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5 Beneficios emocionales de viajar

Viajar es una de los placeres más maravilloso que podemos experimentar en nuestra vida, a
diferencia de comprarte algo material en lo que poco después se termina la ilusión, viajar es
una experiencia que dura toda la vida, y que nos reconforta el alma.

El hábito de viajar representa una fuente de motivación, y alegría que contribuyen a que
tengamos una mejor calidad de vida.

Los viajes que hacemos a lo largo de nuestra vida, nos sirven como base de reflexión, nos
ayudan a ser capaces de autodescubrinos a nosotros mismos, y mejoran nuestra capacidad de
creatividad.
Dentro de los 5 beneficios emocionales más importantes que adquirimos al viajar se destacan
los siguientes:
1. Nos convierte en personas más independientes

La experiencia de salir fuera de casa y de nuestra zona de confort nos obliga a convertirnos
en personas más fuertes e independientes, cuando nos encontramos en un país desconocido
rodeados de personas extrañas, estamos obligados a resolver problemas y tomar decisiones
solos.

Cambiar de contexto completamente y estar lejos de nuestras familias y amigos, nos obliga
a adaptarnos a nuevas condiciones de vida, y aprender a sobrevivir y disfrutar de la vida lejos,
ayudándonos a convertirnos en seres humanos autosuficientes.
2. Disminuye los niveles de estrés y ansiedad.
Cuando viajamos nos desconectamos del mundo agitado en el que vivimos, dejamos atrás la
presión y los problemas laborales y familiares, escapándonos a otros nuevos mundos y
paisajes, y esta experiencia nos permite disfrutar del presente, y centrarnos en el nuevo
panorama que estamos descubriendo.
La experiencia de viajar, nos permite que podamos descansar y relajarnos y nos convierte en
personas más seguras de nosotros mismos, contribuyendo de esta manera a disminuir la
ansiedad y el estrés que tenemos acumulado.

3. Desarrolla tus destrezas de comunicación

Viajar es una de las mejores oportunidades que tenemos para conocer más personas,
sobretodo personas provenientes de diferentes culturas y países, normalmente cuando nos
encontramos solos y en un lugar desconocido, nos sentimos más animados a conectar con
otras personas y querer hacer nuevos amigos.

Una vez que empieces a conocer a otras personas, y pierdas ese miedo a dar el primer paso,
notarás que después lo harás con mayor facilidad y cada vez más, te será más fácil romper
esas barreras y hacer “nuevos amigos”.

Viajar nos permite crear importantes lazos de amistad, que harán que nuestra estadía y
experiencia en ese mundo desconocido sea más placentera.

4. Abre la mente

Sin duda alguna, cuando viajamos y conocemos otras personas, países, y culturas diferentes
a la nuestra, abrimos nuestra mente, y somos consciente de la importancia de la diversidad.

Al estar en contacto con otras culturas, y con personas que tienen diferentes mentalidades,
aprendemos a respetar y a tolerar más a los demás, comprendiendo su entorno y su cultura,
dejando atrás muchos de nuestros prejuicios y estereotipos.

Cuando viajamos y conocemos a nuevas personas a las cuáles llegamos a preciar, y que
posiblemente son personas con una forma de pensar muy diferente a la nuestra, aprendemos
a ser más adaptables, comprensivos y respetuosos y a valorar más a las personas por el valor
que tienen como seres humanos, independientemente de sus diferentes estructuras de valores.

5. Enriquece nuestros conocimientos


Viajando es cuando aprendemos más a cerca de la vida misma. Hacer un viaje a lugares
desconocidos, nos permite conocer y aprender a cerca de otras costumbres, culturas y
entornos de vida.
Cuando viajamos aprendemos a ver la vida desde otra perspectiva en general, aprendemos a
tener otra visión sobre nuestras creencias, religiones, y relaciones interpersonales. También
viajando es cuando desarrollamos más nuestro juicio crítico ante las circunstancias de la vida.
Además, aprendemos a valorar más a nuestra familia y amistades, valorando el tiempo en
que tenemos la oportunidad de viajar para encontrarnos y compartir con ellos.