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Perú presenta una paradoja.

Por un lado, es el octavo país con mayor


disponibilidad de agua en el planeta (unos 2 billones de metros cúbicos anuales)
pero la mayor parte discurre por los ríos amazónicos, casi sin uso, hacia la
vertiente del Atlántico. Por otro lado, el agua aprovechable en la costa y sierra
(que fluye hacia el Pacífico) es apenas el 2% de la oferta total pero atiende al 65%
de la población, espacio geográfico donde se genera el 80% del producto bruto
interno.

Las aguas disponibles se emplean en un 80% en la agricultura, 12% en la


población, 6% en la industria y 2% en otras actividades como minería y energía.
En zonas de intensa explotación económica, se observan conflictos derivados del
acceso, cantidad y calidad del agua, así como prioridad de uso u otros derechos y
obligaciones de sus usuarios.

GERENS presenta el Programa Gestión de los Recursos de Agua en Minería y


Energía, para fortalecer las capacidades de gestión de los gerentes, profesionales
y funcionarios, con el fin de contribuir a la creación de valor a través de la toma de
decisiones concertadas en el uso óptimo del recurso agua, reduciendo el nivel de
conflictividad, bajo un esquema de desarrollo sostenible.

gestión del agua y la relación con los distintos sectores económicos, y las
empresas mineras solo usan el 1.5% del agua disponible en el Perú,
informó el presidente de la Autoridad Nacional de Agua
(ANA), Abelardo de la Torre.

"Tenemos información que el sector minero solo usa 1.5% del agua
disponible, y en general el 90% de recursos que percibe la ANA proviene
del sector no agrario, donde el sector minero es un contribuyente muy
importante", mencionó durante su participación en Perumin 33, que se
realiza en Arequipa.

Explicó que el sector minero es un modelo de gestión hídrica en el Perú,


pues ha desarrollado tecnologías para reducir el uso industrial del recurso
y ha contribuido a que las comunidades puedan acceder a este a través de
represas, reservorios, canales artificiales y redes de instalación.
Asimismo, manifestó que las empresas mineras, en alianza con el Estado,
también pueden generar infraestructura que permitan aprovechar mejor el
agua y evitar que se desperdicie, con mecanismos como las asociaciones
público privadas (APP) y obras por impuestos (OxI), atendiendo la
brecha de infraestructura hídrica en el país.

El titular del ANA también se refirió a los Consejos de Recursos


Hídricos de Cuenca e hizo notar las dificultades para lograr acuerdos en
torno a la planificación del agua en cada cuenca, debido a la diversidad
de representantes que los conforman.

"Estos consejos deberían ser autónomos en la decisión sobre lo que


deben hacer sus cuencas, y respecto al financiamiento requerido para
implementar sus iniciativas", mencionó.

De la Torre mencionó que el objetivo fundamental de la ANA es la


seguridad hídrica en términos holísticos, respecto al acceso, a la calidad
y al derecho que se requiere para usar el agua.

Sin embargo, precisó que, respecto a este último punto, la informalidad


sigue siendo un problema en el sector agrario, lo que no pasa en el sector
de la gran minería donde los derechos de uso de agua están bien
tramitados.

Datos – Los Consejos de Recursos Hídricos de Cuenca son espacios


institucionales de diálogo, donde los actores relacionados a la gestión del
agua en las cuencas discuten sus problemas a fin de llegar a consensos,
tomando acuerdo