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EVANGELIO DE JUAN – SEA OVEJA DE JESÚS

Salmo 95
Juan 10: 1-21
Pastor: Diego F. Albarracín R.
9 de abril de 2017

Sermón

Hoy el sermón se llama SEA OVEJA DE JESÚS y lo que vamos a aprender hoy acerca de Dios
es que Dios es Pastor. ¡Qué quiere decir esa relación entre ovejas y pastor!; si miramos todo el
Antiguo Testamento, la relación del pastor y las ovejas está ahí; en toda la Biblia, en el libro de
Génesis, en el libro del Éxodo en Levítico, en los profetas; es muy importante entender que en
el Nuevo Testamento hay alegorías y hay parábolas. Cuando Jesús dice: -yo soy la vid y
ustedes las ramas-, eso no es una parábola; es una alegoría; cuando Jesús habla aquí del
pastor y las ovejas, eso no es una parábola, es una alegoría; hay una parábola acerca de las
ovejas; ¡cuál es!; la de la oveja perdida; eso sí es una parábola, pero esta porción que leímos
es una alegoría; Jesús está utilizando una imagen nuestra; cuando habla de Jesús y la iglesia,
la esposa y el matrimonio, eso no es una parábola; es una alegoría; hay que entender esa
diferencia.

Esto que habla Jesús es una alegoría y cada parte de esa alegoría tiene un símil, tiene un
ejemplo, tiene un objeto real en el mundo espiritual. ¡quiénes son las ovejas!; ¿nosotros?; no;
las ovejas son las que oyen su voz y le siguen; si no es su oveja, aunque oiga su voz, no le va
a seguir; esa es la diferencia; muchos son los oidores, dice la Biblia, pero pocos son los
hacedores y después dice: -no son los oidores de la palabra sino los hacedores- -¡Quién es mi
madre, quiénes son mis hermanos!; los que oyen la palabra y la obedecen; mis ovejas oyen mi
voz y me siguen-; les dirá: -ustedes no son mis ovejas; ustedes no pueden recibir mi palabra;
ustedes son de su padre el diablo y los deseos de su padre quieren hacer- ¡a quiénes les está
diciendo eso!; a una gente que quería seguir a Jesús; ya pasamos por Juan capítulo 8;
entonces entienda esa diferencia y además, dentro de las ovejas también hay cabras, ¿no?; lo
hablaremos más adelante; de las ovejas hablaremos mucho en Juan capítulo 10 y no sé cuánto
me voy a demorar en este capítulo porque cada vez leo más y me digo, -cómo hago para
completar todo lo que está ahí- pero hablaremos después de las ovejas, de las cabras, de los
pastores y le he dicho, ¿no?; las cabras son las que pisotean la comida, ensucian el agua y
cornean a las ovejas; porque están pensando solamente en ellas; esa es la diferencia con las
cabras y piense que también hay una diferencia entre cordero y oveja; oveja es la que sigue al
pastor y cordero es el que se dispone para el sacrificio; ¡qué quiere ser usted!; ¿oveja?; o
cordero; o quiere ser como el Señor Jesús, oveja y cordero; o ¡qué quiere ser!; oveja y cabra?;
¡qué quiere ser!; oveja y animal impuro?; mire cómo es esta cuestión del sacrificio; había
muchos animales para el sacrificio; vamos a ver eso.

Lo que estamos viendo hoy acerca de Dios es que Dios es Pastor; el énfasis hoy no está en
que Él es el que nos cuida sino en que nosotros somos ovejas de su prado. Volvamos al
Salmo 95 (qué Salmo hermoso) fíjese cuando habla de ovejas, en qué está centrado ese
Salmo; por eso no puse el Salmo 23 como lectura base hoy -el Señor es mi Pastor, nada me
faltará- usted ya sabe qué Salmo voy a usar cuando hable de Jesús el Buen Pastor; cuando
dice -Yo soy el Buen Pastor- hablaré del Salmo 23; aquí no estoy hablando del Buen Pastor
sino de las ovejas y creo que este Salmo calza muy bien con el sermón; mire el énfasis que
está poniendo el Salmo: dice, Sal. 95: 1 (se lee) está hablando de adorar, de reconocimiento,
de toda la exaltación; Sal. 95: 2 (se lee) está hablando del culto; Sal. 95: 3-5 (se lee) está
reconociendo quién es Dios, que Él es el Jefe, que Él es el Creador, que Él es el que hizo los
cielos y la tierra e incluso el mar; acuérdese cuando se habla espiritualmente del mar, como de
la corriente de este mundo que está bajo el dominio de Satanás. Sal. 95: 6-7 (se lee) para
hablar de ovejas, ¡qué está hablando que tenemos nosotros que hacer!; Sal. 95: 6 (se lee) ¿se
da cuenta ese énfasis?; el énfasis en cuanto a la oveja no es el cuidado; sí; yo sé que a usted
le encanta ser la princesita consentida del Señor y está bien, no es mentira porque Él ama a
sus hijos; Él hará por sus escogidos; tanto nos amó que derramó la sangre de su Hijo por
nosotros; somos su especial tesoro; somos su olor fragante, somos su corona; ¡quiénes!,
¡quiénes!; los que le aman, los que lo buscan, los que reciben a su Hijo. Sin perder el Salmo 95
miremos un momento Juan 14: 21,24 (se lee) entonces cuando estábamos leyendo que
cuando ama el padre, inmediatamente nos imaginamos un hijo bueno ¿usted ha visto cómo es
un hijo bueno; el hijo bueno es obediente, tiene el corazón para el Señor y hace todo correcto,
pero déjeme decirle: Jesús claro que vino por el hijo bueno, pero en primer lugar vino por lo
que se había perdido; es más; dice que él deja las 99 y va por la oveja extraviada; las ovejas
extraviadas de la casa de Israel, son los ladrones, las prostitutas, y también había gente buena;
es que nosotros siempre colocamos todo en blanco o negro sin tomar en cuenta que hay toda
una gama de grises; pero entienda qué significa el hijo bueno; el hijo bueno es el que escucha
su palabra y la obedece; no importa cuál haya sido su condición. ¿Se acuerda de la parábola?;
un padre tenía dos hijos y dijo: -¡quién a ir a hacer la labor!- y el hijo bueno dijo: -yo voy- y el
hijo malo dijo: -¡ay!, no yo no voy- después, cuando el señor volvió, el hijo bueno no había
hecho nada, ese es Israel; y el hijo malo fueron los que se volvieron al Señor y realmente
hicieron su voluntad; entonces, ¡a quién amará el padre y a quién recibirá en su herencia!, dice
la palabra; entendiendo muy bien que aquí no se trata de blanco o negro, sino que hay que
mirar toda la escala de grises de las que está hablando la palabra.

Estamos en el Salmo 95: 6-7 (se lee) acuérdese, todavía no lo vamos a ver, pero más adelante
dice Jesús, -mis ovejas están en mi mano y nadie me las arrebata- y después dice, -mis ovejas
están en la mano de mi Padre y nadie me las arrebata- -yo y el Padre uno somos- ¿usted sabe
que estamos en las manos de Dios?; estamos en las manos del Padre y en las manos del Hijo;
¡quién puede arrebatarlas!; nadie pude arrebatarlas y nadie las arrebata, a menos que usted
quiera decir, -perdóname pero quiero irme- bueno, también Él dice, -bueno, ¿se quieren ir?-
eso es lo duro de Dios, ¿no?; quisiéramos que nos obligara; estamos esperando que Dios nos
obligue y a veces en su misericordia Dios nos disciplina; Dios nos corregirá porque Él no quiere
que nos perdamos; lo triste es eso, ¿no?; tener que esperar hasta que llegue el último
momento, hasta que llegue la situación dolorosa, hasta que tengamos que suplicar (me
imagino la gente que entra en estado de coma, si logro hablar con la persona le digo: -mire, en
la profundidad suplique a Dios; en la profundidad acuérdese de Dios- para que en medio de
ese estado le diga, -Dios, levántame, quiero servirte-; tenemos muchos testimonios de eso; y
que la persona pueda otra vez usar esta vida para lo único que vale la pena esta vida.

Miremos la primera vez que habla de ovejas en la Biblia es en Génesis 4: 2, pero leamos desde
el versículo 1; Gén. 4: 1-5 (se lee) la primera vez que habla de ovejas, habla de la relación de
culto a Dios; hay gente que dice que no, que es porque Caín estaba ofreciendo un sacrificio
incruento, sin sangre y que Abel ofreció… no es lo que dice la Biblia creo que eso es alegorizar
demasiado la palabra de Dios; hemos de cuidarnos de eso. Realmente de lo que está hablado
aquí siempre es que Abel trajo de lo mejor de su ganado para ofrecerlo a Dios porque él había
entendido que Dios es Dios, que Dios es el que merece lo mejor, que Dios es el que merece
todo y cómo vamos a guardarnos algo que es de Dios; nosotros deberíamos estar dando ese
olor fragante para Él; aquí es una oveja en el Antiguo Testamento porque está alegorizando,
pero realmente se refiere al sacrificio. Miremos Ro. 12: 1-2 ¡qué es lo que está pidiendo!; si yo
fuera mercachifle de la fe, le diría, -Él está pidiendo todo lo que tienes ahora en tu bolsillo
entonces, ahora mismo, levántate y trae aquí todo lo que tienes en tu bolsillo, ahora, el Señor
está hablando- pero uno sabe que habla como eso como un mercader de la fe- ¡ay!, de este
mundo nada vamos a sacar; vaya a los entierros; me encanta los entierros porque ni siquiera
por bonito que sea el vestido que le pusieron usted se lo va a llevar; ¡qué desperdicio!, mejor
que le pusieran una batica blanca y el vestido bonito se lo regalaran a alguien que de verdad
pudiera usarlo, el vestido, déjeme decirle aquí entre nos, el vestido ni siquiera se lo comen los
gusanos; al menos la carne sirve para algo, pero el vestido ni siquiera se lo comen los
gusanos; pero nosotros aun no entendemos; todavía tenemos dificultad para entender que de
este mundo nada, nada sacamos; de modo que aproveche el tiempo y gane con las riquezas
justas las riquezas justas; use esta vida para lo único que vale la pena; créanme; no; no me
crean a mí; créanle a Dios, créanle al Señor, haga su tesoro en el cielo; utilice el tiempo para lo
que vale y mire, el Señor lo ha colocado ahí donde usted está con unos dones especiales, con
unas capacidades, Dios ha permitido que usted esté donde está con un objetivo, ¡cuál!; ganar
almas; ese es su plan; ese es su objetivo; para eso lo capacitó; ¡para qué le dio los dones!;
¿para que los entierre?; usted sabe, entre más dones, más responsabilidad; ¿sabe qué me
encanta de esto de los animales para el sacrificio?; que Dios dio muchos animales para el
sacrificio porque son más los animales que no sirven para el sacrificio; son más los impuros
que los puros; entre los puros había toros, becerros, novillos, carneros, cabras, cabritos y
tórtolas; ¿sabe lo que es una tortolita?; es tan insignificante; si uno compara el precio de una
vaca con el de una tortolita, el de la tortolita es nada; pero ¿usted sabe qué se derramó como
sacrificio para redimir a Jesús de la primogenitura?; de qué estoy hablando; mire: en la ley
judía, el hijo que abría matriz, el primogénito tenía que ser entregado para Dios, para el templo
(de los que están aquí, quiénes son primogénito; ustedes ya no estarían aquí, estarían como
esclavos en el templo) entonces los papás decían, ¡ay!, yo no quiero entregarlo para el templo,
bueno, entonces tenía que entregar un sacrificio por el hijo y los papás no hacían babyshower
ni le compraban una cuna americana que valen millones de pesos, no; no; entonces, ¡qué
hacían!; entre más amaba al hijo, mejor sacrificio entregaba por el hijo; el padre que tenía,
entregaba un toro; el que tenía menos, entregaba un becerro y otro que no tenía mucho,
entregaba un chivo; otro con menos, entregaba un carnerito y el que no tenía nada, entregaba
una tórtola; ¿sabe qué entregaron José y María por Jesús?; un par de tortolitas; pero ¿usted
sabe ese privilegio de la tórtola de ser la sangre derramada para redimir al que es el Hijo de
Dios?; yo quiero ser esa tórtola; esa sangre que para el mundo es insignificante; ¡cuánta
sangre puede tener una tórtola!, creo que menos de 300 cm3, pero ese poquito de sangre de
ese animal insignificante sirvió como sacrificio para redimir ¡a quién!, al que nos habría de
redimir con su sangre preciosa; ¿entiende esa analogía, ese juego de Dios del poder, de la
humildad, del poder de lo insignificante?; no es con los poderosos; no es con los sabios; no es
con lo mejor de este mundo; es con lo menor de este mundo que somos nosotros. Dice en Ro.
12: 1-2 (se lee) estaba una amiga haciendo una maestría en derechos humanos en la
universidad y afortunadamente tuvo un maestro honesto el cual les decía: -ustedes perdieron la
plata que pagaron por esta maestría- ¿usted cree que hay derechos humanos en el mundo?;
¿usted cree que hay corte penal interamericana?; ¿cree que hay ONU, naciones unidas?;
¿usted cree que enviaron a bombardear Siria porque están preocupados porque 100 niños
murieron atomizados por un gas?, mientras en África los laboratorios alemanes están tomando
esa población como conejos de laboratorio para inyectarles venenos y enfermedades y
probar?; ¿usted cree?; ¿todavía tiene esperanza en este mundo?; ¿todavía cree que es Putin u
Obama, o Trump?; ¿o todavía cree que es el presidente de Colombia?, ¿o el antítesis de
presidente?; ¿o todavía cree en el proceso de paz?; ¿todavía cree en Fujimori?; ¿todavía cree
que es quién?; ¿Mujica?; ¿la Bachelet?; ayyyyy, no se deje meter los dedos del diablo en la
boca; no sea tan tonto; el mundo no es; claro, sé que convenientemente nos gusta arroparnos
con esa cobija para calmar el hambre y la sed de justicia que tenemos, pero entienda, la
justicia de los hombres no obra la justicia de Dios; la justicia de Dios testificada por la ley y los
profetas es por medio de la fe en Jesucristo para todo aquél que cree; esa es la justicia; no
gaste su tiempo en tonterías porque Él lo va a hacer; mire, no sirve; por más de que usted llore
por los Koalas, los van a desaparecer; por más de que haga marchas contra la minería ilegal o
la depredación de bosques por parte de las multinacionales, las mismas multinacionales,
entienda el juego de este mundo porque su padre es el mentiroso; las mismas multinacionales
crean las ONGs que le pagan a las personas para que defiendan los intereses de quienes
están depredando para que no haya problemas ni choque de intereses; ¿no sabía que eso es
lo que hacen las empresas?; crean su propio sindicato para que no se les meta otro sindicato y
al sindicato que crearon a ese sí lo pueden manipular mientras que a los otros no lo toman en
cuenta; ¡perdóneme que le abra los ojos!, pero aquí no estamos hablando de política
internacional ni nacional; estamos hablando de la justicia de Dios; ¡para qué fue que Dios nos
creó!; dice Ro. 12: 2 (se lee)

Mire conmigo Génesis capítulo 7. Ustedes saben, ¿no?; es que este asunto del mundo podrido
no es de ahora, ha sido de siempre y en la iglesia, como tenemos hambre y sed de justicia,
como necesitamos, por eso es que los cristianos a veces son los que se meten en marchas
provida y a defender los derechos humanos, ir contra la minería y pretender eliminar las
corridas de toros, porque como son personas sensibles en cuanto a la justicia, pero
¡entiéndalo!, no es la justicia de este mundo, por eso se meten en esas cosas equivocadas,
pero no hay escapatoria de este mundo; por eso no dice, ¡oiga!, salga de este mundo, no se
engañe a sí mismo ni engañe a los demás, lo dijimos la vez pasada, no sea ladrón ni robe a los
demás; entienda qué es lo que Dios está esperando. Dice Gén. 7: 2 (se lee) cuando Dios iba a
destruir la tierra, le dice a Noe que deje subir dos animales de cada especie, pero de los
animales puros, fíjese que esto no tiene que ver con la ley, ¿no?; la ley de Moisés fue dada
1.200 ó 1.600 años después de Noe me imagino; pero esta cuestión de los animales puros e
impuros ya está establecida desde antes; ¡y por qué los animales puros!; ¡por qué 7 de cada
uno!; mire conmigo Gén. 8: 20 (se lee) ¿se imagina que hubiera ofrecido un elefante?; pues
como solamente era una pareja de elefantes, entonces chao los elefantes; los conoceríamos
por los registros fósiles; ¿entiende por qué 7 parejas de los puros?; ¡para qué!; para el
holocausto, para el sacrificio, para el servicio a Dios; mucha gente pregunta: (adopta una
actitud arrogante el predicador, imposta la voz, toma sus gafas y las retira de sus ojos) y dice: -
siempre me he preguntado, ¡por qué animales puros y animales impuros!; fácil; los impuros no
son usados para el sacrificio, los puros son usados para el servicio a Dios.

Miremos Hechos capítulo 10; hay muchas preguntas que tenemos sobre la palabra, ¿no?;
ahhhhh, no nos las sabemos todas, por favor, deje ese tufillo de intelectual de poca monta, (me
produce tanta rabia) ¿usted cree que sabe?; si cree que sabe, ¿sabe qué viejo?; no sabe nada;
no sabemos absolutamente nada; siempre estamos pontificando y decimos: -mire, es que es
así- ¿de verdad?; ¿usted sabe si es así?; ¿de verdad?; no; no hemos leído tanto la palabra; a
veces juzgamos, ¿no? (tuve una conversación con una persona el jueves y pensaba, …sí,
claro, no sabemos tanto, no sabemos) ¡noooo!, su familiar es un demonio; no; no sabe; ¡mi
familiar es un demonio!; no; no sabe; usted no sabe; no sabe si la palabra que dio llegó y
además, acuérdese, la misericordia de Dios es más grande que su misericordia y acuérdese;
usted oró y acuérdese; la oración del justo puede mucho; y acuérdese, el ladrón que estaba al
lado de Jesús, en el último minuto le dijo: -acuérdate de mí cuando vengas en tu reino- y él le
dijo: -hoy estarás conmigo en el paraíso- ¡ayyyyy!; ¿quiere juzgar?; no puede; no tiene
conocimiento; no alcanzamos; no sabemos; entiéndame, no sabemos; ¡quítese ese tufillo que
ese tufillo lo único que hace es espantar a la gente; halitosis espiritual; no; no; flatulencia
espiritual; eso no es olor fragante; ¡mire!; tenga el sentir de Cristo Jesús que se hizo humilde;
que permitió, imagínese, el Hijo de Dios, el Creador del cielo y de la tierra permitió que con un
par de tórtolas lo redimieran, ni siquiera estimó un becerro gordo; un par de tórtolas para que lo
redimieran; ahhhhh, quítese ese aire de intelectualidad; no sirve; no sirve; humildes; humildes;
no sabemos nada; no entendemos nada; no podemos juzgar, éste sí y éste no; y como usted
no piensa como yo, usted está mal; no; usted no sabe la multiforme sabiduría de Dios. Hay
gente que con una sola palabra lleva a la vida a Cristo; hay gente que con una sola palabra (le
conté a la gente del seminario LQQDV que conocí a una mujer tan intelectual, una mujer tan
pila, médica, con especializaciones y maestrías, había estudiado filosofía y como tenía tanto
en su cabeza, se fue a España, hizo un curso de abortos, compró una máquina, una bacut, una
aspiradora, vino a Colombia, montó su negocio, y se llenó de plata y como no sabía qué hacer
con la plata, montó un bar en la zona rosa y esta mujer miraba por encima del hombro; un día
llegó una mujer muy humilde, como campesina y cuando entró, ella estaba en el lugar de la
administración y cuando vio la mujer humilde, le dijo: -no; no; no; no tenemos empleo- a lo que
la mujer humilde le dijo. -mire, no vine a buscar empleo; vine a decirle que Jesús la ama- esta
historia no fue de oídas, me la contó la intelectual en Valledupar; cuando oyó -Jesús la ama-
sintió que se le revolcaba un león por dentro; un bicho inmundo; usted sabe cómo es cuando la
gente está endemoniada; uno dice -Jesús- y no tolera; no tolera; ¡ay!, ¡eso no es!; no; no
tolera; esta mujer me contó que se salió por encima del mostrador, como un monstro y se le
mandó encima a la mujer y comenzó a golpearla y a decirle, -¡vieja ignorante, atrevida!- y la
golpeaba y los empleados se la quitaron de encima y se la llevaron y esta mujer quedó
descompuesta y ¡vieja asquerosa!; y se metió otra vez a su lugar y -un whisky y un cigarrillo- y
(el predicador lleva el dedo a su cabeza y señala) -Jesús te ama- -Jesús te ama- -Jesús te
ama- se fue a su casa -Jesús te ama- se acostó a dormir -Jesús te ama- no pudo dormir; y la
mujer en su ignorancia espiritual se preguntaba ¡qué brujería me hizo esta vieja!, porque
además esta mujer era bruja; usted sabe cómo es la intelectualidad en lo que termina la gente;
al otro día se levantó, no había dormido, se fue a su negocio, y estaba ahí cuando de pronto
entró otra vez la mujer humilde y ella se salió otra vez y la agarró por las solapas y le dijo,
¡usted qué me hizo bruja inmunda!, no pude dormir; ¡quíteme esa palabra de mi mente!; y la
mujer la miró y le dijo: ¿sabe qué?; es que Dios me mandó a decirle, -Jesús la ama- y me contó
ella que en ese momento cayó de rodillas y empezó a llorar, a llorar, a llorar; todo su peso fue
quitado; todo lo que había estado buscando, lo que no pudo la intelectualidad, lo que no pudo
el dinero, lo que no pudo la fama, lo que no pudo la fortuna; toda esa asquerosa lama que el
enemigo pone sobre la vida desapareció; cuando conocí a esa mujer en Valledupar era
pastora, no sé si aún lo sea; ¿sabe el poder de una palabra dicha desde el espíritu?; no de una
palabra intelectual; (el predicador se quita las gafas, lleva a su boca una de las patas, adopta
una actitud arrogante e imposta la voz y dice: -¡no; lo que pasa, mmmmmh es que en mis
estudios, mirando la sangre de Caín y Abel!, mmmmmh) ya le dije; flatulencia espiritual; eso no
es olor fragante; eso no lleva la gente a los pies de Cristo; dos tórtolas derramaron su sangre.
Dice Hch. 10: 9-20 (se lee) versículos 27 y 28 (se leen) ¿entiende?; en el Antiguo Testamento
había animales comunes e inmundos y animales santos o animales puros para el sacrificio; en
el Nuevo Testamento, ¡que!; ya no; porque Dios tenía un propósito para el pueblo de Israel;
Dios tenía ese propósito mientras venía el Mesías, pero una vez venido el Mesías, se quitó esa
división de modo que ahora, antes del Antiguo Testamento solamente los de la casa de Israel
para hacer el propósito de Dios, pero ahora, después en el Nuevo Testamento, ¡qué!, cada uno
de nosotros y nadie nos puede llamar ¡qué!; -común o inmundo- porque entre más difíciles
seamos para llegar al Señor, más nos usaría con poder; si usted fuera trabajador en el bar de
la mujer de la historia, antes de conocer al Señor, ¿usted cree que le hubiera predicado el
evangelio sabiendo cómo era ella?; no; porque como a nosotros nos da miedo de los hombres,
nos da miedo parecer ignorantes, y decimos: -no es que esa señora sabe tanto, y yo, ¡cómo le
voy a predicar el evangelio!- ayyyyy, usted no ha entendido la palabra; no sabe que es poder
de Dios para salvación y que la única oportunidad que tiene esa persona de saber de la vida
eterna es por medio de usted porque ahí lo puso Dios, pero como los empleados no hicieron la
labor, de pronto ellos no eran cristianos, Dios tuvo que enviar a una mujer común e inmunda;
no es común ni inmunda; es una mujer santa, humilde; es una tórtola, a decirle a la reina de
Saba, -Jesús la ama- ¿entiende que con esta frase no hay argumento en la intelectualidad?;
¡qué argumento puede tener!; ¡qué se discute!; ¡qué puede decir!; -Jesús la ama- (en la
escuela dominical de Cedritos teníamos un niño que era una caspa; era tan terrible, sacaba
corriendo a los maestros de escuela dominical; recuerdo que teníamos un lugar fuera de la
iglesia y me ubicaba allí al final del culto y salía este chico con su cara de -yo no fui- me
abrazaba y yo le hablaba y le decía que fuera juicioso; su papá y su mamá sufrían lo indecible,
pero además había otro problema; su papá psicólogo llevaba 2 años sin encontrar trabajo;
¿sabe lo que es para un hombre no encontrar trabajo?; para una mujer es menos difícil porque
las mujeres son muy recursivas; se ponen a hacer lo que sea, pero los hombres no se rebajan;
este hombre 2 años sin trabajo, endeudado, aguantando hambre, emproblemado, presionado y
cualquier día de esto le salió un trabajo con un buen sueldo -2 millones de pesos de hace 15
años- este hombre llegó a la iglesia y me dijo: -pastor, necesito que me dé un consejo- cuando
me dicen esto, es una babosada, porque de hecho ya han tomado la decisión; me dijo: -llevo 2
años sin trabajar; las deudas me están consumiendo; mi matrimonio está resquebrajándose; mi
hijo está aguantando hambre; no tengo con qué pagar el colegio; me ofrecieron un trabajo en
un casino como Jefe de Personal y mire, yo creo que allí yo voy a poder predicar el evangelio,
donde hay tanta tiniebla- le dije: -déjeme decirle una cosa: no sé el propósito de Dios; yo sólo
sé que en los casinos hay prostitución, droga, alcohol y el ambiente es demasiado pesado; yo
no creo que usted pueda con eso; creo que en 6 meses usted se va a divorciar, se va a volver
un alcohólico, drogadicto y fornicario, su esposa terminará suicidándose, su hijo se convertirá
en un delincuente juvenil- no era una profecía, no quería manipularlo ni quería pintarle la cosa
negra) pero mire: uno sabe (me dijo: -entonces, ¡qué!, ¿me muero de hambre?; le dije, -
hermano, muérase; eso es lo que pide Dios- -¿y que mi hijo se muera?- dijo; le contesté, -deje
que se muera- Job dijo: -aunque Él me matare, en Él esperaré- -yo sé, decirlo desde tras este
escritorio es muy fácil, paro no se lo digo yo; ¡qué dice la palabra!; ¿no estamos dispuestos a
morir por nuestro espíritu?; se fue este hombre y una semana después me llamó y me dijo: -
pastor, tomé una determinación: no voy a trabajar en ese lugar- y yo, lo único que pude hacer
fue orar pidiendo a Dios que lo ayudara; ¿usted sabe la responsabilidad en la toma de esa
decisión?; un tiempo después me llamaron de una organización cristiana y me pidieron
ayudarles a conseguir un psicólogo; llamé a este hombre y le dije que presentara la hoja de
vida; él fue y hoy en día él pastorea a pastores; su esposa predica a las esposas de los
pastores y ese chino sinvergüenza, terrible que no nos dejaba descansar en escuela dominical,
hoy en día es misionero y predica la palabra; ¿sabe el poder de Dios?; usted ve las fotos y ve
que están en todas partes del mundo; no podemos llamar inmundo a nadie porque no nos
imaginamos lo que Dios podría hacer con nosotros; no podemos despreciar; claro, uno qué
quiere; que todas las ovejas sean lindas y juiciosas; que todas lleguen temprano al culto; que
todas no lleguen en la mitad o al final de la alabanza; (le estoy echando vainas a usted; claro,
claro que le estoy echando vainas) ¡quéeee!; que todas sean tan juiciosas, que tomen el
seminario de principio al fin; ¡a quién aman los profesores de escuela dominical!; al niño que
responde todo bien; al niño que es juicioso; ¡qué dice el Señor!; -yo dejo las 99 y voy por la
perdida- ¡a quién hay que amar!; ¡cómo amó Jesús!; a los que no éramos dignos de ser
amados; nosotros tenemos que hacer lo mismo; poner nuestra vida; ¡ay!, tan buena gente esta
persona; no; la iglesia no es un colegio; la iglesia es un hospital de enfermos; un lugar de
derrotados; un lugar de loser de perdedores; un lugar de perdedores; es un lugar en donde
estamos los que nos dimos cuenta que afuera no hay nada qué hacer; que el mundo está
perdido y la ventaja es que nos dimos cuenta y por eso hemos venido al único que puede abrir
al puerta.

Miremos lo que dice el Señor Jesús; vamos a Juan 10: 1-2 (se lee) ¡quién es el primero que
entró por la puerta!; ¡esa alegoría no es tan sencilla!; porque Jesús es la puerta, pero Jesús es
el primero que entró por la puerta; ¡por qué la puerta y no la puerta!; porque la puerta es el
marco que colocó el Padre; ¡cómo colocó el Padre el marco!; por medio de la palabra; el que va
a entrar por la puerta tiene que ser de la tribu de David, de la raíz de Isaí, tiene que ser
israelita, tiene que pertenecer a los judíos, tiene que nacer en Belén en estas condiciones;
todas esas condiciones y medidas del Mesías y si no era el Mesías, no podía entrar por la
puerta. ¡Quién es la primera oveja!; él es la oveja. Mire conmigo Isaías capítulo 53; es que Él
no nos está pidiendo algo que Él no haya hecho; me risa que algunos dicen: -esta noche
jornada de vigilia y oración- ¿y dónde está el pastor?; está durmiendo, no le hagan ruido; hay
que orar pasito. Is. 53: 1-2 (se lee) ¡quién fue la primera oveja!; ¡quién fue el primer sacrificio!;
¡quién fue el primero que realmente dispuso su vida para servir a la voluntad del Padre!; mire
conmigo Ap. 5: 1-3 (se lee) ningún hombre, ningún ángel, ningún ser espiritual caído podía
abrir el libro; el libro es la voluntad de Dios. Dice Ap. 5: 4 (se lee) eso es como si a uno le
abrieran los ojos y le dijeran mire: la situación mundial es esta; imagínese que uno se enterara;
-lo que pretende Rusia, es esto; lo que pretende China, es esto; lo que pretende Estados
Unidos, es esto; lo que pretende el Club Bilderberg, es esto; lo que pretenden los judíos, es
esto; lo que pretenden los malvados que manejan la economía, es esto; ¿sabe qué haría
usted?; se sentaría a llorar y lloraría mucho; si usted no se vuelve un idiota títere del sistema;
porque no hay esperanza; ¡créanme!; aunque los habitantes de Cajamarca hayan dicho que no
a la explotación mineral en la Colosa, inventarán cómo pasarse por encima de esa decisión; no
hay esperanza; ay, vamos a mejorar el mundo; ¡no sea iluso!; ¡no sea absurdo!; ¿cree que
porque detienen las corridas de toros se calmaron los problemas?; ¡nooooo!; están matando a
la gente en Siria; están bombardeando; están sacrificando; nos están envenenando con los
alimentos; están envenenando hasta los gatos; ¿sabía que a los gatos ni a los perros antes les
daba tumores, ni sida, ni cáncer?; ahora les dan tumores; ¡por qué!; por el alimento que les
dan; ¡quién vacunaba antes a los gatos!; nadie, pero ahora, no lo vacune y verá que se le
muere y fuera de eso gástese los millones porque el perrito del alma; pero ve una persona con
hambre y no le suelta un millón de pesos, pero al perrito del alma le paga hasta EPS; y hay
cementerios para los perritos del alma; ¿entiende que este mundo tiene la mente torcida como
quién sabe qué?; y nosotros, ahí, lloraaaando. Ap. 5: 4-5a (se lee) -deje de ser chilletas-
(énfasis del predicador) Ap. 5: 5 (se lee) cuando habla de la raíz de David, habla del Rey que
viene; y cuando habla del león, habla del poder de Dios; del que Él había prometido que
vendría a salvar; entonces Juan dice, -síiiiiiii, el Rey viene, el León viene. Ap. 5: 6ª (se lee) ¿se
imagina la decepción?; quac, quac, quac, quac; ¡qué está esperando!; al Rey; ¡qué está
esperando!; al León; ¡qué apareció!; el Cordero; no lo estimamos; todavía no lo estimamos;
todavía nos parece que es tan ignorante; todavía nos parece que es tan humilde ese hijo de
carpintero que se atrevió a nacer en un pesebre; todavía lo creemos tan poca cosa; si lo
volviéramos a ver de nuevo lo escupiríamos y lo negaríamos delante de los sirvientes y le
diríamos, -no lo conozco- todavía no le creemos porque como no apareció como lo
esperábamos, y como no está esperando utilizar a los toros de Basán sino a las tórtolas que
están dispuestas a entregar su sangre, ¿entiende ese juego de Dios?; Dios es demasiado Dios
porque no es con el poder nuestro, ni con nuestra fuerza, ni con nuestras habilidades, sino con
lo único que le ha dado a todos los hombres por igual; ¡qué!, la posibilidad de arrodillarse
delante de Él y decirle, -tú eres- ¡dónde está el orgullo!; ¡dónde está la jactancia!; ¡dónde está
la sabiduría de este mundo!; Dios la desbarató con la humildad; la desbarató. Dice Ap. 5: 6a
(se lee) ¡ay!, esta vida vale la pena, pero para lo que vale la pena; ¡qué nos vamos a llevar!; el
alma de Nicolás, de Miguel y de Yadira (la familia de la historia contada anteriormente) y el
alma de los que ellos llevaron a los pies de Cristo; esas son las coronas que nos llevamos; el
resto, allá se quedaron en la 147 con 25, las sillas, los instrumentos y el mobiliario, pero ese
tesoro no nos lo roba nadie; eso no nos lo quita nadie. Dice Ap. 5: 6b-12 (se lee) ¡qué es ser
oveja del Señor!; estar dispuesto al sacrificio. Mire conmigo Ap. 12: 11 (se lee) ¿entiende cómo
es que vamos a vencer?; ¿entiende qué es ser oveja?; ¿sabe qué dicen los malvados?; los
malvados dicen que Dios nos llama ovejas, porque somos brutos; eso dicen los malvados;
¿sabe a quién le están diciendo bruto?; a la primera oveja; a Jesús; pero no es en ese sentido;
lo que quieren es manipular y no quieren que usted tenga un pensamiento crítico; no; nosotros
somos ovejas porque estamos dispuestos a ir al matadero y entregar nuestra vida en sacrificio
a él. Terminemos; Juan 10: 2-5 (se lee) ¡en dónde va él!; ¿cargado en una litera?; ¿en una
limosina mientras adelante van los guardaespaldas?; ¡en dónde va él!; él va adelante, porque
él puso la talla; ¿no quiere dar su vida?; no la de; ¿quiere entregar su vida en sacrificio por este
mundo?; ahí está esperando Trump y Putin; ahí lo está esperando Rockefeller y los Roches;
ahí lo están esperando los dueños de este mundo; pero ¿sabe qué son los dueños de este
mundo?; losers; perdedores; piérdase con ellos; piérdase con este sistema; arrodíllese ante
este mundo; Satanás se lo ofrece; todos los reinos de este mundo, pero ¿sabe qué tiene que
hacer?; postrado adorarlo a él; arrodíllese delante de Satanás entonces; no sea oveja de
Jesús; pero si el Señor es su Pastor, nada le faltará y en la casa del Señor morará por siempre.
Dice en He. 13: 13-15 (se lee).

Oremos
EVANGELIO DE JUAN – SEA OVEJA DE JESÚS

Dios es el Pastor Palabra Parábola Alegoría Vid Pámpanos Ofrenda Sacrificio Sangre Cantar
Morir Cordero Sellar Desesperanza Oveja Tórtola Chivo Cabritos Animales puros e impuros
Altar Holocausto Oveja Obra Cordero Dar la Vida Visión Lienzo Trono Libro Ángel Cielo Tierra
Llorar León de la Tribu de Judá Raíz de David Inmolar Sacrificar Poder Riqueza Sabiduría
Fortaleza Honra Gloria Alabanza Ciudad permanente Ciudad por Venir Fruto de Labios
Confiesan su Nombre Satanás Arrodillarse Postrarse Adorar Predicar el Evangelio Amor Puerta
Rendirse Dar