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Arroyos

Un arroyo, riachuelo o cala es una corriente natural de agua que normalmente fluye con
continuidad, pero que a diferencia de un río, tiene escaso caudal, que puede incluso
desaparecer en la estación seca, verano o invierno, dependiendo de la temporada de lluvia
para su existencia. En el caso de tener un caudal muy escaso y esporádico, es preferible
usar el nombre de torrente o rambla.

F. J. Monkhouse da tres acepciones del término arroyo:

1. Caudal corto de agua, casi siempre continuo, y cauce por donde transcurre.

2. En América, río de corta extensión, aunque puede ser navegable para embarcaciones de regular
tamaño.

3. En algunas regiones áridas de América Latina, rambla.

F.J. Monkhouse

Un arroyo puede tener, especialmente en su curso montañoso: cuenca de recepción, canal


de desagüe y cono de deyección.

Los arroyos, llamados también quebradas en Colombia, Costa Rica, Honduras, Nicaragua,
Panamá, Puerto Rico y Venezuela, por lo general no son navegables, salvo para muy
pequeñas embarcaciones y cuando poseen un caudal de tamaño considerable y una
pendiente escasa.

Por otra parte, un vado es el sitio donde el arroyo es tan poco profundo que se puede cruzar
a pie o sirve para bañarse. A estos vados los llaman baños, bañaderos o balnearios en
algunos países de América del Sur, como Colombia.

Al igual que los ríos, pueden desembocar en el mar, en un lago o en otro río, en cuyo caso
se denominan afluentes de éste.

En algunos países de América del Sur algunos “arroyos” son verdaderos ríos, que puede
llegar a ser muy caudalosos e incluso navegables. También en América del Sur y
específicamente en Barranquilla se les llama “arroyos” a las corrientes de agua de lluvia
que corren sobre las vías de la ciudad, generalmente a gran velocidad, lo que dificulta
notablemente la movilidad y reduce la seguridad de los transeúntes.