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Apuntes para la introducción de la tesis.

PRETERROSSI (2008). Autoridad: léxico de política.

“Mientras la auctoritas se funda en la idea de una excedencia sustancial, la autoridad moderna


implica solamente una excedencia potestativa formal. En el primer caso tenemos una carga de
sentido pre y supra-político que funda la política trascendiéndola; en el segundo, la plusvalía
puramente política de un poder cuya legitimidad es un artificio expuesto a la prueba de la
eficacia” (7)… “en lo Moderno el poder es “legitimo” en tanto que es capaz de asegurar la
prestación del orden (que no es un dado sustancial que puede ser presupuesto, sino un
resultado que debe producirse artificialmente)” (7)

“La noción moderna de “poder legítimo” puede ser entendida en la dirección del ´poder
fundado en el derecho´ (…) el poder legitimo, en un último análisis, se revela como un poder
fundado en el poder”

Interrupción del concepto. Se da en la modernidad, con el pasaje de la auctoritas al poder


legitimo.

AUCTORITAS ROMANA.

“más que un consejo, y menos que una orden”.

Senado romano: titular privilegiado de la auctoritas. Esta no implicaba el monopolio del poder
político. Las opiniones del senado, aun no siendo vinculantes, conservaban un peso tal que a
menudo los magistrados no hacían otra cosa más que ponerla en acto.

“El carácter de ejemplaridad de la auctoritas, que la vuelve tanto una fuente personal y
concreta de autenticidad como un modelo general que asegura la continuidad de la tradición,
ya que en él se depositan y convergen todos los modelos precedentes, explica también su uso
retorico…”

AUTORIDAD MEDIEVAL: el cristianismo hereda la auctoritas romana y la usa para justificar el


dominio de la Iglesia.

“EL universalismo espiritual autónomo del cristianismo, del que la Iglesia puede hacer uso
como permanente recurso de legitimación superior a la política, constituirá un constante
elemento de tensión política respecto al poder terrenal, pero también una reserva simbólica y
un punto de apertura de los ordenamientos mundanos” (22)

“la obediencia a las “autoridades superiores” es necesaria; éstas encuentran su legitimación


ultima directamente de Dios, siendo constituidas, “dispuestas” por Él. Oponerse a la autoridad
significa resistir al orden establecido por Dios” (22, sobre san pablo).

“a la política, a cambio de inscribirse en el plano superior de la auctoritas divina, se le ha


delegado una relativa autonomía” (24).

Hay dos doctrinas: la paulina, derivación divina de la autoridad en el sentido de la atribución


de la auctoritas a la iglesia como mediadora pontificia de dicho nexo; la cesaropapismo, donde
el emperador es el vicario de Cristo en el gobierno de los hombres. Por ejemplo, la monarquía
terrenal de Constantino refleja la monarquía celeste.

SAN AGUSTIN. San Agustín contrapone auctoritas y ratio: la primera tienen en sí un principio
trascendente, que excede los límites de cuanto podemos saber y advertir con la segunda….La
verdad del hombre es la autoridad de Dios y de la iglesia. La razón humana, de hecho, es
estructuralmente deficitaria [esto aparece también en Donoso]. Por lo tanto necesita de aun
auxilio que está constituida por la verdad eterna del verbo encarnado y por la iglesia que sobre
ella se funda, trayéndolo al mundo y siendo su único interprete legítimo.

De la precariedad de la condición de criatura del género humana deriva la necesidad del poder
político, que ordena y castiga, asegurando un orden frágil en el cual el bien y el mal no pueden
más que convivir y confrontarse. En suma, el imperio debe reconocer la primacía de la
autoridad de la Iglesia.

POTESTAS DIRECTA E INDIRECTA.

Dos líneas. La potestas directa es la que dice que el pontífice, en tanto titular de la auctoritas lo
es también del poder político. Acá la auctoritas tiende a identificarse con la potestas. Esto es
propio del proyecto gelasiano. La potestas indirecta, habla de un poder de control indirecto
sobre los gobernantes. La iglesia, que no puede intervenir de modo directo en el ámbito
temporal, ya que no le es propio, debe ser reservado un rol de garantía ultima que le permita
instituir, en casos excepcionales, un circuito político dirigido con los fieles, legitimando su
derecho de resistencia.

OTRA, entre XII y XIV, es la de la independencia reciproca del a iglesia y el imperio. SANTO
TOMAS. Poder del imperio y la autoridad de la Iglesia, distinción entre los dos niveles por la
respectiva autonomía y en su reciproca colaboración. Poder político orientado a la vida buena
e institución eclesiástica, custodia del bien común y no gobierno de las cosas terrenales, son
puestos uno junto al otro y ambos son necesarios.

Para tomas hay una correspondencia de planos y una armonía entre razón y revelación, así
como entre política (relativamente autónoma en tanto este inscrita en el orden de Dios) y
religión. Dicho fundamento es tanto fuente de legitimación de la autoridad como limite ética al
arbitrio de los gobernantes.

Reino y sacerdocio son para Santo Tomas independientes. El primero, aunque subordinado a la
guía espiritual del punto de vista de los fines últimos, es autónomo en el perseguimiento del
fin propio de la comunidad política, necesario y justificado en el designio divino.

AUTORIDAD Y PODER LEGITIMO: MODERNIDAD

La reforma proporcionara material para contribuir al individualismo y al estatalismo moderno.


(Lutero, sobre todo, para quien hay separación entre los dos reinos y cada individuo es libre de
instaurar una relación directa con Dios mediante la interpretación libre de las escrituras, sin
mediación eclesiástica. En la esfera mundana, cada uno está sujeto a la autoridad secular y a
su fuerza, instituida por Dios en función preventiva y sancionadora. La espada para Lutero es
una sola, la secular, autónoma del poder eclesiástico aunque sea querida por Dios.
Entonces, ya en Lutero: “La autoridad se identifica con la supra ordinación eficaz del poder, no
debiendo más presuponer una correspondencia con la conciencia o una realización ética
concreta y constante de la propia fundación trascendente). Así se anticipa la distinción entre
un fuero interno y otro externo, tan palpable en Hobbes.

PROYECTO ESTATAL MODERNO.

Reducción del concepto de auctoritas al de poder legitimo.

“La legitimidad que implica dicho concepto moderno de poder “legitimo” no indica un
fundamento sustancial, de orden religioso y/o moral, sino exclusivamente la auto legitimación
de una energía política que, monopolizando el uso de la fuerza y las fuentes del derecho…se
estabiliza.” (45)

HOBBES

“Hobbes rompe radicalmente con la concepción de autoridad como fundamento “dado” y


principio jerárquico del orden. “Autoridad” es, sobre todo, la autónoma capacidad de actuar
de cualquier individuo.” 49

“Sobre la base de dicha revolución conceptual, la política moderna puede constituirse sin y
contra la autoridad tradicional: es la razón subjetiva la que se hace autoridad, entendida como
poder legítimo. El orden político es “producido” por los hombres a través de su originaria
autoridad natural” 49.

“Como consecuencia de esta verdadera inversión, el fundamento último de legitimación del


nuevo orden moderno es una auctoritas autorizadora individualista, a la que está
estructuralmente inhibido el poder directo y que sólo puede manifestarse a través de una
autoridad soberana que es exclusivamente derecho/poder de actuar, que no tiene ninguna
virtud intrínseca ni es portadora de ningún contenido legitimador, y que sin embargo es la
única subjetivización posible de la política. La auctoritas se vuelve summa potestas” (50)

En Hobbes, el fundamento de la autoridad soberana reside en la autorización por parte del


ciudadano…Autorización significa reconocimiento, no mandato ocasional y revocable. 57.

“La formula “Auctoritas, non Veritas facit legem” [la autoridad, no la verdad, hace la ley]
comporta dos consecuencias epocales. Una sobre la cuestión de la autoridad, que pierde el
aura originaria, antigua y medieval del concepto, y es entendida como potestas directa,
poder legítimo porque es dado y legitimado por sí mismo, en tanto que capaz de una
“forma” efectiva, puramente política: una tautología fáctica del orden. La otra…tiene que ver
con el concepto de verdad, cuya exclusión como fundamento del orden político permite
neutralizar ese conflicto sobre las ´cosas últimas´” 58.

AUTORIDAD E ILUMINSMO – AUTORIDAD DE LA RAZON.

El iluminismo se caracteriza por una “reivindicación de la autonomía de la razón. Dicha fórmula


esencialmente significa independencia del juicio subjetivo de la autoridad (de la tradición, de la
teología, de la política)” 64.
La unida autoridad reconocida se vuelve la del discurso público y despotismo ilustrado.

VOZ AUTORIDAD EN LA ENCICLOPEDIA: “la autoridad nunca puede usurpar los ´derechos de la
razón´. El derecho a gobernar a los otros no es un derecho natural…La autoridad de un
príncipe es legítima solo si deriva de un pacto con los súbditos y si mantiene el consenso. A los
gobernantes les es dada la última palabra en el ejercicio y en la utilidad de un determinado
poder: la obediencia nunca es ciega…Todas las veces que razón y autoridad entran en
conflicto, es ésta la que debe ceder” (65)

2.2. EL USO POLEMICO DEL CONCEPTO DE AUTORIDAD EN EL PENSAMIENTO


CONTRARREVOLUCIONARIO.

“Frente al peligro revolucionario se asiste a un repentino retorno al uso tradicional del


concepto de autoridad. Una de las fuentes primarias…fue por cierto Edmund Burke…” 73, al
que Preterossi califica de “conservadorismo historicista y naturalista encarnado en las
tradiciones de la common law”

“Los contrarrevolucionarios, en cambio, sobre la base de una lectura epocal de la modernidad


empapada de catolicismo apocalíptico (la Revolución como el Anticristo), no se contentan con
conservar y defender, sino que asumen la dimensión “ultimadora” que caracterizaría, para
ellos, el desafío revolucionario, utilizando en nombre de un orden originario y de un principio
“naturalista” de autoridad conceptos y estilemas de pensamiento propios del enemigo, es
decir, a su altura: soberanía, decisión, monismo” 73 [O sea habla de una crítica reaccionaria
con lenguaje moderno.]

El pensamiento contra se organiza en un orden axiomático fundado en la trascendencia. El


surplus político del poder legítimo viene sustituido por el aumento del valor “teológico-
natural” de una autoridad no solo independiente de la razón sino opuesta a ella. La autonomía
de la autoridad…El orden puede ser justificado solo por la fe, una fe que es un acto de
voluntad del pensamiento contra la propia autosuficiencia.

“la autoridad política solo conoce una fundación naturalmente trascendente; el único orden
posible es aquel centrado en Dios; la naturaleza humana es estructuralmente corruptible,
porque está signada por el pecado original; la jerarquía y la subordinación a la autoridad
representan un destino necesario y la única posibilidad de salvación para la criatura
humana…trascendencia de Dios y trascendencia del poder son una sola cosa; el soberano-
puente natural entre Dios y el hombre- tiene la idea de conservar el orden social inmutable,
dado naturalmente, en base a leyes originarias, no racionales, pero queridas por Dios” (74)

En estos autores hay un punto de tensión entre “una suerte de materialismo del poder (su
único criterio de legitimidad es la existencia) y la trascendencia del poder mismo, entre
accidentalidad y garantía divina”.

Hay también una suerte de SOCIOLOGIA TEOLOGIA, “que con una mezcla de empiria y
dogmatismo, de rechazo a la inmanencia y reducción seminaturalista al “dato”, explica la
política revolucionaria moderna sobre la base del éxito en la elite de otras religiones. “

El gran cambio lo derivan de la reforma protestante.


Otros extractos.

87. Transformación del concepto de autoridad en autoritarismo. “el concepto sufra una
profunda crisis, adquiriendo una connotación ideológica irremediablemente negativa. La
autoridad se resuelve en “autoritarismo” – termino polémico que se difunde después de 1848
– si no corresponde a determinados parámetros de legitimación del poder, como la
representación, el Estado de derecho, la autonomía y la igualdad de los ciudadanos…”

87. El liberalismo “tiende a ver en la autoridad un peligro para la primacía del individuo y de la
sociedad sobre el Estado. La libertad es esencialmente libertad del poder y autonomía
subjetiva.

94. Max Weber: autoridad como poder legitimo. “Weber distingue entre poder como
capacidad general de obtener obediencia a una determinada orden y autoridad como poder
legitimo.