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República Bolivariana de Venezuela

Universidad Bicentenaria de Aragua


Vicerrectorado Académico
Decanato de investigación, Extensión y Postgrado.

Geopolítica del Conocimiento en el Entorno Global

Autor:
Vidal Sáez
C.I. 19.792.415.
Introducción

Inicialmente se parte de conocer el concepto de geopolítica, el cual se puede


definir como la ciencia que a través de la geografía política, la geografía
descriptiva y la historia estudia los sucesos políticos y los efectos que de
producirían en el futuro. Cuando se relaciona este concepto con otros factores se
puede llegar a la conclusión de que la geopolítica del conocimiento tiene ciertas
variantes del concepto de geopolítica, ya que aquí se parte de los procesos y
resultados de la geopolítica para después ligarse con el conocimiento y afectar la
producción intelectual que se genera dependiendo del lugar.

En este caso, la geopolítica del conocimiento abarca una mirada


epistemológica, donde se mira no sólo el poder y el espacio, sino se observa, se
toma en cuenta los pensamientos y los saberes que van ligados a la
comprensión del espacio, permitiendo el conocimiento a la historia, haciendo
que esta tome un papel importante en la construcción de estados nacionales.

Así mismo, la geopolítica del conocimiento va ligada a patrones establecidos


por doctrinas que dictaminan el valor de su conocimiento en función a su ubicación
geográfica. De esta manera, la geopolítica del conocimiento tiene un rol de
colonizador en países que no se consideraban como centros del conocimiento.
Geopolítica del Conocimiento

Las geopolíticas del conocimiento constituyen un diseño imperial-colonial,


donde se pone a consideración la contribución intelectual que hacen los
movimientos étnicos-sociales frente a la colonialidad del poder y a las crisis
perpetuas. La conexión entre el poder y el saber afecta los aspectos centrales de
la forma concreta de hacer ciencia, constituyendo una “ideología científica” y
supone pasar de una metodología a un dogmatismo a la que se establece una
práctica homogeneizante bajo cobertura científica. Es así, como la geopolítica del
conocimiento destaca como la enunciación de ese conocimiento y la construcción
de las distintas disciplinas académicas, se localiza en unos lugares y no en otros.
Es decir, la historia del conocimiento está marcada geohistóricamente,
geopolíticamente y geoculturalmente teniendo un valor, color y lugar de origen.
Debido a que los conocimientos humanos que no se producían en una región del
globo (desde Grecia a Francia al norte del mediterráneo), sobre todo aquel que se
produce en África o América Latina no se consideraban conocimientos
disponibles de valor.

Las geopolíticas del conocimiento forman un eje crucial en la comprensión


crítica de la diferencia epistémica colonial en la formación y transformación del
sistema mundo moderno/colonial en zonas periféricas, además de evidenciar la
relación entre historias locales y la producción de conocimiento global. Es por
esto, que la geopolítica del conocimiento puede referirse como la producción de
conocimiento que se genera desde un determinado territorio.

Así mismo, el conocimiento está organizado mediante centros de poder y


regiones subalternas, es por esto, que existen tres grandes narrativas, que
enmarcan el saber en las historias del saber que se localizan desde Grecia a
Francia y al norte del Mediterráneo como se había comentado anteriormente. El
macro-relato Cristiano, generó el macro-relato liberal, y éste generó el macro-
macro relato marxista. Como es sabido, la secularización del conocimiento
aparentemente se opuso y distanció de la cristiandad. No obstante, en un gesto
complementario mantuvo a la cristiandad cerca, puesto que la religión cristiana
era necesaria a los filósofos de la ilustración para asegurarse de que todas las
otras religiones eran inferiores a la cristiana. También la secularización generó el
liberalismo, el liberalismo generó su contrapartida semántica, el marxismo. De tal
modo que cristiandad, liberalismo y marxismo (con sus correspondientes “neos”)
no son dos caras de la misma moneda, sino tres caras de un solo lado de la
moneda. El otro lado de la moneda es la colonialidad. Y la colonialidad a su vez,
abrió las puertas de todos aquellos conocimientos que fueron subalternizados en
nombre del cristianismo, del liberalismo y del marxismo. Es por esto, que la
geopolítica del conocimiento impide que este se genere desde otras fuentes,
además que solo son válidos los trabajos que tengan dicha política marcada.

Es así, como surge la consecuencia de comprender que el conocimiento


funciona como la economía, centro y periferias, lo que quiere decir, que está
organizado mediante centros de poder y regiones subordinadas, los centros de
capitales económicos también son los centros del capital intelectual, por ejemplo,
un conocimiento producido en Argentina no tiene mucha relevancia en
comparación a uno producido en Estados Unidos o Europa, lo único es, que estos
países tienen mejores posibilidades de producir nuevas formas de pensamiento y
generar cambios en el sistema.

En otro orden de ideas, en la actualidad el conocimiento tiene una relación y


forma parte integral de la construcción y organización del sistema mundo-
moderno que va ligado a la interculturalidad y la multiculturalidad. En este caso, la
primera podría definirse como la interacción que se presenta entre diferentes
culturas y comunidades intercambiando ideas, conocimientos y generar así una
variedad cultural, social y del conocimiento. La interculturalidad no es sólo el
"estar" juntos, sino el de aceptar la diversidad del "ser" en sus necesidades,
opiniones, deseos y conocimiento. Así mismo, busca desarrollar una interrelación
equitativa entre pueblos, personas, conocimientos y practicas culturalmente
diferentes que básicamente parten de un conflicto inherente en las asimetrías
sociales económicas, políticas y del poder.
Por otra parte, en la Multiculturalidad se presenta cierta
coexistencia y cohesión social entre diferentes culturas, implicando aspectos como
la etnia y la religión, encontrándose sus orígenes en los países occidentales,
resultando sobre todo descriptivo y se refiere a la multiciplicidad de culturas que
existen dentro de una sociedad, sin que necesariamente tengan una relación
entre ellas. Así mismo, sus fundamentos conceptuales se encuentran en las bases
del estado liberal, de la noción del derecho individual y la igualdad. En este
contexto, la tolerancia del otro es considerada central, con valor y actitud
suficiente para asegurar que la sociedad funcione sin mayor conflicto.

En este sentido, gracias a los avances tecnológicos, científicos y sociales, la


humanidad es testigo de una nueva geopolítica mundial del conocimiento
altamente estratificada, lo cual, implica alta concentración de conocimiento y alta
absorción de talentos en algunas regiones y países. Esto no resulta nada
novedoso, considerando, que ya que ha ocurrido así a través de la historia.

La nueva geopolítica presenta como diferencia con respecto a otras situaciones


históricas, la relevancia que tiene el conocimiento actualmente en la economía
global, donde el capital intelectual es el factor de producción más importante para
la innovación de las economías. También, son nuevas las posibilidades de
comunicación instantánea entre los portadores y productores de conocimiento
ubicados en cualquier rincón del planeta, que permiten las tecnologías
comunicacionales. Es así como, la combinación de las dos dinámicas señaladas,
el valor estratégico del conocimiento, y las características de des-localización e
interactividad instantánea del mismo, presentan situaciones distintas y mucho más
complejas a las conocidas anteriormente, en términos de inclusión y exclusión de
los beneficios del conocimiento, que hasta ahora, al menos en teoría, ha sido
considerado un bien de la humanidad.

En el mismo sentido, surge el enfoque de la "nueva conectividad" se sustenta


más en la teoría de nodos de Casttels que en las teorías de centro-periferia, y está
basado en que los lugares de conocimiento están de alguna forma dislocados en
su sentido literal, pues la periferia estaría representada en el centro por sus
propios expatriados. Los autores que promueven esta visión consideran que, en
caso que cobre auge este enfoque, habría cambios importantes en la validez de
los enfoques centro-periferia, ya sea los de la teoría de la dependencia, de un solo
centro y una sola periferia (desarrollo-subdesarrollo), ya sea el enfoque de
sistema-mundo de Wallenstein (múltiples centros y periferias). Pero no solamente
el auge del enfoque de la "opción diáspora" (fuga de talento) desplazaría los
enfoques de centro-periferia, sino también la posibilidad que los talentos se
interconecten con los nodos centrales, sin tener que desplazarse de sus propios
países.

En otro orden de ideas, la modernidad creó una concepción de que el


conocimiento es abstracto, desincorporado y deslocalizado, universal, que no tiene
casa o cuerpo, ni tampoco genero o color y todas las regiones tienen que
alcanzar la “epistemología de la modernidad”, para así lograr un país más rico, es
por esto, que el Banco Mundial (1999), en su informe titulado El conocimiento al
servicio del desarrollo, destaca que aquello que diferencia realmente a los países
ricos de los países pobres no es el mayor ingreso per cápita por sus recursos
naturales, sino el acceso que tienen sus pobladores al conocimiento útil para
mejorar su calidad de vida.

En este sentido, se ha venido impulsando el término de economía del


conocimiento, el cual fue acuñado por la OCDE (1996), para el conjunto de países
industrializados en los que se reconoció al conocimiento como el factor clave del
crecimiento económico. Su significado es más amplio que el de alta tecnología o
nueva economía, que están estrechamente ligados a Internet, e incluso
más amplio que el utilizado a menudo sociedad de la información. Los
fundamentos de la economía del conocimiento son la creación, difusión y uso del
conocimiento.

Una economía del conocimiento es aquella en la que el conocimiento es un


activo más importante que los bienes de capital y mano de obra, y donde la
cantidad y sofisticación del conocimiento que permea en las actividades
económicas y sociales, llega a niveles muy altos. Según el Banco Mundial
(WORLD BANK, 2007), el conocimiento debe estar en el centro de la estrategia,
basada en cuatro pilares:

1. La base educativa y de formación y capacitación nacional: La fuerza de trabajo


deber estar integrada por trabajadores calificados y educados, capaces de
actualizar y adaptar sus habilidades para crear y utilizar el conocimiento de forma
eficiente. Los sistemas de educación y formación abarcan la enseñanza primaria
y secundaria, entrenamiento vocacional, enseñanza superior, formación
profesional y aprendizaje permanente.

2. Infraestructura de acceso a la información y telecomunicaciones: Una moderna


y adecuada infraestructura de información facilitará la comunicación, difusión y
procesamiento de la información y el conocimiento. Las tecnologías de la
información y comunicación (TIC), incluyendo teléfono, televisión, radio y redes,
son la infraestructura esencial de las economías globales basadas en la
información de nuestro tiempo.

3. El sistema de innovación: Un eficaz sistema de innovación está compuesto por


empresas, centros de investigación, universidades, consultores y otras
organizaciones que generan nuevos conocimientos y tecnología, aprovechan el
creciente stock de conocimiento global y los asimilan para adaptarlo a las
necesidades locales. La inversión pública en innovación, ciencia y tecnología
abarca una amplia gama de infraestructuras y funciones institucionales, desde la
difusión de las tecnologías básicas hasta las actividades de
investigación avanzada.

4. Los marcos institucionales, de gobierno y de negocios: El régimen institucional


del país, y el conjunto de incentivos económicos que genera, deben permitir la
movilización eficiente, así como la eficaz asignación de recursos estimular el
espíritu empresarial e inducir la creación, difusión y el uso eficiente del
conocimiento. El concepto abarca una amplia gama de cuestiones y ámbitos de la
política pública, que van desde los aspectos del marco macroeconómico, a las
regulaciones de comercio, financiamiento y banca, mercados laborales
y gobernanza.

De esta manera la economía del conocimiento, parte de la premisa de que el


conocimiento es una necesidad y que por ende debe procurarse medios para
satisfacerlas de allí que las aldeas globales de la tecnología y las bondades
geográficas de un Estado puedan servir de base para lograr que este flujo y
dinámica sean efectivos en un contexto universal.

Dentro de las características más importantes de la economía del


conocimiento, se encuentran que la información y el Conocimiento puede ser
compartidos, No existe el concepto “Local” ni las barreras comerciales, así mismo,
El Conocimiento produce valor agregado y un excelente Capital Humano. En este
caso la innovación y capital humano es lo que permite a las empresas adaptarse y
mantenerse competitivas en un mercado global que está en constante evolución,
buscando así el desarrollo del Aprendizaje individual (capital humano) y
Aprendizaje organizacional (capital social).
Conclusión

En los últimos 20 años del siglo XX y los inicios del XXI, se adquirió y distribuyo
más conocimiento que en toda la historia del mundo. Los seres humanos hoy más
que nunca pueden acceder a la cultura y al conocimiento universal, lo que ha
incidido de forma directa sobre la realidad cotidiana, modificando las costumbres,
los hábitos de todo tipo, sustanciando un cambio, tanto del ser como del hacer,
que en definitiva, configuran una nueva manera de entender y pensar la cultura, al
hombre y a la sociedad.

Los cambios geopolíticos recientes confrontan al mundo con un nuevo


escenario, donde la periferia ha cambiado y varios países antes considerados
subdesarrollados o tradicionales están mostrando una nueva cara en temas del
desarrollo del conocimiento, es por esto, que hoy es viable imaginar un mundo sin
centro, con flujos de información que pueden ir en diversas direcciones, y en el
que los cánones y los controles no estén en manos de una autoridad única sino
que provengan de formatos múltiples y flexibles. Donde el conocimiento, a
diferencia del capital físico, no es un bien agotable, en el sentido que nadie se
queda sin conocimiento por dar conocimiento. Lo que ha sido agotable
anteriormente han sido los medios presenciales para distribuir el conocimiento
(infraestructura física, profesores, bibliotecas), pero actualmente las formas
digitales permiten distribuir conocimiento de manera infinita. Abriendo camino a
aquellas economías nacionales o sectores productivos que muestran dinamismo y
crecimiento originado por la producción y el uso intensivo de la información, la
tecnología y el conocimiento en la creación de valor.
Referencias Bibliográficas

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