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Transcripción del video documental “Amor o dopamina”

Andrea Ledesma (narradora)

- ¿Tienes alguna adicción?


- ¿Sabías que su origen es el mismo?
- ¿Amor o dopamina?
- Palpitaciones descontroladas, risas sin control, te tiemblan las manos, te
ruborizas, un cosquilleo inexplicable; sí, todos estos son síntomas que
bioquímicamente has conocido a tu media naranja, o como decimos, ¡estás
enamorado!

- Los poetas, literatos, bohemios; nos han descrito el amor con distintos matices,
como un sentimiento mágico universal pero… ¿Qué hay detrás de todo esto?
¿Existe una explicación química al respecto? Estas sensaciones tienen su por
qué en fundamentos psicológicos y físicos que se van construyendo desde la
niñez. Antes de que una persona se fije en otra, ya ha construido un mapa
mental, un molde completo de circuitos cerebrales que determinan lo que le hará
enamorarse de una persona y no de otra.

- Según diversas investigaciones y experimentos realizados en la Universidad


Estatal de Nueva York, los cerebros de los enamorados tienen las mismas
características que las de los adictos a otra droga. Todos estos síntomas del
enamoramiento se deben a que la actividad química de nuestro cerebro cambia
y es cuando la bioquímica entra en acción.

- La sentencia: ¡prohibido enamorarse! Se electrocutan ante las descargas


neuronales, las sustancias y las hormonas, aumentan los niveles de dos
estimulantes muy potentes, la dopamina y la norepinefrina. Disminuyen los
niveles de otra molécula, la serotonina.
Con este cóctel químico sucumbimos al amor y a todos sus efectos, él o ella se
convierten en el centro de todo; la dopamina y la norepinefrina ayudan a focalizar
nuestra atención, miramos al amado como algo único y nuevo, porque la
dopamina favorece el aprendizaje de estímulos novedosos; recordamos detalles
minúsculos de esta persona y del tiempo que hemos pasado juntos, gracias a
que la norepinefrina aumenta la capacidad de recordar estímulos nuevos. No
podemos dejar de pensar en él o ella, es inevitable, y se debe a que los niveles
de serotonina disminuyen y provocan un pensamiento obsesivo.

- Buscamos la manera de tener cosas en común, cambiamos la manera de vestir,


gustos musicales… todo con el fin de agradarle. Es la dopamina, una vez más
que también se asocia con la motivación y con las conductas orientadas por
alcanzar un objetivo concreto.

- Estas tres sustancias que producen el perfil del amante están más presentes
en algunas regiones cerebrales que en otras y podemos detectarlas con técnicas
de neuro-imagen. Escaneando cerebros enamorados se ha visto actividad
cerebral en varias zonas, entre ellas la corteza, destacándose dos módulos del
resto, el área ventral tegmental, la mayor fábrica de dopamina en el cerebro; y,
el núcleo caudado, una región muy primitiva de donde emana la pasión, se
considera el motor de la mente y su combustible, la dopamina. Ambas regiones
forman parte del sistema de recompensa del cerebro, una red primordial que nos
ayuda a detectar recompensas y a actuar para conseguirlas.
Dr. Fernando Jiménez (entrevistado)
- La dopamina es un neurotransmisor que actúa estimulando las terminaciones
nerviosas del hipotálamo y produce un estado de euforia y de bienestar que, en
el caso del enamoramiento, esa producción está aumentada y produce una
sensación de bienestar, de felicidad cuando se es comprendido, pero cuando no
se es comprendido, queda la dopamina libre y viene la reacción de rechazo y
violencia.

Andrea Ledesma (narradora)


- Estas reacciones son las mismas que experimentan personas alcohólicas o
adictas a cualquier droga. Al principio nos basta con poco, pero a medida que la
adicción aumenta necesitamos más dosis y cada vez es más fuerte; todas las
adicciones las rigen los altos niveles de dopamina.
- Otro hecho relacionado con el amor es el deseo sexual, aunque sin duda alguna
son cosas distintas y que los caminos cerebrales que los rigen, también son
diferentes; en algunas ocasiones están conectados. La química también
interviene cuando la persona se siente atraída sexualmente por otra, su cerebro
envía una señal química a la hipófisis provocando la liberación de hormonas
sexuales.

Mgtr. Janeth Mendoza (entrevistada)


- Cuando se vincula lo que es realmente el sentimiento de amor con la sexualidad
hablando desde el punto de vista sexual, aunque suene un poco chistoso o
jocoso, estamos hablando de un amor al cuadrado; es decir, se vincula tanto el
afecto, el sentimiento, como la lujuria y la pasión.

Andrea Ledesma (narradora)


- El amor provoca una feliz dependencia cuando se es correspondido, una
ansiedad dolorosa, triste y a veces destructiva cuando se es rechazado, por eso
su tratamiento es como el de una adicción: cortar de raíz, evitar los lugares que
se frecuentaban, no escuchar las mismas canciones; es decir, evitar en nosotros
todo aquello que despierte en nosotros el deseo de estar con la pareja.

- Para fortuna de los no correspondidos, existe un narcótico contra el mal de


amor llamado chocolate. Este alimento como el ejercicio, ayuda a suplir esa
abstinencia al regular la producción de adrenalina y serotonina.

- Nuestros cuerpos han sido diseñados para sufrir y luego recuperarnos, no


podríamos pasarnos toda la vida enamorados.
El hipotálamo, una glándula que se encuentra justo debajo del cerebro se
encarga de poner en orden segregando dos hormonas: la vasopresina y la
oxitocina, que son responsables de generar lazos de cariño, respeto y
responsabilidad con los hijos y la pareja; de esta manera, la locura del amor
romántico se transforma en un sentimiento de calma, seguridad y unión.
Parece ser entonces que el amor es una cosa del cerebro y no del corazón como
todos piensan. Así podemos saber que no depende de nosotros sentir toda esta
reacción química de nuestro cerebro. El momento de esta adicción amorosa
llegará, terminará y volverá a empezar… ¿Y tú? ¿Estás dispuesto a volverte a
enamorar?