Está en la página 1de 2

Curso Estudios de Género en las Ciencias Sociales Taller 1 13 de septiembre de 2017

Andrés Felipe Vásquez Mosquera


Valeria Chacón Anaya
- A partir de la lectura de los textos de Margaret Mead y Michelle Rosaldo, analice los puntos
en común de estas autoras, si los hay, y la diferencia en las aproximaciones respecto a la
interpretación que realizan sobre las relaciones entre hombres y mujeres en distintas
sociedades.
- Teniendo en cuenta la concepción sobre las identidades de hombres y mujeres en la “cultura
de los dos espíritus” que se expuso, ¿cuál es la asociación entre feminidad e identidad sexual
en estas dos comunidades? ¿Se aproximaría esta visión cultural de los roles de hombres y
mujeres a la solución dada por Margared Mead en sus conclusiones?
- Teniendo en cuenta el video presentado en clase, ¿considera que la forma de matrimonio
tradicional de una mujer que tiene varios esposos garantiza una situación de equidad entre
hombres y mujeres? Sustente su respuesta analizando las ventajas y desventajas que tiene
esta forma de organización familiar para hombres y mujeres.

1) Similitudes
 Ambas autoras coinciden en que las diferencias sexuales son un producto
sociocultural y rechazan explicaciones biologicistas.
 Ambas coinciden en que estas diferenciaciones se constituyen en una socialización
primaria (la infancia)

Diferencias
 Mead tiene el propósito de analizar las diferencias de comportamiento de los
hombres y las mujeres en sociedades distintas, mostrando variedad. Rosaldo, en
cambio, quiere mostrar la presencia universal de jerarquías y relaciones de poder
entre los sexos en las sociedades.
 Rosaldo busca aportar a la teoría y a la praxis feminista. Mead adopta una posición
más “neutral”: expone las actitudes y temperamentos de los hombres y las mujeres
en tres sociedades distintas.

2) Dddd
3) En un video realizado en Nepal, se expone la vida de una mujer que tiene tres esposos. Esta le
dice a las mujeres de todo el mundo que tener varios esposos es beneficioso para ellas. De ahí
surge la cuestión, ¿una sociedad organizada de tal manera que las mujeres tengan varios
conyugues garantizaría una situación de equidad entre hombres y mujeres?
Habría que analizar varias cuestiones, como las ventajas que dicha organización social
supondría para hombres y para mujeres. Por ejemplo, en el caso del video, la mujer afirma que
al tener tres maridos no debe preocuparse por la manutención de sus tres hijos, pues siempre
habrá varias manos para llevar el sustento al hogar; así mismo, la mujer confiesa que en esas
condiciones ella se vuelve más rica y poderosa.
Ahora bien, es cierto que en una sociedad tan desigual en términos de género como la nuestra,
donde la balanza está demasiado inclinada hacia el lado masculino, el tipo de organización
familiar propuesto podría parecer una solución a la inequidad de género, mas, ¿cómo podría
ser equitativo un mundo en el que un grupo de seres humanos pudiese establecer diversas
relaciones conyugales con el otro género, mientras este otro no?
Una sociedad en verdad equitativa permitiría que cada ser humano se casara, se relacionara, se
acostara o se amara con quien o quienes quisiera; que una mujer o un hombre fuesen libres de
establecer matrimonio con cuantas personas deseasen, sin restricciones de género o número.
De este modo, cada hogar tendría provisiones económicas más amplias.
Aunque es poco probable que esta forma de organización zanje las brechas actuales entre
géneros, tanto económica como simbólicamente: esto no garantizaría que las mujeres entren a
la esfera en la que se toman las decisiones más importantes a nivel político y económico. En el
video mencionado, la mujer se queda en el hogar mientras los machos salen a trabajar. Esto
expandiría el dominio femenino sobre la dimensión privada. El problema es que no pasará lo
mismo en la pública
Es más, en un nivel micro-social, el matrimonio de la mujer con varios hombres, por sí solo no
anularía el machismo internalizado en los individuos de una sociedad como la nuestra. Se
formarían con frecuencia peleas por celos, por envidia, por irresponsabilidad, por poca
tolerancia, etc. Tendría que acaecer un cambio cultural gigantesco (claro, ya se están dando
pasos en ese sentido) para que el poli-amor se erigiese como una institución sana en la
sociedad.
Las brechas entre géneros deben ser eliminadas. Para esto debe existir un diálogo que le
permita entender al otro bando lo que significa tener un género u otro, u otro. Luego, debe
haber una mayor inclusión de la mujer (y los gay, transexuales, etc.) en el ámbito público. De
otra manera, sólo se reproducirían las inequidades y el machismo, en una forma de
organización distinta.