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EL COSTO DIRECTO

NATURALEZA DEL COSTO DIRECTO


La adjetivación del costo como directo o indirecto, ha tenido como razón de ser la conformación
de modelos de costos que se abordarán más adelante, aquí corresponde desentrañar tales
calificaciones del costo respecto de su objeto.

La Comisión Técnica del Instituto Argentino de Profesores Universitarios de Costos (IAPUCO)


definió los costos aludidos en un trabajo que fue publicado en el Boletín Nº 64 del Consejo
Profesional de Ciencias Económicas de la Capital Federal en 1987, con la expresa indicación de
ser tenido en cuenta al emitirse opiniones o dictámenes en que estos términos fueran
utilizados.10 Así define los costos directos:

Costos Directos: Son aquellos cuya relación con una unidad de costeo, por su naturaleza o
funcionalidad, es evidente, clara e inequívoca, lo que permite su apropiación o imputación a
aquélla en forma inmediata o precisa, con prescindencia de su comportamiento respecto de los
cambios en los volúmenes de actividad posibles, previstos o reales.”

En la docencia se recurre habitualmente al interrogante ¿respecto a qué? para catalogar un


costo como directo, cabe entonces distinguir si tal carácter lo asume respecto a la unidad de
costeo como lo señala la recomendación hecha por el IAPUCO y el Consejo Profesional, o en
referencia a su objeto de costo como aquí se propugna.

Por naturaleza, es decir por esencia y propiedad característica, el costo es lo que le cuesta a un
sujeto obtener un objeto que quiere para incrementar la utilidad de su patrimonio (importante
Nº 1).

En consecuencia,

Todo costo por naturaleza es directo respecto a su objeto.

Constituye esta primera aseveración una tautología pues entre el costo y su objeto existe una
inequívoca relación causa-fin, respectivamente. Es precisamente una relación del tipo señalado
lo que hace “que algo se encamine derechamente a una mira u objeto, va de una parte a otra
sin detenerse en los puntos intermedios”. Tanto la unidad como el objeto de costeo no cumplen
con la condición señalada.

LOS ENTES IDEALES SE ORGANIZAN FUNCIONALMENTE EN DIVISIONES, DEPARTAMENTOS,


SECCIONES, CENTROS DE COSTOS, PARA APLICAR SU CAPACIDAD DE ACCIÓN MEDIANTE
ACTIVIDADES DESARROLLADAS POR LAS PERSONAS FÍSICAS QUE LAS INTEGRAN CON EL OBJETO
DE AUMENTAR LA UTILIDAD PATRIMONIAL (IMPORTANTE Nº 2). DE TAL MODO,

Los costos por su funcionalidad son directos respecto al objeto de la función.

Ejemplo de esta segunda aseveración es la función administrativa cuyos costos tienen por objeto
cumplir con los requisitos formales e informativos que requiere la operatoria. Dentro de esta
misma función, la tarea de facturar a los clientes tiene como costo a aquellos cuyo objeto es
emitir el documento legal correspondiente. En ambos casos existe entre costo y objeto funcional
una clara relación directa manifestada como causa fin, respectivamente.
LAS DISTINTAS TEORÍAS DEL COSTO LO HAN DEFINIDO DE DIFERENTE MANERA, PERO, TODAS
COINCIDEN EN QUE EL OBJETO DEL COSTO ES LA INTEGRACIÓN DE BIENES AL PATRIMONIO DE
UN SUJETO (IMPORTANTE Nº 3). ENTONCES,

El costo es directo respecto a su objeto cualquiera fuere la teoría que se invoque.

En esta tercera aseveración vuelve a ponerse de manifiesto la mentada relación causa-fin. El


costo es directo respecto a su objeto dado que el sacrificio para algunos o la entrega voluntaria
para otros (costo) lo hace un sujeto en forma clara y evidente con el fin de incorporar
determinados recursos a su patrimonio.

LOS OBJETOS DE COSTO EMERGENTES DE LA FUNCIONALIDAD PUEDEN SER PARTE EN SU


TOTALIDAD, NO PARCIALMENTE, DE OTROS SIN PERDER POR ELLO SU INDIVIDUALIDAD
(IMPORTANTE Nº 4). ASÍ,

Los costos con objeto integrado son directos respecto al objeto del costo funcional.

Continúa validándose en esta cuarta aseveración la relación causa-fin existente entre el costo y
su objeto. Una función comúnmente procura múltiples objetos de costo que sin perder la
individualidad componen otro objeto de costo que podría calificarse como total o integral. La
condición de directo es asumida por todos los costos respecto, tanto al objeto de costo funcional
como también al objeto de costo particular.

BRINDAR INFORMACIÓN TANTO A LOS MIEMBROS DE UNA ORGANIZACIÓN COMO A TERCEROS


VINCULADOS A SU OPERATORIA ACERCA DE LOS COSTOS TOTALES CORRESPONDIENTES A UN
OBJETO DEL COSTO CONSTITUYE EL OBJETO DE LA DETERMINACIÓN DE COSTOS (OBJETO DE
COSTEO) (IMPORTANTE Nº 5). EL INGRESO AL PATRIMONIO ES EL OBJETO DEL COSTO,
MIENTRAS QUE EL INFORME DE LOS COSTOS TOTALES CORRESPONDIENTES A DICHO OBJETO
DEL COSTO CONSTITUYE EL OBJETO DE LA DETERMINACIÓN DE COSTOS (IMPORTANTE Nº 6).
Por ello,

Los costos son directos al objeto del costo, no en relación a su determinación.

Para esta quinta aseveración no solo tiene que resaltarse la relación causa-fin habida entre el
costo y su objeto, sino, además, remarcarse que el objeto de la determinación de costos se
refiere a un objeto del costo y por lo tanto la condición de directo del costo es respecto a su
propio objeto y no al objeto de la determinación, si bien el resultado puede ser el mismo, desde
el punto de vista conceptual no lo es. Vale recordar que el propósito (objeto) de la determinación
es dar información no existiendo consecuentemente una relación causa-fin con el costo.

LA UNIDAD INFORMATIVA DE COSTOS ES EL CONTENEDOR DEL COSTO MEDIO


CORRESPONDIENTE A UN OBJETO DE COSTO (importante Nº 7).

El costo medio emerge de costos directos al objeto, no a su determinación.

El costo medio determinado para cada unidad física de un objeto del costo configura la unidad
informativa del costo (unidad de costeo). Es redundante pero necesario decir que en esta sexta
aseveración se vuelve a poner de manifiesto para señalar un costo como directo, la relación
causa-fin habida con su objeto y no con su determinación.

CABE ACOTAR COMO CIERRE DE ESTE APARTADO QUE LA CITA «CON PRESCINDENCIA DE SU
COMPORTAMIENTO RESPECTO DE LOS CAMBIOS EN LOS VOLÚMENES DE ACTIVIDAD POSIBLES,
PREVISTOS O REALES», HECHA EN EL TRABAJO DE LA COMISIÓN TÉCNICA DEL IAPUCO, ES
INNECESARIA A EFECTOS DE DEFINIR EL COSTO COMO DIRECTO.

NATURALEZA DEL COSTO INDIRECTO


El documento citado del IAPUCO, define el conocido costo indirecto estableciendo que:

Costos Indirectos: Son aquellos que no pueden relacionarse, vincularse o identificarse con una
unidad de costeo determinada, por su naturaleza o por razones funcionales, en forma evidente,
clara e inequívoca, con prescindencia de su comportamiento ante cambios en los volúmenes de
actividad posibles, previstos o incurridos, lo que impide su apropiación o imputación a aquella
en forma inmediata o precisa, o que aun cumpliendo aquella condiciones, por razones de
economía del sistema o por su poca relevancia no resulta aconsejable su apropiación directa”.

SI TODOS LOS COSTOS, COMO HEMOS SEÑALADO, POR SU PROPIA NATURALEZA SON DIRECTOS
RESPECTO A SU OBJETO, LOS INDIRECTOS NO EXISTEN, NO TIENEN RAZÓN DE SER. SIN
EMBARGO, LA COMISIÓN TÉCNICA DEL IAPUCO OPORTUNAMENTE LOS HA DEFINIDO Y ES
VÁLIDO HACERLO DEBIDO A QUE TANTO EN DOCTRINA COMO EN LA PRÁCTICA PROFESIONAL
COEXISTEN CON LOS DIRECTOS.

La definición dada por el organismo citado no los caracteriza, sino, simplemente afirma que los
costos determinados que no reúnen la condición establecida de directos obviamente son
indirectos. ACORDE CON LA FILOSOFÍA DESARROLLADA EN ESTE TRABAJO DEBE DECIRSE QUE
LOS COSTOS INDIRECTOS SON LOS APROPIADOS EN LA DETERMINACIÓN A UN OBJETO DE
COSTO AJENO A LA RELACIÓN CAUSA-FIN QUE LÓGICAMENTE DEBE EXISTIR, Y SE LOS IMPUTA
MEDIANTE BASES DE DISTRIBUCIÓN ALEGANDO RAZONES DIFERENTES A LA MENCIONADA.