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LA ETICA Y LA POLÍTICA EN UNA SOCIEDAD DEMOCRÁTICA.

Es de gran importancia expresar que el mayor problema de la democracia es que


no reconoce una soberanía más alta que la del pueblo. El modelo para elección de
gobernantes que se ha planteado a partir de la independencia de México ha sido
el mismo por largos años, pero a lo largo de los mismos se ha puesto a prueba y
en evidencia de carecimiento en muchos sentidos, uno de los principales y más
alarmantes es el gran riesgo de fallos en los gobernantes y así mismo, la forma en
la que castigar a los mismo. Es preciso señalar, sin embargo, que depende del
pueblo reconocer una soberanía tan alta.

El Estado democrático, al pretender representar la voz popular que en algunas


situaciones llega a caer en idolatría hacia las personas designadas. Dejando
expuesta la propuesta antes planteada de que el pueblo es el único responsable
de hacer y deshacer sobre altos mandos.

El orden constitucional está pensado para desarrollarse en medio de una


población ética y con valores. En otras palabras, no es algo que pueda llevarse a
cabo solo. Este es el motivo por el que la democracia es siempre una arma de
doble filo que tanto puede resolver conflictos, como puede llevar a crearlos al caer
en malas manos.

Hay que señalar que si queremos que la democracia se cumpla y aplique en cada
uno de los sentidos, es de gran importancia que la realicen personas que cuenten
con los valores y la ética correspondiente, aunque eso no quite que desde la
creación de la constitución en 1824 el país se encamino a ser un país democrático
y el mismo ha sido uno de las principales derechos que expide el país hacia cada
uno de los mexicanos.

Cuando se llega al punto de expresar nuestra democracia es cuando comenzamos


a observar las soberanías que en la mayoría de veces llegan a resultar erróneas
por el simple hecho de que la democracia se ejerce sin ningún uso de la ética y los
valores. En una sociedad democrática se llega a vivir bajo distintas soberanías y
en algunas casos estas mismas llegan a ser hasta problemáticas.

La democracia es y será siempre insatisfactoria, llega hasta los extremos de


nombrarla de adjudicarla como el peor sistema de gobierno conocido, llevando con
ella inconformidades, fraudes y en la mayoría de veces, la manipulación de la
misma en conveniencia de cada persona que la realiza. Problemas como estos no
son ajenos ni nunca faltaran durante el uso de la misma, el hombre a lo largo de
los tiempos ha modificado y manipulado sus pensamientos y su sentido de la ética
para obtener un beneficio de la misma. El uso del derecho a la democracia solo es
una de las partes en las que el hombre ha manejado su sentido de valores y ética
para lograr alguno beneficio al hacer valer la misma.

La política, los valores y la ética no están peleadas como realmente se ha


reflejado en los últimos años. Es necesario hacer un recuento de cada uno de los
aspectos que incluyen ser un buen ser humano, los principales, valores y ética. Al
querer obtener el voto de confianza de la sociedad democrática, debemos
apegarnos a la moralidad y la ética para que la misma sociedad democrática
pueda ejercer sobre nosotros el juicio correcto de acuerdo a sus valores. No
podemos exigir políticos éticos si la misma sociedad democrática deja de lado su
parte ética.