediento, hambriento. tocar el timbre como un enfermo.
Mi cuerpo, seco, no es más que un montón Le grito: -Ya está bueno. ¡Te abro! -y me
de árida arena, varado en un rincón de una siento irritada por denrroyne enervo. No
pieza vacía. tengo ganas de ser molestada, menos de esta
Con las pelusas de polvo. manera a punta de ¡¡¡riiiiiiing!!!, apúrate, ¿qué
Silvano me reencuentra a través de las ondas. cresta haces?
De nuevo su puntuación de boxeador. Lo escucho subir las escaleras. Abro la puerta,
Debería pararlo, esto no suena a nada. Me me hace a un lado sin disculparse, parece un
pasa por el lado, me amordaza, quizá Hakim toro sudando.

28 29
-¿Qué te pasa? ¿Tienes un problema? OK, ya encendí, mi mamá está pidiendo
-Clara, ¿no viste mis llaves? Perdí las llaves, manos para subir las compras.
¡me va a llegar! -¡ALEX!
Busca, revuelve codo en la casa. Me manda a la cresta, todavía está buscando
-¡Por la cresta! -grita. sus llaves.
De repente, ya no quiero estar aquí. Enton­ Resoplo,
ces me pregunto dónde me gustaría estar, y lo bajo los peldaños,
que se me viene a la mente, mierda ... miro hacia arriba,
Nada de parque ni pastito en declive. mi mamá me ve.
Ni la cabeza de Silvano reposando sobre -¿Quizá te da lata que te pida que me
mis muslos. ayudes a subir las bolsas? -me dice con cara
Ni siquiera en el comedor del colegio. de enojo.
Una porción de papas fritas. Con kécchup Subo más los ojos.
en un rincón del placo. Un sorbo de Fanta, y -Tus cereales, tu mantequilla salada, tu
después, la voz de Hakim. desodorante, tus yogures, tus zapatillas de
Ten cuidado. Clara, ten cuidado ... gimnasio... ¿te dan lata aca;.o?
¿Qué es esto? Lo admito, tiene razón, pero qué importa,
Un nudo corredizo. no me vuelve loca la idea de subir las compras.
Una caída libre. Tampoco me encanta la idea de que vuelva
Un sudorcillo. can temprano.
Timbre de nuevo. Sobre codo si a mi hermano se le perdieron
Aprieto el botón, suena otra vez, aprieto de las llaves, va a haber más gritos, y yo que pen­
nuevo, otra vez. saba que tendría un momento de paz.

_)() .) l
Siento el pánico de mi hermano. Tiene las que cambiar la chapa, y de nuevo nos vamos a
mejillas pálidas y le tiritan las manos. arruinar, no lo puedo creer, este cabro quiere
A mi mamá se le van a salir los ojos de la mandarme realmente al manicomio. ¿Qué vas a
cabeza. hacer cuando yo esté ahí, ah? ¿Lo has pensado?
Su voz me corta, me da escalofríos. ¿Qué van a hacer cuando esté en el manicomio?
-¿Qué? ¿Es broma? ¿Te estás burlando de -Mamá, para.
mí? ¡Es la cuarta vez desde el principio de año! -¿Qué "mamá para" ni ocho cuartos? ¡Me
¿Sabes cuán to cuestan esas llaves? ¿Y si se te tienen hasta la coronilla! Nos matamos para
quedaron puestas en la chapa? ¿Te imaginas tratar de salir a flote ...
lo que podría pasar si las dejaste puestas? Me -Para, mamá.
van a volver loca estos críos, estoy segura, Ahora sí, .su voz se calla.
¡lueguito voy a ir a parar al manicomio! ¿Qué Y sus ojos se rebalsan.
te hice, buen Dios, para merecer esto? Por nada.
¿Qué tiene que ver el buen Dios? Aquí nunca Fue por nada.
se habla de él, salvo cuando mi mamá se pre­ Mi papá volvió con las llaves de mi hermano.
gunta qué hizo para merecer sus problemas. Y con el corazón en la boca. .,,,
Su voz no para, sus gritos me destrozan. -No las buscaste, ¿cierto?
-¿Dónde las dejaste? Piensa, ¿las tenías cuando ¿Sucederá que alguna vez una esté viviendo
saliste de la casa? ¿Cómo es eso de que no sabes algo de verdad?
nada? ¿Te abrió alguien o usaste la llave ayer ¿Algo que nos haga avanzar?
tarde cuando volviste? ¡Seguro que las dejaste ¿Momentos en que la vida tenga realmente
en la puerta! Sí que estamos mal, va a haber sabor a vida?

�?
.)�
))
La vida no siempre es de verdad. No me mirándome a los ojos. FruncienJo las cejas.
encanta la vida cuando no es de verdad. "¡Ya po, déjanos tranquilos! No hicimos
En la noche, comemos. nada malo, estás confundido".
Mi mamá dice: -Disculpa, no sabía. Pero Hakim se queda. Y codo se oscurece
Mi papá dice: -Disculpa, no caché. después.
Mi hermano no dice nada, piensa: "váyanse
a la cresta".
Y yo pienso lo mismo.
Necesito amor, ahora. Quisiera tener brazos
alrededor mío, un corazón latiendo debajo de
mi oreja, acompañando mis sueños con su
música. Quisiera una respiración tibia en mi
cuello, una mano que me coque, una mano
suave, no húmeda, ni fría, ni nerviosa.
No tengo nada de eso, pero tengo las teclas
de mi celu:

{_____J
Buenas noches Sil, m muero x vert.

Cierro los ojos y veo su cara. Estoy soñan­


do. Es suave, cálido, tranquilo. Y entonces
Hakim me apunta, con su dedo hace NO

;..¡
3

La alarma, ya es la hora, arriba mi vieja.


Ok, pequeño vibrador, ya entendí, me
levanto. ¿Qué me cuentas?
Mensaje de Sil:

e~_>
Buenas noches bonita

Son las siete, no pega mucho ...


Esta mañana no me hago la egoísta, Alex
va a poder llenarse de cereales. Porque ayer
le llegó el palo, no se lo merecía. Queda un
pedazo de pan medio seco, lo abro y le pongo
mantequilla.
Con esto estoy bien. empapa. Que mis pulmones gritan, que mis
Guata calmada, pies golpean el suelo, que mi polera se pega a
los dientes cepillados con olor a menta, mi piel. Me encanta.
el cuerpo jabonado con gel de ducha, Más tarde, en los camarines, me paso un
el pelo lavado, secado, alisado, guante mojado, me cambio de polera, puedo
la cara arreglada con sombra, polvos, deli- sentir mis piernas y mis brazos, escucho mi
neador negro, lápiz labial, voz llamando a las amigas. Mi cuerpo está
el cuello rociado con perfume, más fuerte, lo he renovado, espero haberlo
collar, aros, vaciado de sus errores.
escote, -¿En qué estás con Silvano?
buzo, zapatillas, desodorante en el bolso Eso me llegó de J ulieta y me provoca un
(empezamos con deportes). mal sabor. Algo pasado y desabrido. Y muy
¡Chao, hasta la noche! pesado.
Estoy afuera. -Nada nuevo.
Mi hermano me grita desde la escalera: -¿Conversaron?
-¡Oye! ¿Qué te pasa, me quieres o qué? -Bueno, ¿hablamos de otra _fosa?
Le contesto: J uliera me pregunta si me enojé, le contesto
-¡Que no se te queden las llaves, tonto! que me jode con sus preguntas acarameladas.
Me gusta correr. Golpear la pelota. Mandarla No tengo ganas de hablar de nada, ¡eso es codo!
a bailar por sobre la red, recuperarla justito Inglés hasta las once. No cacho una. Mis
con las cuerdas de mi raqueta. Sentir el sudor orejas tienen un C.I. penoso. En general en
que chorrea por mis sienes, que mi pelo se mi cabeza hay ruido, pero este no tiene ni una

;cJ
pizca de sentido. Una sopa de letras. Según -En mat.
yo, las palabras en inglés las mascan antes de -¿Y qué después?
pronunciarlas, entonces ya no son palabras, -Geog.
sino un puré de sonidos. No puedo, no voy -¿A qué horas terminas? Podemos vernos
a poder nunca. después si quieres.
No importa. Repito en mi cabeza lo que -OK. Pero tengo que comprarme ropa.
me voy a atrever a decirle a Silvano en tres Puedes acompañarme.
cuartos de hora más. Me pregunto ... ¿no es mejor el pasto del
Me gustas. parque? ¿Cómo va a apoyar su cabeza en mis
Un asco. muslos si estamos en el probador? ¿Y cómo
Eres lindo. va a mirarme si se está mirando en el espejo?
Más asqueroso. Da asco su panorama. Además, ¿de qué me
Te quiero. sirve comérn1elo con los ojos mientras él se
Jamás me atrevería ... con mi voz, con su engulle su plato caliente?
mirada encima de mí. Se me caería la cara. Eeem ... Toma, si todavía tienes apetito,
¿Pero qué podría decirle? puedes comerte mi parte, no,;engo hambre.
Vamos, aquí estoy. Es todo lo que se me ocurrió decir, y parto.
- H ol a, s1,, b'1en, ¿y tu.
, ;i
Chuta, ¡mi celu! Iba a partir sin él...
Solo eso, Sil-vano. Me devuelvo, recupero mi pequeño vibrador
Desesperante. Como siempre, me hundo de la mesa. Y me voy. Mis granos de arroz ya
en el vacío. están entre sus dientes.
-¿En qué estabas ahora? No me siento linda, me siento menos linda

-ti 1
-+ 1
que la escalopa de pavo que le regalé. Menos el chequeo? Voy a hurgar en cu memoria,
querida que el pedazo de queso que ya se mi amigo, en media hora no tendrás ningún
tragó. Creo que es odio lo que ahora me está secreto para mí. .. Filo con la clase de inglés,
sacudiendo. me hago la cilnarra, voy a decir que me dolía
Suena mi celular. ¿Qué cono can raro es la guata.
este? ¿Y este fondo de pantalla? Jeremy... ¡No No hay tiempo de volver a mi casa, voy a
tengo ningún Jeremy en mis contactos! buscar paz al paseo del parque.
¡Chuta, tengo dos teléfonos! ¡Me pelé el Este teléfono me lo sé de memoria. Mi
celular de Silvano! Y él, concentrado en su mamá diría que duermo con él, y sabemos
placo, ni se dio cuenca ... Es raro, me escucho que no se equivoca. Lo desbloqueo sin pro­
pensar que eso va a servirle de lección. Ya blema. No hace falca la clave, todavía está
debería estar devolviéndome, con la mano encendido.
extendida como una bandeja de placa con su Veamos, mensajes recibidos. De Clara:
celular encima y una linda frase de disculpas,
perdona, Sil, tenemos uno igual, pensé que
era el mío ... ¡Pero no! ¡Bien hecho! No cayó
(~_>
Buenas noches Sil
<3

en las manos de una nerd. Un placo de arroz y OK, eso ya lo conozco.


un pedazo de queso por una lista de contactos, Hago girar la lista de entrantes, Clara, Cla­
no hay donde perderse. ra, Clara, Adrián, Kevin, Guillermo, Clara,
Tengo en el bolsillo un banco de mensajes Tomás, Kevin, Tomás, Alex, Clara, Tomás,
enviados, un tesoro de mensajes recibidos. Lucía ...
Teléfono caído del cielo, ¿estás listo para Lucía, ¿y esa quién es? ¿Qué dice?:

-12 -1-)
(_ _~)
acuérdate de mi libro de matemática
Nada inquietante, pues. No le declara su
pasión a nadie más que a mí. Ahora sé que
me puedo lanzar, tomarle la mano, llevarlo
Nada para enojarse, ¡parece que este mino está
lejos de los demás, invitarlo al cine, poner mi
de verdad limpio! Me siento un poco culpable
cabeza en su hombro durante la película. No
de andar sapeando su memoria, pero al mismo
me mintió, me siento hermosa sobre el pasto
tiempo me estoy dando un festín. El pasto
del parque, voy a llevarle su celular de vuelta
está más suave, ya no me pincha los tobillos,
y voy a aprovechar de tocarle la mano, le voy
ven aquí me dice, arremángate un poco los
a pedir que me acompañe a mi casa y voy a
pantalones, échate sobre la pendiente, prueba
besar sus labios antes de subir.
un poco esta cama de tréboles calientes al sol.
Cuando haya terminado de sapear. Porque
Así que la pruebo, aireo mis piernas, ocupo
todavía no termino, están sus músicas (¿qué
el espacio, me entrego al pasto del parque ce­
escucha, qué le gusta?) y lo más apasionan­
rrando los ojos un rato, para sonreírle mejor
te, sus fotos, sus videos. Todavía un ratito
a los ángeles.
más, me dicen los tréboles acariciando mis
Ahora, los mensajes enviados. Pequeños pa­
tobillos.
quetes de letras insignificantes. Son pequeños
Una vieja en su pantalla, sonriendo como
escupos estilo Silvano. Uno se pregunta qué
tonta tapándose los ojos. Su mamá, obvio. Cai­
hacen las palabras de amor dirigidas a Clara
go también sobre una serie de selfies, el pasto
en medio de todo este vacío. Reviso igual el
me pica un poco, es absolutamente imbécil
contenido del mensaje enviado a Lucía:

G
eso de poner caras delante del teléfono. Qué
ridículo. Su mecha cae sabiamente sobre su ojo

-F ,
lánguido, me arrepiento de haber visto estas luminosa, los ojos de Hakim, cargados de un
fotos. Pero no puedo evitar seguir, necesito ir odio que no le conocía.
a cachar los videos, es ahora o nunca, porque
en veinte minutos voy a haber devuelto el te­
léfono. Por supuesto, no hay ni una mía, no
compartimos nada, y no veo cuándo podría
haberme tomado una, aparte del casino, si la
c01nida le interesara menos. Pero videos de
él, hay mil.
Silvano sonriendo, Silvano triste, Silvano
poniendo caritas, Silvano a lo largo, Silvano
a lo ancho, es horripilante. De nuevo, me
arrepiento de ver este espectáculo, tengo
como un mal sabor en la boca. Algo que me
hace huácala. Todavía no estoy en la etapa
de voy-a-vomitar, entonces no es como para
malgastar el cuarto de hora que me queda
antes de clases. Hago desfilar los tÍtulos de
los videos para seleccionar los mejores.
De repente, mi índice se queda quieto al
mismo tiempo que mi guata se aprieta, lo
que se Jlama un calambre... Sobre la pantalla

.-1(, r
4

La voz plena de Silvano, Silvano gritando:


-Estamos codos listos, ¿podemos empezar,
chicos?
Yo pensaba que ellos no eran amigos, Ha­
kim nunca me había contado que se juntaba
a echar la talla con Silvano. Es..ro primero que
pienso cuando veo la cara de mi amigo en la
pantalla.
Qué error ...
Qué error no ver altiro que Hakim lo está
pasando mal. Que en sus ojos hay miedo.
-Ya no te creís tan hacán, ¿ah? ¡Ya, huevón,
comienza por bajarte el pantalón!
No es la voz de Silvano, son dos, como mí­ filuda como el cuchillo que presiento frente
nimo, pero solo se ve a Hakim en la imagen. a Hakim.
Con los ojos fijos y fruncidos, se saca el pan­ -¡Oye huevón, tus manos, las vai a necesi­
talón sin dudarlo antes de mirar a la cámara tar! ¿Tu creís que los monos caminan en dos
de frente y con la cabeza en alto. patas? A ver, muestra un poco cómo se mueve
-No te vas a quedar con la camisa puesta, un babuino. ¡Vamos, demostración!
te verías muy imbécil, dale, sácatela. Hakim se dobla en dos, pone sus manos en
Otra voz más, ahora son por lo menos tres. el piso, y ahora veo que cierra los ojos, debe
Hakim se desabrocha la camisa, se la saca ser porque está llorando, es obvio que debe
sin agachar la cabeza. Es obvio que no tiene estar llorando ahora. Yo también lloro, escupo
opción, y me doy cuenta de que está mirando en el pasto, me sofoco bajo los golpes, voy a
el brillo de un cuchillo o algo así. vomitar sobre los tréboles.
-Oye huevón, ¿te estás viendo? Los monos De nuevo la voz de Silvano, su risa más
no usan calzoncillos ni calcetines. ¡Sácate todo bien, en medio de las otras. Cuento al menos
eso, te dijimos en pelota! a cinco o seis cacareando en coro. Me doy
Reconozco la voz de Silvano. cuenta de que nunca había e�uchado la risa
Siento como un combo en la guata, en la de Silvano.
cara. Veo estrellas, me disuelvo, me empapo Como es él quien tiene el teléfono, la ima­
en sudor. Hakim está pilucho como un gu­ gen se vuelve difusa, se ve como si Hakim se
sano, trata de taparse su sexo con las manos sacudiera para todos lados, pero avanza sereno,
y se pregunta qué es lo que va a pasar ahora. como se lo pidieron, apretando los dientes,
Pasa que la voz de Silvano suena otra vez, controlando el odio que se apodera de él, el

_:;¡
odio que reclama lo que le corresponde. Pero el ¿o no? ¿Qué dices? ¡Ah! Una cosa más, espero
odio no es imbécil, es evidente que ese Silvano que te hayas convencido de no acercarte más
no se va a dejar hacer, con sus amigotes, su a Clara. ¿Cachai quién es Clara? Una blanca,
cuchillo o su arma, sabe bien que debe cerrar el que no tiene nada que andar haciendo contigo.
hocico. Entonces Hakim se lo come calladito Me gustaría que se quedara clean, si cachas
mientras los otros imbéciles se cagan de la risa. lo que quiero decirte ... Ya vístete, huevón.
-¡Qué gran huevón! ¡Palabra que parece Qué asco ver a un loco en cuatro patas con
que hai caminado así roda tu vida, viejo! ¡Te las bolas al aire.
sale la raja, como que re encontraste con tu La palma de mi mano está verde, los tréboles
verdadera naturaleza! solearon un jugo oscuro que se me pega a la
No alcanzo a ver quiénes son los otros piel. Estoy aniquilada.
idiotas que se ríen con Silvano. Lo que sé, es Y yo que le encontraba cara de ángel. Sien­
que una vez más es mi príncipe azul el que to tanta vergüenza de haberme fijado en esa
roma la palabra mientras estoy machacando bestia, de haber fantaseado con él, de haberle
un montón de tréboles entre mis dedos. mandado esos "ce amo" cada cinco minutos
-OK, huevón, las cosas están saliendo como en esa mierda de mensajerí '>" De hecho, los
deben, rengo suficiente para cagarme de la risa borro ahora mismo, todos esos mensajes de
un buen raro, y sobre todo para cerrarte tu tonta, y borro también los que él me envió.
gran hocico, porque si no erís tan tonto, ya Limpieza, en mi celu y en el de él. Me siento
cachaste que no me va a importar ni un poco menos sucia así, un poquito.
subir todo esto a internet, al mínimo paso en ¡Qué pendeja inmadura! ¡Qué débil! Tengo
falso. Sería bacán verte hacer de mono en la red, ganas de pegarme cachetadas, ¡toma, toma esto,
idiota, es lo que te mereces! Estoy asqueada,
tengo la sensación de que todo el mundo va a
mirarme ahora, y que voy a escuchar detrás de
mí: cacha, es la mina que anda con el fascista
del colegio, mejor no meterse, da miedo ...
Me estoy quejando, pienso en mi pequeña
imagen, en lugar de pensar en lo que puedo
hacer por Hakim... En verdad soy una mina 5
hueca, la dura.
En realidad, ni tanto, todavía no he dicho
la última palabra, y Hakim, mi amigo, mi
compañero-hermano, mi amigo más cercano
De: 06 89 95 56 60
desde la básica, lo que sé es que va a poder soy Sil, no as visto mi celu?
contar conmigo. Porque ese odio, yo también
lo tengo ahora. A: 06 89 95 56 60

¿Cuál celular? ¿Hay un celular perdido?


Decidí quedarme en el parque. Me siento
bien en los tréboles mientras espero a Hakim.
Va a llegar luego, lo mensajeé para que nos
juntemos, una vibración en el fondo de su Que ya no voy a ver más a Silvano.
bolsillo. Me urge verlo. Pero me pregunto si ¿Y si me pregunta por qué?
rengo que concarie lo que vi. ¿Me gustaría que "Me aburre", le diré.
él me reconociera pilucha, en cuatro pacas, ¿La dura, así, de golpe?
con la cabeza gacha y los ojos como flechas? No rengo fuerzas para revisar el resto de los
Como un animal acorralado, igualito. videos, ya tuve mi dosis de náuseas por hoy.
No, no serviría de nada, no vamos a hablar No hacer nada, entonces. Solo esperar a
de eso. Nos daría demasiada vergüenza a los dos Hakim, y pensar.
y quizá hasta nos coscaría hablarnos después. Me detesto. ¿Cómo pude ... ?
Flores de trébol. Son comestibles, me en­ ¿Pero qué hace? ¿Va a venir o no?
cantaba chupar las flores cuando era chica. ¡Qué imbécil! Es mi culpa.
Todavía me gusta su sabor dulce, hacía siglos Si no hubiera andado con el cretino de
que no lo hacía. Silvano ...
Ya vacié el néctar de eres o cuatro flores mo­ Es por eso que se cagaron a Hakim.
radas, cuando veo a pocos metros un quiltro Me detesto.
negro con blanco levantando su pata trasera ¿Cómo pude?
y descargando su vejiga sobre mi alfombra de Ya po, apúrate, aparécete ...
tréboles. Voy a tener que encontrar otra cosa Ahí viene, lo veo de lejos. Mi amigo.
para entretener mis nervios mientras espero Veo sus ojos, que no son flechas sino al­
a Hakim. mendras frescas, mucho más suaves que las
¿Estudiar para la clase de geografía? Ni en secas. Veo su cabeza, que no está gacha sino
broma. Pienso en lo que le voy a decir a Hakim. que bien en aleo, porque está buscándome y

"')
5(i
termina por sonreír cuando me ve en el pasto. -¿La dura? ¿Cómo así? -la voz de Hakim,
Tiene una bolsa azul en la mano, pensó en la pausada pero alerta.
once, ¡como siempre! -Bueno, el mino no es recomendable, y
Pasa el castaño, salta el arroyuelo, y se echa eso me basta para que yo no tenga ganas de
con su mochila, aplastando mis tréboles y mi andar con él.
pie derecho. -¿Qué es lo que sabes? -El video desfila por
-¿Qué pasa? ¿Estás bien? su mente, se está preguntando si lo vi en cua­
-Qué bacán que hayas venido. tro patas, como mono de circo en exhibición.
-¿Me tienes que decir algo? -Bueno, es un posero en realidad, no va
¡Cada uno a su turno! a pasar nunca nada con él... y parece que es
Estira sus piernas y vacía la bolsa azul. mejor que yo no ande con él, pero eso me lo
Fanta, galletas. Cuando pienso en la salida dijiste tú. De hecho, ¿puedes explicarme por
a mirar vitrinas que me esperaba después de qué hay que temerle a ese mino?
las clases ... Hakim me mira bien de frente, sus ojos de pron­
Mis galletas preferidas (me conoce tan bien to se ponen sombríos, su sonrisa desaparece.
Hakim), las latas están frías. ¡Es tan rico estar -Prefiero no explicártelo, pero sé lo que
así tirados en el pasto! te digo -la voz de Hakim se hace dura como
-Bueno -le digo. piedra.
-¿Qué? No me gusta verlo así. Tenemos que hablar
-Tienes razón, es un pobre imbécil, ese otro. de otra cosa. Tenemos que tomarnos unos sor­
No pienso seguir andando con él... Quería bos de Fanta, eso pica en la garganta y limpia
contártelo. las cochinadas, las que Hakim se tragó y las

S <J
que me tomé yo, sin saber que estaba tragando
veneno; todos esos "me gustas, eres linda, te
extraño" ahora me dan náuseas.

Me despierto y no es igual que codos


los días. Me quedo en mi cama con los ojos
abiertos con la sensación de que algo no anda
bien. De repente siento como un sabor amargo.
El mino que hasta ayer ocupaba mis sueños y
mis horas salió volando. /
Oigamos más bien que lo eché volando.
Demasiado imbécil. Demasiado tarado.
Enfermo, peligroso. ¿Cómo pude pasar por al
lado de la realidad? Me puse bonita, me arreglé
el pelo, me maquillé los labios y los ojos... ¡Por
ese demente! Me dejé encantar por un mechón

6!1 61
negro y un aire lejano que debería haber des­ nuestra amistad gigante. Al final, este nuevo
cifrado como alcanería. Un loco que se apoya día no se ve tan malo.
en el muro para identificar mejor a su blanco, Leo mis mensajes en el baño. Una queja de
y que planea golpes bajos mientras las idiotas Silvano grabada desde un fijo en mis mensa­
se imaginan que está pensando en las grandes jes de voz. Cacha, ahora tengo su fijo, puedo
preguntas de la humanidad. Una araña en su llamarlo, pero no voy a hacer nada. Ni una
cela, con la guaca y la boca llenas de baba. pizca de ganas de escuchar su voz, su sucia voz
Hace bien despertarse en el pellejo de una llena de insultos que me rajó los tímpanos, ¿a
imbécil. Me sienco como cuando pierdo un no ser que haya sido la válvula de mi corazón
juego, yo creía en él. .. Esca mañana contemplo o las neuronas de mi cerebro? En codo caso,
mi castillo de arena derrumbado. Patético. está roto, mi amor fue arrancado de este mino
Un gusto fétido me patea el estómago. El defini civamen ce.
de mi decepción, el de mi vergüenza. Pero Mi amor ya está chaco de dormir en la
percibo algo más. pancalla de mi celular.
Bajo los escombros, entre los hilos de la Mi amor descansa en libertad ahora.
cela de araña. -Buenos días, mi amor, ¿có_,P1 0 estás? -me
El odio en los ojos de Hakim que disparan pregunta mi mamá.
como metralletas. Su silueta no se apoya en -Estoy bien ¿y cú?
los muros sino que se echa en los tréboles -Te ves bien esca mañana ...
conmigo. ¿Por qué dice eso? ¿Tengo las mejillas ro­
Nuestros ataques de risa y nuestras con­ sadas? ¿Los ojos brillantes, el pelo ondulado?
fidencias. Veo nuestra rabia, pero también Como siempre, al lado de la plancha, mamá...

(d
A menos que de verdad haya detectado algo. Hakim, no? Estaría muy aliviado de saber
Quizá se me nota en la cara que me saqué al que yo tengo el video ... ¡o se preocuparía
tarado de la cabeza, esa cara bonita que me por mí!
hablaba por mensajes de texto pero nunca de Por el momento, tengo solo una certeza:
frente. Ya no es él quien me ignora, soy yo la con Hakim tenemos un enemigo común, y
que lo desprecia. Tal vez sea una buena señal, quiero que lo sepa.
sin duda me veo mejor. Bacán, no hay más preguntas al final. Muy
Pero, entre nosotros, preferiría que mi mamá oportuno, voy a poder desayunar tranquila.
no se enterara demasiado de mis cambios de Hay que reconocer que mi mamá no es tan
humor. Eso podría acarrear preguntas. Y ya tonta.
tengo demasiadas en la cabeza. ¿Qué le digo Voy a sonreírle, se lo merece.
a Silvano? ¿Que lo sé codo? ¿Que le voy a La guata llena de cereales,
contar codo a los carabineros? ¿Hablo del los dientes cepillados con olor a menta,
celular? ¿Le vendo una pomada para que me el cuerpo jabonado con gel de ducha,
olvide para siempre? ¿Solo lo ignoro? ¿Le tiro el pelo lavado, secado, champón,
por la cabeza sus zapallitos con crema? Y si la cara arreglada con sombµ, polvos, deli-
guardó en alguna parte otra copia del video, neador negro, lápiz labial,
si sube codo a inrernet, como amenazó. No, el cuello rociado con perfume,
no puede, es demasiado arriesgado, alguien collar, aros,
tiene ahora la prueba de que él es el culpable, escote,
y él lo sabe. ¿Acaso se imagina que yo le robé me pongo unas pantys fucsia, un shorc
el celular? ¿Sería más inteligente contarle a negro encima.

(¡-J. 65
¡Chao, hasta la noche! Espero, con mis axilas empapadas y mi cara
Estoy afuera. mojada.
Mi mamá me grita desde la escalera: ¿Qué hago?
-¿Dónde vas a almorzar? Iré después al colegio, ahora voy a ir a cocar
Le contesto que no sé, que ya lo veré. el timbre de su casa.
Ahí lo decidiré con Hakim, eso me lo Calle Los Héroes, calle Rotonda, calle Las
guardo para mí. Abejas, calle El Gallo. Aleo. No hay para qué
Y me voy volando. No sin antes revisar ir más lejos, lo veo. Sus piernas sobresalen del
que el celular del bestia ese esté bien apa­ portal, sus zapatillas, sus jeans. Está sentado,
gado debajo de mi colchón. Camino a la no entiendo qué está haciendo ahí, por qué
velocidad del rayo, aunque me den asco decidió sentarse en el can1ino.
los polerones empapados de sudor, corro Me acerco despacio, creo que tengo un
por la calle, aunque sienta los polvos de mi poco de miedo.
cara transformarse en barro ... No quiero Y entonces entiendo.
que tenga que esperar, o que dude. Te lo Su nariz. Entera hinchada, llena de sangre.
dije, Hakim, ya no ando con ese tarado, Sus labios. Reventados, llenps de sangre. Sus
estoy aquí. ojos, apenas abiertos. Sus mejillas, peladas,
Pero soy yo la que espera. No hay nadie en llenas de sangre. Por sus cejas fruncidas,
la esquina de la calle Los Héroes. puedo ver que le duele, su boca arrugada y
Voy a perderme mi primera clase, ¿en qué la coz que lo sacude: se llevó unos combos
está? A Hakim: en la guata también, los puños le cortaron

8 el aliento.

66 (,-
-¡Hakim! Por la mierda ¿quién te dio esta Hakim ahora me mira y, en su cara de dolor,
pateadura? veo una sonnsa.
-Filo . .. -Para, te vas a perder tu primera clase ...
Vuelvo a pensar en el video, en una frase -No tengo la menor idea de lo que 1ne
que decía "No te acerques más a esta mina o estás hablando -le contesto-. Tienes razón,
vai a tener problemas". No debería habern1e voy a dejarte aquí tirado en la calle, chao, me
juntado con Hakim en el parque, o debería voy a matemática. No hay problema, tú te las
haber sido más cuidadosa... arreglas, solo quédate tranquilo aquí hasta que
-¿Fue Silvano? yo salga de clase, salgo a las cinco.
-¿Cómo lo supiste? Sonríe de nuevo y me dice que va a estar bien.
Le digo una mentira para aliviarlo. -¿Y por qué no llamamos a tu mamá, tienes
-¿No fuiste tú el que me advirtió? Ahora miedo?
desconfío de él, eso es todo. -No tengo miedo, pero no la voy a llamar.
Voy a vomitar. ¡Estuve delirando con ese No es necesario que mi mamá sepa de mis
tarado del Silvano! ¿También me dejaría la problemas. Prefiero que crea que me hice daño
cara como membrillo si supiera que tengo su solo... Que me caí de un mtµo, sin querer.
celular en mi pieza? A la que le manda esos No tiene miedo, tiene vergüenza. Está pen­
"eres demasiado linda" cada cuarto de hora sando en que, si habla, Silvano va a subir su
¿le reventarías la nariz sin dudarlo? imagen a in cernee. Lástima que no sepa que el
-Hay que llamar a tu mamá, Hakim. Da video está seguro, en mi casa. Es tonto, pero
mucho miedo todo esto. Tal vez deberías ir no me atrevo todavía a decirle que lo vi en
al hospital, ¿o no? pelota y en cuatro patas.

(,8 (,()
-OK -le contesto-. Entonces vamos a mi -¿Estás bien Hakim? ¿Estás bien?
casa. A esta hora allí no hay nadie, vamos a No, no está nada bien. Se tira en el sillón de
esrar tranquilos. la entrada y sus párpados se cierran de golpe.
-Me duele el cralo. -¿Hakim?
Me dice eso despacito, mientras le hago No hay respuesta. Vuelvo a pensar en lo
cariño en el hombro. que me dijo el doctor por teléfono: "Que no
-¿Te duele qué? se duerma. Si se duerme, despiértelo".
-Me duele el cralo. ¿Por qué se demoran tanto? Estoy nadando
No entiendo nada de lo que me dice, y no en pánico, me da vértigo ver a Hakim dormido
parece que él sepa que está hablando cabezas en el sillón.
de pescado. En un lenguaje confuso, se queja ¡Oh, despierta! ¡Hakim, abre los ojos!
de que tiene los dedos dormidos, y cuando se Lo sacudo, le grito encima, pido auxilio
levanta para caminar, veo que las piernas le también.
fallan. Le ofrezco mi hombro y caminamos Y entonces escucho la sirena chillando de­
agarrados hasta mi casa. bajo de mi casa.
Llamo a mi mamá. Me pongo a llorar, me ha,go un río.
Mi mamá me grita por el teléfono:
-¡Llama una ambulancia, apúrate!
Llamo al 131.
Hakim está vomitando en el baño.
Tengo miedo, estoy atenta a la sirena, me
doy vueltas con la misma frase a flor de labio:
7

Se llevaron a Hakim.
Primero, miraron el fondo de sus ojos, le
hicieron preguntas, a mí también, y pusieron
mala cara.
Les conté que le habían pegado, que yo no
había visto la escena, que acabába de suceder.
También les dije que había vomitado y que
hablaba cabezas de pescado.
Cuando bajaron con él por la escalera, le
hablaban muy fuerte, le hacían preguntas ton­
tas para que no se durmiera. Todo ese rato, se
tambaleaba, parecía como si su cabeza pesara

-,
toneladas y todo su cuerpo se veía flojo. Perdía -¿Quién es?
el equilibrio, un doctor lo iba sosteniendo para Pienso altiro en el teléfono de Hakim, las
ayudarlo a llegar hasta la ambulancia. cosas en el hospital pueden haberse puesto
Ahora estoy sola, sentada en el sillón donde feas: -Señorita, ¿conoce usted el teléfono de
Hakim recién se había desmoronado. la madre de su amigo? No lo encon tramos
Tengo frío, me muero de frío. en sus contactos. Vamos a hacer todo lo que
Tengo que levantarme a tirar la cadena, podamos ...
Hakim no lo hizo, no hizo nada bien. No es Hakim, es mi mamá.
No me dijo chao, de repente lo pienso y Jo -¿Clara? ¿Cómo estás, mi querida? La am­
encuen ero grave. bulancia... ¿llegaron? ¿Está mejor?
Que no nos hayamos abrazado, que ni siquiera -No e�tá mejor. Se lo llevaron al hospital.
nos hayamos mirado a los ojos. Los suyos va­ Mamá, creo que tiene algo grave ...
gaban por no sé dónde, igual ya no veía nada. -¿Pero qué le pasó, finalmente?
Siento algo que se pone rígido en mi in­ -Se cayó de un muro sin querer.
terior. Es rígido e invasivo. Me da vértigo y -·Ah;i
< .
náuseas. Debe ser por la angustia, me sofoco, Nada que ver. Digo cualguier cosa. Y mi
tengo ganas de gritar. mamá no dice nada más. Comprendió que
Si lloro, va a ser sin lágrimas, estoy de piedra. estaba mintiendo.
Las piedras no se derriten. -No sé cayó, mamá. No se hizo eso solo.
Ahora lo sé. Me fosilizo. ¡Tengo miedo de que se muera, mamá!
Y mi nueva materia mineral se cristaliza Mi mamá me habla despacito. Mi mamá
con las vibraciones de mi celular. está conmigo.
-Cálmate, mi amor. Vas a contarme todo muro tenía puños y bototos, y que andaba con
lo que sabes, agarro el auto y voy. sus amigotes también. Silvano no puede haber
Rápido, mamá. Te necesito, tengo mucho estado solo, jamás habría tenido el valor. Lo veo
miedo. Pon la llave en el contacto. Primera, convocando a su tropa y dando la señal. ¡Vamos,
segunda, tercera, la autopista. ¡Corre, te estoy todos contra el negro! Lo golpearon en coro, los
esperando! ¿Se va a morir? Toca la bocina si cobardes. Y estuvo bueno, estaban unidos, los
hay taco, ¡me ahogo! ¡Apúrate, mamá, mamá, desgraciados, en su coreografía de odio.
mamá! Mi mamá está esperando mi secreto.
Basta con que la puerta se abra para que Mi bolsillo se pone a vibrar.
me entre nuevamente un poco de aire en los De: 06 89 95 56 60
pulmones.
e soy Sil k aces? )
-¡Mamá!
-Estoy aquí. Dale, cuéntame todo.
No digo nada, no puedo. Y me lo pregunta, esto me despierta.
Entonces, obviamente, mi mamá presiente Yo, piedrita, roca, bloque de mármol, me
la zona turbia. La huele a kilómetros. lanzo, corro hasta mi pieza B,9-ra sacar el celular
-¿Los conoces, a los que le hicieron esto, de Silvano de debajo del colchón.
ah? Tú sabes quién fue. Mamá, tengo un montón de cosas que
Me toma. Me ahogo. ¿Por qué es tan difícil decirte.
hablar? Los médicos ya cacharon que Hakim Soy una piedra que hierve, un volcán a
no se cayó de un muro. ¿Entonces por qué punto de escupir su lava.
me quedo muda? Lo adivinaron, obvio, que el Escúchame, escucha el ruido que hace al salir.
1 \111\111 IRIIR \ 1 R \< 1'JI,

Es la primera vez que entro en una co­ A mí me da igual. Soy una piedra, puede
misaría. moverme la silla, empujarme con su muslo
Hay que esperar el turno, no lo sabía. húmedo, yo no siento nada, solo estoy espe­
Son frías, estas sillas, frente al mesón de rando a que me llamen.
recepción. Siento mi celular vibrar.
Gracias, mamá. Tengo menos miedo con­ De: 06 89 95 56 60
tigo. Me van a llamar.
Meto mi mano en el bolsillo de mi cha­
queta, qué alivio, el celular de Silvano aún
sigue aquí. Mi prueba clave. Su batería está a
e~ -~>
t toy buscando, contesta!

No pierdes nada por esperar, imbécil. ¡No


punto de acabarse, espero que los carabineros te preocupes, me estoy ocupando de ti!
tengan cargadores y que su clave sean cuatro No quiero que sospeche, entonces piso su
ceros, como la mía. palito. De mentira, obvio:
En la silla de al lado, un cabro de más o A: 06 89 95 56 60
menos mi edad, con su papá. Le pelaron su
bolso durante su partido de básquer. A falta de dolor de cabeza.=/

plata, en el bolso estaba su celular, su billetera


con el carnet de identidad, la bip, unas mone­ El cabro nervioso y mojado deja su silla.
das y su ropa. De pronto, se le siente pasado Huele a animal, un poco a perro, un poco a
a ala con su short y su polera empapados. Es zoológico. Así está mejor, prefiero su silla vacía.
obvio que está nervioso, porque mueve su Pienso en Hakim. Me pregunto si su mamá
rodilla para todos lados. llegó al hospital, si está solo, si tiene miedo.
Quizá está sufriendo, o está inconsciente. ¿Es­
tará vomitando todavía? ¿Estará grave? Igual
que hace un rato, me gustaría gritar, pero no
puedo, me tomarían por loca.
Entonces grito para mis adentros.
Un ruido de locos completamente sordo.
Ahogado.
Es violento, duele.
8
¿Alguien puede atenderme? Por favor, quiero
orejas que me escuchen, manos que escriban
mis palabras a máquina. Quiero ojos que vean E1 ca.rabinero tiene cara de enano de jardín.
este video maldito. Es apenas más grande que yo. Su cabeza se ve
Por favor, estoy apurada. demasiado grande. Su bigote es del mismo gris
Se oye una voz. que su pelo rulienco, el marco de sus lentes
-¿Señorita? metálicos es gris, y su piel tira hacia el rojo. Su
Es la hora. camisa, metida en su pantalón, se abomba al
Aguanta, Hakim. Ya voy. llegar a la guaca, y las mangas, demasiado largas
para sus brazos, forman como un acordeón
sobre sus puños. Sus nalgas, casi amoldadas,
rebotan bajo la camisa.
Nos hace sentarnos frente a él, al otro lado
de su escritorio.

80 81
-Bien -me dice mirándome a los ojos-. asqueroso que no quise devolvérselo a su
Entonces, ¿qué la trae por aquí, señorita? dueño.
Saco el celular de Silvano, lo dejo en el es­ -¿Puedo ver?
critorio y miro la cara roja y gris frente a mí. El carabinero saca un cargador de su cajón,
Pero no digo nada; no llego a abrir la boca. He enchufa el teléfono y me pregunta si me sé
estado reteniendo los gritos por tanto rato, que la clave.
se me selló la boca. Como me quedo muda, La única cosa que conozco es el nombre
el carabinero se dirige a mi mamá. del dueño, eso es todo.
-¿Qué sucedió, señora? No se hace problema, prueba con "0000",
Ella le contesta que yo voy a contarle todo. "1234". La tercera es la vencida, está seguro.
Él me mira de nuevo. -Once once, obviamente -dice sonriendo-,
-¿ Usted encontró este celular? otro más que está de cumpleaños el once de
Oigo que no con la cabeza. noviembre ...
-¿ Usted se lo robó y viene a devolverlo? No sé si tengo ganas de estar de humor. No lo
-Me lo llevé sin darme cuenta. pesco, solo espero que me entregue el teléfono.
Ya está, el candado está roto, estoy llegando, -Gracias. /
Hakim. Y ay de ti, Silvano. Y vuelvo a meterme en los rincones oscuros
Prepara tu odio, tu vergüenza y tus pañuelos. de Silvano, me zambullo en sus registros, eso
Afina tu defensa, tus mentiras, tu cara de yo es, tengo la sensación de estar avanzando bajo
no fui que ya no te servirá de nada. tierra, de meterme en sus sótanos. Aquí está
Explico de nuevo que me metí al celular el video que estoy buscando, con Hakim de
a curiosear, y que lo que encontré, era tan protagonista.

H2 v'
o,)
-Este es -se lo muestro al carabinero. ambulancia lo llevaban al hospital. Lo agarra­
Levanta las cejas, yo no miro, pero escu­ ron camino al colegio, y creo que está grave.
cho la voz del podrido con el que soñaba en El carabinero cambia de color. Un poco
mi cama. Saliendo por esa boca que me veía más gris, o un poco menos rojo ... Se acaricia
besando apasionadamente. Mi interlocutor los bigotes mientras me escucha y cuando
frunce la nariz, pone cara de asco, no huele termino, me dice que le cuente todo desde
muy bien este sótano. el principio para que anotemos los detalles y
Fin del video. los nombres.
-Ya vístete, huevón. Qué asco ver a un loco Ya. Estoy tirando a Silvano al agua.
en cuatro patas con las bolas al aire. -¿Y los demás?
El carabinero me mira, sé que ha visto otros -Los demás, no sé quiénes son. No los
pero igual me mira entrecerrando los ojos, su conozco.
concentración me reconforta. No vine aquí -No te preocupes, los vamos a encontrar
por nada. -contesta el carabinero-, debería ser fácil.
-Ok -me termina diciendo-, tenemos a Nadie tiene que venir a sacarme las palabras
un tontito, lo vamos a encerrar, no es difícil. con tirabuzón, escupo todo lo ,que sé, sin du­
Un tontito que no debería haber extraviado darlo, me urge ir a saber de mi amigo Hakim.
su celular ... El joven del video, la víctima, Cada palabra que sale de mi boca me quita
¿sabe que usted tiene este celular? un peso de encima.
-No sabe nada. Y no creo que ni siquiera Cada frase me limpia la suciedad.
se acuerde de nada. La última vez que lo vi, Siento que el aire viciado se aleja de mí.
fue hace dos horas, cuando los doctores de la Se acabó.
Me junto con mi mamá en el pasillo y me
voy con los bolsillos vacíos: el celular de Sil­
vano ya no está en mis manos, estoy a salvo
de sus malas vibraciones, esperando escuchar
otra pulsación, la que me lleva al hospital.

Corro. Con mi banano rebotándome en


el muslo, con las zapatillas que me quedan
sueltas en el talón, con mis panrys fucsias
deshilachándose bajo la hebilla del banano y
mi pelo cayéndome sobre los ojos. Siento que
el tapón se me suelta, que miS"'pensamienros
se salen de mí, se evaporan por encima de las
calles de la ciudad.
Mi espalda se moja, mi cabeza se vacía.
¡Perdón! ¡Perdón! Me escabullo entre la
gente en la escala mecánica que baja hacia
el metro.
No tengo tiempo, tampoco tengo monedas, Ya, llegué. CHU quiere decir Centro Hos­
me deslizo por debajo del primer torniquete, pitalario Universitario. Es chistoso, pero con
y me peleo con el banano que se queda en­ solo agregarle "ca" queda "chuta".
ganchado en las barras giratorias. El guardia De hecho, no es chistoso. Los largos pasillos
armado de su perro con bozal me mira. Solo blancos con gris, los encuentro más bien sinies­
me mira. Me salvo y bajo corriendo las esca­ tros. Un vértigo me corta el aliento. El olor,
leras hasta el andén. Las puertas del metro pesado, como cargado de malas noticias, me
están justo abiertas, me meto, y caigo sobre toma la garganta y ralentiza mis pasos. ¿Con
un asiento. qué me voy a encontrar aquí? ¿Qué estoy a
Aquí me muero de calor. Mi cara está hir­ punto de escuchar?
viendo, mi frente y mis mejillas transpiran. Una enfermera pasa, la llamo antes de que
La ropa se me pega a la piel. se escape.
Después de hacer la declaración en cara­ -Vengo a ver a un joven que llegó hace un
bineros, mi mamá tuvo que irse de vuelca al rato. En ambulancia. Se llama Hak.im Bousso.
trabajo. Estuvimos más de dos horas ahí y ella La enfermera me mira, dudando, me con­
se fue volando en cuanto nos desocupamos. testa que va a ir a ver y me dic7 que me siente
De pronto estoy sola y a pie. O sea, en metro. por mientras.
En una línea bien llena que no huele a rosas. Entonces espero, planeada en una silla ali­
Qué me importa. Me estoy acercando al neada junta a otras a lo largo del muro, varada
hospital y voy a estar muy luego delante de en este lugar público donde desfilan zapatos
Hakim. ¡A él tampoco le importa! No sé en blancos y camillas. Sentado frente a mí, un
qué estado está, no mejor que el mío, seguro. tipo cansado se mira los pies. Sus zapatos

8<)
puntudos me hacen pensar en pájaros de pico O nunca, eso no lo dice.
poderoso, pájaros flacos y amenazadores. Mira -¿Puedo verlo?
su reloj, suspira, me pregunto si está inquiero -No, en todo caso no todavía. Lo siento
o impaciente. mucho.
La enfermera vuelve. En su cara hay algo Entonces me ruega que vuelva a mi casa.
nuevo, grave y sombrío. -Ándate, corazón, este no es un lugar para
-Ehm ... ¿Usted qué es de él? ti. -Me vuelve a decir que lo siente mucho,
No es necesario pensarlo para adivinar que traduzco: ¡chao! Solo me queda darme media
no está haciendo la pregunta de costumbre. vuelta, dejar el hospital, y torturar mi espíritu
El"¿ Usted es familiar?" le parece inadecuado. con la angustia que me come la guata.
-Clara Perle, una amiga. Fui yo quien llamó Detrás del delantal blanco, diviso una si­
a la ambulancia. lueta que reconozco sin haberla visto nunca.
Me contesta que Hakim no ha despertado. La mamá de Hakim camina hacia mí, con la
Está en coma. Por el momento no se sabe si cara hinchada.
va a recuperar la conciencia. ¿Cuántas horas de llanto?
¿Qué es esto? La enfermera la recon0<;.ió también. Se
Un precipicio. disculpa y me abandona en el pasillo. En el
Un golpe violento. olor pesado cargado de malas noticias. Tengo
Un cuchillo frío. miedo de vomitar en el piso, ¡mucho miedo!
-No sabemos todavía -continúa la enfer­ La enfermera no se explaya demasiado con la
mera-. Puede que se despierte en una hora mamá de Hakim, se va rápido y nos quedamos
como en varios meses. las dos solas en el pasillo. Lo encuentro raro,

!)() 91
es su hijo, no puede ser que solo le digan que Pasa un mes. Hakim está todavía en coma.
no está del todo vivo y que su estado vegetal Ahora me dejan verlo. Voy a visitarlo seguido.
podría durar un rato, o mucho. Quizá la Al principio, me quedaba en la pieza como
enfermera tampoco sabe qué decir, y cuando alguien que se complica a sí misma. Lo miraba,
uno no sabe qué decir, es mejor irse. lloraba, me callaba.
Reúno mis tripas, levanto la cabeza, y miro a Hasta que un día, una enfermera pasó para
la mamá de Hakim. No dejo de mirarla, siento revisar su perfusión y me dijo:
como si le hablara, me presento con la mirada. -Puede hablarle, puede que la escuche.
-¿Tú eres? -me pregunta. Entonces, apenas salió, traté. Sentí como si
-Me llamo Clara. Soy una amiga de Hakim. me estuviera volviendo gagá, pero al mismo
Me sonríe lentamente. tiempo eso me alivió. Me senté en una silla
Le cuento lo que sé, lo que le dije al carabi­ a su lado, después a medida que pasaban los
nero antes de venir. Ella me escucha abriendo días, fui acercando mi silla y ahora me siento
tremendos ojos, pone su mano en su boca mu­ en el borde de su cama.
chas veces, para ahogar una palabra o un grito, Por supuesto, tengo miedo.
hace no con la cabeza y después pronuncia el Tengo miedo de verlo el)Cerrado en un
nombre de su hijo, Hakim, Hakim, Hakim. Al sueño eterno, tengo miedo de los bips que se
final, le escribo mi número de teléfono en un escapan de las máquinas mientras le hablo,
pedazo de papel y le pido que me dé el suyo. tengo miedo de su cuerpo que cede cada día
-¿Me llamará cuando tenga noticias? un poco más. Sus músculos se borran, su piel
Me contesta que sí. Estoy segura de que no se aclara bajo los focos de la luz, enflaquece y
me está mintiendo. su cara ha cambiado.

92 93
1' \1'11 \l l I J R I k

¡Basta, déjate de tonterías, despiértate! No


nos vamos a quedar así hasta el fin de los tiem­
pos, estoy chata de tu pijama, de tu cama, de
tu velador y de tu sillón de ecocuero. Quiero
que volvamos al parque, al pasto suave.

10

Silvano desapareció del colegio. Pasa día


y noche en el Centro para Menores de la Va­
lentina, encerrado, vigilado, espera su juicio,
espera el momento de mirarme a la cara y
escuchar mi voz refrescándole la memoria,
contarle lo que hizo. /
Estoy de vuelta en el colegio.
No es fácil. Les cuento cómo pinta la cosa:
Hakim, en coma, dormido.
¿Por cuánto tiempo? No se sabe.
¿Las probabilidades de recuperación? Des­
conocidas.

9-t 95
Los amigos se indignan. Les cambia algo -Para con tus tonterías, yo creo que Hakim
en los ojos, en la manera de buscar lo que se va a despertar. Tiene demasiada voluntad
falta, de dudar. Confundidos en la ausencia, como para dejarse ir.
insoportable. Demasiada voluntad, ¿qué quiere decir eso
Es como tener un brazo menos, dicen ellos. cuando uno dormita día y noche, cuando nada
Mourrad se crispa, tiene odio y quiere que lo se te mueve desde las pestañas hasta los dedos de
sepamos. Que es asqueroso, que esto no debía los pies? ¿Qué quiere decir la voluntad cuando
haberle tocado a Hakim, el más inteligente, el el espíritu ya no controla nada? ¿Cuando estás
que recibía felicitaciones desde primero bási­ acostado en sábanas amarillo claro? Podría ser
co. Además, somos todos del mismo barrio, en una caja o en la parre de abajo del refrige­
dice. Hakim, la dura ... ¿Cómo lo hace para rador, porque ahora Hakim parece un vegetal.
ser tan fuerte? Por suerte lo encerraron, al vano ese, el muy
Cirilo escucha bajando la cabeza. Aprueba, cochino. Se salvó de encontrarse con Mourad,
a pesar de que no vive en el mismo barrio. Cirilo y Pedro. Esos tres le hubieran hecho
Aunque por el momento Hakim no hace gran echar de menos el calabozo ... Lo mismo para
cosa, demuestra ser realmente fuerte ... sus colegas, sus socios maldis.,os. ¡Tienen suerte
Entonces toma la palabra, nos recuerda que de estar encerrados!
su amigo duerme en una cama de hospital en Se acabaron las papas fritas delante de la
lugar de ir a los entrenamientos de básquet, tele. En sus sueños, ahora las niñas del cole­
perdimos a nuestro pilar, dice. Hakim ya no gio, los carretes bien regados, los comités de
tiene nada, ni músculos, quizá ni cerebro ... intimidación ... Todo lo bueno se acaba, ¿no
Pedro se enoja. es lo que se dice?

<)(¡
Me cargan las miradas del resto. Los que sin que ahora me manden de vuelta, puedo
saben, cuando se cruzan conmigo con sus entregar mis tareas tres días después que los
ojos de perro apaleado, me dirigen sonrisitas demás sin perder puntos, y me regalan sonrisas
tristes, mímicas que me recuerdan, por si lo abiertas que dicen mucho (¡estoy orgulloso
he olvidado, que Hakim se durmió en un de ti, sabes, todos lo estamos!).
espacio-tiempo propio, flotando entre la vida Qué no daría yo para avanzar o retroceder
y la muerte, y oigo los violines a mis espaldas, el tiempo, salir de esta etapa podrida donde
pobrecita, su amigo está en el hospital, en codo está en suspenso: la vida de Hakim, el
coma ... destino de Silvano, y el mío, no olvidemos
En el colegio, están también los que no el mío ...
cachan, tardíamente, los que me vieron Mi mamá me sacó y estrujó todo lo que
comiendo codos los días en el casino con pudo. Quería saber, ¿quién es este Hakim,
Silvano, que me miran con cara de desprecio el del colegio? ¿Y ese Silvano, sabe dónde
(¿no es la mina del fascista ese, el que le sacó vivo? Y los otros del video, deberíamos ter-
la cresta a Hakim?). minar por saber quiénes son, qué piensan
También están los profes. Ellos lo saben los médicos ...
codo, saben que fui yo la que mandó a Silvano Mi papá no dice nada. Pero me observa.
a la cárcel, que yo destapé la olla, y que no Yo sé que está dispuesto a romperle la cara
tenía las manos vacías cuando llegué a cara­ al primer gusano que se atreva a hacerme
bineros, tenía pruebas. Me anoté un poroto daño. Entonces me observa, para saber si es
con los profes (¡qué valiente esta chica, real­ el momento. Cada tanto, me tira un "¿Estás
mente, inspira respeto!). Puedo llegar tarde bien, Clara?"

' )8 ()()
Le contesto siempre que sí, aunque los
médicos pongan mala cara en el hospital ...
Todo está bien. Sobre codo cuando nadie le
parte la cara a nadie.

11

Y por fin llegó el día.


Por fin los jueces, por fin el estrado. Aper­
nada a mi silla, retomo mi aspecto de piedra,
soy fuerte, tengo odio.
La madre de Hakim no está lejos, a ratos
me mira y me sonríe, entoníi:es me vuelvo de
nuevo de carne y huesos, mi piedra se funde un
momento, mientras que nuestros ojos se hablan.
Tengo odio porque lo voy a ver. Se va a
presentar aquí, y sé que no me va a buscar
con la mirada y que si casualmente me ve, va
a mirar para otro lado.

)(1() )() 1
Lástima. Tengo los bolsillos llenos de piedras otras. Avanzo hacia el estrado. Cada uno de
para él, y la boca también. mis pasos pesa una montaña.
Sil-vano. Lo juro.
Lo siento en mi espalda, ya viene, con la Sí, juro que él hizo eso, que se atrevió, que
cabeza llena de cochinadas. Me detesta, me emboscó y humilló, que grabó, que golpeó a
rompería con gusto los dientes, o las piernas, Hakim.
u otra cosa para darme una lección. Y además Me interrogan, ¿qué relación teníamos
lo grabaría, para darme una mayor lección. Silvano y yo?
De nuevo. Nada más que viento o vacío, o apariencia.
Por el momento, sus dientes van a recibir Escucho toser detrás de mí. Es él, obvio que
un golpe, durante una hora los va a tener es él, se sofoca, se atora, por rodas las piedras
gastados de tanto apretarlos. Y sus piernas le que le meto en la boca. Y yo me siento muy
tiemblan mucho como para sostenerlo. O se bien, me estoy lavando, me libero de estas
inclina así hacia delante por los calambres en la piedras en el fondo de mi ser. Me entrego,
guata, que le retuercen las tripas y le revuelven lo doy todo, los detalles, las suposiciones, las
el estómago, quizá se haga en los pantalones, certezas... /
dejando hedionda la sala del tribunal, porque Sí, era su voz, sí, estoy segura, sí, Hakim
tiene miedo, lo sé. me dijo que temía por él y por mí, sí, pienso
Me piden que me presente en el estrado. que Silvano me hubiera hecho daño.
Que hable de él y de lo que hizo. Eso es todo. La jueza me dice que puedo
No es nada difícil, siento las piedras chocán­ 1r a sentarme.
dose en el fondo de mis bolsillos, unas contra Enronces me doy vuelta. Y lo veo, atravieso

102 l 0.)
sus ojos, los ataco con lo que me queda de
piedras, pedazos de vidrio y clavos.
Después me hundo en la mirada de la mamá
de Hakim, cambié los clavos por una hebra
de lana.

12

Me despierto turbada.
Tuve una pesadilla. Ya no sé qué, pero me
dio mucho miedo, tengo el corazón dado
vuelta y la polera empapada.
No vale la pena ir a sentarme en la coci­
na, no tengo hambre. Soló la idea de una
rebanada de pan con mantequilla me da
náuseas, mi hermano puede desbandarse
con los cereales.
-¿No vas a comer esta mañana?-Mi mamá,
obviamente.
-Sí, sí, ya voy.

l().'i
Tres palabras, lo jusro para que calle. Estoy afuera.
Después de eso me mero a la ducha y se Mi hermano me grita desde la escalera:
me olvida que el tiempo pasa. Dejo que el -¿No entras a las diez los jueves?
agua caiga sobre mis hombros y mi cráneo Le contesro que voy a pasar a ver a Hakim.
y fuerte sobre mi espalda. No voy a cerrar
nunca la llave, me quedaría aquí por la eter­ Me sienro muy cerca de su cuerpo inmóvil.
nidad, pilucha debajo de la lluvia calentita, Para hablarle le romo la mano. Si no me ve
para siempre. con sus ojos cerrados, tal vez sienta mi piel
-¡Ya pues, Clara, sal! ¡Basta ya! contra la suya. Tal vez escucha mi voz, y si
Mi papá, obviamente. no me tiembla mucho, si logro mantener la
Las gotitas en mi cuerpo me dan frío. Hoy compostura, espero que la reconozca.
día tengo tiempo, aprovecho para ir al hos­ Le cuenro que Silvano está encerrado, que
pital. Quiero mantener la esperanza, quiero está escarmentando. Que va a poder acariciar
que Hakim se despierte. los barrotes de su celda y contar las horas que
La guata vacía, tiene por delante.
los dientes cepillados con olor a menta, Pero no me es suficiente._,,. Ahora tienes
el cuerpo jabonado con gel de ducha, que despertarte. ¿Qué estás esperando?
el pelo secado, Nadie hace ruido debajo de esas sábanas,
la cara arreglada con sombra, polvos, de­ párpados mudos, ni una pestaña alerta. La
lineador negro, sin lápiz labial, sin perfume, mano flaca que sostengo en la mía pesa tanro
solo una polera azul y un pantalón amplio. como el plomo. Me quedo con este gigantesco
¡Chao, hasta la noche! punro de interrogación, el que pena en mis

11 )(¡
días y noches: ¿qué se puede hacer? ¿Cómo -No sirve de nada esperar, seúorita. Debería
sacar a Hakim de su sueño? irse para su casa, sabe ...
Me desesperan los doctores que no tienen No termina su frase. No estoy ni ahí con
respuesta para esta maldita pregunta, veo en su frase. Ella enciende.
mi cabeza blusas blancas que se rinden, que
lo dejan codo a la suerte ahora. Nos dejan can
solos, escas blusas blancas.
Entonces me escucho gritar. Grito y zama­
rreo a Hakim, desesperadamente.
-¡Vamos, mi hermano, sal de cu cueva!
¡Despiértate! ¿Hakim, dónde estás? Vuelve,
ce lo pido, vuelve ...
Mi amigo yace en su lecho blanco. Como
un saco de arena. Y el tiempo pasa y pasa.
¿Cómo se despierta a la arena?
-Déjelo ahora. -Es la voz de una cuidadora,
con su delantal rosado.
Yo prometí que no lo iba a dejar. Salgo de
la pieza, pero estoy con él. Solo necesito un
pasillo, un pasillo y una banca. Filo con las
clases, no estoy ni ahí con ellas.

1()8 )
1 ( ()
13

Mi papá vino en la tarde a buscarme al


hospital.
-¿Pensabas pasar la noche ahí?-me preguntó.
No le contesté. Lo seguí sin decir nada. Es­
taba contenta de que me hubiera ido a buscar,
porque ya no tenía fuerzas fara nada. No me
veía tomando el metro de vuelta.
Hace ya una semana que no pongo los pies
en el colegio.
Me siento hundida, es decir vaciada,
perdida. Mis papás no saben qué hacer,
por supuesto. Pero no puedo hacer nada,

11 l
ayer traté, otra vez. Caminé casi hasta la faltando de nuevo. Y Cirilo, igual sigue en
reja pero no pude entrar al colegio. Te­ básquet, sin Hakim. ¿Cómo lo hacen?
nía miedo. Parece que ese miedo tiene un Ellos no le mandaron un "re amo" al ver­
nombre. Fobia escolar, le llaman ... Yo digo dugo de su amigo. No soñaron con rodar por
que estoy en huelga. Voy a volver cuando el pasto con él. Yo voy a poder mirarme de
Hakim regrese entre los vivos. Es así. No nuevo al espejo e ir al colegio cuando Hakim
puede ser de otra forma. abra los ojos. Lo sé.
-No es tu culpa -me dice mi mamá-. No Me quedo sola en la casa.
tienes que castigarte. Ya va a pasar, le digo a mis papás.
-No me importa -le contesto. Veo series, como manzanas y yogures, trato
Con mi hermano, ya no nos peleamos los de leer un poco, pero no puedo. Me aburro,
cereales. Ya no me gustan. Ya no me da ham­ ¡qué aburrido es esperar!
bre en la mañana de rodas formas. Ahora todo Hasta que llega el momento.
está en calma en mi casa, como si cada uno Esta noche, como rodas las demás, dormí con
estuviera aguantando la respiración. él. Mi mamá ya no me paquea. Sabe que tengo
Cereza pasa casi todos los días después del otras preocupaciones que las de mi futuro cáncer.
colegio. Me gustaría que se le olvidara mi Me dormí con él en la n:ano para sentirlo
dirección, que se olvidara de mí algunos días, vibrar, por si acaso.
algunas semanas. Hasta el fin de mi huelga. Me despierto con él. Ven aquí, pequeño
¿Cómo hacen los demás para ir a clases? vibrador, ¿qué me dices?
Mourad, por ejemplo. Todas las mañanas me Seis de la mañana, el tiempo se para. Es la
pregunta qué estoy haciendo, por qué estoy mamá de Hakim:

112 113
______}
( Hakim se despertó.
Veo su mano deslizarse por la sábana blanca.
Su brazo se mueve un poco. Espero algunos
segundos a los pies de la cama. Abracadabra.
¿Qué es esto? Y sus párpados se abren. Aparece el café de
U na puerta abierta. sus iris. Con sus pupilas al fondo.
U na bocanada de aire. Me sonríe. Me tiro sobre el colchón, con­
Un cuadrado de paseo. tra su mejilla pálida. Respiro su olor a vida,
Muy suave. escucho su corazón latiendo y mis sueños en
Los pasillos blancos con gris ya no huelen flor. Me habla, sus palabras son lencas, pero
mal. No son pesados, para nada. Me llevan a las enciendo.
la pieza de Hakim. -Viste, no me morí... ¡Dale, pellízcame el
Toco a la puerta despacito. Nadie me dice brazo para ver si siento algo!
que pase. Toco de nuevo, un poco más fuerte. No me atrevo a pellizcado. Hago como si
Por fin, la puerta se abre. J usco detrás está la lo hiciera.
mamá de Hakim. Me sonríe y me tiende los -Pellízcame, te digo. ¡En serio!
brazos. Encendí. Hago lo que Hikim me pide,
;
No sabía que una podía sentirse tan cerca suavecito.
de alguien que no se conocía. Ella me abraza Por supuesto. Se ríe. Por supuesto, está vivo.
y yo la dejo hacer.
Después me dice que va a ir a caminar un
poco por el pasillo.
Enero despacito y me acerco a Hakim.

11..i lle:;
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moreton en la cara de su madre, pero esta le quita importancia. vive en prov1nc1a sueña con el amor y el modelaJe. Cuando
Sin embargo, los moretones continúan apareciendo y con conoce a Laurent por internet, cree que lo ha encontrado. El
esto la preocupación y sospechas de Cecilia hacia la nueva le dice que es fotografo en una revista y promete ayudarla a
pareja de su madre. conseguir sus sueños.

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